Que es una tarjeta revolving

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¿Quiéres descubrir las diferencias de las tarjetas revolving y las tarjetas de crédito?

07 Mar Diferencias de las tarjetas revolving y las tarjetas de crédito

Posted at 22:57h in Sin categoría, TR by Marta

Las tarjetas revolving tienen el mismo aspecto que las tarjetas de crédito tradicionales, y ambas son instrumentos de pago que nos permiten aplazar las compras que hagamos con ellas. Las diferencias de las tarjetas revolving y las tarjetas de crédito están en su funcionamiento, que es distinto. Con una tarjeta de crédito abonas al final de mes todas las compras realizadas con la tarjeta, en cambio con las tarjetas revolving pagas a plazos con una cuota fija mensual. Las tarjetas revolving funcionan como un préstamo personal más que como una tarjeta de crédito, y tienen un tipo de interés muy elevado por lo general.

Entre las diferencias de las tarjetas revolving y las tarjetas de crédito tradicionales cabe destacar otra característica inquietante entre ambas, y es que en las tarjetas revolving la deuda se renueva todos los meses porque, a pesar de tus pagos mensuales, la cantidad de deuda pendiente aumenta por los pagos hechos con la propia tarjeta y con los distintos intereses, comisiones y gastos que impone la entidad financiera.

De esta forma en las tarjetas revolving la entidad financiera no puede entregarte nunca un cuadro de amortización porque el importe de la deuda que le debes varía mensualmente por los cargos que hagas cada mes con la tarjeta y, especialmente, por los intereses, comisiones y gastos que te cargan indiscriminadamente. Ello conduce invariablemente a que se alargue mucho más el tiempo del pago de tu deuda y, cuanto más se alargue, más intereses, comisiones y gastos le pagarás al banco. Esto supone otra de las diferencias de las tarjetas revolving y las tarjetas de crédito.

Es la pescadilla que se muerde la cola, con las tarjetas revolving la deuda aumenta mes a mes y, a pesar de que pagues todos los meses la misma cantidad, la deuda que tienes con la entidad financiera sigue aumentando.

Al final del siguiente enlace podrás consultar un LISTADO de tarjetas revolving y así comprobar si tienes alguna de ellas:

Ir a el Listado de Tarjetas Revolving

Las tarjetas bancarias son un medio de pago cada vez más común entre los españoles. En 2015 circulaban en España casi 45 millones de tarjetas de crédito (muy cerca del máximo registrado en 2008, antes de la crisis). Solo con respecto a un año antes se registraron 1,6 millones de nuevos plásticos (un 3,7% más que en 2014), según el último informe de la consultora Tecnocom. Ofrecen la seguridad de no tener que llevar encima dinero en efectivo. Pero a veces conllevan el pago de gastos y comisiones. Depende de si son de débito, crédito, prepago o revolving. ¿Qué ventajas y qué desventajas presenta cada una? ¿Sabes cómo estás financiando tus compras?

Débito: mejor control de los gastos

El monto de la operación que se efectúe con la tarjeta de débito (sacar dinero de un cajero, pagar una compra en una tienda, realizar transferencias, o recargar el móvil, entre otras) quedará inmediatamente descontado de la cuenta corriente a la que se encuentre asociada. De ahí que, si no hay fondos suficientes en dicha cuenta, la operación no se pueda llevar a cabo.

Este tipo de tarjetas permite controlar de forma eficaz los gastos y “evita la posibilidad de un exceso de endeudamiento”, subraya la página web Finanzas para todos del Banco de España y de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Lo que se puede ver también como una desventaja, puesto que es preciso estar atento y saber los fondos disponibles en cada momento. El banco podría anticipar la cantidad necesaria si en un momento dado no hubiera dinero en la cuenta, especifica el portal, “pero hay que tener en cuenta que los intereses y gastos que se pagan por dejar la cuenta en descubierto pueden llegar a ser muy elevados”.

Crédito: compra ahora, paga algo después

La tarjeta de crédito funciona como una de débito si hay fondos. Pero permite además realizar operaciones aunque no se tenga en ese momento dinero suficiente en la cuenta asociada o se rpefiera no agotarlo, lo que equivale a un préstamo por parte del banco a su cliente. Es decir, se compra ahora pero se paga después. No es necesariamente el banco en el que se tiene la cuenta asociada quien emite el plástico, sino que se puede contratar también a través de otros establecimientos financieros de crédito o entidades de pago. El dinero concedido a crédito –que no puede superar un límite preestablecido– deberá ser restituido en el plazo previsto por el contrato, usualmente al principio de cada mes. Por ello, es preciso tener dinero suficiente en la cuenta para liquidar la deuda. De lo contrario, junto con el capital prestado en su tiempo, se cargarán también los intereses de demora.

Una de las ventajas más evidentes de este medio de pago es la protección que ofrece frente a las emergencias, puesto que siempre se puede contar con dinero en caso de imprevistos. Ante la aparente sencillez de su funcionamiento, la CNMV advierte, sin embargo, de que se trata de uno de los créditos más caros que existen: intereses, gastos y comisiones en su conjunto (lo que en la jerga bancaria se denomina TAE, Tasa Anual Equivalente) “suele oscilar entre el 11% y el 25%”.

‘Revolving’: cuidado con la deuda

La llamada revolving es otra modalidad en la que se puede dar una tarjeta de crédito. El concepto es el mismo, es decir, el banco ofrece la posibilidad de efectuar operaciones aunque no se tengan fondos, pero deja que el usuario elija qué cantidad quiere abonar cada mes. Una cuota fija o un porcentaje del capital gastado que el cliente puede cambiar, si así lo desea. De esta forma, es posible aplazar el pago como si se tratara de la amortización de un préstamo. Eso sí, esto suele tener como contrapartida la imposición de unos intereses muy altos. Además, la tarjeta revolving tiene un límite de crédito disponible, que se va recargando conforme se consume, pero que conlleva el pago de unos gastos si se supera, lo que puede contribuir al sobreendeudamiento.

Hay que fijarse en que, si la cuota a pagar a cada plazo es pequeña, posiblemente no sea suficiente para cubrir todos los intereses acumulados hasta aquel momento, por lo que la deuda se incrementará, generando nuevos intereses. Puede generar un efecto bola de nieve que al final cree una deuda muy grande. “Por eso es importante controlar la deuda que se acumula en cada liquidación, ya que puede crecer de forma exponencial”, señalan el Banco de España y la CNMV. Y recuerdan que se trata de “un producto complejo que lleva asociado un gran número de reclamaciones”.

Desde la Asociación para la Defensa de Consumidores y Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros (Adicae) recuerdan que una sentencia del Tribunal Supremo de 2015 definió los intereses aplicados en el caso de la tarjeta revolving que formaba el objeto del juicio como “de usura”. Por ello, “es preferible utilizar las tarjetas de débito o las tarjetas de crédito estándar, lo que permite afrontar un gasto imprevisto y disponer del dinero durante el plazo acordado sin necesidad de pagar intereses”, remarcan.

Prepago: gastos, solo los previstos

Al extremo opuesto de las revolving, el importe disponible en cada momento en una tarjeta de prepago –normalmente un monto pequeño– es lo que el cliente haya cargado voluntariamente a través de un ingreso por caja o cargo en su cuenta. El importe total disponible disminuye según el usuario efectúa los pagos. Una vez agotado, el cliente puede recargar. Las ventajas y las desventajas de este tipo de tarjeta son muy parecidas a las que están asociadas a las tarjetas de débito. Pero tiene una ventaja más: solo dispone de la cantidad que previamente se ha ingresado en ella, por lo que puede ser útil para realizar pagos con un riesgo mínimo on line.

De hecho, este medio de pago puede también ser virtual: en este caso, en lugar de una tarjeta física, de plástico, se tratará de un número, una clave PIN, un código CVV y una fecha de caducidad, y solo se podrá utilizar para pagos en Internet. “Las tarjetas virtuales, al ser de prepago, ofrecen mayor seguridad que una tarjeta de crédito o débito normal, ya que en caso de sustracción de los datos de la tarjeta, nadie podrá sobrepasar el límite”, destaca la página web Finanzas para todos.

“Siempre que contrates una tarjeta, infórmate bien de los intereses y el método de pago”, aconsejan el Banco de España y la Comisión del Mercado de Valores (CNMV) en su página web Finanzas para todos. En el caso de querer contratar una tarjeta revolving, a la hora de elegir la cuota a abonar, convendrá calcular cuánto tiempo se tarda en devolver el dinero. Si se fija un porcentaje muy pequeño, el riesgo es que se eternice el plazo de vencimiento y encarece de forma importante la financiación. “Úsala con moderación y lleva un control de lo que te vas gastando”, subrayan, al mismo tiempo que señalan: “No te dejes deslumbrar por los descuentos que te ofrece una tarjeta y lee siempre la letra pequeña de sus condiciones”. Si la cuantía a financiar es elevada, prosigue esta página web, hay que mirar otras opciones más baratas de contraer deuda, por ejemplo “un préstamo personal, cuyos intereses son muy inferiores a los de las tarjetas revolving”.

“Siempre recomendamos un uso responsable y crítico de las tarjetas, y más ahora que se han convertido en un arma de la banca para generar ingresos”, añaden desde la Asociación para la Defensa de Consumidores y Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros (Adicae). Si por un lado aconsejan “huir totalmente” de la modalidad revolving de las tarjetas, por el otro insisten en que sea “el usuario quien decida qué, cuándo y cómo utilizar las tarjetas, que analice, compare y se asesore con organizaciones especializadas que le defiende”, antes de decantarse por una u otra solución.

Crédito revolving

Definición de crédito revolving

Se puede definir el crédito revolving como una línea de crédito concedida por una entidad financiera a un cliente, con un límite establecido del que puede disponer durante un tiempo determinado.

Se concede un importe máximo del que puede hacer uso durante un tiempo fijado, cuando tenga necesidad de disponer, se rebajara el límite máximo concedido en la cantidad utilizada, e igualmente puede realizar ingresos , hasta llegar a restablecer el importe utilizado.

El usuario que utiliza este tipo de créditos, es el que establece la cuota que desea pagar todos los meses, cantidad compuesta por parte del importe utilizado más los intereses generados por el importe dispuesto, si bien la entidad financiera suele establecer un mínimo mensual de entre un 3% y un 5% de la cantidad dispuesta.

Es muy habitual esta modalidad en las tarjetas de crédito, siendo utilizadas para realizar gastos extraordinarios como viajes, compras no recurrentes, etc.

Suple al préstamo personal. El límite concedido oscila entre los 500 euros y los 6.000 euros. El cliente puede utilizar el límite concedido e irá devolviendo el importe dispuesto con una cuota fija mensual durante un periodo fijado.

A la hora de solicitar esta tipo de tarjetas, es relevante prestar atención al tipo de interés. La entidad financiera suele indicar el tipo mensual, junto con la comisión de apertura, por lo que para poder comparar varias ofertas hay que tener en cuenta la Tasa Anual Equivalente (T.A.E.), que es la que determinará cuál de las opciones de las diferentes entidades financieras es la más barata.

Ventajas

• Una vez autorizada la tarjeta de crédito con un determinado límite, el cliente puede disponer de la cantidad que precisa en cualquier momento, sin rebasar el importe concedido.

• Flexibilidad en el pago, el cliente elige la cantidad mensual a abonar.

Inconvenientes

• El tipo de interés que las entidades financieras cobran es elevado.

• Puede generar altas comisiones de apertura y de indisponibilidad del límite concedido.

Ejemplo de una tarjeta de crédito revolving

Tarjeta de crédito revolving modalidad cuota fija mensual

Un cliente de una entidad financiera solicita una tarjeta de crédito revolving en el mes de enero con un límite de 2.000 euros y con una modalidad de pago fijo de 66,43 euros al mes, un tipo de interés del 12% nominal anual fijo durante un plazo de 3 años.

Una vez concedida por la entidad financiera, el usuario realiza disposición por el límite máximo concedido de 2.000 euros en el mes de febrero del mismo año, no existe comisión de apertura.

A partir del siguiente mes, marzo, el usuario tendrá que pagar a la entidad financiera la cuota de 66,43 euros al mes durante los próximos tres años.

En esta primera cuota el cliente pagará:

• 20 euros de intereses

• 46,43 euros de principal

La cuota de 66,43 euros permanecerá fija durante el periodo de los tres años si no realiza ninguna disposición futura, si bien en las cuotas sucesivas, el cálculo de los intereses se realizara teniendo en cuenta el importe pendiente de devolver, por lo que en cada una de los siguientes pagos que realice el cliente, los intereses irán disminuyendo de forma progresiva y el principal irá aumentando.

LISTADO DE ENTIDADES CON TARJETAS Y PRÉSTAMOS “REVOLVING”

  • ABANCA – Tarjeta VISA Clásica
  • ABANCA – Tarjeta VISA Oro
  • ALCAMPO – Tarjeta Oney
  • AKÍ BRICOLAJE – Tarjeta Oney
  • AMERICAN EXPRESS – Tarjeta Business Gold
  • AMERICAN EXPRESS – Tarjeta Blue
  • AMERICAN EXPRESS – Tarjeta Gold
  • AMERICAN EXPRESS – Tarjeta Iberia Sendo
  • AMERICAN EXPRESS – Tarjeta Meliá Rewards
  • AMERICAN EXPRESS – Tarjeta Platinum
  • AMERICAN EXPRESS – Tarjeta Renfe
  • AVANTCARD – Tarjeta MasterCard (actualmente EVO Banco)
  • AVANTCARD – Tarjeta MasterCard España (actualmente EVO Banco)
  • AVANTCARD – Tarjeta VISA Classic (actualmente EVO Banco)
  • AVANTCARD – Tarjeta VISA Mujer (actualmente EVO Banco)
  • BANCO CAIXA GERAL – Tarjeta VISA
  • BANCO CAIXA GERAL – Tarjeta VISA Platinum
  • BANCO CAMINOS – Tarjeta VISA Classic
  • BANCO CAMINOS – Tarjeta VISA Oro
  • BANCO MARE NOSTRUM – Tarjeta MasterCard
  • BANCO MARE NOSTRUM – Tarjeta VISA Oro
  • BANCO MEDIOLANUM – Tarjeta VISA Classic
  • BANCO MEDIOLANUM – Tarjeta VISA Oro
  • BANCO POPULAR – Tarjeta MasterCard Iberia Max
  • BANCO POPULAR – Tarjeta MasterCard Profesional Solred
  • BANCO POPULAR – Tarjeta VISA Global Bonus
  • BANCO POPULAR – Tarjeta VISA Global Élite
  • BANCO POPULAR – Tarjeta VISA Hop
  • BANCO POPULAR – Tarjeta VISA Iberia Sendo Classic
  • BANCO POPULAR – Tarjeta VISA Viajes Ecuador
  • BANCO SABADELL (ACTIVOBANK) – Tarjeta MasterCard Classic
  • BANCO SABADELL (ACTIVOBANK) – Tarjeta MasterCard SIN
  • BANCO SABADELL (ACTIVOBANK) – Tarjeta VISA SIN
  • BANCO SABADELL – Tarjeta MasterCard Esquí
  • BANCO SABADELL – Tarjeta MasterCard Oro
  • BANCO SABADELL – Tarjeta VISA Classic
  • BANCO SABADELL – Tarjeta VISA Oro
  • BANCO SABADELL – Tarjeta VISA Platinum
  • BANCO SABADELL – Tarjeta VISA Shopping Oro
  • BANCO SANTANDER – Tarjeta MasterCard Box Gold
  • BANCO SANTANDER – Tarjeta MasterCard Día a Día
  • BANCO SANTANDER – Tarjeta MasterCard Santander 123
  • BANCO SANTANDER – Tarjeta MasterCard Santander 20
  • BANCO SANTANDER – Tarjeta MasterCard Santander Plus
  • BANCO SANTANDER – Tarjeta VISA Classic
  • BANCO SANTANDER (CONSUMER FINANCE) – Tarjeta MasterCard IKEA FAMILY
  • BANCO SANTANDER (CONSUMER FINANCE) – Tarjeta MasterCard Unión Fenosa
  • BANCO SANTANDER (CONSUMER FINANCE) – Tarjeta VISA Eroski Red
  • BANCO SANTANDER (CONSUMER FINANCE) – Tarjeta VISA Ventajon
  • BANKIA – Tarjeta Club Baloncesto Gran Canaria
  • BANKIA – Tarjeta Iberia Sendo American Express
  • BANKIA – Tarjeta Iberia Sendo VISA
  • BANKIA – Tarjeta MasterCard Champions Crédito
  • BANKIA – Tarjeta VISA Compras
  • BANKIA – Tarjeta VISA Crédito Particulares
  • BANKIA – Tarjeta VISA Crédito Plus
  • BANKIA – Tarjeta VISA Dual Plus
  • BANKIA – Tarjeta VISA Flexible
  • BANKIA – Tarjeta VISA MTV
  • BANKIA – Tarjeta VISA ON
  • BANKIA – Tarjeta VISA ONG Acción contra el hambre
  • BANKIA – Tarjeta VISA ONG Acnur
  • BANKIA – Tarjeta VISA ONG Ayuda en Acción
  • BANKIA – Tarjeta VISA ONG Cruz Roja
  • BANKIA – Tarjeta VISA ONG Manos Unidas
  • BANKIA – Tarjeta VISA ONG Medicus Mundi
  • BANKIA – Tarjeta VISA ONG Unicef
  • BANKIA – Tarjeta VISA Oro
  • BANKIA – Tarjeta VISA Paralímpicos
  • BANKINTER – Préstamos personales
  • BANKINTER – Tarjeta VISA Quiero
  • BANKINTER – Tarjeta VISA Solidaria
  • BANKINTER – Tarjeta VISA Única Clásica
  • BANKINTER – Tarjeta VISA Única Oro
  • BANKINTER CONSUMER FINANCE – Tarjeta BankinterCard Oro (antes Obsidiana Oro)
  • BANKINTER CONSUMER FINANCE – Tarjeta BankinterCard Platinum
  • BANKINTER CONSUMER FINANCE – Tarjeta VISA Air Europa SUMA
  • BANKINTER CONSUMER FINANCE – Tarjeta VISA COINC
  • BANKINTER CONSUMER FINANCE – Tarjeta VISA Groupon
  • BANKINTER CONSUMER FINANCE – Tarjeta VISA Mi BP
  • BANKINTER CONSUMER FINANCE – Tarjeta Vodafone (antes Obsidiana Vodafone)
  • BARCLAYCARD – Tarjeta VISA Barclaycard (actualmente Wizink)
  • BARCLAYCARD – Tarjeta VISA Classic (actualmente Wizink)
  • BARCLAYCARD – Tarjeta VISA Oro (actualmente Wizink)
  • BBVA – Tarjeta MasterCard Negocios
  • BBVA – Tarjeta VISA A Tu Ritmo
  • BBVA – Tarjeta VISA A Tu Ritmo Blue
  • BBVA – Tarjeta VISA Después
  • BBVA – Tarjeta VISA Después Blue
  • BBVA – Tarjeta VISA Iberia Sendo Oro
  • BBVA – Tarjeta VISA Repsol
  • BIGBANK AS CONSUMER FINANCE – Préstamos rápidos y personales
  • BOLSILLO LLENO – Préstamos rápidos
  • BONSAI FINANCE S.L. – Préstamos rápidos
  • CAIXABANK – Tarjeta American Express Amex Plus
  • CAIXABANK – Tarjeta American Express Plus
  • CAIXABANK – Tarjeta MasterCard
  • CAIXABANK – Tarjeta MasterCard Estrella
  • CAIXABANK – Tarjeta MasterCard Oro
  • CAIXABANK – Tarjeta VISA Classic
  • CAIXABANK – Tarjeta VISA Gold
  • CAIXABANK – Tarjeta VISA Gold Flexible
  • CAIXABANK – Tarjeta VISA IKEA
  • CAIXABANK – Tarjeta VISA Imagin Crédito
  • CAIXABANK – Tarjeta VISA Media Markt Club Card
  • CAIXABANK – Tarjeta VISA Oro
  • CAIXABANK – Tarjeta VISA Platinum
  • CAIXABANK – Tarjeta VISA Platinum Gold
  • CAJA ESPAÑA – Tarjeta VISA Clase Oro (actualmente España Duero)
  • CAJASUR – Tarjeta VISA Classic
  • CAJASUR – Tarjeta VISA Dual
  • CAJASUR – Tarjeta VISA Oro
  • CAJASUR – Tarjeta VISA Red
  • CARREFOUR – Tarjeta PASS
  • CASHPER (NOVUM BANK) – Préstamos rápidos y personales
  • CATALUNYA CAIXA – Tarjeta MasterCard Infinit Oro (actualmente BBVA)
  • CATALUNYA CAIXA – Tarjeta VISA CX Oro (actualmente BBVA)
  • CCLOAN CAPITAL FINANCIAL SERVICES S.L. – Préstamos rápidos
  • CELERIS – Préstamos rápidos y personales (Actualmente Pepper Money)
  • CETELEM – Préstamos personales
  • CETELEM – Tarjeta Cetelem
  • CETELEM – Tarjeta Visa PayPal
  • CITIBANK – Tarjeta VISA Oro (actualmente Wizink)
  • CITIBANK – Tarjeta VISA CEPSA (actualmente Wizink)
  • CLUB VENTAJON – Tarjeta VISA Ventajon (SANTANDER CONSUMER FINANCE)
  • COFIDIS – Préstamos personales
  • COFIDIS – Tarjeta MasterCard Cofidis
  • CONTANTE (CLICK FINANCE) – Préstamos personales
  • CREDITEA (INTERNATIONAL PERSONAL FINANCE DIGITAL SPAIN) – Préstamos rápidos y personales
  • CREDITOCAJERO (FRIENDLY GROUP SPAIN) – Préstamos rápidos y personales
  • CREDITOMAS (SISTEMAS FINANCIEROS MÓVILES) – Préstamos rápidos y personales
  • CREDITORAPID (PROTOCOLOS Y SERVICIOS FINANCIEROS) – Préstamos rápidos y personales
  • CREDITOSI (CLICK FINANCE) – Préstamos rápidos
  • CREDITO VICTORIA SPAIN – Préstamos personales
  • CREDITOZEN – Préstamos rápidos
  • CREDITSFAST – Préstamos rápidos
  • CREDITSTAR SPAIN S.L. – Préstamos rápidos
  • CREDY (TRAFFIC CONTROL) – Préstamos rápidos y personales
  • DEUTSCHE BANK – Tarjeta VISA Familia
  • DEUTSCHE BANK – Tarjeta VISA Preferente
  • DEUTSCHE BANK – Tarjeta VISA Preferente Oro
  • DEUTSCHE BANK – Tarjeta VISA Shopping
  • DINDIN MONEY SLU – Préstamos rápidos
  • DINEO CRÉDITO – Préstamos rápidos
  • DISPON (PRIMROSE PARTNERS LIMITED) – Préstamos rápidos y personales
  • EROSKI – Tarjeta VISA Eroski Red (SANTANDER CONSUMER FINANCE)
  • ESPAÑA DUERO – Tarjeta MasterCard Premium Gold
  • ESPAÑA DUERO – Tarjeta VISA Clase Oro
  • EUROLOAN (MASH FINANCE SPAIN) – Préstamos rápidos y personales
  • EVO BANCO – Tarjeta MasterCard Evo Crédito
  • EVO BANCO – Tarjeta VISA Inteligente
  • EVOFINANCE – Tarjeta VISA EVO Finance Clásica
  • FERRATUM BANK – Préstamos rápidos y personales
  • FINANCA – Préstamos personales
  • FINANURE FINANCIAL SERVICES S.A. – Préstamos personales
  • FINCONSUM (CAIXABANK) – Tarjeta Visa Fnac
  • FINDIRECT (FINANCIERA ESPAÑOLA DE CRÉDITO A DISTANCIA) – Préstamos personales
  • FINER (FAMILOAN S.L.) – Préstamos rápidos
  • FREEZL (TAMGA FINANCE) – Préstamos rápidos
  • GUSUDURU – Préstamos rápidos
  • HOLADINERO FINANCE – Préstamos rápidos
  • IBERCAJA – Tarjeta MasterCard Acqua
  • IBERCAJA – Tarjeta MasterCard Compra Plus
  • IBERCAJA – Tarjeta MasterCard Crédito
  • IBERCAJA – Tarjeta MasterCard Platinum
  • IBERCAJA – Tarjeta VISA Clase Oro
  • IBERCAJA – Tarjeta VISA Diamante
  • IBERCAJA – Tarjeta VISA Dorada Renfe
  • IBERCAJA – Tarjeta VISA Dual
  • IBERCAJA – Tarjeta VISA Platinum
  • IBERCAJA – Tarjeta VISA Platinum Global
  • IBERCAJA – Tarjeta VISA Universal
  • IBERCRÉDITO (IBERCRÉDITO RÁPIDO S.L.) – Préstamos rápidos
  • IBERIA CARDS – Tarjeta VISA Iberia Classic
  • IBERIA CARDS – Tarjeta VISA Iberia Icon
  • IBERIA CARDS – Tarjeta VISA Iberia Sendo
  • IKEA – Tarjeta VISA IKEA (CAIXABANK)
  • IKEA – Tarjeta MasterCard IKEA FAMILY (SANTANDER CONSUMER FINANCE)
  • ING DIRECT – Tarjeta VISA ING
  • ING DIRECT – Tarjeta VISA Oro
  • KREDITO24 (KREDITECH SPAIN) – Préstamos rápidos y personales
  • KUTXABANK – Tarjeta VISA Extra
  • KUTXABANK – Tarjeta VISA Flexibuy
  • KUTXABANK – Tarjeta VISA K26+
  • KUTXABANK – Tarjeta VISA Oro
  • KYZOO (DFC GLOBAL CORP.) – Préstamos rápidos y personales
  • LEROY MERLIN – Tarjeta Oney
  • LIBERBANK – Tarjeta MasterCard Classic
  • LIBERBANK – Tarjeta MasterCard Classic Dorada Renfe
  • LIBERBANK – Tarjeta MasterCard Más
  • LIBERBANK – Tarjeta MasterCard Platinum
  • LIBERBANK – Tarjeta VISA Oro
  • LUNACREDIT (RAPIDO FINANCE) – Préstamos rápidos
  • MARÍA DINERO (OLAXA MIMORE S.L.) – Préstamos rápidos
  • MEDIA MARKT – Tarjeta VISA Club Card (CAIXABANK)
  • MONEDO (KREDITECH SPAIN) – Préstamos rápidos y personales
  • MONEYMAN (ID FINANCE SPAIN) – Préstamos rápidos y personales
  • NECESITO-DINERO (PRIMROSE PARTNERS LIMITED) – Préstamos rápidos
  • NETCREDIT (RAPIDO FINANCE) – Préstamos rápidos
  • OBSIDIANA – Tarjeta MasterCard Linea Directa
  • OBSIDIANA – Tarjeta MasterCard Platinum
  • OBSIDIANA – Tarjeta Visa BP
  • OBSIDIANA – Tarjeta VISA Obsidiana Oro (actualmente BankinterCard Oro)
  • OBSIDIANA – Tarjeta Obsidiana Vodafone (actualmente BankinterCard Vodafone)

  • OK MONEY SPAIN (DFC GLOBAL CORP.) – Préstamos rápidos y personales
  • ONLINECREDIT (EUROPA FIRME) – Préstamos rápidos
  • OPEN BANK (GRUPO SANTANDER) – Tarjeta VISA 123
  • OPEN BANK (GRUPO SANTANDER) – Tarjeta VISA Classic
  • OPEN BANK (GRUPO SANTANDER) – Tarjeta VISA Open Credit
  • OPEN BANK (GRUPO SANTANDER) – Tarjeta VISA Oro
  • PEPEDINERO (BLUE ALPHA SOLUTIONS) – Préstamos rápidos y personales
  • PEPPER MONEY – Préstamos rápidos y personales
  • PLAZO (ID FINANCE SPAIN) – Préstamos rápidos
  • PRESTAMER – Préstamos rápidos
  • PRESTAMO10 – Préstamos rápidos
  • PRESTAMOMAGNÍFICO (CONTENT MANAGEMENT) – Préstamos rápidos
  • PRESTOMATIC FINANCE S.L. – Préstamos rápidos
  • PULPOCREDIT (INTON CONSULT S.L.) – Préstamos rápidos
  • QUÉBUENO (NBQ TECHNOLOGY) – Préstamos rápidos y personales
  • SAVSO SPAIN – Préstamos rápidos
  • SELF BANK – Tarjeta American Express Self Bank
  • SELF BANK – Tarjeta VISA Crédito Clásica
  • SELF BANK – Tarjeta VISA Crédito Oro
  • SOLCRÉDITO – Préstamos rápidos y personales
  • SUCRÉDITO – Préstamos rápidos
  • SUPERMERCADOS SABECO (SIMPLY) – Tarjeta Oney
  • TARGOBANK – Tarjeta MasterCard Business Solred
  • TARGOBANK – Tarjeta VISA Global Bonus+
  • TARGOBANK – Tarjeta VISA Global Élite
  • TWINERO – Préstamos rápidos
  • UNICAJA – Tarjeta VISA Classic
  • UNICAJA – Tarjeta VISA Oro
  • UNIÓN FINANCIERA ASTURIANA – Préstamos personales
  • UNOE (GRUPO BBVA) – Tarjeta Affinity Card (Inditex)
  • UNOE (GRUPO BBVA) – Tarjeta VISA crédito Unoe
  • VIACONTO MINICREDIT – Préstamos rápidos
  • VIVUS (4FINANCE SPAIN FINANCIAL SERVICES) – Préstamos rápidos y personales
  • WANDOO FINANCE S.L.U. – Préstamos rápidos
  • WIZINK – Tarjeta VISA Oro (antes Popular-e, y antes Citibank)
  • WIZINK – Tarjeta VISA Classic (antes Popular-e, y antes Citibank)
  • WONGA CONSUMER FINANCE S.L.U. – Préstamos rápidos
  • ZAIMO (KREDITECH SPAIN) – Préstamos rápidos y personales
  • ZAPLO (4FINANCE SPAIN FINANCIAL SERVICES) – Préstamos personales
  • 1CREDITO (LOMBER CAPITAL S.L.) – Préstamos rápidos

Tarjetas revolving

Las tarjetas de Crédito Aplazado o Interés Compuesto, más conocidas como tarjetas revolving, son una opción de pago aplazado que, en los últimos años ha estado literalmente en tela de juicio debido al tema de los intereses abusivos, muy por encima del 20% de TAE establecido por el Banco de España.

En términos generales, se acusa a estas tarjetas y a las entidades que las emiten, de usura y estafa ya que, a día de hoy, se sabe que nacieron con la intención de aprovecharse de una situación económica complicada como la que se desató después de la crisis económica que sufrió el país.

Para ampliar un poco más la información sobre este tipo de tarjetas, en este post de la Ley de La segunda oportunidad busca dar respuesta a las preguntas más comunes sobre este tipo de tarjetas: qué son, qué las diferencia de una tarjeta de crédito normal o cómo darlas de baja en la actualidad.

¿Qué son las tarjetas revolving?

Las tarjetas revolving son un tipo de pago a plazos en el que se establece una cuota mensual fija para hacer frente a las diferentes compras que se vayan haciendo a lo largo de los meses. Se trata de una solución, en principio, sencilla y rápida con la que una persona, en cualquier situación económica, puede acceder a cierto tipo de crédito para hacer frente a las compras y pagos que necesite.

Sin embargo, estas tarjetas no son conocidas precisamente por ser una buena opción para los usuarios, ya que, en los últimos años, han provocado toda una ola de reclamaciones y pleitos debido a los intereses remuneratorios abusivos con los que trabajan y que repercuten directamente a quienes son titulares de una tarjeta revolving.

¿Qué diferencia hay entre una tarjeta de crédito y una revolving?

Muchas personas, a día de hoy, siguen sin conocer las diferencias entre las tarjetas de crédito y las tarjetas revolving. Aunque en términos prácticos lo cierto es que en un principio podrían no diferenciarse las unas de las otras, ya que ambas suponen un método más para aplazar los pagos de nuestras compras, la máxima diferencia entre ellas radica en la forma de pago.

En resumen, las tarjetas de crédito simplemente nos permiten aplazar el pago de ciertas compras. Es decir, gastemos la cantidad de dinero que gastemos, a final de mes, tendremos que pagarlo. Sin embargo, las tarjetas revolving no funcionan así, si no que, a final de mes, pagaremos siempre una cuota única y fija, por lo que no controlamos ni qué parte de esa cuota son intereses ni a cuánto asciende nuestra deuda total y real.

Reclamar tarjeta revolving

Gracias a la gran acogida que tuvieron este tipo de tarjetas, sobre todo cuando se vieron los primeros resquicios de la crisis económica que azotó al país en el año 2008, a día de hoy existen muchísimos clientes que todavía se ven atrapados en las tarjetas revolving sin poder cancelarlas de manera sencilla.

Para realizar las reclamaciones pertinentes y anular una tarjeta revolving, después de haber agotado las vías ordinarias a través de la entidad bancaria, se debe presentar un modelo de demanda directamente en el Juzgado. Una vez realizado esto, dependiendo del tipo de tarjeta revolving que tengamos y de la entidad bancaria que la emitió en su momento, tardarán más o menos en resolver nuestro caso.

¿Cómo dar de baja una tarjeta Wizink?

Como ya hemos visto, las tarjetas revolving Wizink son unas de las tarjetas más populares entre este tipo de opción de pago a plazos. Actualmente, se calcula que puede haber en el mercado más de dos millones y medio de tarjetas revolving de Wizink, por lo que también se trata de la tarjeta que más reclamaciones ha recibido en estos años.

Los intereses abusivos de esta tarjeta crédito (con un TAE alrededor del 27%) resultan muy superiores a los que el Banco de España establece como estándar para los créditos personales y son la principal causa de las reclamaciones realizadas hacia esta tarjeta y entidad financiera, ya que suponen, en todo momento, un exceso para los usuarios.

Por otra parte, aunque dar de baja una tarjeta de crédito debería ser un proceso sencillo y rápido, lo cierto es que en caso de la tarjeta revolving de Wizink esto no aplica. La primera vía que debemos agotar será a través del contacto con la propia empresa.

¿Cómo reclamar las tarjetas revolving Wizink?

  • En primer lugar, debemos dirigirnos a la oficina Wizink donde fue expedida la tarjeta, aunque normalmente nos indicarán que debemos realizar este trámite a través de la web.
  • Una vez en la web de Wizink nos daremos cuenta de que no existe ningún apartado especial en el que podamos dar de baja nuestra tarjeta revolving.
  • Finalmente, la tercera y última vía para dar de baja nuestra tarjeta mediante la propia entidad bancaria es a través de su número de teléfono de atención al cliente. En este caso, en la mayoría de ocasiones, o bien no encontraremos ningún teleoperador disponible, o bien nos darán todo tipo de vueltas para evitar que demos de baja la tarjeta.

Una vez agotadas las vías de trámite de la baja de la tarjeta a través de la propia entidad emisora, la única opción que nos quedará será acudir a la vía legal. Por suerte, una vez que pongamos una reclamación formal en el Juzgado se fallará a nuestro favor en el plazo estimado de entre seis meses y un año.

Este tipo de resoluciones nos darán, como poco, dos grandes beneficios: por una parte, poder deshacernos de una tarjeta revolving totalmente abusiva y, por otra parte, recuperar todas aquellas comisiones e intereses que hayamos pagado hasta el momento.

Listado tarjetas revolving

Para finalizar, también queremos dejaros por aquí un listado de lo más completo sobre las principales tarjetas revolving que actualmente siguen operando en el mercado, para que podáis tener en cuenta cuáles podrían llegar a ser fiables y cuáles debemos evitar.

Tarjetas revolving de marcas y comercios

Por una parte, tenemos las tarjetas revolving de marca, donde bancos y comercios se alían para que puedas aplazar el pago de tus compras en las siguientes tiendas.

  • Tarjeta revolving Alcampo
  • Tarjeta revolving Axa
  • Tarjeta revolving Air Europa
  • Tarjeta revolving Carrefour
  • Tarjeta revolving Cepsa
  • Tarjeta revolving Conforama
  • Tarjeta revolving Decathlon
  • Tarjeta revolving Eroski
  • Tarjeta revolving Fnac
  • Tarjeta revolving Groupon
  • Tarjeta revolving Iberia
  • Tarjeta revolving Inditex
  • Tarjeta revolving Ikea
  • Tarjeta revolving Leroy Merlin
  • Tarjeta revolving Mediamarkt
  • Tarjeta revolving Meliá
  • Tarjeta revolving Paypal
  • Tarjeta revolving Renfe
  • Tarjeta revolving Repsol
  • Tarjeta revolving Simply
  • Tarjeta revolving Solred
  • Tarjeta revolving Unión Fenosa
  • Tarjeta revolving Ventajón
  • Tarjeta revolving Viajes Ecuador
  • Tarjeta revolving Vodafone

Tarjetas revolving de bancos

Por otra parte, tenemos las tarjetas revolving que pertenecen a bancos y entidades financieras, tanto físicas como online, con las que podrás aplazar prácticamente todos los gastos que puedas tener.

  • Tarjeta revolving Abanca
  • Tarjeta revolving Advancia Bank
  • Tarjeta revolving American Express
  • Tarjeta revolving Caixa Geral
  • Tarjeta revolving Banco Mediolanum
  • Tarjeta revolving Banco Popular
  • Tarjeta revolving Banco Sabadell
  • Tarjeta revolving Banco Santander
  • Tarjeta revolving Bankia
  • Tarjeta revolving Bankinter
  • Tarjeta revolving BBVA
  • Tarjeta revolving CaixaBank
  • Tarjeta revolving Cetelem
  • Tarjeta revolving Cofidis
  • Tarjeta revolving Deutsche Bank
  • Tarjeta revolving Evo Banco
  • Tarjeta revolving Evofinance
  • Tarjeta revolving Ibercaja
  • Tarjeta revolving Iberia Cards
  • Tarjeta revolving ING
  • Tarjeta revolving Kutxabank
  • Tarjeta revolving Liberbank
  • Tarjeta revolving Obsidiana
  • Tarjeta revolving Open Bank
  • Tarjeta revolving Targobank
  • Tarjeta revolving Unicaja
  • Tarjeta revolving UNOE
  • Tarjeta revolving Wizink Bank

Tarjetas revolving solidarias

Finalmente, el último listado de tarjetas revolving corresponde con las tarjetas asociadas a ONG’s y obras sociales, en las que el banco que las emite destina cierto porcentaje de los intereses a hacer donaciones financieras a este tipo de instituciones. En este caso, os listamos las tarjetas revolving que ofrece la entidad Bankia, así como la tarjeta solidaria de Bankinter.

  • Tarjeta revolving Visa ONG
  • Tarjeta revolving Visa Acción contra el hambre
  • Tarjeta revolving Visa Acnur
  • Tarjeta revolving Visa Ayuda en Acción
  • Tarjeta revolving Visa Cruz Roja
  • Tarjeta revolving Visa Manos Unidas
  • Tarjeta revolving Visa Medicus Mundi
  • Tarjeta revolving Visa Unicef
  • Tarjeta revolving Visa Paralímpicos
  • Tarjeta revolving Visa Solidaria de Bankinter

La Sexta Noticias

Pagar en pequeñas cuotas, semanas después de comprar y que te devuelvan un porcentaje del gasto. Es el reclamo engañoso de las tarjetas revolving o tarjetas de crédito de pago aplazado.

A Pedro se la ofrecieron cuando contrató su hipoteca. «Me la ofreció un subdirector de oficina, me dijo que nada de intereses, ni plazos», relata.

El mecanismo es similar al de un préstamo. La tarjeta tiene un crédito preconcedido, por ejemplo, 3.000 euros. Gastemos lo que gastemos siempre habrá esa cantidad disponible. Así que a cada compra acumulada habrá que sumar esos 3.000 euros, incrementando continuamente la deuda.

«Veía que no cuadraba. Que no hacía más que pagar y siempre debía dinero», explica Pedro Herrera, afectado por la tarjeta revolving.

A ese dinero había que sumar también los intereses, de hasta el 30% en algunos casos. Tras meses de batalla, la justicia a Pedro le ha dado la razón. Sólo tiene que pagar el crédito inicial, el resto tendrá que devolvérselo el banco.

«Los juzgados están determinando que es usura por los intereses superiores a lo normal», explica Almudena Velázquez. Abogados y asociaciones de consumidores recomiendan evitar estas tarjetas, que nos pueden terminar saliendo muy caras.

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El BBVA ha hecho operaciones de crédito al consumo concedidas sin comprobar adecuadamente la capacidad de pago del prestatario. El juzgado de primera instancia de Benavente ha dado la razón a una afectada por la tarjeta “Después” del BBVA al considerar “usuario” el tipo de interés aplicado. Es una de las primeras sentencias que declaran la nulidad de las revolving de esta entidad.

El contrato establecía “una línea de crédito utilizable con intereses que oscilaban entre el 27,47% y el 41,71%”, por lo que podían alcanzar el doble de la media del sector, del 25% según el Barómetro Asufin de tarjetas revolving. Según el abogado colaborador de Asufin que ha llevado el caso, “a la afectada se le llegó a aplicar la totalidad del rango de intereses”.

La sentencia declara la “nulidad por usura de la cláusula relativa al interés remuneratorio del contrato», establece que la demandante “sólo está obligada a devolver a la entidad el principal gastado con la tarjeta”, y condena al BBVA a “devolver lo pagado en exceso”.

Los riesgos de estas tarjetas radican en los propios reclamos que se emplean para su comercialización: se emite e incluso se renueva gratis, sin condiciones ni garantías, realizando un importe mínimo de compra y, sobre todo, permitiendo poder pagar una cuota muy baja mes a mes. Incorporan una línea de crédito permanentemente abierta para disponer de efectivo en cajeros o ingresar en cuenta que genera un interés muy alto. “Estos elementos configuran un producto que facilita el sobreendeudamiento e impide el uso responsable del crédito si no se informa con transparencia al consumidor”, advierte Patricia Suárez, presidenta de Asufin.

A esto se añade la falta de transparencia con la que suelen comercializarse estos productos, en los que no se informa al consumidor de las consecuencias que tiene prolongar los plazos de amortización de la deuda. De hecho, en el caso expuesto, la consumidora desconocía que había suscrito una tarjeta revolving.

La sentencia también vincula el producto contratado a “operaciones de crédito al consumo concedidas de un modo ágil y sin comprobar adecuadamente la capacidad de pago del prestatario”. Es precisamente esta “concesión irresponsable de préstamos al consumo a tipos de interés muy superiores a los normales, lo que facilita el sobreendeudamiento de los consumidores y trae como consecuencia que quienes cumplen regularmente sus obligaciones tengan que cargar con las consecuencias del elevado nivel de impagos”.

El BBVA, condenado a devolver cantidades cobradas indebidamente a una cliente gijonesa por un contrato de tarjeta “revolving”

La Audiencia Provincial de Gijón confirma la nulidad de una tarjeta de crédito “revolving” emitida por BBVA por haber aplicado intereses abusivos

La Audiencia Provincial de Gijón ha fallado a favor de una cliente del BBVA que denunció la abusividad de los intereses a los que estaba sometido su contrato de tarjeta de crédito, de la variedad “revolving”. Este tipo de contratos van aumentando el límite de crédito a medida que se va saldando la deuda pendiente, de manera que la deuda crece hasta hacerse infinita y el consumidor termina pagando unos intereses desmesurados y desproporcionados para el crédito concedido.

Según Rubén Cueto, socio director de Vallverdú Abogados, despacho que ha representrado a esta consumidora, “las tarjetas revolving son uno de los productos financieros más peligrosos, en los que los consumidores se ven obligados a pagar unos intereses absolutamente exagerados y abusivos de los que ni siquiera se les informa. Se trata de una fórmula contra la que alerta el propio Banco de España.”

En este caso, la Audiencia Provincial de Gijón ha declarado nula la cláusula que establece el tipo de interés abusivo del pago aplazado con un TAE del 24,60%; la que establece el tipo de interés moratorio de un TAE anual del 26,82%, y la nulidad de las comisiones por reclamaciones de cuotas impagadas; además, condena a BBVA a la restitución de las cantidades que hubiera cobrado indebidamente con base en estas cláusulas y al pago de las costas del proceso.

Las tarjetas ‘revolving’, nueva brecha en las relaciones banca-cliente

Su alta litigiosidad hace que no sólo sean un negocio para la banca, sino también para los prósperos bufetes que llevan los pleitos que provocan.

Según la definición del diccionario de finanzas del BBVA, una tarjeta revolving es un tipo de tarjeta de crédito con la que todas las compras o movimientos de efectivo quedan aplazadas automáticamente. De este modo, el usuario dispone de una línea de financiación que le permite pagar sus compras en cómodos plazos.

Como en cualquier tarjeta de crédito, se pueden realizar pagos aunque la cuenta asociada a ella esté a cero, ya que los cargos en la misma se cobran posteriormente, ya sea el siguiente mes o difiriendo la satisfacción de la deuda en plazos.

La cantidad de efectivo que pone a disposición del cliente es superior a la de los microcréditos, con líneas de financiación de hasta 6.000 euros, lo que las convierte en una alternativa muy apetecible para el consumo. Hasta que el confiado consumidor se encuentra con un tremendo agujero en sus cuentas que los intereses de estos ‘plásticos’, que pueden superar incluso el 24%, se han encargado de cavar.

Deuda insaciable

Es este aspecto, el de los pagos al consumo, la columna maestra de la campaña #StopUsura de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), en la que la denuncia de los intereses abusivos de las revolving tiene especial protagonismo.

«Las tarjetas revolving no son más que un crédito al consumo instrumentalizado a través de una tarjeta», explican desde la OCU. «Hay un límite de crédito que va disminuyendo a medida que vamos realizando cargos, pero se repone con los pagos» -denuncian- «El resultado es que según se va saldando la deuda, el dinero vuelve a estar disponible. Las tarjetas con pago aplazado van generando elevados intereses a menudo abusivos». Un mecanismo de retroalimentación que en la organización califican como «endeudamiento infinito».

Para la concesión de estos créditos, las entidades financieras no hacen estudio de solvencia alguno ni piden documentación, lo que redobla sus riesgos ya que cualquiera puede acceder al producto. Esto hace que el perfil de los usuarios sea frecuentemente vulnerable, lo que ha llevado al Banco de España (BDE) a recomendar a las entidades «facilitar de manera periódica (por ejemplo, mensual o trimestralmente) información a su cliente» sobre determinados extremos.

Terremoto en los tribunales

Como es lógico, los desorbitados intereses de estos ‘plásticos’ han abierto un nuevo frente de litigiosidad para la banca y una nueva fuente de beneficios para los despachos de abogados especializados en pleitos financieros.

Bufetes como el mediático Arriaga Asociados hacen bandera de la sentencia del Supremo de 2015 que declaró nulo un crédito revolving. El fallo aplicó una Ley de 1908 y calificó de «usurario» el tipo de interés, que alcanzaba el 24,6% TAE y de demora equivalente al remanente en 4,5%. El demandante dispuso de 25.634 euros que le generaron 18.568 euros de intereses, por lo que, aunque ya había pagado al banco 31.932 euros, seguía debiendo más de 12.000.

Arriaga Asociados recibió en el primer trimestre del presente año 800 quejas de usuarios de créditos revolving, que en algunos casos habían sufrido pérdidas de hasta 9.000 euros.

Le ayudamos a mejorar la gestión diaria de su economía personal

Seguramente hayas oído alguna vez hablar de las tarjetas de pago revolving, pero ¿sabes realmente lo que son? Te lo explicamos para que los conozcas bien y así evites posibles inconvenientes, ya que es un producto complejo que lleva asociado un gran número de reclamaciones.

Las tarjetas revolving son un crédito de consumo que se instrumenta a través de ellas. Es decir, instrumentos de pago para poder aplazar las compras que hagamos.
Se caracterizan porque llevan un límite de crédito establecido que es el dinero del que podemos disponer. Este va disminuyendo a medida que vamos realizando cualquier cargo o compra y se repone a través de los pagos de los recibos periódicos… permiten pagar a plazos y hacer uso del crédito disponible, ya que a medida que se salda la deuda el dinero vuelve a estar disponible para que el titular de la tarjeta pueda hacer uso de él.
En líneas generales, es el titular el que decide qué importe pagar, pudiendo elegir entre la modalidad de pago total o pago aplazado. En este tipo de tarjetas es muy importante informarse de cómo va a amortizarse la deuda, y la primera elección es en qué plazo. Porque aquí es donde viene uno de las principales características negativas de este tipo de tarjeta.
Si se opta por el pago total en cualquier fecha que elijamos las entidades no suelen cobrar intereses. Pero si el pago es a plazos se generan intereses, los cuales suelen ser bastante altos.
Por eso, lo mejor es informarse primero de todos estos detalles para que luego no nos llevemos sorpresas y nos enfrentemos a unos intereses que no podamos pagar.
Más información en el Portal del Cliente Bancario del Banco de España.

Las tarjetas se han convertido en un instrumento prácticamente imprescindible para nuestro día a día y, de hecho, empiezan a superar al dinero en efectivo como uno de los principales instrumentos de pago. Existen multitud de tipos de tarjetas, siendo las más conocidas las de crédito y las de débito. Sin embargo, cada vez se habla más de las tarjetas revolving.

Así, es muy posible que hayas oído hablar de ellas, aunque es un producto complejo y puede resultar difícil saber exactamente en qué consiste. Por ello, vamos a explicaros bien qué es una tarjeta revolving y cómo funciona. ¡Vamos a ello!

1. ¿Qué es una tarjeta revolving?

Lo primero que tenemos que entender es que una tarjeta revolving es, básicamente, una tarjeta que nos permite administrar un crédito al consumo. Con ella, podremos realizar compras y los pagos quedarán aplazados automáticamente para que los vayamos ingresando poco a poco en determinados plazos.

Así, mientras que con una tarjeta de crédito convencional podemos pagar todo lo gastado inmediatamente y sin intereses o aplazar el pago, las revolving nos permiten aplazar todos los pagos en las cuotas que seleccionemos, a cambio de un interés que vendrá previamente especificado en el contrato de la tarjeta.

Normalmente, las tarjetas revolving llevan consigo un límite de crédito, que irá disminuyendo conforme vayamos realizando cargos a la tarjeta. Según vayamos devolviendo el dinero, el crédito irá estando disponible de nuevo para que podamos hacer uso de él.

A la hora de devolver el crédito de una tarjeta revolving, tenemos dos opciones:

  • Pagar un porcentaje: En este caso, podemos escoger qué porcentaje del saldo pendiente queremos devolver cada mes, siempre dentro de unos mínimos y unos máximos que dependerán de la tarjeta.
  • Pago fijo: Si optamos por esta modalidad, pagaremos una cuota fija, también dentro de unos máximos y de unos mínimos.

Este tipo de tarjetas tienen las ventajas de las tarjetas convencionales, pero, si optamos por retrasar el pago y pagarlo por plazos, tendremos que abonar también el interés. De esta manera, nos darán más flexibilidad en caso de que necesitemos algo de tiempo para afrontar una compra, aunque es importante que tengamos cuidado para no posponer el pago indefinidamente ya que eso nos puede suponer problemas a la hora de pagar los intereses. Es decir, cuando usemos una tarjeta revolving tenemos que actuar como si se tratara de un crédito, asegurándonos previamente de que vamos a ser capaces de devolver el dinero con comodidad.

Ahora que ya sabemos lo que es una tarjeta revolving, podemos decidir cuándo nos conviene usarlas. Como hemos visto, nos dan mayor flexibilidad y nos permitirán conseguir liquidez de manera inmediata si lo necesitamos, pero siempre teniendo cuidado y controlando en todo momento el dinero que debemos, para poder devolverlo siempre con comodidad.

2. ¿En qué se diferencia un crédito revolving de una tarjeta revolving?

Es posible que muchos de vosotros, además de las tarjetas revolving, hayáis oído hablar de los créditos revolving pero, ¿sabéis en qué consisten? No os preocupéis porque es muy sencillo y seguro que os es muy familiar si nos referimos a ellos como líneas de crédito.

Efectivamente, un crédito revolving es una línea de crédito, como las que ofrecemos en Creditea. A través de este servicio, una entidad financiera nos concederá un importe máximo del que podremos ir haciendo uso a lo largo del tiempo. En el caso de Creditea, podemos disponer de hasta 5.000 euros, para irlos utilizando cuando queramos.

Así, si, por ejemplo, un mes necesitamos algo más de liquidez, podemos usar 1.000 euros y guardar el resto. De esta manera, solo tendremos que devolver esos 1.000 euros (además de los intereses asociados) en el plazo que hayamos acordado, lo cual nos da una gran flexibilidad para organizar nuestras finanzas personales. Una vez que hayamos devuelto el dinero, volveremos a tener los 5.000 euros disponibles y, si no les utilizamos, no tendremos que pagar nada más. De esta manera, la línea de crédito (o crédito revolving) actúa como una especie de colchón financiero al que recurrir siempre que queramos.

Este tipo de servicios estaba antes especialmente dedicado a empresas y autónomos ya que, por sus características, encajaba muy bien. Sin embargo, desde Creditea apostamos por dirigirlo también al resto de usuarios, ya que es, con diferencia, el servicio de financiación más flexible y que más control da a los consumidores.

En definitiva, un crédito revolving funciona exactamente igual que una tarjeta revolving aunque suele ir asociado a una de nuestras cuentas bancarias, en la que la entidad financiera nos ingresa el dinero para que vayamos disponiendo de él según lo vayamos queriendo.

Al igual que en el caso de las tarjetas revolving, nuestra recomendación es que únicamente solicitéis una línea de crédito si podéis devolver cómodamente la deuda. La ventaja de solicitar este tipo de productos a entidades como Creditea es que, gracias a la tecnología Fintech con la que cuentan, analizarán vuestra situación para ofreceros un producto que se adapte perfectamente. Este tipo de prácticas, conocidas como responsible lending, nos dan siempre la tranquilidad de saber que vamos a poder afrontar la deuda sin mayores problemas.

Las llamadas tajetas revolving, de pago aplazado o de deuda infinita, han llegado por fin a los tribunales y, tras las primeras sentencias favorables a los consumidores, a los grandes medios. Sin embargo, fue la campaña inicial de la OCU la que puso en aviso a muchos consumidores sobre los elevadísimos intereses que comportan este tipo de sistemas de pago a crédito.

¿Qué es una tarjeta revolving?

No se trata de ningún tipo especial de tarjeta, de hecho, puede ser cualquiera que contemple los pagos y desembolsos a crédito, pero lo haga con un interés abusivamente alto en la deuda acumulada, de modo que por cada vez que aplazamos la devolución de los pagos que hemos hecho a crédito, la deuda aumenta de un modo sensible.

Por ejemplo, imaginemos que tenemos que realizar un pago caro, un regalo importante, o simplemente un capricho que no nos podemos costear, etc. Si calculamos que podemos devolver a posteriori la deuda, es posible que nos veamos tentados a tirar de tarjetas Visa, MasterCard y compañía. Su gran ventaja es que podemos disponer de inmediato de un dinero que no tenemos. Pero conviene recordar que estamos usando un dinero que no nos pertenece, un dinero alquilado, por decir de algún modo, y por dicho alquiler debemos pagar un coste.

En el precio de dicho alquiler está la diferencia de una tarjeta de crédito digamos «honesta» y una revolving. En otras palabras, la entidad financiera que nos presta el dinero a través de la tarjeta se cobrará el servicio en forma de intereses, que pueden ser moderados o muy altos. En realidad, la entidad está en su derecho y ese es precisamente su negocio; nadie presta por amor al arte. Además, si somos ordenados y a final de mes abonamos la cantidad «alquilada» en el crédito concedido, apenas tendremos que pagar intereses.

Ahora bien, si utilizamos la opción de «crédito aplazado» que nos ofrecen numerosas tarjetas, corremos el riesgo de caer en el abismo del revolving. El pago aplazado o revolving es una alternativa según la cual no tenemos que pagar la cantidad que hemos tomado prestada de la tarjeta a final de mes, sino que podemos demorarla en plazos que nosotros mismos decidimos. El gran problema de las tarjetas revolving es que estos pagos aplazados pueden tener intereses muy altos.

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¿Cuál es el problema con los intereses?

Cuando decimos intereses muy altos, hablamos de tasas medidas en TAE (tasa anual equivalente) que superan el 20% de la deuda aplazada. No hay que buscar oscuras entidades para descubrir este tipo de servicios; pasa con algunos de los servicios de financiación más conocidos, como Visa o MasterCard. El gran problema es cuando nos acostumbramos a vivir a crédito a base de aplazar los pagos que vamos haciendo con la tarjeta. Así es como se acumula la deuda y con ella crecen los intereses hasta llegar a lo largo del tiempo a doblar o triplicar el dinero gastado.

De este modo podemos estar durante meses utilizando la tarjeta a crédito para pagar billetes de avión, hoteles en el extranjero, etc., y no ser conscientes de lo que llegamos a deber al banco, puesto que a la deuda acumulada hay que añadirle el interés, que a cada mes que pasa se calculará sobre el monto total de la deuda, en el que constan los intereses del pasado. Es decir, una bola de nieve que se va haciendo cada vez más grande… Y seguirá creciendo si no ponemos remedio a tiempo.

Cómo salir si ya estamos metidos

Cuando nos vemos en el abismo del revolving, el gran dilema es cómo salir de él; es decir encontrar el modo de frenar esta bola de nieve de la deuda infinita y saldar el crédito de una vez por todas sin que nuestra propia economía personal se vea completamente descuadrada. Hay quien opta por pagar una cuota fija al mes más o menos asequible, haciendo un cierto esfuerzo económico.

En este caso debemos tener en cuenta que cuanto más baja sea la cuota, más tardaremos en resarcir la deuda, que cada mes generará un interés acumulado y que puede llegar a ser superior a la cuota pagada. En resumen: la deuda seguirá creciendo y no saldremos. Si vamos por esta vía tenemos que tirar de pragmatismo y sacrificio económico y fijarnos cuotas altas que nos impliquen renuncias pero que eliminen la mayor parte de la deuda en pocos meses.

Si lo hacemos así, saldremos, siempre que podamos pagar las cuotas cumplidamente. Si no podemos, existe la alternativa de pagar un porcentaje importante de la deuda. Debemos optar por porciones lo bastante elevadas; tenemos a favor que a medida que vayamos reduciendo la deuda también menguará el interés y por tanto se desacelerará el aumento del monto adeudado. Pero de todos modos, hasta que no cancelemos, nunca estará totalmente satisfecho y siempre irá generando interés, por pequeño que sea, a favor de la entidad crediticia.

De este modo, en un crédito de 1.000 euros a devolver el 25% cada mes, no lo devolvemos en cuatro meses sino que en el primero pagaríamos 250 euros, en el segundo sobre 187 euros, en el tercero cerca de 140,6 euros, en el cuarto más o menos 79 euros, en el quinto 59,6 euros, en el sexto, 44,7, etc. El pago se alarga varios meses más y el montante es superior si asumimos que estos números están calculados sin aplicar el interés, que todavía prolongará más los pagos. Y claro, mientras hay deuda se genera interés…

Foto: CollegeDegrees360

¿Qué alternativas tenemos para comprar a crédito?

La única alternativa realista es pagar la deuda de golpe a final de mes. Regatearemos así el círculo vicioso de los intereses por pago aplazado. Otra opción es intentar rebajar sustancialmente la deuda con cuotas y porcentajes altos y, tan pronto como dispongamos de líquido asequible, cancelarla de forma anticipada.

Y por descontado debemos rechazar siempre las tarjetas con opciones excesivamente fáciles y atractivas que últimamente algunas entidades nos ofrecen porque sí, con el anzuelo de que no tienen ninguna comisión de uso. A veces sus comerciales aseguran que nos devolverán un porcentaje del gasto que hagamos con la tarjeta, que suele estar en torno al 5%.

Se trata de tarjetas revolving puras y duras, en las que lo que no nos dicen es que solo permiten el pago aplazado y no la devolución a fin de mes. Tampoco que el interés devengado les compensará de sobras cualquier cesión del porcentaje de las compras. Esta falta de alternativa de este tipo de tarjetas es lo que los tribunales han comenzado a considerar como una cláusula abusiva.

Por lo tanto, si usamos una tarjeta de crédito para hacer un pago aplazado, nos aseguraremos de que carece de dicha cláusula y de que ofrece la opción de cancelar el total de la deuda a fin de mes sin ningún tipo de interés adicional al del uso del crédito por sí mismo como servicio.

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