Renta 2017 complementaria

Te contamos por qué no debemos alarmarnos si cometemos un error u omitimos algún dato en la autoliquidación de la declaración de la Renta 2018:

  • Si el error es en perjuicio de Hacienda tendremos que realizar una declaración complementaria
  • Si el error perjudica al contribuyente, rectificaremos la antigua autoliquidación marcando la casilla 127

A todos nos puede pasar…. Una comunicación del banco de última hora, un papel en el fondo del archivo o, simplemente, darse cuenta de que nuestra declaración de la renta de 2018 contiene algún error u omisión en los datos declarados. No obstante, no debemos caer en pánico.

Realizar una rectificación de la liquidación ya presentada es un trámite muy sencillo y más desde la campaña de 2016. Desde entonces, se pueden modificar los datos sin tener que empezar desde cero ni tener que presentar la declaración de nuevo, ya que cualquier modificación que introduzcamos recalculará al momento la liquidación sin tener que hacer mayores trámites. En función de la situación, tendremos que rectificar la antigua autoliquidación o presentar una complementaria.

Lo primero que debemos hacer es entrar al portal habilitado Renta 2018 y acceder a la sección “Más trámites de la web” y señalar “Modificación de una declaración ya presentada”. Entonces, desde la web solicitarán la identificación digital para poder gestionar la información que se modificará.

Contenidos

¿Rectificación o declaración complementaria?

Esta solicitud la realizaremos cuando los errores u omisiones den lugar a devolver una cantidad superior a la solicitad o una cantidad a ingresar menor. Igualmente, cuando se trate simplemente de informar de un dato, aunque no afecte al resultado, también habrá que realizar este procedimiento.

Si el error es en perjuicio del contribuyente y declaramos, por ejemplo, alguna renta exenta u olvidamos practicar alguna reducción, hay un apartado específico para solicitar la rectificación de autoliquidaciones.

Tengamos en cuenta que las rectificaciones podremos ejercitarlas siempre que:

  • La Administración tributaria no haya procedido a la liquidación definitiva o liquidación provisional por el mismo motivo.
  • No hayan transcurrido cuatro años desde el día siguiente a la finalización del plazo de presentación o desde el día siguiente a la presentación de la declaración si esta se presentó fuera de dicho plazo.

En caso de que el error sea en perjuicio de Hacienda y hayamos realizado un ingreso inferior al que correspondía, habrá que realizar una declaración complementaria a la que inicialmente hemos presentado.

Es decir, si los errores u omisiones han implicado una menor devolución o un mayor ingreso deberá presentarse una rectificación de autoliquidación. Si por el contrario ha dado lugar a un ingreso inferior o una devolución superior, deben regularizarse mediante una declaración complementaria a la inicial.

Modificar en solo seis sencillos pasos

  1. En primer lugar, dentro del portal Renta 2018, hay que entrar en el apartado «Más trámites de la web» y, dentro de él, en el de «Modificación de una declaración ya presentada». También se puede acceder desde la sede electrónica, dentro del apartado de trámites electrónicos para el modelo 100.
  2. Nos identificaremos con nuestro certificado o DNI electrónico, sistema PIN o con el número de referencia de este año que hayamos obtenido.
  3. Comprobaremos el estado en el que se encuentra la declaración. Es decir, en “Estado de la Tramitación” debe aparecernos el mensaje de “Su declaración se está tramitando” y que está grabada correctamente. Más abajo localizaremos en “Servicios Disponibles” la opción “Modificación de declaración”. En el caso de haber realizado más de una presentación, la web nos dará la opción de escoger la que decidamos.
  4. En el paso siguiente, podremos escoger entre rectificar una autoliquidación (si es para que nos devuelvan lo ingresado de más o devuelto de menos) o realizar una declaración complementaria (si pretendemos declarar algo que suponga pagar más de lo que pagamos en su momento).
  5. Las rectificaciones de autoliquidación se pueden realizar a través de la web o mediante escrito. La complementaria se hace online.
  6. Para rectificar la autoliquidación hay que marcar la casilla 127 y haremos clic en la opción “Si desea iniciar un procedimiento de rectificación…”. En la siguiente ventana y ya dentro de la modificación, procederemos a realizar los cambios y a darle a “Validar” y a “Presentar declaración”. En el caso de la declaración complementaria, el procedimiento es similar salvo que marcaremos la casilla 107.

Desde este momento, si accediésemos nuevamente a nuestro expediente podríamos visualizar la declaración presentada en primera instancia y posteriores. Vemos, por tanto, que el procedimiento es bastante más sencillo de lo que pudiera parecer.

Declaración de la Renta o IRPF

Descarga de modo gratuito la mejor guía para calcular y presentar la declaración de la Renta o IRPF del ejercicio 2018. Incluye todas las novedades que afecta al año 2019.

Descarga gratis

Declaración de la Renta con errores: ¿qué hacer?

Cómo modificar una declaración ya presentada

¿Tu declaración de la Renta tiene errores? Puedes arreglarlos: el procedimiento es diferente si es un error en tu contra, que te ha hecho pagar de más (o recibir menos dinero), si te has equivocado perjudicando a Hacienda o si, simplemente, tenías obligación de declarar y no lo has hecho.

Error en contra del declarante

Si te has equivocado en la declaración y el resultado te supone pagar de más o tener una devolución menor de la que te correspondía, puedes solicitar una rectificación de la autoliquidación y devolución de ingresos indebidos antes de que pasen cuatro años desde el día siguiente a la finalización del plazo para presentar la declaración.

Podrás hacerlo fácilmente en la plataforma RentaWeb seleccionando la opción “Modificar declaración”, cambiando lo necesario para corregir los errores o añadir los datos omitidos.

Si la solicitud se considera procedente, Hacienda rectificará la declaración presentada y te devolverán la cantidad solicitada más los intereses de demora que correspondan:

  • Si pagaste de más , te pagarán intereses desde el día del ingreso indebido hasta la fecha en que se ordene la devolución.
  • Si el error provocó que te de devolvieran de menos, solo te darán los intereses si han pasado más de 6 meses desde la presentación de la solicitud de rectificación sin que se efectúe la devolución.

Ten en cuenta que en el caso de rectificaciones de declaraciones, las devoluciones no son tan rápidas y es muy posible que tengas que esperar bastante tiempo hasta que la devolución se haga efectiva.

Además de para ala última declaración, este procedimiento es similar para las rectificaciones correspondientes a los ejercicios 2017 y 2016. Sin embargo, si debes rectificar declaraciones del ejercicio 2015 deberás solicitarlo por escrito.

Error en contra de Hacienda

Si por error pagaste de menos o te han devuelto de más, es probable que te manden una declaración paralela, pero no esperes a que pase eso: lo mejor es presentar una declaración complementaria cuanto antes. Así te ahorrarás la sanción (que como mínimo será 26,25%). Sólo tendrás que pagar un recargo, que es del 5% si han pasado hasta 3 meses desde el final plazo para la declaración, del 10% si han pasado 6 y del 15% si han pasado 12 meses.

Si presentas la declaración complementaria pasados los 12 meses, el recargo es del 20% y tendrás que pagar intereses de demora por el período transcurrido desde el día siguiente al término de los 12 meses hasta la presentación de la complementaria.

Para presentar una complementaria de los ejercicios 2018, 2017 o 2016 tendrás que utilizar RentaWeb. Si el error corresponde al ejercicio 2015 tendrá que presentarla a través de la web de la AEAT con ClavePin o certificado electrónico y utilizando el Programa PADRE.

Si no has presentado la declaración de la Renta

¿Se te pasó el plazo para declarar el IPRF? No esperes a que Hacienda te reclame: puedes presentar la declaración fuera de plazo, con el sistema Renta Web.

  • Si la declaración es “a ingresar” Hacienda te reclamará el recargo que corresponda al retraso (los mismos porcentajes que para declaraciones complementarias).
  • Si la declaración es “a devolver”, Hacienda te ingresará el dinero… pero también te puede reclamar una sanción de 100 euros (podrían reducirse hasta 75 euros si se está conforme y se paga en período voluntario).

Cómo modificar la declaración de la Renta 2018 ya presentada

Desde que hace unos años comenzamos a presentar la declaración a través del portal Renta Web, el procedimiento para modificar nuestra declaración se ha simplificado.

En el «Portal Renta 2018», dentro del apartado «Más trámites», puedes encontrar la opción «Modificación de declaración», que permite realizar tanto las rectificaciones de autoliquidaciones como las complementarias de declaraciones previamente presentadas, a través de Renta Web.

¿Cuándo se hace una complementaria?

Las declaraciones complementarias se presentan cuando al corregir el error o al añadir el dato omitido obtenemos un resultado a favor de Hacienda. Es decir, cuando como consecuencia de la declaración complementaria sale a ingresar más o a devolver menos.

Para solucionarlo bastará con presentar una Declaración Complementaria a través del «Portal Renta 2018“, (dentro del apartado «Más trámites» se encuentra la opción «Modificación de declaración ya presentada»), y empezar de nuevo revisando bien toda la documentación. Has de marcar en la página 3 de la declaración de la Renta la casilla que corresponda (107, 108, 109, 110, 111, 112, 113, 114, 115, 116, 117, 118, 119, 120, 121, 122) para indicar que se trata de una declaración complementaria.

Además, en estos casos hay que rellenar el apartado 0 del modelo (Pág. 19), en el que hay que consignar la cantidad ingresada con la anterior declaración o bien la cantidad devuelta por la Administración. En la casilla 0680 aparece el resultado de la declaración complementaria.

¿Cuándo se hace una rectificativa?

La rectificativa se presenta cuando al corregir el error o al añadir el dato omitido el resultado que se obtiene es a favor nuestro, es decir, que nos suponga un menor ingreso o un mayor importe de devolución.

Para esta Campaña de Renta 2018, también es posible solicitar la rectificación de la Declaración accediendo a través del «Portal Renta 2018» , al apartado «Más trámites» en la opción de «Modificación de una declaración ya presentada». En este caso, no te olvides de marcar la casilla 127 de la página 3 de la declaración dentro del apartado «Solicitud de rectificación de autoliquidación».

Además hay que rellenar el apartado 0 del modelo (Pág. 19), en el que hay que consignar la cantidad ingresada con la anterior declaración o bien la cantidad devuelta por la Administración. En la casilla 0685 aparece el resultado de la solicitud de rectificación de autoliquidación.

Recuerda que además de modificar la declaración de la renta 2018, podrás modificar los ejercicios no prescritos que a fecha de hoy son 2017,2016, 2015 y 2014 (desde el 1 de julio de 2019 ya no se podrá modificar la renta del año 2014).

Además, la AEAT permite anular una declaración dentro del periodo voluntario de pago del impuesto, esto quiere decir que no se podrá anular la renta más allá del plazo normal para presentarla, es decir, el 30 de junio, siempre que se cumplan una serie de requisitos.

Para anular la declaración ya presentada puedes utilizar el siguiente formulario de comunicación que la Agencia Tributaria tiene disponible en su web y, posteriormente, acudir personalmente a tu delegación de la Agencia Tributaria para presentar en el registro de Hacienda el escrito y la documentación adjunta que se quiera presentar al respecto, salvo que esté en posesión de certificado, DNI electrónico o [email protected], lo que le permitirá la presentación de los documentos por sede electrónica.

¿Cuándo y cómo se puede presentar la solicitud de rectificación de una autoliquidación del IRPF?

A veces, se dan situaciones en la declaración de la renta en la que la cantidad a devolver es superior a la autoliquidada o el importe a ingresar es inferior al de la autoliquidación presentada. Esto puede suceder por diversos factores como por ejemplo declarar indebidamente alguna renta exenta, olvidar deducir algún gasto, computar importes en cuantía superior a la debida… En estos casos es lícito iniciar el procedimiento de rectificación.

Según la Agencia Tributaria, la rectificación de la autoliquidación podrá solicitarse siempre y cuando se den los siguientes factores:

  • Se haya presentado la correspondiente autoliquidación.
  • La Administración tributaria no haya practicado liquidación definitiva o liquidación provisional por el mismo motivo.
  • No haya transcurrido el plazo de cuatro años, tal y como queda reflejado en el artículo 66 de la Ley General Tributaria. Si la declaración se presentó dentro del plazo de presentación de las declaraciones, el plazo comenzará a contarse desde el día siguiente a la finalización del mismo. En cambio, si se presentó fuera de plazo, se contará desde el día siguiente a la presentación de la declaración.

Existen diferentes formas de presentar la solicitud de rectificación de una autoliquidación del IRPF:

  • Presentación electrónica por Internet: a través del portal web de la Agencia Tributaria o de los programas de presentación desarrollados por terceros.
  • Presentación electrónica a través del teléfono: llamando al número 901 200 345 siempre y cuando la autoliquidación a rectificar se haya realizado a través del Servicio de tramitación del borrador.
  • Escrito dirigido a la Dependencia o Sección de Gestión de la Delegación o Administración de la Agencia Tributaria correspondiente a su domicilio habitual. En él, tendrán que quedar reflejados los errores y las justificaciones de los mismos.

Una vez presentada la solicitud de rectificación, se notificará al interesado la propuesta de resolución para que en un plazo de 15 días pueda realizar alegaciones. En el caso de que la rectificación coincida con la solicitada, se notificará directamente la resolución.

Contando con hoy, quedan cuatro días para dar por concluida la campaña de la Renta de 2018. Si todavía no tienes claro cómo hacer la declaración, lo mejor es que busques ayuda, pidas cita en la AEAT o eches mano de los consejos que ofrecen los asesores fiscales, y la presentes. Es preferible que tengas que corregir posteriormente algún fallo por dudas no resueltas, que no que se te pase el plazo y tengas que enfrentarte a sanciones.

Hoy, 28 de junio, es el último día para solicitar la ayuda de los servicios de la Agencia Tributaria (tanto por teléfono como presencial)

Desde que da comienzo la campaña, son muchos los asesores fiscales que se dedican a publicar guías y recomendaciones. Pero, aún así, algunas casillas “se atragantan” y no se sabe por dónde salir, ni qué poner, no hay que preocuparse si se ha cometido un error. Se podrá enmendar.

El cauce, según explica la Agencia Tributaria, para corregir los errores u omisiones en los datos declarados es diferente, dependiendo si estos causan perjuicio al contribuyente o a la Hacienda pública.

La AEAT te explica, en su página, web cómo enmendar un error.

Se presentará una declaración complementaria para enmendar errores u omisiones que hayan motivado un ingreso inferior o una devolución superior, deben regularizarse mediante la presentación de una declaración complementaria. Y se rectificará una autoliquidación si las declaraciones presentadas han supuesto un perjuicio al contribuyente, como la omisión de alguna deducción, la declaración de alguna renta exenta, entre otros, el contribuyente podrá solicitar la rectificación de dicha declaración, marcando X en la casilla 127.

LOS RETRASOS NO SALEN GRATIS

Quienes todavía apuren más y se les acabe el plazo, tendrán sanción. Esta depende de tres variables: del plazo, el importe y el autor de la iniciativa de pago (Hacienda o el contribuyente).

Presentar la declaración fuera de plazo se hará igual que si se estuviera cumpliendo, eso sí, sin los servicios de ayuda.

Si la declaración sale a devolver, es decir es Hacienda quién tiene que pagar al contribuyente la demora se considera infracción leve y se aplica una multa de 200 euros.

En el caso de que la declaración sea a pagar y es el contribuyente quien toma la iniciativa y presenta la declaración, aunque sea tarde, el artículo 27 de la Ley General Tributaria establece sanciones ligadas al tiempo de demora: en los tres meses siguientes al fin del plazo, el recargo será del 5%; entre los tres y seis meses, el recargo sube hasta el 10%; entre los seis meses y el año, el 15% del total a pagar, y en caso de que se supere el año, el recargo que se eleva al 20% y además se tendrán que abonar los intereses de demora.

Hacienda puede perdonar el 25% de la sanción si establece un plazo de pago voluntario y el contribuyente lo respeta.

Pero si Hacienda el que descubre la demora, entiende que se trata de una no presentación de la declaración e inicia un procedimiento sancionador. Las multas van desde el 50% al 150% de la cuantía a ingresar al Fisco, además de los intereses de demora por el tiempo transcurrido.

Declaración paralela de Hacienda: qué es y cómo debes contestarla 

Recibir una declaración paralela de Hacienda no suele ser una buena noticia, pero tampoco debe asustarte. En este artículo te explicamos en qué consiste este procedimiento administrativo y cómo puedes actuar para contestarlo de forma adecuada.

¿Qué es una declaración paralela de Hacienda?

Cuando hablamos de una “paralela” de Hacienda en relación con la declaración de la renta, en realidad nos estamos refiriendo al trámite de alegaciones y propuesta de liquidación que te notifica la Agencia Tributaria (AEAT) cuando surge algún desacuerdo con tu declaración de IRPF.

De este modo, si Hacienda no está conforme con algún dato que hayas indicado en tu declaración de la renta, te notificará (por correo certificado o de forma telemática) su propuesta de liquidación provisional con los datos que estima correctos.

Así, en su propuesta, la Agencia Tributaria recogerá en una columna los datos que tú hayas declarado y, en otra columna paralela (de ahí el nombre), los que considera correctos. De ahí suele resultar un mayor importe a ingresar (o uno inferior a devolver), aunque podría también darse el caso de que la propuesta de liquidación fuese a tu favor.

Esta notificación debe señalar cuáles son los preceptos que la AEAT considera que has infringido, así como indicarte la forma en que puedes recurrir esta declaración paralela.

Causas más frecuentes de una declaración paralela de Hacienda

Con carácter general, este tipo de reclamación de Hacienda suele originarse por alguna de estas causas:

  • Errores de cálculo o aritméticos.
  • Diferencia de criterios al aplicar una deducción o declarar una ganancia o ingreso.
  • Ingresos no declarados que se ponen de manifiesto por cruce de datos o suministro de información por parte de terceros.

En cualquiera de estos casos, la consecuencia es que existirá una discrepancia entre el importe final (a ingresar o devolver) que resultaba de tu declaración y el que se deduce de los cálculos de Hacienda.

Cómo actuar frente a una declaración paralela de Hacienda

Una vez recibas la notificación de la declaración paralela de Hacienda, dispondrás de un plazo de 10 días para realizar alegaciones, así como para la presentación de documentos que justifiquen tu disconformidad con su propuesta de liquidación.

A la vista de tus alegaciones, la Agencia Tributaria te remitirá ya la nueva propuesta de liquidación, donde aceptará (de forma total o parcial) o bien rechazará lo que hayas alegado.

Si estás de acuerdo con esta nueva liquidación paralela, simplemente deberás firmarla para que continúe su tramitación. En caso de que discrepes de la propuesta, tienes dos opciones dentro del procedimiento administrativo:

  • Presentar un recurso de reposición ante el mismo órgano que dictó la propuesta de liquidación, en un plazo de 15 días hábiles.
  • Presentar una reclamación económico – administrativa ante el Tribunal Económico Administrativo Regional que corresponda según tu domicilio fiscal. Este tribunal es el organismo oficial encargado de resolver este tipo de recursos dentro de la vía administrativa. Si optas por esta reclamación, deberás también presentarla en el plazo de 15 días hábiles. En este caso, el proceso suele alargarse bastante hasta su resolución por el tribunal, con el límite máximo de un año.

Finalmente, si la resolución de estos recursos tampoco te favorece, tendrías todavía la posibilidad de recurrir judicialmente. En este caso, el proceso suele ser largo y necesitarás la asistencia de un abogado.

Cómo prevenir una declaración paralela y las sanciones tributarias

Sin duda, la mejor opción para evitar una paralela de Hacienda es ser muy riguroso a la hora de elaborar la declaración de IRPF y durante todos los trámites con Hacienda. Ten en cuenta que, además de la nueva liquidación, la Agencia Tributaria puede imponerte una sanción económica en función de la infracción que hayas cometido.

Como sabrás, el importe de estas sanciones tributarias es muy considerable, aunque puedes obtener una reducción de su cuantía si no recurres la liquidación provisional que te notifiquen.

Por tanto, es muy recomendable que, ante cualquier duda, intentes buscar asesoramiento jurídico para que un experto te proporcione ayuda con la renta, así como durante todo el procedimiento de alegaciones y recursos.

En definitiva, el trámite de la declaración paralela de Hacienda es una oportunidad para que puedas justificar debidamente los datos que has consignado en tu declaración de la renta. Sin embargo, si consideras que la Agencia Tributaria tiene razón, es preferible que aceptes su propuesta de liquidación para así minimizar las posibles sanciones. En cualquier caso, contar con un buen asesoramiento legal puede ser decisivo en estos supuestos.

En esta Campaña de la Renta 2013, que arrancó el pasado 1 de abril, la Agencia Tributaria espera recibir 19,3 millones de declaraciones del IRPF. Los controles que realiza la Administración (automáticos y humanos) mediante el cruce de datos o comprobaciones suelen aflorar irregularidades que pueden acarrear sanciones para el contribuyente. Tanto si es por un simple despiste o por un fraude intencionado, cuando Hacienda ‘pilla’ una declaración de la renta incorrecta se inicia un procedimiento sancionador. La multa depende del tipo de infracción que se ha cometido y de la gravedad de la misma.

En principio, basta con no comunicar el cambio de domicilio fiscal, confirmar un borrador con datos erróneos o incompletos, o presentar la declaración fuera de plazo, para recibir un recargo por parte del fisco. Siempre y cuando no exista perjuicio para la Hacienda Pública, el castigo fijo aseciende a 100, 150 y 200 euros, respectivamente.

Hay que tener en cuenta que los borradores de la renta que elabora la Agencia Tributaria a partir de los datos fiscales que posee no siempre son correctos. Así, es una obligación y responsabilidad última del contribuyente revisarlo, rectificarlo o añadir información adicional en caso necesario antes de darlo por bueno definitivamente. A veces, simplemente hay que actualizar el estado civil o reflejar los hijos.

“El borrador no es vinculante para la Administración. El hecho de que se acepte un borrador no exime de que Hacienda inicie cualquier procedimiento de gestión”, advierte José Luis Fernández Picazo, director en el área de tributación personal de KPMG Abogados.

Es posible que la omisión de datos se deba solo a un olvido, pero también puede haber negligencia por parte del contribuyente, un factor que Hacienda tiene en cuenta a la hora de multar. Fernando de Vicente, socio de Cuatrecasas, destaca que “es muy importante tener en cuenta si la conducta es negligente, ya que las discrepancias interpretativas de las normas tributarias que resulten razonables no deben dar lugar a la imposición de una sanción”.

Las trampas más comunes por parte de los contribuyentes suelen ser falsear u ocultar datos, tales como ingresos de un segundo pagador, así como aplicar deducciones o bonificaciones indebidas para recibir una devolución que no corresponde o pagar menos al fisco. Fernández Picazo señala que “los aspectos en los que la Administración presta más atención son las deducciones por vivienda habitual y las ganancias patrimoniales derivadas de la venta de acciones”.

Si Hacienda detecta una incorrección, el contribuyente no solo tendrá que abonar la cantidad que realmente le corresponda en la autoliquidación, sino también hacer frente a una penalización que por lo general oscila entre el 50% y el 150% del importe que se dejó de pagar. «Hay tantos tipos de conductas que las sanciones varían mucho», matiza De Vicente. “Las conductas que son errores normalmente son infracciones leves”, añade.

La Ley General Tributaria detalla los tipos de infracción tributaria y las sanciones. La infracción se considera leve cuando la base de la sanción sea inferior o igual a 3.000 euros o, siendo superior, no exista ocultación. La sanción es del 50% del impuesto no ingresado. De este modo, por ejemplo, si un contribuyente no ha ingresado una deuda tributaria de 1.000 euros dentro del plazo establecido (30 de junio), la consecuencia será una multa de 500 euros y finalmente tendrá que pagar 1.500 euros.

Ya no será una infracción leve si se han utilizado facturas, justificantes o documentos falsos. Y pasa a ser grave cuando la cuantía de la infracción supera los 3.000 euros y más del 10% de esa cantidad se debe a la ocultación de datos. En este caso, las sanciones aplicables son de entre el 50% y el 100%.

Por último, la utilización de medios fraudulentos, como una doble contabilidad, determinará que la infracción sea calificada como muy grave. Aquí las sanciones van del 100% al 150%. Según señala la normativa, en los supuestos grave y muy grave, la sanción “se graduará incrementando el porcentaje mínimo conforme a los criterios de comisión repetida de infracciones tributarias y de perjuicio económico para la Hacienda Pública”.

Por otro lado, si el contribuyente solicita indebidamente devoluciones, beneficios o incentivos fiscales, la infracción se clasifica directamente como grave y se aplica una multa del 15% sobre la cantidad recibida. Si además se han omitido datos relevantes o se han incluido datos falsos, hay un recargo fijo de 300 euros.

Otro escenario diferente puede ser que el contribuyente se dé cuenta de que ha hecho algo mal en la declaración y quiera rectificar por iniciativa propia, antes de que la Administración le haya requerido o le haya iniciado un procedimiento. En tal caso, si se procede a la regularización de los datos antes de que haya vencido el plazo de presentar la declaración, el contribuyente debe presentar una declaración sustitutiva de la primera que hizo. “Esta segunda declaración anula la primera y no tiene un impacto sancionador”, apunta Fernández Picazo.

Si el contribuyente lo remedia fuera del plazo de la campaña de la renta y el error es que ha ingresado menos de lo que debería, hay que presentar una declaración complementaria que sí tendrá un recargo por presentación extemporánea. La sanción es del 5%, 10%, 15% ó 20% en función del periodo que pase desde el final del plazo oficial.

Los fraudes millonarios a Hacienda no solo se castigan con multas dinerarias. En los casos en los que las multas por infracciones graves o muy graves superen los 30.000 euros o los 300.000 euros, la Administración puede llegar a imponer al contribuyente sanciones accesorias que suponen la pérdida de derechos de los que sí puede disfrutar un contribuyente honesto.

Es posible perder la obtención de subvenciones o ayudas públicas o el derecho a aplicar beneficios e incentivos fiscales durante hasta cinco años en los casos más graves. Puede prohibirse además contratar con la Administración pública que hubiera impuesto la sanción. El contribuyente puede incluso ser suspendido de profesiones oficiales, empleo o cargo público.

La presentación de la declaración complementaria se realiza en los casos en que el contribuyente haya observado alguna errata en su Declaración de la Renta ya presentada, que suponga un aumento o reducción de ingresos dependientes de ésta. También deberá realizarse si el contribuyente tiene por objeto incluir perceptores que, debiendo haber sido incluidos en otra Declaración de IRPF de un ejercicio anterior, hubieran sido completamente omitidos en la misma. En la declaración complementaria solamente se incluirán las percepciones omitidas que motivan su presentación.

Declaración complementaria: cuando se presenta

Deberán regularizarse mediante la presentación de una declaración complementaria:

  • Los errores u omisiones padecidos en declaraciones ya presentadas que hayan motivado un ingreso inferior o una devolución superior a la procedente.
  • Las pérdidas del derecho a reducciones o exenciones aplicadas en declaraciones anteriores. Es importante saber que la pérdida del derecho a deducciones se regularizará en la declaración correspondiente al ejercicio corriente, aplicando los correspondientes intereses de demora.
  • La Agencia Tributaria, en los datos fiscales que pone a nuestra disposición, comunica separadamente los rendimientos del trabajo en concepto de atrasos, puesto que se regularizan por declaración complementaria.

Declaración complementaria: cómo se presenta

A continuación, te mostramos cómo realizar una declaración complementaria a través del programa Renta Web

Paso 1: Servicio de tramitación borrador / declaración (Renta WEB)

Lo primero que debemos hacer es acceder al servicio de Tramitación/ declaración (Renta Web). Para ello, deberemos facilitar nuestro número de referencia, la PIN, o con certificado electrónico o DNIe.

Paso 2: Modificar declaración

A continuación, verás la opción «Servicios disponibles». Deberás seleccionar la opción «modificar declaración».

En el caso de que ya tengas una sesión iniciada en Renta Web, existe una opción «Modificar declaración presentada», que en caso de que la selecciones, mostrará un listado de declaraciones presentadas desde el cual puede recuperar la declaración original.

Paso 3: Motivo de presentación

En la página 3 de Renta Web debemos especificar el motivo por el cual realizamos la declaración complementaria. En el supuesto de que de la declaración complementaria resulte una cantidad a devolver inferior a la solicitada en la declaración anterior y dicha devolución no hubiera sido todavía efectuada por la Agencia Tributaria; se seleccionará la casilla 107.

En caso contrario, deberemos señalar la casilla «por razones distintas», y especificar la razón en la ventana que vemos a continuación:

Recuerda que deberás consignar, si procede, la cantidad ingresada en su día o la devolución acordada.

También puedes acceder desde la declaración presentada a estas casillas desde la opción «apartados» , tal y como se observa en la imagen. Recuerda que una vez hayas introducido los datos, puedes comprobar el resultado de la declaración desde «Resumen de declaraciones».

El resultado de la declaración complementaria siempre es una cantidad a pagar del rendimiento omitido, ya que se están incluyendo perceptores, o rentas recibidas que generan una cuota tributaria positiva, por lo cual la cuota tributaria será mayor a la retención practicada en los atrasos.

Ciertas cuestiones importantes a tener en cuenta una vez hemos realizado la declaración complementaria:

  • Si accedes con referencia tendrás que contactar con su Entidad Bancaria para obtener el NRC justificante del pago.
  • Si accedas con certificado electrónico, DNIe o PIN podrás obtener el NRC justificante del pago a través de la pasarela de pago desde la opción disponible en el propio programa al presentar la declaración, o desde la opción «Pago de impuestos» de la Sede Electrónica.
  • Otra alternativa sería la obtención de la predeclaración para presentarla en papel donde proceda.

Si tiene más dudas sobre la Declaración del IRPF puedes consultar el foro de fiscalidad.

Foro de fiscalidad

¿Vas a hacer la declaración de la renta?

Descárgate la guía de para la declaración de la renta 2018-2019 y podrás conocer:

  • ¿Cuáles son las novedades para el 2019?
  • ¿Cómo presento la declaración por primera vez?
  • ¿Qué requisitos son necesarios para presentar la declaración por primera vez?
  • ¿Cuáles son los tramos del IRFP 2019?
  • Deducciones fiscales para la declaración de la renta
  • ¿Cuáles son los tamos del IRPF?
  • Deducciones fiscales

Descargar la guía

Si el contribuyente advierte errores u omisiones en los datos declarados, una vez presentado el borrador o la declaración del IRPF, el cauce para la rectificación de las anomalías es diferente, dependiendo de que los errores u omisiones hayan causado un perjuicio a la Hacienda Pública, o al contribuyente.

  • Errores en perjuicio de la Hacienda Pública:

    Los errores u omisiones en declaraciones ya presentadas que hayan motivado la realización de un ingreso inferior al que legalmente hubiera correspondido o la realización de una devolución superior a la procedente deben regularizarse mediante la presentación de una declaración complementaria a la originalmente presentada. Para ello puede utilizarse el programa PADRE.

  • Errores en perjuicio del contribuyente:

    Si el contribuyente declaró indebidamente alguna renta exenta, computó importes en cuantía superior a la debida u olvidó practicar alguna reducción o deducción a las que tenía derecho, podrá solicitar en la Delegación o Administración de la Agencia Tributaria correspondiente a su domicilio fiscal la rectificación de su autoliquidación, siempre que la Administración no haya practicado liquidación provisional o definitiva por ese motivo, y que no haya transcurrido el plazo de cuatro años (a contar desde el día siguiente a la finalización del plazo de presentación de las declaraciones, o bien, si la declaración se presentó fuera de ese plazo, desde el día siguiente a la presentación).

    En caso de fallecimiento del contribuyente la solicitud de rectificación de la autoliquidación deberá efectuarse por sus herederos.

    No existe un formulario específico para esta solicitud; podrá realizarse mediante escrito dirigido a la Dependencia o Sección de Gestión de la Delegación o Administración de la Agencia Tributaria correspondiente a su domicilio habitual, haciendo constar claramente los errores u omisiones padecidos y acompañando justificación suficiente de los mismos.

    Puede utilizar el modelo de solicitud que figura más abajo.

    Si dispone de certificado electrónico también puede realizar la solicitud de rectificación de la autoliquidación de forma telemática, a través de la Sede electrónica de la Agencia Tributaria, a través del procedimiento “Rectificación de autoliquidaciones de Gestión Tributaria”, cuyo enlace figura a continuación.

    En el caso de que la solicitud sea considerada procedente, el órgano competente de la Administración tributaria practicará liquidación provisional rectificando la declaración presentada y devolverá, en su caso, la cantidad indebidamente ingresada más los intereses de demora correspondientes.

Cómo y cuando presentar una declaración complementaria

15/05/2014 | impuestosrenta.com

Aprobar el borrador de la renta sin revisarlo, no incluir alguna de reducciones a las que se tienen derecho o dejar fuera algún ingreso. Estos son sólo algunos de los errores más habituales en la declaración de la renta. Cada año miles de contribuyentes cometen alguno de estos fallos que después están obligados a enmendar. Presentar una declaración complementaria es la forma de hacerlo.

Cuándo presentar la complementaria

Tal y como explican desde la Agencia Tributaria, los errores u omisiones en declaraciones ya presentadas y que supongan una alteración del resultado de la renta deben regularizarse mediante la presentación de una declaración complementaria. Este será también el método que utilicemos para la pérdida del derecho a reducciones o exenciones en declaraciones anteriores.

Del mismo modo, los rendimientos del trabajo en concepto de atrasos también se regularizarán mediante una declaración complementaria. Esto afecta a los sueldos que nos e percibieron en su momento y que, por lo tanto, se dejaron de incluir en el IRPF, pero que se cobran al año que viene, por ejemplo.

Como rectificar un borrador ya confirmado

Sin embargo, la pérdida del derecho a deducciones deberá regularizarse en la declaración correspondiente al ejercicio en curso, abonando además los obligatorios intereses de demora.

Cómo hacer una declaración complementaria

El proceso para realizar y presentar una declaración complementaria es mucho más sencillo de lo que podemos imaginar. Para ello utilizaremos el Programa Padre de la renta correspondiente al ejercicio que queramos subsanar. Para acceder al mismo bastará con dirigirnos al apartado de “Descarga de Programas de ayuda” que encontraremos en el margen derecho de la página de la AEAT.

Una vez descargado e instalado el Progama Padre procederemos a rellenar la declaración con los datos presentados en su día y los nuevos que quermos incluir. Después sólo habrá que marcar la casilla 120, 121, 122,123 y 124, según corresponda el resultado de la declaración que presentamos en su día.

Conviene, como siempre, comprobar de nuevo los datos para evitar nuevos errores.

Plazos para presentar la complementaria

En términos generales, se podrá presentar la declaración complementaria en cualquier momento una vez detectado el error. Sin embargo, el en caso de las percepciones de atrasos de rendimientos del trabajo, se aplicará una normativa especial. Si estos se perciben entre el 1 de enero y el inicio del plazo para la presentación de la renta 2013, la autoliquidación se presentará en ese año antes de finalizar el plazo para presentar el IRPF de 2013.

Cuando los atrasos se perciban con posterioridad, es decir, más tarde del 30 de junio de 2014, la autoliquidación complementaria se presentará antes del plazo final fijado para la renta 2014.

Sanciones por errores en la declaración de la renta

Deliberadas o no, las infracciones conllevan sanciones por errores cometidos en la declaración de la renta… En este artículo te explicamos cuáles son.

¿Quién no teme, aunque solo sea un poquito, a la declaración de la renta anual? Al fin y al cabo, este es un trámite que, aunque creas que has cursado correctamente, siempre puede explotarte en la cara debido a algún error que se te haya escapado (por mucho que incluso uses un programa de facturación gratis como el que ofrecemos en Holded).

Por eso mismo, más vale estar informado siempre. Bueno, a ver, lo que más vale en este caso es hacer las cosas lo mejor posible e intentar presentar la declaración de la renta pluscuamperfecta para que no puedan llamarnos la atención de ninguna de las maneras. Pero, en el caso de que la cosa se salga de madre, siempre viene bien estar informado de qué puede ocurrir.

Y lo que puede ocurrir aquí es que tu declaración de la renta incluya algún error y que, por lo tanto, Hacienda sancione a tu empresa (o a ti directamente). Para estar prevenido, en este artículo vamos a exponer todas las infracciones posibles (¡un total de 15!) y las sanciones correspondientes por errores en la declaración de la renta:

  1. Infracción por no ingresar la deuda tributaria resultante de una autoliquidación. La base de esta sanción será la cifra no ingresada y, basándose en esta cifra, la sanción será leve (y por lo tanto se subsanará con una multa pecuniaria proporcional del 50%), grave (con una multa pecuniaria del 50% al 100%) o muy grave (con una multa pecuniaria del 100% al 150%).
  2. Infracción por incumplir la obligación de presentar de forma completa y correcta la declaración necesaria para practicar liquidaciones. Es aplicable cuando no hay necesidad alguna de presentar autoliquidación (por ejemplo, en el caso del impuesto sobre sucesiones en determinadas comunidades autónomas), y las sanciones por este error en la declaración de la renta son las mismas que hemos visto en el punto número 1.
  3. Infracción por la obtención indebida de devoluciones. También puede ser leve, grave o muy grave, pero en este caso la sanción siempre se corresponderá a la cantidad íntegra devuelta indebidamente.
  4. Infracción por solicitar devoluciones, beneficios o incentivos que no corresponden. Si lo que se ha solicitado indebidamente es una devolución, la sanción será del 15% de la cantidad solicitada. Si, por el contrario, lo que se ha solicitado indebidamente es un beneficio o incentivo fiscal, la sanción será una multa pecuniaria de la cantidad fija de 300€.
  5. Infracción por la determinación o acreditación improcedente de partidas (ya sean positivas o negativas) o créditos tributarios aparentes. La sanción en este caso puede ser del 15% o del 50% dependiendo de su naturaleza.
  6. Infracción por no presentar la autoliquidación o la declaración dentro de plazo aunque esto no produzca perjuicio económico. En este caso, la sanción por este error en la declaración de la renta dependerá de si ha sido una declaración censal (y se solventará con una sanción pecuniaria de 400€), si la comunicación ha designado al representante de personas o entidades (100€), si se refiere a declaraciones exigidas en cumplimiento del deber de suministrar información (20€ por cada doto omitido) o si puede englobarse en otras causas (200 euros)
  7. Infracción por incumplir la obligatoriedad de comunicar el domicilio fiscal. Su sanción de 100€ es fija.
  8. Infracción por presentación incorrecta de autoliquidación o declaración sin que se produzca perjuicio económico. La sanción será de 150€ en el caso de que sea una autoliquidación o declaración, o de 250€ en el caso de las declaraciones censales.
  9. Infracción por incumplimiento de obligaciones contables y registrales. Esta se considera directamente una infracción grave y la sanción por este error en la declaración de la renta se paga con una multa pecuniaria de 150€, aunque pueden existir circunstancias atenuantes que eleven la multa hasta 600€.
  10. Infracción por incumplimiento de obligaciones de facturación o documentación. Pueden darse diferentes casos: el incumplimiento de los requisitos impuestos por la normativa vigente de facturación (con una sanción del 1% del importe de las operaciones facturadas indebidamente), la falta de expedición o conservación de facturas y documentos (sanción del 2% o de 300€ si se desconoce la cifra final facturada con errores) o la expedición de facturas con datos falsos o falseados (multa del 75%).
  11. Infracción por incumplimiento de las obligaciones relativas al uso del número de identificación fiscal u otros números o códigos. La sanción por este error en la declaración de la renta puede ser leve (150€), grave (mínimo de 1000€) o muy grave (fija de 30.000€).
  12. Infracción por resistencia, obstrucción, excusa o negativa a la actuación de la Agencia Tributaria. Suele implicar una sanción en forma de multa de 150€, aunque si la resistencia continúa puede aumentar hasta 600€.
  13. Infracción por incumplimiento del deber de sigilo exigido a los retenedores y a los obligados a realizar ingresos en cuenta. Se sancionará con una multa pecuniaria de 300€ por cada dato incumplido.
  14. Infracción por incumplimiento de la obligación de comunicar correctamente datos al pagador de rentas sometidas a retención o ingreso en cuenta. La sanción por este error en la declaración de la renta dependerá de si ha sido un caso leve (con una multa proporcional del 35%) o grave (150%).
  15. Infracción por incumplimiento de la obligación de entrega del certificado de retenciones o ingresos en cuenta. Su sanción está fija en una multa de 150%.

Si tu empresa ha recibido una notificación de la Agencia Tributaria y, por tanto, en breve va a recibir una inspección, quizá querrás conocer cuáles pueden ser las infracciones y sanciones de Hacienda más comunes. Descúbrelo en el siguiente post.

Según la normativa tributaria vigente, las infracciones tributarias se clasifican en tres: leves, graves y muy graves. La ley española señala los parámetros para que se clasifique en cada uno de estos tres grados y la sanción que conlleva cada tipo de infracción.

Para poder determinar si una falta es leve, grave o muy grave, la ley tiene en cuenta dos principales motivos que pueden ser detectados por una inspección de Hacienda. Por un lado, la ocultación de datos y, por otro, la utilización de medios fraudulentos.

Se entiende como ocultación de datos cuando no se presentan declaraciones, o las presentadas incluyen hechos u operaciones inexistentes, con importes falsos, u omiten total o parcialmente operaciones, ingresos, rentas, productos, bienes o cualquier otro dato que incida en la determinación de la deuda tributaria. Eso sí, siempre que la incidencia de la deuda derivada de la ocultación en relación con la base de la sanción sea superior al 10 %.

Infracciones y sanciones de Hacienda por utilizar medios fraudulentos

Por otro lado, bajo el paraguas del concepto utilización de medios fraudulentos, se encuentran tres grandes áreas:

  1. Anomalías sustanciales en la contabilidad y libros de registro: en este punto debemos destacar el caso de llevanza incorrecta de los libros de contabilidad o de los libros establecidos por la normativa tributaria. Omitir operaciones, falsear importes o contabilizarlos en cuentas incorrectas son los errores más comunes. En este caso debe representar un porcentaje superior al 50 % del importe de la base de la sanción. Así, si la incidencia de los errores repercute en un porcentaje establecido entre el 10 % y el 50 % de la base de la sanción, esta se considera grave. Sin embargo, a partir del 50 % se considera una infracción muy grave.

  2. Empleo de facturas, justificantes u otros documentos falsos o falseados: en este caso debe representar un porcentaje superior al 10 % de la base de la sanción para ser considerada una infracción muy grave. Por contra, si es inferior al 10 % será considerada una infracción grave. Así se especifica en la LGT art.191 a 193.

  3. Utilización de personas o entidades interpuestas: ocurre, por ejemplo, cuando el infractor lo que hace es poner a otra persona física o jurídica como titular de unos bienes para así ocultar su verdadera identidad. Con respecto a este supuesto de infracción hay que tener en cuenta que aun cuando la incidencia en la base de la sanción de la utilización de personas o entidades interpuestas sea mínima, siempre que ocurra esta circunstancia, la infracción se califica como muy grave.

Calificación y sanción de la infracción

Si Hacienda detecta una incorrección, la sanción es proporcional a la calificación de la infracción. Es decir, el contribuyente no solo deberá abonar la cantidad que realmente le corresponde en la autoliquidación, sino que además, deberá hacer frente a una penalización.

1. Infracción muy grave:

  • Siempre que se hayan utilizado medios fraudulentos.

  • Cuando la infracción se refiere a cantidades retenidas y el importe es superior al 50 % de la base de la sanción.

Por ejemplo, la ley determina como muy grave el incumplimiento de obligaciones de utilización de NIF o no comunicar correctamente datos al pagador de rentas sujetas a retención.

En este caso, el contribuyente tendrá una sanción del 100 % al 150 %.

2. Infracción grave:

  • Cuando la base de la sanción es superior a 3.000 euros y se aprecia ocultación.

  • Cuando la infracción se refiere a cantidades retenidas y el importe es igual o superior al 50 % de la base de la sanción.

  • Utilización de facturas, justificantes y documentos falsos, sin que la incidencia supere el 10 % de la sanción.

  • Cuando llevar de forma incorrecta la contabilidad representa un porcentaje entre el 10 % y el 50 % de la base de la sanción.

Por ejemplo, la ley considera grave una solicitud indebida de devoluciones, beneficios o incentivos o, también, la resistencia, obstrucción, excusa o negativa a la Agencia Tributaria.

Ante una falta grave, el contribuyente deberá pagar una sanción mínima del 50 % de la infracción que podrá incrementarse hasta el 100 % total según el caso.

3. Infracción leve: las infracciones más bajas se dan cuando no se da ninguna de las circunstancias que la consideran como grave o muy grave. En particular:

  • Cuando la base de la sanción sea inferior o igual a 3 000 euros, exista o no ocultación.

  • Cuando la base de la sanción sea superior a 3 000 euros, sin ocultación.

Por ejemplo, se considera leve no entregar el certificado de retenciones o ingresos a cuenta.

Ante una situación de sanción leve, habrá un pago de una multa del 50 % de la cantidad dejada de ingresar.

Principales infracciones y sanciones de Hacienda

Resumiendo, las multas que impone Hacienda en nuestro país son, principalmente, por los siguientes motivos:

  • No ingresar a tiempo o dejar impagados impuestos como el IVA o el IRPF.

  • Dejar de ingresar la deuda tributaria resultado de una autoliquidación.

  • Incumplir la obligación de presentar las declaraciones o documentos necesarios para practicar liquidaciones.

  • Obtener de forma indebida devoluciones, beneficios o incentivos fiscales. Aunque la devolución no se haya efectuado, la multa económica establecida es proporcional al 15% del importe. Si además el infractor ha omitido datos relevantes o ha incluido datos falsos, deberá pagar un recargo fijo de 300 euros.

  • Solicitar indebidamente devoluciones, beneficios o incentivos fiscales.

  • Ocultar ingresos de un segundo pagador.

  • No comunicar el cambio de domicilio fiscal.

  • Confirmar un borrador de la declaración de la Renta con datos erróneos o incompletos.

  • Presentar la declaración fuera de plazo. El recargo oscila entre el 5% y el 20% más intereses en función del tiempo transcurrido desde el último día del plazo.

¿Qué es para Hacienda una infracción tributaria?

Ahora que ya hemos visto los diferentes tipos de infracción y las multas asociadas, conviene recordar las circunstancias que tienen que darse para que Hacienda entienda que se ha cometido una infracción tributaria.

La Ley General Tributaria lo deja muy claro. Se estará violando las normas siempre que no se cumplan las leyes. Por tanto, la conducta infractora tiene que estar recogida en alguna norma legal.

Además, se sancionan tanto las acciones como las omisiones. No importa tampoco que el infractor no haya actuado intencionadamente. Basta con que haya cometido una negligencia.

Dependiendo del supuesto, puede que la sanción económica no baste para saldar la deuda. En ocasiones, el infractor no puede volver a trabajar durante un tiempo determinado. Esto se aplica también para los cargos públicos.

Si tienes alguna deuda con Hacienda y quieres evitarte una sanción mayor, puedes liquidarla en las entidades bancarias colaboradoras antes de que se cumpla el plazo e incurras en una infracción. El plazo de prescripción de las deudas contraídas con Hacienda oscila entre los 4 y los 10 años. Todo dependerá de si se ha producido un delito fiscal o no.

¿No estás de acuerdo? Siempre puedes recurrir. Puedes hacerlo presentando un recurso de reposición o una reclamación económico administrativa. En ambos casos tienes de plazo un mes desde la recepción de la multa.

Errar es humano, y más cuando se trata de impuestos. Repasamos los errores en la renta más repetido. Se trata de fallos típicos al hacer el la declaración de la renta que ahora tú podrás evitar.

Si algo define la fiscalidad en general es que no siempre es fácil de entender. Para empezar, está llena de números y para seguir, de leyes, muchas de ellas interpretables. Con este panorama es lógico que algunos contribuyentes tengan dudas a la hora de realizar su declaración de la renta 2018. Esto provoca que se cometan fallos al rellenar el IRPF que pueden ser determinantes en el resultado de la misma.

Y lo peor de todo no es que puedas cobrar menos o tengas que pagar de más en la renta, si no que la Agencia Tributaria no se responsabiliza nunca de los errores. Incluso si el fallo está en el borrador o si acudiste a la cita con la AEAT para que te ayudase a hacer la declaración, cualquier error siempre será responsabilidad al contribuyente. De hecho, Hacienda puede sancionarte si descubre que te has equivocado, aún sin mala intención. Además, en caso de un fallo en la renta dispone de cuatro años para hacerlo.

Pero no te preocupes porque la mayoría de errores al hacer la declaración suelen repetirse. Hay una serie de fallos típicos en el IRPF que muchas personas cometen y que hemos reunido para que puedas evitarlos.

Nota: Descubre aquí el truco para ahorrar el 20% de tu sueldo sin esfuerzo.

¿Cuáles son los errores en la renta más frecuentes de los contribuyentes?

El listado de errores habituales en la renta incluye, sobre todo, descuidos a la hora de poner los datos, interpretaciones erróneas de la ley y desconocimiento en relación a las deducciones que se pueden y no se pueden practicar. Si equivocarse es fácil, todavía lo será más evitarlo con estos consejos para hacer la renta de forma correcta.

Creer que el paro no cuenta en la declaración

¿Tributa el paro en el IRPF? ¿No está exento en la renta? Lamentablemente no. Uno de los supuestos que más dudas suele suscitar es cuando los ingresos proceden de más de un pagador, y el paro tiene precisamente esa consideración.

Pongamos un ejemplo para explicarlo mejor. Supongamos que Juan ha ganado 13.000 euros en 2018 de la siguiente forma: 7.000 de su primera empresa, 3.000 del paro y otros 3.000 de su segunda empresa tras volver a encontrar trabajo ¿Estaría obligado a declarar? La respuesta es afirmativa, ya que ha tenido tres pagadores (sí, el paro también computa como un trabajo más a la hora de hacer el IRPF) y habría obtenido más de 1.500 en total del segundo y siguientes pagadores. En concreto, sus ganancias de estos pagadores ascienden a 6.000 euros. De esta forma, en lugar de aplicar el límite de 22.000 euros para estar exento, deberá aplicar el de 12.643 euros. La traducción es que Juan tiene quepresentar su declaración.

Juan estaría obligado a declarar, como también lo estarás tú si superas los 12.643 euros de dos pagadores y has cobrado más de 1.500 del segundo, donde entraría también el paro. Este límite será de 14.000 euros en la renta 2019, la que haremos el año que viene.

Aquí puedes ampliar información sobre el paro en la renta.

No hacer la declaración de la renta por no estar obligado

Puede que no estés obligado a realizar la declaración de la renta. Sin embargo, recomendamos acceder siempre al borrador de la renta vía Renta Web para comprobar el resultado de la misma. Y es que puedes llevarte una agradable sorpresa.

Supongamos que has ganado menos de 22.000 euros durante el pasado año y tienes un solo pagador. En teoría, no deberías realizar la declaración. Sin embargo, si te han practicado retenciones altas en nómina puede que el resultado te salga a devolver. En este caso es conveniente hacerla aunque no estés obligado a ello. Y si piensas que por ello tendrás que hacer la renta los próximos años, nada más lejos de la realidad. Se trata sólo de uno de los mitos de la renta más extendidos. Presentar el IRPF un año no te obliga a hacerlo en los siguientes, como tampoco haber pedido el número de referencia de tu IRPF.

Puede también que tengas derecho a deducciones y por tanto, te salga también a devolver. Este es otro supuesto en el que puede ser rentable realizarla. Así que accede al borrador de la renta y sin confirmar, comprueba el resultado de la misma.

Y si tienes dudas sobre las rentas exentas, aquí descubrirás que ingresos tributan, cuáles no y sus límites.

Confirmar el borrador de la renta sin revisar detalladamente todos los datos

Este es el error número uno al hacer la renta que todavía cometen muchos contribuyentes. El borrador de la renta puede contener errores y es imprescindible repasarlo antes de darlo por bueno

Al final, el borrador de la renta 2018 no es más que la interpretación de Hacienda sobre cómo debería ser nuestra declaración de IRPF. Los datos con los que la Agencia Tributaria elabora el borrador de nuestra declaración de IRPF 2018 se basan en la información que básicamente han aportado terceros (empresas, administración y entidades financieras) y que no tienen necesariamente que ser exactos o completos.

Por ejemplo, es fácil que tu borrador no incluya a tu nuevo hijo, el hecho de que te hayas casado u otros datos económicos referidos a tus inversiones.

  • Consulta 16 cosas que SIEMPRE tendrás que cambiar en el borrador

Como contribuyente eres el único que conoce tu situación real y con certeza los datos, de ahí que seas tú el que debas aportarlos, modificarlos o rectificarlos. Por eso se llama borrador y es sólo eso, un borrador y la declaración no será definitiva hasta que no la hayas confirmado.

Revisar los datos de tu renta te ayudará a ahorrar en impuestos todos los años.

Poner mal las deducciones por maternidad

Son muchos los fallos que se detectan en relación con las deducciones derivadas de la maternidad. Es recomendable revisar los importes cobrados por anticipado. La deducción para mujeres que trabajan fuera de casa y tienen hijos menores es de 1.200 euros anuales y estos son adelantados por la Seguridad Social.

Estas deducciones aparecen en la casilla 611, donde además deberás indicar si ya las cobrado por adelantado y los meses en los que tenías derecho a ella.

Para saber más sobre ésta deducción recomendamos la lectura: maternidad y declaración de la renta.

Deducciones por familia numerosa o discapacidad

Esta es una de las novedades de la renta 2018. Gracias a ella que permite a las familias numerosas y personas con discapacidad pueden desgravar entre 1.200 y 2.400 por hijo dependiendo de la situación y del tipo de familia numerosa. A esto hay que sumar 600 euros por cada hijo que forme parte de la familia numerosa que exceda el número exigido para considerarse de categoría general (3 hijos o más) o de categoría especial (5 hijos o más).

Al igual que la deducción por maternidad se puede cobrar de forma anticipada y ahí es donde reside uno de los errores más comunes en el IRPF 2018 al incluir también esa ayuda después al hacer la renta. Por eso mismo, si ya has percibido ese dinero a lo largo del año, acuérdate de indicarlo en la casilla correspondiente.

Otro fallo en la declaración de la renta relacionado con esta ayuda afecta a las familias monoparentales con dos o más hijos. La Ley permite a estas familias disfrutar de la deducción pero sólo si no reciben pensión de alimentos. El año pasado ya se suscitó un gran revuelo porque Hacienda ha permitió a muchos padres y madres divorciados o solteros aplicarse la desgravación anticipada cuando no tenían derecho a ella por cobrar la ayuda de alimentos y luego la reclamó vía IRPF.

Estas deducciones las encontrarás en las casillas que van de las 614 a la 646 de la renta 2018. Olvidarse de ellas es uno de los fallos más repetidos en el IRPF

No tener en cuenta las diferencias autonómicas a la hora de hacer cálculos o declaración de la renta

El contribuyente debe estar atento a la normativa de su comunidad autónoma de residencia. Está varia de unas a otras. Es decir, un contribuyente en Madrid no tendrá las mismas deducciones que uno en Barcelona.

Aquí puedes consultar algunas de las deducciones más habituales de la renta 2018 en el tramo autonómico:

  • Deducción por nacimiento y adopción
  • Deducción por gastos escolares
  • Deducción por guardería
  • Deducción por inversión en empresa
  • Deducciones por discapacidad
  • Deducciones por alquiler
  • Deducciones por compra de vivienda

Desgravación por la compra de vivienda habitual

Tras los últimos cambios normativos es fácil que exista confusión acerca de la deducción por vivienda habitual.

Y es que en la renta 2018 sólo podrán desgravar por vivienda quienes compraron su casa antes del 1 de enero de 2013. Si adquiriste la vivienda más tarde no podrás desgravar.

En caso contrario podrás seguir deduciendo por ella. Al hacerlo, puedes sumar a lo que has pagado de hipoteca otros gastos como los seguros ligados al préstamo. Eso sí, sólo podrás incluir dentro de la base imponible las pólizas que efectivamente estén vinculadas a la hipoteca.

Recuerda que sólo podrás desgravar por tu vivienda habitual, que es donde resides la mayor parte del año y en la que deberás haber entrado a vivir en ella como mucho un año después de su compra y residir durante por lo menos tres años. Como norma, la segunda residencia, es decir, la casa de la playa, de montaña, la del centro… no puede incluirse como vivienda habitual para desgravar. Para poder deducir, debe ser la casa en la que vives la mayor parte del año.

No incluir la segunda residencia

Que no puedas desgravar por la segunda residencia no quiere decir que no debas ponerla en la renta 2018. Si tienes dos casas y sólo una es la habitual, debes incluirla en tu declaración de la renta tanto si está alquilada como si no. En caso de estar arrendada, aquí te explicamos cómo tributa el alquiler.

Si no la tienes alquilada también tendrás que pagar impuestos por lo que se conoce como una imputación de renta. Por eso es tan importante no olvidarse de poner tu segunda casa en la declaración de la renta.

La deducción por alquiler

Puede que exista una cierta confusión acerca de la eliminación o no de la deducción por alquiler de vivienda habitual. Este error es especialmente relevante en la declaración que realicemos este año. La deducción ha desaparecido para los alquileres posteriores al 31 de diciembre de 2014 y la declaración que realizamos en 2019 se refiere a la renta 2018.

El resumen es que si firmaste el contrato de alquiler en 2015 no podrás deducir por el tramo estatal, aunque puede que sí en el autómico.

En cualquier caso, repasa tu borrador porque es muy fácil que no detecte si vives de alquiler

Ante el fallecimiento de uno de los cónyuges

Los contribuyentes no suelen realizar la declaración de la renta una vez que el cónyuge a fallecido. Sin embargo, puede que le correspondan devoluciones del ejercicio fiscal anterior siempre que acredite ser heredero.

Incluir a los hijos en la declaración

La falta de comunicación está detrás de uno de los errores más repetidos al hacer el IRPF. Así, es habitual que el hijo haga la declaración por su cuenta y que después los padres se enteren cuando van a hacerla suya. En términos generales, cuando los ingresos de los hijos menores de 25 años no sean superiores a los 1.800 euros e incluso más, suele ser más ventajoso incluirlos en la renta de los padres que hacerla por su cuenta si no están obligados a hacerlo.

Lo que ocurre es que la devolución de la renta que recibirá el hijo suele ser inferior al beneficio de incluirle en la unidad familiar junto a los padres y poder así aplicar los mínimos personal y familiar según figuran en la siguiente tabla.

Olvidarse de la pensión del extranjero

Quienes hayan cobrado una pensión de un país extranjero deben estar atentos porque es muy fácil que Hacienda no tenga todavía datos al respecto. Esto no quiere decir que no sea necesario tributar por ella. De hecho, es obligatorio incluirla en el IRPF como rendimiento de trabajo, es decir, como si se tratase de parte de tu sueldo.

Aquí puedes ver cómo tributa tu pensión pública, nacional y extranjera, en la renta.

Olvidarse los planes de pensiones

Si has aportado dinero a un plan de pensiones puedes desgravar por esa inversión. La casilla 462 es donde deberás consignar las cantidades invertidas. Aquí puedes ver en detalle cómo tributa ese dinero.

Pagos a sindicatos y cuotas de colegiado

Las cuotas de afiliación a sindicatos y las de colegiado, siempre que colegiarse sea un requisito imprescindible para ejercer la actividad, se pueden incluir como gastos deducibles. Hacienda rara vez lo hará por ti, así que repasa la declaración para asegurarte de que están incluidos.

Olvidarse del Plan PIVE y del resto de ayudas y subvenciones

Aunque es extensible a cualquier ayuda y subvención del Estado, el Plan PIVE es la estrella de este apartado seguido de cerca por las ayudas por la compra de vivienda.

El Plan PIVE tributa en la declaración de la renta 2018 como ganancia Patrimonial y es obligatorio que lo incluyas en tu IRPF. No hacerlo te puede acarrear una sanción.

Estos son los errores más habituales al hacer la declaración de la renta, pero no los únicos. Presta especial atención a tu borrador antes de confirmarlo porque, como has visto, puede contener fallos. No pierdas de vista que Hacienda te multará a ti en caso de que la declaración no esté bien. La AEAT dispone de cuatro años para revisar cada declaración y las sanciones pueden ser de lasta el 150% de la cantidad a ingresa.

Cómo reparar los errores en la renta

Lo mejor es, lógicamente, no cometerlos, pero si has incurrido en uno de estos fallos al hacer la renta debes notificarlo para corregir el error. Lo ideal es que lo hagas tú antes de que sea Hacienda quien reclame y puedes estar seguro que lo hará tarde o temprano. La Agencia Tributaria dispone de cuatro años desde la presentación del Modelo 100 para revisarlo.

El procedimiento para subsanar errores varía dependiendo de si eres tú o Hacienda la parte perjudicada.

  • Cuando el perjuicio es para Hacienda, como por ejemplo cuando desgravas por la casa cuando no es la habitual, tendrás que hacer una declaración complementaria. Aquí te explicamos el proceso.
  • Cuando eres tú el perjudicado, como por ejemplo cuando olvidas incluir lo invertido en planes de pensiones, deberás realizar una declaración sustitutiva y para eso tendrás que presentar un escrito a Hacienda explicando lo ocurrido y el perjuicio que has sufrido. Aquí puedes ver un ejemplo y cómo es el proceso.

Renta web ha simplificado mucho los pasos en ambos casos y ahora permite acceder a la reparación de errores directamente a través del icono de “Más trámites” dentro del microsite de Renta 2017.

También te puede interesar

Cómo solicitar el borrador de la renta

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *