Temperatura de un congelador

Con la compra de un nuevo frigorífico nos surgen dudas que antes con los antiguos no se nos ocurrían, ¿Cuál es la temperatura óptima para un frigorífico? Descubre cual es la temperatura ideal nevera para mantener los alimentos en perfecto estado durante mucho más tiempo.

Antiguamente los frigoríficos y congeladores contaban con ruletas en las que indicabas la potencia a la que querías que los frigoríficos funcionasen, es decir en una ruleta con 5 niveles el 5 es máxima potencia y el uno es la mínima potencia.

En los frigoríficos con termostatos de ruleta se recomendaba poner un nivel más bien alto 4 o 5 en épocas del año con más calor como puede ser el verano o en neveras llenas por completo. Al contrarío ocurre en invierno y con frigoríficos más bien vacíos cuando es aconsejable bajar el nivel de potencia al mínimo o a un nivel 2 para evitar congelaciones en la parte del refrigerador.

Actualmente en la mayoría de frigoríficos y congeladores y sobre todo en frigoríficos combi y frigoríficos americanos es común tener un display o pantalla donde podemos seleccionar exactamente a qué temperatura tiene que estar la nevera y a qué temperatura tiene que estar el congelador. Con estas pantallas en nuestro gran electrodoméstico se regulará automáticamente la temperatura nevera y congelador.

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que por más frío que pongamos no vamos a conservar mejor la comida. Cada alimento necesita una temperatura diferente, y de ahí que cada vez más nos veamos frigoríficos con cajones específicos para verdura, donde se controla la humedad, o para carne y pescado, donde la temperatura es ligeramente inferior.

En la parte del frigorífico o refrigerador la temperatura ideal de la nevera será tenerlo configurado entre 3º y 5º, con 5 creemos que será suficiente para la gran mayoría de los casos. Tienes que tener en cuenta que a menor temperatura el consumo es más elevado y esto en los frigoríficos es muy importante ya que puede suponer entre el 15% y 30% del consumo anual de una vivienda.

La temperatura ideal del congelador es de -18º grados. Normalmente puedes establecerla entre unos -15 y unos-22º, pero la temperatura óptima del congelador está marcada en 18º ya que es la mejor para conservar sobre todo carnes y pescados sin perder sus propiedades durante más tiempo. Tenemos que resaltar que muchas de las bacterias y parásitos que se encuentran en la carne y en el pescado mueren a estas temperaturas, en la carne el parásito Toxoplasma gondii causante de la toxoplasmosis, tan conocida para las mujeres embarazadas, ya que les impide comer jamón durante la gestación muere a estas bajas temperaturas, por lo que introducir jamón serrano en el congelador a -18º durante 48-72 horas hace que puedan disfrutar de este alimento, embutidos y carnes sin peligro.

Igualmente ocurre con el pescado, la mayoría de pescados llevan parásitos como el anisakis que si se cocina a más de 60º mueren haciendo el pescado inocuo, el problema viene cuando se quiere comer crudo por ejemplo preparando shusi, puede ser un peligro para la salud, por eso es obligatorio en los restaurantes congelar el pescado al menos a -20º durante 24 horas, para consumos domésticos está indicado al igual que la carne unos -18º 72 horas

En definitiva, por temas de salud y de eficiencia energética se establece como temperatura ideal frigorifico y congelador, los 5º de temperatura en la parte de la nevera y -18º en el congelador. Ahora ya conoces la temperatura frigorifico ideal para mantener una mayor frescura y que los alimentos permanezcan frescos durante más tiempo.

También puedes ver todos nuestros congeladores, tanto congeladores verticales como congeladores horizontales en Euroncis.es

Descubre cuales son los 5 mejores frigorificos de una puerta sin congelador y los 5 mejores frigorificos combi Bosch.

Para asegurar una buena conservación de todos los alimentos que tienes en el frigorífico hay varias claves. La principal es seleccionar la temperatura óptima para el frigorífico y el congelador, de manera que el frío conserve los alimentos con las máximas garantías y, a la vez, se rebaje el consumo de energía.

Índice del artículo

Contenidos

¿Cómo regular la temperatura ideal del frigorífico?

Según el modelo de frigorífico que tengas en casa puede tener distintos sistemas para regular la temperatura, lo que está directamente relacionado con los grados de temperatura que puedes elegir:

  • Una rueda o ruleta: es el método más antiguo. Puedes encontrarla en el interior de la nevera y del congelador, y suele regularse del 1 al 5 o del 1 al 10. Lo recomendable es situarla en la mitad; salvo en verano o si el frigorífico está muy lleno, donde lo aconsejable es aportar más frío; o cuando no hay prácticamente alimentos, que puedes subir la temperatura.
  • Un display: la mayoría de frigoríficos actuales incorporan este sistema, gracias al que puedes introducir los grados de temperatura exactos que quieres que tenga tanto la nevera como el congelador, a través de una pantalla que hay en la parte exterior o interior de la puerta.

Esta es la temperatura óptima para el frigorífico y el congelador.

La temperatura recomendada para el frigorífico es de 4º C, tanto para frigoríficos combis con congelador como frigoríficos de una puerta sin congelador. En función de lo lleno o vacío que esté, puedes ajustar la temperatura entre los 2º C y los 8º C.

Si tienes una nevera Bosch, en aquellas ocasiones en que esté llena hasta la bandera puedes activar la función Super Refrigeración, que durante varias horas alcanza la temperatura más baja posible para después volver automáticamente a la temperatura que había programada anteriormente.

La temperatura ideal del congelador es de -18º C, aunque tanto los congeladores de los combis como los congeladores de una puerta te permiten ajustar la temperatura entre los -16º C y los -24º C, en función de tus necesidades. A estas temperaturas, alimentos como la carne y el pescado mantienen sus propiedades y eliminan bacterias como la toxoplasmosis o el anisakis.

Por otro lado, ten en cuenta que cuanta menos temperatura elijas para la nevera y el congelador, más consumo de energía supondrá. ¿Quieres saber cuánto consume un frigorífico al año? No te pierdas este post.

Consejos para mantener la temperatura ideal de la nevera

Para conseguir la mejor conservación de los alimentos, es importante que las temperaturas seleccionadas se mantengan estables. Veamos a continuación algunos consejos sencillos:

  1. No dejes la puerta abierta durante periodos muy largos.
  2. No metas comida caliente en el frigorífico. Si quieres guardar un tupper, espera a que esté a temperatura ambiente para no aumentar la temperatura del interior y, por tanto, el consumo de energía, y tampoco estropear el resto de alimentos del interior del frigorífico. Aunque si tienes un frigo Bosch esto ya no será un problema. ¡Te explicamos por qué! Por un lado, puedes activar la función Super Refrigeración que hemos explicado arriba. También está disponible la función Super Congelación, que puedes activar antes de meter alimentos frescos en el congelador para reforzar con más frío y evitar que aumente la temperatura. Además, el centro de los alimentos se congelará más rápido, consiguiendo que conserven mejor su aspecto, valor nutritivo y vitaminas.
  3. No amontones los alimentos para que el frío circule libremente por la nevera.
  4. Ordena correctamente los alimentos en las baldas y los cajones que corresponden. Aquí encontrarás los trucos para tener bien organizada la nevera.
  5. En tu frigorífico Bosch, activa el sistema MultiSensor, cuyos sensores ayudan al mecanismo del frigorífico a que vaya readaptando su funcionamiento en función de la temperatura de cada compartimento.

Además, para que estés seguro de que el frigorífico siempre está en la temperatura óptima, nuestros modelos te avisan si te dejas la puerta abierta. También lo hacen si en el congelador se registra una temperatura demasiado elevada.

¿Y si estás fuera de casa? No pasa nada, nuestros frigoríficos inteligentes con Home Connect te informan en todo momento de su estado. Estés donde estés podrás modificar la temperatura del frigorífico o del congelador, así como activar o desactivar funciones según la necesidad de cada momento.

Conservación de la temperatura en los frigoríficos VitaFresh

Como sabemos que en tu frigorífico no faltan los alimentos frescos, en Bosch hemos diseñado la tecnología VitaFresh para que se conserven en las mejores condiciones. ¿En qué consiste? En los frigoríficos con cajones VitaFresh Pro 0ºC, los alimentos se mantienen frescos hasta el triple de tiempo gracias que puedes elegir una temperatura precisa y estable entre -1 y 3ºC para los cajones de manera independiente al resto. Además, el cajón de frutas y verduras cuenta con un regulador de humedad con tres puntos para una mayor o menor retención de humedad en función de la carga.

Si tu modelo es un frigorífico VitaFresh Plus, los alimentos durarán hasta el doble de tiempo que en un frigorífico convencional. Para ello, puedes ajustar la temperatura en el cajón de las carnes y los pescados, y la humedad para el de frutas y verduras prolonga la vida de éstas conservando perfectamente todas sus propiedades.

Imagen: rawpixel.com (pexels)

¿Has notado que tu leche tiene algo de escarcha? ¿La carne que hay en tu nevera se estropea rápidamente? Es probable que tu refrigerador no tenga la temperatura correcta. La FDA recomienda que mantengas tu refrigerador a menos de 4° y tu congelador a -18° para mantener tus alimentos frescos durante más tiempo y prevenir enfermedades que se puedan transmitir mediante los alimentos. Aquí van algunos consejos para que tus alimentos no se echen a perder en la nevera.

1. Hazte con un termómetro para el frigorífico

“Nunca confío en la temperatura que marca el propio frigorífico”, aconseja un usuario en el foro de seguridad alimentaria de Stack Exchange. “Con un termómetro externo me di cuenta de por qué se helaban ciertas cosas de dentro: había muchos grados de diferencia entre lo que marcaba el frigorífico y lo que ocurría realmente”.

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2. Mantén lleno el frigorífico

Si abres la nevera con frecuencia, mantenerla abastecida puede ayudar a mantener la temperatura constante. “Con un refrigerador vacío, cada vez que abres y cierras la puerta, cambias la mayor parte del aire de su interior, reemplazando el aire frío por aire más caliente, que tendrá que ser ser enfriado de nuevo”, dicen en Naked Scientists. “Con un refrigerador lleno, no solo hay menos aire que tenga que pasar por el ciclo de enfriamiento, sino que todos los demás alimentos que ya están fríos permanecen en el refrigerador”

3. Pero no lo llenes demasiado

“Si lo tienes repleto de cosas, no circulará el flujo de aire entre tus alimentos, y puede que no enfríe igual”, dice hobodave en Stack Exchange. Llenar la nevera demasiado apretado también puede bloquear las salidas de aire, lo que puede conducir a una serie de problemas de temperatura y humedad.

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4. Comprueba las rejillas de ventilación

El aire debe pasar sin impedimentos entre el congelador y el refrigerador para mantener la temperatura estable. Si se está acumulando escarcha en tu refrigerador, asegúrate de que no haya nada tapando la salida de aire e impidiendo su correcta circulación. Seguro que puedes encontrar dónde se encuentran todas las rejillas de tu modelo en Internet

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5. Evita la ‘Zona de Peligro’

“Para mantener los alimentos fuera de la ‘Zona de Peligro’, tu refrigerador debe estar entre 0º y 4°. Tu congelador debría estar por debajo de 0º siempre”, según el foro de Stack Exchange.

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6. Aprende cuáles son las zonas más frías de tu frigorífico

“La temperatura ideal de la nevera es de 1,6°. Ahí estás lejos de la ‘Zona de Peligro’ y no tendrías el problema de que se te congelase todo”, dice hobodave en Stack Exchange. “Dicho esto, las partes más frías de tu refrigerador son la zona posterior (donde se encuentran las partes que refrigeran el dispositivo) y la zona inferior (porque el aire caliente sube).

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7. No coloques los objetos perecederos en la puerta

“Evita colocar objetos particularmente sensibles al deterioro en la puerta de tu nevera, dice hobodave. “Poner la leche y los huevos en la puerta disminuirá significativamente su vida útil. La mantequilla puede aguantar un poco mejor. Coloca la carne en el estante inferior y al fondo, los condimentos (mayonesa, tomate, mostaza, etc.) en la puerta, y pon todo lo demás donde puedas”.

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¿Cúal es el consumo de un frigorífico A+++ en vatios (kWh)?

De todos los electrodomésticos que tienes enchufados en tu casa, el frigorífico es uno de los que más energía consumen (alrededor del 30% del total según la IDAE. Piensa que lo tienes siempre encendido y que ahí dentro no se para de regular la temperatura.

Aun así, este consumo del frigorífico varía según su clase energética, siendo los A+++ los de menor consumo y los calificados con una C, los que mayor consumo de kWh generan. ¿Pero, exactamente, cuánto consume cada tipo de frigorífico al día?

En este artículo te daremos respuesta a esta y otras preguntas para que puedas comparar entre todos los tipos de frigoríficos según su consumo en vatios.

¿Cuánto consume un frigorífico al día?

Aproximadamente, el consumo diario de los frigoríficos según su clase energética es de:

Consumo energético frigorífico A+++: 175 kWh

Consumo energético frigorífico A++: 284 kWh

Consumo energético frigorífico A+: 322 kWh

Consumo energético frigorífico A: 374 kWh

Consumo energético frigorífico B: 507 kWh

Consumo energético frigorífico C: 646 kWh

¿Vale la pena comprar un frigorífico A+++?

¿Has escuchado alguna vez que “lo barato termina saliendo caro”? Pues nunca había sido tan cierto si hablamos de frigoríficos.

Aunque un frigorífico A+++ sea más caro que uno A++ o A+, va a gastar menos energía y eso se reflejará cada mes en la factura de la luz. Por lo general, un frigorífico A+++ gastará una media de un 18% menos luz que uno A+.

Los electrodomésticos B y C pueden llegar a engrosar la factura de la luz de forma muy significativa, pero también hay que tener en cuenta que los frigoríficos antiguos también son de alto consumo. Aunque no tengan una catalogación, se consideran como clase C y harías muy bien de cambiarlos por uno de clase A o mejor.

Frigoríficos Liebherr, la mejor solución

Si te encuentras en fase de elegir un nuevo frigorífico para tu casa pero no conoces qué marcas te ofrecen unos electrodomésticos con mayor ahorro energético sin que se vea afectado su rendimiento, tienes que conocer Liebherr.

Esta marca alemana, que ya fabricaba frigoríficos en 1955, ha sido capaz de alcanzar las mejores prestaciones del mercado aprovechando el máximo potencial de ahorro energético. El equipamiento, el tipo de material empleado, las funciones y el control electrónico son factores clave que permiten ahorrar día a día manteniendo el máximo confort y potencia.

Aunque el frigorífico A+++ sea más caro que uno A++ o A+, va a gastar menos energía y eso se reflejará cada mes en la factura de la luz

Además, Liebherr incorpora una placa de ahorro energético llamada Vario en muchos de sus aparatos No Frost, que permite “apagar” los cajones no utilizados. Eso puede llegar a suponer un ahorro del 50% del consumo y solo es necesario insertar la placa Vario en el cajón y así se reduce el volumen que se debe refrigerar.

La amplia gama de frigoríficos Liebherr ofrece opciones muy interesantes en cuanto a consumo energético, resistencia, facilidad de limpieza y capacidad.

Consejos para ahorrar energía con tu frigorífico

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) hace las siguientes recomendaciones para ahorrar energía con el frigorífico de casa:

  • Quitar el polvo de detrás del frigorífico. Por allí respira y es importante que no haya nada que obstruya la salida de aire caliente.
  • No coloques el frigorífico al lado de una fuente de calor, como por ejemplo un horno, un radiador o un lugar soleado. Provocaría que el frigorífico tuviera que trabajar más para mantener la temperatura establecida.
  • Por los dos motivos anteriores, no coloques el frigorífico pegado a una pared. Deja unos centímetros de espacio.
  • No pongas la temperatura demasiado baja. Se recomienda que sea de 5ºC la del frigorífico y de -18ºC la del congelador.
  • No mantengas la puerta del frigorífico demasiado tiempo abierta. Tener los alimentos ordenados te ayudará a sacarlos de forma rápida.
  • Descongela y limpia el frigorífico de vez en cuando. Solo con que se acumule una fina capa de hielo, el consumo puede aumentar un 30%.
  • Si te ausentas de casa durante un tiempo prolongado, vacía el frigorífico, límpialo y desconéctalo.

Además de comprar un frigorífico de consumo energético A o superior, ten en cuenta las anteriores recomendaciones. Así conseguirás que tu factura de la luz se vea reducida y, si no quieres renunciar a unas prestaciones excelentes, confía en Liebherr.

Con la factura de la electricidad no sucede lo mismo que con otras facturas como pueda ser la del teléfono fijo o móvil en la que se puede observar cuánto se ha gastado en cada llamada y de esa forma saber cómo ahorrar.

La factura de la luz incluye un importe fijo que corresponde a la potencia eléctrica contratada y un importe variable que corresponde al consumo, pero no se suele especificar en concreto qué consume cada aparato y, por lo tanto, no sabemos cuánto consume una nevera.

Cuánto consume una nevera

La nevera es uno de los electrodomésticos que más consume, simplemente por el hecho de que está siempre en funcionamiento y no se desenchufa nunca. Esto hace que sea uno de los electrodomésticos con los que más cuidado debemos tener para evitar que se dispare el consumo de luz.

En base a los datos publicados por la OCU los electrodomésticos suponen el segundo gasto más importante en luz solo precedidos por la calefacción. De hecho, en electrodomésticos gastamos aproximadamente unos 1.924 kWh al año. La nevera gasta 662 kWh al año, el congelador 563 kWh, la televisión 263 kWh, la lavadora 255 kWh y el lavavajillas 246 kWh.

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Para saber cuánto consume una nevera podemos fijarnos en sus instrucciones o en la etiqueta que suele llevar pegada o colocar un medidor de consumo eléctrico en el enchufe que nos dirá cuánto consume y cuándo.

Con un medidor de consumo eléctrico podremos conocer no solo el consumo actual en un momento concreto, sino también el semanal, mensual o anual. En algunos supuestos es posible introducir el precio de la luz en el medidor por lo que nos podrá adelantar el importe de la factura eléctrica.

Medidas para ahorrar en el consumo de luz de la nevera

Elegir una nevera eficiente

Si vamos a comprar una nevera nueva, aunque quizás cuando la compremos gastemos más dinero, es importante que sea una nevera eficiente, puesto que a pesar del coste suelen tener una vida útil bastante larga y se amortizan rápido. Una nevera de clase A++++ puede consumir hasta un 80% menos de energía que uno de clase D, aproximadamente.

No introducir alimentos calientes

En muchos modelos de nevera al meter alimentos calientes se pone en funcionamiento el motor y comienza a consumir para nivelar la temperatura. Por lo tanto, deja que los alimentos se enfríen fuera de la nevera y cuando estén a temperatura ambiente los introduces en la nevera.

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No dejar la puerta abierta

Muchas veces vamos con prisas y no nos damos cuenta de que la puerta de la nevera ha quedado mal cerrada, por lo que está consumiendo sin necesidad para nivelar la temperatura.

No abrirla muchas veces

Evita abrir muchas veces la nevera y piensa qué buscas antes de abrir la puerta. Estar constantemente abriendo y cerrando la puerta aumenta el consumo de luz.

Adaptar la temperatura

Para ahorrar luz con la nevera es importante mantener una temperatura adecuada según la que haya en el exterior, evitando utilizar temperaturas excesivamente bajas.

¿Crees que tu nevera consume demasiada energía? Descubre cuántos vatios puede llegar a consumir una nevera y cómo puedes reducir su consumo de watios.

¿Cada vez te preocupa más la factura de la luz y empiezas a pensar que deberías vigilar el consumo de los electrodomésticos de tu casa? Un claro ejemplo sería la nevera, uno de esos electrodomésticos que tenemos todo el día en marcha si queremos conservar nuestros alimentos. Pero ¿qué cantidad de watios o vatios puede llegar a consumir una nevera?

La energía que gasta la nevera dependerá de muchos factores, como la clase energética a la que pertenezca o el tipo de potencia que lleve. Estos dos aspectos son muy importantes a la hora de calcular el consumo eléctrico de nuestra nevera.

¿Qué cantidad de vatios puede llegar a gastar una nevera?

El consumo estimado de una nevera que está enchufada todo el día es de 75.570776256 W al año, unos 662 kWh (kilovatios por hora). Sin embargo, según la clase energética tenga la nevera, este consumo de energía puede variar bastante de unas a otras. De ahí la importancia de revisar bien este tipo de información cuando vamos a comprarnos una nevera nueva. Entre los tipos de consumo de watios o kWh encontramos:

  • Clase energética C: 73.744292237 W o 646 kWh
  • Clase energética B: 57.876712329 W o 507 kWh
  • Clase energética A: 42.694063927 W o 374 kWh
  • Clase energética A+: 36.757990868 W o 322 kWh
  • Clase energética A++: 32.420091324 W o 284 kWh
  • Clase energética A+++: 19.97716895 o 175 kWh

Ordenamos de mayor consumo de vatios a menor, podemos observar que las neveras de clase C consumen 6 veces más que una nevera de clase A+++. Si bien es cierto que esta diferencia de consumo repercutirá en el precio del electrodoméstico, pues las de menos consumo con más caras que las de mayor consumo, deberemos plantearnos la cuestión de si nos compensa pagar más en la compra o acabar pagando más cada año en la factura de la luz.

¿Cómo reducir el consumo de luz de la nevera?

Además de elegir una una nevera eficiente, es decir, de las clases energéticas que menos watios consumen, la web especializada Modelo Factura nos enseña otros trucos que pueden ayudarnos a ahorrar energía con la nevera y así pagar menos en la factura de la luz.

  • Evitar meter alimentos en la nevera cuando todavía están calientes: sino la nevera tiene que equilibrar la temperatura interior y su motor trabajará el doble. Por tanto aumenta el consumo.
  • Asegurarnos de que cerramos la puerta de la nevera correctamente: si se queda abierta la nevera tiene que trabajar el doble para equiparar la temperatura.
  • No abrir la nevera constantemente: abrir y cerrar la nevera varias veces seguidas eleva el consumo de energía.
  • No pasarnos con el frío; debemos mantener una temperatura adecuada para conservar los alimentos. Cuánto más baja sea la temperatura, más vatios consume la nevera.

Temas: Economía.

El frigorífico está en marcha en casa las 24 horas del día, todo el año y sin descanso. Es uno de los electrodomésticos estrella en nuestro hogar y uno de los que más gasta, puede llegar a suponer entre el 15% y 30% del consumo anual de una vivienda. Además es el responsable de la correcta conservación de los alimentos para que podamos ingerirlos con seguridad.

¿Sabemos realmente cuál es la temperatura idónea de nuestro frigorífico? ¿Y la del congelador? Ajustando la temperatura de estos aparatos lograremos reducir la factura eléctrica y asegurar que la comida se mantenga fresca y con todas sus propiedades nutricionales por más tiempo.

Según los fabricantes, la temperatura ideal del frigorífico se situaría en los 4ºC, y la del congelador en -18ºC para su óptimo rendimiento. Los modelos actuales de frigoríficos en el mercado, con sus pantallas digitales y teclados táctiles, permiten programar fácilmente estos valores con sólo pulsar un botón. A pesar de que estas cifras están más o menos consensuadas, lo importante es saber siempre lo que necesita cada frigorífico.

Organizar los alimentos en el frigorífico

Es importante además tener en cuenta que no todas las zonas del frigorífico mantienen la misma temperatura, algunas son más frías que otras y sufren más variaciones de temperatura en el uso diario.

  • La parte de arriba de la nevera y la puerta son las menos frías. Ahí se pueden poner los productos que no precisan de mucho frío como las bebidas, las salsas, la mantequilla, los huevos, alimentos preparados…
  • En la parte media van alimentos como los lácteos o embutidos. También se reserva este espacio para las sobras de comida, los pasteles, etc.
  • La zona inferior. Es la más fría y aquí se ubicarán los alimentos más perecederos como las carnes y el pescado. Su sitio idóneo es justo encima de los cajones de las verduras.
  • En los cajones de esta zona más baja se deben colocar las frutas y las verduras, que no deben bajar de los 0ºC, y mejor por separado. No guardar con las bolsas del mercado, ya que así se humedecen y estropean antes.

Conservar los alimentos en la nevera

Para garantizar la correcta conservación de los alimentos en la nevera, se deben seguir algunas reglas generales.

  • Controlar la temperatura del frigorífico

Si se rompe la cadena de frío, es posible que surjan los microbios. Como norma general, la temperatura de la nevera no debe superar los 4ºC, y la del congelador nunca debe ser superior a los 0ºC grados. Además, para mantener la temperatura siempre estable hay que abrir la puerta lo indispensable; y nunca se deben introducir alimentos calientes, antes se enfriarán en la encimera durante al menos una hora.

  • Mantener el orden y la limpieza

La seguridad de los alimentos será mayor si el frigorífico no está sobrecargado, ya que esto limita la circulación del frío en su interior. También hay que limpiar rápidamente los derrames de líquidos para evitar la contaminación cruzada. Una limpieza frecuente es esencial para prevenir la proliferación de olores y bacterias. Los alimentos cocinados se deben guardar en recipientes con tapa, para que duren más tiempo.

  • Revisar todas las semanas los alimentos de la nevera

Es importante descartar lo que se haya estropeado y siempre hay que comprobar las fechas de caducidad.

Estos son algunos de los frigoríficos que te recomendamos en Electroprecio para una correcta conservación de los alimentos:

– Frigorífico SIEMENS KG36NXI4A

– Frigorífico SIEMENS KG39NXI4A

– Frigorífico BALAY 3KR7897WI

– Frigorífico INTEGRABLE WHIRLPOOL ART 9811

– Frigorífico BEKO RCHA 270K20X

¿Cómo puedo saber la temperatura del refrigerador?

Los termómetros para aparatos electrodomésticos pueden ayudarte a saber si los alimentos están a temperaturas seguras. Mantén un termómetro en su refrigerador y congelador en todo momento. Cuando pierda la electricidad, un termómetro de aparatos electrométricos siempre indicará la temperatura en el refrigerador y el congelador sin importar el tiempo que dure el apagón. Cuando funciona correctamente, la temperatura del refrigerador debe ser 40 ˚F (4.4 ˚C) o menos; la del congelador a 0 ˚F (-17.7 ˚C) o menos. Después que regresar la electricidad, si no estás seguro que un alimento en particular está lo suficientemente frío, mide su temperatura con un termómetro de alimentos. Si el termómetro de aparatos electrodomésticos instalado en el congelador indica 40 ˚F (4.4 ˚C) o menos, los alimentos están seguros y pueden ser nuevamente congelados. Los alimentos refrigerados deben estar seguros siempre que el apagón no dure más de 4 horas. Deseche todo alimento perecedero (tales como carne, aves, pescado, huevos y sobras) que ha estado por encima de 40 ˚F (4.4 ˚C) por 2 horas.

Cualquier máquina frigorífica, como es el caso del frigorífico doméstico, su motocompresor se detiene y se pone de nuevo en marcha, de forma completamente automática después de haber estado varios minutos funcionando, con el fin de mantener siempre aproximadamente la misma temperatura en su interior. Para mantener ese control, en el circuito eléctrico que suministra la corriente al motocompresor se encuentra instalado un termostato, accionado por un tubo capilar relleno de gas o líquido refrigerante con uno de los extremos formando parte del termostato y otro situado dentro del evaporador o congelador para registrar los cambios de temperatura que accionan al termostato. Este termostato posee dos contactos eléctricos conectados en el mismo circuito que suministra la corriente eléctrica al motocompresor. Cuando la temperatura dentro del frigorífico alcanza el nivel máximo que le hemos fijado en el control de regulación, el líquido o gas refrigerante dentro del tubo capilar hace que los contactos del termostato se abran. A partir de ese momento se interrumpe el paso de la corriente eléctrica y el motocompresor deja de funcionar. Minutos después, cuando la temperatura dentro del frigorífico sube unos grados, el termostato cierra de nuevo sus contactos y el motocompresor comienza a funcionar de nuevo para de esa forma seguir manteniendo siempre, dentro del frigorífico, la misma temperatura prefijada de antemano. Control de temperatura doble de un frigorífico doméstico con dos motocompresores, uno para producir frío solamente y otro para el congelador. FRIGORÍFICO “NO FROST” Durante su funcionamiento los frigoríficos antiguos iban acumulando escarcha en las paredes del congelador. Eliminar esa escarcha después de varios días que el frigorífico se había mantenido funcionando demoraba a veces varias horas sin que pudiera ponerse en marcha de nuevo, tiempo durante el cual se podía romper la cadena de frío de los alimentos que se encontraban dentro del frigorífico y estropearse. La acumulación de una gruesa capa de escarcha en el congelador en ningún caso representaba una fuente de frío útil, sino todo lo contrario, porque forzaba trabajar al motocompresor durante más tiempo de lo normal, con el consiguiente consumo extra de energía eléctrica. Para resolver la situación de la acumulación de escarcha en el congelador, los frigoríficos domésticos modernos están provistos del sistema de descongelación automática “No Frost” o “no congelación”. Este sistema incluye un ventilador (nº 10 en la ilustración), colocado muy próximo al evaporador o congelador. El ventilador se encarga de impulsar y dirigir aire seco y frío a todas las partes del frigorífico. Incluye, además, un “temporizador de descongelación” (nº 7 en la ilustración), que activa cada cierto tiempo el sistema de descongelación encargado de eliminar la escarcha que se va formando en el congelador. El agua que se extrae de la escarcha descongelada se envía por una manguera a una bandeja colocada encima del motocompresor. En la foto izquierda se puede observar la bandeja colocada encima del motocompresro, cuya función es recoger el agua de descongelación de un frigorífico “no frost”. La foto derecha muestra escarcha o hielo formado en el interior de un arcón de congelación. TEMPERATURA NORMAL DE TRABAJO DEL FRIGORÍFICO La temperatura ideal para la conservación de los alimentos en buen estado dentro de un frigorífico oscila entre 1,7 y 3,3 ºC (35-50 ºF). Si la temperatura en el interior se mantiene por mucho tiempo por encima de los 3,3 ºC (50 ºF), los alimentos se pueden estropear en un corto período de tiempo. Esta situación se puede presentar, fundamentalmente, por dos motivos: 1.- El selector del control automático de temperatura lo hemos colocado en un punto donde ésta se mantiene por encima de un valor normal (sobre todo en verano). 2.- Existe fuga del fluido refrigerante y, por tanto, el sistema enfría muy poco o no enfría. En la actualidad, existen muchos tipos y modelos de frigoríficos domésticos de diferentes tamaños, capacidad de refrigeración y usos diversos, sin contar los de uso industrial. En nuestra vida cotidiana podemos encontrar también grandes equipos de refrigeración, algunos sin puertas, en los supermercados donde se exhiben verduras, carnes, helados, productos lácteos, etc., sin contar las máquinas expendedoras de bebidas frías y de comestibles ya preparados para comer al momento. Exhibidor refrigerador de verduras del tipo abierto, típico para uso en centros comerciales. Entre los diferentes modelos de frigoríficos domésticos los podemos encontrar con o sin congelador, con congelador independiente en la parte de abajo (tipo combi), así como arcones o congeladores independientes. En el caso de los frigoríficos tipo “combi” poseen dos motocompresores, uno para enfriar la parte de arriba de lo que es el frigorífico en sí y otro para el congelador, que generalmente posee tres cajones independientes para colocar los productos que requieren congelación. Además, entre los equipos frigoríficos se encuentran también los bebederos para enfriar agua solamente, aunque algunos poseen también un depósito para agua caliente independiente de la fría, como el que se muestra en la foto de la izquieda. En principio el funcionamiento del sistema de refrigeración de todos estos equipos es el mismo y en su mayoría contienen los mismos elementos, aunque algunos pueden presentar diferencias en la forma en que distribuyen el frío a los alimentos como, por ejemplo, los que emplean los supermercados para exhibir las verduras y m antenerlas frescas. Frigorífico combi “no frost” visto tanto por delante como por detrás. En la foto de la izquierda se puede observar en la parte superior la cámara destinada a conservar sólo el frío en los alimentos y debajo la parte destinada al congelador. En la foto de la derecha se pueden ver los dos motocompresores que posee este frigorífico. El de la izquierda es el destinado al cogelador. En su parte superior se encuentra colocada la bandeja de descongelación. El motocompresor de la derecha es el encargado de mantener solamente frío en los alimentos situados en la parte superior del frigorífico sin llegar a la temperatura de congelación.

Los 12 alimentos que no debes guardar nunca en la nevera si quieres conservar su sabor

Por extraño que parezca -y aunque la nevera es un gran electrodoméstico-, no todos los productos se pueden guardar en el frigorífico.

Y es que el frío puede acelerar la descomposición de algunos alimentos, poniéndolos malos antes de tiempo, mientras que otros pueden perder su sabor original si los ponemos en el frigo, según mediatrend.

¿No sabes cuáles son? Pues te descubrimos los 12 alimentos que no se deben guardar en la nevera.

Pan

Pese a que el pan es uno de los alimentos que más se guardan en la nevera, esto es un grave error. Sin ir más lejos, el pan conservado en frigorífico pierde su sabor y se pone duro más rápidamente. La única opción es el pan de molde, el cual sí se puede guardar en la nevera, pero siempre en una bolsa para que no seque.
La mejor opción es guardarlo en un lugar fresco y seco, envuelto en una bolsa de tela. O, si lo prefieres, puedes cortarlo en rebanadas, meterlo en bolsas de plástico, que conservaran su humedad, y congelarlo para reutilizarlo posteriormente. Eso sí: una vez lo saques, debes dejar que se descongele del todo, antes de tostarlo o comer.

Tomates

¿Te gustan los tomates sabrosos? Pues en la nevera, los tomates pierden todo su sabor. De hecho, se vuelven más insípidos, su textura se vuelve más harinosa (el frío rompe sus membranas interiores) y la baja temperatura impide su maduración.
Lo más recomendable para su conservación es poner los tomates en un carrito, cesta o bol.

Cebollas

Los ajos y cebollas se ponen mohosas y se reblandecen en la nevera, al tiempo que también les germinan pequeños brotes rápidamente. Así que ni se te ocurra ponerlos en el frigorífico. Y, sobre todo, jamás guardes juntas las patatas y las cebollas. Si se guardan juntas, se pudren antes, ya que al juntarlas, emiten un gas que provoca que ambas se echen a perder.
La mejor forma de guardar las cebollas es conservarlas en un lugar fresco y seco, mientras que las cebolletas y cebollinos sí se pueden guardar perfectamente en el frigo, gracias a su alto contenido en agua.

Aguacate

¿Has comprado aguacates maduros y no quieres usarlos todavía? Contrariamente a lo que generalmente se cree, ponerlos en la nevera ‘para que aguanten más’ no es la solución. De hecho, el frío del frigorífico lo que verdaderamente hará es acelerar que se pongan duros y completamente negros.
La mejor opción para que se conserven los aguacates es dejarlos en un lugar fresco y con poca luz.

Café

Si te gusta el café, sabrás que ponerlo en la nevera es la peor opción, ya que, no sólo perderá todo su sabor, sino que también cogerá todos los olores del restos de alimentos que tengas en el frigo.
Los expertos aseguran que la mejor forma de conservar el café en las mejores condiciones es ponerlo en lugar fresco y oscuro, que conservará todo su sabor y frescura.

Patatas

El frío del frigo convierte el almidón de la patata en azúcar, por lo que su sabor y textura cambian, convirtiéndose en una alimento dulzón y harinoso.
Lo mejor es guardar siempre las patatas en bolsas de papel, ya que, de este modo, tardarán más en pudrirse.

Albahaca

Si pones la albahaca en la nevera se marchitará rápidamente.
Es mejor conservarla fuera, en un vaso con agua fresca, somo si de una flor fresca se tratara. Si la intención es guardarla mucho tiempo, los expertos recomiendan, entonces, hervirla y después congelarla en pequeñas bolsitas.

Chocolate

El chocolate no se debe poner en la nevera, a no ser que tenga relleno lácteo o haga mucho calor. Y es que el frío hará que le salga una capa blanquecina, que provocará la pérdida de parte de su sabor y textura. Además, el chocolate actúa como una esponja con los olores, por lo que, tras ponerlo en la nevera, difícilmente podrás comer el chocolate sin percibir el resto de olores de los alimentos del frigo.
Teniendo en cuenta que una barra de chocolate negro puede durar hasta un año y la de chocolate con leche hasta seis meses, la mejor forma de guardarlo es en bolsas de plástico con cierre, como las que usamos para congelar alimentos.
Como decíamos, el caso del chocolate relleno es diferente. En este caso, no puede almacenarse mucho tiempo y lo mejor es comérselo, como mucho, una semana después de haberlo abierto.
En este caso, guárdalo en un sitio fresco para que el lácteo no se agríe ni le salga moho.

Frutas tropicales

Las frutas tropicales no deben guardarse en la nevera, ya que las bajas temperaturas anulan las enzimas que hacen madurar a frutas como la piña, el plátano o la papaya.
Como estas fruta están acostumbradas a altas temperaturas, lo idóneo es almacenarlas en lugares con temperaturas superiores a los 10 grados.

Jamón

El jamón, pese a ser similar a una carne fría, al refrigerarse pierde su sabor original, por lo que evita meterlo en la nevera.
La mejor formar de conservar todo el sabor y textura del jamón es mantenerlo siempre a temperatura ambiente.

Miel

Si colocas la miel en la nevera se cristalizará, por lo que resulta totalmente inadecuado poner este alimento en el frigorífico.
Gracias a su gran concentración de azúcares, baja actividad de agua y agua oxigenada, la miel se conserva perfectamente en un recipiente bien cerrado.

Queso seco

Lo sabemos. La gente cree que poner el queso seco en la nevera es la mejor opción. Error. El frío le puede cambiar el sabor y lo puede hacer más insípido.
La mejor opción para quesos como el manchego o parmesano es conservarlo a temperatura ambiente, dentro de un recipiente hermético.

VÍDEO DESTACADO: ¿Debemos guardar o no el kétchup en la nevera?

La función del refrigerador es conservar mejor ciertos alimentos y evitar que se descompongan a temperatura ambiente. Sin embargo, no todos los bocadillos deben guardarse en este electrodoméstico, pues algunos incluso se deterioran más rápido con el frío.

Por ello en BioBioChile hemos confeccionado una lista de cosas que no debes poner en el refrigerador, basándonos en información de la revista canadiense Best Health y el diario español El País.

1. Cebollas

Las cebollas deben estar en un lugar fresco, seco y bien ventilado. Según The National Onion Association (Asociación nacional de la cebolla) de Estados Unidos, este vegetal debe guardarse sin pelar y requiere exposición al aire para asegurar una óptima vida útil, por lo que no deben ponerse en bolsas de plástico.

La única excepción es cuando las cebollas ya están peladas y cortadas, ahí deben guardarse en un recipiente tapado en el refrigerador.

2. Zapallo

La Canadian Produce Marketing Association (CPMA) señala que el zapallo debe estar en un lugar bien ventilado, seco, oscuro y fresco.

3. Melones y sandías enteros

El Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA por sus siglas en inglés) descubrió que las sandías y melones pierden parte de sus propiedades antioxidantes (licopeno y betacaroteno) cuando se guardan en el refrigerador. “Los antioxidantes en estos alimentos son propensos a la degradación si no se almacenan adecuadamente”, señala Desiree Nielsen, dietista registrada con sede en Vancouver . Ella sugiere dejar los melones y sandías enteros a temperatura ambiente para mantener estos antioxidantes. Cuando están rebanados deben cubrirse y ponerse en el refrigerador.

4. Ajo

El ajo debe guardarse en un lugar oscuro y seco, ya que en el refrigerador corre el riesgo de comenzar a brotar.

5. Papas

Deben guardarse en un espacio oscuro, fresco y seco, de acuerdo a los cultivadores de papa de Alberta en Canadá. Ellos recomiendan ponerlas sin lavar en una caja de cartón bien ventilada. Si mojas las papas antes de almacenarlas, la humedad puede provocar hongos.

6. Miel

La Asociación de Apicultores de Ontario (Canadá) afirma que la miel se debe mantener en un envase bien cerrado a temperatura ambiente en un lugar seco. El PH y azúcar mantiene los microorganismos controlados, así que no es necesario refrigerarla. Además, la refrigeración puede provocar la cristalización.

7. Tomates enteros

The Ontario Greenhouse Vegetable Growers (Invernadero de Vegetales de Ontario) afirma que el aire frío puede convertir la pulpa de los tomates en papilla. Con esto coincide el columnista gastronómico del diario El País, Mikel López Iturriaga, quien afirma que “el frío daña las membranas interiores del fruto y convierte su pulpa en una pasta insípida y pastosa. Mejor tenerlos a temperatura ambiente, y en caso de haber cometido el error de meterlos en la nevera, dejarlos un día fuera antes de comerlos, que algo de sabor recuperan. Todo esto no lo digo yo, sino un sabio científico de la comida como Harold McGee”.

8. Damascos, plátanos, kiwis, ciruelas, duraznos y mangos

La Canadian Produce Marketing Association dice que estos frutos se deben mantener a temperatura ambiente para que retengan mejor sus nutrientes.

9. Café

El café debe ser guardado en un recipiente hermético y en un lugar fresco, seco y oscuro para conservar su sabor y frescura.

10. Paltas y piñas

Según Mikel López Iturriaga, “las bajas temperaturas anulan las enzimas que les permiten madurar. Entonces otras enzimas comienzan a actuar con más fuerza: unas causan daños celulares (ergo textura pastosa)”.

11. Chocolate

“El chocolate es otra víctima habitual del neverismo. Salvo que contenga un relleno lácteo o haga mucho calor, no hay ninguna necesidad de meterlo en el frigorífico. Si pones allí unos bombones o una tableta de chocolate abierto, verás que le sale una especie de capa blanquecina: una muestra de que su textura y sabor han resultado alterados”, asegura Mikel.

12. Pan

El columnista español dice que un error muy frecuente es el de meter el pan en el refrigerador. “Al contrario de lo que parece, envejecen más rápido allí que en una panera sobre la encimera de la cocina. Si se quieren conservar más de un par de días, lo mejor es congelar en rebanadas o trozos pequeños e ir descongelando en el tostador o a temperatura ambiente”.

Los diez alimentos que nunca debes guardar en la nevera (como el queso y la mantequilla)

12/09/2016 05:00 – Actualizado: 31/10/2016 16:53

En ocasiones tendemos a almacenar las cosas en el refrigerador como si de un armario cualquiera se tratase. Si no tenemos espacio suficiente en otro sitio puede que pensemos “bueno, en la nevera siempre están mejor las cosas”. Pero la realidad no es así; hay ciertos alimentos que pierden parte de sus propiedades al someterlos a tan baja temperatura.

Entre otras cosas, su sabor. Puede que pensemos que vale la pena sacrificar algo de paladar en favor de que duren más tiempo, y sin embargo lo estamos viendo desde el punto de vista equivocado. Por eso hacemos un repaso por algunos de los alimentos que solemos almacenar en el frigorífico, pero que en realidad estarían mejor sin él.

Chocolate

(iStock)

Uno de los alimentos que más comúnmente se almacenan en el frigorífico. Y un grave error. El chocolate siempre es una tentación a la que acudimos con toda nuestra ilusión, pero cuántas veces nuestro gozo se ha visto en un pozo al comprobar que esa onza estaba demasiado dura o no tenía casi sabor… ¿Sabe a nevera? Claro, este alimento recoge mucho los olores, por lo que perderás aún más sus cualidades.

A no ser que fuera se vaya a derretir, por ejemplo, con el calor del verano, lo mejor es guardarlo en un sitio fresco, y si está envuelto en plástico, mejor.

Aguacate

(iStock)

Un alimento que hay que procurar consumir en su punto. Probablemente si lo has comprado es porque pretendes gastarlo pronto, así que si aún está un poco duro déjalo fuera de la nevera para que termine de madurar y tendrá todo el sabor y la textura perfecta cuando lo comas. Si están maduros tampoco los metas en la nevera, se pondrán duros y ennegrecerán. Guardarlos es un lugar seco y oscuro será lo más práctico.

Jamón serrano

(iStock)

Pierde todo su sabor cuando se mete en el frigorífico. El jamón, ya loncheado o en su pata, siempre en un lugar fresco y seco, pero a temperatura ambiente. A no ser que sea de los que ya vienen en la sección de refrigerados del supermercado. En ese caso al sacarlo se pondrá malo.

Pan

(iStock)

No es conveniente que ningún pan se guarde en la nevera, ni tampoco la bollería. Es común en algunos hogares hacerlo, sobre todo con el pan de molde, porque dura más. Sin embargo, lo que conseguiremos es que se seque, pierda sabor y se ponga duro antes de tiempo. La mejor opción si no consumes mucho pan será congelarlo, siempre dentro de un plástico para que no pierda su humedad.

Quesos

(iStock)

No todos, pero los curados y semicurados, en definitiva, aquellos quesos que son secos, se conservan perfectamente fuera de la nevera y, al contrario de lo que mucha gente piensa, se endurecen más dentro que fuera. Por eso lo mejor será dejarlos envueltos en un papel o si no al aire. Asi conservará todo su sabor y, si eres un amante del queso, lo agradecerás.

Como consejo, si prevés que no se va a gastar en mucho tiempo, aplica aceite donde esté practicado el corte; durará más y estará jugoso.

Melón

(iStock)

Cuando se mantienen fuera de la nevera, los melones retienen mejor sus propiedades antioxidantes. Mejor espera a meterlo al frigorífico cuando esté abierto, donde -entonces sí- se conservará por más tiempo.

Piña

(iStock)

Tanto esta como otras frutas tropicales cuentan con unas enzimas que posibilitan su maduración. Pasa algo parecido a lo del aguacate: en la nevera el efecto de estas se anula, por lo que nunca conseguiremos que esté en su punto. A no ser que se haya comprado muy madura, mejor conservarla a temperatura ambiente.

Mantequilla

(iStock)

Cuando queremos echar mano de la mantequilla y nos la encontramos hecha un bloque más duro que el acero, es una verdadera faena. Estará mucho mejor fuera, con toda su textura y sabor. Lo ideal es conservarla en un lugar fresco, si puede ser en un recipiente de barro.

Miel

(iStock)

A muy bajas temperaturas la miel se endurece y cristaliza. Además perderá parte de sus propiedades. Debido a su alto contenido en azúcares, se conservará perfectamente sin refrigerar. Eso sí, procura que esté siempre tapada.

Encurtidos

(Wikimedia)

Ya llevan una gran cantidad de vinagre, que actúa como conservante. Por eso, mientras estén sumergidos en él pueden permanecer perfectamente fuera del frigorífico. Se aconseja, además, que no se expongan a muy bajas temperaturas en caso de querer enfriarlos. Podemos meterlos un rato antes de consumirlos a la nevera para que estén fresquitos, o dejarlos en la puerta, que es donde menos alcanza el frío.

Frigoríficos de bajo consumo: ahorra en la factura de la luz

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La mayoría de los hogares cuentan con multitud de electrodomésticos, entre ellos se encuentra el frigorífico. Este electrodoméstico nos es es de gran ayuda para la mejor conservación de los alimentos y de la comida.

El frigorífico es uno de los los electrodomésticos que más consumen en nuestra casa. Podemos decir, que se sitúa en las primeras posiciones en cuanto a gasto energético. Este electrodoméstico funciona las 24 horas del día, durante los 12 meses del año. Quizá puedes apostar por un frigorífico de bajo consumo.

A la hora de decantarte por un frigorífico u otro, lo primero que tienes que valorar son tus necesidades, tus hábitos, tu día a día y tu espacio. Pero sin dejar de prestar especial atención al consumo de este electrodoméstico, si es antiguo, te merece la pena cambiarlo y plantearte la posibilidad de adquirir un frigorífico de bajo consumo y así conseguir ahorrar en tu factura de la luz. La inversión en un nuevo frigorífico te compensará con creces respecto a tu frigorífico anterior, ya que son más eficientes. Una primera aproximación para obtener información útil sobre el consumo es fijarte en la etiqueta energética. El consumo eficiente y responsable de la energía es un compromiso de todos.

4 elementos que influyen en el consumo de energía de un frigorífico:

1. El nivel de eficiencia

La eficiencia energética es la capacidad que tiene un electrodoméstico para realizar sus funciones con el menor consumo posible, pero proporcionando las prestaciones adecuadas. La etiqueta energética es obligatoria en toda Europa para frigoríficos y congeladores, lavadoras, lavavajillas, secadoras, lavadoras-secadoras, fuentes de luz domésticas y en hornos eléctricos.

El mercado actual del electrodoméstico ha evolucionado notablemente tanto en tecnología como en eficiencia energética. Hoy en día, podemos encontrar frigoríficos con un nivel de eficiencia A+++. Es nivel máximo que puedes encontrar. Se mide a través de los siguientes niveles: A+, A++, A+++. Siendo esta última la más eficiente. Un frigorífico A+++ con las mismas prestaciones que otros, consumen entre un 50 y un 60% menos.

La información de interés que puedes encontrar en la etiqueta energética es la siguiente: nombre del proveedor de la marca e identificador del modelo (en este caso sería del frigorífico), eficiencia energética, clases energéticas adicionales, consumo de energía anual en Kilovatios, entre otras características. Con el dato del consumo de energía anual en Kilovatios ya puedes realizar tu propios cálculos para hacer hacer una valoración y decirte por un modelo u otro.

2. El tamaño

Si por tus necesidades habituales de tu día a día, necesitas un frigorífico de gran tamaño, esta característica no es la perfecta para el ahorro energético. Valóralo. En definitiva mayor capacidad del frigorífico, mayor consumo energético.

3. Espacio destinado al frigorífico

Cuando llega el momento de valorar la decisión de adquirir un frigorífico, piensa en el mejor lugar de tu cocina para colocarlo. En ocasiones no le prestamos una especial atención al espacio donde lo vamos a ubicar. Ten en cuenta que es conveniente situarlo alejado de focos de calor, que no reciba luz de manera directa y no ponerlo pegado a la pared. Es conveniente dejar al menos un espacio libre entre 4 y 5 cm. para favorecer la ventilación. Situarlo en un espacio poco adecuado te puede suponer un mayor gasto energético, entre un 10 y un 15 % más.

4. Uso del frigorífico

En este apartado nos referimos a:

  • Temperatura del frigorífico

Los profesionales en la materia recomiendan que este entre 4º/5ºC en el frigorífico, y 18º C bajo cero en el congelador. En verano aconsejan bajarlo entre 2º C y 3ºC. Para mantener una temperatura uniforme en todo el frigorífico, evita abrir demasiadas veces la puerta y no sobrecargarlo de alimentos o comida.

Cada grado que aumentes la temperatura te supone un gasto mayor en tu factura de la luz. Supone un aumento entre un 2 y un 5% en el gasto energético.

  • Organización de los alimentos en tu frigorífico

Algunos expertos en el ámbito de los electrodomésticos, recomiendan tener el frigorífico con gran cantidad de alimentos, al menos en dos 2/3 de su capacidad total. Otros piensan que si tienes el frigorífico y el congelador lleno tienes que subir la temperatura entre 2/3ºC, lo que te va a conllevar una subida en la factura de la luz. En este aspecto hay controversia. De todas formas tener el frigorífico repleto no es aconsejable, ya que impide que el aire frío circule de manera correcta por toda la parte interna del electrodoméstico.

  • Descongelar el frigorífico / congelador

Si cuentas con un frigorífico de frío seco (No-Frost) no tendrás que descongelarlo de forma periódica en ninguno de sus compartimentos. Este sistema mejora la refrigeración y la congelación. En cambio si tu frigorífico no dispone de esta función si tendrás que descongelarlo, sobre todo si compruebas que tienes un capa de hielo. Sino realizas esta acción con la frecuencia adecuada, tu factura de la luz se va a ver afectada por una subida en el consumo energético.

Te proponemos dos frigoríficos de bajo consumo, ahora te dejamos que elijas:

Balay 3KSB6805

Este frigorífico combi pertenece a la gama EcoBalay. Presenta la eficiencia energética acorde para ahorrar en la factura de la luz. Cuenta con el sistema cíclico, se refiere a que el frío proviene de un sistema natural que mantiene los alimentos conservados en las condiciones optimas de conservación durante más tiempo. Además este frigorífico se descongela de manera automática, con lo cual el mantenimiento es mínimo.

Características generales:

Liebherr CBPESF404320

Este frigorífico combi cuenta con la tecnología Confort Biofresh, este sistema garantiza la temperatura idónea para mantener la frescura de los alimentos durante más tiempo, combinando con tecnología SuperFrost, que proporciona una rápida congelación favoreciendo el ahorro energía. Además su diseño en acero inoxidable alemán, con toques de elegancia.

Características generales:

Esperamos haberte ayudado con estas pequeñas pautas a la elección de tu frigorífico, teniendo en cuenta el ahorro en tu factura de la luz, principalmente, teniendo en cuenta un consumo eficiente y responsable.

¿Estás pensando en cambiar tu viejo frigorífico por uno nuevo? Entonces es necesario que antes de decir el modelo que quieres adquirir tengas en cuenta que lo más convenientes es que te decidas a comprar un frigorífico con bajo consumo energético.

Y es que este tipo de frigoríficos tienen una serie de ventajas sobre el resto del mercado muy interesantes para ti y para tu bolsillo.

La primera ventaja es evidente, cuanto menos consuma tu frigorífico menos importe recibirás en tu factura de la luz. Esto ya es más que una razón de peso para decirte a comprar un frigorífico de bajo consumo. Debes tener en cuenta que este electrodoméstico está conectado a la corriente eléctrica durante todo el día, por lo que cuanto menos consuma, nuestro bolsillo más lo agradecerá.

Otro beneficio de este tipo de aparatos es que aportarás tu granito de arena al consumo responsable, ya que los frigoríficos de bajo consumo respetan en mayor medida el medio ambiente y son ecológicos.

Seguro que has visto la etiqueta energética en los diferentes electrodomésticos de tu hogar. Desde Tien 21 te recomendamos que optes por comprar un frigorífico bajo consumo A+++, ya que son los modelos más eficientes.

Te recomendamos el LG GBB60DSMFS A+++ que además de tener Sistema No Frost, tiene una capacidad brutal total de 375 litros, Smart Diagnosis e indicador de temperatura en la puerta para que puedas comprobar en todo momento si es óptima. Además, gracias a sus cajones podrás conservar los alimentos en mejor estado y alargar su consumo.

Otro frigorífico de la misma marca pero en color blanco es el LG GBB60SWGFS A+++ con Multi-Air Flow, NatureFRESH Cooling, 3 cajones y cajón Big Zone. Además, gracias a su Inverter Linear Compressor consumirás hasta un 32% menos.

Desde Tien 21 también queremos aconsejarte el Bosch KGN39XI4P A+++ con puertas de acero inoxidable antihuellas y cajones VitaFresh que te ayudarán a conservar mejor todos los alimentos. Además, gracias a su filtro AirFresh di adiós a los malos olores. ¿Quieres saber algunos trucos sobre cómo quitar el mal olor del frigorífico?.

Disfruta de una excelente calidad con el Siemens KG39NXI4A A+++ que incorpora Sistema No Frost, cajón hyperFresh0°C, iluminación con softStart, apertura de puerta a 90º y puertas de acero inoxidable antihuellas.

Puedes estar tranquilo porque la potencia de un frigorífico de bajo consumo sigue siendo alta, es decir, no vas a perder calidad ni potencia por adquirir un producto de estas características.

No te pierdas nuestro Blog para ampliar información sobre los frigorificos y así poder ayudarte en tu decisión de compra:

  • Mi frigorífico no enfría, ¿qué puedo hacer?

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