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Casas de campo, ¿cómo elegir el mejor sistema de calefacción?

Dec
29
2015 Un Articulo de autor Comments Off on Casas de campo, ¿cómo elegir el mejor sistema de calefacción?

Vivir en una casa de campo o tenerla como segunda residencia es una de las mejores formas de desconectar y de escapar del bullicio urbano disfrutando del contacto con la naturaleza. Sin embargo, este tipo de casas suelen ser muy grandes y al estar ubicadas en el campo, las temperaturas suelen ser más bajas en invierno. Por eso, instalar un sistema de calefacción adecuado es fundamental para que la vivienda sea confortable.

La cuestión es que no existen sistemas de calefacción mejores que otros. El mejor es aquel que se ajuste a las necesidades de cada persona y al tipo de vivienda. Con lo cual, antes de elegir el mejor sistema de calefacción para una casa de campo, es importante tener en cuenta diferentes factores para que además de ser eficiente, el costo de inversión y de suministro sea lo más económico posible. Y para que la elección te resulte más sencilla, hoy te traemos una lista con los tipos de calefacción que puedes escoger y las ventajas e inconvenientes de cada uno de ellos.

1. Suelo radiante

El suelo radiante es un sistema de calefacción muy confortable que funciona a baja temperatura. Ideal para casas que tengan algo de humedad en la planta baja, ya que ayudan a solucionar el problema. Además es el sistema que mejor permite la integración con placas solares. Eso sí, su instalación requiere de obra mayor. Un ejemplo de ello es esta vivienda del Valle de Tiétar.

2. Estufas de pellets

El funcionamiento de las estufas de pellets es completamente automático. Aunque su inversión inicial es mayor que en calderas de gas o de gasoil, se amortiza rápidamente, ya que el combustible es muy económico. Además, al ser un combustible muy homogéneo y las calderas ser muy eficiente, la ceniza que se produce es mínima, con lo cual solamente hay que limpiarlas cada dos meses en invierno.

3. Calderas de gasificación de leña

Su funcionamiento es automático y su mayor ventaja es que aprovecha mejor la madera, por lo que además de ser más eficiente, es muy económica. Además, produce menos ceniza que una cocina o caldera tradicional, por lo que la limpieza solamente se realiza cada 10-15 días. Un ejemplo de vivienda que dispone de sistema de calefacción con leña es esta casa de piedra de Soria.

4. Sistema de calefacción geotérmico

Estos sistemas funcionan muy bien, pero la inversión inicial es mayor que la de una caldera biomasa. Su amortización depende de la evolución del precio de la electricidad. Además, las bombas de calor geotérmicas solamente funcionan con emisores a baja temperatura. Con lo cual la opción más habitual para la rehabilitación suele ser biomasa. Esta casona solariega de Cáceres cuenta por ejemplo con un sistema de calefacción de fan coil.

5. Aislamiento de la vivienda

No obstante, antes de invertir un sistema de calefacción en concreto, debes saber que aislar la vivienda resulta mucho más económico. Una inversión que solamente debes gastar una vez y que se amortiza enseguida, debido a la energía que se ahorra en calentarla. En las casas de campo antiguas suele haber una cámara en la pared con un material aislante que no la rellena por completo. Por eso, para aislar la vivienda basta con comprar sacos de material aislante en forma de pequeñas bolas e introducirlas haciendo un agujero de unos 6 cm en la parte superior de la pared. De esta forma, impedimos que el aire tenga movilidad y que entre el calor en verano y que salga en invierno. Además, pueden recubrirse las paredes con madera o yeso y los techos con pladur o madera, ya que este último es el principal lugar por donde se pierde el calor de una casa.

El frío es una incomodidad con la que todos tenemos que lidiar en invierno. Contra esto no se puede hacer nada cuando salimos de casa, pero sí que puedes combatir el frío en el interior de tu hogar. La duda es cómo elegir el mejor sistema de calefacción. Como solución te ofrecemos esta guía definitiva.

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Instalar un sistema de calefacción es la mejor solución para mantener tu hogar confortable durante las estaciones más frías. Sin embargo, es cierto que hoy en día existen muchas opciones distintas y puede ser complicado decantarse por una en concreto.

Sigue leyendo si quieres saber cómo elegir el mejor sistema de calefacción. Te hablamos de las distintas alternativas explicándote pros y contras. ¡Tomar una decisión nunca ha sido tan fácil!

Índice

Cómo elegir el mejor sistema de calefacción

En primer lugar, es importante que conozcas todos los pormenores de este tipo de sistemas antes de ponerte a decidir. Por esto, te hablamos de todo los los elementos que componen un sistema de calefacción:

  • En primer lugar, necesitarás un generador de calor. Como su propio nombre indica, estos dispositivos se encargan de generar el calor para que llegue hasta los emisores. En resumen, se trata de las calderas.
  • Otro elemento necesario son los emisores. Reciben el calor que genera la caldera y se encargan de transmitirlo a las diferentes habitaciones. Estamos hablando de los radiadores.
  • Por último, es necesario contar con algún sistema de control, es decir, un termostato.

A continuación te hablamos en detalle de los distintos tipos que existen de cada elemento.

Calderas

Como ya hemos mencionado, una caldera es un generador de calor y es un elemento necesario para poder caldear las distintas estancias de una casa. Una de las primeras decisiones que tendrás que tomar es dónde vas a colocarla y, sobre todo, qué tipo de caldera quieres instalar.

Encontrarás que las calderas se pueden clasificar según el tipo de combustible que utilizan y según su eficiencia energética.

Cómo elegir calderas según el tipo de combustible

Para que te hagas una idea, en función del combustible puedes encontrar calderas de:

  • Gas natural: Estas calderas utilizan el gas natural o gas ciudad como combustible para calentar agua. Suelen combinarse con los radiadores de agua, de forma que se instala un circuito interno de agua caliente que recorre toda la casa. Así se consigue calentar la vivienda de forma homogénea, incluso en zonas con climas muy fríos. Las calderas de gas natural constituyen el sistema de calefacción más utilizado en España.
  • Gasoil: Funcionan con gasóleo. Su principal ventaja es el gran rendimiento que tienen. No obstante, el precio de instalación de las calderas de gasoil puede ser más elevado que el de las calderas de gas natural. Y el combustible que utilizan también es más caro. Además tienes que pensar que no hay ningún tipo de suministro que te lo lleve hasta casa; tienes que encargarte de comprarlo, transportarlo y almacenarlo.
  • Energía eléctrica: En este caso, el agua se calienta gracias a la energía eléctrica. De esta forma se evitan problemas como fugas de gas o intoxicaciones. Otro aspecto positivo es que cuentas con la tranquilidad de que el suministro de energía siempre va a llegar hasta casa. Y la instalación de estas calderas eléctricas también es más barata que la instalación de las de gas natural. El mayor inconveniente es que consumen más, por lo que el coste en cuanto a energía es mayor.
  • Pellets o leña: Tienen un gran poder calorífico con la ventaja de que no generan apenas residuos. El combustible es 100% renovable; proviene de residuos orgánicos como el serrín, restos forestales, cáscaras de frutos secos, etc. El problema es que es necesario comprar continuamente este combustible y tener espacio para almacenarlo. Además, suelen tener un precio bastante elevado. Y para instalarlas es necesario que exista una salida de humos. Por otro lado, requieren de mucho mantenimiento, sobre todo en lo referente a limpieza de cenizas. De todos modos, es una de las opciones más respetuosas con el medio ambiente y siempre puedes instalar una estufa de leña o pellets si no te convence la idea de la caldera.
  • Carbón: Por lo general, este tipo de combustible funciona con modelos antiguos y poco recomendados por sus múltiples desventajas. No pueden funcionar de forma automática ya que siempre es necesario que alguien se encargue de introducir el combustible. Es muy difícil regular la temperatura y es necesario reservar un espacio para almacenar el carbón. Además son muy contaminantes. Por todo esto, cuando se tiene este sistema de calefacción los expertos suelen recomendar cambiarlo por otro más moderno.

Cómo elegir la caldera más eficiente

Una vez hemos visto las distintas posibilidades en cuanto al combustible, nos queda profundizar un poco en los diferentes tipos según su eficiencia energética.

Las calderas estándar tienen un rendimiento más bien mínimo. Si estás buscando algo mejor puedes optar por una caldera de baja temperatura, que es capaz de mejorar el rendimiento un 5%. Aunque las de mayor rendimiento son las calderas de condensación, que pueden mejorar el rendimiento de las convencionales hasta en un 18%.

Mención aparte merecen las calderas de microgeneración. Son capaces de generar electricidad y energía térmica al mismo tiempo. Por otro lado, su rendimiento es muy alto y permite un ahorro energético considerable.

Por último, queda hablar de las bombas de calor. Se suele considerar que este es el sistema más eficiente. Permite reducir el consumo de energía y, al mismo tiempo, se consigue un buen rendimiento. Además, es un sistema reversible que puede funcionar también como aire acondicionado. Y, como último detalle, es posible instalar este sistema desde precios muy económicos, aunque la inversión inicial suele ser algo elevada.

En cualquier caso, has de pensar que instalar una caldera es un trabajo que tiene que ser realizado por profesionales. Por lo tanto, tendrás que pedir presupuesto para su instalación y, ya de paso, podrás pedirle al profesional que te asesore.

La parte positiva de instalar una caldera es que puede funcionar con varios sistemas de calefacción, como los radiadores de agua y el suelo radiante.

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Radiadores

Los radiadores o emisores térmicos son una parte fundamental de cualquier sistema de calefacción. Es el elemento que permite repartir el calor por las diferentes habitaciones para lograr una temperatura homogénea.

Actualmente en el mercado existen fundamentalmente los siguientes tipos de radiadores:

  • De agua: Forman parte de un sistema de calefacción fija. Como hemos mencionado, se combinan habitualmente con una caldera de gas natural. El agua se calienta y circula por su interior siguiendo un circuito cerrado. Cuentan con varias ventajas: son económicos, duraderos y se calientan muy rápido. Su mayor inconveniente es que es un tipo de calefacción urbana; el suministro de gas no llega a todas las zonas.
  • Eléctricos: Estos radiadores funcionan conectados a la red eléctrica. Su instalación es muy sencilla; basta con fijarlos a la pared y enchufarlos. Además, requieren poco mantenimiento. También suponen un consumo más eficiente de la energía y el suministro llega a casi todas partes. Sus desventajas tienen que ver con el precio de la electricidad, que es más elevado que el del gas, y con el hecho de que tienen un alcance reducido en cuanto al calor.
  • De aceite: Son los llamados radiadores de fluido. Incluimos en esta categoría tanto a los radiadores de aceite tradicionales como a los radiadores de calor azul. Funcionan conectados a la red eléctrica. Esta energía calienta un fluido caloportador que circula por el interior del radiador. Este tipo de aparatos tienen ventajas similares a los eléctricos: son fáciles de instalar y de mantener. Además, mantienen el calor durante mucho tiempo después de apagarlos. Las desventajas también son similares a la de los radiadores eléctricos, ya que el alcance de su calor es reducido y funcionan con electricidad, que no es barata. Por otra parte, aunque conservan el calor la realidad es que tardan bastante en calentarse.

En relación a todo esto, es normal que nos interese saber el precio de instalación del sistema de calefacción escogido.

Para que te hagas una idea, la instalación te puede costar entre 900€ y 3.000€.

Los radiadores de agua son los más caros de instalar, aunque son los más baratos en cuanto al aparato en sí. Por otra parte, los radiadores de aceite son los más baratos si nos centramos en el precio de instalación.

Otros emisores: Suelo radiante

También puedes valorar otras opciones, como los suelos radiantes. Básicamente se trata de una red de tubos que se instalan debajo del suelo. Por ellos circula agua caliente a una temperatura de entre 30ºC y 45ºC.

Este tipo de calefacción tiene muchas ventajas. Las principales son:

  • Combina un alto rendimiento con un bajo consumo. De hecho, consume entre un 10% y un 20% menos que los sistemas de calefacción convencionales.
  • Suele funcionar con fuentes de energía renovables, como la aerotermia o la geotermia a través de la bomba de calor, o la energía solar térmica gracias a sistemas híbridos. También puede combinarse con una caldera de condensación de alta eficiencia. Por lo tanto, es un sistema muy respetuoso con el medio ambiente
  • No es necesario instalar ningún aparato dentro de la casa, por lo que se ahorra espacio.

No obstante, es un sistema que también tiene algunos inconvenientes. En primer lugar, su precio. Para instalarlo es necesario levantar el suelo y la instalación puede costar entre 30 euros/m2 y 80 euros/m2.

Es cierto que es posible amortizar este precio gracias a su bajo consumo, pero solo en lugares donde se vaya a utilizar de forma continua. De hecho, está desaconsejado para zonas en las que se pretenda encender y apagar la caldera todos los días.

La calefacción radiante, se coloca habitualmente bajo el suelo aunque en algunos casos puede colocarse en los techos. Es por tanto necesario realizar una reforma integral de los suelos para poder colocarla, siendo habitual instalarla a la vez que un suelo laminado. La ventaja de este suelo respecto al parquet es la facilidad para desmontarse en el caso de que se produzca una avería en el sistema de calefacción.

Tal como ocurre con la calefacción convencional, existen tres tipos de calefacción radiante:

  • Por aire. Este sistema es el más caro y por tanto el menos utilizado en las viviendas. No es recomendable a no ser que se combine con alguna fuente de energía alternativa.
  • Eléctrico. Se trata de un sistema formado por una placa eléctrica colocada bajo un suelo, generalmente laminado, capaz de mantener el calor durante un largo espacio de tiempo. Es muy sencillo de colocar, no precisa una gran obra y tampoco ocupa un gran espacio por lo que se puede adecuar a cualquier estancia. A cambio, puede resultar un poco más caro que las calefacciones por agua.
  • Por agua caliente. El sistema que precisa de una mayor obra. Su principal ventaja radica en que el calor generado por estos sistemas es mejor aprovechado que el de los radiadores, así que mientras que estos últimos necesitan agua a 70 grados para calentar la casa, los suelos radiantes tan solo necesitarían una temperatura de 40 o 50 grados. Esto los convierte en la opción más económica a la hora de evaluar el consumo.

Por último, es un sistema que requiere de un gran conocimiento técnico tanto en su instalación como en su mantenimiento.

En este sentido, es necesario que antes de tomar una decisión medites bien todos los aspectos.

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Termostatos

El termostato es un aparto de gran utilidad porque permite mantener una temperatura determinada. Además puedes controlarla en cada estancia y momento del día. Es una gran ayuda para reducir el consumo energético.

Hoy en día existen distintos tipos de termostatos:

  • Mecánicos: Su funcionamiento es el más simple. Tienen un interruptor de encendido/apagado y este se activa cuando un sensor interno detecta una diferencia de temperatura. Los más clásicos se limitan a indicar a la caldera que se apague una vez se alcanza una temperatura determinada.
  • Digitales: Estos termostatos funcionan con sensores electrónicos de temperatura y son más exactos. Además, al incorporar una pantalla es posible recibir una información más completa. En general, permiten realizar un control más exacto del sistema de calefacción, ya que muchos de ellos son programables. Se pueden programar a una determinada hora o para que se enciendan en un día en concreto. También se puede establecer una temperatura para cada zona de la casa. Los más modernos incluso permiten la programación a distancia gracias al WiFi.
  • Modulantes: Este tipo de termostato permite adaptar la temperatura de los radiadores. Pueden controlar la temperatura ambiente de la estancia en la que se instalen. Cuando es necesario se comunican con la caldera de condensación para reducir la temperatura. Permite ahorrar hasta hasta un 10% en el consumo.

En cualquier caso, nuestro consejo es que consultes con un profesional que pueda aconsejarte qué termostato es el más recomendable en tu situación.

Otros sistemas: Aire acondicionado

Tal vez no te lo habías planteado, pero instalar aire acondicionado puede servir para generar tanto frío como calor. De hecho, puedes establecer a qué temperatura deseas que expulse el aire caliente y es bastante eficiente.

Es un sistema perfecto para zonas en las que las temperaturas suelen ser suaves, como en la costa o interiores. Sobre todo es recomendable si tu idea es climatizar algunos puntos concretos de la casa y no toda la vivienda.

En cuanto a sus ventajas, únicamente requiere una sencilla instalación. Por otra parte, es muy fácil de mantener, ya que es suficiente con mantener los filtros del aire limpios.

El principal problema que puede suponer es que el aire que genera es bastante seco. Esto puede convertirse en un inconveniente para personas con problemas respiratorios. Además, tiene dificultades para lograr calentar la casa de forma homogénea. Una solución a esto podría ser instalar aire acondicionado por conductos, pero para ello es necesario realizar obra.

Sea como sea, si deseas obtener más información sobre el aire acondicionado, puedes consultar nuestra guía de precios.

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Claves para elegir el mejor sistema de calefacción

Ya has podido valorar distintas opciones de calefacción. No obstante, antes de tomar una decisión hay algunos aspectos que debes tener en cuenta:

  • Piensa en el clima de tu zona. No es lo mismo vivir en una zona húmeda que en otra más seca. Y dependiendo de las temperaturas que se alcancen en tu lugar de residencia será aconsejable que instales un sistema u otro.
  • Otro factor por valorar es el tamaño de tu casa. Lo ideal es optar por un tipo de calefacción que se adapte perfectamente a las medidas de tu hogar.
  • El tiempo que pasas en casa también debe influir en tu decisión. Cuando la vivienda está ocupada de forma habitual lo mejor es instalar un sistema que se mantenga encendido todo el día, aunque le cueste alcanzar la temperatura que desees. Por el contrario, si pasas mucho tiempo fuera de casa lo recomendable es un sistema que se encienda y caliente la casa rápido.
  • Evidentemente, es importante conocer qué tipo de modificaciones o intervenciones va a ser necesario realizar en el hogar. Debes decidir si estás dispuesto/a a realizar obra o no.
  • Por otro lado, también debes tener muy claro cuál es tu presupuesto máximo. Además, se trata de pensar no solo en el coste de la instalación, sino también en si podrás amortizarlo a largo plazo. Y no puedes dejar de lado los posibles costes de mantenimiento, que también debes tener en cuenta.
  • Y no podemos olvidarnos del ahorro. Hay un sistema de calefacción idóneo para cada hogar. Elegir el adecuado supondrá, además de un mayor confort, un ahorro en tus facturas. Al final se trata de conseguir la mayor eficiencia energética que sea posible.

También es importante que tengas en mente el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE).

Puede parecer algo engorroso, pero no te preocupes. Cualquier profesional a cargo de la instalación sabrá asesorarte acerca de este reglamento y de los distintos sistemas de calefacción.

Consejos para ahorrar con la calefacción

Por último, queremos añadir algo de información acerca del ahorro. Porque no se trata únicamente de gastarse menos dinero en la instalación; también es importante saber cómo podemos rentabilizar esa inversión a la larga.

Para empezar, es importante que tu hogar cuente con un buen aislamiento, sobre todo en relación a las ventanas, paredes y suelo en contacto con el terreno.

Las ventanas son especialmente importantes, ya que se estima que entre un 10 % y un 25% del calor se pierde a través de los cristales.

Si cambiar los cristales supone una inversión excesiva puedes poner cortinas; también funcionan como aislante, aunque en menor medida.

Mantén una temperatura óptima. Según los expertos es aconsejable mantener la calefacción en 20ºC o 21ºC durante el día. Por la noche es suficiente con programarla entre los 16ºC y los 18ºC.

Debes pensar que por cada grado adicional el consumo de la calefacción aumenta alrededor de un 7% o un 8%.

Los termostatos pueden ayudarte mucho en este sentido. Lo más eficiente programar tu calefacción para que se encienda automáticamente cuando la temperatura se sitúe por debajo de los grados mencionados.

Aunque esto también dependerá del tiempo que vayas a pasar en casa. Si vas a pasar la mayor parte del día fuera, lo mejor es apagarla.

Y nuestro último consejo es que cuentes con un profesional para revisar la instalación antes de que llegue el frío. De esta forma te asegurarás de que el sistema esté a punto para ponerse a funcionar con el máximo rendimiento.

¿Cuál es el sistema de calefacción más económico?

Esta es la pregunta del millón y, antes de responder, habría que especificar qué entendemos por un sistema de calefacción ecónomico:

  • Ahorro en las facturas: Si buscamos un sistema muy eficiente que nos ayude a ahorrar a largo plazo, sin tener en cuenta la inversión inicial, probablemente la mejor decisión sea optar por un sistema de aerotermia. En esta línea, las estufas y calderas de biomasa también podrían ser una buena elección.
  • Eficiencia y buen precio: Cuando necesitamos un sistema eficiente y con un coste medio en cuanto a la inversión inicial, es posible que nos convenga escoger la tradicional combinación de caldera de gas natural y radiadores. Aunque el ahorro energético será inferior que el que obtendríamos con una bomba de calor de aerotermia, las calderas de condensación también son bastante eficientes. Y, por supuesto, el desembolso inicial probablemente será más reducido.
  • Instalación económica: Si nuestra prioridad es reducir la inversión inicial, probablemente la mejor opción sea la constituida por los radiadores eléctricos. La calefacción eléctrica apenas implica gastos en cuanto a la instalación, por lo que sobre todo tendremos que invertir en los dispositivos. Eso sí; la electricidad tiene un precio más elevado que otros combustibles, por lo que no es un tipo de calefacción especialmente útil para ahorrar en las facturas.

Sea como sea, es importante tener en cuenta que el precio es solo uno de los múltiples factores que hay que valorar para escoger el sistema de calefacción perfecto. Respecto al resto de factores, esperamos que este artículo te haya resultado útil.

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– ¿Te gustan los sistemas más tradicionales? Descubre algunas ideas para instalar una chimenea en un piso a través de este enlace.

CALEFACCIÓN PARA CASA RURAL

Una casa rural es la mejor manera de huir del bullicio urbano y desconectar disfrutando del contacto con la naturaleza. Sin embargo, estas casas suelen ser muy grandes y, al estar en medio del campo, las temperaturas en invierno acostumbran a ser muy bajas. Por eso es importante elegir el sistema de calefacción más adecuado que garantice el máximo confort.

El problema consiste en que es difícil elegir un sistema de calefacción mejor que otro. Porque no lo hay. El mejor es simplemente aquel que se ajuste a las necesidades de cada vivienda.

Hay muchos factores que pueden influir en la elección de un sistema de calefacción u otro: su eficiencia, el costo de la inversión, la economía del suministro, la estructura de la vivienda, su infraestructura, los gustos del consumidor. Por eso hoy te explicamos los diferentes tipos de calefacción que puedes instalar en una casa rural y, así, puedas elegir.

SUELO RADIANTE

El suelo radiante es un sistema de calefacción muy confortable que funciona a baja temperatura. Perfecto para casas que tengan algo de humedad en la planta baja, ya que ayuda a solucionar dicho problema. Además es el sistema que mejor permite la integración con placas solares.

ESTUFAS DE PELLETS

Su inversión inicial es mayor que en calderas de gas o de gasoil, pero se amortiza rápidamente, ya que el pellet es muy económico. Además, al tratarse de un combustible muy homogéneo y de calderas muy eficientes, la ceniza que se produce es mínima, con lo cual solamente hay que limpiarlas cada dos meses.

CALDERAS DE GASIFICACIÓN DE LEÑA

La mayor ventaja de este sistema de calefacción es que aprovecha mejor la madera, por lo que además de ser más eficiente, es muy económica. Además, produce menos ceniza que una caldera tradicional, por lo que la limpieza solamente se realiza cada 10-15 días.

SISTEMA DE CALEFACCIÓN GEOTÉRMICO

Este sistema de calefacción funciona muy bien, pero tiene la desventaja de que la inversión inicial es mayor que la de una caldera de biomasa. Su amortización depende de la evolución del precio de la electricidad.

Además, las bombas de calor geotérmicas solamente funcionan con emisores a baja temperatura. Con lo cual la opción más habitual para la rehabilitación suele ser la biomasa.

AISLAMIENTO DE LA VIVIENDA

Antes de invertir un sistema de calefacción, debes saber que aislar la vivienda resulta mucho más económico. Se trata de una inversión que solamente debes hacer una vez y que se amortiza enseguida, debido a la energía que se ahorra en calentar el edificio.

En las casas rurales antiguas suele haber una cámara en la pared con un material aislante que no la rellena por completo. Por eso, para aislar la vivienda basta con comprar sacos de material aislante en forma de pequeñas bolas e introducirlas haciendo un agujero de unos 6 cm en la parte superior de la pared. De esta forma, impedimos que el aire tenga movilidad y que entre el calor en verano y que salga en invierno. Además, pueden recubrirse las paredes con madera o yeso y los techos con pladur o madera, ya que este último es el principal lugar por donde se pierde el calor de una casa

Mariona Riera

Soñadora e idealista pero con los pies en el suelo y con una visión muy clara de la realidad. Quizás sea toda una paradoja en sí misma que traduce en una insana curiosidad por todo lo que la rodea.

Elegir un sistema de calefacción no es fácil, ya que tienen que tenerse en cuenta muchos factores adaptados a cada situación en particular. En todo caso, hay que ajustar el gasto de inversión y tener la mirada puesta en el ahorro de energía.

Sistemas tradicionales vs. energías renovables

Por un lado tenemos la elección de la fuente de energía. Con unos combustibles fósiles cada vez más caros, y con las energías renovables, que como no son aún de uso frecuente como alternativa, la elección no es fácil. Luego está el sistema emisor, radiadores, suelo radiante, conductos, fan-coils, splits, estufas, insertables… Por último, el factor que casi siempre inclina definitivamente la balanza, no siempre hacia el lado más adecuado, que es el costo de inversión y el de funcionamiento. Por suerte contamos con cada vez más estudios que avalan a los nuevos sistemas que tienen como objetivo la eficiencia energética y el rendimiento elevado de las instalaciones.

Es el caso del suelo radiante, la calefacción geotérmica o la aerotérmica. Los ahorros con respecto a sistemas convencionales están ampliamente probados y solo es cuestión de empezar a pensar en una calefacción energéticamente eficiente, así como en el uso de energías renovables. Un menor consumo energético implica una reducción en las emisiones de CO2 (dióxido de carbono) a la atmósfera.

Es posible que la crisis económica tenga aquí una faceta positiva, pues se empezará a tomar conciencia de lo que significa ahorrar: tener la casa a una temperatura más baja en invierno (20-22 ºC para el día y 15-17 ºC, para la noche) y más alta en verano (24-25 ºC), contar con sistemas de regulación y control para adaptar las temperaturas interiores a las condiciones climatológicas exteriores, dividir la casa por zonas, para que tengas la posibilidad de ajustar la temperatura en las habitaciones que no se usan, etc.

Ahorrar sin pasar frío

El confort a toda costa ya no es sostenible, pues para conseguir una temperatura de confort hay que proporcionar una cantidad de calor equivalente al que se pierde. Si una casa, además, carece de aislamiento, tiene corrientes de aire, filtraciones, carpinterías antiguas, no dispone de protecciones para las ventanas y no tiene en cuenta al sol o está construida con materiales que no acumulan, pocos sistemas resultarán adecuados: gran parte del calor que genere se perderá. Como resultado, los sistemas se sobredimensionan, se produce un gasto excesivo de energía, con las consiguientes facturas elevadas.

La casa que gasta menos es la que se proyecta con un concepto bioclimático que le permita autorregularse en función de la temperatura exterior: adaptada al clima, emplazada y abierta a las orientaciones que contribuirán a tener una ganancia directa de sol, como la sur, construida con materiales que transpiran y que permiten acumular el calor del sol o de los sistemas de calefacción, como los muros de termoarcilla, ventilaciones cruzadas en combinación con ventanas de techo, protecciones solares exteriores, etc. Pero el gasto energético puede también incrementarse en función de dónde se ubiquen los espacios. Así, las zonas de día ubicadas al sur gastarán menos en electricidad o en calefacción. Por otro lado, si no se cuenta con un aislamiento adecuado no es posible ahorrar energía.

Si se quiere reducir el consumo energético y evitar un uso irresponsable de los sistemas de calefacción y refrigeración es necesario aislar la envolvente en contacto con el exterior (muros, cubiertas, forjados antihumedad, voladizos…) pero también las zonas interiores, como medianeras y paredes que dan a espacios no calefactados. En las ventanas, carpinterías de madera estancas, aluminio o acero con rotura de puente térmico, PVC, vidrios dobles con cámara de aire estanca en uno o más separadores, aislamiento térmico reforzado cuando sea preciso, mediante películas de baja emisividad o control solar y por fuera, persianas o contraventanas.

Un sistema para cada necesidad

Para empezar, hay que tener en cuenta factores propios de cada vivienda, como la superficie, si es unifamiliar, adosada o piso, la orientación predominante, el clima, su grado de ocupación, número de ocupantes, costes de inversión, si cuenta o no con espacio para una sala de máquinas o para almacenamiento de combustible, posibilidades para la obtención de los mismos, viabilidad para instalar equipos solares, etc.

Eléctrico

Dado el alto costo de las tarifas eléctricas, se debe ser estricto en la elección de un producto que ofrezca una programación horaria y la posibilidad de ajustar la temperatura individualmente, como los emisores térmicos secos o con termofluido de alto rendimiento. Además, convendrá bajar la temperatura nocturna, a 17 ºC, y entre 19º a 21º durante el día, o aprovechar la nueva tarifa de discriminación horaria, 56,5% más barata que la estándar y con más horas de uso que la tarifa de reducción nocturna anterior. Si tienes una vivienda pequeña, si alquilas, si estás todo el día fuera de casa o tu caso es el de una segunda vivienda, este sistema te ofrece una solución inmediata y sin obras.

Junto a los convectores de aire, pueden servir también de complemento en una instalación mixta, de acumuladores estáticos/dinámicos, de combustión cerrada a leña o de bomba de calor. La novedad en emisores térmicos son dos modelos que presenta la empresa Ducasa. Uno es para facilitar su colocación bajo una ventana de 35 cm. de altura y hasta 130 cm. de longitud. Se mantiene la potencia pero se ajusta en dimensiones. Otro modelo con el mismo concepto, pero para que encaje mejor en un espacio estrecho es el de 80 cm. de altura. Otro aporte de esta firma es el convector eléctrico a baja temperatura de alto rendimiento o el modelo bajo ventana de 29 cm. de altura. Para los baños resultan verdaderamente interesantes los toalleros eléctricos, que también tienen un termostato incorporado y pueden programarse.

Split o Multisplit

Es un sistema partido de unidad exterior, compresor y unidad interior evaporadora. Se basa en el funcionamiento de una bomba de calor, que convendrá que sea reversible, para aprovechar el equipo en la función de refrigeración. Aunque es eléctrica, el consumo de la misma se reduce sólo al funcionamiento del compresor. Su mayor ventaja es que por cada KW de electricidad que consume, aporta de 3 a 4 veces más de potencia. Eso sí, con tecnología Inverter, para que el funcionamiento sea continuo y así tener una capacidad de calefacción mayor.

Según marcas, pueden funcionar con temperaturas más o menos bajas, pero este es el punto débil de la bomba de calor, por lo que en zonas muy frías no es recomendable tenerla como único sistema. Es mejor decantarse por los de calificación energética más alta. Así, un equipo calificado con la clase A/A, como el Súper Daiseikai de Toshiba cuando funciona a baja capacidad, tiene un consumo equiparable al de una bombilla incandescente de 100 W. Cuando se tienen que climatizar más de dos habitaciones conviene utilizar un sistema multisplit, con uno o dos compresores exteriores y de dos a cuatro o más unidades interiores, o realizar una distribución del aire por conductos.

Por agua

El más instalado es el de radiadores por agua. Su consumo puede ajustarse, si se baja la temperatura de trabajo, (la convencional es del orden de los 80 ºC, pero conviene consultar con un instalador para que realice las adaptaciones necesarias). Se trata de hacer funcionar el sistema con una temperatura de ida de 55 ºC y un retorno de 45 ºC, bajando el salto térmico entre la temperatura de caldera y la de ambiente, con lo que aumenta su eficiencia y se reduce la potencia necesaria. Son el complemento perfecto para un generador de alta eficiencia térmica, como por ejemplo, la caldera de condensación (con un rendimiento del más del 100%), o una caldera de biomasa.

Se pueden sustituir por los radiadores tradicionales sin necesidad de hacer obras. Una opción a los modelos tradicionales son los radiadores de alto rendimiento, como los de la firma Runtal, que a igual potencia, ofrecen mayor calor por radiación. Para mejorar el funcionamiento del sistema, no conviene tapar los emisores, además evita el efecto de pared fría ubicando los radiadores debajo de la ventana. Al instalar uno de baja temperatura se consigue ahorros del 5% de energía, lo que se traduce en un aumento de medio grado en la habitación. Las válvulas termostáticas y la baja inercia de los emisores permiten que se ajuste rápidamente a las variaciones de temperatura.


Suelo radiante

El suelo radiante por agua a baja temperatura es el que ofrece los mayores rendimientos, convirtiendo al suelo en un gran emisor de calor invisible, sin corrientes de aire ni formación de polvo, llegando por igual a todos los puntos de la habitación. Trabaja con temperaturas de agua más bajas, lo que permite asociarlo con fuentes de energía renovables, generadores de alta eficiencia y calderas de bajo consumo.

El calor actúa en la franja de uso de las personas, entre el suelo y los 2 m. de altura. Ahí radica la mayor ventaja de este sistema, ya que precisa una temperatura de confort 2 ºC más baja que la que se necesita con un sistema de radiadores, por lo que es un 20% más económica. El salto térmico en este caso es mucho menor, con el consiguiente ahorro en el consumo. Para sacarle aún más partido a la instalación, es posible utilizar las tuberías para que absorban el exceso de calor del ambiente, aportando una sensación de frescor general.

Es lo que se conoce como suelo radiante/refrescante. Es ideal para instalar en espacios de doble altura porque proporciona climatización en el volumen ocupado por las personas. Este sistema es el más ecológico y el de menor consumo energético, especialmente si funciona con generadores de alta eficiencia, como la bomba de calor aire-agua, las bombas de calor geotérmicas o la energía solar térmica. La empresa Ducasa comercializa kits de energía solar para apoyo a la calefacción (se precalienta el agua de la calefacción para reducir las horas de servicio de la caldera y por lo tanto su consumo), que constan de depósitos acumuladores de máxima estratificación de entre 550 y 1.000 litros y grupos de entre 2 y 5 colectores solares.

Bomba de calor aire-agua

Toma del aire el 70% de la energía necesaria. Se está posicionando como el generador eficiente más fácil de instalar, que sirve tanto para obra nueva, reformas parciales o integrales. Se emplean para calentar o enfriar un líquido refrigerante que transferirá la temperatura obtenida a un circuito de agua, mediante el cual se climatiza una instalación. Se puede conectar a radiadores convencionales de alta temperatura, de baja temperatura, a suelo radiante o radiante/refrescante o a unidades fan coils.

Con el agregado de un kit hidráulico se obtiene también agua caliente sanitaria. Proporciona calor con una eficiencia 5 veces superior a la de un sistema convencional que emplee combustibles fósiles o electricidad. Al año, supone un ahorro de casi un 50% sobre un sistema a gas natural o la cuarta parte del gasto, si se compara con uno de producción eléctrica. Las novedades en este sistema tienen que ver con aplicaciones para distintas situaciones, para adquirir un equipo más ajustado a las necesidades. Como las bombas aire-agua de entre 5 y 15 KW de Saunier Duval, aptas para combinar con cualquier tipo de caldera existente, o los equipos compactos de 5 KW para viviendas pequeñas.

En todos los casos, el cerebro del sistema es una interfaz que selecciona la mejor opción en base a la temperatura exterior y las necesidades de calefacción: para una demanda máxima podrá seleccionar la caldera, para una intermedia, la bomba más la caldera y para una necesidad mínima, la bomba de calor. El sistema Altherma de Daikin, también cuenta con un modelo para situaciones extremas con una unidad exterior sobrepotenciada para que soporte heladas y temperaturas de hasta -2 ºC. Otra ventaja es que no necesita depósitos de combustible, ni chimeneas y que es compatible con sistemas de energía solar térmica.

Calentar con leña

Se usan como complemento de otros sistemas de calefacción. Eso sí, para aprovechar el poder calorífico de la leña hay que emplear estufas, insertables y recuperadores de calor con doble combustión. Producen el máximo de calor, con emisiones mínimas a la atmósfera. El rendimiento es del orden del 80%, frente a un 10% de un hogar abierto. Si se combina con un sistema de calefacción central se puede elegir un hogar de menor potencia, que funcionará regularmente en su punto óptimo y que será suficiente para las temporadas menos frías. Lo contrario pasaría en una vivienda de fin de semana, en la que habría que aumentar la potencia para lograr un calentamiento rápido.

La marca Stüv comercializa insertables exentos con una envoltura de chapa, funcionando a la manera de una estufa, difundiendo gran parte del calor por sus paredes. Esta solución da más posibilidades de instalación, apoyado sobre un zócalo o directamente en el suelo, sin depender de hogares de obra. Las estufas alimentadas a pellets se emplean para dar calor directo a la zona donde se ubican. Son muy compactas y de alto rendimiento. Emiten calor por radiación y convección. Como ventaja agregada, pueden programarse y controlarse a distancia, a través de la línea telefónica ó del móvil. Como desventaja, señalamos que necesitan electricidad y que puede molestar el ruido de los ventiladores.

Calefacción geotérmica

La calefacción geotérmica puede ser integral, sirviendo para abastecer todas las necesidades de calefacción, refrigeración, agua caliente sanitaria, climatización de la piscina, etc. Trabaja con bombas de calor tierra/agua o agua/agua, y emplea como fuente de calor el subsuelo, que tiene la ventaja de mantenerse a una temperatura prácticamente constante a lo largo del año. Esta capacidad le permite extraer o ceder calor, mediante unos colectores horizontales tendidos en el terreno, sondas geotérmicas o tubos colectores geotérmicos introducidos en los pilotes de cimentación.

Es una fuente de energía renovable que puede complementarse con la energía solar térmica, siendo especialmente indicada para un sistema de suelo radiante o radiante/refrescante por agua a baja temperatura. La base del sistema es la bomba de calor geotérmica, que realiza el intercambio de calor con el subsuelo, que se mantiene a una profundidad de 1,2 m. a una temperatura de 10 ºC (por cada 100 m. que se baja, sube 3 grados), más ventajosa que la que puede obtener del aire, ya que es independiente del tiempo que haga. Conseguir los 20ºC de temperatura en invierno desde los 15 ºC es más eficiente que partir de -10 ºC; y en verano aún es más ventajoso llegar a los 24 ºC desde los 15º que desde los 35-40 ºC de temperatura exterior. La instalación puede hacerse en vertical, hasta profundidades de 70-150 m., u optar por los colectores horizontales a una profundidad aproximada de 1,5 m. como máximo, haciendo un serpentín que tiene que tener una superficie algo mayor que el área a calefactar.

Generadores eficientes

Su elección reduce considerablemente el consumo de energía. En esta línea están, además de las bombas de calor geotérmicas, las calderas de condensación, los equipos solares térmicos y las calderas de biomasa. Dependiendo de la combinación que se elija para cubrir las necesidades de calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria, se puede llegar a ahorrar entre un 50 y un 70% en consumo energético. Eso sí, hay que contar que la instalación inicial será mucho más elevada y que, por tanto, se tardará más años en amortizarla.

Ante la llegada del frío, la calefacción es indispensable para combatir las bajas temperaturas. Sin embargo, no todas las viviendas necesitan el mismo sistema de calefacción. En este post hablaremos de los principales sistemas del mercado y la calefacción apropiada para cada tipo de vivienda. La ubicación de la vivienda, el clima de la zona, el tamaño de tu casa o piso y la distribución de las habitaciones determinarán qué sistema de calefacción es el adecuado.

Entre los distintos tipos de calefacción, las más habituales son:

  • Bomba de calor
  • Calefacción de gas natural
  • Radiadores eléctricos
  • Calefacción de gasoil
  • Calefacción de biomasa

Bomba de calor

El aparato de aire acondicionado que utilizamos en verano para enfriar la casa, enfriando el aire del exterior, también puede funcionar a la inversa, es la llamada bomba de calor. Podemos calentar el hogar a partir del aire frío del exterior. Es uno de los sistemas de calefacción más eficientes ya que consume poca energía hasta alcanzar la temperatura deseada, aunque el calor se dispersa antes.

Entre sus desventajas está el ruido del ventilador, que puede ser molesto y el coste de la instalación de la bomba de calor por conductos, para la cual es necesario hacer obra.

Este sistema de calefacción es recomendable para zonas de climas cálidos y templados con inviernos suaves. Es recomendable en viviendas con espacio abierto donde el aire se dispersa con facilidad. En cambio, en viviendas con muchas habitaciones, no es recomendable porque el aire no circulará bien y nos obligará a tener una bomba por habitación y a multiplicar el gasto eléctrico.

Por otro lado, no es eficiente en climas extremos, ya que al producir frío en el exterior para poder enviar calor al interior, suelen formarse capas de hielo en los compresores y el sistema dejará de funcionar hasta que éstas se derritan.

Ver bombas de calor>

Calefacción de gas natural

Este tipo de calefacción necesita una instalación previa costosa, que requiere obra y a menudo viene acompañada de la compra de una caldera. Soporta las bajas temperaturas sin problemas y mantiene el calor si la casa está bien aislada. Sin embargo, como la factura depende del precio del gas en zonas con inviernos largos y fríos, el coste se puede disparar. Es un sistema de calefacción recomendado para viviendas grandes y casas de varias plantas, donde se pueden usar los conductos del circuito como suelo radiante.

Ver calefacción de gas natural>

Radiadores eléctricos

Los radiadores eléctricos cuentan con el sistema de instalación menos costoso y no requieren de obra previa, como sucede con la bomba de calor y la calefacción de gas. Sólo es necesario comprar el radiador eléctrico y enchufarlo a la corriente para obtener el calor. Los radiadores eléctricos calientan rápidamente la estancia y se pueden transportar fácilmente y calentar sólo las estancias que usemos. En cambio, son el sistema más costoso debido al precio actual de la factura de la luz.

Son una solución recomendada para apartamentos pequeños y para personas que estén poco en casa y cuando llegan quieran calor rápido. Los más modernos llevan termostatos que permiten programar la temperatura límite y la hora del encendido.

Ver radiadores eléctricos>

Calefacción de gasoil

La calefacción de gasoil, como su nombre indica, usa el gasoil como combustible y es un sistema económico, con un mantenimiento sencillo y requiere de un espacio para instalar el depósito de gasoil. Esta calefacción se recomienda para viviendas que sufren inviernos fríos. Son el sistema de calefacción más recomendado en casas aisladas donde no llega la canalización del gas. Tiene la ventaja de calentar un espacio amplio en poco tiempo. Las desventajas son que requiere de un coste de instalación y es necesario un espacio para la caldera.

Ver calefacción de gasoil>

Estufas de biomasa

La biomasa es la quema de los residuos forestales del bosque o de los productos no utilizables por la agricultura. Es uno de los sistemas más ecológicos porque no genera gases de efecto invernadero. Además, el coste de la producción de calor es de los más económicos. No es necesario un contrato fijo con ninguna empresa si sólo vamos a utilizar el combustible los meses que nos haga falta. Además, la obtención de combustible ayuda a la limpieza de los bosques y evita la propagación de incendios.

La principal desventaja de la estufa de biomasa es el coste de instalación: es necesario construir una salida de humos que no moleste a la comunidad de vecinos. Además, la caldera de biomasa requiere de espacio para colocar los pellets que ocupan un volumen considerable. Es un sistema de calefacción recomendado para viviendas aisladas y espaciosas con inviernos largos.

No olvides que…

Igual de importante que la calefacción es el aislamiento del hogar: un buen aislamiento de puertas y ventanas asegurará una mayor retención del calor.

Para no pasar frío durante el invierno ni tampoco pagar facturas descomunales, simplemente debes escoger el sistema de calefacción que mejor se adapte a las características de tu hogar. Existe un gran abanico de posibilidades de climatización para calentar tu casa que te permiten ahorrar energía y reducir tus facturas de luz.

Si te preguntas que sistema de calefaccion es mas eficiente en estos momentos, la bomba de calor se ha impuesto como el sistema más eficiente ya que con ella se reduce el consumo de energía mientras se consigue un buen rendimiento.

Esto se debe a su funcionamiento, las bombas de calor elevan la temperatura de una estancia o del agua de un depósito al transportar la energía térmica desde un punto más frío a otro más caliente. El traslado se lleva a cabo gracias a la energía eléctrica. Puedes estar utilizando este sistema junto a otros sistemas asociados como radiadores o techos y suelos radiantes. Además, este sistema también puede aportar refrigeración en los meses más calurosos.

Hay que señalar que la eficiencia de una bomba de calor depende de la temperatura exterior, cuando se den condiciones ambientales por debajo de 0ºC es mejor utilizar bombas geotérmicas ya que extraen el calor del subsuelo en vez del aire exterior. De esta forma, la eficacia de este sistema no se reducirá al no darse una diferencia tan brusca entre la temperatura interior y la exterior.

El más económico

Por otro lado, si quieres conocer que sistema de calefaccion es mas económico, también es la bomba de calor o la aerotermia pues cuenta con un coste es de 0,047€/kWh. Cabe destacar que la calefacción de gas natural es la energía más barata ya que cuesta 0,044€/kWh, pero a ese coste hay que añadirle el impuesto de hidrocarburos y el IVA con el que termina siendo de 0,057€/kWh. Además, para poder hacer uso de este sistema debes tener suministro de gas y atarte a una suministradora que te cobrará gastos fijos aunque no utilices el servicio.

Puedes decantarte por el combustible de moda en los últimos años, los pellets. Las estufas de pellets tienen un coste bajo al comprar grandes cantidades pero requieren una mayor intervención de limpieza, de carga… como ocurre con las calderas. Por lo que si no puedes estar muy pendiente de su cuidado por falta de tiempo, no es nada aconsejable. Por otro lado, su instalación requiere realizar dos agujeros en la fachada, uno para la toma de aire y otro para la colocación de la chimenea para expulsar el aire tras la combustión.

¿Qué sistema elijo?

¿Aún tienes dudas sobre que sistema de calefacción elegir? Si lo que estás buscando es un sistema de climatización que no necesite instalación y que no utilices durante todo el día ya sea porque no estás en casa o porque lo necesites para tu segunda vivienda, puedes optar por radiadores eléctricos, estufas de gas o incluso por calefactores. Estos tres tipos de sistemas de climatización no requieren ningún tipo de instalación y los puedes colocar en el espacio que necesites calentar e incluso transportarlos de una a otra habitación sin dificultad.

Con el calefactor Taurus Gobi 2000 2000W con tres posiciones de climatización vas a poder calentar rápidamente cualquier estancia. Lo podrás utilizar en la habitación en la que te encuentres, ya estés en tu casa o en tu oficina. Su flujo de aire te proporcionará un calor instantáneo.

Para calentar estancias de mayor tamaño y que tu factura de la luz no se dispare, la mejor opción es una estufa de gas butano o propano. La estufa Orbegozo HCE73 4200 es ideal para que no pases frío en los meses más gélidos, su consumo es de 305g/h y su máxima potencia de 4200W, por lo que se consigue un flujo que calentará cualquier zona en minutos.

También puedes escoger el radiador/emisor Orbegozo RRM1310, se trata de uno de los sistemas de climatización más usados desde hace años por su fácil mantenimiento. Con este radiador de 1300W podrás controlar la temperatura y encenderlo cuando llegues a casa, pues tardará muy poco en calentarla.

En definitiva, debe escoger el sistema de climatización que más se adapte a tus necesidades y a las de tu hogar. Desde Milar te ofrecemos una gran variedad de productos con los que vas a poder conseguir la temperatura ideal en cualquier época del año.

En estos artículos puedes encontrar mucha más información para aclimatar tu hogar:

  • Diferencia entre convector y calefactor. Guía definitiva sobre sistemas de calefacción.
  • Calentador a gas o termo eléctrico para segunda vivienda. Comparativa de sistemas de agua caliente.
  • Los mejores radiadores del mercado. Las mejores marcas y tipos de radiadores.

Consejos para un sistema de calefacción eficiente

Menú de contenidos:
  • Sistema de calefacción más eficientes
  • ¿Cómo aumentar la eficiencia de la calefacción en casa?
  • Consejos para un uso eficiente de la calefacción en casa
  • ¿Cómo controlar el consumo de la calefacción?: datos de consumo medio
  • ¿Por qué debemos controlar el consumo de la calefacción?

Fuente de la imagen: ©ContenidosClick.es

Sistemas de calefacción más eficientes

Como venimos diciendo, los sistemas de calefacción más eficientes pueden variar de un hogar a otro. Pero a rasgos generales, si nos basamos en las temperaturas de la zona, podemos establecer ciertos parámetros. En las regiones de zonas cálidas, como pueden ser Alicante, Murcia o Andalucía, la aerotermia se presenta como el sistema de calefacción más eficiente. Esto se debe a que sus inviernos son bastante suaves y los veranos muy calurosos.

Se trata de una calefacción que tiene un rendimiento muy alto pero con un coste muy bajo. Aunque el desembolso inicial para esta calefacción de bajo consumo es alto, este se ve compensado con su producción. ¿Qué significa esto? Pues que dado que la aerotermia permite tener calefacción y aire acondicionado a la vez, el desembolso se amortiza porque se reduce el coste de explotación. Ya que por separado, este es mucho mayor.

En las zonas de inviernos más fríos, es decir, con temperaturas por debajo de los 0º, los sistemas de calefacción más eficientes son las calderas de biomasa El coste inicial de este sistema es muy elevado. Sin embargo, el precio del combustible es reducido, por lo que hay una compensación. El único inconveniente de este tipo de calefacción es que el rendimiento es la mitad que el de la eléctrica. Por tanto, si dejamos que la temperatura ambiente descienda mucho, resulta muy costoso elevarla utilizando los sistemas como la biomasa. Dentro de los sistemas de calefacción más económicos, si hacemos una comparativa entre el coste y el consumo, los radiadores tradicionales que usan gas natural son el sistema de calefacción que más eficiencia aporta.

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¿Te parece interesante la información que te ofrecemos? ¿Estas pensando en instalar un sistema de calefacción? Nosotros te podemos ayudar a conseguir presupuestos para tu proyecto.

¿Cómo aumentar la eficiencia de la calefacción en casa?

Puesto que la calefacción supone la mitad del consumo energético de un hogar, es importante aumentar su eficiencia. Los sistemas de calefacción cuentan ya con un rendimiento adecuado. Pero aún así, podemos tomar algunas medidas que contribuirán a que aquel sea aún mejor. Para que nuestro sistema de calefacción pueda ser eficiente tiene que ser capaz de aprovechar al máximo sus capacidades. Sin que eso suponga un aumento del consumo energético y, por tanto, del coste de los mismos. El aislamiento de una vivienda es uno de los aspectos que contribuyen a mejorar la eficiencia de nuestro sistema de calefacción. Además de esto, algunas pequeñas acciones pueden ayudarnos con el rendimiento.

Así, por ejemplo, debemos comprobar que no existen pérdidas de temperatura en nuestro hogar. Quizás alguna rendija o una puerta al exterior mal sellada. Si esto sucede, incluso el sistema de calefacción más potente puede ver perjudicado su rendimiento. Los burletes son un truco interesante para la parte baja de las puertas. El uso del termostato es clave. Es por ello que hoy en día suelen venir incluidos. Gracias a ellos lograremos que la temperatura en la vivienda se mantenga estable. Controlar y programar su funcionamiento nos ayudará a reducir el consumo sin renunciar al calor.

La temperatura de nuestra casa no debe superar los 21º, ya que por cada grado superior, el consumo se incrementa en un 7%. Una cifra que puede afectar también a los sistemas de calefacción. Si en casa nuestra calefacción son los radiadores, debemos realizar una purga cada año. Cuando chorrea agua o se calientan de manera uniforme, se debe a que hay aire en su interior y debemos vaciarlos. Sin olvidar que el cuidado también nos ayudará en la eficiencia de nuestra calefacción.

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Consejos para un uso eficiente de la calefacción en casa

Para lograr una calefacción eficiente dentro de nuestras viviendas, te recomendamos seguir unos cuantos consejos que no solamente te ayudarán a bajar el consumo y mejorar la eficiencia energética, sino también te brindaran un confort mucho más elevado .

Consejos Aplicación
1 Si tienes radiadores, utiliza paneles reflectantes tras ellos para que calor no vaya a la pared.
2 Purga los radiadores antes de que empiece el invierno para eliminar el aire y mejorar su rendimiento.
3 Utiliza válvulas con cabezal termostático para ajustar la temperatura en cada estancia.
4 No colocar objetos encima de los radiadores para que se sequen.
5 Apaga la calefacción durante la noche o si no estás en casa.
6 Mantén una temperatura estable y evita los cambios bruscos.
7 Aisla los tambores de las persianas y sella las juntas.
8 Aumenta tu temperatura utilizando prendas de abrigo en casa.

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¿Cómo controlar el consumo de la calefacción?: datos de consumo medio

Para controlar el consumo de la calefacción podemos establecer una serie de medidas. Regular el consumo de la calefacción es sencillo cuando conocemos las temperaturas adecuadas. Que la temperatura sea superior a los 22º hace que un sistema de calefacción se convierta en uno poco rentable y a su vez, eficiente. En las estaciones de otoño y primavera, o cuando los días no sean muy fríos, podemos recurrir a las prendas de ropa. Podar optar a una buena eficiencia en casa no equivale a ir en manga corta todo el año. Los sistemas de calefacción también conllevan un uso responsable y sensato.

Otra medida para el control es la revisión del manómetro de la presión del agua. Cuando esta es insuficiente los sistemas de calefacción ven limitado su rendimiento. Además, si este fallo persiste, podemos llegar a dañar la caldera y tener el riesgo de que nuestro dispositivo se averíe. El consumo medio en nuestro país varía en función de los sistemas de calefacción más eficientes y del uso.

Así, la calefacción más popular es aquella que cuenta con un suministro de gas natural, generalmente a través de los radiadores tradicionales. El precio medio se sitúa en los 4,56€ al mes y 5,93€ por kWh, cuando es inferior o igual a 5.000 kWh al año. El gasto medio se sitúa aproximadamente en los 365€ anuales. Por encima de los 5000 kWh el precio son 9,02€ al mes y el total 383€ anuales. Para las calderas de biomasa, que son uno de los sistemas de calefacción más eficientes, el precio medio es de 4,75€ por un saco de 15 kg. El gasto medio de esta calefacción eficiente es de 193€.

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¿Por qué debemos controlar el consumo de la calefacción?

El motivo por el cual debemos controlar el consumo de la calefacción es por el ahorro, principalmente. Cuando los sistemas de calefacción no son supervisados, pueden consumir más de lo que necesitamos. Así, dejarlos conectados durante muchas horas o a temperaturas que excedan las adecuadas, afecta a su coste. Por otra parte, las temperaturas demasiado elevadas son tan desagradables como una casa helada. Además, pueden repercutir de manera negativa en nuestro descanso y bienestar.

El medio ambiente es otro motivo por el que debemos controlar el consumo incluso del sistema de calefacción más eficiente. Consumir energía eléctrica o combustibles de cualquier tipo supone un daño para el medio ambiente. Por ello, el consumo debe ser siempre responsable. Aunque dispongamos del dispositivo de calefacción más desarrollado del mercado, no nos servirá de nada ya que la eficiencia de la calefacción es algo que no se puede gestionar por sí misma. Sino que nosotros debemos mantener un control, en lo que se refiere a su funcionamiento y mantenimiento. Sin olvidar de tener las condiciones adecuadas en nuestro hogar para ello. Por ello, elegir el sistema de calefacción más eficiente para nuestro hogar es una decisión que debe ser meditada. Asegúrate de conocer tus necesidades y las características de tu vivienda. Así, podrás disfrutar de todas las ventajas de los sistemas de calefacción.

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  • Lo primero que debemos saber, es que un sistema de calefacción más eficiente nos permitirá ahorrar energía y, de esta forma, obtendremos también ahorros económicos en nuestras facturas. Por lo tanto, la calefacción es un aspecto que se debe de tener muy en cuenta a la hora de acometer una reforma, rehabilitación o al comenzar una obra nueva. Como no es lo mismo una vivienda unifamiliar que un piso, ya que en cada caso cambian las características de la vivienda o el espacio disponible a calefactar. También es importante conocer la zona climática donde se ubica la vivienda , ya que las necesidades de calefacción varían de una zona a otra. Sabiendo estas cosas podremos dar con la solución más apropiada.

    A la hora de elegir el sistema de calefacción más eficiente para nuestra a casa, debemos tener en cuenta las diferentes alternativas. Biomasa, suelo radiante, calderas de condensación, bombas de calor… las posibilidades son muchas y variadas, y a la hora de optar por una solución debemos tener en cuenta las distintas características de cada sistema. Nuestra recomendación es siempre consultar con un instalador que pueda asesorarte sobre cuál de los sistemas es el idóneo para tu caso. Además, en caso de que exista red de suministro de gas licuado, la ubicación de la vivienda también es un condicionante a la hora de optar por un combustible u otro.

    Por ello, a continuación te presentamos los sistemas de calefacción para que puedas conocer cuál es el sistema de calefacción más eficiente para tu caso.

    Caldera de condensación

    Sin duda, la caldera de gas es uno de los sistemas de calefacción más utilizado en los hogares. Las calderas de condensación son, dentro de las calderas de gas, los generadores de calor más eficientes que podemos instalar tanto en pisos como en viviendas unifamiliares. Estos sistemas son capaces de suministrar calefacción y agua caliente de forma rápida y eficiente. El funcionamiento de las calderas de condensación son muy eficientes, por lo que permiten ahorrar energía, reduciendo el combustible utilizado y las emisiones de NOx y de CO2 respecto a otro tipo de calderas.

    Debido a sus propiedades, la caldera de condensación es la única que se fabrica ya en Europa. Y a nivel de instalación, su papel ya no va a estar destinado a obra nueva, ya que sus niveles de eficiencia han sido superados por la bomba de calor. A la caldera de condensación le queda un amplio mercado que cubrir: la rehabilitación del parque antiguo de viviendas. En España un porcentaje muy elevado de viviendas son antiguas y poco eficientes, por lo que hay que tener en cuenta su rehabilitación para reducir las emisiones de dióxido de carbono del país.

    Imágen de FEGECA sobre caldera de condensación

    La bomba de calor es ahora mismo el sistema de calefacción más eficiente, así como uno de los más utilizados y asentados en el mercado. Es un sistema de generación de calor (y también de frío) que funciona mediante energía eléctrica, extrayendo el calor latente del aire y aumentándolo con el gran rendimiento de su circuito. Su versatilidad lo hace apropiado para funcionar con distntos sistemas de difusión de calor, como radiadores de baja temperatura, suelo radiante o fan coils. Los altos rendimientos ya registrados lo convierten en una energía renovable, ya que tiene elevados rendimientos que le permiten, mediante un aporte eléctrico mínimo, ser capaz de aportar una gran cantidad de calor. Los sistemas están diseñados ya para extraer calor del aire (aerotermia), del agua (hidrotermia) o de la tierra (geotermia), siendo la primera de ellas la más extendida en el mercado con diferencia.

    Esto permite una reducción importante en los contaminantes, así como un ahorro sustancial de energía. Además se puede hibridar con energía fotovoltaica para hacer que el consumo del sistema de climatización sea nulo. Es decir, producimos con los paneles solares lo que después consumimos en climatización con la bomba de calor.

    Además, el sistema es capaz de proporcionar calefacción, acs y refrigeración, por lo que con un solo sistema podemos cubrir todas las necesidades de climatización de una vivienda. Pero sí que es cierto que en algunos momentos puede necesitar alguna energía de apoyo, como una pequeña caldera de condenación. Son muchas las ventajas de la bomba de calor.

    Imágen de AFEC sobre el funcionamiento de la bomba de calor

    Calefacción por Biomasa

    La biomasa es un combustible alternativo eficiente para calefacción. Al igual que la bomba de calor, la biomasa cada vez juega un papel más importante en el panorama español de la calefacción, demostrando la viabilidad de este sistema para satisfacer la demanda de climatización de cientos de vecinos en barrios donde se instalaron.

    Existen distintos combustibles para la biomasa, como pueden ser los pellets, la leña o el hueso de aceituna. Los precios de los combustibles se han estabilizado durante los últimos años, convirtiéndose en competitivos. El hecho de que se utilicen combustibles cuya explotación está regulada, hace que sea una energía renovable y sostenible.

    También existen estufas y calderas de biomasa capaces de aportar a la vivienda calor directo, pero también a través del agua para ACS y calefacción con radiadores o suelo radiante. Por lo tanto, pueden funcionar como estufas con la posibilidad de canalizar el aire y calentar más de una habitación, o como calderas tradicionales, lo cual las hace muy versátiles e interesantes. Pero debemos recordar que con estos equipos siempre se necesita una salida de humos regulada y legislada.

    Sistemas de difusión de calefacción

    Existen distintos tipos de sistemas de difusión para el calor en nuestra vivienda. Por un lado tenemos los sistemas de difusión de alta temperatura, como pueden ser los radiadores convencionales.

    Por otro lado encontramos también los sistema de calefacción de baja temperatura, entre los que están el suelo radiante, el techo radiante o los radiadores de baja temperatura. Estos sistemas tienen una alta eficiencia energética. Como siempre, para saber cuál es el sistema de difusión que mejor trabajará con nuestra vivienda y con el sistema de generación de calor que hayamos elegido, es importante dejarnos asesorar por un profesional o un instalador que conozca las características concretas de nuestro caso y de nuestra instalación.

    Sistemas de calefacción más eficientes con,…

    Sistemas de regulación, mayor eficiencia en calefacción

    Bombas de calor, calderas de condensación, estufas de pellets… Estos sistemas ya son de por sí eficientes, pero si además llevan integrados sistemas de regulación electrónica, se garantizan niveles de eficiencia muy altos. Estos sistemas de regulación permiten, mediante sondas exteriores, ajustar automáticamente la temperatura de calefacción, evitando consumir más de la cuenta.

    Calificación energética tipo A

    La etiqueta energética es un indicador del nivel de eficiencia energética del sistema de calefacción. A mayor calificación energética, (de la A a la G, de mayor eficiencia energética a menor), mayor eficiencia energética. Por tanto, antes de decidir entre un sistema de calefacción u otro, es importante prestar atención al etiquetado energético que te ofrecerá información sobre el consumo energético anual, nivel sonoro en decibelios, nivel de eficiencia energética (COP y SEER, en el caso de las bombas de calor)…

    Más eficiencia, con buen aislamiento

    Además de un sistema de calefacción eficiente, la eficiencia energética global de la vivienda depende también del aislamiento de la misma. Reforzando el aislamiento reducimos las pérdidas de energía y podemos mantener la temperatura dentro de la vivienda sin necesidad de consumir energía de más. Si se quiere mejorar el aislamiento de la vivienda es vital la utilización de materiales aislantes, así como la detección de los puentes térmicos. Los puentes térmicos son los lugares de la fachada a través de los cuales la vivienda pierde energía. Una vez detectadas las pérdidas de energía (ventanas, cubiertas, suelo, paredes…), se pueden subsanar para mejorar la eficiencia energética de la vivienda.

    Una combinación de un sistema de calefacción eficiente junto a un buen aislamiento, es sinónimo de ahorro de energía y, por tanto, de ahorro económico.

    La subida del gas lo sitúa al nivel más alto desde 2015. El precio de la luz ya se disparó a finales de octubre y amenaza con nuevas subidas si persiste la sequía y no cambia el tiempo. Además, aunque el invierno de momento se mantiene benigno en cuanto a temperaturas, no están descartadas posibles futuras olas de frío. Finalmente, el precio de la bombona de butano, que subió el 2,1% en noviembre, se revisará dentro de dos semanas y podría volver a subir.

    Con este panorama, elegir el mejor sistema para calentar nuestra casa se presenta como una cuestión importante. Incluso puede que dispongamos de varios tipos de calefacción a un tiempo y queramos saber cuál nos va a salir más económica. Por ejemplo, puede que tengamos las bombas de calor que en verano usamos para el aire condicionado, así como radiadores de agua, placas eléctricas o incluso estufas de butano.

    ¿Qué es lo más barato? Depende del tipo de invierno que suframos -si hace frío, hace frío y el gasto se dispara sí o sí-, pero también del tipo de casa que habitemos; de si es un apartamento grande o pequeño, de techos altos o bajos, si está bien aislada, si es una vivienda dúplex de grandes dimensiones y numerosas habitaciones, etc. A continuación de te explicamos el mejor sistema de calefacción según el tipo de casa.

    Chalé o Dúplex adosado

    Normalmente este tipo de edificaciones cuentan con una caldera, generalmente de gasolina o pélets, a veces de gas, que calienta un circuito de radiadores. No es el sistema más económico, desde luego, sobre todo si no hacemos el adecuado mantenimiento de los radiadores, que pueden estar llenos de aire y por tanto ser poco eficientes.

    Foto: Till Westermayer

    El problema de este tipo de casas son las habitaciones fantasma donde nadie entra o solo lo hace por las noches para dormir. Aunque tomemos la acertada decisión de cerrar los radiadores de estas habitaciones, para que no se calienten sin ton ni son, el agua caliente llega hasta ellas y regresa, perdiendo calorías en el trayecto. Además, si la casa es antigua suelen estar mal aisladas.

    En este tipo de casas es mejor aprovechar el sistema de bombas de calor -siempre que no sean excesivamente antiguas-, o instalarlas en las habitaciones principales para usarlas en verano como aire acondicionado y en invierno para calentarse. Las actuales bombas de calor funcionan con la tecnología Inverter, que se optimiza ofreciendo de 2,5 a 5 veces más energía -en forma de calor- de la que emplea, con lo que supone un ahorro importante.

    Si se dispone de bombas de calor en dormitorios y estancias principales, bastará con programarlas para que se enciendan en las habitaciones poco antes de acostarnos y mantengan una temperatura mínima. Mientras, en el salón puede estar funcionando la bomba principal si la estancia es grande. Ahora bien, este sistema no funciona en climas extremos, ya que al producir frío en el exterior para poder enviar calor al interior, suelen formarse capas de hielo en los compresores, con lo que el sistema se para hasta que estas se derritan.

    Piso mediano en casco urbano

    Si vivimos en un piso de tamaño mediano -entre 60 y 100 metros cuadrados- en el casco urbano de una población, podemos plantearnos el uso de calefacción por circuito de agua con caldera de gas, ya que no tenemos que calentar excesivos metros cuadrados ni poseemos abundantes habitaciones fantasma. Aunque si las tenemos, es importante tener los radiadores cerrados.

    Foto: ConsumoClaro

    Al precio que está el gas, no obtendremos ningún ahorro pero sí la comodidad de tener un calor menos seco e irritante para las mucosas y la piel, sin un gasto excesivo. Basta con que dejemos el termostato a una temperatura limitada -sobre 20ºC, por ejemplo- mientras estamos fuera de casa. O incluso que lo quitemos hasta nuestro regreso en el caso de nuestra casa esté orientada al sudeste y sea cálida.

    En caso de vivir en un clima frío en exceso, el gas no será una solución económica y convendrá buscar otros sistemas, como por ejemplo las placas eléctricas, que pondremos únicamente en las habitaciones que ocupemos, combinadas con un calefactor de aire caliente para cuando estemos en el baño o la cocina.

    El problema de las placas es que tardan en calentar las habitaciones, lo cual implica que se deben dejar a un mínimo durante las horas que estemos fuera, para no encontrar al regreso la casa demasiado fría.

    Piso tipo loft

    Sin embargo, si nuestro piso es más pequeño o tipo loft, con poca compartimentación, nos puede interesar utilizar una bomba de calor, ya que la difusión del aire caliente optimizará el reparto de calorías y, por tanto, el ahorro. Si la bomba es Inverter y el clima no es excesivamente frío, se puede notar mucho el ahorro.

    La bomba de calor no es un sistema adecuado para pisos con techos altos, pues el aire caliente tiende a concentrarse en los estratos superiores y bloquea el sensor, dando la falsa sensación de que la habitación está caliente cuando no lo está, de modo que tendremos que gastar más energía para calentar los estratos inferiores. Si tenemos este problema, podemos usar un ventilador para favorecer la convección del aire.

    Estudio o habitación

    Finalmente, si vivimos en un pequeño estudio o una habitación alquilada de la cual nos devengan los gastos de la energía consumida, podemos emplear la bomba de calor si la poseemos, ya que nos dará un buen ahorro en caso de ser Inverter. Ahora bien, nos dejará un ambiente reseco en exceso que deberemos compensar con un humidificador, con lo que ya no nos sale tan a cuenta el ahorro.

    Foto: Alper Çuğun

    Otra alternativa mucho más económica y práctica son las estufas de butano, que calientan con gran rapidez espacios pequeños y suponen la fuente de energía más barata, ya que el precio de la bombona está por debajo de los 15 euros. Si nuestro estudio está a buen resguardo y debidamente aislado, este sistema puede ser el que más a cuenta nos salga, si bien debemos tener en cuenta que es un tipo de calefacción para ser usada en el momento, que crea un calor que se retiene poco y que no lo podemos dejar encendido mientras estamos fuera.

    DINOS QUÉ TEMAS TE INTERESAN

    A la hora de climatizar una vivienda hay que saber que el sistema de calefacción que mejor se adaptará a un chalet va a ser diferente que el de un piso o un estudio. No es lo mismo una vivienda con varias plantas y de gran tamaño que un apartamento rodeado por otras viviendas.

    Mientras que en un piso puede llegar a ser suficiente colocar una estufa, en una vivienda unifamiliar esto es inviable. Elegir el mejor sistema de calefacción será clave para mantener un buen confort térmico sin pagar en exceso.

    0. Consideraciones previas

    Al hablar de calefacción tienes que tener presente que se pueden dividir en dos grandes grupos:

    • Elementos que generan y disipan el calor. En este grupo se encuentran los radiadores eléctricos, calefactores, estufas… dentro del mismo aparato se genera el calor y son ellos directamente los que lo disipan.
    • Sistemas de calefacción con generación y disipación de calor separados. En este caso podríamos hablar de caldera de gas + radiadores de agua, caldera de pellets + radiadores de agua, aerotermia + suelo radiante… quedan bien divididos los elementos que se encargan de generar el calor y los que lo disipan al ambiente.

    En el caso de viviendas unifamiliares hay que optar siempre por los segundos. Debido a las dimensiones de la casa hay que buscar sistemas eficientes para repartir el calor por todas las estancias. No debes optar por colocar, por ejemplo, una estufa por planta.

    ¿Quieres conocer más acerca de todas las alternativas que hay en calefacción? Visita este post dedicado a ello.

    1. Opciones de sistemas de calefacción

    Compara los diferentes sistemas de calefacción para calentar la vivienda.

    1.1. Caldera de gas + radiadores

    Es la opción más común y la que se encuentra en el mayor número de hogares en España. Se instala tanto en apartamentos como en chalets y ofrecen buen confort.

    Las calderas de gas de condensación tienen muy buen rendimiento. Aprovechan la condensación de los gases de combustión para extraer más calor y mejorar así su eficiencia.

    La distribución del calor mediante radiadores se hace a través de un circuito que lleva el agua caliente hasta cada uno de ellos.

    Ventajas:

    • Buen nivel de confort térmico
    • Caldera con buena eficiencia
    • Combustible más barato que la electricidad
    • Calientan también el agua para uso doméstico

    Inconvenientes:

    • Hay que realizar revisiones de forma periódica
    • Es necesario que el gas canalizado llegue a la vivienda

    1.2. Caldera de pellets + radiadores

    Se trata de una alternativa a la caldera de gas. La caldera de pellets se puede utilizar en viviendas que ya cuentan con un circuito de calefacción con radiadores. Es posible acoplar la caldera de pellets y utilizarla para calentar el agua.

    El precio por kWh del pellet es ligeramente inferior al del gas y la tecnología de estas calderas ha mejorado significativamente en los últimos años.

    No debes confundir las calderas de pellets con las estufas de pellets. Las estufas calentarán directamente el aire de la estancia en la que se encuentren.

    Una solución intermedia son las hidroestufas de pellets: son estufas que reparten el calor también a un circuito de agua. En este caso el rendimiento es algo inferior y permiten distribuir el calor tanto al aire como al circuito de agua. El problema es que hacen más ruido y requieren mayor limpieza.

    Ventajas:

    • Precio del combustible
    • Buen nivel de confort térmico
    • No es necesario tener suministro canalizado de combustible como en el gas natural
    • Ofrecen también agua caliente sanitaria

    Inconvenientes:

    • Se deben guardar los pellets en la vivienda
    • Hay que hacer una limpieza de forma periódica
    • Es necesario colocar también un silo donde pueda coger los pellets la caldera
    • La salida de humos tiene que quedar por encima del tejado de la vivienda
    • Su volumen es mayor que las calderas de gas

    1.3. Caldera de gas + suelo radiante

    La caldera de gas normalmente se utiliza combinada con radiadores, pero otra opción es conectarla a un circuito de suelo radiante.

    Para este caso no hace falta calentar el agua a una temperatura tan alta como con los radiadores. Con calentarla a unos 40 ºC será suficiente.

    Esta alternativa es ideal para viviendas de nueva construcción, pero también se puede instalar en viviendas ya construidas. Los tubos irán sobre el suelo existente, por lo que habrá que colocar una capa por encima.

    Es una forma de calentar la casa más lenta pero más uniforme. Además, al subir el calor desde el suelo, la sensación de confort es mucho mayor. En invierno lo mejor es tener los pies calientes, y el suelo radiante lo consigue.

    Habrá que encenderla y apagarla con antelación, pues aporta el calor al chalet de forma más gradual. Es ideal para viviendas con muchas horas de uso al día.

    Ventajas:

    • El calor asciende desde el suelo (mayor confort)
    • No hay elementos visibles como con los radiadores (paredes libres)
    • Caldera con buena eficiencia
    • Combustible más barato que la electricidad

    Inconvenientes:

    • Sistema más lento para calentar la vivienda
    • Se coloca sobre el suelo (en algunas viviendas ya construidas puede no ser viable)
    • Es necesario que el gas canalizado llegue a la vivienda

    1.4. Caldera de pellets + suelo radiante

    Al igual que con los radiadores, el suelo radiante puede combinarse con una caldera de pellets. Las ventajas e inconvenientes de esta caldera son los mismos que con los radiadores.

    Si tienes espacio para colocar la caldera, la tolva y almacenar los pellets puedes plantearte esta opción. Su coste de instalación será mayor que la caldera de gas, pero el combustible es más económico.

    Ventajas:

    • Combustible más barato que el gas o el gasoil
    • Mayor sensación de confort por venir el calor desde el suelo
    • Las paredes quedan libres de radiadores

    Inconvenientes:

    • Será necesario disponer de espacio para colocar la caldera y guardar los pellets
    • Será necesaria una salida de humos
    • Habrá que realizar obra para colocar el suelo radiante

    1.5. Bomba de calor + distribución por conductos

    La distribución por conductos es diferente a los sistemas con radiadores o suelo radiante: el calor se distribuye mediante el flujo de aire por conductos.

    Este sistema conduce el calor por los conductos instalados en el falso techo para distribuirlo por toda la casa. Para ello habrá que instalar una bomba de calor con potencia suficiente para climatizar toda la casa y colocar los conductos en el techo.

    La ventaja de este sistema es que también servirá para enfriar la casa en verano. Esta característica lo hace especialmente interesante en climas cálidos, ya que el equipo servirá tanto en verano como en invierno.

    Ventajas:

    • La bomba de calor funciona con eficiencias muy superiores al 100%
    • Puede utilizarse también para refrescar la casa en invierno
    • No utiliza ningún tipo de combustible: no hay problema de gases, suministro o almacenamiento

    Inconvenientes:

    • No sirve para obtener agua caliente sanitaria
    • Funciona a temperaturas bajo cero, pero su rendimiento no será tan óptimo

    1.6. Aerotermia + suelo radiante / radiadores de baja temperatura

    El suelo radiante y los radiadores de baja temperatura son dos conceptos muy diferentes, pero comparten una característica: no necesitan agua a alta temperatura. Será suficiente trabajando con temperaturas entre 35 ºC – 45 ºC, en lugar de los 60 ºC – 70 ºC de los radiadores convencionales.

    Pero tienen diferencias importantes como la instalación o el lugar que ocupan. Compara rápidamente ambos sistemas:

    Suelo radiante

    • Es necesaria obra: hay que elevar el suelo para colocar los conductos
    • Calienta toda la casa uniformemente
    • Todo el sistema queda oculto. El calor sale del propio suelo

    Radiadores de baja temperatura

    • Para disipar mejor el calor cuenta con unos pequeños ventiladores (convección forzada)
    • Calientan rápidamente
    • Se colocan en las paredes, igual que los radiadores clásicos

    La aerotermia encaja perfectamente con ambos sistemas, ya que trabaja con temperaturas inferiores a los 50 ºC. Será capaz de repartir el calor por toda la vivienda tanto con suelo radiante como con radiadores de baja temperatura.

    Es una buena alternativa para hogares que no tienen gas canalizado o que no quieran usar una caldera de pellets.

    Ventajas:

    • La aerotermia es el sistema más eficiente para calefactar una vivienda
    • Puede utilizarse también para conseguir agua caliente sanitaria
    • Funciona 100% con electricidad, no necesita combustible canalizado
    • El suelo radiante proporciona un gran confort

    Inconvenientes:

    • Hace falta instalar un acumulador para el agua caliente sanitaria
    • Cuanto más frío sea el clima más bajará el rendimiento
    • Con suelo radiante, será necesario elevar el suelo unos centímetros para colocar los tubos

    La aerotermia también podría funcionar con los radiadores clásicos de aluminio. Será necesario ajustar correctamente la instalación pero hay empresas que lo logran. Si ya tienes radiadores en casa pregunta a un instalador de aerotermia si tu vivienda es viable para cambiar la caldera por el equipo de aerotermia.

    1.7. Bomba de calor geotérmica + suelo radiante / radiadores de baja temperatura

    En invierno el rendimiento de la bomba de calor geotérmica será mucho mayor que la bomba de calor normal por la diferencia de temperatura entre el ambiente y el subsuelo.

    Cuando una bomba de calor coge aire del exterior lo hace, por ejemplo, entre 0 y 10 ºC. Cuando se utiliza geotérmica, la temperatura que viene del subsuelo puede estar entre 13 ºC – 17 ºC de forma constante.

    Se trata de una diferencia de temperatura importante, que se traducirá en menor consumo energético. El calor que impulse la bomba de calor se puede distribuir por suelo radiante o mediante radiadores de baja temperatura.

    Para el verano presenta una gran ventaja respecto al aire acondicionado tradicional. Para aportar frío a la vivienda no se necesita activar al compresor, todo el frío se obtendrá de los tubos captadores colocados bajo tierra. El único gasto energético sera el de la bomba de circulación.

    Ventajas:

    • Mejor rendimiento en invierno por recuperar calor del suelo a mayor temperatura que el aire
    • Mejor rendimiento que la bomba de calor tradicional para aportar frío en verano
    • En algunos lugares hay subvenciones para este tipo de instalaciones
    • Los radiadores de baja temperatura calientan la vivienda de forma más rápida que los radiadores normales o el suelo radiante
    • Muy rentable en climas fríos

    Inconvenientes:

    • Elevado precio de instalación
    • Si la captación de calor geotérmico es horizontal (poca profundidad) será necesaria una gran superficie cerca de la vivienda
    • Si la captación de calor geotérmica es vertical (gran profundidad) será necesario utilizar gran maquinaria en el jardín de la vivienda

    1.8. Radiadores eléctricos de pared

    Una solución que se te puede pasar por la cabeza es la de instalar radiadores eléctricos repartidos por la vivienda. Su coste de instalación es muy bajo y no tiene ninguna complejidad.

    Sin embargo, optar por esta alternativa será la más cara a largo plazo. Este tipo de radiadores calientan el ambiente mediante una resistencia eléctrica, por lo que gastarás una gran cantidad de electricidad.

    Calentar el hogar usando electricidad es buena idea cuando se trata de una bomba de calor. Tienen un rendimiento muy superior al de los radiadores eléctricos. Pero en el caso de los radiadores este rendimiento no es tan bueno. No hagas caso a los vendedores que te digan que hay radiadores eléctricos de bajo consumo.

    La única solución en la que puede servir este sistema es en viviendas con uso esporádico. En el caso de que el chalet esté sin uso buena parte del año podrá salirte más económico pagar este tipo de calefacción eléctrica. Pero cuidado, deberás subir el término de potencia y esto lo pagarás todos los meses (ya sea invierno o verano y utilices o no la casa).

    Un consejo para los que acaben instalando radiadores eléctricos: utiliza enchufes programadores para intercalar el uso de los radiadores. Si evitas que funcionen todos de manera simultánea podrás no subir tanto el término de potencia. Será un ahorro importante.

    Ventajas:

    • Bajo coste de instalación
    • Puede colocarlos tú mismo
    • No necesita salida de humos

    Inconvenientes:

    • Precio por kWh muy caro
    • Tendrás que subir bastante el término de potencia de la vivienda

    Cuando se trate de una casa pasiva (Passive House) podrán utilizarse radiadores eléctricos sin problema. Estas viviendas no necesitan apenas aporte de calor, por lo que estos radiadores serán suficientes. Pero el tema de las casas pasivas es muy amplio así que lo dejaré para otra entrada.

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    2. Elementos que influyen en el uso de calefacción

    Elegir el sistema de calefacción correcto es fundamental para cubrir nuestras necesidades al menor coste posible. Pero hay otros factores que también influyen en el consumo de calefacción:

    2.1. Ventanas

    A través de las ventanas se producen grandes fugas de calor si no son de calidad. Para evitar que se dispare el uso de la calefacción debes asegurarte de que tus ventanas aíslan correctamente.

    Si son correderas o tienen ya tiempo seguro que les vendrá bien un repaso. Principalmente tienes 3 opciones:

    • Instalar burletes: medida sencilla y barata para mejorar el aislamiento. Instala burletes en el marco de la ventana para mejorar la estanqueidad.
    • Instalar doble ventana: las ventanas correderas admiten la instalación de una segunda ventana. De esta manera se mejorará el aislamiento de la vivienda instalando unas ventanas sencillas.
    • Sustituir las ventanas: cambiar las ventanas por otras nuevas tendrá un coste más elevado, pero te asegurarás de que tu chalet tenga un buen aislamiento.

    Relacionado: Ventanas de PVC, aluminio o madera ¿Cuál elegir?

    2.2. Cerrar la escalera

    En los chalets hay un factor desfavorable a la hora de calentar la casa: su altura. El aire caliente asciende a las zonas altas de la vivienda, por lo que el hueco de la escalera será una vía de escape del calor hacia la última planta de la casa.

    Cerrar el hueco de la escalera y colocar puertas puede parecer una idea un poco descabellada, pero desde el punto de vista energético es una fantástica idea. Podrás mantener el calor en la planta que lo desees sin calentar el resto.

    Es raro que se utilicen todas las plantas a la vez durante todo el día. Por eso tener la posibilidad de calentar solo la zona del chalet que esté en uso supondrá un importante ahorro energético y económico.

    2.3. Instalar válvulas en los radiadores

    Si optas por el sistema de calefacción de caldera + radiadores hay un elemento que debes instalar: las válvulas termostáticas.

    Estas válvulas te permiten bajar la potencia de los radiadores o incluso apagarlos. Es fundamental para poder cerrar los radiadores de las habitaciones sin uso y así evitar que se calienten innecesariamente.

    Puedes incluso optar por una válvula termostática inteligente. Se trata de cabezales termostáticos en los que se puede programar con exactitud la temperatura máxima que se quiere para la habitación o inlcuso hay modelos que se conectan por wifi.

    Estas últimas son ideales para grandes chalets donde se quiere poder abrir o cerrar el radiador sin tener que ir hasta la habitación en cuestión.

    3. Viviendas unifamiliares de campo

    Si tu vivienda está apartada del núcleo urbano es probable que la canalización de gas natural no llegue. En estos casos no podrás optar por la caldera de gas.

    Para ello las alternativas disminuyen:

    • Caldera de gasoil: una alternativa similar es el gasoil, puesto que se almacena en grandes depósitos. Solo deberá ir un camión cisterna a rellenarlo cada cierto tiempo. El inconveniente es que estas calderas son menos eficientes y el coste del combustible es más caro. Es probablemente la peor alternativa.
    • Caldera de pellets: es un combustible que también se almacena, por lo que va perfecto para casas de campo. El precio de este combustible es menor que el del gasoil y del gas, por lo que es una fantástica alternativa.
    • Aerotermia / bomba de calor: estos equipos al funcionar exclusivamente con electricidad sirven para cualquier vivienda y su eficiencia es mayor a la de cualquier caldera.
    • Geotermia: en estas viviendas no debería haber problema de espacio, por lo que colocar la instalación geotérmica debería ser sencillo.
    • Radiadores eléctricos: en este caso repito el consejo que te di anteriormente. Solo deberás optar por esta alternativa si la casa va a tener muy poco uso. Utiliza enchufes inteligentes para intercalar su uso.

    A grandes rasgos estas son las alternativas para calentar una vivienda unifamiliar. Hay más opciones, como la energía solar térmica, pero en este caso habría que contar con el exceso de agua caliente que se generará en verano.

    4. Entonces, ¿cuál mejor sistema de calefacción para un chalet?

    Dependerá del tipo de chalet que sea, de la zona climática y de si se trata de nueva construcción o no. Tendrás que pensar cuál se adapta mejor. Para poder elegir de forma acertada debes hacerte las preguntas correctas:

    • ¿Se va a usar la vivienda a diario? Entonces no instales radiadores eléctricos
    • ¿Va a haber gente durante todo el día? El suelo radiante puede ser una opción
    • ¿Llega el gas canalizado? En caso negativo olvídate de las calderas de gas
    • ¿Puedes hacer obra? Si es así plantéate el suelo radiante
    • ¿No puedes hacer una gran inversión? No elijas la bomba de calor geotérmica
    • ¿La vivienda está en una zona cálida? La bomba de calor te servirá también para verano

    Tipos de calefacción para viviendas unifamiliares

    Calefacción para vivienda uifamiliar

    El mejor sistema de calefacción es aquel que está adaptado a las características de una vivienda, esto quiere decir que no será igual para un chalet que para un piso. De la misma forma que no será igual para un chalet de 50 metros cuadrado que para uno de 200 con varias plantas.

    Si nos basamos en esto, elegir el mejor sistema de calefacción para nuestra vivienda unifamiliar será clave para tener el mejor confort con el mejor gasto energético. Si, además, estás realizando una reforma en tu vivienda unifamiliar en Madrid, lo mejor es que aproveches para adaptar al máximo la eficiencia de tu sistema de calefacción.

    Existen muchos sistemas diferentes de calefacción que se pueden instalar en un unifamiliar, pero siempre será mejor que contactes con profesionales que te ayuden a elegir el que mejor se adapte a tus necesidades y con el mejor presupuesto.

    Tipos de sistemas de calefacción

    • Elementos que generan y disipan el calor: como pueden ser radiadores, calefactores o estufas. Se caracterizan porque ellos mismos generan y emiten el calor.
    • Sistemas de calefacción con generación y disipación de calor separados: este sería el caso de las calderas de gas, pellets o aerotermia.

    Cuando tenemos que elegir un sistema de calefacción para una vivienda unifamiliar, lo mejor es elegir lo segundo. Esto se debe a que, por el tamaño de la casa, es necesario buscar un sistema que reparta el calor por toda la vivienda.

    Veamos algunos de estos sistemas.

    Caldera de gas con radiadores

    El hecho de que el gas natural siga siendo el combustible más económico para calefacción (es tres veces más económico que la electricidad) hace que este sea el sistema más usado en España.

    Por ejemplo, las calderas de gas por condensación, que aprovechan la combustión del gas para extraer calor, son más eficientes.

    La distribución del calor con este tipo de calderas se hace a través de radiadores. La colocación y distribución correcta de los radiadores en la vivienda hará que el sistema funcione de forma más efectiva.

    Lo malo de este tipo de sistemas es que requieren de más revisión y mantenimiento y que el gas (ya sea propano o gas natural) debe llegar hasta la vivienda (hay zonas de España donde esto no ocurre).

    Caldera de pellets con radiadores

    Se trata de una alternativa a la caldera de gas y se puede usar con los mismos radiadores ya instalados. El precio del pellet es un poco menor al gas.

    El pellet es natural y está catalogado como biomasa sólida. Son elaborados a partir de serrín natural seco, sin ningún aditivo, ya que se utiliza la propia lignina que contiene el serrín como aglomerante, comprimiendo el serrín a una alta presión para formar el pellet, lo que hace que los pellets tengan una composición muy densa y dura y un gran poder calorífico.

    Si hablamos de inconvenientes hay que guardar el pellet en la vivienda, lo cual ocupa espacio y limpiar la caldera de manera periódica. También son más grandes que las de gas y la salida de humos dar por encima del tejado.

    Caldera de gas y suelo radiante

    Para utilizar el suelo radiante la temperatura del agua no debe estar tan caliente como con los radiadores.

    Es la mejor elección para viviendas nuevas, aunque se puede instalar en otras.

    Es un sistema más lento y uniforme, por lo que es la mejor opción si se le va a dar mucho uso.

    Si hablamos de inconvenientes hay que tener en cuenta que, si lo instalan sobre un suelo ya existente, habrá que colocar uno encima nuevo.

    Bomba de calor con distribución por conductos

    La distribución por conductos es diferente a los sistemas con radiadores o suelo radiante: el calor se distribuye mediante el flujo de aire por conductos.

    Este sistema conduce el calor por los conductos instalados en el falso techo por lo que se requiere una bomba de calor con la potencia suficiente para que llegue a toda la casa.

    Aerotermia y suelo radiante o radiadores de baja temperatura

    El suelo radiante y los radiadores de baja temperatura son dos conceptos muy diferentes, pero comparten una característica: no necesitan agua a alta temperatura. Será suficiente trabajando con temperaturas entre 35 ºC – 45 ºC, en lugar de los 60 ºC – 70 ºC de los radiadores convencionales.

    Sistemas de calefacción para viviendas unifamiliares

    Instalación de equipos Toshiba de calefacción para climatizar viviendas unifamiliares

    La demanda de sistemas de calefacción para viviendas unifamiliares no para de aumentar debido al aumento de eficiencia energética que han experimentado estos sistemas Toshiba y por lo tanto el bajo coste mensual de la factura eléctrica.

    Los nuevos compresores y el nuevo control inteligente inverter, han bajado los consumos enormemente, necesitando poco más del 20% de energía eléctrica por cada 100% de energía caliente suministrada.

    El ahorro está en el consumo, no en el coste del sistema.

    Calefacción para viviendas unifamiliares

    Ventajas de aire acondicionado y calefacción con aerotermia

    • Mantenimiento: Los sistemas de aerotermia Toshiba no requieren apenas de mantenimiento.
    • Espacio: Se gana espacio porque no hay que instalar caldera para la calefacción.
    • Medioambiental: No se produce combustión, por lo que no se emiten humos ni se generan residuos en tu vivienda.
    • Consumo energético: Menor factura mensual. Gracias a la eficiencia de la tecnología aerotérmica, el ahorro energético es mayor que con otras energías como biomasa, pellets, gas y gasoil. Más información.
    • Control: Puedes controlar la temperatura por mando, por WiFi o programar por períodos.
    • Instalación: La instalación y revisión de los equipos es más sencilla que con gas.
    • Seguridad: la ausencia de caldera y por tanto de combustión local, son un plus de seguridad en el hogar.
    • Si eliges sistemas de Estía de Toshiba podrás usar radiadores o suelo radiante, además de obtener con el mismos equipo, el agua caliente de tu vivienda. Esto conllevaría una concentración de proveedores: Al calentar y enfriar toda la vivienda con energía eléctrica, se contrata un solo proveedor de energía.

    Caso real

    Toshiba realiza la instalación en viviendas unifamiliares de Tomelloso (Ciudad Real) de unidades de producción Estía para refrigeración y calefacción con energía aerotermia.

    Adjudicación:

    Este proyecto se adjudica a Toshiba gracias a los estudios:

    • Comparativo energético con producción por sistemas de gas (para el calor).
    • Comparativo energético con competidores.
    Datos de la obra:
    • Viviendas unifamiliares de 125 m2 en dos plantas.
    • Unidad de producción: sistemas Estía para Refrigeración y para Calefacción.
    • Refrigeración por suelo radiante.
    • Calefacción por suelo radiante.
    • En Tomelloso (Ciudad Real) la temperatura histórica mínima anual es de 0ºC y la máxima 33º C.
    Consideraciones a tener en cuenta:
    • La aerotermia da temperatura suficiente como para calentar radiadores, aunque en este caso se optó por suelo.
    • La eficiencia aumenta considerablemente con buenos aislamientos térmicos.
    • La combinación con placa fotovoltaica es altamente recomendable en estos casos, pues supone un ahorro considerable en la factura de la electricidad, si es que no la compensa completamente. Más información.

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