Interés legal 2015

El interés del dinero que fija el Banco Central Europeo es prácticamente cero. El de la Deuda Pública española está en los mínimos históricos. Son los efectos de la Segunda Gran Depresión. Desde 2008 el tipo de interés aplicable a las operaciones principales de financiación del Eurosistema, para entendernos el tipo de interés del dinero fijado por el Banco Central Europeo, ha pasado del 4 al 0,05%. Sin embargo, en España el interés legal del dinero que se utiliza como referencia para calcular lo que pagan los morosos, se mantiene desde abril de 2009 en el 4%. En Francia la tasa de interés legal ha pasado del 3,99 % en 2008 al 0,04 en 2014. En Italia ha pasado en ese mismo periodo del 3% al 1%. Lo que pasa en España con el interés legal es algo sorprendente. Cui bono? El principal beneficiario del mantenimiento del interés legal del dinero es la banca. Buena parte de sus ingresos dependen de esta referencia. Lo que puede cobrar por un descubierto en cuenta está limitado a 2,5 veces el interés legal del dinero. Y en los préstamos hipotecarios los intereses de demora se limitan 3 veces el interés legal del dinero.

El dinero es una mercancía que no se negocia como las demás. La libertad de pactos en la fijación de los tipos de interés tiene sus límites. La prohibición de la usura es el principal. Pero hay otros. En 1889 el art. 1.108 del Código civil estableció que a falta de convenio entre las partes, la indemnización de daños y perjuicios del deudor que incurra en mora consiste en el pago del interés legal y “Mientras que no se fije otro por el Gobierno, se considerará como legal el interés de 6 por 100 al año.” Este precepto procede del Código civil francés. En su discusión Maleville consideró que un Estado no puede subsistir sin tal norma, la Justicia quedaría paralizada. No sabría qué pena poner a los morosos.

El interés legal del dinero ha pasado por muchas vicisitudes. Fue reducido al 5% por Ley de 2 de agosto de 1899. A su vez, la Ley de 7 de octubre de 1939, atendiendo a los “cursos actuales del mercado de Fondos Públicos a largo plazo”, lo fija en el 4% anual que “deberá abonarse por el deudor constituido legítimamente en mora”. La Ley 24/1984, de 29 de junio, deroga el inciso final del art. 1.108 del Código civil que fijaba el interés legal al 6%, mientras no fijara otro el Gobierno, estableciendo que “El interés legal se determinará aplicando el tipo básico del Banco de España vigente al día en que comience el devengo de aquél, salvo que la Ley de Presupuestos Generales del Estado establezca uno diferente.” Por Ley 13/1994, de 1 de junio, se modifica este precepto para decir que: “El interés legal del dinero se determinará en la Ley de Presupuestos Generales del Estado.” Y por fin la Ley 65/1997, de 30 de diciembre, establece que: “El interés legal del dinero se determinará en la Ley de Presupuestos Generales del Estado.” Y añade que: “El Gobierno, atendiendo a la evolución de los tipos de interés de la Deuda Pública, podrá revisar el tipo de interés fijado en el ejercicio por la Ley de Presupuestos Generales del Estado.” Desde entonces ha oscilado entre el 7,5% y el 3,75%.

Tras este fárrago de normas una breve conclusión. El interés legal del dinero sirve de referencia a lo que paga el deudor moroso, y debe depender del interés del dinero que en este momento fija el Banco Central Europeo y de los tipos de interés que se pagan por la Deuda Pública. Estando el tipo principal del Banco Central Europeo en el 0,05% y en mínimos históricos los que se pagan por la Deuda Pública española el Gobierno debe cumplir el mandato de revisar a la baja el tipo de interés. En esta función cuenta con el asesoramiento del Banco de España (art. 7.2.e Ley 13/1994, de 1 de junio, de Autonomía del Banco de España). Pero ninguna iniciativa hay en este sentido. No conocemos ningún estudio del Banco de España sobre la necesidad de ajustar el interés legal del dinero al curso de los cambios. Tampoco el Gobierno se ha ocupado de este tema. Los hipotecados y clientes bancarios que incurren en descubiertos son penalizados con tipos de otros tiempos, los anteriores a la crisis.

Una de las conclusiones del Informe sobre prácticas hipotecarias de las entidades bancarias, de 1 de noviembre de 2011, recogidas por el Defensor del Pueblo y presentadas ante el Parlamento era que: “Con el fin de evitar la usura, los intereses de demora deben quedar limitados a dos veces el interés legal del dinero según criterio jurisprudencial.” Según el Defensor del Pueblo: “Por imperativo legal se deberían limitar estos gastos para el deudor de buena fe que únicamente hacen crecer la deuda desproporcionadamente, provocando la imposibilidad para el deudor de enfrentarse al pago de la misma”. Por Ley 1/2013, de 14 de mayo, se limitaron los intereses de demora de las hipotecas constituidas sobre vivienda habitual a tres veces el interés legal del dinero, medida justificada en atención a las “circunstancias excepcionales que atraviesa nuestro país, motivadas por la crisis económica y financiera, en las que numerosas personas que contrataron un préstamo hipotecario para la adquisición de su vivienda habitual se encuentran en dificultades para hacer frente a sus obligaciones”. Sin embargo el Gobierno no ha adecuado el interés legal del dinero a la situación actual para que esta medida pudiera tener efectividad y evitar el “drama social que supone, para cada una de las personas o familias que se encuentran en dificultades para atender sus pagos, la posibilidad de que, debido a esta situación, puedan ver incrementarse sus deudas o llegar a perder su vivienda habitual”. Con un interés principal cercano a cero y un interés de la Deuda Publica en mínimos históricos, las familias que no pueden pagar sus hipotecas siguen pagando un 12% de interés moratorio. A su vez, los clientes que quedan en descubierto a fin de mes pagan el 10%. Son penalizados en exceso en un momento de grave situación económica.

Se sacrifica a los más vulnerables para que la banca siga manteniendo sus ingresos. Hay quién dirá que esta penalidad es el precio que deben pagar los incumplidores para evitar el contagio, el riesgo moral (moral hazard) de que otros dejen de pagar las hipotecas o incurran en descubiertos. Conviene valorar si es un castigo merecido y si es legítimo. En cuanto a lo primero conviene destacar que el sobreendeudamiento de las familias es consecuencia de la negligencia bancaria al dar crédito de forma irresponsable. Si la banca hubiera evaluado la solvencia del cliente antes de darle crédito no estaríamos en la situación en las que nos encontramos. Respecto a la legitimidad de la tasa por mora, esta debe responder a la realidad del mercado y en estos momentos el interés legal del 4% que le sirve de referencia está fuera de mercado.

La bajada del interés legal del dinero que sirve de referencia al interés por mora no es solo una medida social, de rescate a las familias en tiempo de crisis, es una obligación legal. El Gobierno está obligado por Ley a adecuar el interés legal del dinero tomando como referencia el tipo principal del Banco Central Europeo y los intereses que se pagan por la Deuda Pública. No hacerlo es la expresión más clara de su captura por la banca.

Contenidos

Qué es el interés legal del dinero y para qué sirve

Para el público en general en tipo de interés del dinero es un gran desconocido, pero que se utiliza normalmente, ya que es el porcentaje utilizado para muchas de las gestiones con la administración.

Concretamente, el tipo de interés legal del dinero es el tipo porcentual de interés anual oficial que se aplica a una cantidad económica y que se utiliza habitualmente para determinados cálculos de importes en ayudas, subsidios o deudas.

¿Cómo se fija el interés legal del dinero?

Cada año, normalmente a finales, en la Ley de Presupuestos Generales del Estado, se hace referencia expresa al tipo de interés que va a estar vigente durante al año inmediatamente posterior.

Para este año 2017, el tipo de interés legal del dinero queda establecido en el 3%, ya que los presupuestos de este 2017 son una prórroga de 2016, siendo el valor más bajo de los últimos 30 años.

Y concretamente, en la Ley de Presupuestos Generales del Estado, en la Disposición adicional trigésima segunda, Uno, se establece:

De conformidad con lo dispuesto en el artículo 1 de la Ley 24/1984, de 29 de junio, sobre modificación del tipo de interés legal del dinero, éste queda establecido en el 3,00 por ciento hasta el 31 de diciembre del año 2016.

¿Para qué se utiliza el interés legal del dinero?

El tipo interés se puede utilizar para varias cosas, entre ellas:

  • Para el cálculo de los importes de algunas ayudas y subsidios
  • Cuando las administraciones públicas le deben dinero al contribuyente
  • Para determinados contratos particulares o con las entidades financieras
  • Para los cálculos realizados en el pago único de la prestación de desempleo para crear un negocio.
  • Es el tipo de que se aplica si el contribuyente solicita un aplazamiento de una deuda, concretamente para esto se utiliza, una derivada también fijada en los presupuestos del estado, el tipo de interés de demora tributario y que en 2017 es del 3,75%.

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Tipo de interés legal y de demora para 2016

El tipo de interés legal del dinero vigente para el año 2016 ha quedado fijado en el 3%, mientras que el tipo de interés de demora se ha fijado en el 3,75%. Estas dos cifras se usan como referencia en varios cálculos y conviene tenerlas en cuenta.

El interés legal se utiliza en estos supuestos:

  • A partir de esa cifra se calcula la TAE máxima que pueden cobrar los bancos y cajas de ahorros por los descubiertos en cuenta corriente, incluidas las comisiones. Como esta TAE no puede ser superior a 2,5 veces el interés legal del dinero, en 2016 el interés máximo queda establecido en el 7,5% TAE.
  • Sirve también para limitar el tipo de interés de demora que pueden cobrar los bancos por el retraso en el pago de las cuotas de un préstamo hipotecario. Estos intereses no pueden ser superiores a tres veces el interés legal del dinero, por lo que no podrán superar el 9% durante 2016.

El tipo de interés de demora es el que Hacienda cobra al contrubuyente si éste solicita el aplazamiento de una deuda tributaria o si recibe una paralela en la que tiene que pagar una cuota superior a la que declaró en su día. También es el que se paga al contribuyente si, por ejemplo, ha pagado de más y solicita la devolución de lo que le corresponde o si no ha recibido la devolución del IRPF después del 31 de diciembre de cada año.

En cualquier caso, si Hacienda te debe dinero, te resultará mucho más fácil calcular a cuánto ascienden los intereses de demora usando nuestra calculadora.

El tipo de interés de demora de Hacienda: concepto, tipo para el 2017 y aplicación

En la Ley 3/2017, de 27 de junio, de Presupuestos Generales del Estado para el año 2017, publicada en el BOE el 28 de junio, se incluye el tipo de interés legal del dinero y de demora, siendo de especial importancia este último en materia tributaria, ya que no todo el mundo puede, o quiere, pagar sus impuestos en tiempo y forma.

Además de pagar recargos, sanciones e intereses de demora, los deudores a la Hacienda Pública de más de 1.000.000 de euros se encuentran sometidos a escarnio público, al hacerse público el listado de estos, siendo publicado el último el pasado 22 de junio, donde podemos encontrar deudas impresionantes como la de Reyal Urbis, SA, que debe la friolera de 363.239.400,78 euros, cantidad que generaría más de 13 millones de intereses al año.

El interés de demora, además de ser una medida disuasoria, es también una importante fuente de ingresos para la Agencia Tributaria, ya que son muchos los contribuyentes con deudas pendientes que tienen que pagarlos.

¿Cuál es el tipo de interés de demora para el año 2017 y cómo se aplica?

El interés de demora será el interés legal del dinero vigente a lo largo del período en el que aquel resulte exigible, incrementado en un 25 %, salvo que la Ley de Presupuestos Generales del Estado establezca otro diferente. En la Ley de Presupuestos Generales del Estado del 2017, se fija durante su vigencia en el 3,75 %, mientras que el tipo de interés legal del dinero queda establecido en el 3,00 %.

Para el cálculo de la cantidad a pagar a la Agencia Tributaria en concepto de demora, se aplicará el 3,75 % sobre el importe no ingresado en plazo, o sobre la cuantía de la devolución cobrada improcedentemente.

Además, resultará exigible durante el tiempo al que se extienda el retraso del obligado, salvo que la Administración tributaria incumpla por causa imputable a la misma alguno de los plazos fijados en la Ley General Tributaria (LGT) para resolver, hasta que se dicte dicha resolución o se interponga recurso contra la resolución presunta. Entre otros supuestos, no se exigirán intereses de demora a partir del momento en que se incumplan los plazos máximos para notificar la resolución de las solicitudes de compensación, el acto de liquidación o la resolución de los recursos administrativos, siempre que, en este último caso, se haya acordado la suspensión del acto recurrido. Esto no será de aplicación en el caso de incumplimiento del plazo para resolver las solicitudes de aplazamiento o fraccionamiento del pago.

En los supuestos de aplazamiento, fraccionamiento o suspensión de deudas garantizadas en su totalidad mediante aval solidario de entidad de crédito o sociedad de garantía recíproca o mediante certificado de seguro de caución, el interés de demora exigible será el interés legal.

¿Qué es el interés de demora y cuándo es de aplicación?

En el artículo 26 de la LGT, se especifica que el interés de demora es una prestación accesoria que se exigirá a los obligados tributarios y a los sujetos infractores en los siguientes casos:

  • La realización de un pago fuera del plazo en período voluntario, de una deuda resultante de una liquidación practicada por la Administración o del importe de una sanción, sin que el ingreso se hubiera efectuado, salvo lo dispuesto en la LGT relativo a la presentación de declaraciones extemporáneas sin requerimiento previo.
  • La presentación de una autoliquidación o declaración de la que resulte una cantidad a ingresar una vez finalizado el plazo establecido al efecto en la normativa tributaria, o cuando esta se hubiera presentado de forma incorrecta.
  • El cobro de una devolución improcedente.
  • Cuando se inicie el período ejecutivo, salvo lo dispuesto en el apartado 5 del artículo 28 de la LGT, respecto a los intereses de demora cuando sea exigible el recargo ejecutivo o el recargo de apremio reducido
  • El resto de casos previstos en la normativa tributaria.

El CEF pone a disposición de todo aquel que quiera conocer todo lo relativo a los procedimientos tributarios el Curso Superior de Especialización en Procedimientos Tributarios, pero para aquellos interesados en una mayor especialización, el Máster Universitario en Asesoría Fiscal es un programa formativo completo para todo el que quiera dedicarse a la asesoría fiscal de empresas y particulares.

José Ramón Fernández de la Cigoña Fraga
Director Administrativo y Financiero

¿Quieres saber cuál es el interés legal del dinero en 2.020? ¿O el que fue en años anteriores? Quizás te interese conocer el porcentaje del interés de demora.

En ambos casos estás en el sitio correcto.

En este artículo trataremos también otras cuestiones relacionadas con ambos como, por ejemplo, qué son exactamente, en qué casos se utilizan o cómo se calculan.

Sólo tienes que seguir leyendo para satisfacer tu curiosidad…..

Interés legal del dinero: 2020

El interés legal del dinero se establece en la Ley de Presupuestos Generales del Estado para el año en el que va a estar vigente.

A fecha de hoy aún no se han aprobado los presupuestos para 2020, por lo que hasta que ese acontecimiento tenga lugar se siguen aplicando los de 2.018 (que ya se prorrogaron para 2.019).

En consecuencia, y mientras tanto, el interés legal del dinero en 2.020 es el vigente en el ejercicio 2.018 y 2.019: 3%

Interés legal del dinero para 2020 (hasta que se apruebe la Ley de Presupuestos) = 3%

Evolución del interés legal del dinero en los últimos años

A continuación tienes una tabla con el tipo aplicable para calcular el interés legal en los últimos años:

Período 2.015 2.016 2.017 2.018 2.019 2.020
Tipo (%) 3,50% 3% 3% 3% 3% 3%

¿Qué es el interés legal del dinero exactamente?

Cuando tiene lugar un retraso en el pago de una cantidad de dinero se ocasiona un perjuicio económico para el que cobra tarde y ese perjuicio se subsana con el pago de intereses. Esos intereses siempre van a ser exigibles salvo que expresamente se haya excluido su devengo.

En muchas ocasiones las partes acuerdan el tipo de interés que se aplicará si se produce ese pago tardío, pero hay otras veces en las que no se pacta nada al respecto.

Es en estos casos en los que se aplica el interés legal del dinero: cuando se produce un retraso en el pago y las partes no han acordado el tipo de interés que se devengará o cuando ni siquiera se ha estipulado si tendrán o no lugar esos intereses.

Por ejemplo, tengo un contrato de alquiler en el que se ha establecido que la renta se abonará entre los días 1 y 5 de cada mes, y que si se produce un retraso en el pago las cantidades adeudas devengarán un interés del 6% anual.

Está claro entonces que si me retraso en el pago de la renta ya sé que tendré que pagar unos intereses del 6%.

Sin embargo, puede darse el caso también de que en el contrato no se establezca el tipo de interés que se aplicará o, es más, que tampoco esté previsto el nacimiento de la obligación de pagar intereses.

En ambos casos será cuando se aplique el interés legal.

Es en el artículo 1.108 del Código Civil donde se regula lo que te acabo de explicar: “Si la obligación consistiere en el pago de una cantidad de dinero, y el deudor incurriere en mora, la indemnización de daños y perjuicios, no habiendo pacto en contrario, consistirá en el pago de los intereses convenidos, y a falta de convenio, en el interés legal”.

En resumen:

  • El retraso en el pago de una cantidad de dinero origina un perjuicio económico que se subsanará mediante el pago de intereses.
  • Estos intereses serán exigibles siempre salvo que expresamente se haya pactado lo contrario.
  • Si las partes acuerdan un tipo de interés determinado será ese el que se aplique.
  • Si las partes no han acordado expresamente el devengo de intereses o si lo han hecho pero sin determinar el porcentaje a aplicar para calcularlos corresponderá, en ambos casos, el interés legal del dinero.

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¿Cómo se establece?

El interés legal del dinero se establece atendiendo a la tendencia general de los mercados financieros.

Se determina cada año en la Ley de Presupuestos Generales del Estado.

¿Para qué se utiliza?

Como ya hemos visto antes es el porcentaje que se emplea para calcular los intereses que se originan como consecuencia de un retraso en el pago cuando no se ha pactado ningún porcentaje específico.

Pero como va en consonancia con los mercados financieros es un tipo que se toma como referencia en otros muchos casos, unas veces tal cual y otras incrementado en algunos puntos.

Sobre todo, en las operaciones a largo plazo es interesante porque como fluctúa en función de lo que haga “la economía”, el resultado de aplicarlo irá a la par de la tendencia general en materia de intereses.

Por ejemplo, algunas entidades bancarias fijan los gastos por mora o por descubierto en el interés legal incrementado en “x” puntos. Y lo mismo se hace en muchos contratos.

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Cómo se calcula

La aplicación del interés legal no plantea ninguna particularidad con respecto al cálculo de cualquier otro tipo de interés:

Base de cálculo x tipo de interés legal = intereses legales

Llamo tu atención sobre un punto: el tipo de interés legal siempre es anual, por lo tanto, aplicando la fórmula anterior el resultado será correcto si el período que contemplas es el de un año.

Si es inferior tendrás que dividirlo entre los 365 días que tiene el año y multiplicarlo por el número de días que corresponda.

Por ejemplo, tengo que hacer un pago de 10.000 euros el día 31 de enero de 2020 y lo hago el 15 de mayo del mismo año. Ha habido un retraso de 104 días.

El interés legal que tendré que pagar por esos 104 días será:

10.000 euros x 3% = 300 euros

300 euros x 104/365 = 85,47 euros

85,47 euros es la cantidad que tendré que pagar porque es el interés legal de esos 103 días.

Dos casos de retraso en el pago en los que no se aplica el interés legal

En este punto creo que es interesante destacar dos casos en los que legalmente está previsto que si hay un ingreso fuera de plazo no se aplicará el interés legal:

Retraso en el pago a Hacienda o a la Seguridad Social

Los ingresos fuera de plazo cuando el acreedor es la administración (por ejemplo: Hacienda o la Seguridad Social) devengarán intereses de demora.

Más adelante lo veremos con más detenimiento pero ya te adelanto que:

El interés de demora es el interés legal incrementado en un 25%.

Se fija también, igual que el interés legal, en la Ley de Presupuestos Generales del Estado y para 2.020 (mientras esté prorrogada la Ley de Presupuestos de 2.018) es el 3,75%.

Interés de demora en 2.020 (hasta que se apruebe la nueva Ley de Presupuestos) = 3,75%

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Retraso en el pago en operaciones comerciales

Cuando se trate de operaciones comerciales y realizadas entre empresarios, si no se ha pactado otro diferente, el interés que se aplica es el denominado “interés de demora en operaciones comerciales”.

Su importe se fija mediante Resolución de la Secretaría General del Tesoro y Política Financiera para un período de 6 meses.

Interés de demora 2020

Según establece la Ley General Tributaria, el interés de demora es el interés legal del dinero incrementado en un 25% salvo que las Leyes de Presupuestos establezcan otro diferente.

Los presupuestos para 2020 aún no se han aprobada por lo que, hasta que ese acontecimiento tenga lugar, se prorrogan los que están vigentes actualmente (que son los del ejercicio 2.018).

Como consecuencia de esto, actualmente el interés de demora vigente en 2020 es el mismo de 2019: 3,75%.

Interés de demora 2020 (hasta que se apruebe una nueva Ley de Presupuestos) = 3,75%

Evolución del interés de demora en los últimos años

Además de saber el porcentaje al que asciende el interés de demora en 2.018 puede que también te interese saber el vigente en años anteriores.

A continuación, tienes una tabla con el tipo aplicable en cada ejercicios para poder calcular este interés en los últimos cinco años:

Período

2015 2016 2017 2018 2019 2020
Tipo (%) 4,375% 3,75% 3,75% 3,75% 3,75%

3,75%

¿Cuándo aplica la Agencia tributaria el interés de demora?

Aunque con ciertas matizaciones, en líneas generales podemos decir que el interés de demora se devenga cuando hay un retraso en el pago por parte del contribuyente.

Pero además te interesará saber que si Hacienda supera el plazo que le marca la ley para ingresar las devoluciones del Impuesto sobre la Renta también está obligada a pagar interés de demora.

Sobre este caso merece la pena hacer una mención especial, por eso lo trato en un punto aparte.

Retraso en el pago de las deudas tributarias

Casos en que se exige el interés de demora

En el artículo 26 de la Ley General Tributaria puedes ver con exactitud todos aquellos casos en los que se devenga el interés de demora.

Aquí te los resumo sin entrar en detalle porque, entiendo, que no es lugar para “mucho tecnicismo”.

Como verás, la idea general es la que he comentado antes: en todos aquellos ingresos que se realizan fuera de plazo es exigible el interés de demora.

Estos son los más comunes en los que se producirá su devengo:

  • Cuando finalice el plazo para el pago en período voluntario de la deuda tributaria, de la derivada de un expediente sancionador o de un acto que se suspendió en su día.
  • Cuando finalice el plazo de presentación de declaraciones y autoliquidaciones o estas se presenten incorrectamente, siempre que de ellas se desprenda una cantidad a pagar, lógicamente. No se exigirán intereses de demora, sin embargo, si son de aplicación los recargos por presentación extemporánea sin requerimiento previo.
  • Cuando se inicie el período ejecutivo, salvo en los casos previstos por la ley al regular la aplicación de recargos.
  • En los casos de fraccionamiento y aplazamiento de deudas salvo que se garanticen mediante aval, en cuyo caso el interés aplicable será el interés legal
  • Cuando el contribuyente tenga que ingresar cantidades que procedan de devoluciones percibidas indebidamente, pérdida de exenciones, de deducciones ….

Cómo se calcula el interés de demora

Su importe se obtiene aplicando el porcentaje vigente en el año de que se trate por el número de días que median entre la finalización del plazo de pago en período voluntario y la fecha en la que efectivamente se ha realizado el ingreso.

Retraso en la devolución del IRPF

Según establece la normativa vigente, la Agencia Tributaria dispone, para realizar las devoluciones que se deriven de las declaraciones de la renta, de un período de 6 meses a contar desde la finalización del plazo para presentar la declaración (30 de junio normalmente).

Una vez terminado dicho plazo (cosa que sucede a los 6 meses) se devengará el interés de demora correspondiente.

Pero hay un punto aquí en el que mucha gente no cae y es que para su cálculo se sigue la misma regla explicada en el punto anterior.

Es decir, los intereses de demora son exigibles desde que finaliza el plazo de pago en período voluntario.

Y esto implica que los intereses empiezan a correr desde el día 31 de diciembre (si el plazo de presentación acabó el 30 de junio) y no antes.

Por ejemplo: si mi impuesto sobre la renta me salió a devolver 1.000 euros y hacienda lo ingresa en mi cuenta el día 28 de enero los intereses de demora que deberé cobrar serán los que correspondan por un período de 29 días.

Y hasta aquí llego. Al redactar este artículo aún no se ha producido la aprobación y entrada en vigor de la Ley de Presupuestos para 2.020, por lo que la se encuentra prorrogada aún la de 2.018. Como consecuencia de esto el tipo de interés legal de 2.020 sigue siendo el mismo que el 2.018 y 2.019 (3%), lo mismo que ocurre con el interés de demora (3,75%).

Espero que esta información te haya sido de utilidad.

Calculadora de intereses judiciales

Con la calculadora de intereses judiciales además del judicial puedes calcular el interés legal, el verbal del automóvil, y el interés pactado.

Si no visualizas correctamente la calculadora puedes acceder pinchando aquí.

¿Qué tipo de interés aplico?

El interés moratorio es el interés legal

Los intereses moratorios, salvo que expresamente se haya pactado otra cosa.

Se aplican desde el momento en que el deudor se constituye en mora.

La fecha que debes indicar es la de la reclamación judicial o extrajudicialmente (artículo 1.108 en relación con el artículo 1.100, ambos del Código Civil.)

Intereses procesales (artículo 576 LEC)

Se aplican desde la fecha de la sentencia y serán los que hayan pactado las partes y en su defecto el interés legal incrementado en dos puntos. (interés legal+2)

La fecha que debes indicar es la de la reclamación judicial o extrajudicialmente (artículo 1.108 en relación con el artículo 1.100, ambos del Código Civil.)

Interés verbal del automóvil

En el Verbal de automóvil debes aplicar los intereses del artículo 20 de ley de Contrato de Seguro, que establece una penalización a las aseguradora.

Según el artículo 20 LCS la indemnización por mora:

  • Se impondrá de oficio por el órgano judicial.
  • Consistirá en el pago de un interés anual igual al del interés legal del dinero vigente en el momento en que se devengue, incrementado en el 50 por 100
  • Los intereses se considerarán producidos por días, sin necesidad de reclamación judicial.
  • Transcurridos dos años desde la producción del siniestro, el interés anual no podrá ser inferior al 20 por 100.

La STS Sala 1ª- 1-3-2007 establece criterio jurisprudencial en cuanto a la aplicación del artículo 20 LCS y así:

  • Durante los dos primeros años desde la producción del siniestro, la indemnización por mora consistirá en:
    • el pago de un interés anual igual al del interés legal del dinero al tipo vigente cada día
    • será el correspondiente a esa anualidad incrementado en un 50%.
  • A partir de esta fecha el interés se devengará de la misma forma si supera el 20%
  • Si no supera el 20% se aplicará el tipo mínimo del 20%, sin que se modifiquen los ya devengados diariamente hasta el momento.

2015

4,375%

Herramienta de Cálculo

HERRAMIENTA DE CÁLCULO DE INTERESES (legal – judicial – verbal automóvil – pactado – demora de la administración)

Interés de demora en Reclamaciones Ptarimoniales frente a las Administraciones Públicas

Es aplicable el art. 141 L 30/1992

Hacienda Pública y Morosidad

Morosidad frente a la Hacienda Pública

LGP-art. 17.2
Artículo 17. Intereses de demora.
1. Las cantidades adeudadas a la Hacienda Pública estatal devengarán interés de demora desde el día siguiente al de su vencimiento. Se incluyen en este apartado las cantidades recaudadas a través de entidades colaboradoras, cuentas restringidas, oficinas liquidadoras y demás entidades recaudadoras por cuenta de la Hacienda Pública estatal que no sean ingresadas por dichas entidades en el Tesoro en los plazos establecidos.
2. El interés de demora resultará de la aplicación, para cada año o periodo de los que integren el período de cálculo, del interés legal fijado en la Ley de Presupuestos para dichos ejercicios.
3. Lo dispuesto en este artículo se entenderá sin perjuicio de las especialidades en materia tributaria.

Morosidad de la Hacienda Pública

LGP-art.24
Artículo 24. Intereses de demora.
Si la Administración no pagara al acreedor de la Hacienda Pública estatal dentro de los tres meses siguientes al día de notificación de la resolución judicial o del reconocimiento de la obligación, habrá de abonarle el interés señalado en el artículo 17 apartado 2 de esta Ley, sobre la cantidad debida, desde que el acreedor, una vez transcurrido dicho plazo, reclame por escrito el cumplimiento de la obligación.
En materia tributaria, de contratación administrativa y de expropiación forzosa se aplicará lo dispuesto en su legislación específica.

Cataluña

A la Generalidad

Art.14.2 – Texto Refundido de la Ley de Finanzas Públicas de Cataluña. (CAT DLeg 3/2002)
Artículo 14.
1. Las cantidades debidas a la Hacienda de la Generalidad por los conceptos contemplados en este capítulo producirán intereses de demora desde el día siguiente de su vencimiento.
2. El interés de demora se obtiene aplicando el tipo determinado por la legislación estatal como interés legal del dinero vigente el día que venza el plazo fijado por el apartado 1, incrementado en un 25%, salvo que la Ley de presupuestos establezca uno distinto. En este último caso, excepcionalmente, si se modifica el tipo de interés legal, el consejero o consejera competente en materia de economía y finanzas, mediante una orden, puede modificar el tipo de interés de demora aplicable durante la vigencia del presupuesto correspondiente.

De la Generalidad

Art.25 – Texto Refundido de la Ley de Finanzas Públicas de Cataluña. (CAT DLeg 3/2002)
Artículo 25.
1. Si el pago de las obligaciones de la Generalidad no fuese efectivo en el plazo de los tres meses siguientes a su reconocimiento o a la notificación de la resolución judicial, el acreedor tendrá derecho al cobro de intereses al tipo que determine la legislación estatal con interés legal del dinero vigente el día de su reconocimiento, salvo que la Ley de presupuesto establezca uno diferente, desde que reclame por escrito el cumplimiento de la obligación hasta la fecha del pago.
2. En el supuesto de obligaciones de la Generalidad de Cataluña derivadas de ingresos indebidos, el cálculo y el procedimiento de los intereses correspondientes se rigen por lo que establece la normativa tributaria.

Tipos

Interés de demora 2009(CAT L 8/2009)

2010 2009
5%

Interes y Recargos tributarios

Interés de demora

LGT-art.26
Artículo 26. Interés de demora.
1. El interés de demora es una prestación accesoria que se exigirá a los obligados tributarios y a los sujetos infractores como consecuencia de la realización de un pago fuera de plazo o de la presentación de una autoliquidación o declaración de la que resulte una cantidad a ingresar una vez finalizado el plazo establecido al efecto en la normativa tributaria, del cobro de una devolución improcedente o en el resto de casos previstos en la normativa tributaria.

La exigencia del interés de demora tributario no requiere la previa intimación de la Administración ni la concurrencia de un retraso culpable en el obligado.
2. El interés de demora se exigirá, entre otros, en los siguientes supuestos:
a) Cuando finalice el plazo establecido para el pago en período voluntario de una deuda resultante de una liquidación practicada por la Administración o del importe de una sanción, sin que el ingreso se hubiera efectuado.
b) Cuando finalice el plazo establecido para la presentación de una autoliquidación o declaración sin que hubiera sido presentada o hubiera sido presentada incorrectamente, salvo lo dispuesto en el apartado 2 del artículo 27 de esta Ley relativo a la presentación de declaraciones extemporáneas sin requerimiento previo.
c) Cuando se suspenda la ejecución del acto, salvo en el supuesto de recursos y reclamaciones contra sanciones durante el tiempo que transcurra hasta la finalización del plazo de pago en período voluntario abierto por la notificación de la resolución que ponga fin a la vía administrativa.
d) Cuando se inicie el período ejecutivo, salvo lo dispuesto en el apartado 5 del artículo 28 de esta Ley respecto a los intereses de demora cuando sea exigible el recargo ejecutivo o el recargo de apremio reducido.
e)Cuando el obligado tributario haya obtenido una devolución improcedente.
3. El interés de demora se calculará sobre el importe no ingresado en plazo o sobre la cuantía de la devolución cobrada improcedentemente, y resultará exigible durante el tiempo al que se extienda el retraso del obligado, salvo lo dispuesto en el apartado siguiente.
4. No se exigirán intereses de demora desde el momento en que la Administración tributaria incumpla por causa imputable a la misma alguno de los plazos fijados en esta Ley para resolver hasta que se dicte dicha resolución o se interponga recurso contra la resolución presunta. Entre otros supuestos, no se exigirán intereses de demora a partir del momento en que se incumplan los plazos máximos para notificar la resolución de las solicitudes de compensación, el acto de liquidación o la resolución de los recursos administrativos, siempre que, en este último caso, se haya acordado la suspensión del acto recurrido.
Lo dispuesto en este apartado no se aplicará al incumplimiento del plazo para resolver las solicitudes de aplazamiento o fraccionamiento del pago.
5. En los casos en que resulte necesaria la práctica de una nueva liquidación como consecuencia de haber sido anulada otra liquidación por una resolución administrativa o judicial, se conservarán íntegramente los actos y trámites no afectados por la causa de anulación, con mantenimiento íntegro de su contenido, y exigencia del interés de demora sobre el importe de la nueva liquidación. En estos casos, la fecha de inicio del cómputo del interés de demora será la misma que, de acuerdo con lo establecido en el apartado 2 de este artículo, hubiera correspondido a la liquidación anulada y el interés se devengará hasta el momento en que se haya dictado la nueva liquidación, sin que el final del cómputo pueda ser posterior al plazo máximo para ejecutar la resolución.

6. El interés de demora será el interés legal del dinero vigente a lo largo del período en el que aquél resulte exigible, incrementado en un 25 %, salvo que la Ley de Presupuestos Generales del Estado establezca otro diferente.
No obstante, en los supuestos de aplazamiento, fraccionamiento o suspensión de deudas garantizadas en su totalidad mediante aval solidario de entidad de crédito o sociedad de garantía recíproca o mediante certificado de seguro de caución, el interés de demora exigible será el interés legal.

Recargos por declaración extemporánea sin requerimiento previo

LGT-art.26
Artículo 27. Recargos por declaración extemporánea sin requerimiento previo.
1. Los recargos por declaración extemporánea son prestaciones accesorias que deben satisfacer los obligados tributarios como consecuencia de la presentación de autoliquidaciones o declaraciones fuera de plazo sin requerimiento previo de la Administración tributaria.
A los efectos de este artículo, se considera requerimiento previo cualquier actuación administrativa realizada con conocimiento formal del obligado tributario conducente al reconocimiento, regularización, comprobación, inspección, aseguramiento o liquidación de la deuda tributaria.
2. Si la presentación de la autoliquidación o declaración se efectúa dentro de los 3, 6 ó 12 meses siguientes al término del plazo establecido para la presentación e ingreso, el recargo será del cinco, 10 ó 15 %, respectivamente. Dicho recargo se calculará sobre el importe a ingresar resultante de las autoliquidaciones o sobre el importe de la liquidación derivado de las declaraciones extemporáneas y excluirá las sanciones que hubieran podido exigirse y los intereses de demora devengados hasta la presentación de la autoliquidación o declaración.
Si la presentación de la autoliquidación o declaración se efectúa una vez transcurridos 12 meses desde el término del plazo establecido para la presentación, el recargo será del 20 % y excluirá las sanciones que hubieran podido exigirse. En estos casos, se exigirán los intereses de demora por el período transcurrido desde el día siguiente al término de los 12 meses posteriores a la finalización del plazo establecido para la presentación hasta el momento en que la autoliquidación o declaración se haya presentado.
En las liquidaciones derivadas de declaraciones presentadas fuera de plazo sin requerimiento previo no se exigirán intereses de demora por el tiempo transcurrido desde la presentación de la declaración hasta la finalización del plazo de pago en período voluntario correspondiente a la liquidación que se practique, sin perjuicio de los recargos e intereses que corresponda exigir por la presentación extemporánea.
3. Cuando los obligados tributarios no efectúen el ingreso ni presenten solicitud de aplazamiento, fraccionamiento o compensación al tiempo de la presentación de la autoliquidación extemporánea, la liquidación administrativa que proceda por recargos e intereses de demora derivada de la presentación extemporánea según lo dispuesto en el apartado anterior no impedirá la exigencia de los recargos e intereses del período ejecutivo que correspondan sobre el importe de la autoliquidación.
4. Para que pueda ser aplicable lo dispuesto en este artículo, las autoliquidaciones extemporáneas deberán identificar expresamente el período impositivo de liquidación al que se refieren y deberán contener únicamente los datos relativos a dicho período.
5. El importe de los recargos a que se refiere el apartado 2 anterior se reducirá en el 25 % siempre que se realice el ingreso total del importe restante del recargo en el plazo del apartado 2 del artículo 62 de esta Ley abierto con la notificación de la liquidación de dicho recargo y siempre que se realice el ingreso total del importe de la deuda resultante de la autoliquidación extemporánea o de la liquidación practicada por la Administración derivada de la declaración extemporánea, al tiempo de su presentación o en el plazo del apartado 2 del artículo 62 de esta Ley, respectivamente, o siempre que se realice el ingreso en el plazo o plazos fijados en el acuerdo de aplazamiento o fraccionamiento de dicha deuda que la Administración tributaria hubiera concedido con garantía de aval o certificado de seguro de caución y que el obligado al pago hubiera solicitado al tiempo de presentar la autoliquidación extemporánea o con anterioridad a la finalización del plazo del apartado 2 del artículo 62 de esta Ley abierto con la notificación de la liquidación resultante de la declaración extemporánea.
El importe de la reducción practicada de acuerdo con lo dispuesto en este apartado se exigirá sin más requisito que la notificación al interesado, cuando no se hayan realizado los ingresos a que se refiere el párrafo anterior en los plazos previstos incluidos los correspondientes al acuerdo de aplazamiento o fraccionamiento.

Recargos del período ejecutivo

LGT-art.28
Artículo 28. Recargos del período ejecutivo.
1. Los recargos del período ejecutivo se devengan con el inicio de dicho período, de acuerdo con lo establecido en el artículo 161 de esta Ley.
Los recargos del período ejecutivo son de tres tipos: recargo ejecutivo, recargo de apremio reducido y recargo de apremio ordinario.
Dichos recargos son incompatibles entre sí y se calculan sobre la totalidad de la deuda no ingresada en período voluntario.
2. El recargo ejecutivo será del 5 % y se aplicará cuando se satisfaga la totalidad de la deuda no ingresada en período voluntario antes de la notificación de la providencia de apremio.
3. El recargo de apremio reducido será del 10 % y se aplicará cuando se satisfaga la totalidad de la deuda no ingresada en período voluntario y el propio recargo antes de la finalización del plazo previsto en el apartado 5 del artículo 62 de esta Ley para las deudas apremiadas.
4. El recargo de apremio ordinario será del 20 % y será aplicable cuando no concurran las circunstancias a las que se refieren los apartados 2 y 3 de este artículo.
5. El recargo de apremio ordinario es compatible con los intereses de demora. Cuando resulte exigible el recargo ejecutivo o el recargo de apremio reducido no se exigirán los intereses de demora devengados desde el inicio del período ejecutivo.

Morosidad en operaciones comerciales

Arts. 1154 CC y 19.4 de la antigua Ley de Crédito al Consumo de 1995 (20.4 de la actual)
STS-1ª- Pleno núm. 265/2015 de 22 de abril de 2015 (Rec. 2351/2012):
“en los contratos de préstamo sin garantía real concertados con consumidores, es abusiva la cláusula no negociada que fija un interés de demora que suponga un incremento de más de dos puntos porcentuales respecto del interés remuneratorio pactado.”
En los préstamos hipotecarios para compra de vivienda habitual el interés moratorio está limitado a tres veces el tipo de interés legal del dinero, actualmente del 3,5 por ciento. En los préstamos personales, los intereses de demora abusivos son aquellos que superan en dos puntos al interés pactado.

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