Marcas de pasta fresca

Maquina de hacer pasta casera

Por fin tengo mi máquina de hacer pasta casera en casa. Llegó el martes por la tarde y evidentemente al día siguiente le dimos estreno. Yo pensaba que iba a ser mas complicado, que iba a requerir mas tiempo e incluso pensé que el resultado no iba a ser lo mismo que cuando comemos pasta ya comprada. Me equivoqué en todo!!!!!

Es una máquina que se guarda en un pequeño espacio porque no es muy grande. Se monta en un abrir y cerrar de ojos y el ponerla en funcionamiento es mas fácil aun.

Para montar la máquina solo tenemos que sujetar el cuerpo centra que es donde está el rodillo alisador, a una mesa o a la encimera. Una vez que esté bien sujeta le ponemos la otra parte. La otra parte son los rodillos cortadores, uno de espaguetis y otro de tallarines. Esta parte se une al cuerpo central encajando en dos pestañas.

La manivela entra en un click y se va alternando dependiendo donde vas a usar, si los rodillos alisadores o los cortadores.

Una vez tengamos la masa hecha, que es muy sencilla, 100 gramos de harina de trigo normal por cada huevo, solo hay que ir cogiendo pequeñas cantidades de masa e ir pasando la masa por el rodillo de alisar.

Primero pasaremos el trozo de masa unas cuantas veces por el número 1, que se regula en la rueda lateral. Luego pasamos al número 2 y le damos unas cuantas de pasadas mas y hacemos lo mismo con el número 3.

Aquí tenéis una foto pasando un trozo de masa. Es maravilloso ver como va quedando la masa de fina.

Cuando tengamos la masa fina, pasamos la manivela al rodillo cortador y pasamos la masa para cortar. De manera rápida y sencilla salen nuestros espaguetis.

Una vez que tenemos esos espaguetis cortados, los colocamos en un lugar para que se oreen o sequen un poco. Yo puse el rodillo de amasar de madera sobre dos fiambreras en alto y allí lo fui dejando para que secara.

Repetimos el proceso con cada trozo de masa.

Una vez que tengamos toda la masa cortada, y haya oreado un rato, como un par de horas estuvieron los míos, procedemos a cocer la pasta y ha servirla con la salsa que mas nos guste.

Si en vez de espaguetis o tallarines, queremos placas de lasaña o canelones, pondremos la masa aun mas fina y la cortamos con un cortador que trae manual y listo. Para hacer raviolis necesitamos otro adaptador que aun no tengo pero tendré en breve, así que ya os lo enseñaré.

Recomiendo la máquina?? Totalmente. Los espaguetis, una vez cocido, han quedado perfectos, ricos, nada que ver con los que compramos empaquetados y sobre todo mucho mas sanos.

No le llevó mas de media hora hacer la masa, montar la máquina, cortar y recoger. No es un trabajo ni complicado ni entretenido.

Con 300 gramos de harina y 3 huevos medianos hemos comido 5 personas, cunde bastante la masa.

En Comer con Poco he puesto la receta que hice con estos espaguetis caseros y allí está el vídeo que grabé donde podréis ver perfectamente como se hace los espaguetis, se cuecen y la receta final.

No puedo decir cuanto ha costado porque ha sido un regalo que me han hecho pero yo ya llevaba mucho tienpo detrás de ésta máquina y a partir de 20 euros las encontraréis.

Máquinas para hacer pasta

Máquinas y accesorios para hacer pasta casera de altísima calidad para que disfrutes preparando un alimento saludable en casa. Fabricadas en Italia, con garantía de 10 años, sentiras el placer de hacer pasta casera.

Marcato es uno de los pocos fabricantes que aún continuan fabricando en Italia y es sin dudas el que ofrece productos de mayor calidad y diseño.

Si quieres hacer pasta casera de manera fácil los productos Marcato te facilitan las cosas: la máquina Wellness 150 te permite hacer 3 tipos de pasta casera y si adicionas un accesorio puedes crear la que tu quieras. El sabor de la pasta casera no tiene precio.

Imagina agasajar a toda tu familia con pasta hecha en casa, pero cuidado hacer pasta fresca puede ser muy laborioso, pero en Lecuine queremos ponértelo fácil y hemos seleccionado para ti diferentes tipos de maquinas para hacer pasta, con las que lograrás láminas de pasta muy finas y tiernas con las que deleitaras a los más críticos comensales.

En esta entrada te vamos a presentar a la que tal vez, sea la mejor máquina para hacer pasta del mercado. Y esto no es una exageración sino que este producto está avalado por 80 años de historia de Marcato y por la opinión de miles de clientes de todo el mundo que la han probado. La máquina para hacer pasta Marcato Atlas 150 se ha convertido en un estándar de calidad en la fabricación casera de pasta. El éxito y aceptación de este producto a nivel internacional radica en la calidad de los materiales empleados en su construcción, su diseño y robustez y la posibilidad de controlar el grueso de nuestra masa de pasta para conseguir la forma que nosotros queramos: La masa más fina posible es de 0.2 mm y la más gruesa es de 4,5 mm De fábrica, esta máquina para hacer pasta viene con un accesorio que te permite crear fácilmente tres tipo diferentes de pasta: Fettucccine, Spagheti y un accesorio plano para crear unas hojas de Lasagna perfectas. Pero esto no termina aquí, la máquina para hacer pasta Marcato Atlas 150 tiene a su disposición 12 accesorios extras que podemos conseguir a parte para elaborar prácticamente todo tipo de diseños diferentes de pasta fresca.La pasta es un alimento compuesto por harina y agua y se caracteriza por su elevado valor energético: las calorías de un plato de pasta están alrededor de 350 Kcal por 100 gramos, con un contenido de grasas bastante modesto (< 1%). Además de la baja cantidad de calorías y de la discreta presencia de proteínas (11-12%), la pasta es un alimento de excelente digestibilidad gracias al abundante contenido de almidón (70-75 %). Todos los amantes de la pasta nos encontramos en horabuena ya que podemos tener en casa la herramienta perfecta para elaborar pasta de la forma más orgánica posible. Eligiendo personalmente todos los ingredientes de la masa para asegurarnos un resultado de calidad excepcional.

Características de la máquina para hacer pasta Marcato Atlas 150 Wellness

En primer lugar y como mencionábamos anteriormente la capacidad de poder ajustar el grueso de la masa de pasta es de gran valor puesto que lo podemos hacer moviendo la rueda lateral que acomoda hasta 9 posiciones diferentes. El Rodillo liso es el encargado de estirar la pasta como deseemos. Todo el cuerpo de la máquina para hacer pasta se encuentra construido en acero cromado resistente a la corrosión. Por otro lado, las cuchillas de la Marcato Atlas 150 Wellness se encuentran fabricadas bajo una licencia patentada única para los productos Marcato. El aluminio anodizado es una innovación y demuestra la clara intención de la marca para realizar productos de calidad que sean a la vez saludables para nuestro cuerpo. La característica principal de este tipo de aluminio empleado en la fabricación de las cuchillas de corte es que se encuentra 100% libre de metales pesados, como puede ser el Cromo o el Niquel lo que garantiza una elección saludable para toda la familia. Aunque parezca difícil de creer, la Marca Marcato es la única en el mercado con esta patente de su propiedad en el mercado. Existen muchas máquinas de pasta disponibles, la gran mayoría de ellas con 2 años de garantía. La maquina para hacer pasta Marcato Atlas 150 Wellness viene con el increíble período de garantía de diez años cubriendo cualquier desperfecto que pueda tener de fabricación. La experiencia y trayectoria de Marcato hace que se encuentren tan seguros de tu satisfacción con todos sus productos que, con unos pequeños cuidados y debido a la gran calidad en su construcción y diseño, vas a tener un producto que va a durar décadas en tu cocina. El diseño de esta máquina para pasta y la robustez que la característica hace que sea una máquina muy duradera. El cuerpo construido en acero inoxidable y los rodillos están diseñados para resistir perfectamente en contacto con las partículas de agua que residen en la masa. Es por ello que esta máquina está diseñada para durar años y años (Marcato garantiza la máquina por 10 años). Si bien el cuerpo está realizado en acero inoxidable cromado no se recomienda su utilización en el lavavajillas puesto que éste deterioraría el material rápidamente. Para limpiarle no hace falta meterla en agua. La limpieza recomendada es en seco y con un paño es más que suficiente para alargar la vida útil del producto.

¿Cómo utilizar la máquina para hacer pasta Marcato Atlas 150 Wellness?

La manera de utilizar esta máquina para hacer pasta es muy sencilla como se muestra en este vídeo (en inglés) Los pasos son los siguientes: La máquina para viene con unas pinzas de sujeción en la base. Debemos trabajar sobre una mesa en la que la máquina para hacer pasta nos quede cómoda. Es importante no utilizarla sobre superficies frías, tipo mármol puesto que afecta a la ligadura de la masa. Sujetamos la máquina sobre la superficie de la mesa de forma que nos quede bien sujeta. Podemos colocar un paño o un papel entre la máquina y la superficie de trabajo para evitar cualquier tipo de marcas. Una vez la máquina para hacer pasta se encuentra bien firme, comenzaremos a trabajar con ella. Para realizar la masa casera de la pasta. Lo que vamos a hacer en este paso es estirar la masa. Para ello y dependiendo del tamaño del bollo, la vamos a cortar en trozos pequeños y con ayuda de la palma de la mano la vamos a ir estirando (también se puede utilizar el clásico rodillo amasador si lo tenemos a mano) una vez esté en un ancho que pueda entrar en el rodillo liso de la máquina para hacer pasta, calibramos el ancho de la masa y empezamos a pasarla por el rodillo. Dependiendo lo fina que la queramos vamos a ir pasándola por el rodillo y vamos a ir disminuyendo el grosor de forma paulatina hasta que quedemos conformes. Quitamos el manillar del rodillo liso y pasamos al rodillo de corte. Es posible que tengamos que cortar un poco la masa ya estirada para poder trabajar mas cómodos. Pasamos la masa extendida sobre el rodillo de corte que nos va a dar la forma de la pasta que queremos lograr. A medida que vaya saliendo la masa cortada y ya con la forma deseada, la vamos cortando con ayuda de un cuchillo o tijera para que tengan un largo aceptable. Con el producto obtenido, lo colocamos extendido sobre la mesa o en un secador para pasta. Para evitar que la pasta se peque, colocamos en la base una pequeña cantidad de harina.

¿dónde comprar la máquina Atlas 150 Wellness Marcato con descuento?

Al ser un producto de altísima calidad las máquinas para hacer pasta Marcato Atlas 150 Wellness sólo están disponibles en tiendas especializadas en productos de alta gama. Si quieres comprarla aquícon un 5% de descuento aplicándo el códgio «soylecuier» ¡aprovecha esta oportunidad!

Opiniones de la máquina de hacer pasta Atlas 150

Encontramos opiniones en internet que hablan de la máquina para hacer pasta Atlas 150 de Marcato. Generalmente la mayoría de clientes que comentan en internet son de norteamérica y por supuesto, italianos ya que la marca se encuentra bien consolidada en ambos países. Algunos comentarios son: Una maquina para hacer pasta como en la vieja escuela! Es una máquina robusta y perfecta para hacer pasta con los niños ya que es muy fácil y divertido. Con unos pocos ingredientes, tenemos pasta fresca de calidad para toda la familia. Mucho más económica que una Kitchenaid y funciona muy muy bien! Phil, 3 de Junio 2015 Es tan simple y fácil de utilizar que no me lo creo Siempre he pensado que hacer pasta casera llevaba mucho tiempo y que era para experto. Nunca estuve tan equivocada! Con esta máquina para hacer pasta controlamos todos los ingredientes y funciona de maravillas. Altamente recomendable! Vale cada euro. Lele, 20 de Abril 2015

Funciona de maravilla Realmente buscábamos una máquina para hacer pasta de metal pero no sabíamos por cual decidirnos. Nos hemos leído los detalles de las otras marcas y finalmente nos decantamos por la Atlas 150 de Marcato. He decidido escribir este comentario para comentarles de que con mi mujer desde siempre hacemos pasta casera al menos una vez por semana. Lo hacíamos todo a mano. Esta máquina nos ha reducido el proceso considerablemente y comentarlos de que vale cada euro de su precio. Estamos comiendo pasta fresca a menudo y una vez que encontramos nuestra receta para elaborar la masa, podemos decir que este plato se ha convertido en un orgullo para nuestra casa y todos los vecinos/ amigos cada vez que hacemos reuniones Recomiendo realizar todo el proceso al menos entre dos personas, sea tu pareja o tus hijos. Es una actividad con la que difrutamos mucho y conversamos mucho mientras realizamos la exquisita pasta fresca italiana. He comprado esta máquina pasta en el año 2006 y sigue impoluta hasta el día de hoy y seguro que le quedan muchos mas! Frank, 29 de Diciembre 2013

La garantía Marcato

Alimentos de Lidl que debes consumir si quieres tener resultados en el gimnasio

El verano ha acabado pero no es momento de relajarse, si quieres estar en forma para el año que viene debes empezar cuanto antes. Ir al gimnasio, tener una dieta equilibrada, practicar algún deporte o salir a correr son algunas de las actividades que te ayudaran a mantenerte perfecto. Si estás buscando ayuda para perder grasa y ganar músculo, Lidl es el supermercado perfecto. En la cadena alemana podrás encontrar imprescindibles para tu despensa, incluso con descuentos y ofertas disponibles.

Estos son algunos alimentos de Lidl que te ayudarán a perder la grasa y tonificar tu cuerpo:

La pasta

La pasta, por norma general, tiene un índice glucémico muy alto, pero es necesaria para el organismo. Eso sí, a la hora de escoger la pasta es siempre recomendable comer la versión integral. Su absorción es mucho más lenta, lo que significa que la sensación de saciedad durará más tiempo.

Los frutos secos

Los frutos secos están cargados de grasas saludables y es importante incluirlos en el menú diario en pequeñas cantidades. Evita los mix y los fritos, ya que contienen una alta cantidad de aceite refinado de girasol.

Queso y yogures 0%

El queso fresco batido de Lidl es una buena opción ya que tiene un 0% de materia grasa, al igual que los yogures con la misma composición, son perfectos como snacks si quieres perder peso.

Cinco alternativas a la pasta que deberías probar si quieres adelgazar

14/03/2016 20:26

Aunque la pasta es un alimento perfectamente recomendable en una dieta saludable, solemos abusar de él, y dado su alto contenido en calorías nos hace engordar sin remedio. Como no dejan de repetir los nutricionistas, todos deberíamos limitar el consumo de carbohidratos refinados (como la pasta o el arroz), pero esto es algo indispensable si queremos adelgazar. Las dietas con un alto índice glucémico, esto es, aquellas ricas en cereales refinados, almidón y azúcares, que aumentan los niveles de glucosa en el cuerpo, están directamente asociadas con la ganancia de peso.

Pero esto no quiere decir que tengamos que dejar de comer carbohidratos, sino tratar de que estos provengan de fuentes más saludables, como la fruta, la verdura y los cereales integrales. Existen alternativas a la pasta, elaboradas con variedades especiales de trigo y otros granos, que constituyen una buena alternativa si se quiere cuidar la dieta sin renunciar a este plato cómodo y exquisito.

Estas pastas no son bajas en calorías, pero sí engordan algo menos que las variedades convencionales y, lo que es más importante, aportan más proteína y fibra, lo que hace que llenen más y sean más saludables. Si buscamos adelgazar tampoco deberíamos abusar de ellas, pero no hay problema por tomarlas dos o tres veces por semana como sustitutos de la pasta y el arroz convencionales.

1. Pasta de trigo integral

El acompañamiento de la pasta también influye: si estás a dieta toma la pasta con verduras. (iStock)

La pasta de trigo integral se elabora del mismo modo que la pasta convencional, pero usando harinas de grano completo. Su contenido en vitaminas, minerales y fibra es más elevado que en la pasta convencional.

Es conveniente que al escoger esta pasta miremos bien la etiqueta del producto que estemos comprando. Hay pastas “ricas en fibra” que no están elaboradas con harina integral y muchas pastas en las que se mezclan harinas. Las más convenientes son aquellas elaboradas con el trigo entero, que son las verdaderamente integrales, pues contienen todo el salvado y el germen.

La gran ventaja de esta pasta no es que tenga menos calorías (hablamos de unas 10 menos por cada 100 gramos), sino que constituye la alternativa a la pasta refinada convencional más parecida a ésta (y con el doble de fibra).

2. Pasta de trigo kamut

La pasta Kamut se puede encontrar en numerosos herbolarios y grandes superficies. (iStock)

Kamut –que en egipcio significa “trigo”– es la marca registrada de un antiguo pariente del trigo duro, una subespecie de ‘Triticum turgidum’, rescatada por un aviador estadounidense que la introdujo en EEUU desde Egipto en los años 50. Su producción moderna comenzó tras la Segunda Guerra Mundial, cuando la familia del aviador plantó en Montana estas semillas.

El cereal se caracteriza por el gran tamaño del grano y su alto contenido en proteína (tiene bastante más gluten que el trigo convencional) que llega a ser entre un 20 y un 40% mayor que en la pasta normal, pero también por su mayor contenido en vitaminas y minerales: tiene el doble de vitamina B1 y B2 e, incluso, cinco veces más cantidad de niacina (vitamina B3) y vitamina E; y entre dos y cuatro veces más densidad de minerales como el calcio, potasio, magnesio, fósforo y hierrro.

Su textura es muy similar a la de la pasta convencional (al fin y al cabo, no deja de ser un tipo distinto de pasta de trigo), aunque tiene un ligero sabor a nuez. Se puede usar para cualquier tipo de plato.

3. Pasta de espelta

La pasta de espelta es la que tiene menos calorías de todas. (iStock)

La espelta es una subespecie del trigo (‘Triticum Spelta’) con miles de años de antigüedad, que conservó sobre todo en el sur de Alemania, donde se cultiva desde el 4.000 a.C y se conoce como ‘dinkel’. Se caracteriza por su alto contenido en gluten y, por tanto, en proteína, que puede llegar al 17% del total del producto. Es el tipo de pasta de este listado con menos calorías: 336 por cada 100 gramos, frente a los 360 que suele tener la pasta convencional.

Tradicionalmente este tipo de trigo se usaba para hacer un pan muy valorado entre las clases pudientes, que rechazaban el de centeno propio de el pueblo llano. En el siglo XIX su cultivo fue decreciendo hasta casi desaparecer, pero ahora ha resurgido como alternativa más saludable al trigo convencional, pues como ocurre con todas las versiones antiguas del cereal es más rico en minerales, vitaminas y fibra.

Se puede usar en casi cualquier tipo de plato de pasta, aunque no es recomendable para preparaciones al horno, pues se quiebra fácilmente.

4. Pasta de arroz integral

Los ‘noodles’ de arroz son los más habituales en la cocina asiática. (iStock)

La fideos de arroz, de origen asiático, no contienen gluten, por lo que han sido un importante refugio de los celíacos, que podían disfrutar de algo parecido a los espaguetis sin sufrir las consecuencias de su enfermedad. Hasta hace poco, este tipo de pasta (que se elaboraba o bien con almidón puro de arroz o bien con harina de este) sólo se encontraba en forma de ‘noodles’ traslúcidos, conocidos como fideos de cristal o celofán.

Este tipo de pasta no tiene menos calorías que la convencional (de hecho tiene más, pues carece de la proteína que aporta el gluten) pero, de un tiempo a esta parte, han aparecido todo tipo de pastas elaboradas con harina de arroz integral, también sin gluten, pero más ricas en fibra y con algo menos de calorías que la pasta convencional (350 frente a 360 por 100 gramos). Es la mejor alternativa si se sufre de intolerancia.

Esta pasta, además, se puede usar para cualquier tipo de plato. Sólo hay que tener cuidado al cocinarla porque se pega mucho durante la cocción, por lo que es conveniente removerla con frecuencia mientras se hace.

5. Pasta de quinoa

La pasta de quinoa es un invento reciente. (iStock)

Como explica Harold McGee en su manual ‘La cocina y los alimentos’ (Debate), la quinoa es un pseudocereal (es miembro de las familia de las gramíneas, pero no auténticos cereales) oriundo de las proximidades del lago Titicaca, en los Andes, que empezó a cultivarse hace unos 7.000 años.

Aunque es un alimento relativamente nuevo en Europa su popularidad no ha dejado de crecer, así como su precio. Habitualmente se toma cocida, en una gran variedad de platos, pero también sirve para elaborar harina y ya se comercializan pastas elaboradas con ella.

La pasta de quinoa tiene una textura delicada y un sabor suave, y contiene más proteínas que cualquiera de las pastas citadas anteriormente. La única pega es que su contenido calórico es similar al de las pastas convencionales –tiene en torno a 368 calorías por cada 100 gramos–, pero no tiene gluten y su propiedades nutricionales son más complejas: es rica en minerales como hierro, calcio, fósforo, magnesio y vitaminas C, E y B.

La pasta seca es un salvavidas en toda regla: tener un par de paquetes en la alacena y un par de ingredientes más -tomates, queso, aceite o guindilla- puede marcar la diferencia entre una comida rica y la nada más absoluta. Eso ya es casi magia, pero para que la cosa ya sea de fuegos artificiales y temblor de piernas hay una cosa básica: que la pasta sea de buena calidad.

Hemos preguntado a algunos de nuestros expertos favoritos en la materia -cocineros, gastrónomos, italianos en general y amantes del buen comer en particular- que nos recomienden algunas de las marcas que les hacen sentir como en casa desde el primer bocado. Sí, son un poco más caras que las no-tan-buenas. Pero teniendo en cuenta que de un paquete de medio kilo salen cinco raciones generosas y que la pasta es la protagonista del plato, vale la pena pagar la diferencia.

Aunque algunas marcas son más difíciles de localizar que otras, siempre te queda la opción de acercarte a la tienda de productos italianos que te caiga más cerca si las tienen, o comprarlas online: se pueden comer con todo y duran una eternidad, así que viene a ser como invertir en un fondo de armario (en este caso, de despensa). Si en algún momento pasas por Barcelona, las encontrarás todas -y unas cuantas más- en el paraíso de la comida italiana: B.H.G Supermercat del Món. Si tienes una tienda igual de bien surtida en tu localidad, cuéntalo en los comentarios: los Dioses de la Pasta -y tus vecinos- te lo agradecerán.

Sanmartí

¿Una buena pasta hecha en España? Existe. Aunque para Mikel López Iturriaga, alma padre de El Comidista, Sanmartí más que una marca de pasta, es un milagro. “Que una familia de Caldes de Montbuí (Barcelona) lleve fabricando pasta desde el siglo XVIII y que todavía hoy usen la misma maquinaria que en los años cuarenta entra dentro de lo sobrenatural”. Dicen que el secreto de sus maravillosos fideos, macarrones y tallarines es el agua termal de Caldes -no llevan huevo-, pero Mikel cree que “cuenta más esa manera de producir a pequeña escala propia de otros tiempos, más obsesionada por la calidad que por los grandes rendimientos económicos”. No puedo estar más de acuerdo: todas sus pastas para sopa son atómicas, y las placas para canelones eran las que usaba mi abuela. Precio: aproximadamente 1,90 el paquete de 250 g (dependiendo de la especialidad), a la venta en grandes superficies y pequeños comercios (y en Petra Mora).

Gentile

Alessandro Zangrossi y Mattia Ciresola están al frente La Balmesina, uno de mis restaurantes italianos favoritos donde, además de pizzas fabulosas también hacen unos platos de pasta fabulosos. A ambos les gusta la pasta Gentile porque es de un pastificio muy pequeño y casi artesanal. “Es muy sabrosa y además es muy difícil pasarse con la cocción: siempre están al dente”. Además hacen formatos bastante difíciles de encontrar como tortiglioni -que son unas espirales, y no unos tortelloni muy grandes- super gruesos, que recomiendan tomar con con ragú de cordero. “Sus spaguetti alla Puttanesca con poca salsa de tomate, tomates cherry, alcaparras, aceitunas negras, pimientos picantes y anchoas también son una delicia”, nos chiva Alessandro. Precio: entre 3 y 4 euros el paquete de 500 g. A la venta en tiendas especializadas, grandes superficies y supermercados online.

Grand’ Mère

A lo mejor ya habéis adivinado, solo leyendo el nombre, que aquí no voy a recomendaros una especialidad pasta italiana. Se trata de una marca alsaciana que descubrí hace un tiempo en la quesería Can Luc, con algunas particularidades que la diferencian de su prima nacida en la bota. Para empezar, llevan la friolera de 7 huevos por kilo, lo que da como resultado una pasta sabrosa y densa de color amarillo anaranjado que necesita más cocción de lo habitual. Si le preguntas a Luc cómo las toman por allí, te dirá “pues con queso y con mantequilla”, con cara de “¿es que hay otra cosa en el mundo?” (aunque luego cede un poco ante la posibilidad de añadir cebolla, bacon o nata). Los suelen usar para acompañar estofados y otros platos ligeritos -ajá-, pero yo los he preparado con brócoli, berenjena y otras verduras y están buenísimos. Precio: Sobre 1,75 el paquete de 250 g. A la venta en tiendas especializadas.

Mancini

Aunque la principal característica de mi adorado Rasoterra es que no sirven carne ni pescado, no podemos obviar que sus propietarios son italianos, y eso se nota en algunos de sus platos, como la excelente pasta fresca casera, o sus ingredientes (ay, el formaggio di fossa). Daniele Rossi, uno de los propietarios del local, recomienda encarecidamente tener siempre a mano un paquete de pasta Mancini (que además tiene un diseño precioso: esto no se come, pero alegra la vista). “Me gusta porque es rugosa a la vista y al tacto -lo que hace que la salsa se adhiera mejor-, tiene una pinta muy artesanal. Además, no se pasan de cocción aunque seas un patata en la cocina”. Segundo aviso con lo de las cocciones: parece que los italianos siguen creyendo que por aquí no pilotamos mucho ese tema. Precio: unos 3 euros el paquete de 500 g. A la venta en grandes superficies, establecimientos especializados y tiendas online.

Garofalo

La italiana Anna Mayer , residente en Santiago de Compostela, recuerda con alborozo el día en el que la pasta Garofalo apareció por sorpresa en el super de debajo de su casa. “Es una buena pasta de supermercado, sobre todo en los formatos más caros: sus pennoni son fantásticos. Los formatos baratos como los mafaldine y los radiatori me gustan menos, no porque estén mal hechos, sino porque la forma no funciona”. Mis favoritos son los spaguetti más finos, servidos con una salsa de tomate muy sencilla, albahaca, parmesano y mucha pimienta. A pesar de sus reticencias, Mayer asegura que tener acceso a esta pasta “es una bendición, hasta hace no mucho lo mejor que encontrabas con esa facilidad era Barilla”. Precio: sobre 1,50 € el paquete de 500 g, dependiendo de la variedad. A la venta en supermercados.

Agnesi

Andrea Tommasini, jefe de prensa en las editoriales Miscelànea y Roca, además de pilotar de libros también sabe mucho de comida. Nos ha chivado que “cuando vivía en Argentina, pasta Agnesi -la única italiana asequible que se podía encontrar después de la crisis, De Cecco valía medio sueldo-” le salvó la vida en Bastantes ocasiones. “Si me dejas escoger siempre soy y seré de pasta larga: spaghetti, bavette, trenette, tagliatelle”, que le parecen iIdeales para hacer «bigoli in salsa», o sea spaghetti con cebolla y anchoas (típico de Venecia) o con salsa a la achicoria roja. Por si nos animamos a hacerlo en casa, nos regala la primera receta: solo hay que hacer un sofrito de cebolla, ahogarlo con un poco con agua y vino blanco y deshacer unas anchoas. “En lugar de parmesano, le pones pan rallado tostado, y listo”, nos cuenta nuestro veronés favorito. Precio: desde 1,20 el paquete de 500 g. A la venta en grandes superficies, establecimientos especializados y tiendas online.

Rummo

Cuando Anna Mayer tiene la suerte de encontrar pasta Rummo en una tienda, tiene serias dificultades para no arrasar con todas las existencias. Mayer confiesa que no hay ni uno solo de sus formatos que no le guste, y añado que es uno de los pocos fabricantes que hace una pasta integral que me gusta de verdad (la pasta es la única cosa que no me convence cuando se hace con el cereal entero, qué le vamos a hacer). No sé si será por su elaboración tradicional lenta o por el tipo de trigo duro que utilizan, pero el sabor y la textura de esta pasta es una auténtica maravilla. Precio: sobre 2,75€ el paquete de 500 g. A la venta en grandes superfícies y establecimientos especializados.

Carrefour selección

Por extraño que parezca, una pasta decente de marca blanca es posible. La primera vez que Mikel López Iturriaga compró los paccheri -esa especie de macarrones tan anchos como cañerías- de la línea gourmetosa de Carrefour fue por pura necesidad: no había otros. Lo que pasó a continuación les sorprenderá: “Me quedé picueto por su potencial para emular a cualquier pasta con ocho apellidos italianos, y a un coste más que aceptable”, nos cuenta el jefe de todo esto. “También tienen papardelle y mafalde, muy útiles cuando necesitas decir a tus invitados que esa pasta que se están comiendo la compraste en tu último viaje a Nápoles”, remata. Precio: entre 1,82 y 2,50 el paquete de 500 g.

Felicetti

La segunda sugerencia de Danielle Rossi son los productos del pastificio Felicetti, que destaca por su aspecto algo tosco y muy artesanal, bastante parecido al de su primera opción. Rossi asegura ser muy feliz con sus “spaghetti con ajo, aceite, guindilla y tomate fresco añadido en el último segundo, aunque también le ponen bastante sus penne rigate, “estos con una salsa más cremosa. Además de trigo, en Felicetti trabajan con otros cereales como el kamut, la cebada, o la espelta. Precio: sobre 2,99 el paquete de 500 g de pasta de trigo. A la venta en grandes superficies, tiendas especializadas y comercios online.

Pasta de la semana italiana de Lidl

Hace años que sueño con un Lidl en el que tengan siempre lo mejor de sus semanas temáticas. Los untables griegos, el sambal oelek asiático y, por supuesto, la pasta de su semana italiana: rica, barata y con formas no muy fáciles de encontrar. Además, en esos días y con el nombre de “salsa de tomate casera” también tienen en sus estanterías una passata bastante rica. La pasta fresca que venden durante todo el año -mi favorita es la que no tiene relleno, hecha a base de huevos y harina- también es digna de tener un rinconcito en la nevera y servir de apaño en cinco minutos, perfecta para esos días en los que no abundan ni los ingredientes ni la inspiración. Precio: 0,99 el paquete de 500 g.

Las 5 marcas italianas de pasta más populares en el extranjero

En este artículo vamos a hablar de las 5 mejores marcas italianas de pasta. En la sección de productos alimentarios no podía faltar uno de los productos más típicos de nuestro país, y el símbolo de Italia en el extranjero. La pasta representa al mismo tiempo tradición e innovación, historia y gusto, y es el producto más exportado en el mundo. Hay aproximadamente doscientos máquinas y más de cien fábriquas en Italia. Campania, Emilia-Romaña y Véneto son primeras de la lista como productores de pasta en Italia.

Como el Reino Unido es famoso por su fish and chips, America por sus hamburguesas y Alemania por sus salsichas, la pasta es la comida más asociada a Italia. El Italiano medio come alrededor de 26 kilogramos de pasta cada año y se encuentra pasta en las mesas de las familias de todo el mundo.

Las 5 marcas italianas de pasta más populares

Entre los principales productores de pasta en italia, Barilla se clasífica en primera posición. La empresa fue fundada en 1877 como panadería en Parma, en Italia, por Pietro Barilla. La sociedad sigue siendo dirigida por sus descendientes, los tres hermanos: Guido, Luca y Paolo Barilla.

El grupo produce muchos tipos de pasta y es el principal productor en el mundo, con un 45% del mercado italiano y un 25% del mercado estadounidense. Barilla produce más de cien tipos y tamaños de pasta. Es el mayor vendedor de productos de panadería en Italia, también gracias a la adquisición de la sociedad sueca Wasa. Es el productor número uno en el mundo de pan plano: más de 60.000 toneladas cada año. La empresa comercializa su pasta en los Estados Unidos, y la mayoría del grano que utiliza es local.

El grupo Barilla en el mundo entero

El grupo Barilla tiene varios establecimientos en todo el mundo: Italia, Grecia, Francia, Alemania, Noruega, Rusia, Suecia, Turquía, Mexico y Estados Unidos, (a Ames, Iowa y Avon, en New York). La empresa tiene también algunos molinos en Italia, Grecia, Suecia, Turquía y Estados Unidos. La sede central es en Parma, pero Barilla tiene oficinas en muchos países, como Austria, Bélgica, Francia, Alemania, Grecia, Países Bajos, Polonia, Rusia, Eslovenia, Suiza, Turquía, Estados Unidos, Mexico, Brasil, Australia y Japón.

2) De Cecco

Al número dos encontramos De Cecco. La empresa fue fondada en 1886 por los hermanos De Cecco, en la pequeña ciudad de Fara San Martino, en el centro de Italia. Nicola De Cecco inicialmente producía harina en su molino de piedra antes de crear la fábrica.

En 1908 el símbolo de la companía se ha vuelto una chica que lleva pilas de trigo. Después de la Segunda Guerra Mundial la fábrica fue reconstruida después su destrucción debida a los bombardeos alemanes. En 1950 se construyó una nueva planta de producción para satisfacer la creciente demanda de la posguerra. En los 80 en Fara San Martino se abrió una nueva fábrica que ha duplicado la producción. En 1986 la sociedad empezó a diversificar la oferta, y fundó su marca de aceite de oliva. La oferta de De Cecco ha crecido y hoy en día vende salsas, cereales y productos a base de tomate.

Desde 2013 De Cecco es el tercer productor de pasta al mundo.

3) Divella

Desde 1890 Divella produce trigo duro de elevada calidad. La historia de la compañía empieza cuando Francesco Divella obtiene su primer molino en Rutigliano, un pequeño centro agrícola cerca de Bari. A través de los años el trabajo de muchas generaciones ha dado sus frutos y la empresa ha seguido expandiéndose en los mercados internacionales. Hoy en día la cuarta generación dirige la empresa y Divella continua a subrayar la importancia de la tradición en la realización de un producto de calidad elevada.

La empresa produce una ámplia variedad de pasta y actualmente exporta sus productos en alrededor de 30 países. Además, ofrece servicios de producción de etiquetado. Desde 1890, la época del primer molino Divella, la empresa efectua controles de calidad y una selección cuidadosa de las materias primas, presta atención especial a la seguridad, a la salud del consumidor y a la responsabilidad social, y respeta mucho al ambiente.

4) Pasta Garofalo

La historia de Garofalo es la historia misma de Gragnano, y es el resultado del antiguo arte de producción de pasta. Garofalo efectua constantemente controles de calidad tanto en las materias primas como en los productos finales, y utiliza tecnologías de vanguardia.

Calidad y gusto hacen esta pasta reconocible entre todas, también por como está empacada: el envase es transparente, tanto como la empresa misma, que no esconde el uso de máquinas muy modernas para la producción de su pasta porque está convencida que un producto de la mejor calidad derive de la unión de tradicción y de tecnologías inovadoras. Los lados del empaque también son transparentes, y dejan que se vean imperfecciones y pedazitos de pasta rota, no escondiendo nada a diferencia de otras marcas. El ideal de la empresa es el de ser como esos artesanos que primeros producieron pasta en sus molinos y que hubieron querido tener máquinas para hacer su trabajo más cómodo y eficiente y su producto aún mejor.

5) Rummo

Última, pero no menos importante, es la pasta Rummo. Rummo es una pequeña fábrica de pasta en Benevento, en Italia Central, una de las pocas que todavía utilizan el viejo método de producción lenta para producir su pasta. El resultado son unos productos de elevada calidad que se reconocen por su sabor y propiedades. Hoy, después de 170 años, la vieja fábrica en Via Dei Mulini se ha vuelto una pieza de la historia de la ciudad de Benevento, una reliquia de una tradición antigua. Gracias a esta tradición y a la experiencia acumulada por seis generaciones, Rummo Lenta Lavorazione® es una de las marcas de pasta más apreciadas.

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Wolalaaaaaa
¡Volví!
Bueno, no volví, porque nunca me fui… aunque es cierto que he estado un par de meses sin actualizar, pero el tiempo me ha estado apretando demasiado y el tiempo me ha escaseado muchísimo… Ahora me sigue ocurriendo, pero me he propuesto organizarme mejor y aquí estoy, con tiempo para escribir!
Hoy vengo a contaros sobre una pasta que probé el otro día.
Os hablo de la pasta GAROFALO.
GAROFALO es una empresa italiana que hace lo que mejor saben hacer los italianos: Pasta. Pero una pasta con un diseño que no pasa desapercibido; desde macarrones con diferente forma hasta los espaguettis ondulados de los que os voy a hablar.
Conocí esta pasta porque en GELT daban dinero por comprar cualquier paquete de 500g. Me llamaba mucho la atención, pero pensé que me costaría de encontrar. Unos días después, haciendo la compra en Consum la vi. Y en una pequeñuela milésima de segundo decidí que tenía que ser mía. Así que elegí la forma que yo quería (estos espaguettis ondulados) pero habían más formas disponibles; macarrones y otras formas.
Recuerdo que la hice justo al día siguiente. Le puse el tomate Helios con Aceite de Oliva, y lo dejé reposar.
El resultado fue ES-PEC-TA-CU-LAR!!!!
Es una pasta de calidad y eso se nota desde la primera cucharada.
No queda dura ni blanda. Se mantiene en su ambiente.
Muy fácil de cocinar. Se le puede echar cualquier cosa
Aquí os pongo una foto para haceros la boca agua una vez más.
¿Que os parece?
Yo, lo tengo claro. Si cuando vuelva a hacer la compra sigue estando, ¡la volveré a comprar!

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Las 8 mejores marcas de pasta del mundo

Las mejores marcas de pasta que puedes encontrar en el supermercado. | Imagen de: Vicky Wasik.

No es necesario gastar una fortuna para hacer un plato de pasta exquisito, y la prueba es esta lista de las ocho mejores marcas de pasta que se comercializan en España. La cuestión es que sepas cocinar cada tipo de pasta al punto justo y la combines con la salsa adecuada. Todos hemos probado macarrones a la boloñesa o espagueti a la carbonara, pero en la variedad está lo bueno. ¿Has probado alguna vez unos cuore di zucca con salsa pesto rosso? ¡Delicioso!

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Las 8 mejores marcas de pasta en los comercios de España

No encontrarás mejor relación calidad-precio. Estas son las marcas favoritas de los consumidores y de los cocineros del país.

1. Garofalo

Esta marca de pasta es muy buena en los formatos más caros, utilizada por muchos restaurantes de primera categoría, aunque conserva la calidad en la gama media de grandes establecimientos. Una pasta italiana similar en gusto a Barilla.

El paquete de 500 gramos de espagueti se vende por apenas 1,50 euros.

2. Sanmartí

Una pasta de calidad y de origen español, más concretamente fabricada en Cataluña. El pequeño negocio lleva abierto desde el siglo XVIII y ha ido expandiendo su alcance hasta alcanzar los grandes almacenes. Los expertos recomiendan su pasta para sopas.

El paquete de 500 gramos se vendeen pequeños y grandes comercios por 1,90 euros.

3. Barilla

Aunque ha entrado en España hace relativamente poco tiempo, se ha convertido en una de las mejores marcas de todo el país y una de las más vendidas. Vende formatos versátiles a precios muy económicos.

En cualquier establecimiento podemos encontrar el paquete de 500 gramos de macarrones por 1,30 euros.

4. Carrefour selección

Aunque parezca mentira, la pasta de selección de Carrefour es de las mejores. Aunque la marca blanca no destaca por su potencial, la selección gourmet es de lo mejor que hay, capaz de emular en sabor a cualquier marca italiana de prestigio.

Resulta algo más caro que la gama media de Carrefour, aunque sigue siendo muy asequible. El paquete de 500 gramos sale por 1,82 euros.

5. Mancini

Los propietarios de los grandes establecimientos de comida italiana suelen recomendar esta marca de pasta. Resulta rugosa al tacto y eso hace que la salsa se adhiera mejor.

El paquete de 500 gramos sale a 3 euros, por lo que podemos tener una marca de lujo en casa sin gastar en dineral.

6. Rummo

Siempre que un comercio ofrece pasta Rummo, no tarda en quedarse sin existencias. Es una marca de altísima calidad en cualquier formato, aunque destaca la pasta integral. Un punto a favor es el proceso de fabricación tradicional y el tipo de trigo que se utiliza.

Los 500 gramos de pasta Rummo pueden salir por unos 2,75 euros. Excelente relación calidad-precio.

7. Divella

Otra marca habitual en los supermercados. Podemos encontrar también harinas y arroces que merecen un huevo en nuestra nevera. Por algo es la segunda marca de pasta en Italia, al menos de consumo habitual.

Aunque es más difícil de encontrar en los supermercados de España, no suele superar el euro por los paquetes de 500 gramos.

8. Lidl (Italiamo)

Otra gran sorpresa la dio Lidl al lanzar la pasta Italiamo en sus semanas temáticas. Esta marca es de gran calidad y es la más económica de la lista.

Lo mejor de la pasta de Lidl es el precio, y es que el paquete de medio quilo sale a 0.99 euros. Toda una ganga.

Rankinig de la mejor pasta Italiana

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La pasta siempre ha sido un símbolo universal de Italia, también reconocido en el extranjero: en Europa, de hecho, casi 3 platos de pasta de los 4 provienen de las fábricas de pasta de Stivale.
La forma de entender el consumo ha cambiado por completo: desde un plato típico que se pide en el restaurante, la pasta se ha convertido en un verdadero hábito de comer.
Además, la pasta debe consumirse exclusivamente «all’italiana»: al dente, con condimentos mediterráneos y acompañada de una buena copa de vino.
La pasta, por lo tanto, responde cada vez más a un ideal de placer, sabor, calidad, seguridad y salud. Esta tendencia, que cada vez más asocia la pasta con el bienestar, está haciendo que los fabricantes de pasta italianos y las fábricas de pasta se adapten a la demanda al enfocarse en la calidad, manteniéndose así la punta de lanza en un mercado cada vez más agresivo y competitivo.
Así es como las fábricas de pasta italianas, artesanales o no, apuntan cada vez más a la excelencia entre los formatos, combinaciones, diferentes granos y dibujo especial.

Spaghetti

¿Pero cuáles son las diferencias entre la pasta industrial y la pasta artesanal?

Los factores que determinan la diversidad son muchos y van desde el tamaño de las plantas hasta la automatización de la cadena de suministro que determina la cantidad del producto final.
Sin mencionar la elección de la materia prima: si para una fábrica de pasta industrial esta elección es fundamental, ¡para una fábrica de pasta es lo que marca la diferencia!
No es fácil ajustar el disparo en caso de una mala calidad de la sémola durante el procesamiento: los márgenes correctivos son mínimos.
La libertad de la fábrica de pasta artesanal en comparación con la industrial es mucho más evidente en la creación de formatos, diferentes de los estándares de la cadena de suministro y, a menudo, con buena razón.
El formato particular, de hecho, está diseñado para mejorar las recetas tradicionales. Incluso el color y la cocción de la pasta artesanal no son uniformes.
El último factor que marca una diferencia notable es el precio: el costo de un Kg de pasta industrial es, en promedio, de € 1.50, mientras que la embarcación también puede llegar a € 6 por kg.
A continuación se muestra una clasificación de las mejores pastas italianas divididas entre marcas industriales y artesanales:
A continuación se muestra un ranking de las mejores pastas italianas divididas entre marcas industriales y artesanales:

Elaboración artesanal de pasta.

MARCHA DE PASTA NO ARTESANA ITALIANA

• De Cecco: una historia que se remonta a 1886, cuando los hermanos De Cecco dieron vida a su fábrica de pasta en el pequeño pueblo de Fara San Martino en Abruzzo.
En 1908, la marca adoptó, como identidad de marca, una chica de campo con un montón de trigo, que aún hoy es un símbolo de la pasta De Cecco.
La oferta al consumidor ofrece una amplia gama de productos, desde pasta de trigo duro hasta pasta de huevo, desde pasta integral hasta pasta especial y pasta orgánica. Al final de la producción, por generaciones, está el «ritual de degustación»: los catadores deben evaluar la pasta según el color, la fragancia, la elasticidad y la resistencia a la cocción que cada penna o espagueti debe respetar para que se llame De Cecco.
Desde 2013, De Cecco es el tercer productor de pasta más grande del mundo
• La Molisana: una fábrica de pasta 100% italiana, renace en 2011 después de la adquisición de Gruppo Ferro di Campobasso.
Desde septiembre de 2018, ha estado en el mercado con una nueva receta, resultado de un proceso agrícola sostenible, hecho de trigo 100% italiano, comprado a un precio mínimo garantizado, y de agua de manantial cristalina, de las propiedades minerales provenientes del Parco del Matese.
La Molisana recopila las indicaciones del mercado: por un lado, la comida debe ser nutritiva y saludable, por el otro, debe ser un instrumento de sociabilidad y distribución. En este sentido ha sido orientada la línea de pasta integral, entre la que se puede degustar los famosos espaguetis cuadrados, nacidos de la tradición de Abruzzo y Molise en la versión «blanca» y se ha convertido en un éxito a escala nacional.
• Voiello: una historia de amor que nace con la llegada del tren! Con motivo de la construcción del ferrocarril Nápoles – Portici en 1839, el Ing. August Vanvitell, vino de Suiza a Torre Annunziata, donde conoció a la hija de una pequeña pastora, Rosetta Inzerillo: fue amor de inmediato. Después del matrimonio, August se retiró a la tienda de su suegro para aprender el arte local de la fabricación de pasta.
Era la Nápoles borbónica: el rey Ferdinando alenté la actividad y convirtió en el apellido en italiano de Vanvitell en Vojello.
En 1879, el sobrino de agosto, fundó el antiguo Pastificio Giovanni Voiello, en honor a su padre. El Pastificio conoció varias vicisitudes durante la guerra, superadas en los años 50 y 60. Sin embargo, en 1973, la crisis económica italiana determinó la necesidad de vender las acciones a Barilla, que siempre ha respetado la autonomía y la independencia de los procesos productivos.
Hoy en día, la pasta Voiello está hecha solo con trigo de oro 100% italiano, una variedad que nace gracias a un camino de investigación que ha llevado a esos parámetros de excelencia que caracterizan la línea de «Calidad superior».
• Rummo: una pequeña fábrica de pasta en Benevento nacida en 1846.
Sus fabricantes de pasta son los autores del método de «Procesamiento lento», un emblema de investigación cuidadosa de los mejores ingredientes tratados con cuidado y sin prisas. El resultado de todo esto, son productos de alta calidad que se distinguen por su sabor y propiedad.
Además de los formatos clásicos, los productos integrales orgánicos, la línea profesional, la pasta de huevo, la pasta horneada o sin gluten, la fábrica de pasta produce las famosas Velas largas y legendarias.
Hoy, después de 170 años, el antiguo taller de pasta en Via dei Mulini se ha convertido en una pieza de la historia de Benevento y en el testimonio de una antigua tradición que ha logrado resistir la adversidad, incluida la inundación de 2015, en ocasión de la cual el Rummo, con el eslogan «¡el agua nunca se ha ablandado!», se ha arremangado, hoy, alardeando de una actividad de gran respeto.
• Garofalo: la fábrica de pasta fue fundada en 1920 por Lucio Garofalo, e inmediatamente se convirtió en una de las más grandes y productivas de Gragnano.
Su historia de éxito es el resultado del antiguo arte de hacer macarrones, traducido a conocimientos metodológicos gracias a los controles constantes y meticulosos en las materias primas y el producto final, así como la tecnología de vanguardia.
Calidad, sabor y embalaje transparente son sus signos de reconocimiento. La transparencia denota la conciencia de darle al mercado un producto notable, símbolo de un arte antiguo.
Hoy en día, Garofalo produce 4 líneas de pasta: harina de trigo duro y pasta integral, sin gluten y orgánica para niños.
• Divella: en 1890, Francesco Divella construyó su primer molino para moler grano en Rutigliano, una pequeña ciudad agrícola cerca de Bari.
El arduo trabajo de muchas generaciones a lo largo de los años ha dado sus frutos: hoy Divella produce trigo duro de alta calidad.
Ahora en su cuarta generación, la fábrica de pasta continúa subrayando la importancia de la tradición en la producción de un producto de alta calidad. Sus plantas producen 1000 toneladas de pasta seca al día en más de 150 formatos con varias líneas: línea clásica, bronce, tamaños especiales y especialidades, pasta al huevo, pasta integral, fantasías ghiotte (pasta con sabor) y sin gluten.

Ingredientes de pasta italiana

LA MEJOR PASTA ARTESANA ITALIANA

• Felicetti: nacida en 1908, es la fábrica de pasta más artesanal del norte de Italia, en Val di Fienze. La compañía es pionera en la producción de pasta orgánica de grano único, incluidas las variedades: Il Cappelli, Matt, Khorosan – Kamut y Farro.
• Molino y Pastificio Benedetto Cavalieri: inaugurado el 7 de julio de 1918 y produce 32 formatos de sémola de trigo duro, incluidos los famosos «Spaghettoni» y «Crazy Wheels», y 8 formatos de pasta orgánica integral, caracterizados por una gran Suministro de fibra natural y excelente resistencia a la cocción.
Su método de procesamiento de mezclas de sémola de trigo duro se denomina «Suave» debido al amasado largo y prolongado, seguido de un prensado y estirado lento, con un secado final a baja temperatura.
• Dei Campi: Giuseppe y Giovanni Di Martino son la tercera generación de productores de pasta, así como los fabricantes de pasta que respetan la tradición de Gragnano, que se ha desarrollado durante más de 500 años.
Su filosofía está impregnada de los cánones indispensables para la producción de la mejor pasta italiana de manera moderna: calidad, artesanía y respeto por las tradiciones, con atención a los valores de transparencia, respeto por el medio ambiente, innovación tecnológica y difusión de la educación alimentaria en la pasta.
El trigo duro utilizado por la fábrica de pasta Dei Campi es exclusivamente italiano.
• Verrigni: Pastificio de Abruzzo nacido en 1898, es famoso porque es el único en el mundo que realiza dibujos en oro de algunas formas de pasta que, gracias a esta técnica, presentan un valor único: una nueva porosidad, una mayor crujencia, Aroma más cautivador. Hoy la pasta Verrigni, gracias a la intuición de sus dueños Gaetano Verrigni y Francesca Petrei, se ha convertido en un «culto» en el panorama de los mejores chefs italianos. La fábrica de pasta produce alrededor de 80 formas de pasta, hechas en diferentes variedades porque también se usan harinas como Kamut, espelta y sémola de trigo integral.
• Martelli: en esta fábrica de pasta, nacida en el corazón de la Toscana, solo miembros de la familia han trabajando desde 1926.
Aquí, entre gestos lentos y maquinaria antiguos, nace una pasta semolina 100% artesana. Las puertas de Martelli siempre están abiertas! Cada año, muchas personas visitan la fábrica de pasta para descubrir los secretos de un procesamiento lento a bajas temperaturas que puede mejorar el sabor del trigo, la absorción de la salsa y aumentar la digestibilidad de la pasta.
¿El toque final de la fábrica de pasta?
¡Cada paquete está empaquetado a mano!

Pasta artesanal italiana

Después de esta visión general que nos permitió conocer en detalle las marcas de pasta que simbolizan la excelencia italiana, no podemos dejar de guiarnos por nuestros sentidos y comenzar un verdadero «camino del gusto».

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Iba yo caminando el otro día por una calle madrileña cuando hube de fijarme en la pizarra de una casa de comidas; me llamó la atención el menú del día, pero no porque fuese especialmente apetitoso, sino porque uno de sus componentes se anunciaba como «spaguettis». Me quedé atónito ante tal dominio de lo que yo suelo llamar «itañolo». Pero luego pensé que ya está uno curado de espantos, lo que no le impide sorprenderse de la audacia ortográfica de muchos de nuestros mesoneros, capaces de hacer irreconocibles gráficamente los platos más populares del repertorio de la cocina internacional.
La palabra original, como saben ustedes, es «spaghetti». Es diminutivo plural de la palabra «spago», que quiere decir cordón. En efecto, los «spaghetti» no son sino cordoncitos largos y más o menos finos; de hecho, según su calibre reciben diversos nombres. Son, de más finos a más gruesos, «capellini» o «pelitos», «spaghettini» —diminutivo del diminutivo—, «spaghetti», «vermicelli» o «gusanitos», «vermicelloni» y «spaghettoni», estos dos últimos aumentativos de diminutivos… que no se me ocurre cómo traducir.
Durante muchos años, las pastas habituales en el consumo español eran, aparte de las autóctonas como los fideos y demás pastas para sopa, los macarrones, los tallarines y los canelones. Esas palabras vienen, respectivamente, de «maccaroni» —lo correcto es «maccheroni»—, «tagliarini» —¿»tagliolini»?— y «cannelloni», y se españolizaron hace mucho tiempo.
Cuando llegaron los «spaghetti», el español adaptó la grafía a cómo le sonaba la palabra italiana. Ante la imposible ‘ese’ líquida, se añadió una ‘e’; la ‘gh’ se interpretó, por una vez bien —miren, si no, cuanta gente dice ‘Lamboryini’ por ‘Lamborghini’, que se lee ‘Lamborguini'», en ‘gue’; las dos ‘tes’ se unieron en una y, por último, como es palabra plural, se le añadió una ‘ese’ final. Quedó «espaguetis», y así lo recoge el Diccionario, que también españoliza «lasagna» como «lasaña» y «gnocchi» como «ñoquis». Es, a mi juicio, una españolización mucho más coherente y que menos hiere a la vista que el apenas usado «güisqui» y el poco apetitoso «cruasán»; con «fuagrá» por «foie-gras», afortunadamente, aún no se ha atrevido la Real Academia, que aunque escribe «entrecot» por «entrecote», tampoco ha admitido «turnedó» por «tournedos».
Sí que es curioso lo ocurrido con la palabra «restaurante», que hoy escribimos y pronunciamos así. Inicialmente, se dijo «restorán», adaptando directamente la pronunciación francesa de la palabra «restaurant». Hay aún mucha gente, especialmente la educada al antiguo estilo, que sigue diciendo «restorán»; pero el propio Diccionario, que recoge los dos términos, prefiere el españolizado «restaurante». En fin, cuestiones lingüísticas que podrían llevarnos muy lejos y que quizá algún día discutamos en un foro importante; pero, de momento, lo que nos interesa es que el restaurante sea bueno y que los espaguetis estén ricos. Hoy es muy fácil hacerse con buenos espaguetis en España; no así antes de la incorporación a la Unión Europea, tiempos en los que yo, cada vez que iba a Italia, llenaba el maletero con muy diversas variedades de pasta que por entonces no se podían encontrar aquí; esta manía de hacer contrabando de pasta dio origen a algún divertido malentendido con algún guardia de aduanas cuando me preguntaba qué traía en el maletero.
Ahora hay magníficas pastas entre nosotros. Marcas españolas, muy considerables, e italianas; pasta seca, y pasta fresca. El único problema es elegir cuál nos llevamos a casa, y una vez allí tratarla con respeto y prudencia. Es importante cocerla bien. La cocción de la pasta seca, que es la más usada, es fácil, pero requiere cierta atención. La cantidad de agua debería ser de un litro por cada cien gramos de pasta. Hay que ponerla a hervir, sin nada; no hay que echar la sal, unos diez o doce gramos por litro, hasta que rompa el hervor. Dos o tres minutos después de echar la sal, llegará el momento de poner la pasta y subir el fuego para mantener la ebullición.
Conviene mezclarla con un tenedor de madera, para que quede toda ella sumergida. En cuanto al tiempo de cocción, depende del grueso de la pasta o, mejor dicho, del de la pared de la pasta; lo mejor es atenerse a las instrucciones del paquete. Cuando esté, se escurre muy bien; los hábiles pueden hacerlo con el clásico tenedor de dos púas, y los menos dotados pasarla por el colador. Nunca los refresquen con agua fría, les digan lo que les digan. Y es bueno que la sopera en la que la sirvan, o los propios platos, si van a servir en la cocina, estén bien calientes.
A partir de ahí… Desde los sencillos y deliciosos espaguetis con aceite, ajo y guindilla a las fórmulas más complicadas, casi todo vale… independientemente de la ortografía.

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