Perdida de orina

Contenidos

Compresas y pañales

¿Para qué sirven las compresas y pañales para incontinencia?

Las compresas y pañales para incontinencia están diseñados para absorber la pérdida involuntaria de orina, que se produce por la necesidad de miccionar y la imposibilidad de retenerla. Estos escapes se producen al reír, realizar esfuerzos, ejercicio físico o estornudar y causan en el afectado, problemas higiénicos, sociales y psíquicos, que influyen en la vida diaria del enfermo y eso conlleva una reducción de su calidad de vida.

No se considera una enfermedad como tal, sino que es la consecuencia de un desajuste que se produce en el llenado vesical y que se debe al padecimiento de diferentes enfermedades o cambios internos por el paso de los años, como pueden ser los problemas o daños neurológicos, la alteración del esfínter externo o de los músculos del suelo pélvico, así como por el fallo del esfínter interno debido a una relajación inapropiada o lesión orgánica.

¿Qué tipos de pérdidas hay?

La incontinencia urinaria es diferente en cada persona y puede causar distintos tipos de pérdida, la cual será la que determine qué tipo de compresa o pañal elegir, ya que el número de gotas dibujado en el paquete indica el tipo de pérdida. Por otra parte, la talla de la ropa interior desechable se debe elegir tomando como referencia la talla habitual del afectado. Además, se deben tener en cuenta variables como la movilidad, ya que las personas mayores que pasan mucho tiempo acostadas necesitarán productos especiales como los de Molicare o Molimed de Hartman. Los distintos tipos de incontinencia son los siguientes.

En primer lugar, la incontinencia urinaria de urgencia o “vejiga hiperactiva”, se da cuando aparece de repente la necesidad de orinar y desemboca en la imposibilidad de llegar a tiempo al baño. Las pérdidas que produce son leves o normales y se dan durante el sueño, cuando se toca el agua o se escucha cayendo o incluso al cambiar de postura. Suele presentarse en un 25 o 30% de los casos y se debe, en general, a una contracción involuntaria de la vejiga. Compresas y pañales para incontinencia, indicados para estos casos son: Indasec Discreet o Tena Men Escudo Protector.

En segundo lugar, la incontinencia urinaria de esfuerzo, es la causa más común de pérdidas, le ocurre a mujeres que han sufrido partos vaginales o que han experimentado cambios hormonales y a los hombres que han sido operados de la próstata. Las pérdidas se producen al caminar, al hacer ejercicios o cuando se estornuda o tose, debido a la presión que ejercen estos eventos y porque la vejiga o la uretra se han debilitado e impiden el correcto funcionamiento de los músculos del esfínter. Cuando el problema se agrava con el paso de los años se recomienda el uso de ropa interior desechable como Tena Men Premium Underwear Maxi o Tena Lady Pants Discreet, para que no interfiera con el día a día.

Y, en último lugar, la incontinencia urinaria por rebosamiento, la que se da por un fallo en la vejiga que provoca que nunca se vacíe por completo, conllevando pérdidas de orina en momentos inapropiados y de forma continua, es más frecuente en hombres, que pueden usar Molimed Protect for Men.

Consejos para quienes sufren pérdidas

Además de utilizar compresas y pañales para incontinencia, el sufrimiento que producen las pérdidas se puede prevenir y combatir, siguiendo una serie de recomendaciones que conllevan el cambio de vida del afectado, como los siguientes:

  1. No tomar alimentos que irriten la vejiga como los cítricos o verduras acidas, las uvas o la piña, la miel, los picantes o las bebidas carbonatadas, entre otros.
  2. Seguir una dieta rica en magnesio, principal relajante muscular que evita los espasmos de la vejiga; comer pescado y huevos, ricos en vitamina D, que contribuyen al fortalecimiento de los huesos; tomar un litro y medio de agua de manera espaciada durante el día y comer la fibra necesaria para evitar el estreñimiento y la incontinencia urinaria de esfuerzo.
  3. Evitar la ingesta de alcohol, ya que este aumenta la frecuencia urinaria y afecta a la percepción de las ganas de orinar, especialmente, la cerveza que es diurética.
  4. Combatir el sobrepeso, puesto que el exceso de kilos conlleva más pérdidas por la presión abdominal sobre el suelo pélvico.
  5. Dejar de fumar, dado que esta acción irrita la vejiga y es uno de los principales causantes del cáncer de vejiga.
  6. Para las mujeres se recomienda la realización de ejercicios de Kegel, para fortalecer el suelo pélvico durante la menopausia o el embarazo, teniendo en cuenta que estén adaptados según el caso.
  7. No tomar bebidas que contengan cafeína o teína, ya que contribuyen a hiperactividad del músculo detrusor y son un diurético muy potente.

¿Dónde comprar compresas y pañales para la incontinencia?

La madurez y los distintos cambios que sufre el cuerpo tras procesos hormonales o quirúrgicos, así como por el incremento del ritmo de vida o los cambios en la dieta, pueden provocar las pérdidas de orina debidas a la incontinencia. En el catálogo online de Dosfarma.com, se pueden comprar compresas y pañales para incontinenciaa buen precio y adaptadas a las necesidades de hombres y mujeres.

Bolas chinas: indicaciones y contraindicaciones de su uso

Transcripción del vídeo:

Hola, soy Laura Rojas, fisioterapeuta y colaboradora de Fisioterapia Online.

En este vídeo voy a hablarte de las indicaciones y contraindicaciones del uso de las bolas chinas.

Las bolas chinas son un dispositivo que podemos utilizar para mejorar el tono y la fuerza de los músculos de nuestro suelo pélvico.

Si quieres saber cómo y porqué, puedes ampliar información en este otro post: Bolas chinas: la guía más completa. Todo lo que siempre quisiste saber.

Su uso continuado en mujeres adultas y sanas puede mejorar considerablemente la irrigación sanguínea, la lubricación de la vagina y, con ello, mejorar la función sexual.

Pero no siempre pueden utilizarse las bolas chinas.

No están siempre indicadas y en este vídeo voy a explicarte cuándo es bueno y cuándo no es bueno usarlas.

Cómo funcionan las bolas chinas

Para empezar, quiero mostrarte una bola china.

No sé si las has visto alguna vez.

Bolita interna que maximiza la eficacia de las bolas chinas provocando la contracción involuntaria de las paredes vaginales. En Suelo Firme

Aquí puedes observar que hay distintos tamaños con distintos pesos, pero lo que quiero que veas, sobre todo, es el mecanismo de funcionamiento de la bola china.

Incluye en su interior una pequeña bolita que vibra y esto lo que hace es que nuestras paredes vaginales se contraigan de manera involuntaria.

Con ello vamos a aumentar el tono de la musculatura, vamos a aumentar el tono de la musculatura.

Este va a ser uno de los factores que haga que estén indicadas o no, como vas a ver después.

Además de aumentar el tono, lo que vamos a conseguir con las bolas chinas, si ejercitamos nuestro suelo pélvico con ellas en el interior de la vagina, es aumentar la dificultad del ejercicio de Kegel.

Al realizar una contracción con las bolas chinas en el interior, la bola china o las bolas chinas porque puedes utilizar una o dos, como te cuento en otro vídeo que puedes ver en este portal, vamos a aumentar la dificultad y vamos a ponérselo un poquito difícil al suelo pélvico: vamos a hacer que se contraiga con una resistencia, con un peso mayor que el de la gravedad.

Vamos a ver entonces cuándo están indicadas las bolas chinas.

Indicaciones de las bolas chinas en el tratamiento del suelo pélvico

Podemos diferenciar dos usos, el preventivo y el rehabilitador.

Terapia preventiva con el uso de bolas chinas

Antes de un embarazo

Como terapia preventiva, por ejemplo, si estás planeando quedarte embarazada, sería positivo que llegues a este momento crucial de la mejor manera posible.

Igual que probablemente te hayan dicho que hagas ejercicio para que durante el embarazo te sientas más activa, también tienes que ejercitar la musculatura del suelo pélvico.

Estos músculos tienen que llegar en el mejor estado a esa etapa.

Vas a poder realizar ejercicios de Kegel con las bolas chinas y mejorar el tono y la fuerza.

Tras el parto

Tras el parto, pero con cuidado, quiero decir, que debemos dejar que pase la cuarentena y no sólo eso, a lo mejor, después del paro y el embarazo tus músculos han quedado un poquito debilitados entonces no sería bueno que fuera la primera elección el uso de las bolas chinas.

Te recomiendo que en primer lugar visites a un fisioterapeuta de suelo pélvico que evalúe el tono y la fuerza de tus músculos y que diseñe un plan de entrenamiento adaptado a tus necesidades.

Pero, si él o ella lo considera oportuno, puedes utilizar las bolas chinas tras el parto para mejorar la fuerza de tu musculatura y el tono.

Sobrepeso u obesidad

También si sufres sobrepeso u obesidad estas sometiendo a tu suelo pélvico a unas presiones que puede que lo estén debilitando, entonces no sería una mala idea utilizar las bolas chinas para mejorar la fuerza.

Menopausia

También en la menopausia es muy frecuente, las mujeres empiezan a preocuparse porque a lo mejor aparecen pérdidas de orina, encuentran la musculatura un poco más débil, …

¿Puedo utilizar las bolas chinas?

Es probable que te hagan bien porque vas a mejorar la fuerza en estos músculos que por la pérdida de hormonas se debilitan en el periodo de la menopausia.

Deportistas de impacto

También las deportistas de impacto pueden correr el riesgo de que su periné se debilite.

Con el uso de las bolas chinas puedes mejorar la fuerza al realizar ejercicios de Kegel poniéndoselo más difícil al suelo pélvico.

Cantantes

Las cantantes, que someten al suelo pélvico a hiperpresiones debido al descenso repetido del diafragma.

Esos empujes pueden debilitar el suelo pélvico y vamos a intentar prevenir que se debiliten compensando con los ejercicios utilizando las bolas chinas.

Estreñimiento crónico

Si tienes estreñimiento crónico y tienes que realizar empujes al defecar también estás sometiendo al periné a unas presiones que pueden debilitarlo.

Si sufres de estreñimiento, aparte de otros consejos que también encontrarás en otros vídeos que puedes encontrar aquí en este portal, durante el estreñimiento, si se ha producido una debilidad del suelo pélvico, puedes utilizar las bolas para compensar esa debilidad y mejorar el tono y la fuerza.

Mujeres que deben cargar peso habitualmente

También las mujeres que deben cargar peso en su día a día, por trabajo o que practican deportes hiperpresivos como la halterofilia deben fortalecer la musculatura de su suelo pélvico.

Cirugía genitourinaria o pélvica

Y, por último, si has tenido una cirugía genitourinaria o pélvica, como una cirugía después de un prolapso, etc. pasado el tiempo prudencial, puedes utilizar las bolas chinas si te lo recomienda tu médico, tu ginecólogo o fisioterapeuta.

Uso de las bolas chinas como terapia coadyuvante en otros tratamientos

¿Cuándo podemos también utilizarlas?

Como tratamiento coadyuvante, es decir, de manera paralela a un tratamiento de suelo pélvico, como por ejemplo:

Si sufres incontinencia urinaria de esfuerzo

Incontinencia urinaria mixta

También tras el parto, como te decía, una vez superada la cuarentena y, ojo, habiendo pasado un examen con tu fisio que te haya visto que puedes ir un paso más allá en el fortalecimiento de tu suelo pélvico.

Disfunciones sexuales

También en las disfunciones sexuales por lo que te comentaba al principio, con la mejora de la irrigación y la lubricación vas a mejorar la función sexual considerablemente.

Haz click en la foto

Contraindicaciones del uso de bolas chinas

Cuándo no debes usar las bolas chinas

Y ¿cuándo no usar bolas chinas?

Este punto es especialmente importante.

Me gustaría reseñar que no todo sirve para todos, que habrá mujeres que no encuentren beneficios, sino que perjudique a su problema.

Durante el embarazo

Durante el embarazo mejor no utilizar bolas chinas.

Existen los ejercicios de Kegel, existen otros ejercicios que te muestro en otros vídeos que es mejor que realices esos ejercicios que introducir las bolas chinas durante el embarazo.

Durante la cuarentena ni en las primeras semanas tras el parto

Durante la cuarentena y en las primeras semanas tras el parto es mejor que tampoco las utilices puesto que esa musculatura primero debe mejorar su inflamación, etc. y ya más adelante utilizaremos las bolas si está indicado.

Hipertonía de suelo pélvico

Si hay hipertonía de suelo pélvico, es decir, si tus músculos tienen un tono muy alto no utilices las bolas chinas porque van a aumentar ese tono.

Durante la menstruación

También durante la menstruación, efectivamente, también durante este periodo del mes mejor no utilizar las bolas chinas y, por supuesto si sientes dolor.

Dolor

Si sientes dolor al introducirlas o al moverte sientes molestias, para de utilizarlas porque por alguna razón no te están beneficiando.

Es posible que tengas un tono alto o haya contracturas en esta musculatura por las que no va a beneficiarte en absoluto el uso de las bolas chinas.

Durante las relaciones sexuales

Tampoco durante las relaciones sexuales.

Las bolas no son un juguete erótico.

Desde el punto de vista de la Fisioterapia, son un accesorio para mejorar la fuerza y el tono.

Infección vaginal o urinaria

Tampoco si tienes una infección vaginal.

6 semanas tras cirugía genitourinaria o pélvica

Y, por último, si has tenido una operación, una cirugía pélvica o genitourinaria, durante las primeras seis semanas está contraindicado.

Esos tejidos primero tienen que mejorar la inflamación y no es el momento todavía de trabajar con las bolas chinas.

Espero que hayas aprendido con este vídeo, que hayas resuelto las dudas si pensabas utilizar las bolas chinas y que visites la página web www.ensuelofirme.com para ampliar tu conocimiento sobre el suelo pélvico.

Si quieres visitar más vídeos de este estilo y con más consejos, puedes encontrarlos aquí en este tu portal de Fisioterapia Online.

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Bolas chinas: todo lo que debes saber para disfrutar de sus beneficios

Aún a día de hoy los juguetes sexuales suelen suscitar cierto recelo. Tendemos a pensar que su único fin es proporcionarnos más placer durante las relaciones sexuales, o al menos hacer de ellas un momento más picante. Y aunque ese es su principal objetivo, lo cierto es que hay ciertos juguetes eróticos que tienen más usos fuera de la cama que dentro. Uno de ellos son las bolas chinas, dos pequeños accesorios que, entre otras cosas, nos pueden ayudar a fortalecer el suelo pélvico. Y no creas que esto es una novedad, pues estas bolas, también conocidas como ben wa o bolas de geisha, se utilizan desde hace siglos. Se cree que antiguamente las mujeres (especialmente las geishas, en Japón) las usaban para alcanzar el orgasmo.

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¿Y cómo lo conseguían? Aquí es donde debemos aclarar algo fundamental: las bolas chinas no proporcionan placer. No son un vibrador, sino pequeñas pesas que se introducen en la vagina y que nos pueden ayudar a fortalecer los músculos del suelo pélvico. Y esta fortaleza es precisamente la que nos proporcionará un mayor placer sexual.

Cómo usar las bolas chinas

Antes de ir al grano, conviene preguntarse: ¿para qué se utilizan las bolas chinas? Como hemos comentado ya, suelen tener una función terapéutica. Se suelen utilizar para fortalecer el suelo pélvico, que es el conjunto de músculos y ligamentos que sostienen la vejiga, la uretra, el útero, la vagina y el recto. El suelo pélvico puede verse debilitado tras un parto, por ejemplo, o simplemente por el paso del tiempo. Un suelo pélvico fuerte puede evitar la incontinencia urinaria, mejorar la lubricación, evitar el riesgo de prolapso y, en general, nos hace disfrutar más del sexo.

¿Cómo usar las bolas chinas? En realidad el mecanismo es muy sencillo: basta con introducirlas en la vagina, aunque hay que tener en cuenta que al principio pueden resultar molestas, por lo que es importante introducirlas con la ayuda de un lubricante. Su colocación es «similar» a la de un tampón: por fuera debemos dejar el cordón que nos permitirá extraerlas después.
Una vez dentro, la clave es moverse con ellas (pasear, salir a comprar, realizar con ellas ejercicios de Kegel…) pues esto hará que el pequeño peso que lleva cada una de las bolas en su interior choque contra ellas y se produzca en nuestro suelo pélvico una contracción. El conjunto de contracciones será lo que poco a poco fortaleza los músculos. Al principio, las bolas se suelen poner unos 15 – 20 minutos y unos tres días por semana. Después se pueden usar diariamente y hasta un máximo de media hora al día aproximadamente.

Dónde se compran las bolas chinas

Puedes encontrar bolas chinas tanto en la farmacia como en sex shops. También están disponibles en tiendas online, ya sea desde la web de marcas especializadas en su creación (Fun Factory, JoyBalls…) o bien a través de otros puntos de venta, como puede ser Amazon. Dependiendo de la opción de envío que selecciones, podrás recibir tu pedido en 24 horas y sin gastos de entrega. Además, los paquetes suelen entregrase con un envoltorio muy discreto, para que el contenido del paquete no sea visible.

Qué bolas chinas elegir

Podemos escoger diferentes tipos de bolas chinas dependiendo de su medida y su peso. Las bolas, fabricadas principalmente con silicona médica o hipoalergénica, suelen tener una medida de 35 – 40 milímetros de ancho. El paso ya varía algo más, pues puede ir desde los 28 a los 100 gramos e incluso más. Por lo general las encontrarás como «pequeñas», «medianas» o «grandes». ¿Lo ideal? Ir poco a poco. Si nunca has dado a luz y es la primera vez que vas a utilizar unas bolas chinas, puedes optar por las de menos tamaño y peso e ir cambiándolas gradualmente.
Al final es como ir al gimnasio: nuestro suelo pélvico necesita hacer pesas para fortalecerse. No conviene que el primer día trabajemos con una carga excesivamente pesada (pues, literalmente, te saldrán agujetas), sino ir poco a poco, de menos a más.

Nuestras recomendaciones:

RAVLOVE, ejercitador de suelo pélvico: el kit más completo y revolucionario para ejercitar el suelo pélvico y uno de los que mejores valoraciones recogen entre las mujeres que lo han probado. Estas bolas, realizadas en silicona de grado médico, te ayudan a fortalecer el suelo pélvico mediante la sutil vibración que emiten. Con tan solo 15 minutos al día y pocas semanas recuperarás la fuerza de tu suelo pélvico y podrás volver a disfrutar de las relaciones sexuales como antes. Cómpralo en Amazon por 18,99€.
FemmeFit, kit ejercitador del suelo pélvico: este kit consta de dos pesos progresivos con los que avanzar en tu entrenamiento del suelo pélvico a través de los ejercicios de Kegel. Ambos están hechos de silicona de grado médico, cuentan con un diseño ergonómico que se ajusta perfectamente al cuerpo de la mujer. Libres de hlalate, BPA, Dioxon y látex. Cómpralo en Amazon por 22,99€.
Peloo, bolas para ejercicios de Kegel: Otra forma óptima para iniciarte en los ejercicios de Kegel y en el fortalecimiento del suelo pélvio. Estas bolas chinas cuentan con excelentes opiniones, tienen un precio muy competitivo y son de alta calidad. Están hechas de silicona de grado médico. Este pack incluye 3 bolas de 3 pesos distintos para ajustarlo a tus entrenamientos y necesidades. Cómpralas en Amazon por 12,99€.

Si tu vida sexual ha perdido calidad después de dar a luz o tras el embarazo, si tienes problemas de incontenencia o si, simplemente, quieres mejorar el estado de tu suelo pélvico, las bolas chinas puede ser la solución para volver a fortalecer tus músculos, recuperar la calidad de tus relaciones sexuales y evitar futuros problemas, como el prolapso uterino. Gracias a los ejercicios de Kegel podrás ver una evolución progresiva en el fortalecimiento de la musculatura de tu suelo pélvico. La clave está en la constancia con tu entrenamiento, verás que los resultados no tardan en notarse. Si tienes dudas sobre los ejercicios que debes seguir para mejorar el estado de tu suelo pélvico, siempre puedes consultar con un profesional. Los fisioterapias especializados en la musculatura vaginal te podrán ayudar para resolver todas tus dudas con relación a los ejercicios de Kegel y los hipopresivos.

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Preevid

No se han encontrado ensayos que comparen el uso de bolas chinas versus conos vaginales como tratamiento para la incontinencia urinaria de esfuerzo (IUE) en mujeres.

Pero una revisión sistemática (RS) del 2015(1) evalúa el uso de conos o bolas vaginales para la mejora del rendimiento muscular del suelo pélvico y la continencia urinaria (IU) (incluida IUE) en mujeres en el post-parto. La RS no compara entre si las bolas y los conos, sino que los agrupa para compararlos con: con ningún tratamiento, placebo, tratamiento simulado o cualquier forma de entrenamiento muscular del suelo pélvico (EMSP), por ejemplo, fisioterapia individual o en grupo, o ejercicios de músculos del suelo pélvico en el hogar.

La RS considera que tanto los conos como las bolas son métodos similares al EMSP. Y que tanto el mecanismo de trabajo de las bolas como de los conos vaginales son similares: realizar contracciones reflejas o voluntarias de los músculos del suelo pélvico para evitar que se deslicen fuera y así mejorar la fuerza de los músculos del suelo pélvico.

Los criterios de inclusión de estudios en la RS fueron:

  • Uso de conos o bolas, frecuencia, duración y de cualquier método (combinado con ejercicios o no)
  • Conos o bolas de cualquier forma, tamaño, peso o marca.
  • Cualquier método de instrucción (asesorado por cualquier profesional de la salud o autodidacta por el material de información).

Solo un estudio cumplió los criterios de inclusión, y se volvieron a analizar sus datos originales, pero solo estudiaba el uso de conos vaginales. En un análisis por intención de tratar, en comparación con el grupo control, el grupo con conos mostró una tasa significativamente más baja de la incontinencia urinaria; en comparación con el grupo de ejercicio, la prevalencia fue similar. Sin embargo, la validez del análisis es limitado. La evidencia obtenida de esta RS es muy limitada. El uso de conos vaginales puede ser útil para la IU después del parto, pero se necesita más investigación.

El 95% de las pérdidas de orina se corrige con una sencilla operación de 10 minutos

Los partos, el exceso de peso y la menopausia favorecen la aparición de la incontinencia de esfuerzo La nueva técnica supone «el mayor avance de la cirugía benigna»

FERMÍN APEZTEGUIA Martes, 6 marzo 2007, 03:04

«Estamos probablemente ante el avance más importante que hemos conocido dentro de lo que se llama cirugía benigna. Antes, cuando me tocaba operar a una mujer afectada por incontinencia urinaria, siempre pensaba: ¿no llegará el momento en que aparezca algo más sencillo y eficaz para resolver un problema tan extendido como éste? ¿Tiene que haber algo!, me lamentaba. Efectivamente, ese momento ha llegado y he tenido la suerte de conocerlo».

El jefe de sección de Ginecología del hospital de Cruces, Javier Esteban, un cirujano de dilatada experiencia en el tratamiento de las pérdidas de orina, valora así la llegada de una nueva técnica quirúrgica que está llamada a convertirse en una «auténtica revolución» en el tratamiento de la incontinencia de esfuerzo, que es la más común y afecta a las mujeres.

Una sencilla intervención de diez minutos que se realiza por vía vaginal y permite dar de alta a la paciente en el mismo día sirve para corregir casi todos los casos. «Esta es de esas cosas en las que un remedio en apariencia pequeño sirve para resolver un problema grande, una complicación que afecta seriamente a la calidad de vida de las personas que la padecen».

Los urólogos distinguen tres tipos de pérdidas involuntarias de orina. La incontinencia de esfuerzo, la más habitual, está provocada por la pérdida de elasticidad y tensión de los músculos de la pelvis. Su aparición está ligada fundamentalmente a los partos, el exceso de peso y la menopausia, pero no solo. Muchas mujeres también la padecen como consecuencia del esfuerzo abdominal que suponen acciones tan cotidianas como toser, reírse, saltar hacer ejercicio o cargar todos los días con un carro de la compra.

La incontinencia de urgencia surge debido a una alteración en la parte del sistema nervioso que regula la micción; y luego existe una mixta, mezcla de las dos anteriores. Las nuevas mallas están pensadas exclusivamente para el tratamiento de la incontinencia de esfuerzo, que afecta a un 30% de las mujeres. «En realidad, una de cada dos ha tenido alguna pérdida a lo largo de su vida. Si esto se convierte en algo muy repetitivo, no queda más remedio que acostumbrarse a vivir con ello, que no es fácil, o tomar una solución».

Tercera generación

La cirugía ofrecía hasta hace diez años numerosas técnicas para resolver la incontinencia urinaria, lo que demuestra que en realidad ninguna de ellas era verdaderamente eficaz. De una o de otra forma, las operaciones buscaban corregir el ángulo existente entre la vejiga y la uretra para evitar que ésta última se desplazara con el mínimo esfuerzo y se produjeran los indeseables escapes. «Era muy incómodo operar y lo único que se transmitía de boca a boca era la idea de que aquello no iba bien; y era verdad», dice el experto.

La cirugía de mallas comenzó a practicarse hace una década. «Por fin, se consiguió intervenir por vía vaginal. Ya no había que abrir el abdomen, pero al principio -afirman los ginecólogos de Cruces-, tuvo sus complicaciones, sobre todo para enseñarla; hasta el punto de que en un centro, no diré de dónde, llegó a morirse una mujer».

Las mallas que han comenzado a colocarse a finales del año pasado constituyen la tercera generación del producto. Son de un tamaño reducido, de apenas ocho centímetros de largo y uno de ancho y se colocan de una manera muy sencilla en una intervención que dura de diez minutos a un cuarto de hora. La cirugía puede practicarse con anestesia local, aunque en algunos hospitales utilizan una sedación general.

La malla actual, cuatro veces más pequeña que los anteriores cabestrillos, consiste en una banda de un material sintético cuyos extremos está reforzados con unos filtros de fijación, que se adhieren a la piel. El dispositivo se coloca por detrás de la uretra, mediante la realización de un pequeño corte, y actúa como un muro de contención, evitando los desplazamientos de la vejiga y, por tanto, las pérdidas.

El riesgo de que se produzcan efectos secundarios es prácticamente nulo. «A veces, puede ocurrir el efecto contrario, que el dispositivo contraiga tanto la uretra que se produzca una retención de los líquidos, pero esto es muy raro».

Pérdidas de orina durante la menopausia

Las pérdidas involuntarias de orina es una de las consecuencias más frecuentes de la menopausia y se debe a que el descenso en la secreción de estrógenos hace que se debiliten los músculos que controlan la vejiga y la uretra. No obstante, este problema también puede estar causado por el desgarramiento de tejidos próximos a la vejiga y la vagina que se puede producir cuando se ha tenido uno o varios partos.

Cuando la pérdida de orina es leve y se produce tras realizar algún tipo de esfuerzo, como toser, estornudar, reír, levantar peso o subir escaleras se denomina incontinencia urinaria por esfuerzo. Sin embargo, también existe la incontinencia urinaria de urgencia, que se caracteriza porque ante los mismos estímulos se tienen unas ganas repentinas e incontenibles de orinar y no da tiempo a llegar al baño. En las mujeres obesas el problema se agrava ante la presión que la grasa abdominal ejerce sobre la vejiga.

La pérdida involuntaria de orina hace que muchas mujeres se sientan avergonzadas y hace que en ocasiones no sólo afecte a su relación de pareja, sino que empiecen a limitar su actividad social por miedo a que se produzca cuando se está en el cine, en un transporte público, en un ascensor o un centro comercial, por poner algún ejemplo. Y, de hecho, muchas mujeres ocultan el problema a los demás y se limitan a sufrirlo.

Tratamiento de las pérdidas de orina durante la menopausia

Sin embargo, han de ser conscientes de que la incontinencia urinaria puede tener solución y que para ello deben buscar la ayuda del médico. Existen muchos medicamentos que pueden ayudar a controlar la pérdida de orina, así como ejercicios físicos que permitan fortalecer los músculos que controlan la vejiga y la uretra (ejercicios de Kegel para fortalecer el duelo pélvico, por ejemplo).

Por último, si la causa es una lesión o un problema orgánico cabe la posibilidad de recurrir a una técnica quirúrgica que, además de ofrecer buenos resultados es sencilla y de rápida recuperación.

La pérdida de orina que sobreviene con la menopausia no debe ser en ningún caso un factor limitante de la calidad de vida y menos aún suponer un lastre emocional para las mujeres que la sufren.

Incontinencia urinaria

Medicamentos. Según el tipo de incontinencia que presente, su proveedor puede recetarle uno o más medicamentos. Estos fármacos ayudan a prevenir los espasmos musculares, relajan la vejiga y mejoran las funciones vesicales. Su proveedor puede ayudarle a aprender cómo tomar estos medicamentos y manejar sus efectos secundarios.

Cirugía. Si otros tratamientos no dan resultados, o si la incontinencia que padece es grave, su proveedor puede recomendarle una cirugía. El tipo de cirugía que se le realizará dependerá de:

  • El tipo de incontinencia que tiene (como incontinencia imperiosa, de esfuerzo o por rebosamiento)
  • La gravedad de sus síntomas
  • La causa (como un prolapso pélvico, una próstata agrandada, un útero agrandado u otras causas)

Si usted presenta incontinencia por rebosamiento o no puede vaciar completamente su vejiga, es posible que necesite usar un catéter. Puede utilizar un catéter que permanezca adentro a largo plazo o uno que le enseñen a ponerse y quitarse usted mismo.

Estimulación de los nervios vesicales. La incontinencia imperiosa y la frecuencia para orinar se pueden tratar algunas veces por medio de la estimulación nerviosa eléctrica. Las descargas de electricidad se usan para reprogramar los reflejos de la vejiga. En una técnica, el proveedor inserta un estimulador a través de la piel alrededor de un nervio en la pierna. Esto se realiza semanalmente en el consultorio del proveedor. Otro método usa un dispositivo implantado operado por baterías similar a un marcapasos que se coloca bajo la piel en la espalda baja.

Inyecciones de toxina botulínica (Botox). La incontinencia imperiosa se puede tratar algunas veces con una inyección de onabotulinumtoxina A (también conocida como Botox). La inyección relaja el músculo de la vejiga y aumenta la capacidad de almacenamiento de la vejiga. La inyección se administra a través de una sonda delgada con una cámara en un extremo (cistoscopio). En la mayoría de casos, el procedimiento se puede realizar en el consultorio del proveedor.

Es más que comprensible que a las mujeres que padecen problemas de incontinencia les preocupe sufrir alguna pérdida de orina durante sus encuentros íntimos: hasta un 24% de las mujeres que tienen patologías del suelo pélvico experimentan pérdidas durante las relaciones sexuales (y lo más probable es que no las reporten). La ansiedad que genera la posibilidad de tener un “accidente” puede disminuir el disfrute de las relaciones sexuales, o incluso acabar con la libido. Según la Fundación Americana de Enfermedades Urológicas (AFUD), 1/3 de las mujeres que padecen incontinencia de esfuerzo evitan la intimidad sexual por temor a sufrir alguna pérdida. Si esto te ocurre a ti, no deberías vivir con la angustia de la incontinencia en tu vida diaria. Existen varias medidas que puedes empezar a tomar ahora para impedir que la incontinencia se convierta en un lastre.

Entender el problema:

Para empezar es importante conocer qué ocasiona que sufras pérdidas de orina durante tus relaciones sexuales. La incontinencia coital se divide en 2 categorías diferentes –pérdidas de orina durante la penetración y pérdidas de orina durante el orgasmo– ocasionadas por dos tipos diferentes de incontinencia femenina.

Las pérdidas de orina durante la penetración ocurren cuando se introduce algo dentro la vagina y ejerce presión sobre la vejiga o uretra (el conducto por el que sale la orina). Este es un tipo de incontinencia de esfuerzo –los músculos del suelo pélvico no tienen fuerza suficiente para mantener el conducto cerrado si se ejerce una mayor presión sobre la vejiga– y puede ocurrir al toser, estornudar o tener relaciones sexuales.

Las pérdidas de orina durante el orgasmo ocurren debido a que los músculos de la vejiga se contraen de manera incontrolable, y se conoce como incontinencia por urgencia o vejiga hiperactiva (VH). No obstante, estudios recientes han descubierto que un suelo pélvico débil también contribuye a tener pérdidas de orina durante el orgasmo.

Tratar la incontinencia urinaria

Consulta con tu médico:
Diferentes estudios han demostrado que sólo el 3% de las mujeres toman la iniciativa de hablar con su médico sobre el problema de pérdidas de orina durante las relaciones sexuales. ¡No permitas que la vergüenza te impida tener una vida sexual plena! Tu médico sólo podrá ayudarte si conoce exactamente cuáles son los síntomas y con qué frecuencia experimentas dichas pérdidas. Lo más probable es que tu doctor quiera probar tratamientos diferentes según el tipo de incontinencia que padezcas. Las pérdidas de orina durante el orgasmo suelen responder bien a algunas medicaciones para la VH, pero si no explicas tus problemas específicos a tu médico no podrás recibir el tratamiento más eficaz. Tu médico incluso podría remitirte a un uro-ginecólogo, cuya especialidad es tratar a mujeres con problemas del tracto urinario.

¡Kegel, Kegel, Kegel!
Los ejercicios de Kegel, que contraen y relajan los músculos de tu suelo pélvico, son la solución más recomendada por los médicos para las patologías del suelo pélvico, y diversos estudios demuestran que las mujeres que tienen una rutina de ejercicios de Kegel regular tienen menos pérdidas durante las relaciones sexuales. Asegúrate de aprender la técnica de Kegel correctamente; también puedes consultar a tu ginecólogo para que te asesore sobre cómo practicar o utilizar un ejercitador de Kegel para ayudarte a identificar estos músculos.

Intenta estar en tu peso ideal
Tener sobrepeso aumenta las posibilidades de tener pérdidas, ya que el peso puede sobrecargar tu suelo pélvico y presionar la vejiga. Perder hasta un 7% de peso puede mejorar tu incontinencia. Consulta con tu médico sobre el régimen para perder peso –dieta y ejercicio– más adecuado para ti.

Combatir la incontinencia durante las relaciones sexuales

Habla con tu pareja
La incontinencia puede ser un tema embarazoso, en especial cuando afecta tu vida sexual. Aunque más de la mitad de las mujeres con incontinencia han expresado su inquietud de sufrir pérdidas durante las relaciones sexuales, y que ello pueda convertirse en un problema para su relación, a la mayoría de sus parejas no les preocupa. Charlar con tu pareja sobre las pérdidas es fundamental para mantener una vida sexual saludable, a la vez que tratas tu incontinencia; y hablar abiertamente sobre el problema puede incluso acercaros más: tu pareja querrá saber por qué has estado evadiendo las relaciones sexuales, y también ayudará a que incremente su interés por que te encuentres cómoda durante la intimidad. Aún más, contárselo hará que tengas más apoyo y motivación para alcanzar las metas de tu tratamiento.

Limita el consumo de bebidas antes de las relaciones sexuales
Intenta no beber nada, en particular cualquier bebida que pueda irritar la vejiga, una hora antes de tener relaciones sexuales. No obstante, debes mantenerte hidratada durante el resto del día, ya que la deshidratación también puede irritar la vejiga y empeorar las pérdidas.

Usa el servicio antes de tener relaciones sexuales
Visita el servicio justo antes de comenzar para reducir las posibilidades de experimentar pérdidas. Intenta el método de “orinar dos veces”: orina una primera vez; seguidamente relaja la vejiga por completo (algunas mujeres incluso se ponen de pie durante unos segundos) e intenta orinar de nuevo para asegurarte de haber expulsado la mayor cantidad posible.

Prueba nuevas posturas
Algunas posturas, como el misionero, ejercen más presión sobre la vejiga, así que aprovecha esto como una oportunidad para probar cosas diferentes. Como beneficio adicional, podéis descubrir una nueva postura favorita para hacer el amor y cambiar la rutina de la habitación. Colocarte encima te proporciona un mayor control de los músculos de tu suelo pélvico y el esfuerzo que ejerces sobre tu vejiga (sin olvidar que tiene más posibilidades de encontrar el punto G); y la penetración por detrás ejerce menos presión sobre tu vejiga y uretra. ¡Experimentad un poco hasta que encontréis la postura que más disfrutéis!

Haz una pausa para ir al servicio
No te avergüences si necesitas hacer una pausa durante tus relaciones sexuales: entre los juegos preliminares y la penetración, y/o entre la penetración y acurrucarse. Las relaciones sexuales no son una carrera, ambos debéis tomaros tanto tiempo como necesitéis y disfrutar de la intimidad que implica estar juntos.

Inténtalo en la ducha
Si eres más atrevida, prueba a divertirte en la ducha: si tienes una pequeña pérdida pasará desapercibida bajo el agua, mientras disfrutáis de este momento resbaladizo juntos.

La incontinencia durante las relaciones sexuales es un problema común en mujeres de todas las edades: pero no es algo con lo que tengas que vivir. Un poco de planificación, hacer ejercicios de Kegel y seguir los consejos de tu médico te ayudarán a volver a tener relaciones sexuales y disfrutarlas. No te avergüences y busca la ayuda que necesitas.

Control de la vejiga en las mujeres

Puede hacer los ejercicios de Kegel mientras está acostada, sentada ante un escritorio o de pie.

Use el «Diario de ejercicios para los músculos de la pelvis» para llevar un registro de su progreso. Para ver un ejempleo, vaya a «Consejos para hacer los ejercicios de Kegel».

Cambio de hábitos

Orinar en momentos planeados. Al llevar un registro de cuándo sufre los escapes de orina, tal vez determine que hay ciertos momentos del día en los que tiende a tener accidentes. Puede usar esta información para ir al baño en momentos planeados y así evitar los accidentes. Una vez que haya establecido un patrón, podrá aumentar el control de la vejiga extendiendo el tiempo entre las idas al baño. Al forzar los músculos de la pelvis para aguantar por más tiempo, los fortalecerá.

Cambios en lo que consume. Quizás descubra que ciertos alimentos y bebidas la hacen orinar más a menudo.

  • Es posible que evitar las bebidas con cafeína como café, té o sodas le ayude a controlar la vejiga. Puede escoger el tipo descafeinado de su bebida favorita.
  • Asegúrese de no estar tomando demasiado líquido, porque eso le hará producir una gran cantidad de orina. Si le molesta tener que orinar durante la noche, tome la mayor cantidad de líquidos durante el día y limite lo que bebe después de cenar. Pero no debe evitar tomar líquidos completamente por miedo a sufrir un accidente.
  • Algunos alimentos pueden irritar la vejiga y causar una urgencia para orinar.

Hable con su médico sobre los cambios en la dieta que pueden afectar a su vejiga.

Pérdida de peso. El sobrepeso causa más presión sobre la vejiga. Al bajar de peso, es posible que alivie la presión y recupere el control de la vejiga.

Medicinas

No hay medicinas aprobadas para tratar la incontinencia urinaria de esfuerzo. Pero si tiene una vejiga hiperreactiva, puede que su médico le recete una medicina que calma los músculos y los nervios. Las medicinas para la vejiga hiperreactiva vienen en píldoras, líquidos o parches.

Estas medicinas pueden causar sequedad en los ojos. También pueden causar sequedad en la boca y estreñimiento. Si toma medicinas para tratar una vejiga hiperreactiva, puede que necesite tomar medidas para manejar los efectos secundarios.

  • Use gotas para los ojos para mantenerlos humectados.
  • Mastique chicle o chupe caramelos duros si le molesta la sequedad en la boca. Escoja chicles o caramelos sin azúcar para evitar la caries.
  • Tome pequeños sorbos de agua durante el día.

Las medicinas tomadas para otras afecciones pueden también afectar los nervios y los músculos de las vías urinarias. Por ejemplo, las píldoras para tratar la inflamación (edema) o la presión arterial alta tal vez aumenten la producción de orina. De este modo pueden contribuir a los problemas de control de la vejiga.

Hable con su médico, porque es posible que tomar una medicina diferente resuelva el problema sin añadir otra medicina recetada. Para más información sobre medicinas específicas, vea «Medicinas para el control de la vejiga».

Pesarios

Un pesario es un anillo de plástico que se usa en la vagina, similar a un diafragma anticonceptivo. Ayuda a sostener las paredes de la vagina, levantando la vejiga y la uretra cercana. Esto puede disminuir los escapes de orina causados por esfuerzo físico.

Un médico o enfermera puede determinar el mejor tamaño y forma de pesario para usted y enseñarle a cuidarlo. Muchas mujeres usan un pesario sólo al hacer ejercicios. Otras lo usan todo el día para reducir los escapes causados por esfuerzo físico. Si usa un pesario, debería consultar a su médico regularmente porque puede causar pequeñas raspaduras en la vagina.

Estimulación de los nervios

La estimulación eléctrica de los nervios que controlan la vejiga puede mejorar

  • los síntomas de urgencia, frecuencia e incontinencia imperiosa
  • los problemas de evacuación de la vejiga (en algunas mujeres)

Este tratamiento se ofrece usualmente a pacientes que no toleran las medicinas o que no se benefician de ellas. Al principio, su médico usará un dispositivo externo que envía estimulación a través de un cable implantado por debajo de la piel. De este modo puede ver si el tratamiento alivia sus síntomas.

Si este tratamiento temporal le da resultado, es posible que le implanten un dispositivo permanente. Este tipo estimula los nervios en su espalda, similar a lo que hace un marcapasos. Los electrodos del dispositivo permanente se colocan en el área lumbar por medio de una pequeña cirugía. Puede que necesite volver al médico para hacerse ajustes, a fin de encontrar la configuración correcta que controle los síntomas de su problema de vejiga.

Se puede colocar un dispositivo debajo de la piel para transmitir impulsos eléctricos suaves a los nervios que controlan el funcionamiento de la vejiga. La cirugía para levantar la vejiga puede emplear una red de cordeles (izquierda) o un cabestrillo similar a una cinta (derecha) para sostener el cuello de la vejiga y la uretra.

Cirugia

Si otros tratamientos no dan resultado, puede que el médico sugiera una cirugía para mejorar el control de la vejiga. La cirugía sólo es útil en casos de incontinencia urinaria de esfuerzo. Muchas opciones de cirugía son exitosas para muchas personas. Pero la cirugía no sirve para la incontinencia imperiosa.

La mayoría de los problemas de incontinencia urinaria de esfuerzo son causados por la caída del cuello de la vejiga hacia la vagina. Para corregir este problema, el cirujano levanta el cuello de la vejiga o la uretra. Para sostenerlo emplea un cabestrillo similar a una cinta, o una red de cordeles sujeta a un músculo o hueso. El cabestrillo sostiene la parte inferior de la vejiga y la parte superior de la uretra, para detener los escapes de orina.

Cateterización

Si su vejiga no se vacía bien como resultado de daño en los nervios, es posible que sufra escapes de orina. Este problema se llama incontinencia por desborde («overflow incontinence» en inglés). Podría usar un catéter para vaciar su vejiga. Un catéter es un tubo fino que se introduce a través de la uretra hasta la vejiga para drenar la orina. Un profesional médico puede enseñarle cómo usarlo.

Puede usar un catéter de vez en cuando, algunas veces al día o todo el tiempo. Si usa el catéter todo el tiempo, drenará la orina de la vejiga a una bolsa. Esta bolsa puede colgar de su pierna. Si usa un catéter todo el tiempo, debería estar atenta a posibles infecciones.

Ensayos Clínicos

El Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales (NIDDK por sus siglas en inglés) y otras organizaciones del Instituto Nacional de Salud (NIH) conducen y ayudan en la investigación de muchas enfermedades y condiciones médicas.

Que son ensayos clínicos, y serian una buena opción para usted?

Los ensayos clínicos son parte de la investigación clínica y a la raíz de todos avances médicos. Los ensayos clínicos buscan maneras nuevas de prevenir, detectar o tratar enfermedades. Los investigadores también usan los ensayos clínicos para estudiar otros aspectos de la atención clínica, como la manera de mejorar la calidad de vida de las personas con enfermedades crónicas. Averigüe si los ensayos clínicos son adecuados para usted.

Que ensayos clínicos están disponibles?

Para más información sobre los ensayos clínicos que están disponibles y están reclutando visite: www.ClinicalTrials.gov.

Ejercicios de Kegel para tratar la incontinencia urinaria

Los ejercicios para combatir la incontinencia urinaria pueden ser los ejercicios de Kegel o los ejercicios hipopresivos, estos son una excelente forma de trabajar y fortalecer los músculos del piso pélvico, los cuales son los encargados de la apertura y cierre de los esfínteres de la uretra.

Para conseguir controlar la incontinencia urinaria solamente con estos ejercicios, es necesario hacer cada contracción correctamente todos los días, hasta que se resuelva el problema. Algunas personas demoran más tiempo que otras en recuperarse, sin embargo, en aproximadamente 1 mes ya es posible observar los resultados, pero el tiempo de tratamiento puede variar de 6 meses a 1 año.

Estos ejercicios pueden ser realizados en los casos de incontinencia urinaria tanto en mujeres como en hombres.

Cómo hacer los ejercicios de Kegel

Cómo saber qué músculo contraer:

Para hacer los ejercicios de Kegel de forma correcta, primero identifique el músculo del periné o del suelo pélvico:

  • Vacíe la vejiga y después intente aguantar la orina.
  • Ahora que ya sabe que este es el músculo que debe contraer, manténgalo contraído y cuenta hasta 10 y después relaje durante 5 segundos.

Cuántas veces se debe hacer:

Para iniciar se debe hacer 10 contracciones seguidas y parar. Hacer como mínimo 3 series completas y repetir de 2 a 3 veces al día. En total, se aconseja hacer mínimo 100 contracciones por día, pero no hacerlo todo de una sola vez porque los músculos del piso pélvico se cansan mucha facilidad.

Después de aproximadamente 15 días a 1 mes- se puede progresar haciendo el ejercicio más difícil, y para eso basta que a cada contracción que haga, se debe contener la misma contracción 10 segundos más. La serie completa consiste en hacer por lo menos 20 contracciones, en 2 períodos diferentes del día, pudiendo ser por ejemplo en la mañana y al final de la tarde.

A pesar de ser un ejercicios simple que puede ser hecho en cualquier hora y en cualquier lugar, lo más correcto es elegir una hora del día para dedicarse a esto, porque así es más fácil cumplir la serie hasta el final.

Este ejercicio puede ser realizado sentado, acostado o de pie, pero para iniciar es más fácil hacerlo acostado. Con la practica es normal querer hacer las contracciones más rápidas, pero esto no debe ocurrir, porque lo ideal es que cada contracción sea bien controlada para que se tenga el efecto esperado.

Cómo hacer los ejercicios hipopresivos

Para hacer la gimnasia hipopresiva para tratar la pérdida involuntaria de orina se debe:

  • Acostarse boca arriba con las rodillas dobladas y los brazos a lo largo del cuerpo. A continuación se debe vaciar completamente los pulmones, haciendo una expiración forzada hasta que el abdomen comienza a contraerse solo.
  • Después de eliminar todo el aire se debe apretar la barriga hacia adentro, como si quisiera tocar con el ombligo la espalda y mantener esta posición sin respirar durante 10 a 30 segundos o por el tiempo máximo que consiga mantenerse sin respirar.

Mientras se aprieta la barriga se deben contraer también los músculos del periné, elevando al máximo todos los órganos para adentro y para arriba, como si quisiera que todos se guardaran detrás de las costillas.

Es importante que estos ejercicios sean siempre realizados con la vejiga vacía para evitar una cistitis o una inflamación de la vejiga por la acumulación de microorganismos en su interior. El objetivo de estos ejercicios son restaurar el tono y la fuerza muscular del piso pélvico o periné, impidiendo la pérdida de orina, mejorando hasta el contacto íntimo.

Consejos de alimentación para evitar el escape de la orina

Algunos consejos que pueden ayudarle a mejorar esta condición son:

  • Disminuir el consumo de algunos tés como té verde, té de perejil, té de hibisco.
  • Disminuir el consumo de bebidas diuréticas como el café y bebidas alcohólicas;
  • Disminuir el consumo de alimentos picantes, ya que irritan el tracto urinario;
  • Mantener el peso ideal, porque al tener sobrepeso se crea una mayor presión sobre la vejiga, empeorando la incontinencia urinaria;
  • Reducir los alimentos diuréticos como la patilla, alcachofa, berenjena, melón, calabacín, níspero, coliflor, apio.

En el caso que desee consumir estos alimentos, debe intentar que no sean frecuentemente y en poca cantidad. Recuerde también que a pesar de la incontinencia urinaria es importante consumir agua, ya que es vital para muchas funciones del organismo.

¿Para qué sirven los Ejercicios de Kegel?

Los ejercicios de Kegel sirven para combatir la pérdida involuntaria de orina, tanto en el hombre como en la mujer, ya que tonifican y fortalecen el músculo pubocoxígeo, localizado en el piso pélvico. Además, estos ejercicios ayudan a mejorar el placer en el contacto íntimo, pues aumentan la circulación sanguínea en la zona.

En las mujeres, estos ejercicios combaten el vaginismo, que ocurre cuando la mujer contrae los músculos de la vagina involuntariamente, impidiendo la penetración. Mientras que en el hombre, los ejercicios de Kegel también sirven para combatir la eyaculación precoz y tratar la disfunción eréctil.

Los ejercicios de Kegel también son útiles en el embarazo, ya que además de controlar la salida de orina y mejorar el contacto íntimo, ayudan para practicar para el parto normal, disminuyendo el dolor y el tiempo del trabajo de parto.

Ejercicios para prevenir las pérdidas leves de orina en la mujer

Aunque también las padecen los hombres y pueden darse en cualquier momento de la vida por circunstancias diversas, por ejemplo, tras dar a luz, después de una cirugía o por un traumatismo, las pérdidas leves de orina empiezan a manifestarse en torno a los 55 años, aunque, por supuesto, no hay una edad exacta ni aparecen en todos los casos.

Independientemente del motivo concreto que provoque dichas pérdidas, que afectan tanto física como psicológicamente a cualquier mujer, el origen de estas situaciones incómodas es siempre el mismo: el debilitamiento de la musculatura del suelo pélvico. Así lo señala el Servicio Andaluz de Salud en el programa de ejercicios que recomienda para lograr fortalecer esos músculos que se encargan de sostener los órganos situados en la parte baja del abdomen, entre ellos la vejiga.

Cómo fortalecer el suelo pélvico para evitar las pérdidas de orina

Cualquier edad es buena para dedicar unos minutos a trabajar la musculatura interna de la zona inferior del abdomen y prevenir una progresiva distención que, a la larga, pudiera desencadenar esos «escapes» que pueden aparecer al realizar un movimiento brusco, toser fuerte o cargar con un objeto pesado. Si más que de pérdidas hablamos de ligera incontinencia, pueden ser necesarios tratamientos médicos para la rehabilitación y fortalecimiento del suelo pélvico. En este caso, el Servicio de Rehabilitación de Suelo Pélvico de la Fundación Jiménez señala entre otras recomendaciones higiénico dietéticas: no utilizar ropa interior demasiado apretada, no cargar pesos o procurar, cuando se tengan ganas de orinar, intentar contraer el músculo periné varias veces antes de, definitivamente, hacer pis.

Además de estas medidas, con carácter preventivo, hay algunos ejercicios muy sencillos y que no suponen gran esfuerzo puede resultar de gran ayuda:

  • Tumbada o sentada intenta contraer los músculos que impiden la salida de la orina (periné), manteniéndolos contraídos unos segundos. Es uno de los llamados ejercicios de Kegel, que trabajan a fondo los músculos de la franja addominal y del suelo pélvico.
  • Sentadilla “suave”. No se trata de hacer una exigente sentadilla, simplemente, mantén el tronco recto y dobla las rodillas imitando el movimiento de sentarte en una silla. Sin darte cuenta, apretarás los músculos pélvicos al hacerlo.
  • Zancada. Es otro ejercicio fácil y efectivo. De pie, adelanta una pierna y flexiónala, dejando la otra estirada. Repite, cambiando de pierna y recuerda que en todo momento debes mantener los músculos internos del suelo pélvico contraídos.
  • Elevación de pelvis. Tumbada boca arriba en una esterilla y con las piernas flexionadas, eleva la pelvis hasta donde puedas, sin despegar tus hombros del suelo. Vuelve a bajar y repite al menos 4 veces

Por último, no olvides que una actividad física modera como caminar a diario 30 minutos es magnífica para mantenerte saludable y también para reducir el riesgo de pérdidas de orina.

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