Publicidad engañosa ejemplos

¿Ha sido víctima de la publicidad engañosa?

Con cierta frecuencia, los consumidores escuchan que alguna reconocida marca o empresa fue sancionada por prácticas de publicidad engañosa.
En estos casos, ‘Mejor’ y ‘exclusivo’, son algunos de los adjetivos empleados por los anunciantes para promocionar sus productos. Sin embargo, en la mayoría de los casos -por falta de información o por simple despiste-, el comprador desconoce que puede estar siendo inducido a un engaño.
Mónica Ramírez, delegada para la protección al consumidor de la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) explica que debido a la notoriedad mediática del tema, parte de las denuncias que recibe la entidad provienen de personas que creen percibir esta clase de publicidad o mensajes imprecisos.
“No todo es publicidad engañosa, pero si el producto se vende como el más barato tiene que ser comprobable. Si en la pieza publicitaria se incluye información del producto, sobre la que no se debe exagerar o mentir, estaría engañando al consumidor. Todo debe tener un soporte, no se puede anunciar sin comprobar”, explica Ramírez.
¿Qué es la publicidad engañosa?
El Estatuto del Consumidor, ley 1480 de 2011, define la publicidad engañosa como “aquella cuyo mensaje no corresponda a la realidad o sea insuficiente, de manera que induzca o pueda inducir a error, engaño o confusión”.
Un ejemplo es el caso de los productos ‘milagrosos’ que prometen beneficios que no pueden sostener. Esto sucedió con la compañía Natural Vitamins, la cual fue multada por que aseguraba que con el consumo de su producto, ‘Té chino, el original’, se adelgazaba y prevenía el cáncer.
¿Cuáles son métodos más comunes de publicidad engañosa?
Producto milagro: ofrece beneficios que no puede cumplir o comprobarse.
Promociones y ofertas: anuncian un 2×1 o 50 % de descuento, pero hay restricciones que no le anuncian al consumidor.
Publicidad con imágenes: lo que presentan en el catálogo del producto no corresponde con el producto real.
Esta es una práctica muy común en los comercios digitales y en los proyectos inmobiliarios. En estos últimos se anuncian con un ‘render’ que promete zonas comunes, gimnasio y luego el proyecto entregado no tiene nada de lo prometido.
¿Qué trabajo realiza la Superindustria?
La SIC se encarga de recibir denuncias e investigar la publicidad. En este sentido, ha multado empresas en el mercado tradicional, pero también se están presentando casos en el comercio digital.
“El comercio en línea está lleno de promesas que no se cumplen. Esto pasa con el tiempo de entrega o los términos y condiciones. El problema es que estas tiendas en línea piensan que su negocio es vender y no que el cliente regresa. En Amazon o Ebay se trabaja para atender quejas y responder a las demandas del cliente antes y después de la compra”, explica el experto en el servicio al cliente, Luis Fernando Botero.
Este será uno de los retos a superar en este subsector que, según la Cámara Colombiana del Comercio Electrónico (Ccce), alcanzó el año pasado los US$9.961 millones en transacciones, una cifra que representa el 2,62% del PIB. (Lea: Sancionan a Latam por publicidad engañosa)
Así mismo, la Ccce indicó en agosto pasado que las categorías más compradas en Colombia son ropa, por un 35% de consumidores; viajes un 30%, y productos electrónicos 28%.
Esa lista es encabezada por productos como ropa, los cuales requieren una precisión en sus tallas y la disponibilidad de cambio por parte de la tienda en línea en caso que el consumidor desee cambiar el producto. Procesos en los que según Botero, las tiendas digitales presentan falencias. (Vea: Sancionan a Panamericana por publicidad engañosa)
¿En qué casos se incurre en publicidad engañosa?
1. Cuando la información del producto no esté en español y no incluya el tipo de mantenimiento.
2. Incrementos de precios deliberados y sin que el consumidor pueda advertirlo.
3. No se incluyen los términos y condiciones en la publicidad del producto.
4. Se venden productos remanufacturados o imperfectos sin que la publicidad lo advierta al consumidor.
5. La entrega del producto se hace cuando el consumidor cumple una condición que no se indica en la publicidad. (Vea: Publicidad engañosa en una promoción de Kokoriko)
¿Sobre quién recae la responsabilidad?
Según el artículo 31 del decreto 3466 de 1982, “todo productor es responsable por las marcas y leyendas que exhiban sus productos (bienes o servicios), así como por la propaganda comercial de los mismos, cuando su contenido no corresponda a la realidad o induzca a error al consumidor”.
Por tal motivo, el responsable es la empresa que fabrica y anuncia el producto, así como quien lo distribuye.
¿Qué responsabilidad tengo como consumidor?
Leer los términos y condiciones del producto es el deber del consumidor. Baquero explica que algunas denuncias son desestimadas por la SIC, debido a que en la publicidad se brindó toda la información, pero el consumidor no leyó bien.
“Si al consumidor le dieron toda la información, pues el consumidor debió estar enterado de lo que iba a comprar para tomar una decisión y por lo tanto no investigaría la SIC”, explica Baquero.
¿A cuánto equivalen las multas que aplica la SIC?
Las multas pueden llegar hasta los 2.000 salarios mínimos legales vigentes, que equivaldría aproximadamente a 1.200 millones de pesos.
Recientemente, entre las empresas que ha multado la SIC por publicidad engañosa se encuentran las tiendas Panamericana, multada por un valor de $ 90 millones, y Kokoriko, con $ 277 millones. (Vea: Las empresas multadas por publicidad engañosa)

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lunes, 18 de junio de 2018

¿Cuántas veces no hemos caído en la trampa de una publicidad engañosa? Para incitar al consumo, varias marcas se ven en la tentación de incurrir a la publicidad engañosa: exageran los beneficios, realizan falsas promesas, demeritan a la competencia y en algunos casos hasta atentan contra la dignidad de las personas. Estas acciones, además de carecer de ética comercial, tienen altas repercusiones.

El uso de publicidad engañosa se encuentra prohibido por la ley colombiana (Estatuto del Consumidor, Ley 1480 de 2011) y la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) ha reforzado su vigilancia en los casos de publicidad que hacen afirmaciones que no están soportados en evidencia científica comprobable.

El impacto económico y financiero que una condena por publicidad engañosa puede tener en un producto trasciende el monto de la multa, de por sí cuantiosa. El principal daño se siente en las ventas que sin duda se ven afectadas, y como ya lo mencionamos, en el golpe a la credibilidad, confianza y el prestigio de los productos señalados por esta práctica.

Reduce Fat Fast no se escapó de la polémica, su publicidad fue sancionada por una suma de más de $700 millones. El impacto sobre la empresa fue perjudicial y la Superintendencia de Sociedades admitió la reorganización de la sociedad, en los términos de la Ley de Insolvencia. Según la empresa, la disminución en ventas derivada de los problemas de publicidad y la devaluación de la moneda colombiana causaron la crisis.

La publicidad engañosa normalmente se refleja en los atributos, características y procesos de elaboración. Aquí es donde es necesario alertar a las empresas y a los consumidores sobre las implicaciones legales y económicas de estas faltas. Esto se evidencia con algunas marcas de los sectores de cosméticos y alimentos que resaltan las condiciones de calidad de los insumos utilizados en la elaboración de sus productos cuando resultan ser totalmente ajenas a la realidad.

El escándalo que dicha sanción genera puede acabar con una marca. La publicidad engañosa representa un grave riesgo para la reputación de las compañías que se arriesgan a promocionar atributos de sus productos sin evidencia de soporte. Colombia cuenta con un marco jurídico robusto y una institución como la SIC que ha demostrado su capacidad y voluntad de actuar con mano firme en estos casos.

No caiga en esta tentación. Los consumidores tienen el derecho a recibir protección contra la publicidad engañosa y los anunciantes son responsables de los perjuicios causados por la misma. Una vez desatado el escándalo, las consecuencias para las empresas que realicen estas prácticas pueden ser devastadoras.

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Un proyecto de ley radicado busca la modificación del Artículo 300 de la ley 599 de 2000 para crear “el delito publicitario”, mediante el cual se regula el ‘ofrecimiento engañoso de productos y servicios’.

Esta norma, pese a haber estado desde la promulgación de la Ley penal, no ha resultado eficaz por diferentes problemas que pretende solucionarse a través de esta reforma.

No se trata de la creación de un nuevo delito sino, de buscar la eficiencia de la norma penal frente a una problemática social que afecta a los consumidores de todos los sectores de la economía y frente a la cual la respuesta del Estado se ha mostrado insuficiente.

Según con la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), se considera engañosa toda información contenida en la propaganda comercial, marca o leyenda, incluida la presentación del producto, que de cualquier manera induzca a error o pueda inducir a error a los consumidores o personas a las que se dirige y que puede afectar su comportamiento económico.

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La publicidad engañosa en Colombia, tal como puede evidenciarse a través de las cifras oficiales, ha incrementado en un 209% en el último año demostrando que, a pesar de las multas impuestas, los casos son cada vez más y con altos índices de reincidencia por parte de los infractores.

Es por lo anterior que, se hace necesario además de reformar la conducta aplicar una pena ejemplarizante y real con multas de hasta 600 millones de pesos y con un máximo de 9 años de cárcel.

“Como Representante de los colombianos, tengo la obligación de defender a los consumidores que en la actualidad tienen un rol fundamental en la economía y como el eslabón mas débil de la relación de consumo deben estar protegidos en su salud, integridad, patrimonio y libertad de decisión, muchas veces afectada por el uso de publicidad engañosa por parte de los sectores económicos más demandados como el de las telecomunicaciones y turismo”. Así lo indicó el representante a la Cámara por Bogotá José Jaime Uscátegui.

Sin embargo, entre los casos más recordados del país, se encuentra la multa que impartió la SIC en abril del año pasado a la empresa Procter & Gamble, productora del champú Head & Shoulders.

Según el organismo, una vez revisada la publicidad de Head & Shoulders se encontró que a este se le atribuía beneficios objetivos de “100% libre de caspa de por vida”y “nutrición profunda”, transmitiendo a los consumidores mensajes que no se comprobaron en los estudios científicos y técnicos remitidos a la entidad.

Por tal motivo, le impuso en primera instancia una multa a Procter & Gamble Colombia por un total de $429’683.100, equivalentes a 550 salarios mínimos legales mensuales vigentes.

El día de hoy radicamos Proyecto de Ley en @CamaraColombia, por el cual se busca sancionar con multas de hasta 600 millones de pesos y con un máximo de 9 años de cárcel, a quienes cometan conductas de publicidad engañosa. @CeDemocratico pic.twitter.com/md6WR71hIo

— Jose Uscategui (@jjUscategui) 13 de agosto de 2019

Publicidad engañosa: 10 casos donde las marcas pasaron al ‘lado oscuro’ de las prácticas desleales

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    1) Cajita Feliz de Mc Donald’s: Durante el 2013, en México, Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) y la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) por incurrir en publicidad engañosa. ¿Qué hizo? La polémica surgió cuan

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    2) Cinépolis: La Procuraduría Federal del Consumidor de México, sancionó a la cadena de cines, tras encontrar que en su publicidad aseguraba: “Ahora los miércoles son de 2 X 1 en Cinépolis, todas las funciones en todas nuestras salas”, para luego condicio

  • 3/10

    3) Volkswagen: Tras un año de escándalos, la marca cayó en uno de los peores sobre responsabilidad social tras un fraude relacionado con emisiones contaminantes. La Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos presentó una demanda en su contra, afirman

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    4) Coca Cola: La campaña 149 Calorías, lanzada por la marca en 2013 para referirse a que una botella de su bebida contaba apenas con esta carga calórica, misma que podría eliminarse con actividades felices como bailar o sacar a pasear a tu perro, causó un

  • 5/10

    5) Red Bull: Aunque para muchos podría parecer evidente o hasta chistoso ya que no se trata de una poción para hacer que a las personas les broten alas de la espalda. En 2014, la marca Red Bull fue acusada de publicidad engañosa por asegurar en su publici

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    6) New Balance: Otro caso similar, lo vivió la marca New Balance por la realización de una campaña en la que afirmaba que sus zapatillas tonificadoras para caminar ayudaban a los consumidores a quemar más calorías y mejorar su salud.

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    7) Splenda en el 2007, McNeil Nutritionals, fabricante del endulzante Equal, demandó a su rival Splenda, producido por Johnson & Johnson, alegando que el sustituto era presentado como un producto “hecho de azúcar” en lugar de un edulcorante.

  • 8/10

    8) Inova: La marca fue acusada de no acreditar con pruebas contundentes la veracidad de su publicidad referente a la faja Quebaré, misma que aseguraba ayudar a los consumidores a reducir, moldear y estilizar dos tallas de inmediato.

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    9) Genomma Lab: La marca fue multada por su productor, Tío Nacho, ya que perjudicaba la economía e intereses de los consumidores. Según Profeco, “la mencionada proveedora señalaba supuestos beneficios del champú Tío Nacho Matizante, detectándose que el pr

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    10) Ferrero: Una queja colectiva impulsada por Athena Hohenberg en 2012 llevó a la marca a protagonizar una polémica por publicidad engañosa cuando la publicidad de Nutella daba a los niños la impresión de que se trataba de un bocadillo saludable y un eje

Algunos casos de la publicidad engañosa

La publicidad engañosa es aquella que, de cualquier forma puede inducir a error a sus destinatarios o afectar su comportamiento económico.

Algunos casos de la publicidad engañosa son:

-Mensajes publicitarios que incluyen condiciones del tipo «oferta válida hasta fin de existencias». Esto puede considerarse como una oferta confusa para el consumidor.

-Uso de letra pequeña o ilegible en los anuncios, o incluso cuando pasa demasiado rápido, con la intención de que el destinatario no los perciba.

-Publicación del precio sin IVA en el anuncio, con la finalidad de que el destinatario vea un precio más bajo y por lo tanto más atractivo.

-Omisión de datos fundamentales que puedan influir en la decisión del consumidor. Por ejemplo, temas relacionados con la peligrosidad, el precio final…

-Ejecución de promesas que después no se cumplen. Por ejemplo, la promesa de «entrega en 20 minutos a domicilio» que no es cumplida por el proveedor con la excusa de que «existe sobredemanda del producto».

-Exageraciones acerca de los beneficios del producto. Por ejemplo, aquellos mensajes de ciertos productos que supuestamente curan todo tipo de enfermedades.

-Presentación de publicidad en forma de mensajes informativos, artísticos o creativos.

PUBLICIDAD ENGAñOSA: DEFINICIóN Y EJEMPLOS

La publicidad engañosa es un problema tanto para los consumidores como para las empresas que ven como sus anuncios pueden resultar menos creíbles por culpa de las malas prácticas de otros. Publicidad engañosa ha existido desde el comienzo de la comunicación comercial,sin embargo con el tiempo han surgido diferentes soluciones para atajarla.

Publicidad engañosa: definición

La publicidad engañosa es aquella publicidad que realiza afirmaciones engañosas, exageradas o falsas acerca del producto o servicio anunciado, de modo que resulte más atractivo a los consumidores o que se perjudique a algún competidor.

¿Es un producto «científicamente demostrado», o son sus «resultados garantizados»? Estos son algunas de las cosas que se dicen más a menudo y que pueden no ser del todo cierta. A continuación vamos a ver algunos de los ejemplos de publicidad engañosa más descarados de la historia.

Puede ser difícil para los consumidores a distinguir las afirmaciones publicitarias falsas de las verdaderas. Las autoridades son las encargadas de velar porque las empresas realicen una publicidad veraz.

Publicidad engañosa: ejemplos

New Balance

Unas zapatillas New Balance que supuestamente ayudan a los usuarios a quemar calorías fueron denunciadas cuando los estudios no encontraron ningún beneficio para la salud de llevarlas. No solo eso, si no que descubrieron que podía aumentar el riesgo de lesiones.

Carne de res sazonada de Taco Bell

Cuando los consumidores plantearon preguntas acerca de cómo de sazonada estaba la carne sazonada de Taco Bell, la compañía no supo cómo responder. En realidad la carne no se sazonaba en absoluto. Al menos la compañía aprovechó la oportunidad para burlarse de sí misma, con la esperanza de mitigar el desastre de relaciones públicas.

Extenze

Extenze pretendía ser un producto «científicamente demostrado para aumentar el tamaño de una cierta parte del cuerpo masculino». Sin embargo su publicidad no se correspondía con la realidad y en 2010 la compañía se vio obligada a pagar 6 millones de dólares a sus decepcionados clientes.

Las afirmaciones engañosas son más comunes en algunos sectores. En muchos casos, las empresas se aprovechan de los consumidores que buscan soluciones en campos donde no siempre hay una respuesta fácil. Por ello, muchos de los casos de publicidad engañosa están relacionados con la salud, los alimentos, pérdida de peso, o los productos de belleza.

En algunos casos, las empresas saben que su producto es defectuoso y sus anuncios mentira, mientras que en otros casos, ellos realmente creen que su producto funciona como se ha dicho.

Cómo se regula la publicidad en España

Normalmente tanto anunciantes como agencias cuidan mucho de que el mensaje sea veraz, sin embargo hay otros organismos externos que velan por que la publicidad sea veraz. Quizá la más conocida sea Autocontrol, una organización que analiza la mayoría de los anuncios que llegan al consumidor en distintos soportes, con el fin de evitar que se filtren anuncios falsos y engañosos.

México, D.F.- La publicidad apela a los sentimientos, para transmitir los beneficios de adquirir un producto. Sin embargo, en algunas ocasiones las marcas incurren en prácticas desleales para engañar al consumidor con falsas expectativas. Aquí el recuento de cinco casos de publicidad engañosa.

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Inducir a lo consumidores a pensar en cualidades con las que no cuenta el producto o afectar el comportamiento económico de sus clientes habituales, fueron los errores en que las siguientes cinco marcas cayeron.

1. Cajita Feliz’ de Mc Donald’s

Durante 2013, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) y la Comisión Federal para la Protección contra Riegos Sanitarios (Cofepris) por incurrir en publicidad engañosa, tuvo en la mira a esta marca.

La polémica surgió cuando la famosa ‘cajita’ aseguró la inclusión de fruta como postre, pero ésta contenía imágenes inexactas e incumplía el peso del contenido. Por lo que la Profeco determinó una multa por 684 mil 584 pesos, al líder de hamburguesas.

2. Coca Cola Campaña ‘Una Coca-Cola = 149 calorías para usar en actividades felices’

La campaña aludía a que una botella de la bebida contaba apenas con 149 calorías, mismas que se podían eliminar con ‘actividades felices’ como sacar a un perro de paseo por 25 minutos, 10 minutos de baile o 75 segundos riendo a carcajadas. Por lo que la Cofepris solicitó a la empresa ‘evidencia científica’ que demostrara tal verdad.

3. Bimbo Roles de Canela y Glaseados

La Profeco inmovilizó 20 mil 772 envases de este pan dulce, debido a que el empaque ostentaba la leyenda: tres x 15 pesos (roles de canela) ó tres x 12 pesos (roles glaseados). Y no se especificaba si se refería a tres empaques por ese precio o a tres piezas al interior del mismo.

4. Cinépolis ‘Ahora los miércoles son de 2 x 1’

La Procuraduría Federal del Consumidor sancionó a la cadena de cines, tras encontrar que en su publicidad aseguraba: “Ahora los miércoles son de 2 X 1 en Cinépolis, todas las funciones en todas nuestras salas”, para luego condicionar la promoción en letras pequeñas con la precisión de que no aplicaba para funciones 4DX, premieres, especiales, alternativas o en las funciones y salas de Cinépolis VIP.

5. Six Flags México

La polémica se desató cuando su publicidad señalaba como costo de la admisión general $319 pesos, mientras que al momento de compra, a los consumidores se les cobraba 35 pesos adicionales por concepto de ‘proceso’, sin especificar en qué consistía.

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¿Por qué las marcas nos engañan?

La publicidad siempre ha estado en nuestras vidas desde las cuñas radiales hasta una valla publicitaria. Estos anuncios que podemos encontrar en las calles satisfacen o crean necesidades que los seres humanos queremos suplir. Pero estos, pueden llegar a transmitir mensajes falsos e incompletos convirtiéndose en publicidad engañosa, solo para atraer a su público objetivo.

Con la llegada y la ampliación de la era digital, las pequeñas y grandes empresas se han tenido que adaptar a este ecosistema. Han tenido que empezar a crear anuncios publicitarios más originales, creativos y frecuentes para mantener activa a su comunidad de consumidores.

En los diferentes anuncios publicitarios realizados por medios tradicionales y digitales, podemos encontrar diferentes empresas que han jugado con la “magia de la publicidad”. Ellos son los principales beneficiados, en cambio los consumidores hemos sido víctimas de la famosa “Publicidad engañosa”. En este artículo explicaremos ciertos elementos de estos anuncios y de los cuales posiblemente también has sido víctima al igual que nosotros.

¿Qué es Publicidad Engañosa?

La publicidad engañosa, son todos aquellos anuncios que exponen características de un producto o servicio que no son realmente ciertas. También, esta publicidad puede omitir información básica o esencial al espectador acerca de lo que se le está anunciando.

Así mismo, se puede definir anuncio engañoso cuando en promociones o descuentos no se da claridad de condiciones de tiempo, lugar, fechas, vigencia entre otros elementos descriptivos. Esta información deben dar al consumidor los datos suficientes para lograr su compra y no llevarse sorpresas a la hora de adquirir lo que se esta pautando.

Estos tipos de anuncios que engañan al consumidor, quizás pueden representar un beneficio para la marca en sus inicios, pero con el pasar del tiempo el cliente va identificando sus técnicas publicitarias. Por ende, generará a largo plazo desconfianza por parte de sus seguidores, es decir la reputación e imagen corporativa se ve afectada negativamente. Al mismo tiempo, pueden correr con el riesgo de que el funcionamiento financiero de la organización se vea afectado.

A continuación, puedes encontrar algunas de las características de la publicidad engañosa en la siguiente infografía:

Tomado de: https://soltalo.wordpress.com/2015/08/26/publicidad-enganosa/

Trucos de la imagen y el diseño

La publicidad hoy en día se enfrenta a diferentes retos, en donde su complejidad es cada vez mayor. En otras palabras, el consumidor se ha vuelto cada vez más exigente y es aquí en donde los profesionales en diseño publicitario deben esforzarse por crear anuncios diferentes, únicos y atractivos.

La creatividad en el diseño es fundamental para el desarrollo de las diferentes publicidades, logrando promocionar la marca de manera atractiva. Debido a esto, nos damos cuenta de la importancia de la imagen en cualquier anuncio publicitario, dándole la razón al popular refrán “Una imagen vale más que mil palabras”. Esto se traduce en que los profesionales de este campo deben explotar su potencial al máximo.

Esta habilidad también ha sido usada para retocar y mostrar la marca llamativa, deseable y real para el consumidor de forma inapropiada. Estas empresas buscan atraer al cliente con imágenes o productos audiovisuales en donde no se exponen las verdaderas características del producto, marca o servicio. Comúnmente podemos ver que este tipo de anuncios van muy relacionados con marcas que se encuentran en el sector de alimentos y cadenas de restaurantes.

A continuación podrás ver cómo se enfrenta La Magia Vs La Realidad de algunos anuncios publicitarios.

Tomado de :https://co.pinterest.com/pin/446137906808817961/

Fuente: https://www.informabtl.com/expectativa-vs-realidad-engano-o-estrategia/

Tomado de: https://sites.google.com/site/makasfer20/publicidad/publicidad-enganosa

¿Cómo podemos saber que estamos en frente de una publicidad engañosa?

Con el tiempo se han visto diferentes formas de publicidad engañosa, pero en este artículo te contaremos algunas de ellas.

Con la llegada de la era digital, el consumidor se ve expuesto a una mayor cantidad de medios y formas de divulgar información y anuncios publicitarios. El flujo de información en internet y las redes sociales, sin duda a generado que cada vez más nos veamos afectados y seamos engañados.

Una de las formas de este tipo de anuncios es el hacer que el consumidor crea que la marca le está ofreciendo el precio más económico. Por ejemplo, cuando se muestra una tabla comparativa de precios entre empresas, normalmente las marcas que están en estas listas no son las que manejan bajo precio en la industria. Por ende, el consumidor termina accediendo a lo que la marca desea.

También, el ocultar la información de costos adicionales es otro tipo de engaño que las empresas pueden utilizar a su favor. Estas situaciones son comunes a la hora de adquirir un servicio como lo son planes de telefonía, paquetes turísticos, entre otros productos dentro de este sector de mercado.

Así mismo, se encuentra otra a forma de publicidad engañosa, siendo la más popular como lo es la fotografía y el diseño. Con este tipo de anuncio lo que se logra es captar la atención del consumidor mediante imágenes que causen deseo de adquirirlo, y resaltando aspectos del producto que en la realidad el consumidor no se va a encontrar.

Finalmente, existen diferentes formas de publicidad engañosa. Pero como consumidores podemos ir identificando y analizando en nuestro diario vivir, permitiéndonos ser cada vez más reflexivos y analíticos en relación con lo que las marcas nos ofrecen diariamente.

¿Qué acciones podemos tomar?

Cuando identificamos que hemos sido engañados por alguna publicidad de una marca, lo mejor que podemos hacer en primera instancia es comunicarnos con la empresa expresando nuestra inconformidad y exigiendo una respuesta de manera respetuosa.

Si en este primer paso no se obtiene ningún resultado positivo o no hay respuesta, podemos presentar una Acción de Protección al Consumidor ante los jueces de la república. Así mismo, en cualquier ocasión se puede emitir una denuncia a la Superintendencia de Industria y Comercio. Seguidamente, se realizará una debida investigación del caso y penalización dependiendo de lo encontrado por parte de este ente regulador.

¿Los reconoces? Empresas más sancionadas por publicidad engañosa

Por publicidad engañosa, superintendencia sanciona a Panamericana – Fuente: Cablenoticias

Entes que regulan la publicidad engañosa han tenido que estar en una constante vigilancia de las diferentes publicidades, garantizándonos a nosotros los consumidores anuncios publicitarios justos , transparentes y respetuosos con la sociedad. Estas organizaciones reguladoras, sin importar si las empresas son grandes o pequeñas han tenido que penalizar o multar a estas marcas, haciendo valer el derecho de los consumidores.

Durante los últimos 5 años, diferentes marcas como Almacenes Éxito, Falabella, Cencosud, Olímpica, Despegar. Com han sido las organizaciones que han tenido que ser más de una vez penalizadas por emitir y transmitir publicidad engañosa a sus clientes o consumidores.

En la actualidad, la Superintendencia de Industria y Comercio lleva más de 400 sanciones y están en proceso con más de 412 investigaciones a marcas que como interés principal tienen aumentar sus ventas, realizan anuncios publicitarios que no representan y exponen en su totalidad la información relacionada con el producto, modo de uso, ingredientes, contraindicaciones, condiciones, entre otras características con las cuales se identifica un abuso o manipulación en la publicidad por parte de la compañía.

Una de las multas más elevadas que se le ha impuesto recientemente fue a la compañía Ticketshop por una suma de $624 millones de pesos, esto se dio por ofrecer a los usuarios más de 5.000 boletas que en realidad no se encontraban disponibles para el partido de fútbol entre Colombia y Brasil en la ciudad de Barranquilla.

Finalmente, la publicidad engañosa es una arma de doble filo, es decir, que a pesar que represente beneficios económicos o de cualquier otro tipo, sus consumidores terminarán desconfiando de la marca y generando posiblemente una disminución en ventas y en reputación.

Ejemplos de anuncios publicitarios: elegimos los mejores según su tipo

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En este artículo te mostramos los mejores ejemplos de anuncios publicitarios según el tipo de publicidad que representan.

Sin duda alguna, poner a volar la imaginación es una tarea ardua para quienes trabajan en publicidad y marketing. La creatividad da vida a los anuncios publicitarios, los cuales ofrecen sus productos y servicios de una forma diferente, imprimiendo sensibilización en el corazón y la mente del cliente objetivo o potencial.

Desde el punto de vista psicológico, existen factores que influyen en el concepto emocional expresado por un anuncio publicitario, tales como los métodos de persuasión utilizados por los anunciantes, para hacer que los consumidores se sientan atraídos con respecto a un producto.

Te daremos los mejores ejemplos de anuncios publicitarios que además, te explicarán cómo son utilizados por las mejores compañías.

Ejemplos de anuncio publicitario subliminal

Es muy probable que alguna vez hayas visto uno en cualquier medio de comunicación una imagen o video que se interprete como algo negativo o de doble sentido. De hecho, en realidad no lo es. ¿Tienes idea de cómo reconocer un anuncio publicitario con un mensaje subliminal?

Los anuncios publicitarios subliminales están diseñados para atraer a la gente en forma subconsciente. Su uso forma parte del neuromarketing, sobre el que hemos escrito en varias oportunidades en Neetwork.

En estos anuncios, se emplean varios colores, formas y palabras que permiten a los usuarios hacer pequeñas pero con fuertes asociaciones entre una marca y un propósito deseado.

Algunos ejemplos de anuncios publicitarios subliminales son:

Publicidad exterior o en espacios públicos: los mejores anuncios

La publicidad exterior utiliza cualquier espacio público para la divulgación de sus mensajes. De esta manera, las calles, plazas, bancos, parques, paradas de buses y prácticamente cualquier espacio público en general, puede potenciar la semilla creativa publicitaria de múltiples formas.

Decidir los mejores ejemplos de anuncios publicitarios en exteriores puede ser una tarea difícil, sin embargo aquí te presentamos algunos:

Publicidad preventiva

Este tipo de publicidad está destinada a aquellas personas que toman decisiones equivocadas y que busca concienciarlas o aconsejarlas sobre accidentes, violencia doméstica, consumo de drogas o enfermedades que puedan derivarse en un futuro.

Los hay de diversos tipos:

  • Por intriga: se expresan mensajes que generan en el público objetivo dudas o curiosidad sobre algo que va a pasar.
  • Secuencial: posee semejanzas con los anuncios por intriga. No se explica en su totalidad el mensaje, pero se va edificando en etapas hasta descubrirse totalmente al final.
  • De advertencia: previene al público objetivo sobre algún acontecimiento que puede llegar a suceder y que tiene la oportunidad a tiempo para cambiar el destino.

Algunos ejemplos de anuncios publicitarios preventivos son:

Anuncios publicitarios engañosos

Los anuncios publicitarios engañosos buscan generar confusión en las personas, creando una falsa expectativa del producto.

Lo explicaremos con un ejemplo.

Tanto en las vallas publicitarias como en la televisión, al consumidor le salta a la vista una hamburguesa con una buena proporción de carne, lechuga, tomate y bastante queso.

Sin embargo, al momento de adquirirla, la presentación de la misma hamburguesa parece ser otra: es pequeña, la ración de carne no es igual y solo tiene una rebanada de queso. Esto provoca una fuerte decepción en el cliente porque pagó por una expectativa que no fue satisfecha de ninguna manera.

Dependiendo del país, hay ciertos organismos que protegen al consumidor, por ello, se debe tomar ciertas precauciones para evitar problemas que afecten el prestigio de la compañía.

Anuncios publicitarios de humor

El tipo de humor adecuado puede centrar la atención del público objetivo con la finalidad de generar un engagement orgánico.

El humor puede tener sus riesgos. Con esto, las compañías deben estudiar el tema y conocer bien su público al que va dirigido el mensaje. De lo contrario, podría causar una atención negativa en caso de haber algún malentendido.

Algunos ejemplos de anuncios publicitarios de humor son:

Anuncios publicitarios de impacto, que usan el miedo

Algunos anuncios se basan en miedos personales, mientras que otros se basan en un sentido de pérdida. Para este fin, se emplean imágenes espeluznantes.

Se crea la conciencia o el temor de perder algo increíble y que pueda ayudar a las personas a tomar medidas yocupar su tiempo en una causa positiva.

Algunos ejemplos de anuncios publicitarios de miedo son:

Guerra publicitaria: anuncios comparativos

La publicidad comparativa, también conocida como guerra publicitaria, es una estrategia de marketing lícita, donde un anunciante se mide frente a su competencia resaltando características, valor o costo.

La publicidad comparativa tienen la finalidad de posicionar la marca, mostrando un producto o servicio con especificaciones superiores al de su competidor.

Una de las estrategias más usadas es la de una parodia, donde los espectadores establecerán una relación con un competidor pero que no hace referencia a ellos o a su producto directamente.

Ejemplos de anuncios publicitarios comparativos:

Anuncios publicitarios con slogan

Muchas compañías han alcanzado el éxito gracias a un poderoso secreto: un gran slogan. El slogan es una frase breve y contundente, usada en publicidad para ser recordada fácilmente.

Un gran slogan publicitario hace algo más que la gente hable de tu marca: la hace vivir. Por ello es realmente difícil de comprender cómo una expresión ingeniosa y de pocas palabras puede resonar en la mente del consumidor transmitiendo un mensaje positivo.

Entre los slogan de las marcas más reconocidas tenemos “Porque tú lo vales” (L’Oréal); “Just do it” (Simplemente hazlo, Nike); “Hay cosas que el dinero no puede comprar. Para todo lo demás, MasterCard” (MasterCard), “I’m lovin’ it” (Me encanta, McDonald’s); “El chocolate se derrite en tu boca, no en tu mano” (M&M).

Anuncios publicitarios sobre moda

La publicidad sobre moda tiene el propósito de crear promoción para una marca de ropa, como prendas de vestir, joyas, zapatos, bolsos, perfumes, etc.

El objetivo de la publicidad sobre moda es conectar a los clientes potenciales con esa marca específica.

El posicionamiento de la marca puede ser diferente y el tono de la publicidad puede ser variado. Por lo tanto, depende realmente del grupo objetivo al que la empresa está tratando de dirigirse.

Anuncios publicitarios educativos

Los anuncios publicitarios educativos son campañas en las que se procura informar, actualizar o persuadir al público para que participe o evite temas de actualidad.

Los anuncios educativos se centran en una serie de temas modernos de carácter social, político, religioso y de consumo.

Regularmente aparecen en la televisión y la radio, pero cada vez son más las campañas que recurren a Internet, especialmente al correo electrónico, como una forma barata y eficaz de difundir sus mensajes.

Publicidad política

La publicidad política es aquella que intenta ejercer influencia o hacer un comentario sobre un asunto que actualmente es objeto de un amplio debate político.

En ella, se abordan las comunicaciones de marketing acerca de un representante o un candidato, partido político, políticas gubernamentales u otras cuestiones de interés.

La publicidad política incluye, pero no se limita, a la publicidad electoral. El número de reclamos recibidos sobre publicidad política a menudo aumenta durante los períodos electorales.

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España: Publicidad Engañosa conceptos

Publicidad engañosa es todo aquel mensaje publicitario que puede inducir a error a sus destinatarios. La Ley general de publicidad la define expresamente como: «la publicidad que de cualquier, incluida su presentación, induce o puede inducir a errores a sus destinatarios, pudiendo afectar a su comportamiento económico, o perjudicar o ser capaz de un competidor. Es asimismo engañosa la publicidad que silencie datos fundamentales de los bienes, actividades o servicios cuando dicha omisión induzca error de los destinatarios».

Atendiendo a esta definición la publicidad será engañosa:

  • cuando induzca a error al destinatario como consecuencia de la presentación del mensaje
  • cuando induzca a error al destinatario como consecuencia de la información que transmite el mensaje publicitario
  • cuando induzca a error al destinatario como consecuencia de la omisión de información en el mensaje publicitario.

Como hemos precisado no es necesario para que la publicidad sea engañosa que el error efectivamente se produzca sino que basta con la mera inducción al error. La inducción al error se da desde el mismo momento en el que se pueda afectar, – debido a la presentación del mensaje, a la información transmitida o a los datos omitidos en el mensaje -, al comportamiento económico del destinatario o se pueda perjudicar a un competidor. No es necesario por tanto, para que la publicidad se considere engañosa que el daño efectivamente se produzca sino que pueda llegar a producirse.

La doctrina entiende que para que pueda desencadenarse el engaño como consecuencia de la información que se transmite es preciso que:

En primer lugar, el mensaje publicitario pueda valorarse en términos de veracidad. Tal y como señalan Massaguer y Palau, no puede enjuiciarse como acto de engaño la comunicación al público de juicios de valor puros, y por esta misma razón, tampoco puede ser enjuiciada como engaño la publicidad directamente encaminada a provocar sentimientos irracionales, ni la publicidad meramente sugestiva, carente de mensaje informativo. Pero, debemos precisar que la publicidad plenamente irracional que según la doctrina no será considerada engañosa por el mensaje, si puede llegar a ser considerada engañosa por el modo de presentación o incluso, en determinados supuestos, por suponer un ejemplo de publicidad subliminal.

En segundo lugar, exista inexactitud entre los datos contenidos en la publicidad y la realidad. En este punto resulta destacable la jurisprudencia existente en materia de vivienda y construcción, donde parece ser usual que la información contenida en los folletos publicitarios no se corresponda con la realidad, generando en la mayoría de las ocasiones la necesidad de integrar de acuerdo con el artículo 8 de la Ley general para la defensa de los consumidores y usuarios la publicidad en el contrato obligándose al vendedor a cumplir con lo ofertado. Con intención de evitar la obligación de tener que cumplirse con lo anunciado, es común que las empresas inserten cláusulas en los folletos publicitarios en el sentido de: «oferta válida hasta fin de existencias» o «oferta válida salvo error tipográfico». Respecto a esto los tribunales se han pronunciado a favor del consumidor entendiendo que dichas cláusulas suponen una limitación de la oferta poco clara y confusa para el consumidor, que queda totalmente sometido a la interpretación unilateral del vendedor o del fabricante. Al no establecerse de forma objetiva el correspondiente límite, el contenido de la promoción es conocida únicamente por el fabricante, vulnerándose la buena fe y el justo equilibrio de las prestaciones en detrimento del consumidor, y por ello la incorporación de dicha mención en un mensaje publicitario debe considerarse como engañoso, además de un supuesto de condición general que deviene nula de pleno derecho.

A esto se añaden algunos indicios que determinan en el caso concreto el carácter engañoso de la información dada en el mensaje:

a) La utilización de expresiones ambiguas, desconocidas, o con una pluralidad de significados puede desencadenar el engaño. Cuando una expresión posee varios significados y la comúnmente entendida por los destinatarios del mensaje no se corresponde con la realidad, existe el riesgo de que el destinatario interprete el mensaje en un sentido que no se corresponde con la realidad.

b) La utilización de expresiones que siendo veraces conducen a extraer conclusiones que no se corresponden con la realidad.

c) La utilización en el mensaje de la promesa excesiva. En ella el anunciante realiza una suma de varias promesas publicitarias que serían razonables aisladamente pero que son inalcanzables en su conjunto. Este tipo de publicidad tiende en ocasiones a confundirse con la exageración publicitaria, que difícilmente se podrá considerar engañosa, pues en ella se realiza una difusión de alegaciones tendentes a ensalzar la actividad, el servicio o el bien que se publicita, de forma tal que los destinatarios del mensaje lo reconocen como carente de una base objetiva.

Además de por la información que se transmite, el error se puede desencadenar por la omisión de datos fundamentales en la información. La utilización en la Ley del término «datos fundamentales», concepto genérico e indeterminado, implica la necesidad de una interpretación por caso que nos permita determinar cuales son los datos fundamentales. Retomando lo que ya dijimos en relación con el principio de veracidad, la interpretación del mensaje publicitario se realizará conforme a la interpretación que le dé un consumidor medio que se encuentre dentro del círculo de sujetos destinatarios del mensaje. Sin embargo, si atendemos a la interpretación de un consumidor medio puede ser que lo que para él sea un dato fundamental no lo sea para el anunciante, quien tendría que saber en cada momento que es lo que piensa el consumidor. Por esta causa la Ley realiza una enumeración abierta sobre los elementos fundamentales a tener en cuenta para determinar el engaño.

El artículo 5 de la Ley general de publicidad señala que para determinar si una publicidad es engañosa, se tendrá en cuenta todos sus elementos y principalmente sus indicaciones concernientes a las características de los bienes, actividades o servicios, tales como: el origen de procedencia geográfica o comercial, la naturaleza, la composición, el destino, la finalidad, la idoneidad, la disponibilidad, la novedad, la calidad, la cantidad, la categoría, las especificaciones, la denominación, el modo y la fecha de fabricación, el suministro o la presentación, los resultados que puedan esperarse de su utilización, los resultados y características esenciales de los ensayos o controles de los bienes o servicios, la nocividad o la peligrosidad, el precio completo o presupuestos o modo de fijación del mismo, las condiciones jurídicas y económicas de adquisición, la utilización y entrega de los bienes o de la prestación de los servicios, el motivo de la oferta y la naturaleza, cualificaciones y derechos del anunciante.

Sin embargo, este precepto tiene un carácter meramente indicativo, que se manifiesta mediante la utilización del término «tales como», por lo que el error determinante de engaño puede recaer sobre cualquier otro extremo que en el supuesto concreto pueda influir en la decisión del consumidor.

En relación con el engaño por omisión, debemos mantener – de acuerdo con nuestra opinión respecto a la diferencia entre el deber de información y la publicidad -, que la inclusión del error por omisión como conducta relevante en materia de engaño no impone un deber de información en relación con las actividades, prestaciones o establecimientos promocionados. Como señalan Massaguer y Palau el anunciante no está obligado a adoptar una posición neutral en relación con el contenido de la comunicación publicitaria; si lo está, en cambio, a evitar o en su caso completar las manifestaciones, indicaciones o alegaciones que transmitan una información incompleta con riesgo de inducción a error, como resultado de informaciones anteriormente emitidas o de conocimientos o experiencias propias de los destinatarios. El carácter persuasivo del mensaje publicitario imposibilita la emisión de información objetiva e impone, en su defecto, el cumplimiento del principio de veracidad que se ve satisfecho cuando no existe discordancias entre el mensaje publicitario y la oferta propiamente dicha en la que se han de cumplir los requisitos mínimos de información objetiva. Como precisa el Tribunal Supremo «no existe publicidad engañosa cuando el modo de anunciar más bien se encamina a inducir a la lectura de la total oferta en la que se dan los detalles de la veracidad complementarios».

Junto a estos modos de desencadenar el engaño como consecuencia de la información que se transmite o que se omite, se encuentra la publicidad engañosa por el modo de presentación, que la doctrina denomina publicidad encubierta. Este tipo de publicidad se define como aquel mensaje que se presenta ante los ojos de los consumidores sin que pueda ser apreciado o identificado como publicitario. La modalidad tradicional de publicidad encubierta es aquella que se presenta bajo la forma de mensaje informativo. Sin embargo con el tiempo han surgidos otras formas de encubrir el mensaje publicitario ya sea bajo la aparición de un mensaje artístico o creativo. La medida legal que se ha utilizado para evitar la publicidad encubierta es establecer en las diferentes leyes en las que se regula la publicidad según el medio de difusión que la publicidad este claramente identificada. En este sentido, y en lo que afecta a nuestro trabajo, la Ley 39/2002, de servicios de la sociedad de la información y de comercio electrónico precisa en el artículo 20 que las comunicaciones comerciales realizadas por vía electrónica deberán ser claramente identificables como tales y deberán indicar la persona física o jurídica en el nombre de la cual se realizan, añadiendo que el caso en que tengan lugar a través de correo electrónico u otro medio de comunicación electrónica equivalente incluirán al comienzo del mensaje la palabra «publicidad».

•. Véase, entre otros a: MASSAGUER, J. y PALAU, F.: «El régimen jurídico de las prácticas comerciales en España, con especial atención a los aspectos considerados en la comunicación del Comisión del Libro Verde sobre protección de los consumidores en la Unión Europea», en www.consumo-inc.es/informes/interior/

  • . document/frame/PDF /DICTAMEN.pdf. TATO PLAZA, A.: «En torno a la reciente evolución de la jurisprudencia publicitaria», o.c.

•. MASSAGUER, J. y PALAU, F.: «El régimen jurídico de las prácticas comerciales…»

•. Véase a modo de ejemplo la Sentencia del Tribunal Supremo de 5 de abril de 1999, R.J. 272/1999. En la que se resuelve un contrato de compraventa por incumplimiento en el contenido de la publicidad y dice textualmente en el fundamento jurídico segundo: «por expresa sanción de lo dispuesto en el artículo 8 de la Ley 20/1984 general para la defensa de los consumidores, habrá de respetarse a toda costa los derechos expectantes que constan en el contenido de la oferta publicitaria.»

•. Ley 7/1998, de 13 de abril, sobre condiciones generales de la contratación, BOE número 89, de 14 de abril de 1998.

•. Un ejemplo de este supuesto se puede leer en la Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Valencia de 4 de marzo de 1999. En ella se trataba el carácter engañoso de un anuncio difundido por la empresa Nissan en el que se ofrecía un Nissan Primera al precio de «1.896.000 ptas. con aire acondicionado gratis o descuento equivalente». Según la entidad anunciante, el precio indicado en la publicidad ya llevaba incluido el descuento, por lo que el aire acondicionado debía ser pagado aparte. Aunque esto era cierto de la lectura del anuncio no se llegaba a dicha conclusión por lo que el Tribunal entendió que la publicidad era engañosa, pues no daba a entender de forma clara e inequívoca que el descuento que se promocionaba ya se había incluido en el precio publicitado.

•. MASSAGUER, J. y PALAU, F.: «El régimen jurídico de las prácticas comerciales…»

•. Sentencia del Tribunal Supremo de 3 de febrero de 1995, RJ 41/1995

•. En este sentido ha de resaltarse la opinión de Corredoira y Alfonso quien considera que la publicidad en modo de mensaje informativo tiene una naturaleza independiente a la de la publicidad encubierta, ya que esta tiene su propio nombre «publicidad redaccional» Véase el artículo 11 de la Ley general de publicidad.

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