Sentencia clausula suelo

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¿Se puede reclamar la cláusula suelo de una hipoteca cancelada?

En Aboga2 contamos con auténticos profesionales que lograran que la entidad bancaria te devuelva todo lo que te cobró indebidamente por esa cláusula. Nuestros abogados le podrán ayudar a reclamar por:

1º) Vía extrajudicial: en primer lugar intentaremos negociar con tu banco para solicitarle que te eliminen la cláusula suelo de tu hipoteca y te reembolsen las cantidades que te cobraron de más.

La entidad puede:

  • Realizarnos una oferta económica: nos ofrecerá una cantidad a devolver que podremos analizar en el plazo de 15 días para decidir si la aceptamos o no. Si no estamos de acuerdo con la oferta realiza y no llegamos a un acuerdo, procederemos a reclamar las cantidades judicialmente.
  • No contestar u oponerse a la devolución: si en el plazo de dos meses no contesta o se hubiera opuesto a devolverte la cantidades indebidamente cobradas, podremos acudir entonces a su reclamación por la vía judicial.

2º) Vía judicial: si la entidad financiera no contesta o se opone a la devolución, o si no estuviéramos de acuerdo con la oferta que nos realizó, interpondremos demanda ante los Juzgados solicitando la nulidad de cláusulas y devolución de las cantidades que en su día se pagaron y no debieron haber sido cobradas por el banco.

En cualquier caso, se condenará en costas a la entidad bancaria cuando la cantidad a devolver por decisión judicial sea mayor a la que constaba en la oferta por ella realizada.

En Aboga2, para ahorrarte tiempo y dinero, aconsejamos que se interponga la demanda ejercitando la acción de nulidad y la acción de restitución de las cantidades conjuntamente.

¿Qué cantidad puedo reclamar por la cláusula suelo de mi hipoteca?

En primer lugar conviene recordar que para solicitar la restitución de las cantidades al banco, es necesario que previamente la cláusula suelo haya sido declarada nula judicialmente.

La cuantía a devolver será las cantidades que hubieras pagado de más desde la firma de la escritura de la hipoteca, que incluirá:

  • La diferencia entre la cantidad que resulta del porcentaje de aplicar cada doce meses según el Euribor durante el tiempo que duró tu hipoteca y la cantidad que pagaste en realidad
  • Los intereses de demora

Si el resultado fuera favorable, la entidad bancaria realizará el pago de dicha cantidad en efectivo, que estará exenta de tributación del IRPF porque no se considera ganancia patrimonial.

¿Hasta cuándo puedo reclamar la cláusula suelo de mi hipoteca?

Una vez declarada la nulidad de la cláusula suelo, uno de las cuestiones a tener en cuenta es si prescribe la acción para reclamar la devolución de las cantidades.

La mayoría de la jurisprudencia y doctrina considera que la acción para que se declare la nulidad de la cláusula suelo es imprescriptible pero la acción para reclamar la devolución de las cantidades cobradas de forma indebida SI PRESCRIBE por cuestiones de seguridad jurídica.

Se trata de una cuestión controvertida, pero tal y como ha reconocido la jurisprudencia, se entiende que los plazos de prescripción para ejercitar la acción de restitución derivada de la nulidad de la cláusula suelo se rige por el plazo general de las acciones personales del artículo 1964 del Código Civil, es decir, se podrá solicitar la devolución en el plazo de 5 años.

En cualquier caso, debemos recordar que el plazo de 5 años para ejercitar la acción de restitución empezará a contar “desde que pueda exigirse el cumplimiento de la obligación”, es decir, desde el día en que se dicte resolución firme declarando la nulidad de la cláusula suelo.

Son muchas las personas que se preguntan si es posible reclamar la nulidad de la cláusula suelo de una hipoteca ya pagada y cancelada, y en su caso, solicitar la devolución de las cantidades indebidamente abonadas.

La respuesta es que SI, si ya has finalizado tu hipoteca pero en tu contrato constaba esta clausula, también vas a poder reclamarla, ya que el Tribunal de Estrasburgo reconoció el carácter retroactivo de su sentencia.

A los efectos de solicitar la nulidad de la clausula suelo (como la de cualquier otra clausula abusiva) y la devolución de lo que pagaste de más, es irrelevante que el préstamo hipotecario estuviera aún vigente y cumpliéndose o hubiera sido cancelado.

Nuestros abogados, frente a las alegaciones de las entidades bancarias sobre la inexistencia de la clausula abusiva en el momento de presentar la demanda por encontrarse las hipotecas canceladas, te ayudarán igualmente a solicitar que se declare la nulidad de esa cláusula suelo y reclamar la devolución de las cantidades que hayas pagado de más al banco durante toda tu hipoteca.

Además recordar al respecto, que si bien la solicitud de que se declare la nulidad de la clausula suelo es imprescriptible y podrá realizarse en cualquier momento, si quieres solicitar la devolución de las cantidades satisfechas no debidas, deberás hacerlo dentro de los 5 años siguientes a la fecha en que se dicte sentencia declarando la nulidad de la clausula.

Valora este artículo La justicia ya aplica la retroactividad total en la anulación de las cláusulas suelo

Los jueces de primera instancia ya están dictando las primeras sentencias en las que se aplica el carácter retroactivo total a la hora de anular y devolver los importes cobrados de más por cláusulas suelo abusivas cobradas por los bancos. Tres de nuestros clientes en Baleares, Galicia y la Comunidad Valenciana son los primeros en beneficiarse de estas resoluciones, que se realizan bajo el estricto respeto a la jurisprudencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea en su reciente sentencia del pasado 21 de diciembre.

La justicia, del lado de los consumidores

En Galicia, el juzgado de primera instancia número 4 de A Coruña ha fallado a favor de nuestro cliente, vecino de Oleiros que firmó una hipoteca con el Banco Popular en el año 2009 por un importe de 175.000 € con una cláusula suelo del 3.5 por ciento nominal anual. El juez condena al banco a devolver todas las cantidades que se hayan cobrado de más desde el inicio del contrato, más los intereses que se hayan generado desde entonces.

En el mismo sentido en Baleares, la jueza del número 19 de Palma de Mallorca, ha resuelto en tiempo récord (apenas 6 meses) a favor de nuestros clientes, una pareja con una hipoteca también del Banco Popular firmada en 2006. Normalmente estos casos se resuelven en más tiempo pero estamos observando resoluciones muy ágiles.

En la Comunidad Valenciana, una de nuestras clientas de Vila-Real en Castellón ya ha conseguido que el juzgado le reconozca su derecho a recuperar lo pagado de más desde el año 2009, cuando firmó una hipoteca con Catalunya Banc por un importe de 165.000 € con una cláusula suelo del 3.5 por ciento nominal anual.

Recuperar 8.000 euros de media por cada cláusula suelo

Estamos hablando de recuperar cantidades importantes de dinero cobrado injustamente, unos 8.000 euros de media. En todos estos casos, los bancos han sido condenados también a asumir las costas del proceso. Esto ocurre en la mayoría de las ocasiones y esto quiere decir que la reclamación es totalmente gratis para el interesado, siendo el banco el que abone los honorarios de nuestros servicios.

Es importante recordar que la devolución del dinero no es automática. Los afectados por cláusulas suelo deberán reclamar por vía judicial para que el tribunal decida si hubo abuso en su caso y una vez considerada abusiva esta cláusula hipotecaria el banco proceda a devolver el dinero.

Consulta tu caso para saber si puedes reclamar tu dinero.

Reclamar en los juzgados, la mejor forma para recuperar todo

No olvidemos que hasta el momento solo algunos bancos han dejado de aplicar la cláusula suelo de forma voluntaria pero ninguno de ellos ha devuelto el dinero a sus clientes de forma masiva. Iria Aguete, nuestra responsable de Banca en reclamador.es recuerda que “los bancos siguen forzando a los afectados a acudir al juzgado para recuperar su dinero porque saben que muchos no se atreven a llegar a este punto, aunque se trata de un procedimiento judicial sencillo para el cliente y con unas probabilidades de éxito altísimas”.

Atención porque las condiciones que algunas entidades bancarias están introduciendo en acuerdos para dejar de aplicar la cláusula suelo, incluyen la renuncia a acciones legales por parte del usuario, por lo que éste no podría reclamar el dinero que ha estado pagando de más al banco a lo largo de los años en los que se le ha aplicado la cláusula suelo.

Nuestro consejo para reclamar tu cláusula suelo

En este sentido, desde reclamador recomendamos que antes de firmar un posible acuerdo, se consulte con profesionales, pues los bancos pueden intentar pactar una cantidad inferior a la que les corresponde legalmente.

Nosotros hacemos que el proceso sea más ágil y fácil ya que la reclamación se realiza de manera online. Además, el usuario no tiene que adelantar dinero para iniciar los trámites. reclamador.es sólo cobra en caso de éxito.

El Supremo se posiciona: las cláusulas suelo se pueden reclamar aunque haya habido acuerdo posterior con el banco

El Tribunal Supremo dictó una sentencia el pasado 16 de octubre en la cual, por primera vez, se posicionaba respecto a la devolución de las cláusulas suelo consideradas abusivas cuando existe un acuerdo posterior entre el cliente y el banco. Así, los usuarios que firmaron la rebaja o eliminación del suelo hipotecario a cambio de no poder reclamarlo posteriormente podrán ahora iniciar un proceso para su compensación.

Si es tu caso, puedes usar el simulador de HelpMyCash.com para saber cuánto has pagado de más y cuánto puedes recuperar.

Los acuerdos no afectan a la nulidad de las cláusulas suelo

El fallo del Tribunal Supremo señala que cuando las cláusulas suelo son abusivas, como lo son desde que se firman, cualquier acuerdo posterior sobre ellas se considera nulo. Así pues, aunque el banco y el cliente firmaran un documento por el cual se retiraba o modificaba el suelo hipotecario a cambio de no reclamarlo, este no tiene validez legal.

Esta sentencia atañe a una hipoteca de 2009 firmada por una pareja navarra que pidieron y lograron un acuerdo con su banco para bajar la cláusula del 3 % al 2,5 %. Cuando dos años y medio después les volvieron a aplicar el 3 %, los clientes reclamaron la nulidad de esta cláusula abusiva, aunque el Juzgado de Primera Instancia número 5 de Pamplona solo aceptó volver a bajar el suelo y devolver las cuotas en las que se había aplicado la tasa alta.

Al no lograr anular la cláusula, y después de que la Audiencia Provincial desestimara su caso, elevaron su petición al Supremo. Allí se ha revocado la primera sentencia del Juzgado de Primera Instancia en la que se consideraba que la cláusula se validó al pedir los usuarios su rebaja. En este sentido, el Supremo considera que la petición de reducción de suelo solo fue para minimizar las consecuencias que pudiera tener la existencia de esta cláusula, pero que no impide la reclamación de su nulidad posterior.

Esta sentencia es muy importante en cuanto a que sienta jurisprudencia sobre las cláusulas suelo en las que ha habido un acuerdo posterior entre el banco y el cliente. Y es que aunque anteriormente otros tribunales inferiores habían fallado sobre esta situación, los criterios habían sido diferentes y los resultados de las sentencias dispares. Ahora, con el fallo del Alto Tribunal, los usuarios podrán atenerse a esta sentencia para reclamar en situaciones iguales.

Otras situaciones en las que puedes reclamar por el suelo hipotecario

Además de en el caso de haber firmado un acuerdo posterior con el banco, si nuestra hipoteca tiene cláusula suelo y no se nos explicó en el momento de su firma, podemos reclamar su devolución en diferentes situaciones:

  • En caso de subrogación: si nos hemos llevado nuestra hipoteca a otro banco para eliminar esta cláusula abusiva, podremos reclamar el suelo pagado a la entidad bancaria que nos lo cobró.
  • Si la hipoteca está cancelada: aunque ya hayamos terminado de pagar nuestro préstamo hipotecario, si se nos aplicó esta cláusula de manera abusiva, podremos reclamar su devolución.

El único caso en el que no podremos reclamar las cláusulas suelo es si ya hay una sentencia judicial en firme sobre esta cuestión, tanto si fue favorable como si no. Este caso afecta a aquellas personas que hicieron una reclamación parcial de lo adeudado en base a una sentencia del Supremo de 2013 en la que se indicaba que era reclamable lo cobrado de más a partir de ese fallo. Sin embargo, en diciembre de 2016, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea sentenció que se podía reclamar todo lo cobrado de más con carácter retroactivo.

Autor: Elena Gómez

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El Abogado General del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TUE) Henrik Saugmandsgaard ha avalado este jueves los acuerdos entre bancos y sus clientes para modificar a la baja una cláusula suelo de un contrato hipotecario siempre y cuando los usuarios comprendan cuáles son las consecuencias económicas de mantener este tipo de cláusulas.

Se trata, en cualquier caso, de unas conclusiones que no son vinculantes de cara a la futura sentencia del Tribunal, pero el letrado responde así a la cuestión prejudicial elevada por un juzgado de Teruel sobre un asunto que enfrenta a una consumidora con Ibercaja en relación con una cláusula abusiva de un contrato de subrogación de préstamo hipotecario.

Según explican desde Asufin, los bancos deberán “demostrar que no impusieron a sus clientes las cláusulas de los acuerdos novatorios” y que “informaron a sus clientes a cuánto dinero estaban renunciando al firmar el acuerdo”.

Acuerdo

Los usuarios deben comprender las consecuencias

En el caso estudiado, una promotora inmobiliaria firmó en 2010 un acuerdo de ampliación de préstamo con Ibercaja para la construcción de un inmueble que contenía una cláusula que establecía que el tipo de interés anual no podía sobrepasar el 9,75% ni ser inferior al 3,25%. Un año más tarde, la promotora inmobiliaria y la consumidora celebraron un contrato de venta del edificio con subrogación del préstamo hipotecario en favor de Ibercaja.

Pero en 2014, Ibercaja y su clienta firmaron un contrato de novación en el que se disponía que el tipo de interés variable no podía ser inferior al 2,35%. Además, las dos partes renunciaron a emprender acciones legales o a recurrir las cláusulas contenidas en el contrato.

La clienta acudió a la Justicia para que declarara nula la cláusula suelo prevista en la hipoteca de 2011 y la restitución de las cantidades percibidas por Ibercaja en virtud de la misma desde el momento de la subrogación. La entidad rechazó que la cláusula fuera nula porque la consumidora había sido informada de su existencia antes de la firma del contrato.

Así, el Abogado General propone al TUE que en su futura sentencia declare que las normas europeas avalan que un banco y su cliente puedan modificar cláusulas abusivas mediante un acuerdo posterior que confirma la validez del contrato inicial y por el que renuncian a ejercitar acciones legales.

Sin embargo, añade que la directiva europea no se opone a que este tipo de acuerdos tengan una eficacia vinculante “siempre que medie el consentimiento libre e informado” del cliente.

Edificio de viviendas en Madrid (Eduardo Parra / EP)

El letrado explica que “no puede perderse de vista” la “situación de inferioridad” de un consumidor con respecto a una entidad financiera ni “pasar por alto” el riesgo de renunciar a plantear acciones legales contra una cláusula abusiva. Esta situación de inferioridad, asegura, debe compensarse mediante una “intervención positiva” de un juez.

En concreto, esta “intervención positiva” supone que un juez debe comprobar, incluso de oficio, si la renuncia es fruto de un “consentimiento libre e informado” del cliente o “de un abuso de poder”. Este extremo implica, por su parte, comprobar si las cláusulas del contrato han sido negociadas individualmente y si se han cumplido todos los requisitos de transparencia.

En este sentido, el Abogado General explica que una cláusula no puede ser considerada fruto de una negociación individual si el consumidor “no ha tenido la posibilidad real de influir sobre su contenido”.

Si el tribunal que analiza una novación de cláusulas suelo determina que no fue negociada individualmente, lo siguiente sería examinar la validez de la cláusula de renuncia mutua al ejercicio de acciones judiciales.

En este punto, el letrado propone dictaminar que una cláusula de renuncia mutua al ejercicio de acciones legales que no ha sido objeto de una negociación individual es abusiva “salvo cuando se estipula en un contrato cuyo objeto mismo es resolver una controversia entre el consumidor y el profesional”.

Firma

La presión desde la entidad también se debe tener en cuenta

Sin embargo, añade que incluso en este caso una cláusula debe cumplir con los criterios de transparencia que establece la directiva comunitaria. Y esto es así cuando el consumidor “está en condiciones de comprender las consecuencias económicas que se derivan” de dicha cláusula.

Comprender las consecuencias económicas de una cláusula implica, por último, que el consumidor es “consciente del posible vicio que afecta a la nueva cláusula, de los derechos que podría hacer valer a ese respecto, del hecho que es libre de firmar dicho contrato o negarse a ello y recurrir a la vía judicial y de que una vez convenida dicha cláusula ya no podrá hacerlo”.

Cláusulas suelo: aspectos clave para entender el pronunciamiento del Tribunal Supremo

¿Qué se entiende por cláusulas suelo?

Cuando se acude a una entidad bancaria para solicitar un préstamo hipotecario, se tiende a analizar qué tipo de interés (fijo o variable) es el que puede convenir más a la hora de proceder al pago al banco de las diferentes cuotas. En el tipo fijo, se pagará siempre la misma cuota (se paga la misma cantidad mes a mes). En el tipo variable las cuotas a pagar suelen consistir en la aplicación de un índice de referencia fijado por el Banco Central Europeo (normalmente EURIBOR) más un porcentaje relativo (el interés que se aplicará será la suma de ambos).

La cláusula suelo es un tipo de cláusula que una determinada entidad financiera puede incluir en un contrato de préstamo hipotecario a interés variable y que establece el tipo de interés mínimo que la clientela pagará aunque el Euribor (referencia para la mayor parte de las hipotecas de España) esté por debajo.

¿Qué ha sucedido desde la interposición de la demanda por la incorporación de cláusulas suelo en las hipotecas hasta la Sentencia del Tribunal Supremo?

– En abril del año 2010, se presentó demanda por AUSBANC contra las entidades bancarias BBVA, CAJAMAR y CAIXA GALICIA por la incorporación de determinadas cláusulas en sus contratos hipotecarios celebrados con personas consumidoras. AUSBANC ejercitó una acción colectiva de cesación en defensa de los intereses de las personas consumidoras y usuarias para que se declarara la nulidad, por abusivas, de determinadas condiciones generales de la contratación empleadas por las entidades demandadas en sus contratos de préstamo hipotecarios a interés variable, en concreto las denominadas cláusulas suelo de intereses que, en esencia, impiden que éstos bajen de un tope mínimo, así como para que las eliminen de tal clase de contratos.

– Con fecha de 30 de septiembre de 2010 se dictó Sentencia por el Juzgado de lo Mercantil número 2 de Sevilla, a raíz de la demanda presentada por AUSBANC. El fallo contenido en la sentencia establece que se estima la demanda formulada por AUSBANC contra las entidades BBVA, CAJAMAR y CAIXA GALICIA. Entre otros aspectos, el mencionado fallo establece:

  • Se declara la NULIDAD, por abusivas, de las denominadas cláusulas suelo de autos, en los préstamos hipotecarios a interés variable con consumidores, celebrados por las entidades BBVA, CAIXA GALICIA y CAJAMAR.

  • Se condena a BBVA, CAJAMAR y CAIXA GALICIA a la eliminación de dichas condiciones generales de la contratación y a abstenerse de utilizarlas en lo sucesivo en sus contratos de préstamo hipotecario con consumidores y usuarios.

  • Se establece en la Sentencia que contra la misma cabe recurso de apelación ante la Audiencia Provincial en el plazo de 5 días a partir de su notificación.

– Esta Sentencia fue posteriormente recurrida ante la Audiencia Provincial de Sevilla por las entidades demandadas, lo cual implicaba su no firmeza y por lo tanto éstas podían seguir incluyendo dichas cláusulas hasta la ulterior resolución de los recursos de apelación por la Audiencia Provincial de Sevilla.

– En virtud de la solicitud de ejecución provisional de la Sentencia por parte de la entidad demandante, AUSBANC, se acordó la ejecución provisional (que fue acordada con fecha de 27 de enero de 2011 en Auto del mismo Juzgado). Se entiende que en este Auto de Ejecución Provisional se obligaba a las tres entidades financieras a no incluir la cláusula en los nuevos contratos que se firmaran con personas consumidoras y usuarias, y les concedía un plazo de 2 meses para que la eliminaran del resto de sus contratos, todo esto mientras que la Audiencia Provincial de Sevilla resolviera el recurso presentado por las entidades financieras contra la Sentencia dictada el 30 de septiembre de 2010.

– Con fecha de 21 de junio de 2011, el Ministerio Fiscal presentó escrito solicitando la personación en el procedimiento e interesando que se le tuviera por parte interviniente en el mismo al entender afectado el interés social.

– Con fecha de 7 de octubre de 2011, se dicta Sentencia de la Sección Quinta de la Audiencia Provincial de Sevilla en la que se estimaban los recursos de apelación interpuestos por las entidades BBVA, CAJAMAR Y CAIXA GALICIA, contra la Sentencia de 30 de septiembre del Juzgado de lo Mercantil número 2 de Sevilla (se declaraba que no había lugar a la nulidad de las cláusulas de los contratos de préstamo hipotecario a interés variable celebrados con consumidores y usuarios por las entidades demandadas que establecen un tipo mínimo de interés o un tipo máximo de referencia, y se absolvía a las tres entidades demandadas de las pretensiones contra las mismas deducidas en la demanda).

– Desde la Fiscalía de Sevilla, se remitió escrito fechado el 24 de octubre de 2011, a la Sección Quinta de la Audiencia Provincial de Sevilla por considerar que la Sentencia dictada por dicha Sala no amparaba suficientemente el interés social que se defiendía. Por ello, mediante dicho escrito preparaba Recurso de Casación en Interés de Ley. La entidad AUSBANC presentó recurso extraordinario por infracción procesal y de Casación contra la Sentencia de la Audiencia Provincial de Sevilla.

– El Tribunal Supremo declaró el 9 de mayo de 2013 la nulidad de las cláusulas suelo de las hipotecas en los casos de falta de transparencia a las personas consumidoras. Se trata de un fallo que estima en parte las pretensiones de la entidad demandante. Asimismo, y con posterioridad realizó una aclaración de la Sentencia dictada.

¿Cuáles son los efectos de la Sentencia del Tribunal Supremo?

– Se determina la nulidad de las cláusulas suelo utilizadas por esas tres entidades financieras (BBVA, Cajamar y Novacaixagalicia Banco) en los casos de falta de transparencia. Por lo tanto, las cláusulas suelo no se consideran ilegales y estas entidades pueden seguirlas utilizando en el futuro, eso sí, informando convenientemente a la persona consumidora.

– La Sentencia fundamenta esta nulidad en que se produzcan una serie de circunstancias:

  • La creación de la apariencia de un contrato de préstamo a interés variable en el que las oscilaciones a la baja del índice de referencia, repercutirán en una disminución del precio del dinero.

  • La falta de información suficiente de que se trata de un elemento definitorio del objeto principal del contrato.

  • La creación de la apariencia de que el suelo tiene como contraprestación inescindible la fijación de un techo.

  • Su ubicación entre una abrumadora cantidad de datos entre los que quedan enmascaradas y que diluyen la atención del consumidor en el caso de las utilizadas por el BBVA.

  • La ausencia de simulaciones de escenarios diversos, relacionados con el comportamiento razonablemente previsible del tipo de interés en el momento de contratar, en fase precontractual.

  • Inexistencia de advertencia previa clara y comprensible sobre el coste comparativo con otros productos de la propia entidad.

El Tribunal Supremo aclaró que, el que se diera al menos una de las circunstancias anteriores, era suficiente para que la cláusula suelo de esas entidades financieras fuera nula.

– Los bancos afectados por la Sentencia del Tribunal Supremo, deberán eliminar esas cláusulas suelo de los contratos en los que se insertan y cesar en su utilización.

– Sin embargo los contratos de préstamo hipotecario (en los que existían esas cláusulas declaradas nulas por el Tribunal Supremo) que se hallen en vigor y suscritos por las entidades afectadas, seguirán subsistiendo.

– Los efectos de la Sentencia no son retroactivos, es decir, no se devolverán las cantidades ya satisfechas con anterioridad.

¿Cómo actuar si la persona consumidora comprueba que su hipoteca contiene cláusulas suelo?

– Si se es cliente de alguna de las tres entidades financieras afectadas por la Sentencia del Tribunal Supremo (BBVA, Cajamar y Novacaixagalicia Banco), estos bancos proceden de manera automática a su eliminación, lo cual implicará una bajada de las cuotas mensuales a pagar, ya que habrá una adaptación de la hipoteca a los niveles actuales de Euribor.

– Si no se es cliente de alguna de las entidades afectadas por la Sentencia del Tribunal Supremo, las cláusulas suelo, si existen, son perfectamente legales (jurídicamente dichas entidades financieras no están obligadas a eliminar estas cláusulas) pero la Sentencia del Tribunal Supremo crea jurisprudencia lo cual quiere decir que, si se dan los requisitos de la Sentencia del Tribunal Supremo, se podrá exigir su nulidad ante los Tribunales. En este caso, se recomienda seguir los pasos que se establecen a continuación:

  • Revisar la hipoteca con el fin de comprobar si contiene cláusula suelo y que se cumple con lo indicado en la Sentencia del Tribunal Supremo para que esa cláusula pudiera ser declarada nula en su momento.

  • Si se comprueba la existencia de esa cláusula suelo, puede reclamar sus pretensiones o hacer un requerimiento a la sucursal bancaria por escrito.

  • Si tras lo anterior no se consiguiera una solución satisfactoria, se podrá presentar una reclamación o queja ante el servicio de atención a la clientela de la entidad financiera en cuestión, que deberá ser contestada en el plazo de 2 meses desde su presentación.

  • Si se estuviera disconforme con la contestación del servicio de atención a la clientela o si pasan los 2 meses sin contestación por parte de la entidad, se podrá presentar la reclamación ante el Servicio de Reclamaciones del Banco de España (http://www.bde.es/clientebanca/home.htm), siendo requisito imprescindible para reclamar ante el Banco de España el haber reclamado de manera previa ante la entidad. La tramitación por parte del Banco de España finalizará con un Informe que, si bien no es vinculante, su sentido puede ser utilizado en un hipotético procedimiento judicial ulterior.

  • Si en virtud del Informe anterior la situación con el Banco sigue siendo no satisfactoria para la persona consumidora, se puede acudir a la vía judicial y presentar la oportuna demanda, ya que la Sentencia del Tribunal Supremo crea jurisprudencia. La justicia se puede pronunciar en su momento de manera que dé o no dé la razón a la persona consumidora.

El Tribunal Supremo ha avalado que la extinción de un préstamo no impide que el prestatario presente una demanda para que se le devuelva el importe indebidamente cobrado por cláusulas suelo abusivas.

El alto tribunal estima así el recurso presentado por la titular de un préstamo hipotecario contra el fallo de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Badajoz.

Los titulares del préstamo suscribieron en 2007 un crédito hipotecario de 90.000 a devolver en treinta años, tras un periodo inicial de seis meses en el que solo se satisfarían intereses, con un interés anual del 4,564 hasta enero de 2008, que a partir de entonces se calcularía con el euríbor a un año más un 0,50%.

El contrato incluía una cláusula suelo mínima del 4,5%, que los clientes pidieron a la entidad financiera que retirara después de que el Tribunal Supremo se pronunciara en 2013 sobre dichas cláusulas abusivas, petición que fue ignorada.

El 4 de diciembre de 2015 los demandantes vendieron el inmueble, pero no fue hasta el 31 de diciembre de ese mes -18 meses después de solicitar la retirada de dicha cláusula- que la entidad financiera les comunicó que archivaba la reclamación.

Los demandantes procedieron entonces a reclamar las cantidades indebidamente pagadas por la aplicación de la cláusula abusiva, y tras pasar por primera instancia y por la Audiencia Provincial de Badajoz, el Supremo les ha dado la razón.

No hay fundamento legal, señala el fallo de la Sala de lo civil, adoptado en Pleno, para afirmar que la consumación de un contrato impida el ejercicio de la acción de nulidad.

Más aún, recuerda la sentencia, el Código Civil fija el momento de consumación del contrato como término inicial del plazo para ejercitar la acción de nulidad por error, dolo o falsedad de la causa, es decir, para reclamar.

Y lo mismo se puede aplicar en caso de que venza el préstamo, añade al Supremo.

Por todo ello, declara nula la sentencia del juzgado extremeño y le insta a dictar una nueva sentencia.

Desde la asociación de consumidores Asufin valoran el fallo del Supremo, que coincide con los postulados que defienden en los tribunales ‘desde hace mucho tiempo’, señala su presidenta, Patricia Suárez.

Los afectados por cláusulas abusivas pueden reclamar y recuperar el dinero pagado de más por una cláusula suelo o una multidivisa, aunque hayan vendido la casa o la hayan perdido en una ejecución hipotecaria, destaca Suárez.

El Tribunal Supremo ha dado este diciembre una de cal y una de arena en el asunto de las cláusulas suelo hipotecarias. Si hace días sus magistrados abrieron la puerta a que puedan reclamar el dinero indebidamente abonado a la banca aquellos consumidores con cláusulas opacas cuyo préstamo esté ya vencido, ahora recuerdan que esta condición es perfectamente válida si fue negociada individualmente entre las partes. Así lo entiende el alto tribunal en el caso de una hipoteca novada en la que la cláusula suelo fue renegociada a la baja, motivo por el que acaba de emitir uno de sus escasos fallos favorables a la banca en esta materia.

El asunto es el de una pareja de consumidores que firmaron la novación de un préstamo hipotecario en noviembre de 2008 con Banco Andalucía, entidad jerezana que fue absorbida un año después por Banco Popular, que a su vez fue adjudicado a Banco Santander en junio de 2017 ante su malograda situación contable. Como resultado de la novación, la cláusula suelo del 3,5% contenida en el crédito original fue rebajada al 3%. Esta condición fue denunciada por los clientes en enero de 2015 ante el Juzgado de lo Mercantil número 1 de Sevilla, que desestimó su demanda. La misma senda siguió, cuando recurrieron, la Audiencia Provincial de Sevilla, con la única salvedad de que les evitó la especial imposición en costas con la que cargaron.

El asunto ha acabado llegando al Supremo, que también ha fallado en contra de los consumidores al dar por probado que la rebaja de la cláusula suelo “fue fruto de la negociación entre los prestatarios y el banco”, dado que se enmarca en “una novación que se ciñó a aspectos muy puntuales”: la amortización, el tipo de interés y la rebaja de la cláusula suelo, “modificación beneficiosa para el prestatario”.

“El control de transparencia solo es aplicable a las cláusulas no negociadas en contratos celebrados con consumidores. Por tanto, las alegaciones sobre cómo debe realizarse ese control de transparencia son irrelevantes, pues la cláusula suelo de la escritura de novación no es susceptible de ser sometida a tal control, al ser una cláusula negociada”, concluye el Supremo, cuya jurisprudencia avala el uso de las cláusulas suelo siempre que se trata de condiciones negociadas y comercializadas con la debida transparencia.

El primer gran aval judicial del Tribunal Supremo al uso de cláusulas suelo, con un fallo favorable a la banca, llegó en el invierno de 2017 cuando sus magistrados desestimaron el recurso de unos clientes de Caja Rural de Teruel reclamando la devolución de las cuantías pagadas al probar la entidad que los prestatarios habían negociado la cláusula pidiendo que se igualara a otra que ofrecía su competencia.

La banca no comienza bien el año: el TS abre las puertas a otra avalancha de demandas

09/01/2020 05:00 Adelantado en

Otro varapalo más para los bancos, de consecuencias difíciles de prever. La reciente sentencia 662/2019, del Tribunal Supremo, publicada el pasado diciembre, sienta la doctrina de que la extinción del contrato de préstamo hipotecario no priva a quienes fueron prestatarios de pedir la nulidad de la cláusula suelo y la restitución de lo indebidamente pagado.

Reconoce así un criterio que ya se venía defendiendo por la mayoría de las audiencias provinciales.

El 20 de junio de 2016, los prestatarios de un préstamo hipotecario ya extinguido presentaron ante el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Olivenza una demanda solicitando la declaración de nulidad de la cláusula suelo del préstamo hipotecario suscrito con la entidad bancaria nueve años antes.

El juzgado, acogiendo la tesis esgrimida por el banco, desestimó la demanda argumentando que el préstamo hipotecario había sido cancelado con anterioridad (al transmitirse por los prestatarios el inmueble hipotecado), y ello implicaba que no existía vinculación contractual, ni la cláusula abusiva podía ya producir efecto alguno, y en consecuencia, al haberse extinguido la obligación y agotado la relación contractual, no procedía acoger las pretensiones del demandante.

Igual suerte corrió la demanda en la apelación ante la Audiencia Provincial de Badajoz, que desestimó el recurso interpuesto por los prestatarios bajo el argumento de resultar imposible la declaración de nulidad de una cláusula suelo de un préstamo inexistente al tiempo de presentar la demanda, pues el contrato habría cumplido y agotado su finalidad económico-jurídica.

En el fallo de la Audiencia de Badajoz está presente la idea de la inseguridad jurídica y del quebranto económico que se generaría (al banco) de admitir la nulidad de las cláusulas abusivas de préstamos ya extinguidos, con la consiguiente restitución económica a los prestatarios.

Fachada del Tribunal Supremo, en Madrid. (EFE)

El Tribunal Supremo entra a analizar el recurso de casación presentado y determina que la consumación o la extinción del contrato no impiden el ejercicio de la acción de nulidad de una cláusula abusiva.

Coincide este importante fallo con la decisión del Consejo General del Poder Judicial de prorrogar entre seis meses y un año, en función de las necesidades concretas de cada territorio y órgano judicial, los —polémicos desde su creación— juzgados especializados en cláusulas abusivas, que comenzaron a operar en junio de 2017.

Tales juzgados no han logrado evitar el atasco judicial provocado por la multitud de demandas reclamando la nulidad de determinadas cláusulas abusivas en los contratos entre consumidores y entidades bancarias.

Y no parece que, a pesar de la prórroga, se vaya a evitar el atasco. Ni tampoco que tal prórroga, ya de por sí exigua, vaya a ser suficiente, especialmente tras la sentencia del Tribunal Supremo.

La cosa va para largo. Unos cuantos años, diría yo (me aventuraría a considerar que no menos de cuatro). Salvo que el conflicto se resuelva de alguna otra manera, que hoy por hoy, tras varios intentos de solución, no se ve.

Los bancos seguirán litigando, sabedores del resultado final (más del 95% de las sentencias que recaen en lo relativo a la nulidad de las cláusulas suelo resultan condenatorias para los bancos), hoy no ya con la confianza de que los consumidores no demanden, sino para traspasar a ejercicios futuros y distribuir en el tiempo las consecuencias económicas de esta situación, favorecidos por la excesiva lentitud judicial en la resolución de las demandas presentadas por los consumidores. Y es que la capacidad de respuesta de los juzgados especializados ante tal avalancha de reclamaciones es limitada.

La sentencia del Tribunal Supremo abre las puertas a otras muchas reclamaciones en los casos en que la hipoteca ya se haya extinguido (y no solo por pago; piénsese, por ejemplo, en procedimientos de ejecución hipotecaria). La posibilidad de demandar y recuperar lo indebidamente pagado puede ir mucho más allá de las cláusulas suelo: cláusulas multidivisa, gastos hipotecarios –incluyendo el impuesto sobre actos jurídicos documentados—, intereses de demora, comisión de apertura… Algunas de estas cuestiones están pendientes aún de que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) resuelva una cuestión prejudicial planteada por el Juzgado de Primera Instancia 17 de Palma de Mallorca.

Mención aparte merece el índice de referencia de préstamos hipotecarios (IRPH), que puede llegar a ser, junto con las cláusulas suelo, el otro gran protagonista de esta ola de demandas. Los hipotecados que tenían su hipoteca referenciada al IRPH es muy posible que puedan llegar a reclamar a sus entidades la nulidad de la cláusula y la restitución de lo indebidamente pagado, incluso aunque su hipoteca esté ya extinguida.

El abogado general del TJUE presentó el pasado septiembre sus conclusiones, considerando que el IRPH puede resultar abusivo por falta de transparencia. Este criterio hace ya presumir lo que puede ser la sentencia definitiva del TJUE, que se espera a lo largo de este año.

Los juzgados especializados van a tener que reforzarse, y mucho. Sus prórrogas serán inevitables, y acaso la vida de estos juzgados, nacidos con vocación temporal para atender a una determinada situación, se alargue muchos años.

Los bancos lo saben, y sus servicios jurídicos son conscientes de que después de las demandas por cláusulas suelo, multidivisas, gastos, índices IRPH, etc., vendrán otras muchas. Pero, aparte de las cuestiones meramente jurídicas, están las económicas, que son las que cuentan: balances y cuentas de resultados, y la necesidad de diferir y distribuir en el tiempo el impacto de las pérdidas por restitución de lo indebidamente cobrado a los consumidores. De otro modo, no se explica que los bancos, que apenas obtienen un 3% de sentencias favorables en materia de cláusulas suelo, se empeñen en seguir litigando, como si algún día pudiera llegar a revertirse una doctrina judicial tan asentada, que, incluso, se ha ido endureciendo progresivamente en perjuicio de los intereses de las entidades bancarias y en favor de los consumidores. Por el contrario, en este escenario, la lentitud y el colapso de los juzgados juegan a favor de los bancos.

*Javier Goizueta es abogado y analista financiero. Especializado en Derecho Mercantil y en procesos de fusión y adquisición de empresas, actualmente es socio director del departamento mercantil de Kennedys Abogados en España. Comenzó su carrera profesional en 1993 en Cuatrecasas, en el año 2000 se incorporó a KPMG, donde permaneció hasta su integración en Siemens Gamesa en 2012. Ha sido profesor universitario e impartido clases en diversos másteres jurídicos, entre otros, IE e ISDE.

El TS anula una cláusula suelo que un alto ejecutivo suscribió con el Banco Popular 

El Tribunal Supremo ha declarado nula la cláusula suelo de un contrato de subrogación hipotecaria suscrito entre Banco Popular y un alto ejecutivo, señalando que la elevada cualificación profesional del prestatario no suple el deber de información del banco, que deberá restituir al demandante lo indebidamente cobrado.

El Juzgado de lo Mercantil número 10 de Barcelona estimó íntegramente una demanda contra Banco Popular en la que se reclamaba la nulidad de la cláusula suelo que incluía la escritura de subrogación en el préstamo hipotecario del promotor y la restitución de lo indebidamente cobrado, según recuerda Europa Press.

Posteriormente, la Audiencia Provincial de Barcelona consideró que la cláusula suelo era «clara y sencilla» y que los demandantes debían necesariamente conocerla al haber tenido capacidad de negociación, en la medida en que se mejoraron determinadas condiciones del contrato, por lo que revocó la sentencia.

El caso se elevó al Tribunal Supremo, que ha dado la razón a los demandantes al considerar que el hecho de que se trate de una subrogación en el préstamo hipotecario del promotor que vende la vivienda «no exime a la entidad bancaria de su obligación de suministrar al consumidor información que le permita adoptar su decisión de contratar con pleno conocimiento de la carga económica y jurídica que le supondrá subrogarse como prestatario en el préstamo hipotecario, sin necesidad de realizar un análisis minucioso y pormenorizado del contrato».

Asimismo, el Alto Tribunal señala que, si eximiera a la entidad financiera de sus deberes de información por tratarse de una subrogación, se estaría incumpliendo la normativa europea y la legislación nacional de protección de los consumidores. En cuanto al argumento de que la elevada cualificación profesional del prestatario le habría permitido comprender mejor la información que se le hubiera suministrado, el Tribunal Supremo señala que este hecho no suple la información que no se le suministró.

Unive Abogados, que ha defendido el caso, ha celebrado que esta sentencia «abre la puerta para que altos ejecutivos puedan reclamar la cláusula suelo de sus hipotecas».

«Nos encontramos ante un éxito judicial determinante en la defensa de los derechos de los consumidores afectados por las cláusulas suelo, habida cuenta que el Tribunal Supremo reitera que los deberes de información de las entidades financieras se mantienen intactos cuando nos encontramos ante una subrogación hipotecaria o ante unos prestatarios con una elevada cualificación profesional o académica», ha explicado el letrado Adrián López.

El TS da la razón a un matrimonio de Olivenza y establece que las cláusulas suelo se pueden reclamar en hipotecas liquidadas

Fachada principal del Tribunal Supremo:: HOY

El Supremo apunta que la extinción de la crédito no priva a los afectados por esa cláusula abusiva del derecho de recuperar sus importes

J. M. CAMARERO Jueves, 19 diciembre 2019, 16:21

Los ciudadanos afectados por la aplicación de una limitación mínima en los tipos de interés de su hipoteca (la conocida como cláusula suelo) pueden solicitar al banco la devolución de las cuantías pagadas de más, cuando los tipos han estado por debajo de ese límite, incluso aunque ya hayan amortizado toda la hipoteca y se haya liquidado con la entidad financiera.

Ese es el criterio que mantiene la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo, donde han determinado que la mera extinción del contrato del préstamo, y por tanto el hecho de que esté inactivo, no impide que el cliente pueda recuperar ese dinero derivado de los ‘suelos’.

El alto tribunal sostiene que «la extinción del contrato no priva a quienes fueron prestatarios de ejercitar la acción dirigida a obtener la declaración de nulidad de la cláusula suelo, por ser abusiva, y la restitución de lo indebidamente pagado en aplicación de dicha cláusula», indica la sentencia.

El caso deriva de un conflicto hipotecario en Olivenza, donde el abogado Roberto Antúnez Horcajo solicitó la nulidad de la cláusula suelo insertada en el contrato firmado por un matrimonio en 2007 con Caja Rural de Extremadura. Además, pedían que se condenara a la entidad a la devolución de las cantidades indebidamente cobradas desde la sentencia de mayo de 2013 del Supremo, la que fijaba doctrina sobre esta materia y defendía la devolución.

El fallo del Supremo revoca una sentencia de la Audiencia Provincial de Badajoz, dictada contra unos clientes de la caja extremeña que eran titulares de una hipoteca con un suelo del 4,5%. En 2015, vendieron su vivienda y cancelaron el préstamo, cuya cláusula suelo ya había sido objeto de reclamación sin obtener respuesta por parte del servicio de atención al cliente de la entidad.

Los afectados acabaron acudiendo a los tribunales en junio de 2016 solicitando la devolución de lo que se les habría cobrado por la aplicación de una cláusula abusiva. El Juzgado de Primera Instancia de Olivenza desestimó su demanda, como también lo hizo en segunda instancia la Audiencia Provincial, por estar el crédito ya extinguido.

Sentencia del Tribunal Supremo abre nueva vía para reclamar por las cláusulas suelo.

Una sentencia pionera del Tribunal Supremo (TS) abre la puerta a nuevas demandas contra las entidades bancarias por las controvertidas clausulas suelo.

Esta semana hemos tenido conocimiento de una nueva resolución del Tribunal Supremo que anula cláusula suelo de una hipoteca cuyas condiciones fueron revisadas por la prestataria y el banco años después por una novación.

Si bien es verdad que en esa negociación, la clienta aceptó expresamente la cláusula, el Alto Tribunal considera que se mantuvo el «déficit de información», por lo que revocó un fallo de la Audiencia de Sevilla que 2014 daba la razón al banco.

Evidentemente, la sentencia sienta un precedente para las cláusulas suelo abriendo una nueva vía para aquellos consumidores que aún no se decidieron a demandar judicialmente a su banco, al haber firmado con posterioridad una novación que modificaba las condiciones de sus préstamos.

La clave está en el déficit de información en las cláusulas suelo, ya que el Tribunal Supremo considera que ni en la primera hipoteca ni en la novación firmada a posteriori se contempló por parte del banco un «plus de información y tratamiento principal de la cláusula suelo que permitía a la clienta adoptar su decisión con pleno conocimiento de la carga económica y jurídica que comportaba dicha cláusula».

La sentencia, del 15 de junio y a la que ha tenido acceso Efe, revoca así un fallo de la Audiencia de Sevilla que en octubre de 2014 dio la razón al Banco Popular cuando recurrió el fallo inicial del juzgado mercantil número 1 de Sevilla, que en septiembre de 2014 había resuelto a favor de la demandante y anulado la cláusula suelo del préstamo por falta de transparencia.

Según la sentencia del TS, difundida por Efe, la entidad siempre mantuvo un «déficit de información, que no queda suplido por la merca lectura de la escritura o por la claridad gramatical que pueda resultar de la redacción de la cláusula suelo».

Si aún no has reclamado recopila tu escritura de préstamo hipotecario inicial, la escritura de novación firmada a posteriori y tu último recibo del préstamo, y acude a nosotros para que podamos revisar tu documentación.

Para ello puedes enviarnos un correo electrónico a la dirección: [email protected] o llamarnos al teléfono 952 21 35 40.

La cláusula suelo son unos tipos de interés que fijan los bancos en el momento que un usuario quiere que se le conceda una hipoteca. El índice que marca la tasación de la mayoría de hipotecas a tipo variable es el Euríbor. En este tipo de hipotecas los intereses que pide una entidad son la suma del Euríbor y un porcentaje que fija el banco, a revisar anualmente. Al ser éste un índice que fluctúa periódicamente, algunos bancos acordaron con los clientes unos topes para asegurarse un cobro mínimo que no esté sujeto a esa volatilidad. Estos topes son las llamadas cláusula suelo.

Es España ha habido mucha polémica con esta medida de los bancos. En el año 2009 comenzó una bajada vertiginosa: el Euríbor se situó por debajo del 3% y actualmente se sitúa en negativo. Este descenso, que de no existir la clausula suelo, habría provocado que los clientes pagaran mucho menos dinero en sus cuotas. Por tanto se activaron las demandas de los usuarios contra los bancos, que aseguraban que no conocían su existencia y que las diferencias entre los suelos y los techos (los topes por arriba y por a bajo) eran abusivas. El Tribunal Supremo en mayo de 2013 decició anular estas cláusulas suelo, pero no se devolvió.

Los bancos acordaron estas cláusulas con los clientes para asegurarse unos mínimos ante la volatilidad del mercado

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TUE) ha dictaminado este miércoles que los bancos deben devolver todo el dinero cobrado de más a los clientes afectados por la existencia de cláusulas suelo en sus contratos hipotecarios, al haber rechazado que se pueda aplicar una retroactividad limitada en el tiempo por ser «incompleta e insuficiente».

La justicia europea ha concluido que esta limitación es contraria a la normativa comunitaria y, por tanto, las entidades financieras deben finalmente reintegrar a los afectados por las cláusulas suelo la totalidad del importe que se ha cobrado de más, desde el inicio de cada contrato hipotecario, y no a únicamente a partir del 9 de mayo de 2013, como determinó el Tribunal Supremo.

El Supremo ya decretó en 2013 abusivas la mayoría de estas condiciones

El Tribunal Supremo consideró como abusivas estas cláusulas, al entender que los consumidores no habían sido informados de la carga económica y jurídica que se les imponía, pero fijó en la fecha de la sentencia, el 9 de mayo de 2013, la retroactividad máxima para que su nulidad sólo tuviera efectos de cara a futuro.

Las cláusulas suelo son aquellas que fijaban un tope mínimo de intereses que los clientes de contratos hipotecarios debían pagar. Estas cláusulas han impedido a los afectados beneficiarse de la caída del Euríbor, principal índice de referencia para la mayoría de las hipotecas en España.

El tribunal con sede en Luxemburgo ha considerado que la legislación europea se opone a una jurisprudencia nacional según la cual los «efectos restitutorios» vinculados a la nulidad de una cláusula abusiva se limitan a las cantidades indebidamente pagadas tras la sentencia de la resolución judicial que, precisamente, de clara el carácter abusivo de la cláusula.

La justicia europea las ha tumbado definitivamente al considerarlas contrarias a la normativa comunitaria

Además, argumenta que este carácter abusivo «debe tener como consecuencia el restablecimiento de la situación en la que se encontraría el consumidor de no haber existido dicha cláusula», por lo que tiene que permitir «la restitución de las ventajas obtenidas indebidamente por el profesional en detrimento del consumidor». También subraya que el propio Tribunal de Justicia de la UE «es el único que puede decidir acerca de las limitaciones en el tiempo que han de aplicarse».

Después de todo esto, la justicia europea declara que la limitación en el tiempo de las devoluciones priva a los afectados «del derecho de obtener las cantidades que pagaron indebidamente a los bancos. Por ello, concluye que tal limitación supone una protección «incompleta e insuficiente» que no es un medio «adecuado y eficaz» para garantizar el cese del uso de las cláusulas suelo.

Impacto para la banca

El TUE ha resuelto con esta sentencia tres casos prejudiciales acumulados, que afectan a Cajasur, BBVA y Banco Popular, después de que un juzgado de Granada y la Audiencia Provincial de Alicante.

En el asunto también estaban personados la Abogacía del Estado, que defendía la sentencia del Supremo y, por tanto, limitar en el tiempo la devolución de las cantidades a los afectados, y la Comisión Europea, cuyos servicios jurídicos consideraban que los bancos deben reintegrar la totalidad de los importes cobrados de más.

De esta forma, las entidades financieras españolas se verán obligadas a devolver hasta 7.600 millones de euros a sus clientes afectados por las cláusula suelo, según un informe del Banco de España elaborado para la causa y que fue expuesto por las partes involucradas en la vista oral que se celebró el 26 de abril de este año. El impacto mínimo que recoge este informe es de 5.000 millones, pero los cálculos de Goldman Sachs limitan el coste adicional para la banca a 3.000 millones.

Entre las entidades que han informado sobre el impacto adicional que podría tener una sentencia a favor de la retroactividad total de las devoluciones destaca BBVA, que ha cifrado su coste máximo en 1.200 millones. Por su parte, Caixabank cree que tendría un efecto sobre sus cuentas de 750 millones y Bankia de 101 millones.

Todo sobre las reclamaciones de las cláusulas suelo de las hipotecas

El concepto hipoteca viene acompañado de mucha polémica, en concreto, cuando está relacionado con las cláusulas suelo. Mucho se ha hablado de estas cláusulas abusivas y de la manera de poder reclamar el cobro de las mismas.

A día de hoy, si tu hipoteca posee cláusula suelo tienes el derecho (y la ley te ampara) para comenzar un proceso de reclamación y recibir el dinero gastado por esta cláusula.

Para una mayor comprensión de esta situación, vamos a comenzar por el principio.

¿Qué son las cláusulas suelo en una hipoteca?

Las cláusulas suelo son una cláusula estipulada en el contrato hipotecario que establece un límite mínimo al interés aplicable en dicho préstamo. Esto quiere decir que aunque el interés baje (Euribor), el consumidor no se puede beneficiar de la reducción de la cuota de intereses en esos casos.

Es claramente una opción contractual que favorece la posición de las entidades bancarias y no las de sus clientes.

¿Son ilegales las cláusulas suelo?

El Tribunal de Justicia de la UE sentencia el 21 de diciembre de 2016 a favor de la total acción retroactiva en la devolución de aquellas cláusulas aplicadas de forma abusiva.

El concepto diferencial es la palabra “abusiva”, las cláusulas suelo abusivas son ilegales y pueden reclamarse. Una cláusula es abusiva en tanto cuanto no se ofrezca la máxima transparencia e información sobre la misma al consumidor.

Desde esta sentencia del Tribunal de Justicia de la UE, los consumidores que acrediten una cláusula abusiva tienen derecho a reclamar los gastos pertinentes a la misma.

¿Cómo se puede reclamar los gastos de las cláusulas suelo?

En la actualidad, existen dos vías para poder hacer uso de la reclamación de las cláusulas suelo: vía extrajudicial y la vía judicial. Siempre es importante acudir a abogados expertos en reclamaciones de indemnizaciones como welegal.es para poder realizar dichas reclamaciones con la mayor seguridad posible.

La vía extrajudicial contempla un escenario alejado del tedioso y largo camino judicial. Se sustenta en el Real Decreto-ley 1/2017, de 20 de enero para medidas urgentes de protección de consumidores en materia de cláusulas suelo.

Los bancos están obligados a aceptar las reclamaciones de las cláusulas suelo por parte de todos sus clientes. Tienen 3 meses para dar una solución factible al cliente. Éste si no está de acuerdo con la cantidad ofrecida puede reclamar por la vía judicial.

La vía judicial es un proceso mucho más largo y burocrático que puede deslizarse lentamente en el tiempo. Además tiene la particularidad que si la cantidad estimada es menor (que la ofrecida vía extrajudicial), las costas del juicio van a cargo del afectado.

Por último, cabe resaltar una situación más en este complejo contexto, el Tribunal Supremo bloquea la devolución total de los fallos anteriores a diciembre de 2016, por el hecho que una sentencia en firme no puede volver a revisarse.

En este sentido se han dado casos, que una sentencia previa a la fecha anteriormente citada permitía la devolución parcial de la cláusula suelo, pero a día de hoy no puede reclamar el resto.

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