Samsung gear s2 opiniones

El Gear S2 lo podríamos afrontar como algo nuevo por parte de Samsung – su primer smartwach redondo – pero también como su séptimo intento en los “wearables” para la muñeca. En el camino se han quedado intentos desde lo más variopinto hasta conceptos bastante interesantes para culminar en lo que parece, y en más de un sentido, primer producto “redondo” de los coreanos en la categoría.

Tras deslumbrar en el pasado IFA por diseño, el Samsung Gear S2 llega a nuestro banco de pruebas con varias asignaturas sobre la mesa. ¿Es realmente tan bueno como parecía a primera vista el interfaz de la corona en el día a día? ¿Acierta Samsung con la apuesta por Tizen para sus relojes? ¿Va a acabar de rematar el año Samsung tras el gran nivel de los S6? Más de una semana con el reloj nos ha permitido responder a estas preguntas.

Gear S2, review en vídeo del nuevo reloj de Samsung

¿Qué mejor que empezar viendo al Gear S2 en acción? De entrada aquí tenéis la review en vídeo

Samsung Gear S2, principales especificaciones

Antes de arrancar con nuestro análisis, vamos a repasar el conjunto de tecnologías con que Samsung ha equipado su primer smartwatch redondo. Hay que tener en cuenta que hay aspectos que varían entre las distintas versiones (Gear S2, Gear S2 Classic y Gear S2 3G que no veremos en la mayoría de países)

Samsung Gear S2, especificaciones técnicas

Dimensiones físicas

42.3 x 49.8 x 11.4 mm 47 gramos en la versión básica; 39.9 x 43.6 x 11.4 mm 42 gramos en el Classic; 44.0 x 51.8 x 13.4 mm 51 gramos en el 3G

Pantalla

1.2 pulgadas circular Super AMOLED. Protección Gorilla Glass 3

Resolución

360 x 360 píxeles; 302ppi

Procesador

Exynos 3250 a 1GHz; versión 3G viene con Qualcomm Snapdragon 400

RAM

512 Mb

Memoria

4 GB (no ampliable microSD)

Versión software

Tizen para wearables

Extras

Resistencia agua IP68

Conectividad

802.11n Wifi, Bluetooth 4.1, NFC; la versión 3G añade conectividad 3G con soporte e SIM

Sensores

Acelerómetro, giroscopio, ritmo cardíaco, luz ambiental, barómetro; la versión 3G añade GPS

Batería

250mAh versión básica y Classic; 300 mAh versión 3G (no extraíbles)

Precio

349 euros (en Amazon); la versión Classic se va a los 379 euros (Amazon)

La idea de reloj conectado tras el Gear S2

Quizás lo primero que tendríamos que afronta para clasificar el Gear S2 es la idea de smartwatch que hay detrás. Echando un vistazo al histórico de Samsung podemos subrayar que el principal cambio es el paso de la acumulación de funcionalidades en pro del diseño de producto y de interacción.

Nada de cámaras integradas en el reloj, nada de atender llamadas llevándonos la muñeca a la boca. El Gear S2 encaja mucho más en la filosofía de producto que hemos visto en el mercado el último año. La búsqueda de un diseño que huya del tamaño y estética de una «cosa muy tecnológica en la muñeca» y que en lo funcional se apalanque en ser un visualizador de las notificaciones en el móvil.

A eso hay que sumar que Samsung parece abandonar la idea de poner muros entre su ecosistema y el resto. El Gear S2, a pesar de no venir con el sistema operativo Android Wear, es compatible con teléfonos Android de otros fabricantes. De hecho para su prueba hemos utilizado tanto un S6 Edge como un OnePlus One, en ambos casos la experiencia a través de la aplicación dedicada a la gestión del reloj ha sido idéntica.

Aquí el requisito es disponer de al menos 1.5 GB de memoria RAM y tener Android 4.4, aunque no todos los que lo cumplen permitirán que asociemos nuestro reloj con ellos, conviene echar un vistazo a la amplia lista en la web de Samsung.

Por último hay un aspecto en el diseño de producto en el que un análisis siempre debería hacer un esfuerzo por separar la preferencia estética personal y el valor del diseño para conseguir el producto que el fabricante busca. Gear S2 se aleja del posicionamiento “techie” que destilaban los anteriores relojes de Samsung: antes bien son un producto de diseño que tampoco emula el posicionamiento de reloj de gama alta, están mucho más en el punto de de ser casuales y frescos, deportivos quizás con un pequeño toque futurista.

Los tipos de Gear S2

Aunque todos tienen el mismo tamaño de esfera, Samsung viene al mercado con varios tipos de Gear S2. Una primera clasificación la podemos hacer entre el «normal» o «básico», que es el que hemos probado para este análisis, y el Classic.

Gear S2 Classic

El Classic pretende posicionarse como más adulto más orientado a competir con un moto 360 o un Huawei Watch, con correa de cuero y más oscuro. El Gear S2 básico apunta a una estética y materiales más casuales, ambos comparten el tamaño de la esfera.

Por último tenemos una versión 3G del Gear S2 básico. Aunque en todos podemos añadir auricular bluetooth, sólo la versión 3G es la que ofrece una conectividad (añade GPS) que lo hace idóneo para salir sin el móvil. Sobre todo a la hora de hacer deporte, medir lo recorrido y tener el mapa a la vez que uno tiene conexión, algo que con el modelo que hemos analizado no es posible.

Este último va a ser difícil que lo veamos en acción. De entrada en España ni se plantea su comercialización de momento. La conectividad se articula a través del estándar e-SIM, de forma que Samsung no sacrifica diseño para introducir un slot con el que introducir y sacar una tarjeta. El precio a pagar es que sólo se verá esta versión 3G en los países en los que las operadoras y el marco legal lo permitan.

Con el Samsung Gear S2 en la muñeca, empezamos a utilizarlo

La primera asignatura con un smartwatch es la del tamaño, grosor y peso. El Gear S2 sale muy bien parado: sienta genial en la muñeca, resulta muy ligero y tiene un balance estupendo entre tamaño y peso.

Cierto es que, como apuntábamos, la apuesta de un único tamaño de esfera complica lo de gustar a todos. Servidor, por ejemplo, prefiere reloj grande y de apuesta estética más adulta (en este sentido el Classic me gusta más aunque en esa categoría creo que Motorola tiene todavía un punto superior en diseño), Gear S2 se sitúa en un terreno en el que todavía encaja en el tipo de reloj con público en los dos géneros y apetencias por tamaño.

Difícil conseguir que un smartwatch pueda pasar por un reloj convencional mejor que el Gear S2

Una mala noticia, el sistema de correas es propietario, por lo que el mercado de correas alternativas disponible para nuestro Gear S2 no es demasiado amplio. Sí que habrá – de hecho tenemos en el mercado para la salida – correas de terceros (algunas con pedigrí) y en las pruebas que hemos hecho, cambiarlas resulta fácil.

La de nuestra unidad de prueba, que es la que viene con el producto básico, es de silicona y tiene tacto de plástico. Para algo más adulto o elegante podemos optar por cambiar la correa de este Gear S2 normal o irnos a la versión Classic.

La esfera es de acero inoxidable, que no hace nada pesado el reloj. Lo más importante es el bisel giratorio sobre ella – más sobre él más adelante – y los dos botones en el lateral. Difícil conseguir que un smartwatch pueda pasar por un reloj convencional mejor que el Gear S2, siendo una de las asignaturas a las que Samsung tenía que afrontar si recordamos el espectacular pantallón curvo del anterior Gear S

El cargador del Gear S2 es inalámbrico. Funciona muy bien, la carga es rápida y añade la mejora respecto a otros (se me viene a la cabeza el del Moto 360) el ser magnético, lo que ayuda a que no se mueva y pueda suceder que dejamos el reloj en él y que no se esté cargando. Eso sí, como con otros relojes, el sacrificar el microUSB en la esfera del dispositivo supone que a la hora de viajar tenemos que acordarnos sí o sí de llevar este otro añadido que es el cargador inalámbrico.

Por último varios añadidos muy reseñables. Cuatro gigas de disco para almacenar música en el reloj, imágenes y vídeos y los datos de las aplicaciones. Quedan 2.5 gigas disponibles para el usuario con el sistema y algunas aplicaciones recién instaladas.

El mecanismo del bisel, la idea detrás de él, la ejecución, la experiencia de usuario completa con él… resultan magníficos

Trae NFC para el soporte de Samsung Pay y ese futuro de llegar a pagar con el reloj; también sensor de frecuencia cardíaca, muy bien integrado también con el servicio de Samsung, S Health; por último IP68 con resistencia al agua para que podamos ducharnos o llevarlo bajo la lluvia sin problemas.

Un pantalla circular para un reloj redondo

Samsung puede haber hecho muchos intentos, puede haber llegado más tarde al reloj circular, pero lo que ha conseguido con el interfaz basado en el bisel giratorio es una pequeña maravilla de la usabilidad. El mecanismo, la idea detrás de él, la ejecución, la experiencia de usuario completa con él… resultan magníficos.

En este aspecto el Gear S2 funciona perfecto y consigue articular el mejor control físico para un smartwatch que he probado hasta ahora . Sirve muy bien para movernos entre opciones (lista de apps por ejemplo que se alinean en el círculo), pero también para hacer scroll en pantalla. Lo mejor, mientras interactúas tienes toda la pantalla al no estorbar ni tapar nada con la mano.

El resto del interfaz lo completan la pantalla táctil junto a dos botones físicos. Uno de «atrás» y otro de ir a la pantalla con la hora desde cualquier punto (excepto si estamos en la de la hora, en cuyo caso nos lleva a la pantalla de lista de apps).

Lo cierto es que puede resultar algo complejo de entrada (sobre todo cuando botón atrás y home hacen lo mismo en según que contextos, quizás aquí hubiese sido deseable simplificar y todo se puede hacer también táctil), pero el resultado final es de una experiencia sobresaliente una vez que te has acostumbrado. Gran trabajo de Samsung aquí

La pantalla – recordemos Super AMOLED de 1.2 pulgadas con una resolución de 360×360 (302 ppi) – es de notable alto. Ofrece negros fulgurantes que además Samsung aprovecha muy bien al poner la interfaz siempre sobre dicho color.

Permite 10 niveles de brillo pero no hay posibilidad de establecer el brillo automático según la luz ambiente. Esto provoca el pequeño problema de no adaptarse al contexto y, por consiguiente, optimizar el consumo de batería. Muy bien en exterior, también en interior e incluso ofrece buena experiencia viendo fotos. En mi caso he acabado estableciendo el brillo al 7, consiguiente un buen balance entre la experiencia y la autonomía.

En diseños de las “watch faces” al ser tizen y no android wear, estamos muy lejos de todas las posibilidades que permite a día de hoy el competidor creado por Google

Algo que también me ha resultado muy apreciable es que se trata reloj en el que podemos dejar siempre la pantalla “encendida”, en un modo que si bien no muestra los colores y el diseño completo que hayamos elegido, sí que da siempre la hora cuando echemos un ojo a la muñeca sin esperar gesto alguno. Este punto resuelve ese pequeño problema de muchos relojes conectados: como se vuelven a negro para ahorrar batería hasta que hacemos un gesto con la muñeca, sucede que muchas veces no lo detectan bien… y nos quedamos mirando la nada sin saber la hora hasta que repetimos el giro de antebrazo.

Con Tizen en el reloj

Tizen se basa en que por un lado tenemos un listado de widgets y por otro el listado de aplicaciones. En ambos casos son configurables y podemos decidir cuáles aparecen; algunos de hecho como el calendario completo de un mes en una pantalla de 1.2 pulgadas no parecen demasiado útiles.

Sucede, eso sí, que el combo de bisel más dos botones junto a las dos pantallas de widgets y aplicaciones dan como resultado una experiencia con cierta curva de aprendizaje. Samsung tiene una asignatura con la simplicidad del reloj, algo aliviada por el hecho de que la experiencia con el bisel es tan buena que cuesta poco esfuerzo invertir tiempo en ella.

Algo que sí está muy bien resuelto es el control de la reproducción de música en el móvil. Tras probar Spotify y Google Music es uno de esos pequeños casos de uso en que uno valora un smartwach

En diseños de las “watch faces” al ser tizen y no android wear, estamos muy lejos de todas las posibilidades que permite a día de hoy el competidor creado por Google. Samsung ofrece de entrada casi dos decenas y algunas de diseñadores famosos (por ejemplo de Agatha Ruiz de la Prada), además de poder adaptar desde las versiones básicas para crear la que queremos (aquí sin demasiadas opciones de momento).

Cómo os anticipábamos, Gear S2 es un gran visor de notificaciones. Podemos controlar de qué aplicaciones y, en algunos casos, gestionarlas con funcionalidades como responder a mensajes. Para ver las notificaciones no hace falta nada desde el desarrollador, el reloj gestiona todo. Para llegar a ellas, girar bisel a la izquierda y ahí están agrupadas por app. Con el bisel podemos hacer scroll y verlo todo en el reloj, hasta correos largos. También podemos descartar cada notificación, algo que se sincroniza con el móvil en el queda descartada a su vez.

Para responder tenemos voz y…. un teclado T9 integrado en el reloj para funcionar de forma táctil. Por supuesto esto último no es lo más adecuado, es el tipo de funciones en que uno reconoce a la Samsung de hace años y que si acaso puede probar una vez como curiosidad, pero poco más.

He probado a gestionar correos Gmail, conversaciones hangouts y hasta mensajes de Whatsapp y en este conjunto de apps populares todo va como la seda. Eso sí, la lista de aplicaciones compatibles no es muy extensa en el caso de Tizen, gran punto débil de la plataforma, y con la mayoría del resto no tendremos una integración fuerte que permita la gestión más allá de ver la notificación y descartarla.

Algo que sí está muy bien resuelto es el control de la reproducción de música en el móvil. Tras probar Spotify y Google Music es uno de esos pequeños casos de uso en que uno valora un smartwach: poder dejar el móvil a un lado e ir pasando canciones sólo con el reloj. De hecho Samsung ha integrado este reproductor con mucha jerarquía en el reloj, está en el menú que se despliega al hacer scroll táctil hacia abajo junto a la información de autonomía y el control de brillo.

En todo caso con Tizen hay que volver a la flaqueza en la oferta de terceros sobre él. Hay muy pocas apps comparadas con los ecosistemas de Android Wear y Apple Watch. Algo que se echa en falta son las de deportes (tienen Nike+ pero falta Runtastic, Endomondo…) o Google Maps (tienen Here pero este no ni de lejos tan bueno). También sería deseable que en mensajería se pudisese ser proactivo (mandar un whatsapp sin ser sólo reactivos a una notificación) o escoger Onenote/Evernote/Keep para guardar notas de voz.

En mi caso, contando todas las ausencias, lo peor llega en los mapas. Uno de los casos de uso de smartwatch que más me gustan es lo de poder seguir un mapa con el reloj y sus vibraciones, sin perderme el paisaje, la ciudad, por ir atento a las instrucciones del móvil. Con el Gear S2 me ha resultado imposible conseguir hacer un sólo trayecto bien.

En la parte de cuantificación, tenemos S Health que ha mejorado mucho. Ha dado un paso adelante con la integración del ritmo cardíaco, también en la parte «ludificada» de retos e insignias… aunque como el resto del sector, sigue por detrás de Fitbit y su capa social que en este aspecto continúa siendo el rey.

En definitiva Tizen es una elección estratégica complicada: Samsung va sólo con él, por un lado parte de muy pocas aplicaciones, pocos diseños para la pantalla del reloj y los desarrolladores tienen incentivos para hacer todo esto para plataformas con más volumen; por otro les da autonomía para hacer cosas diferentes como el bisel giratorio o integrar Samsung Pay. El debate a futuro es si Samsung va a tener fuerza por si sólo para empujar Tizen en relojes como tercera plataforma con posibilidades o no… y no tengo nada clara la respuesta a esta pregunta.

La voz

Las dudas a futuro no se quedan ahí. Mi impresión es que a largo plazo la ausencia de un asistente a lo Cortona Cortana / Siri / Now en Tizen les puede pasar factura. El interfaz ideal para un reloj será la voz, pero la voz ahora mismo es un punto débil del Gear S2, no una fortaleza.

Podemos dictar textos y en esos casos va razonablemente bien. Queda un poco peor que otras soluciones que hemos probado como Microsoft o Google a la hora de detectar cuando hemos dejado de hablar, de discriminar bien del todo entre voz y ruido de fondo. Además de momento el listado de comandos para gestionar las posibles acciones se queda corto.

No es que la competencia haya llegado al nirvana del procesamiento del lenguaje natural y la perfecta integración, pero al menos ha empezado el camino. Si no fuera porque Microsoft tiene sus propios planes en wearables, uno estaría por pedirle que le cediese Cortana a Samsung para crear juntos una experiencia mucho mejor en el S2. Infelizmente para Samsung, eso no parece que vaya a pasar.

Autonomía

Gear S2 pasa la frontera del día. Es de entrada el punto crítico a partir del cuál podemos considerar aceptable – de forma relativa, comparado con el mercado – un reloj conectado. En el uso que hemos dado (pantalla siempre activa, el móvil pendiente de escuchar nuestro comando de voz para activarse, y luego un uso medio habitual de comprobar actualizaciones y cuantificación varias veces al día, gestionar spotify a ratos en dos trayectos en transporte público y jugar un poco con el interfaz a ratos muertos), va sobrado para darnos un día y medio.

Con un uso más intensivo (ej con auriculares bluetooth, más brillo…) difícil que nos deje sin el día de autonomía. No es el smartwatch con más autonomía que hemos probado (de hecho Apple Watch nos ha ido un poco mejor), pero no está mal para esa batería de 250 mAh. Buen trabajo de Samsung en este aspecto.

La opinión de Xataka

Samsung en su mejor estilo. Un montón de intentos hasta dar con una fórmula en la que han aunado lo mejor de ellos en su faceta clásica (un hardware puntero) con la mejor cara que este año han enseñado en sus s6, diseño junto a una gran experiencia de usuario.

A eso han sumado el mecanismo de interacción que mejor se ha integrado en el diseño de un reloj clásico: el uso del bisel giratorio es todo un hallazgo y pone el listón muy alto.

En diseño creemos que han hecho un trabajo excelente, aunque por tamaño y estética entremos en ese terreno de lo subjetivo. Lo fundamental es que se han dejado de relojes anclados en una idea muy «techie», con muchas funcionalidades y han pasado a buscar antes de nada que sea un reloj de corte mucho más casual.

Tizen funciona muy bien pero en ecosistema queda muy por detrás. Ese apartado y el menor desarrollo de asistente por voz es la mayor sombra en el Gear S2 y la estrategia de Samsung.

Por último: es un smartwatch. Eso significa que a día de hoy es un visor de notificaciones en la muñeca con pocos usos adicionales más allá de evitarnos sacar el móvil en determinados contextos. Es una compra mucho más guiada por el diseño y lo emocional que porque resuelvan un problema acuciante a día de hoy. Hace poco, pero lo que hace bien lo hace muy bien, hasta el punto de que para los no muy convencidos de la idea de smartwatch como un servidor empiece a plantearse que podría tener más recorrido del que uno creía.

Una vez asumido todo eso, el Gear S2 tiene muchas papeletas para competir por el mejor del año de la categoría.

Diseño9 Pantalla9,25 Software7 Autonomía5,75 Interfaz9
El reloj ha sido cedido para la prueba por Samsung. Puedes consultar nuestra política de relaciones con empresas

A favor

  • El mecanismo del bisel va fantástico
  • Un smartwatch que a primera vista es indistinguible de un reloj
  • Pantalla espectacular
  • Compatible con otros fabricantes de smartphones

En contra

  • Autonomía escasa, exige llevar cargador extra a viajes
  • Ecosistema de apps muy corto para Tizen
  • El uso mediante voz muy limitado, ausencia asistente
  • Dudas a futuro con Tizen

Analizamos el Samsung Gear S2 tras la actualización, es aún mejor

Analizamos el Samsung Gear S2 después de la última actualización de Tizen. El smartwatch mejora mucho gracias a las novedades importadas del Gear S3.

No es que los relojes inteligentes sean un producto boyante, que su nivel de ventas queda bastante lejos incluso de las tablets. Tiene todo el sentido: un smartwatch es un complemento caro para la utilidad real que ofrece. Aunque resulta posible sacarles partido, como es mi caso.

No recomendaría un reloj inteligente a cualquiera, pero sí a alguien que adora la tecnología y quiere dominar su smartphone desde la muñeca. Además, el smartwatch también es útil para los que practican deporte y quieren controlar el ejercicio sin tener que llevar el móvil: hay decenas de modelos, desde los deportivos a los que apuestan por el lujo. No esperen un control preciso del pulso en ellos, eso sí.

Hoy le daremos un repaso al Samsung Gear S2, el reloj con Tizen que Samsung lanzó en 2015. Puede parecer antiguo, pero ha mejorado de manera notable con la última actualización de Tizen. Tanto, que merece la pena apostar por él.

La batería mejora notablemente con la actualización

Esto es lo más destacado de recibir la última versión de Tizen con los añadidos del Samsung Gear S3: el gasto de batería es mucho más comedido. Tanto, que he visto multiplicar la vida del reloj en casi medio día para las circunstancias normales.


La autonomía es lo más variable de cualquier dispositivo electrónico, smartwatch incluido. En este aspecto, no puedo decir que el Samsung Gear S2 fuese mal antes de recibir lo último de Tizen, pero sí que no aguantaba lo suficiente como para lanzar cohetes. Día/día y medio con suerte. Siempre que no activase el seguimiento deportivo o algo mucho más tragón: la esfera siempre activa. Para ser AMOLED, la pantalla consume en exceso.

La actualización no sólo mejora el consumo con el smartwatch funcionando en modo completo, también mejora el sistema de ahorro que incluyen los Samsung Gear. Activándolo se llega a multiplicar el uso por 2 o más; aunque con sus complicaciones: sólo reloj y notificaciones. Con un 10 o 5 % de batería en el reloj es capaz de estirar su vida durante varias horas.

Con el modo normal he llegado a aguantar los 2 días de uso. Con el modo ahorro he llegado a los casi 4 días. Lo mejor es que el consumo va mejorando con el tiempo y el conocimiento del usuario: el reloj identifica los patrones y actúa en consonancia. No es una maravilla, pero sí resulta visible.

Mejora en la escritura y aplicaciones de terceros

La estética de la interfaz no ha cambiado en exceso. Tampoco le hace falta: el uso del bisel rotatorio facilita enormemente la selección y navegación por los menús más allá del control táctil. Y si hablamos de los dedos y pantalla, el Samsung Gear S2 recibe el teclado predictivo nativo de Samsung. No es lo más práctico del mundo ya que, por lo general, responderemos con una frase hecha o emoji. Pueden editarse las frases, como ya ocurría en la anterior versión.

Samsung permite más servicios a las empresas que crean apps para Tizen. No hay un volumen enorme de aplicaciones, pero sí que va subiendo el nivel de la tienda Samsung Gear. Hay nuevos widgets, como los de S Health. Con más gráficos y mayor independencia del smartphone. Por ejemplo, tendremos el resumen diario del sueño.

Samsung trae apps y esferas de reloj al Gear S2 desde el S3. Recordatorios con S Voice, por ejemplo. Y las nuevas esferas de cronógrafo que, según mi opinión, quedan genial en el segundo modelo de Gear con Tizen. También ha mejorado el control de notificaciones.

Las diferencias entre modelos se reducen con la actualización

Tanto el Gear S2 como el Gear S3 son smartwatch caros. Creo que son los mejores relojes inteligentes que se pueden comprar. Muy buen diseño, materiales de calidad, funcionan genial, son compatibles con Android y iOS… Y que Samsung se preocupe de llevar funciones a su modelo anterior es notorio.

No tengo la sensación de que llevando un Samsung Gear S2 se eche mucho de menos el S3. Sí, el salto en calidad se nota, también la potencia y, sobre todo, la batería: lo estamos analizando y aguanta sin despeinarse los 4 días de uso normal. Pero eso sí: es enorme.

No es una mala opción el Samsung Gear S2, incluso estando en el mercado su sucesor. Muy buen smartwatch y actualizado a la última versión de Tizen. Por mi experiencia con él, estoy satisfecho.

Samsung nos sorprendió durante la pasada edición de la IFA de Berlín presentando el Samsung Gear S2, primer reloj de la compañía con esfera circular. Además el fabricante arriesgaba utilizando un sistema operativo propio, Tizen, alejándose del omnipresente Android Wear.

Mis primeras impresiones cuando tuve la oportunidad de probar este smartwatch fueron muy positivas. Ahora os traigo un completo análisis del Samsung Gear S2, un reloj inteligente un peldaño por encima de sus competidores.

Samsung Gear S2, diseño cuidado, fresco y rompedor

Antes de hablar del diseño del Samsung Gear S2 hay que matizar que la versión que hemos analizado es el modelo básico o sport. Hay otra versión, el Gear S2 Classic, que pretende atacar a un mercado más adulto, gracias a su esfera, que pese a tener el mismo tamaño parece ligeramente más grande que la del Samsung Gear S2 Sport, y su correa de cuero ofreciendo un diseño más sobrio y serio.

Por último hay un modelo 3G del Gear S2 Sport con el que podremos responder llamadas a través de un auricular bluetooth, pero como no llegará al mercado español ya que la conectividad del Gear S2 3G utiliza una e-SIM y hasta que las operadoras y el marco legal no lo permitan, dudo mucho que lo veamos en nuestro país.

Volviendo al Samsung Gear S2 Sport, no es la primera vez que Samsung se adentra en el mercado de los smartwatch. Y parece que ha aprendido la lección corrigiendo los fallos que lastraban a los modelos anteriores. el nuevo Samsung Gear S2 es un reloj inteligente que encaja mucho más en la filosofía de producto que busca la mayoría del público.

No encontraréis ninguna cámara integrada en el reloj, o la posibilidad de responder una llamada utilizando su correa como micrófono. Estos esperpentos se han acabado. Samsung ha buscado un diseño que huya del tamaño y estética tecnológica, creando un producto que sencillamente parece un reloj. Nada más.

El nuevo smartwatch de Samsung sale muy bien parado en cuanto a tamaño, grosor y peso. Sienta realmente bien en la muñeca, siendo ligero y cómodo de llevar. No suelo llevar relojes y en un par de días ya estaba más que acostumbrado a llevarlo puesto. Un gran trabajo en este aspecto.

El tamaño de la esfera es perfecto,tanto para un hombre como para una mujer. La esfera, de acero inoxidable, no hace más pesado al reloj. Y qué decir de su bisel giratorio situado sobre ella. Hablaré más adelante de su uso, pero las sensaciones al tacto son realmente agradables, deslizándose de forma suave ejerciendo una mínima presión.

Samsung ha integrado dos botones en el lateral derecho que permiten realizar diferentes funciones. La construcción es sólida y la presión perfecta. Realmente Samsung ha conseguido que smartwatch pase por un reloj convencional. Por último destacar que el cargador del Gear S2 es inalámbrico. Funciona perfectamente, recordando al del Motorola Moto 360. Personalmente prefiero utilizar una base inalámbrica a que el reloj tenga una salida micro USB y eso provoque un aumento de tamaño. Nada que objetar en este aspecto.

Lo que no me ha gustado tanto es el sistema de correas, que no es convencional. Samsung ha decidido apostar por su propio mecanismo por lo que la única alternativa si quieres cambiar la correa es buscar un catálogo compatible con el Samsung Gear S2, y por ahora no es demasiado extenso.

La de nuestra unidad de prueba, que es la que viene con el producto básico, es de silicona y tiene tacto de plástico. Además en la misma caja viene otro juego de correas de repuesto, por si tienes algún percance.

Características técnicas Samsung Gear S2

Samsung Gear S2, especificaciones técnicas

  • Dimensiones físicas 42.3 x 49.8 x 11.4 mm 47 gramos en la versión básica; 39.9 x 43.6 x 11.4 mm 42 gramos en el Classic; 44.0 x 51.8 x 13.4 mm 51 gramos en el 3G
  • Pantalla 1.2 pulgadas circular Super AMOLED. Protección Gorilla Glass 3
  • Resolución 360 x 360 píxeles; 302ppi
  • Procesador Exynos 3250 a 1GHz
  • RAM 512 Mb
  • Memoria 4 GB no ampliable
  • Versión software Tizen para wearables
  • Resistencia agua IP68
  • Conectividad 802.11n Wifi, Bluetooth 4.1, NFC
  • Sensores Acelerómetro, giroscopio, ritmo cardíaco, luz ambiental, barómetro; la versión 3G añade GPS
  • Batería 250mAh versión básica y Classic
  • Precio: 349 euros (en Amazon), el modelo Classic sube a 379 euros (Amazon)

El Samsung Gear S2 no se diferencia demasiado técnicamente de sus competidores. El reloj funciona realmente bien, aunque con una gran diferencia. Y es que como bien sabréis el Gear S2 funciona con Tizen.

Samsung no ha querido poner muros al ecosistema, permitiendo que dispositivos Android de otros fabricantes funcionen con su reloj, aunque con alguna limitación. Y es que hay unos requisitos mínimos para que el Samsung Gear S2 funcione en cualquier dispositivo Android. Para ello el teléfono ha de tener al menos 1.5 GB de memoria RAM y tener Android 4.4 o superior. Si tenéis dudas sobre la compatibilidad del Gear S2 con vuestro dispositivo, podéis echar un vistazo a la web del fabricante donde muestra los teléfonos compatibles.

Tizen, un completo acierto

Samsung ha conseguido acertar de pleno con la interfaz basada en el bisel giratorio, una maravilla en cuanto a usabilidad. La ejecución y aprovechamiento de sus posibilidades son magníficos ofreciendo una experiencia de usuario realmente completa.

Tras haber probado diferentes smartwatch tengo muy claro que el dispositivo que mejor sabe aprovechar el control físico es el nuevo reloj inteligente de Samsung. El poder navegar de forma rápida por sus diferentes ventanas de aplicaciones sin necesidad de tocar la pantalla es una verdadera delicia.

El botón superior situado en el lado derecho del reloj sirve para tirar hacia “atrás” una vez, mientras que el botón inferior nos llevará a la ventana principal, la de la hora. Si ya estamos en esta ventana y pulsamos el botón inferior en este caso nos llevará a la pantalla de listas de apps.

Al principio cuesta acostumbrarse, aunque una vez le coges el truco es un sistema realmente intuitivo y muy cómodo de utilizar. Destacar que su pantalla Super AMOLED de 1.2 pulgadas, que alcanza una resolución de 360 x 360 píxeles y 302 ppp ofrece un rendimiento espectacular.

Como viene siendo habitual ,los negros se ven perfectos, cosa que Samsung sabe ya que ha aprovechado para poner la interfaz siempre sobre este color. Permite 10 niveles de brillo, aunque si estamos en exteriores detectará automáticamente la situación y activará el modo exteriores. He estado probando diferentes configuraciones y con poner el brillo al 7 la pantalla del reloj se ve perfectamente en cualquier situación.

Además el Samsung Gear S2 permite activar el modo “pantalla siempre encendida”. De esta manera, aunque no muestra todos los detalles del diseño que hayamos escogido, sí que nos mostrará siempre la hora sin necesidad de realizar ningún gesto.

De todas formas, y a diferencia de otros relojes, el smartwatch de Samsung no me ha dado ningún problema a la hora de activarlo. En casi todos los giros de muñeca se ha activado el reloj al momento.

No quiero finalizar esta review del Samsung Gear S2 sin alabar su sensor de ritmo cardíaco. Ha sido la primera vez que no he tenido que estar dándole una y otra vez, manteniéndome totalmente estático, para conseguir que me leyera las pulsaciones. En este caso me ha detectado en diferentes situaciones el ritmo, incluso corriendo(siempre que no moviera demasiado el brazo).

Conclusiones

Samsung ha realizado un excelente trabajo: ha acertado de pleno con el diseño y acabados del Samsung Gear S2, la interfaz Tizen es perfecta una vez te acostumbras a ella y su bisel rotatorio le da un plus de calidad que me hacen pensar realmente que el futuro de los relojes inteligente pinta cada vez mejor.

Si a esto le sumamos una autonomía de dos días enteros, que sigue siendo bastante alejada de los 4-5 días que considero esenciales para un dispositivo de este tipo, creo que Samsung va por el buen camino.

Opinión del editor

  • Valoración del editor
  • Puntuación 4.5 estrellas
  • Excepcional

€349 a €399

  • 80%
  • Samsung Gear S2
  • Reseña de: Alfonso de Frutos
  • Publicado el:
  • Última modificación:

Puntos a favor

Pros

  • El diseño y acabados son exquisitos
  • Su bisel rotatorio ofrece una experiencia de usuario única e inigualable/li>
  • Una vez te acostumbras a él, Tizen es un sistema intuitivo y muy cómodo de utilizar

Puntos en contra

Contras

  • Con una autonomía de dos días, sigo pensando que es algo escasa para un smartwatch

La llegada al mercado de los nuevos relojes Samsung Gear S2 se confirmó el mismo día que se presentaron los nuevos phablets Galaxy Note 5 y Galaxy S6 edge+, ya que en un vídeo final se pudo ver que este nuevo accesorio sería de la partida en breve (citaron a los usuarios y prensa a la feria IFA que esta misma semana se celebra en Berlín). El caso, es que los precios oficiales que tendrán las dos variantes se han conocido.

La gran novedad de los dos modelos, el que se puede considerar como normal y el que tiene como especificación Classic, es que ambos disponen de una pantalla circular, siendo el primero de los modelos de esta compañía que ofrece una pantalla de este tipo ya que, hasta la fecha, lo habitual eran que sus smartwatch fueran rectangulares. Por cierto, que el sistema operativo es Tizen propietario de Samsung y, por lo tanto, no se debe esperar de él que integre Android Wear.

Lo curioso de la noticia es que se espera que el nuevo Samsung Gear S2 sea una de las estrellas de la presentación de Samsung en la feria de Berlín, que se celebrará a las 19:00, pero antes de que esto ocurra ya se conoce lo que se tendrá que pagar por cada una de las variantes de estos nuevos accesorios que utilizan tecnología Bluetooth para sincronizarse con el teléfono pero a los que no le falta interfaz WiFi. Estos son los precios (al menos los que serán de la partida en países como Finlandia y Dinamarca):

– Samsung Gear S2: 349 euros

– Samsung Gear S2 Classic: 399 euros

Algunos detalles del reloj

Antes de finalizar vamos a indicar alguna de las características más importantes que son de la partida en todos los modelos de la gama Samsung Gear S2: se incluye protección frente al agua y polvo; pantalla de 1,2 pulgadas con resolución de 360 x 360; procesador de doble núcleo a 1 GHz; 512 MB de RAM; y cuatro “gigas” de almacenamiento interno. Su batería, por cierto, es de 250 mAh, aunque los modelos con conectividad 3G alcanzarán los 300 mAh. Finalmente, hay que decir que la fecha de puesta a la venta ya confirmada es el mes de octubre de 2015.

Hoy sale a la venta el Samsung Gear S2

Samsung Gear S2

Si por algo destaca el recién presentado Samsung Gear S2 es por un diseño circular que, según la marca, promete una experiencia móvil intuitiva, cómoda y divertida. Y llega en dos versiones: Gear S2 y Gear S2 classic.

Ya está entre nosotros el último Samsung Gear. La nueva propuesta de la compañía en el campo de la tecnología wearable apuesta por un diseño circular que aumenta su versatilidad. Así, el Samsung Gear S2 combina una experiencia de uso intuitiva con un gran número de funcionalidades avanzadas que permiten mejorar y personalizar la experiencia móvil.

“A lo largo de estos últimos años, Samsung ha abanderado el campo de los wearables, introduciendo innovaciones vanguardistas y nuevos conceptos en el mercado de wearables inteligentes”, señala JK Shin, CEO y director de la división IT & Mobile de Samsung. “Samsung Gear S2 refleja la innovación más progresiva de Samsung. Se trata de un complemento perfecto para cualquier ocasión, fácil de llevar desde la mañana a la noche, tanto en el trabajo como en el tiempo de ocio y que permite al usuario aprovechar al máximo cada momento del día”.

Samsung ha diseñado Samsung Gear S2 en dos opciones diferentes, Gear S2 y Gear S2 classic, para atender las preferencias de dos tipos de usuarios. Samsung Gear S2 classic va dirigido a los usuarios que optan por un diseño de reloj tradicional, con un elegante acabado en negro combinado con una correa de cuero. Samsung Gear S2, por su parte, es un reloj especialmente pensado para aquellos que prefieren un diseño minimalista y moderno.


Bonito por fuera, completo por dentro

Con un grosor de apenas 11,4 mm, el Samsung Gear S2 cuenta con una pantalla circular de 1,2” con 360 x 360 píxeles (302 ppi) de resolución. Además, incluye la última versión del sistema operativo Tizen y un procesador de doble núcleo optimizado de 1 GHz que permite realizar las tareas de forma sencilla y eficiente.

Con el fin de lograr una forma más rápida y precisa de acceder a las notificaciones y aplicaciones, Samsung ha dotado al Gear S2 de un bisel giratorio y botones de Home y Back. También incorpora tecnología NFC para, por ejemplo, realizar pagos móviles a través de Samsung Pay sin necesidad de llevar dinero en efectivo.

Entre otras funciones, el Samsung Gear S2 te permite recibir notificaciones para consultar los calendarios, el correo electrónico y las noticias, e incluso enviar mensajes importantes directamente desde tu muñeca, ya que cuenta con texto predefinido, entrada de voz, emoticonos y atajos de teclado. También dispone de reproductor de música y galería de imágenes.

Asimismo, gracias a sus funciones de salud y deporte (S Health, Nike+ Running, Healthy Watch Face y Widget) y al registro de actividad de 24 horas, podrás ver tu progreso diario y tus patrones de actividad con un solo vistazo. Por cierto, el propio Gear S2 te envía actualizaciones para motivarte a cumplir tus objetivos de estar en forma.

Todas estas funciones están soportadas por una batería que, según Samsung, puede durar hasta 2-3 días; habrá que probarla, claro. Y para recargarlo, simplemente tienes que colocar el Samsung Gear S2 sobre la plataforma de carga inalámbrica.

Posibilidades de futuro

Actualemente, Samsung está trabajando con sus partners con el fin de proponer una mayor personalización e incrementar el número de aplicaciones para sus dispositivos. Entre sus objetivos a corto plazo, se encuentra el de ofrecer una gran variedad de esferas y correas; éstas, por cierto, pueden ser intercambiadas fácilmente con un solo click.

Aunque en el momento del lanzamiento, habrá disponible un gran número de aplicaciones adaptadas para la interfaz de usuario circular de Gear S2, Samsung mantiene una colaboración abierta y permanente con desarrolladores y partners para enriquecer y optimizar su ecosistema wearable.

Ficha técnica

  • Pantalla Super AMOLED circular de 1,2”, 360×360, 302 ppi
  • Procesador de doble núcleo a 1.0 GHz / 512 MB de RAM
  • Sistema operativo Tizen basado en plataforma wearable
  • Memoria interna de 4GB
  • Certificación IP68 de resistencia al polvo y al agua
  • Conectividad: WiFi 802.11 b/g/n, bluetooth 4.1, NFC
  • Sensores: Acelerómetro, giroscopio, pulsómetro, luz ambiente, barómetro
  • Batería: 250 mAh Li-ion
  • Dimensiones Gear S2: 42,3 x 49,8 x 11,4 mm (47 gr)
  • Dimensiones Gear S2 classic: 39,9 x 43,6 x 11,4 mm (42 gr)

Samsung Gear S2 está disponible con carcasa en gris oscuro y correa en gris oscuro, y en carcasa plateada con correa blanca. Su precio es de 349 euros.

Samsung Gear S2 classic está disponible con carcasa negra y correa de cuero. Su precio es de 379 euros.

Más información en www.samsung.com

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *