Reventas de entradas

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No es necesario manejar varias páginas y plataformas para vender las entradas de tu evento.

Con nosotros no hace falta. Te ayudamos en cada aspecto relacionado con la venta de las entradas para tu evento, incluyendo:

  • Crear una página del evento
  • Vender diferentes tipos de entradas
  • Procesar los pagos
  • Herramientas para la promoción del evento
  • Resumen de las ventas en tiempo real
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Lánzalo en cinco minutos. De verdad.

Estarás impaciente por empezar a vender las entradas. No nos gustaría nada hacerte esperar.

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Todos los eventos son bienvenidos. Grandes o pequeños.

Nos da igual que seas un veterano de la organización de eventos o que sea tu primer evento. Queremos que todo el mundo se sienta como en casa.

Nuestra plataforma se adapta a tus necesidades:

  • Los eventos pueden ser públicos o secretos
  • Crea eventos puntuales o eventos recurrentes
  • Vende entradas o vales, acepta donaciones o simplemente haz un seguimiento de las confirmaciones de asistencia
  • Escanea las entradas digitalmente o imprime la lista de invitados

Pasemos a la venta de entradas…

Hablar es muy fácil. ¿Por qué no te das una vuelta? Tu próximo evento puede estar creado en cinco minutos.

El negocio de la reventa es un viejo fenómeno en todos los países: desde el que se queda sin poder asistir a un evento y trata de colocar la entrada a última hora, hasta los que compran entradas masivamente y las revenden a precios de locura en los aledaños del evento… O en Internet.

Pero la reventa online, que está en la mira de la ley en varios países, es legal, más o menos. Tanto, que uno de los clásicos de nuestro país «vendo boli Bic a 600 euros y regalo entrada para la final de la Champions», es fruto de un mito: en Internet te puedes ahorrar el boli. Porque el problema es otro. Aquí y en Nueva York.

¿Por qué en Nueva York?

La ingeniosa portada del informe del Fiscal General de Nueva York sobre «qué impide a los neoyorquinos conseguir entradas»: «Entradas de conciertos / Otra vez agotadas» se puede leer en los dos campos del .

Citamos el caso neoyorquino por allí han dedicado tres largos años a investigar la legalidad de la reventa. La investigación tiene un titular claro: el «scalping», la práctica de comprar cientos de entradas al instante con el único fin de revenderlas, funciona sin que nadie pueda controlarlo. El caso más grave allí fue la visita del Papa Francisco: se ofrecieron 80.000 entradas gratuitas para ver de cerca al rockstar del catolicismo en Central Park… Y la mayor parte acabaron vendiéndose a miles de dólares en las webs de reventa.

¿A quién beneficia?

Un fenómeno que ni las verificaciones ni los límites (entra en cualquier página de venta de entradas de nuestro país: sólo te dejarán comprar 10 de golpe) han podido frenar. Y que tiene difícil solución. Por un lado, las mayores webs de reventa -StubHub en Estados Unidos o Ticketbis en nuestro país- operan legalmente como intermediarios de los que disponen la reventa. Pagan sus impuestos, declaran las ventas y se limitan a funcionar como nexo entre el revendedor y el demandante. Economía de libre mercado en estado puro.

Cosas que no necesitas en Internet. Para la reventa tampoco.

Y cumplen un servicio evidente para una parte de los usuarios: muchos abonos y entradas no se pueden devolver o hay que atravesar condiciones draconianas para ello, así que la mejor opción para el ciudadano de a pie que se haya quedado compuesto y con ticket es la reventa. En España, desde hace más de tres décadas, operamos con una ley que afirma que la reventa está prohibida. En principio.

Algo que hizo aflorar el ingenio y la picaresca a la hora de colocar los anuncios: «vendo boli por XXX euros y regalo entrada para evento Y» se convirtió en la fórmula de facto. Vendo postal, vendo libro, vendo un dibujo hecho a mano y, oye, de paso te regalo una entrada para los Rolling. Astuto, pero inútil. Y tan confuso que hasta los que están en contra de la práctica admiten que no hay una jurisprudencia sobre el tema. Ni siquiera actuaciones conocidas (siempre que la entrada sea válida y no un timo).

Porque la ley, como le pasa a tantas concebidas antes de Internet, tenía un pequeño problema: afirmaba -y lo sigue haciendo- de forma explícita que la reventa está prohibida… «de forma callejera o ambulante»

  1. Queda terminantemente prohibida la venta y la reventa callejera o ambulante de localidades. Al infractor, además del decomiso de las localidades, se le impondrá una multa, especialmente si se tratara de revendedor habitual o reincidente, con arreglo a lo dispuesto en los arts. 81 y siguientes de este Reglamento.

Así han podido florecer las páginas dedicadas explícitamente a la reventa, sin más límite de precio que el que los usuarios quieran aceptar. Y que operan en ese hueco legal que supone la red, como empresas legales, sin que nadie les haya puesto trabas hasta ahora.

¿El drama?

No, otro drama.

Que el que compra la entrada revendida no adquiere más derechos que los que recogía la original: si pagas una entrada de Adele a 300 euros, como ya piden en reventa -las originales hace mucho que están agotadas- y Adele decide decir Goodbye en vez de Hello, nadie se hace cargo del sobrecoste… Y la entrada más cara de Adele valía 115 euros.

Las webs de reventa se cubren las espaldas ante este caso, eso sí: Ticketbis, por ejemplo, no realiza el cobro de la entrada revendida hasta una semana después del evento, en caso de que se haya celebrado con normalidad. Si Adele cancela, no pasa nada. Pero no porque la ley les obligue. La autorregulación es opcional, y en cada caso el usuario depende de las normas que establezca la página.

¿Se puede poner límites a la reventa?

via GIPHY

Pero este vacío legal facilita, aunque sea independiente, la operación de agentes -«mafias» es una palabra un poco fuerte- capaces de operar con bots y otras herramientas que se saltan los límites y agotar las entradas en los sitios originales en pocos minutos. Que convierten así su actividad en una operación casi cercana al riesgo cero: compro 1.000 entradas para algo infalible -vamos, es Adele, hay millones de personas demandando unos pocos miles de asientos-, las revendo a un elevado precio y, en el peor de los casos, me van a devolver casi todo el dinero si cancela. Eso es el scalping, que se ha mudado de la reventa callejera a las redes.

Con el agravante de que regular los precios de una transacción entre particulares roza el intervencionismo soviético. Una de las propuestas originales de la ley del 82 es limitar el precio de la reventa a un 20% extra, pero sólo para «entidades autorizadas». Mientras los que revenden operen como personas individuales -aunque se trate de grupos organizados- apenas hay manera de meter mano, aunque el reglamento especifica como infracción

81.34. La reventa callejera o ambulante de billetes o localidades o la percepción de sobreprecios superiores a los autorizados.

Y un castigo mayor para los revendedores ambulantes «reincidentes».

¿Qué pueden hacer los organizadores?

Louis CK: «Siempre ha sido mi meta que cualquiera se pueda permitir uno de mis show, pero hay dos cosas que siempre han ido en contra de ese objetivo. El precio original de las entradas y los revendedores de entradas inflando más esos precios. Algunos servicios de venta entradas cobran más de lo que cuesta entrada e, irónicamente, cuanto más he reducido esos precios, más revendedores se han hecho con ellas, y más han tenido que pagar muchos fans por esas entradas»

La situación ha llegado hasta el punto de que algunos artistas se han planteado saltarse ambos circuitos, el de venta online y el de reventa, por considerarlos abusivos. El famoso cómico Louis CK es el caso más notorio: en 2012 decidió vender él mismo las entradas para sus espectáculos desde su propia página (hace lo mismo con sus shows en vídeo, por cierto) siempre que fuese posible, reservándose el derecho a monitorizar la reventa: si detectaba actividad inusual o una reventa «a un precio superior al que marca la entrada», podía cancelar los billetes.

Louis CK permitía la reventa en el caso de usuarios particulares -«no puedo ir, te la revendo al mismo precio»- pero ponía coto tanto a las comisiones de venta (que suelen ser de un 10% de «gastos de gestión» un tanto abusivos: pagar a porcentaje implica que la comisión sale 10 o 20 veces más cara si compras un abono de un festival que si quieres ir a un concierto de un grupo pequeño. Cuando el proceso es el mismo) como a aquellos que compraban de golpe cientos de entrada para reventar la demanda y poder poner precios abusivos. Pero el propio cómico admitía que el proceso y las nuevas condiciones suponían «un dolor» para todos los implicados, especialmente para él y para los fans.

¿Hay solución?

No es sencilla. En el caso neoyorquino se plantean como imposible una regulación. Y en España, sólo hay un punto de partida: cambiar la ley para que tenga en cuenta Internet. Una ley que nació contra la reventa callejera -que sigue dándose- y para evitar problemas al incauto que compra «en la acera», ya sea en la calle o contactando por redes sociales con un particular: te pueden colar una entrada falsa y es bastante difícil demostrar la transacción o identificar al estafador. Pero que se ha quedado tan vieja como el problema original.

Pero de las recomendaciones de la Fiscalía neoyorquina, nos quedamos con la tercera, que sí podría aplicarse en nuestro país y que carga el problema en los sitios de venta original:

C. Los vendedores de entradas tienen que hacer frente a la epidemia de bots

(…) Una solución a largo plazo tiene que incluir mejoras en la detección y prevención del uso de bots . Se pueden tomar pasos, mientras la industria desarrolla soluciones tecnológicas a gran escala, que reduzcan el empleo de bots. (…) Algunas de estas sugerencias incluyen reforzar preventivamente los límites de compra, analizar los datos de ventas para identificar las compras mediante bots, e investigar a los revendedores habituales de un buen número de entradas, entre otras.

Porque, en toda esta secuencia, si el vendedor online de entradas originales ya se ha embolsado su dinero y agotado las entradas sin importar si el producto lo compran público o revendedores, es un poco difícil que el fenómeno desaparezca.

Seguro que muy pronto vas a enfrentarte a tu primer concierto. Aunque lo esperes con ganas, la incertidumbre y el miedo deben estar ocupando tus pensamientos continuamente. ¿Cómo vender entradas de conciertos? ¿Esto es normal? Por supuesto.

Por primera vez vas a hacer frente a un gran reto, en el que tienes que conseguir que un público se interese por tu producto y haya una buena respuesta por parte de tus seguidores.

Ya no es solo vender tu música a través de la red, aquí vendes tu música a un nivel superior.

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Conseguir que haya gente, lo complicado en los primeros conciertos

Ten en cuenta que a la hora de organizar un concierto no vas a conseguir llenar el aforo de buenas a primeras.

Puede que seas todo un top 1 en las redes sociales, pero aquí juega un papel muy importante un factor clave: la decisión de la gente.

La gente debe tomar la decisión de ir a tu concierto, en la fecha y hora previstas por ti, y para ello debe haber algo que haga descartar otras decisiones que tienen en mente para ir a tu concierto.

Sistema de venta escalonada, un truco perfecto para los primeros conciertos

¿Crees que no debes participar a la hora de vender tus entradas a tus seguidores? Craso error de novato.

Todavía no eres lo suficientemente conocido como para conseguir vender las entradas solo porque lleven tu nombre. Así que tienes que buscar una forma de llegar al máximo público posible.

Para ello es bueno recurrir a un sistema de venta conocido como “venta escalonada”. Un truco perfecto para vender tus entrenadas en Internet.

¿Qué es la venta de entradas escalonada?

Ante todo, primero debes conocer las dos claves de este sistema de venta. La primera de ellas es el no tratar de vender a puerta fría.

En otras palabras, no intentes vender a alguien que no esté fidelizado contigo, porque no va a querer la entrada de un cantante del que no sabe nada.

La segunda clave es lo que se conoce como microventas, una técnica en la que se realiza una serie de pequeñas ventas a través del sistema de ventas escalonada.

Esto es lo que realmente ayudará a conseguir un mayor aforo para tus conciertos.

Un ejemplo. Tienes que vender 200 entradas para llenar el aforo de tu concierto. Pues bien, en lugar de intentar venderlas todas de golpe, hay que venderlas en pequeños pasos, para lograr el mayor aforo posible.

La escasez, algo para crear necesidad

Ahora mismo debes estar preguntándote, ¿de qué te pueden servir las microventas y que es eso de “escasez”? Tú mismo has sido víctima de esta técnica y seguramente nunca te hayas dado cuenta.

Ponte a pensar. Tenías ganas de comprarte algo, pongamos una guitarra, pero todavía no lo tenías tan claro. Siempre había una excusa de: la pondrán más barata, siempre habrá otra oportunidad, a ver si hay otro modelo parecido, pero más barato…

Y, sin embargo, te topas con un mensaje que te dice: “solo quedan tres disponibles”. Como si un botón activase algo en tu interior, corres a por ella, porque puede que en poco tiempo no haya stock.

Te puede haber pasado con este ejemplo o en otra situación. Pues con las entradas de un concierto pasa lo mismo.

El fan, al ver que hay muchas, se toma su tiempo para decidir si compra una o no. Pero, cuando ve que quedan pocas, se lanza corriendo a por la entrada, para no perder la oportunidad de ir.

Esta técnica es utilizada por las grandes empresas, y un claro ejemplo lo tienes en el famoso Black Friday.

Ese día que todo el mundo espera con ganas y que hay ofertas muy limitadas, con un stock que se agota enseguida… la gente poco se piensa lo que va a comprar y se lanza de cabeza a por ello.

Venta de entradas al círculo cercano

Aunque crear escasez está muy bien, es bueno que vayas subiendo poco a poco por la venta escalonada. El primer nivel al que te enfrentarás es el más importante. ¿Por qué?

Porque se trata de la venta a tu círculo cercano. Familiares, amigos, compañeros del trabajo, conocidos, gente que no conoces pero que tienes en un grupo de WhatsApp, etc.

De hecho, antes de sacar las entradas a la venta, deberías comenzar a vender las entradas a ese círculo cercano, minimizando así el punto de inflexión con el que te toparás un poco más adelante.

Trabaja con el quality fan

A los verdaderos fans de tu música los podríamos catalogar dentro de lo que se conoce como quality fan o fan de calidad.

Son aquellos fans que te siguen en directo en tu cuenta de Instagram, Facebook o Telegram… con los que tienes un contacto directo.

Son aquellos que han dejado que tu música entre dentro de su mente, que les cautive y que siempre están atentos a todo lo que vas a hacer. Estos serían el segundo peldaño en la venta escalonada a los que deberías intentar llegar para lograr llenar el aforo de tu primer concierto.

De hecho, para este tipo de personas, que son tan próximos a ti, deberías ofrecerles las entradas antes de que estas salgan a la venta. Una oferta con un número limitado de entradas.

Venta de entradas por agente

La técnica de venta por agente es perfecta para aquellas personas que recién están empezando en el mundo de la música y que necesitan darse a conocer. Si tienes algún amigo, familiar o conocido que trabaja en un lugar donde se mueva mucho público, como un bar, una cafetería, un restaurante… e incluso una tienda.

Estos agentes tienen que tener un perfil en específico, y es, ser unos buenos relaciones públicas. Deben tener cierta reputación tras ellos, para que cuando vayan a vender tu entrada, la gente esté segura que paga por algo de calidad.

A fin de cuentas, esa gente no te conoce, y será este agente el que venda tu imagen. Es exactamente lo mismo que ves cuando sales de copas un sábado por la noche y hay gente en plena calle vendiendo entradas para un pub o discoteca.

Venta de valor

Es aquí cuando tienes que poner a la venta las entradas a todo el público. Sin embargo, la venta de valor te va a ayudar a conseguir, no solo a vender más sino también a conseguir que la gente se interese más por tu producto.

Nos explicamos. Cuando se venden entradas para una actuación, ya sea para un concierto o una obra de teatro, las más caras siempre son las que están cerca del escenario o que tienen acceso a una zona considerada como “VIP”.

Pues bien, cuando tengas el recinto en el que darás tu concierto, una zona deberías transformarla en una zona especial a la que podrá acceder un limitado número de personas, que pueden ser las que más cerca estén del escenario.

Otra forma de conseguir un precio mayor por las entradas, es que algunas de estas tengan algún añadido, como sea regalar unas consumiciones, algún producto de merchandaising, un disco autografiado por ti… cualquier cosa que permita aumentar su valor.

El ser humano es un ser que le gusta tener privilegios sobre sus iguales, por lo que ten por seguro que estas entradas serán las que se vendan primero.

¿Cómo vender las últimas entradas de conciertos?

Que hagas todos los pasos anteriores no te asegura la venta de todas las entradas, pues siempre habrá alguna que se quede sin vender. Aquí tienes que jugar un poco con la publicidad en las redes sociales.

Haz un mensaje atractivo, anunciando en grande “Últimas entradas a la venta”, indicando el número de las que quedan. Compártelo en todas las redes sociales, usa el boca a boca entre tus amigos, tus fans… ¡todo lo que puedas! Y así, conseguirás vender todas tus entradas.

El porcentaje en la venta escalonada

Ya has comprobado por ti mismo que el proceso de venta escalonada consiste en realizar unas ventas por pasos y niveles. Sin embargo, también podríamos decir que este proceso se puede dividir por porcentajes.

Por ejemplo, dado que tu círculo cercano siempre te va a apoyar, en este caso seguramente llegues a un 30% de las entradas vendidas. En cambio, con el quality fan, seguramente llegarías a un 15% (piensa que no todo el mundo que quiera verte vivirá en la ciudad del concierto y eso podría delimitar tus ventas), junto con un 15% de los agentes.

Gracias a la venta de valor, conseguirás vender el 30% de las entradas mientras que el 10% serás las últimas unidades que quedarán. Con todo esto, conseguirás un buen aforo para tus conciertos.

Últimos consejos

¿Crees que tu trabajo ha terminado? Ya ha llegado el momento del concierto, y es posible que hasta hayas cumplido tu objetivo de llenar toda la sala. No te entristezcas si luego queda alguna sin vender. Pero no debes dejar de hacer cosas.

Graba todo y úsalo después

Como buen fan de la música que eres, habrás comprobado que muchas veces los artistas graban todo lo que sucede en sus conciertos y luego lo utilizan en videos posteriores, que incluyen como extras o como resumen de lo que fue su concierto con sus fans.

Haz lo mismo, graba un video de la cola, las caras de la gente, tus momentos en el escenario, con los fans… esto luego podrás editarlo y colgarlo en Internet, lo que producirá un efecto rebote entre tus fans y hará que llegues a un mayor público.

Lo más importante, ¡dalo todo en el escenario!

No importa cuántas veces te hayas subido ya sobre el escenario… ¡siempre hay que darlo todo!

Esfuérzate por superar todo lo que has hecho hasta ahora para que, los que estén presentes, no puedan olvidar lo que han visto y lo comenten con el resto de sus conocidos.

Ahora ya sabes cómo vender entradas de conciertos, irás escalando poco a poco en el mundo de la música, porque un cantante que se esfuerza por sus fans es siempre más recordado.

Si quieres que te lo cuente en video, estás a un solo click:

¿Qué debe saber sobre la venta y reventa de entradas?

Cuando se va a adquirir una entrada para algún espectáculo público en general, sobre todo cuando se realiza de manera telemática (a través de internet), hay que extremar las precauciones para evitar los riesgos derivados fundamentalmente de saber exactamente dónde se están comprando dichas entradas. Es decir, si se está haciendo en alguno de los establecimientos oficiales de venta, o bien si se está haciendo en una de las múltiples webs de reventa de entradas que existen.

En la venta de entradas para cualquier espectáculo, por ejemplo para un concierto, hay que identificar a:

  • Las empresas que se encargan de la venta oficial de las entradas, que normalmente cobran alguna comisión (que debe ser oportunamente informada) a las personas que las compran. Las entradas son vendidas al precio oficial marcado.
  • Las empresas de reventa, las cuales no establecen límite de precio y, por lo tanto, pueden vender las entradas a un precio ostensiblemente superior al autorizado por la promotora del espectáculo.

En Andalucía la reventa de entradas o localidades está regulada en el Decreto 10/2003, de 28 de enero, por el que se aprueba el Reglamento de admisión en espectáculos y actividades recreativas de Andalucía. En él se establece, entre otros aspectos, lo siguiente:

  • La reventa de entradas o localidades podrá llevarse a cabo en un establecimiento físico o a través de técnicas de comunicación a distancia (por ejemplo: por internet o por teléfono).
  • Queda prohibido su ejercicio en la vía pública.
  • No se podrá destinar a reventa de entradas o localidades un porcentaje superior del 20% de cada clase de entradas o localidades puestas a la venta.
  • En las entradas o localidades puestas a reventa se deberá indicar de forma indeleble y claramente visible que se trata de una entrada o localidad de reventa, así como su precio de venta inicial y precio de venta tras aplicársele el recargo oportuno.

¿Qué problemática gira en torno a la reventa de entradas a través de internet?

La reventa de entradas a través de internet es una actividad legal. No obstante, hay que mostrar especial cautela cuando se está adquiriendo una entrada online para un espectáculo público, ya que pueden surgir una serie de problemas:

  • En primer lugar, la información que se nos ofrece desde una web de reventa suele ser insuficiente. Por ejemplo, no se sabe cuál es el precio final de la entrada (al finalizar la operación se descubre que el precio de la entrada es muy superior al precio marcado por la entidad promotora). Asimismo, pueden existir prácticas de confusión a la persona consumidora y de publicidad engañosa.
  • La actividad de reventa puede esconder diversos fraudes: entradas que no existen, o que las plataformas de reventa no poseen, entradas duplicadas, entradas falsificadas, etc. En la web de reventa no queda garantizado que la entrada adquirida sea original. Así que habrá que prestar especial atención.
  • En muchas ocasiones, la web oficial de venta se queda pronto sin entradas, ya que entidades de reventa se hacen con el control de un gran número de entradas que serán vendidas a mayores precios.
  • Puede ser que un determinado espectáculo se cancele. En estos casos, habrá derecho a la devolución del coste de la entrada, pero no de los recargos o gastos generados por la reventa.
  • Las web de reventa de entradas funcionan en paralelo a los canales autorizados de venta de las mismas. Además, suelen utilizar técnicas de posicionamiento en los buscadores más populares que hace que aparezcan en los primeros lugares en la búsqueda. Por lo tanto, no siempre confíe en las páginas que aparezcan posicionadas en los primeros lugares de dicha búsqueda ya que puede tratarse de webs de reventa.

¿Qué es importante saber?

  • Únicamente la compra de las entradas a través de los denominados canales oficiales de venta garantiza que la entrada será válida.
  • Si va a adquirir una entrada fuera de los canales autorizados u oficiales de venta, y se introduce en una web donde se informa de la venta de dicha entrada, es probable que esté ante una canal de reventa de entradas.
  • Si decide adquirir una entrada fuera de los canales autorizados de venta, lea previamente las condiciones generales que sean aplicables; las responsabilidades que asume la empresa en los casos de que surjan problemas relacionados, por ejemplo, con la devolución del importe de las mismas; así como la política de privacidad del sitio.
  • No facilite sus datos personales en cualquier página. Solo en aquellas que merezcan su total confianza y seguridad.

Recomendaciones a la hora de adquirir entradas con relación a la reventa de las mismas.

Teniendo en cuenta lo indicado por el Centro Europeo del Consumidor de España, al respecto de los derechos con que cuentan las personas consumidoras en la reventa online de entradas o localidades para espectáculos públicos, es muy importante seguir una serie de recomendaciones:

  • Realice siempre la compra en los puntos online debidamente autorizados.
  • Verifique que la web de compra muestra una información clara, fiable, comprensible, que indique el precio completo de la transacción (se deberá incluir el precio del espectáculo y las posibles tasas, comisiones o gastos asociados).
  • Adquiera la entrada en páginas web seguras (la dirección de internet empieza por “https”), desconfiando de aquellas páginas que presentes errores ortográficos o fallos de diseño.
  • Consulte foros o comentarios en internet acerca de la fiabilidad de la página donde va a adquirir la entrada.
  • A la hora de hacer la transacción electrónica, utilice una tarjeta bancaria específicamente destinada para estos fines (por ejemplo, una tarjeta monedero).
  • Es muy importante que guarde toda la documentación inherente a la operación de compra efectuada (correos electrónicos, facturas, publicidad, etc.), ya que esta le servirá como medios de prueba ante posibles reclamaciones que deba interponer.
  • Desconfíe de los mensajes agresivos que ciertas páginas pueden mostrar. Son mensajes del estilo: “últimas entradas”, “las entradas se están agotando”. Puede tratarse de técnicas comerciales agresivas.
  • Recuerde que la legislación de consumo le ampara si adquiere las entradas a una empresa de venta de entradas, por lo que el sitio web donde se adquieran debe informar claramente de la empresa autorizada para la venta de las mismas. Por lo tanto, la compra de entradas a una persona particular no está amparada por la normativa de consumo, y, por lo tanto, la persona consumidora quedaría desprotegida.
  • Recuerde, además, que ante cualquier problema que surja con una empresa que venda entradas a través de internet:
  1. Los derechos de las personas consumidoras recogidos en la legislación europea serán aplicables si la empresa tiene su sede dentro de la Unión Europea.
  2. No será ya tan fácil solucionar un problema que surja con empresas ubicadas fuera de la Unión Europea.

Por lo tanto, es altamente recomendable la compra de entradas a través de empresas que tengan su domicilio social dentro de la Unión Europea. De este modo quedarán garantizados los derechos otorgados por la legislación europea.

Para ampliar información, puede acceder a información sobre publicidad y venta de entradas y localidades.

Si necesita información o asesoramiento en materia de consumo no dude en contactar con nosotros. Le recordamos que estamos a su disposición de forma gratuita y continuada a través del número de teléfono 900 21 50 80, del correo electrónico [email protected], así como en nuestros perfiles de redes sociales o a través de esta misma página Web. Y si prefiere un servicio de atención presencial, puede acercarse a alguno de los Servicios Provinciales de Consumo, presentes en todas las capitales de provincia andaluzas.

La Junta de Andalucía ejerce competencias en materia de espectáculos públicos a través de la Secretaría General de Interior y Espectáculos Públicos de la Consejería de Presidencia, Administración Pública e Interior.

La reventa de entradas, ¿legal, ilegal o alegal?

Es un tema que en los últimos tiempos ha generado sorpresa y a su vez indignación. El desorbitado precio de las entradas para determinados espectáculos en el mercado secundario de venta de entradas online, la popular reventa.

En ciertos eventos, como el sonado concierto de U2 en Madrid, o el partido de ida de los octavos de final de la Champions League en el Santiago Bernabéu, entre el Real Madrid y el Paris Saint Germain, los precios se dispararon considerablemente. En el caso del choque de la máxima competición continental, la reventa alcanzó los 24.080 euros. Un precio totalmente fuera de control, teniendo también en cuenta que era la primera eliminatoria tras la fase de grupos y aún faltaba el partido de vuelta en la capital francesa.

Al igual que ocurriera en el encuentro del Bernabéu, las entradas por cauces normales para el concierto que ofrecerá U2 en el WiZink Center, el Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid de toda la vida, se agotaron nada más salir a la venta. Los billetes para acceder al recinto, los días 20 y 21 de septiembre, se dispararon en el mercado secundario hasta alcanzar los 900 euros, cuando el precio habitual era de entre 60 y 70 euros.

Lo cierto es que la compra-venta de entradas online no es ilegal, salvo que se produzca en la calle tal y como establece el Reglamento General de Policía de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas de 1982. Podemos afirmar que es alegal, es decir que ni es legal ni ilegal, ya que esta práctica no está contemplada en la norma, por lo que existe un vacío legal al respecto.

Existen diversas plataformas en las que puedes comprar y vender tus entradas para diferentes espectáculos musicales, o eventos deportivos. Es el caso de Stubhub, pertenenciente a Ebay o de Viagogo, que son las más destacadas, pero también existen otras webs más tradicionales como Milanuncios.com así como otros portales como Seatwave, Ticketswap o Tengoentradas.com. Mucha gente recurre a estas webs cuando tiene lugar un evento deportivo o musical importante, y las entradas están agotadas. El consumidor está dispuesto a pagar un precio más elevado del habitual, pero los precios últimamente están alcanzado cifras desorbitadas, inalcanzables para el común de los mortales.

La administración ha decidido tomar cartas en el asunto después de lo acontecido en torno al concierto de la banda irlandesa en la capital de España. El Gobierno, a través del Ministerio del Interior está realizando una investigación puntual por una presunta estafa en la compra de entradas para el concierto de U2. Por su parte, el Ministro de Educación, Cultura y Deporte, Iñigo Méndez de Vigo, aseguró hace unas semanas que estaba cerca de llegar a un acuerdo con las comunidades autónomas, que son las competentes en la materia, para legislar contra la reventa de entradas online y evitar que se repitan casos como el mencionado. Cultura abrirá requerimiento contra las promotoras que han organizado los dos conciertos de U2: Lifenation, Ticketmaster y Viagogo. «Hay que solventar los vacíos regulatorios que provocan las nuevas tecnologías. Es necesaria una reforma del Reglamento General de Policía de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas para que se equipare la reventa online a la física, prohibida desde hace casi 36 años. No obstante, estos trabajos se desarrollan en el seno de la Conferencia Sectorial de Cultura con la creación de una comisión de estudio para tratar posibles cambios legislativos», aseguró Méndez de Vigo.

Google toma medidas

Viagogo es una empresa fundada el Reino Unido con sede central en Suiza. Según sus bases, funciona únicamente como un intermediario entre el vendedor y el comprador y gana dinero con las comisiones. «Viagogo proporciona un servicio que permite a los usuarios que deseen comprar entradas encontrar usuarios que quieren venderlas. Viagogo no tiene derechos de propiedad sobre las entradas y las transacciones reales se dan entre los compradores y los vendedores». Pero Viagogo está en el punto de mira de Google. El buscador gigante ha endurecido las medidas contra los sitios web de reventa que quieran aparecer en Adwords. Desde el pasado mes de enero, los revendedores tendrán que estar certificados por el motor de búsqueda si quieren anunciarse en el mismo. Además, Google exigirá que las empresas que ofrezcan entradas de segunda mano tengan que advertir a sus clientes de que sus precios pueden ser más altos que los originales. También pretende que aumenten las restricciones sobre las páginas no acreditadas, puesto que hay plataformas que aparecen en los listados de Google antes que los vendedores oficiales, incluso cuando el evento original todavía no está agotado. Es de nuevo el caso de las entradas para los conciertos de U2, que tenían precios de hasta 500 euros en StubHub o en Tengoentradas.com antes de que se empezaran a vender de manera oficial.En el caso concreto de Viagogo, la firma con sede en Ginebra ha sido objeto de críticas, ya que se presenta como una opción ‘oficial’ pese a que venda entradas de segunda mano. Por ello, el buscador a través de sus nuevas políticas obliga a que sitios como Viagogo, Seatwave, Get Me In o StubHub aclaren que son revendedores en vez de agentes primarios.

Denuncias de famosos

Estas prácticas de supuesta estafa han provocado que haya numerosos famosos, fundamentalmente cantantes, que han denunciado a Viagogo. Joaquín Sabina, a través de su equipo de promotores puso una demanda contra la plataforma de venta y compra de entradas online en febrero de 2017. Lo hizo tras ver que habían puesto a la venta billetes para su concierto en La Coruña sin que las localidades oficiales estuvieran en circulación. «Se presentan como legítimas y fiables, incluso a nivel de diseño, pero ninguna web de reventa tiene manera de garantizar que las entradas son verdaderas o falsas», aseguraba un portavoz de la gira del cantante de Úbeda.

Robe Iniesta ha sido otro de los cantantes que ha denunciado a Viagogo. Según aseguraba la productora El Dromedario Records en el pasado mes de septiembre, «esta plataforma ya estaba vendiendo entradas para el próximo concierto en Madrid a 74 euros, cuando cuestan 28 euros, antes de que se pusiesen a la venta incluso dando a elegir localidades en todo el recinto».

Durante la pasada Eurocopa de fútbol, Francia 2016, la UEFA denunció la venta no autorizada de billetes para diferentes partidos en varias ciudades del país vecino.

Por su parte, el Tribunal Regional de Hamburgo pronunció en el mes de enero un mandamiento judicial contra Viagogo, mediante el cual se le prohibe ofrecer entradas para el Mundial de Rusia 2018 antes de que la FIFA las asigne oficialmente, bajo multas de 250.000 euros o penas de cárcel de hasta seis meses en caso de incumplimiento. El citado tribunal sostuvo que Viagogo estaba induciendo a los posibles compradores a creer que tenía entradas válidas y susceptibles de ser entregadas para el Mundial de Rusia, lo cual no se correspondía con la realidad.

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Se busca ley para el salvaje oeste. Esa es la premisa que los afectados por la reventa ilegal de entradas de conciertos en Internet han trasladado al Ministerio de Cultura, que ha recopilado una batería de propuestas para atajar el problema en una consulta pública en la que han participado plataformas de comercio, promotores, asociaciones de consumidores, particulares y autoridades autonómicas, entre otros. Además, fuentes ministeriales han informado a este periódico que el Secretario de Estado, Fernando Benzo, se reunirá mañana jueves con representantes de Google, que ante la indignación creciente de los usuarios ha endurecido sus medidas contra los sitios de reventa que quieran aparecer en su servicio de anuncios publicitarios. El objetivo es “conocer con detalle este modelo de negocio” para elaborar un informe que permita encontrar “posibles soluciones normativas” al limbo legal en el que operan las plataformas de compraventa online en España.

Según las fuentes consultadas, los resultados del informe se conocerán a finales de marzo tras un proceso de análisis que se espera trasladar a la comisión sectorial de Cultura del Congreso, donde están representadas las comunidades autónomas. La normativa de espectáculos públicos, que aplica las sanciones sobre la reventa, está transferida a las comunidades. Es, por eso, que se busca ordenar las distintas legislaciones con el fin de actualizar, si fuera necesario, la ley sobre reventa, sin modificar desde 1982 y que solo combate la que se practica en la calle y no en Internet.

“No es imprescindible una nueva norma, aunque siempre es bienvenida si permite lo más importante: definir la reventa online. Pero también es igual de importante la voluntad política para aplicar la ley actual. La reventa es ilegal y el Gobierno tiene que establecer protocolos de fuertes sanciones para las plataformas ilegales”, explica Rubén Sánchez, portavoz de Facua (Consumidores en acción). La asociación, a la que no han parado de llegar denuncias, ha participado en la consulta pública.

La reventa de entradas en Internet es un mundo sin ley en el que siempre sucede lo mismo: con un gran concierto en España vuelan los boletos en las páginas oficiales de venta online y aparecen en los portales de compraventa a precios más elevados, como si hubiese sido un asalto perfecto al tren de los tickets. El último caso sonado fue la actuación de U2 en Madrid en febrero. En menos de diez minutos se esfumaron 16.000 entradas de Ticketmaster, perteneciente a la mayor promotora mundial, Live Nation, para aparecer en un abrir y cerrar de ojos en Seatwave, que también forma parte de Live Nation. Algunas entradas pasaron a venderse a 900 euros cuando antes se ofertaban a 195 más gastos de distribucción. Ante la ira de los compradores, el ministro de Cultura, Íñigo Méndez de Vigo, solicitó al ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, que la policía investigase lo sucedido. Google, por su parte, aplicó nuevas políticas en las que exige a sitios del mercado secundario que aclaren que son revendedores y sus entradas están a precios más altos.

“El problema es que hay desajuste entre la oferta y la demanda. Había 200.000 personas intentando comprar 16.000 entradas. Nuestra tecnología nos permite vender 1.000 entradas por minuto y luchamos contra los robots que adquieren tickets de forma masiva, pero no podemos evitar que U2 dé instrucciones de privilegiar a los clubs de fans, dejando menos entradas para el público general, y que muchos fans puedan ponerlas en el mercado secundario”, explica Eugeni Calsamiglia, director general de Ticketmaster. Calsamiglia desmiente “categóricamente” que desde Ticketmaster se pasen entradas a Seatwave: “Lo tenemos absolutamente prohibido”. Y aboga por la buena ética de un portal que hace de “intermediario entre personas”.

Sin embargo, la opacidad es el signo que define este negocio. Muchas webs de compraventa no hacen públicas sus ventas ni suelen tener el domicilio fiscal en España, pero otras han empezado a reclamar un debate sobre la regulación. “Tiene que haber una transparencia total”, afirma Ander Michelena, portavoz de StubHub, la empresa de reventa de eBay. “En España no está perseguido que el promotor que promueve un concierto declare cuántas entradas pone en el mercado primario y cuántas en el secundario”, añade. StubHub considera que las polémicas suscitadas en los conocidos como events hot (grandes espectáculos con mucho público) les afecta negativamente. “Pedimos una legislación nacional que ordene las legislaciones de todas las comunidades autónomas”, apunta su portavoz. Pero hasta hoy el salvaje oeste sigue sin ley y los usuarios buscan una solución.

Ticketmaster está en el ojo del huracán de los compradores particulares tras el concierto de U2. Es la última polémica de una lista que también suma las actuaciones de Bruce Springsteen, Bruno Mars o Lady Gaga. Desde la compañía abogan por las entradas nominales para luchar contra la reventa. “Quien quiera entrar al concierto tiene que garantizar su identidad. Lo hemos hecho el año pasado con U2, Rolling Stones y ahora con Metallica. Y ha funcionado muy bien”, cuenta su director general. Sería como comprar billetes de avión o tren.

Desde las plataformas de reventa esta medida no se apoya bajo ningún término. “Lo único que consigues es tener un problemón porque en nueve meses puedes ponerte enfermo o tener un viaje urgente. No puedes cederla a un amigo. Tampoco te dan opción de devolver el dinero”, afirma el portavoz de StubHub. Otra medida que baraja Ticketmaster es la conocida como Verified Fan (fan verificado). Supone una cualificación del seguidor que prima sobre los demás. “Cada persona que quiera conseguir su entrada tendrá que acreditar su condición de fan: comportamiento de compra en Ticketmaster, su antigüedad en el club del grupo, su actividad social en las webs del grupo…”, cuenta Eugeni Calsamiglia.

El vacío legal permite la reventa de entradas en Internet

La app y web de compraventa de segunda mano Vibbo anunció el pasado 25 de julio la retirada de todas las entradas que había a la venta en su plataforma, ante la dificultad de detectar la reventa «irregular», expresaba en su comunicado. No es la primera vez en los últimos meses que da que hablar la reventa de entradas. Un hito fue el pasado 16 de enero de 2017, cuando se abrió la taquilla virtual para el concierto que U2 ofreció en julio en Barcelona, como parte de la gira internacional con la que la banda que lidera Bono está conmemorando los 30 años de The Joshua Tree: 35.000 personas hicieron clic para obtener su ticket en doctormusic.com, livenation.es o ticketmaster.es, a precios entre 35 y 175 euros. Las entradas se agotaron en ocho horas. Pero, enseguida, páginas de reventa comenzaron a ofrecerlas dos, tres y hasta siete veces más caras. A la vista de ello, Live Nations y Doctor Music, empresas promotoras del concierto, impusieron la obligatoriedad de que los tickets fueran nominales, como los billetes de avión, condición que se añadía a otra habitual en conciertos detrás de los que está Doctor Music: la de que cada persona pueda comprar, como máximo, seis entradas.

A la vista de todos, en Internet

Y sí, en España la reventa de entradas se realiza a la vista de todos en Internet, aunque sea de manera sutil, porque existe un vacío legal: está prohibida la venta y la reventa callejera o ambulante de localidades, según el Reglamento General de Policía de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas, norma aprobada en 1982 para evitar conflictos a las puertas de los estadios durante el Mundial de fútbol que se celebró en nuestro país aquel año. Pero no figura ninguna indicación, claro, respecto al territorio online. Y así se han ido creado, siguiendo un modelo que surgió en Estados Unidos, diversas webs de reventa, como Viagogo, Tengoentradas.com, Stubhub (empresa filial de eBay que compró la web de origen bilbaíno Ticketbis) o Seatwave, que, sorpréndanse: es propiedad de Ticketmaster. Esto último no parece precisamente estético. Por si no ha quedado claro: Ticketmaster da cobijo a una plataforma que revende fraudulentamente las mismas entradas que ella comercializa. No es extraño que contra este binomio clamaran los compradores cuando, tras agotarse en Ticketmaster las entradas para el concierto que Bruno Mars ofreció en Madrid en abril de 2016, la web planteara al internauta la opción de acudir a comprarlas a Seatwave. Y también clamó FACUA con ocasión del concierto que ofreció Bruce Springsteen en mayo de 2016, también en la capital española, presentando una denuncia para pedir que se investigase el proceso de venta de localidades en Ticketmaster, debido a la «desaparición» de todas ellas en menos de dos horas, y su oferta, de forma «inmediata», según la organización de defensa de consumidores, en Seatwave.

¿Puede la reventa estar justificada?

Suele argumentarse a favor de las plataformas de reventa que vienen, como mínimo, a solucionar la papeleta de quienes han comprado una entrada que por algún motivo no podrán usar, supuestamente concediendo legitimidad a los tickets al ejercer de intermediarias -cobrando en torno a un 10% de comisión- entre el particular que vende –al precio que él establece- y el que compra. En algunos casos, estas webs incluso retienen el dinero de la transacción hasta después del concierto, para asegurarse de que la entrada comprada en su espacio es válida. Pero, desde el bando contrario, no paran de lloverle críticas a estas plataformas. Porque en aquellos conciertos, como los organizados por Doctor Music, que prohíben el acceso con entradas de reventa, venderlas constituye un fraude, y a muchos conciertos acuden víctimas de ellos, estafados por las plataformas de reventa, sin saber que esas entradas no les servirán para ver su concierto. Por otro lado, se critica la arbitrariedad de los precios, ya que se revenden las entradas por el doble, triple, cuádruple de su precio. Así, desde FACUA se han venido reclamando, por un lado, un mecanismo que evite la reventa de entradas masivas, pero también, por otro, un sistema por el cual el consumidor que no pueda acudir al evento pueda de forma particular ceder esta entrada a una tercera persona. Incluso en aquellos eventos en los que las entradas son vendidas con meses de antelación, sería positivo, a juicio de la organización, que la empresa permitiera al consumidor desistir de la compra de la entrada durante un plazo de tiempo aceptable.

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