Seguros de daños

No entraremos a explicar de manera extensa y detallada cuáles son las funciones del Consorcio de Compensación de Seguros (CCS) y para qué sirve, ya que necesitaríamos una “Wikipedia”. Pero lo que haremos de manera muy genérica es explicar cómo nos afecta a los usuarios, en los casos más frecuentes, a la hora de cobrar accidentes que se han producido en unas circunstancias muy concretas.

¿Qué es el Consorcio de Compensación de Seguros?

El Consorcio de Compensación de Seguros es una “entidad de derecho público con personalidad jurídica propia”. Esta frase viene a decir que es una “aseguradora privada” que pertenece al Estado español pero que tiene unas funciones muy concretas que las Leyes españolas le confieren. Algunas de sus actividades son la de liquidadora de aseguradoras, la cobertura de riesgos extraordinarios, la de Fichero Informático de Vehículos Asegurados (FIVA) y un largo etcétera de funciones.

La actividad del Consorcio de Compensación de Seguros

El CCS se creó para dar respuesta a dos necesidades básicas:

  1. La propia actividad aseguradora, es decir, asegurar los riesgos o accidentes de carácter extraordinario.
  2. La actividad de “fondo de garantía”.

Una cosa a tener en cuenta es que el Consorcio de Compensación de Seguros no está para “ganar dinero” como sería el caso de una aseguradora “normal”. El CCS sólo está para dar servicio al ciudadano, y por lo tanto, su actitud es muy distinta a la de muchas aseguradoras comerciales convencionales.

RECLAMAR MI INDEMNIZACIÓN

Actividad aseguradora. Lo que paga el Consorcio de Compensación de Seguros de riesgos extraordinarios

Todas las personas que tenemos un seguro de daños propios del vehículo, o sea, un seguro de coche a todo riesgo (cubrimos nuestros daños al vehículo además de los daños a los perjudicados), un seguro de vida, de accidentes, del hogar, de comercio, de comunidades, de empresas,…, pagamos una pequeña parte del precio al Consorcio de Compensación de Seguros. De este modo, cuando aseguramos nuestros bienes o nuestra persona estamos asegurados con dos seguros a la vez. Uno es nuestro seguro “normal” (SegurCaixa, MGS, MAPFRE,…) y el otro es el CCS.

Esto se hace porque las aseguradoras “normales” no pagan los accidentes derivados de daños materiales, personales o lucro cesante (pérdida de beneficios) cuando las circunstancias del accidente son inundaciones, terrorismo, tempestad ciclónica atípica u otros riesgos recogidos en el “reglamento de seguro de riesgos extraordinarios”, y por tanto, eso lo paga el CCS.

Otra cosa que el Consorcio de Compensación de Seguros paga son los “daños a terceros” cuando el ejército español o la policía, sea autonómica o estatal, en tiempos de paz, hace daño a alguien. Sería el caso que la Guardia Civil nos colisiona por detrás con el coche o que un soldado despistado, haciendo maniobras, nos destruye nuestra casa de un “bombazo” propinado por un tanque. Pero atención, ésto lo cubre el Consorcio de Compensación de Seguros siempre y cuando tengamos contratado un seguro de daños propios. El tema de la «responsabilidad civil» de la policía o el ejercito se llama «responsabilidad patrimonial de la administración» y eso lo pagan seguros especiales que cubren este tipo de daños a los que destinaremos unos cuantos posts.

El CCS jamás paga accidentes derivados de la responsabilidad civil de las personas. Eso lo paga cada aseguradora, y si uno no tiene seguro, lo deberá pagar de su bolsillo.

Nota final: No podemos asegurarnos directamente con el Consorcio de Compensación de Seguros. No es una aseguradora comercial “normal”. Ahora bien, si no hay ninguna aseguradora “normal” que quiera asegurarnos un seguro obligatorio, como es el caso del SOA en motos o coches de conductores noveles, puedes contratar tranquilamente ese seguro con el Consorcio de Compensación de Seguros.

Actividad de “fondo de garantía”

Pero hay situaciones donde los ciudadanos estamos desprotegidos y el Consorcio de Compensación de Seguros actúa como “fondo de garantía”, para pagarnos y luego “buscarse la vida” de cómo recobrar eso que nos ha pagado como perjudicados.

Resulta que, cuando un vehículo robado o sin seguro nos causa daños materiales o personales, la aseguradora que se ocupa de indemnizar nuestros daños, lesiones, días de baja y resto de cosas derivadas de la responsabilidad civil del conductor es el CCS, y luego ya reclamará al ladrón, si lo encuentra, o al que iba con el coche sin el SOA.

Otro caso donde el Consorcio de Compensación de Seguros paga las lesiones a los perjudicados en accidentes de tráfico es cuando el causante del accidente se da a la fuga y, por tanto, es desconocido.

Otra de las situaciones donde el CCS actúa como fondo de garantía es cuando se hace cargo de todos esos siniestros en curso pendientes de indemnizar cuando una aseguradora de las “normales” se va a la quiebra.

RECLAMAR MI INDEMNIZACIÓN

¿Cuándo debemos dar parte al Consorcio de Compensación de Seguros?

Debemos dar parte al CCS en cualquiera de las situaciones descritas en este post. En su página web están los teléfonos de atención al cliente, así como las cuentas de correo electrónico para contactar con ellos.

En futuros posts explicaremos cómo lo hace el Consorcio de Compensación de Seguros para indemnizar determinados accidentes y qué particularidades tienen a la hora de tramitar tu siniestro.

Consorcio de Compensación de Seguros

Nota preliminar: Aunque el Consorcio extiende su actividad a otros sectores del ramo del seguro, lo que se va a mostrar a continuación se ciñe al mundo del automóvil.

ORIGEN

Se puede decir que el Consorcio es la respuesta que el Estado ha hecho para salvar los intereses de los perjudicados cuando se producen siniestros que no están cubiertos por el seguro privado. Este sería el caso, por ejemplo, de tener un accidente con un vehículo contrario que no dispusiera de seguro, y además, su conductor fuera insolvente. En tal caso, el usuario perjudicado lo sería por dos veces, una por el propio accidente, y otra vez más porque no iba a percibir indemnización alguna.

Ante esta situación, y otras que a continuación se mostrarán, y ya que la empresa privada no lo cubre, el Consorcio está presente.

Se trata de un organismo Público, que depende, actualmente, del Estado.

Los aspectos que se van a desarrollar, por tanto, son los siguientes:

  • Qué es
  • Donde está
  • Funciones: qué cubre
  • Exclusiones
  • Ámbito de cobertura
  • ¿De qué se nutre el Consorcio?
  • Indemnizaciones y franquicias del Consorcio

QUE ES

El Consorcio de Compensación de Seguros es una entidad pública empresarial, adscrita al correspondiente Ministerio del Estado, con personalidad jurídica propia y plena capacidad de obrar, dotada de patrimonio propio, distinto al del Estado, y sujeta en su actividad al ordenamiento jurídico privado, lo que significa que el Consorcio queda sometido en su actuación, al igual que el resto de las entidades de seguros privadas, a la Ley 30/1995, de 8 de noviembre, de Ordenación y Supervisión de los Seguros Privados, y a la Ley 50/1980, de 8 de octubre, de Contrato de Seguro.

Su Estatuto Legal fue aprobado por la Ley 21/1990, de 19 de diciembre, y modificado por la citada Ley 30/1995.

El Consorcio de Compensación de Seguros es un instrumento al servicio del sector asegurador español, plenamente integrado en el mismo, y que cuenta con una dilatada experiencia en el ámbito de las actividades que desarrolla.

Patrimonio del Consorcio

El Consorcio de Compensación de Seguros tiene un patrimonio propio y distinto al del Estado. Sus ingresos lo constituyen sus primas, sus recargos y el producto de sus inversiones, y, como cualquier otra entidad aseguradora, constituye las oportunas Provisiones Técnicas y mantiene un margen de Solvencia.

El Consorcio cuenta entre sus activos con un importante patrimonio inmobiliario, integrado, en su mayor parte, por edificios de Madrid y Barcelona destinados a uso de oficinas. La estrategia inversora de la Entidad se orienta a la adquisición de inmuebles de la máxima calidad y representatividad en zonas de primer orden, y su arrendamiento a grandes clientes institucionales públicos y privados.

Trayectoria histórica

Sus orígenes datan de hace más de setenta años si nos remontamos a 1928, en que se creó la Comisaría del Seguro Obligatorio de Viajeros, que pasó a integrar en 1981 un organismo único junto con el Fondo Nacional de Garantía de Riesgos de la Circulación y el propio Consorcio de Compensación de Seguros. 1928 fue también el año en que vio la luz el seguro de crédito a la exportación, ámbito en el que tan importantes cometidos viene desempeñando esta Entidad.

Aparte de los antecedentes citados de finales de los años veinte, en 1941 se creó con carácter de provisionalidad, y para dar respuesta a las necesidades indemnizatorias originadas por la Guerra Civil (1936-1939), el Consorcio de Compensación de Riesgos de Motín. A partir de 1954 la iniciativa adquirió un carácter permanente y de proyección de futuro, configurándose lo que es hoy el Consorcio de Compensación de Seguros, no sin antes haber servido, circunstancialmente, para atender otros grandes siniestros: incendio de Santander, en febrero de 1941; incendio de Canfranc, en abril de 1944; incendio de Ferrol, en mayo de 1944; explosión de minas en Cádiz, en agosto de 1947; explosión de polvorín en Alcalá de Henares, en septiembre de 1948.

Desde esa fecha el Consorcio aparece íntimamente ligado a la cobertura de los siniestros extraordinarios, como figura central de un sistema de indemnización por daños catastróficos único en el mundo. Pero en su trayectoria histórica iría asumiendo otros cometidos, como los relacionados con el Seguro de Crédito a la Exportación, con el Seguro Agrario Combinado, o con el Seguro de R.C. de Automóviles de Suscripción Obligatoria. Los seguros del Cazador y de Riesgos Nucleares, también entrarían a formar parte de su elenco de actividades de carácter subsidiario y de fondo de garantía. Y, por último, desde comienzos de 1998, su actividad se extiende también al campo de la Responsabilidad Civil Medioambiental, habiendo entrado a formar parte del Pool Español de Riesgos Medioambientales.

Esencial, sin duda, y como consecuencia de la lógica y preceptiva adaptación a la normativa comunitaria, fue la transformación que representó la entrada en vigor en 1991 de su Estatuto Legal. A partir de ese momento el Consorcio, además de perder la exclusividad en la cobertura de los riesgos extraordinarios, dejó de ser Organismo Autónomo pasando a convertirse en Sociedad Estatal, para quedar enmarcado hoy día en la categoría de Entidad Pública Empresarial, tal como fue configurada por la Ley 6/1997, de 14 de abril, de Organización y Funcionamiento de la Administración General del Estado.

DONDE ESTÁ

FUNCIONES: QUE CUBRE

Las actividades del Consorcio se enmarcan en las funciones aseguradoras y no aseguradoras que tiene legalmente encomendadas. Respecto de las primeras cabe destacar su carácter de subsidiaridad en el ámbito del seguro español, siendo su actuación en los siguientes órdenes:

  • Asegurador directo de participación del mercado, es decir, como una compañía aseguradora más, pero con la circunstancia de que actúa en mercado privado, es decir, cuando al usuario, por los motivos que fueran, no es acogido en el sector privado para hacer el seguro del automóvil.
  • Cubrir a los perjudicados las indemnizaciones que correspondan cuando se dan determinadas circunstancias de falta de seguro, insolvencia del asegurador, etc.
  • Cubrir a los perjudicados las indemnizaciones que correspondan cuando se dan determinadas circunstancias de Riesgos Extraordinarios, tales inundaciones, terremotos, etc.

A.-Actividad Aseguradora

La actividad del Consorcio en este ámbito se asemeja a la realizada por cualquier entidad aseguradora mediante el cobro de una prima y la emisión de una póliza, en los siguientes casos:

    • Contratación de la cobertura de responsabilidad civil de suscripción obligatoria derivada de la circulación de vehículos a motor cuando no haya sido posible contratar tal seguro con una entidad aseguradora.

      El artículo 2 del Decreto 632/1968, dice, literalmente, lo siguiente:

      «Todo propietario de vehículos a motor que tenga su estacionamiento habitual en España vendrá obligado a suscribir un contrato de seguro por cada vehículo de que sea titular que cubra, hasta la cuantía de los límites del aseguramiento obligatorio, la responsabilidad civil a que se refiere el artículo 1 anterior. No obstante, el propietario quedará relevado de tal obligación cuando el seguro sea concertado por cualquier persona que tenga interés en el aseguramiento, quien deberá expresar el concepto en que contrata.»

      Ahora bien, si un usuario pretende contratar un seguro con una entidad privada, y ésta lo rechaza, la libertad de conducir un vehículo le está siendo, en la realidad, denegada. Por ello, para preservar, por encima de todo, dicha libertad, en el supuesto de ser rechazado el usuario por el mercado privado, el Consorcio tiene la obligación de acogerlo.

    • Contratación de la cobertura de las obligaciones derivadas de la responsabilidad civil por hechos de la circulación de los automóviles integrantes de la Comunidad de Vehículos Oficiales (vehículos del Estado, Comunidades Autónomas, Corporaciones Locales y Organismos Autónomos o Entidades de Derecho Público adscritos a cualquiera de ellos), cuando se solicite concertar este seguro con el Consorcio.

Únicamente para estos vehículos, si contaran con la cobertura obligatoria contratada con el Consorcio, podrá éste también extender la cobertura al seguro voluntario, esto es, en exceso de los límites mínimos obligatorios, si así se le solicita.

B.- Contingencias especiales

Como responsable subsidiario de la cobertura, corresponde al Consorcio, dentro del ámbito territorial y hasta el límite cuantitativo del aseguramiento obligatorio, hacerse cargo de la indemnización cuando se produzcan daños, en las circunstancias que a continuación se especifican:

    • Vehículo desconocido: Daños a las personas exclusivamente, por siniestros ocurridos en España, en los que el vehículo causante fuera desconocido.
    • Vehículo sin seguro: Daños a las personas y en los bienes cuando el vehículo causante, con estacionamiento habitual en España, estuviera sin asegurar.

Quedan excluidos de la indemnización del Consorcio los daños a las personas y en los bienes sufridos por quienes ocupasen voluntariamente el vehículo causante del siniestro, conociendo que el mismo no estaba asegurado, siempre que el Consorcio probase que aquellos conocían tal circunstancia.

    • Vehículo robado: Daños a las personas y en los bienes cuando el vehículo causante, con estacionamiento habitual en España y estando asegurado, hubiera sido robado.

Quedan excluidos de la indemnización del Consorcio los daños a las personas y en los bienes sufridos por quienes ocupasen voluntariamente el vehículo causante del siniestro, conociendo que el mismo había sido robado, siempre que el Consorcio probase que aquellos conocían tal circunstancia.

  • Controversia entre el Consorcio y la Entidad aseguradora: Daños a las personas y en los bienes en los supuestos incluidos dentro del ámbito de aseguramiento obligatorio o en los contemplados en los tres párrafos precedentes, cuando surgieran controversias entre el Consorcio y la entidad aseguradora acerca de quién debe indemnizar al perjudicado. Si ulteriormente se resolviese o acordase que corresponde indemnizar a la entidad aseguradora, ésta reembolsará al Consorcio la cantidad indemnizada más los intereses legales, incrementados en un 25% de la misma, desde la fecha en que abonó la indemnización.
  • Entidad aseguradora en insolvencia o liquidación: Daños a las personas y en los bienes cuando la entidad aseguradora del vehículo con estacionamiento habitual en España hubiera sido declarada en quiebra, suspensión de pagos o, habiendo sido disuelta y encontrándose en situación de insolvencia estuviese sujeta a un procedimiento de liquidación intervenida o ésta hubiera sido asumida por la Comisión Liquidadora de Entidades Aseguradoras (CLEA).

C.- Riesgos extraordinarios

El objetivo del Consorcio es indemnizar, en régimen de compensación, los siniestros producidos por acontecimientos extraordinarios acaecidos en España, y que causen daños en las personas y en los bienes en ella situados.

Es característica del sistema español definir los riesgos catastróficos que cubre en consideración al enorme potencial de pérdidas que son susceptibles de generar, pero sin condicionar la protección a que se produzcan acontecimientos que afecten a un número muy elevado de asegurados o a una extensión territorial muy amplia, ni a que ocasionen daños muy cuantiosos que permitan calificar el evento de «catástrofe». Es posible que el siniestro afecte sólo a un asegurado, teniendo pleno derecho a la indemnización, la cual, por lo tanto, no requiere que por parte de los poderes públicos se emita una declaración oficial de «catástrofe» o de «zona catastrófica». La cobertura es automática una vez ocurrido alguno de los eventos garantizados.

  • Fenómenos de la naturaleza: inundaciones extraordinarias, terremotos, maremotos, erupciones volcánicas, tempestad ciclónica atípica y caídas de cuerpos siderales y aerolitos.

    El riesgo que más daños produce en España es el de inundación, y, a efectos de cobertura, se entiende por tal la que procede de aguas de escorrentía de lluvias o deshielo; desbordamiento del mar, lagos o ríos; y embates de mar en la superficie terrestre.

  • Riesgos derivados de comportamientos de incidencia política o social: actos de terrorismo, rebelión, sedición, motín y tumulto popular, así como los hechos o actuaciones de las Fuerzas Armadas o de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en tiempo de paz.

EXCLUSIONES

No entrará en juego la cobertura del Consorcio y, por tanto, no habrá derecho a indemnización, cuando se dé alguna de las siguientes circunstancias:

  • En cuanto a ramos de seguro: carecer de un seguro sobre los bienes siniestrados, o que, teniéndolo, pertenezca a un ramo al que el Consorcio no extiende su cobertura (ni cobra recargo), caso de los seguros de vida, de transporte de mercancías, de construcción y montaje, de responsabilidad civil, de pérdida de beneficios, de enfermedad, de defensa jurídica, de asistencia en viaje, los seguros agrarios combinados, etc.
  • En cuanto a la causa directa del siniestro: que ésta sea distinta a las mencionadas en los riesgos cubiertos. Así, no se cubren los daños producidos directamente por lluvia, granizo, viento o peso de la nieve; o por goteras, filtraciones o humedades; o bien por rotura de presas, alcantarillas o canales artificiales (salvo si la rotura se produjo como consecuencia de inundación); así como por hundimientos, corrimientos, desprendimientos o erosiones del terreno no ocasionados por inundación; o los producidos por conflictos armados. De igual modo, no se cubrirán los daños que, por su magnitud y extrema gravedad, sean calificados por el Gobierno español como «catástrofe o calamidad nacional», hecho que nunca se ha producido en la historia del Consorcio, a pesar de las grandes pérdidas ocasionadas por algunos eventos catastróficos.
  • En cuanto a los bienes dañados: que el daño se haya producido como consecuencia de vicio o defecto del bien en cuestión, o por mero transcurso del tiempo.
  • En cuanto al tipo de daños: que se trate de daños indirectos (por ejemplo, no están cubiertos los producidos por alteraciones en el suministro de cualquier tipo de energía), o de daños consecuenciales (pérdida de beneficios).

ÁMBITO DE COBERTURA

Si el siniestro tiene lugar en un Estado adherido al Convenio Multilateral de Garantía distinto de España (Alemania, Austria, Bélgica, Croacia, República Checa, Chipre, Dinamarca, República Eslovaca, Eslovenia, Finlandia, Francia, Gran Bretaña, Grecia, Holanda, Hungría, Irlanda, Islandia, Italia, Luxemburgo, Noruega, Portugal, Suecia y Suiza) por un vehículo con estacionamiento habitual en España, el Consorcio, en su actividad en el ámbito del Seguro de Responsabilidad Civil de Automóviles de Suscripción Obligatoria, tanto desde el punto de vista subsidiario, como desde el que afecta a la contratación de seguro directo, aplica la cobertura en los límites fijados por el Estado miembro en el que tenga lugar el siniestro. Con la salvedad de que si éste se ha producido dentro de ese ámbito territorial, pero en un Estado miembro del Espacio Económico Europeo, la cobertura del Consorcio se atiene a los límites establecidos para España, siempre que éstos sean superiores a los establecidos en el Estado donde haya ocurrido el siniestro.

¿DE QUE SE NUTRE EL CONSORCIO?

Actividad aseguradora

Por Resolución de la Dirección General de Seguros de 30 de diciembre de 1992 se autoriza al Consorcio a determinar individualmente -y teniendo en cuenta, en su caso, la posible antiselección que pueda darse- el recibo de prima a pagar por aquellos asegurados cuya cobertura de seguro obligatorio no haya sido aceptada por las entidades aseguradoras. Y por la misma Resolución se aprobaron las tarifas vigentes para las primas a aplicar por el Consorcio para la cobertura de la Comunidad de Vehículos Oficiales, tanto por seguro obligatorio como por seguro voluntario.

Contingencias especiales y Riesgos Extraordinarios

Un 3 por ciento de la prima comercial máxima para cada riesgo asegurado, que deberán aplicar las entidades aseguradoras al suscribir la cobertura obligatoria de un vehículo, y así ha de reflejarse en el correspondiente recibo de prima.

Forma de recaudación

El procedimiento de recaudación es distinto según se trate de primas (actividad en seguro directo) o de recargos (contingencias especiales y riesgos extraordinarios). En el caso de las primeras el Consorcio las recauda directamente, y si se trata de los segundos son las entidades aseguradoras las encargadas de la recaudación y de su posterior ingreso al Consorcio.

El artículo 82.1 de la Ley 30/1995, de 8 de noviembre, de Ordenación y Supervisión de los Seguros Privados, determina expresamente que los contratos de seguro celebrados en régimen de derecho de establecimiento o en régimen de libre prestación de servicios que cubran riesgos localizados o asuman compromisos en España, estarán sujetos a los recargos a favor del Consorcio de Compensación de Seguros para cubrir las necesidades del mismo en el ejercicio de sus diversas funciones (compensación en riesgos extraordinarios, Fondo de Garantía en seguro de R.C. Autos, subvenciones a la CLEA), así como a los demás recargos y tributos legalmente exigibles en las mismas condiciones que los contratos suscritos con entidades aseguradoras españolas.

INDEMNIZACIONES Y FRANQUICIAS DEL CONSORCIO

Actividad aseguradora

El Consorcio ha de satisfacer al perjudicado, y hasta el límite legalmente establecido (70 millones de euros por daños físicos a las personas; y 15 millones de euros por siniestro, en daños materiales), el importe de los daños sufridos. Para exigir el cumplimiento de esa obligación por parte del Consorcio, el perjudicado o sus herederos pueden ejercitar la acción directa, la cual prescribe transcurrido un año.

Además de las indemnizaciones anteriormente expresadas, el Consorcio asumirá la totalidad de los gastos de asistencia sanitaria si ésta fuera prestada en un centro por él reconocido, y hasta un total de 600 euros si el centro no estuviera reconocido.

Franquicia

A la indemnización que corresponda por daños materiales, se aplicará una franquicia de 210 euros. en el supuesto de accidente ocasionado por vehículo robado, o de 420 euros. cuando el vehículo causante carezca de seguro.

Contingencias especiales

El Consorcio debe indemnizar a los perjudicados dentro del ámbito territorial y hasta el límite cuantitativo del aseguramiento obligatorio, teniendo opción también el perjudicado a la acción directa contra el Consorcio, al cual, por otro lado, no le está permitido condicionar el pago de la indemnización a la prueba por parte de aquél de que la persona responsable no puede pagar o se niega a hacerlo.

Además de las indemnizaciones anteriormente expresadas, el Consorcio asumirá la totalidad de los gastos de asistencia sanitaria si ésta fuera prestada en un centro por él reconocido, y hasta un total de 600 euros si el centro no estuviera reconocido.

Franquicia

A la indemnización que corresponda por daños materiales, se aplicará una franquicia de 210 euros . en el supuesto de accidente ocasionado por vehículo robado, o de 420 euros. cuando el vehículo causante carezca de seguro.

Riesgos extraordinarios

  • Reparación o reposición: Partiendo de que la cobertura de estos riesgos debe amparar los mismos bienes o personas, y al menos por idéntica suma asegurada que la establecida para los otros riesgos previstos en la póliza de seguro ordinario, la indemnización a efectuar en su caso por el Consorcio comprenderá el importe correspondiente a los gastos de reparación o reposición de lo dañado (en automóviles, el importe correspondiente al valor de mercado en el momento anterior al siniestro, si hay siniestro total), en función del importe que como suma asegurada corresponda al seguro contratado. También se tendrán en cuenta los pactos de inclusión facultativa («valor de nuevo», «seguro a primer riesgo» o «con límite de indemnización», etc.) que en la póliza se hayan introducido, y será de aplicación la regla proporcional en caso de infraseguro.
  • Otros gastos: Se incluyen en la indemnización los gastos de salvamento, siempre que no sean desproporcionados al valor de lo salvado, así como los gastos de desbarre, extracción de lodos, u otros similares, con el límite del 4 por ciento de la suma asegurada.

Franquicias del Consorcio

n los seguros de personas no se efectuará deducción alguna por franquicia, mientras que en el seguro de daños en las cosas, y tratándose de daños directos, la franquicia a cargo del asegurado será de un 7 por 100 de la cuantía de los daños indemnizables. No obstante, esta franquicia no será de aplicación a los daños que afecten a vehículos asegurados por póliza de seguro de automóviles en cualquiera de sus modalidades (daños propios y, a partir de julio de 2016, también las que cubran solamente responsabilidad civil), a viviendas o a comunidades de propietarios de viviendas.

En el caso de la cobertura de pérdida de beneficios, la franquicia a cargo del asegurado será la misma prevista en la póliza, en tiempo o en cuantía, para daños consecuencia de siniestros ordinarios de pérdida de beneficios. De existir diversas franquicias para la cobertura de siniestros ordinarios de pérdida de beneficios, se aplicarán las previstas para la cobertura principal.

La franquicia se aplicará en cada siniestro y por cada situación de riesgo en que se hallen los bienes objeto de cobertura.

La cobertura de riesgos extraordinarios definida por la Ley tiene la consideración de protección obligatoria mínima, por lo que, si estos riesgos son cubiertos por una entidad aseguradora, se puede aplicar una franquicia menor, o no aplicar ninguna. Pero si, por no asumirse en la póliza privada, es el Consorcio quien se encarga de la cobertura, entonces tales franquicias serán aplicadas siempre. En este caso, la entidad aseguradora emisora de la póliza ordinaria puede, si lo desea, anular su efecto, haciéndose cargo sólo de la franquicia, sin que este hecho signifique que la entidad aseguradora privada esté cubriendo riesgos extraordinarios, ni que, por tanto, quepa excluir la actuación del Consorcio.

Valoración pericial: Es condición previa a la indemnización la valoración de los daños por parte de los Peritos que designe el Consorcio.

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Todos los vehículos en circulanción deben poseer un seguro ya que, en caso de sufrir un accidente de tráfico, serán las compañías aseguradoras quienes se hagan cargo de los gastos originados por el mismo, ya sean materiales o personales pero, ¿quién se responsabiliza en el caso de que el infractor no tenga seguro o el coche se dé a la fuga?

En efecto, se trata del Consorcio de Compensación de Seguros (CCS), una entidad aseguradora pública dependiente del Ministerio de Economía, Industria y Competitividad, se hace cargo de las indemnizaciones siempre que los siniestros se produzcan en territorio español, las personas implicadas residan en él y se den los siguientes supuestos:

1.- Accidente con vehículo desconocido. El CCS cubrirá las indemnizaciones en el caso de que se hayan producido lesiones personales y daños materiales.

2.- Accidente con vehículo sin asegurar. El CCS pagará las indemnizaciones por lesiones y por daños materiales con independencia de la gravedad de las lesiones.

3.- Accidente con vehículo robado. El CCS pagará las indemnizaciones por lesiones y por daños materiales.

4.- Accidente con aseguradora en quiebra. Se hace responsable del pago de cualquier indemnización por daños físicos y por daños en el automóvil, cuando el vehículo culpable estuviera asegurado por una entidad disuelta o insolvente.

5.- Accidente con vehículo importado. Se encargan de la indemnización cuando se trate de un accidente con vehículo importado desde otro país de la Comunidad Europea, siempre que el vehículo no tenga seguro.

Cuando un conductor sufre un accidente con otro vehículo y éste se da a la fuga, si no se actúa correctamente nos resultará difícil que el Consorcio se haga responsable de la indemnización.

Desde TRAFICOAYUDA nos aconsejan llamar siempre a la Policía Local o Guardia Civil si se encontrase alguna vez en esta situación, ésta se personará en el lugar de los hechos y comprobará que, efectivamente, existen indicios de la participación de otro vehículo, y con su testimonio, nos será más fácil reclamar ante el Consorcio de Compensación la indemnización que nos corresponda.

Aunque no podemos asegurarnos directamente con el CCS, cuando contratamos un seguro de automóvil de forma indirecta recibimos la protección del Consorcio de Compensación de Seguros, que asume la cobertura obligatoria de los automóviles no aceptados por las compañías aseguradoras, así como la de los organismos públicos que lo soliciten.

La figura del Consorcio de Compensación de Seguros surge para cubrir siniestros que hayan sido ocasionados por fenómenos naturales o para indemnizarnos cuando la compañía contraria no se haga responsable, ya que sus coberturas nos protegen automáticamente, sin necesidad de que haya que firmar ninguna póliza con él. Por eso es muy importante saber qué es el Consorcio de Compensación de seguros (CCS).

Pese a que España no es un país que se vea especialmente afectado por catástrofes naturales, es importante saber que entre las funciones principales del CCS se encuentra la de cubrir los daños ocasionados por inundaciones, terremotos, maremotos u otros fenómenos naturales. Además, también cubre los siniestros cuando no hay respuesta de la parte contraria, y los acontecimientos derivados de ciertos hechos de incidencia política o social, siempre que haya una póliza suscrita en alguno o algunos de los ramos respecto de los que la legislación vigente establece la obligación de incluir en sus correspondientes coberturas la garantía de estos riesgos.

Además de conocer la información sobre qué es el consorcio de compensación de seguros, hemos de tener en cuenta que para que éste pueda actuar, es necesario que el riesgo extraordinario se produzca en España o lo sufran personas con residencia en el país. Se trata de un instrumento al servicio del sector asegurador español y que está muy integrado en él. Es importante destacar que cubre los fenómenos de la naturaleza en lo que denomina riesgos extraordinarios, donde también se engloban otros hechos cubiertos como los ocasionados violentamente como consecuencia de terrorismo, y tumulto popular, entre otros o los hechos o actuaciones de las Fuerzas Armadas o de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en tiempo de paz.

Por ejemplo, si a consecuencia de una riada nuestro vehículo sufre algún tipo de desperfecto, o se inunda nuestro garaje y se ve afectado nuestro automóvil, y contamos con un seguro que cubra el bien dañado y esté al corriente de pago, el CCS se basará en los capitales asegurados por nuestro seguro para calcular cuál es la indemnización que nos corresponde. En definitiva, para saber qué es el Consorcio de Compensación de Seguros tendremos que saber que también puede funcionar como un fondo de garantía cuando la aseguradora se encuentre en situación de insolvencia, donde funciona como entidad liquidadora.

Los coches afectados por la DANA, al Consorcio de Compensación de Seguros

La DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos) ha dejado en los últimos días, además de víctimas mortales, casas destrozadas, cuantiosos daños en mobiliario público e, incluso, vehículos destrozados, arrastrados por corrientes de agua. En general, los daños causados por fenómenos meteorológicos extremos no están cubiertos por el seguro del coche aunque el vehículo esté asegurado a todo riesgo. Sin embargo, esto no significa que no vayan a cubrir los problemas, sino que responderá el Consorcio de Compensación de Seguros (CCS).

El CCS es una entidad pública empresarial adscrita al Ministerio de Economía y Empresa que desempeña múltiples funciones en el ámbito del seguro, entre las que destacan las relacionadas con la cobertura de los riesgos extraordinarios, el seguro obligatorio de automóviles, el seguro agrario combinado y la liquidación de entidades aseguradoras, informa el periódico 20 minutos.

El Consorcio asume la cobertura obligatoria de los automóviles no aceptados por las compañías aseguradoras, así como la de los organismos públicos que lo soliciten. También indemniza los daños ocasionados por vehículos desconocidos, sin seguro o robados, y se hace cargo de indemnizar los daños asegurados en bienes y personas en situación de riesgos extraordinarios que, en el caso de que sea por la naturaleza, incluye: inundación, embate de mar, vientos fuertes (superiores a 120 km/h ó 96km/h con precipitación de 40 mm/h), terremoto, maremoto, tornado y erupciones volcánicas, así como caídas de cuerpos siderales y aerolitos. En el caso de que sean causados por el hombre se incluye: terrorismo, rebelión, sedición, motín y tumulto popular, así como actuaciones de las Fuerzas Armadas o de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en tiempos de paz.

El CSS no se hacer cargo de los daños causados por cualquier tipo de fenómeno meteorológico extremo, como granizo, el peso de la nieve ni los vientos inferiores a 120 km/h, o lluvia directa sobre el bien asegurado, ya que se trata de fenómenos corrientes, más habituales, para los que existen pólizas que incluyen coberturas contra daños meteorológicos en las aseguradoras privadas.

En el caso de daños causados por la DANA sí que se hace cargo el CSS, por eso los conductores afectados deben comunicarlo inmediatamente a través de la página web del CSS o llamando a los teléfonos: 900 222 665 ó 952 367 042. Para corroborar que se trata de un riesgo extraordinario, es importante aportar pruebas o informes (policiales, de bomberos, meteorológicos, etc) o incluso aportar testigos.

Los propietarios de los vehículos que sufrieron las consecuencias de los incendios provocados la noche del pasado miércoles en Barcelona están a la espera de saber si el Seguro se hará cargo o no de los daños causados. Aunque, atendiendo a la normativa vigente, la respuesta es un sí. Sin embargo, hay algunos matices y consideraciones que deben ser tenidos en cuenta.

Si el coche tiene póliza a todo riesgo, entonces no hay duda de que el Seguro se hará cargo del siniestro. Pero, si se trata de una póliza de daños a terceros y el propietario no ha contratado una cobertura de incendios, la compañía no está obligada a abonar ninguna cantidad.

No obstante, las especiales circunstancias en las que se produjeron los hechos abren una puerta para que todos los damnificados reciban una compensación por parte del Seguro, con independencia del tipo de póliza contratada. Eso sí, es imprescindible que el vehículo siniestrado esté asegurado.

Esta particularidad obedece a la existencia en el sistema asegurador español del Consorcio de Compensación de Seguros (CCS), una entidad que se encarga de asumir los llamados riesgos extraordinarios. Si los técnicos del CCS consideran que lo sucedido en las calles de Barcelona el pasado miércoles debe ser catalogados de riesgo extraordinario, será esta institución la que se encargue de indemnizar a lo propietarios de los coches quemados.

En ese supuesto, no se harán distinciones entre los que tienen una póliza a todo riesgo y los titulares de una póliza de daños a terceros. Todos serán indemnizados. La normativa establece que los vehículos con seguro gozarán de la cobertura de riesgos extraordinarios del Consorcio, incluso los ciclomotores, motocicletas, vehículos agrícolas o quads que solo tengan contratada la cobertura de responsabilidad civil.

Un coche quemado en la protesta en Barcelona (David Zorrakino / EP)

¿Qué es un riesgo extraordinario?

Esta determinado por un reglamento fijado a través de un Real Decreto de 2004. En este documento se definen los riesgos extraordinarios y también las exclusiones. Entre los primeros, se hace referencia al ‘tumulto popular’. El texto en concreto especifica que se trata de “toda actuación en grupo y con la finalidad de atentar contra la paz pública que produzca una alteración del orden, causando lesiones a las personas o daños a las propiedades, siempre que el hecho no tuviese carácter terrorista o fuese considerado motín˝.

Atendiendo a esta definición, cabe pensar que los hechos del pasado miércoles son un riesgo extraordinario y será, por lo tanto, el CCS quien se responsabilice del pago. No obstante, en las exclusiones, se anuncia que si las actuaciones tumultuarias se han producido en el marco de una manifestación celebrada con la correspondiente autorización administrativa entonces no se consideraran un riesgo extraordinario.

Varios expertos consultados por ‘La Vanguardia’ se inclinan a pensar que lo sucedido el miércoles es un riesgo extraordinario. Por lo tanto, el CCS sería el encargado de indemnizar a los propietarios de los coches quemados.

Otra cosa sería si estos mismos se producen en una manifestación con autorización administativa, como por ejemplo la huelga de hoy en Cataluña para la que incluso se han concretado servicios mimos. En ese caso, serán las compañías las que tendrán que pagar y solo harán frente a las coberturas contratadas.

Cabe recordar que, sean las aseguradoras o el CCS quien finalmente pague, la cantidad que se abonarán como máximo será igual al valor venal del vehículo en el momento del siniestro. De hecho, el procedimiento es que el Seguro se hace cargo de la reparación del vehículo si su coste es inferior al valor venal. Si es superior, en principio, la aseguradora o el Consorcio no se hace cargo de la reparación y procede a indemnizar a los asegurados.

El seguro de daños o según la Ley 50/1980 “seguro contra daños”, es un contrato de seguro cuyo objetivo es indemnizar al asegurado por los daños que haya sufrido.

El principio que rige todo seguro de daños consiste en que el seguro no puede hacer que la situación del asegurado sea mejor de la que tenía antes de contratar un seguro de daños, es decir, el asegurado no puede lucrarse al contratar un seguro de daños; sólo se le indemnizará por la pérdida real que haya sufrido, nunca por encima de ella.

¿Qué causas pueden producir el daño asegurado mediante un seguro de daños?

El daño por el que un asegurado, al contratar un seguro de daños, tendrá derecho a una indemnización puede producirse por varias causas:

  • Seguro sobre las cosas: Deterioro o inutilización de un bien.
  • Seguro de patrimonio: Cuando se produce la disminución del patrimonio personal del asegurado.
  • Seguro de lucro cesante: Pérdida de un rendimiento económico obtenido por una actividad concreta.

¿Cómo se liquida el siniestro en un seguro de daños?

El asegurado, al proceder a contratar un seguro de daños, debe probar la existencia de los objetos que desea asegurar. Si las dos partes, asegurado y asegurador, no se ponen de acuerdo sobre el valor de los objetos asegurados se deberá contratar a dos peritos, uno por cada parte para que realice dicha valoración.

Si estos dos peritos no se pusieran de acuerdo, se debería contratar a un tercero o en su caso valoraría los daños el juez de 1ª instancia del juzgado correspondiente donde se hallen los bienes.

Cuando se llega a un acuerdo entre las partes, los términos acordados se reflejan en un acta conjunta, en la que deben constar:

  • Las causas por las que se ha producido el siniestro.
  • La valoración de daños de los objetos asegurados.
  • La propuesta de indemnización a cobrar por el asegurado.

¿Qué tipos de seguro de daños nos podemos encontrar?

La ley española 50/1980, de Contrato de Seguro, regula 8 tipos de seguro de daños:

  • De incendio: Daños producidos por incendio en los objetos asegurados.
  • De transporte terrestre: Daños sufridos a consecuencia del transporte de las mercancías aseguradas.
  • De caución: Producido por el incumplimiento de las obligaciones del asegurador del contrato de seguro de daños.
  • De robo: Daños por la sustracción del objeto asegurado por parte de terceros.
  • De lucro cesante: Pérdida del rendimiento de una actividad económica.
  • De crédito: Pérdidas sufridas a consecuencia de la declaración de insolvencia de los deudores del asegurado.
  • De reaseguro: Consiste en contratar con otra compañía de seguros (reaseguradora) un seguro en el que se asuma una parte o la totalidad del coste de un posible siniestro.
  • De responsabilidad civil: Sirve para cubrir daños producidos a terceros por parte del asegurado.

¿Qué tipos de seguros existen? Seguros de daños o patrimoniales (II) 

En otro post anterior os contamos los tres tipos de seguros que existen. Y nos centramos en los seguros personales. Hoy abordamos los seguros de daños o patrimoniales. Quizás los más conocidos, se dividen en los que aseguran cosas (un coche, casa, etc.) y los seguros de responsabilidad civil, que protegen al asegurado en caso de que se produzcan reclamaciones provocadas por daños a terceros.

Enumeramos los seguros más habituales dentro de esta categoría: los de incendio, robo, automóviles, agrarios, pérdidas pecuniarias diversas, crédito y caución, transportes, de ingeniería y multirriesgos (hogar, industriales, comercios, etc.).

Los de incendio, robo y automóviles todo el mundo sabe en qué consisten. Nos vamos a detener en el resto, menos populares. ¿Qué cubren los seguros agrarios? Cubren los posibles riesgos de agricultores, ganaderos o explotaciones forestales. Estos pueden ser por daños producidos como consecuencia de inclemencias meteorológicas, incendios y que por ello se produzcan pérdidas de rendimientos, en la producción o daños diversos.

Los seguros de pérdidas pecuniarias diversas indemnizan en el caso de que se produzca una pérdida de rendimiento económico que podría haberse obtenido si no se hubiera dado el siniestro reflejado en el contrato. Por ejemplo, “una interrupción en la producción de una fábrica a consecuencia de una avería cubierta por la póliza de seguros. En este caso, el asegurador va a indemnizar al asegurado por la pérdida económica que dicha avería le haya ocasionado (pérdida de beneficios)”, explican en la web “Seguros y Pensiones para todos”, de la FUNDACIÓN MAPFRE.

En el caso de posibles impagos de tus deudores, con un seguro de crédito es la compañía aseguradora la que responde ante ellos. “Por ejemplo, una empresa tiene una deuda con otra de una cantidad determinada. Por el seguro de crédito se asegura que, en caso de insolvencia definitiva de la empresa deudora, la otra empresa tenga garantizados el pago de los créditos a su favor”.

En el seguro de caución indemnizan al asegurado en el caso de que el tomador incumpla sus obligaciones legales o contractuales. Un ejemplo: “Garantiza al comprador de una vivienda la devolución de las cantidades anticipadas al promotor, más los intereses legales de las mismas, en el caso de que este no le entregara la vivienda objeto de la compra-venta en los plazos convenidos”.

Los seguros de transportes indemnizan al asegurado cuando se producen daños durante el transporte de mercancías. Los seguros de ingeniería cubren los riesgos “derivados del funcionamiento, montaje o prueba de maquinaria o inherentes a la construcción de edificios y obras”.

Los seguros multirriesgo cubren diversos riesgos, como indica su nombre, en una sola póliza. Los más conocidos, los de hogar, que incluyen, entre otras coberturas: daños materiales, asistencia y responsabilidad civil.

Los seguros de responsabilidad civil cubren la indemnización por daños de todo tipo causados a terceros (por ejemplo, una gotera, incendio, explosión). También las fianzas y costas judiciales por reclamaciones de terceros (cuando el motivo de esta esté incluido en la cobertura). Dentro de esta modalidad también se pueden contratar seguros de responsabilidad civil para profesionales.

Daños

Nota importante: En esta página encontrará información que le ayudará a aclarar algunas definiciones de seguros, sin embargo, en ningún momento sustituye al contenido del Contrato de Seguro. Dicho contrato contiene cláusulas y condiciones específicas, que es conveniente entender, para conocer a detalle los alcances, limitaciones, derechos y obligaciones del Plan de Seguro que se contrate.

Area de Fuego
Se entiende por área de fuego aquellas instalaciones que se encuentren separadas entre si por una distancia de 15 mts, siendo de construcción maciza y de materiales incombustibles, o de 30 mts., en caso de construcción no maciza, de materiales combustibles o que contengan, manejen, procesen o almacenen substancias inflamables.

Bodega
Local destinado exclusivamente a guardar mercancías.

Coaseguro
Es la participación de responsabilidades entre Compañías de Seguros o entre el Asegurado y la Compañía de Seguros.

Combustión Espontánea
Es aquella que no se origina por la intervención de un foco calorífico externo que lo inicie, sino por procesos de oxidación de orden químico y bioquímico produciéndose residuos sólidos carbonosos y que puede ocasionar fuego cuando hay suficiente provisión de oxigeno.

Construcción Maciza
La edificada con los siguientes materiales en:
a) Muros: de piedra, tabique, block de concreto, tepetate, adobe o concreto armado, se permite que en estos muros existan secciones de vidrio block, o cualquier otro material resistente al fuego cuando menos por dos horas, y que estas no excedan de 12 metros cuadrados.

b) Entrepisos: de bóveda metálica, bovedillas, siporex, losa acero, tridilosa, bóveda de ladrillo sobre armazón de hierro o cemento armando.

c) Techos: de tabique, bovedillas, siporex, placas de materiales aglutinados resistentes al fuego cuando menos por dos horas, losa acero, tridilosa, metal desplegado, hormigón, o mezcla con espesor mínimo de 2 ½ centímetros, de concreto, láminas metálicas o de asbesto cementos, cristales sobre armazón metálico, asbesto y tejas de barro, pizarra o asbesto cemento.

También se consideran de construcción maciza los edificios estructurados con columnas de concreto o de acero, fachadas de cristal con entrepisos y techos de concreto.

Contenidos en Casa Habitación
Muebles particulares tales como ajuares de sala, comedor y recamara, ropa, objetos de arte y de fantasía espejos, cuadros, cortinas, alfombras, candiles, libreros e instrumentos musicales, aparatos eléctricos, objetos de loza, cristal, enseres de comedor, batería de cocina y en general, sobre todo el menaje de habitaciones particulares del asegurado, sus familiares y servidumbre.

Cuota Básica
Las cuotas que aparecen como básicas en esta tarifa son para las coberturas de Incendio y/o Rayo y están dadas por millar.

Deducible
La cantidad expresamente pactada que se deducirá de la indemnización que corresponda en cada siniestro.

Edificio
Conjunto de construcciones materiales principales y accesorias con sus instalaciones fijas (agua, gas, electricidad, calefacción, refrigeración y otras propias del edificio), excluyéndose los cimientos y aditamentos que se encuentren bajo el nivel del piso más bajo.
Se consideran parte del edificio los falsos techos, las alfombras fijas, tapices y maderas adheridas al suelo, paredes o techos, así como las bardas y muros independientes del edificio y construcciones adicionales en el mismo predio.
En el caso de edificios bajo el régimen de condominios, quedan incluidas las partes proporcionales de los elementos comunes del edificio.

Edificio de Construcción Superior
Edificio estructurado a base de vigas y columnas de concreto armado, acero o combinación de ambos, en el cual no existen muros que trabajen como elementos de carga, de acuerdo con el reglamento respectivo.

Existencias
Conjunto de materias primas, productos en proceso de fabricación y terminados, empaques, repuestos, accesorios y materias auxiliares que sean propias y necesarias por razón de la actividad.

Fuego Directo
Medio de calefacción producido por fuego o flama que no sea precisamente el de sistemas de resistencias eléctricas contenidas en cámaras cerradas, así como por vapor, aire o agua caliente.

Instalaciones
Equipos o aditamentos fijos a los edificios, necesarios para suministrar los servicios complementarios para que sea posible su utilización. No se considera como instalación la maquinaria y equipo para la actividad industrial y comercial, o las instalaciones especiales para un fin determinado.

Maquinaria y Equipo
Máquinas, herramientas y accesorios, incluyendo muebles útiles y enseres propios y necesarios al giro del negocio.

Mercancia
Toda clase de productos terminados, propios y necesarios al giro del negocio para su venta.

Materias Primas
Toda clase de materias propias y necesarias al giro del negocio en el estado en que se adquieran para su transformación.

Mejoras y Adaptaciones
Son aquellas que se agregan a un inmueble, que no son partes esenciales y que pueden asegurarse separadamente o bien como parte del contenido.

Mobiliario y Equipo de Comercio
Muebles, útiles y enseres incluyendo aparadores, mostradores, anaqueles, estantería y equipo en general propios y necesarios al giro del negocio asegurado.

Mobiliario y Equipo de Oficina
Muebles, útiles, enseres y equipo en general propio y necesario a una oficina.

Muro Corta Fuego
Tendrá la consideración de muro corta fuego aquel que está construido de piedra, tabique, tepetate, adobe, concreto armado u otro elemento constructivo similar resistente al fuego cuando menos por dos horas.

Nivel
Espacio utilitario comprendido entre dos elementos constructivos (piso y techo), con una altura mínima de 1.50 metros.

Parapeto
Es el que está construido en piedra, tabique, block de concreto, tepetate, adobe o concreto armado u otro elemento constructivo similar sin abertura alguna y que se eleve, como mínimo 90 cms. Por encima del techo más alto.

Producto Químico
Es aquella sustancia en cualquier estado (sólido, líquido o gaseoso), resultado de una mezcla o reacción de otros productos.

Productos en Proceso de Elaboración
Toda clase de materia prima que haya sufrido alguna transformación voluntaria dentro de la empresa para obtener el producto terminado, pero sin llegar a serlo.

Productos Terminados
Toda clase de productos elaborados por la empresa, tales como deben quedar para ser empacados, embarcados, vendidos o entregados.

Puerta contra Incendio
Puerta que cumple con el reglamento respectivo y cuyo objetivo es evitar la comunicación de dos riesgos protegiendo el paso del fuego.

Punto de Inflamación
Es la mínima temperatura a la que una sustancia puede emitir suficiente cantidad de vapor para producir una mezcla susceptible de inflamarse en presencia de un foco de ignición.

Resistencia al Fuego
Características de un elemento de construcción, componente, equipo o estructura, de conservar durante un mínimo de dos horas de estabilidad, al aislamiento térmico requerido y la no emisión de gases inflamables.

Sustancias Inflamables y Explosivas
Todas aquellas substancias en estado sólido líquido o gaseoso, con punto de inflamabilidad menor de 93 grados centígrados (200 grados F), tales como:
– Aceites, (vegetales minerales y animales), excepción de aceites y lubricantes en botes o tambores cerrados.
– Acido crómico cristalizado, cromatos y análogos.
– Acido pícrico y picratos.
– Acido salicílico cristalizado.
– Ácidos fuertes (sulfúrico, clorhídrico y nítrico).
– Azufre.
– Barnices, lacas, y pinturas preparadas con disolventes orgánicos (excluyendo los que estén empacados en receptáculos de metal cerrados herméticamente).
– Bebidas alcohólicas con graduación mayor de 22 grados Gay Lussac (con excepción de las embotelladas).
– Brea.
– Cal viva.
– Carbón en polvo.
– Carburo de calcio.
– Celuloide y otras substancias análogas.
– Cerillos y fósforos.
– Cianuros.
– Cloratos, cloritos, percloratos y percloritos.
– Colorantes y pigmentos excepto los envasados en receptáculos de metal cerrado herméticamente).
– Desperdicios compuestos por substancias carbonosas (papel, madera, textiles, etc.).
– Explosivos en general (incluyendo cartuchos o parque, cápsulas de percusión, cohetes y juegos artificiales).
– Fibras vegetales y sintéticas.
– Fósforo rojo, blanco y amarillo.
– Gases envasados a presión.
– Hidróxido de sodio y potasio en estado sólido o en solución con una concentración de 50 a 70% (de 48-55 grados Be.).
– Litio metálico.
– Magnesio metálico.
– Mecha para minas.
– Negro de humo (mineral, vegetal o animal).
– Nitratos y nitritos
– Pasturas secas.
– Pentasulfuro de antimonio.
– Permanganatos.
– Peróxidos.
– Polvo de aluminio y magnesio.
– Polvos de materiales orgánicos.
– Potasio metálico.
– Sesquisulfuro de fósforo.
– Sulfuro de antimonio.
– Sulfuro de hidrógeno.
– Tintes preparados con disolventes orgánicos (excluyendo las que están envasadas en receptáculos de metal cerrados herméticamente)

Sotechado
. Se entiende por sotechado, toda construcción que carezca de muros en dos o más de sus lados.

Suma Asegurada
La cantidad fijada por el asegurado en cada uno de los incisos de póliza que constituye el límite máximo de responsabilidad de la compañía de seguros en caso de siniestro, salvo pacto en contrario, corresponderá al valor real de los objetos asegurados en el momento anterior a la ocurrencia del mismo.

Tienda o Expedido
Local donde se venden artículos al público.

Transmisiones
Se entiende por transmisiones todo aquel mecanismo que comunica al movimiento del objeto mismo a otro por medio de bandas, cadenas y flechas, asimilándose a estas definiciones las tuberías conductoras de combustibles, electricidad, aire, agua y vapor.

Valor Real
a) En Edificios: La cantidad que sería necesaria erogar para reconstruir o reponer el bien dañado o destruido, deduciendo la depreciación física por uso.
b) En maquinaria, equipo, mobiliario y utensilios: La cantidad que sería necesaria erogar para reparar o reponer el bien dañado o destruido por otro de igual clase, calidad, tamaño o capacidad de producción, deduciendo la depreciación física por uso.

c) En mercancías e Inventarios: El precio corriente en plaza para el Asegurado.

Valor de Reposición
a) En Edificios: la cantidad que sería necesaria erogar para reparar o reponer el bien dañado, sin considerar reducción alguna por depreciación física por uso.

b) En maquinaria, equipo, mobiliario y utensilios: La cantidad que sería necesaria erogar para reparar o reponer el bien dañado, por otro de igual clase, calidad, tamaño o capacidad de producción, sin considerar reducción alguna por depreciación física por uso.

c) En mercancías inventarios: El precio corriente en plaza para el Asegurado.

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