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Todo lo que debes saber sobre los avales de alquiler

Todo lo que debes saber sobre los avales de alquilerValora este articulo

Si has alquilado un piso alguna vez, seguramente te hayas encontrado con que el propietario te ha pedido un aval, sobretodo si has alquilado en grandes ciudades como Barcelona, donde hay mucha demanda de vivienda y los arrendadores buscan tener las máximas garantías de pago posibles.

Además, la crisis y el miedo a los impagos ha hecho que muchos propietarios que anteriormente no lo pedían, se hayan decantado por exigir un aval, además de la fianza, como condición para cerrar el acuerdo.
En api.cat te contamos todo lo que debes saber sobre el aval para alquiler de un piso. ¡ Que no te pillen desinformado!

¿Qué es un aval para alquiler y qué utilidades tiene?

El aval bancario es una garantía adicional a la fianza que el arrendador puede pedirle al inquilino para asegurarse el cobro de varias mensualidades en caso de que éste deje de pagar. En el caso del alquiler, el propietario puede exigir dos tipos de avales:

  • Un aval personal: es decir otra persona, generalmente un familiar, que asuma los pagos del inquilino en caso de que éste deje de pagar.
  • Un aval bancario: en este caso es una entidad financiera la que responde de los pagos si el inquilino deja deudas pendientes. En cuanto a fiabilidad para el propietario este tipo de aval da más seguridad, sin embargo, el inquilino puede tener dificultades para conseguirlo ya que el banco tendrá que hacer un estudio previo de su solvencia y seguramente le cobre gastos de gestión y/o mantenimiento.

¿Es legal pedir un aval para un alquiler?

La Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) en su artículo 36, que regula la obligatoriedad de pagar un mes de fianza dice además que: “Las partes podrán pactar cualquier tipo de garantía del cumplimiento por el arrendatario de sus obligaciones arrendaticias adicional a la fianza en metálico.”

Es decir, la ley sólo establece la obligatoriedad de abonar un mes de fianza y deja abierto al pacto entre las dos partes otras medidas de garantía de cobro adicionales.

¿Cómo se consigue el aval bancario de alquiler y cuánto cuesta?

El inquilino debe solicitárselo al banco y éste suele hacer un estudio de solvencia del inquilino, y solo se lo concederá si se cumplen las condiciones establecidas por la misma entidad. Según el tipo de inquilino puede hacer dos cosas:

  • Avalar solo un período de tiempo determinado y una vez cumplido ese plazo, se debería renovar, gestiones que tienen un coste asociado.
  • Pedir que el inquilino deposite el importe del aval en el banco quedando esa cantidad inmovilizada mientras dure el aval.

¿Cuánto cuesta pedir un aval bancario para alquiler?

Los propietarios que exigen avales suelen pedir la cantidad equivalente a 3 o 6 meses de alquiler por lo que, además de las molestias que puede ocasionar tener ese capital inmovilizado, el inquilino debe sumarle el coste de las comisiones de apertura, cierra y/o mantenimiento que suele cobrar el banco y que oscilan entre el 0,5% y el 1% del importe avalado.

¿Te ha parecido útil esta información sobre el aval bancario de alquiler?

Las garantías adicionales que se pueden pedir al inquilino tras la reforma del alquiler

Uno de los aspectos más controvertidos de los cambios en el alquiler aprobados por Real Decreto Ley por el actual Gobierno es el relativo a los límites a las garantías adicionales a la fianza. La prestación de un mes de fianza en metálico es obligatoria para el inquilino a la celebración del contrato de arrendamiento. Pero es posible, además, pedir al arrendatario que tenga un fiador solidario.

El real decreto ley que entró en vigor el pasado mes de diciembre y que ha supuesto cambios importantes en la duración de los contratos, establece límites cuantitativos a las garantías adicionales a la fianza de un mes (si el alquiler es de una vivienda) o de dos meses para uso distinto a la vivienda.

La cuantía máxima de las garantías adicionales a la fianza que puede exigirse al arrendatario, ya sea a través de depósito o de aval bancario, es de dos mensualidades de renta, salvo que se trate de contratos de larga duración, tal y como recuerda Salvador Salcedo, socio del despacho Ático Jurídico. “El valor de la garantía adicional a la fianza que las partes puedan convenir no podrá exceder de dos mensualidades de renta, en caso de arrendamientos de vivienda de hasta cinco años de duración, o de siete años si el arrendador fuese una empresa”, añade.

Es decir, la reforma aprobada por el Gobierno limita las garantías exigibles en cumplimiento del contrato de alquiler a un máximo de tres mensualidades de renta: una en concepto de fianza y las otras dos como garantía adicional, como pueden ser un depósito o aval bancario. Para Salvador Salcedo se trata de una medida insuficiente porque el impago por parte del inquilino puede acarrear “importantes perjuicios al casero que difícilmente podrá compensar con tan exiguas garantías”. Y es que el procedimiento de desahucio puede durar entre 6 meses y un año, con el consiguiente agujero económico que se le hace al casero.

Si la vivienda que se alquile está amueblada, los límites a las garantías adicionales a la fianza que la reforma ha impuesto resultarán todavía más insuficientes si cabe.

Qué garantías alternativas hay que cumplan con la reforma

A tenor de lo establecido en la exposición de motivos del Real Decreto Ley 21/2018, la reforma aprobada fija en dos mensualidades de renta la cuantía máxima de las garantías adicionales a la fianza que puedan exigirse al arrendatario, ya sea a través de depósito o aval bancario. “Lo que a nuestro entender constituye un límite meramente cuantitativo que no es incompatible con otras garantías de carácter personal”, subraya Salcedo.

Por eso, una alternativa es solicitar al inquilino que busque una persona de confianza y solvente para que sea su fiador solidario o avalista. ¿qué es esta figura? Esta garantía es frecuentemente utilizada y no implica el desembolso por el inquilino o su fiador de ninguna cantidad en metálico a la firma del contrato. simplemente permite al casero que, en caso de impago, pueda reclamar a ambos las deudas pendientes conjuntamente, con lo que “amplía de esta manera las expectativas de cobro”, señala Salcedo.

El fiador solidario está obligado a pagar o cumplir todas y cada una de las obligaciones del arrendatario en caso de incumplimiento por parte de éste. “En todo caso, será conveniente que la cláusula de afianzamiento que se incluya en el contrato de alquiler, que es conveniente prepare un abogado, contemple la renuncia expresa del fiador a los beneficios legalmente establecidos”, sentencia Salvador Salcedo.

Si estás en una fase avanzada de la compra de una vivienda, o si estás buscando piso en alquiler (especialmente en grandes ciudades), estamos seguros de que estarás familiarizado con el término aval, o al menos, sabrás que es un requisito habitual en muchas transacciones inmobiliarias.

Un aval es una garantía adicional de pago, que asegura, para tu acreedor, el cumplimiento de una obligación económica, que en el caso que nos ocupa puede ser el alquiler mensual o la cuota hipotecaria. En un aval hay dos sujetos principales ligados a la deuda; por un lado, el avalista, que se compromete de forma solidaria a hacer frente a los compromisos en nombre de otra persona a quien respalda; y el avalado, que es el beneficiario de esa garantía frente a un determinado acreedor.

El aval es una garantía adicional de pago, una herramienta cada vez más frecuente en operaciones inmobiliarias de compraventa y alquiler (Imagen: Rankia.com).

Los avales, que son documentos públicos que se firman ante notario, pueden ser de dos tipos, personales y bancarios:

  • En un aval personal el pago está garantizado por una persona física o jurídica, y puede estar ligada a propiedades o capitales que están a su nombre. Este tipo de aval es el más frecuente cuando se solicita un préstamo hipotecario o un crédito al consumo, esencialmente porque es gratuito y sigue un proceso sencillo.
  • Un aval bancario está respaldado por una entidad financiera, y es la garantía de pago más habitual (junto al depósito en metálico) que un arrendador pide al alquilar un inmueble. La razón es que la liquidez inmediata de un banco ofrece la seguridad al arrendatario de que, tarde o temprano, y si es necesario ejecutar el aval, cobrará la cantidad que se le adeuda. Este tipo de avales tiene costes para ti: por una parte, para que tu entidad financiera te haga un aval, debes dejar en prenda (o pignorar) la cantidad por la que deseas que el banco te avale, lo que supone que ese dinero ya no estará disponible; por otra parte, deberás asumir las comisiones de estudio, apertura y riesgo, que básicamente son la contraprestación que el banco exige al avalado por inmovilizar recursos propios; algunas de estas comisiones son puntuales y otras son periódicas, y deberás pagarlas durante el tiempo en que le aval esté vigente. Es importante evaluar las comisiones, disponibles en la web del Banco de España, antes de depositar el aval, y estudiar si tu banco te ofrece mejores condiciones o si es conveniente optar por otra entidad financiera.
¿Cómo funciona un aval? Compromisos y riesgos

Si se produce un impago, el acreedor reclamará el pago primero al deudor, incluyendo los intereses de demora. Si, el avalado no puede o no quiere hacerse cargo de los pagos convenidos con el acreedor de la deuda, el acreedor puede ejecutar el aval, de forma que el avalista (persona física o jurídica, en caso de un aval personal; o entidad financiera, en el caso del aval bancario) deberá asumir las cantidades adeudadas y las penalizaciones de estos atrasos, con sus bienes presentes y futuros, de la misma forma que lo hace el propio deudor.

Esta condición es muy importante, porque esto supone que, en caso de que no puedas hacerte cargo de tus deudas, quien se convierta en tu avalista puede sufrir el embargo de sus bienes. Por eso, debes reflexionar no sólo sobre tu capacidad de asumir los pagos de alquiler o de la hipoteca y los potenciales incrementos del euríbor (y por consiguiente, de tus cuotas hipotecarias), sino también de las consecuencias que, para tu avalista (especialmente si hablamos de un aval personal), tendría que tu no pudieses asumir tus deudas.

Te recomendamos la lectura de el blog de Eroski Consumer, donde podrás encontrar más información sobre los avales; y el análisis que la abogada Gema Plaza Mesas hace sobre las ventajas e inconvenientes de los avales bancarios como garantía de pago, especialmente para el alquiler.

Contrato de arrendamiento de vivienda habitual

El contrato de arrendamiento de vivienda habitual es un contrato o acuerdo entre las partes signatarias mediante el cual, una de las partes intervinientes (denominada parte arrendadora) que es la propietaria del bien inmueble, o simplemente inmueble o vivienda, se obliga a poner a disposición o ceder el uso y disfrute de dicho bien inmueble a la otra parte interviniente (denominada parte arrendataria) que lo ocupará como su vivienda principal o habitual. La parte arrendataria se compromete, en contraprestación, a satisfacer una serie de pagos conocidos como renta o de forma más común, alquiler.

En todo caso, si lo que se desea es alquilar una vivienda para uso vacacional, de ocio o turismo, durante un tiempo limitado, se debe celebrar un Contrato de arrendamiento de vivienda por temporada vacacional. No obstante, si lo que se busca es alquilar una habitación ubicada en el interior de una vivienda (casa o piso), así como el derecho a utilizar de forma compartida con otras personas las zonas comunes de la vivienda (cocina, salón y cuarto de baño), por un tiempo determinado, se debe celebrar un Contrato de arrendamiento de habitación.

¿Cómo utilizar este documento?

Este documento contiene, de forma general, un conjunto de cláusulas que regularán las condiciones en las que se produce la oferta del bien en arrendamiento y la aceptación de la misma, además de los derechos, obligaciones y responsabilidades que emanarán de la misma para cada una de las partes.

En el momento de la celebración de este contrato es necesario que el propietario o parte arrendadora facilite la copia del Certificado de Eficiencia Energética del inmueble regulado en el Real Decreto 235/2013, de 5 de abril, por el que se aprueba el procedimiento básico para la certificación de la eficiencia energética de los edificios.

El modelo permite prever aspectos clave dentro de un contrato de arrendamiento de vivienda habitual como: a qué parte serán atribuibles qué gastos, el importe de la renta y su forma de pago, las obras que conciernan al inmueble, el derecho o no de adquisición preferente, la introducción o no de la figura del fiador (o avalista), el derecho o no de subarriendo de la parte arrendataria, entre otras.

El contrato de arrendamiento debe ser firmado por las partes o, en su caso, por sus representantes, que deberán exhibir la autorización, o en su caso poder notarial, que les habilita a ello en el momento de la firma. Para dotarlo de un mayor nivel de seguridad, las firmas han de figurar no sólo en la sección final del documento, sino también en el borde izquierdo de cada página que compone el documento, incluyendo, en su caso, las páginas de los anexos en los que se pudiera adjuntar todo otro documento suplementario que también formaría parte del contrato.

Así, se podría añadir como parte de esos anexos, un inventario de bienes muebles (cuando se trata de un arrendamiento amueblado), o la opción de compra, si así lo hubiesen acordado las partes.

Este contrato estará vigente durante el tiempo o periodo que las partes decidan. No obstante, si esta duración fuera inferior a cinco años, o inferior a siete años si el arrendador fuese persona jurídica, llegado el día pactado por las partes, éste se prorrogará obligatoriamente por plazos anuales hasta que el arrendamiento alcanzara el anterior plazo, salvo que el arrendatario manifestara al arrendador, con treinta días de antelación como mínimo a la fecha de terminación del contrato o de cualquiera de las prórrogas, su voluntad de no renovarlo.

Derecho aplicable

De forma específica será aplicable al contrato de arrendamiento:

  • La Ley 29/1994, de 24 de noviembre, de Arrendamientos Urbanos;
  • El Real Decreto-ley 7/2019, de 1 de marzo, de medidas urgentes en materia de vivienda y alquiler.
  • De forma general las disposiciones del Código Civil.

Ayuda de un abogado

También tienes la opción de consultar a un abogado si necesitas ayuda.

El abogado puede contestar a tus preguntas o ayudarte en tus trámites. Al final de la creación del documento, se te ofrecerá esta opción.

Mediante el contrato de alquiler habitual o uso distinto, tanto particulares como empresas pueden disfrutar del uso de un inmueble durante el tiempo acordado a cambio de pagar una renta.

¿Cuáles son los componentes del contrato de alquiler?

  • Las partes: ellas acuerdan qué inmueble se alquila, durante qué periodo y a cambio de qué precio. En los contratos de arrendamiento intervienen normalmente dos partes: el propietario del inmueble o un arrendador anterior que desea subarrendar, y el inquilino, que pueden ser una o varias persona.
  • El inmueble: se entiende por una vivienda, terreno, local o industria. En estos dos últimos pueden incluirse en los accesorios el vehículo de empresa, las máquinas, los materiales, etc.
  • El tiempo de duración: debe estar determinado y variará en función de para qué se esté alquilando. Es decir, según sea para vivienda habitual o de larga duración, para una temporada corta, por años, por semanas, por días…
  • El precio: a cambio del uso y disfrute del inmueble, el inquilino pagará una cuantía. Será acordado por las partes, así como los plazos de pago y el método de pago preferido.

¿De qué formas puedo alquilar una vivienda?

A continuación, veremos qué tipos de arrendamientos son los más comunes:

  • Alquiler de vivienda habitual: en este contrato las partes se comprometen a que la vivienda será la residencia habitual o permanente del inquilino. El periodo se extiende de 3 a 5 años (prorrogable por plazos).
  • Alquiler de temporada: normalmente se pactan periodos inferiores al año para trabajadores desplazados, estudiantes, para turistas, etc. Pueden tener una duración muy variada (días, semanas o meses), según a qué se destine.
  • Alquiler para uso distinto al de vivienda habitual: arrendamientos realizados con otros fines distintos al uso como vivienda. Por ejemplo, el alquiler de una plaza de garaje, de un trastero o de un local de comercio.
  • Alquiler con opción a compra: en este contrato doble las partes acuerdan:
    • Por un lado, el contrato de alquiler, donde se establecerá la duración y el precio.
    • Por otro, el contrato de opción a compra del inmueble. Contiene el tiempo estimado para ejercitar la opción a compra y la cantidad a pagar por la misma (prima inicial, cuota…).
  • Alquiler de finca rustica o aparcería: arrendamiento de terrenos con o sin obligación de trabajar y recolectar los frutos.

Cláusulas adicionales en contratos de alquiler de vivienda

Junto al contrato de alquiler y sus documentos básicos, es común que se adjunten contratos accesorios para constituir una fianza, el aval, el seguro… También aquellos que tratan sobre las obras, reparaciones o el mantenimiento del inmueble. Estos contratos tendrán diferentes cláusulas. Hay que tenerlos en cuenta y establecer cuál será su régimen:

  • Garantías: Si hay fianza, se adjuntará al documento indicando la fecha de pago, su devolución y motivos por los que el inquilino dejaría de recibirla. Por ejemplo, romper los muebles o incumplir el contrato.

  • La opción a compra y el derecho de compra preferente: Se contrata el alquiler de una vivienda por un tiempo determinado (suelen ser 5 años) y una vez pasado ese plazo, el inquilino tiene prioridad para adquirir la propiedad del inmueble. Además lo pagado por el alquiler reduce el precio final de compra.
  • Subarriendo, cesión y contrato de alquiler de habitación: no se podrá subarrendar o ceder a un tercero a menos que el propietario de su consentimiento expreso y por escrito. Puede ser en el momento de celebrar el contrato de alquiler o posteriormente. Como excepción, el cónyuge o parientes directos que convivan en la vivienda tienen derecho a subrogarse en el contrato y continuar como arrendatarios.
  • Seguro de alquiler: para una mayor seguridad y garantía, cubrirá los riesgos del arrendamiento.
  • Uso, disfrute y finalidad del alquiler: Establecer en el contrato la finalidad, uso y disfrute del alquiler mejora las relaciones entre arrendador y arrendatario.
  • Obras, reparaciones y conservación del bien: Las partes deben aclarar qué tipo de obras para la mejora y conservación de la vivienda, local o terreno pueden hacerse. Además, establecerá quién se hará cargo de éstas. Hecha un vistazo a la guía «Términos y condiciones del contrato de alquiler urbano» para conocer sus posibilidades.

¿Qué documentos son necesarios para celebrar de forma segura un contrato de alquiler?

Será imprescindible adjuntar al contrato los siguientes documentos:

  • DNI, Pasaporte o documento que identifique al propietario e inquilino/os.
  • Hacer un inventario escrito o fotográfico de los muebles y accesorios que contiene el inmueble es muy recomendable. Con ello, evitarás problemas en caso de que el inquilino desmejore o destruya algo o trate de apropiarse de algún objeto al finalizar el alquiler.

Recuerda que el contrato debe ir firmado por ambas partes y llevar adjunta copia de los documentos requeridos. Si usas nuestro modelo para elaborar tu contrato, podrás aprovechar la firma online segura y compartirlo en unos segundos desde cualquier lugar.

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12 puntos importantes a la hora de firmar un contrato de arrendamiento de vivienda habitual

La firma de un contrato de arrendamiento es una decisión muy importante tanto para el arrendador como para el arrendatario, ya que lo que ahí se exponga marcará las condiciones del alquiler en toda su duración. Por ello, a la hora de firmar este documento, ambas partes deben tener en cuenta una serie de criterios elementales.

1.Duración: La Ley que rige la materia de alquileres es la Ley 29/1994 de 24 de noviembre de Arrendamientos Urbanos. Ésta distingue entre arrendamientos de vivienda habitual y de uso distinto del de vivienda.

  • Uso distinto de vivienda: Son los alquileres de locales y de temporada. La duración puede ser totalmente pactada por las partes. Sin embargo, hay que tener en cuenta que los de temporada no pueden tener una duración superior a 11 meses, ya que entonces se entendería que el arrendamiento es de vivienda habitual.
  • Vivienda habitual: Se refiere a aquellos arrendamientos que el inquilino va a usar como residencia permanente. La duración es pactable por las partes, pero debe ser de un mínimo de un año, para que no pueda considerarse alquiler de temporada.

Pese a que la duración del contrato de vivienda habitual se puede pactar entre las partes, la Ley contempla la existencia de una prórroga en caso de que el contrato dure menos de tres años. Si efectivamente el contrato tiene una duración inferior a tres años, el inquilino, siempre y cuando esté cumpliendo con sus obligaciones contractuales, podrá prorrogarlo hasta alcanzar tal duración, sin que el propietario pueda negarse a ello.

2.Prorrogas: Si al finalizar los tres años de prórroga obligatoria, ninguna de las partes comunicará a la otra en un plazo mínimo de 30 días de antelación su decisión de rescindir el contrato, éste quedaría prorrogado durante un año más. Si se diera el caso, el propietario no podría rescindir el contrato hasta que pasara ese año, y siempre que avisara con la previa antelación. A su vez, si el inquilino se fuera antes de que se cumpliera el año de prórroga, también podría tener consecuencias indemnizatorias, como se verá más adelante.

3.Cesión o Subarriendo: Tanto si eres propietario como inquilino, es muy importante tener claro si queremos que se permita la cesión o el subarriendo, o no. Si eres propietario y no quieres que el inmueble se ceda o subarriende a un tercero, la ley contempla que esto no se pueda hacer sin su consentimiento por escrito. Sin embargo, si el inquilino supiera desde un primer momento que está interesado en cederlo o subarrendarlo, podría pactar el consentimiento por escrito del propietario en el propio contrato y evitarse así problemas posteriores si el propietario cambiara de idea.

4.Necesidad de vivienda para uso propio: Uno de los temas que más se comentan cuando un propietario quiere rescindir el contrato antes de tiempo es el de la necesidad de vivienda para uso propio. Según el artículo 9.3 de la Ley de Arrendamientos, “no procederá la prórroga obligatoria del contrato si, una vez transcurrido el primer año de duración del mismo, el arrendador comunica al arrendatario que tiene necesidad de la vivienda arrendada para destinarla a vivienda permanente para sí o sus familiares en primer grado de consanguinidad o por adopción o para su cónyuge en los supuestos de sentencia firme de separación, divorcio o nulidad matrimonial”. Sin embargo, hay tener cuidado con este punto, ya que no nos permite rescindir el contrato cuando queramos, si no que habría que esperar a que fuera a tener lugar la prórroga obligatoria.

Por ejemplo, si fuéramos propietarios y el alquiler fuera de un año, al alcanzar ese año podría solicitarse la rescisión del contrato para uso propio, ya que al finalizar ese primer año empieza la prórroga obligatoria. Pero hay que tener en cuenta que si el contrato fuese de dos años, la prórroga obligatoria empezaría a la finalización del segundo año, por lo que no podría exigirse la necesidad para uso propio hasta que pasaran esos dos años. Así mismo, hay que tener en cuenta que para solicitar el inmueble para uso propio tiene que existir y debe probarse que hay una necesidad de uso real, y en ningún caso se podría utilizar como excusa para echar al inquilino y vender posteriormente la vivienda. Este derecho solo podrá ejercitarse ante una verdadera y probada necesidad del propietario o de familiares de primer grado de consanguinidad.

5.Actualización de la renta: La ley establece que salvo que haya pacto expreso no se aplicará ninguna actualización de la renta. Por tanto, si como propietario quieres ir actualizando la renta conforme al IPC, deberás dejarlo plasmado en el contrato, ya que de lo contrario esta actualización no será exigible al inquilino. Así mismo, hay que tener en cuenta que la actualización no se puede exigir con carácter retroactivo, por lo que el propietario, cuando se cumpla cada año de vigencia, deberá notificar al inquilino que a partir del mes siguiente se le aplicará la correspondiente actualización, ya que, de no hacerlo, no se le podrá exigir hasta que se produzca otro año de vigencia.

6.Indemnizaciones e intereses por retraso: El propietario puede establecer en el contrato una serie de indemnizaciones en el caso de que se vaya el inquilino antes de tiempo. Según la ley, el arrendatario podrá desistir del contrato una vez transcurridos al menos seis meses desde su inicio. Por tanto, de irse antes de los seis meses mínimos, el inquilino deberá abonar la renta de los meses que restaran por cumplir hasta alcanzar el plazo mínimo. Así mismo, la ley permite que pueda pactarse en contrato que si el inquilino se fuera antes de que finalice el arrendamiento tendrá que abonar una mensualidad de la renta por cada año de contrato que restara por cumplir (en caso de que fuera menos de un año, la parte proporcional). Sin embargo, es necesario que este pacto se plasme por escrito, ya que de lo contrario, si pasados los seis meses el inquilino rescindiera el contrato, podría haber enfrentamiento entre las partes sobre qué cantidades deben abonarse como indemnización.

Cabe mencionar también la posibilidad de pactar por escrito el pago de unos intereses en caso de retraso en el abono de la renta. Esto es muy interesante para el propietario a la hora de evitar que se pague fuera de plazo, así como forma de compensar ciertos problemas que le podrían generar el retraso del alquiler, como pueden ser los intereses que supondrían la demora en el pago de una hipoteca que se estuviera cubriendo con el alquiler de la vivienda.

7.Impuestos y suministros: Es muy importante dejar por escrito qué gastos, suministros o impuestos pagará cada parte, ya que, por ejemplo, si el propietario quisiera repercutir al inquilino el IBI, tendría que dejarlo por escrito al ser un impuesto que recae directamente sobre el inmueble y cuyo obligado pagador es él, por lo que deberían pactarlo. Así mismo, debe dejarse especificado si el inquilino tiene obligación de contratar los suministros a su nombre o si se los irá repercutiendo el propietario cuando lleguen las facturas, para evitar cualquier tipo de problema en el futuro, especialmente con respecto al tema de impagos.

8.Obras y reparaciones: Según Ley, el arrendador tiene la obligación de realizar en el inmueble aquellas obras que sean necesarias para conservar la habitabilidad de la vivienda, salvo que el deterioro sea claramente imputable al inquilino. A su vez, el arrendatario tiene la obligación de realizar las pequeñas reparaciones que exija el desgaste por el uso ordinario. Sin embargo, siempre surgen dudas sobre qué son exactamente “pequeñas reparaciones”. Por ejemplo, una persiana puede no afectar a la habitabilidad de la vivienda, pero su reparación es trabajosa y costosa, por lo que pueden suponer enfrentamientos entre ambas partes sobre quién debe arreglarlo. Por ello, lo más recomendable es dejar especificado en el contrato con la mayor precisión posible todos los supuestos de reparaciones y quién deberá cargar con ellos. Hacer una amplia lista con elementos a reparar como pintura, cerraduras, puertas, persianas, suelos, electrodomésticos…nos evitará problemas en un futuro. Así mismo, es interesante dejar marcado el plazo que ambas partes tienen para comunicar a la otra la necesidad de hacer las reparaciones.

9.Derecho adquisición preferente y tanteo y retracto: El derecho de adquisición preferente es el derecho que tiene el inquilino a que, en caso de venta, se le ofrezca el inmueble primero a él frente a otros potenciales compradores. Así mismo, el derecho de tanteo y retracto, obliga al propietario a avisar al inquilino de cualquier subida o bajada en el precio de venta, y a ofrecérselo de nuevo con cada cambio que haya. Sin embargo, se puede pactar en el contrato que el inquilino renuncie a ambos derechos. Hay que tener muy en cuenta qué nos interesa en función de si somos propietarios o inquilinos. Si somos inquilinos, nos conviene mantener ese derecho que nos da prioridad a la hora de comprar la vivienda en la que residimos. Sin embargo, en caso de ser propietarios, muchas veces es recomendable establecer en el contrato que se renuncia a tal derecho, ya que, en caso de ponerlo a la venta, hay que notificar al inquilino por escrito de la situación de venta y darle un plazo de 30 días para que ejerza el derecho de adquisición preferente, y lo mismo cada vez que se produzca un cambio en el precio. Por tanto, quedaremos a expensas de los plazos para poder vender, y muchas veces en notaría a la hora de vender, exigen que se presente el inquilino para confirmar que efectivamente no está interesado en la compra, lo que nos podría ocasionar algún problema a la hora de realizar la compraventa.

10.Fianza y depósito: Es muy habitual ver anuncios en páginas de arrendamientos donde se solicitan tres o cuatro meses de fianza para alquilar el inmueble. Sin embargo, hay un error de concepto. Tanto inquilino como propietario deben tener claro que por ley la fianza en el caso de arrendamientos de vivienda debe de ser de un mes de renta, y de dos en caso de alquiler de local. Estas cantidades deben depositarse legalmente en el instituto de la vivienda que corresponda, y se devolverá al finalizar el arrendamiento. Sin embargo, cabe añadir que si el propietario teme que haya destrozos o impagos, puede solicitar al inquilino presentar ciertas cantidades en concepto de depósito, aval bancario…para hacer frente a estas posibles incidencias, pero en ningún caso se le puede dar el nombre de “fianza”. Actualmente no hay un límite que se pueda pedir en este concepto, ya que no se encuentra regulado, por lo que el propietario puede solicitar las cantidades que considere oportunas.

11.Notificaciones: Es muy importante especificar en el contrato las direcciones físicas o de email a efectos de notificaciones. Es decir, siempre hay que poner una dirección dónde se notificará a ambas partes de cualquier cambio importante. Actualmente es muy recomendable poner también una dirección de email, ya que la comunicación es más rápida y barata, y se puede certificar igual.

12.Cláusulas varias: Hay algunas cláusulas que si queremos que tengan lugar deben especificarse claramente en el contrato. Por ejemplo, la tenencia o no de animales, o la cantidad de personas que pueden residir a la vez en el inmueble, ya que de no indicarse no quedaría regulada.

Contrato de arrendamiento

El contrato de arrendamiento o de alquiler es aquel en el que un arrendador cede el uso y disfrute de una determinada propiedad por un tiempo determinado y a cambio de una renta.

Como en cualquier otro tipo de contrato, en el contrato de arrendamiento o de alquiler hay una serie de consideraciones que hay que tener en cuenta a la hora de formalizarlo.

  • ¿Cómo se formaliza el contrato de arrendamiento?
  • ¿Qué debe contener el contrato de arrendamiento?
  • ¿Cómo redactar un contrato de alquiler?
  • ¿Cuánto debe durar el contrato de arrendamiento?
  • La renta en el contrato de arrendamiento
  • La fianza en el contrato de arrendamiento
  • Los gastos en el contrato de arrendamiento
  • Desistimiento, suspensión y resolución del contrato de arrendamiento
  • Plantillas y modelos de contrato de arrendamiento

Tipos de contrato de arrendamiento o alquiler

El contrato de alquiler puede ser de diferentes tipos, según sea el bien que se alquile o arriende. Así tenemos por ejemplo:

  • Contrato de alquiler de vivienda > Modelo de contrato
  • Contrato de alquiler de local de negocio > Modelo de contrato
  • Contrato de alquiler de plaza de garaje > Modelo de contrato
  • Contrato de alquiler de trastero > Modelo de contrato
  • Contrato de alquiler de negocio >
  • Contrato de renting (maquinaria) >
  • Contrato de arrendamiento financiero (leasing) >
  • Modelo contrato de alquiler de una habitación
  • Modelo de contrato de arrendamiento con aval

CONTRATO DE ARRENDAMIENTO, CONTRATO DE ARRENDAMIENTO DE VIVIENDA, CONTRATO DE ARRENDAMIENTO DE LOCAL.

Definición: conozca y aprenda COMO HACER UN CONTRATO DE ARRENDAMIENTO

El contrato de arrendamiento es: Un acuerdo entre el propietario de un bien mueble o inmueble con una persona llamada arrendatario la cual necesita usar dicho bien para obtener algún beneficio licito, dicho acuerdo contempla esencialmente la identificación específica del bien mueble o inmueble objeto del arrendamiento.

Según el código civil articulo 1973 y siguientes : El arrendamiento es un contrato en que las dos partes se obligan recíprocamente, la una a conceder el goce de una cosa, o a ejecutar una obra o prestar un servicio, y la otra a pagar por este goce, obra o servicio un precio determinado.

características y elementos:

En dicho contrato se determina la suma de dinero que el arrendatario debe pagarle al propietario llamado -arrendador- Por el uso de dicho bien mueble o inmueble, ese valor se conoce comúnmente cómo canon de arrendamiento el cual tiene una periodicidad mensual.

En la legislación colombiana el contrato de arrendamiento puede ser verbal o escrito, si es escrito es mediante documento privado es muy recomendable autenticar a los intervinientes ante notario para minimizar riesgos lo anterior esta acorde con el artículo 1973 del código civil y siguientes.

El contrato de arrendamiento de vivienda urbana esta regulado por la ley 820 del 2003 la cual señala que en todo contrato de arrendamiento de vivienda se debe tener en cuenta y debe contener:

  1. La identificación con nombre completo y cedula del arrendador (propietario)
  2. La identificación del arrendatario
  3. La identificación plena del bien objeto de arrendamiento
  4. Determinación del valor del canon o valor mensual del arrendamiento
  5. Determinación de los servicios públicos inherentes al bien arrendado señalando quien tiene la obligación de pagarlos
  6. El termino o duración inicial del contrato de arrendamiento
  7. Determinación de si habrá o no prorroga y en qué condiciones se daría; la definición del consiguiente incremento del canon después de cada prorroga autorizado por la ley.
  8. Señalar las prohibiciones y permisos de cada uno de los contratantes
  9. Señalar los garantes del arrendatario respecto del pago puntual -del canon mensual- al arrendatario (propietario)
  10. En los contratos de arrendamiento de local comercial y de oficinas las normas que lo regulan son el código del comercio en cuyas normas se señalan que hay total libertad para fijar el incremento del canon mensual en cada prorroga, no así tratándose de los inmuebles destinados a vivienda en cuyo caso ahí un tope que señala la ley y que normalmente es el IPC.
  11. Tratándose de bienes muebles y software los límites y condiciones del incremento del canon lo establece de manera autónoma las partes contratantes (el arrendatario y el arrendador)

Tipos de contrato de arrendamiento:

  • Contrato de arrendamiento vivienda urbana
  • Contrato de arrendamiento local comercial
  • Contrato de arrendamiento oficinas

Recomendaciones:

Antes de firmar el contrato de arrendamiento es preferible que el arrendador y el arrendatario lean lo siguiente:

  • Consejos para poner en arriendo un inmueble propio
  • Consejos para arrendar un inmueble

El contrato de arrendamiento aunque puede ser verbal, es decir que no consta en documento escrito, el cual lo hace impreciso cuanto a la determinación y certeza de las obligaciones que genera tal contrato para el arrendatario y para el arrendador, por lo tanto no es usual ni recomendable. El Contrato de arrendamiento debe contenerse en un escrito el cual debe ser autenticado y es por naturaleza un documento privado.

les recomendamos leer algunas posibles situaciones o consecuencias de su interés:

  • Cómo y cuando se termina el contrato de arrendamiento cuando el arrendatario no quiere pagar
  • ¿Qué pasa con el contrato de arrendamiento si muere el arrendatario?
  • ¿Qué pasa con el contrato de arrendamiento si muere el arrendador?
  • ¿Qué hacer si el arrendador no me recibe el inmueble?
  • ¿Cómo y ante quien se reclaman las mejoras de un bien inmueble?

Es conveniente saber en que se diferencia el contrato del arrendamiento del arrendamiento comodato y en que se diferencia el contrato de arrendamiento de la concesión de área.

¿Qué es un contrato de arrendamiento?

Un arrendamiento es un contrato entre un arrendador y un arrendatario. Una vez que las partes firman un contrato de arrendamiento, usualmente ellos estarán legalmente obligados a los términos del mismo, siempre que esos términos no vayan en contra de la ley sobre el arrendador y el arrendatario. Un contrato de arrendamiento verbal puede ser legalmente obligatorio pero es mejor tener un contrato por escrito pues así las obligaciones y derechos de las partes quedarán claramente establecidos. El contrato de arrendamiento debe establecer quién es el responsable de pagar las cuentas de los servicios y deberá expresar las responsabilidades de cada parte sobre el cuidado del edificio. No firme un contrato de arrendamiento con espacios en blanco, y no confíe en promesas hechas por una parte pero no incluidas en el contrato. Si usted tiene alguna pregunta acerca de las disposiciones de un contrato, hable con su abogado antes de firmar. Se le deberá proporcionar una copia del contrato, consérvelo en un lugar seguro durante cinco años después de que usted haya dejado el departamento.

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En otros post anteriores ya hemos aconsejado redactar un contrato de alquiler, aunque tenga absoluta validez el contrato verbal. Al igual que, también, hemos explicado que para redactar un contrato de alquiler no es aconsejable descargarse un modelo de contrato de alquiler de internet, sino que es aconsejable que el contrato de arrendamiento reúna unos requisitos mínimos.

Elaboración de contratos de alquiler

Así, en la elaboración de los contratos de alquiler deber seguir las siguientes pautas, sin perjuicio de otros muchos consejos:

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  1. Deben constar los datos completos de los intervinientes.
  2. También teléfono, correo electrónico.
  3. En el caso del arrendatario un domicilio válido que no coincida con el de la vivienda que alquila, en el que se le pueda localiza.
    1. En el supuesto en el que deje la vivienda y haya que localizarlo por parte del arrendador, puede ser una tarea compleja.
  4. Si el arrendatario es una mercantil deben constar los datos registrales de esa sociedad, así como los de la persona autorizada a suscribir el contrato de arrendamiento, con la identificación del apoderamiento con el que interviene (identificación del notario, número de protocolo, fecha, etc.).
  5. Los datos del inmueble para el que se suscribe el contrato de arrendamiento, independientemente de que sea destinado a vivienda o a local de negocio.
    1. Es conveniente identificar el inmueble con sus datos registrales y referencia catastral, además, de la localización del mismo y los metros que ocupa.
  6. El plazo de duración del contrato de arrendamiento, que en caso de tratarse de un contrato de vivienda tiene un alcance de 3 años.
    1. Además, de ser necesario fijar un plazo de renovación del contrato de arrendamiento sin renuncia tácita del mismo, y un plazo de renuncia que suele ser de 1 mes.
    2. En caso de renovación del contrato de arrendamiento, será por plazos de un año.

También deberá señalarse un plazo mínimo de duración del contrato de arrendamiento, imponiéndose dentro de los deberes del inquilino que permanezca en el inmueble un plazo de entre seis meses y un año, normalmente.

Redactar el contrato de alquiler: el precio y forma de pago

Otra cláusula fundamental en la elaboración de los contratos de alquiler es el precio del alquiler, que se establece de forma mensual.

Dentro del precio del alquiler hay que tener en cuenta si se encuentra incluida la cuota de comunidad y las derramas, o si estas las abona el arrendador a la comunidad de propietarios directamente.

Lo aconsejable es que el arrendador abone directamente los gastos que se ocasionen para el mantenimiento de la comunidad de propietarios, en la que se encuentra ubicado el inmueble, puesto que en caso de impago responderá directamente por esa deuda el inmueble; por lo que, con ello, se evita “disgustos” el arrendador.

Dentro de la cláusula en la el contrato de arrendamiento incluya el precio del mismo, hay que señalar la forma de revisión que suele ser anual y por aplicación del IPC.

Sin olvidar, la forma de pago de esa renta; dentro de la cual, es aconsejable que cuando el arrendador y el arrendatario al redactar el contrato de alquiler incluyan un número de cuenta bancaria para su pago.

Así, el arrendatario guardará como justificante de pago el recibo y el justificante de ingreso o trasferencia bancaria, con lo que tendrá más seguridad para demostrar, en caso de ser necesario, al arrendador que ha pagado la renta.

Contrato privado, ¿incluye los suministros?

Otro detalle que merece su importancia en la elaboración de los contratos de alquiler, es tener en cuenta si los suministros (gas, agua, luz) se encuentran dentro del importe fijado como renta o, por el contrario, y lo más habitual, el arrendatario tiene que suscribir con las empresas suministradoras un contrato de suministro.

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En el caso del consumo de agua, también hay que tener en cuenta que esta puede ser incluida por la comunidad de propietarios en el importe que el arrendador abona como gasto comunitario, por lo que no se debe olvidar señalarlo.

No se debe olvidar en la elaboración de los contratos de alquiler regular si se permite la ejecución de obras en el inmueble, y en caso de que se autoricen su alcance.

Por esto, es aconsejable que en el contrato de arrendamiento conste un anexo con fotografías del estado en el que se encuentra el inmueble en la fecha de su firma.

También hay que tener en cuenta al redactar el contrato de alquiler si los gastos por averías ocasionadas por el uso normal del inmueble le corresponde abonarlas al arrendador o al arrendatario, así como una descripción del tipo de averías, sobre todo, si se alquila el inmueble con electrodomésticos y muebles, y si puede el arrendatario reparar las averías y después el arrendador le pagará el coste.

Respecto a las obras, es conveniente contemplar en la elaboración de los contratos de alquiler si se ejecutasen obras de envergadura y llegado el vencimiento del contrato de arrendamiento no se renovase, en qué cuantía indemniza el arrendador al arrendatario por esa inversión.

Deberes del inquilino en el alquiler

Es importante elaboración de los contratos de alquiler dejar una cláusula en la que específicamente se detallen los deberes del inquilino; entre los más comunes encontraríamos:

  • La prohibición para llevar a cabo actividades molestas, insalubres, nocivas o peligrosas, o una actividad industrial.
  • Prohibido tener animales catalogados como peligrosos.
  • La prohibición para subalquilar la vivienda.
  • Cualquier otra que pudiera venir regulada en los estatutos de régimen interno de la comunidad de propietarios, por eso, es aconsejable incluir como anexo en el contrato de arrendamiento una copia de esas normas comunitarias, como de obligado cumplimiento para el inquilino.

La fianza y su destino también ocupan un lugar importante al redactar el contrato de alquiler, sobre todo la forma de devolución si hay impagos o desperfectos en el inmueble. Además, de reflejar si el cobro de la fianza por parte del arrendador se lleva a cabo por medio de ingreso o trasferencia bancaria o, en cambio, sirve como justificante de su pago la firma del contrato de arrendamiento.

Se debe considerar el contrato de arrendamiento como un contrato privado suscrito por las partes, el cual no es necesario elevar a escritura pública; pero, tampoco está de más, que al redactar el contrato de alquiler se incluya una cláusula en la que se acuerde que la parte que se interese por elevar a escritura pública el contrato de arrendamiento debe abonar los gastos que ocasione, que suelen ser los de notario y registro de la propiedad.

Puedes utilizar nuestra guía completa sobre el contrato de alquiler para consultar cualquier duda adicional, y recuerda que hacer un contrato de alquiler es más sencillo con Certicalia.

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¿Qué dice un contrato de alquiler?

Los propietarios e inquilinos no tienen que tener un contrato de alquiler por escrito cuando se alquila una vivienda. Pero si tienen un contrato de alquiler, hay cosas que se tienen que incluir y cosas que no pueden ser incluidas. Un propietario e inquilino pueden ponerse de acuerdo para incluir en un contrato de alquiler casi cualquier cosa que no viole las leyes y reglamentaciones federales, estatales o locales.

Este artículo indica las cosas que no se pueden incluir y las cosas que se tienen que incluir en todos los contratos de alquiler en Michigan. La ley que creó estas reglas se llama la Ley de Veracidad en los Alquileres (Truth in Renting Act). Este artículo no incluye las leyes locales. Consulte sus leyes locales, que se llaman ordenanzas (ordinances) para conocer más reglas para los contratos de alquiler.

Lea el artículo Derechos y responsabilidades de los inquilinos para obtener más información sobre los inquilinos. Lea el artículo Derechos y responsabilidades de los propietarios (próximamente) para obtener más información sobre los propietarios.

Los propietarios tienen que mantener el hogar en condiciones habitables

Un propietario tiene que mantener el hogar de un inquilino en buenas condiciones. Un contrato de alquiler no puede deshacer el deber del propietario de mantener la casa en buenas condiciones. Este deber solo se puede reducir si un propietario e inquilino firman un contrato de alquiler por escrito que dure un año o más.

Si hay un área común, se tiene que mantener en condiciones adecuadas para el uso previsto.

Un contrato de alquiler no puede violar las leyes contra el cambio de cerraduras

Un contrato de alquiler no puede permitir que el propietario cambie la cerradura o le obligue al inquilino a irse de la propiedad alquilada. El propietario tiene que usar las cortes para desalojar al inquilino. Es posible que el propietario le tenga que pagar dinero al inquilino si intenta obligarle a irse de la vivienda a la fuerza o si cambia la cerradura.

Para obtener más información acerca de las leyes contra el cambio de cerraduras y otras formas de desalojo ilegal, lea Desalojos ilegales: qué son y qué puede hacer.

Un contrato de alquiler no puede violar las reglas de depósitos de seguridad

Un contrato de alquiler no puede violar ninguna regla acerca de los depósitos de seguridad. Un depósito de seguridad es el dinero que un inquilino le da a un propietario cuando empieza a ocupar la propiedad. Se tiene que devolver al final del contrato de alquiler a menos que el inquilino dañe la propiedad o deba alquiler atrasado.

Para obtener más información acerca de los depósitos de seguridad, lea Su depósito de seguridad: qué es y cómo recuperarlo.

Un contrato de alquiler no puede violar los derechos civiles

Un contrato de alquiler

Un contrato de alquiler no puede discriminar por ninguna de las siguientes cosas:

  • Religión

  • Raza

  • Color

  • Origen nacional

  • Edad

  • Sexo

  • Condición familiar o estado civil

  • Incapacidad

Para obtener más información, lea La discriminación en el alquiler de viviendas.

Un contrato de alquiler no puede quitar la responsabilidad de un propietario

Un contrato de alquiler no puede quitarle la responsabilidad de un propietario de obedecer las leyes relativas a las viviendas en alquiler. Por ejemplo, un contrato de alquiler no puede decir que un propietario no tiene que mantener la vivienda en condiciones habitables.

Un contrato de alquiler sí puede liberar al propietario de responsabilidad por daños causados por incendios u otros siniestros para los cuales un inquilino tiene seguro.

Un contrato de alquiler no puede obligarle al inquilino a renunciar sus derechos

Un contrato de alquiler no puede:

  • Eliminar o cambiar el derecho de un inquilino a tener un juicio por jurado u otro derecho procesal

  • Quitarle ningún derecho que tiene que ver con el proceso de desalojar a un inquilino de su hogar

  • Eliminar el deber de minimizar las pérdidas lo más posible

  • Hacer que el inquilino admita haber causado daños que todavía no ocurrieron

  • Obligarle a una persona a pagar las cuotas legales de otra persona

  • Obligarle a alguien a renunciar su poder legal

Un contrato de alquiler no puede obligarle a un inquilino a pagar el alquiler por adelantado

Un contrato de alquiler no puede obligarle a un inquilino a hacer pagos de alquiler por meses en el futuro simplemente porque no hizo un pago de alquiler a tiempo.

Un contrato de alquiler no le puede dar en garantía al propietario los bienes personales del inquilino

Un contrato de alquiler no le puede permitir que un propietario prenda los bienes personales de un inquilino como garantía del pago de alquiler u otros cargos. Esto significa que el propietario no puede tomar los bienes de un inquilino simplemente porque no pagó el alquiler a tiempo.

Por ejemplo, un contrato de alquiler no puede decir “si el inquilino no paga el alquiler, el propietario puede quedarse con el carro del inquilino”.

¿Cuándo se puede cambiar un contrato de alquiler?

Un propietario e inquilino pueden ponerse de acuerdo para cambiar el contrato de alquiler en cualquier momento. Los cambios deberían ser por escrito y firmados tanto por el propietario como el inquilino.

Sin la aprobación del inquilino, un propietario solo puede cambiar el contrato de alquiler cuando cualesquieres de los siguientes son válidos:

  • El cambio es requerido por ley;

  • El cambio es para proteger la salud, seguridad o un ambiente pacífico; o

  • El cambio es para cubrir costos mayores de impuestos, servicios públicos o seguro al propietario

Un propietario tiene que dar aviso por escrito 30 días antes de cambiar el contrato de alquiler.

Los propietarios no pueden violar la Ley de Protección al Consumidor

La Ley de Protección al Consumidor (Consumer Protection Act, o CPA) protege a los inquilinos de propietarios que emplean prácticas injustas o engañosas. La Ley de Veracidad en los Alquileres dice que los propietarios no pueden incluir cosas en un contrato de alquiler que violen la CPA. Cosas que violan la CPA incluyen dar información falsa o engañosa acerca de la propiedad o el hogar, y/o quitarle los derechos al propietario sin su consentimiento.

¿Qué tiene que decir un contrato de alquiler?

Los contratos de alquiler no tienen que ser por escrito. Pero si se pone el contrato de alquiler por escrito, tiene que incluir el nombre y la dirección del lugar donde el propietario notificará al inquilino de cualquier cambio al contrato de alquiler.

El contrato de alquiler tiene que informarle al inquilino que tiene que darle al propietario por escrito una dirección de destino dentro de los cuatro días de mudarse de la vivienda. Esta notificación tiene que figurar en negrita. La tipografía tiene que ser o por lo menos cuatro puntos más grande que el resto del contrato de alquiler.

¿Qué pasa si un contrato de alquiler no cumple con estas reglas?

Una sección del contrato de alquiler que viola estas reglas no es válida. Esto significa que el propietario no la puede hacer cumplir. Si un inquilino cree que el contrato de alquiler no cumple con alguna de estas reglas, puede disputarlo. Para disputar una sección del contrato de alquiler, el inquilino tiene que notificarle al propietario por escrito. La carta debe decir qué parte del contrato de alquiler es ilegal y por qué. El propietario luego tiene 20 días para notificar a todos los inquilinos que firman el contrato de alquiler que la sección no es válida.

Si un contrato de alquiler tiene una sección ilegal o no incluye una sección requerida

Si un contrato de alquiler incluye una sección ilegal y el propietario no la cambia dentro de los 20 días de recibir aviso por escrito, los inquilinos pueden hacer cualquier de lo siguiente:

  • Cancelar el contrato de alquiler y dar por terminado el alquiler

  • Impedir que el propietario viole las reglas en contratos de alquiler en el futuro y obligarle al propietario a enviar una corrección a todos los inquilinos que firmaron el contrato de alquiler

  • Hacerle una demanda al propietario por $250 o cualquier costo verdadero que resulte del contrato de alquiler ilegal, lo que sea mayor.

El inquilino tiene que presentar un caso en la corte para ejercer cualquiera de estas opciones. Si a un contrato de alquiler le falta una sección requerida, el inquilino tiene todas las opciones anteriores. Un inquilino también puede presentar una demanda por $500 si falta una sección requerida.

Los inquilinos que compartan un contrato de alquiler pueden obtener recompensa por daños una sola vez. Entonces si hay una sección faltante y dos secciones ilegales en el contrato de alquiler, el propietario solo tendrá que pagar $1,000: $500 por la sección faltante y $250 por cada sección ilegal. Es así independiente del número de personas en la vivienda.

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