Toallitas humedas wc

Muchos padres ven en las toallitas húmedas que se venden como papel higiénico uno de los mejores inventos para los niños pequeños. Tanto para los que están aprendiendo a ir solos al baño como para los que ya van pero no se limpian del todo bien, al estar humedecidas y ser fáciles de utilizar, han pasado a sustituir al papel higiénico. Y no solo entre niños; las toallitas húmedas son también un artículo cada vez más usado por los adultos.

Como nos las venden como desechables por el WC, creemos que son lo mismo que el papel higiénico y no somos conscientes de la amenaza ambiental que representa su uso. Por eso, aunque la publicidad diga que son como papel higiénico, no son biodegradables por lo que no deben tirarse al inodoro.

La OCU denuncia la publicidad engañosa de las toallitas húmedas

La OCU sometió a diversas pruebas de composición y desintegración a cuatro marcas de toallitas húmedas: Húmedo biodegradable de Eroski, Fresh de Scottex, Pure de Colhogar y Bosque Verde de Mercadona.

Los resultados revelaron que son toallitas que no logran disgregarse después de 48 horas de agitación y tampoco «son papel higiénico o 100 % celulosa» porque contienen fibras sintéticas. Algunas de ellas no se quedan tan intactas o enteras como antes, hay mas fragmentos pequeños, pero no llegan a disgregarse por completo.

La cuatro analizadas de disgregan entre un 8 un 33 por ciento, cuando para ser consideradas biodegrables deberían hacerlo al 60 por ciento, y teniendo en cuenta que el papel higiénico lo hace al cien por cien.

La misma prueba la hicieron en 2016 con 19 marcas de toallitas húmedas para bebés, con resultados aún peores sobre la biodegradabilidad de estos productos.

Por lo tanto, consideran que es «publicidad engañosa» vender estos productos como desechables por el WC, (algunas lo ponen en el etiquetado), ya que al ser arrojados por el inodoro no se degradan causando graves daños en tuberías y alcantarillado.

Un grave problema medioambiental

Al ser desechadas por el inodoro, las toallitas permanecen casi intactas causando graves problemas de atascos tanto en las cañerías de particulares, como en las bajantes de los edificios y afectando en definitiva a todo el sistema de saneamiento, incluidas las plantas de tratamiento de aguas residuales de las ciudades.

En Nueva York ya amenazaron con una posible subida de impuestos para poder hacer frente a este grave problema que causa un gasto enorme en saneamiento.

También otras grandes ciudades están muy preocupadas con el uso creciente de toallitas desechables por parte de la población, ya que muchas personas no se imaginan una vida sin ellas. Tanto es así que el gobierno británico ha amenazado con prohibirlas y los padres han enloquecido porque lo consideran un producto de primera necesidad.

¿Qué opciones tenemos?

  • Si usas toallitas húmedas, tras su utilización debes tirarlas a la papelera, no al inodoro.
  • Evítalas dentro de lo posible, ya que contienen químicos que pueden dañar la piel de tu bebé y aumentar el riesgo de alergias.
  • Procura utilizar toallitas húmedas solo para casos de emergencia, cuando estás fuera de casa.
  • En su lugar, utiliza un algodón humedecido o una esponja con agua y jabón para limpiar el culito de tu bebé a la hora de cambiar el pañal, o limpia el culito de tu bebé bajo el grifo de agua.
  • En niños mayores, enséñales a usar el bidet o la ducha para limpiarse cuando sea necesario.

En Bebés y más | El gobierno británico amenaza con prohibir las toallitas desechables y los padres enloquecen, Un estudio vincula el uso de toallitas húmedas de bebé con dermatitis alérgica‏

El empeño de los fabricantes de toallitas en que las tiremos por el váter se está convirtiendo en una auténtica obsesión. El último caso es el de Mercadona. Echemos un vistazo a la novedad que acaba de presentar bajo su marca Bosque Verde.

«Papel higiénico WC húmedo»: desde luego el mensaje frontal no puede ser más directo. Un mensaje que repite en el lateral en letras grandes: «Desechable por el WC». Giremos el paquete. En un cuerpo de letra diez veces menor resume las características de las toallitas. Y aquí llegan las ambigüedades y las contradicciones.

«Tejido biodegradable» señala sin decir en cuánto tiempo, aunque afirma que «puede desecharse por el inodoro ya que se disgrega con el movimiento del agua». Bien. Pero a renglón seguido lanza un aviso desconcertante: «No tirar más de dos toallitas por descarga». Entonces, si en lugar de dos toallitas usamos tres ¿ya no son desechables por el inodoro?

Pero eso no es todo. A continuación indica: «Si dispone de cisterna con doble descarga, utilizar SIEMPRE la descarga de mayor caudal». ¿Y lo de ahorrar agua? El importante motivo por el que todas las cisternas vienen equipadas con ese dispositivo ¿no va conmigo si uso esas toallitas? ¿Qué es lo prioritario: ahorrar agua o poder tirar las toallitas por el váter?

He contrastado esta información con el fabricante de las toallitas y puedo asegurar que, además de muy atento, ha sido perseverante a la hora de defender su producto, enviándome todo tipo de información en la que se demuestra que sus toallitas «elaboradas al 100% con fibras celulósicas» son, no solo biodegradables, sino «disgregables»: un novedoso concepto que alude a la capacidad de sus fibras de separarse en contacto con el agua agitada.

He realizado la prueba en casa. Si dejo un par de toallitas en reposo dentro de una bandeja con agua no se disuelven. Si agito una unidad dentro de una botella de agua a medio llenar se desmenuza. Pero, si en lugar de una meto tres unidades, se apelmazan y pierden el don de la «disgregabilidad».

Mi consejo es mucho más sencillo: no tirar las toallitas «Papel Higiénico WC Húmedo» de Mercadona por el váter, ni estas ni ninguna otra.

Y mi petición, a Mercadona y a todos los fabricantes y distribuidores de toallitas, es que se dirijan al consumidor con un mensaje en el envase mucho más claro y específico: NO TIRAR AL WC. No alcanzo a entender el problema para no hacerlo. Es incomprensible que, conociendo el impacto ambiental que generan las toallitas cuando se desechan a través del váter, los fabricantes no puedan pedir la colaboración del consumidor para evitarlo a través del propio envase.

Si a estas alturas consideramos que ése mensaje es demasiado exigente, si creemos que los consumidores dejarán de comprar nuestras toallitas por pedirles que coloquen una papelera en el lavabo y las echen allí, entonces apaga y vámonos.

Porque comparado con los importantes cambios en los hábitos de consumo que vamos a tener que llevar a cabo para adaptarnos a los retos medioambientales, el de no echar las toallitas al váter es de los más simples.

¿Son las toallitas desechables verdaderamente biodegradables? Una niña te demuestra que no

Todos sabemos que las toallitas son un grave problema. Cuando se tiran por el WC, acaban formando atascos enormes en la red de tuberías que cuesta mucho dinero limpiar, por no hablar de cuando llegan al mar.

Sin embargo en los últimos años han aparecido en el mercado toallitas supuestamente desechables, que prometen descomponerse como el papel higiénico -de hecho algunas se llaman papel higiénico húmedo-. ¿Funcionan de verdad? Muchos consumidores tienen la sensación de que no, y que por lo tanto estamos haciéndonos un flaco favor, a la vez que los fabricantes.

Un usuario de Twitter llamado Juanjo Valderrama se ha propuesto probarlo junto con su hija, estudiante de infantil. Para ello han recurrido a una conocida marca de toallitas desechables de venta en Mercadona, cadena de supermercados a las que se las fabrica a su vez un grupo conocido como Ubesol.

Para ello pusieron un vaso para comparar estas toallitas y papel higiénico común, lo removieron una vez al día durante 15 días, con el siguiente resultado:

Mi hija de 4 años y yo hemos decidido resolver un gran misterio este verano… ¿de verdad las toallitas de @Grupo_Ubesol pueden tirarse al water? pic.twitter.com/lXEBxLNvfW

— Juanjo Valderrama (@jjvaarq) 5 de agosto de 2018

El mensaje en el paquete es claro… pero como somos unos grandes investigadores queríamos hacer el experimento nosotros mismos! pic.twitter.com/XwRbRChSTm

— Juanjo Valderrama (@jjvaarq) 5 de agosto de 2018

Hace 15 días comezamos el experimento… metimos en agua una toallita y papel higiénico para comparar. Lo hemos agitado una vez cada dia…. pic.twitter.com/mlGJGt4cDM

— Juanjo Valderrama (@jjvaarq) 5 de agosto de 2018

Una niña de primaria ha entendido perfectamente que no pueden tirarse toallitas al water… me pregunto si en @Grupo_Ubesol estarán también a la altura pic.twitter.com/B8zwZRYDR9

— Juanjo Valderrama (@jjvaarq) 5 de agosto de 2018

Como se ve en las imágenes, la toallita supuestamente desechable seguía ahí 15 días después mientras el papel de WC se había disuelto en el agua. ¿Significa esto que nos engañan? No podemos afirmarlo del todo. La marca invirtió según explicó en una nota de prensa importantes cantidades de dinero en crear estas toallitas, y hay personas en Twitter que también han dicho que removiéndolas más, se acaban disolviendo. Lo que sí está claro es que tardan bastante más que el papel higiénico normal. La solución es muy simple, tirarlas a la papelera.

Importante aviso de la OCU sobre las toallitas y el papel higiénico: las mejores marcas

Un análisis de la OCU analiza su carácter biodegradable y desechable

CHRISTIAN LLANO (IDEAL) Viernes, 15 junio 2018, 12:52

Las ven como una alternativa al papel higiénico, pero realmente no lo son. Las toallitas húmedas pueden suponer cierta problemática para su hogar. Y es que, en caso de tirarlas al WC, aunque así lo asegure el envase respectivo. Un estudio publicado por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha analizado cuatro marcas para valorar su desintegración y composición. Cabe destacar que muchas de ellas pueden ser compradas con descuentos a través de Internet.

Los resultados desvelaron la situación de las toallitas húmedas biodegradable de Eroski, Fresh de Scottex, Pure de Colhogar y Bosque Verde de Mercadona. Ya en noviembre de 2016, la OCU publicó el resultado de un análisis llevado a cabo sobre casi una veintena de toallitas húmedas para niños que se venden como sustituto del papel higiénico, con el cual se ha cometido desde siempre un error que pasa desapercibido. Ninguna era desechable ni biodegradable.

En las que respectan a las de adultos, cabe destacar que se anuncian como alternativa del papel higiénico clásico, que todos conocemos. Venden que ha mejorado su fórmula, además de limpiar mejor y como no podía ser de otra forma, biodegradables y desechables por el baño. También se pueden hacer a nivel doméstico.

¿Cuáles son las toallitas más desechables del mercado?

El papel higiénico es del 100 por cien.

1- Colhogar, 33 por ciento.

2- Scottex, 27 por ciento.

3- Bosque Verde, 16 por ciento.

4- Eroski, 8 por ciento.

Las cuatro tienen más celulosa que las analizadas con anterioridad, pero algunas como Eroski o Bosque Verde siguen quedando mayoritariamente en fragmentos gruesos. Lo cierto es que ninguna de las analizadas se dispersa en el agua en su totalidad. Además, incluyen fibras sintéticas que contaminan el agua.

El problema de las toallitas sigue atascado en Valencia: 3,5 kilómetros y 5.000 toneladas en un colector

Un atasco en 3,5 kilómetros en el colector norte de la ciudad de València provocado por los deshechos de toallitas higiénicas, ya en proceso de limpieza, ha impulsado que el Ayuntamiento pida al Banco Europeo de Inversiones 160 millones para renovar toda su red de saneamiento.

Desde que se iniciaron los trabajos de limpieza en este colector ya se han extraído 5.000 toneladas de residuos y según ha explicado el ingeniero Jesús Cenicero, el atasco, principalmente por las toallitas, está «confinado» y ahora mismo ya está limpio 1,6 kilómetros de los 3,5 afectados. Según las previsiones, este colector norte necesitará cerca de 12 millones de euros de inversión total para su limpieza y mejora.

El concejal del Ciclo Integral del Agua, Vicent Sarrià, ha anunciado durante el Congreso de la Asociación Española de Abastecimiento de Agua y Saneamiento que la inversión en el saneamiento municipal para reparar, adaptar y cumplir la normativa actual se llevará a cabo en tres fases entre 2020 y 2035 y costará 162,47 millones.

Para realizar la inversión total, «abrimos una vía a través del Banco Europeo de Inversiones (BCI) para obtener una financiación del 50%», según Sarrià, que confía en que se puede conseguir, al menos, «parte de esa financiación que en 15 años permitiría acometer una renovación integral en la red».

Operarios retiran con maquinaria las miles de toneladas de toallitas húmedas acumuladas en el colector norte de Valencia.

Operarios retiran con maquinaria las miles de toneladas de toallitas húmedas acumuladas en el colector norte de Valencia. (MANUEL BRUQUE / EFE)

El concejal ha hecho hincapié en la necesidad de realizar campañas de concienciación respecto a tirar deshechos al inodoro y ha recordado que ya se han gastado 8 millones de euros de dinero público en dos años en «lo que mecánicamente consiste en la desobstrucción del colector norte». Sarrià también ha ahondado en la necesidad de que las empresas comercialicen nuevos tipos de toallitas que, «sin ser inocuas, son menos nocivas».

Asimismo, ha indicado que el uso de las toallitas es «un nuevo hábito higiénico que viene para quedarse» y que afecta a muchas ciudades. De este modo, ha considerado que «no estamos ante un caso coyuntural» sino ante «un problema» respecto al que «si no ponemos solución irá a más. Es un nuevo hábito higiénico que ha llegado para quedarse. Hay que ir dando soluciones de futuro», ha expuesto.

«Es imprescindible incrementar las actuaciones que, desgraciadamente son necesarias desde hace años pero que, a partir de 2012, debido los recortes, se dejó de invertir», ha afirmado.

Doble vía: concienciación y fabricantes

Preguntado por si sería posible sancionar a quienes desechan las toallitas y otros productos por el inodoro, Sarrià ha apuntado que «en la ordenanza está» y que esa práctica «es sancionable» pero ha subrayado que es de «difícil aplicación» porque «no se puede entrar en cada domicilio». Por ello, ha insistido en la necesidad de «incidir en campañas de concienciación» y de abordar esta cuestión también «con la industria».

El edil también ha resaltado la necesidad de mantener en condiciones la red de saneamiento de la ciudad, tanto «desde el punto de vista de la salubridad» como «desde el del medio ambiente» y ha reiterado que esta labor tiene «anualmente un coste elevadísimo» para las arcas municipales. En consecuencia, para evitar afecciones de este tipo a una «infraestructura vital» para las ciudades que «precisa de inversiones muy importantes», como es su red de saneamiento, sus estaciones de bombero y sus colectores, Vicent Sarrià ha estimado necesaria la implicación no solo de la administración sino también de las empresas privadas y de la ciudadanía.

Los atascos por las toallitas es un problema recurrente en los municipios, que tienen que llevar a cabo grandes inversiones para la limpieza de su red de saneamiento.

También bastoncillos y preservativos

El responsable municipal del Ciclo Integral del Agua, Vicent Sarrià, ha destacado que «la primera causa» de esa obstrucción se debe al hábito de tirar al inodoro las toallitas higiénicas, así como otros productos como los bastoncillos de los oídos o los preservativos, ha apuntado.

«No es problema solo de las toallitas higiénicas, también de los bastoncillos de los oídos, de los preservativos y de toda una serie de productos que estoy convencido que sin mala fe pero muchas veces se tiran al inodoro sin saber que eso tiene un efecto catastrófico sobre el sistema de saneamiento», ha dicho.

En su opinión, «sin una acción combinada» de empresas y ciudadanía «difícilmente lo podremos acometer», dijo Sarrià, que ha recordado que en el caso de València se alcanzó «un acuerdo plenario» para instar al Gobierno a adoptar medidas que lleven a los fabricantes de toallitas a crear productos menos perjudiciales para los sistemas de saneamientos urbanos.

El atasco de las toallitas en Sevilla alcanza ya las 1.000 toneladas

CONSECUENCIAS

La continua acumulación de residuos sólidos provoca la obstrucción de los bajantes de los edificios a las tuberías que conectan con los colectores generales, pudiendo producirse el rebose de las tapas y el vertido en las calles. El diseño de las tuberías está concebido para albergar sólo agua y, al arrojar materias sólidas como las toallitas, el sistema puede verse afectado debido a que el agua tropieza con los residuos sólidos, se atasca y discurre más lenta. Algunas de las consecuencias más directas del estancamiento del agua son los malos olores y posibles problemas de salubridad.

Desde Emasesa, se recomienda habilitar papeleras junto a los inodoros para evitar este mal hábito que afecta tanto al saneamiento doméstico como, en general, a toda la red. Estos malos hábitos acarrean importantes consecuencias para el medio ambiente, incrementando los gastos de mantenimiento y, por tanto, un aumento del importe de la factura de agua. Además, produce un deterioro del proceso que permite el normal desarrollo del ciclo integral del agua.

OTROS ELEMENTOS

Junto al vertido de toallitas al inodoro, Emasesa también llama la atención sobre otros malos hábitos que tienen consecuencias muy negativas para la conservación de la red como el de arrojar otros elementos al inodoro como compresas, pañales, tampones y preservativos. Cabe destacar también el daño que producen los bastoncillos, ya que son elementos que se enredan fácilmente con otros residuos formando acumulaciones que generan atascos. Igualmente, la acción de arrojar medicamentos a la red resulta muy perjudicial por su gran carga química y su dificultad de depuración.

Asimismo, los aceites usados y las grasas también son muy contaminantes y su depuración es muy costosa por lo que se recomienda almacenar el aceite usado en recipientes y después depositarlos en los puntos limpios. Del mismo modo, Emasesa recomienda evitar el vertido de restos de comida limpiándolos antes de introducirlos en el fregadero.

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Seguro que si has viajado a Japón te habrás quedado ojiplático cuando apretaste aquel botón –con un extraño símbolo en forma de posaderas– y entonces salió un chorrito que apuntaba directamente al sitio estratégico para limpiar tu zona íntima. Por no hablar del hilo musical que evita que los demás escuchen tus incómodas flatulencias o el mando para regular la intensidad del chorro. Alucinante.

Algo menos futurista y más rudimentario –pero con el mismo propósito y bastante efectivo– es la famosa manguerita junto al inodoro que podrás encontrar en diversos países del sudeste asiático. Estas curiosas formas de aseo nos lleva a plantearnos, ¿por qué tanto en Europa como en otros culturas nos limpiamos con papel higiénico?

Aunque la cosa está cambiando, pues Roca desde hace un tiempo tiene una línea de smart toilets al estilo nipón con funciones de lavado y secado integradas para mayor ‘higiene y confort’ de los usuarios. Mientras una gran parte de los mortales esperan a que este tipo de prestaciones se ‘normalicen’ en los sanitarios, muchos utilizan toallitas húmedas para asearse. La pregunta es, ¿cuál de los dos es mejor para nuestra salud e higiene, el papel higiénico de toda la vida o su versión húmeda al estilo bebé?

El Dr. Alejandro Flor, jefe del servicio de cirugía general y digestiva del Hospital Sanitas CIMA, nos aclara los pros y los contras de ambas opciones:

Papel higiénico:

– A favor: Siempre es biodegradable y es más barato.

– En contra: No limpia al cien por cien. Si es de mala calidad y se usa con excesiva efusividad y sin cuidado puede empeorar cuadros proctológicos, como hemorroides externas, fisuras y dermatitis.

Toallitas húmedas:

– A favor: Limpian correctamente y no se desmigajan en pequeños trozos.

– En contra: Algunos aditivos como el perfume pueden causar dermatitis, así como su uso exagerado. También que siempre las debes llevar contigo, son más caras y no todas son biodegradables.

El experto asegura que no hay un vencedor aplastante, puesto que la manera en la que usemos ambos productos es lo que puede provocar problemas. No obstante, lo que sí ha de ser una norma básica e universal para todo el mundo –en especial para las mujeres– es que siempre ha de limpiarse de delante hacia detrás para evitar que los gérmenes de la zona anal colonicen el tracto genitourinario y provoquen infecciones. Aunque si realmente quieres quedarte satisfecho, tienes tiempo y estás en casa, siempre puedes usar el bidé como toda la vida.

¿Por qué desaconsejan el uso de las toallitas húmedas?

Los expertos aconsejan emplear agua para limpiar a los bebés. Fuente: Getty Images

Perjudiciales para el medio ambiente

Fuera del ámbito sanitario, y aunque no menos importante, también es relevante recordar que las toallitas de wc son perjudiciales para el medio ambiente y no son biodegradables, como así las venden.

Según alerta la OCU, «ninguna es desechable por el inodoro». Es más, resalta que ni siquiera las que se anuncian como papel higiénico húmedo. De hecho, subraya que los productos anunciados como no desechables obtienen similares resultados.

«Son un peligro para el medio ambiente. Hace unos años saltó la alarma: toneladas de toallitas tiradas al váter se acumulaban, atascando desagües y alcantarillas, entorpeciendo el funcionamiento de las depuradoras y acababan en el mar. El resultado, enormes pérdidas económicas, grandes daños al entorno y muchos problemas a usuarios que se encuentran con sus desagües atrancados», sentencia la organización de consumidores.

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