Planes de pensiones 2017

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¿Vas a rescatar tu plan de pensiones? Hazlo de forma óptima gracias al simulador de cobro de planes

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La ley contempla distintas formas de recuperar el ahorro depositado en un plan de pensiones, de tal manera que los beneficiarios puedan ajustar la cuantía y la periodicidad de los cobros a sus necesidades. No obstante, el recate de un plan de pensiones no es un asunto de preferencias en la forma de cobro exclusivamente, sino que se incorpora una variable muy importante a la hora de tomar la decisión sobre la manera en que vamos a percibir dicho ahorro: la fiscalidad. Dado que el importe procedente de un plan de pensiones tiene la consideración de rendimientos del trabajo, determinar correctamente en qué ejercicio fiscal y de qué modo lo vamos a percibir puede marcar la diferencia en el balance de nuestras finanzas personales.

¿De qué formas puedo cobrar el plan de pensiones?

  • En forma de capital: Un único cobro. Las participaciones anteriores a 31/12/2006 que se rescaten en esta modalidad gozarán de una reducción fiscal del 40% siempre que el rescate se produzca dentro del plazo que contempla la ley, que para hechos causantes acaecidos a partir de enero de 2015 es de dos ejercicios fiscales.
  • En forma de renta: Las rentas pueden ser de distintos tipos: temporales o vitalicias, de cuantía y duración garantizada, o bien rentas financieras cuya cuantía o duración no están garantizadas sino que dependen de la evolución del valor y rentabilidad del fondo de pensiones.
  • En forma mixta: Es una combinación de las dos modalidades anteriores.
  • Forma de cobro flexible: El beneficiario decide libremente las fechas y cuantías de los cobros, sin una periodicidad determinada.

¿Cuál es la forma adecuada de realizar el rescate? Dependerá de las circunstancias económicas y fiscales del partícipe. No hay dos casos iguales, y de ahí la necesidad de contar con una buena herramienta como el simulador de rescate de planes para afinar la forma de cobro. En términos generales y a modo orientativo, conviene primar el rescate en forma de rentas, que tiene un impacto fiscal más progresivo y además permite acercar la forma de cobro al verdadero “espíritu” de los planes de pensiones: complementar mes a mes la pensión pública de jubilación. Por su parte, el rescate en forma de capital conviene evitarlo en ejercicios fiscales con bases imponibles elevadas.

Te ayudamos: El Simulador de Cobro de Planes

Esta herramienta te ayudará a determinar la forma de cobro óptima de tu plan de pensiones o EPSV en el momento de tu jubilación. ¿Capital? ¿Renta financiera? ¿Renta vitalicia? ¿Forma de rescate mixta? En solo dos pasos tendrás un completo análisis de las distintas formas de rescate y además sabrás cuál es la que maximiza el ingreso neto.

1. Información personal

En primer lugar, debemos informar al simulador sobre nuestra información personal y laboral. Se recogen dos escenarios: trabajador en activo y jubilado. En ambos habrá que proporcionar información como fecha de nacimiento o de jubilación, cuantía de la pensión o nivel salarial, así como saldo acumulado en planes de pensiones

En la versión avanzada, se podrá informar sobre situación familiar y sobre discapacidades si las hubiera. Quienes se encuentren en activo podrán además seleccionar el régimen al que cotizan

2. Resultados

En el caso de trabajadores en activo, el simulador ofrecerá por defecto una renta que complemente la pensión pública de jubilación hasta el 70% de los ingresos previos a la jubilación. La duración de la renta dependerá de su cuantía y del saldo acumulado en el plan.

Para simulaciones realizadas por partícipes ya jubilados, por defecto se mostrará una renta con cargo al plan de pensiones que complemente el 20% de la prestación por jubilación de la Seguridad Social.

En la parte de la derecha del simulador encontramos un panel con el que podemos modificar a nuestra conveniencia los parámetros del rescate del plan, tanto en modos de cobro (capital, renta, mixto) como en fechas en las que deseamos realizar dichos rescates. Toda la simulación se ajustará automáticamente a las modificaciones.

A continuación, encontramos el detalle de ingresos anuales para cada uno de los años que contempla la simulación. La procedencia de las rentas será vía salario, vía pensión, vía plan de pensiones o bien otras rentas.

Podemos además elegir visualizar estos resultados en términos reales, para tener en cuenta la inflación y por tanto conocer el verdadero poder adquisitivo de las rentas.

Sobre el gráfico principal, podemos conocer los detalles de los ingresos para cada uno de los años con solo pasar el cursor por encima del que nos interese conocer

También podemos ver gráficamente la evolución del saldo del plan de pensiones a lo largo de los años, y tener la estimación del año en el que dicho saldo se agotará. Podemos profundizar en el detalle de cada año con solo poner el cursor encima:

En el apartado “Versión Avanzada” se podrá variar el número de años con el que quieres simular hasta 120 años y se ofrece información acerca de la fiscalidad en caso de no querer rescatar el plan y dejarlo para herederos.

Por último, el simulador ofrece información acerca del impacto fiscal del rescate, tanto de la modalidad de rescate sugerida como en el caso de optar por una de estas tres opciones:

  • “No rescato nada”
  • Rescate total en forma de rentas.
  • Rescate total en forma de capital.

Se podrán modificar además ciertos parámetros, como fecha de jubilación, cuantía de la pensión u otros ingresos mensuales para ver cuál es el impacto en la fiscalidad.

En la misma tabla se podrá desplegar el detalle de los ingresos en el que se podrá ver las fuentes de ingresos y el saldo del plan en el primer año de la jubilación.

Otra novedad que se ha incorporado es explicitar el tipo medio de gravamen, el tipo marginal el año de la jubilación y el siguiente para todas las formas de cobro.

Finalmente, podrá generarse un informe PDF con el resultado de la simulación:

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Emilio de la Peña

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Es casi un axioma. Cada vez que se pone en cuestión la viabilidad del sistema público de pensiones, se aprovecha para recordar el sistema privado: los planes de pensiones. Ahora nadie con cierto prestigio osa proponer la sustitución de uno por el otro. Eso ya se hizo durante las dictaduras de Chile y Argentina y, además de injusto e insolidario, resultó un rotundo fracaso. Ahora se es más sutil. Si el sistema público no da para más, si está en el aire, se argumenta, ¿qué mejor que destinar parte de los ahorros a complementar lo que en el futuro serán pensiones exiguas con un plan de pensiones? Cuando arreció la exigencia de la oposición y los sindicatos para que las pensiones subieran lo mismo que la inflación, el presidente del Gobierno se aventuró (8 de febrero) a pedir a los ciudadanos que ahorrasen de ese modo para el futuro. “Ahora que las cosas empiezan a ir bien, es el momento de volver a ser previsores”, fueron sus palabras. También lo ha hecho varias veces en los últimos tiempos el Gobernador del Banco de España. Claro está, esto acompañado de continuas campañas de los bancos para que sus clientes suscriban algún plan de pensiones. Ahí es donde está el futuro, viene a ser la conclusión.

El sistema es ya conocido: se pone periódicamente dinero en un fondo de pensiones, cuyos gestores lo invierten en títulos de deuda pública, en acciones y demás. La aportación debe ir engordando, lógicamente por las aportaciones que se van haciendo, pero además por la renta que genera el dinero invertido y por el incremento del valor de los títulos que adquiere el fondo.

Pues veamos. ¿Son rentables y seguros los planes de pensiones?

Para que sean rentables, el dinero total aportado tiene que engordar, y hacerlo más de lo que sube el coste de la vida. Si no es así, se habrá perdido dinero en términos reales por el efecto de la inflación. Para que 1.000 euros puestos hace 25 años sigan teniendo el mismo valor deben engordar hasta los 1.820 euros. En caso contrario, se habrá perdido dinero. Eso quiere decir que para que el plan que una persona ha suscrito sea rentable, el interés obtenido desde que se aportó el primer euro hasta que se rescató, debe ser superior a la inflación. Y no sólo eso, si se pretende que el ahorro puesto allí dé un buen resultado, el interés debería ser claramente más alto, no un poquito. De lo contrario, el ahorrador se encontrará con que al final habrá ganado sólo unos cuantos euros después de un largo periodo aportando dinero.

La realidad es que esa ganancia no siempre se produce. Según el último informe de la Dirección General de Seguros y Planes de Pensiones, en 2016 el 18 por ciento de los planes de pensiones habían perdido dinero. Eso quiere decir que, que si formaba parte de ese grupo desafortunado, cuando el ahorrador llegó ese año a rescatar su plan, por haberse jubilado o por estar en paro o enfermo, vio que recuperaba menos dinero del que había puesto, además de la parte que se había comido la inflación. Esto da respuesta en parte a la cuestión de la seguridad del plan. Además, el 76 por ciento de los planes tuvieron rentabilidades bajas: entre nada y el 5 por ciento. Rentabilidad que, volvemos a insistir, sería claramente menor aún, por la inflación.

Hay datos más recientes: hasta marzo de 2018, y las cosas no van mejor, sino al contrario. En el último año, la rentabilidad media ha sido de -0,04 por ciento, mientras que la inflación ha sido del 1,2. La consecuencia es que el ahorrador ha perdido el 1,24 por ciento. En los últimos tres años el resultado ha sido igual de malo: caída de la rentabilidad del 0,2 por ciento con una inflación del 0,9. No todo ha sido así de malo, en caso contrario iríamos al desastre. Con los ahorros durante más tiempo el resultado puede ser algo mejor, pero con rentabilidad y ganancia real bastante baja. Por ejemplo, tras aportar dinero a un plan durante 25 años, la rentabilidad real, es decir, teniendo en cuenta la inflación en todo el periodo, es del 0,56 por ciento. Si la aportación ha sido durante 20 años, la rentabilidad es negativa: -0,44 por ciento. La mejor de las situaciones se da en el caso de que el ahorrador lleve con el plan 5 años. En este caso, la rentabilidad real es del 3,21 por ciento. No está nada mal, pero es una “rara avis”.

Me he detenido a analizar un caso concreto, sobre las rentabilidades medias. Supongamos que alguien suscribió un plan de pensiones hace 25 años. Tenía entonces 40. Ahora, al cumplir 65, lo rescata. Aportó 1.000 euros cada año, en total 25.000 euros. Le entregan 40.760 euros. Pero el dinero ahora no vale lo mismo. Por término medio, la inflación ha sido en estos 25 años del 3,28 por ciento anual. Eso quiere decir que la subida de precios se ha comido 37.830 euros. Total, que después de 25 años ahorrando consigue en términos reales una ganancia de 2.930 euros. Una birria, creo yo. Pensemos ahora que lleva aportando los 1.000 euros al plan desde hace 20 años, por tanto, un total de 20.000 euros. En ese caso recibe 24.862 euros. Resulta, sin embargo que la inflación de todo el periodo se ha comido 25.986 euros. Lamentablemente, en lugar de una ganancia real ha tenido una pérdida real, de 1.125 euros. ¡Vaya chasco! En el cuadro que sigue se pueden comprobar los resultados por cada periodo de aportación.

Esto es una media de los planes de pensiones individuales, que representan el 78 por ciento de todos los planes. Y dentro de ellos los hay de diversas modalidades. Una de ellas lo constituyen los planes garantizados. En este caso, el ahorrador tiene la seguridad de que en el peor de los casos recibirá todo el dinero que ha puesto, aunque pueda perder en la realidad, porque la inflación se haya comido parte del ahorro. Pero son los más seguros. Sin embargo, se da la circunstancia de que cada vez hay menos de este tipo. Hace ocho años suponían el 25 por ciento de todos los planes individuales y ahora tan sólo el 9 por ciento. Lo cierto es que los bancos ya casi no ofrecen estos planes garantizados y apuestan por aconsejar a los clientes planes de mayor riesgo. Con ellos, se puede ganar más, en teoría, pero también se puede perder más. En el último año sólo se salvan los garantizados y los que invierten sólo en renta fija a largo plazo, los demás pierden.

¿Quiénes suscriben planes de pensiones?

En síntesis, entre los que ganan más dinero son mayoría los que tienen un plan de pensiones, mientras que, entre los que ganan menos, las personas que tienen planes son una parte mínima. El salario medio en España no llega a los 18.000 euros. Pues bien, de los que ganan esa cantidad o menos, sólo el 7 por ciento se ha lanzado a esa forma de ahorro tan promocionado por las autoridades y los bancos. Son la mayoría de los ciudadanos: el 60 por ciento. En el lado opuesto, los afortunados que ganan 51.000 o más suponen sólo el 5 por ciento de los contribuyentes y de ellos, el 52 por ciento tiene un plan de pensiones. La explicación es sencilla. A la mayoría de la gente no le sobra el dinero para destinarlo a esa forma de ahorro. Lo contrario que a esa minoría, que sobre todo ahorran con planes de pensiones porque tiene ventajas fiscales. Los datos son de la Memoria de la Administración Tributaria de 2015, la última publicada.

Frente a la llamada de Rajoy para que la gente ahorre de esta manera, la patronal que agrupa a las gestoras, Inverco, informa de que en 2016, de los casi 8 millones de personas que tenían un plan, más de 5 millones no aportaron ni un céntimo ese año. Y la cosa no ha debido de ir mejor después, ya que la capacidad de ahorro de las familias en 2017 fue la más baja al menos desde 1999, según el INE. Una muestra de que las cosas sólo “han comenzado a ir bien”, como decía Rajoy, para unos pocos.

¿Quién gana con los planes de pensiones?

Con el análisis de las rentabilidades está respondida en parte esta pregunta. Sin embargo queda otro lado aún no observado. Los planes de pensiones son administrados por gestoras, casi todas propiedad de bancos. Estas no actúan lógicamente de manera altruista. Cobran por ello a los clientes que tienen un plan. Lo hacen mediante una comisión máxima de 1,5 por ciento del total del dinero aportado. La realidad es que por término medio aplican algo menos, en torno al 1,11 por ciento. A ello hay que sumar otra del 0,14 que aplica el banco donde se tiene depositado el dinero ahorrado. Y aquí está la respuesta completa sobre quién gana. Si comparamos los beneficios obtenidos mediante las comisiones, con sus fondos propios, esto es, con lo que han invertido para realizar su actividad, resulta que las gestoras obtuvieron en 2013 una rentabilidad del 21 por ciento, en 2014 del 22, en 2015 del 20 y en 2016 del 18. Muy superior a la rentabilidad media de las empresas españolas, que no llega al 8 por ciento. Y por supuesto, inmensamente superior a la rentabilidad de los planes de pensiones.

Incapacitación legal ventajas e inconvenientes

La incapacitación legal viene regulada en el Código Civil artículos 199 y siguientes.

Vamos a ver a continuación que es lo que dicen estos artículos:

  1. Que nadie puede ser declarado incapaz si no es mediante Sentencia Judicial.

Por tanto, el único que puede declarar a otro incapaz será un Juez.

  1. Son causas de incapacitación las enfermedades o deficienticas persistentes de carácter físico o psíquico que impidan a la persona gobernarse por sí misma.

Pues bien, esto significa que para proceder a incapacitar a una persona deben cumplirse unas causas concretas: enfermedad o deficiencia física o psíquica.

  1. Los menores de edad podrán ser incapacitados cuando concurran en ellos causa de incapacitación y se prevea razonablemente que la misma persistirá después de la mayoría de edad.

En cuanto la incapacitación de un menor de 18 años vemos que además de los dos requisitos que hemos nombrado en el punto 2 hay que tener en cuenta que el Juez para conceder la incapacitación deberá prever que el menor al cumplir la mayoría de edad no vaya a mejorar.

“La incapacitación judicial es una negación de la capacidad de obrar de las personas que se obtiene a través de una Sentencia Judicial.”

Por tanto, los requisitos principales para que el juez declare a una persona incapaz:

  1. Que la persona que debe ser incapacitada este enferma o bien sea deficiente físico o psíquico, ya se permanente o progresivo que se vea afectada la capacidad de decisión, su conducta y por consiguiente lo invalide para el ejercicio de sus derechos civiles.
  2. Que se la disminución física o psíquica perdure en el tiempo o sea permanente.
  3. Que no exista posibilidad de entendimiento, que exista como mínimo deficiencia de autogobierno.

Ahora que ya sabemos que es, que requisitos deben cumplirse y cómo se obtiene una incapacitación veremos en que consiste la incapacitación judicial.

La incapacitación puede ser a la guarda de la persona declarada incapaz y a sus bienes o bien a una de las dos cosas.

Por tanto, podrá nombrarse un tutor que será el representante legal de la persona declarada incapaz o bien podrá nombrarse un curador sus funciones serán limitadas y consistirán en complementar la capacidad sin que sea su representante como si ocurre con el tutor.

¿Cómo se elige quien será el tutor?

El Juez para nombrar al tutor normalmente podrá seguir el orden previsto en la ley.

  1. La auto-tutela:

Podrá ser una persona designada por la persona que se va a declarar incapaz, siempre que la designación se haya hecho antes de que sea declarado incapaz y se haya realizado ante Notario.

  1. Podrá ser el cónyuge que se encuentre conviviendo con el tutelado.
  2. Los propios padres o bien,
  3. Las personas que dejen designadas los padres antes de morir en sus últimas voluntades.
  4. El descendiente, ascendiente o hermano que elija el Juez.

“El Juez elegirá en este orden o bien según su criterio, siempre atendiendo el beneficio del declarado incapaz.”

Hay que tener en cuenta que la persona que ejerza de tutor necesitará autorización judicial para realizar determinados actos en relación al patrimonio del incapaz.

Estos casos son los siguientes:

  1. Si pretende internar al incapaz en un centro de salud mental o de educación especial.
  2. Si pretende vender, hipotecar o realizar préstamos sus bienes inmuebles, joyas, acciones que posea el incapaz.
  3. Si pretende arrendar bienes por un tiempo superior a los 6 años.
  4. Si quiere renunciar a derechos inherentes al incapaz.
  5. Si tiene que realizar gastos extraordinarios en los bienes que son de titularidad del incapaz.
  6. Si va a interponer una demanda a su nombre con la excepción de que sea un asunto urgente o de poca cuantía.

¿Cómo conseguir una incapacitación judicial?

Para solicitar una incapacitación judicial, hay que proceder de la siguiente forma:

  1. Interponer demanda de incapacitación. Podrá presentarla un familiar cercano como: el cónyuge, la pareja de hecho, los ascendientes, descendientes, hermanos o bien el Ministerio Fiscal.
  2. Junto con la demanda que se presente se deberá acompañar toda la documentación médica para poder probar que la persona está enferma o sufre una deficiencia, motivo por el que necesita un tutor o curador.

Una vez se ha presentado la demanda y se admitido a trámite, el Juez practicará los medios de prueba pertinentes, estos serán: Oír a los familiares en audiencia, siempre serán los familiares más cercanos consanguíneamente hablando.

Entrevistas temáticas

Ilmo. Sr. D. Manuel Gutiérrez Luna

D. Manuel Gutiérrez Luna

Don Manuel Gutiérrez Luna, licenciado en Derecho (en la especialidad de Derecho Privado) por la Universidad de Sevilla, es Magistrado. Ingresó en la Carrera Judicial, por oposición, en 1979, habiendo obtenido diversos destinos en la geografía nacional.

Ha sido Juez Decano de los Juzgados de Algeciras (Cádiz, España) desde 1991 hasta 1999, año en el que fue nombrado Presidente de la Sección de la Audiencia Provincial de Cádiz en Algeciras.

Ha sido ponente de varias conferencias (y director de varios seminarios) sobre temas jurídico-médicos, entre otros «La eutanasia en el Derecho Español» y «Regulación jurídica del SIDA (síndrome de inmunodeficiencia adquirida)», y es asimismo autor del excelente libro «Responsabilidad de médicos y sanitarios».

Como acreditado experto, ha tenido la amabilidad de acceder a ser entrevistado por La Circunvalación en relación con uno de los aspectos legales más claros pero a la vez más controvertidos de las demencias: la Incapacitación Legal.

Circunvalación del Hipocampo: Un paciente afecto de demencia tiene muy limitadas sus capacidades intelectuales, tanto más cuanto más avanza su enfermedad. ¿Qué mecanismos prevé nuestra legislación para proteger sus derechos frente a posibles abusos?

Señor Gutiérrez Luna: Nuestro derecho, desde el instante en que se observa que existe un enfermo que presenta características que hacen pensar (no solo a sus familiares más directos sino incluso a cualquier persona) que se encuentra con sus facultades mentales limitadas o alteradas, establece un procedimiento ágil y sencillo, cual es el procedimiento de incapacitación.

Es ágil el proceso, por cuanto la demanda interesando la incapacidad del enfermo irá acompañada de un principio de prueba de la enfermedad (normalmente certificado extendido por psiquiatra), y donde serán parte siempre el Ministerio Fiscal y la persona contra quien se dirige la demanda (el presunto incapaz). Tras la práctica de la prueba, donde será obligatorio el examen del Juez y del forense, se dictará sentencia acordando o no la incapacidad de la persona enferma de demencia.

El presunto incapaz podrá oponerse cuando sea demandado, al tratarse de un proceso contradictorio, proponiendo prueba para acreditar su estado sano. Durante la tramitación del proceso se designará un defensor judicial, encargado de vigilar los bienes y persona del sometido a este proceso de incapacidad.

Con la declaración judicial de incapacidad se trata por la Ley de proteger al enfermo de cualquier acto que se pretenda efectuar en modo, de aprovecharse de sus mermadas facultades, declarándose nulos todos los actos llevados a cabo por el incapaz a partir del momento en que se dicta la sentencia de incapacitación.

En los casos en que se pruebe que el enfermo ha vuelto a su total normalidad, la sentencia que declaró la incapacidad se deja sin efecto.

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Circunvalación del Hipocampo: ¿Existe algún punto de corte jurídico en el grado de demencia hasta el cual aún podría considerarse capacitado al paciente con demencia, o el solo diagnóstico ya lo hace susceptible de una incapacitación judicial?

Señor Gutiérrez Luna: La sentencia que declare la incapacitación de una persona ha de determinar la extensión y los límites de ésta (de la incapacitación), así como el régimen de tutela o guarda a que haya de quedar sometido el incapacitado.

Esto es, se ordena al Juez por la Ley que fije el ámbito o la graduación de la incapacidad. Esta graduación se hará discrecionalmente por el Juez, atendiendo al caso concreto y al mayor o menor discernimiento que el enfermo presente, dependiendo de la mayor o menor gravedad de la enfermedad o defecto que le impida a la persona gobernarse por sí misma. En su grado máximo, la incapacidad abarcará a todos los actos juridicos que una persona puede realizar.

Así, por ejemplo, ventas de bienes de su propiedad, testamento o contraer matrimonio. Si bien en estos dos últimos supuestos, pese a la incapacidad dictada, podrá realizar tales actos siempre que en el momento de llevarlos a cabo existan certificaciones médicas que acrediten de forma fehaciente que se encuentra en momento de lucidez mental. En otro caso, serían actos nulos.

En la incapacidad limitada, la sentencia dirá qué actos puede llevar a cabo solo y en qué otros necesita la intervención del representante legal que se le nombre. Así, en el caso de reconocimiento por parte de los incapaces de un hijo hasta ese momento no reconocido, precisarán la aprobación judicial, siendo oído previamente el Ministerio Fiscal.

En definitiva, no existe una incapacidad genérica, sino graduable en razón al desarrollo de la enfermedad o a medida que ésta vaya avanzando, correspondiendo la graduación al Juez que dicte sentencia.

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Circunvalación del Hipocampo: Es muy frecuente en estas enfermedades que el comienzo sea insidioso y el curso clínico progresivo, y que el paciente aún conserve un grado de lucidez razonable al principio. En el caso de que en esa situación ya esté emitido el diagnóstico médico, ¿en qué medida puede aún el enfermo ser considerado legalmente capaz para (por ejemplo) hacer testamento?

Señor Gutiérrez Luna: Ya he hablado anteriormente de la graduación de la incapacidad, y de cómo ésta puede irse adaptando a medida que la enfermedad vaya en progreso hasta el momento en que el enfermo carezca de voluntad. A partir de ese instante no podrá realizar ningún acto jurídico, toda vez que la Ley lo que trata con ello es de proteger su persona y sus bienes, equiparándoles prácticamente igual que si se tratara de un menor y prohibiendo que presten consentimiento para actos relevantes.

El testamento, acto personalísimo y en el que que no se puede ser sustituido por otra persona para realizarlo, es preciso hacerlo en momento de lucidez mental. De ahí que aún existiendo sentencia que impida a una persona para hacer actos ya analizados, se puede llevar a cabo el mismo, si bien es preciso que el Notario ante el que se otorgue se afiance mediante certificados médicos de que, en el momento de emitir su voluntad, es plenamente capaz.

Desde el punto de vista patrimonial, en los casos de los enfermos de Alzheimer, el enfermo incipiente, informado de su estado y futuras consecuencias, puede desarrollar lo que viene denominándose como autotutela, en virtud de la cual, y encontrándose en ese momento plenamente capaz, otorga apoderamiento general de carácter patrimonial, estando el mandatario sujeto a las obligaciones de dar cuenta de sus operaciones y no extinguiéndose el mandato o apoderamiento por el hecho de producirse posteriormente la incapacitación del enfermo.

El Código de Familia de Cataluña (publicado en el Boletín Oficial del Estado el 19 de Agosto de 1998) prevé esta figura, habiéndose recibido con agrado por los ciudadanos, de forma que es el propio ciudadano quien en previsión de ser declarado incapaz, asume la designación, contenido y funciones en cuanto a su persona de aquel a quien designa como tutor titular o sustituto.

Con ello, esta forma de apoderamiento presenta ventajas e inconvenientes. La primera, porque permite al futuro incapaz prever la imposibilidad de su propio autogobierno patrimonial; el inconveniente se contrae a los riesgos importantes, en el caso de falta de lealtad del mandatario, que de hecho mantiene un alto grado de autonomía y casi un nulo control. De ahí que en el caso de que se opte por la autotutela que vengo comentando, sería aconsejable conferir el poder mancomunado a dos o tres personas de su absoluta confianza, con lo cual los actos de administración habrían de llevarse a cabo estando de acuerdo todos los designados, y no solo uno de ellos.

De todas formas, en los enfermos de Alzheimer, en los estadios iniciales o intermedios, no puede plantearse una incapacidad de futuro, en los que a lo sumo cabría un sometimiento a curatela, y que supone la intervención de una persona (curador) para determinados actos que no puede llevar a cabo sola la persona enferma.

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Circunvalación del Hipocampo: ¿Serían legalmente anulables actos de gran trascendencia (como el testamento que antes citábamos, o una compraventa) realizados después del diagnóstico pero antes de una incapacitación judicial?

Señor Gutiérrez Luna: Se puede plantear en la práctica (y con frecuencia sucede) que una persona enferma mentalmente, sin haberse iniciado el proceso de incapacitación, haga testamento o venda sus bienes. En tal caso, se trata de actos anulables, debiéndose probar por las personas a quienes afecte ese acto de disposición (familiares), el tratar de anular dicho acto mediante un procedimiento en el que probar que ya venía afectado por la enfermedad mental y en que en el momento de llevar a cabo el testamento o la venta, carecía de voluntad, y solicitando la nulidad de tal acto por parte del enfermo.

De probarse tal extremo (la prueba fundamentalmente es de carácter pericial médica) el Juez declararía la nulidad, bien del testamento, bien de la venta.

De llevarse a cabo esos mismos actos después de la sentencia de incapacitación, la sanción es de nulidad de lo realizado, necesitándose solo como prueba la sentencia que declaró su incapacidad para realizar tales actos.

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Circunvalación del Hipocampo: Una vez incapacitado judicialmente un paciente con demencia, y nombrado un tutor legal, ¿puede éste último decidir a su antojo, o ha de rendir cuentas ante el juez correspondiente?

Señor Gutiérrez Luna: El cargo de tutor será decidido por el Juez, tras oir a los familiares más cercanos (cónyuge, padre, descendiente o hermano) o incluso persona extraña, siempre que los considere beneficioso para el tutelado. No podrá ser ejercido por personas que hayan sido removidas con anterioridad de otro cargo tutelar, ni los condenados por cualquier delito que haga suponer que no ejercerá bien la tutela o bien que se hallen enemistados con el incapacitado o tengan importantes conflictos de intereses económicos con el mismo.

La Ley, velando en todo momento por los intereses del tutelado, y con el fin de que el tutor no pueda hacer con el patrimonio de la persona que ha de velar actos que supongan o vayan en detrimento de los bienes del mismo, impone al tutor una serie de limitaciones en su gestión.

Así, necesitará autorización judicial para una serie de actos, entre otros, el de enajenar o gravar (hipotecar) bienes del tutelado, renunciar a derechos, hacer gastos extraordinarios en los bienes, dar o tomar dinero a préstamo o disponer a titulo gratuito de los bienes del enfermo mental. En todos estos casos, cuando necesite realizar alguno de ellos, es precisa la solicitud de autorización judicial, exponiendo pormenorizadamente el por qué necesita realizar cualquiera de esos actos. El Juez, tras oír al Fiscal, decidirá si procede o no: en caso de que autorice una venta de bienes, por ejemplo, porque entienda sea beneficioso para el incapacitado, deberá quedar siempre identificado el lugar donde permanece el importe de la venta.

Corolario final de la actuación del tutor, es la rendición de cuentas de su gestión. El tutor está obligado a rendir cuentas de su gestión anualmente. Es una exigencia natural de todo administrador de bienes ajenos. En los supuestos en los que el incapacitado cuyos bienes administra el tutor posea empresas o negocios, la cuenta de gestión por parte del tutor se referirá al cierre de cada ejercicio económico. Y todo ello salvo que el Juez disponga que lo sea en plazos más breves.

No obstante, al término de la tutela, bien porque se haya producido la recuperación del enfermo o por su fallecimiento, o bien porque el tutor no pueda seguir ejerciendo su cargo y haya de nombrarse a otro, habrá de rendir cuenta justificada de su administración (ante el Juez que le nombró) en el plazo de tres meses, pudiendo prorrogarse este plazo si existieren causas justificadas. El Juez, antes de aprobar las cuentas, deberá oír al nuevo tutor y a los familiares del enfermo.

El cargo de tutor será gratuito, teniendo derecho a percibir solo aquellos gastos que le hayan sido imprescindibles para el ejercicio de la tutela.

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Circunvalación del Hipocampo: ¿Cuáles son los criterios fundamentales que habitualmente se siguen a la hora de elegir un tutor legal para un paciente con demencia?

Señor Gutiérrez Luna: La Ley establece un orden de personas que podrán ser nombradas para el cargo de tutor, en principio de orden familiar, para más tarde, enunciar que de existir algún tipo de problemas con el enfermo mental, podrá ser designado un extraño a la familia, de existir buenas relaciones con el tutelado.

Así, serán oídos por el Juez, antes de designar tutor: el cónyuge que conviva con el tutelado; los padres; los hijos o hermanos. No es preciso que se siga el orden para el llamamiento a desempeñar tal función, ya que, por ejemplo, de existir cónyuge sobreviviente, si éste se encuentra en una situación que le haga difícil el ejercicio del cargo y los padres son lo suficientemente mayores para tener dificultades, se podrá elegir a un hermano o bien un hijo. En todo caso, han de ser mayores de edad y no encontrarse imposibilitados para el desempeño de la función.

De no existir ninguna de esas personas, se nombrará por el Juez un tutor dativo, persona extraña a la familia, pero que guarda buenas relaciones con el enfermo. Incluso, cuando se encuentre internado en un centro, puede ser el Director o persona que desempeñe algún cargo dentro del mismo.

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Circunvalación del Hipocampo: Está muy extendida la falsa creencia de que incapacitar judicialmente a un paciente con demencia es algo así como traicionarle o despreciarle. ¿Qué diría usted, don Manuel, a las personas que así piensan?

Señor Gutiérrez Luna: Las personas que piensan que el que los familiares inicien un proceso para incapacitarle es porque tratan de hacerle un desprecio, no están en lo cierto.

Lo que intentan es ampararle frente a personas con pocos escrúpulos que puedan tratar en un momento determinado de aprovecharse de la debilidad mental que su enfermedad le ha traído, y que sus bienes permanezcan en su patrimonio.

La Ley prevé todas las situaciones para evitar que ello (el aprovechamiento indebido) ocurra, pero es preciso que se ponga en marcha el mecanismo del proceso de incapacitación para que les ampare ante tales hechos. Se va a nombrar a una persona responsable, se va garantizar la totalidad de sus bienes, y para el supuesto de que afortunadamente puedan volver a su normal capacidad, se va a garantizar también que recupere la administración de los bienes que tenía.

Concluyendo, esta medida de incapacitación no supone ningún desdoro para la persona que está sometida a la misma, siendo eficaces los mecanismos de protección de la persona y bienes, por lo que no ha de existir duda alguna sobre su funcionamiento.

Circunvalación del Hipocampo: Don Manuel, muchísimas gracias por sus respuestas, que es seguro que servirán para aclarar a nuestros visitantes los aspectos más importantes de esta interesantísima cuestión.

Cómo citar esta entrevista:

De la Vega, R. y Zambrano, A. Entrevista temática con el magistrado don Manuel Gutiérrez Luna: incapacitación judicial de pacientes con demencia . Circunvalación del Hipocampo, abril 2003 . Disponible en: https://www.hipocampo.org/entrevistas/mgluna.asp.

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El Gobierno ha dado hoy los primeros pasos a la reforma legal que elimina la incapacitación judicial de las personas con discapacidad intelectual, cambiado el sistema legal actual por otro que «prioriza el respeto a la voluntad y preferencias de estas personas».

Este ha sido el primer asunto que ha anunciado hoy la ministra portavoz del Gobierno, Isabel Celáa, tras la rueda de prensa del Consejo de Ministros, que a propuesta del Ministerio de Justicia, reformará el Código Civil, la Ley de Enjuiciamiento Civil, la Ley Hipotecaria, la del Registro Civil y la ley de Jurisdicción Voluntaria.

«Supone un cambio profundo, el cambio de un sistema en el que predomina la sustitución en la toma de decisiones que afectan a las personas con discapacidad, por otro basado en el respeto a la voluntad y las preferencias de las personas, que como regla general, serán las encargadas de tomar sus propias decisiones», ha señalado la ministra.

Celáa ha recordado que «las personas con discapacidad tienen capacidad jurídica en igualdad de condiciones que las demás», tal y como proclama la Convención de la ONU sobre Discapacidad que firmó España en 2008.

Por ello, ha destacado que el Gobierno realiza esta reforma con el enfoque «de atribuir a las personas con discapacidad el derecho que les corresponde a su dignidad humana y aportarles apoyo y acompañamiento».

El informe sobre el anteproyecto de ley por el que se reforma la legislación civil y procesal en materia de discapacidad elimina la incapacitación judicial y promueve su capacidad de obrar.

Según fuentes del Gobierno, el objetivo de la reforma es establecer un modelo de apoyo a la persona que pueda tener alguna dificultad en el ejercicio de su capacidad jurídica, conocida como capacidad de obrar.

Ello abarca, desde el acompañamiento amistoso, a la ayuda técnica en la comunicación de declaraciones de voluntad, o incluso la toma de decisiones delegadas por la persona con discapacidad.

La nueva regulación otorga preferencia a las medidas preventivas, es decir, a las que puede tomar la persona interesada en previsión de una futura necesidad de apoyo, como son los poderes y mandatos preventivos, a la vez que potencia otras medidas con carácter externo, como la guarda de hecho, han explicado las fuentes.

La normativa regula las instituciones de la curatela y el defensor judicial y reserva la tutela a los mejores de edad que no estén protegidos a través de la patria potestad.

La reforma afecta también a otras normas relativas al derecho internacional privado, a los actos relativos a la nacionalidad, el matrimonio o la filiación, así como a algunas reglas del Derecho de sucesiones y de contratos.

Desde la aprobación de la Convención Internacional sobre los derechos de las personas con discapacidad firmada en Nueva York en 2006, los estados han hecho adaptaciones de sus ordenamientos jurídicos, como España.

Este tratado proclama que las personas con discapacidad tienen capacidad jurídica en igualdad de condiciones que todas las demás, y conmina a los estados a proporcionar los apoyos pertinentes que estas personas puedan necesitar en el ejercicio de su capacidad jurídica para impedir que se produzcan abusos y vulneración de sus derechos.

Tras distintas reformas legales, la discapacidad que había quedado sin regular en España conforme a los principios de la Convención era la discapacidad intelectual, a lo que ahora se pretende con esta reforma dar respuesta.

Con esta reforma, el Ejecutivo quiere ir más allá de un cambio de terminología, que relegue los términos de «incapacidad» e «incapacitación» promoviendo un cambio de mentalidad social que afecte especialmente a aquellos profesionales del derecho que adoptan esas funciones a requerimiento de las personas con discapacidad, ha resaltado el Gobierno.

La fiscalidad de planes de pensiones y fondos de inversión

Javier Romero 16 de enero de 2020 | 18:26 Necesitaría información relativa a la actualización en 2020 de la desgravación fiscal por aportaciones a Planes de Pensiones. He oído en las últimas semanas comentarios sobre la intención de legislar en base a reducir o eliminar esta desgravación pero desconozco si es un globo sonda o una realidad y sobre todo si pueden legislar con carácter retroactivo. Condiciono a su respuesta aportar o no en 2020. Gracias.Instituto BBVA de PENSIONES 29 de enero de 2020 | 23:53

Estimado Javier.

En efecto, en 2019 la coalición de partidos políticos que conforman el actual Gobierno manifestó en varias ocasiones su intención de modificar la reducción por aportaciones a planes de previsión en el IRPF. De momento, no nos consta ningún tipo de iniciativa legislativa en ese sentido. En cualquier caso, cualquier modificación en ese incentivo fiscal creemos contaría con algún tipo de moratoria o periodo transitorio para no perjudicar a industria y contribuyentes. Es más, le invitamos a aprovechar este incentivo, ya que es de las pocas opciones desgravables en IRPF.

Un cordial saludo.

Ramón López García-Consuegra 03 de diciembre de 2019 | 20:24 Buenas tardes, de nuevo recurro a usted para consultar acerca de un PPI. Soy jubilado que anteriormente ya tuvo otro Plan. Mi pregunta: Pretendo abrir un PPI, cuyas aportaciones ir rescatando a los 10 años de las respectivas imposiciones. La entidad bancaria me dice que no es posible por el hecho de estar ya jubilado por lo que las aportaciones sólo se podrían rescatar por el resto de contingencias (fallecimiento, dependencia…) y no se puede aplicar dicho supuesto a los jubilados. ¿Es correcta esta información?. Muchas gracias.Instituto BBVA de PENSIONES 20 de diciembre de 2019 | 05:48

Estimado Ramón.

A nuestro entender este información no es correcta y creemos que sí aplicaría el nuevo supuesto excepcional de liquidez por antigüedad de 10 años. Una cosa son las contingencias cubiertas (fallecimiento, dependencia, invalidez) que le aplicarían pero creemos que también le aplica este supuesto excepcional de liquidez.

Un cordial saludo.

C. Ruiz 29 de noviembre de 2019 | 10:40 Buenos días. Tengo 61 años, fui despedido mediante un ERE el 31/12/2016, durante el año 2017 cobre el paro así como en el 2018, este año 2019 no tengo ingresos declarables. Tengo 3 planes de pensiones con aproximadamente 22.000 € cada uno con partidas aportadas antes del 2006, mi idea era de rescatar este año uno, en el 2020 otro y en 2021 el tercero aunque en enero de ese año me jubilo, me han dicho que las cantidades aportadas rescatando en esa forma las perdería, que forma de rescate me recomendáis. Muchas gracias.Instituto BBVA de PENSIONES 02 de diciembre de 2019 | 15:16

Buenas tardes C. Ruiz,

Bienvenido a BBVA Mi jubilación. Efectivamente la reducción del 40% por la forma de cobro en capital para las aportaciones anteriores a 2006 solamente se pueden aplicar en un ejercicio fiscal.

En primer lugar indicar que podría unificar los tres planes de pensiones en uno sin ningún coste fiscal. En segundo lugar la forma de cobro adecuada va en función de sus necesidades económicas y no existe la obligación de rescate.

Podría rescatar todo lo aportado antes de 31/12/2006 en forma de capital con la reducción del 40% dentro del mismo ejercicio fiscal y el resto en forma de renta mensual con los importes que necesite.

Gracias por su consulta y un saludo,

Carmen Revenga 11 de noviembre de 2019 | 23:39 Tengo 63 años y estoy en paro, no por ERE, estoy cobrando el desempleo contributivo, puedo disponer de mi plan de pensiones.?Instituto BBVA de PENSIONES 13 de diciembre de 2019 | 04:51

Estimada Carmen.

Entendemos que no en tanto aunque, de manera excepcional, y siempre que lo contemplen las especificaciones del plan con las posibles condiciones y limitaciones que se puedan establecer, el desempleo constituye una de las situaciones especiales que permitirán hacer efectivos los derechos consolidados del plan de pensiones, ello se refiere al desempleo de larga duración y cuando concurra la circunstancia, entre otras, de haber agotado o no tener derecho a la prestación contributiva por desempleo.

Un cordial saludo.

mercedes 29 de octubre de 2019 | 11:01 Muchas gracias por su rápida contestación. Para que no me quede ninguna duda, me gustaría me ratificara mi reflexión: «Es compatible ser beneficiario por contingencias por jubilación del PPE con ser partícipe por otras contingencias (10 años) del PPI al mismo tiempo» Muchas gracias de nuevo y un cordial saludo.Instituto BBVA de PENSIONES 07 de noviembre de 2019 | 13:58

Estimada Mercedes.

Efectivamente entendemos que es compatible ser beneficiario por una contingencia, en su caso, en un PPE y partícipe para otra contingencia distinta o supuesto excepcional de liquidez en un PPI.

Un cordial saludo.

Mercedes 28 de octubre de 2019 | 19:04 Buenas tardes: Jubilada de 62 años procedente de ERE, rescaté las aportaciones hasta el 31-12-2006 para beneficiarme del 40% de deducción de un PPE. Actualmente, aún me queda una parte del PPE que no he rescatado. La retirada se tramitó por Desempleo de larga duración pero ya tengo claro que se entiende como anticipo de la contingencia de jubilación. Quisiera ahora aportar al PPE, lo aportado ya no se podría retirar por jubilación y el PPE no contempla la «Excepcionalidad de liquidez a los 10 años». Por ello quiero preguntarle: 1º) ¿Los PPE están obligados por ley a este supuesto de excepcionalidad a los 10 años o no, al no figurar en sus especificaciones?. 2º) ¿Puedo, no obstante, abrir un Plan normal que sí contemple la excepcionalidad comentada, aun teniendo el resto del otro PPE inmovilizado sin rescatar y sin cobrar nada de él?. 3º) ¿Durante la vida del nuevo Plan, puedo rescatar el antiguo por jubilación y el otro cuando lleguen los 10 años de la imposición o estoy obligado a mantener los dos?. Muchas gracias.Instituto BBVA de PENSIONES 28 de octubre de 2019 | 21:08

Buenas tardes Mercedes,

Bienvenida a BBVA Mi jubilación.

Paso a contestar a las cuestiones planteadas:

1º.- Los PPE no están obligados a contemplar el supuesto excepcional de liquidez a los 10 por antigüedad de las aportaciones. Si no figura en las aportaciones no está contemplado.

2º.- Entendemos que sí podría abrirse un Plan de Pensiones Individual. No es incompatible abrirse un PPI por tener un PPE.

3º.- Entendemos que podría rescatar el PPE por jubilación y el PPI por el supuesto excepcional de liquidez de antigüedad de 10 años cuando llegue el momento.

Gracias por su consulta y un saludo,

mari paz 29 de mayo de 2019 | 20:57 Buenos días, en primer lugar gracias por la información que nos aportan. tengo la siguiente duda. Actualmente no trabajo y desde luego no podré cobrar pensión ya que no tento los años suficientes cotizados. Actualmente tengo 55 años y he pensado en contratar un PP. Si realizo una aportacion maxima de 2500 e. podrá mi marido deducirse esa cantidad de la base reguladora??. El actualmente no tiene PP. privado. graciasInstituto BBVA de PENSIONES 13 de junio de 2019 | 11:30

Estimada Marí Paz.

La desgravación fiscal objeto de las aportaciones a planes de pensiones la efectuará el que realiza la aportación, no el beneficiario en caso de ser distinto.

Un cordial saludo
Miguel Angel Parra Lirios 08 de abril de 2019 | 11:14 Excelente información sobre rescate y fiscalidad de los Fondos de Pensiones a la jubilación. Instituto BBVA de PENSIONES 19 de abril de 2019 | 12:30

Estimado Miguel Ángel,

Es un placer que este servicio sea útil a sus lectores, gracias por sus amables palabras y por su participación en el Foro.

Un cordial saludo

abelardo fernandez fernandez 07 de abril de 2019 | 18:59 me jubilé el 01 de enero de 2015. tengo un plan de pensiones constituido el 05 de junio del 2000. durante el año 2017 he rescatado de dicho plan 6.000€. mi pregunta es: tengo que tributar por los 6000 euros o puedo tributar por el 40% menos?. segundo si así fuera hasta cuando podria seguir tributando por el 60% del resto de dicho plan?. Gracias Instituto BBVA de PENSIONES 19 de abril de 2019 | 11:15

Estimado Abelardo,

La reducción del 40% para personas que se jubilasen en el año 2015, tenía como fecha límite para el rescate del plan en forma de capital hasta el 31/12/2017 y solo se podía utilizar una sola vez, con lo cual, Ud ya no podría beneficiarse de esta reducción.

De todas formas, al haber rescatado su plan en el ejercicio 2017, dicha reducción debería haberla aplicado en la Renta 2017 y no en la declaración que se presenta este año (Renta 2018). De ser así, tendrá que efectuar declaración complementaria por el ejercicio 2017.

Muchas gracias por su interés en BBVA Mi jubilación

Ramón 23 de febrero de 2019 | 20:54 En relación a mi pregunta del 21-12-18 (02:03) y su contestación del 24-12-18 (13:21): Compruebo, en función de su respuesta, que la parte que recuperé de mi P.E. en 2016 cumpliendo los requisitos exigidos para Parado de Larga Duración, la contingencia contemplada por la Gestora (Depositario BBVA), fue de DESEMPLEO; sin embargo, en los datos fiscales obtenidos de Hacienda para la declaración del 2016, dichos ingresos me aparecen como PENSIONISTA, lo cual me hace entender que Tributos lo tenga contemplado como contingencia de jubilación por ERE, como me apuntaba. Independientemente que a lo largo del año trate de aclararlo, quería hacerle algunas preguntas sobre otras alternativas que me posibiliten la deducción: — ¿Podría abrir otro PP, en esta u otra entidad, sin cerrar el actual PE, para poder aportar al mismo y posteriormente recuperar los dos por contingencias de jubilación y/o a los 10 años de la imposición? — ¿Cerrando el actual PE por jubilación, abrir posteriormente otro que pudiera recuperar a los 10 años de la imposición?. Es posible que estas preguntas ya me las hubiera indicado en su contestación que no llego a comprender: «Debería proceder para ajustarse a esta disposición del Reglamento de Planes y Fondos de Pensiones: «En el caso de anticipo de la prestación correspondiente a jubilación a que se refiere el artículo 8.2 de este reglamento, el beneficiario podrá reanudar las aportaciones para cualesquiera contingencias susceptibles de acaecer, incluida la jubilación, una vez que hubiere percibido aquella íntegramente o suspendido el cobro asignando expresamente el remanente a dichas contingencias.» Agradezco de antemano su ayuda ante un tema que considero bastante complicado de poder entender/interpretar. Un saludo. Instituto BBVA de PENSIONES 26 de febrero de 2019 | 11:46

Estimado Ramón,

Si esta cobrando del PPE (por desempleo, según describe) y, quiere comenzar a efectuar nuevamente aportaciones, debe:

– dejar de cobrar del PPE.

– aperturar un nuevo plan para las nuevas aportaciones

Podrá disponer de los planes de pensiones por cualquier otra contingencia incluida la jubilación.

En relación con el cobro a los 10 años, únicamente podrá hacerlo siempre que las especificaciones de los planes lo contemplen. Si es el caso, podrá optar a recuperarlos a partir del 2025.

El tratamiento que le ha dado la Agencia Tributaria, puede ser motivado porque a efectos fiscales considera que la contingencia de jubilación (en base a un ERE) prevalece sobre la situación legal de desempleo.

Reciba un cordial saludo.

El rescate de planes de pensiones tributa en la declaración de la renta como rendimiento del trabajo (se integra en la base general del IRPF y está sujeto a retención). Es decir, funciona como la pensión de jubilación de la Seguridad Social. El dinero se puede rescatar en forma de renta, de capital o mixta y optar por una u otra fórmula tiene consecuencias fiscales. Con la reforma fiscal de 2015 el beneficio del rescate en forma de capital se limitó en el tiempo y 2018 es el último año en el que quienes se jubilaron antes de 2011 pueden aplicar la reducción del 40%.

En 2006 se eliminó por ley el beneficio fiscal del rescate en forma de capital de los planes de pensiones para equiparlo al rescate en forma de renta. Sin embargo, se mantuvo la posibilidad de aplicar la reducción del 40% -es decir, pagar impuestos solo por el 60% del dinero rescatado- sobre los derechos consolidados a quienes habían realizado aportaciones hasta el 31 de diciembre de ese año (siempre y cuando el plan se hubiera contratado antes del 20 de enero).

Pero la reforma fiscal de 2015 limitó en el tiempo la posibilidad de continuar beneficiándose de la reducción del 40%-. De esta forma, existen unos plazos definidos para las contingencias (jubilación, incapacidad, dependencia y fallecimiento) anteriores a 2015 y otros para las posteriores a ese año.

En este último caso, cuando la jubilación se produjo a partir del 1 de enero de 2015 solo se puede aplicar esta ‘rebaja’ fiscal en el rescate en forma de capital en el ejercicio en el que se produce la contingencia y los dos siguientes. Por ejemplo, para una persona que se haya jubilado en 2016, el plazo para poder beneficiarse de la reducción termina el 31 de diciembre de 2018.

Para las contingencias que tuvieron lugar entre 2011 y 2014, la reducción se puede aplicar en el año en el que se produce la jubilación (o incapacidad, dependencia o fallecimiento) y los ocho ejercicios siguientes. Es decir, para una persona que se jubiló durante 2011, el plazo finaliza en diciembre de 2019 o para quien se jubiló en 2012 terminaría en 2020.

Y en el caso de las contingencias anteriores a 2011, el plazo para poder beneficiarse de la reducción es hasta el 31 de diciembre de 2018. Es decir, las personas que se jubilaron antes del 1 de enero de 2011 deberían analizar si les interesa rescatar en forma de capital, porque a partir del año que viene pagarían impuestos por el total de los derechos consolidados.

¿Me interesa rescatar en forma de capital?

Vamos a ver con un ejemplo práctico la diferencia entre rescatar en forma de capital aplicando la reducción del 40% o hacerlo en forma de renta. Supongamos una persona que se jubiló en 2010, que tiene la pensión máxima de la Seguridad Social y que tiene ahorrado en dos planes de pensiones 55.000 euros, unos derechos consolidados correspondientes a aportaciones anteriores al 31 de diciembre de 2006.

Si esta persona rescata en 2018 todo lo acumulado en el plan de pensiones en forma de capital, aplicando la reducción del 40%, 12.780 euros en impuestos (un 23,24% por cada euro rescatado), por lo que recibirá neto 42.220 euros.

Si rescata en forma de capital el plan de pensiones a partir de 2019, una vez que se haya acabado el plazo para aplicarse la reducción, esta persona tendrá que pagar 22.254 euros (un 40,46% por cada euro rescatado).

Tal y como se puede ver, perder el derecho a esa reducción del 40% supone incrementar la factura fiscal en 9.900 euros en un rescate en forma de capital.

También puede optar por rescatar el dinero forma de renta. En este caso, no puede aplicarse la reducción del 40%, por lo tanto, la persona pagaría más impuestos por cada euro rescatado, dado que, como tiene la pensión máxima de la Seguridad Social su tipo impositivo mínimo sería el 37% (a nivel estatal, aunque en algunas comunidades es inferior), pero este se incrementaría en función de cuánto dinero sacase cada año de los planes de pensiones, hasta alcanzar el 45% (escala estatal) si el total de rentas del trabajo (la pensión más la renta de los planes de pensiones) supera los 60.000 euros.

Como se puede ver, el impacto impositivo entre una opción y otra varía significativamente, por lo que es recomendable hacer un análisis sobre qué tipo de rescate nos conviene más.

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Descubre cómo incluir el plan de pensiones en la declaración de la renta

La normativa del IRPF permite reducir la base imponible en la cuantía de las aportaciones realizadas a planes de pensiones. Así, en esta campaña de la renta 2016, puedes beneficiarte de la reducción fiscal que implican las aportaciones a planes de pensiones realizadas en el ejercicio 2016, pero ¿cómo se reflejan estas aportaciones? Desde el Instituto Santalucía detallamos las casillas a tener en cuenta si eres titular de un plan de pensiones.

Casilla 006. Hay que completarla si tu empresa cuenta con un plan de pensiones empresarial y aporta dinero para ti como parte de tus rendimientos de trabajo.

Casilla 400. Hay que introducir el nombre del contribuyente que hace las aportaciones.

Casilla 401. Se recogen los excesos de los planes referidos a los 5 ejercicios anteriores, sin incluir los planes empresariales.

Casilla 402. Aquí se incluyen los excesos que no se redujeron de los planes de pensiones empresariales.

Casilla 403. Se completa con las aportaciones realizadas a planes de pensiones 2016, sin incluir los empresariales.

Casilla 405. Resume los importes con derecho a reducción. Es decir, es la suma de las casillas 401, 402, 403 y 404 (que incluye las aportaciones a seguros de dependencia).

Casilla 406. Recoge la cantidad total con derecho a reducción.

Casilla 413. Resume el total con derecho a reducción por aportaciones y contribuciones a planes de pensiones para personas con discapacidad.

Cantidades pendientes de desgravar

Estas cantidades pasarán a la renta 2017, y quedarán reflejadas en el apartado K del modelo 100. Así, hay que rellenar la casilla 446 (indicando el contribuyente con derecho a reducción), la 447 y 449 (con las aportaciones y contribuciones a planes de pensiones, para personas con y sin discapacidad respectivamente, que pasarán a los siguientes ejercicios). Finalmente, en la 450 se ingresan las aportaciones cuyo importe se reducirá en los siguientes 4 ejercicios.

¿Cuánto se puede aportar a un plan de pensiones?

La normativa del IRPF permite reducir la base imponible en la cuantía de las aportaciones realizadas a planes de pensiones y/o de las primas satisfechas a un PPA durante el ejercicio. Esta reducción tiene como límite la menor de las siguientes cantidades: 8.000 € (Ley 26/2014), 30% de los rendimientos netos de trabajo personal y/o de actividades económicas.

Los planes de pensiones tuvieron su época dorada. Hace unos años se convirtieron en el producto financiero más recomendado por los bancos. Algunos incluso lo colaban como obligatorios en sus hipotecas para conseguir abaratar los diferenciales. Pero, ¿son tan interesantes cómo nos intentan hacer creer?

Toca analizar las ventajas e inconvenientes de los planes de pensiones.

Ventajas de los planes de pensiones

  • Permite ahorrar en impuestos.

Los planes de pensiones son muy atractivos desde un punto de vista fiscal, ya que permiten desgravar hasta 8.000 euros o el 30% de tus rendimientos en la declaración anual de la renta, lo que sea menor. Además, puedes retirar hasta 11.250 euros (13.115 euros a partir de 2019) al año sin pagar impuestos si cumples determinados requisitos. Esta es la razón por la que la mayoría de la gente los contrata.

  • Tienen bajas comisiones.

Los planes de pensiones tienen unas comisiones relativamente bajas en comparación con otros productos financieros. Esto es un factor muy a tener en cuenta si no sabes qué plan de pensiones elegir, ya que en un entorno de tipos de interés en negativo, si las comisiones son altas, la rentabilidad se esfuma.

  • Son traspasables entre sí.

Esto significa que si decides cambiar de plan de pensiones porque encuentras uno más ventajoso, podrás hacerlo sin tener que pagar impuestos. Al igual que ocurre con los fondos de inversión, el traspaso entre planes de pensiones es gratuito desde un punto de vista fiscal. Solo pagarás impuestos cuando decidas rescatarlo.

  • No necesitas mucho dinero para invertir.

Para empezar a invertir en un plan de pensiones no necesitas disponer de muchos ahorros. Puedes hacerlo con muy poco dinero. Por ejemplo, con solo 100 euros, incluso menos. Esto es una gran ventaja respecto a otras inversiones que requieren un capital inicial mayor.

Inconvenientes de los planes de pensiones

  • Muy poca liquidez.

Uno de los mayores inconvenientes de cualquier plan de pensiones es su reducida liquidez. Esto significa que no podrás rescatar tu dinero cuando quieras, sino que tendrás que cumplir alguna de las condiciones. La principal es la jubilación, pero también podrás rescatar tu plan pasados diez años desde que lo abriste, por enfermedad grave, por fallecimiento, por invalidez laboral o si te conviertes en desempleado de larga duración. Por tanto, sin contratas un plan de pensiones has de hacerlo pensando en el largo plazo (mínimo diez años). Si existe la posibilidad de que puedas necesitar el dinero antes, no te recomendamos que lo contrates.

  • Rentabilidad muy baja.

La rentabilidad histórica de este producto financiero es muy pero que muy baja, por lo que muchos expertos lo consideran un producto de ahorro más que de inversión. La mayoría de los planes de pensiones privados del mercado no consiguen batir la inflación. Solo un 6% de los planes en España ofrece una rentabilidad por encima del 2%.

  • Fiscalidad en el momento del rescate.

El tercer gran inconveniente de los planes de pensiones es que, al tributar como rendimientos del trabajo, si decides rescatarlo todo de golpe sufrirás un hachazo fiscal del que te costará recuperarte. Para evitarlo se recomienda recuperar el dinero en forma de renta, bien mensual, trimestral, semestral o anual, pero nunca todo el dinero a la vez, ya que podrías llegar a pagar hasta un 45% si el importe supera los 60.000 euros.

¿Qué te parece nuestro análisis? ¿A favor o en contra de los planes de pensiones?

Históricamente, los planes de pensiones han sido uno de los vehículos de inversión preferidos por los españoles. Hoy en día, con la enorme incertidumbre existente en torno al futuro de las pensiones, están volviendo a ganar popularidad. Muchas personas buscan una alternativa para sus ahorros y los planes de pensiones se postulan como una de las opciones más atractivas.

Ahora que se acerca el final del año, los bancos no paran de bombardearnos con sus ofertas «irresisitibles» de planes de pensiones, razón por la que hemos decidido hacerle la autopsia a este producto financiero y desgranar para nuestros lectores cuáles son sus ventajas y cuáles sus inconvenientes.

¿Merece la pena invertir en planes de pensiones? Cuando termines de leer este artículo deberías tener una opinión bien formada al respecto.

Ventajas de invertir en un plan de pensiones

Sin lugar a dudas, el principal punto a favor de los planes es su desgravación fiscal. Invirtiendo en un plan de pensiones podemos ahorrar dinero en impuestos a corto plazo, y mucho.

Para una aportación máxima de 8.000 euros al año (no es posible aportar más, ni aunque quisieras), Hacienda puede llegar a devolverte hasta 3.600 euros en tu siguiente declaración de la renta (si tienes un tipo marginal del 45%). Como es lógico, a menor aportación o menor tipo impositivo, menor desgravación fiscal.

Esto nos lleva a concluir que los planes de pensiones interesan, sobre todo, a las personas que tengan salarios altos (quizás a partir de 36.000 euros) o que sean autónomos (y necesiten compensar el raquítico 15% que retienen en sus facturas en concepto de IRPF).

El resto de mortales deberían hacer números para valorarlo. De media, alguien que tenga un tipo marginal del 24% podrá desgravar hasta 240 euros al año por cada 1.000 euros que aporte. Si aporta 4.000 euros, desgravaría 960. No es mucho dinero, pero… es dinero.

En cualquier caso, se puede exprimir al máximo el incentivo fiscal del plan de pensiones si reinvertimos el ahorro fiscal, es decir, si ese dinero que nos ahorramos en impuestos lo volvemos a invertir, bien en un plan de pensiones o bien en otro producto, como un fondo de inversión.

Con este vídeo de Marcos Luque quizás resuelvas algunas dudas:

La otra gran ventaja de los planes de pensiones es que podrás diferir el pago de impuestos hasta el momento del reembolso del dinero. Tal y como funciona el interés compuesto, si estos impuestos diferidos se reinvierten en el plan de pensiones, se logra un extra de rentabilidad que puede llegar a ser determinante a largo plazo.

Los fondos de inversión también permiten diferir el pago de impuestos, pero estos cuentan como rendimientos del capital, mientras que en los planes de pensiones se consideran rendimientos del trabajo. Son fiscalicalidades completamente diferentes que analizaremos en el siguiente apartado.

En resumen, tenemos que:

Desgravación fiscal + Reinversión del ahorro fiscal + Diferir pago de impuestos + Reinversión de los impuestos diferidos = Música de violines.

Sin duda, son razones de muchísimo peso para al menos valorar la posibilidad de contratar un plan de pensiones. Sin embargo, como suele pasar con todo lo que parece demasiado bueno para ser verdad, también hay algunos inconvenientes. El papel lo aguanta todo; la realidad, no.

Siendo sincero, soy bastante reacio a los planes de pensiones. En mi sesgada y no solicitada opinión de hoy, parto de la base de que la mayoría de los planes de pensiones comercializados por los bancos tienen dos características comunes: son muy caros (comisiones altas) y ofrecen una rentabilidad pírrica (no se acercan ni de lejos a la de un índice bursátil global).

Hay un estudio del IESE que lo corrobora. Concluye que durante el período comprendido entre el año 2000 y el 2015 la rentabilidad de los planes de pensiones de renta variable mixta en España fue del 1,40%, mientras que los índices comparables (MSCI World y Meryl Lynch de renta fija europea) crecieron un 4,87%.

La diferencia es abismal y no hay argumentos que puedan justificarla.

Sin embargo, últimamente están apareciendo en el mercado planes de pensiones indexados a índices bursátiles con muy bajas comisiones (por ejemplo, los de Indexa Capital, Finizens o, más recientemente, inbestMe), por lo que este inconveniente podemos evitarlo no contratando los planes de pensiones que ofertan la mayoría de entidades bancarias.

El segundo gran inconveniente que veo a los planes de pensiones es que son productos con una liquidez muy reducida. Al estar pensados para la jubilación, no podrás rescatarlos antes a no ser que ocurra una desgracia (invalidez laboral, enfermedad grave, muerte del partícipe, convertirte en parado de larga duración…) o pasen diez años desde tu aportación.

Ojo porque esto último tiene truco y no significa que puedas rescatar tu plan de pensiones pasados diez años, sino que el año 10 puedes retirar lo que aportaste el año 1, el año 11 lo que aportaste el año 2 y así sucesivamente. Esta iliquidez podría acarrearnos algún quebradero de cabeza en el futuro.

Este problema se agrava si consideramos el hachazo fiscal que nos metería Hacienda si el día de mañana decidiésemos rescatar el plan de pensiones de golpe. Como te indicábamos más arriba, sus frutos se consideran rentas del trabajo (y no del capital), por lo que si rescatamos una suma importante de dinero en un solo año el sablazo de Papá Estado en la declaración de la renta del año próximo podría tener proporciones dantescas.

Todos sabemos que para evitar este palo fiscal hay que rescatar el dinero poco a poco y no de golpe, pero también sabemos que el futuro es incierto y no tenemos ni idea de lo que nos depara. Una enfermedad grave o una emergencia económica, por ejemplo, podrían poner patas arriba todos nuestros cálculos financieros y obligarnos a tomar una decisión fiscalmente desastrosa.

Pero sin lugar a dudas, el principal hándicap que le encuentro a los planes de pensiones es la incertidumbre legal que les rodea.

Teniendo en cuenta la situación actual de las pensiones públicas, no podemos descartar que el político de turno del futuro tenga la genial idea de meterle mano a los planes de pensiones privados, «un producto financiero hecho para los ricos», de cambiarle la fiscalizad o de aprobar cualquier medida que perjudique al partícipe. Seguro que una horda de fans le aplaudirían. O quizás me estoy pasando de frenada con esto, no lo sé. No me fío ni un pelo.

Entonces, ¿merece la pena un plan de pensiones?

Como toda pregunta complicada, merece una respuesta complicada: depende. Para empezar, depende de tus circunstancias personales/familiares y de cuánto dinero ganes. Si solo ganas 1.000-1.200 euros netos al mes, no creo que sea la mejor inversión posible. Pero si estás por encima de los 36k anuales o tu tipo marginal es del 45%, puedes valorarlo. También si eres autónomo te puede beneficiar fiscalmente a corto plazo.

En cualquier caso, nunca contemplaría la opción de invertir el 100% de los ahorros en este producto. Quizás se podría usar como complemento a los fondos de inversión y así diversificar el tema fiscal (rentas del trabajo junto con rentas del capital), pero siempre que sepamos elegir el plan de pensiones adecuado (con bajas comisiones y, preferiblemente, indexado).

No obstante, hay que valorar seriamente sus inconvenientes, sobre todo en lo que tiene que ver con la incertidumbre, tanto a nivel personal (no sabemos qué nos depara el futuro) como de su entorno legal (podrían cambiar los tipos del IRPF, la legislación de los planes de pensiones, tenemos los políticos que tenemos…).

Cuando pensamos en nuestra jubilación, nos queden los años que nos queden hasta ese momento, siempre confiamos en disfrutar del tiempo libre con la tranquilidad de tener una pensión que nos garantice vivir cómodamente. Sin embargo, ante la crisis demográfica y los problemas del modelo de la Seguridad Social, cada vez hay más dudas sobre las prestaciones públicas o las condiciones económicas que éstas dispondrán dentro de varias décadas.

Quizás por ello, en los últimos años han cobrado especial relevancia los planes de pensiones privados. Se trata de un instrumento financiero destinado al ahorro por el que vamos acumulando dinero para disponer de un buen monto en el momento de la jubilación (para comprar una vivienda, por ejemplo) o una renta mensual que complemente nuestra pensión pública.

¿Qué ocurre con la hucha de las pensiones?

Pero, ¿son realmente una buena idea estos planes de pensiones? ¿cuáles son las ventajas de estas herramientas? ¿y sus inconvenientes? He aquí la respuesta a todas estas cuestiones:

A favor de los planes de pensiones

Los bancos, el Gobierno y organismos como el FMI no hacen más que recomendarnos la contratación de esta clase de productos. Y entre los argumentos que suelen emplear, los más comunes son estos:

  • Beneficios fiscales a corto plazo: La ventaja más inmediata de los fondos de pensiones es la deducción de hasta 8.000 euros en la base imponible del IRPF por la cantidad que hayamos aportado a estos instrumentos. Eso sí, deberemos tener en cuenta que ese límite se puede reducir en caso de que cobremos menos (el 30% de todos los rendimientos de trabajo) o ampliar a otros 2.500 euros más aportados al cónyuge si éste no gana más de 8.000 euros. Precisamente por este aspecto son muchos los que hacen aportaciones extraordinarias a finales de año para poder cuadrar sus cuentas de cara a la siguiente declaración de la Renta.
  • Mayor motivación al ahorro: La forma de ir sumando dinero a nuestro fondo de pensiones es doble: por aportaciones periódicas y mediante aportaciones extraordinarias. Lo ideal es programar el ahorro mes a mes de una pequeña cantidad (100, 200 o 300 euros) que no se noten (demasiado) en nuestros bolsillos y que, a diferencia de otros modos de ahorro en que debemos guardar ese dinero proactivamente, no nos daremos ni cuenta.
  • Rentabilidad frente al ‘colchón’ de toda la vida: Los planes de pensiones presentan una estructura parecida a la de los fondos de inversión, con nuestro dinero moviéndose en distintos activos como bonos o acciones de toda clase. Seremos nosotros los que decidiremos qué tipo de perfil queremos adoptar, si más agresivo o más conservador, pero en cualquier caso se nos prometen rentabilidades muy superiores a las de una cuenta de ahorros al uso y, por supuesto, mucho más que guardar el dinero bajo la cama.
  • Complemento a la pensión pública: Considerando los malos pronósticos de cara a las pensiones de la Seguridad Social, es más que atractivo pensar que tendremos una renta mensual, semestral, trimestral o anual que complemente nuestra pensión. Asimismo, ese dinero podremos recuperarlo todo de golpe (junto a los beneficios) en efectivo para podernos comprar una vivienda o pegarnos un merecido viaje. O ambas opciones a la vez, todo es posible.

En contra de los planes de pensiones

Pero no es oro todo lo que reluce. Y es que, en parejo a estas notorias ventajas, existen también factores que animan a pensar que un fondo de pensiones no es la mejor idea del planeta:

  • Impuestos al retirar el dinero: Hemos hablado de las ventajas fiscales que obtenemos cada año, pero la cosa se vuelve más complicada a la hora de recoger el dinero cuando nos jubilemos. Y es que, a la hora de rescatar el plan, todo el montante se integra en la base imponible (incluye tanto el dinero aportado como los beneficios), teniendo que pagar impuestos por ese dinero. Si tenemos en cuenta que los beneficios a largo plazo pueden ser relativamente altos, es posible que cambiemos de tipo marginal y tengamos que pagar un porcentaje mayor de tasas que si lo hubiéramos guardado bajo el colchón. En definitiva, podríamos acabar pagando en impuestos lo que hayamos conseguido ganar.
  • Liquidez: La liquidez es el principal problema de los planes de pensiones. Y es que, a diferencia de los fondos de inversión, no podremos retirar el dinero hasta el momento de la jubilación o en ciertas excepciones (paro prolongado, enfermedad grave, muerte o pasados 10 años desde la primera aportación).
  • Menos rentabilidad que un fondo de inversión: Tan solo hemos de comprobar que la rentabilidad media de los fondos de inversión es superior a la de los planes de pensiones; algo que no se justifica en tanto que ambos instrumentos operan de igual modo y ambos presentan iguales riesgos para el mismo perfil de inversión.
  • Comisiones: No debemos olvidarnos que los impuestos no son el único coste que vamos a tener que afrontar con nuestro plan de pensiones. Y es que, el banco o entidad de ahorro nos va a cobrar comisiones de gestión (1% anual) y otra comisión de depositaría (0,25%) que pueden llevarse gran parte de nuestros beneficios, especialmente a corto plazo.
  • Puedes perder el dinero: Se suelen vender como productos completamente seguros y a prueba de bombas, pero que nadie se confunda: un plan de pensiones no suele estar garantizado (los que lo son lo especifican claramente). En el resto de los casos se confía en que la inversión a largo plazo compense los ciclos económicos y evite las pérdidas.

¿Qué dicen los expertos?

Como ya hemos comentado, tanto los bancos como las aseguradoras, gobiernos y organismos internacionales promueven activamente esta clase de productos financieros. Pero no son de la misma opinión las organizaciones de protección del consumidor. La OCU explica al respecto que su consejo “es claro: no contrates un plan de pensiones, y si ya lo tienes, recomendamos que no realices nuevas aportaciones a estos productos”. Para esta asociación, si queremos ahorrar para la jubilación, lo que debemos hacer es invertir en una cartera diversificada a largo plazo.

Cómo rescatar tu plan de pensiones y evitar el hachazo fiscal de Hacienda

Lo más habitual al contratar un plan de pensiones es pensar en todo lo que te vas a ahorrar en la declaración de la renta con tus aportaciones. La realidad es que los planes de pensiones pagan impuestos, y muchos en comparación con otros productos como los fondos de inversión.

¿Tienes preguntas sobre Planes de Pensiones? Te las resolvemos aquí.

Con un fondo de inversión la forma de rescatarlo no influye sobre su fiscalidad. Con un plan de pensiones no pasa lo mismo y la diferencia pueden ser miles de euros en impuestos. Es más, elige mal y puedes dilapidar los beneficios del mejor plan.

Simulador rescate plan de pensiones

Si quieres hacerte una idea de la retención de Hacienda por rescatar un plan de pensiones, puedes utilizar este simulador de rescate, que te indicará cuántos impuestos pagas por rescatar el plan en forma de capital o en forma de rentas. La herramienta es muy sencilla y en pocos segundos podrás saber de un vistazo cuántos impuestos pagarás por rescatar tu inversión.

Cómo rescatar un plan de pensiones sin pagar a Hacienda

¿Se puede eludir a Hacienda al recuperar el dinero del plan de pensiones? La respuesta es clara: no. Es más, aunque lo intentes no lo conseguirás. Puedes probar a no incluir los ahorros del plan en tu declaración de la renta pero es muy fácil que la Agencia Tributaria lo detecte. Y es que al final el banco enviará estos datos a la AEAT para confeccionar tu declaración de IRPF.

Por so mismo, más que pensar en no pagar impuestos al cobrar el plan de pensiones, debería pensar en cómo reducir la factura fiscal. En otras palabras, evitar el hachazo de Hacienda al recuperar el plan de pensiones, como titulamos en el artículo. Porque si algo debes tener claro es que la AEAT va a cobrar su parte sí o sí.

Cómo rescatar un plan de pensiones

Como ahorrador puedes elegir el momento de rescatar tu plan de pensiones y forma en la que quieres hacerlo. Y es que hay más de un modo de cobrar los ahorros de toda tu vida.

Una vez llegado el momento puedes recuperar tu plan de pensiones de varias formas diferentes:

  • Rescate en forma de capital. Esto supone cobrar el plan de pensiones todo de golpe.
  • Rescate en forma de renta. Así cobrarías una cantidad al mes, de forma trimestral, semestral… En la mayoría de casos podrás marcar tú la periodicidad y también cuándo dinero queires retirar en cada mensualidad. Esta es una modalidad de rescate parcial del plan de pensiones, ya que no acceder a todo el dinero cuando te jubilas.
  • Rescate de forma mixta, que mezcla las dos anteriores. En este caso el rescate también será parcial.
  • Rescate del plan de pensiones en forma de renta vitalicia. Esta es la opción para quienes no quieren sobresaltos. En lugar de ir cobrando el plan hasta que se agote el dinero, se llega a un acuerdo con la entidad para que haga cálculos y estire ese dinero.

En todos los casos salvo en el último, el dinero pasará a integrarse dentro de las rentas del trabajo y no del ahorro, como ocurre con los fondos de inversión o las acciones, por ejemplo. Y ahí es donde radica la clave la fiscalidad del rescate de los planes de pensiones.

¿Sabes cuánto tendrás de pensión cuando te jubiles?:

Los impuestos del plan de pensiones dependerá de la forma de rescate que elijas. Lo que no cambia es el tipo de renta que el plan de pensiones es en el IRPF. En otras palabras, que formará parte de las rentas del trabajo y no de las rentas del ahorro.

A efectos prácticos, esto implica que se aplicará una escala fiscal diferente al hacer la declaración de la renta.

Aquí puedes ver la diferencia:

Ambas tablas se aplican de forma progresiva, de manera que sólo pagarás el tipo máximo del 45% (será mayor dependiendo de la comunidad autónoma) para lo que supere los 60.000 euros y ahí está precisamente el problema para los planes de pensiones.

Las siguientes tablas de cazadividendos.com muestran cuánto pagarías en casa caso y cómo dependiendo de los ingresos, la balanza se inclina del lado de las rentas del ahorro claramente.

Que el plan de pensiones tribute como renta del trabajo en la declaración de IRPF tiene una consecuencia más. Toda renta del trabajo está sujeta a retenciones de IRPF y la de los planes de pensiones también. A efectos prácticos esto quiere decir que deberás comunicar a la gestora tu situación personal y familiar para que determine el tipo de retención sobre el rescate del plan de pensiones.

Además, la fiscalidad del rescate de los planes de pensiones tiene un truco adicional. Y es que pagarás impuestos por todo el dinero del plan, que incluye los posibles beneficios más el dinero que hayas aportado. Por el contrario, con un fondo de inversión no pagarás dinero a Hacienda por las ganancias. La diferencia es enorme.

Capital o rentas ¿Con cuál pagas menos impuestos?

Al recuperar tu plan de pensiones no debes perder de vista que el capital que rescates se sumará a tu pensión pública o tu salario, si optas por recuperarlo nada más jubilarte.

Si no tienes claro cuánto cobrarás de pensión, aquí puedes calcularlo

Y este es el primer consejo para que Hacienda no se quede el dinero de tu plan de pensiones. Nunca lo rescates el mismo año en el que te jubilas. ¿El motivo? Tu salario seguramente sea mayor que tu pensión pública y así será fácil que tributes por las escalas más altas del impuesto.

Por eso mismo también hay que tener cuidado al rescatar tu plan de pensiones en forma de capital, porque es muy fácil que pagues de más y que tu tipo marginal sea el máximo. Para evitarlo en su momento se creó una ventaja fiscal que hoy es sólo parcial. Y es que si recuperas todo tu dinero junto los derechos consolidados generados hasta 2007 cuentan con una exención del 40% en el IRPF (en el País Vasco no hay restricción temporal).

Eso sí, sólo podrás aplicar esa ventaja el año de la jubilación y los tres siguientes. Para que entiendas mejor su efecto, si recuperas 100.000 euros de tu plan y el 50% es anterior a 2007, la Agencia Tributaria sólo tendría en cuenta 30.000 euros a efectos de sumarlos al IRPF.

Ese será el dinero que se sume a al resto de tus rentas del trabajo para tributar según tu tipo marginal de tramos generales de IRPF. El resultado, de nuevo, es que será fácil que tu tipo marginal sea el más alto y pagues más impuestos que si optases por recuperar el dinero poco a poco.

Además, te en cuenta que mientras no recuperes tu dinero del plan de pensiones, éste seguirá generando rendimientos. Si optas por rescatarlo como capital, tendrás que ser tú quien lo haga.

Para averiguar cuánto puedes rescatar de tu plan en función de lo que ahorres al mes, usa esta píldora.

Cuándo se puede recuperar un plan de pensiones

Los panes de pensiones están pensados para ahorrar a largo plazo, especialmente para la jubilación. La última reforma permite recuperar el plan de pensiones al cabo de 10 años, pero sólo a partir de 2025.

A este supuesto se suman otros once casos en los que podrás recuperar el plan de pensiones antes de jubilarte. Entre los supuestos figura el rescate del plan de pensiones por fallacimiento del partícipe. Cuando esto sucede, el plan pasará a los herederos.

Los planes de pensiones están asociados al ahorro fiscal, pero esto sólo se aplica a las aportaciones. La tributación del rescate del plan de pensiones es bien diferente y poco tiene que ver con pagar menos impuestos. Te descubrimos los impuestos que hay que pagar al recuperar tu plan de pensiones y qué formula usar para que Hacienda no se quede con tus ahorros

A la hora de abordar la fiscalidad de los planes de pensiones debemos distinguir entre las aportaciones y el momento del rescate. En un post anterior ya hablamos sobre como tributan las aportaciones a planes de pensiones en el IRPF, así que en esta ocasión nos centraremos en el momento de recuperar el dinero invertido a lo largo de los años cuando llega la jubilación. En otras palabras, cómo tributa el rescate del plan de pensiones en la renta..

La fiscalidad de los planes de pensiones está diferida al momento de su rescate. Eso quiere decir que no habrá que pagar impuestos hasta recuperar el dinero. Su ventaja fiscal es que durante la vida de este producto financiero podremos deducir por las aportaciones al plan de pensiones restándolas a nuestra base imponible y no tendremos que pagar impuestos por los rendimientos que este pueda generar. Será al rescate del plan de pensiones cuando debamos tributar por las ganancias que hayamos obtenido. Eso sí, dependiendo de la forma en la que rescatemos los derechos consolidados habrá que pagar más o menos impuestos a Hacienda.

El término derecho consolidado es uno de los que debes meterte en la cabeza. Se refiere a las aportaciones que hayas realizado más los beneficios que el plan de pensiones pueda acumular. Al tributar por el plan de pensiones, pagarás impuestos en la renta en función de esos derechos, que equivalen al valor liquidativo del plan. Lo que a ti te interesa es que al recuperar el plan pagarás por el ahorro más los beneficios. Es decir, también tributarán las aportaciones realizadas.

A modo de resume y para que entiendas como funciona un plan de pensiones, durante la vida del producto irás aportando dinero que el plan invertirá. Mientras tanto ese dinero que inviertas te servirá para pagar menos impuestos en la declaración de la renta. Pasado un tiempo podrás recuperar el capital, aunque la forma del rescate plan de pensiones influirá también en la cantidad de impuestos que tengas que pagar. Pero antes, vamos a ver cuándo puedes recuperar tus ahorros.

Cuándo se puede rescatar el plan de pensiones

Lo primero que debes saber es cuándo podrás rescatar tu plan de pensiones. A diferencia de otras inversiones a largo plazo para la jubilación, los planes de pensiones sólo se pueden recuperar en determinados momentos marcados por ley.

La falta de liquidez es una de las características de los planes. El rescate del plan está limitado, primero como contrapunto a los beneficios fiscales durante las aportaciones, y segundo como medida de control frente al español medio. De esta forma se evita que el ahorrador retire el dinero a las primeras de cambio en cuanto tenga alguna necesidad.
Los supuestos para poder rescatar un plan de pensiones son los siguientes:

Jubilación del beneficiario

Este es el principal motivo del rescate y para lo que están hechos los planes de pensiones, que son un complemento a la pensión pública.

En este sentido hay una cosa que debes tener clara: no hay por qué rescatar el plan nada más jubilarte. Puedes acceder al pensión pública y optar por no rescatar el dinero del plan en ese momento. De hecho, hacerlo es uno de los errores más habituales al recuperar el plan de pensiones.

Cuando rescatar el plan de pensiones antes de tiempo

La jubilación es la forma tradicional de acceder al dinero del plan de pensiones, pero hay otras que te permitirán hacerte con el plan sin llegar a jubilarte.

Invalidez laboral total del beneficiario

Esta invalidez debe acreditarse debidamente y ser total y permanente para la profesión habitual o invalidez absoluta o gran invalidez para desarrollar cualquier tipo de trabajo será posible recuperar el plan de pensiones.

También en caso de enfermedad grave podrás recuperar tu dinero.

Fallecimiento del beneficiario

En caso de fallecimiento del beneficiario, el plan será para sus herederos, que podrán recuperarlo si así lo desea. También pueden mantener el plan o cambiarlo de banco si prefieren.

Paro de larga duración

La situación de desempleo también permite rescatar el plan de pensiones antes de tiempo. Eso sí, deberá ser superior a doce meses y se podrá aplicar también a los autónomos.

Además, no se podrá recuperar el plan si se percibe la prestación por desempleo, aunque sí con el subsidio

Para evitar el desahucio de la vivienda

Esta opción no aplica desde noviembre de 2017, aunque se sigue estudiando recuperarla. En este caso, si te iban a embargar la casa podías rescatar un plan de pensiones, pero con una importante condición: el dinero acumulado debía asegurar el pago de la deuda. Dicho de otra forma, si con lo que tienes ahorrado no podías hacer frente a los atrasos de la hipoteca o la deuda que tengas, el dinero del plan no se podía tocar

Pasados 10 años desde la primera aportación

Esta es una de las novedades introducidas por la reforma fiscal de 2015, aunque no ha sido hasta 2017 cuando se le ha dado forma definitiva. Así, desde el 1 de enero de 2025 se podrá recuperar el dinero de plan una vez hayan transcurrido 10 años desde la primera aportación. Esto quiere decir que el dinero aportado en 2015 se podrá recuperar junto con los beneficios que haya generado hasta el 31 de diciembre 2025. ¿Quieres saber más? Aquí te explicamos cómo funciona.

Sólo en estos casos podrás recuperar el plan de pensiones. Como puedes ver, hay pocos supuestos para rescatar el plan de pensiones antes de tiempo.

Cómo solicitar al banco el dinero del plan de pensiones

Bien sea para recuperar el dinero al jubilarse o para rescatar el plan de pensiones antes de tiempo, habrá que dirigirse al banco para pedirlo. El trámite es más sencillo de lo que pueda parecer. Bastará con indicar en la sucursal que quieres acceder al plan de pensiones. Sólo en caso de que sea un rescate anticipado habrá que justificar el motivo.

Una vez solicites hacer efectivo el plan de pensiones sólo tendrás que indicar la forma del rescate del plan. En otras palabras, cómo quieres cobrar el dinero del fondo de pensiones. Puedes elegir entre tres modalidades, como explicamos a continuación. La fiscalidad del rescate del plan de pensiones será diferente en cada caso.

Cómo tributa el rescate del plan de pensiones

Antes de examinar la fiscalidad del rescate del plan pensiones según la modalidad que elijas para recuperar el dinero, hay dos cuestiones básicas que debes tener en cuenta. La primera es que los planes de pensiones tributan como rendimiento del trabajo y la segunda es que pagarás impuestos por todo lo ahorrado, no sólo por los beneficios.

En el primero de los casos, el resultado es que a los planes de pensiones se les aplicarán unos tipos de IRPF diferentes a los de otros productos como fondos

La diferencia puede parecer poca hasta que se hacen números como los de cazadividendos.

La segunda desventaja fiscal de los planes de pensiones es todavía más sangrante. En un fondo habrá que pagar impuestos por la diferencia entre el valor de adquisición de las participaciones y su valor de venta. Sólo si hay beneficios habrá que pagar impuestos. Con el plan de pensiones tributarás por el total de lo que tengas, sin cálculos añadidos. Si hay 220.000 euros en el plan, pagarás impuestos en la renta por ese dinero. Da igual si 200.000 euros son ahorros y sólo 20.000 son beneficios. Es más, puedes pagar impuestos aunque hayas perdido dinero con tu plan de pensiones.

Formas de rescate del plan de pensiones

Conviene recordar que en principio y salvo contadas excepciones los planes de pensiones sólo se podrán recuperar en el momento de la jubilación. Al hacerlo existen cuatro alternativas:

  • En forma de capital: en este caso se cobran todos los derechos consolidados (esto es, las aportaciones más los rendimientos) de una sola vez y mediante un pago único.
  • En forma de renta: es la más habitual y supone la percepción periódica, bien mensual, trimestral, semestral o anual, de una cantidad ya pactada a decisión del titular. La ventaja es que se podrá proceder a la liquidación total del salto pendiente en cualquier momento.
  • En forma mixta: una parte se recupera en forma de capital y la otra en forma de renta.
  • En forma de renta asegurada o de seguros: esta fórmula es menos habitual. Con ella se cobraría una renta vitalicia independientemente del capital que haya en el plan. Lo que suelen hacer las entidades es estimar una renta mensual o anual en función del dinero que hay en el plan y la esperanza de vida de la persona.

¿Cómo tributan estas formas de rescate del plan de pensiones? Cada una tiene sus ventajas e inconvenientes, además de hacerte pagar más o menos impuestos, que quizás es lo más importante. Lo que no cambia en ningún caso es que el dinero del plan de pensiones tributa como renta del trabajo y uno como renta del ahorro.

Rescate del plan de pensiones en forma de capital

Recuperar el dinero del plan de golpe es la opción de quienes tienen en mente un gran viaje o alguna operación de inversión. No es la fórmula más habitual, pero aún así conviene tener en cuenta porque el rescate del plan de pensiones en forma de capital está parcialmente bonificado o por lo menos lo estaba hasta la última reforma, que ha establecido un periodo transitorio para esta ventaja.

En concreto, se podrá aplicar una reducción del 40% sobre la parte de la prestación ligada a las aportaciones anteriores a 2007 siempre que hayan transcurrido más de dos años desde la primera aportación (algo que ahora mismo se cumpliría en cualquier caso). La reforma fiscal de 2007 fue la que eliminó esta reducción con carácter general y como verás más adelante, la reforma fiscal termina también con la bonificación transitoria del 40% para el dinero acumulado antes de 2007.

La reforma fiscal pone fin definitivamente a esta ventaja, aunque establece un periodo transitorio para quienes se hayan jubilado en los últimos años o vayan a hacerlo próximamente. El calendario para el final de la reducción del 40% por rescatar el plan de golpe es el siguiente:

  • Jubilados en 2017 y más adelante. Quienes se jubilen en 2017 van a poder practicar la reducción del 40% durante un máximo de tres años. Es decir, el año de su jubilación y los dos años siguientes.
  • Jubilados entre 2009 y 2014. Quienes se hayan jubilado entre 2009 y 2014 podrán recuperar su dinero en forma de capital durante ocho años desde que se jubilen y todavía disfrutar de este beneficio. Recuerda que el plan no hay por qué rescatarlo inmediatamente tras la jubilación. De hecho, hacerlo puede ser una pésima idea.
  • Jubilados antes de 2008. En este caso si no rescataron el dinero antes del 31 de diciembre de 2016, ya perdieron la posibilidad de aplicar la reducción del 40% al dinero del plan de pensiones.

El País Vasco supone la única excepción a esta norma general, ya que su fiscalidad sigue manteniendo esta reducción del 40%.
Lo que no debemos perder de vista a la hora de planificar el rescate del plan de pensiones son las implicaciones de cobrarlo como capital y no como renta. Y es que al recuperar así el dinero tu base imponible crecerá de golpe y puede llevarte a tributar en los tramos de IRPF más altos. Y es que el dinero del plan de pensiones no tributa al tipo de la renta del ahorro como lo hace el de los fondos de inversión, depósitos y otros productos financieros, sino que lo hace al tipo marginal que nos corresponda, como los rendimientos del trabajo.

La escala a aplicar en la renta 2017::

  • Base liquidable hasta 12.450 euros – 19%
  • Base liquidable entre 12.451 y 20.200 euros – 24%
  • Base liquidable entre 20.201 y 34.000 euros – 30%
  • Base liquidable entre 34.001 y 60.000 euros – 37%
  • Base liquidable superior a 60.000 euros – 45%

Dicho de otra forma, que se suma a la base imponible que ya forma nuestro sueldo y el resultado es que pasaremos a pagar impuestos en los tramos más altos.

Sólo imagínate que te has jubilado en mayo de 2017 y has ganado ese año 20.000 euros. Con la tabla anterior y sin tener en cuenta los mínimos personales que deberás aplicar, estarías en un tipo marginal (el máximo que vas a pagar del 30%). Ahora imagina que a esos 20.0000 euros les sumas de golpe 100.000 del plan de pensiones que serían 80.000 una vez descontada la bonificación del 40%. El resultado es que tu base imponible, el dinero por el que pagarás impuestos, sube de golpe hasta los 100.000 euros y con ello tu tipo marginal se dispara al 47%. Ahora haz cálculos, usa un simulador del rescate del plan de pensiones y piensa si merece o no la pena recuperar tu dinero en forma de capital.

Rescate del plan de pensiones en forma de renta

Si optamos por rescatar el plan de pensiones en forma de renta, ésta se considerará como un rendimiento del trabajo y por lo tanto habrá que tributar por él según lo que marquen las tablas de IRPF, desde el 19% hasta el 45% en la renta 2017.

La desventaja en este caso es que pagaremos impuestos por nuestros derechos consolidados, es decir, no sólo por el beneficio de las inversiones, sino que también por el dinero aportado. Este es el gran truco de la fiscalidad del plan de pensiones. Cualquier ventaja de los planes en la renta desaparece sólo por su efecto.

Esto supone un enorme perjuicio respecto a otras fórmulas para recuperar el dinero del plan de pensiones. Ten en cuenta que en el caso de los fondos de inversión sólo pagarás por las ganancias, no por el total aportado. Este es otro de los precios a pagar por las ventajas fiscales que tienen los planes de pensiones para las aportaciones. Lo que conviene es hacer cuentas porque no importa cuánto desgrava un plan de pensiones si después vamos a perder ese dinero que hemos ahorrado y mucho más al pagar impuestos por recuperarlo. Y en este punto ni si quiera el mejor plan de pensiones puede superar el handicap de pagar por el total de lo invertido frente a tributar solo por los beneficios. Sólo en el caso de reinvertir la desgravación del plan de pensiones podría haber una pequeña disputa, como señalan desde planes y pensiones.

¿Y el tipo a pagar? Tributar como renta del trabajo, es decir, al tipo de IRPF frente a los tipos del ahorro puede suponer una ventaja o una desventaja según se mire. Lo que dice la teoría es que si rescatases el plan como renta del ahorro tributarías al tipo intermedio, fijado en el 21% según la tablas para el ahorro.

Base imponible del ahorro en el IRPF 2017:

  • Entre 0 a 5.999 euros – 19%
  • Entre 6.000 euros 49.999 euros – 21%
  • A partir de 50.000 euros – 23%

El rescate mixto implica, como su propio nombre indica, juntar ambas alternativas y puede ser la mejor opción. La clave para saber cómo rescatar el plan de pensiones es enfrentar la dos opciones a la calculadora.

Capital o renta ¿Qué opción elegir para rescatar el plan de pensiones?

Esta es la gran pregunta ¿cómo rescato el plan de pensiones para pagar menos impuestos? La respuesta rápida es recupera el plan en forma de renta. Desde un punto de vista fiscal no hay color entre cobrar el plan pan de pensiones como capital o como renta.

Esto no quiere decir que siempre debas optar por esa fórmula. Si tienes importantes rentas anteriores a 2007 puedes aprovechar la exención si lo que quieres es disponer de dinero los primeros años tras jubilarte, que es cuando mejor salud tendrás. Al final se trata también de valorar tus circunstancias personales.

Hay una cosa que sí debes tener claro para pagar menos impuestos por tu plan de pensiones. Se trata de evitar cobrar el dinero de la jubilación nada más dejar de trabajar. Y es que ese año tus ingresos serán superiores porque tu salario será mayor que tu pensión pública. En este escenario es fácil que los tipos a aplicar en la renta también sean más altos. La traducción es que Hacienda se quedará con más dinero de tu fondo de pensiones.

Imagen – Images of Money y Andrés Nieto Porras en Flickr.com

Varios viandantes, ante un anuncio de planes de pensiones de una entidad bancaria. / RICARD CUGAT

Rescatar tu plan de pensiones puede ser un buen recurso para obtener un dinero extra, pero es una decisión que conviene meditar. De entrada has de saber si puedes acogerte a alguno de los supuestos que lo permiten (te los detallamos a continuación) y, después, evaluar cuál sería la mejor manera de hacerlo.

Los planes de pensiones son productos financieros de inversión y ahorro con un trato tributario específico y que pretende dirigirse a completar la pensión de su titular. A cambio de ese trato fiscal especial es una inversión de poca liquidez: el dinero será intocable salvo en determinados casos.

Ese tratamiento tributario varía en función del momento de rescate de ese capital invertido. El Consejo de Ministros ha aprobado este 2018 un real decreto que permitirá a partir del año 2025 recuperar las aportaciones realizadas 10 años antes a los planes de pensiones. Será posible recuperar ese año el total de las inversiones realizadas antes del 2015, y en años posteriores las aportaciones hechas al menos 10 años antes.

1. Supuestos para recuperar el dinero

Hasta el 2018, tan solo se permitía rescatar las aportaciones realizadas a los planes de pensiones una vez alcanzada la jubilación legal, o en los supuestos de enfermedad grave o paro de larga duración. Ahora se suma la posibilidad de rescate del dinero pasados al menos 10 años de esas aportaciones.

En todo caso, el capital recibido y los intereses deberán tributar en el IRPF como ingreso del año. Hay que recordar que la fiscalidad de los planes de pensiones está diferida al momento de su rescate. Eso quiere decir que no habrá que pagar impuestos hasta recuperar el dinero, por lo que solo es conveniente recuperarlo en un ejercicio con pocos ingresos o rescatarlo de manera paulatina. Estos son algunos de esos casos concretos en los que se puede avanzar la recuperación del plan de pensiones además de por jubilación:

Por enfermedad grave. En caso de incapacidad laboral total y permanente para la profesión habitual o invalidez absoluta o gran invalidez para desarrollar cualquier tipo de trabajo será posible recuperar el plan de pensiones. En caso de enfermedad grave también se puede acceder al dinero acumulado en el plan de pensiones más sus intereses.

Por muerte del partícipe. En caso de fallecimiento el plan de pensiones pasará a manos del cónyuge o los herederos, y estos podrán elegir entre rescatarlo o mantenerlo.

Por paro de larga duración. Los desempleados también podrán acceder al plan de pensiones de forma anticipada, aunque para ello deben acreditar que su situación de paro no es voluntaria.

Pasados 10 años de la contratación. A partir del 2025, se puede retirar el plan de pensiones siempre que hayan transcurrido 10 años desde la primera contribución. Este cambio normativo se introdujo en el 2015, pero no ha sido hasta el 2018 cuando se han articulado los mecanismos para acceder al dinero.

2. Plazos para rescatar las aportaciones

Con el nuevo marco legal se podrán rescatar a partir del 2025 las aportaciones con al menos 10 años de antigüedad, es decir, las realizadas hasta 2015. Las realizadas a partir del 2016 deberán esperar hasta el 2026 y así sucesivamente.

3. Escasa rentabilidad de los planes de pensiones

La medida aprobada por el Gobierno de Mariano Rajoy este 2018 es una respuesta al escaso atractivo de los planes de pensiones en los últimos años, que raramente superan el 3% de rentabilidad anual. Una mirada a la rentabilidad de este tipo de productos confirma que su mayor atractivo es el tratamiento fiscal, y normalmente solo es aconsejable para las rentas más altas (por encima de los 60.000 euros anuales). Además, en pocas ocasiones es interesante la recuperación del capital global ahorrado, dado que se pagarían impuestos por el total sumado a los ingresos totales del ejercicio.

4. Ventajas en el IRPF

El capital directamente invertido en el plan de pensiones reduce la base imponible del IRPF con un límite, que será la menor de las siguientes cantidades: 8.000 euros o el 30% de los rendimientos netos del trabajo y actividades económicas. Como consecuencia directa, se paga menos impuestos e incluso puede que se baje de tramo de retenciones, con lo que el ahorro será aún mayor, aunque esto dependerá de cada caso concreto.

5. Ojo con las comisiones

El reglamento de los planes y fondos de pensiones prevé a partir de este 2018 la sustitución de la típica comisión de gestión máxima de los planes de pensiones por un sistema de tres tramos en función de las diferentes políticas de inversión de los propios fondos.

En concreto, la comisión máxima de gestión de los fondos de renta fija se reduce hasta el 0,85%, mientras que en el caso de la renta fija mixta, el porcentaje máximo se reduce hasta el 1,3%. Para el resto de fondos (renta variable y fondos garantizados) la comisión de gestión máxima se mantiene en el 1,5%.

La comisión máxima media de los planes de pensiones debe ser del 1,25%. Las comisiones depositarias pasan a ser del 0,2%, con respecto al 0,25% anterior. En la práctica, en los planes de pensiones se pagan comisiones por la gestión del depósito y por las rentabilidades obtenidas. En un contexto de tipos bajos y elevadas comisiones, los fondos de pensiones pierden atractivo.

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