Subida electricidad 2017

El precio de la electricidad se dispara un 40% en las primeras semanas de 2019 con respecto al año pasado

El precio de la electricidadse ha disparado en las primeras semanas de enero casi un 40% con respecto al mismo periodo del año pasado, apuntando a un fuerte incremento en el recibo de la luz del primer mes de 2019.

En concreto, el precio del mercado mayorista, el conocido como ‘pool’, registra en los doce primeros días del año una media de 62,87 euros por megavatio hora (MWh), frente a los 45,11 euros por MWh que marcó en el mismo periodo de 2018.

Con respecto a diciembre, el ‘pool’ también está registrando en estas primeras semanas niveles más altos, con un precio medio en los doce primeros días de enero un 1,5% superior al del mismo periodo del pasado mes.

De seguir a este ritmo, el precio de la electricidad apunta a unos niveles solo superados en un mes de enero por el fatídico de 2017, cuando superó los 71,4 euros por MWh de media y en algunos momentos de puntas la cota de los 100 euros por MWh, y al de 2008 (70,22 euros por MWh).

Estos altos precios en el ‘pool’ también coinciden en esta ocasión con la llegada de la primera ola de frío del año, a lo que se ha unido una menor presencia, comparado con el ejercicio anterior, de las renovables, especialmente la eólica, en la producción de energía.

El encarecimiento de los precios de los derechos de emisión de CO2 ligados a la generación eléctrica dispararon los precios de la electricidad en la segunda mitad de 2018, manteniéndose altos en este arranque de 2019.

Para contrarrestar esta subida en los precios de la electricidad, el Gobierno aprobó el pasado mes de diciembre la suspensión durante seis meses del impuesto del 7% sobre la generación eléctrica y una exención en el Impuesto Especial de Hidrocarburos para desactivar el denominado ‘céntimo verde’ que soportan las plantas de generación con gas.

El precio mayorista de la electricidad influye cerca del 35% sobre el recibo final, mientras que alrededor del 40% corresponde a los peajes y cerca del 25% restante, al IVA y al Impuesto de Electricidad.

Además, el Gobierno ha congelado para 2019, por quinto año consecutivo, los peajes y cargos eléctricos con los que los consumidores sufragan los costes regulados.

El recibo de la luz sube un 8%

No obstante, con estos precios de la luz, el recibo en estas primeras semanas del año se ha encarecido un 8% con respecto al mismo periodo del ejercicio pasado, según datos recogidos a partir del simulador de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).

En concreto, la factura media para un consumidor doméstico asciende en estos primeros días de enero a casi 26 euros, frente a los 24 euros de hace un año.

La factura de la luz para un usuario medio ha subido cerca del 11% en agosto respecto al mismo mes de 2017 -a falta de un día para terminar el mes- y un 2,6% en relación a julio, con lo que suma su cuarto incremento intermensual consecutivo y alcanza su nivel más alto del año (61,83 euros).

El encarecimiento del recibo se debe a la subida del precio de la electricidad en el mercado eléctrico mayorista, impulsado por el mayor uso de tecnologías más caras, como las centrales de gas y carbón, y por el aumento de las importaciones desde Francia por la indisponibilidad de una parte de su capacidad nuclear.

A falta de un día para que finalice agosto, el recibo de la luz para un consumidor tipo -con una potencia contratada de 4,4 kilovatios y un consumo anual de 3.000 kilovatios hora (250 KWh al mes)- se sitúa en 61,83 euros, un 11% por encima de los 55,74 euros que alcanzó en el mismo periodo de 2017, según datos obtenidos del simulador de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).

La factura ha subido un 2,6 % con respecto a los treinta primeros días de julio, cuando el precio de la electricidad se situaba en 60,26 euros.

El encarecimiento del recibo responde a la subida de los precios eléctricos mayoristas, que suponen en torno al 35 % de la factura, ya que los costes regulados, que fija el Gobierno, llevan años congelados.

El precio diario de la electricidad en el marcado mayorista se situó ayer, jueves, en 70,99 euros por megavatio hora, el nivel más alto del año, por encima de los 68,51 euros registrados el 6 de agosto.

El precio diario para hoy -que se fijó ayer, un día antes- es de 69,66 euros, ligeramente inferior.

El comportamiento del mercado eléctrico mayorista se debe a un conjunto de razones, entre ellas la menor aportación de la generación eólica e hidráulica, lo que obliga a utilizar en mayor medida las centrales de gas natural y carbón, que son más caras.

A este factor se une el encarecimiento este verano de los combustibles -gas y carbón- y de los derechos de emisión de CO2.

Además, las altas temperaturas en Francia y la indisponibilidad de parte de su capacidad nuclear han presionado al alza los precios en España, al pasar la interconexión de sentido importador a exportador.

En opinión de los expertos, es probable que este comportamiento se prolongue, según reflejan los mercados de futuros.

En este contexto, el secretario de Estado de Energía, José Domínguez Abascal, ha reconocido que resulta “difícil” encontrar una “solución milagrosa” a corto plazo para la evolución de los precios mayoristas, ya que -ha dicho- se trata de un mercado muy competitivo pero que “difícilmente” genera competencia cuando los actores son tan pocos, tanto en la oferta como en la demanda.

”Hay actuaciones que se pueden hacer a medio y largo plazo que hagan que tengamos precios a la baja y que finalmente tengamos un precio eléctrico más bajo y estable que el que tenemos en estos momentos”, ha apuntado en declaraciones a la cadena Ser.

El recibo de la luz comenzó el año con un descenso en enero del 7,6 % en tasa intermensual y encadenó bajadas hasta mayo, cuando repuntó un 7,7 %.

Desde entonces ha habido otras tres subidas, del 0,27 % en junio, del 3,16 % en julio y del 2,6 % a falta de un día para que termine agosto.

No obstante, hay que tener en cuenta que, según datos de la CNMC correspondientes a febrero, cerca del 60 % de los consumidores están en el mercado libre y tienen garantizado el precio de la energía durante al menos un año, lo que evita el posible impacto de las variaciones del precio de la electricidad.

Por el contrario, cerca del 40 % de los consumidores están acogidos a la tarifa regulada, denominada PVPC, sujeta a la evolución del mercado mayorista.

Más información (1)

La factura de la luz se ha encarecido casi un 70% en los últimos 10 años , según un análisis realizado por FACUA. Así, mientras que en 2006 una familia pagaba 47 euros al mes (consumo mensual de 366 kWh y una potencia de 4,4 kW), en la actualidad el recibo ha subido hasta los 80 euros. Es más, las previsiones apuntan a que lo hará aún más. El ministro español de Energía, Álvaro Nadal, ha admitido que la factura se va a encarecer unos 100 euros al año.

Pero… ¿por qué sube la luz?

El encarecimiento se debe a varios factores. La ola de frío ha aumentado el consumo de electricidad, y por tanto, se ha incrementado la demanda. Para hacerle frente, las eléctricas tienen que producir más, utilizando medios más caros (por ejemplo, a través de centrales térmicas, que hay que encender). Eso hace que suban los costes de producción, y por tanto, el precio ya que la energía más cara es la que marca el importe.

La carestía también se debe, según el Ministerio de Energía, a factores meteorológicos. Las energías más baratas son la hidráulica y la eólica, ya que a parte del agua y el viento, no hace falta más energía. Como apenas ha llovido, el agua es escasa; tampoco ha hecho viento. Todo esto conlleva que hay que producir más electricidad con combustibles fósiles (gas y carbón), que son más caras, por lo que se disparan los precios del mercado mayorista.

Además, por motivos de seguridad, Francia ha paralizado 20 de sus 58 centrales nucleares (generan el 78% de su electricidad), por lo que se han visto obligados a importar electricidad de otros países, entre ellos el Estado español. Esto hace aumentar la demanda, por lo que los precios vuelven a subir.

A todo ello hay que sumar la subida «artificial» del precio del petróleo derivada del acuerdo alcanzado el pasado 30 de noviembre por la OPEP.

¿Cómo se fija el precio de la luz?

Los precios diarios del mercado mayorista se fijan con un día de antelación, alrededor del mediodía.

Simplificando mucho, su funcionamiento podría explicarse de la siguiente manera: se hace una previsión de cuánta electricidad se consumirá en cada una de las horas de día siguiente. Para cada hora se cubre la demanda con las ofertas más baratas, pero el precio de la tecnología más cara es el que decide el importe final. Así, el precio de las centrales de gas y carbón suelen marcar lo que pagamos de luz (que no el del importe total de la factura).

Gráfica de la variación del precio de la luz para el 19 de enero de 2017. Fuente: OMIE

¿Sirve de algo no usar los electrodomésticos en las horas más caras?

En principio, no. El precio mayorista de la electricidad supone el 35% sobre el recibo final, el resto corresponde a los impuestos (25%) y los denominados peajes, que fija el Gobierno (40%).

En cuanto a los impuestos, hay dos, el de la electricidad (5%) y el IVA (21%). La tarifa de peaje se determina en función de la potencia contratada y si tienes o no tarifa de discriminación horaria (DHA o A).Con este concepto se paga por el uso de las redes de transporte, distribución y otros costes regulados.

Así, si no tienes un contador digital con telegestión, también llamado «inteligente» (está instalado en el 40% de los hogares del Estado), tu compañía te aplicará unos perfiles de consumo medios preestablecidos y dará lo mismo la hora en la que consumas luz (tu contador no puede detectarlo). Por tanto, de nada servirá que hagas «apagón» en las horas punta.

Aún teniendo un contador última generación, es difícil ahorrar en la factura de la luz, ya que el consumidor debe cambiar ciertos hábitos de consumo para trasladarlos a las horas con menor precio o evitar el consumo los días más caros. Teniendo en cuenta que los precios cambian hora a hora, la labor podría ser titánica.

¿Están abusando las eléctricas?

Las asociaciones de consumidores llevan años denunciando las «oscuras» prácticas de las empresas eléctricas. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha exigido recientemente una investigación ante la «escalada» de precios de la electricidad coincidiendo con la ola de frío.

Se pregunta si hubiera otros elementos que provoquen «esta fuerte subida», ya que los máximos registrados en enero de 2017 son similares a los que en diciembre de 2013 provocaron la sanción a Iberdrola por «manipular el mercado eléctrico».

La organización afirma que mientras que el precio de la luz sube, el bono social está estancado, cuando éste es la única herramienta del sistema eléctrico para abordar los problemas de pobreza energética.

FACUA, por su parte, reclama la intervención del Gobierno español para que sea el Ejecutivo el que fije periódicamente una tarifa asequible, dado que el sistema de fijación de precios existente en el mercado de la generación español fomenta la especulación y los abusos.

Se trata, advierte FACUA, de un sector donde nunca ha existido la competencia que se prometió engañosamente a los consumidores cuando se inició su liberalización, por lo que la única solución es emprender medidas similares a las adoptadas hace años en la UE con las tarifas móviles de roaming, de manera que sea el Gobierno el que fije los precios para los consumidores domésticos.

Además, la asociación demanda la bajada del IVA que se aplica a la electricidad, del 21%, impropio de un servicio esencial. En este sentido, reclama al Gobierno que baje el IVA de la luz al tipo mínimo permitido por la normativa europea, legislación que también debe ser modificada para facilitar una bajada mayor.

El ministro de Energía, durante una comparecencia. EFE

Ante estas críticas, el titular de Energía, Alvaro Nadal, ha recordado que pidió una investigación a la CNMC y ha dicho que espera que el organismo regulador la remita en breve. Sin embargo, ha reconocido que «puede ocurrir que alguien aproveche que el Pisuerga pasa por Valladolid y provoque incrementos de precios artificiales».

El ministro ha afirmado que el Gobierno no puede intervenir en los precios de la electricidad, ya que se trata de un mercado armonizado con una normativa comunitaria «muy estricta». No obstante, ha admitido que existen una serie de «costes extra» y «cuestiones técnicas» que se pueden mejorar, y sobre todo que «tenemos que ver si alguna cuestión puede estar afectando artificialmente».

La subida de la luz en 2017 es una cruda realidad para los bolsillos de las familias españolas. A principios de año ya hablábamos de una subida del 30 % con relación a los precios del 2016 y la previsión no ha mejorado demasiado a lo largo del año.

Evolución del precio de la luz en 2017

Para poder valorar la evolución del KWh a lo largo de 2017, lo primero de todo es entender que es exactamente este concepto. El KWh es un tipo de unidad que sirve para medir la electricidad que se consume en un punto de suministro determinado, como una casa o un negocio.

A pesar de que el Gobierno garantizase que los precios de la luz no iban a subir durante el 2017, las oscilaciones del mercado regulado han generado esta subida. Dichas oscilaciones son consecuencia de factores externos (como la ausencia de viento y lluvia en los últimos meses) y de otros sucesos internacionales, que nos repercuten de forma indirecta.

Obviamente estos cambios en el mercado regulado también “han salpicado” al mercado libre, donde las comercializadoras pueden decidir el precio del KWh que sus clientes van a pagar. Debido a que los precios han subido en el mercado eléctrico, muchas comercializadoras se están viendo obligadas a ajustar los precios temporalmente.

A continuación, mostramos la evolución de los precios del mercado eléctrico entre Enero de 2016 y Octubre de 2017.

Como podemos ver, la previsión para los meses de Noviembre y Diciembre es poco alentadora, con una estimación de precios que gira en torno a los 60 Euros para ambos meses.

Cómo combatir esta subida

Como consecuencia de esta subida de los precios, muchos consumidores se están replanteando continuar con sus comercializadoras eléctricas tradicionales y buscar nuevas alternativas. Desde Podo no solo ofrecemos unos precios muy competitivos y un modelo transparente (facturas sencillas, seguimiento del consumo, etc…), sino que también pretendemos concienciar a los usuarios de que el importe de su factura de la luz se puede reducir considerablemente cambiando sus hábitos de consumo.

Podo, la primera compañía eléctrica que te paga por ahorrar

Ante la perspectiva que contemplamos en el contexto eléctrico, te queremos recomendar desde Podo nuestro producto FIJO, para que puedas pagar lo mismo todos los meses y no te lleves sustos innecesarios. ¿Todavía no conoces sus ventajas?

  • Una cuota fija (que es prepago) y personalizada para tu consumo anual.
  • Ahorra y te devolvemos lo que no consumas con un 3% de interés anual.
  • Una factura sencilla y bien explicada
  • Si consumes más de lo contratado, podrás pagarlo entre los doce meses siguientes

¡No esperes más y calcula tu oferta personalizada en menos de un minuto!

El mes de enero cerrará con la media de precios más cara en el mercado mayorista desde septiembre de 2008, según datos del operador del mercado eléctrico (Omie) recogidos por Europa Press. De media, el valor ha ascendido a 71,49 euros por megavatio hora (MWh), lo que es inferior a los 73,03 euros de septiembre de hace nueve años, pero casi el doble que los 36,53 euros registrados hace un año, siendo el segundo mes de enero más caro de la historia.

El mercado ha estado marcado por la ola de frío, que ha disparado el consumo coincidiendo con una climatología desfavorable para las energías más baratas. El sistema de subastas, que contempla precios por hora, se implementó en 2013, cuando las subidas en el mercado mayorista llevaron al Gobierno a suspender el anterior sistema de subasta eléctrica (Cesur).

Una tormenta perfecta

El mercado se ha visto afectado en este invierno por el efecto acumulativo de varias circunstancias, entre las que figuran, además del aumento de la demanda y la ola de frío, la exportación a Francia por la indisponibilidad nuclear, y una reducción en las aportaciones de agua, cuya participación se ha visto reducida y se realiza a un coste mayor, afectando al precio.

Además, la tendencia alcista del precio de los combustibles fósiles, especialmente importante en el caso del gas tras la cancelación de suministros a Europa desde Argelia, ha incrementado los costes de producción de las centrales de carbón y gas.

Vuelven las subidas

Para mañana martes, el precio de la electricidad repuntará un 3,47%, para situar su valor diario en los 73,27 euros por MWh, después del respiro dado en el fin de semana, en el que se relajó por debajo de la cota de los 70 euros.

La demanda prevista para mañana asciende a 594 gigavatios hora (GWh), por debajo de los 613 GWh previstos para la jornada de hoy, según datos de Omie.

Por su parte, la hora más cara para mañana será las ocho de la tarde, cuando el mercado mayorista, también conocido como ‘pool’, alcanzará los 90 euros por MWh.

El ‘pool’ funciona de forma marginalista, de modo que las tecnologías entran por orden de coste y la última de ellas en participar, la más cara, marca el precio para el conjunto.

Diferentes tarifas

Los precios horarios se aplican a los consumidores domésticos que dispongan de contadores ‘inteligentes’ y tarificación por horas, entre los que figuran los usuarios que tienen contratado el Precio Voluntario al Pequeño Consumidor (PVPC) y disponen de estos aparatos.

El precio mayorista de la electricidad tiene un peso cercano al 35% sobre el recibo final, mientras que alrededor del 40% corresponde a los peajes y cerca del 25% restante, al IVA y al Impuesto de Electricidad.

El Gobierno ha congelado para 2017 los peajes y cargos eléctricos con los que los consumidores sufragan los costes regulados. Por su parte, los precios diarios del mercado mayorista se fijan con un día de antelación, alrededor del mediodía.

La mayoría del recibo son costes ajenos a la luz

El precio de la luz anda estos días en la mente de casi todo el mundo, aunque buena parte de los ciudadanos no se están viendo todavía afectados directamente por las oscilaciones de precio que se registran en las últimas subastas mayoristas. En concreto, los elevados precios de la semana pasada y de este lunes afectan ya a los que están acogidos al denominado mercado regulado de la luz (11,9 millones de clientes domésticos, un 46,3%, según datos de la CNMC), mientras que los clientes del llamado mercado libre (13,9 millones, un 53,7%) no verán reflejadas en sus facturas estos vaivenes concretos. Al menos, por el momento, ya que cuando revisen las tarifas de sus contratos quizá sí sufran revisiones al alza. ¿Qué caracteriza a cada una de estas opciones? ¿En cuál está usted? Más allá de las subidas puntuales de estas semana ¿Qué conviene más contratar?

Lo primero que hay que saber es que, incluso en las tarifas reguladas, solo un porcentaje —alrededor del 35%— de la cifra final que figure en su factura dependerá del precio del kilovatio. El resto del importe de la factura corresponde a los llamados peajes (tarifas fijadas por el Gobierno que incluyen los gastos asociados al uso de la red eléctrica y que se revisan cada tres meses) e impuestos (IVA e impuesto de electricidad). Por tanto, aunque la energía cara la acaban pagando todos los españoles —en el mercado libre el precio se determina por contrato entre empresa y clientes, y las empresas pueden revisar los acuerdos—, las oscilaciones puntuales del precio de la luz de esta semana (vinculadas a la subasta mayorista) solo afectarán a ese 35% de la factura y solo si es usted un cliente del mercado regulado.

Para saber cuál es su tarifa y si tiene o no contador inteligente para adptar su consumo a las horas más baratas, deberá acudir a su factura, ya que las compañías están obligadas a especificarlo. En el recibo mensual (ejemplo de una factura de Iberdrola), por ley debe haber un apartado con los datos del contrato y ahí se especifica si se aplica una tarifa regulada (PVPC) o libre y si hay instalado o no un contador inteligente.

El mercado regulado: precios que oscilan

La tarifa o contrato regulado es la que antes se llamaba Tarifa de Último Recurso (TUR) y ahora se llama Precio Voluntario al Pequeño Consumidor (PVPC). Solo pueden ofrecerla las empresas designadas como Comercializadoras de Referencia y solo pueden contratarla los clientes con una potencia instalada inferior a 10 kilovatios —un hogar medio suele tener una potencia de 3,3 o 4,4 kw—.

Esta tarifa es la que se está viendo afectada estos días por las subidas de pecio. ¿Por qué? En ella el precio de la energía varía día a día y hora a hora, en función de los precios que se marquen en la subasta del mercado mayorista que se realiza 24 horas antes. Este es el punto de encuentro entre las empresas productoras de electricidad y las comercializadoras y el precio se fija mediante subastas.

En los últimos días, el precio de la luz en el mercado mayorista ha tendido al alza porque la demanda es mayor, por las bajas temperaturas, y, porque, ante la escasez de viento y lluvias, la producción de electricidad depende más del gas (que usan las centrales de ciclo combinado), la opción más cara.

¿Cómo funciona el sistema mayorista? En las subastas, el precio de la electricidad se fija a partir de una previsión de la electricidad que se va a consumir en cada una de las horas del día siguiente. En dichas subastas, la demanda se cubre tirando en primer lugar de las tecnologías más baratas (hidráulica y eólica) y luego las más caras (centrales de ciclo combinado, que funcionan con gas), pero el precio lo fija la tecnología más cara que haya que usar. Cuando el agua y el viento son suficientes, el precio es más bajo, pero cuando no bastan y hay que tirar de gas, como sucede actualmente, el precio sube.

El contador inteligente, clave

Son los clientes que tienen contratada una tarifa regulada (PVPC) los que se están viendo afectados por estas oscilaciones de precios. Pero dentro de esta tarifa regulada hay dos posibilidades, según el contador que tiene el cliente.

Si el cliente tiene instalado un contador inteligente, pagará por el consumo real que tenga en cada momento del día, es decir, su factura reflejará fielmente su consumo cada hora del día. Si pone la lavadora a las 8 de la tarde, cuando suele haber una punta de precios, esa hora la energía consumida será más cara. Los últimos datos de la CNMC, a finales de 2015 había instalados ya 14,49 millones de contadores inteligentes o telegestionados.

Si no dispone de contador inteligente, el precio que acabe pagando por cada hora de consumo eléctrico se calculará a partir de un perfil de consumo. Es decir: aunque tenga cuidado de poner a una hora u otra la lavadora, a la hora de cobrarle los kilovatios en determinado momento del día se le aplicará un molde que elabora Red Eléctrica Española a partir de los datos más habituales de consumo que no reflejará exactamente su consumo real.

Mercado libre, en manos de las empresas

En la opción del mercado libre, el cliente contrata la electricidad con la comercializadora a un precio marcado por esta. No significa que sea necesariamente más barata que en el mercado regulado. Simplemente, depende de las tarifas que fijen las empresas y sus estrategias comerciales. Es como la tarifa del teléfono: la empresa ofrece un precio y el cliente, si le conviene, contrata. Si no, puede acudir a otra empresa. El precio se pone en el contrato y el cliente sabe cuánto le va a costar cada kilovatio que consuma, independientemente de cómo evolucionen los precios en el mercado mayorista o en el regulado, del clima, de si sopla el viento, llueve mucho, hay que quemar mucho gas. Al final del año puede salir más caro o más barato.

¿El precio es para siempre? No. Los contratos libres de suministro tienen generalmente una vigencia de un año a partir de la fecha de contratación. Al término de ese periodo, la compañía revisará el precio al que cobra el kilovatio. Como las compañías de seguros, avisará al cliente de las nuevas condiciones y, salvo que este se pronuncie en sentido contrario, procederá a renovar el contrato con los nuevos precios. Para los clientes que renueven su contrato en estas fechas, es previsible que su compañía encarezca el precio del kilovatio. Así que, a medio plazo, también les llegará el golpe de la subida de estas semanas.

Actualmente, existen distintas ofertas por parte de las comercializadoras a las que el cliente puede acogerse y que intentan adaptarse a su tipo de consumo, con distintos precios para los distintos tramos del día en los que varía la intensidad del consumo.

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *