Reclamacion clausula suelo ocu

CLÁUSULAS SUELO Y CLÁUSULAS ABUSIVAS

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea en la sentencia de fecha 21 de diciembre de 2016 estableció que la jurisprudencia española que limita el tiempo de los efectos de nulidad de las cláusulas suelo de las hipotecas en España, era incompatible con el Derecho de la Unión.
Para solucionar esta controversia, el Real Decreto-ley 1/2017, de 20 de enero, de medidas urgentes de protección de consumidores en materia de cláusulas suelo, establece las medidas que faciliten la devolución de las cantidades indebidamente satisfechas por el consumidor a las entidades de crédito en aplicación de determinadas cláusulas suelo contenidas en contratos de préstamo o crédito garantizados con hipoteca inmobiliaria. Medidas que se aplicarán a los contratos de préstamo o crédito garantizados con hipoteca inmobiliaria que incluyan una cláusula suelo cuyo prestatario sea un consumidor. Cláusula en la que se limite a la baja la variabilidad del tipo de interés del contrato, de contratos con hipoteca inmobiliaria a tipo variable, o para el tramo variable de otro tipo de préstamo.
El citado Real Decreto-ley 1/2017 obliga a las entidades de crédito a implantar un sistema de reclamación previa a la interposición de demandas judiciales, que tendrá carácter voluntario para el consumidor y cuyo objeto será atender a las peticiones de los particulares sobre las citadas cláusulas suelo, al mismo tiempo que impone a dichas entidades bancarias poner en conocimiento este sistema de reclamación a los clientes que tuvieran incluida una cláusula suelo en su préstamo hipotecario. Es decir, las entidades de crédito deben informar a sus clientes que tienen concertado un préstamo hipotecario, de los derechos que les asisten en aquellos casos en que dicho préstamo puede haber sido afectado por la jurisprudencia relacionada con el carácter abusivo de la cláusula suelo incluido en el correspondiente contrato, y de la posibilidad de realizar una reclamación previa a la vía judicial. Reclamación que tiene carácter voluntario para el consumidor.
En el caso de que el consumidor interponga la reclamación oportuna, la entidad financiera deberá efectuar el cálculo de la cantidad a devolver y remitir al consumidor una comunicación con el desglose de dicho cálculo, junto con los intereses que correspondan. No obstante, en el caso de que la entidad bancaria considere que la devolución no es procedente, comunicará igualmente al consumidor tal conclusión, lo que determinará que deba considerarse concluido el citado procedimiento extrajudicial.
Una vez recibida la comunicación por el consumidor con la cantidad a devolver, en su caso, si manifestara su conformidad, la entidad financiera devolverá la cantidad indebidamente cobrada y sus intereses, en el plazo máximo de tres meses desde la interposición de la reclamación.
El indicado Real Decreto-ley 1/2017 señala como causas de conclusión de este procedimiento extrajudicial: a) la desestimación de la reclamación por la entidad de crédito; b) la conclusión del plazo de tres meses sin contestación por la entidad financiera al reclamante; c) rechazo del consumidor a la cantidad ofrecida por la entidad bancaria o al cálculo; d) finalización del plazo de tres meses indicado sin que la cantidad a devolver haya sido entregada al consumidor.

«Las entidades de crédito deberán adoptar las medidas necesarias para dar cumplimiento a las previsiones contenidas en el Decreto-ley creando un servicio especializado para la tramitación de las reclamaciones»

Por otra parte, las entidades de crédito deberán informar a sus clientes de que las devoluciones acordadas pueden generar obligaciones tributarias, es decir, la pérdida de la desgravación en la vivienda habitual por la reducción de las cantidades aportadas en su día para su adquisición. Regularización que deberá hacerse con la presentación de autoliquidaciones complementarias sin recargo, sanción o intereses a favor de la Hacienda Pública. Mientras que los intereses a pagar por las entidades bancarias a los consumidores por la devolución improcedente, son intereses indemnizatorios, que no tributarán al Fisco en principio. Al mismo tiempo las entidades financieras comunicarán a la Agencia Tributaria las devoluciones acordadas, a efectos de las repercusiones fiscales indicadas. En efecto, la nueva disposición adicional cuadragésima quinta de la Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas establece que no se integrará en la base imponible la devolución citada ni los correspondientes intereses indemnizatorios. Sin embargo, las cantidades devueltas determinarán la pérdida del derecho a deducción por inversión en vivienda, con la necesidad de ingreso de las cantidades indebidamente deducidas, en el ejercicio en que se hubiera celebrado el acuerdo con la entidad financiera, respecto a ejercicios no prescritos. Salvo que las cantidades que se destinen directamente por la entidad financiera, tras la conformidad con el contribuyente, a minorar el principal del préstamo, en cuyo caso no procederá la adición.
Durante la tramitación de la indicada reclamación previa, las partes no podrán ejercitar entre sí ninguna reclamación judicial o extrajudicial, y si se interpusiera una demanda con anterioridad a la finalización de dicho procedimiento, se suspenderá el proceso hasta la resolución de la reclamación previa.
Además, en el caso de que el consumidor rechazare la cantidad a devolver o la fórmula de cálculo y, posteriormente, en la demanda judicial oportuna consiguiera una sentencia más favorable que la oferta de la entidad financiera, esta entidad de crédito será condenada en costas. Mientras que si el consumidor interpusiese una demanda contra la entidad bancaria, sin haber acudido al citado procedimiento extrajudicial previamente, en caso de allanamiento de la entidad financiera antes de la contestación a la demanda, se considerará que no existe mala fe procesal, a efectos del artículo 395.1 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, y en el caso de allanamiento parcial, solamente habrá condena en costas si el consumidor obtuviera una sentencia cuyo resultado económico fuera más favorable que la cantidad consignada.
Finalmente, las entidades de crédito deberán adoptar las medidas necesarias para dar cumplimiento a las previsiones contenidas en el citado Decreto-ley en el plazo de un mes, mediante procedimientos ágiles, al mismo tiempo que crear un servicio especializado para la tramitación de las reclamaciones, debiendo sus oficinas abiertas al público informar sobre la existencia del citado servicio, la obligación de resolver en el plazo de tres meses desde la presentación de la reclamación y sobre la normativa en materia de protección del cliente de servicios financieros.
Los consumidores podrán presentar sus reclamaciones desde el día 22 de enero de 2017, comenzando a contar el plazo de tres meses desde que las entidades financieras adopten las medidas necesarias para su cumplimiento, o transcurrido el plazo de un mes sin que las medidas hayan sido adoptadas. No obstante, las partes pueden adoptar una medida compensatoria a la de devolución, previéndose además la gratuidad del procedimiento de reclamación extrajudicial citado, y la formalización de la escritura pública con el devengo de los aranceles notariales y registrales, acuerdo que puede ser extendido a los procedimientos judiciales en curso.

Palabras clave: Cláusulas suelo, Hipoteca, Reclamación previa.
Keywords: Floor clauses, Mortgage, Prior claim.

Resumen

Repaso a las medidas urgentes establecidas por el reciente Real Decreto-ley 1/2017, de 20 de enero, para la protección de los consumidores en materia de cláusulas suelo.

Abstract

Review of the urgent measures established by the Royal Decree-Law 1/2017, of 20 January, for the protection of consumers in the application of floor clauses.

Contenidos

Es aconsejable ejercitar la reclamación previa en materia de cláusulas suelo antes de ejercitar contra el Banco las acciones judiciales pertinentes.

La reclamación previa en materia de cláusulas suelo ha venido ha irrumpir en el panorama jurídico español tras la sentencia del Tribunal de Justicia Europeo que reconoció el derecho de los consumidores a recuperar todas las cantidades cobradas de más por los Bancos en aplicación de dicha cláusula en las hipotecas.

Como sabéis hasta que no se dictó el pasado 21.12.2016 la sentencia por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), en España el Tribunal Supremo había dictaminado que sólo se podían recuperar las cantidades a partir del 9 de mayo de 2013 pero no las anteriores.

Abogado Francisco Sevilla Cáceres

En contra de esta decisión, el TJUE consideró que no cabía limitar la retroactividad del cobro de dichas cantidades por lo que procedía la devolución de todos los intereses cobrados de más por aplicación de dicha cláusula.

En este panorama el Gobierno con el fin de evitar una avalancha de demandas judiciales ha establecido una procedimiento extrajudicial de reclamación previa en materia de cláusulas suelo.

Esta reclamación previa viene recogida en el Real Decreto-Ley 1/2017 de 20 de enero, de medidas urgentes de protección de consumidores en materia de cláusulas suelo.

¿Es interesante acogerse a la reclamación previa en materia de cláusulas suelo dispuesta en el Real Decreto-Ley 1/2017?

Entiendo que sí, puesto que dicho procedimiento se ha de resolver con cierta urgencia según el citado texto legal, pues en el plazo máximo de TRES MESES desde la solicitud por el consumidor, se sabrá si el Banco procede a la devolución de las cantidades debidas o si por el contrario se rechaza la petición, dejando abierta la vía judicial.

Como la solución que pudiera darse a este asunto es más rápida (3 meses) a la que pudiera darse mediante un procedimiento judicial y tiene menos gastos, es INTERESANTE acogerse a dicho procedimiento extrajudicial.

Qué dice el Real Decreto-Ley sobre la reclamación previa en materia de cláusulas suelo:

El procedimiento que los consumidores han de seguir para proceder a esa reclamación previa extrajudicial viene dispuesto en el artículo 3, que establece:

1.- Las entidades de crédito deberán implantar un sistema de reclamación previa a la interposición de demandas judiciales, que tendrá carácter voluntario para el consumidor y cuyo objeto será atender a las peticiones que éstos formulen en el ámbito de este real decreto-ley. Las entidades de crédito deberán garantizar que ese sistema de reclamación es conocido por todos los consumidores que tuvieran incluidas cláusula suelo en su préstamo hipotecario.

OBSERVACIÓN: La mayoría de las entidades tienen previsto unos modelos de reclamación. Si no los tuvieran, el particular podría presentar una instancia solicitando acogerse a dicho Real Decreto-Ley para la devolución de las cantidades.

2.- Recibida la reclamación, la entidad de crédito deberá efectuar un cálculo de la cantidad a devolver y remitirle una comunicación al consumidor desglosando dicho cálculo; en ese desglose la entidad de crédito deberá incluir necesariamente las cantidades que correspondan en concepto de intereses. En el caso en que la entidad considere que la devolución no es procedente, comunicará las razones en que se motiva su decisión, en cuyo caso se dará por concluido el procedimiento extrajudicial.

3.- El consumidor deberá manifestar si está de acuerdo con el cálculo. Si lo estuviera, la entidad de crédito acordará con el consumidor la devolución del efectivo.

4.- El plazo máximo para que el consumidor y la entidad lleguen a un acuerdo y se ponga a disposición del primero la cantidad a devolver será de TRES MESES a contar desde la presentación de la reclamación.

A efectos de que el consumidor pueda adoptar las medidas que estime oportunas, se entenderá que el procedimiento extrajudicial ha concluido SIN ACUERDO:

  • a) Si la entidad de crédito rechaza expresamente la solicitud del consumidor.
  • b) Si finaliza el plazo de tres meses sin comunicación alguna por parte de la entidad de crédito al consumidor reclamante.
  • c) Si el consumidor no está de acuerdo con el cálculo de la cantidad a devolver efectuado por la entidad de crédito o rechaza la cantidad ofrecida.
  • d) Si transcurrido el plazo de tres meses no se ha puesto a disposición del consumidor de modo efectivo la cantidad ofrecida.

¿Si se acepta por el Banco que se trata de una cláusula suelo tiene que devolver en dinero metálico las cantidades cobradas de más?

La respuesta es que sí, aunque los Bancos están ofreciendo a los clientes otro tipo de compensaciones como por ejemplo disminución de capital, plazo de amortización, etc.

No obstante lo que sí quiero que quede claro es que si el cliente quiere que le devuelvan la cantidad en dinero, el Banco tiene la obligación de hacerlo, y no puede imponerle otro tipo de producto o solución.

Puesto en marcha el sistema de reclamación previa la respuesta esperada por el consumidor es, por una parte, que la entidad de crédito efectúe un cálculo de la cantidad a devolver y, por otra, que remita al consumidor que ha hecho la reclamación una comunicación desglosando dicho cálculo, indicando necesariamente las cantidades que correspondan en concepto de intereses.

Evidentemente este cálculo de la cantidad a devolver se tomará como reconocimiento del derecho del consumidor a obtener la devolución de las cantidades indebidamente pagadas por aplicación de la cláusula suelo, aunque dicho cálculo sea erróneo o no se alcance acuerdo en la forma de pago, por lo que ante este cálculo, la entidad de crédito difícilmente podrá oponerse a una eventual reclamación judicial.

Pero también, la entidad tiene la opción de rechazar la reclamación del consumidor si considera que la devolución no es procedente, en cuyo caso debe comunicar las razones en que se motiva su decisión, lo que producirá la conclusión del procedimiento extrajudicial.

Desde el momento en que el art. 2.3 del R.D. 1/17 habla de motivar la decisión hay que concluir que no es suficiente con la manifestación de rechazo de la reclamación alegando simplemente que no es procedente la devolución, sino que la entidad de crédito debe expresar los motivos y razones en que funda dicha decisión.

Se trata de rechazar la reclamación por la única causa de entender que la devolución no es procedente, no por otras, y de motivar esa decisión, es decir, exteriorizar el fundamento de la decisión adoptada y permitir conocer las razones de la decisión.

La Exposición de Motivos del R.D. 1/17 hace referencia a la Sentencia del T.Supremo 241/13 de 9 de mayo, que declaró la nulidad de determinadas cláusulas suelo por no superar el doble control de trasparencia exigible a cualquier cláusula predispuesta en contratos celebrados con consumidores.

Pero hemos de advertir que el texto del R.D. 1/17 no exige a la entidad de crédito más que la motivación según la cual la entidad de crédito considera que no es procedente la devolución.

Lo anterior no significa que la Exposición de Motivos esté dando un elenco de condiciones o criterio para determinar si la cláusula es o no es abusiva, y por lo tanto nula.

El único fundamento del rechazo de la reclamación es el relativo al carácter abusivo de la cláusula, es decir, que cuando la entidad de crédito considere que no es procedente la devolución de las cantidades pagadas indebidamente por el consumidor por aplicación de la cláusula suelo solo puede fundarse en la consideración de que la cláusula no es abusiva, y por ello como consecuencia necesaria será la improcedencia del cálculo de la cantidad a devolver, ya que en aquellos casos en que se deba calificar la cláusula como abusiva en relación con el consumidor, y por lo tanto nula, la consecuencia única y necesaria es la devolución íntegra de las cantidades indebidamente pagadas, devolución que admite pacto expreso al respecto (en efectivo, por compensación con el importe pendiente del prestamo etc), pero devolución al fin y al cabo.

La Exposición de Motivos del R.D. 1/17 alude a determinados criterios a destacar con el fin de determinar si una cláusula suelo está incluida en el ámbito de aplicación del R.D. 1/17, por remisión a la cita Sentencia del T.Supremo de 9 de mayo de 2013.

De entre las características de una cláusula suelo que pueden denotar su abusividad, y consecuentemente su nulidad, el T.Supremo describe algunas en esa Sentencia, lo que no significa que sean solo esas características las que determinen el carácter abusivo. Lo verdaderamente importante que determina el carácter abusivo de la cláusula suelo inserta en un contrato de préstamo suscrito con un consumidor, es que dicha cláusula no supera el control de trasparencia, no solo nominalmente concebido, sino con el alcance determinado por el T.Supremo, es decir, que la cláusula concreta impida al consumidor apreciar la carga económica y jurídica que asume el consumidor al aceptar el contrato.

Así, podrá considerarse abusivas una cláusula suelo cuando de la interpretación integra del contrato se concluya que se ha creado la apariencia de tratarse de un préstamo a tipo variable sin ninguna limitación, es decir, que las revisiones del tipo de interés determinarán uno mayor o menor, en función de las variaciones al alza o a la baja del índice que se tome como referencia para practicar dichas revisiones, de forma que cuando este índice de referencia disminuya determinarán un tipo de interés menor. Si de la interpretación conjunta e integra se desprende que el contrato de préstamo crea esa apariencia de que el tipo de interés será menor cuanto menor sea el índice de referencia, la cláusula suelo será abusiva sin producir el efecto que pretende de limitar los efectos a la baja de la revisión del tipo de interés.

También será considerada abusiva la cláusula suelo cuando exista déficit de información al consumidor de que la cláusula suelo se trata de un elemento definitorio del objeto principal del contrato o cuando se produzca la creación de la apariencia de que el suelo tiene como contraprestación inescindible la fijación de un techo.

Será considerada como cláusula abusiva cuando la ubicación de la cláusula suelo aparezca entre una abrumadora cantidad de datos entre los que quedan enmascaradas y que diluyen la atención del consumidor.

En el mismo sentido, será nula la cláusula por ser abusiva, cuando no hayan existido simulaciones de escenarios diversos, relacionados con el comportamiento razonablemente previsible del tipo de interés en el momento de contratar, en fase precontractual, y cuando no exista advertencia previa clara y comprensible sobre el coste comparativo con otros productos de la propia entidad.

En todos los casos anteriores, el denominador común es la deficiente información, o ausencia de ella, de forma que el consumidor no haya sido capaz de advertir, o no advertir todo el alcance del importante papel limitador que supone la inclusión de la cláusula suelo en el contrato de préstamo.

Pero hay que poner el acento en que lo determinante es el análisis de la cláusula de forma objetiva, y no de forma subjetiva, ya que esto conduciría al análisis del posible vicio del consentimiento por error. Hay que analizar la cláusula suelo de forma objetiva en tanto sea de aplicación a un consumidor medio, y, como dice frecuentemente el Tribunal Europeo de Justicia, «normalmente informado y razonablemente atento y cuidadoso.»

La Sentencia del T.Supremo 241/13 de 9 de mayo, no estableció una lista cerrada de condiciones o requisitos que debían contener las cláusulas abusivas, al contrario, se trata de analizar caso por caso si una determinada cláusula merece esa calificación, pero advirtiendo también que no se trata de examinar al consumidor, sino de examinar la cláusula y sus circunstancias, ya que no se trata de examinar si ha existido vicio en el consentimiento expresado por el consumidor, ni su esencialidad ni excusabilidad, sino de examinar si la cláusula controvertida supera el doble control de trasparencia del que habla la doctrina y jurisprudencia, y para ello podrán tomarse en consideración aquellos criterios, pero como meros indicadores.

Por lo tanto, y en resumen de cuanto se ha expuesto, no se trata de que la entidad de crédito rechace el cálculo y deniegue la devolución, sino de que explique la razón de dicha decisión, por lo que no es suficiente que alegue que no concurre la abusividad por alguna de las razones referidas con anterioridad, sino que motive y explique la razón de considerar que no concurre dicha abusividad por esa causa concreta.

Clausula suelo

La cláusula suelo es una condición que se incluye, en muchas ocasiones, a los contratos de préstamo hipotecario.

Qué es una cláusula

Una cláusula de un contrato es un apartado que suele ir numerado y que se refiere a cómo quieren regular las partes firmantes un aspecto determinado de su relación contractual.

En un contrato normal las partes pueden estipular (acordar) los pactos que quieran con toda libertad según dispone el artículo 1255 del Código Civil (RD de 24 de julio de 1889) que establece que “Los contratantes pueden establecer los pactos, cláusulas y condiciones que tengan por conveniente, siempre que no sean contrarios a las leyes, a la moral ni al orden público”.

El tipo de interés

En un contrato de préstamo (hipotecario o no) habrá una o varias cláusulas para establecer cómo son los intereses que se van a aplicar.

Aquí se fijará un tipo de interés que puede establecerse directamente (interés fijo) o describirse de manera que se pueda calcular con referencia a datos externos a los que llamamos de referencia (interés variable).

Por ejemplo: “el interés a aplicar será el tipo del Euribor al que se sumarán 2,5 puntos”, si ésto se acuerda así se aplicará el interés que resulte de sumar el Euribor (qué es la media de tipos de interés que aplican los bancos más activos de la zona Euro) y dos puntos y medio más, si el Euribor estuviera hoy fijado en el 0,11% y le sumamos 2,5 puntos el tipo a aplicar hoy será 0,11+2,5=2,61%.

Este dato de referencia puede ser, como acabamos de decir, el Euribor pero puede ser otro como los que pague la deuda pública, el IRPH (que es la media de los préstamos hipotecarios), etc.

En qué consisten las cláusulas suelo y techo

Cuando los intereses se calculan de forma variable, como acabamos de explicar, van a ir cambiando a lo largo de la vida del préstamo según vaya cambiando el tipo de referencia, que subirá o bajará.

Las partes pueden acordar poner límites a estos cambios, es decir, pactar que si el interés sube por encima de determinada cifra se quede en ella y no suba más (clausula techo) y/o que si baja por debajo de determinado nivel se quede ahí y no baje más (cláusula suelo), garantizando así que los intereses no van a subir ni bajar más allá de los límites acordados.

El banco impone las condiciones del préstamo

Un contrato de adhesión es “aquel en que la esencia del mismo, y sus cláusulas han sido predispuestas por una parte e impuestas a la otra, sin que ésta tenga posibilidad de negociarlas, hacer contraofertas ni modificarlas, sino simplemente aceptar o no; se mantiene la libertad de contratar (libertad de celebrar o no el contrato) pero no la libertad contractual” (Sentencia de la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo número 1084/98 de 13 de noviembre): el contrato de préstamo que nos ofrece el banco o es un contrato de adhesión o, si no lo es, se le parece muchísimo porque normalmente no tenemos ninguna posibilidad de negociar y cambiar lo que nos está ofreciendo el banco, son lentejas.

La Ley de condiciones generales de la contratación (Ley 7/1998, de 13 de abril) dice, en su exposición de motivos, que una cláusula impuesta por una de las partes no tiene, solo por ello, qué ser abusiva, “Cláusula abusiva es la que en contra de las exigencias de la buena fe causa en detrimento del consumidor un desequilibrio importante e injustificado de las obligaciones contractuales también puede darse en contratos particulares cuando no existe negociación individual de sus cláusulas, esto es, en contratos de adhesión particulares”.

La consecuencia de todo ello es que el cliente que firma el préstamo está en una posición vulnerable, respecto del banco que es el que impone las condiciones, por lo que se le tiene que proteger ante posibles cláusulas abusivas.

El equilibrio de las cláusulas suelo y techo

Las cláusulas suelo y techo deben ser equilibradas y puestas de buena fe: por ejemplo, si el banco nos impone una cláusula suelo para que el interés no baje del 3% y una cláusula techo para que no suba del 25% no existe este equilibrio porque es perfectamente posible que, aplicando el interés de referencia, pueda bajar del 3% pero, en la práctica, es impensable que suba hasta el 25% por lo que la cláusula techo está ahí por estar, pero no se va a aplicar nunca mientras que la cláusula suelo si puede a llegar a ser efectiva.

Desde luego, tampoco habría este necesario equilibrio si se pactara únicamente una cláusula suelo y no existiera una cláusula techo.

Sobre ésto existe muchísima jurisprudencia de la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo como las Sentencias de 25 de mayo de 2017 y de 24 de febrero de 2017 además de las del Tribunal Europeo de Justicia (Sentencia de 14 de abril de 2016) y del Tribunal Constitucional (Sentencia de 19 de septiembre de 2016).

El deber de información

El consumidor que recibe el préstamo del banco debe conocer las condiciones que está firmando y debe comprenderlas, debe comprender las consecuencias que van a producir en su economía, a esto lo llamamos control de transparencia.

El consumidor debe disponer, antes de firmar el contrato, de información comprensible con la que pueda conocer con sencillez lo que le va a suponer, económicamente, jurídicamente y los riesgos a los que se enfrentará, de modo que tenga la posibilidad de contratar sabiendo perfectamente lo que está haciendo.

Si existe una condición que produzca estos importantes efectos pero que aparezca como letra pequeña sin darle la importancia y visibilidad debida de modo que pueda pasar inadvertida para el consumidor (además de darle la oportunidad de comparar con otras ofertas de otros bancos).

La consecuencia de no respetar este deber de transparencia sería la nulidad de la cláusula suelo y, por tanto, su no aplicación.

Actualmente, tras la reforma de la Ley Hipotecaria mediante RD ley 17/2018, de 8 de noviembre los procedimientos para contratar la hipoteca son más exigentes, en este sentido, ya que, por ejemplo, el prestatario debe acudir antes de la firma al notario que debe explicarle todo de manera comprensible, pero existen muchos contratos firmados antes de esta reforma que pueden estar viciados en el sentido que acabamos de decir.

Todo lo que acabamos de exponer es aplicable exclusivamente cuando el prestatario es un consumidor (una persona que pide la hipoteca para comprar una vivienda), si el préstamos se le concede a una empresa u otro tipo de institución no se aplica porque la Ley hace esa distinción (entre otras ésto está en la Sentencia del Tribunal Supremo, Sala de lo civil de 19/12/2018 número 726/2018).

La cláusula suelo

En las últimas semanas hemos oído la noticia de que la Audiencia Provincial de Madrid ha desestimado los recursos de las entidades bancarias y los usuarios han ganado la macro causa de las cláusulas suelo con efecto retroactivo desde la firma de la hipoteca.

Nueve mil perjudicados han sido los responsables de la demanda que ha sentado precedentes sobre los intereses de los bancos en las firmas hipotecarias. Una victoria que, sin duda, animará a otros muchos a emprender acciones similares. Esta sentencia afecta prácticamente a todas las entidades bancarias y falla a favor de los demandantes por considerar abusivas este tipo de cláusulas.

¿En qué consiste la cláusula suelo?

Si eres nuevo en el mundo de las hipotecas y no sabes exactamente a que hace referencia la cláusula suelo, te lo explicamos a continuación.

La cláusula suelo hace alusión a un porcentaje mínimo del que no podrán bajar los intereses que se aplican al préstamo. Por ejemplo, aunque el tipo de interés se encuentre en un 1,8% si tú has firmado una hipoteca con cláusula suelo del 3%, cualquier tipo de interés que baje de este 3% no te afectará, ya que este es el mínimo que se te puede aplicar. Por lo que no te podrás beneficiar de una reducción en la cuota de intereses cuando el Euribor baje más.

Para saber si tu hipoteca contiene esta cláusula, basta con revisar el crédito hipotecario o la escritura de préstamo. En algunas ocasiones, puede estar “algo” camuflada y solo un experto en la materia podría dar con ella. Si ya has firmado tu crédito hipotecario revísalo bien para saber si te afecta esta cláusula o por el contrario estás exento de ella. Pon especial atención al apartado “interés” o “tipos de interés” que es donde suelen estar recogidas estas condiciones.

Debes saber que, por lo general si en tu hipoteca hay una cláusula suelo, lo lógico es que haya una cláusula techo que lo compense por otro lado. Con ella la entidad bancaria fija un tipo de interés máximo del cual no puede pasar.

Al final con estas dos cláusulas tendrás una horquilla de intereses en los que te moverás que ya han sido marcados previamente.

¿Cómo se reclama?

Si estás pensando si podrías reclamarla tú también, debes seguir estos pasos:

  • Acude a tu sucursal bancaria y pon una reclamación. Puedes intentar negociar con ellos para que la eliminen antes de tener que acudir a la vía judicial.
  • Si reclamando en el banco no consigues nada, puedes acudir al Banco de España. Aunque tienes que saber que las decisiones que tome no son vinculantes para la entidad bancaria, lo que quiere decir que si quiere las acata y si no, no.
  • Acudir a los tribunales es la última vía y la más eficaz en estos casos. Es una forma más cara y lenta que las demás, pero como vemos por los resultados de los últimos meses da sus frutos.

¿Por qué existen?

Las cláusulas suelo no son ilegales desde un punto de vista jurídico, pero si están siendo consideradas como abusivas.

Revisa tu contrato y si tiene este tipo de cláusulas, ponte manos a la obra.

Por qué es tan importante la sentencia del Supremo que anula las cláusulas suelo del Banco Popular

Artículo escrito por Carmen Giménez, abogado titular de G&G Abogados.

El pasado 21 de Enero nos sorprendía una nota del Gabinete Técnico del Tribunal Supremo, anunciando que dicho Tribunal, había dictado Sentencia por la que declaraba nulas las cláusulas suelo del Banco Popular, a la vez que declaraba nulas otras cláusulas incluidas en hipotecas de esa misma entidad, así como del BBVA.

Pues bien, ya se ha publicado el texto completo de la Sentencia del Tribunal Supremo, la que fue dictada el pasado 21 de Diciembre.
De dicho texto se extrae una conclusión importante: que el Banco Popular, tendrá que proceder a eliminar la cláusula suelo de todos sus préstamos hipotecarios que contengan la siguiente redacción: «No obstante lo previsto en los apartados anteriores, se acuerda y pacta expresamente por ambas partes, que el tipo de interés nominal anual mínimo aplicable en este contrato será del…», por ser la sometida a revisión por el Tribunal Supremo.

Para quien todavía no se ha animado a reclamar la cláusula suelo de su hipoteca, hay que confirmar que la jurisprudencia, tanto menor como mayor, concretamente esta última del Tribunal Supremo, cada vez está más consolidada y esta sentencia no solo ratifica, sino que también aclara, lo ya dicho en anteriores dictámenes:

  • Que aunque la redacción de la cláusula suelo sea clara, “no implica solamente que deba posibilitar el conocimiento real de su contenido mediante la utilización de caracteres tipográficos legibles y una redacción comprensible”; puesto que “si está enmarcada en el contexto de una pluralidad de epígrafes al de la estipulación de un interés variable, prevalece la apariencia de que dicho interés sería nominalmente variable al alza y a la baja cuando, en realidad, exclusivamente lo sería hacia arriba, y a favor del banco”.

    Ello supone que no pueden utilizarse cláusulas que, pese a que gramaticalmente sean comprensibles y estén redactadas en caracteres legibles, impliquen escondidamente una alteración del objeto del contrato o del equilibrio económico del precio y la prestación, que pueda pasar inadvertida al prestatario o deudor hipotecario.

  • Vuelve a confirmar la obligación de los Jueces de controlar de oficio (es decir, sin que se lo pidan ninguna de las partes del procedimiento) las condiciones generales incluidas en contratos celebrados con consumidores. Y ello, por las siguientes razones:

    1.- En consideración a la desigual posición de las partes en los contratos de adhesión concertados con consumidores.

    2.- Porque dicho examen puede ejercer un efecto disuasorio que contribuya a poner fin a la utilización de cláusulas abusivas en los contratos celebrados por un profesional con los consumidores.

    3.- Afirma que la tutela del consumidor ha de prevalecer sobre cualesquiera cuestiones relativas a procedimiento o plazos en el marco judicial.

  • Declara así mismo, nula por abusiva la cláusula de intereses moratorios o de demora del 19% estipulada para la compra de vivienda habitual, disponiendo como interés supletorio el interés legal del dinero, con un magistral razonamiento del porqué no se aplica como interés supletorio la cuantía de hasta tres veces el interés legal que es lo previsto actualmente para los préstamos hipotecarios.
  • Sobre las cláusulas de vencimiento anticipado del préstamo, las declara legales, siempre y cuando se reclame por causas debidamente justificadas, y se comunique al deudor hipotecario la posibilidad que tiene de rehabilitar el préstamo si paga las cantidades efectivamente adeudadas con sus respectivos intereses.

Finalmente, y en lo que se refiere a la retroactividad de las cantidades abonadas como consecuencia de la aplicación de la cláusula suelo del Banco Popular, a la espera de la sentencia que dicte próximamente el TJUE, habrá de devolver, como mínimo, conforme a la ya sentada jurisprudencia del Tribunal Supremo, desde el 9 de Mayo de 2.013, más los intereses legales de esas cantidades.

Qué es y cómo reclamar la devolución de la cláusula suelo

Ahora ya sabemos que todos podemos reclamar la devolución de la cláusula suelo sin limitación temporal, pero probablemente muchos os estaréis preguntando… ¿Qué es una cláusula suelo?, ¿Por qué es abusiva esta condición?, ¿Cómo puedo encontrarla en mi escritura hipotecaria?, ¿Qué pasos debo seguir para reclamarla? Vamos a resolver todas estas cuestiones y alguna más.

  • 1. ¿Qué es una cláusula suelo?

La cláusula suelo es una condición incluida en muchas hipotecas que impone un límite a la variabilidad del tipo interés a pagar por parte del consumidor. Toda hipoteca comporta el pago de unos intereses, y para ello se fija un índice de referencia para determinar su cuantía. Normalmente es el Euríbor o el IRPH. Pues bien, el hecho de imponer la cláusula suelo significa que en el caso de que el índice bajara significativamente, el consumidor nunca podría beneficiarse de ello, ya que en ningún caso pagará una cantidad inferior a la establecida por el límite de la cláusula suelo.

  • 2. ¿Por qué es abusiva esta condición?

La cláusula suelo normalmente va acompañada de la cláusula techo. Es decir, se limita la variabilidad del interés estableciéndose un tope mínimo y máximo. Pero la realidad es que la cláusula techo es siempre tan alta que a la práctica el consumidor nunca se ve favorecido por su aplicación, lo que beneficia exclusivamente a una de las partes, en este caso la entidad de crédito, lo que implica que no se respeta en este caso el principio de reciprocidad que es uno de los principios básicos de la normativa europea en materia de protección de los consumidores.
Sin embargo, el argumento fundamental para considerar abusiva la cláusula suelo es la falta de transparencia, es decir, no es suficiente con la mera inclusión formal en la escritura de dicha cláusula, sino que la entidad debía informar previamente al consumidor de forma adecuada y comprensible sobre las implicaciones, tanto jurídicas como económicas derivadas de la existencia de la misma, de forma que fuera consciente de cómo podía afectarle según evolucionasen los tipos de interés, y es en este punto donde las entidades de crédito no hicieron correctamente las cosas en la mayoría de los casos

  • 3. ¿Cómo puedo encontrar la cláusula suelo en mi hipoteca?

A pesar de que puede estar más o menos escondida dentro de las cláusulas del contrato, en la mayoría de casos se incorpora en de las condiciones financieras del préstamo dentro del apartado que fija el tipo de interés variable a aplicar, y más concretamente, en algunas ocasiones indica algo así como “límite a la variabilidad del interés”.

  • 4. ¿Qué pasos debo seguir para retirar la cláusula de mi hipoteca?

Debido al gran volumen de personas afectadas y a la contundencia con la que se ha pronunciado el Tribunal de Justicia Europeo, en estos momentos las entidades de crédito suelen aceptar la solicitud de retirar la cláusula suelo, de hecho, la mayoría de las entidades ya no la están aplicando, por lo que en este caso, si todavía no se ha eliminado esta cláusula es el momento de solicitarlo, lo que deberá hacerse siempre por escrito.

  • 5. ¿Y para reclamar la devolución de las cantidades pagadas de más?

A principios de año el Gobierno aprobó un Real Decreto por el cual obliga a los bancos a establecer un mecanismo extrajudicial para que los clientes puedan solicitar la devolución de las cantidades indebidamente abonadas como consecuencia de la aplicación de la cláusula suelo, teniendo éstas un plazo máximo de tres meses a contar desde la presentación de la reclamación para resolver el procedimiento haciendo llegar al cliente una comunicación por escrito en la que se incluya el cálculo desglosado de la cantidad a devolver, incluyendo los intereses.

  • 6. Y después ¿Proceden a la devolución automáticamente?

En el caso que la entidad de crédito reconozca que no ha actuado con la debida transparencia, deberá poner a disposición de forma inmediata la devolución del importe pagado de más, si bien existe también la posibilidad de que el banco considere que en todo momento ha actuado de forma correcta y que por lo tanto no acepte la solicitud de devolución de estas cantidades. En este caso la respuesta deberá indicar las razones en las que motiva su decisión y el consumidor tendrá la posibilidad de acudir a la vía judicial.

  • 7. ¿Hay garantías de que judicialmente me vayan a dar la razón?

En los últimos años ha habido un aluvión de demandas y disponemos de multitud de resoluciones que nos permiten afirmar que la jurisprudencia es favorable al consumidor en la gran mayoría de casos, si bien no existe una garantía absoluta de obtener un resultado positivo ya que tendrá que verse en cada caso si la entidad ha cumplido con los requisitos de transparencia fijados por el Tribunal Supremo para determinar si nos encontramos o no ante una cláusula abusiva.

  • 8. En caso de que me vayan a devolver cierta cantidad, ¿En qué forma lo harán?

En principio la entidad debería devolver este importe en efectivo, si bien el Decreto contempla la posibilidad de pactar otras medidas compensatorias distintas, siempre que haya una aceptación expresa por escrito por parte del cliente, como puede ser a modo de ejemplo minorar la cantidad pendiente de amortización del préstamo.

El Abogado General de la UE ha considerado que los acuerdos firmados entre bancos y clientes que modificaban o eliminaban cláusulas suelo de los contratos a cambio de la renuncia a cualquier acción legal futura y a reclamar cantidades pasadas es legal siempre que el consumidor «comprendiera sus consecuencias económicas». El abogado apunta que esos pactos ante notario no son contrarios a la ley comunitaria siempre que el consumidor dé su “consentimiento libre e informado”. Sin embargo, sí indica que los acuerdos deben estar sujetos al control de un juez, que deberá comprobar si han sido negociados «individualmente» o bien «impuestos por el profesional».

La justicia europea sigue abordando todas las aristas de la sentencia que declaró la ilegalidad de las cláusulas suelo. Esta estipulación, que fijaba en los contratos hipotecarios un suelo a su cuota en caso de que los tipos de interés bajaran, fue declarada abusiva por el Tribunal Supremo el 9 de mayo de 2013. El gran varapalo a la banca llegó en diciembre de 2016. El Tribunal de Justicia de la UE dictaminó que las entidades debían devolver todo cuanto habían cobrado de más por esa cláusula desde el inicio de los contratos firmados con sus clientes, y no solo desde que se publicara la sentencia del Supremo.

Tras conocerse esa sentencia, los particulares exigieron su dinero. Y el Supremo avaló esas demandas, salvo en el caso de novaciones firmadas por las partes ante notario. Antes de que el TJUE dictara sentencia, varios bancos sellaron con clientes pactos por los que se eliminaba o reducía la cláusula a cambio de que el usuario renunciara a emprender acciones legales o a pedir cantidades atrasadas. Alcanzaban, pues, un nuevo contrato. Los juzgados de primera instancia número 1 de Teruel y número 7 de Ourense decidieron llevarlo a la justicia europea. Y mientras tanto, el Supremo decidió suspender todos los recursos pendientes.

El caso examinado por el Abogado General Henrik Saugmandgaard, cuya opinión no es vinculante que pero sí seguida por los jueces en un 80% de las ocasiones, corresponde a un cliente de Ibercaja. Saugmandgaard explica que, tras la sentencia del Supremo, la entidad buscó esos acuerdos con usuarios para rebajar el suelo de la hipoteca a cambio de su renuncia a acudir a la justicia o reclamar cantidades anteriores. A pesar de que el abogado señala que en este caso podría haber habido un «incumplimiento de la exigencia de buena fe por parte de Ibercaja», su escrito es muy matizado en cuanto al fondo.

Criterio de transparencia

El Abogado General considera que esas cláusulas son legales de acuerdo con el criterio de transparencia. Y al respecto, una estipulación lo es cuando «un consumidor medio está en condiciones de comprender las consecuencias económicas que se derivan para él de dicha cláusula». Es decir, el consumidor puede «renunciar a invocar el carácter abusivo de una cláusula» siempre ello sea fruto de un «consentimiento libre e informado».

Ello no significa que el consumidor pierda la tutela judicial. Al contrario: el juez deberá comprobar, incluso de oficio, si esa renuncia ha sido negociada individualmente o bien con condiciones impuestas. Y en este último caso, si se cumplen los «imperativos de transparencia, equilibrio y buena fe» que se derivan de la legislación europea.

La presidenta de la entidad de usuarios Asufin, Patricia Suárez, afirmó que el escrito del Abogado General sigue dejando «la puerta abierta a la litigiosidad» porque la banca tendrá que «demostrar, caso por caso que se trató realmente de un acuerdo negociado y no de un abuso de posición por parte del banco”.

Las principales organizaciones de consumidores de España han mostrado hoy su satisfacción por el dictamen no vinculante que ha emitido el abogado general del Tribunal de Justicia de la Unión Europea en relación a las hipotecas vinculadas al IRPH. La OCU estima que en total los bancos españoles deberían devolver 37.000 millones de euros mientras que Facua destaca que puede ser el inicio de una nueva cascada de reclamaciones judiciales sobre la banca.

En un comunicado, la OCU aseguró que «comparte el criterio expresado por el abogado general, que en la misma línea del informe de la Comisión Europea, considera que debe garantizarse el control judicial sobre el carácter abusivo de una cláusula de acuerdo con la normativa de protección de los consumidores y desmonta, como en su momento ocurrió con la cláusula suelo, la doctrina de la sentencia del Tribunal Supremo de diciembre de 2017 que estableció que el IRPH al ser un índice oficial utilizado por las diversas entidades financieras en sus ofertas comerciales, resulta fácilmente accesible para un consumidor medio y por tanto no es abusivo».

Asimismo, la organización de consumidores y usuarios apuntó que, «si como es habitual en la mayoría de los casos, el TJUE se pronuncia en la misma línea que lo ha hecho el citado abogado general, se abriría la posibilidad de que los cientos de miles de consumidores que en su día contrataron hipotecas con este índice pudieran reclamar judicialmente por la falta de transparencia y las deficiencias en la comercialización que les llevaron a contratar una hipoteca que han resultado ser 1.200 euros anuales más cara que la que usa como referencia el Euribor».

Facua coincide con la idea de la OCU y defiende que el dictamen «podría abrir la puerta a anular este índice en los préstamos referenciados al mismo». Facua tiene decenas de procedimientos judiciales en representación de socios con hipotecas referenciadas al IRPH, los cuáles están paralizados hasta que el TJUE adopte su decisión que será a finales de este año o inicios del siguiente.

De ser favorable para los consumidores la sentencia del alto europeo, Facua prevé una avalancha de nuevas demandas, como ocurrió con la cláusula suelo después de que el TJUE también contradijese al Tribunal Supremo y determinase que su carácter abusivo por falta de transparencia debía provocar la devolución del dinero cobrado ilícitamente tanto antes como después de la sentencia dictada en 2013 por el alto tribunal español.

La OCU estima que los bancos deberían devolver 37.000 millones a los clientes de hipotecas con IRPH

Estima que estas hipotecas han resultado ser 1.200 euros anuales más caras que las que usan como referencia el Euribor.

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) estima que en total los bancos españoles deberían devolver a los consumidores alrededor de 37.000 millones cobrados de más a los consumidores.

En un comunicado, la asociación aseguró que «comparte el criterio expresado por el abogado general, que en la misma línea del informe de la Comisión Europea, considera que debe garantizarse el control judicial sobre el carácter abusivo de una cláusula de acuerdo con la normativa de protección de los consumidores y desmonta, como en su momento ocurrió con la cláusula suelo, la doctrina de la sentencia del Tribunal Supremo de diciembre de 2017 que estableció que el IRPH al ser un índice oficial utilizado por las diversas entidades financieras en sus ofertas comerciales, resulta fácilmente accesible para un consumidor medio y por tanto no es abusivo».

Asimismo, la OCU apuntó que, «si como es habitual en la mayoría de los casos, el TJUE se pronuncia en la misma línea que lo ha hecho el citado abogado general, se abriría la posibilidad de que los cientos de miles de consumidores que en su día contrataron hipotecas con este índice pudieran reclamar judicialmente por la falta de transparencia y las deficiencias en la comercialización que les llevaron a contratar una hipoteca que han resultado ser 1.200 euros anuales más cara que la que usa como referencia el Euribor».

Sentencias del TJUE y el Supremo sobre cláusula suelo

¿Qué dice la sentencia del TJUE sobre el suelo?

El 21 de diciembre de 2016, y contra todo pronóstico, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) sentenció que los bancos que incluyeron la cláusula suelo con falta de transparencia están obligados a devolver el dinero a sus clientes desde el momento de su aplicación. De esta manera, el organismo supranacional contradijo la jurisprudencia impuesta por el Supremo español, cuya postura era que solo debía reembolsarse lo cobrado de más desde el 9 de mayo de 2013.

Este fallo obligó al Gobierno de España a reaccionar: para evitar una avalancha de reclamaciones, en enero de 2017 se decretó un mecanismo extrajudicial específico con el que los afectados pueden exigir directamente a su banco que se les devuelva el dinero. Asimismo, en mayo del mismo año, se crearon tribunales especializados en cláusulas abusivas hipotecarias que se dedican únicamente a tramitar las demandas presentadas sobre esta materia, incluyendo la aplicación indebida de la cláusula suelo.

Gracias a esta sentencia, millones de afectados pueden reclamar ahora que se les devuelva lo que pagaron de más por culpa del suelo, siempre que este se incluyera en la hipoteca sin transparencia por parte del banco. Si te cuentas entre ellos, con el siguiente simulador podrás calcular cuánto dinero te debe tu entidad:

Sentencias del Tribunal Supremo contra la cláusula suelo

Como hemos visto, la sentencia del TJUE sobre la cláusula suelo obligó al Supremo a corregir la jurisprudencia que había marcado en un fallo anterior. Aun así, hay que decir que, en general, el alto tribunal español ha emitido sentencias favorables a los afectados por el interés mínimo abusivo.

A continuación, mostramos una cronología de las sentencias más importantes del Tribunal Supremo (TS) sobre la aplicación del suelo hipotecario, ordenadas de menor a mayor antigüedad:

  • 12 de diciembre de 2019: el TS considera que el plazo para reclamar la nulidad del suelo empieza cuando se cancela el contrato. Por lo tanto, también pueden reclamar los que hayan acabado de pagar la hipoteca o los que la hayan liquidado por adelantado.
  • 21 de marzo de 2019: el alto tribunal establece que los correos electrónicos comerciales enviados por los bancos a los consumidores antes de la firma no pasan los controles de transparencia. Se considera que no es suficiente con indicar en un mail que la hipoteca tiene un interés mínimo, pues también se debe explicar su funcionamiento y consecuencias.

  • 13 de junio de 2018: el Supremo sentencia que la aplicación de un interés mínimo también es abusiva en las subrogaciones de deudor, siempre que al adquiriente de la hipoteca no se le haya informado debidamente de la existencia de un suelo. Es el segundo fallo sobre la materia, así que crea jurisprudencia.

  • 13 de abril de 2018: el TS avala los pactos privados que algunos clientes firmaron con los bancos para retirar la cláusula suelo a cambio de no interponer reclamaciones judiciales en el futuro.

  • 6 de julio de 2018: se emite una sentencia del Tribunal Supremo que obliga al banco a pagar las costas judiciales por haber sido condenado. El principal argumento es que cargar ese gasto al cliente en caso de ganar el juicio podría producir un efecto disuasorio para el resto de los reclamantes.

  • 5 de abril de 2017: se declaran “cosa juzgada” los casos resueltos antes de la sentencia del TJUE que establece la retroactividad total de la devolución del suelo. Por lo tanto, los afectados que obtuvieron un fallo firme antes del 21 de diciembre de 2016 no pueden volver a reclamar.

  • 15 de febrero de 2017: el TS adapta su jurisprudencia a la doctrina emitida por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea que obliga a los bancos a devolver todo lo cobrado por el suelo desde su aplicación.

  • 21 de enero de 2016: el Supremo condena a Banco Popular a retirar las cláusulas suelo de sus hipotecas por considerar que hay falta de transparencia en su inclusión.

  • 25 de marzo de 2015: el Tribunal Supremo establece que solo puede recuperarse el dinero pagado de más desde el 9 de mayo de 2013. Esta decisión sería corregida posteriormente por el TJUE.

  • 9 de mayo de 2013: el TS sienta jurisprudencia sobre la abusividad de la cláusula suelo.

En HelpMyCash.com disponemos de una página con las últimas noticias acerca de la cláusula suelo en la que puedes mantenerte informado sobre todo lo referente a este tema.

¿Qué establece la sentencia del Supremo de 2013?

En 2010, Ausbanc (Asociación de Usuarios de Banca) presentó una demanda contra varias entidades (Nova Caixa Galicia, Cajas Rurales Unidas, Cajamar, BBVA) en el Juzgado de lo Mercantil número 2 de Sevilla que, tras elevarse a la Audiencia Provincial de Sevilla, acabó en el Tribunal Supremo.

La decisión final del Tribunal Supremo se hizo esperar hasta el mes de mayo de 2013, cuando este organismo sentó jurisprudencia sobre esta materia. En concreto, consideró que el banco era perfectamente capaz de prever las consecuencias que tendría la inclusión del suelo en el precio de las cuotas del cliente y que, por lo tanto, tenía el deber de comunicárselo antes de la firma, algo que no ocurrió en muchos casos.

Esa jurisprudencia es la que se mantiene a día de hoy para los afectados por esta cláusula. Así, si se incluye un interés mínimo en la escritura sin explicar en qué consiste, este se considera nulo por abusivo, dado que se incumple el requisito de transparencia.

Para qué sirve esta página: aquí explicamos cuáles han sido los diferentes fallos del alto tribunal español y del europeo sobre la cláusula suelo y las consecuencias que han tenido cada uno de ellos para los afectados.

Fuente: hemos consultado las sentencias que aparecen publicadas en el portal online del Tribunal Supremo.

Metodología: para recabar los datos que mostramos en esta página hemos llevado a cabo una minuciosa investigación online.

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El IRPH de un millón de hipotecas, el gran frente judicial de la banca en 2020

25/12/2019 05:00 Adelantado en

El ejercicio que está a punto de comenzar será nuevamente muy movido, desde el punto de vista judicial, para los bancos españoles. Después de un 2019 relativamente tranquilo tras el revés por las cláusulas suelo, hipotecas multidivisa o intereses de demora abusivos en ejercicios anteriores, 2020 podría provocar un nuevo quebradero de cabeza a la banca ya que la Justicia europea deberá pronunciarse sobre el IRPH, las novaciones hipotecarias con cláusulas suelo o el vencimiento anticipado, un frente judicial -este último- que aún no se ha cerrado a pesar de que en este año, el TJUE ya se ha pronunciado en dos ocasiones sobre este asunto.

El primero de estos frentes, el del IRPH, podría suponer también un revés para la Justicia española, ya que en 2017 el Tribunal Supremo fallaba a favor de los bancos al dictaminar que el IRPH al que están referenciadas cerca de 25.000 hipotecas en España no era abusivo. Sin embargo, dos años después, el abogado general de la Unión Europea daba un tirón de orejas al Alto Tribunal español al asegurar que el índice de referencia de préstamos hipotecarios no estaba excluido del ámbito de la directiva europea de cláusulas abusivas y que podía ser controlado judicialmente debido a “su carácter potencialmente abusivo”. Consideraba, además, que la fórmula para calcular el IRPH es compleja y poco accesible para un consumidor medio.

Su opinión no es vinculante, aunque suele ser tomada muy en cuenta por los jueces europeos, de ahí que todas las miradas se dirijan ahora hacia Luxemburgo a la espera de una sentencia que podría llegar en la primavera de 2020 y abrir la vía a nuevas reclamaciones millonarias contra la banca, puesto que se calcula la existencia de en torno a un millón de afectados. Además, según diferentes cálculos, las entidades tenían a cierre de 2018 préstamos referenciados al IRPH por valor de más de 17.000 millones de euros, mientras que Goldman Sachs calcula que estos se enfrentarían a un coste de entre 7.000 y 44.000 millones en el caso de una sentencia desfavorable.

«Ya se conocieron las conclusiones del abogado general del TJUE, ahora está por ver lo que dice la Justicia europea, porque la banca podría enfrentarse de nuevo a una nueva oleada de demandas», señala a El Confidencial José Miguel Blasco, socio de Lean Abogados. «Si el TJUE sigue la tesis del Tribunal Supremo y declara que el IRPH no es nulo, se cerrará la vía a miles de reclamaciones, pero si por el contrario entra a valorar la transparencia de la banca a la hora de firmar hipotecas referenciadas a este índice, aunque no todo el mundo podrá reclamar, sí lo podrán hacer miles de afectados. Y aunque el perjuicio económico no será tan elevado como lo fue con las cláusulas suelo, sí habrá bastante volumen de afectados reclamando ante los tribunales».

Una opinión que comparte Patricia Suárez, presidenta de la asociación de usuarios financieros, Asufin. «Estamos pendientes de ver en qué sentido se pronuncia la Justicia europea. Si es favorable a los hipotecados, habrá muchas reclamaciones y los afectados por el IRPH son mucho más beligerantes que los afectados por las cláusulas suelo. Se sienten discriminados, por ejemplo, respecto a los afectados por las hipotecas multidivisa o las cláusulas suelo porque sienten que se les ha dejado de lado», asegura Suárez».

La cifra final de afectados y del impacto económico sobre la banca dependerá directamente del contenido de la sentencia que dicte el TJUE ya que, tal y como recuerdan desde Lean Abogados, «el tribunal puede exigir, por ejemplo, la devolución de todos los intereses o solo la devolución de la diferencia respecto al euríbor».

Novaciones en hipotecas con cláusulas suelo

Otro tema del que están pendientes los bancos españoles también se dirime en Europa y tiene que ver con la novación de las cláusulas suelo; es decir, con aquellos contratos que cientos de clientes firmaron con sus bancos para reducir o eliminar cláusulas suelo a cambio de renunciar a la vía judicial y a recuperar lo cobrado en exceso. Contratos que varios jueces españoles consideraron, asimismo, abusivos.

Al igual que sucedió con el IRPH, el Tribunal Supremo avaló estos acuerdos, pero un juez de Teruel interpuso en octubre de 2018 una cuestión prejudicial ante el TJUE. Las conclusiones del abogado general estaban previstas para el mes de diciembre pero el tribunal europeo anunció hace unos días que su publicación se retrasa al 30 de enero. La sentencia del TJUE, por su parte, se conocerá antes del verano».

En el punto de mira, los contratos firmados con la banca para reducir o eliminar cláusulas suelo a cambio de renunciar a la vía judicial

«Es imposible conocer a ciencia cierta el número exacto de afectados ya que la banca se niega a ofrecer datos al respecto», apunta Patricia Suárez. «Estoy a favor de la negociación y de dejar la litigiosidad al margen. El gran problema es que la banca siempre dispone de más información que el cliente, de tal manera que se encuentra en una posición de ventaja frente a él. Además, buena parte de esos acuerdos se firmaron o se intentaron firmar cuando la sentencia en materia de cláusulas suelo era inminente, lo que pone de manifiesto la manera de actuar de la banca».

«Además», añade Patricia Suárez, «muchas de esas novaciones se firmaron con condiciones menos ventajosas respecto a las que se estaban firmando en ese momento en el mercado».

Vencimiento anticipado

Tampoco se ha cerrado el frente judicial respecto a las cláusulas de vencimiento anticipado, que permitieron a los bancos iniciar los procedimientos de ejecución hipotecaria y reclamar toda la deuda al cliente a partir de una sola cuota impagada de la hipoteca. El TJUE ya sentenció en marzo de 2019 que esta cláusula era abusiva y nula, por lo que había que darla por no puesta.

Sin embargo, su dictamen generó muchas dudas entre los jueces acerca de la situación en la que quedaban miles de procedimientos que se encontraban suspendidos pendientes de aquella sentencia. Entre las dudas planteadas, por ejemplo, si el contrato entre el cliente y el banco podía subsistir sin la cláusula de vencimiento anticipado o si el juez nacional podía suprimir dicha cláusula sustituyéndola por una norma supletoria de derecho nacional, siempre y cuando no dejase al consumidor en una situación más perjudicial.

En julio, el TJUE volvió a pronunciarse varios meses después, dictaminando que es el cliente quien debe decidir si sigue adelante con su desahucio cuando se declara la nulidad de la cláusula vencimiento anticipado o, si por el contrario se archiva. La última palabra, según dijo el TJUE, es del consumidor.

Sin embargo, a diferencia de lo que se esperaba, no se ha producido el archivo masivo de ejecuciones hipotecarias. Y no solo eso, sino que el Tribunal Supremo, en una sentencia posterior, entiende que la cláusula de vencimiento anticipado sí es esencial del contrato, abriendo incluso la puerta a que ejecuciones hipotecarias ya archivadas puedan reabrirse en contra de los intereses de los consumidores en un procedimiento declarativo. De ahí que la polémica en torno a esta cláusula y que todas las miradas se dirijan de nuevo hacia el TJUE para que aclare todas las dudas al respecto.

Sin duda, un año intenso desde el punto de vista judicial para la banca, que no consigue cerrar todos los frentes abiertos en los diferentes tribunales.

Banca. Sentencia revolucionaria del Supremo sobre cláusulas-suelo: si hubo acuerdo en la renovación, no hubo engaño

El Tribunal Supremo ha desestimado la demanda de unos consumidores que solicitaban la anulación de la claúsula suelo de su hipoteca. Sin embargo, al ser un punto negociado individualmente entre las partes tras una novación del préstamo, el Supremo avala su uso.

El Tribunal Supremo ha estimado uno de los pocos fallos a favor de la banca en el caso de las cláusulas suelo contenidas en los préstamos hipotecarios. En este caso se trata de unos consumidores que firmaron la hipoteca, y en 2008 realización una novación en el préstamo, que incluía una reducción de la cláusula suelo del 3,5% al 3%. Más tarde, en 2015 decidieron acudir los juzgados para eliminar esta cláusula del contrato.

El Tribunal Supremo ha estimado uno de los pocos fallos a favor de la banca en el caso de las cláusulas-suelo contenidas en los préstamos hipotecarios

Pero, primero el Juzgado de los Mercantil de Sevilla y, a continuación, la Audiencia Provincial de Sevilla, desestimaron su demanda. Ahora, el Supremo confirma la sentencia ya que la entidad financiera ha probado que la rebaja de la cláusula suelo fue una negociación aceptada entre las partes, es decir, el prestatario y el banco.

“El control de transparencia solo es aplicable a las cláusulas no negociadas en contratos celebrados con consumidores”, afirma el tribunal en la sentencia, lo que confirma que el uso de cláusulas suelo negociadas y comercializadas con la debida transparencia son legales.

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