Hielo en el congelador

Cuanto tarda en enfriarse un refrigerador?

Hola mahina:
No entiendo tu post, la parte que va numerada son preguntas o respuestas, cuentame si eso le esta ocurriendo a tu nevera.
Para ayudarte requiro que me contestes algunas preguntas:
1. marca y modelo
2. el compreosr arranca bien, cuanto tiempo trabaja.
3. Revisa el ventilador si es que es de notfrost o sea de las que no hacen escarcha.
Ese ventilador permite que el frio de la parte superior baje a la parte inferior.
Se esta congelando en alguna parte y consideras que es normal o no.
Seguire pendiente
Saludos
Muchas gracias Enrique, respondo recién porque estuve trabajando todo el día. Le mandé un mail al dueño antiguo del refri y me dijo que lo había vendido porque no paraba de funcionar y que todo quedaba muy congelado y es por eso que le arreglaron el botón que cierra la puerta (el que apaga la luz) y le cambió el termostato. Eso es lo que él dijo. Ahora es verdad de que está funcionando todo el día y mete mucho ruido (tengo un amigo que tiene el mismo y no suena tanto). Aveces cuando lo abro hace ruidos como de líquido. Sin embargo el congelador/nevera/freezer como quieras llamarle no está tan frío como mi refri antiguo y las cosas están blandas y la parte de abajo no está frío para nada. Es un Sindelen RD 360 supestamente no frost. Voy a revisar eso del ventilador pasado mañana que tengo libre. Te cuento que vivo en Isla de Pascua un lugar muy aislado y acá no hay servicio técnico así que debo arreglarlo yo y no tengo ni la más mínima idea de arreglar refrigeradores. Puedo encargar repuestos por internet y tal. En mi post escribí algunas de los problemas y soluciones que ví en otras páginas de internet pero no sé si me vienen al caso. De todas formas aprecio mucho tu ayuda, pueda arreglaro o no, es la intención la que vale!!! Gracias.

Siete consejos para que tu nevera enfríe más

Las neveras antiguas generalmente gastan más que las actuales. Getty Images

Seguro que más de una vez te has preguntado por qué tu frigorífico no enfría lo suficiente, especialmente en verano. Y es que cuando llegan las altas temperaturas es cuando ponemos a prueba el buen funcionamiento de la nevera, uno de los electrodomésticos que más gasta ya que, posiblemente, lo tenemos enchufado 24 horas 365 días al año.

Se estima que genera el 18 y el 30 por ciento del consumo eléctrico de una casa. Por ello, es importante conservar bien el frío, pues esto se traducirá en ahorro de energía y por ende, en un recorte en la factura eléctrica. Con estos siete trucos podrás optimizar el rendimiento de tu nevera sin gastar más.

Edad del frigorífico

Lo primero que tienes que tener en cuenta son los años que tiene tu nevera. No es lo mismo un frigorífico nuevo que uno usado. Cuando tienen más de 10 años normalmente su rendimiento se reduce significativamente, y seguramente gastan bastante más para enfriar lo mismo.

Abre la nevera lo menos posible

No hay truco más sencillo que este: abre la nevera cuando sepas lo que quieres coger y procura tardar el menor tiempo posible. Pero para ello es necesario que organices bien los alimentos dentro de la nevera para que estén accesibles, como en el supermercado. De este modo, evitarás que el frío se escape y el frigorífico vuelva a trabajar para recuperar la temperatura adecuada. Además ahorrarás en la factura energética.

Mujer abriendo la nevera. Foto: Getty Images

Regula el termostato

La temperatura óptima es de 2 o 3 grados para la nevera y -15 o -17 para el congelador. Sin embargo, a veces los números del termostato no muestran la temperatura real por lo que es conveniente poner un termómetro para verificarlo.

Intenta no poner la nevera a temperatura máxima pues supondrá un incremento en el consumo de energía sin que afecte a la conservación de los alimentos. Y si tu nevera es de las antiguas, recurre a lo más sencillo: ponla al mínimo en invierno y súbela en verano.

Llena la nevera

¿Sabías que una nevera llena consume menos que una vacía? Esto ocurre porque el aire mantiene menos el frío y si tienes el frigorífico desocupado, cada vez que lo abres, se perderá el frió que hay en él. Pero ojo, no lo llenes hasta su límite. Es importante que hay un espacio entre los alimentos y entre el fondo de la nevera para que el aire pueda circular.

Nevera llena de alimentos. Foto: Getty Images

Descongela en la nevera

Si sacas cualquier alimento del congelador, es mejor que se descongele en el frigorífico en lugar de fuera. De este modo, usarás el alimento congelado como fuente de frío. Eso sí, tardará bastante más que si descongelaras a temperatura ambiente, por lo que acuérdate de sacarlo con antelación.

Deja enfriar los alimentos

Antes de meter en la nevera un alimento cocinado, deja que alcance la temperatura ambiente. De lo contrario, obligarás al frigorífico a trabajar para recuperar la temperatura que tenía antes de introducir la comida caliente.

Limpieza y mantenimiento

Es fundamental que el frigorífico esté siempre limpio. De esta manera, evitarás la escarcha y el hielo que funcionan como aislante, lo que se traduce en que la nevera tiene que trabajar más para mantener la temperatura constante.

Asegúrate además de que las juntas de la puerta estén impolutas y en buen estado para que la nevera cierre correctamente. Para ello, limpia bien las juntas con agua y detergente. Si no te fías y quieres comprobar que cierra bien, coloca una hoja de papel en la puerta de la nevera cerrada. Si cae o sale con facilidad, indica que es hora de cambiar las juntas.

Mujer limpiando el interior de la nevera. Foto: Getty Images

Otra cosa a tener en cuenta es el ventilador y la rejilla de detrás de la nevera. Aspira de vez en cuando el polvo que se acumula para que se reparta mejor el frío y que el calor pueda evacuarse con facilidad.

Pero mucho cuidado. No utilices estropajos ni productos abrasivos para limpiar el interior de la nevera. Emplea simplemente una bayeta con un poco de lavavajillas y bicarbonato. Y si quieres prevenir el crecimiento de bacterias, pasa una bayeta mojada en vinagre blanco.

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Cómo quitar el hielo del congelador

iStock/Inara Prusakova/Thinkstock

Es más que necesario descongelar el congelador cada cierto tiempo, no solo ahorrarás energía eléctrica, sino que además conseguirás más espacio para almacenar productos que requieren estar congelados, así es que aprende cómo quitar el hielo del congelador.

Formas de quitar el hielo del congelador

Lo ideal es que esté completamente vacío. El método tradicional es dejarlo toda la noche con la puerta abierta, colocar varios paños en el piso o toallas grandes para que absorban el agua que se irá derritiendo proveniente del hielo acumulado.

Pero puede que no tengas la posibilidad de hacerlo así y desees quitar el hielo cuanto antes de tu congelador. Para cualquier método que escojas utiliza guantes.

iStock/anis Smits/Thinkstock

Una opción para sacar el hielo es tomar una toalla mojada en agua caliente y colocarla sobre el hielo; repite el proceso varias veces hasta eliminar el hielo por completo.

Otro método para quitar el hielo del congelador es tomar un secador de pelo y dirigir el aire caliente sobre el hielo para ir derritiéndolo.

La última forma de sacar el hielo del congelador es tomar un recipiente con pulverizador que esté vacío y colocarle dentro agua hirviendo. Luego se debe rociar con ese spray las zonas con hielo más congestionadas y, con ayuda de un pequeño cuchillo sin filo o espátula, ve quitando suavemente el hielo para no dañar la superficie del congelador. Tendrás que tener a mano un cubo para arrojar en el los tozos de hielo que vayas quitando.

¿Qué otras formas conoces para quitar el hielo del congelador? Si necesitas más consejos, en Hogar Total también te contamos explicamos cómo limpiar la nevera y el congelador, y cómo organizar la nevera una vez que esté limpia.

Adrián, socio y lector de eldiario.es, nos escribe el siguiente texto en un artículo: «lo primero, agradecer a ConsumoClaro vuestros artículos, siempre sencillos pero detallados y documentados. Sois una de mis razones para ser socio de eldiario. Lo segundo: en agosto me iré del piso durante unos 10 días, y no tengo claro si proponerle a mi pareja aprovechar para descongelar nuestro combi y, de paso, ahorrar en la factura de luz.

La información que he encontrado al respecto es contradictoria. ¿Es bueno apagar nevera y/o congelador durante las vacaciones? Ciertos blogs, incluido alguno patrocinado por una gran energética, recomiendan apagar la nevera en ausencias largas para ahorrar electricidad. En otros, en cambio, se asegura que la energía consumida en arrancar nuevamente será superior.

Con respecto al aparato, también he encontrado información contradictoria sobre si es bueno o malo para la nevera/congelador/combi «descansar» unos días. Finalmente, y con respecto a higiene, también me he topado recomendaciones contradictorias sobre si apagar el aparato fomenta la aparición de bacterias. En algunos blogs (patrocinados por casas de electrodomésticos) recomiendan usar el modo vacaciones de la nevera, pero obvian el congelador. ¿Qué hago?».

El combi, el rey del gasto doméstico

En el artículo Estos son los seis electrodomésticos que más gasto aportan a tu factura mensual ya explicamos que el frigorífico es el rey del gasto en el hogar, no porque consuma mucha potencia, sino porque está encendido los que se suele decir 7/24, es decir siempre. según el estudio de 2015 del Instituto para la Diversificacion y Ahorro de la Energía (IDAE), el gasto de la nevera y el congelador representa como media casi el 19% del gasto en electricidad de una vivienda.

Es normal, por tanto, que nos surja la duda de si no será mejor apagarlo mientras estamos unos días, semanas o incluso un mes fuera. Al fin y al cabo, muy probablemente será el único electrodoméstico que se quedará encendido y por lo tanto el único que consuma. Para despejar la duda de Adrián, que también es la nuestra, nos hemos puesto en contacto con el servicio de atención al cliente de Balay (nada personal; podría haber sido cualquier otro fabricante como Bosch, Teka, Corberó, Hairer, Whirlpool o cualquier otra marca, pero Balay es la primera que nos ha aparecido en Google).

Foto: Nestor Lacle

Hablando con los expertos

Nos hemos hecho pasar por un cliente que tenía la duda y nos han respondido amablemente que ellos no aconsejan andar apagando y encendiendo el aparato porque «el gas se desestabiliza y después al volver a encender no tiene la misma eficiencia». «¿Y en caso de mudanza?”, les hemos inquirido, a lo que nos han respondido que «si no queda más remedio se apaga», pero que no nos mudamos cada seis meses de casa y que ellos se refieren a que no conviene tomar la costumbre de apagar la nevera cada vez que nos vamos de casa por unos días.

«Pero es que me voy por un mes y tener el congelador funcionando medio vacío…», hemos apostillado, a lo que la persona que nos atendía ha matizado que «si nos vamos a marchar por más de tres semanas, aunque nosotros ya he dicho que no somos partidarios de los apagados y encendidos, puede que compense apagar el congelador, pero no por menos tiempo, porque luego en el arranque desde la temperatura ambiente y hasta llegar a los -18ºC, el aparato gasta bastante, sobre todo en verano».

Así que podemos decir que los expertos no recomiendan los apagados porque inciden negativamente en la vida del aparato; la experta con la que hemos hablado ha añadido que además durante vacaciones el congelador, si está medio vacío, gasta menos porque nadie lo abrirá, que es donde más energía se pierde. También nos ha comentado que no es buena idea subir la temperatura del congelador, porque puede acortar la vida de algunos congelados. Respecto a la nevera, ha destacado que lo ideal es que tenga el «modo vacaciones», que sube la temperatura a 14ºC.

Consejos si vamos a desenchufar

Si de todos modos estamos determinados a desenchufar el combi ya sea porque no tenemos»modo vacaciones» para la nevera o ya porque estaremos fuera más de tres semanas, tenemos que tener claro que esta desconexión no la podremos hacer a última hora. Antes tendremos que vaciar completamente tanto la nevera como el congelador de cualquier producto, si no nos lo queremos encontrar podrido al regreso.

Foto: Roger McLassus 1951

Después, aprovecharemos para limpiar bien los cajones. Se hace en menos de quince minutos y basta con un trapo limpio y una botella de vinagre. Echaremos chorros de vinagre en el interior de los compartimentos y extenderemos el líquido con el trapo, al tiempo que vamos secando. Haremos lo mismo con las juntas de goma y cualquier rincón o esquinero que veamos sucio. Después, tras desenchufar, dejaremos las puertas abiertas, de modo que no se acumule humedad.

Si no hacemos todas estas operaciones, es posible que a nuestro regreso hayamos ahorrado energía, pero la casa nos huela a choto en celo, y el olor de los frigoríficos a veces es muy desagradable y muy difícil de eliminar completamente. Por último, evitaremos desconectarlo por la vía de quitar el enchufe, pues esta operación es posible que implique mover el aparato y agitar el gas del compresor al volver a enchufarlo. Es mejor desconectarlo desde el cuadro de conmutadores central del hogar.

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Cómo limpiar y descongelar el frigorífico a fondo

Los frigoríficos más actuales incorporan un sistema ‘no frost’, que impide que se forme hielo en sus paredes interiores. Pero los modelos más antiguos o básicos necesitan ser descongelados regularmente para no perder eficacia.

Una vez al año

Aunque cueste trabajo creerlo, el hielo actúa como aislante térmico, y el frío que genera el condensador de una nevera o de un congelador llega con más dificultad a los alimentos si hay una capa helada en medio del camino. Por ello, los fabricantes de frigoríficos coinciden en que lo más recomendable es descongelar la máquina como mínimo una vez al año, o cuando la capa de hielo que recubre sus paredes internas supere los cinco milímetros de espesor.

El primer paso en el proceso de descongelación es vaciar completamente la máquina de comida y de hielo. Como el proceso puede durar varias horas, elije un momento en el que no la tengas llena de productos para que no se estropeen. Después, desconecta el frigorífico. Para eliminar el hielo del congelador, no es necesario esperar a que se derrita. Utiliza un secador de aire caliente o recipientes con agua hirviendo en su interior para ayudar a que se desprenda el hielo de las paredes.

Prácticas más aconsejables

Recuerda que el hielo que se haya podido formar en las paredes de tu frigorífico o congelador no va a desaparecer sin más. Algunos modelos incorporan un sistema de evacuación que lleva el agua a una cubeta. Pero si no es así, conviene que permanezcas atento al proceso, y dispongas a mano de un baño, una bayeta y una fregona para retirar el agua.

Para evitar problemas, recuerda desenchufar siempre tu frigorífico o congelador antes de derretir el hielo.

Cualquier interacción entre el frigorífico enchufado a la corriente y el agua caliente puede ocasionar averías, cortocircuitos o incluso descargas eléctricas. Y, por supuesto, evita emplear cuchillos, espátulas o cualquier otro instrumento metálico o afilado para retirar el hielo de las paredes internas de la nevera.

¿Cuál es el procedimiento?

Una vez que hayas descongelado por completo el frigorífico, será el instante más adecuado para proceder a limpiarlo a fondo. Para ello, déjalo desenchufado y vacía por completo cualquier resto de comida. Puedes aprovechar para tirar todos esos botes, tarros y recipientes que llevan meses ahí dentro y que nunca te vas a comer.

Para coger confianza, puedes empezar por limpiar el exterior de la nevera. Para ello, frota las paredes con un paño mojado en agua y jabón, en una disolución de vinagre en agua, o en un producto de limpieza especial para frigoríficos. Aprovecha el mismo líquido que has empleado para la parte de fuera y limpia con él las juntas de las puertas. En ellas se acumula la mayoría de la suciedad, impidiendo que la nevera cierre herméticamente y, por tanto, gaste más energía. Dale la vuelta y limpia también todo el polvo y las pelusas que se han acumulado en las bobinas de la parte trasera.

Ahora que el exterior de la nevera está como los chorros del oro, vamos con el interior. Quita todos los cajones y todas las baldas, y frótalos enérgicamente con lo mismo que hayas utilizado para limpiar la parte de fuera.

Para las paredes interiores, puedes usar un poco de bicarbonato sódico disuelto en agua caliente. Así eliminarás cualquier rastro de mal olor.

Sécalo todo bien antes de colocarlo en su sitio, y busca la bandeja de drenaje. Suele estar en la parte inferior del frigorífico. Recoge todos los líquidos y suciedad que se haya podido almacenar allí.

Una vez limpio, vuelve a colocar los alimentos. Aprovecha para hacerlo de la forma más eficiente.

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5 trucos básicos para cuidar tu refrigerador

Derechos de autor de la imagen Thinkstock Image caption La vida media de un refrigerador es de entre 10 y 16 años.

¿Cuánto vive un refrigerador?

Los estudios dicen que estos electrodomésticos duran entre 10 y 16 años. Lo cual es bastante si tenemos en cuenta que funcionan las 24 horas del día.

Pero no es recomendable fiarse de las estadísticas: cuanto mejor los cuidemos, más durarán.

BBC Mundo te da algunos trucos para sacar el máximo partido a tu nevera.

1. Temperatura

Lo primero es tener claro a qué temperatura debemos tener el refrigerador. La ideal es entre los 4 o 5 grados centígrados.

Lea también: El peligro de tener en casa refrigeradores demasiado inteligentes

No es recomendable fiarse de la ruedita de dentro: hazte con un termostato y ponlo en el interior del refrigerador.

Derechos de autor de la imagen Thinkstock Image caption No dejes alimentos calientes dentro de la heladera.

Si almacenas comida y bebida fría, esto ayudará a absorber el aire caliente que se cuela cada vez que abres la puerta.

No metas alimentos calientes, deja que se enfríen fuera. Así reducirás la cantidad de aire caliente en el interior.

Otro truco útil es dejar espacio entre los alimentos y el aparato de forma que el aire circule bien por todas las paredes.

2. Puertas

Un error que comete mucha gente es abrir la puerta de la nevera y dejarla así mientras decide qué va a cocinar.

El Ministerio de Industria de España calculó que esto genera una pérdida de frío en los refrigeradores de hasta el 7%.

Así que primero piensa qué quieres comer y luego abre la nevera. Puede que sea un poco fastidioso, pero te ayudará a mantenerla en buen estado.

Otra cosa a tener en cuenta con las puertas es que su interior debe permanecer limpio.

Si el cierre de goma de tu refrigerador no está bien, el aire frío se escapará, lo cual provocará un gasto de energía y hará que el aparato deba «trabajar» más de lo necesario.

Derechos de autor de la imagen Thinkstock Image caption Si no quieres que huela mal, ¡límpialo!

Lo primero que tienes que hacer es comprobar que las gomas están limpias de residuos. Es recomendable limpiarlas dos veces al año: puedes hacerlo con un cepillo de dientes y pasta dentífrica.

Cuando hayas frotado con pasta las gomas, aclara con un trapo limpio.

3. Ubicación

Para que el condensador se refrigere bien, es recomendable situar el frigorífico a unos 15 centímetros de la pared.

Derechos de autor de la imagen Thinkstock Image caption El condensador agradece una limpieza de vez en cuando.

Además, el refrigerador no puede funcionar bien si el condensador está sucio con polvo. Para evitarlo, puedes limpiarlo dos veces al año.

Retira el aparato de la pared, desconecta el refrigerador y pasa la aspiradora.

También tienes que asegurarte de que el refrigerador está nivelado. Si no lo está, la puerta no cerrará bien, castigará los motores y provocará condensación en su interior.

4. Interior

Los refrigeradores necesitan tener algo dentro para mantener las temperaturas bajas.

Derechos de autor de la imagen Thinkstock Image caption Cuanto más cuides tu refrigerador, más años te durará.

Si no sueles llenarlo demasiado, puedes dejar una jarra con agua dentro.

Y si te tomas estas molestias para cuidar tu refrigerador, te interesará saber cómo puedes hacer para mantenerlo limpio.

Lo primero que debes hacer si quieres limpiar tu nevera es desconectarla.

No seas vago/a, ya que estás, vacíala por completo. Y aprovecha para echar a la basura o, mejor aún, reciclar todo lo que esté caducado.

Luego retira los cajones y los separadores y lávalos en agua caliente con jabón. Limpia el interior del refrigerador con un producto especial y asegúrate de que no te olvidas de ninguna pared o esquina.

Si prefieres utilizar productos más naturales, puedes usar una mezcla con bicarbonato de sodio y agua tibia o vinagre destilado con agua.

Se pueden añadir unas gotas de limón para eliminar el fuerte olor del vinagre.

Si dejas un plato con bicarbonato de sodio en el interior, esto ayudará a absorber cualquier olor fuerte que se resista.

5. Hielo

Si las paredes de tu refrigerador tienen más de medio centímetro de hielo, es hora de que descongeles.

Derechos de autor de la imagen Thinkstock Image caption Para limpiar puedes utilizar productos naturales o comprar alguno especial.

Si no lo haces, estarás obligando al motor a funcionar más y gastarás más energía.

Algunas heladeras son «no frost», es decir, anticongelación. Esto te ahorra descongelar, aunque estos aparatos consumen mucha más energía también.

Ten paciencia: no utilices cuchillos para despegar el hielo de las paredes ya que puedes dañar el aparato.

Los fabricantes de frigoríficos indican que lo ideal es limpiar nuestra nevera cada dos meses aproximadamente. Es un electrodoméstico que hay que mantener periódicamente para que nuestros alimentos estén en buen estado y no se acabe invadiendo de hielo todo el espacio, ya que esto afecta en el consumo y en la duración del electrodoméstico. Por ello, en este artículo te vamos a enseñar cómo quitar la escarcha del frigorífico.

Debes tener en cuenta que, aunque la mayoría de frigoríficos son ‘no frost’, puede darse el caso de que por no cerrar bien la puerta o porque la goma de la puerta esté deteriorada, no se termine cerrando herméticamente. Lo ideal en estos casos es descongelar el hielo en el menor espacio de tiempo posible para que nuestros alimentos no se echen a perder.

¿Cómo quitar la escarcha del frigorífico?

A continuación, te explicamos los pasos a seguir para que sepas cómo quitar la escarcha del frigorífico correctamente.

  1. Lo primero que debes hacer es asegurarte de que desenchufas el frigorífico de la corriente.
  2. Una vez que está desenchufado, puedes proceder a vaciarlo completamente. Si quieres que los alimentos se conserven mejor, pueden introducirlos en bolsas para congelados para que se conserve mejor el frío.
  3. Si tienes mucha prisa, y no puedes esperar a hacer el procedimiento más lento, puedes añadir dentro una olla con agua caliente y cerrar la puerta. Esto hará que el vapor vaya deshaciendo el hielo. Tendrás que dejar dentro de la nevera paños secos por los costados para que vayan absorbiendo el agua que cae. Para asegurarte, también coloca en el suelo alguna toalla o trapo para evitar resbalones y posibles charcos de agua.
  4. También como alternativa puedes utilizar un secador de pelo. Esto es un poco más complejo y, para ello, debes secar primero la parte de arriba del frigorífico evitando que caigan las gotas de agua encima del secador. Puedes ayudarte con una espátula de plástico o de madera si hubiera mucha cantidad de escarcha.
  5. Una vez que se haya descongelado toda la escarcha, puedes secar bien todas las paredes y proceder a llenarla nuevamente con los alimentos.

Si quieres eliminar los malos olores, puedes darle con una bayeta impregnada con mezcla de agua y vinagre. Es importante saber cómo organizar tu nevera de manera adecuada para que no se impregnen unos con el olor de los otros. Bajo ningún concepto deberás utilizar materiales metálicos para quitar la escarcha o hielo ya que esto puede rasgar y estropear los materiales. Un dato a tener en cuenta es que, cuando descongelamos nuestro frigorífico, el agua se considera pura porque no contiene cal. Esto te permite utilizarla tanto para la plancha como para llenar baterías de coche o para regar.

Recuerda que para cualquier consulta puedes ponerte en contacto a través de nuestros Foros abriendo un nuevo hilo de conversación. Si has limpiado la escarcha de tu nevera, sube tu proyecto a la sección de Proyectos y enséñanos cómo lo has hecho.

Claves para descongelar y limpiar el congelador

El principal objetivo de limpiar y ordenar el congelador es seleccionar el contenido, colocar correctamente los alimentos congelados y tirar, si fuera necesario, la comida inservible o pasada de fecha.

¿Descongelar o no?

Actualmente existe muchos congeladores modernos que no necesitan descongelación. Sin embargo, los frigoríficos con descongelación automática gastan un 35% más de energía que los modelos similares de descongelación manual. Por lo que este sistema no es muy recomendable.

Ademas, el ciclo de autodescongelación absorbe humedad de los alimentos congelados y eso puedo afectar negativamente a su calidad.

La descongelación manual debe hacerse cuando el hielo tenga 5mm o cuando se acumule en las espirales del compresor.

Al descongelar debes

– Apagar antes de descongelar, pon el congelador en el 0 y desenchúfalo.

– Vaciar el contenido. Saca toda la comida del congelador. Déjala en recipientes con hielo mientras descongelas y limpias el congelador.

– Derretir el hielo. Deja abierta la puerta del congelador hasta que el hielo se derrita de forma natural (asegúrate de cubrir el suelo con periódicos que absorban el agua y el hielo fundido) y añade agua caliente para acelerar el proceso. Pon ollas de agua templada en la pila para derretir el hielo, o utiliza el aire caliente de un secador de pelo, pero siempre con mucha precaución. Cuando el hielo se derrita absórbelo con una esponja, papel de cocina o paños de limpieza.

– Limpiar. Cuando no tenga hielo, limpia el interior con una pasta suave de bicarbonato de sosa y agua. Humedece y seca con un trapo limpio. La sosa absorbe los olores persistentes y elimina los residuos de los alimentos. Si es preciso, lava las baldas o cajones del congelador en agua templada con jabón. Sécalas a fondo antes de volver a colocarlas.

– Conectar la energía. Cierra la puerta del congelador, enchufa y pon en marcha. Déjalo 15 minutos al menos antes de volver a colocar la comida.

  • ¡MUY IMPORTANTE!
  • Ser cuidadoso. No uses picahielos ni cuchillos o instrumentos cortantes para quitar el hielo de las paredes del congelador. Cualquier desliz puede dañarlo, y también puedes cortarte tú.
  • Actuar con seguridad. Si usas un secador de pelo ten mucho cuidado con las descargas eléctricas. El secador no puede estar en contacto con los charquitos ni le pueden caer gotas de agua.
  • Olvídate del jabón. No laves las paredes del congelador con agua jabonosa. El jabón es difícil de aclarar y los residuos de jabón pueden afectar al sabor de los alimentos.

¿Recuerdas que antes de salir de vacaciones tus padres aprovechaban para descongelar el congelador? Esta tarea ha cambiado en los últimos años, pasando a ser más fácil e incluso innecesaria dependiendo del tipo de frigorífico que tengas. Empieza por descubrir qué tipo de frigorífico tienes y si es o no necesario que descongeles el congelador.

Índice del artículo

Tipos de frigorífico

Descongelar o no el congelador dependerá sobre todo del tipo de frigorífico que tengas. Y es que la aparición de los frigoríficos No Frost ha hecho que descongelar el congelador pase a ser una tarea del pasado. Este tipo de frigoríficos cuentan con un mecanismo de refrigeración que realiza varios ciclos de desescarche, evitando que se creen bloques de escarcha. Sin embargo, si todavía cuentas con un frigorífico o congelador cíclico sí deberás limpiar la escarcha.

¿Por qué hay que descongelar el congelador?

Los frigoríficos cíclicos tienden a crear pequeñas capas de hielo o escarcha en la zona del congelador que puede afectar al rendimiento de este electrodoméstico. El resultado es un frigorífico menos eficiente que no solo consume más energía, sino que no es capaz de conservar los alimentos igual de bien.

El momento adecuado para descongelar el congelador

Si tienes un frigorífico o congelador cíclico deberás descongelarlo cada año o cuando veas que en el congelador se ha acumulado una capa de hielo o escarcha. Se trata de una tarea que puede llevar varias horas y para la que tendrás que vaciar todo el contenido del congelador. Por eso, elige un día en el que estés en casa y aprovecha para consumir alguno de los alimentos que tengas congelados.

¿Cómo descongelar el congelador?

  1. Elige el mejor momento para descongelar tu congelador. Ten en cuenta que los alimentos estarán un tiempo fuera del mismo. Por ello, antes de proceder a descongelar el congelador, organiza el consumo de los alimentos que guardas, con el fin de no desperdiciar nada.
  2. Desconecta y desenchufa el frigorífico.
  3. Vacía el congelador. Si quieres mantener los alimentos congelados durante más tiempo, puedes colocar acumuladores de frío sobre los alimentos.
  4. Localiza el desagüe para el agua de descongelación. Si tu modelo de frigorífico dispone de este accesorio, lo encontrarás en la parte baja del congelador. Si no cuenta con este accesorio, coloca un recipiente ancho, bajo y de gran capacidad para que recoja el agua de la descongelación. Recuerda cubrir el suelo con una toalla que ya no utilices, ya que es muy posible que caiga algo de agua.
  5. Espera a que el congelador se descongele. Esta tarea puede llevar bastantes horas. Si quieres acelerarla, puedes colocar en el interior un par de ollas con agua caliente, para que el hielo se derrita antes. Nunca utilices objetos punzantes o cuchillos para romper el hielo. Podrías dañar el electrodoméstico.
  6. Seca el congelador. Una vez el hielo se derrita, seca el interior del congelador y recoge el desagüe si es que tu frigorífico dispone de este accesorio.
  7. Enchufa de nuevo congelador. Introduce de nuevo los alimentos, teniendo en cuenta que no puedes volver a congelar aquellos que ya estén descongelados.
  8. Ajusta de nuevo la temperatura adecuada tanto para el frigorífico como para el congelador. Puedes comprobar aquí cuáles son las temperaturas recomendadas para cada electrodoméstico.

¡Listo! Ya tienes tu congelador limpio y listo para volver a utilizarse manteniendo la máxima eficiencia. Recuerda que si no quieres volver a pasar por este proceso puedes hacerte con un frigorífico No Frost. En nuestro blog encontrarás más información sobre las diferencias entre un frigorífico No Frost y un frigorífico cíclico. ¡Esperamos haberte ayudado!

Por qué pierden agua los refrigeradores y qué puedes hacer para evitarlo

Derechos de autor de la imagen Thinkstock Image caption ¿Te has encontrado agua en el refrigerador?

Es uno de los problemas más frecuentes de las neveras y puede llegar a estropear los alimentos.

Un día, de pronto, el aparato empieza a perder agua, que se acumula en los cajones o en el fondo o aparece en el suelo circundante.

También sucede a veces que se produce condensación de agua dentro del electrodoméstico, o aparece hielo en el congelador.

Estas son las principales causas que pueden estar detrás de estos incómodos problemas.

1. Bloqueo en el agujero de drenaje

Esta es la razón más común de la presencia de agua en la nevera: el bloqueo del agujero de drenaje, que es la entrada al circuito que conduce el agua hacia la bandeja de evaporación o goteo de la nevera.

Es el orificio que tienen todas las neveras en la parte de abajo, al lado de la pared trasera.

  • 5 trucos básicos para cuidar tu refrigerador

Con frecuencia sucede que algún resto de comida bloquea este agujero.

Si esto pasa, pueden acabar generándose moho, mal olor y un bloqueo en el circuito.

Derechos de autor de la imagen Thinkstock Image caption ¿Comida congelada o ahogada en agua? ¡No gracias!

Si esto sucede, se puede intentar limpiar el conducto utilizando un bastoncillo para los oídos y un poco de agua (no demasiada), tal y como explica el servicio de atención al cliente de la empresa alemana de electrodomésticos Bosch.

Antes de hacerlo, eso sí, acuérdate de apagar la nevera.

Si el bloqueo es más profundo, se puede intentar limpiar el conducto con un cable más largo.

Aunque lo más eficiente probablemente será llamar a un técnico de reparación de electrodomésticos.

  • 4 consejos para que la comida dure más en la nevera

«Se puede usar una manguera de alta presión con agua bastante caliente para desbloquearlo», explica Jairo Rodríguez, de las empresas españolas de reparación Barnatecnic y Rapitecnic.

Para prevenir que se produzca este problema, es mejor evitar colocar comida cerca de ese agujero y de las paredes traseras de la nevera.

2. Grietas en la bandeja de goteo

Este problema es mucho menos comúnpero puede suceder: la bandeja de goteo que está situada en la parte inferior de la nevera puede agrietarse y provocar una fuga de agua.

Es normal que se acumule un poco de líquido en esta bandeja, pero normalmente se evapora sin problemas gracias al calor que genera el compresor del refrigerador.

Pero si ves que hay una fuga de agua y no hay problemas de bloqueo en el circuito de drenaje, puedes comprobar si esta bandeja tiene una grieta.

En ese caso, hay que cambiarla.

3. La puerta no cierra bien

Otro problema que puedes encontrar es que haya condensación de agua en tu nevera.

Derechos de autor de la imagen Thinkstock Image caption Si la puerta no cierra bien, puedes tener problemas.

En este caso, lo que puede estar pasando es que la puerta no cierre bien.

Esto provoca que entre más aire caliente del que debería al interior del refrigerador y que se produzca esa condensación de agua.

«Este problema se produce más en verano por la diferencia de temperatura entre el exterior y el interior», explica Rodríguez.

Si la goma está estropeada, habrá que cambiarla.

La condensación también puede producirse porque la nevera está demasiado llena y haya algo bloqueando la ventilación que regula la temperatura y el nivel de humedad.

Para evitar que se genere más humedad de la necesaria, se recomienda retirar los envases o botellas que impidan el flujo del aire.

4. Presencia de hielo en el congelador

A veces sucede que nos encontramos con hielo en el último cajón del congelador y que cada vez nos cuesta más sacarlo.

Esto puede suceder en los frigoríficos que funcionan con un sistema No Frost si se estropea la resistencia de descarche,

Este sistema utiliza un motor que enfría el congelador y un ventilador que distribuye el aire frío por los distintos recintos.

Derechos de autor de la imagen Thinkstock Image caption El hielo puede acumularse en la parte de abajo del congelador.

De esta manera, con un solo circuito se puede mantener el frío tanto en el congelador como en la nevera.

Las resistencias de descharche son las encargadas en este sistema de evitar la acumulación excesiva de hielo.

«Si se estropean, el hielo no se deshace bien y se acumula en la parte de abajo del congelador», afirma Rodríguez.

Otro problema común es que la parte de arriba del refrigerador deje de enfriar, al acumularse hielo en los orificios que distribuyen el aire desde el congelador a la nevera.

«Este es un problema común en los frigoríficos no frost», explica José Cid, técnico de reparación y autor del blog sobre el tema.

«Otras razones para la presencia de hielo pueden ser problemas en las sondas, que son las encargadas de controlar la temperatura de la nevera», añade.

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