Tratamiento de ciatica

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Nervio ciático inflamado: qué es, síntomas y cómo desinflamarlo

La ciática o el nervio ciático es el mayor nervio del cuerpo humano siendo formado por varias terminaciones nerviosas que provienen de la columna vertebral. Este tiene inicio al final de la columna, pasando por los glúteos y parte posterior del muslo, y cuando llega a la rodilla se divide entre el nervio tibial y fibular común, llegando hasta los pies. Y es en este trayecto que puede causar dolor con sensación de hormigueo, de puntadas y de choques eléctricos.

Para curar el nervio ciático inflamado se debe realizar el tratamiento indicado por el traumatólogo o por el fisioterapeuta con medicamentos, ejercicios y a veces fisioterapia.

Cuando existe compresión o inflamación de este nervio, surge el dolor en la ciática que causa síntomas como dolor intenso en la espalda, glúteos o piernas, dificultad en mantener la columna recta y dolor al caminar. En estos casos es importante buscar un médico, ortopedista o fisioterapeuta para que puedan orientar un tratamiento específico y adecuado para aliviar el dolor.

Principales síntomas

Si cree que puede tener una inflamación en el nervio ciático, seleccione sus síntomas y vea cuáles son las probabilidades:

  1. 1. Dolor con sensación de hormigueo, entumecimiento o shock en la columna, glúteos, pierna o planta del pie. Sí No
  2. 2. Sensación de quemazón, puntadas o pierna cansada. Sí No
  3. 3. Debilidad en una o en las dos piernas. Sí No
  4. 4. Dolor que se intensifica con el reposo. Sí No
  5. 5. Dificultad para caminar o quedarse mucho tiempo en la misma posición. Sí No

Muchas veces estos síntomas están asociados a alteraciones en la columna, como hernia discal, espondilosis o artrosis en la columna. Por esta razón, cuando los primeros síntomas surgen es muy importante consultar al médico para que sean realizadas algunas pruebas en el consultorio y exámenes de rayos x en la columna para evaluar si esta posee alguna alteración que esté comprimiendo el nervio, dando origen a los síntomas.

Cuando la persona presenta otros síntomas como sensación de puntadas, ardor y sensación de tener las piernas cansadas y pesadas, esto no tiene relación con el nervio ciático, pero son características del síndrome de dolor miofascial, que muchas veces es confundido con alteraciones del nervio ciático.

Cómo saber si es dolor en la ciática

El diagnóstico del dolor en la ciática puede ser hecho por el médico ortopedista o por el fisioterapeuta y se basan en las señales y en los síntomas presentados. La prueba busca comprobar si existe alguna alteración del nervio ciático y puede ser realizado en el consultorio.

La prueba consiste en acostarse boca arriba y levantar la pierna estirada de la camilla, si hay sensación de hormigueo el test indica que hay compresión del nervio. Si hay dolor en la otra pierna esto indica una grave alteración de la columna como una extrusión discal.

Los exámenes de imagen como rayos X y resonancia magnética pueden ser útiles para evaluar la columna ayudando a identificar lo que está comprimiendo el nervio. En caso que la columna esté saludable y sin alteraciones, la causa del dolor en la ciática debe ser solamente muscular o del tejido conectivo y el tratamiento es relativamente más simple.

Cuando se sospecha de que el nervio está dañado, lo que raramente ocurre, solamente en caso de accidentes graves en que puede que sea necesario hacer un electroneuromiograma, el cual es un examen que evalúa el funcionamiento del propio nervio.

Tratamientos para el nervio ciático inflamado

El tratamiento para el dolor o la inflamación en el nervio ciático puede ser hecho con el uso de medicamentos analgésicos, antiinflamatorios en forma de pastillas o pomadas, con el uso de bolsas de calor y de la realización de fisioterapia con ejercicios específicos. Las opciones son:

1. Medicamentos

Los medicamentos indicados para combatir el dolor en la ciática prescritos por el ortopedista pueden ser Paracetamol, Ibuprofeno o algunos más fuertes que son derivados de la morfina como el Tramadol, acompañado de un relajante muscular como el Diazepan. Pero una forma más natural de combatir el dolor es tomar complejo de vitamina B, ya que ésta mejora la salud de los nervios.

2. Masajes

Un tratamiento casero para el nervio ciático inflamado son los masajes con crema hidratante o con aceites, ya que pueden ser aplicados para aliviar el dolor y mejorar la movilidad, ya que relaja los músculos de la espalda, piernas y glúteos, disminuyendo así la compresión en el nervio. De preferencia debe ser realizado por un masajista o un fisioterapeuta y puede que exista la necesidad de tratar la enfermedad en la clínica, dependiendo de la gravedad.

3. Ejercicios

El reposo empeora el dolor, así como también quedarse mucho tiempo en la misma posición y por esto los ejercicios leves son bienvenidos. Inicialmente son más recomendados los estiramientos que pueden ser hechos con la persona acostada boca arriba y abrazando las piernas, por ejemplo.

Cuando el dolor disminuye de intensidad, después de la primera semana de fisioterapia pueden ser realizados ejercicios de fortalecimiento muscular como: acostarse boca arriba, doblar las rodillas y apretar con una almohada entre las piernas; para trabajar la espalda y la columna se debe acostar boca arriba, doblar las rodillas y levantar la cadera y los glúteos de la cama.

Estos ejercicios de Pilates son excelentes opciones para curar el dolor en la ciática porque fortalecen el abdomen y la columna. Fortalecer el abdomen es un excelente truco para proteger la columna. Vea cómo realizar los ejercicios en el vídeo a continuación:

EJERCICIOS PARA EL NERVIO CIÁTICO

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Vea otros ejercicios de pilates para tratar el dolor de espalda.

4. Fisioterapia

En la mayoría de los casos, el tratamiento de la inflamación o compresión del nervio ciático envuelve la realización de sesiones de fisioterapia con aparatos que reducen el dolor y la inflamación, además de la realización de ejercicios a través de técnicas manuales para fortalecer y estirar los músculos de la pierna afectada mejorando la irrigación sanguínea del nervio ciático, normalizando el tono muscular de los glúteos y de las piernas.

Además de esto, también se recomienda la aplicación de calor localizado sobre la región a tratar, y la realización de estiramientos para aliviar la compresión del nervio. Vea otros cuidados y opciones caseras para tratar el nervio ciático en Tratamiento casero para el nervio ciático.

Algunas veces cuando estos problemas están asociados a mala postura, el fisioterapeuta puede recomendar también la realización de un tratamiento llamado Reeducación de la postura global (RPG), en el cual existe una corrección de la postura y el estiramiento de los músculos responsables por la alteración de la postura.

5. Alimentación

Durante una crisis del nervio ciático se debe preferir alimentos antiinflamatorios como salmón, ajo, cebolla, linaza, chía y ajonjolí. Pero también es importante reducir el consumo de alimentos que aumentan la inflamación en el cuerpo, que son principalmente las carnes procesadas como salchicha, embutidos y tocino.

6. Tratamiento alternativo

Además de lo nombrado anteriormente, existen otras opciones que también pueden completar el tratamiento, que incluye realizar sesiones de acupuntura y reflexología para el alivio de dolor y del malestar. Otra posibilidad es la osteopatía, la cual consiste en técnicas en las que se estiran los músculos, siendo una buena forma de tratar la escoliosis, hiperlordosis y la hernia discal que generalmente están envueltas en la causa del dolor en la ciática.

7. Cirugía en la columna

Es sólo realizada en los casos más graves, cuando hay hernia discal que no mejora con los tratamiento indicados anteriormente. En este caso el cirujano puede decidir retirar el disco vertebral y unir una vértebra con la otra.

Cómo evitar que el dolor vuelva

Para prevenir una nueva crisis de la ciática, se debe:

  • Hacer regularmente estiramientos para estirar los músculos de las piernas y de la columna;
  • Evitar el sedentarismo y practicar regularmente actividades como caminata, pilates o hidrogimnasia, ya que fortalecen y estiran los músculos;
  • Tratar de mantener la postura de la espalda correcta tanto de pie como sentado;
  • Estar siempre dentro del peso ideal;
  • Mantener el abdomen siempre fuerte para proteger la columna.

Qué causa el dolor en el nervio ciático

El dolor del nervio ciático ocurre cuando sufre una compresión, lo que es común cuando la persona posee una hernia de disco lumbar, especialmente entre L4 y L5, también porque se aprieta el canal de la médula, se desalinea una vértebra o hay un aumento del tono y de la firmeza del glúteo.

Mujeres que practican actividad física en el gimnasio y tienen los glúteos muy trabajados pueden tener dolor en la ciática porque hay un aumento del tono o puede haber una contractura en los glúteos, más específicamente en el músculo piriforme.

Alrededor del 8% de la población mundial sufre de dolor en la ciática, porque las terminaciones nerviosas pasan por dentro del músculo piriforme, y éste cuando está muy tenso o con una contractura, comprimen el nervio, llevando al surgimiento del dolor con sensación de adormecimiento, choques eléctricos u hormigueo. Aprenda a identificar el síndrome piramidal.

Nervio ciático inflamado en el embarazo

Durante el embarazo es común que el nervio ciático sea afectado debido al rápido aumento de peso, el crecimiento de la barriga y la alteración del centro de gravedad de la mujer, lo que puede llevar la compresión de este nervio. Cuando esto ocurre en el embarazo se debe buscar un médico o un fisioterapeuta para iniciar el tratamiento y minimizar los síntomas presentes. El tratamiento puede ser hecho con ejercicios de estiramiento, compresas calientes y pomadas antiinflamatorias para colocar en la región donde se presenta el dolor.

Causas

El nervio ciático tiene su origen en la médula espinal y baja a través de las caderas y las nalgas hasta ramificarse en las piernas. Este nervio controla los músculos de la parte posterior de la rodilla y es el responsable de la sensibilidad que tienen algunas partes del muslo, la región inferior de la pierna y la planta del pie. Cuando sufre daño o es presionado, se produce dolor y alteraciones en las funciones musculares y la sensibilidad de estas zonas. Las principales causas que pueden dañar el nervio ciático son:

Hernia discal

Las vértebras de la columna están separadas por discos que, al amortiguar el impacto y evitar el contacto entre unas y otras, permiten realizar movimientos, como agacharse. Cuando los discos se rompen o se salen del sitio a causa de una lesión o un esfuerzo, se puede producir presión sobre el nervio ciático.

Fractura o lesión pélvica

La pelvis se encuentra en contacto con estructuras nerviosas, como el nervio ciático. Cuando se produce una fractura o una lesión pélvica, estas estructuras también pueden resultar dañadas y provocar ciática.

Estenosis raquídea

La estenosis es el estrechamiento de los agujeros invertebrales, que son las aberturas por donde salen de la columna vertebral los nervios raquídeos, lo que provoca presión sobre los mismos.

Síndrome piriforme

Es una circunstancia en la que el músculo piriforme, situado en la pelvis, sufre una contractura o espasmo, lo que puede llegar a irritar el nervio ciático, que pasa por debajo.

Tumores

En ocasiones, la presencia de tumores vertebrales, condrosarcomas y, en ocasiones, tumor de páncreas, pueden causar ciática, ya que el crecimiento del tumor puede comprimir el nervio ciático.

Enfermedad de Paget

Aunque es una enfermedad poco frecuente y no siempre se relaciona con la ciática, esta patología también puede causarla. La enfermedad de Paget u osteítis deformante es un trastorno que implica la destrucción y la regeneración anormal ósea, dando lugar a huesos deformes y, en ocasiones, más grandes de lo normal; cuando un hueso de la columna, o la pelvis se ve afectado, puede presionar el nervio ciático y causar disfunción y lumbago.

Embarazo

En algunos casos, puede llegar a producirse ciática durante el embarazo. Esto se debe a que la sobrecarga de peso que debe soportar la espalda puede dar lugar a presión sobre el nervio ciático. En ocasiones, el crecimiento del útero también puede comprimir el nervio o alguna de sus ramificaciones.

Sin medicinas y sin intervenciones quirúrgicas
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Algunos de vosotros no sabéis lo que es la ciática, seguramente porque sois muy jóvenes o porque no os dedicáis a cargar peso, a leer mucho o a trabajar delante de un ordenador. Pero la ciática es un problema de salud que afecta a un porcentaje cada vez mayor de la población en los países avanzados. Y no porque cada vez se carguen más pesos o se lea más, que no es así, sino porque cada vez más gente trabaja delante de un ordenador y pasa muchas horas con la cabeza inclinada para mirar el teclado mientras escribe. También los conductores profesionales la padecen. Las jornadas que pasan conduciendo sin apoyar la cabeza acaba pasándoles factura a muchos de ellos.
Técnicamente hablando, la ciática es el nombre común dado a las afecciones resultantes de la inflamación del nervio ciático. Una clara descripción y el origen de este problema pueden verse en este enlace de MedlinePlus:

Como bien sabe el que la sufre, la ciática puede llegar a ser incapacitante. A desconcentrarte absolutamente. A hacerte pensar más en los pinchazos y calambres que sientes en los nervios que recorren cualquiera de tus dos piernas que en el trabajo que tienes delante. Llega un momento en que ni de pié ni tumbado puedes estar tranquilo.
Cuando la padeces acudes a tu médico y te receta anti inflamatorios y reposo tumbado. Los medicamentos quitan la inflamación del nervio ciático y el reposo ayuda a aliviar la presión sobre los discos intervertebrales y estos dejan así a su vez de presionar los nervios ciáticos que salen por los orificios de la columna vertebral. Pero, como luego explicaré, no te resuelven el origen del problema y, por tanto, es seguro que este volverá a aparecer.
Cuando la cosa está ya muy mal el remedio que ahora se está ofreciendo es una operación que libera el nervio de la presión a la que se está viendo sometido y que está provocando su inflamación. Bien mediante la sustitución de la almohadilla herniada o bien mediante la soldadura de varias vértebras. En cualquier caso, la operación no es menor e impresiona bastante que vayan a tocar tan cerca de la médula espinal. Puede verse un vídeo explicativo de una operación de hernia de disco en el siguiente vídeo del doctor Carrillo.

Pues bien, antes de llegar a esta situación, y cuando la ciatica no tiene su origen en ningún proceso degenerativo (como protusiones) ni en ningún accidente, sino sólo en posturas forzadas de la cabeza mantenidas demasiado tiempo, puedo deciros que el remedio existe. La ciática se puede curar. Y es bien sencillo.
Veamos. En la época en la que fui profesor de karate americano -full contact- un médico me dio un curso de medicina deportiva que, además de su utilidad para mi actividad física, me sirvió para comprender cual era el origen más común de la ciática. Nos explicó que, cuando uno desplaza la cabeza hacia adelante unos cinco centímetros de su posición normal, debido a su peso se ejerce en la parte delantera de las vértebras lumbares una presión de unos 500 kgs.

Gran aficionado a la informática que era yo por entonces, me dí cuenta que eso es lo que hace cualquier persona que está delante de un teclado durante un montón de tiempo. Imaginé en aquel momento que la musculatura y la estructura de la columna vertebral debían de estar preparadas para aguantar estas enormes presiones ya que si no todo el mundo estaría lisiado. Y es cierto si uno es joven y mantiene su musculatura en forma. Como yo entonces. Y ahí quedo la cosa.
Tiempo después, cuando empecé a notar en mi propio cuerpo los primeros latigazos de la ciática, me puse a pensar y, utilizando lo aprendido entonces, dí con la razón u origen de mi problema y con una solución muy efectiva.
Pensé en qué pasaría si la musculatura que rodea la columna no estuviera en perfecta forma o los discos intervertebrales ya no fueran tan resistentes por el paso de la edad. Es obvio que, mientras que la columna tiene capacidad de aguantar dicha presión de forma puntual e incluso durante un cierto lapso de tiempo, una fuerza continuada de 500 kilos en la parte delantera de las vértebras lumbares tiene que acabar forzando el desplazamiento de los discos intervertebrales mas afectados hacia la parte posterior de la columna.

Cuando esto sucede, al desplazarse hacia atrás, los discos o almohadillas intervertebrales presionan a su vez la médula y los nervios que salen hacia las piernas por los orificios que disponen las vértebras a tal fin. Con dicha presión y el roce que ello causa los nervios se inflaman. Los calambres y el malestar comienzan. En función del grado de desplazamiento, el malestar puede ser temporal o permanente.
Lo que está claro es que, si la presión sobre la zona lumbar continúa y el desplazamiento de los discos intervertebrales no es corregido a tiempo, la presión sobre dichos discos puede hacer que alguno de estos se rompa y vierta su contenido hacia la parte posterior de la columna. Se provoca así lo que se conoce como una hernia de disco -ver imagen mas arriba-.
La solución
Para evitar llegar a este extremo por el que ya ha pasado algún amigo y algún conocido, la solución se centra en utilizar el mismo mecanismo que origina la ciática pero en forma invertida. Es una técnica depurada y ya bastante probada. Sin contraindicaciones y sin gastar nada de dinero en ella.
Si el desplazamiento de los discos se debe a la presión que se ejerce en la zona lumbar delantera cuando nuestra cabeza se encuentra inclinada hacia delante, la solución pasa por inclinar la cabeza hacia atrás para que la misma presión se haga así en la parte posterior de la columna y el disco se vea obligado a volver a su posición inicial.
Esta técnica no puede usarse sin pensar un poco. De nada sirve que echemos la cabeza hacia atrás si antes no ponemos recta nuestra columna. Hay mucha gente que tiene la parte superior de la columna vertebral algo encorvada por muy diversas razones. Si echan para atrás la cabeza pero su centro de gravedad no cae por detrás de la columna, puede que consigan disminuir ligera y momentáneamente la presión sobre la zona lumbar afectada, pero en ningún caso obligaran a sus discos intervertebrales a desplazarse hacia delante.
Por tanto, en primer lugar debemos ponernos de pie y bien rectos, estirando la columna y echando los hombros hacia atrás. A continuación tenemos que poner nuestras manos, sujetando una por la muñeca a la otra, detrás de nuestro trasero. Bien estirados y con las manos detrás podemos entonces echar la cabeza hacia atrás. Poco a poco pero tanto como queramos y/o podamos mientras mantenemos el equilibrio. Se trata de invertir el sistema de presión que nos ha ocasionado el problema.
Al mismo tiempo podemos hacer fuerza con los músculos de la espalda para combarla hacia atrás, aunque lo que aquí importa es mantener el suficiente tiempo la presión para que el disco vuelva a su sitio. La ciática es el resultado de un proceso degenerativo que ha durado muchos meses, e incluso años, y la solución, aunque bastante rápida, no va a ser instantánea. Podemos hacer este ejercicio cuantas veces queramos, pero lo más importante es aguantar todo lo que se pueda con la cabeza inclinada hacia atrás.
En el caso de una crisis de ciática pueden hacerse tres cosas. Una de ellas es acompañar la inclinación de la cabeza hacia atrás con la tensión de los músculos de la espalda para combarla hacia atrás y añadiendo el ejercicio de tirar del trasero hacia arriba por detrás de la espalda con los brazos -utilizando las manos que ya estaban en posición para agarrarlo-. Funciona!!!
Si la ciática es muy puñetera y no se quiere ir con la primera de estas técnicas de crisis, se puede, una vez que tenemos la cabeza inclinada hacia detrás y estamos tirando de nuestro trasero hacia arriba, girar nuestra cabeza y nuestro cuerpo sobre su eje vertical hacia la pierna que está sufriendo los latigazos.
La tercera es para personas con mucha elasticidad y suficiente fuerza en los músculos de los brazos y las piernas. Se trata de hacer el pino-puente, ejercicio consistente en apoyar las manos y los pies en el suelo estando tumbado boca arriba y levantar el cuerpo entonces tirando de toda la musculatura de la parte posterior del mismo. El cuerpo se comba, los discos se desplazan hacia delante por la tensión muscular ejercida en la parte posterior, y la ciática desaparece. Yo no lo hago porque no puedo pero sé de gente que se quita las crisis de ciática con esta técnica. De forma muy eficiente.
Ahora, nada evita que todo aquel que padezca ciática tenga que acostumbrarse a realizar el ejercicio del reequilibrio de los pesos habitualmente. Al principio más frecuentemente y más tiempo. Luego, sólo un rato y antes de dormir, bastará.
Si se quiere y se puede estar tumbado en la cama, la mejor posición horizontal para superar una crisis de ciática es la de estar tumbado sobre el lado contrario al de la pierna en la que se están sufriendo los latigazos. Y ello hasta que el nervio pinzado se desinflame (se puede tomar una pastilla de ibuprofeno -una de 600 mg para un adulto de 80 kilos basta- para ayudar a que esto último se produzca) y se puedan realizar los otros ejercicios explicados previamente. Normalmente una noche es suficiente.
Tumbado, si se cuenta con ayuda, se puede acelerar el despinzamiento del nervio. La técnica es la siguiente: Se tumba el paciente boca arriba y sin almohada. Sin despegar la espalda del colchón, se pasa la pierna en la que se sufre la molestia por encima del cuerpo hacia el lado contrario. En este momento el ayudante hará una presión progresiva sobre la cadera levantada para ayudar a que esta se desplace aún más hacia el lado contrario mientras con la otra mano sujeta el hombro del mismo lado para que este se mantenga pagado al colchón. Sin forzar excesivamente pero ayudando a que la cadera gire y el nervio se despinze. Por supuesto, también, mientras el paciente lo aguante. Normalmente un rato bastará. Se puede hacer varias veces hasta superar la crisis. Es bastante efectivo.
Si lo que se quiere es que no vuelva a aparecer hay que cambiar algunos hábitos diarios que nos perjudican. En primer lugar, hay que apoyar la cabeza en el reposacabezas cuando se conduce. La molestia que supone en un principio echar la cabeza hacia atrás desaparece con el tiempo y con una adecuada colocación del conductor en el asiento. Yo ya me he acostumbrado. Y mis vértebras lumbares me lo agradecen cada día.
Por otro lado hay que hacer un poco de manualidades para mejorar la posición de la columna durante el sueño. Hay que coger una almohada con la altura y la consistencia suficiente como para que te permita apoyar cómodamente la cabeza cuando se está tumbado de lado. Cuando hayamos elegido a nuestra compañera de sueños -pasaremos una tercera parte de lo que nos queda de nuestra vida con ella- la dividimos imaginariamente en tres partes.
Una vez dividida imaginariamente, le abrimos la costura frontal -o posterior- y, con unas tijeras grandes y afiladas, realizamos dos cortes, sin sacar el relleno, que nos permitan sacar sólo la parte central recortada de dicho relleno dejando las otras dos a los lados de la almohada. También podemos sacar todo el relleno, realizar los cortes con las medidas adecuadas, y volver a meter los lados del relleno en los extremos. Esta es la parte más pesada por la dificultad de realizar el corte dentro de la funda.
Una vez sacado el centro del relleno, procedemos a realizar dos costuras transversales que impidan que los dos extremos del mismo relleno de la almohada se muevan de su sitio. Cosemos entonces la apertura frontal abierta y… alehop, ya tenemos una almohada mágica que nos permitirá descansar adecuadamente la cabeza en todas las posiciones que adoptemos durante el sueño.

Desde que duermo con una almohada como he descrito, noto que mi columna amanece mucho mas descansada, mi cuello me lo agradece y mi sueño es más profundo. Ahora cuando duermo boca arriba, mi cabeza descansa sobre el colchón. Es una maravilla. Si acaso se ronca, hay otros remedios útiles. También se puede uno poner de lado.
Por último, os dejo aquí un descubrimiento que he hecho en los últimos tiempos para quitar la ciática leve que a veces tenemos al acostarnos. Después de buscar muchas posiciones de piernas que ayuden a quitar la ciática, he descubierto la mejor y la más cómoda de ellas. Se trata de, estando tumbado boca arriba y con las piernas estiradas, poner los pies abiertos hacia los lados. Tal y como andaba Charlot en sus películas. Es una postura que puede parecer extraña al principio, pero enseguida el cuerpo se acostumbra y resulta muy útil para aliviar este problema mientras estamos en la cama. También ayuda a quitar la ciática incipiente el dormir del lado opuesto al que tenéis la ciática.
Para terminar, si tenéis alguna duda, ya sabéis donde podéis contactarme.
Autor: Rafael Hernández Núñez
debido a muchas solicitudes de personas a las que les resulta muy complicado hacer la almohada y a la respuesta que ha tenido la encuesta que puse hace meses en esta página, acabo de pedir a un proveedor de almohadas que me haga algunas con la forma precisa y las he puesto a la venta a través de ebay. Podéis acceder a la página en cuestión y realizar los pedidos haciendo click.

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Indicación de reposo versus indicación de mantenerse activo para el dolor lumbar agudo y la ciática

El dolor lumbar (DL) es una de las afecciones más frecuentes que se manejan en el ámbito de la atención primaria y una causa significativa de ausencia laboral y jubilación anticipada. Los individuos, sus familias y la sociedad en general llevan parte de la carga.

Muchas personas consiguen algún alivio del dolor lumbar y la ciática (dolor en la parte baja de la espalda y la pierna) mediante el reposo. Hasta fines de los años noventa, la indicación de “relajarse” y “hacer reposo” fue un abordaje terapéutico común. La naturaleza exacta del “reposo” variaba, aunque a menudo significaba permanecer en cama la jornada completa, y sólo caminar hasta el baño y a veces hasta la cocina.

Sin embargo, al comienzo del milenio, se hizo evidente que los períodos prolongados de reposo eran potencialmente perjudiciales debido a que pueden provocar el deterioro de los músculos y las funciones corporales.

Esta revisión es el resultado de la combinación de dos revisiones anteriores: Reposo para el dolor lumbar agudo y la ciática e Indicación de mantenerse activo como un tratamiento único para el dolor lumbar y la ciática y una actualización de la búsqueda bibliográfica. No se identificaron nuevos ensayos aleatorios.

Esta revisión combinada y actualizada incluyó diez ensayos aleatorios (N = 1923). Evaluó los efectos de la indicación de reposo o de mantenerse activo en los individuos con dolor lumbar agudo (dolor que se prolonga durante menos de seis semanas) con o sin ciática.

Las pruebas de calidad moderada indican que los pacientes con DL agudo pueden experimentar mejorías pequeñas en el alivio del dolor y la capacidad de realizar las actividades diarias si reciben la indicación de mantenerse activos en comparación con la indicación de reposo. Sin embargo, los pacientes con ciática experimentan poca o ninguna diferencia entre los dos abordajes. Es probable que la realización de más estudios de investigación tenga una marcada repercusión sobre la confianza en la estimación del efecto y pueda cambiarla.

Las pruebas de baja calidad indican que los pacientes con o sin ciática presentaron poca o ninguna diferencia en el alivio del dolor o la función, de forma independiente de si recibieron la indicación de mantenerse activos, de realizar ejercicios o de recibir fisioterapia. Es muy probable que los estudios de investigación adicionales tengan una repercusión importante sobre la estimación del efecto y que cambien la confianza en ésta.

¿Qué es y cuáles son las causas de Ciática?

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Ciática es el nombre que se le da a cualquier dolor resultante de la irritación del nervio ciático. Cualquier cosa que provoque irritación en este nervio ocasiona dolor, el cual va de moderado a severo; por lo general se debe a la compresión de la raíz del nervio en la zona lumbar (baja). A menudo, el término “ciática” se confunde con dolor en la espalda baja. Sin embargo, la ciática no se limita a la parte posterior.
El nervio ciático es el nervio más largo y ancho del cuerpo humano. Va desde la espalda baja, atravesando los glúteos y bajando por las piernas para terminar justo detrás de la rodilla. Este nervio controla varios músculos de la parte inferior de las piernas y hace que esa zona sea sensible al tacto.
La ciática en realidad no es una enfermedad sino más bien un síntoma de otro problema que involucra el nervio ciático.
De acuerdo con el diccionario médico de MediLexicon, ciática significa “Dolor en la espalda baja y cadera que se irradia hacia abajo de la parte posterior del muslo hacia la pierna; inicialmente se atribuía a la disfunción del nervio ciático (de ahí el término), pero ahora se sabe que por lo general se debe a un disco lumbar herniado que comprime la raíz de un nervio, más comúnmente la o raíz.”

Existen dos tipos de ciática

  • Ciática aguda (corto-plazo): La ciática aguda no siempre requiere de tratamiento profesional; los síntomas pueden reducirse significativamente con el uso de analgésicos sin receta, como analgésicos, combinados con compresas calientes y frías y ejercicio.
  • Ciática crónica (prolongada): La Ciática crónica, por otro lado, puede requerir de terapia física (fisioterapia) la cual puede incluir ejercicios, aplicación de calor y otras técnicas. En raros casos podría necesitarse cirugía.

La ciática aguda pude tardar entre cuatro y ocho semanas, mientras que la crónica persiste por más tiempo.

¿Qué Causa la Ciática?

La ciática es un síntoma común en diferentes problemas médicos, siendo el más frecuente un disco herniado.

La columna vertebral está formada por tres partes:

  • Vértebras (huesos individuales de la columna vertebral que protegen a los nervios)
  • Nervios
  • Discos

Un disco está formado por tejido fuerte y resiente (cartílago), que actúa como colchón entre las vertebras y permite que la espina dorsal sea flexible. Un disco herniado se produce cuando un disco resulta temporalmente desplazado de su posición y ejerce presión sobre el nervio ciático.

Otras causas de la ciática incluyen:

  • Estenosis espinal lumbar: Un estrechamiento de la médula espinal (el canal adentro de las vértebras que contiene los nervios) en la espalda baja, que puede comprimir el nervio ciático.
  • Espondilolistesis: Un problema médico que consiste en que el disco se desliza hacia adelante sobre la vértebra que está abajo, oprimiendo el nervio ciático.
  • Los tumores dentro de la columna vertebral pueden comprimir la raíz del nervio ciático.
  • Infección dentro de la columna vertebral.
  • Lesión dentro de la columna vertebral.
  • Síndrome de cauda equina (cola de caballo): Una condición rara pero muy seria que afecta los nervios de la parte baja de la médula espinal; requiere atención médica inmediata. Este síndrome podría causar daños permanentes al sistema nervioso e incluso, provocar parálisis.

En muchos casos de ciática no existe una razón obvia, ya que cualquier cosa que irrite el nervio puede producir dolor de ciática.

Sin embargo, se piensa que cualquier combinación de tensión en músculos, articulaciones y huesos podría conducir a la ciática, lo que explica por qué es más frecuente en pacientes mayores de 40 años.

¿Cuáles son los factores de riesgo ?

  • La edad: Debido al deterioro de los discos, las personas de 30 y 40 años presentan un riesgo mayor de desarrollar ciática.
  • La profesión: Trabajos que implican levantar pesos grandes durante períodos prolongados.
  • Un estilo de vida sedentario: Las personas que se sientan durante largos períodos y carecen de actividad física son más propensas a desarrollar ciática, en comparación con las personas físicamente activas.

¿Cuáles son las señales y síntomas ?

El principal síntoma de la ciática es un dolor punzante en cualquier parte a lo largo del nervio ciático; desde la espalda baja, a lo largo de los glúteos y hacia abajo de la parte de atrás de cada pierna (generalmente sólo una pierna resulta afectada). Este dolor puede ir desde un dolor leve a un dolor agudo o un malestar intenso, y puede ser agravado al sentarse por períodos largos.
Otros síntomas comunes de la ciática son:

  • Falta de sensibilidad en la pierna, a lo largo del nervio; ocasionalmente este entumecimiento se presenta acompañado de dolor en otra parte de la pierna.
  • Sensación de hormigueo en los pies y dedos del pie.

¿Cómo se diagnostica ?

Si los síntomas de la ciática son moderados y no duran más de 4 a 8 semanas, usted probablemente está padeciendo de lo que se conoce como ciática aguda y probablemente no necesitará atención médica pues este problema se solventa por sí solo.

Los doctores también le pedirán que usted haga ciertos ejercicios básicos (centrándose en las piernas) para estirar el nervio ciático.

Un dolor punzante en la pierna mientras que se realizan estos ejercicios es generalmente un indicio de ciática.

Si el dolor persiste durante más de cuatro a ocho semanas, puede ser necesario realizar estudios por imágenes tales como rayos X y/o Resonancia Magnética para ayudar a identificar qué es lo que comprime el nervio ciático y causa los síntomas.

¿Cuáles son las opciones de tratamiento ?

La mayoría de los casos de ciática aguda responden bien a las medidas de cuidados personales, las cuales pueden incluir:

  • Analgésicos que no necesitan receta: Alivian los síntomas de dolor. Las medicinas anti-inflamatorias no-esteroides, tales como el ibuprofeno, son recomendables. Para uso prolongado se recomienda acetaminofeno (Tylenol, paracetamol). No todos los analgésicos son convenientes para todos los pacientes; asegúrese de revisar las opciones con su médico.
  • Ejercicios como caminar o estiramientos ligeros.
  • Compresas frías y calientes: Ayudan a reducir el dolor. Por lo general, ayuda más cuando se alternan calientes y frías.

Los tratamientos para la ciática crónica por lo general requieren de una combinación de cuidados personales y tratamiento médico.

  • Analgésicos contra el dolor que requieren receta: Ametriptilina, gabapentina, codeína (analgésico suave con un componente opiáceo), los cuales son frecuentemente prescritos junto al paracetamol, y si los síntomas de ciática fuesen muy severos, con diazepan.
  • Terapia física: Le puede enseñar ejercicios para fortalecer los músculos de la espalda y mejorar la flexibilidad, así como para evitar la tensión en la espalda.
  • Tratamientos quiroprácticos: Pueden lograr que la espina dorsal se coloque en la posición adecuada, para aliviar la presión en los nervios, y como resultado aliviar el dolor.
  • Terapia cognitivo-conductual (TCC): Ayuda a manejar el dolor crónico al entrenar al paciente a reaccionar a su dolor de una forma diferente.
  • Cirugía podría ser la opción adecuada en aquellos casos en los que ningún tratamiento ha ayudado y los síntomas más bien se han intensificado.
    Algunas opciones incluyen:
  • Laminecectomia Lumbar: Consiste en ensanchar el cordón espinal en la espalda baja para reducir la presión sobre los nervios.
  • Disectomia: Remover parcial o totalmente el disco herniado.

Dependiendo de la causa de la condición de la ciática, un cirujano deberá estudiar e informar al paciente acerca de los riesgos y beneficios de la cirugía, así como sugerir la mejor opción.

¿Cómo se puede prevenir la ciática?

Existen varios cambios en el estilo de vida que podrían reducir las probabilidades , los cuales incluyen:

  • Ejercitarse con regularidad: Enfocarse en fortalecer los músculos (del abdomen y la espalda baja) esto es necesario también para la buena postura.
  • Mantener una buena postura: Pararse correctamente y sentarse erguido, levantar objetos en la forma correcta y seleccionar un colchón y una almohada que le den un buen soporte a la columna.

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Ciática

Perspectiva general

El término «ciática» se refiere a un dolor que irradia a lo largo del trayecto del nervio ciático, que se ramifica desde la parte inferior de la espalda a través de las caderas y los glúteos y hacia abajo de cada pierna. Por lo general, la ciática afecta solo a un lado del cuerpo.

La ciática se produce con más frecuencia cuando una hernia de disco, un espolón óseo en la columna vertebral o un estrechamiento de la columna vertebral (estenosis del conducto vertebral) comprimen parte del nervio. Esto causa inflamación, dolor y, a menudo, algo de entumecimiento en la pierna afectada.

Aunque el dolor asociado con la ciática puede ser grave, la mayoría de los casos se resuelven con tratamientos no quirúrgicos en pocas semanas. Las personas con ciática grave que está relacionada con una debilidad significativa en la pierna o con cambios en el intestino o en la vejiga podrían ser candidatas a una cirugía.

Los nervios ciáticos se ramifican desde la espalda baja a través de la cadera y glúteos y bajan por cada pierna.

Síntomas

El dolor que se extiende desde la parte baja de la columna vertebral (lumbar) hacia los glúteos y hacia abajo de la parte posterior de la pierna es la característica distintiva de la ciática. Podrías sentir el malestar casi en cualquier parte a lo largo del recorrido del nervio, pero es especialmente probable que recorra la parte inferior de la espalda hasta los glúteos y la parte posterior de los muslos y la pantorrilla.

El dolor puede variar ampliamente, desde un dolor leve hasta una sensación aguda, de ardor o dolor insoportable. A veces puede sentirse como una sacudida o una descarga eléctrica. Puede ser peor al toser o estornudar, y permanecer sentado durante períodos prolongados puede agravar los síntomas. Por lo general, afecta a un solo lado del cuerpo.

Algunas personas también tienen entumecimiento, hormigueo o debilidad muscular en la pierna o el pie afectados. Podrías sentir dolor en una parte de la pierna y entumecimiento en otra parte.

Cuándo consultar al médico

La ciática leve suele desaparecer con el tiempo. Llama al médico si las medidas de cuidado personal no logran aliviar los síntomas o si el dolor perdura más de una semana, es grave o empeora progresivamente. Obtén atención médica de inmediato si:

  • Sientes dolor repentino e intenso en la parte inferior de la espalda o la pierna y entumecimiento o debilidad muscular en la pierna
  • El dolor es consecuencia de una lesión violenta, como un accidente de tráfico
  • Tienes problemas para controlar los intestinos o la vejiga

La ciática ocurre por el pinzamiento del nervio ciático, normalmente ocasionado por una hernia de disco en la columna vertebral o por un crecimiento óseo excesivo (espolón óseo) en las vértebras. Con bastante menos frecuencia, un tumor puede producir el pinzamiento del nervio o una enfermedad, como la diabetes, puede dañar el nervio.

Factores de riesgo

Los factores de riesgo de la ciática son los siguientes:

  • Edad. Los cambios en la columna vertebral relacionados con la edad, como las hernias de disco y los espolones óseos, son las causas más frecuentes de la ciática.
  • Obesidad. Al aumentar la sobrecarga en la columna vertebral, el exceso de peso corporal puede contribuir a los cambios espinales que desencadenan la ciática.
  • Profesión. Un trabajo que requiere que gires la espalda, traslades cargas pesadas o conduzcas un automóvil durante largos períodos podría estar relacionado con el desarrollo de la ciática, pero no hay pruebas concluyentes de esta relación.
  • Permanecer sentado durante mucho tiempo. Las personas que permanecen sentadas durante mucho tiempo o tienen un estilo de vida sedentario son más propensas a padecer ciática que las personas activas.
  • Diabetes. Esta enfermedad, que afecta la forma en que el cuerpo utiliza el azúcar en la sangre, aumenta el riesgo de lesión a los nervios.

A medida que tu columna vertebral envejece, existen más posibilidades de que se desarrollen espolones óseos o hernias de disco. Estos problemas pueden reducir la cantidad de espacio disponible para tu médula espinal y los nervios que derivan de ella.

Los discos gomosos que se encuentran entre las vértebras en tu columna vertebral consisten en un centro suave (núcleo) rodeado de un exterior más fuerte (anillo). Se produce una hernia de disco cuando una parte del núcleo atraviesa una grieta en el anillo. Los síntomas pueden presentarse si la hernia comprime un nervio.

Complicaciones

Si bien la mayoría de las personas se recupera por completo de la ciática, habitualmente sin recibir tratamiento, esta afección puede generar una lesión permanente a los nervios. Busca atención médica inmediata si tienes lo siguiente:

  • Pérdida de sensibilidad en la pierna afectada
  • Debilidad en la pierna afectada
  • Deterioro de la función intestinal o de la vejiga

Prevención

No siempre es posible prevenir la ciática, y esta afección puede volver a aparecer. Adoptar las siguientes medidas puede tener un papel fundamental en la protección de la espalda:

  • Haz ejercicio regularmente. Para mantener la espalda fuerte, presta especial atención a los músculos centrales, es decir, los músculos del abdomen y de la parte inferior de la espalda que son esenciales para tener una buena postura y una correcta alineación. Pídele al médico que te recomiende actividades específicas.
  • Mantén una postura adecuada al sentarte. Elige un asiento con un buen soporte lumbar, apoyabrazos y base giratoria. Considera colocar una almohada o una toalla enrollada en la parte baja de la espalda para mantener su curva normal. Mantén las rodillas y cadera alineadas.
  • Utiliza una mecánica corporal adecuada. Si estás de pie durante períodos prolongados, apoya un pie en un banquito o en una pequeña caja de vez en cuando. Cuando levantas objetos pesados, deja que las piernas hagan el esfuerzo. Sube y baja con la espalda derecha. Mantén la espalda derecha y flexiona solo las rodillas. Mantén la carga cerca del cuerpo. Evita levantar la carga y girar el cuerpo al mismo tiempo. Busca ayuda para levantar el objeto si es pesado o difícil de trasladar.

Diagnóstico

Durante la exploración física, el médico puede controlar tu fuerza muscular y tus reflejos. Por ejemplo, pueden pedirte que camines en puntas de pie o con los talones, que te pongas en cuclillas y te levantes, y que te acuestes de espalda y levantes una pierna a la vez. Durante estas actividades, el dolor ocasionado por la ciática habitualmente se vuelve más fuerte.

Pruebas de diagnóstico por imágenes

Muchas personas tienen hernias de disco o espolones óseos que aparecen en las radiografías o en otras pruebas de diagnóstico por imágenes, pero que no provocan síntomas. Es por esto que los médicos, en general, no piden este tipo de pruebas a menos que sientas dolor intenso o que no mejores en unas semanas.

  • Radiografías. Una radiografía de columna vertebral puede revelar un crecimiento óseo excesivo (espolón óseo) que puede ejercer presión en un nervio.
  • Resonancia magnética (RM). Este procedimiento utiliza ondas de radio y un campo magnético potente para producir imágenes transversales de la columna vertebral. Una resonancia magnética produce imágenes detalladas de los huesos y de los tejidos, como las hernias de disco. Durante la prueba, te recuestas en una camilla que se desliza hacia el interior de la máquina de resonancia magnética.
  • Tomografía computarizada (TC). Cuando se recurre a la exploración por tomografía computarizada para obtener una imagen de la columna vertebral, es posible que antes de que te saquen las radiografías te inyecten un tinte de contraste en el conducto vertebral, procedimiento denominado «mielografía por tomografía computarizada». El tinte circula por la médula espinal y por los nervios de la columna, que se ven de color blanco en la exploración.
  • Electromiografía. Esta prueba mide los impulsos eléctricos producidos por los nervios y las respuestas de los músculos. Esta prueba puede confirmar la compresión del nervio causada por hernias de disco o por el estrechamiento del conducto vertebral (estenosis del conducto vertebral).

Tratamiento

Si las medidas de cuidado personal no alivian el dolor, el médico podría recomendarte algunos de los siguientes tratamientos.

Medicamentos

Los tipos de medicamentos que podrían recetarse para tratar el dolor de ciática son los siguientes:

  • Antiinflamatorios
  • Relajantes musculares
  • Tranquilizantes
  • Antidepresivos tricíclicos
  • Medicamentos anticonvulsivos

Fisioterapia

Una vez que el dolor agudo disminuye, el médico o el fisioterapeuta pueden diseñar un programa de rehabilitación para ayudarte a prevenir lesiones en el futuro. Generalmente, el programa comprende ejercicios para corregir la postura, fortalecer los músculos que sostienen la espalda y mejorar la flexibilidad.

Inyecciones de esteroides

En algunos casos, el médico podría recomendar una inyección de un corticoesteroide en la zona que rodea la raíz del nervio afectado. Los corticoesteroides ayudan a reducir el dolor al eliminar la inflamación alrededor del nervio irritado. El medicamento normalmente deja de hacer efecto en unos pocos meses. La cantidad de inyecciones de esteroides que puedes recibir es limitada, ya que el riesgo de sufrir efectos secundarios graves aumenta cuando las inyecciones se aplican con demasiada frecuencia.

Cirugía

Esta opción suele reservarse para cuando el nervio comprimido provoca una debilidad considerable y la pérdida del control intestinal o de la vejiga, o para cuando el dolor empeora de forma progresiva o no disminuye con otras terapias. Los cirujanos pueden extraer el espolón ósea o la parte de la hernia de disco que ejerce presión en el nervio pinzado.

Estilo de vida y remedios caseros

En la mayoría de las personas, la ciática responde a medidas de cuidado personal. Aunque descansar durante un día aproximadamente puede aportar alivio, la inactividad prolongada hará que los signos y síntomas empeoren.

Otros tratamientos de cuidado personal que podrían ayudar son:

  • Compresas frías. Al principio, sentirás alivio si colocas una compresa fría en la zona en la que sientes dolor varias veces al día durante 20 minutos. Usa una compresa de hielo o un paquete de guisantes congelados envueltos en una toalla limpia.
  • Compresas calientes. Después de dos o tres días, aplica calor en las zonas que te duelen. Usa compresas calientes, una lámpara de calor o almohadillas de calor en la configuración de menor temperatura. Si continúas sintiendo dolor, prueba con alternar compresas calientes y frías.
  • Estiramientos. Los ejercicios de estiramiento para la zona lumbar pueden ayudarte a sentirte mejor y podrían aliviar la compresión de la raíz del nervio. Evita hacer movimientos bruscos, saltar o girar durante el estiramiento e intenta mantener la posición durante, al menos, 30 segundos.
  • Medicamentos de venta libre. A veces, los analgésicos, como el ibuprofeno (Advil y Motrin IB, entre otros) y el naproxeno sódico (Aleve), pueden ser útiles para tratar la ciática.

Medicina alternativa

Las terapias alternativas normalmente empleadas para tratar el dolor en la parte inferior de la espalda comprenden las siguientes:

  • Acupuntura. En esta técnica, el acupunturista introduce agujas muy delgadas en puntos específicos del cuerpo. Según algunos estudios, la acupuntura puede ayudar a aliviar el dolor de espalda; según otros, la técnica no tiene beneficios. Si decides probar la acupuntura, opta por un acupunturista con licencia para asegurarte de que esté ampliamente capacitado.
  • Quiropraxia. Los quiroprácticos utilizan el ajuste (o la manipulación) de la columna vertebral, entre otras terapias, para tratar una columna vertebral con movilidad reducida. El objetivo es recuperar el movimiento de la columna vertebral y, como resultado, mejorar la función y disminuir el dolor. La manipulación de la columna vertebral parece ser eficaz y segura como tratamiento estándar del dolor de la parte inferior de la espalda; sin embargo, podría no ser adecuada para los casos de dolor irradiado.

Preparación antes de la cita

No todas las personas que tienen ciática necesitan atención médica. Sin embargo, si los síntomas son graves o persisten por más de un mes, pide una consulta con el médico de atención primaria.

Qué puedes hacer

  • Anota tus síntomas y cuándo comenzaron.
  • Haz una lista con la información médica importante, que comprenda otros trastornos que padezcas y los nombres de los medicamentos, las vitaminas o los suplementos que tomes.
  • Anota los accidentes o las lesiones recientes que puedan haberte dañado la espalda.
  • Si es posible, pídele a un familiar o a un amigo que te acompañe. La persona que te acompañe puede ayudarte a recordar lo que te diga el médico.
  • Anota preguntas para hacerle al médico a fin de aprovechar al máximo el tiempo de la consulta.

En los casos de dolor lumbar irradiado, algunas preguntas básicas para hacerle al médico son las siguientes:

  • ¿Cuál es la causa más probable del dolor de espalda?
  • ¿Existen otras causas posibles?
  • ¿Necesito pruebas de diagnóstico?
  • ¿Qué tratamiento me recomiendas?
  • En caso de que me recomiendes medicamentos, ¿cuáles son los posibles efectos secundarios?
  • ¿Durante cuánto tiempo necesitaré tomar los medicamentos?
  • ¿Soy candidato para una cirugía? ¿Por qué sí o por qué no?
  • ¿Hay alguna restricción que deba seguir?
  • ¿Qué medidas de cuidado personal debo tomar?
  • ¿Qué puedo hacer para evitar que los síntomas vuelvan a aparecer?

No dudes en hacer otras preguntas.

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga una serie de preguntas, como las siguientes:

  • ¿Sientes entumecimiento o debilidad en las piernas?
  • ¿Algunas posiciones corporales o actividades hacen que el dolor mejore o empeore?
  • ¿Qué tan limitante es el dolor?
  • ¿Haces trabajo físico pesado?
  • ¿Haces ejercicio regularmente? En caso de hacer ejercicio, ¿qué tipo de actividades haces?
  • ¿Qué tratamientos o medidas de cuidado personal has probado? ¿Alguno ha sido de ayuda?

¿Qué es y por qué se produce la ciática?

Hoy en día, a todo lo que duele en la pierna… se le llama ciática y esto da lugar a mucha confusión en las personas que además se asustan ya que han oído hablar de ello y que es muy doloroso… muy malo. Por esto es muy importante tener claros algunos conceptos de la ciática para evitar confusiones, malos diagnósticos y el miedo.

¿Qué es la ciática o ciatalgia?

La ciática o ciatalgia es la afectación del nervio ciático(1) debido a un problema compresivo que puede darse a diferentes niveles, es decir para que exista ciática debe existir afectación del nervio, si esta afectación no está presente tendremos un dolor que puede seguir más o menos el recorrido del nervio pero que no será ciática.

El nervio ciático es uno de los nervios más importantes del cuerpo, es mixto, es decir motor y sensitivo e inerva la parte posterior del muslo, el nervio nace de las raíces de L4, L5, S1 y S2 pasa por el agujero ciático mayor hacia la pierna, donde a la altura de la flexura de la rodilla (hueco poplíteo) se divide en dos nervios: peroneal (antes ciático poplíteo externo) y tibial (antes ciático poplíteo interno). A lo largo de su recorrido, el nervio ciático pasa por diferentes estrechos o bajo estructuras que pueden comprometerlo, como el músculo piramidal o piriforme o a nivel de los isquiotibiales (especialmente del bíceps femoral) debido, por ejemplo, a una rotura de fibras.

Síntomas de la ciática

Hay algunos síntomas característicos(2) de la ciática:

  • La ciática produce dolor en todo o parte del recorrido del nervio, es decir, en la parte posterior de la pierna desde el glúteo hasta la planta del pie,
  • El dolor de la ciática se manifiesta como un dolor eléctrico o continúa quemazón que aumenta al poner en tensión el nervio
  • La ciática produce impotencia funcional (no poder hacer las actividades de la vida diaria por pérdida de fuerza o por no soportar el dolor de la ciática)
  • Alteración de la sensibilidad de las zonas inervadas por él mismo nervio ciático (estas zonas se sienten acolchadas o dormidas).

¿Qué es la ciática o ciatalgia y cuáles son sus causas?

En el siguiente vídeo te explicamos de forma breve qué es la ciática, en qué consiste, qué síntomas produce y sobre todo qué causas lo pueden provocar:

¿Qué es la falsa ciática?

Se conoce como falsa ciática al dolor de origen no nervioso que recuerda a la ciática o sigue un recorrido similar, este tipo de dolor puede estar causado por causas diferentes como por ejemplo puntos de gatillo miofasciales en los músculos isquiotibiales o sobre todo en el glúteo menor, o por un dolor de origen sacroilíaco.

¿Cómo se diagnostica una ciática o ciatalgia?

Como ya hemos visto no todos los dolores que «duelen» en zonas parecidas al dolor ciático son realmente una ciática, y es muy importante tener esto en cuenta, ya que el tratamiento será completamente diferente. Pero… ¿cómo sabe mi fisioterapeuta si mi dolor es realmente del nervio ciático?, pues bien, existen diferentes test clínicos que el fisioterapeuta puede realizar para verificar una alteración nerviosa, por un lado está el test AKE, el test de FAIR, el test de la cuerda de arco o el test de slump, la correcta realización de estos test en combinación con otros indican al fisioterapeuta si sufres o no una verdadera ciática y en qué punto es más posible que esté comprometido el nervio. Así que si tienes un buen fisioterapeuta con experiencia, él te podrá indicar qué es lo que realmente te ocurre.

¿Qué tratamiento hay para la ciática?

Una vez que se ha verificado que sufres una verdadera ciática te preguntarás qué se puede hacer desde la fisioterapia(3), lo principal es ver si el problema es de origen lumbar o por el contrario es el músculo piramidal el que está comprometiendo al nervio, (estas causas son las más comunes pero pueden existir otras más a distancia).

Si el problema es de origen lumbar el tratamiento de fisioterapia irá dirigido a descomprimir los discos, realizar un bombeo a nivel lumbar para que drene el proceso inflamatorio y realizar una apertura de la zona de salida de las raíces nerviosas. Si es el músculo piramidal es el que está comprometiendo al nervio, el objetivo del fisioterapeuta será relajar el posible espasmo del músculo aplicando diferentes técnicas como masaje, punción seca o estiramientos. Además, tanto si el problema es de un origen u otro es interesante ver las posibles disfunciones emocionales y/o viscerales que pueden estar presentes.

La técnica de neurodinámica

Lo creas o no los nervios se mueven, tienen cierta capacidad de puesta en tensión y deslizamiento, esto es lo que aprovecha la técnica de neurodinámica para tratar los problemas de los nervios, con esta técnica –a través de diferentes tipos de movilizaciones– conseguimos mover el nervio e intentar oxigenarlo y librarlo de su compresión. Esta es una de las mejores herramientas de la fisioterapia para el tratamiento de las afectaciones nerviosas, especialmente de los nervios periféricos.

Ejercicios neurodinámicos para la ciática o ciatalgia

En el siguiente vídeo te mostramos algunos de los ejercicios neurodinámicos para el nervio ciático:

Como puedes ver existen diferentes causas para sufrir dolor por la parte posterior de la pierna o la zona del glúteo. Si tienes estos síntomas lo mejor es que tu fisioterapeuta te realice un examen completo para verificar las verdaderas causas, recuerda además que puedes encontrar mucha más información y consejos sobre este tema y muchos más en nuestro portal Fisioterapia-Online.

Conclusiones sobre la ciática

Para concluir, tenemos que:

  • La ciática es la afectación del nervio ciático, nervio que inerva a casi todos los músculos de la parte posterior de la pierna.
  • Los síntomas de la ciática incluyen: dolor, impotencia funcional y alteración de la sensibilidad.
  • Una de las técnicas que se utilizan en el tratamiento de la ciática es el ejercicio neurodinámico, donde con determinadas maniobras se le da movimiento al nervio ciático para liberarlo de sus restricciones y favorecer la circulación dentro del mismo.

Medicamentos para el dolor en el Nervio Ciático

El tratamiento para el dolor en el nervio ciático o ciatalgia puede realizarse con diferentes medicamentos, los cuales deben ser prescritos por el médico, como analgésicos, antiinflamatorios, relajantes musculares, antidepresivos tricíclicos o corticoides, por ejemplo.

Además de esto, cuando el dolor en la ciática es muy grave y la persona no consigue mantenerse de pie, sentada o caminar, puede ser necesario utilizar inyecciones de corticoides, que debe administradas por un profesional de la salud.

Algunos de los medicamentos que pueden ser recetados por el médico para el tratamiento del dolor en la ciática son:

Antiinflamatorios no esteroideos Ketoprofeno, ibuprofeno y naproxeno
Analgésicos Paracetamol
Analgésicos opioides Codeína y tramadol
Relajantes musculares Ciclobenzaprina y orfenadrina
Anticonvulsivos Gabapentina y pregabalina
Antidepresivos tricíclicos Imipramina, nortriptilina y amitriptilina

Generalmente, los medicamentos que son prescritos inicialmente para aliviar el dolor en la ciática son el paracetamol y los antiinflamatorios no esteroideos. En caso de que estos remedios no sean suficientes, el médico podría recetar otros más fuertes, pero sólo si se justifica su uso, ya que poseen más efectos secundarios.

El dolor en la ciática se caracteriza por una especie de ardor que puede ir desde la parte baja de la espalda, pasando por los glúteos y bajando por la parte de atrás o por en frente del muslo hasta el pie. Por lo general es causada por la compresión del nervio ciático, debido a ciertas alteraciones de la columna como una hernia discal o un desvío en la columna, sin embargo también puede ocurrir por el hecho de que el nervio pasa por dentro del músculo piriforme, y cuando este músculo se tensa puede surgir una crisis del nervio ciático, causando dolor, hormigueo o ardor en la parte baja de la espalda, glúteos y piernas.

Vea cómo identificar el síndrome piramidal.

Cómo curar el dolor en la ciática más rápido

El tratamiento para que el dolor en la ciática no aparezca nuevamente puede realizarse con sesiones de fisioterapia, osteopatía, acupuntura, hidrogimnasia y pilates . En los casos más graves es necesario realizar una cirugía para descomprimir el nervio ciático inflamado o reducir la hernia discal, si esta es la raíz del problema, pero alrededor del 90% de las personas no necesitan cirugía y logran la cura a través de la fisioterapia.

Conozca todas las opciones de tratamiento para el dolor en el nervio ciático.

Vea cómo hacer los ejercicios más indicados para curar el nervio ciático inflamado en el vídeo a continuación:

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Signos de mejoría

Los signos de mejoría surgen inmediatamente después de iniciar el tratamiento farmacológico indicados por el médico, evidenciándose alivio del dolor y mayor facilidad para realizar los movimientos y las tareas diarias.

Posibles complicaciones

Si el nervio continúa con bajo suministro de sangre, debido a la compresión, puede haber complicaciones como daños permanentes en el nervio, y esto puede hacer que la persona sienta mucho dolor en todo el trayecto del nervio ciático, o incluso pierda la sensibilidad en estas regiones.

Cuando el nervio sufre una grave lesión, debido a un accidente automovilístico, por ejemplo, el mejor tratamiento es la cirugía y cuando el cirujano no puede reparar completamente la lesión puede ser necesario realizar fisioterapia durante un largo período de tiempo.

Diagnóstico y tratamiento de la ciática

La ciática afecta a muchas personas. Los síntomas más importantes son el dolor irradiado a la pierna y la impotencia funcional. Los pacientes suelen ser tratados en atención primaria pero una pequeña proporción es derivada a consultorios especializados y eventualmente son operados. En la literatura aparecen muchos sinónimos de ciática, como síndrome radicular lumbosacro, ischias, dolor radicular, atrapamiento radicular.

Aproximadamente el 90% de los casos está causado por un disco herniado con compresión radicular pero la estenosis y con menor frecuencia los tumores también son causas posibles. El diagnóstico de la ciática y su manejo varían mucho dentro de cada país y entre los países, lo que se ve reflejado en las diferentes tasas de cirugía (disquectomía lumbar). Una publicación reciente confirmó esta gran variación del tratamiento quirúrgico del disco, aún dentro del mismo país. Esto puede ser en parte debido a la escasa evidencia sobre el valor del diagnóstico y las intervenciones terapéuticas y la falta de guías clínicas claras; o las diferencias en los servicios de salud y los seguros médicos.

¿Quíénes padecen ciática?

No existen datos exactos sobre la incidencia y la prevalencia de la ciática. En general, se calcula que el 5 al 10% de los pacientes con lumbago tienen ciática, mientras que la prevalencia del lumbago a lo largo de la vida es del 49 al 70%. Se calcula que la prevalencia anual de discopatía relacionada con la ciática en la población general es 2,2%. Se han observado escasos factores de riesgo personales y ocupacionales, entre ellos la edad, la talla, el estrés mental, el tabaquismo, y la exposición a las vibraciones de los vehículos. La evidencia sobre la asociación entre la ciática y el sexo o el estado físico es conflictiva.

Factores de riesgo de ciática aguda

Factores personales
_ Edad (más frecuente de 45 a 64 años)
_ Estatura elevada
_ Tabaquismo
_ Estrés mental

Factores ocupacionales
_ Actividad física agotadora—por ejemplo, acción frecuente de levantar peso, especialmente agachado o girando
_ Conducir, incluyendo la vibración de todo el cuerpo

¿Cómo se diagnostica la ciática?

La ciática se diagnostica principalmente por el interrogatorio y el examen físico. En general, los pacientes relatan un dolor irradiado a la pierna. En el interrogatorio se puede tratar de identificar la distribución del dolor y si se irradia por debajo de la rodilla. La ciática se caracteriza por la irradiación del dolor siguiendo la distribución del dermatoma. Los pacientes pueden también presentar síntomas sensitivos.

El examen físico depende sobre todo de los signos neurológicos. El signo más útil es el obtenido con la maniobra de Lasègue. El paciente con ciática también puede tener lumbago pero en general es de menor intensidad que el dolor de la pierna. El valor diagnóstico del interrogatorio y el examen físico no ha sido bien estudiado. Ni la historia ni la semiología tienen sensibilidad y especificidad elevadas. Se estima que la sensibilidad del signo de Lasègue es del 91%, correspondiendo a una sensibilidad del 26%. La única prueba con alta especificidad (88%) es la que eleva la pierna en extensión cruzada, pero tiene solo una sensibilidad del 29%. En general, si un paciente refiere dolor irradiado típico en una pierna combinado con un resultado positivo de una o más pruebas neurológicas que indican compresión radicular o déficit neurológico, el diagnóstico de ciática está justificado. La siguiente tabla muestra los signos y síntomas que ayudan a diferenciar la ciática del lumbago inespecífico.

Indicadores de ciática

_ El dolor de la pierna supera al del lumbago
_ Dolor irradiado al pie o los dedos
_ Adormecimiento y parestesias con la misma distribución
_ Signo de Lasègue positivo (la maniobra despierta dolor)
_ Signos neurológicos localizados siguiendo el dermatoma

¿Cuál es el valor de las imágenes?

El diagnóstico por imágenes solo es útil si el resultado modifica la conducta terapéutica. En la ciática aguda, el diagnóstico se basa en el interrogatorio y el examen físico y su tratamiento es conservador. Las imágenes pueden estar indicadas en este estadio solo si existen indicaciones o “signos de alarma” relacionados con la causa de la ciática (infecciones, neoplasias) más que con una hernia de disco.

El diagnóstico por imágenes también puede estar indicado en los pacientes con síntomas graves que no responden a la conducta conservadora luego de 6 a 8 semanas. En estos casos, tendría lugar el tratamiento quirúrgico y las imágenes están destinadas a identificar una hernia de disco con compresión radicular, como así su localización y extensión. Es importante para la decisión de operar que el interrogatorio y la semiología se correspondan bien con los hallazgos de la imagen. Esto es muy importante porque las hernias de disco identificadas por tomografía computarizada o resonancia magnética poseen una prevalencia elevada (20-36%) en personas que no tienen síntomas de ciática. Muchas personas con síntomas clínicos de ciática no tienen hernia de disco lumbar. En la actualidad, no existe ningún método por imágenes que muestre con claridad una ventaja clara sobre los otros. Aunque algunos autores prefieren la resonancia magnética porque la tomografía computarizada libera dosis elevadas de radiación o porque los tejidos blandos se ven mejor. La evidencia muestra que ambos métodos son seguros para el diagnóstico de hernia de disco lumbar. Para el diagnóstico de hernia de disco no se recomienda la radiografía porque los discos no pueden visualizarse por rayos X.

Pronóstico

En general, el curso clínico de la ciática aguda es favorable y el dolor y la impotencia funcional se resuelven en unas semanas. Por ejemplo, en un estudio aleatorizado que comparó los antiinflamatorios no esteroides (AINE) con el placebo para el tratamiento de la ciática aguda en atención primaria, el 60% de los pacientes se recuperó dentro de los 3 meses y el 70% dentro de los 12 meses. Aproximadamente el 50% de los pacientes con ciática aguda del grupo placebo de trabajos aleatorizados sobre intervenciones no quirúrgicas mejoraron dentro de los 10 días y cerca del 75% luego de 4 semanas. Por lo tanto, el pronóstico es bueno en la mayoría de los pacientes, pero al mismo tiempo existe una proporción importante (30%) que continúa con dolor durante 1 año o más.

¿Cuál es la eficacia de los tratamientos conservadores?

El tratamiento conservador tiene como objetivo principal calmar el dolor, ya sea mediante analgésicos o reduciendo la presión sobre la raíz nerviosa. Un revisión sistemática reciente comprobó que los tratamientos conservadores no mejoran del todo el curso natural de la ciática en la mayoría de los pacientes ni reducen totalmente sus síntomas. La información adecuada que se brinda a los pacientes sobre las causas y el pronóstico puede ser un parte importante de la estrategia terapéutica. Sin embargo, la educación de los pacientes sobre la ciática no ha sido investigada en estudios controlados aleatorizados.

Niveles de evidencia para instituir tratamiento conservador

_ Reposo en cama (se está cambiando por el mantenimiento de la actividad)
_ Mantener la actividad, en vez del reposo en cama (puede ser beneficioso)

_ Analgésicos o antiinflamatorios no esteroides, acupuntura, inyecciones epidurales de esteroides, manipulación vertebral, tracciones, fisioterapia, correcciones conductuales, tratamiento multidisciplinario (se desconoce su efectividad)

Todavía falta evidencia sobre la efectividad de la mayoría de las intervenciones disponibles. Se ha comprobado una pequeña diferencia entre el efecto del reposo en cama y el de la continuación de la actividad sobre el dolor y el estado funcional. Como resultado de este hallazgo, cada vez se recomienda menos el reposo en cama—el cual fue, durante mucho tiempo, el tratamiento de la ciática. Los analgésicos, los AINE y los relajantes musculares no parecen ser más efectivos que el placebo para reducir los síntomas. Falta evidencia sobre los opioides y diversos compuestos. Una revisión sistemática informó que no existe evidencia de que la tracción, los AINE, los esteroides intramusculares o la tizanidina sean mejores que el placebo. Esta revisión mostró que las inyecciones epidurales de esteroides podrían ser efectivas en pacientes con ciática aguda. Sin embargo, una revisión sistemática más reciente de un gran número de estudios aleatorizados informó que no se halló evidencia de efectos positivos a corto plazo de las inyecciones de corticosteroides, y que no se conocieron los efectos a largo plazo. La misma revisión sistemática informó que la actividad (ejercicios) no pareció ser mejor que el tratamiento inactivo (reposo en cama) y otros tratamientos conservadores, como la tracción, la manipulación, los fomentos calientes o los corsés.

¿Cuál es la importancia de la cirugía en la ciática?

La intervención quirúrgica tiene como objetivo la eliminación de la hernia del disco y eventualmente la extirpación parcial del disco o de la estenosis del foramen, con el propósito de eliminar la causa de la ciática. El objetivo del tratamiento es aliviar el dolor de la pierna y los síntomas correspondientes y no reducir el dolor lumbar. Por consenso, el síndrome de la cola de caballo tiene como indicación absoluta la cirugía. La cirugía electiva es la elección para la ciática unilateral. Hasta ahora, solo se conocía un trabajo aleatorizado relativamente antiguo en el cual se comparó la intervención quirúrgica con el tratamiento conservador. Este estudio demostró que la intervención quirúrgica tuvo mejores resultados luego de 1 año, mientras que pasados 4 a 10 años las diferencias no fueron significativas.

Una revisión de Cochrane resumió los trabajos clínicos aleatorizados que evaluaron la cirugía del disco y la quemonucleólisis. Ésta se realiza mediante la enzima quimopapaína, la cual se inyecta en el disco para destruir el núcleo pulposo. En los pacientes con ciática grave de larga data (entre 4 semanas y 4 meses) la revisión mostró mejores resultados con la cirugía del disco que con la quemonucleólisis. Ésta también fue más efectiva que el placebo. Por lo tanto, indirectamente, la revisión mostró que la cirugía del disco es más efectiva que el placebo. Sobre la base de los datos extraídos de tres estudios, los autores concluyeron que hay suficiente evidencia para aceptar que la extirpación quirúrgica del disco brinda un alivio clínico efectivo a pacientes cuidadosamente seleccionados que no respondieron al tratamiento conservador. Una revisión reciente llegó a la misma conclusión. Por otra parte, la revisión de Cochrane concluyó que los efectos a largo plazo de la intervención quirúrgica no son claros y que falta evidencia sobre cuál es momento óptimo para realizar la cirugía.

Los estudios controlados aleatorizados todavía no han sido incluidos en revisiones sistemáticas. Se han publicado otros dos trabajos controlados aleatorizados comparando la cirugía discal con el tratamiento conservador. Un estudio (n = 56) comparó la microdisquectomía con el tratamiento conservador en pacientes cuya ciática tenía de 5 a 12 semanas de duración. En general, no hubo diferencias importantes en cuanto al dolor de la pierna, el lumbago y la impotencia funcional subjetiva en los 2 años de seguimiento. En Estados Unidos se hizo un estudio aleatorizado importante sobre la evolución de los pacientes y un estudio de observación de cohorte. Se invitó a participar en uno de los estudios a pacientes con ciática de al menos 6 semanas y hernia de disco confirmada. Los pacientes fueron asignados al azar a la cirugía del disco o al tratamiento conservador. Los pacientes de la cohorte ingresaron a uno de los dos grupos de estudio (cirugía o tratamiento conservador) según su preferencia terapéutica. En el estudio aleatorizado (n = 501) ambos grupos terapéuticos mejoraron mucho con el tratamiento recibido durante dos años, de acuerdo con las mediciones primarias y secundarias. Se hallaron pequeñas diferencias a favor del grupo de cirugía, pero no fueron estadísticamente importantes para las mediciones primarias de la evolución. Solo el 50% de los pacientes seleccionados al azar para el grupo quirúrgico fue operado dentro de los 3 meses de la incorporación, comparados con el 30% de los asignados al grupo de tratamiento conservador. Luego de 2 años de seguimiento, fueron operados el 45% de los pacientes del grupo conservador y 60% del grupo quirúrgico. La cohorte de observación incluyó 743 pacientes. Ambos grupos mejoraron mucho con el tiempo, pero el grupo con intervención quirúrgica tuvo mejores resultados sobre el dolor y la función que el grupo con tratamiento conservador. Los autores estuvieron cautelosos en la interpretación de los hallazgos debido a los factores de error derivados de la indicación y a que las mediciones de la evolución eran informes autorreferenciales.

Los resultados indican que tanto el tratamiento conservador como el quirúrgico son opciones importantes para los pacientes con ciática de al menos 6 semanas de duración. La intervención quirúrgica puede brindar un alivio más rápido de los síntomas comparada con el tratamiento conservador, pero no hay grandes diferencias en cuanto a la evolución al año o 2 años de seguimiento. Los pacientes y los médicos pueden por lo tanto analizar los beneficios y las desventajas de ambas opciones para tomar decisiones individuales. Esto es muy importante porque la preferencia de los pacientes puede influir positivamente en la magnitud del efecto obtenido.

¿Cuáles son las recomendaciones de las guías clínicas?

Guía clínica para el diagnóstico y tratamiento de la ciática del Dutch College of General Practice

Diagnóstico

Detectar signos de alarma de neoplasias, fracturas osteoporóticas, radiculitis y síndrome de cola de caballo

Hacer la historia para determinar la localización, la gravedad, la pérdida de fuerza, los trastornos de la sensibilidad, la duración, la evolución, la influencia de la tos, el reposo o el movimiento y consecuencia de las actividades diarias

Hacer el examen físico, incluyendo pruebas neurológicas como la maniobra de Lasègue

Investigar la distribución en un dermatoma o si la maniobra de Lasègue es positiva, o la pérdida de fuerza o trastornos de la sensibilidad, los reflejos (Aquiles o rotuliano), la sensibilidad de las caras laterales de los pies y los dedos, la fuerza del dedo gordo en extensión, caminar sobre dedos y talones (diferencia derecha-izquierda), signo de Lasègue cruzado

Las imágenes o las pruebas bioquímicas diagnósticas solo están indicadas en presencia de signos de alarma pero no son útiles en los casos de sospecha de hernia de disco

Tratamiento

Explicar al paciente la causa de los síntomas e informarle que los síntomas disminuyen con el tiempo sin tomar medidas específicas

Aconsejar la continuación de la actividad habitual; unas pocas horas en reposo en cama pueden brindar alguna mejoría sintomática pero no acelera la recuperación

Prescribir fármacos en este orden: 1) paracetamol; 2) AINE; 3) tramadol, paracetamol o AINE combinados con codeína; 4) morfina

En presencia del síndrome de la cola de caballo o de paresia aguda grave o progresiva (pocos días), derivar con urgencia al neurocirujano

Ante dolor radicular intratable (no responde a la morfina) o si el dolor no disminuye luego de 6 a 8 semanas de tratamiento conservador, derivar al neurólogo, el neurocirujano o el traumatólogo.

Aunque la evidencia es limitada, los hallazgos iniciales indican que no existen diferencias importantes a largo plazo entre los procedimientos conservador y quirúrgico y es importante la preferencia del paciente. Desde mediados de la década de 1990 se ha producido un cambio en el manejo de la ciática, el que pasó de tratamientos pasivos, como el reposo en cama, a otros más activos, con el mantenimiento de la actividad habitual tanto como sea posible.

Resumen de los datos principales

La mayoría de los pacientes con ciática aguda tiene un pronóstico favorable pero entre el 20 y el 30 % persisten al cabo de 1 o 2 años.

El diagnóstico se basa en el interrogatorio y el examen físico

Las imágenes solo están indicadas si el paciente tiene “signos de alarma” o indicación quirúrgica sobre el disco.

Los tratamientos pasivos (reposo en cama) han sido reemplazados con tratamientos más activos.

Por consenso, el tratamiento conservador debe durar 6 a 8 semanas.

La cirugía del disco puede brindar alivio más rápido del dolor de la pierna que el tratamiento conservador pero no se han establecido diferencias claras.

Investigaciones futuras

Se requiere más información sobre la importancia de los signos y los síntomas clínicos para el pronóstico de ciática y la respuesta al tratamiento. Esto incluye el tamaño y la localización de la hernia de disco, la compresión radicular visible y los datos que surgen del interrogatorio y la semiología. Sigue habiendo interrogantes sobre la eficacia de los analgésicos y el valor de la fisioterapia, y sobre la educación y el consejo a los pacientes. Todavía no se han publicado trabajos que evalúen la efectividad del tratamiento conductual y los programas terapéuticos multidisciplinarios.

El factor de necrosis tumoral α ha sido identificado en estudios en animales y seres humanos como un factor que interviene en el desarrollo de la ciática. El primer estudio aleatorizado que evaluó un antagonista del factor de necrosis tumoral α en pacientes con ciática no llegó a resultados positivos.

Fuentes y criterios de selección

Se utilizaron las revisiones sistemáticas en la Biblioteca Cochrane que evaluaban la efectividad de las intervenciones conservadora y quirúrgica para la ciática.
Las búsquedas en Medline se hicieron hasta diciembre de 2006 para elegir las revisiones sistemáticas sobre diagnóstico y tratamiento del lumbago.
Las palabras clave fueron ciática, hernia del núcleo pulposo, ischias, atropamiento radicular, revisión sistemática, metaanálisis, diagnóstico y tratamiento.
También los autores utilizaron sus archivos personales para otras referencias, incluyendo publicaciones de trabajos clínicos aleatorizados recientes.
Por último, se analizaron las guías clínicas disponibles.

Los ejercicios

Los estiramientos acostados boca arriba son muy recomendables al principio, y después, cuando va disminuyendo el dolor, se puede realizar ejercicios de fortalecimiento muscular como doblar las rodillas, flexionar las piernas, levantar la cadera y los glúteos…siempre durante la primera semana de ejercicios.

Los ejercicios de Pilates son muy buenos para este tipo de dolores, ya que fortalecen la región lumbar y el abdomen. Si nunca hemos probado a hacer este tipo de ejercicios compartimos un artículo sobre cómo hacer pilates desde casa.

Lo más probable si el dolor es persistente o se produce con mucha regularidad, es que necesitemos una serie de sesiones de fisioterapia con aparatos que reducen la inflamación del nervio ciático, además de masajes y ejercicios para fortalecer los músculos de la zona.

La alimentación

Una alimentación sana y equilibrada es siempre recomendable para la salud, y en el caso de la inflamación del nervio ciático, lo mejor es evitar las carnes procesadas, tales como las salchichas o los embutidos, durante el tiempo en el que estemos con dolores de ciática. Además, podemos añadir a nuestra dieta alimentos antiinflamatorios, tales como el salmón, el sésamo, el ajo o la cebolla.

Tratamientos alternativos

La acupuntura y la reflexología podal no solo previenen la aparición de ciáticas, sino que además alivian el dolor y el malestar.

Cómo evitar que la ciática vuelva

Si somos personas que sufrimos de dolor de nervio ciático con frecuencia, hay una serie de medidas que pueden evitar que este dolor vuelva, y las más destacadas serían las siguientes:

  • No dejar de hacer estiramientos diarios, aunque no nos duela la ciática. Es una medida preventiva muy eficaz para el fortalecimiento de los nervios, especialmente del nervio ciático.
  • Evitar, en la medida de lo posible, llevar una vida demasiado sedentaria, que en ningún caso es buena para la columna. Caminatas, Pilates o natación, son ejercicios muy indicados para fortalecer la columna vertebral y no sufrir ciática.
  • Tener el peso ideal es una de las formas más eficaces para no sufrir ciática, ya que la columna no aguantará tanto peso. Por esta razón es frecuente que las embarazadas puedan sufrir ciática durante los meses más avanzados de gestación.
  • No andar encorvados y mantener la postura de la columna siempre recta. Mantener el abdomen fuerte para protegerla, con ejercicios abdominales diarios.
  • Ingerir complejo vitamínico B, que también ayuda a fortalecer la zona lumbar, y hacerlo de forma habitual si somos propensos a tener ciática.
  • Evitar siempre movimientos bruscos con la espalda: giros, agacharnos bruscamente, levantarnos de la cama de un salto, y en general, movimientos bruscos que puedan dañar la zona.

Remedios caseros y naturales para aliviar la ciática

Los tratamientos para aliviar la ciática pueden variar en función de la severidad con que se presente el dolor. La mayor parte de las veces es posible reducirlo con reposo, analgésicos y algunos hábitos saludables. ¿Cómo combatirlo con remedios caseros?

Pues bien, aunque muchos están acostumbrados a utilizar fármacos convencionales, existen una serie de ingredientes naturales que pueden favorecer su alivio.De hecho, dado que no suelen causar efectos secundarios, se consideran una de las mejores alternativas.

Lo mejor de todo es que son muy fáciles de preparar y se pueden emplear cuántas veces sea necesario.Por eso, teniendo en cuenta que muchos padecen esta dolencia, a continuación queremos compartir algunas recetas para calmarla. ¡Haz tus apuntes!

¿Qué es la ciática?

La ciática es un dolor que se origina por una irritación del nervio ciático. Está descrita como un tirón o pellizco que puede, inclusive, paralizar a la persona que lo padece.Además, puede venir acompañado con sensación de entumecimiento, hormigueo y dificultades del movimiento.

El dolor fuerte inicia a la altura de la cintura y suele extenderse hacia el muslo y la rodilla. Si bien puede darse de forma leve, en muchos casos se vuelve motivo de incapacidad. Incluso, es uno de los dolores que más bajas labores causa en la población adulta.

Algunas de sus causas incluyen:

  • Hernia de disco
  • Deformaciones de la articulación o el hueso
  • Traumatismos por accidentes
  • Sobreesfuerzos físicos
  • Tumores y enfermedades inflamatorias

Los mejores remedios alternativos para aliviar la ciática

Los dolores fuertes causados por la ciática deben ser atenidos por un profesional, quien suele recomendar medicamentos antiinflamatorios y relajantes musculares. No obstante, adicional a esto, se pueden considerar algunos de los remedios que damos a continuación.

Infusión de sauce

La infusión de corteza de sauce contiene un principio activo conocido como salicina, mismo que contiene la aspirina. Gracias a esta propiedad, este sencillo remedio natural puede ayudar a aliviar la ciática y otras dolencias similares.

Ingredientes

  • 1 taza de agua (250 ml)
  • 1 cucharadita de corteza de sauce (5 g)

Preparación

  • Para empezar, pon a hervir una taza de agua.
  • Una vez alcance su punto de ebullición, agrégale la corteza de sauce.
  • Déjala reposar 10 minutos y, finalmente, cuélala.

Modo de uso

  • Toma una taza de infusión cada 8 horas.

Nota:evita este remedio si presentas alergia a la aspirina. Si estás tomando otros medicamentos, consulta al médico antes de ingerirlo.

Ortiga

Las propiedades antiinflamatorias de las hojas de ortiga son útiles para disminuir la irritación del nervio ciático.Su aplicación externa favorece la circulación en la zona afectada y produce un efecto calmante.

  • 4 tazas de agua (1 litro)
  • 3 ramas de ortiga fresca
  • Primero, vierte el agua en una olla y ponla a hervir.
  • Una vez alcance su punto de ebullición, agrégale la ortiga y déjala a fuego bajo durante 10 minutos.
  • Posteriormente, espera que repose unos minutos y cuélala.
  • Sumerge un paño en la infusión caliente y aplícalo sobre la zona del dolor.
  • Déjalo actuar entre 10 y 15 minutos.
  • Repite su uso 2 o 3 veces al día.

Tomillo y orégano

El tomillo y el orégano contienen aceites esenciales y compuestos antioxidantes que actúan de forma positiva en el organismo. Desde siempre se han destacado como aliados para el dolor, ya que tienen propiedades antiinflamatorias y analgésicas que producen alivio.

  • 2 tazas de agua (500 ml)
  • 1 cucharada de orégano (15 g)
  • 1 cucharada de tomillo fresco (15 g)
  • Empieza por calentar las tazas de agua hasta que alcancen su punto de ebullición.
  • Seguidamente, agrega las hierbas y déjalo hervir 5 minutos a fuego bajo.
  • Pasado este tiempo, deja reposar la bebida y cuélala.
  • Ingiere una taza de infusión en la mañana y otra en la tarde.

Ajo

El ajo contiene un principio activo llamado alicina, que contribuye a mejorar la circulación de la sangre. Debido a esto, ingerir ajo todos los días puede favorecer el alivio de los dolores musculares y la ciática.

  • 1 diente de ajo crudo
  • 1 cucharada de aceite de oliva (10 ml)
  • Tritura un diente de ajo crudo y mézclalo con el aceite de oliva.
  • Consume el remedio todos los días en ayunas.

¿Ya probaste estos remedios para aliviar la ciática? Recuerda que debes usarlos de manera constante hasta lograr una sensación de alivio.Asimismo, procura complementarlos con ejercicios suaves y una buena alimentación.

Esta dolencia también puede ser causada por un traumatismo, por la presión ejercida por un tumor, por un absceso o por una espondilosis -endurecimiento y rigidez de la columna vertebral- que tiene como consecuencia la pérdida de flexibilidad.

Aunque puede afectar otros nervios de brazos y piernas, generalmente se comprime el nervio ciático en su recorrido desde la espalda hasta las piernas, dando lugar al dolor agudo y punzante característico de la ciática, que afecta glúteo, la parte posterior del muslo, la parte externa de la pierna e incluso, en ciertos casos, en la parte posterior de la pantorrilla o en la planta del pie.

Puede presentarse debilidad en la pierna afectada. Algunas veces, el pie queda atrapado en el suelo al caminar.

El dolor llega de manera gradual, en ocasiones después de días de trabajo físico intenso y puede empeorar en las siguientes situaciones: después de pararse o sentarse, en las noches, al hacer un esfuerzo como estornudar, toser o reír.

En algunos pacientes, el dolor llega a ser muy intenso y les impide realizar cualquier movimiento, en especial de la pierna o zona afectada, y si el disco intervertebral no se cura, la ciática puede convertirse en recurrente.

Como consecuencia de la compresión del nervio, algunos de los reflejos de las piernas quedan disminuidos o desaparecen; este síntoma permite al médico poder deducir el sitio donde se encuentra la lesión. Con frecuencia se percibe una disminución de la sensibilidad en la cara externa del pie, acompañada de una sensación de adormecimiento y de cosquilleo, también llamada parestesia.

Entre los cuidados que se deben tener cuando se tiene la ciática por hernia discal están el reposo absoluto en cama, tener un colchón duro para evitar que se hunda el cuerpo y flexione la columna; aplicación de calor en la zona adolorida, evitar esfuerzos y movimientos innecesarios, no levantar objetos pesados y torcer la espalda durante las primeras seis semanas después de que el dolor empieza.

Si el médico lo señala, se podrían consumir analgésicos para aliviar el dolor por lo que se debe de consultar con éste al sentir los primeros síntomas de la enfermedad. Sin embargo, en algunos casos, la recuperación ocurre por sí sola al reposar y desinflamarse el nervio.- Comunicado de prensa

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