Impuestos por herencia dinero

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Muchas personas sueñan con poseer un piso propio, y son muchas las ocasiones en las que lo obtienen por una herencia, normalmente de sus padres u otros parientes cercanos fallecidos. El problema, es que muchas de estas personas pueden sentirse obligadas a rechazar dicho piso en herencia por no poder afrontar el pago del impuesto de sucesiones, especialmente en los casos en los que se recibe el inmueble de parte de parientes más lejanos, pues aumenta la carga fiscal para el heredero.

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  1. ¿Qué impuestos tengo que pagar por heredar un inmueble?
  2. ¿Cuánto tengo que pagar por heredar un piso?
  3. ¿Mis condiciones personales afectan al pago del impuesto?
  4. No puedo pagar el impuesto: ¿Hay alternativas a renunciar a la herencia?

¿Qué impuestos tengo que pagar por heredar un inmueble?

Cuando heredamos un inmueble, la ley establece que tenemos que pagar obligatoriamente los siguientes tributos por ello:

    • Impuesto de Sucesiones y Donaciones: abarca los incrementos patrimoniales que adquirirá el heredero del inmueble.
    • Plusvalía municipal: se trata de impuesto que hay que abonar por el incremento del valor de la vivienda entre el momento de compra (por parte de la persona fallecida) y el momento en el que el heredero lo está recibiendo como herencia.

Para pagar los impuestos se dispone de un plazo de seis meses desde el momento del fallecimiento del causante, prorrogable hasta el año únicamente bajo determinadas justificaciones por parte del heredero. El impago de estos tributos supondrá que el heredero contraiga una deuda con Hacienda.

¿Cuánto tengo que pagar por heredar un piso?

Dependerá en gran medida de cada caso concreto, pues son varios los factores que influyen en el cálculo del montante final a abonar, pero principalmente la región donde residiera el fallecido en el momento de su muerte, pues es donde se determina la cuantía a pagar por el impuesto. Otro gran factor será el grado de consanguinidad del heredero respecto del fallecido, ya que cuanto más lejano sea el parentesco, más alto será el impuesto de sucesiones a pagar. Además, habrá que tener en cuenta las bonificaciones que establece cada Comunidad respecto al impuesto.

La razón se encuentra en que el impuesto de Sucesiones y Donaciones no es Estatal, sino que es cedido a las Comunidades Autónomas, y éstas aplican reducciones y bonificaciones muy diversas, generando grandes desigualdades tributarias entre aquellos herederos que vivan en comunidades con grandes ventajas fiscales, como Madrid, frente a aquellos que vivan en otras comunidades, como Asturias.

¿Mis condiciones personales afectan al pago del impuesto?

A la hora de obtener ventajas fiscales en el pago del impuesto (independientemente de la comunidad), hay una vía de reducción por heredar un inmueble si se trata de la vivienda habitual del causante para los parientes más próximos: cónyuge, hijos y padres. En este caso se aplicaría de forma estatal, en la base imponible del impuesto de Sucesiones, una reducción del 95% del valor de la vivienda, siempre y cuando no se excedan los 122.606 euros y se mantenga la condición de vivienda habitual durante 10 años. En el caso contrario de que el inmueble no suponga la vivienda habitual, se incluirá dentro de la masa hereditaria junto al resto de bienes sin dicha reducción.

Sin embargo, otras condiciones personales antes mencionadas, como la proximidad en parentesco con el fallecido, la edad de los herederos o su situación económica pueden afectar al montante final a pagar a la Agencia Tributaria.

No puedo pagar el impuesto: ¿Hay alternativas a renunciar a la herencia?

Sabemos que renunciar a una herencia es una decisión difícil e irrevocable. Las razones que llevan a los herederos a tomar esta decisión son muy diversas, aunque suele influir principalmente la cantidad de deudas que acompañan al legado, y sobre todo la falta de liquidez para afrontar el pago del impuesto por heredar un patrimonio. Esta falta liquidez se ve en muchos casos en los cuales se heredan inmuebles pero poco a nada de dinero líquido. Esto es un gran problema para aquel heredero que no tiene la opción de pagar el impuesto con el dinero líquido que hereda, ya que éste no existe, por lo que se ve obligado a pagarlo con dinero de su bolsillo.

Para este último caso, en concreto, el de la renunciar a un inmueble, te ofrecemos las siguientes alternativas:

  • La donación en vida. Se trata de una opción que, obviamente, el causante ha de prever antes de su fallecimiento, por lo que no es factible como solución para el heredero como tema que nos ocupa en este post. Sin embargo, conviene mencionar que, de cara a aprovechar las ventajas fiscales en la donación, no se aplican las de la región donde haya fallecido el causante, sino aquellas de la comunidad donde se encuentre el inmueble que se está donando. Si la vivienda se encuentra en una comunidad con grandes ventajas fiscales, se recomienda valorar la opción de la donación en vida para beneficiar a los herederos.
  • Solicitar un préstamo. Se trata de una alternativa a la renuncia por falta de dinero para afrontar el impuesto. Se estaría aceptando la herencia, pero se requeriría de un intermediario financiero que nos ofreciera un préstamo, cuyos intereses suelen ser bastante más altos que los de una hipoteca. En definitiva, no se trataría de la mejor opción si lo que queremos es evitar endeudarnos.
  • Vender los derechos hereditarios. Se trata de la vía más beneficiosa para el heredero que se ve obligado a deshacerse del inmueble: permite, sin renunciar a la herencia, obtener unos ingresos a cambio de vender su derecho a heredar dicho inmueble; una solución que puede ayudar a recibir un ingreso, que de otra forma, sería nulo al tener que renunciar a la herencia.

Sea cual sea el contenido de tu herencia (bienes muebles, inmuebles o derechos), en Grupo hereda estudiaremos la viabilidad de tu caso sin compromiso alguno, y podrás vendernos tus derechos como heredero. Además, no te supondrá ningún coste, pues nos encargaremos de todos los gastos derivados de este traspaso de derechos. Es una alternativa sencilla, cómoda, fiable, y sobre todo rentable. Una solución que impedirá que pierdas tu herencia del todo.

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No puedo pagar el Impuesto de Sucesiones, ¿qué solución hay?

En Derecho existe un aforismo que dice «primero pagar y después heredar». Esta regla es válida en todas las particiones de herencia y exige que, en primer lugar, se paguen las deudas del fallecido. Solo después de satisfechos los acreedores, se reparte el sobrante entre los herederos, en la proporción que les corresponda, según lo dispuesto en testamento o, en su defecto, según lo establecido en la ley.

Los herederos lo son para lo bueno y para lo malo ya que no sólo reciben los bienes sino también las deudas, y son responsables de ellas. Esta responsabilidad puede tener distinto alcance. Si se acepta la herencia pura y simplemente, que es lo habitual, el heredero responderá de las deudas con los bienes incluidos en ella y, si no fueran suficientes para cubrirlas, tendría que afrontarlas con su propio patrimonio. Mientras que si esa herencia con deudas se acepta a beneficio de inventario, los acreedores únicamente pueden cobrar con los bienes que deja la persona que ha fallecido, y si su valor no alcanzase para abonarlas no podrán exigir el cobro con cargo a los bienes propios del heredero, que conserva intacto su patrimonio y no se ve perjudicado por los débitos del causante. Este tipo de aceptación, tras la aprobación de la Ley de Jurisdicción Voluntaria, ya se puede realizar en las notarías, y no es necesario hacerla por la vía judicial.

Una vez terminada la liquidación de la herencia y hechas las adjudicaciones, los herederos ya son dueños de los bienes. Podría pensarse que solo les queda disfrutarlos, pero no es así. Es necesario antes pagar el Impuesto de Sucesiones, que grava esta adquisición.

Para determinar el porcentaje a pagar, se deben tener en cuenta diferentes variables:

  • El valor de lo que se recibe. El tipo impositivo va aumentando escalonadamente cuanto más alta sea la cuantía de lo heredado. El mínimo es del 7,65% y el máximo del 34%.
  • El parentesco que le une con el fallecido. Por un lado, porque existe la posibilidad de que los parientes más próximos se beneficien de determinadas reducciones y, por otro, porque la cuota debe multiplicarse por un coeficiente que va desde 1 para ascendientes, descendientes y cónyuges hasta el 2 para primos y otros familiares más distantes.

La competencia para aplicar y revisar este impuesto se encuentra cedida a las Comunidades Autónomas y todas recogen bonificaciones. Si bien su alcance difiere de unas a otras, tienen en común que benefician a los grupos de parientes más cercanos, es decir, ascendientes, descendientes y cónyuge. De no ser así, la suma a pagar en concepto de Impuesto de Sucesiones puede ser considerable. De hecho, cada vez es más frecuente encontrarnos en nuestras notarías con consultas de personas que no pueden afrontar el pago del Impuesto por carecer de liquidez suficiente y no saben qué hacer.

La solución, hoy por hoy, no es otra que renunciar a la herencia. Aunque es sencillo de decir y jurídicamente no entraña mucha dificultad -pues únicamente hay que hacer una declaración de voluntad- mi experiencia profesional me ha demostrado que para la mayoría de las personas no es una decisión fácil. Una casa, una huerta…no son solo bienes materiales, también son reflejo del esfuerzo y trabajo de nuestros padres o abuelos y llevan consigo recuerdos de momentos disfrutados con ellos.

Mientras escribo me viene a la cabeza la escena inicial de Lo que el viento se llevó cuando el padre de Escarlata le dice «la tierra es lo único que vale la pena de trabajar, de luchar y hasta de morir por ella, porque es lo único que perdura».

El patrimonio, por muy pequeño que sea, siempre recoge cierto sentimiento, cierto orgullo familiar. De ahí que no sea fácil renunciar a él. Desde mi despacho he observado que se hacen importantes esfuerzos por no perderlo. Para poder proteger este patrimonio creo que sería oportuno que las autoridades instauraran una dación en pago, es decir, ya que la cuota a ingresar por el impuesto es una deuda: ¿por qué obligar al contribuyente a que la satisfaga en metálico cuando hay otras formas de pago como la dación de bienes? Esta medida permitiría que los particulares puedan entregar un bien, saldar la deuda y conservar el resto del patrimonio. Esto no supondría especial perjuicio para la Administración que siempre podrá venderlos, con menos premura que los contribuyentes ya que recordemos que el plazo para liquidar el impuesto es de seis meses desde el fallecimiento, o quizá, dependiendo de las características del bien en cuestión, darle otro uso como, por ejemplo, alquilarlo para cubrir necesidades de vivienda. Llevar a cabo esta propuesta requiere cambios legislativos, pero desde mi punto de vista sería interesante meditarla.

Heredar es casi siempre una buena noticia para el beneficiario y siempre para Hacienda… Si heredas tendrás que pagar el Impuesto de Sucesiones y Donaciones ¿cómo hacerlo si no tienes dinero para pagar al fisco? ¿Y aunque lo tengas?

Heredar no sale gratis. Por un lado la herencia puede tener trampa y llegar cargada de deudas que superen incluso el valor del patrimonio a heredar y por otro, tendrás que pagar el Impuesto de Sucesiones y Donaciones que, dependiendo de los bienes heredados y su cuantía, puede suponer un desembolso importa. Esto último puede suponer un problema para muchos ciudadanos.

Además, las herencias conllevan todo un proceso que conviene tener en cuenta para no perderse en los pasos y que al final termines recibiendo menos de lo que te correspondo o heredando deudas, algo más común de lo que piensas.

Los trámites de una herencia

El primer paso para poder cobrar la herencia será obtener el certificado de defunción al que debes unir el certificado de últimas voluntades y el certificado de seguros con coberturas de fallecimiento. El primero de los documentos es obligatorio y sirve, como su propio nombre indica, para certificar el fallecimiento. Generalmente la empresa encargada del funeral te facilitará el papeleo, aunque también podrás recogerlo en cualquier Registro Civil o por internet en la página web del ministerio de justicia.

A partir de ahí y pasados 15 días hábiles desde el fallecimiento podremos pedir el certificado de últimas voluntades y el de contratos de seguros. Este último es importante porque suele ser habitual que existan seguros de vida en los que la familia no ha reparado, especialmente los hijos. En el Registro de últimas voluntades encontrarás los testamos que haya podido hacer la persona fallecida y en el certificado de seguros, las pólizas que tuviese contratadas. Recuerda que dispones de 5 años para reclamar en el caso de los seguros de vida.

Para obtener el registro de últimas voluntades, si es que no te lo facilita tu abogado o el de la persona fallecida, deberás acudir a la Gerencia del Ministerio de Justifica con el certificado de defunción y pagar una tasa.

A partir de ahí sabrás si el familiar fallecido hizo o no testamento y además el notario que firmó el último de ellos. Con el certificado de defunción y de últimas voluntades habrá que acudir al notario que lo firmó y pedir una copia autorizada. Si hay herencia con testamento no hará falta la tramitación de declaración de herederos, pero sí será necesaria en caso contrario. Este documento debe solicitarse en la notaría o el Juzgado de Primera Instancia y con el termina la primera parte de los trámites de la herencia.

Esta es una parte clave para aceptar la herencia o renunciar a ella. Con la escritura de la herencia llega el momento de que los herederos vean claramente cuál es el patrimonio que dejó, su valor y cómo se va a repartir. En este punto se puede distinguir entre dos tipos de herencia, la que tiene deudas y la que no. En el segundo de los casos tan sólo se procederá al reparto de la herencia según lo marcado por el testamento y la ley.

En el segundo de los casos la cosa cambia ya que habrá que hacer frente a estas deudas para poder heredar. Y es que en estos casos no sólo se traspasan los bienes, también las deudas. Por eso mismo antes de aceptar la herencia es imprescindible solicitar el inventario de bienes de incluso ir más allá haciendo una búsqueda en el catastro de posibles inmuebles. Esta es la mejor forma de evitar sorpresas posteriores y encontrarse con que tienes que pagar por herederar.

Es en este punto cuando debes aceptar la herencia o renunciar a ella. La otra opción y casi siempre la más recomendable es aceptar la herencia a beneficio de inventario, es decir, que primero se saldarán deudas con los bienes de la propia herencia y sólo se cobrará por lo que haya quedado. Si no queda nada, no se cobra la herencia pero tampoco se asumen las deudas.
Con estas cuestiones claras llega el momento del reparto de la herencia. Para la redacción de este documento es importante contar con un abogado y en caso de no haber acuerdo sobre la partición será necesario acudir al juzgado.

Pago de los impuestos por herencia

Las herencias se saldan a través del Impuesto de Sucesiones que está transferido a las comunidades autónomas. En este sentido, cada región establece sus propias exenciones al traspaso de capital y hay diferentes tipos de herencias en función del grado de cosanguineidad. Y es que para Hacienda no es lo mismo un bien que pasa de padre a hijo a una herencia de tíos a sobrinos, por ejemplo.

El plazo para el pago del Impuesto de Transmisiones es de seis meses a contar desde el fallecimiento, pero se puede prorrogar por otros seis meses si se prevén problemas para el reparto de la herencia, aunque este aplazamiento no es gratuito, como explicamos más adelante.

Además del Impuesto de Transmisiones también deberás pagar el Impuesto sobre el Incremento de valor de los terrenos de naturaleza urbana en caso de heredar una vivienda.
Sólo una vez hayas pagado tus impuestos podrás tomar posesión de los bienes, es decir, recoger tu herencia.

Cuando no tienes dinero para pagar los impuestos de la herencia

¿Qué ocurre si no tienes dinero para pagar el Impuesto de Sucesiones y donaciones? ¿Se puede seguir heredando? La solución de la mayoría de personas a esta situación pasa por exprimir al máximo el plazo para hacer frente al Impuesto sobre Sucesiones, que es de seis meses, para ahorrar durante ese periodo y juntar la cantidad necesaria para pagar el tributo. La segunda opción más extendida es pactar la venta de los bienes que se van a heredar y que, recordemos, no pasarán a ser propiedad del heredero hasta que se liquide el impuesto. Esto es lo que terminan haciendo muchas personas, a quienes el vendedor adelanta dinero a través de un contrato donde se acuerdo la venta del bien una vez éste llegue a manos del heredero.

Hacienda también ofrece soluciones

Pero el heredero no está solo en este asunto. La propia Agencia Tributaria ofrece opciones para retrasar el pago y puede incluso ‘prestar’ el dinero al contribuyente mediante un aplazamiento. Precisamente para hacer frente a estas situaciones, Hacienda permite la autoliquidación parcial de los seguros de vida y otros seguros de ahorro para hacer frente al Impuesto de Sucesiones. Esto también se aplicará al dinero en efectivo y valores bursátiles, para lo que será necesario justificar el motivo de este cobro anticipado. Esta es en realidad la forma más rápida de conseguir el dinero para pagar el Impuesto.

Otra alternativa pasa por solicitar el aplazamiento de un año en el pago, aunque para ello será necesario que estemos dentro del periodo reglamentario de pago, algo que también ocurre cuando queremos fraccionar o aplazar el IRPF, y que no haya dentro de la herencia bienes que se puedan atoliquidar de forma parcial o que se puedan vender fácilmente para abonar el impuesto.
Existe una excepción al periodo de aplazamiento de un año que es el de la herencia de viviendas y empresas individuales -ojo, no sociedades-. en este caso el cónyuge, ascendiente, ascendiente o descendiente colateral mayor de 75 años que hubiese convivido con el fallecido los dos años anteriores a su muerte podrán ampliar el plazo a 3 años. Para hacerlo tendrá que aportar garantías, generalmente en forma de aval bancario, que cubra el 125% del valor de los aplazado más el interés legal.

Y como es lógico, estos aplazamientos no salen gratis. Como ya habrás deducido habrá que pagar a Hacienda ciertos intereses, que para estas operaciones será el interés de demora. A esto hay que sumar otros gastos como los de la constitución del aval.

Aquí puedes consultar el interés legal del dinero vigente

Pedir dinero prestado

La otra alternativa es acudir al banco para pedir dinero prestado. Tu entidad financiera debería mostrarse receptiva a realizar la operación, ya que a fin de cuentas puedes avalar el capital prestado con los bienes de la herencia. La ventaja de esta opción es que te ahorras los gastos de constitución del aval y sólo tendrás que enfrentar los intereses que te pide el banco con los de demora que te cobrará Hacienda para saber qué alternativa es más ventajosa.

En esta misma línea puedes establecer también un préstamo supeditado a la futura venta de algún bien de la herencia, como ya hemos destacado al principio del post.

Planificar, la mejor opción para pagar una herencia

Más allá de soluciones de emergencia, la mejor forma de evitar problemas es planificando. Lógicamente, no siempre será posible hacerlo, pero una vez se alcanzan determinadas edades sí que es recomendable tomar algunas precauciones.

La primera es establecer al heredero como cotitular de las cuentas del testator -quien hace el testamento y deja una herencia-. Es importante matizar que debe ser titular y no autorizado o apoderado, porque sólo éste podrá seguir disponiendo de la cuenta al fallecimiento de la otra persona. En el caso contrario, se procederá a bloquear la cuenta y su acceso hasta pagado el impuesto. Esta es la fórmula más sencilla de tener acceso a los bienes más líquidos del fallecido, tanto si son cuentas de ahorro como cuentas de trading.

El mayor problema es que en este caso, la persona cotitular tendrá que ir pagando la parte que le corresponda de impuestos por estas cuentas y, sobre todo, que en el peor de los casos Hacienda puede entender que se trata de una donación en el momento de establecer el cotitular si la cuenta no se abrió de forma conjunta en su momento. Y es que la opción de los cotitulares es especialmente efectiva para matrimonios, pero algo peligrosa en el resto de casos.

La otra alternativa es algo más compleja, aunque tampoco resulta difícil de ejecutar. En ella lo que haremos será nombrar al heredero beneficiario del plan de pensiones, PPA o cualquier otra herramienta dentro de los sistemas privados complementarios de pensiones. Y es que, estos capitales no se integran en la herencia, sino que se incluyen en el IRPF y por lo tanto no será necesario esperar a liquidar la herencia para cobrarlos. Eso sí, aquí conviene hacer cuentas sobre la cantidad que también se irá en impuestos al hacer la declaración de la renta si cobramos todo de golpe –aquí te explicamos cómo tributa el rescate del plan en estos casos-.

También podemos aprovechar los seguros de vida y vida-ahorro, que se podrán liquidar parcialmente como ya hemos explicado.

Lo que tendrás que hacer en cualquier caso es calcular de antemano el importe aproximado del Impuesto sobre Sucesiones para saber cuánto dinero tendrás que destinar a cada elemento a fin de dejar liquidez suficiente a los herederos.

Imagen – aluxum, Lisa S. y en

Pagar impuesto de sucesiones sin adjudicar herencia

Si necesitas dinero para pagar impuesto de sucesiones sin adjudicar herencia, debes conocer la forma más efectiva. Hay una empresa que pone a tus pies a cientos de prestamistas dispuestos a solventar tus necesidades. Descubre las ventajas asociadas a Tu Mejor Préstamo y cómo puede hacerte la vida más fácil, contribuyendo a cumplir todos tus proyectos.

¿Cómo pagar impuesto de sucesiones sin adjudicar herencia?

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Pagar impuesto de sucesiones sin adjudicar herencia es necesario cuando se acepta una herencia. En ocasiones no se desea o en el caso de muchos, no pueden repartir o adjudicar la herencia. No obstante, de igual forma deben pagar los impuestos asociados a esta. Cada año esto causa que más de 30 mil herencias queden en manos del estado.

¿Cómo pagar este impuesto y no perder la herencia? Ya no es un problema pagar los impuestos de sucesiones sin adjudicar la herencia. Tu Mejor Préstamo es un aliado incondicional para solucionar estos trámites sin perder el patrimonio heredado.

A fin de que se pueda salvar la herencia familiar, Tu Mejor Préstamo conecta con multitud de prestamistas avalados. Estos ofrecerán las mejores condiciones para que se puedan pagar los impuestos requeridos por Hacienda.

Al pagar impuesto de sucesiones sin adjudicar herencia se puede pagar de menos o más, de acuerdo a las plusvalías. Por eso, antes de solicitar un préstamo para pagar dichos impuestos se necesita asesoría legal. Un notario puede encargarse de este proceso, mientras que Tu Mejor Préstamo informa sobre una solución al alcance de todos.

Esta empresa financiera trata a menudo con casos como este, por eso cuenta con el producto financiero ideal. Los préstamos para pagar herencia son muy populares, pues evitan que se tenga que renunciar a una herencia.

¿Dónde pedir un préstamo para pagar herencia?

Los bancos tradicionales cuentan con un producto que permite pagar la herencia a través de un préstamo. Sin embargo, los requisitos que se exigen son muy difíciles de conseguir. Además que el tiempo que se requiere para aprobar las solicitudes puede extenderse a varias semanas. Esto supone un problema, pues hay que pagar los impuestos de sucesión en menos de 6 meses.

Lo mejor es acudir a un prestamista privado, que solucione un crédito en un período de tiempo razonable. Como estos prestamistas no exigen tantos requisitos, los trámites son mucho más ligeros. Entonces se puede recibir el dinero en poco tiempo, si se cumplen con las exigencias del prestamista.

Es posible pagar impuesto de sucesiones sin adjudicar herencia de forma fraccionada. Pero por lo general esto es complicarse la vida, atarse a un pago que resultará como un ancla atada a los pies. Otros le dicen adiós con mucho dolor a la vivienda heredada, pues no cuentan con capital. Pero lo mejor es contar con ayuda para poder pagar de una vez los impuestos de sucesiones por herencia.

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Pasos para conseguir un préstamo para cancelar herencia

El primer paso y el más importante es aportar un local, casa o piso como garantía por el préstamo. Esta propiedad inmobiliaria debe hallarse libre de cargas. En caso de estar hipotecada, ésta debe ser inferior al 20% del valor de la casa. Así el prestamista puede otorgar préstamos con un monto elevado y con condiciones justas para el prestatario.

La vivienda no tiene que ser propia obligatoriamente; puede ser de un amigo o un familiar. Esta es una ventaja para quienes no han podido adquirir una vivienda por la crisis financiera en España. Si la propiedad inmobiliaria tiene un valor importante, los plazos pueden ajustarse de manera cómoda. Aunque lo normal es que se devuelvan de 1 a 5 años, esto puede extenderse a una década.

Soluciones para pagar impuesto de sucesiones sin adjudicar herencia

Pagar impuesto de sucesiones sin adjudicar herencia puede ser como un dardo venenoso para la economía. Pero con Tu Mejor Préstamo se puede encontrar la financiación que se requiere para salir adelante. Con cuotas a pagar suaves y flexibles se puede lograr conservar el patrimonio familiar. Para que lo disfruten las próximas generaciones sin ataduras económicas.

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CONFLICTOS A LA HORA DE VENDER UN PISO HEREDADO

En muchas ocasiones nos encontramos clientes que entran en la oficina para que les vendamos el piso, y tras una breve charla nos comentan que el piso es heredado y que la propiedad es compartida entre varios herederos. Nuestras preguntas siempre son las mismas:

  • ¿Has formalizado la adjudicación de herencia?
  • ¿Has pagado a hacienda el impuesto de sucesiones?
  • ¿Has liquidado la plusvalía?
  • ¿Has inscrito el piso en el registro de la propiedad?

En algunos casos los clientes se pueden sentir molestos por recibir estas preguntas. En otros casos, los clientes vendedores no tienen claro en el proceso en el que están. Algunos de ellos nos dicen , que ya lo harán cuando haya un comprador en firme…
Para poder vender una vivienda, el primer paso es que todos los herederos firmen la autorización de venta en un precio determinado…mientras no haya esa autorización de venta por parte de todos los «herederos» no se podrá comercializar ese inmueble con una mínima garantía, ya que basta que haya un cliente comprador interesado, para que uno de los herederos cambie de opinión y decida no vender…y se trunque la operación. Otros clientes, llegan a liquidar el impuesto, pero no inscriben la propiedad a su nombre, aduciendo que ya lo harán el mismo dia que se firme la escritura de venta…

Y es que retrasar la firma de la escritura de adjudicación, más que ventajas trae Inconvenientes

1) Fallecimiento de herederos

El fallecimiento de personas con derecho a la herencia, determinará que haya de contarse con los herederos de esa persona fallecida para firmar la escritura que no teníamos aún firmada. La parte de cada heredero no se verá afectada (cada heredero hereda lo mismo y la parte del fallecido va a sus propios herederos), pero la entrada de nuevos herederos (los herederos del heredero) puede ser un inconveniente cuando son menores de edad, cuando son incapaces(jóvenes o ancianos), cuando son familiares políticos con los que las relaciones pueden ser no tan buenas (por ejemplo el viudo o viuda de nuestro hermano fallecido que adquiere derechos a su muerte y entra en el reparto de la herencia de nuestro padre o madre).

2) Pérdida de la capacidad

Sorprende pero para firmar una escritura, “hay que tener la cabeza en su sitio” y los problemas de capacidad no se arreglan en la notaría, se arreglan en el juzgado. Esto también sorprende y mucho, porque oyes aquello de “pero usted me tendrá que hacer algún papel”. “Pues no Señora, lamento muchísimo la situación en que se encuentra su esposo, pero yo no puede hacer nada”. “Tiene que buscar un Abogado, que declaren incapaz a su esposo en el JUZGADO y que le nombren un tutor para que actúe en su representación”. A pesar de todo, la Señora suele marcharse enfadada y entender que yo estaba haciendo algo mal y que debía hacer algo por ella. El transcurso del tiempo puede suponer que alguno de los que tienen derecho a la herencia pierdan la capacidad necesaria para la firma de la escritura, haciéndose necesaria su incapacitación para que un tutor firme la escritura en su nombre, con menos y peores posibilidades de reparto de la herencia que si se trata de personas con plena capacidad.

3) Prisas para vender o conseguir financiación

De repente resulta que necesitamos financiación para mantener los bienes de la herencia o para otros fines particulares de cada heredero y nos entra la prisa para heredar. Hay herencias muy fáciles, pero otras no lo son tanto con lo que el proceso puede alargarse y los nervios acentuarse en esos momentos. Mala solución es la adjudicación parcial de las herencias, que consiste en hacer varias escrituras de herencia según vayamos necesitando hacer alguna cosa con los bienes que heredamos, puesto que incrementan muy considerablemente el gasto en notaría. No ocurre lo mismo con el registro, pero en la notaría sale muy caro contar varias veces una misma historia. A mayor valor del negocio y mayor extensión de la escritura, “peor parados“.

4) Rectificación de fincas

De entre todos los inconvenientes este es el que más me preocupa y más aún desde la Ley 13/2015 que ha modificado la legislación hipotecaria y catastral en materia de coordinación Catastro y Registro y en materia de excesos o defectos de superficie y en unas cuantas cosas más, poniendo ciertas cosas aún más difíciles de lo que ya estaban. Es una problemática fundamentalmente del suelo rústico y del urbano no edificado que conviene tratar con tiempo puesto que puede generar expedientes largos (y a veces caros) que no se resuelven de la noche a la mañana y que son incompatibles con las prisas. Una venta o una hipoteca podría frustarse por no tener una propiedad debidamente adaptada a la realidad física. Hoy hay muchos inmuebles disponibles y un comprador querrá una escritura perfecta y que su propiedad esté al “centímetro“, lo mismo que los Bancos que ya tampoco quieren sorpresas de este tipo.

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5) Rigorización de requisitos

Desgraciadamente cada vez hacen falta más cosas para firmar escrituras. La extensión de cualquier escritura se ha multiplicado por cinco por razón de exigencias (beneficiosas en la mayor parte de los casos y fracasadas en otros como ocurre, en mi opinión, con las Certificaciones de Eficiencia Energética o los Libros de los Edificios o semi-fracasadas como los Seguros Decenales) las cuales hay que cumplimentar y que probablemente vayan aumentando con el paso del tiempo dada la “incontinencia legislativa” nacional y autonómica de las últimas décadas.
Un caso habitual es de las segregaciones de fincas que conllevan muchos repartos de herencia las cuales pudieron hacerse sin licencia en su momento y que quedan ahora sujetas a ese requisito que tal vez no sea ya posible cumplimentar. y es que cada vez son más bancos que no conceden la financiación al futuro comprador, sin que previamente este inscrito a nombre de los vendedores el inmueble que se pretende vender.» Por lo que la recomendación de AGENCIA LA PLAYA es que siempre se solucionen estos temas , para que no haya problemas con la venta de la propiedad

¿QUE PASOS HAY QUE SEGUIR PARA INSCRIBIR UNA HERENCIA A FAVOR DE LOS HEREDEROS?

1) RECOPILAR LA DOCUMENTACIÓN

PARA LA ACEPTACIÓN DE HERENCIA. El objetivo de este trámite es adjudicar al heredero los bienes, derechos y obligaciones de la persona fallecida. La herencia se puede aceptar o rechazar. Si se acepta , La aceptación puede ser pura y simple que implica que el heredero no sólo recibirá los bienes integrantes de la herencia, sino que también responderá personalmente, con sus propios bienes, de las deudas de la misma. Si el heredero acepta la herencia a beneficio de inventario sólo responderá de las deudas de la herencia hasta el límite del valor de los bienes hereditarios. Es decir, el heredero no responderá con su propio patrimonio de las deudas de la herencia cuando éstas son superiores al valor de los bienes de la misma.
La aceptación se realiza mediante una declaración de voluntad en tal sentido recogida en un documento privado o en escritura pública ante Notario. La aceptación de la herencia puede hacerse al mismo tiempo y en el mismo documento en el que se formaliza la partición de la herencia o en documento separado y con carácter previo a la partición. Si se renuncia a la herencia, debe ser expresa y desde la entrada en vigor de la Ley de la Jurisdicción Voluntaria de 2 de julio de 2015, ha de hacerse necesariamente en escritura pública ante Notario.
La aceptación o la renuncia a la herencia han de referirse a la totalidad de la misma. No se puede aceptar una parte de la herencia y renunciar al resto, o aceptar determinados bienes de la herencia y renunciar a los demás bienes. Por el contrario, en el caso de que concurran en la misma persona los conceptos de heredero y legatario, sí es posible aceptar la herencia y repudiar el legado o viceversa. Por otra parte, tanto la aceptación de la herencia como su renuncia son actos irrevocables, que una vez formalizados no pueden deshacerse. Para formalizar la aceptación de la herencia deberás presentar la siguiente documentación ante un notario:

Documentación necesaria para aceptar la herencia.

  • Certificado de defunción: Tramitado por el Tanatorio, o bien lo sacaremos en el registro civil, pagaremos una tasa de 3’70 euros, cubriremos el modelo 790, y lo solicitaremos al Ministerio de Justicia.
  • Certificado del seguro: Es el documento que acredita los seguros en los que figura la persona fallecida. Se debe presentar aunque no tuviera seguros contratados.
  • Testamento del causante: Como con el certificado de últimas voluntades, la notaría tendrá en posesión el testamento propiamente dicho, si lo hubiera.
  • Escrituras de la propiedad: Deberás tener las escrituras de la propiedad de los bienes y certificados bancarios. Puedes comprobar el nombre que figura en cada propiedad solicitando una nota simple.
  • Certificados bancarios de las cuentas: Debes avisar a la entidad bancaria de la persona fallecida para evitar que se bloque la cuenta o un porcentaje de ella, en cualquier caso, una vez aceptado el saldo se podrá desbloquear.
  • Datos del catastro: Los datos catastrales aparecen en las escrituras de la propiedad y en la nota simple. Es importante que consultes con profesionales la valoración de ese inmueble pues, al suponer un incremento patrimonial, tendrá implicaciones fiscales que debes conocer de antemano.
  • Datos personales de la persona heredera: DNI, dirección, estado civil, etc.
  • Gastos de entierro: Por último deberás presentar la factura emitida por el tanatorio o, en su defecto, el documento expedido por el seguro.
  • Certificado de últimas voluntades: Este documento acredita el otorgamiento de testamento de la persona fallecida y debe solicitarse en la notaría en la que lo haya hecho. Si pinchas este link accederás a los trámites para conseguirlo 15 dias después de la fecha de fallecimiento. Este documento nos dirá si hay testamento y en qué notaría está protocolizado.

a) SI NO EXISTE TESTAMENTO el trámite se complica un poco más. Si se da esta circunstancia, será obligatorio acudir a la notaría del último domicilio, o donde tuviera el causante la mayor parte de su patrimonio o en su defecto la del lugar del fallecimiento , según la ley 5/2015 de jurisdicción voluntaria (no hace falta ir al juzgado, basta con acudir al notario) y deberemos proceder a iniciar un procedimiento de declaración de herederos “ab intestato”. Hay que redactar declaración de herederos, justificar con el libro de familia el parentesco, y llevar dos testigos. Esta declaración se publicará en el BOE durante 20 días hábiles y en el tablón de anuncios de los Ayuntamientos del último domicilio del causante. Si no hay nadie al que interese la herencia, pasado ese plazo se declaran herederos. El coste de la declaración de herederos es de doscientos euros (200€) aproximadamente.

b) SI HAY TESTAMENTO. Debemos recoger un original del mismo, en la notaría en la que se haya realizado el último testamento.

2) LIQUIDAR IMPUESTO DE SUCESIONES

Para formalizar la inscripción en el registro te solicitarán justificación de pago de dicho impuesto. Este tributo grava cualquier incremento de patrimonio procedente de una herencia. Si estás exento de pagar este impuesto, o ya ha prescrito, debe ser hacienda quien lo certifique, por lo que deberás presentar allí también las escrituras. En Asturias , el ISyD debe ser liquidado dentro de los seis meses posteriores al fallecimiento del causante. Se puede pedir una prórroga por otros seis meses. Información: Modalidad Sucesiones Los modelos se pueden descargar aquí: Descarga de impresos El pago del impuesto de sucesiones prescribe a los cuatro años y seis meses desde el fallecimiento del causante.

3) LIQUIDACIÓN DE LA PLUS VALÍA MUNICIPAL

Se aplica a cualquier transmisión de patrimonio que tenga que ver con un inmueble. Su origen es la corrección del valor de la propiedad por el incremento entre el momento de la adquisición y cuando recibes la herencia. Se pagan en el Ayuntamiento. Y dependerán del valor catastral y de los años de tenencia del inmueble. Link para Calcular tu Plusvalía (para inmuebles sitos en el concejo de Gijón) El plazo será de seis meses desde la fecha de fallecimiento. Se puede pedir prórroga de otros seis. El modelo se puede descargar aquí: Impreso de plusvalía Gijón *Actualización Marzo 2017: ¡OJO! El TC declara la plusvalía municipal inconstitucional cuando hay pérdidas.
En los supuestos de “mortis causas”, la transmisión se produce el mismo día del fallecimiento y no cuando se acepta o adjudica la herencia ante el notario/a. Ese dato es importante ya que si se vende antes de 1 año, la vivienda heredada, estará exenta de plus valia, ya que para el cálculo de plusvalia solo se toman años de tenencia completos pero ¡ojo! , a contar desde la fecha de fallecimiento y no desde la fecha de adjudicación. Y recordad que el valor de venta y de compra de la vivienda no se tiene en cuenta a efectos de cálculo de este impuesto municipal. Sólo se tomará para el cálculo el valor catastral de suelo.

4) FIRMAR LAS ESCRITURA DE ADJUDICACIÓN DE HERENCIA EN NOTARIA

Para ello tenemos que facilitar a la notaria el certificado de defunción, últimas voluntades, testamento, o declaración de herederos, escritura del bien, plusvalía, y el impuesto de sucesiones. Tiene un coste aproximado de unos mil quinientos euros (1.500€) para una sóla vivienda, aunque si hay mas bienes será un importe superior. Incluye su inscripción en el Registro de la Propiedad, aunque ese trámite si lo hace directamente el heredero, se ahorra parte de la provisión de fondos de la notaria, así que lo comentamos en el siguiente paso

5) INSCRIPCIÓN EN EL REGISTRO DE LA PROPIEDAD

Con las escrituras de aceptación de herencia y el justificante de pago del impuesto de sucesiones, procederemos ha inscribir la aceptación de la herencia en el registro de la propiedad. Habrá que pasar la escritura por Hacienda del Principado qué deberá sellarla antes. El registro suele tardar un mes aproximadamente en inscribirla. Este paso es clave para poder vender el inmueble, ya que si no constas en el registro de la propiedad, como propietario, no tendrás potestad para venderlo. Puedes calcular el coste de este trámite aquí.

Una vez inscrita la propiedad, puede pasar que unos herederos decidan vender y otros decidan no vender ¿Qué pasa?

  • ¿Cómo se llega a un acuerdo?
  • Si hay una de las partes que es mayoría, ¿impone su criterio sobre la minoría?
  • Independientemente de si tu opinión es mayoritaria o no ¿qué derechos tienes?

Para darte una respuesta adecuada estas preguntas, lo mejor es acudir al Código Civil que es el que regula estos casos y concretamente en su título III que va desde el artículo 392 al 406 y que básicamente vienen a decir que: “Ningún copropietario estará obligado a permanecer en la comunidad y cada uno de ellos podrá pedir en cualquier tiempo que se divida”. Así pues, cuando se trata de bienes indivisos, puesto que no puedes dividir , se hará la división económica conforme al porcentaje de propiedad que se tenga mediante la adjudicación a alguno de los copropietarios. Este, pagará el precio que corresponda a los demás según el porcentaje que tenga cada uno si todos están conformes, o se venderá y se repartirá el dinero entre todos ellos, también proporcionalmente a sus cuotas. Las principales opciones que se te plantearían en el hipotético caso en el que te vieses en esta situación serían:

  • Una de las partes se queda con la vivienda o lo que viene a llamarse liquidar la copropiedad, para lo que tendrá que indemnizar a las otras partes en función del porcentaje que tenga cada una. Para el cálculo de la indemnización, se le da a la casa su valor de mercado previa tasación. La figura legal se llama extinción de condominio. Parece la opción preferida por Pilar, pero dependerá de que Antonio esté de acuerdo con el valor de tasación de la vivienda.
  • El piso lo compra un tercero y liquidan el condominio, recibiendo cada uno su parte. Esta parece la opción preferida por Antonio, pues piensa que de esta manera podrá sacar más rendimiento a la casa.
  • Si no encuentran ninguna solución en la que todas las partes estén de acuerdo, podrán acudir a la vía judicial para resolver el conflicto, lo que llamamos «División de la cosa común»

¿QUE ES LA DIVISIÓN DE LA COSA COMÚN?

El artículo 404 del Código Civil dispone que si la cosa resulta ser indivisible y los condueños no convienen en que se adjudique a uno de ellos indemnizando a los demás, se venderá y repartirá su precio. PROCEDIMIENTO DE LA DIVISION DE LA COSA COMUN Una vez determinada la subasta judicial como método para dividir efectivamente la copropiedad, se procederá a su tasación -teniendo en cuenta cargas anteriores- procediéndose posteriormente a informar de la inminencia de la subasta a aquellos acreedores con derechos inscritos sobre el bien. Podrán acudir a la subasta tanto los copropietarios como cualquier otra persona interesada en pujar para adquirirla, con la particularidad de que aquellos que no sean copropietarios deberán depositar en el juzgado un porcentaje del valor del bien a subastar – 30 % del valor en caso de bienes inmuebles y 20% para los muebles- para poder concurrir a la subasta y pujar por el bien. La principal ventaja que tienen los copropietarios en la celebración de la subasta de su propio bien es que no necesitan realizar depósito alguno para comparecer y pujar y que lógicamente, si su puja es aprobada finalmente, no deberán abonar la totalidad del precio ofrecido, sino que se tendrá que restar a éste la parte correspondiente a su cuota de propiedad, quedando desde ese mismo momento como único propietario. Aprobada la puja más alta, y finalizada con ello la subasta, se procederá a repartir el precio obtenido entre los copropietarios en el mismo porcentaje que de la cosa común eran propietarios.

En Agencia La Playa hemos vendido muchas viviendas de herencias, estamos acostumbrados a tratar con herederos, conocemos el proceso y tenemos experiencia, por lo que estaremos encantados de poder ayudarle a vender, si se encuentra en esa circunstancia. César Nozal 626.46.14.85 www.agencialaplaya.com

Recibir una herencia no son siempre todo ventajas. En tela de juicio se encuentra, desde hace un tiempo, el impuesto de sucesiones que la grava. Este tributo, de orígenes muy antiguos, está regulado por una normativa estatal, pero su gestión concreta corresponde a las distintas comunidades autónomas, en el marco de la financiación autonómica. Esto se puede traducir en diferencias muy marcadas en el importe a pagar por la sucesión, según la autonomía en la que haya residido los últimos cinco años el fallecido del que se hereda, tal y como establece la legislación con carácter general. En el caso de herencias procedentes de difuntos que vivían en el extranjero, por el contrario, se aplicará la normativa estatal.

Entonces, ¿cuánto deberá a Hacienda un contribuyente que reciba una herencia? Hacer números para calcular este impuesto resulta especialmente laborioso.

Reducciones en la vivienda habitual

A grandes rasgos, el primer cálculo consiste en restar deudas, cargas y gastos deducibles de la llamada masa hereditaria bruta. Se obtendrá así la base imponible, sobre la que cada Comunidad Autónoma aplica determinadas reducciones en algunos de los elementos que componen la herencia, como los seguros de vida. Por ejemplo, todas las regiones tienen reducciones sobre el 95% o más del valor de la vivienda habitual que se hereda, hasta un techo que va de los 122.606 euros de Castilla-La Mancha, Castilla y León, Extremadura, La Rioja y Murcia, a los 500.000 euros de Cataluña, como aparece en el mapa interactivo.

Importantes bonificaciones

En lo que respecta a las bonificaciones, el caso más sonado es el de Andalucía, en la que el impuesto de sucesiones no se paga si se recibe una herencia por un importe igual o inferior al millón de euros. Pero los expertos subrayan que las herencias entre familiares directos, es decir, aquellas que pasan de un cónyuge al otro, o de padres a hijos o al revés, son exentas en todas las comunidades, en mayor o menor medida. De esta forma, la práctica totalidad de la herencia –un 99%– que se destine a cónyuges, descendientes o ascendientes estará exenta en Cantabria, Madrid y Murcia.

En La Rioja esta exención se aplicará solo a una base imponible superior a 500.000 euros. Por debajo de este importe estará exento el 98%. Una base imponible de hasta 100.000 euros dará lugar a una bonificación total en Cantabria, mientras que en Castilla y León este límite está fijado en 400.000 euros.

Las comunidades establecen otras elevadas exenciones para personas con discapacidad o, en Baleares, para los hijos menores de 21 años. El complejo sistema de reducciones y bonificaciones que caracteriza este impuesto hace que el 80% de los herederos no tenga que pagarlo, según los expertos.

¿Aragón, la más cara?

Por el contrario, los que sí tendrán que hacerlo podrían verse más o menos afectados según la región en la que vivió el difunto. Con datos del Consejo General del Notariado, Stop Impuesto de Sucesiones, una plataforma que lucha por la supresión de este tributo, ha elaborado el ejemplo de una persona de 30 años, soltera, que hereda de su padre bienes por 800.000 euros, de los que 200.000 euros corresponden a su vivienda.

Dificultades para asumir las deudas

“Los impuestos deben ser justos y, en este caso, no lo son”, denuncia el presidente de Stop Impuesto de Sucesiones, Juan Carlos Valverde. En sus palabras, “en algunas comunidades, si te pasas del capital y en función del grado de parentesco, Hacienda se puede llevar hasta un 80% de la herencia”. En opinión de Rebeca Vázquez, experta de fiscalidad del comparador bancario iAhorro, “la normativa estatal debería fijar unos límites máximos y mínimos dentro de los cuales pudieran moverse las normativas de las diferentes Comunidades Autónomas”.

Los que defienden la abrogación de este tributo agitan los datos de las renuncias a las herencias como supuesta prueba de una excesiva imposición. En efecto, estas han pasado de las 11.048 que se registraron en 2007 a las 42.987 de 2017 (un 10,5% del total), lo que representa un incremento del 289% en tan solo 10 años. Los expertos que, por el contrario, abogan por su mantenimiento subrayan que estas renuncias no tienen como causa una fiscalidad exorbitante sino la crisis económica, es decir, el cóctel mortal formado por la burbuja inmobiliaria, hipotecas altas sobre inmuebles cuyo valor ha ido disminuyendo, y la dificultad que registraron las familias para desendeudarse. En otras palabras, las herencias llegan cargadas de deudas que algunos herederos no pueden asumir.

¿Mejor donar en vida?

Sea como fuere, para pagar el impuesto el contribuyente tiene seis meses desde el fallecimiento de la persona que deja la herencia, aunque es posible solicitar una prórroga de otros 180 días si se pide antes de que hayan transcurrido cinco meses. En determinadas ocasiones, sin embargo, y con el objetivo de pagar tributos más bajos, Vázquez aconseja plantearse una donación en vida, sobre todo si se trata de patrimonios elevados. “Ahora bien, no hay que olvidar que la donación de bienes inmuebles es más cara que la sucesión, por lo que se debería analizar cada caso particular”, concluye.

Fe de errores

Pese a haber indicado en el pie que en País Vasco y Navarra se aplica el régimen foral y que el importe del impuesto de sucesiones no se había calculado por su peculiaridad, en una primera versión del mapa interactivo los globos desplegables de estas comunidades autónomas señalaban que esta cantidad era cero euros.

¿A qué impuestos tendré que hacer frente si recibo una herencia en España?

Antes de recibir los bienes de una herencia, hay que pagar el Impuesto de Sucesiones, tributo que está cedido a las Comunidades Autónomas y que dependiendo de la última residencia del fallecido resultará en una factura fiscal u otra. Las diferencias entre Comunidades son muy notables y ello lleva a que en ocasiones los herederos renuncien a la herencia por no poder hacer frente a los impuestos en aquellas Comunidades con una fiscalidad más elevada.

Generalmente hay dos tipos de bienes en el contenido de una herencia: activos financieros y bienes inmuebles. Vamos a analizar las implicaciones de heredar algunos de los activos más frecuentes en la cartera de ahorro e inversión de los españoles.

Heredas acciones o fondos de inversión

En este caso, según la consideración que tienen estos productos, se produce una ganancia patrimonial (cambio en la composición y valor del patrimonio) por la diferencia entre el valor de los bienes en el momento del fallecimiento y el que tenían en el momento en que fueron adquiridos por el causante, que debería declararse.

Al suponer esto una doble tributación por parte del heredero (la mencionada ganancia patrimonial en IRPF y la tributación correspondiente en el Impuesto de Sucesiones y Donaciones), la Ley 35/2006 de 28 de noviembre estableció que la plusvalía del muerto no tributa en el IRPF al estimarse que no existe ganancia o pérdida patrimonial con ocasión de las transmisiones lucrativas por causa de muerte del contribuyente.

El heredero sí deberá tributar por la ganancia patrimonial cuando se produzca la venta de los títulos, teniendo en cuenta que a esos efectos el precio de compra será aquel por el que se valoraron en el momento del fallecimiento más el importe abonado en concepto de Impuesto de Sucesiones.

Esto no aplica sin embargo en donaciones inter vivos, en las que la ganancia patrimonial sí deberá ser declarada en el IRPF en el momento de la donación.

Por tanto, en el momento de heredar deberá liquidarse exclusivamente el Impuesto de Sucesiones.

Heredas un plan de pensiones o un plan de previsión asegurado

Los planes de pensiones y planes de previsión asegurados no tributan en el Impuesto de Sucesiones. Los beneficiarios o herederos legales de los mismos pasarán a ser beneficiarios de los derechos económicos que les correspondan y no tendrán ningún tipo de obligación fiscal hasta el momento en que decidan rescatarlos, que puede ser a fecha de fallecimiento del titular o en un momento futuro, sin que exista un plazo límite. Esos derechos tributarán en el momento del rescate como rendimientos del trabajo en el IRPF.

Esta flexibilidad fiscal en el momento del fallecimiento hace que muchos ahorradores cuenten con estos vehículos a la hora de planificar su herencia.

Heredas una vivienda

Quienes hereden una vivienda deberán abordar dos impuestos.

  1. Impuesto de Sucesiones y Donaciones. La valoración del inmueble es el valor real, en muchos casos. La Consejería de Economía y Hacienda de la Comunidad Autónoma en la que esté situado el inmueble le da un valor. Sobre ese valor se aplica la escala del impuesto y bonificaciones dependiendo la legislación autonómica vigente.
  2. Impuesto sobre el Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana (plusvalía municipal). La plusvalía municipal grava el incremento del valor que hayan experimentado los terrenos de naturaleza urbana o los terrenos integrados en los bienes inmuebles de características especiales en los últimos 20 años en el momento de su transmisión. Su gestión y recaudación está cedida a los ayuntamientos, por lo que la carga tributaria dependerá de la situación geográfica del inmueble

Eres beneficiario de un seguro de vida

En el supuesto de fallecimiento en el que el tomador coincida con el asegurado y el beneficiario es otra persona, con carácter general el importe percibido está sujeto al ISyD. No obstante en el caso de cónyuge beneficiario, si la prima se ha pagado con cargo a la sociedad de gananciales estará sujeto también al IRPF, de forma que la mitad del importe tributará por ISyD y la otra por IRPF (rendimiento capital mobiliario). También podría tributar en el Impuesto de Donaciones (modalidad inter vivos). Éste último caso sería, por ejemplo, el de una persona (tomador) que suscribe un seguro de vida para cubrir el fallecimiento de su cónyuge (asegurado) y que su hijo (beneficiario) perciba el dinero.

Cómo heredar una casa sin acabar arruinado

Según varios estudios, en los últimos cinco años las renuncias a la herencia se han visto dobladas. ¿El motivo? Además de las herencias “de deuda” que nadie quiere, hay que afrontar el temido impuesto de sucesiones que supone que, para poder quedarse con la casa, el heredero tendrá que pagar entre el 9 % y el 35 % de su valor, según informa el comparador HelpMyCash.com.
Supongamos que hemos heredado una casa de 150.000 euros. ¿Qué cantidad tendremos que pagar si queremos la casa? Dependerá de nuestro parentesco con el fallecido. Por ejemplo, un hijo menor de 21 años pagará 14.128,56 euros (9 % de la herencia), un hijo mayor de 21 años o un cónyuge pagará 19.119 euros (13 % de la herencia), un sobrino o un hermano tendrá que abonar 32.730 euros (22 % de la herencia), y un primo o familiar lejano, unos 44.205 euros (30 % de la herencia).
Es decir, cuanto más cercano sea el familiar, menos pagaremos. Aunque también dependerá de nuestro matrimonio previo (las cantidades anteriores están calculadas suponiendo que el heredero tiene un patrimonio previo inferior a 402.678,11 euros). Las personas con más patrimonio pagarán más impuestos.
Medidas preventivas en vida
Para aliviar los impuestos que habrán de pagar los herederos, es posible tomar en vida algunas medidas que reducen estos impuestos.
Dividir la herencia. Partiendo de la base de que cuanto más se recibe más se paga, parece claro que cuanto más dividamos la herencia, menos impuestos pagarán los herederos. Por ejemplo, es mejor dejar una casa al cónyuge y a los 2 hijos en vez de solo al cónyuge, sobre todo porque podemos limitar el uso de algunos herederos, por ejemplo, para que no vendan hasta que otro heredero muera.
Donar en vida. Las donaciones también están sujetas a tributación, pero en ocasiones pueden suponer un gasto menor al impuesto de sucesión. Esta operación también permite limitar la disponibilidad de la casa al heredero para que no la venda hasta que, por ejemplo, no cumpla una cierta edad. No en todos los casos esta medida supone un ahorro, por lo que se recomienda hacer cálculos con un profesional en la materia antes de actuar.
Dar una mayor parte a menores o inválidos. Las personas inválidas y menores de edad son las que tienen que pagar menos impuestos. Por eso, dejar una herencia que les beneficie más que a otros herederos disminuirá mucho el gasto, aunque, por supuesto, esto solo puede hacerse en familias muy bien avenidas y con miembros de total confianza.
Medidas si ya hemos heredado
Cuando un heredero quiere la casa legada pero no es capaz de pagar de golpe todos los impuestos correspondientes, tiene dos salidas: pagar a plazos o acudir a un intermediario financiero.
Pagar a plazos. Hay que solicitarlo antes de que hayan transcurrido 5 meses. Podemos pedir que nos aplacen un año el pago siempre que en la herencia no hayamos percibido dinero suficiente para pagar estos impuestos. También podemos pedir que nos fraccionen el pago hasta un máximo de 5 años. Y por último, si somos el cónyuge, ascendiente, o descendiente o bien pariente colateral, mayor de sesenta y cinco años, y hemos convivido con el fallecido durante los dos años anteriores a su muerte en la vivienda habitual que ahora percibimos, podemos solicitar un aplazamiento de tres años, si podemos aportar al banco un aval de al menos el 125 % del valor de la herencia.
Acudir a un intermediario financiero. Si no queremos renunciar a la casa pero en este momento no tenemos efectivo ni siquiera para hacer frente a un pago aplazado, podemos solicitar un préstamo con garantía hipotecaria como el de SF Gold, T-Presta o SUizaINVEST siempre que tengamos una casa en propiedad, completamente pagada o casi pagada. Estos prestamistas nos concederán un préstamo de entre el 30 % y el 40 % del valor de tasación con el que podremos liquidar los impuestos.

Aunque lo aconsejable es otorgar siempre testamento, también puede ocurrir que una persona muera sin haber hecho testamento.

Resulta sorprendente, pero muchas personas asocian el testamento a la muerte y no lo hacen por temor a morir. Nada más lejos de la realidad, claro está.

Las ventajas de otorgar testamento son muchas. Por ejemplo:

  • Evitas problemas.
  • Ahorras tiempo a los herederos.
  • Y dejas clara tu última voluntad.

Pero, ¿qué ocurre cuando un familiar muere sin testamento?

¿Se puede heredar a una persona que no ha hecho testamento?

Si ha fallecido algún familiar y no ha hecho testamento, te estarás preguntando si puedes heredar sus bienes.

El hecho de que una persona haya hecho o no testamento no impide que las personas llamadas a su herencia puedan recibir sus bienes.

El fallecimiento sin testamento es uno de los supuestos de «Sucesión Intestada», también llamada Sucesión Legítima o Ab Intestato.

La sucesión legítima tiene lugar:

1.º Cuando uno muere sin testamento, o con testamento nulo, o que haya perdido después su validez.

2.º Cuando el testamento no contiene institución de heredero en todo o en parte de los bienes, o no dispone de todos los que corresponden al testador. En este caso, la sucesión legítima tendrá lugar solamente respecto de los bienes de que no hubiese dispuesto.

3.º Cuando falta la condición puesta a la institución de heredero, o éste muere antes que el testador, o repudia la herencia sin tener sustituto y sin que haya lugar al derecho de acrecer.

4.º Cuando el heredero instituido es incapaz de suceder

Artículo 912 del Código Civil

En definitiva, la herencia sin testamento no impide que los beneficiarios de la misma puedan recibir los bienes del difunto o caudal hereditario.

En este artículo nos centraremos en la Herencia sin Testamento. Es decir, en el caso que el fallecido no hubiere hecho testamento.

¿Cómo saber si una persona fallecida ha otorgado testamento?

Cuando alguien hace testamento, el Notario autorizante lo pone en conocimiento del Registro General de Actos Última Voluntad.

Así que para saber si una persona fallecida ha hecho testamento, habrá que acudir a ese Registro.

¿Qué información puedes conocer a través del Registro?

El Notario informa a dicho Registro de:

  • El nombre del testador.
  • El lugar de otorgamiento.
  • La fecha de otorgamiento.
  • El nombre del Notario.
  • Nunca del contenido del testamento (que solo conocerá el propio testador y el Notario).

En el Registro constan todos los testamentos que una persona haya hecho a lo largo de su vida.

¿Cuándo se puede pedir esta información?

Transcurridos 15 días hábiles desde el fallecimiento (sin contar este día).

¿Cómo se solicita?

A través de un Certificado de Últimas Voluntades.

El Certificado de Últimas Voluntades lo podrás solicitar, rellenando el modelo oficial y acompañando certificado de defunción y pago de la tasa:

  • Digitalmente, a través de la Sede Electrónica del Ministerio de Justicia.
  • De forma presencial o por correo en cualquier Gerencia Territorial del Ministerio de Justicia.

También podrás pedir en cualquier Notaría que te tramiten la solicitud.

¿Qué ocurre si en el certificado consta que la persona fallecida no ha hecho testamento?

En este caso, será la ley quien determine quiénes son los herederos del difunto y el orden sucesorio.

Estas personas se denominan herederos legales, que no debes confundir con los legitimarios.

Solo en el que supuesto de que seas una de las personas que determina la ley podrás heredar al fallecido sin testamento.

A nivel estatal (existen variaciones en algunas Comunidades Autónomas), el orden sucesorio en caso de herencia sin testamento es el siguiente:

En primer lugar, heredarán los hijos o descendientes del fallecido o causante.

Si el fallecido deja viudo o viuda, tendrá derecho al usufructo de una tercera parte de la herencia (tercio de mejora).

Los hijos heredarán «por cabezas», es decir por partes iguales y los descendientes «por estirpes» es decir, por partes iguales, la parte que hubiera correspondido a su padre.

Ejemplo: Una persona fallece sin testamento dejando dos hijos y cuatro nietos de un tercer hijo que ha fallecido anteriormente. El caudal hereditario asciende a 300.000 euros. La herencia se dividirá en tres partes:

Cuando hayan fallecido anteriormente todos los hijos y solo sobrevivan los nietos, éstos heredarán «por estirpes».

Ejemplo: Una persona fallece sin testamento habiendo premuerto sus dos hijos, pero sobreviven dos nietos de un hijo (A) y tres nietos del otro hijo (B). El caudal hereditario asciende a 300.000 euros. La herencia se dividirá en dos partes:

  • 75.000 euros para cada nieto del hijo A (1/2 dividida entre dos). Es decir, los 150.000 euros del hijo A dividido entre los dos nietos.
  • 50.000 euros para cada nieto del hijo B (1/2 dividida entre tres). Es decir, los 150.000 euros del hijo B dividido entre los tres nietos.

Si el fallecido no tuviera hijos o nietos, heredarán los ascendientes, el padre y la madre por partes iguales.

Si el fallecido deja viudo o viuda, tendrá derecho al usufructo de la mitad de la herencia.

Si a la fecha de fallecimiento vive uno solo de los padres será el que herede todo.

Si no vive ninguno de los padres, recibirán la herencia los abuelos, si sobreviven, dividiendo la herencia entre la línea materna y paterna.

En tercer lugar, a falta de descendientes y ascendientes, tendrá derecho a la herencia el cónyuge viudo.

En derecho común, la pareja de hecho no hereda al conviviente fallecido sin testamento.

Si el fallecido sin testamento no tiene descendientes, ni ascendientes, ni cónyuge viudo, recibirán la herencia los hermanos del difunto a parte iguales.

Si algún hermano hubiese fallecido antes, heredarán los sobrinos «por estirpes» (la parte que hubiera correspondido al hermano premuerto del causante), que repartirán por partes iguales.

Ejemplo: Fallecido sin testamento, sin descendientes, ascendientes, ni cónyuge. Le sobreviven dos hermanos y cuatro sobrinos de un hermano premuerto. El caudal hereditario asciende a 300.000 euros. La herencia se dividirá en tres partes:

  • 100.000 euros para un hermano (1/3 del total).
  • 100.000 euros para el otro hermano (1/3 del total).
  • 25.000 euros para cada sobrino (1/3 dividido entre 4), es decir los 100.000 euros que hubieran correspondido a su padre, hermano premuerto del fallecido.

Si solo sobreviven sobrinos heredarán por partes iguales.

Ejemplo: Fallecido sin testamento, sin descendientes, ascendientes, ni cónyuge. Le sobreviven dos sobrinos de un hermano premuerto y cuatro sobrinos de otro hermano premuerto. El caudal hereditario asciende a 300.000 euros:

  • Cada sobrino heredará 60.000 euros (1/5 del total).

Como vemos existe diferencia cuando los llamados a la herencia sean solo nietos o sean solo sobrinos:

  • Cuando sean herederos solo nietos por haber premuerto sus padres, siempre heredarán «por estirpes».
  • Cuando sean herederos solo sobrinos por haber premuerto los hermanos del fallecido heredarán «por partes iguales».

Por último, los parientes colaterales hasta el cuarto grado, es decir tíos o primos del fallecido.

Si tampoco los hubiera, corresponden los bienes del fallecido al Estado.

A nivel autonómico, el orden de los llamados a heredar puede cambiar. Por ejemplo, en Cataluña el cónyuge viudo ocupa el segundo lugar en el orden sucesorio.

¿Qué trámites hay que realizar para heredar a una persona fallecida sin testamento?

Proceso de declaración de herederos «ab intestato»

Este proceso se tramitará vía notarial, a través de un acta de notoriedad, llamada Acta de Declaración de Herederos «Ab Intestato».

En el acta notarial se designan las personas llamadas a heredar: hijos, ascendientes, cónyuge…, según el orden sucesorio antes referido.

Debes saber que no se realiza el reparto de los bienes del fallecido.

¿Quién puede solicitar el Acta de Declaración de Herederos?

Cualquier persona que crea tener derecho a la sucesión: hijos, ascendientes, parientes colaterales…

También la pareja de hecho, si bien con la peculiaridad de que en la mayoría del territorio español no tendrán derecho a la herencia, pero sí en algunas Comunidades Autónomas.

¿Qué Notario puede autorizar el Acta de Declaración de Herederos?

El solicitante del Acta podrá escoger a alguno de los siguientes Notarios, siempre que esté en España:

  • El del lugar del último domicilio o residencia del fallecido.
  • El del lugar donde estuviere la mayor parte del patrimonio del fallecido.
  • El del lugar en que hubiera fallecido, siempre que estuvieran en España.
  • El de algún distrito colindante a los anteriores.
  • En defecto de todos ellos, el Notario del lugar del domicilio del solicitante.

Aceptación y partición de herencia

Una vez expedida el Acta de Declaración de Herederos, habrá que proceder a la aceptación de la herencia y reparto de los bienes hereditarios.

Declaración de herederos

Ante esta situación, lo primero que vamos a hacer es resumir los trámites que debemos llevar a cabo para obtener la declaración de herederos, puesto que si ante el fallecimiento de un familiar, bien sus ascendientes directos o colaterales, han comprobado con el certificado de últimas voluntades que ha fallecido sin testar, y se considera que se es heredero legítimo es necesario realizar la declaración de herederos abintestato.

Y, únicamente, los Notarios están legitimados para emitir la declaración de herederos.

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Requisitos para documentar la relación de parentesco

Para ello el Notario nos exigirá una serie de requisitos y documentos que detallamos, puesto que es necesario acreditar esa relación de parentesco con el fallecido, nuestra identidad y el domicilio el fallecido:

– Certificado de defunción

– Certificado del Registro General de Actos de Ultima Voluntad, que acredito la inexistencia de testamento

– Certificado de matrimonio del fallecido

– Certificado de nacimiento de los hijos del fallecido, y en caso de que algún hijo haya fallecido su certificado de defunción

– DNI del fallecido, o certificado de empadronamiento: tiene la finalidad de acreditar su domicilio habitual.

Además, de estos documentos que hemos relacionado es necesario el testimonio de dos testigos, para acreditar la condición de heredero; estos testigos no pueden tener relación de parentesco con los que pretenden heredar.

Debemos recordar que cuándo se solicite el certificado de últimas voluntades es aconsejable, y conveniente, solicitar el de seguros de vida.

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Cómo repartir una herencia

Una vez acreditada la condición de herederos, lo siguiente que nos preguntaremos es cómo repartir una herencia; pues bien, los interesados deberán formalizar el cuaderno particional, que entre otros datos contempla el activo y el pasivo a heredar, en suma los bienes objeto de la herencia y las deudas si las hubiese.

Supongamos que los herederos están de acuerdo en llevar a cabo un reparto de la herencia a partes iguales, pues bien, esa partición y adjudicación de los bienes se efectuará ante Notario, mediante escritura en la que hará constar dicho acuerdo y contendrá una descripción de los bienes que componen la herencia, de su valor, la cuota que les corresponde a cada uno de ellos, etc.

Impuesto de sucesiones y donaciones

Con esta escritura que se denomina de partición y adjudicación de herencia deben los herederos liquidar el impuesto de sucesiones y donaciones y la denominada plusvalía, con el pago de ambos impuestos se presentará esa escritura en el Registro de la Propiedad y se podrá cambiar la titularidad de esos bienes, además, de previamente, con la escritura de partición y adjudicación de herencia se podrá acudir a las entidades bancarias en las que existan cuentas, depósitos, etc., a nombre del fallecido y acreditar la titularidad que sobre ellos tienen ahora los herederos.

División de herencia sin acuerdos

Pero, podemos encontrarnos ante la situación contraria, ante una partición de herencia sin acuerdos; con lo que esta será impugnada judicialmente, debiendo acudir los herederos a los tribunales y verses ante un proceso denominado partición de herencia judicial o división de herencia.

Una vez iniciada la demanda para llevar a cabo esa partición de herencia judicial, y si se considera necesario, se puede llevar a cabo la intervención de los bienes y la formación de inventario, así como nombrar a un administrador de esos bienes.

Posteriormente, habrá que nombrar un contador-partidor, que será quien se encargue de realizar las operaciones de división y, también, habrá que nombrar a los peritos que lleven a cabo la tasación de los bienes.

El informe que lleve a cabo el contador-partidor deberá relacionar todos los bienes, con su valor y la forma de reparto, puesto que si alguna de las partes no está de acuerdo podrá oponerse y acudir a los trámites de un juicio verbal para obtener una resolución judicial con la proceder a llevar a cabo los mismos trámites que si hubieras estado de acuerdo con el reparto ante Notario y pasar a ser el titular de la herencia.

Herencias entre hermanos

No olvidemos, para finalizar que podemos encontrarnos ante otra situación que y es cómo repartir una herencia, también se puede estar ante la repartición de herencia entre hermanos, y es que se puede estar en la situación de hermanos tanto de padre y madre, como de uno sólo de ellos y, también, se tiene derecho a heredar, puesto que si el hermano del fallecido lo es sólo de uno de ellos tiene derecho a heredar el 50% del valor de la herencia que le corresponda al hermano que lo sea de padre y madre. El resto del proceso es el explicado anteriormente, puesto que es común para cualquier situación.

Trámites que puedo necesitar

Tanto si la herencia tiene o no testamento, lo habitual es que en esa repartición de bienes la persona fallecida deje en propiedad el inmueble en el que vivía. Si la herencia debe repartirse entre varias personas es complicado compartir la vivienda, por lo que suele venderse para poder repartir el dinero entre los herederos.

Para realizar los trámites que necesitamos tenemos que encontrar un técnico profesional. El profesional deberá tasar la vivienda, realizar un certificado de eficiencia energético, y si es necesario una cédula de habitabilidad y/o un boletín eléctrico. Después gracias a una agencia inmobiliaria podemos ponerlo a la venta, y una vez que consigamos comprador y la vendamos, deberemos dividir el dinero de la venta en las proporciones indicadas en el testamento, o en las acordadas en la partición de la herencia.

Es importante en momentos como estos, rodearnos de expertos que nos ayuden a hacer más fácil, rápido y cómodo todos los trámites tanto técnicos como legales.

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El destino a veces conduce a algunas personas al último adiós de manera inesperada, sin haber formalizado la partición que deseaban hacer de su patrimonio y sus bienes. A la hora del reparto de una herencia sin testamento, los familiares, además de lidiar con la pérdida emocional, también se encuentran con esta problemática, desconociendo en muchos casos cómo funciona la ley.

De todas formas, un fallecimiento repentino no es el único motivo que puede desencadenar esta tesitura, puede haber diversas circunstancias que no permitan elaborar un testamento a tiempo. Tanto si crees que eres uno de los posibles herederos de alguien como si estás preocupado por el destino de tu patrimonio, este artículo te interesa, ya que se explican todas las claves de cómo hacer frente a esta situación, también denominada declaración de herederos abintestato, sucesión intestada o legítima.

Tabla de contenidos

La sucesión legítima y sus posibles causas

Los términos anteriormente señalados hacen referencia al orden de herederos establecido por la Ley según el Código Civil para los casos en que una persona fallece sin haber hecho testamento, o cuando éste no es válido, está incompleto, hay un rechazo de la herencia o la persona que figuraba en el testamento carece de la capacidad para heredar. En definitiva, la sucesión legítima puede resultar de las siguientes circunstancias:

  • El fallecido no había hecho testamento o, en caso de haberlo hecho es considerado nulo. También puede ocurrir que pierda su validez con posterioridad al fallecimiento
  • Hay una o varias partes del patrimonio en el testamento para las que no figura ningún heredero, o ni siquiera constan en el documento
  • El heredero fallece antes que el testador o bien rechaza su parte de la herencia
  • El heredero que figura en el testamento no tiene capacidad para ejercer este derecho.

La sucesión de herederos legales sin testamento

La ley es la encargada de decidir quiénes son los herederos de una persona fallecida sin testamento, si el existente es nulo, o definir la situación que corresponda según las causas citadas anteriormente. Cabe puntualizar que, incluso pudiendo ser contrario a un testamento, la herencia legítima, corresponde a un 25% del patrimonio o bienes del difunto, y se ha de repartir en partes iguales entre los descendientes. No obstante, estos son los primeros sucesores legales de la totalidad de la herencia, tal como se explica a continuación.

Según el Código Civil, la sucesión de herederos legales sin testamento, por orden de prioridad es la siguiente:

  • Sus descendientes: Los primeros en el orden establecido por la ley para heredar son los hijos y, en caso de que estos ya hubieran fallecido, heredan sus descendientes. Es lo que se conoce como derecho de representación: si los hijos ya no están, heredan los nietos y, a falta de estos, los siguientes si han dejado descendencia. La sucesión se produce sin discriminación de sexo, edad o filiación, incluyendo la posible adopción. Esto implica que todos los hijos heredan siempre a partes iguales.
  • Sus ascendientes: Si el fallecido no tenía hijos y ningún otro descendiente, los segundos en orden de prioridad son los ascendientes. En este caso heredan el padre y la madre por iguales partes y, si solo vive uno de ellos, le corresponde la herencia entera. Si no hubiera progenitores, heredarían los próximos ascendientes a partes iguales. Si, por ejemplo, son de línea distinta: unos por parte de padre y otros por parte de madre pero del mismo grado de parentesco, como en el caso de ser todos abuelos, la herencia se divide en dos partes: una correspondería a la línea de la madre y otra a la del padre. Y, en la misma línea, se repartiría entre todos ellos.
  • Su cónyuge: Cuando no hay descendientes ni ascendientes vivos, hereda el cónyuge, siempre y cuando no estén separados judicialmente en el momento del fallecimiento.
  • Sus hermanos: En cuarto lugar, si no hay ninguna de las figuras anteriores, legalmente heredan los hermanos. El reparto es distinto dependiendo del tipo de vínculo biológico entre ellos y de otras circunstancias:
    • Hermanos de padre y madre: la herencia se produce a partes iguales
    • Hermanos de padre y madre concurrentes con sobrinos de doble vínculo: los hermanos en este caso heredan por iguales partes cada uno y los sobrinos se reparten la herencia que les hubiera correspondido a su progenitor (hermano del fallecido)
    • Hermanos de padre y madre concurrentes con medio hermanos: los hermanos de doble vínculo heredan el doble que los segundos
    • Medio hermanos: heredan todos a partes iguales.
  • Sus parientes: Si no vive ninguno de los familiares anteriores, son los tíos, primos u otros parientes colaterales de 4º grado los herederos  a partes iguales de una persona fallecida sin testamento.
  • El Estado: Finalmente, si el fallecido no tiene ningún familiar que pueda hacerse cargo de la herencia, será el Estado el que la asuma, y la repartirá a partes iguales entre instituciones municipales dedicadas a la beneficencia y la acción social a nivel municipal y provincial. Además, un tercio se destinará a cancelar la deuda pública.

Orden de herederos en función de la Comunidad Autónoma

Este orden de herederos es el mismo en la mayoría de las Comunidades Autónomas, pero algunas tienen su propia normativa en cuanto a la declaración de herederos sin testamento. Aragón, País Vasco, Navarra, Cataluña, Islas Baleares y Galicia siguen un orden particular, de manera que, si quieres saber cómo se reparte una herencia en alguna de estas Comunidades, debes conocer sus leyes:

Aragón y Galicia

El orden de sucesión en Aragón y en Galicia es muy similar al de la mayoría de las Comunidades Autónomas. La diferencia fundamental está en que, cuando ya no hay herederos de parentesco, el patrimonio del fallecido está destinado a la Comunidad Autónoma en cuestión en lugar de al Estado, o al Hospital de Nuestra Señora de Gracias en caso de la Comunidad de Aragón, siempre y cuando el fallecimiento se haya producido en este hospital o en recintos que dependan del mismo.

País Vasco

En las zonas de Vizcaya donde rige el Derecho Foral del Territorio Histórico de Vizcaya el orden es el siguiente:

  • Hijos y descendientes
  • Ascendientes, siempre y cuando los ascendientes correspondan a la misma línea de donde provienen los bienes. En caso de no haber dichos ascendientes, heredan los parientes colaterales de la misma línea. Por ejemplo, si no hay padres, ni abuelos, ni tampoco ningún otro ascendente, podrían heredar los tíos, si los hubiese
  • El cónyuge viudo, si se trata de bienes no troncales (es decir, que no proceden de la familia del difunto)
  • En caso de no haber ninguna de las figuras anteriores, las dos líneas de parientes colaterales hasta el 4º grado heredan los bienes troncales. Si no existieran parientes colaterales en una línea, el patrimonio pasa a nombre del resto de familiares de la otra
  • Si no hay ninguno de los parientes descritos, hereda la Diputación Foral.

Navarra

En Navarra, cuando se trata de bienes troncales y no hay descendientes, heredan los ascendientes de grado más cercano. Y, a falta de estos, los parientes colaterales hasta el 4º grado de consanguinidad. Si se trata de bienes no troncales, el orden de sucesión es el siguiente:

  • Hijos y descendientes
  • Hermanos de doble vínculo y a falta de estos, sus hijos
  • Medio hermanos y en caso de haber fallecido, sus hijos
  • Padres y ascendientes
  • Cónyuge o pareja (aunque no sea legal)
  • Parientes colaterales, hasta el sexto grado de consanguinidad.

Cataluña

En Cataluña este es el orden de sucesión:

  • Hijos y descendientes
  • El cónyuge o pareja de hecho viuda
  • Ascendientes
  • Colaterales
  • La Generalitat.

Islas Baleares

Las Islas Baleares tienen un derecho propio, pero, en el caso de las sucesiones, su código indica que hay que seguir el orden de herederos establecido por el Código Civil español, por lo que en realidad es exactamente igual que en la mayoría de las Comunidades Autónomas.

Como ves, dependiendo de la Comunidad Autónoma a la que pertenezcas, tu herencia podría cambiar su destino. Sin embargo, puedes dejar todos los cabos bien atados con la elaboración de un testamento. Si cuentas con el seguro de decesos de NorteHispana tienes la posibilidad de hacer un testamento online con la ayuda de profesionales especializados.

Cómo reclamar una herencia sin testamento

  • Una vez dictaminado por ley quién es el heredero de una herencia intestada, los designados deberán aportar la documentación correspondiente:
    • Declaración de herederos facilitado por un notario o el juzgado
    • Certificado de defunción
    • Certificado de cobertura de fallecimiento
  • Después, se hará un inventario de bienes y se repartirán equitativamente entre todos los beneficiarios
  • El último de los trámites para una herencia sin testamento es pagar el correspondiente Impuesto de Sucesiones y Donaciones en la Comunidad Autónoma en la que vivía el fallecido, así como la inscripción en el Registro de la Propiedad de la herencia.

En momentos complicados y de incertidumbre ante la muerte de un ser querido y de la gestión de sus trámites, NorteHispana además te ofrece un servicio de asesoramiento jurídico a través de su seguro de decesos. Gracias a él, puedes hacer uso de este servicio como heredero, por ejemplo, si el fallecido era titular del mismo. Un gabinete de abogados especializados en la materia te dará toda la información que necesitas sobre tus derechos y te indicarán cómo proceder en consecuencia.

Por otra parte, el seguro de decesos de NorteHispana incluye entre sus coberturas un servicio de gestoría que se encarga de apoyarte en todos los trámites administrativos que requiera la problemática de la herencia o cualquier otro conflicto relacionado con el fallecimiento del titular y/o asegurados que figuren en la póliza.

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López de Castro señala dos de los problemas ocultos que vienen implícitos en una herencia. El primero de ellos es que no suelen traer metálico y en segundo lugar los inmuebles que se reciben no valen lo que pone que valen. Es decir, hay un valor que es un valor catastral, pero después por cada CCAA a ese valor catastral se le hace un coeficiente corrector que resulta de multiplicar, por ejemplo en Asturias por 2 ó 3.

Eso quiere decir que un piso que valga 100.000 euros, para hacienda vale 300.000. Entonces uno cuando uno intenta vender ese piso de 100.000 euros en 300.000 no sólo no lo vende sino que tampoco consigue crédito para pagar a Hacienda en los próximos 6 meses.

Si no se paga a Hacienda en los próximos 6 meses ya habría que tener en cuenta el 50% de recargo y el 3,75, más o menos, de interés.

Ahora bien, existen las siguientes formas legales de pagar menos, o incluso no pagar por una hacienda:

-Cambiar de CCAA. Con la Constitución en la mano cada uno puede vivir donde quiera. Eso sí, de Castro recuerda que para beneficiarse de esta medida hay que residir 2,5 años en la nueva autonomía en la que uno se empadrone. Además ha de tenerse en cuenta que Hacienda lo vigila todo: «Vigila hasta los contactos de los teléfonos móviles, el médico, las recetas que se retiren…» un control tan exhaustivo que los expertos no recomiendan si la mudanza no es real. Y puntualizan: «El rico eso lo hace, pero el que no puede hacerlo es ese señor que hereda el pisito que le dicen que vale lo que no vale y luego le toca pagar».

-Repartir la herencia en vida también puede evitar el pago de impuestos. Los modelos 650 y 660 dan la clave. Las llamadas simulaciones de Hacienda permiten conocer a una persona cuánto tendría que pagar por una herencia. Al repartir los bienes entre diferentes herederos se consigue que ninguno de ellos reciba más de, por ejemplo en Andalucía 250.000 euros. A partir de esa cantidad en Andalucía habría que pagar el temido impuesto de sucesiones. Además de dividir hay que dejarlo escrito ante notario.

-¿Cuál es la diferencia entre donar o dejar en herencia? Donar es en vida, es renunciar ya a los bienes. Alfonso Madridejos, notario de Madrid recuerda a sus es conveniente no donar lo que uno va a necesitar. «Si usted no lo va a necesitar, donar tiene unas ventajas fiscales que quizás no existan dentro de unos años».

Cuando los bienes pasan de padres a hijos lo normal es no pagar impuesto de sucesiones. Solo el 5% de esas herencias directas tienen que tributar.

Carlos Cruzado del sindicato de Hacienda confirma que según el último dato cerrado de 2015, las CCAA recaudan unos 2.700 millones de euros por el impuesto de sucesiones. Advierte de que si se elimina dicho tributo esa cantidad saldría de otra parte.

«Es una partida importante en términos absolutos, pero dentro de la tributación supone apenas un 2,5% del total de la recaudación tributaria de la CCAA».

València, 20 oct (EFE).- El grupo parlamentario Ciudadanos (Cs) ha presentado una proposición no de ley (PNL) con carácter urgente para eliminar el impuesto de sucesiones con el objetivo de que ninguna familia valenciana tenga que renunciar a su herencia tras no poder hacer frente al régimen fiscal de la Comunitat Valenciana.

Tal como ha explicado en un comunicado la portavoz adjunta de Cs, Ruth Merino, «en España hay un amplio abanico de regímenes distintos con profundas desigualdades en el tratamiento fiscal de los ciudadanos según la comunidad en la que residan, con diferencias de hasta 100 a 1 en la tributación».

«Esta situación está provocando deslocalizaciones para evitar pagar el impuesto y, en la Comunitat Valenciana, siendo una de las más caras del país para heredar, muchas familias de clase media y trabajadora no pueden hacer frente al legado que reciben», ha manifestado.

Merino ha propuesto, «para salvar esta situación, una bonificación del 99 por ciento en la cuota tributaria derivada de todas las herencias y donaciones entre parientes directos».

«De la misma manera que hemos llevado a cabo una rebaja de impuestos histórica en Andalucía, desde Cs queremos mejorar la calidad de vida y la economía de los trabajadores valencianos, que están hartos de ver cómo los impuestos no han dejado de subir con los gobiernos del PP y del tripartito, mientras los servicios públicos solo empeoraban», ha concluido. EFE

El impuesto sobre sucesiones y donaciones es un tributo relativamente menor por recaudación, pero se ha convertido en la figura fiscal más controvertida. Existe una plataforma que propugna su supresión llamada Stop Impuesto de Sucesiones, en los últimos meses se han celebrado en Andalucía y Asturias manifestaciones con miles de personas clamando por su derogación y programas de televisión de máxima audiencia han dedicado horas de emisión mostrando los casos de familias que aseguran que el gravamen les ha arruinado la vida.

La percepción de que el impuesto sobre sucesiones supone una doble imposición –pagas por bienes por los que tus padres ya tributaron– es uno de los factores que contribuye a su mala fama. Los partidarios de su derogación defienden que el impuesto está generando un alud de cambios de domicilio de comunidades autónomas que aplican el impuesto hacia otras que lo tienen bonificado. También argumentan que se trata de un impuesto anacrónico, que se bate en retirada en la mayoría de países y que está detrás del incremento exponencial de las renuncias de herencias.

Buena parte de los contribuyentes considera injusto el impuesto al entender que provoca una doble tributación”

¿Es todo esto cierto? Los datos sugieren que los partidarios de suprimir el tributo exageran sus efectos. Estos son los mitos, las verdades y las mentiras sobre el impuesto de sucesiones.

  • ¿Un tributo anacrónico?

Gravar fiscalmente las herencias no es nuevo. En el Reino Unido, por ejemplo, ya en 1694 se estableció un gravamen sobre la sucesión. En España, el tributo actual tiene un antecesor inmediato en el impuesto general sobre sucesiones de 1967, aunque se puede buscar un origen remoto en la manda pía forzosa, un tributo sobre las herencias que se fijó en España y sus colonias durante la Guerra de la Independencia.

Los partidarios de suprimir el impuesto de sucesiones suelen argumentar que se trata de una figura fiscal anacrónica, que ha desaparecido en muchos países. Sin embargo, ello no es exacto. La mayor parte de sistemas tributarios de Estados desarrollados grava las herencias.

Lo que sí es cierto es que el impuesto ha perdido importancia y en muchos países de la UE, como Italia o Portugal, la recaudación no llega al 0,1% del PIB. En el caso español, el impuesto sobre sucesiones aporta 2.780 millones, un 0,3% del PIB, una décima más que la media de la UE. En el Reino Unido, la recaudación supone el 0,2% del PIB. Bélgica con un 0,7% y Francia con un 0,6% son los dos Estados de la UE_que más recaudan.

  • El supuesto éxodo fiscal

“Cada año, 40.000 andaluces se empadronan en Madrid para no pagar el impuesto sobre sucesiones”. Este dato lo ha repetido el PP de Andalucía en su campaña para reclamar la derogación de un tributo sobre el que los gobiernos autonómicos tienen amplia competencia. Juanma Moreno, líder del PP en Andalucía, denunció en Twitter este supuesto éxodo fiscal.

En #Madrid se bonifica el Impuesto de Sucesiones al 99% y aun así recauda más que #Andalucía.
40.000 andaluces se empadronan al año allí.

— Juanma Moreno (@JuanMa_Moreno) 22 de enero de 2017

Madrid es una comunidad que mantiene bonificado al 99% el impuesto para herencias y donaciones entre familiares directos. En cambio, Andalucía aplica el tributo para legados que superan los 250.000 euros. ¿Es creíble que 40.000 andaluces se empadronen al año en Madrid para evitar el impuesto? No. Si fuera cierto, significaría que, en cuatro años, el equivalente a una ciudad como Cádiz se hubiera desplazado a Madrid. Los últimos datos del INE indican que, en 2015, 12.588 andaluces se trasladaron de Andalucía a Madrid y 8.103 siguieron el camino contrario. Es más probable que los cambios de residencia se deban a motivos labores, familiares y hasta amorosos antes que fiscales. Hay que tener en cuenta que la legislación establece que en las herencias se aplicará, con carácter general, la legislación de la comunidad autónoma en la que el difunto hubiera vivido más tiempo en los últimos cinco años.

Que los datos desmientan que existan cambios masivos de domicilio por motivos fiscales no significa que no se produzcan. Los asesores fiscales confirman que el fenómeno existe, especialmente en familias con elevados patrimonios y con recursos suficientes para fijar su domicilio fiscal –que no siempre coincide con el real– allí donde más les convenga.

  • La renuncia de herencias

Otro de los grandes argumentos de los partidarios de suprimir el impuesto de sucesiones es que esta figura fiscal es la culpable del incremento de la renuncia de herencias. La estadística del Consejo General del Notariado refleja que, en 2016, de las 384.633 herencias que se tramitaron en España, 38.791 fueron rechazadas. Suponen el 10%. Desde 2007, el número de renuncias se ha triplicado.

La tesis de que el incremento de los desistimientos se debe al impuesto tiene importantes lagunas. En el año 2007, cuando solo el 3% de herencias se rechazaba, existía el impuesto sobre sucesiones y, además, en muchas comunidades era más elevado que el de hoy. Lo que ha cambiado desde 2007 es que España ha sufrido una crisis inmobiliaria sin precedentes y en un contexto de elevado endeudamiento privado.

Además, la mayor parte de la riqueza de las familias está en el ladrillo. Todos estos factores provocan que muchos legados estén formados por inmuebles, que han perdido valor y sobre los que es probable que pesen hipotecas que superan el precio de mercado. Un cóctel perfecto para entender el incremento exponencial de la renuncia de herencias.

Por otro lado, desde el PP de Andalucía o Asturias, dos regiones en las que se grava más que la media las sucesiones, se defiende que en ambas comunidades se producen más renuncias de herencias. En Asturias, del total de herencias tramitadas en 2016 se rechazaron el 16%, una cifra muy superior a la media y que podría indicar que la hipótesis es cierta. Sin embargo, otros datos invitan a la cautela. Canarias, donde prácticamente no se aplica el tributo, es la segunda comunidad con más renuncias.

Aragón merece una mención especial. Es una comunidad que mantiene un impuesto de sucesiones relativamente elevado y, sin embargo, solo registró un 7%_de rechazos de herencias. El caso de Aragón es significativo porque por ley establece que los ciudadanos que reciben una herencia solo responderán de las deudas con los bienes del propio legado. Esta seguridad para los herederos, y no el impuesto, es lo que está detrás del menor número de renuncias.

  • ¿Existe una doble tributación?

No hay ningún impuesto que genere tanta animadversión como el impuesto sobre sucesiones. Las manifestaciones en Asturias y Andalucía y próximamente en Extremadura son una muestra de ello. Y se trata de un fenómeno global. Encuestas en el Reino Unido también reflejan que el impuesto de sucesiones es el que tiene más detractores.

Los defensores de la figura fiscal consideran justo que se grave más la ganancia obtenida sin esfuerzo

El odio hacia el tributo se explica por el hecho de que el impuesto de sucesiones exige tributar en el momento de la muerte por algo que ya se tributó en vida. Sin embargo, en puridad, no hay doble imposición porque el impuesto grava una transferencia de riqueza que pasa de unas manos a otras. El hecho imponible es identificable.

Esto no significa que no existan argumentos para reclamar su supresión y para defender, por ejemplo, que el tributo perjudica el ahorro o que, simplemente, recae sobre aquellos que tienen menos recursos para realizar una planificación fiscal que les permita sortear a Hacienda.

Una herencia suele reflejar el esfuerzo de una persona a lo largo de su vida, son los bienes que amasó y por los que ya tributó. “¿Qué derecho tiene el Estado ahora a quedarse con parte del legado que un contribuyente ha dejado para sus hijos?”, se preguntan los opositores al impuesto.

En cambio, los defensores del impuesto hacen hincapié en que el tributo desempeña un papel en la redistribución de la riqueza y consideran de justicia tributaria gravar las ganancias que ha obtenido un contribuyente sin esfuerzo. En Canarias, donde el impuesto sobre sucesiones es el más bajo de España, un contribuyente que herede 800.000 euros pagará en impuestos 134 euros. En cambio, un trabajador que gane un sueldo de 20.000 euros anuales abonará a Hacienda 2.338 euros.

  • Agravios entre comunidades

El impuesto sobre sucesiones se ha ganado un puesto en los magazines matinales de televisión, en los que aparecen contribuyentes relatando que una herencia les ha arruinado. Uno de los casos más mediáticos fue el de Clavelina, una octogenaria asturiana que se convirtió en un referente para aquellos que denuncian la diferencia de trato fiscal en función de la comunidad autónoma. Esta “heroína”, como la bautizaron en televisión, heredó 300.000 euros de su hermano y tuvo que abonar 80.000. Asesorada por la organización Stop Impuesto de Sucesiones, aseguraba que, si hubiera residido en Madrid, solo debería haber pagado 800 euros. Denunció que era injusto que los asturianos fueran “ciudadanos de segunda” y recibieran un peor trato.

Más que entre comunidades, el agravio se produce en función de si rige la ley autonómica o estatal

Es cierto que morir en una u otra comunidad puede variar y mucho la cuota a pagar en sucesiones. Siempre se cita el ejemplo del REAF, en el que una herencia de 800.000 euros supone pagar 164.000 en Andalucía y no llega a 135 euros en Canarias o 1.600 en Madrid (ver gráfico).

Sin embargo, en el caso de Clavelina, ello carecía de importancia. El dinero que heredó esta contribuyente procedía de un hermano que vivía en Venezuela y falleció allí. En estos casos no se aplica la normativa autonómica, sino la estatal. Por lo tanto, esta contribuyente hubiera pagado lo mismo en cualquier autonomía.

Los mayores agravios en el impuesto de sucesiones se producen en función de si se aplica la normativa autonómica o estatal. De hecho, la Comisión Europea ya obligó a España a modificar la normativa del impuesto sobre sucesiones y donaciones porque los no residentes estaban obligados a aplicar la normativa estatal y, por tanto, no podían beneficiarse de las bonificaciones autonómicas. Pero el cambio solo afectó a los europeos, y la discriminación se mantiene para los no residentes extracomunitarios.

En mayor o menor medida, todas las comunidades han establecido bonificaciones para las herencias entre familiares directos, esto es, aquellas que pasan de padres a hijos. La cuota a pagar sí que se dispara cuando la herencia procede de un primo, tío o un familiar lejano.

  • No, Madrid no es la que más recauda

Es otra de las ideas que ha repetido el líder del PP andaluz, Juanma Moreno. La tesis señala que la Comunidad de Madrid, que tiene bonificado al 99% el impuesto para herencias directas, logra más ingresos que el resto. ¿Es cierto? Los datos de la Agencia Tributaria de enero a octubre de este año reflejan que la recaudación del impuesto sobre sucesiones cayó un 0,46%. En el mismo período, Madrid ingresó un 40% más hasta alcanzar los 461 millones, la mayor cifra registrada en el conjunto de comunidades autónomas. Un importe muy superior a los 386 millones logrados por Andalucía. Ello indicaría que Juanma Moreno lleva razón. Sin embargo, este relevante incremento se debe sobre todo a una operación puntual como es la tributación de la herencia del que fuera presidente de El Corte Inglés Isidoro Álvarez, fallecido en septiembre de 2014.

La liquidación fiscal de esta relevante herencia se produjo el año pasado y, además, la bonificación del 99% que rige para familiares directos no fue aplicable en el caso del sobrino de Isidoro Álvarez y actual presidente de El Corte Inglés, Dimas Gimeno. Así, el incremento se debe precisamente a que Madrid no bonifica el impuesto cuando la herencia no se traspasa a familiares directos.

En los últimos cinco años, Cataluña es la comunidad que más ha ingresado por el impuesto sobre sucesiones: 392 millones anuales de media, seguida de Madrid (385 millones) y Andalucía (344 millones). Es lógico que las comunidades más ricas y también las más grandes ingresen más que el resto. Cuando se relaciona la recaudación con el PIB autonómico, Asturias figura como la comunidad que más partido saca al impuesto sobre sucesiones. Entre 2010 y 2015, recaudó de media anual 111,5 millones, un 0,5% de su PIB. Le siguen Aragón y Cantabria, con un 0,38%. En términos relativos, Andalucía (0,24% del PIB) recauda más que Madrid, que ingresa de media el 0,2% de su PIB.

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