Vapeo que es

¿Es lo mismo vapear que fumar?

En México, cada nueve minutos se produce una muerte por el consumo de tabaco. Se trata de 65,000 decesos al año, según el Instituto para la Atención y Prevención de las Adicciones de la ciudad de México.

Ante este panorama, los adictos a la nicotina tienen como alternativas para dejar de fumar: mascar un chicle que contenga nicotina, absorberla de un parche, tomársela en pastillas, o, lo más de moda en Europa, “vapear” con el llamado cigarrillo electrónico (tan solo en España, hay más de 800 mil personas que lo consumen).

Sin embargo, la venta de este dispositivo está prohibida en México por la Ley General para el Control del Tabaco (publicada en 2008). Son varias las razones de su prohibición, pero la que más nos interesa que conozcas es el impacto que el “vapeo” tiene en tu salud y tu cerebro.

Los vapeadores son dispositivos con forma de cigarrillo convencional que liberan nicotina a través de un calentamiento de un líquido mezcla de propilenglicol y glicerina vegetal.

La mezcla se calienta hasta los 350 grados mediante una batería que se carga con un puerto USB y se aspira a través de una boquilla. Fue inventado en 2013 por Hon Lik, un médico chino cuyo padre murió por un cáncer de pulmón. Según la Sociedad Española de Neumología, la inhalación de nicotina con saborizantes y aromas no es inocua.

Hay estudios que demuestran que, a corto plazo, el uso de estos dispositivos irrita la vía aérea y altera la función pulmonar. Sin embargo, todavía se desconocen los efectos a largo plazo.

¿Qué relación guarda la nicotina con el cerebro?

Todos sabemos que la nicotina es un potente alcaloide que puede ser estimulante y relajante a la vez. En dosis bajas es estimulante; libera glucosa y epinefrina (adrenalina); aumenta los niveles de dopamina y norepinefrina, igual que hacen las anfetaminas y la cocaína.

En dosis más altas, la nicotina es relajante, aumentando los niveles de serotonina y endorfinas.

Sin embargo, la nicotina es también una sustancia impostora: suplanta a la acetilcolina, uno de los neurotransmisores más importantes del cerebro, que regula la atención, la memoria, el aprendizaje, las emociones, y es necesaria para la activación de los músculos.

La nicotina engaña y se une a los receptores correspondientes en las neuronas y asume las funciones de la acetilcolina.

Como ya vimos, los cigarrillos electrónicos vaporizan una solución de nicotina, ofreciendo la dosis adecuada de la droga, pero sin ser efectiva para dejar de fumar. Tan solo son una forma más limpia de mantener la adicción a la nicotina.

¿Sirve para dejar de fumar?

Los defensores del vapeo valoran su potencial para disminuir el uso del tabaco convencional, que se presupone mucho más letal, basándose en estudios que afirman que sirve como sustitutivo del fumar. Sin embargo, la mayoría de la comunidad científica asegura que la eficacia como terapia sustitutiva del tabaco está lejos de demostrarse.

La Organización Mundial de la Salud considera que solo un 1% de las personas que vapean consigue dejar de fumar. Un estudio de Nueva Zelanda eleva dicho porcentaje al 7%, pero algunos científicos consideran que adolece de las características metodológicas necesarias para ser considerado un estudio fiable.

La doble cara del vapeo y sus defensores sanitarios

“El vapeador es una persona que respira aire sucio, aire contaminado, igual que un fumador. Lo que consigue el vapeador es quitarse la ansiedad de la dependencia de la nicotina, que es una adicción. ¿Vapear es bueno? No, igual que fumar tampoco lo es. ¿Puede ser una solución para deshabituase de fumar? Sí, porque es una manera de introducir la nicotina en el organismo evitando esa ansiedad y de ir reduciendo la cantidad de nicotina”. Así defiende Miguel de la Guardia, catedrático de la Universidad de Valencia, la doble cara del vapeo. La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) y el Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT) han advertido en numerosas ocasiones de que el uso de cigarrillos electrónicos no es un método para dejar de fumar, su uso es perjudicial para la salud y puede ser una puerta a la adicción al tabaco. “Casi todo el mundo que usa estos dispositivos son fumadores. Parece que se han inventado para frenar el proceso de abandono, que se estaba acelerando”, denuncia Joan Ramón Villalbi, doctor y presidente del Consejo Asesor del Tabaquismo. Sin embargo, los defensores del vapeo insisten en defender su postura: “Es una herramienta para que los fumadores adultos que no pueden o no quieren dejar de consumir nicotina, reduzcan los daños por tabaquismo”, argumenta Carmen Escrig, coordinadora de la Plataforma MOVE, “una iniciativa de libertad de expresión para aquéllos médicos que quieran decir públicamente que defiende la reducción de daños”.
Miguel de la Guardia ha participado en el estudio del Departamento de Química Analítica de la Universidad de Valencia sobre el uso de cigarrillos electrónicos que fue publicado en la revista ‘Microchemical Journal’, donde se analizó los efectos para el “vapeador pasivo”: “El experimento consistía en vapearle encima a un ciudadano en un espacio cerrado. Vimos que el aire se enrarecía y aumentaban algunos parámetros como el CO2 o partículas en suspensión. Utilizamos al fumador pasivo como bioindicador, midiendo su aliento antes y después de que alguien fume en su misma habitación y los efectos sobre su respiración son mucho menores que con el tabaco”, explica el investigador, que incide: “La solución para dejar de fumar es la voluntad”.

NO ES INOCUO

Un cartel publicitario de las empresas de vapeo.

Sociedades científicas y médicas se han opuesto en reiteradas ocasiones al vapeo. “A pesar de su creciente uso, no se dispone de evidencias científicas sobre su eficacia como método para dejar de fumar ni sobre la seguridad de su uso, especialmente a largo plazo”, explican desde el CNPT. Sobre ello abunda Villalbi. “Los profesionales de la medicina preventiva, preocupados por el daño que hace el tabaco, lo estudiamos con interés y nos dimos cuenta de que había muchas cosas que no se sabían. Entre las que sí, había cosas alarmantes como que se presentaba como un producto seguro y había indicios de que no lo era tanto. El mercado es dinámico y hay productos en los que hay poca información o parcial”, denuncia el investigador, que advierte: “Lo que hemos comprobado es que aunque se diga “vapeo”, lo que generan estos productos no es vapor sino que es un aerosol en el que hay nicotina y otros compuesto. Los líquidos que usan estos cigarrillos electrónicos tienen productos que, en el proceso del calentamiento, son objeto de reacciones químicas y pasan al aerosol. Sabemos que algunos son productos que hacen daño pese a que las dosis que se generan sean menores a las que absorbe un fumador. Pero no es algo inocuo”.
Al Comité también le preocupa que la moda del vapeo “puede llevar a la desnormalización del consumo del tabaco conseguida en la última década gracias a las diferentes medidas de control”. Y van más allá: “Los profesionales sanitarios y economistas de la salud consideramos que permitir el uso de cigarrillos electrónicos en la hostelería puede suponer un riesgo para los trabajadores y un retroceso de los avances en salud pública. Por si fuera poco, permitir esa diferencia en lugares públicos quita toda la fuerza moral sobre la prohibición de fumar en los mismos y su control adquirida por la Ley vigente. Por ello solicitamos que la regulación de espacios para el uso de cigarrillos electrónicos sea idéntica a la aplicada al tabaco, sin excepciones en el sector del ocio y la hostelería”.
En su opinión, se debería regular mejor sobre las campañas que realizan las empresas que se dedican al vapeo: “Se están ofreciendo estos dispositivos utilizando mensajes contradictorios o poco contrastados sobre su seguridad, la reducción del riesgo en comparación de los cigarrillos, su utilidad como método para reducir el consumo de tabaco o dejar de fumar, y la posibilidad de usar en lugares donde está prohibido fumar según la legislación vigente”.
El iqos no sirve para dejar de fumar «Hay un nuevo producto nuevo desarrollado por Philip Morris que se llama IQOS. No es exactamente un cigarrillo electrónico, sino un nuevo dispositivo que lleva nicotina pero no tiene una carga con líquido, calienta con temperatura inferior a la combustión un tabaco que ha sido tratado para que suelte la nicotina a temperatura más baja», explica el doctor Villalbí, que alerta: «Estamos muy alarmados porque se está haciendo una campaña de publicidad masiva, sobre todo en prensa femenina, y nos parece horroroso. Casi todas las grandes marcas de tabaco tienen asociadas marcas de cigarrillos electrónicos. Juegan con varios temas: Si estás pensando dejar de fumar, no hace falta porque tienes esto que no hace daño. Si eres fumador y no te dejan en ciertos sitios, te damos algo que no está prohibido en muchos sitios», denuncia Villalbí. La SEMG y el CNPT han advertido que «el producto IQOS no sirve para dejar de fumar ni para evitar el riesgo asociado al consumo de tabaco y que su uso es perjudicial para la salud», ya que «se consume nicotina al mismo nivel que con los cigarrillos normales: Tienen importantes deficiencias metodológicas y las conclusiones no son válidas».
NIÑOS VAPEADORES
Una de las mayores preocupaciones de los profesionales de la Medicina es “el potencial de los cigarrillos electrónicos para proporcionar una puerta de entrada a la adicción a la nicotina o el uso de productos de tabaco”, han explicado desde SEPAR: “El reclamo de los cigarrillos electrónicos con sabores para niños y adolescentes también es motivo de preocupación. Varios estudios longitudinales han informado de una asociación entre el uso de cigarrillos electrónicos en los no fumadores y el tabaquismo futuro”.
Ecrig, por su parte, también se atreve a desmentir a los expertos en esta cuestión: “La teoría de puerta de entrada al tabaquismo ha sido ampliamente desmentida por multitud de estudios. Si fuera cierto, las tasas estarían aumentando y no disminuyendo, incluida la franja de edad de personas jóvenes. Lo que se demuestra que los jóvenes que vapean ya eran fumadores”, afirma.
El hecho de que los chavales puedan adquirir vapeadores sin nicotina es un hecho que preocupa especialmente a Joan Ramón Villalbí. “Los productos que no tienen nicotina no tienen prohibida la venta a menores. Yo los he visto en los supermercados con sabores a frutas y no me gusta, los niños que tontean con esto tienen muchos puntos para pasar a tontear con las que tienen nicotina y desarrollar adicción. Tenemos datos de Estados Unidos que muestran que los chavales de 15 años que tontean con cigarrillos electrónicos tienen muchos puntos para acabar el bachillerato fumando de verdad y no es algo que podamos ver con indiferencia”, denuncia el investigador. De la Guardia, da la razón a su compañero: “Es una barbaridad que los niños puedan adquirir vapeadores sin nicotina. Es una perversión del sistema, deberíamos de ser muy rigurosos”.
Joan Grimalt, investigador del CSIC en el Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua, también se posiciona: “No entiendo que el vapeo se pueda vender como un método para dejar de fumar, aunque tampoco lo he estudiado. Puestos a fumar e ingerir nicotina, porque quiere o necesita, sale más a cuenta el vapeo. Pero ir vapeando por las buenas no tiene ningún sentido. No es algo natural, los pulmones no están hechos para meterles líquido dentro, aunque no sea tóxico”. En cuanto al uso de estos dispositivos por menores, su posición es firme: “No entiendo por qué un niño tiene que vapear. No veo la gracia que tiene. No porque los productos del vapeo sean complicados pero tampoco hay necesidad de que el niño se lo meta en los pulmones por la calle. Es una burrada, al niño le das un caramelo, no vapeador”.
MILITANTES DEL VAPEO
Para Villalbí, la experiencia de quién puede estar financiando estos productos le hace sospechar: “La industria tabaquera, en su día, organizó una organización pantalla llamada el ‘Club de Fumadores por la Tolerancia’, que tenía como socios a media docena de fumadores notorios y famosos. Detrás tenían a un experto de marketing y a 30 personas, estaban financiadas por la industria y generaba mucho ruido. Se dedicaban a hacer lobby por la industria tabaquera. Para ser socio solo había que hacer clic en internet y decían que tenían 100.000 de socios”.

“No entiendo por qué un niño tiene que vapear. No veo la gracia que tiene»

La plataforma MOVE tiene una página web a través de la cual los “defensores del vapeo” pueden firmar un manifiesto de apoyo. En España, hay cerca de 70 firmas. “Había muchos profesionales de la salud que éramos de la opinión de que había que fomentar el cigarrillo electrónico como herramienta de reducción de daños. Había muchos médicos que tenían miedo de posicionarse públicamente”, alude Escrig, la cara visible de MOVE en España, a la que De la Guardia describe como una “vapeadora militante” que “está convencida de que es una solución, igual que nosotros pensamos que puede ser un medio”. Entre los firmantes aparecen nombres de sanitarios entre los que se encuentran sexólogos, odontólogos, farmacéuticos o enfermeras.
La coordinadora de la Plataforma defiende que “el Colegio de Médicos de Reino Unido ha estimado que el vapeo es de un 95 a un 99 por ciento menos nocivo que el tabaco. Inocuo no hay nada, ni el aire que respiramos”, advierte la coordinadora, que niega ningún vínculo de la plataforma con la industria tabacalera: “Move no tiene financiación ni cuenta bancaria. No está inscrita como asociación. Es una plataforma internacional de médicos, científicos y profesionales de la salud que simplemente dicen que defienden esto”.

Cigarrillo electrónico: la «inexplicable enfermedad» que causó la primera muerte asociada al uso de vaporizadores

Derechos de autor de la imagen Getty Images Image caption Al menos otras 193 personas están siendo tratadas por graves afecciones pulmonares asociadas al uso de cigarrillos electrónico.

El uso de cigarrillos electrónicos ya había causado algunos incidentes fatales, incluida la muerte de un estadounidense de 38 años, al que uno de estos dispositivos le explotó en la cara en 2008.

Pero no fue hasta ahora que se reportó la primera muerte por complicaciones pulmonares asociadas al uso de estos cigarrillos.

Funcionarios de salud de Illinois, Estados Unidos, dijeron que un paciente falleció luego de desarrollar una enfermedad respiratoria severa, asociada al uso de cigarrillos electrónicos.

Los expertos aseguran que se trata de la primera víctima fatal, a causa de las inhalaciones del contenido de las populares boquillas.

  • La trágica muerte del hombre al que le explotó un cigarrillo electrónico en la cara
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Según declaraciones de Jennifer Layden, directora médica y epidemióloga de Illinois, la víctima había sido hospitalizada «con una inexplicable enfermedad», luego de reportar haber usado cigarrillos electrónicos.

Según el Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de ese país, actualmente existen otros 193 casos con síntomas similares, en 22 estados.

Muchos de ellos, aseguran, involucran la vaporización de Tetrahidrocannabinol (THC), el principal compuesto activo en el cannabis.

Falta de aire, fatiga, vómitos

«Nos entristece conocer la primera muerte relacionada con el brote de una enfermedad pulmonar grave en aquellos que usan cigarrillos electrónicos o dispositivos de vaporización», dijo el director del CDC, Robert Redfield.

«Esta trágica muerte en Illinois refuerza los graves riesgos asociados con estos productos».

La causa de la misteriosa enfermedad no fue esclarecida del todo, pero las autoridades médicas dijeron que está relacionada con los cigarrillos electrónicos de alguna manera.

Media playback is unsupported on your device El experimento que revela la diferencia de fumar un cigarrillo electrónico y uno común.

«En muchos casos, los pacientes admitieron el uso de productos que contienen THC», dijo Ileana Arias, directora de enfermedades no infecciosas del CDC.

Los afectados presentaron síntomas como tos, falta de aire y fatiga, así como vómitos y diarreas. Y no hay evidencia de que ninguno de ellos haya sido víctima de una enfermedad infecciosa, como un virus o una bacteria.

«No está claro si estos casos tienen una causa común o si son enfermedades diferentes con cuadros similares», dijo Arias.

En Illinois se presentaron 22 casos con estos síntomas, todos ellos personas entre 17 y 38 años.

Derechos de autor de la imagen Getty Images

Las autoridades ordenaron someter los químicos usados en los cigarrillos electrónicos a exámenes de laboratorio, con el fin de identificar potenciales compuestos dañinos.

En EE.UU., los cartuchos de vapor que contienen THC pueden conseguirse en el «mercado negro», pues estos se venden legalmente a través de dispensarios de marihuana medicinal en algunos estados.

¿Cuán seguros son los cigarrillos electrónicos?

«Es importante entender que nos encontramos en las primeras etapas de estas investigaciones, tratando de reconstruir los hechos», dijo Mitch Zeller, de la Administración de Medicamentos y Alimentos de los Estados Unidos (FDA).

Zeller aseguró que este organismo investiga actualmente si los productos están siendo usados según las normas establecidas o si fueron modificados, al agregarles algún otro componente.

Derechos de autor de la imagen Getty Images Image caption Las autoridades someterán el contenido de los cigarrillos a exámenes de laboratorio para intentar encontrar posibles compuestos dañinos.

El presidente de la American Vaping Association, Gregory Conley, dijo este jueves en un comunicado que estaba «seguro» de que las enfermedades estaban siendo causadas por dispositivos que contenían cannabis u otras drogas sintéticas, y no la nicotina.

Sin embargo Brian King, experto en tabaquismo y salud del CDC, advirtió contra el pensamiento de que vaporizar el contenido de las populares boquillas es completamente seguro.

«No estamos seguros de que los cigarrillos electrónicos emitan un aerosol inofensivo», dijo.

«Hay una variedad de ingredientes nocivos identificados, incluidos elementos como partículas ultrafinas, metales pesados ​​como el plomo y químicos que causan cáncer», agregó.

A esto se le suma el diacetilo, un saborizante usado para dar un sabor «a mantequilla», y que ha sido relacionado con «severas enfermedades respiratorias».

Incendios y explosiones

En EE.UU. varias personas fueron víctimas de los cigarrillos electrónicos. En mayo de 2018 un estadounidense de 38 años falleció al explotar su cigarrillo electrónico en la cara, según reveló un examen forense.

Dos piezas del cigarrillo fueron encontradas en su cráneo, según la autopsia.

Aunque se cree que esta es la primera muerte en ese país causada por la explosión de un cigarrillo electrónico, otros incidentes se registraron en los últimos meses.

Según las autoridades estadounidenses, entre 2009 y 2016 hubo 195 explosiones e incendios relacionados con cigarrillos electrónicos, que dejaron 133 heridos, 38 de ellos graves.

En 2015, un cigarrillo electrónico explotó en la cara de un hombre de Colorado, rompiéndole el cuello y destrozándole los dientes.

Un incendio en enero de 2018 en el Aeropuerto Internacional de Denver también fue atribuido a la batería de iones de litio de un cigarrillo electrónico.

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«El cigarro electrónico, con seguimiento médico, es alternativa al tabaco»


No podemos abandonar a esos dos millones de fumadores que utilizando otras medidas no lo han conseguido, es una herramienta que, con un buen control médico, hará posible que nuestros fumadores consigan abandonar el hábito tabáquico que tantas muertes continúa produciendo año a año.
José Miguel Rodríguez González-Moro: Lo ideal es que desapareciera cualquier forma de fumar, vapear o aerosolizar, y todos nuestros esfuerzos deben ir dirigidos en este sentido. Sin embargo somos conscientes de que esto no va ser posible, por lo menos a medio plazo.
Los cigarrillos electrónicos podrían ser una alternativa que reduzca el daño, pero asumiendo que no son inocuos, que hay riesgo de repunte de población fumadora, y aquí especialmente nos dan miedo los jóvenes, hay que intentar que no haya más jóvenes que se incorporen al tabaco en ninguna de sus formas.
Como método para dejar de fumar, a día de hoy, no está estandarizado, no está recomendado por las guías ni por las sociedades científicas como un método válido. Sí que van apareciendo algunos trabajos que señalan que podría convertirse en una alternativa, fundamentalmente recomendada en pacientes en las que ha fracasado otras terapias convencionales para dejar de fumar.
Antonio Sierra López: Los datos de la encuesta Edades muestran un fracaso. Como señala Fernando, Reino Unido desarrolló mucho mejor la estructura de unidades de deshabituación. Coincido con José Miguel en que para Atención Primaria es una carga que no sé cómo va a poder asumir. Las unidades sí cuentan con personal especializado. Las alternativas no podemos afirmar que a largo plazo sean inocuas, yo me quedo con los planteamientos del Reino Unido y otros países de que, si bajan un 95 por ciento, desde luego lo apoyaré, siempre dejándolo en manos sanitarias.

Lo que es fundamental es que hace falta formación para educación de los ciudadanos, especialmente jóvenes, y los profesionales sanitarios en este momento tienen un desconocimiento sobre esta cuestión.
Por tanto, cualquier postura radical a favor o en contra me parece discutible, creo que hay que sentarse a discutir pero con los profesionales. El tiempo nos va a imponer esto; si por mí fuera, cerraría la industria del tabaco, pero por desgracia no podemos hacerlo. Pero yo lo que juzgo es el producto, y creo que es una alternativa.
Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.

Vaporizadores y cigarrillos electrónicos, una amenaza contra la salud

“No hay duda de que son perjudiciales para la salud y no son seguros”, expresó la Organización Mundial de la Salud con firmeza en una guía sobre el uso de vaporizadores y cigarrillos electrónicos publicada esta semana.

Hay muchos tipos diferentes de cigarrillos electrónicos en uso, también conocidos como Sistemas Electrónicos de Suministro de Nicotina, con cantidades variables y emisiones nocivas que de acuerdo con la OMS contienen otras sustancias tóxicas que son perjudiciales tanto para los usuarios como para las personas expuestas a los vapores de segunda mano.

“Se ha descubierto que algunos dispositivos que afirman estar libres de nicotina contienen nicotina”, asegura la agencia de salud, agregando que a pesar de que se sabe que no son seguros, es demasiado pronto para tener una respuesta clara sobre su impacto a largo plazo para usuarios o personas expuestas.

Sin embargo, la OMS resalta que son particularmente peligrosos cuando los usan los adolescentes: “La nicotina es altamente adictiva y los cerebros de los jóvenes se desarrollan hasta los veintitantos años. La exposición a la nicotina puede tener efectos nocivos duraderos”.

Además, los jóvenes que usan vaporizadores tienen más probabilidades de consumir cigarrillos o cigarros convencionales, y está claro que aumentan el riesgo de enfermedades cardiacas y trastornos pulmonares.

“Para las mujeres embarazadas, los suministros electrónicos de nicotina presentan riesgos significativos ya que pueden dañar al feto en crecimiento”, asegura la guía.

Otro factor peligroso de estos productos es que el líquido o aceite que se vaporiza puede quemar al usuario y rápidamente causar envenenamiento por nicotina si se ingiere o absorbe a través de la piel.

“Existe el riesgo de que los dispositivos tengan fugas, o de que los niños traguen el líquido, y se sabe que estos dispositivos causan lesiones graves cuando explotan”.

Un aumento en las lesiones pulmonares relacionadas a los vaporizadores

Cada vez hay más pruebas de que el uso de estos dispositivos podría causar daño pulmonar, asegura la Organización Mundial de la Salud.

El 17 de septiembre de 2019, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos activaron una investigación de emergencia sobre los vínculos entre los cigarrillos electrónicos y vaporizadores y las lesiones y muertes pulmonares.

Para el 10 de diciembre de 2019, EE. UU. notificó más de 2409 casos de pacientes hospitalizados y 52 muertes confirmadas.

Al menos otros cinco países han iniciado investigaciones para identificar casos de lesiones pulmonares relacionadas con el uso de estos productos.

Los países deben regular esos productos

Los cigarrillos electrónicos y vaporizadores son perjudiciales para la salud y, donde no están prohibidos, deben ser regulados.

La regulación debe:

  • interrumpir la promoción y la aceptación de los productos
  • reducir los riesgos potenciales para la salud de los usuarios y no usuarios
  • prohibir que se realicen afirmaciones falsas o no comprobadas sobre los dispositivos
  • proteger los esfuerzos existentes para el control del tabaco

Alrededor de 15.000 sabores únicos se utilizan en los cigarrillos electrónicos y vaporizadores, incluidos los sabores diseñados para atraer a los jóvenes, como el chicle y el algodón de azúcar.

Según la OMS, los Gobiernos deberían restringir la publicidad, la promoción y el patrocinio de estos productos para proteger a los jóvenes, otros grupos vulnerables y los no fumadores.

El uso esos productos en lugares públicos y de trabajo cerrados debe estar prohibido, dados los riesgos para la salud que representan para los no usuarios.

Además, la Organización recomienda gravar estos dispositivos de manera similar a los productos del tabaco, ya que ofrece beneficios mutuos para los Gobiernos y para proteger a los ciudadanos a través de precios más altos que impiden el consumo.

ONU/Yasmima Guerda Un hombre fuma un cigarrillo en una zona designada para fumadores en la Sede de las Naciones Unidas en Nueva York, el 22 de agosto de 2018.

Otras preguntas respondidas por la OMS

¿Son los cigarrillos electrónicos más peligrosos que los cigarrillos normales?

Esto depende de una variedad de factores, incluida la cantidad de nicotina y otros tóxicos en los líquidos calentados, pero la OMS recalca que estos dispositivos presentan riesgos claros para la salud y de ninguna manera son seguros.

¿Son adictivos?

Sí. La nicotina es altamente adictiva, y estos dispositivos implican la inhalación de un aerosol infundido con nicotina.

¿Es peligroso el vapor de segunda mano?

Sí. Los aerosoles típicamente contienen sustancias tóxicas, incluido el glicol que se usa para hacer anticongelante por lo que presentan riesgos para los usuarios y no usuarios.

¿Debería prohibirse estos productos?

Los países pueden optar por prohibir prohibirlos. Actualmente, ya están controlados en más de 30 países en todo el mundo, y cada vez más países consideran prohibiciones para proteger a los jóvenes.

¿Es verdad que ayudan a dejar de fumar?

No hay pruebas suficientes para respaldar el uso de estos productos para dejar de fumar.

Para los consumidores de tabaco que desean dejar de fumar, existen otros productos probados, más seguros y con licencia, como las terapias de reemplazo de nicotina (como parches), así como líneas para dejar de fumar, mensajes móviles y tratamientos especializados para la dependencia del tabaco.

¿Qué está haciendo la OMS sobre esto?

La OMS monitorea y revisa regularmente la evidencia sobre estos productos en relación con la salud y ofrece orientación a los gobiernos y al público.

Esto incluye un informe bienal sobre la epidemia mundial de tabaco, que analiza la situación actual, las intervenciones para combatirla y otros recursos relevantes.

Vapear:¿Perjudica mi salud?

Es común querer comparar los cigarrillos electrónicos con los tradicionales; sin embargo, comparar algo con uno de los productos para consumidores más mortales jamás producido siempre hará que el producto luzca mejor en la comparación, aunque no lo sea. Hay mucha información incorrecta acerca de vapear. Una de las estadísticas que la industria del vapeo utiliza con mayor frecuencia es un informe de “Public Health England” publicado el año pasado que afirmaba que los cigarrillos electrónicos eran un 95 % menos dañinos que los cigarrillos tradicionales. Sin embargo, después de la publicación del informe, tanto “Lancet” como “British Medical Journal” desacreditaron el informe por un par de razones: (1) metodología cuestionable, específicamente, que la afirmación se basó en un único estudio y solo representaba la opinión de los autores, y (2) un conflicto de intereses con uno de los autores, que recibió financiación de un distribuidor de cigarrillos electrónicos. Sin embargo, hay muchos estudios fundamentados científicamente que demuestran que los químicos de los cigarrillos electrónicos están asociados con cáncer y enfermedades respiratorias y cardíacas. 1 2

Esto es lo que sabemos hasta la fecha:

  • Los cigarrillos electrónicos exponen a los usuarios y a las personas que están a su alrededor a químicos dañinos, incluidos 10 que se encuentran en la lista de químicos que provocan cáncer, defectos de nacimiento y otros daños reproductivos de la Proposición 65 de California. 3 4 5
  • Los ingredientes del e-liquido de un cigarrillo electrónico, como el propilenglicol y los agentes saborizantes, inflaman el sistema respiratorio, que provoca el desarrollo de cáncer y enfermedades pulmonares obstructivas crónicas. Muchos saborizantes químicos, como diacetil, 2,3-pentanodiona, acetoína y cinamaldehído, utilizados para crear sabores de e-liquido como Hot Cinnamon Candies, Banana Pudding, sandía, granada y Cherry Crush, provocan una serie de enfermedades respiratorias graves. También se demostró que estos químicos dañan el ADN, lo que ha planteado preocupaciones acerca de posibles efectos cancerígenos. 6 7 8 9 10 11
  • Las partículas finas y ultrafinas del aerosol de cigarrillo electrónico tienen consecuencias muy perjudiciales para la salud. Incluso una exposición breve puede causar irritación en la garganta y los ojos, causar tos y hacerte sentir mareado. También puede provocar un ataque de asma. Vapear causa una inflamación en los pulmones a corto plazo parecida a la provocada por los cigarrillos regulares. El vapor sin nicotina puede causar una inflamación mayor. En otra investigación se halló que el aerosol de cigarrillo electrónico reduce la respuesta del sistema inmune y aumenta la susceptibilidad a la gripe y a la neumonía en los ratones. Además, las bacterias MRSA resistentes a los antibióticos son más difíciles de matar después de estar expuestas a las partículas del vapor de cigarrillos electrónicos. Estas partículas también afectan el funcionamiento de tu corazón; pueden estrechar las arterias y provocar un infarto. 12
  • Normalmente, los cigarrillos electrónicos tienen nicotina, una neurotoxina muy adictiva. La nicotina de los cigarrillos electrónicos se deriva del tabaco, al igual que la nicotina de los cigarrillos tradicionales, y muchas personas no saben que es un químico peligroso que es tan adictivo como la heroína. La dosis letal de nicotina para un adulto es de tan solo 50 a 60 mg. Algunas marcas de cigarrillos electrónicos ofrecen la posibilidad de combinar tu propio e-líquido, situación en la que uno maneja la nicotina líquida y se expone a los químicos del líquido. Eso es muy peligroso. Además, el efecto de la nicotina en adolescentes es preocupante. Como los adolescentes atraviesan un período crítico de desarrollo cerebral, sus cerebros están especialmente vulnerables a los efectos tóxicos de la nicotina. 13 14 15 16 17

El vapeo es el uso de un dispositivo alimentado por baterías llamado cigarrillo electrónico que calienta un líquido para obtener un vapor que se puede inhalar. El vapor puede contener nicotina (la droga adictiva en el tabaco), saborizantes y otros químicos. Los cigarrillos electrónicos también se pueden usar con marihuana, aceite de hachís u otras sustancias.

El vapeo puede suponer riesgos de salud graves y evitables. La exposición a la nicotina durante la juventud puede llevar a la adicción y causar un daño al desarrollo del cerebro a largo plazo. El vapor también puede contener toxinas (incluidas las que causan cáncer) y pequeñas partículas que son dañinas cuando se inhalan.

Más de 44.000 estudiantes de 8.º, 10.º y 12.º grado participaron en la encuesta anual de 2018 sobre el uso de drogas, alcohol y cigarrillos. Alrededor del 37 % de los estudiantes de 12.º grado indicaron vapear en 2018, comparado con el 28 % en 2017. El vapeo de cada sustancia sobre la que se preguntó aumentó. Esto incluye nicotina, líquidos con sabor, marihuana y aceite de hachís.

«El vapeo está revirtiendo las disminuciones difíciles en el número de adolescentes que usan nicotina», dice el Dr. Richard Miech, quien dirigió el estudio en la Universidad de Michigan. «Estos resultados sugieren que vapear está llevando a los jóvenes al uso de la nicotina y la adicción a la nicotina, no a alejarse de ella».

«Los adolescentes se sienten claramente atraídos por la tecnología comercial y los aromas que se ven en los dispositivos de vapeo», explica la Dra. Nora D. Volkow, directora del Instituto Nacional de Abuso de Drogas de los NIH. «Sin embargo, es urgente que los adolescentes comprendan los posibles efectos de vapear en la salud general, el desarrollo del cerebro adolescente y el potencial de adicción».

Enlaces

¿Qué significa vapeo o vapear?

¿Qué es vapeo o vapear?

El vapeo consiste en inhalar vapores creados por el calentamiento a alta temperatura de un líquido en el interior del cigarrillo electrónico.
El líquido puede contener: nicotina, aceites de tetrahidrocannabinol (THC) y cannabinoides (CBD), y otras sustancias y aditivos.
De acuerdo con los CDC, los cigarrillos electrónicos, o cigarrillos electrónicos, también se denominan vapes, e-hookahs, bolígrafos para vape y sistemas electrónicos de suministro de nicotina (ENDS).

El uso de un producto de cigarrillo electrónico se denomina comúnmente vaping.

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Aumenta a 450 las personas con dificultades respiratorias por haber vapeado productos con THC, la sustancia activa del cannabis

  • ¿Qué se sabe sobre el vapeo en EU?

    Hay más de 380 posibles casos de enfermedad pulmonar reportados en 36 estados y 1 territorio de EU
    Seis muertes han sido reportadas en 6 estados.
    Todos los casos reportados tienen un historial de uso o vapeo de productos de cigarrillos electrónicos.
    La mayoría de los pacientes han reportado antecedentes de uso de productos de cigarrillos electrónicos que contienen THC.
    Muchos pacientes han informado que usan THC y nicotina.
    Algunos han informado el uso de productos de cigarrillos electrónicos que contienen solo nicotina.

¿Qué líquido contienen los cigarrillos electrónicos?

Los líquidos contienen, la mayor parte del tiempo, nicotina, una sustancia muy adictiva que puede afectar el desarrollo del cerebro antes de los 25 años y, según ciertos estudios, tener un efecto nefasto en el de los adultos.

En cambio, no incluyen muchas sustancias peligrosas que se encuentran cuando se fuma un cigarrillo como el alquitrán (cancerígeno) o el monóxido de carbono (causa de enfermedades cardiovasculares).
¿Qué daño provoca el vapeo?

Pero el vapor contiene partículas finas que penetran en los pulmones. Hay «muchas sustancias potencialmente tóxicas», concluyó un informe de la Academia estadounidense de Ciencias publicado en 2018.

Entre ellos, metales (níquel, plomo…) procedentes probablemente de la bobina utilizada para calentar el líquido, así como aditivos considerados seguros en la industria agroalimentaria pero vinculados a enfermedades pulmonares o no estudiados bajo su forma vaporizada.

Habrá que esperar estudios durante varias décadas para tener la certeza de los efectos a largo plazo de esas sustancias en las células del cuerpo.

Los investigadores tienen aún poca perspectiva sobre los cigarrillos electrónicos, vendidos desde mediados de los años 2000.
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El cigarrillo electrónico constituye hoy la sustancia de mayor riesgo usada por los adolescentes

Para las personas que ya fuman, el consenso científico actual es que reemplazar al cigarrillo por el vapeo es menos nocivo: la nicotina queda, pero las sustancias cancerígenas presentes en los cigarrillos ya no son inhaladas.

«Incluso si es difícil cuantificar de manera precisa la toxicidad a largo plazo del cigarrillo electrónico, evidentemente ésta es muchísimo menor que la del cigarrillo tradicional», indicó en 2015 la Academia francesa de Medicina.

¿Qué dice la OMS sobre el vapeo?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) se muestra más prudente, tomando como referencia un informe de 2014: «los SEAN (Sistema Electrónico de Administración de Nicotina) son probablemente menos tóxicos que los cigarrillos, pero no hay pruebas suficientes para cuantificar el nivel preciso de riesgo», estima.

En cualquier caso, «los SEAN son incuestionablemente nocivos y deberán ser regulados».

La preocupación ante esos productos abarca también su uso por parte de no fumadores, especialmente adolescentes, blanco del marketing de muchas marcas. Varios estudios muestran que los jóvenes no fumadores que comienzan a vapear son más susceptibles de pasar al cigarrillo.

Otro punto de discordia: ¿el cigarrillo electrónico ayuda realmente a abandonar el tabaco?

Un estudio británico publicado en febrero en el New England Journal of Medicine observó que los cigarrillos electrónicos eran más eficaces que los parches y otros productos de sustitución.

Pero aún no hay suficientes pruebas, según la OMS, que cita tres estudios de 2016 y 2017. La posibilidad de que el vapeo desempeñe un papel para ayudar a dejar el tabaco «no está claro» y varía mucho según el tipo de cigarrillo electrónico, concluye el organismo.

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