Tratamiento de la sinusitis

Rinorrea o congestión nasal en adultos

Encontrar maneras de mantener el moco diluido le ayudará a drenarlo de la nariz y los senos paranasales y aliviar sus síntomas. Beber muchos líquidos claros es una manera de hacerlo. También puede:

  • Aplicar un paño caliente y húmedo en la cara varias veces al día.
  • Inhalar vapor de 2 a 4 veces al día. Una forma de hacerlo es sentarse en el baño con la ducha abierta. No inhale el vapor caliente.
  • Utilice un vaporizador o un humidificador.

Un lavado nasal puede ayudar a eliminar el moco de la nariz.

  • Usted puede comprar un aerosol de solución salina en una farmacia o preparar uno en casa. Para hacerlo, use 1 taza (240 ml) de agua tibia, 1/2 cucharadita (3 gr) de sal y una pizca de bicarbonato de sodio.
  • Utilice aerosoles nasales con solución salina suave 3 a 4 veces al día.

La congestión a menudo es peor al acostarse. Manténgase en posición erguida o al menos mantenga la cabeza levantada.

Algunas tiendas venden tiras adhesivas que se pueden colocar en la nariz. Estas ayudan a dilatar las fosas nasales, facilitando la respiración.

Las medicinas que usted puede comprar en la farmacia sin necesidad de una receta le pueden ayudar con sus síntomas.

  • Los descongestionantes son medicinas que encogen y secan las vías nasales. Pueden ayudar secar la nariz tapada o congestionada.
  • Los antihistamínicos son medicinas que tratan los síntomas de alergias. Algunos producen sueño, así que úselos con cuidado.
  • Los aerosoles nasales pueden aliviar la congestión. No utilice aerosoles nasales de venta libre con una frecuencia mayor a 3 días sí y 3 días no, a menos que así lo indique su proveedor de atención médica.

Muchas medicinas para la tos, las alergias y el resfriado que usted compra contienen más de una medicina. Lea las etiquetas cuidadosamente para asegurarse de no tomar demasiada cantidad de alguna medicina. Pregúntele a su proveedor qué medicinas para el resfriado son seguras para usted.

Si tiene alergias:

  • Su proveedor también puede recetar aerosoles nasales que traten los síntomas de la alergia.
  • Aprenda cómo evitar los desencadenantes que empeoran las alergias.

Sinusitis bacteriana

  1. Resumen
  2. Riesgos
  3. Síntomas
  4. Diagnóstico
  5. Tratamiento
  6. Prevención
  7. Pronóstico
  8. Otras denominaciones

Resumen

La sinusitis bacteriana es una infección por bacterias de los senos paranasales (huecos que hay entre los huesos de la cara alrededor de la nariz). La sinusitis bacteriana suele aparecer después de una infección viral, como un resfriado o una gripe. Los síntomas habituales son nariz tapada y dolor o presión en la zona que rodea la nariz. La sinusitis bacteriana se puede tratar con medicamentos antiinflamatorios, descongestivos y antibióticos según sea necesario. La mayoría de los casos de sinusitis bacteriana se resuelven en 2 semanas y no provocan más síntomas.

Riesgos

La sinusitis bacteriana puede aparecer luego de una infección por resfriado o gripe. Las mujeres pueden ser levemente más propensas que los hombres a contraer sinusitis bacteriana. Esta infección la causan bacterias que viven en la nariz, la garganta y por veces la boca. Las personas que tienen alergias, pólipos nasales o el tabique nasal desviado (la pared que separa las cavidades nasales torcida) podrían ser más propensas a contraer sinusitis bacteriana, ya que estos problemas facilitan que las bacterias infecten los senos paranasales. Si una persona tiene una infección en los dientes o en la boca, se puede extender hacia los senos paranasales.

Síntomas

Los síntomas más comunes son nariz tapada y dolor o presión en la zona que rodea la nariz. También es posible que se sienta dolor o presión en la frente, alrededor de los ojos y en la mandíbula superior. El dolor suele empeorar cuando la persona se inclina hacia delante. Otros síntomas comunes son goteo nasal, dolor de cabeza, dolor de oídos, cansancio o fiebre. Si la sinusitis dura más de 10 días, es más probable que la causa sea bacteriana en lugar de viral.

Diagnóstico

El diagnóstico se basa en los síntomas y un examen físico. Una tomografía computarizada (TAC) puede ayudar a evaluar los senos paranasales y confirmar el diagnóstico en casos complicados.

Tratamiento

La mayoría de los casos de sinusitis bacteriana mejorarán sin antibióticos. Los antibióticos ayudan a las personas que tienen síntomas continuos. En muchos casos, los remedios caseros pueden ser suficientes. A algunas personas les da resultado respirar aire húmedo o vapor (como el de una ducha caliente) para aliviar los síntomas. Los medicamentos antiinflamatorios (como ibuprofeno y paracetamol) pueden ayudar a reducir el dolor y la hinchazón de la nariz y la cara. Los descongestivos en aerosol o en comprimidos también suelen ayudar a aliviar los síntomas.

Prevención

Tomar medidas para prevenir el contagio de resfriados o gripe en el hogar y en la comunidad puede ayudar a prevenir algunos casos de sinusitis bacteriana. Asimismo, las consultas regulares al dentista pueden ayudar a prevenir los casos ocasionales de sinusitis bacteriana.

Pronóstico

Generalmente la sinusitis bacteriana comienza a mejorar dentro de las 2 semanas sin tomar antibióticos. Si los síntomas continúan o empeoran pasados los 10 a 14 días, tomar antibióticos puede ser de ayuda. En algunas personas la infección de los senos paranasales puede hacerse duradera, pero esto es infrecuente. La mayoría de las personas se recupera bien de la sinusitis bacteriana.

Otras denominaciones

  • inflamación o infección de los senos paranasales

Cómo eliminar un resfriado con dolor de cabeza

Ay, ese dolor de cabeza! Si sufres de una congestión nasal insoportable y de dolor de cabeza, probablemente tengas un resfriado con dolor de cabeza. ¿Por qué tienes tanta congestión? Cuando tienes un resfriado con dolor de cabeza, el revestimiento de las membranas de las fosas nasales se ha inflamado y produce demasiada flema para expulsar lo que sea que esté causando la irritación, ya sea un virus o un alérgeno. Es posible que sientas dolor en la frente, debajo de los ojos o en los dientes superiores.

Lo importante para deshacerse de un resfriado con dolor de cabeza es reducir la inflamación nasal y ayudar a que la flema drene de la zona nasal. Aunque puede parecer contrario al sentido común, mantener las fosas nasales húmedas es la mejor forma de aliviar la congestión. La zona nasal seca solo puede producir más irritación. Intenta estos simples consejos para eliminar el resfriado con dolor de cabeza y ayudar a aliviar el dolor y la presión nasal.

Tiliza un humidificador

Debido a que respirar aire seco secará la zona nasal, será mejor humedecer el entorno mediante el uso de un humidificador de vapor frío o un vaporizador. También puedes probar respirando el vapor de la ducha caliente. Al hacerlo, ayudarás a suavizar las membranas irritadas que revisten las fosas nasales.

Utiliza una compresa tibia

Una excelente forma de aliviar un dolor de cabeza y la presión nasal es colocar una compresa tibia en la frente y en la nariz. Si no tienes una compresa, intenta humedecer un paño con agua tibia y aplícatelo en el rostro varias veces al día. Esto ayudará a aliviar la congestión nasal y los síntomas de resfriado con dolor de cabeza.

Irriga la zona nasalEnjuagar la zona nasal con agua salada puede ayudar a limpiar la flema y otros factores irritantes (como polen, polvo o bacterias) y reducir la inflamación de la membrana mucosa, lo que resultará en un mejor drenaje. Puedes hacer esto con un aparato para irrigación de la nariz, una jeringa u otros productos que encontrarás en una farmacia. Cuando utilices un enjuague nasal, asegúrate de utilizar agua esterilizada o previamente hervida, y enjuagar y secar el dispositivo antes de usarlo.

Usa un spray nasal

el lavado nasal no es el adecuado para ti, prueba con un spray salino. Al igual que el lavado nasal, puede ayudar a humectar la zona nasal y enjuagar agentes irritantes e infecciosos. Busca una fórmula en rocío y aplícala seis veces al día.

Bebe líquidos en gran cantidad

xiste un motivo por el que la sopa de pollo tiene un muy buen sabor cuando tienes un resfriado: Beber mucho líquido puede ayudar a fluidificar la flema y generar el drenaje nasal. Intenta beber agua, té y leche tibia.

Oma un descongestionante

Los descongestionantes nasales de venta libre reducen el flujo de sangre a las membranas nasales, lo cual reduce la inflamación y la congestión. Pueden ayudar a abrir las fosas nasales y reducir el dolor y la presión en la zona nasal y de la cabeza. Para un alivio rápido, prueba SINEX™ DESCONGESTIONANTE NASAL DE 12 HORAS EN SPRAY, la fórmula que no produce somnolencia y que es un poderoso analgésico y un descongestionante de fenilefrina seguro y efectivo. Si tu congestión nasal empeora por la noche, prueba NYQUIL™ SEVERE PASTILLAS CONTRA LA GRIPE Y EL RESFRIADO. Además de analgésicos y descongestionante, posee un antihistamínico que ayudará a detener los estornudos y el goteo nasal, para que puedas descansar mucho más.

Signos clínicos

La sinusitis aguda es una inflamación de una o varias cavidades sinusales de origen infeccioso o alérgico.
La mayor parte de las sinusitis infecciosas son de origen viral y evolucionan hacia la curación espontánea en menos de 10 días. El tratamiento es sintomático.
La sinusitis bacteriana aguda puede ser una sobreinfección de una sinusitis viral o primaria o de origen dental. Los principales gérmenes responsables son Streptococcus pneumoniae, Haemophilus influenzae y Moraxella catarrhalis.
Es importante distinguir una sinusitis bacteriana de una rinofaringitis banal (ver Rinitis y rinofaringitis). El tratamiento antibiótico sólo está justificado en la sinusitis bacteriana.
En ausencia de tratamiento, las formas severas en el niño pueden derivar a complicaciones graves debidas a la difusión de la infección al hueso, la órbita y las meninges.

Sinusitis en adultos

– Rinorrea purulenta unilateral o bilateral, obstrucción nasal,
y
– Dolor facial, unilateral o bilateral que aumenta al inclinar la cabeza hacia delante; presión dolorosa en la frente o en la región maxilar.
– La fiebre es moderada o ausente.

La sinusitis es más probable si los síntomas persisten más de 10 a 14 días o empeoran al cabo de 5 a 7 días o son severos (dolor importante, fiebre alta, alteración del estado general).

Sinusitis en niños

– Mismos síntomas; pueden acompañarse de irritabilidad o letargia o tos o vómitos.

– En caso de infección severa: alteración del estado general, fiebre > 39 °C, edema periorbital o facial.

Tratamiento sintomático

– Fiebre y dolor (Capítulo 1).
– Desobstrucción de la nariz mediante un lavado con cloruro de sodio 0,9%1 .

Antibioterapia

– En adultos:

La antibioterapia está indicada si el paciente cumple los criterios de duración o de severidad de los síntomas. El tratamiento de primera línea es la amoxicilina oral. Si el diagnóstico no es claro (síntomas moderados y < 10 días) y el paciente puede ser revisitado en los próximos días, iniciar un tratamiento sintomático como en una rinofaringitis o sinusitis viral.

– En niños:

La antibioterapia está indicada si el niño presenta síntomas severos o síntomas moderados asociados a factores de riesgo (p. ej. inmunodepresión, drepanocitosis, asma). El tratamiento de primera línea es la amoxicilina oral:
amoxicilina VO durante 7 a 10 días:
Niños: 30 mg/kg 3 veces al día (máx. 3 g al día)
Adultos: 1 g 3 veces al día

En caso de fracaso después de 48 horas de tratamiento correctamente realizado:
amoxicilina/ácido clavulánico VO durante 7 a 10 días. Utilizar las formulaciones 8:1 o 7:1 únicamente. La dosis está expresada en amoxicilina:
Niños < 40 kg: 50 mg/kg 2 veces al día
Niños ≥ 40 kg y adultos:
Proporción 8:1: 3000 mg al día (2 cp de 500/62,5 mg 3 veces al día)
Proporción7:1: 2625 mg al día (1 cp de 875/125 mg 3 veces al día)

En caso de alergia a la penicilina:
eritromicina VO durante 7 a 10 días:
Niños: 30 a 50 mg/kg al día2
Adultos: 1 g 2 o 3 veces al día

– En el caso de etmoiditis del lactante, ver Celulitis periorbitaria y orbitaria (Capítulo 5).

Otros tratamientos

– Extracción dentaria, si es la causa de la sinusitis, bajo antibioterapia.
– En caso de complicaciones oftalmológicas (oftalmoplegia, midriasis, disminución de la agudeza visual, anestesia corneal) referir al cirujano para drenaje.

Footnotes

Ref Notes
1

En el niño: colocarlo en decúbito dorsal, con la cabeza ladeada e instilar cloruro de sodio 0,9% en cada fosa nasal.

2 Para la dosis según la edad o peso del paciente, ver eritromicina en la guía Medicamentos esenciales, MSF.

Sinusitis: síntomas, causas y tratamientos

La Cirugía Endoscópica Nasosinusal (CENS).

Como hemos comentado se realiza en casos en los que la sinusitis se convierte en crónica ó el paciente no responde adecuadamente a los tratamientos farmacológicos.

El objetivo de la intervención no es otro que el restablecer la función que tienen los senos paranasales mediante la mínima invasión quirúrgica necesaria.
Esta intervención tiene una duración variable en función de la complejidad de cada caso. En ella no se realizan incisiones externas y se efectúa a través de las fosas nasales mediante los endoscopios a los que se acopla una cámara para visualizarlo en un monitor, y se van observando y corrigiendo las lesiones que provocan la sinusitis.

Sinuplastia con Balón de Dilatación.

Esta intervención se incorporó en el año 2010 al Instituto IOM. Se trata de una técnica no quirúrgica que permite corregir de forma eficiente la sinusitis con el objetivo de eliminar este tipo de infección de las fosas nasales.

Hoy en día la podemos considerar como una de las mejores alternativas a la cirugía endoscópica tradicional. El procedimiento consiste introducir a través del orificio del seno corresondiente, una guía con un balón desinflado que una vez dentro se insufla con suero para dilatar el conducto y posteriormente desinflarlo.

La gran ventaja de la Sinuplastia con Balón de Dilatación es que no es necesaria anestesia general y es muy poco invasiva.

En ella no se corta tejido y se actúa directamente sobre los ostium de los senos paranasales. La otra gran ventaja es el tiempo de recuperación del paciente que es notablemente inferior a los de la cirugía tradicional.

Ambos procedimientos que ha generado resultados muy positivos para curar de una vez por todas casos difíciles de sinusitis.

*****Doctor en Radiología Odontológica, Universidade de Passo Fundo (FOUPF), Passo Fundo, Brasil.

Dirección para Correspondencia:

RESUMEN: La sinusitis odontogénica afecta la mucosa de los senos maxilares y puede ser causada por la evolución de una lesión en el diente con formación de pus periapical que avanza en el interior de la cavidad sinusal. Se presenta un caso de un paciente con dens in dente en el diente incisivo lateral superior derecho, que sufrió el proceso de caries evolucionando en la región periapical, contaminando la mucosa sinusal de este lado, lo que causó el dolor, abultamiento y el desplazamiento del diente. La cirugía se realizó a través de acceso de Caldwell-Luc para el curetaje de la lesión, lo que indica la presencia en el diagnóstico histopatológico la presencia de quiste abscedado y sinusitis. Después de 18 meses de control, se observó la regeneración ósea y el reposicionamiento alveolar espontáneo de los dientes implicados. Los autores advierten que cíngulos profundos y dens in dente son las enfermedades de los dientes que merecen atención para el diagnóstico y la prevención de los procesos de caries con el fin de evitar complicaciones mayores.

PALABRAS CLAVE: dens in dente, seno maxilar, sinusitis odontogénica.

ABSTRACT: Odontogenic sinusitis affects mucous membrane of the maxillary sinus and can be caused by the evolution of a tooth injury with formation of periapical abscess that advances into the sinus cavity. We present a patient with dens in dente in the upper right lateral incisor tooth, which suffered carious process and periapical abscess, contaminating the sinus mucosa on this side, which caused pain, bulging and tooth displacement. Surgery was performed via a Caldwell-Luc access for curettage of the lesion, indicating the presence in the histopathological diagnosis of radicular cyst abscess and sinusitis. After 18 months of control, alveolar bone regeneration and spontaneous repositioning of teeth involved was observed. The authors warn that cingulum deep in dens in dente are diseases of the tooth that deserve attention for the diagnosis and prevention of carious processes in order to avoid further complications.

KEY WORDS: dens in dente, maxillary sinus, sinusitis.

INTRODUCCIÓN

El seno maxilar es el más grande de los senos paranasales y es el primero que surge durante el desarrollo embrionario. Su revestimiento está constituido por un epitelio pseudo-estratificado columnar ciliado. Aunque las infecciones dentales son muy comunes, sólo el 5% a 10% causa sinusitis maxilar, lo que suele ocurrir debido a la interrupción de la membrana del seno maxilar, causada por el desplazamiento iatrogénico de diente en el seno maxilar, lesión periapical, enfermedad periodontal, lesiones de caries extensa o de extrusión de material obturador endodóntico dentro del seno (Brook, 2006; Costa et al., 2007; Rodrigues et al., 2009).

En general, las raíces de los premolares y molares se encuentran inmediatamente por debajo del piso del seno maxilar, lo que favorece la relación entre una anatomía patológica en estos dientes y la sinusitis. El diagnóstico de esta patología requiere un buen examen físico. Por lo general, los pacientes refieren una historia de infección respiratoria de vías aéreas superiores acompañando de dolor dental; también puede presentar alteración en el sonido nasal, dolor facial o cefalea, secreción nasal y tos durante la noche debido al paso de exudado en la faringe. También hay una sensibilidad dolorosa infraorbitaria a la palpación sobre el seno afectado. La historia de procedimiento dental reciente puede ayudar en el diagnóstico diferencial (Brook, 2006; Costa et al.; Mehra & Murad, 2004; Bomeli et al., 2009).

El diagnóstico de la sinusitis odondogénica incluye una anamnesis detallada, un examen físico completo y pruebas de imágenes específicas, como la incidencia radiográfica Waters, lateral de cráneo, tomografía computarizada y exámenes radiográficos dentales (periapical, oclusal y ortopantomografia) (Vale et al., 2010). Los avances recientes en imagenología odontológica indican el uso de las imágenes computadorizadas tipo Cone-Beam, por la calidad de imagen y reducción en las dosis de radiación para el paciente (Nair & Nair, 2010).

Los principales microorganismos que se encuentran en esta patología son las bacterias aeróbias y anaeróbias, con predominio de las anaeróbias Peptostreptococcus ssp., Fusobacterium spp., Prevotella spp. y Porphyromonas spp. En la mayoría de los casos, existe una correlación entre la flora existentes en la región periapical y la encontrada con una punción antral (Brook, 2005, 2006, 2009).

Uno de los cambios de desarrollo de los dientes es el dens in dente o dens invaginatus, el que afecta la superficie de desarrollo del elemento dental de manera que el diente se vuelva más vulnerable a las infecciones y caries (Alani & Bishop, 2008). Debido a esta morfología, los dientes alterados pueden desarrollar caries de difícil percepción clínica, necrosis de la pulpa e infección periapical (Fregnani et al., 2008).

En el tratamiento de la sinusitis odontogénica es necesario actuar sobre la causa del diente y la enfermedad en sí misma. Sólo entonces, es posible eliminar la infección existente y prevenir las recurrencias o complicaciones. La combinación de la terapéutica farmacológica y quirúrgica, por lo general son necesarias para el tratamiento de la sinusitis odontogénica (Costa et al.; Vale et al.). El tratamiento no traumático preconizado para la sinusitis odontogénica es con los antibióticos de amplio espectro durante 3-4 semanas (Mehra & Murad). La sinusitis sin tratar o mal tratada puede progresar a una variedad de complicaciones, tales como celulitis orbitaria, trombosis del seno cavernoso, meningitis, osteomielitis, absceso intracraneal y muerte (Brook, 2009).

REPORTE DEL CASO

Paciente sexo femenino de 14 años de edad, buscó atención odontológica en el servicio de ortodoncia, con queja de impactación del canino sobre el incisivo lateral maxilar derecho (Fig. 1). Después de una radiografía panorámica solicitada por el ortodontista, se observó imagen radiolúcida unilocular bien definida y amplia, con la participación de los ápices dentarios y la región del seno (Figs. 2 y 3). A continuación, se derivó al Servicio de Cirugía Maxilofacial del Hospital São Vicente de Paulo, de Passo Fundo – RS. La paciente refirió haber sufrido episodios de dolor local durante algún tiempo (un año), pero se encontraba asintomático en el momento. En su historia médica, refirió constantes tratamientos médicos para la sinusitis recurrente.

Fig. 1. Aspecto clínico que muestra el desplazamiento
del canino superior derecho sobre el incisivo lateral.

Fig. 2. Radiografía panorámica que muestra la extensión
de la lesión radiotransparente y el desplazamiento del diente 13.

Fig. 3. Radiografía oclusal que muestra una lesión radiolúcida
unilocular implicando la región apical de los dientes 11 al13.

El examen clínico reveló el cambio de color en las coronas de los dientes 11 y 12, y la prueba de la vitalidad fue negativo para ambos. En ambos dientes, se detectó la presencia de dens in dente del tipo I, con evidencia de lesiones de caries en los surcos. La mucosa regional no mostró ningún cambio. En el exámen de radiología panorámica se pudo observar tratamiento endodóntico en los dientes 21 y 22, y la presencia de una imagen radiotransparente con márgenes radioopacos en el periápice del diente 11 y otra imagen radiotransparente, unilocular bien definidos, que se extiende desde el ápice del diente 12 a la región del diente 16, causando el desplazamiento de la cortical del suelo del seno maxilar y distorsión de la raíz del diente 13. La radiografia de Watters mostró opacificación del seno maxilar derecho.

Con base en el cuadro clínico, el hipótesis diagnóstica establecida fue de proceso infeccioso periapical de origen pulpar con posible comunicación con el seno maxilar derecho. La conducta para el caso entonces fue de solicitud de hemograma, lo cual acusó un desvío a la derecha para el número de leucocitos (leucocitosis), la paciente fue remitida para endodoncia de los dientes 11 y 12, y poco después la extirpación quirúrgica de la lesión.

Desde un acceso quirúrgico tipo Caldwell-Luc, se realizó la enucleación de la lesión, teniendo cuidado de no romper el tejido epitelial que la rodeaba y curetaje del ápice del diente 12. Además, se realizó la apicetomia en el diente 11. La paciente fue sometida a anestesia general debido a la extensión del procedimiento propuesto. En esta oportunidad se ha confirmado la comunicación entre la lesión de origen dental y el seno maxilar (Figs. 4 y 5). La lesión fue retirada y enviada al servicio de Patología de la Facultad de Odontología de la Universidade de Passo Fundo, RS, donde se describe una cavidad patológica con la presencia de supuración y material mucoso, a veces revestida por epitelio odontogénico, a veces por epitelio pseudo-estratificado cilíndrico ciliado, además de infiltrado inflamatorio crónico superpuesto a cápsula fibrosa externa. El diagnóstico histopatológico fue de quiste radicular abscedado retirado del ápice del diente 12, y absceso crónico de la lesión retirada de la región periapical del diente 11.

Fig. 4. El acceso quirúrgico y la enucleación de la lesión.

Fig. 5. Cavidad patológica. Tenga en cuenta la comunicación
de la lesión con la porción anterior del seno maxilar.

El seguimiento clínico y radiográfico se llevó a cabo trimestralmente en el primer año, siendo observada regeneración ósea en el sitio después de 18 meses y, sobre todo, la curación del cuadro clínico radiográfico de la sinusitis, además de se observar el reposicionamiento del diente 13 sin la intervención de ortodoncia (Fig. 6).

Fig. 6. Postoperatorio de 18 meses que muestran la regeneración ósea en el lugar,
la reubicación del 13, la falta de opacidad en el seno maxilar y la endodoncia de los dientes 11 y 12.

DISCUSIÓN

Las complicaciones de la sinusitis son importantes debido a la íntima relación de los senos paranasales con las cavidades craneanas y orbitarias, pues estas infección pueden causar complicaciones graves dentro de estas regiones. Los mecanismos patogénicos más comunes encontrados en estas complicaciones son las infecciones a través de la vía del hueso y la vascular. Entre las complicaciones características y comunes de los procesos sinusales se encuentran el mucocele, osteomielitis de los huesos del cráneo, meningitis, tromboflebitis del seno cavernoso, empiema epidural y subdural y el absceso cerebral (Brook, 2005, 2005). Las complicaciones orbitales corresponden al edema inflamatorio, celulitis, absceso orbitario, dacriocistitis purulenta (que es una supuración aguda del saco lagrimal y que puede ser secundaria a etmoiditis, sinusitis frontal o incluso maxilares) la y tromboflebitis de vena oftálmica (Brook, 2009).

El hallazgo radiológico más común y habitual es el engrosamiento de la mucosa sinusal maxilar tipo opacificación, con una incidencia del 10% de los casos (Vallo et al., 2010). Esta prueba se muestra para llevar a cabo la evidencia de alteraciones del suelo y de la pared posterior del seno maxilar. El diagnóstico de la sinusitis odontogénica, también puede ser ayudado por radiografías panorámicas convencionales o la TC de los senos faciales, muy utilizada debido a su alta capacidad y calidad en diagnosticar y evaluar el alcance de la sinusitis, así como su relación con otras estructuras anatómicas adyacentes (Vale et al.; Vallo et al.) Además, la TC no sólo ofrece la posibilidad de hacer un diagnóstico definitivo; también es fundamental para una mejor planificación terapéutica (Buyukkurt et al., 2010).

La TC por el método Cone-Beam es el medio de diagnóstico por imagen que más se ha desarrollado en los últimos años. Su aplicación en odontología es cada vez mayor para fines diagnósticos, planificación de tratamientos y su seguimiento (Nair & Nair). En nuestro caso, las lesiones quísticas se pueden desarrollar lentamente, sin síntomas clínicos, los cuales aparecen al estar el seno maxilar involucrado. Por lo tanto, el diagnóstico se produce como hallazgo en el examen radiográfico dental, y en otros porque los síntomas corresponden convencionalmente a la sinusitis, con la transmisión de la presión a las paredes del seno maxilar, síntomas nasales e incluso se puede desarrollar algunos oftálmicos (Buyukkurt et al.). Células odontogénicas pueden ser precursoras de las lesiones quísticas que invaden el seno maxilar, como queratoquistes, ameloblastoma, odontoma, fibroma osificante, quiste dentígero y radicular, siendo este último lo que más comúnmente invade la cavidad del seno maxilar. La lesión periapical se encuentra principalmente a lo largo del ápice de los dientes que tienen lesiones de caries y la participación de la pulpa. Granulomas periapicales y abscesos pueden tener una imagen radiográfica similar (Mehra & Murad).

Clasificar adecuadamente la sinusitis odontogénica según su etiología es una manera importante para definir el tipo de tratamiento que se debe utilizar. Las sinusitis odontogénicas se pueden clasificar como traumáticas (casos en que se vulnera de manera directa del suelo del seno maxilar como resultado de la extracción mal sucedida o accidentes traumáticos) y no traumática (causada por el avance de secreción de pus de origen dental al interior del seno maxilar) (Mehra et al., 1999). Siguiendo esta clasificación, el caso presentado se trata de una sinusitis odontogénica atraumática, pues se observó que la etiología del proceso infeccioso del seno maxilar (que podría causar más complicaciones), tuvo su origen en una lesión de caries en el cíngulo profundo de la cara palatina del incisivo lateral maxilar sin tratar, desde la cual se desarrolló una lesión pulpar que progresó hasta llegar a la cortical del suelo del seno maxilar derecho.

El dens invaginatus es una anomalía de desarrollo dentario, que afecta la dentaina y el esmalte. Técnicas de restauración o agentes sellantes están indicados para las áreas afectadas con invaginación del esmalte, con el fin de impedir la pérdida de vitalidad del diente. En los casos en que se pierde la vitalidad, el tratamiento endodóntico debe ser realizado (Aarsenaul et al., 2010). El tratamiento de la sinusitis de origen odontogénico usual requiere una combinación de tratamiento clínico y quirúrgico. Eliminar la causa (el resto de raíz dentro en el interior del seno o terapia endodóntica) es importante para prevenir la recurrencia de esta condición. El tratamiento clínico incluye 7-28 días de tratamiento antibiótico específico para la microflora del seno maxilar (Brook, 2006; Mehra & Murad).

Aunque el tratamiento dental y drenaje quirúrgico son de suma importancia, la administración de la terapia antimicrobiana es esencial para ayudar a tratar o incluso prevenir las complicaciones (Brook, 2006). Basándose en estos informes, fue apropiado el abordaje quirúrgico para el caso descrito, ya que el paciente había recibido tratamiento médico sin obtener el resultado esperado, fue sometido a nuevo diagnóstico y tratamiento, eliminándose de este tiempo el foco inicial del periápice dentale y cureteando la lesión, inclusive del interior del seno maxilar. La técnica de Caldwell-Luc se define como una técnica para remover el tejido infectado del seno maxilar con acceso desde la pared lateral del seno maxilar sobre las raíces de los dientes restantes. Este procedimiento quirúrgico ofrece un buen postoperatorio y tiene pocas complicaciones. En los casos de sinusitis odontogénica, esta técnica es de elección debido a la facilidad de acceso al interior del seno maxilar (Huang & Chen, 2011).

En estos casos, se debe señalar que la microflora de la sinusitis odontogénica es bastante variada y aun no está bien establecida, lo que hace que el tratamiento antimicrobiano sea generalmente iniciado empíricamente para atacar a los supuestos patógenos. También se observa en este caso, que la microbiota de este proceso infeccioso puede adquirir resistencia, y gradualmente hacer cambios en su constitución (Brook, 2006; Mehra & Murad; Brook, 2009; Mehra et al.).

Un número creciente de bacterias gran-negativas anaeróbias (Fusobacterium spp. y Prevotella spp.) han adquirido resistencia a la producción de penicilina por la enzima beta-lactamasa. Los estudios demuestran que este tipo de microorganismo que puede afectar a cerca del 35% de los casos de sinusitis aguda y el 75% de tipo crónico. La penicilina se considera

el fármaco de elección para el tratamiento de la sinusitis debido a su amplio espectro, sin embargo, el desarrollo de bacterias resistentes, limita su uso clínico. El paciente alérgico a este medicamento puede ser tratado con clindamicina o trimetoprim-sulfametoxazol (Brook, 2006). Ante resistencia a la penicilina de los microorganismos en pacientes con sinusitis maxilar de origen odontogenico requiere la administración de agentes antimicrobianos eficaces contra estas bacterias. Esto incluye la clindamicina, cefalosporinas de segunda generación o carbapenem, e incluso una combinación de penicilina y un inhibidor de beta-lactamasa. El metronidazol se puede administrar si se asocia con un agente eficaz contra los estreptococos facultativos y aerobios (Brook, 2006).

CONCLUSIONES

Cíngulos profundos y dens in dente son alteraciones dentarias que merecen atención para el diagnóstico y la prevención de los procesos de caries con el fin de evitar más complicaciones. Los métodos radiográficos son importantes para confirmar el origen odontológico de la lesión sinusal. Sin embargo, los casos de sinusitis odontogénica atraumática pueden ser tratados con endodoncia y cirugía con curetaje como suplemento en los casos de lesiones extensas o persistencia de los signos y síntomas, siendo la técnica de Caldwell-Luc indicada para la intervención quirúrgicamente en estos casos.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Brook, I. Sinusitis of odontogenic origin. Otolaryngol. Head Neck Surg., 135(3):349-55, 2006.

Brook, I. Microbiology of Acute and Chronic Maxillary Sinusitis Associated with an Odontogenic Origin. Laryngoscope, 115(5):823-5, 2005.

Brook, I. Microbiology and antimicrobial treatment of orbital and intracranial complications of sinusitis in children and their management. Int. J. Pediatr. Otorhinolaryngol., 73(9):1183-6, 2009.

Artículo No. 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16

Casos Clínicos:
SINUSITIS MAXILAR CRONICA DE ORIGEN DENTARIO. REPORTE DE UN CASO
HOME > EDICIONES > VOLUMEN 37 Nº 2 / 1999 >

  • Lazarde L, Janet *
  • Paublini O, Hernán **.
    *Odontólogo L.U.Z. Profesor Agregado de la Cátedra de Clínica Estomatológica. Facultad de Odontología. U.C.V. Miembro Fundador de la Sociedad Venezolana de Patología Bucal. Magíster en Medicina Estomatológica
    ** Odontólogo U.C.V. Profesor Colaborador de la Cátedra de Clínica Estomatológica. Facultad de Odontología. U.C.V.


RESUMEN
Los Senos Paranasales, llamados cavidades anexas a las fosas nasales, que en un número de ocho, cuatro a cada lado, se distinguen en: Seno Maxilar, Etmoidal, Frontal y Esfenoidal. Estos pueden estar afectados por un gran número de agentes infecciosos como virus, bacterias y hongos.
Las lesiones inflamatorias que afectan los Senos Paranasales reciben la denominación genérica de Sinusitis y pueden instalarse en las cavidades sinusales utilizando la vía nasal, bucal u odontógena, externa o facial y hematógena. A través de estas vías de acceso, las infecciones penetran los diferentes senos y la forma clínica toma el nombre del seno afectado. Cuando la Sinusitis abarca toda las cavidades recibe el nombre de Pansinusitis. Como fuentes dentarias de Sinusitis maxilar han sido consideradas los abscesos periapicales, infección periapical crónica, lesiones periodontales extensas o perforación del piso o mucosa antral de este en el momento de una extracción dental. Se presenta un caso de esta entidad en una paciente de 45 años de edad, con sintomatología referente a Sinusitis de larga data. Se le realizaron estudios radiográficos, donde se evidenció la presencia de un canino superior derecho incluido como posible causa de la enfermedad. Se indicó tratamiento quirúrgico con antibioticoterapia, observándose mejoría del cuadro clínico y se pudo concluir que se trataba de una Sinusitis Crónica de origen Dentario.
Palabras claves: Sinusitis, Maxillary sinus, paranasal sinuses, maxillofacial infections, chronic sinusitis.
ABSTRACT
These are eight cavities around the nasal fossa and they are: maxillar, ethmoidal, frontal and sphenoid sinus. They could be affected by a great number of infectious agents. The inflammatory process that affect the paranasal sinuses are generally named as sinusitis. The pathway for installation of the disease are: nasal, buccal, odontogenic, facial and hematological. Through these pathway the infection goes to one cavity and the clinical and name will be of the affected sinus. When the infection affect all cavities it will be named pansinusitis.
As a odontogenic origins for the maxillary sinus it could be considered the periapical infections, periodontal disease and oro-antralfistulla after or during a dental extraction.
We will report a case about a patient of 45 years old with cronical symptoms of sinusitis.
Radiographically there is right impacted upper canine as possible etiology cause of the problem. The patient was treated with antibiotics and surgery with a successful outcome that could let us concluded that it was a chronic maxillary sinusitis of odontogenic origin.
Key words Sinusitis, maxillary sinus, paranasal sinuses, maxillary sinuses, maxillofacial infections, chronic sinusitis.

Agradecimiento:
A la Od. Erika Garriga por su orientación en la parte quirúrgica del caso.
A la Od. Sol Cristina Del Valle, por su colaboración en la traducción al ingles
SENO MAXILAR.
El Seno Maxilar, el más largo de los Senos Paranasales, es una cavidad neumática delimitada por mucosa de epitelio cilíndrico ciliado pseudoestratificado.
En un seno sano, las glándulas seromucosas se encuentran en gran parte, en vecindad con el hueso, aunque estas se encuentren dispersas dentro de la mucosa. (Van Dis, 1983). Anatómicamente, son dos cavidades pares simétricas, que ocupan la parte central de los maxilares superiores. Se conforman como una pirámide cuadrangular de base interna y vértice externo, presenta cuatro caras o paredes: pared anterior en relación con el carrillo exterior a la fosa canina; pared superior es el piso de la órbita o pared superior de la apófisis piramidal del maxilar superior; pared posteroinferior relacionada con la pared anterior de la fosa cigomática; pared interna o base, en estrecha relación con los cornetes y meatos y el vértice en relación con la articulación del hueso malar.
El significado funcional de los Senos Paranasales ha sido tema de muchas hipótesis, se considera que suplen de resonancia de la voz, protegen al oído, equilibran las diferencias de presiones, ayudan a acondicionar el aire inhalado al suministrar aire caliente y húmedo, ayuda al olfato, reduce el peso del cerebro y protege a las estructuras intracraneales del trauma. (Kruger, 1986; Carrabs, 1994; Goatz y White, 1995)
SINUSITIS MAXILAR DE ORIGEN DENTARIO.
Como fuentes dentarias de Sinusitis Maxilar han sido consideradas los abscesos periapicales, infección periapical crónica, lesiones periodontales extensas o perforación del piso o mucosa antral de este en el momento de una extracción dental. También pueden constituir una causa las raíces dentarias y cuerpos extraños que se introducen en la cavidad durante las maniobras quirúrgicas. No es necesario que el diente involucrado este infectado en el momento de la extracción, porque sin duda alguna la infección introducida desde la cavidad bucal puede ser la responsable de la Sinusitis. (Stafne y Gibilisco, 1987).
Otros padecimientos infecciosos como el resfriado común, las enfermedades exantematosas y la influenza, pueden ser la causa de la instalación de esta patología, como también la posibilidad de factores predisponentes como alergias, obstrucción, intubación nasotraqueal, anormalidades mucociliares e inmunodeficiencias, las cuales pueden dar paso a la instalación de una Sinusitis maxilar: (Carrabs, 1994).
Los Senos Paranasales pueden estar afectados por un gran número de agentes infecciosos, estos incluyen virus, bacterias y hongos. Los procesos infecciosos son a menudo clasificados de acuerdo con su duración o curso clínico de la enfermedad en: agudo, días o semanas; subagudo, varias semanas; crónicos, si se extienden por semanas o meses. ( Topazian y Goldberg, 1994).
Las dos bacterias frecuentemente involucradas en la Sinusitis aguda son Streptococcus pneumoniae y Haemophilius influenzae. Otros menos comunes incluyen Staphylococcus epidermidis, Streptococcus viridans y Moraxella catarrhalis. (Topazian y Goldberg, 1994). Cuando esta en asociación con enfermedad dental se encuentra Staphylococcus aureus, Streptococcus pyogenes, Moraxella catarrhalis y otras bacterias Gram negativas. (Gwaltney, 1995). Los microorganismos anaerobios mas comúnmente aislados en la Sinusitis crónica son Peptostreptococcus, Corynebacterium, Bacteroides y Veillonella y los aerobios S. aureus y Streptococcus spp. ( Carrabs, 1994).
La Sinusitis Maxilar aguda aparece con frecuencia como complicación de un resfriado nasal. Muchas veces se acompaña de exudado nasal purulento o drenaje faríngeo. (Shapiro y Rachelefsky, 1992). El paciente se puede quejar de dolor e hipersensibilidad a la presión o dolor referido a los dientes premolares y molares del lado afectado. Tal hallazgo requiere descartar a esos dientes como causa posible del dolor o la infección (Goatz y White, 1995).
La infección en una Sinusitis Crónica es caracterizada por una descarga de secreciones mucopurulentas nasales, que persisten por un tiempo prolongado, dolor vago o existe sensación de obstrucción del lado afectado de la cara y aliento fétido (Carrabs, 1994; Topazian y Goldberg, 1994; Gwaltney, 1995)
Histológicamente, la mucosa que reviste el seno maxilar en los casos crónicos, puede mostrar un engrosamiento notable y el desarrollo de numerosos pólipos, los cuales son tejidos de granulación hiperplásicos con infiltración linfocítica y células plasmáticas. Este tejido, que por lo general tiende a estar cubierto de epitelio columnar ciliado, en ocasiones llena el seno hasta obliterarlo.
METODOS DE DIAGNOSTICO.
La evaluación diagnóstica deberá incluir una historia clínica exhaustiva y detallada. El examen de la faringe, nariz oídos, senos y en particular el aspecto dentario es de suma importancia. La discusión acerca de la duración y la severidad de las manifestaciones, es a menudo útil para distinguir entre Sinusitis aguda con un resfriado común sin complicaciones o manifestaciones de influenza con la presencia de algún síntoma en particular. (Gwaltney, 1995).
Dentro de los exámenes complementarios de los cuales podemos valernos para confirmar la presencia o no de inflamación del seno están:

  • Transiluminación.
  • Radiografías.
  • Tomografía computarizada.
  • Resonancia magnética.
  • Ultrasonografía.

La Transiluminación sinusal no es útil en pacientes con Sinusitis Crónica, en los que la transiluminación ausente o reducida de la luz puede ser permanente. La ausencia de transiluminación de los senos evidencian que están llenos de fluidos o tejidos. (Carrabs, 1995). En pacientes con senos aparentemente sanos, el hallazgo de una completa opacidad, bien podría relacionarse con la presencia de una infección activa del seno. (Gwaltney, 1995).
Las Técnicas Radiográficas que deben incluirse son: Radiografía Panorámica, Waters, Caldwell, Cefálica Lateral y Submentovertex.
Las Radiografías Panorámicas ofrecen un examen de toda la región dentoalveolar y de los maxilares, proveen una buena visualización de la porción anterior, lateral e inferior del seno maxilar, aunque algunas estructuras como la concha nasal y el arco cigomático a menudo se superponen sobre la cavidad antral dificultando su observación. Podemos observar bien el contorno del antro, la relación de las raíces dentarias que se ubican en esas zonas o en la vecindad del mismo y particularmente podemos detallar la ubicación de objetos extraños en el interior de la cavidad sinusal del maxilar. (Stafne y Gibilisco, 1978)
La Técnica de Waters muestra una serie de características del Seno Maxilar y otras estructuras anatómicas la imagen del seno maxilar se observa como una cavidad piramidal radiolúcida rodeada por una línea cortical radiopaca contínua, el piso del seno maxilar está representado por la proyección de las imágenes de la apófisis alveolares, el piso antral se puede observar suave o moldeando las superficies dentarias. Esta radiografía es más efectiva para evidenciar cambios escleróticos del hueso adyacente, engrosamiento de la membrana sinusal y » velamiento » de origen inflamatorio (Ohba y Katayama, 1976; Williams y col. , 1992)
La Técnica de Caldwell es fundamental para la evaluación del Seno Frontal y Etmoidal, no obstante el examen minucioso de la placa puede revelar información sobre la pared superior y en menor grado de las paredes externas e internas de los Senos Maxilares (Goatz y White, 1995).
La Cefálica Lateral está indicada para observar la relación antero posterior del Seno Esfenoidal, Frontal y Maxilar y el estudio de la Silla Turca. Con esta radiografía podemos ver con detalle la extensión inferior del Seno Maxilar y su relación con el paladar duro y las raíces dentarias (Goatz y White, 1995).
La Submentovertex o Hirtz esta indicada para el estudio del Seno Esfenoidal y cavidad nasal (Goatz y White, 1995).
La Tomografía Computarizada (TC) nos permite la apreciación de la extensión hacia la base del cráneo de los tumores de los Senos Paranasales, así como la evaluación del tamaño y extensión de los mismos. La TC es de utilidad para determinar la extensión de la enfermedad en pacientes con Sinusitis Crónica o recurrente, sobre todo cuando se contempla cirugía en el tratamiento. Las proyecciones tomográficas del Seno Maxilar tienen valor para visualizar masas sólidas, cuando se examinan los senos en estas proyecciones, es útil recordar que la enfermedad sinusal tiene con frecuencia carácter unilateral, así pues la comparación entre los dos lados puede ayudar a demostrar la anomalía (Killey y Kay, 1975).
La Resonancia Magnética nos proporciona la visualización de los tejidos blandos, especialmente la extensión de las neoplasias infiltrantes en los tejidos blandos adyacentes (Lloyd, 1989; Zinreich, 1992).
Estos dos últimos estudios son métodos diagnósticos muy sensibles y superiores a la radiografía para la evaluación de anormalidades de los Senos Paranasales, sin embargo, no son métodos utilizados de rutina para el diagnóstico de Sinusitis, sino que deben reservarse para la evaluación de infecciones sinusales recurrentes o crónicas, sobre todo cuando se contempla la Cirugía (Carrabs, 1994;Goatz,1995).
La Ultrasonografía se usa como método diagnóstico en Sinusitis Maxilar y es más sensible cuando se sospecha que hay líquido en la cavidad del seno que en el edema de la mucosa. No tiene valor diagnóstico en la infección sinusal de Etmoides o Esfenoides, ya que el ultrasonido es inaccesible a estos senos. (Carrabs, 1994).
Se ha considerado la Ecografía para el examen del Seno Maxilar, ya que ayuda a determinar la presencia de líquido, útil además para vigilar los resultados del tratamiento (Jensen y Sydow, 1987).
La Sinuscopia puede ser un método útil capaz de detectar la Sinusitis tempranamente con más sensibilidad que la radiografía, siendo un procedimiento fácil y no costoso. Cuando los orificios maxilares son suficientemente anchos pueden visualizarse los senos maxilares (Kennedy, 1990; Carrabs, 1994)
Los Criterios Radiológicos necesarios para establecer un diagnóstico de Sinusitis incluyen: opacidad parcial o total de uno o ambos antros maxilares, engrosamiento de la mucosa antral de 4 o más milímetros con la técnica de Waters; y opacidad o engrosamiento de la mucosa antral en la Tomografía computarizada en los cortes axiales y coronales.
TRATAMIENTO.

  1. TRATAMIENTO ANTIMICROBIAL.
    Los estudios clínicos indican que muchos agentes son efectivos en la resolución de síntomas y signos de Sinusitis, pero hay ventajas microbiológicas y de administración de algunos fármacos sobre otros. Es ideal que el tratamiento cubra todas las posibles bacterias responsables de la Sinusitis, se recomienda Ampicilina o Amoxicilina para el tratamiento inicial, ya que son efectivos poco costosos y seguros. Sin embargo, al evaluar la respuesta de estas drogas debe recordarse que no son efectivas contra las bacterias productoras de Beta-lactamasas. El uso de Amoxicilina durante varias décadas ha dado lugar a la emergencia y aumento de H. influenzae y M. catarrhalis resistentes a las Beta-lactamasas. ( Carrabs, 1994).
    Se cuenta con agentes que pueden, eficazmente, inhibir a las Beta-lactamasas bacterianas, es el caso de Sulbactam y el Acido Clavulánico.
    Recientemente, el uso de nuevos Macrólidos como la Claritromicina y de Azálidos como la Azitromicina, han demostrado eficacia clínica en el tratamiento de la Sinusitis. ( Carrabs, 1994). Las nuevas Cefalosporinas orales de segunda y tercera generación y las Aminopenicilinas con inhibidores de Beta-lactamasas han demostrado ser efectivas con porcentajes de curación y mejoría mayor del 85 %. ( Gutiérrez y col. , 1996)
    Los casos complicados en aquellos pacientes con inmunodeficiencias podrían ser evaluados con la base individual de la terapia apropiada. ( Gwaltney, 1995).
  2. TERAPIA DE APOYO.
    El tratamiento adyuvante incluye gotas nasales de solución salina, descongestionantes, antihistamínicos y antiinflamatorios. ( Carrabs, 1995; Gwaltney, 1995).
  3. TERAPIA QUIRURGICA.
    El abordaje quirúrgico para la remoción de una raíz en el seno maxilar no debe hacerse a través del alvéolo una vez hecho el intento primario de recuperar la raíz. Se lo debe realizar a través de una incisión de Caldwell-Luc, que permite una visualización adecuada del todo el seno. Se debe determinar la ubicación exacta del diente con un cuidadoso examen clínico y radiográfico. Cuando penetran en el seno, el problema de la abertura de la cavidad antral se ve complicado por la abertura de la cavidad bucal, así como por la infección dental residual en el alvéolo. El profesional se enfrenta con decidir hasta donde sondear a través del alvéolo buscando una raíz o un diente perdido, si la cortical externa del alvéolo debe abrirse en ese sitio, o si está indicada una operación de Caldwell-Luc. (Kruger, 1986)

REPORTE DEL CASO.
Se trata de paciente femenina de 45 años de edad, natural del Edo. Táchira Venezuela y procedente de Caracas, quien acudió a la Facultad de Odontología de la Universidad Central de Venezuela para recibir tratamiento odontológico. En el interrogatorio refiere que sufre de Sinusitis Crónica, la cual ha sido tratada sin éxito alguno, por lo tanto es referida al Servicio de Clínica Estomatológica de la Facultad de Odontología, el 28 de Enero de 1994.
Durante el interrogatorio, la paciente refiere padecer de Sinusitis de larga data y haber acudido a médicos internistas, otorrinolaringólogos, acupunturistas sin encontrar mejoría a sus molestias.
Presenta secreciones nasales especialmente en las mañanas, dolor facial localizado hacia la zona infraorbitaria y lateral nasal y dolor auditivo, así como lagrimeo constante del lado derecho. Cuando se expone a bajas temperaturas o cuando sumerge la cabeza en el mar, percibe dolor facial localizado en la zona malar del lado derecho, justo por encima de los dientes postero superiores derechos. Cuando padece de resfríos, cursa con varias semanas de duración, repitiéndose los síntomas mencionados.
Durante el examen clínico bucal se observa que la paciente es edéntula total superior y edéntula parcial inferior. La mucosa de ambos maxilares se encontraba de color y aspecto normal. En la zona amigdalina se observó enrojecimiento y aumento de tamaño de los pilares anteriores amigdalinos.
Se indicó radiografía panorámica, donde se observó la presencia de un diente incluido correspondiente a un canino superior derecho en sentido horizontal y en comunicación con el seno maxilar derecho.(Fig. 1)

Así mismo se evidenció otro diente incluido en la zona antero inferior. Además se le practicaron exámenes de laboratorio como Hematología Completa, P.T, P.T.T, V.D.R.L, Glicemia; todos dentro de los límites normales.
El diagnóstico provisional fue de Sinusitis Crónica, debido a la relación existente entre la sintomatología referida por la paciente y a la presencia de un foco de infección dentario encontrado durante el examen radiológico de rutina y el plan de tratamiento fue realizar remoción quirúrgica de los dientes incluidos, superior e inferior. Se refiere la paciente al Servicio del Postgrado de Cirugía de la Facultad de Odontología- U.C.V, para que le realicen la intervención quirúrgica. Previa anestesia local de los nervios dentarios anteriores y medios, nasopalatino y palatino anterior, se procedió a realizar una incisión recta sobre el reborde alveolar derecho desde la zona del incisivo central a zona del segundo premolar del mismo lado. Al momento de efectuar el levantamiento del colgajo mucoperióstico, se pudo apreciar parcialmente la corona del diente retenido superior, el cual fue extraído mediante osteotomía. Posteriormente se procedió a revisar el alvéolo y lavado de la cavidad con reposición del colgajo y sutura contínua para cierre del defecto.(Fig. 2 y 3).

Fig. 2 Fig.3


Entre las indicaciones inmediatas postoperatorias se prescribió Amoxicilina-Acido Clavulánico 500 mg c/8 horas por 15 días. Ibuprofeno 400 mg c/6 horas si había dolor. Simultáneamente se le indicaron todas las medidas postoperatorias de rutina.
A los dos meses se le realizó un control postoperatorio clínico notándose mejoría del cuadro. Posteriormente al año se le realiza control radiográfico mediante una radiografía panorámica donde se logró evidenciar el seno maxilar sin ninguna patología. A los cuatro años después se le realiza otro control radiográfico donde se evidenció la completa salud bucal del paciente así como la desaparición de todos los síntomas que presentaba en un principio. (Fig. 4 y 5). En la actualidad se le confeccionó prótesis total superior y parcial removible inferior.

Fig.4 Fig.5


DISCUSIÓN.
La patología inflamatoria de los Senos Paranasales afecta aproximadamente a un 5 % de la población, siendo la Sinusitis Maxilar la forma más frecuentemente observada. (Murruni y col.,1994) La patogénesis odontógena puede ser responsable de Sinusitis Maxilar aguda, así como de una forma crónica «ab initio», como complicaciones de infecciones dentarias desconocidas al no ser tratadas adecuadamente. El seno maxilar posee estrechas relaciones con los ápices del segundo premolar y primer molar. Tal vez por su particular extensión puede llegar hasta el primer premolar y segundo molar. Sólo en casos excepcionales involucra el tercer molar y canino, pero en ningún caso afecta los incisivos laterales. ( Cremonesi, 1976; Hoffer, 1980).
En el caso planteado se encuentra asociado un canino incluido, ya que por encontrarse en posición horizontal el ápice estaba en comunicación con el seno maxilar derecho.
Numerosos procesos infecciosos pueden difundirse del ambiente alvéolo-dentario hacia el antro. En particular por su frecuencia es importante recordar los procesos sépticos que se originan de periodontitis apicales crónicas. En este caso la infección presenta tres posibilidades de difusión: por osteítis y la consiguiente comunicación con el seno maxilar; por contigüidad en los casos en donde el extremo apical emerge en la cavidad antral recubierto por una pequeña capa ósea y por continuidad en los casos en donde el ápice emerge en el seno recubierto únicamente por mucosa. (Murruni y col. , 1994)
La Sinusitis Aguda usualmente descubierta durante el curso del resfriado común o de manifestaciones de influenza, es a menudo difícil de distinguir de la manifestación primaria. El criterio para distinguir el diagnóstico clínico de la Sinusitis bacteriana ha sido clasificado en dos grupos: El primero, hace énfasis en la descarga nasal purulenta o faríngea, que termina en tos, más allá de los 7 días de duración. El otro criterio clínico, se basa en la comparación da las cuatro vistas radiográficas con dolor dentario del maxilar superior, historia de descarga nasal purulenta, poca respuesta a los descongestionantes nasales, transiluminación anormal del seno. En la Sinusitis de origen dentario, el dolor y los signos asociados con la infección dental pueden estar presentes. (Gwaltney, 1995).
La sintomatología de la Sinusitis varía según la edad, en los escolares y adolescentes los síntomas son similares a los del adulto, mientras que en los niños pequeños, los hallazgos están menos relacionados con el seno, y la enfermedad involucra los senos maxilares y etmoidales. ( Carrabs, 1994).
En el caso planteado la paciente presentó sintomatología dolorosa referida a la cara zona malar lado derecho, secreciones nasales matutinas, dolor de oídos y lagrimeo con varias semanas de duración, además que padecía de resfriados continuos.
En cuanto a los métodos de diagnósticos en la práctica odontológica, el conocimiento de la relación del seno maxilar con las raíces de los dientes, es muy importante cuando se contempla la posibilidad de una extracción u otra maniobra quirúrgica y las ventajas de la radiografía pre-operatoria son incalculables. (Stafne y Gibilisco, 1987). Consideramos que la radiografía panorámica es de gran ayuda, como es el caso planteado en donde se pudo evidenciar la presencia de un diente incluido y la cercanía al seno maxilar. Con el aval de las técnicas de imagen, espacialmente la tomografía computarizada, nuevos y considerables conocimientos se han ganado a favor del diagnóstico de la Sinusitis. (Gwaltney, 1995).
Abrahams y Glassberg (1996), consideran que la relación entre los dientes y los senos maxilares no se evalúa en una radiografía convencional de rutina. La tomografía computarizada en cortes axiales, no confirma esta relación, debido a que el plano de la imagen obtenida es perpendicular al eje largo de los dientes, en cortes coronales, se puede delimitar esta relación con frecuencia se degrada por la presencia de artefactos como las restauraciones metálicas. Recientemente, los programas de tomografía computarizada para verificar los implantes dentales, han tenido éxito ya que permiten visualizar la relación entre los dientes y los maxilares, y se ha podido detectar enfermedad periodontal y lesiones sinusales en muchos de estos pacientes.
Aunque se pensaba que los Senos Paranasales eran estériles, con el desarrollo de mejores técnicas de cultivos aeróbicos y anaeróbicos, se han obtenido datos que sugieren la existencia de una «flora normal» en los senos. (Carrabs, 1994). Los anaeróbios juegan un papel importante en la Sinusitis Crónica en adultos y niños.
Es ideal que el tratamiento cubra todas las posibles bacterias responsables de la Sinusitis, pero debe ser efectivo contra S. pneumoniae y H. influenza.
En Sinusitis Crónica, la importancia de las bacterias anaeróbicas en infecciones mixtas subrayan la necesidad de dirigir el tratamiento antimicrobiano. La presencia de bacterias productoras de Beta-lactamasas, justifica la administración de fármacos alternativos que sean efectivos, con el objeto de eliminar la infección crónica y prevenir la recurrencia.
( Carrabs, 1994). Por lo general, la mejoría clínica se espera en 48 a 72 horas después del inicio del tratamiento antimicrobiano apropiado. Las situaciones en las que el paciente está crónicamente enfermo o bajo cursos de tratamientos médicos prolongados o repetidos, la intervención quirúrgica es efectiva para controlar el problema. Sobre todo si se trata de un problema dentario como posible causa de la Sinusitis, como resultó en el caso planteado en el cual el canino incluido tuvo que ser removido quirúrgicamente y luego se le administró antibiótico, resolviéndose con satisfacción el cuadro clínico de la paciente. Después de 4 años la paciente fue evaluada clínica y radiográficamente donde se evidenció completamente restablecida su salud dental y general.

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Sinusitis

En la cirugía endoscópica funcional de los senos nasales (FESS, por sus siglas en inglés) el cirujano lava los senos nasales y ensancha los orificios de drenaje con un endoscopio. Esto se puede hacer con anestesia general o local.
Otros tipos de operaciones de cirugía para la sinusitis pueden extraer los pólipos nasales o corregir una obstrucción en la nariz que puede ser la causa de tu sinusitis. Pide más información a tu médico acerca de los distintos tipos de cirugía, ya que toda cirugía conlleva riesgos de complicaciones y efectos secundarios.

  • Preguntas y respuestas

    ¿Puedo viajar en avión si tengo sinusitis crónica?

    Viajar en avión puede ocasionar dolor en los senos nasales, por lo que quizás preferirías no viajar en avión si estás pasando por una crisis de sinusitis crónica. No obstante, usar descongestionantes y atomizadores nasales podría aliviar tus síntomas lo suficiente como para viajar con más comodidad.

    Explicación

    Cuando subes en un avión, la presión del aire es menor que en la tierra. Puede que hayas notado que una botella de agua se expande a medida que el avión se eleva y se escuchará un silbido de aire que escapa cuando la abres. Esto se debe a que el aire que había estado sellado dentro de la botella cuando estaba en tierra firme se expande cuando la presión del aire afuera se reduce. Lo mismo ocurre con el aire dentro de los senos nasales. Por lo general, el aire expandido fluye a través de tus senos nasales de modo tal que la presión del aire dentro de estos es la misma que la del aire que lo rodea. A esto se le llama equilibrar. Sin embargo, si tus senos nasales están inflamados, el aire puede quedarse atrapado dentro y expandirse contra las paredes de tus senos nasales, lo que causa un dolor que puede ser muy intenso. Puede que te duela la cabeza o el rostro. En circunstancias extremas, el aire que se expande puede causar sangrado dentro de los senos nasales o puede dañar algunos nervios cercanos.

    Si tienes sinusitis crónica, también podrías tener problemas cuando el avión aterrice. Si el aire no entra en tus senos nasales al momento de aterrizar, el aire atrapado adentro ocupa menos espacio. Esto puede ocasionar una ‘succión’ dolorosa en las paredes de tus senos nasales.

    Usar gotas o atomizadores nasales descongestionantes, como la oximetazolina, puede ayudar a tus senos nasales a equilibrarse. Los descongestionantes orales también pueden ayudar; sin embargo, no debes usarlos si tienes hipertensión arterial o una cardiopatía. Si tienes una alergia que empeora la sinusitis, asegúrate de controlarla. Consulta con tu médico de cabecera o farmacéutico para obtener asesoramiento. Si definitivamente viajas en avión y luego sufres un dolor que dura más de uno o dos días, o si tus síntomas empeoran, debes consultar a tu médico de cabecera.

    Puede que sea difícil para ti o para tu médico saber a ciencia cierta si la sinusitis va a ser un problema al viajar en avión. Si sabes que tienes dificultades para equilibrar la presión en tus senos nasales, quizás decidas que es mejor no volar.

    ¿La sinusitis es contagiosa?

    No, la sinusitis no es contagiosa.

    La sinusitis no es contagiosa, pero la causa de ésta puede ser que sí lo sea. La causa más común de la sinusitis es un resfriado o una gripe. Cuando estás resfriado o tienes el virus de la gripe, tus senos nasales pueden inflamarse y esto impide que la mucosidad drene apropiadamente. Esto luego puede ocasionar una infección bacteriana secundaria, lo que a su vez puede provocar más inflamación.

    Si tú o un familiar tenéis un resfriado, tratad de evitar propagar el virus haciendo lo siguiente:

    • cubrirse la boca al toser o estornudar
    • lavarse las manos con frecuencia y secándolas adecuadamente
    • botar los pañuelos desechables usados en la basura de inmediato

    También deberías decirle a tus hijos que no compartan juguetes si uno de ellos tiene un resfriado o gripe, y lavar todos los juguetes con agua jabonosa después de que los usen.

    Hace unos días que tengo sinusitis y noto que el área alrededor de mis ojos está enrojecida e hinchada, ¿Qué debo hacer?

    Si tienes una infección en los senos nasales, particularmente si tienes sinusitis etmoidal, la misma puede extenderse a la órbita del ojo y a las áreas aledañas. Esta puede ser una complicación grave de la sinusitis aguda y debes buscar tratamiento médico lo antes posible.

    En la mayoría de los casos, la sinusitis mejora sin problemas, a menudo sin un tratamiento específico. No obstante, pueden desarrollarse problemas más graves si la infección se extiende a las partes cercanas de tu rostro y cráneo, lo que incluye las órbitas de los ojos y el cerebro. La infección también puede extenderse hacia la sangre y huesos aledaños.

    Si tienes sinusitis y notas que se enrojece o se hincha el área alrededor de los ojos, parece que los ojos sobresalen, o tu visión empeora (como visión doble), esto puede ser una señal de que el área alrededor del globo ocular ha sido infectada. A esto se le llama celulitis orbital. Si no recibes tratamiento rápidamente, esto puede provocar problemas graves, como ceguera y meningitis. El tratamiento puede incluir inyecciones de antibióticos o cirugía para drenar la inflamación en caso de que sea probable que afecte permanentemente tu vista.

    Los senos nasales están muy cerca de los recubrimientos protectores del cerebro y la infección puede expandirse hasta allí. A esto se le llama meningitis. Busca atención médica urgentemente si tienes cualquiera de los siguientes síntomas además de la sinusitis:

    • dolor de cabeza intenso con rigidez en el cuello
    • confusión y sopor
    • sensibilidad a la luz
    • problemas de coordinación
    • vómitos y diarrea
  • Sinusitis: síntomas, tipos y qué hacer

    Los síntomas de la sinusitis, también llamada rinosinusitis, surgen cuando hay una inflamación de la mucosa de los senos paranasales de la cara, que son estructuras que están alrededor de las cavidades nasales. En esta enfermedad es común que se presente dolor en la región de la cara, secreción nasal y dolor de cabeza, a pesar de que los síntomas pueden variar un poco de acuerdo con la causa de la enfermedad, el estado de salud y la sensibilidad general de cada persona.

    En general, se sospecha de sinusitis cuando están presentes 2 o más síntomas de los que se mencionan a continuación:

    • Dolor en la región del rostro, especialmente en las regiones de las mejillas, alrededor de la nariz y de los ojos;
    • Dolor de cabeza o en el rostro que empeora al bajar la cabeza o al acostarse;
    • Mucosidad y congestión nasal, que puede ser blanca, amarillenta o verdosa;
    • Tos, principalmente al acostarse;
    • Fiebre por encima de los 38ºC;
    • Mal aliento, que empeora a medida que los otros síntomas se intensifican.

    En el caso de los bebés o de los niños pequeños para saber si hay sinusitis infantil, se debe estar atento a la presencia de secreciones nasales acompañadas de señales como irritabilidad, fiebre, somnolencia y dificultad para alimentarse, inclusive de aquellos alimentos que le suelen gustar.

    Senos paranasales que se inflaman en la sinusitis

    Cómo diferenciar cada tipo de sinusitis

    La inflamación que provoca la sinusitis tiene diversas causas como:

    1. Sinusitis viral

    Ocurre en la mayoría de las veces, alrededor del 80% de los casos, debido a un resfriado común, y se presenta en las personas con síntomas como mucosidad nasal, generalmente transparente o amarillento, pero también puede ser verdoso.

    Este tipo de sinusitis causa síntomas más leves y soportables y, cuando hay fiebre, no suele subir de los 38ºC. Además de esto, la sinusitis viral puede estar acompañada de otros síntomas de virosis como dolor de garganta, conjuntivitis, estornudos y obstrucción nasal.

    2. Sinusitis alérgica

    Los síntomas de la sinusitis alérgica son parecidos con los de la sinusitis viral, sin embargo, ocurre en personas que tuvieron una crisis reciente de rinitis alérgica, o que se expusieron a situaciones que le suelen causar estornudos y alergias como por ejemplo frío intenso, ambiente seco, ropas guardadas o libros viejos.

    Es común que las personas que presentan una crisis de alergia tengan también picazón en la nariz y en la garganta, estornudos frecuentes y los ojos enrojecidos.

    3. Sinusitis bacteriana

    La sinusitis causada por la infección de una bacteria ocurre en apenas el 2% de los casos de esta enfermedad, y suele sospecharse cuando hay fiebre por encima de 38,5ºC, fuerte dolor en el rostro y secreción de aspecto purulento por la nariz y en la garganta, o cuando los síntomas, así sean leves persisten por más de 10 días.

    4. Sinusitis fúngica

    La sinusitis fúngica suele estar presente en casos de personas que tienen una sinusitis persistente, que no mejora con el tratamiento y con síntomas que se arrastran por mucho tiempo. En estos casos, pueden aparecer los síntomas en una sola región del rostro, y generalmente no provoca otros síntomas como la secreción nasal y fiebre.

    El diagnóstico es hecho por el médico después de la evaluación clínica y del examen físico, sin embargo, como son parecidas puede ser difícil identificar la causa exacta.

    Existen también otras causas que son más raras como tumores, pólipos, golpes o irritaciones por productos químicos, que deben ser sospechadas por el médico en situaciones específicas para estos casos.

    Cómo se realiza el diagnóstico

    Para diagnosticar la sinusitis, es sólo necesario la evaluación clínica del médico general u otorrinolaringólogo. Los exámenes como análisis de sangre, rayos X y tomografía no son necesarios, pero pueden ser útiles en algunos casos en los cuales hay duda sobre el diagnóstico o la causa de la sinusitis.

    Conozca con más detalle los exámenes que pueden realizarse para confirmar la sinusitis.

    De acuerdo con el tiempo de duración de la infección, la sinusitis puede ser dividida en:

    • Aguda, cuando dura hasta 4 semanas;
    • Subaguda, cuando dura entre 4 y 12 semanas;
    • Crónica, cuando la duración es mayor de 12 semanas, con microorganismos resistentes al tratamiento, que puede prolongarse por varios años.

    La sinusitis aguda es el tipo más común, sin embargo, la sinusitis subaguda o crónica, puede ocurrir en casos de infecciones bacterianas resistentes a antibióticos, debido al uso repetido e inadecuado de este tipo de medicamentos, a períodos de hospitalización o de cirugía.

    La sinusitis crónica también puede ocurrir en personas que tienden a acumular secreciones en los senos paranasales, por debajo de la mucosa de la región o por ciertas enfermedades en el que el moco se puede espesar, como por ejemplo en la fibrosis quística.

    Qué hacer en caso de sinusitis

    En presencia de los síntomas que indican sinusitis, que estén acompañados por fiebre, secreción purulenta saliendo a través de la nariz, y dolor intenso en el rostro, se debe buscar atención clínica general u otorrinolaringólogo, el cual recomendará el tratamiento adecuado para la enfermedad.

    Generalmente, si están sólo presentes síntomas de resfriado o síntomas que mejoran con cuidados en casa en un máximo de 7 a 10 días, se recomienda el uso de medicamentos para aliviar los síntomas como analgésicos, antiinflamatorios o corticoides, ya que probablemente, se trata de un sinusitis viral o alérgica.

    Sin embargo, si los síntomas son intensos con presencia de fiebre, o que no mejoran en 10 días, puede ser necesario el uso de antibióticos como Amoxicilina, indicado por el médico. Conozca cuáles son las principales opciones de tratamiento para la sinusitis.

    Sinusitis

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    ¿Qué es la sinusitis?

    Los senos nasales son las cavidades óseas llenas de aire húmedo que hay en el interior de los huesos de la cara y alrededor de la nariz. Cuando se infectan y se hinchan o se irritan, esta afección recibe el nombre de sinusitis (o infección de los senos nasales).

    Este tipo de infección suele seguir a los catarros o a los ataques alérgicos. La sinusitis es frecuente y fácil de tratar.

    ¿Cuáles son las causas de la sinusitis?

    Los senos nasales son cuatro conjuntos de cavidades o espacios huecos ubicados dentro de los pómulos (los huesos de las mejillas), la frente, entre ambos ojos, detrás de los ojos y en los conductos nasales. Los senos nasales están recubiertos por las mismas membranas mucosas que recubren el interior de la nariz y de la boca.

    Cuando una persona contrae un catarro o un resfriado o tiene una crisis alérgica y los conductos nasales se hinchan y fabrican mucosidades, ocurre exactamente lo mismo con el tejido de los senos nasales. Si no drenan bien, los senos nasales se pueden llegar a obstruir, quedando las mucosidades atrapadas en su interior. Los gérmenes pueden proliferar allí y conducir a una sinusitis.

    ¿Cuáles son los signos y los síntomas de la sinusitis?

    La sinusitis puede causar distintos síntomas.

    Los niños pequeños suelen presentar:

    • síntomas catarrales, como secreción nasal, nariz tapada (o congestionada)
    • febrícula o fiebre baja.

    Si su hijo tiene fiebre entre 5 y 7 días después de que se inicien los síntomas de un resfriado, se podría tratar de un signo de sinusitis o de otro tipo de infección (como la bronquitis, la pulmonía o la otitis o infección de oído), por lo que usted debería llamar a su médico. Los dolores de cabeza que acompañan a los catarros en los niños pequeños no se suelen deber a una infección de los senos nasales. Esto se debe a que los senos que hay dentro de la frente no se empiezan a desarrollar hasta que el niño tiene de 9 a 12 años de edad, de modo que no están lo bastante desarrollados como para infectarse hasta principios de la adolescencia.

    En los niños mayores y los adolescentes, los síntomas más habituales de la sinusitis son los siguientes:

    • una tos que no mejora después de los siete primeros días de síntomas catarrales
    • fiebre
    • empeoramiento de la congestión nasal
    • mal aliento
    • dolor de dientes
    • dolor de oídos
    • sensibilidad o dolor al tacto en la cara

    A veces, los adolescentes con sinusitis también pueden tener molestias estomacales, náuseas, dolores de cabeza y dolor detrás de los ojos.

    ¿Se puede prevenir la sinusitis?

    La aplicación de cambios sencillos en el estilo de vida de su familia o en su entorno doméstico puede ayudarles a reducir el riesgo de sinusitis. Por ejemplo, durante el invierno, use un humidificador para mantener la humedad del aire entre el 45% y el 50%. Esto impedirá que el aire seco les irrite los senos nasales y los hará menos proclives a las infecciones. Es importante limpiar el humidificador con regularidad para que no se forme moho.

    ¿La sinusitis es contagiosa?

    La sinusitis, en sí misma, no es contagiosa. Pero suele ir precedida de un catarro o resfriado, que se contagia con facilidad entre familiares y amigos. La forma más eficaz de prevenir el contagio consiste en enseñar a su familia la importancia de lavarse bien las manos y con frecuencia, sobre todo cuando haya alguien enfermo en casa.

    ¿Cómo se trata la sinusitis?

    Los médicos pueden recetar antibióticos por boca (o vía oral) para tratar las sinusitis provocadas por bacterias. Algunos médicos pueden recomendar medicamentos descongestivos y antihistamínicos para ayudar a aliviar los síntomas.

    Las sinusitis de origen vírico suelen remitir sin necesidad de tratarla con medicamentos. El paracetamol, el ibuprofeno y/o las compresas y/o paños calientes pueden ayudar a reducir cualquier dolor. Las gotas de solución salina de venta sin receta médica (agua salada) son seguras y ayudan a despejar la nariz y a aliviar los síntomas causados por las alergias, los virus y las bacterias.

    ¿Cuándo debería llamar al médico?

    Llame al médico siempre que su hijo presente:

    • un catarro de más de 7 a 10 días de duración que no mejora
    • un catarro que parece empeorar después de los primeros 7 días de síntomas
    • síntomas alérgicos que no desaparecen con la medicación habitual contra la alergia

    Llame también al médico si su hijo presenta cualquier otro signo de sinusitis, como:

    • dolor o una sensación de presión en las mejillas o alrededor de los ojos
    • hinchazón alrededor del ojo (o de los ojos)
    • fiebre
    • un catarro que parece peor de lo habitual y que no desaparece

    Revisado por: Patricia Solo-Josephson, MD Fecha de revisión: mayo de 2018

    Sinusitis: no te automediques y ve al médico

    • ¿Qué es la sinusitis?
    • Causas de la sinusitis
    • Síntomas habituales
    • Diagnóstico de la sinusitis
    • Tratamiento

    La sinusitis es la inflamación del revestimiento interno de uno o varios senos paranasales debido a la obstrucción que se produce en sus orificios de drenaje y la consiguiente acumulación de mocos en su interior.

    Los senos paranasales son cavidades huecas que existen en el interior de algunos huesos del cráneo, como el frontal, los maxilares, el esfenoides o el etmoides, que normalmente están bien aireados y comunicados con las fosas nasales.

    La sinusitis puede ser aguda o crónica, en función de la duración de sus síntomas, aunque estos suelen solaparse.

    El origen de la sinusitis suele ser viral, puesto que una de sus principales causas es los resfriados. Al inflamarse la mucosa nasal, se obstruye el orificio de drenaje de los senos con el consiguiente acúmulo de moco en su interior. Existe la posibilidad de que el estancamiento de la secreción nasal favorezca el desarrollo de bacterias y esto acabe desencadenando también una infección bacteriana en el seno.

    Otras causas que pueden dar lugar a una sinusitis son una rinitis alérgica, tener el tabique nasal desviado, la presencia de pólipos nasales o, incluso, una infección dental que se ha propagado a la mucosa del seno maxilar.

    ¿Cuáles son los síntomas más habituales?

    Una sinusitis se puede manifestar de la siguiente forma:

    • Dolor, o más bien sensación de presión, que se manifiesta en la zona correspondiente al seno paranasal afectado. Si bien es relativamente soportable, suele intensificarse al echar la cabeza hacia adelante y al sonarse o toser.
    • Congestión nasal. A menudo, la sinusitis provoca que la nariz se tapone debido a la secreción de mocos, de color amarillento o verdoso, y que pueden llegar hasta la garganta causando irritación.
    • Fiebre.
    • Tos.
    • Malestar en todo el cuerpo.

    No acudir al médico no es una opción

    Diagnosticar una sinusitis no siempre es fácil, ya que sus síntomas pueden confundirse con los de otros procesos que afectan a las vías respiratorias altas como, por ejemplo, un catarro o una gripe. Es por esto por lo que recomendamos acudir al médico, quien seguramente nos preguntará por las molestias y cuánto tiempo llevamos con ellas, y nos hará una exploración física.

    En condiciones normales, no son necesarias ni radiografías ni escáneres. Estas pruebas suelen reservarse para casos en los que se sospechan complicaciones o en los que resulta necesario profundizar en la causa.

    En casos concretos, puede ser necesaria una endoscopia nasal para detectar posibles anomalías en la cavidad nasal que facilitan que la sinusitis se convierta en crónica.

    No te automediques

    Generalmente, dado su carácter viral, la sinusitis aguda se resuelve sin necesidad de antibióticos. Esto no quita que sus síntomas sean realmente incómodos y molestos, y que como tratamiento sintomático se recomienden los analgésicos comunes (paracetamol o ibuprofeno) para aliviarlos.

    En cuanto a las molestias derivadas de tener la nariz taponada, los lavados salinos y los espráis nasales que contienen descongestionantes pueden producir un alivio transitorio. Estos últimos deben usarse con mucho cuidado, debido al riesgo de provocar un «efecto rebote», además de que cuentan con ciertas contraindicaciones.

    Otros tratamientos, cuya utilidad real es controvertida, incluyen corticoides nasales, mucolíticos y antihistamínicos (especialmente cuando hay una base alérgica). El uso de antibióticos debe reservarse para casos en los que hay sospechas de infección bacteriana.

    En cualquier caso, nunca optes por la automedicación y acude siempre al médico para que te indique qué tratamiento es el más adecuado para tu caso.

    Causas de la sinusitis

    Los senos paranasales son habitualmente cavidades estériles, es decir en el que no hay ningún microorganismo, o están colonizados por bacterias que no dan patología. Esto se debe a que las secreciones producidas en el seno se mueven continuamente por unos pequeños cilios que están en las células del epitelio que recubre el seno y se drenan por un pequeño orificio a la cavidad nasal.

    El mecanismo por el cual se produce la sinusitis incluye tres factores:

    • La obstrucción del orificio de salida del seno, por ejemplo por la inflamación de la mucosa por una infección o una alergia, o cuando existe un pólipo nasal.
    • La reducción del movimiento de los cilios que están en el epitelio que recubre los senos, y que normalmente limpian los senos al movilizar las secreciones respiratorias. Esto ocurre en algunas enfermedades de origen genético, como el Síndrome de Kartagener, pero también por la exposición al tabaco, algunos medicamentos, compuestos químicos, infecciones, alergias, etcétera.
    • El aumento de la viscosidad de las secreciones que ocurre en algunas enfermedades como la fibrosis quística.

    Cuando se producen uno o varios de estos factores, las secreciones se quedan retenidas dentro del seno y se infectan, produciendo una sinusitis aguda. Cuando estos factores no se resuelven, los síntomas pueden perdurar durante muchas semanas dando lugar a una sinusitis crónica.

    La causa más frecuente de sinusitis son los virus, principalmente los rinovirus, los adenovirus, y los virus influenza (el de la gripe) o parainfluenza entre otros.

    Entre las bacterias, en el 70-80% de los casos se debe a Streptococcus pneumoniae (neumococo), Haemophilus influenzae y Moraxella catarrhalis. Le siguen las sinusitis provocadas por la extensión de infecciones dentales causadas en general por varias bacterias a la vez.

    Existen sinusitis adquiridas en los hospitales (que llamamos nosocomiales) causadas por bacterias agresivas como Staphylococcus aureus, o lo que conocemos como bacilos Gram negativos. Con menos frecuencia, en los hospitales se pueden adquirir infecciones por hongos como Candida albicans.

    La sinusitis es la inflamación aguda o crónica de los senos paranasales, especialmente de la mucosa, si bien con frecuencia pueden verse afectados los tejidos vecinos como las fosas nasales, ojos y oído medio. Cuando la sinusitis sigue reapareciendo o continúa por un período prolongado, se considera crónica. Los síntomas son muy variados y aunque no suelen ser graves, producen molestias que disminuyen considerablemente la calidad de vida de los pacientes.

    DESCRIPCIÓN

    Los senos paranasales son cavidades pares, llenas de aire, situadas dentro de los huesos de la mejilla que se encuentran alrededor y detrás de la nariz: frontal, etmoidal, esfenoidal y maxilar. Son cavidades estériles, recubiertas de un epitelio respiratorio con células caliciformes. Estos cilios son los que con su movimiento mantienen libres de agentes infecciosos estas cavidades. Normalmente, el aire entra y sale de los senos paranasales y el moco y las secreciones drenan desde éstos a la nariz. Por tanto, cualquier agresión dará lugar a una obstrucción del drenaje de los senos y a una extravasación del plasma, con el consecuente cuadro inflamatorio.

    Las sinusitis, en función de la duración de los síntomas, se pueden clasificar en:

    • Aguda: dura menos de 1 mes y los síntomas remiten completamente.
    • Subaguda: con una duración de 1-3 meses y resolución completa de los síntomas.
    • Crónica: dura más de 3 meses, con posibles reagudizaciones.

    La sinusitis crónica es mucho menos común que la aguda y aunque puede producir síntomas menos graves, puede ocasionar daño a los tejidos de los senos paranasales.

    ETIOLOGÍA

    Frecuentemente la sinusitis crónica se produce como resultado de episodios repetidos o tratados inadecuadamente de sinusitis aguda. Cualquier causa que provoque obstrucción en el ostium dificulta el drenaje del seno y provoca retención de las secreciones, favoreciendo el desarrollo potencial de la sinusitis. Si bien la principal causa de la sinusitis aguda son las infecciones bacterianas, en el caso de la sinusitis crónica el papel de la infección bacteriana como causa primaria es controvertido. Suele ser, con más frecuencia, consecuencia de factores no infecciosos. Las principales bacterias causales de sinusitis crónica con pólipos nasales son Staphylococcus aureus y Haemophilusinfluenzae entre las aerobias y Prevotella y Peptostreptococcus entre las anaerobias.

    La sinusitis crónica puede aparecer a cualquier edad. En el caso de los niños, generalmente se debe a la presencia de adenoides grandes. En los adultos, los motivos suelen ser una combinación de factores predisponentes como la alergia, más alteraciones anatómicas del interior de la nariz y senos paranasales. Así, las causas de la sinusitis crónica abarcan:

    • Bloqueo en la nariz por alergias. La alergia puede ocasionar inflamación crónica del revestimiento de los senos y la nariz. Esta inflamación impide la eliminación frecuente de bacterias de estas cavidades, aumentando las probabilidades de desarrollar sinusitis. En concreto, la alergia a la especie de hongo Aspergillus parece producir una forma de sinusitis crónica difícil de tratar.
    • Problemas inmunológicos: se están llevando a cabo investigaciones para relacionar la sinusitis crónica en niños con anomalías en el sistema inmunológico.
    • Problemas estructurales en la cavidad nasal, como el estrechamiento de los conductos de drenaje dentro de la nariz o la obstrucción nasal por tumores, pólipos o desviación del septum nasal.
    • Infecciones dentales que se pueden diseminar a los senos paranasales.
    • Procesos catarrales no tratados.
    • Reflujo gastroesofágico: el efecto irritativo del material refluido actúa directamente sobre la mucosa de los senos, provocando edema y disminución de la capacidad de limpieza de los cilios. En diferentes estudios realizados en niños con sinusitis refractarias al tratamiento habitual se ha demostrado una incidencia de reflujo gastroesofágico del 63%. En este tipo de pacientes, el tratamiento del reflujo gastroesofágico mejora los síntomas de sinusitis hasta en el 80% de los casos.

    LAS INFECCIONES CRÓNICAS DE LOS SENOS PARANASALES GENERALMENTE SE ACABAN CURANDO, PERO PUEDEN REQUERIR UN TRATAMIENTO PROLONGADOCLÍNICA

    El diagnóstico de la sinusitis crónica se basa en una anamnesis adecuada y en un cuidadoso examen físico, en el que mediante el método llamado de percusión, el médico da ligeros golpecitos en la cara sobre los senos paranasales para revelar dolor o sensibilidad al tacto en el área. Asimismo, se pueden realizar otras pruebas complementarias como son radiografía o tomografía computarizada de los senos paranasales, pruebas cutáneas de alergia y muestras de las secreciones nasales. El médico también puede realizar una endoscopia, llevando la fibra óptica hasta la cavidad nasal a través de las fosas nasales. En ocasiones se toman biopsias de la mucosa para descartar una fibrosis quística. Recientemente, investigadores de la Universidad de Georgia (Estados Unidos) han identificado en sangre un perfil proteico característico de sinusitis crónica. El test proteico permitirá el diagnóstico objetivo de esta patología sin depender de los síntomas o las observaciones clínicas y puede convertirse en un nuevo biomarcador molecular y genético para ayudar al cribado de pacientes de una manera más rápida y efectiva. Estas nuevas herramientas pueden indicar la predisposición del paciente a desarrollar sinusitis crónica y establecer terapias adecuadas.

    La clínica de la sinusitis crónica es muy variada, y aunque no suele producir complicaciones graves, la sinusitis provoca síntomas dolorosos e incómodos que empeoran la calidad de vida de los pacientes. La respiración oral a la que obliga la sinusitis empeora el descanso nocturno y aumenta las molestias y afectaciones faríngeas. Los síntomas más frecuentes son:

    • Dolor facial alrededor de los ojos, en la frente o en las mejillas.
    • Cefaleas (se agravan con la presión en las zonas de los senos).
    • Dolor en el paladar o en los dientes.
    • Fiebre.
    • Secreción mucopurulenta.
    • Tos de predominio nocturno.
    • Obstrucción nasal.
    • Voz nasal.
    • Halitosis.
    • Ronquidos.

    Si estos síntomas no se tratan correctamente, pueden dar lugar en ocasiones incluso a complicaciones más graves como abscesos cerebrales, meningitis u osteomielitis.

    TRATAMIENTO

    Las infecciones crónicas de los senos paranasales generalmente se pueden curar, pero pueden requerir un tratamiento prolongado. La sinusitis crónica tiende a reaparecer, especialmente si no se corrigen las afecciones subyacentes como la obstrucción nasal.

    Aunque los medicamentos pueden prevenir frecuentemente la recurrencia de sinusitis, en algunas ocasiones se requiere de cirugía para eliminar la obstrucción nasal. Los pacientes con sinusitis crónica suelen presentar más de un factor predisponente, por lo que el tratar un solo factor no es suficiente. El médico decidirá el tratamiento más adecuado atendiendo al diagnóstico, tras el estudio de la historia clínica del paciente y las pruebas realizadas.

    A continuación se señalan las distintas alternativas para el tratamiento de la sinusitis crónica.

    FARMACOTERAPIA

    La terapia farmacológica se basa en descongestionantes orales y corticoides de uso tópico (aerosoles nasales) que disminuyen el edema nasal mejorando la ventilación, analgésicos para aliviar el dolor, mucolíticos que disminuyen la viscosidad de la mucosidad nasal facilitando su evacuación y antihistamínicos para reducir la frecuencia de los estornudos y el volumen de la destilación nasal en los casos de procesos alérgicos. Se administrarán antibióticos (generalmente amoxicilina-clavulánico durante 3-4 semanas) si se ha comprobado que el origen de la infección es bacteriano. Según un estudio llevado a cabo por investigadores estadounidenses, los antibióticos nebulizados suprimen los síntomas y la infección en los casos de sinusitis crónica difícil de tratar y son una opción terapéutica para pacientes con sinusitis recalcitrantes en quienes los antibióticos orales o intravenosos han fracasado. Si la causa es el reflujo gastroesofágico, se podrá administrar antihistamínicos H2 (ranitidina) o inhibidores de la bomba de protones (omeprazol/lansoprazol).

    HIGIENE NASAL

    Los lavados nasales con agua, suero fisiológico o las llamadas «aguas de mar» son útiles para facilitar el drenaje de las secreciones y aliviar los síntomas.

    LOS LAVADOS NASALES CON AGUA, SUERO FISIOLÓGICO O «AGUAS DE MAR» SON ÚTILES PARA FACILITAR EL DRENAJE DE LAS SECRECIONES Y ALIVIAR LOS SÍNTOMAS

    HÁBITOS Y ESTILOS DE VIDA

    A menudo, un cambio de hábitos puede ayudar a aliviar o prevenir los síntomas de la sinusitis crónica. En este sentido, se recomienda:

    • Evitar el tabaco, el humo y los olores fuertes.
    • Evitar nadar en piscinas tratadas con cloro o utilizar pinzas nasales, ya que el cloro es muy irritante para las fosas nasales.
    • Cuidar la dentadura para evitar la sinusitis odontógena.
    • Aumentar el consumo de líquidos.
    • Realizar inhalaciones de vapor.
    • Cambiar los hábitos dietéticos en caso de que la causa de la sinusitis sea reflujo gastroesofágico, evitando los fritos y las bebidas gaseosas o que contengan cafeína o chocolate. También es recomendable intentar cenar 3 horas antes de acostarse y no tomar ni leche ni zumos de frutas.

    Los riesgos de contraer sinusitis se pueden disminuir con el uso de descongestionantes durante los períodos de infección de las vías respiratorias superiores; sin embargo, los aerosoles nasales deben usarse sólo durante períodos cortos para evitar el riesgo de que la congestión empeore.

    CIRUGÍA

    La intervención quirúrgica puede estar indicada en caso de que el tratamiento farmacológico no haya dado resultado y la causa del problema sea una alteración anatómica o un mal drenaje de los senos paranasales. Se realiza mediante cirugía endoscópica nasal. Es uno de los principales avances quirúrgicos en otorrinolaringología: la cirugía se lleva a cabo a través de las fosas nasales, sin cicatrices externas visibles. Of

    En la nota anterior desarrollamos cómo se presenta la sinusitis, sus formas clínicas y síntomas. En esta ocasión, la Dra. Patricia Garnero, del Servicio de Alergia de Grupo Gamma, expone las diferentes causas de esta patología de los senos paranasales.

    ¿Cómo se produce?

    Causas Inflamatorias

    La alergia causa edema e inflamación crónica del revestimiento de los senos paranasales y la nariz, con estrechamiento o cierre de los ostium (conductos de drenaje). Esta inflamación impide la eliminación frecuente de bacterias de la cavidad de los senos, aumentando las probabilidades de desarrollar sinusitis aguda. Además, la rinitis alérgica promueve la hiperreactividad de la mucosa nasal ante irritantes no específicos como aire frío, aromas fuertes de perfumes, líquidos de limpieza o pintura, humo de tabaco, cambios climáticos (particularmente incrementos de la humedad y presión barométrica) o beber vino o cerveza y acentúa la tendencia a la rinosinusitis.

    En todo paciente con sinusitis crónica o recurrente está indicada la evaluación de alergias subyacentes, particularmente si están presentes asma, dermatitis atópica y/o antecedentes familiares de alergia respiratoria entre otras.

    Otras causas

    Estructurales

    Los problemas estructurales en la cavidad nasal pueden ser causa de sinusitis recurrente. El estrechamiento de los conductos de drenaje (ostium) dentro de la nariz o la obstrucción nasal por cornetes agrandados, la presencia de cuerpo extraño o tumores, pólipos, agrandamiento de amígdalas, de adenoides o la desviación del tabique nasal (pared entre el lado izquierdo y derecho de la nariz) son ejemplos de causas estructurales.

    “Muchos pacientes con sinusitis recurrente o crónica tienen más de un factor que los predisponen a la infección por lo que el tratar uno solo no será suficiente(…)”

    Inmunológicas y del desarrollo

    Las anormalidades en el sistema inmunológico como las inmunodeficiencias primarias son causa probable de rinosinusitis crónica. Las deficiencias más comunes asociadas con rinosinusitis crónica son los déficit de Inmunoglobulina A, seguido por déficit de subclase de Inmunoglobulina G, hipogamaglobulinemia y la inmunodeficiencia común variable.

    La fibrosis quística, que es una enfermedad genética autosómica recesiva, no contagiosa, se manifiesta muy a menudo con inflamación de los senos paranasales, entre otras manifestaciones sistémicas. De hecho, la rinosinusitis puede ser un síntoma de presentación de la llamada Fibrosis Quística atípica con test de sudor normal o borderline. Los pacientes con Fibrosis Quística son propensos a desarrollar rinosinusitis crónica a temprana edad y refractaria a diversos tratamientos.

    Infecciosas

    Los resfríos son la causa más común de sinusitis aguda. La infección viral por rinovirus, influenza, parainfluenza y adenovirus es la más frecuente. La rinosinusitis aguda bacteriana generalmente evoluciona después de un episodio viral. Algunas sinusitis crónicas pueden ser por una infección micótica (hongos) o bacteriana crónica de los senos paranasales, a menudo superpuesta sobre un proceso inflamatorio autoperpetuante de los senos y ambas patologías se combinan para generar los síntomas de sinusitis.

    Muchos pacientes con sinusitis recurrente o crónica tienen más de uno de estos factores que los predisponen a la infección por lo que el tratar un solo factor no será suficiente y aunque los medicamentos y la inmunoterapia pueden prevenir frecuentemente la recurrencia de sinusitis, en algunas ocasiones se requiere de cirugía para quitar la obstrucción nasal.

    Temas

    2 comentarios

    1. Amelia Yakelin dijo:

      Yo por mucho tiempo estuve yendo a ver al alergista para mis problemas de sinusitis pero nada, solo control. Después resulta que fui al otorrino y el me dijo que tenia el tabique desviado y que tenían que operarme para poder aliviarme de la sinusitis. No me quería operar pero siendo esa la alternativa pues lo hice y quede muy bien. Ademas de que siento que puedo respirar mejor y ya no tengo los dolores de la sinusitis, a veces creo que es bueno ir a ver una segunda opción. saludos!

      • Grupo Gamma dijo:

        Estimada Amelia,
        Antes que nada le agradecemos nos haya hecho llegar sus comentarios a Grupo Gamma.
        Hemos derivado los mismos a la Dra. Patricia Garnero y la misma coincide con usted en que muchas patologías deben ser abordadas con una mirada multidisciplinaria e integral del paciente.
        Desde ya quedamos a su disposición.

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