Medicamentos para la gripe

Cómo tratar el resfriado común en casa

El tratamiento de los síntomas no hará desaparecer el resfriado, pero le ayudará a sentirse mejor. Los antibióticos casi nunca se necesitan para tratar un resfriado común.

El paracetamol (Tylenol) y el ibuprofeno (Advil, Motrin) ayudan a disminuir la fiebre y aliviar los dolores musculares.

  • NO use ácido acetilsalicílico (aspirin).
  • Verifique en la etiqueta la dosis adecuada.
  • Llame a su proveedor si necesita tomar estos medicamentos más de 4 veces al día o por más de 2 o 3 días.

Los medicamentos para el resfriado y la tos de venta libre pueden ayudar a aliviar los síntomas en los adultos y los niños mayores.

  • No se recomiendan para niños menores de 6 años. Hable con proveedor antes de darle a su hijo medicamentos para el resfriado y la tos de venta libre que puedan tener efectos secundarios graves.
  • La tos es la forma que tiene el cuerpo de sacar el moco de los pulmones. Así que utilice jarabes para la tos sólo cuando esta se torne muy dolorosa.
  • Las pastillas o aerosoles para el dolor de garganta.

Muchos medicamentos para la tos y los resfriados que usted compra contienen más de un medicamento. Lea las etiquetas detenidamente para asegurarse de no tomar demasiada cantidad de algún medicamento. Si toma medicamentos recetados para otro problema de salud, pregunte a su proveedor qué medicamentos para el resfriado de venta libre son seguros para usted.

Beba mucho líquido, duerma bien y manténgase alejado del tabaquismo indirecto.

Las sibilancias pueden ser un síntoma de un resfriado si tiene asma.

  • Use un inhalador de rescate como se lo recetaron si tiene sibilancias.
  • Acuda a su proveedor inmediatamente si tiene dificultad para respirar.

6 Remedios caseros para tratar la gripe

Algunas excelentes opciones de remedios caseros para disminuir los síntomas de la gripe, del resfriado común o de la gripe H1N1 son tomar té de limón, de equinácea, de sauco, de tilo o de ajo debido a que estas plantas medicinales poseen propiedades antiinflamatorias que ayudan al organismo a aliviar los síntomas típicos y mejorar el malestar.

Además de esto, otras medidas caseras como colocarse una bolsa de agua caliente encima de los músculos doloridos, así como bañarse con agua fría para disminuir la fiebre, también pueden ser utilizadas. Lea más consejos para disminuir los síntomas de la gripe.

Aunque en la mayoría de los casos de gripe mejoran sin un tratamiento específico, siempre es importante consultar un médico general para identificar el problema e iniciar el tratamiento más indiciados. Ninguno de los tés que se indicarán a continuación debe sustituir e tratamiento médico.

1. Té de miel y limón

Un excelente remedio natural para la gripe es el té de limón con miel, ya que ayuda a descongestionar la nariz, mantiene lubricada la garganta y mejoran la respiración.

Ingredientes

  • Jugo de 1 limón:
  • 2 cucharadas de miel;
  • 1 taza de agua hirviendo.

Modo de preparación

Se debe añadir la miel a la taza de agua hirviendo, revolver bien hasta que se convierta en una mezcla homogénea y luego añadir el jugo puro de 1 limón. El té se debe tomar justo después de su preparación, siendo importante añadir el jugo de limón a lo último para asegurarse de que la vitamina C presente en la fruta no se pierda.

Para tratar la gripe se recomienda tomar este té de 2 a 3 veces al día, por ejemplo en la merienda de la mañana, de la tarde y antes de dormir.

2. Té de equinácea

Otro buen remedio casero para la gripe es tomar té de equinácea, debido a que estimula el sistema inmune y favorece la sudoración, ayudando a disminuir la fiebre y aumentar las defensas.

Ingredientes

  • 1 taza de agua hirviendo;
  • 1 cda de hojas secas de equinácea.

Modo de preparación

Colocar la equinácea en el agua hirviendo y esperar 10 minutos, después basta colar y tomar a continuación.

También es posible ingerir las cápsulas de equinácea que son vendidas en las farmacias, en las tiendas de productos naturales o por internet. Este remedio debe tomarse en una dosis máxima de 3 cápsulas por día para combatir la gripe.

3. Té de jengibre

El jengibre combate la gripe por tener propiedades analgésicas, antipiréticas y antibacterianas, que potenciados con la miel y el limón ayudan a disminuir los síntomas de la gripe mucho más rápido.

Ingredientes

  • 1 cda de jengibre fresco;
  • 1 cda de miel;
  • 1 taza de agua hirviendo;
  • Limón al gusto.

Modo de preparación

Picar una cucharada de jengibre fresco y agregarlo a la taza de agua hirviendo, dejarlo en reposo durante 10 minutos, colar y añadir 1 cucharada de miel y un poco de limón.

4. Inhalaciones con eucalipto

El eucalipto es una planta con propiedades expectorantes que ayuda abrir las vías respiratorias y a aliviar la irritación de la garganta.

Ingredientes

  • 5 gotas de óleo esencial u hojas de eucalipto;
  • 1 litro de agua hirviendo.

Modo de preparación

Colocar las gotas de aceite esencial de eucalipto en un balde con 1 litro de agua hirviendo e inhalar el vapor por algunos minutos. Para aprovechar al máximo, coloque una toalla de baño sobre la cabeza, así el vapor quedará atrapado y el individuo inspirará una mayor cantidad de vapor que ayudará a aliviar los síntomas.

5. Té de sauco

El té de sauco con tilo aumenta las defensas del organismo y promueve la sudoración, favoreciendo la disminución de la fiebre.

Ingredientes

  • 2 cdas de las hojas de sauco;
  • 1 cdta de tilo;
  • 1 taza de agua hirviendo.

Modo de preparación

Para preparar este té se debe agregar las hojas de sauco y el tilo en la taza de agua hirviendo. Tapar y dejar reposar durante 10 minutos. Colar y beber 3 veces al día.

6. Té de ajo

Tomar el té de ajo también es un excelente tratamiento natural contra la gripe, debido a que el ajo posee propiedades antimicrobianas, analgésicas, expectorantes y antigripales, además de ser un antiséptico pulmonar. Estas propiedades se debe a que posee un compuesto llamado alicina y aliina.

Ingredientes

  • 3 dientes de ajo;
  • 1 cucharada de miel;
  • 1/2 limón;
  • 1 taza de agua.

Modo de preparación

Triturar los dientes de ajo y agregar en una olla en conjunto con el agua y dejar hervir durante 5 minutos. Después agregue 1/2 limón exprimido y la miel, beba a continuación. Debe tomarse una vez al día, durante 2 o inclusive 3 semanas.

Conozca otros remedios naturales y de farmacia que pueden ayudar a combatir la gripe en: Medicamentos para la gripe.

Remedios caseros para la gripe

Llega el frío y con él las bajadas de temperaturas, así que es bastante normal que empiecen los primeros estornudos, congestiones y dolores de garganta.Además si a esto le unes fiebre, dolor muscular o de cabeza significa que la gripe esta presente.

Ante estos síntomas lo primero que habría que hacer es acudir al médico de cabecera, ahí nos recetarán un analgésico (paracetamol o ibuprofeno) más un descongestivo para «desatascar» la nariz.

Pero para aquellos que se muestran más recelosos de los medicamentoso que simplemente ven cómo empiezan los síntomas de un resfriado común clásico y quieren atajarlos con remedios naturales, hay diferentes alimentos que pueden ayudar a en el proceso.

Indispensable la vitamina C

Las dosis altas de vitamina C pueden reducir ligeramente la duración de la gripe, ya que ayuda al sistema inmunológico. Los alimentos con alto contenido de este tipo de vitamina son: la naraja, los limones o los pomelos; las verduras de hojas verdes oscuras como las coles o el brécol.

Se puede hacer un té de limón con miel ya que acuda a descongestionar la nariz, la garganta y a mejorar la respiración.

Ingredientes:

  • Jugo de 1 limón
  • 2 cucharadas de miel
  • 1 taza de agua hirviendo

Se mezcla la miel con el agua hirviendo hasta que se tenga una mezcla homogénea y se añade el jugo del limón.

Vahos

Para abrir las vías respiratorias, ayudar a expectorar toda la mucosa y aliviar el dolor de garganta, los vahos de eucalipto son una buena opción. Se ponen 6 hojas en un bol de agua caliente y se inhala el vapor durante unos minutos.

Jengibre

Este alimento que últimamente está tan de moda también sirve para combatir la gripe, ya que posee propiedades analgésicas, antipiréticas y antibacterianas. Una forma de consumirlo es hacerse este té con los siguientes ingredientes:

  • 1 cucharada de jengibre
  • 1 cucharada de miel
  • 1 taza de agua hirviendo
  • Unas gotas de limón

Para ello se pica el jengibre y se mezcla en una taza con el agua hirviendo, se deja reposar unos 10 minutos y se cuela. Posteriormente se añade la miel y el limón.

Aceites esenciales

Los difusores pueden ayudar a impregnar la habitación de vapor que nos ayuden a combatir la gripe, para ello se utilizan diferentes tipos como pueden ser: el árbol de té, el orégano, clavo o la menta.

Otros alimentos

El ajo, la mostaza o la pimienta son beneficiosos para descongestionar la nariz, reducir la fiebre y los dolores en el cuerpo.

El caldo de pollo contiene vitamina A, C y E, las cuales ayudan a aumentar la resistencia del sistema inmune, además aporta sodio que ayuda a la regulación de la temperatura corporal, siendo útil en casos de fiebre.

La cebolla alivia la congestión pulmonar, calma la tos y desinfecta las mucosas.

Las legumbres son alimentos ricos en antioxidantes que actúan como antigripales naturales y ayudan a reducir las toxinas que provoca la infección, a fortalecer el sistema inmune y a acortar la duración de la gripe o el resfriado.

6 remedios caseros contra la gripe que no fallan

Para hacerle frente a los drásticos cambios de temperatura de la temporada, prevenir la gripe o, en todo caso, aminorar sus molestias, existen muchos remedios caseros que se han heredado de generación en generación, y que son un bálsamo para el cuerpo en esos días. Pero si persisten las molestias consulte un médico.

1. Miel con limón: se mezcla el jugo de medio limón con una cucharada de este endulzante, ayuda a aliviar la resequedad de la garganta. Una de las virtudes del limón es que es un cítrico, por lo que contiene vitamina C, que favorece el funcionamiento del sistema inmunitario. La miel es un antibiótico natural que ayuda a prevenir posibles infecciones.

2. Consumir ajo: entre las múltiples virtudes de este condimento, es fortalecer el sistema inmune y reducir el riesgo de desarrollar procesos víricos. La alicina, principal compuesto activo del ajo, que ayuda a mejorar la circulación sanguínea, a reducir la presión arterial y el colesterol, además de combatir hongos y bacterias, tiene un efecto antibacteriano y antiinflamatorio.

3. Jarabe de cebolla: para combatir la tos. Nuestras abuelas también preparaban jarabe compuesto por una cebolla grande, tres cucharadas de miel, eucalipto y un chorrito de vino tinto. Estos ingredientes se dejan macerar por una noche y al otro día se muelen en la licuadora. El jarabe queda listo para tomarse.

4. Té de eucalipto: ayuda a aflojar las flemas y a descongestionar el pecho. Para preparar el té, se pone a la estufa medio litro de agua y ya que está a punto del hervor, se le agregan cuatro hojas de eucalipto y un limón partido, se deja al fuego por cinco minutos y se retira. Se puede consumir caliente o tibio.

5. Gárgaras de infusión de salvia: hacer gárgaras durante la temporada de frío, reduce hasta un 30% las probabilidades de resfriarse. Con ellas se expulsan los virus antes de que puedan entrar al organismo. Se recomienda hacerlas durante 10 minutos con dicho té o simplemente con agua.

6. Para descongestionar la nariz: coloca al fuego una olla con un litro de agua y agrégale hojas de eucalipto, retira del fuego cuando comience a soltar el aroma. Acércate al recipiente para respirar sus vapores, tápalo con una toalla y levántalo para que puedas aspirar el vapor.

Resfriado: ¿Paracetamol o Ibuprofeno?

Resfriado: ¿Paracetamol o Ibuprofeno?

¿Dolor de cabeza? ¿Dolor de muelas? ¿Dolores menstruales?¿Un resfriado?, ¿un catarro? «Tómate un ibuprofeno o un paracetamol, que te vendrá bien». Probablemente hayamos oído multitud de veces este argumento, válido para dos de los medicamentos que no faltan en cualquier botiquín de España. Sin embargo, ¿son lo mismo el ibuprofeno y el paracetamol? ¿Sirven ambos para combatir las mismas dolencias?

Un estudio realizado el año pasado con casi 700 farmacias de toda España reveló que el ibuprofeno es el analgésico más adquirido para tratar el dolor entre las personas de 26 a 50 años, tanto mediante prescripción médica como por iniciativa propia. En cambio, a partir de esa edad el paracetamol el paracetamol pasaba a ser mucho más recetado que su ´rival´ analgésico.

Pese a la creencia de que ibuprofeno y paracetamol son equivalentes y que ‘tanto monta, monta tanto’ uno como el otro, lo cierto es que existen diferencias importantes entre ambos fármacos. En estas líneas intentaremos descubrirte cuáles son estas diferencias, cuáles son las recomendaciones para su uso en función de las patologías que suframos y sobre todo cuáles son las virtudes y defectos, que también los tienen, de cada uno de ellos.

Cuándo tomar Ibuprofeno y cuándo Paracetamol

Analizadas las características de cada uno de estos fármacos, podemos decir que en caso de que no necesitemos combatir una inflamación, el analgésico por el que deberemos optar para aliviar un dolor será el paracetamol, ya que es el que menos efectos secundarios tiene. El paracetamol, por ejemplo, sería la opción más adecuada para estados gripales, dolor de cabeza, dolores de huesos… Además, el paracetamol es mejor como antitérmico (es decir, cuando además de dolor hay fiebre).

(Aquí te contamos cuál es la dosis diaria de Ibuprofeno recomendada)

Sin embargo, nuestra elección deberá ser el ibuprofeno en el caso de que el dolor que sintamos esté acompañado por la inflamación de un tejido. Por ejemplo, este fármaco estaría indicado para dolores menstruales, dolor de cabeza no migrañoso, dolores dentales, dolores musculares, dolor de garganta, artritis, faringitis, dolor provocado por torceduras o esguinces…

Pero, ¿por qué es así? A continuación te describimos cuáles son las características de cada uno de estos fármacos.

Se trata de un antiinflamatorio no esteroideo (AINE) que frecuentemente se utiliza como antipirético y para el alivio sintomático de dolores de cabeza, de muelas, molestias de la menstruación, cuadros inflamatorios… Y es que el ibuprofeno está considerado como el ´medicamento rey´ de la triple A: analgésico, antipirético y antiinflamatorio. Las dos primeras bondades las comparte con el paracetamol, pero no así la tercera, ya que este último fármaco no tiene la capacidad para combatir las inflamaciones. Pero ojo, tomarlo sin receta médica puede traer consecuencias (te las contamos en este artículo)

Existen un gran número de marcas comerciales cuyo componente principal es el ibuprofeno. Entre las más conocidas, el Espidifen, Nurofen, Saetil, Ibuen o Neobrufen. Para niños, el archiconocido Dalsy, pero también el Pirexin o el Junifen. En cuanto a la tipología de este fármaco, las dosis más habituales son las de 400 y 600 mg, con presentaciones que van desde los comprimidos a los granulados, supositorios, soluciones orales…

Efectos secundarios: Al tratarse de un fármaco antiinflamatorio, su principal defecto es que su abuso puedo resultar perjudicial para nuestro estómago. Es por este motivo que se recomienda tomarlo durante las comidas e incluso acompañado por un protector gástrico en el caso de que debamos hacer un uso reiterado de este fármaco. Además, varios estudios destacan también que un consumo excesivo de ibruprofeno puede tener también consecuencias negativas para nuestro corazón. Por otra parte, el ibuprofeno se desaconseja en pacientes que sufren de úlcera gástrica, insuficiencia renal o hepática grave, además de aquellas personas que toman antihipertensivos.

Como hemos indicado, el paracetamol es al igual que el ibuprofeno un fármaco con propiedades analgésicas y antipiréticas, pero no antiinflamatorio. Es decir, el paracetamol es fundamentalmente un fármaco indicado para combatir el dolor y la fiebre.

En este caso, las marcas comerciales más conocidas son el Gelocatil, el Efferalgan, Termalgin o Xumadol, mientras que en el caso de los niños el no menos conocido Apiretal. Como el ibuprofeno, sus tipos de presentaciones varían, desde los comprimidos a las soluciones orales, granulados, supositorios… En este caso, las dosis más habituales son las de 500 y 650 mg y la de 1 gramo.

Efectos secundarios: A diferencia del ibuprofeno, su consumo no tiene ninguna consecuencia negativa para el estómago. En cambio, sí la puede llegar a tener para el hígado en el caso de que se haga un consumo excesivo. En el caso del paracetamol, su uso no está indicado en aquellas personas que sufren insuficiencia hepática. Pero, eso si, ojo si estás embarazada. Aquí te contamos lo que puede pasar si se abusa del medicamento en plena gestación.

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  • El dolor de la separación.
  • Desamparo sanitario.
  • La receta electrónica del sistema sanitario ya está disponible en toda España.

Ibuprofeno o paracetamol, éste es el dilema

Los analgésicos nos han cambiado y mejorado la vida. Los tomamos ante cualquier dolor de cabeza, muscular, de la menstruación, de oído, de huesos, gripe, resfriado, fiebre… Son realmente útiles, tanto que llenan nuestros botiquines y cajones y los tomamos ante la mínima sensación de malestar, cansancio, dolor de cabeza, sin conocer para qué sirve cada uno, qué riesgos comportan y en qué cantidades hay que tomarlos.

Lo mejor es dejarse aconsejar siempre por un profesional, pero muchas veces el problema de salud es menor, abrimos la caja de medicamentos y nos encontramos con el dilema, ¿cuál tomar?

El ibuprofeno

Se trata de un antinflamatorio no esteroideo y tiene tres efectos: analgésico (contra el dolor), antitérmico (contra la fiebre) y antinflamatorio (disminuye el dolor)

Sí sirve para los dolores acompañados por inflamación:

  • Artritis
  • Lesiones musculares
  • Dolor de muelas
  • Anginas
  • Dolor menstrual
  • Fiebre (si el paracetamol no es suficiente)

No sirve para:

  • Prevenir el dolor
  • Molestias de los resfriados (congestión nasal)
  • Malestar general
  • Dolor de cabeza
  • Dolor de espalda y cuello relacionados con hernias y pinzamientos, aunque sí ayuda a eliminar la inflamación muscular que rodea la lesión
  • La gripe porque al igual que el ibuprofeno reducen el nivel de plaquetas en sangre
  • Por esta razón tampoco se aconseja en heridas o hemorragias grandes
  • Poco efectivo ante las resacas, pero siempre más aconsejable que el paracetamol

Riesgos:

  • Puede dañar la barrera protectora del estómago
  • Puede tener efectos en el sistema cardiovascular
  • Se desaconseja en pacientes con úlcera gástrica, insuficiencia renal o hepática grave o si se están tomando anthipertensivos

La dosis debe indicarla un médico, pero en líneas generales, no debería superar los 400 mg cada ocho horas en adultos. Superar una dosis de 1.200mg diarios puede incrementar el riesgo cardiovascular. Actúa a los 30 minutos y su efecto puede durar hasta 6 horas.

En caso de enfermedades crónicas que requieran un uso continuado es el médico quien debe establecer la dosis. En caso de embarazo, es necesario consultar al médico. En algunos casos es recomendable tomarlo acompañado de un protector gástrico.

El paracetamol

El paracetamol actúa como analgésico y antipirético. No es antinflamatorio y en dosis bajas tiene menos efectos secundarios en el estómago que el ibuprofeno.

Sí sirve para:

  • Bajar la fiebre
  • Dolor sin inflamación
  • Dolor de cabeza
  • Gripe
  • Dolor producido por una quemadura

No sirve para:

  • La resaca porque potencia los efectos tóxicos del alcohol tanto a nivel hepático como renal
  • Dolor muscular
  • Dolor de muelas
  • Menos eficaz ante el dolor menstrual

Riesgos:

  • El paracetamol, en dosis altas es perjudicial para el hígado y no se aconseja en personas con insuficiencia hepática

También en el paracetamol la dosis debería indicarla un médico, pero no debería superar los 500 o 650mg cada ocho horas en adulto. Es importante no superar los 3g al día. Una dosis mayor podría provocar intoxicación por daño hepático. especialmente en personas que consuman alcohol habitualmente. Incluso, una dosis de 10g tiene riesgo de muerte. El paracetamol tarda entre 45 y 60 minutos en mostrar sus efectos y actúa durante cuatro horas.

En cualquier caso, nuestra recomendación es evitar la automedicación. Si el dolor o el malestar es muy menor como para acudir a un médico – lo más recomendable – al menos consulta con tu farmacéutico.

Qué medicamentos no deberías tomar si estás resfriado o con gripe

Los complejos que combinan fármacos para tratar todos los síntomas a la vez son la opción más recomendada pero el experto recuerda que pueden interactuar con otros medicamentos y hay que tener cuidado

M. C. V.Valencia Domingo, 3 febrero 2019, 14:50

Tos, congestión, irritación ocular, cansancio, dolor de cabeza y/o fiebre. Si tienes estos síntomas seguramente has caído víctima de un resfriado o de la temida gripe. Aunque no son lo mismo, ambas son enfermedades del tracto respiratorio causadas por un virus. En las redes de la primera, solemos caer entre una o dos veces al año los adultos y cinco o seis los niños. En el caso de la segunda es menos habitual, pero dura más tiempo y los efectos son mayores.

¿Qué medicamentos sí podemos tomar para la gripe y el resfriado?

Vídeo. Cómo tratar los síntomas de la gripe y el resfriado.

Lo primero que el farmacéutico de Manises Miguel López recuerda es que, al tratarse en ambos casos de un virus, se pueden paliar los síntomas pero son nuestras defensas (sistema inmune) las que combaten la enfermedad. Así, el experto ofrece tres opciones: tratar los síntomas aislados, tomar un complejo que combine varios principios activos para tratar varios síntomas a la vez (del tipo Frenadol, Pharmagrip o Bisolgrip) o elegir una solución fitoterápica completa que potencie nuestro sistema inmune.

Entre los que tratan los síntomas aislados están los descongestivos (de acción local tipo espray nasal: Rhinospray, Rhinomer, Fitonasal o acción sistemica: fenilefrina y antihistaminicos como Aerious, Ebastel), los que actúan sobre la tos (por ejemplo Flutox, Bisolvon, Grintuss), mucoliticos (como Flumil) y analgésicos/antitérmicos como el paracetamol o el ibuprofeno.

Sin embargo, la tercera opción (del tipo Influvis, Inmunomix y otros a base de equinácea, saúco, acerola y vitamina C) se recomiendan cada vez más por su efecto inmunogénico, que aumenta nuestras defensas (sistema inmune/glóbulos blancos) en el organismo.

Medicamentos que no funcionan, tienen demasiados efectos secundarios o son contraproducentes

Vídeo. Virus de la gripe

Desde la farmacia Rosas de Manises aconsejan tener mucho cuidado con los espráis nasales (como Rhinospray, Respibien, Utabon) ya que, aunque son medicamentos de acción localizada muy efectivos, su uso continuado (más de 3-5 días) tiene efectos no deseados como adicción, efecto rebote (deja de ejercer su función principal), sequedad y mal funcionamiento de la mucosa, entre otros. López recomienda en su lugar escoger una opción natural que hidrate y evite a la vez la congestión y los efectos adversos, como los basados en agua de mar o fitoterapia, así como los lavados con suero fisiológico.

También hay que tener cuidado con los antitusivos. Debemos tener en cuenta que la tos es un mecanismo de defensa y pararla puede suponer un empeoramiento de la situación. De esta forma, en el caso de los tratamientos para la tos seca, existen algunos muy efectivos, pero otra vez nos encontramos con efectos no deseados. La toseína (codeína), compuesto para tratar la tos a nivel del sistema nervioso central, provoca estreñimiento, somnolencia y una adicción muy potente. Ocurre también con jarabes a base de antihistamínicos (tipo Flutox), que pueden producir somnolencia. El farmacéutico opina que siempre será mejor una opción más natural, como los medicamentos del tipo fitoterápico, que cumplen su papel sin necesidad de sufrir efectos adversos, salvo casos en los que nuestro médico así lo crea conveniente.

Epidemia de gripe en la Comunitat

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En el caso de los mucolíticos, las fármacos compuestos por acetilcisteína y similares (del tipo Flumil) son una buena opción para fluidificar el moco y poder eliminarlo mejor pero es muy importante no tomarlo nunca junto con antitusivos de acción central, ya que al fluidificar el moco, si a la vez paramos la tos, podríamos tener graves problemas a nivel respiratorio, apunta López.

Un apartado importante sería el tema de antibióticos, ya que mucha gente tiene la falsa creencia de que estos curan los procesos catarrales/resfriados. Nada más lejos de la realidad, los antibióticos sólo son prescritos por el médico en casos de infección bacteriana y no en infecciones por virus. Su uso indebido en estos procesos pueden acarrear otros problemas de salud asociados.

Fan de los complejos pero con cuidado

Vídeo. Complejos que combinan fármacos.

Los complejos que combinan fármacos para tratar todos los síntomas a la vez son la opción más habitual recomendada por médicos y farmacéuticos, pero no son recomendables para todo el mundo. Por ejemplo, los que en su composición llevan fenilefrina, que trata la congestión, están contraindicados en pacientes con problemas cardíacos, hipertensión grave, hipertiroidismo y pacientes en tratamiento con algunos antidepresivos del tipo tryptizol (triciclico) o moclobemida (IMAO).

Muchos de ellos suelen llevar también el antihistamínico clorfenamina, que tampoco se recomienda en los enfermos con hipertensión grave. Por tanto, en estos pacientes es mejor tratar los síntomas por separado con paracetamol, ibuprofeno y espray nasal y, si no están tomando Sintron (acenocumarol que se usa como anticoagulante para evitar trombos) ayudar de fitoterápicos.

Estos complejos fitoterápicos, debido a su carácter inmunogénico, están contraindicados para pacientes que hayan sido trasplantados y tomen fármacos para inmunosupresión, así como aquellos que tomen Sintron, ya que interaccionan con algunos de sus principios y puede verse comprometida su acción.

Los pacientes de alto riesgo, es decir, los que han recibido un trasplante o los que sufren de hipertensión grave, cardiopatías, epilepsia o párkinson, deben siempre consultar con su médico antes de tomar cualquier medicación.

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