Herencias con testamento

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Tramites para realizar una herencia

La herencia es el acto jurídico mediante el cual una persona que fallece transmite sus bienes, derechos y obligaciones a otra u otras personas, que se denominan herederos. Así, se entiende por heredero la persona física o jurídica que tiene derecho a una parte de los bienes de una herencia. El régimen jurídico que regula las herencias es el derecho de sucesiones.

Cómo realizar los trámites para una herencia

También se denomina herencia, al conjunto de bienes, derechos y obligaciones que forman el patrimonio de una persona a su fallecimiento. Este conjunto de bienes y derechos en ocasiones recibe el nombre de caudal hereditario. El caudal hereditario lo forma así el patrimonio del causante en el momento de la muerte, eliminando aquellos bienes, derechos y obligaciones que se extinguen por el hecho de la muerte. Este caudal se relaciona en el inventario de bienes con su correspondiente pasivo. Los trámites relacionados con la herencia, los bienes que el fallecido pudiera tener a su nombre tienen hasta 6 meses para su tramitación, se puede prorrogar incluso a un año.

Pasos a seguir para tramitar una herencia

  1. Solicitar certificado literal de defunción pasadas 24 horas desde la defunción al Registro Civil.
  2. Transcurrido 15 días hábiles desde el siguiente a la defunción, solicitar el certificado de últimas voluntades y el certificado de contratos de seguros en la Gerencia del Ministerio correspondiente a su domicilio.
  3. Solicitar una copia auténtica del testamento en la misma notaría en la que se otorgó. Si es muy antiguo, verificar quien conserva el protocolo del notario en el siguiente enlace del Colegio de Notarios. Para este trámite debe dirigirse a la notaría con su DNI original y los certificados de defunción y últimas voluntades.
  4. En el caso de que el fallecido no hubiera otorgado testamento, será necesario hacer una Declaración de Herederos. En este caso, contactar con una notaría del lugar donde el fallecido tenía su última residencia para que le indiquen con exactitud el procedimiento y los documentos que debe aportar. Normalmente se ha de aportar el DNI del difunto en el que figure el último domicilio (pueden pedir también el certificado de empadronamiento), certificado de defunción y de últimas voluntades, además de señalar los datos de los interesados en la sucesión que ya indicaré en otro momento. El día que vayan a firmar la declaración deberán acompañarle dos testigos que no sean familiares del causante.
  5. Una vez recuperado el testamento auténtico o pasados 20 días hábiles desde la declaración de herederos, ya se puede aceptar o renunciar la herencia. Previamente deberá facilitarle a la notaría todos los documentos relacionados con los bienes que tuviera el fallecido: escrituras públicas de propiedad, documentación de vehículos, último recibo del IBI, certificados bancarios con los saldos a fecha de defunción (estos certificados se los expedirán en su entidad bancaria si aporta el certificado de defunción original), gastos de entierro,…
  6. Cuando tenga la copia auténtica preparada se han de liquidar los impuestos; tanto el Impuesto de Sucesiones que rige en cada Comunidad Autónoma, como el Impuesto sobre el Incremento de Valor de Terrenos Urbanos (plusvalía que depende de cada Ayuntamiento).
  7. En último lugar proceder a cambiar la titularidad en el Registro de la Propiedad si hay fincas a nombre del fallecido. Para ello se debe remitir la escritura original junto con el testamento o la declaración de herederos y las cartas de pago de los impuestos al Registro en el que consten inscritas las fincas.
  8. De igual forma debe proceder tanto en los bancos en las cuentas bancarias que tuviera como en tráfico si había coches a nombre del causante. En este último caso, deberá acompañar también otra documentación detallada en la web de tráfico.

Documentación necesaria para tramitar una herencia

  • Fotocopia del DNI del fallecido.
  • Fotocopia de los herederos.
  • Certificado Bancario original
  • Documentos vehiculo.
  • Certificado de defunción.
  • Certificado de últimas voluntades.
  • Testamento de la persona fallecida.
  • Fotocopia de las escrituras de la viviendas a heredar (Escritura de compra o herencia)
  • Copia del Testamento (Si lo hubiera)
  • Certificado de seguros de vida.
  • Impuesto de sucesiones pagado (Modelo 660-650)
  • Impuesto de plusvalía pagado.
  • Inscripción catastral
    Inscripción en el registro de la propiedad.

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Cómo cobrar una herencia en cinco pasos

Este documento especifica los contratos vigentes en los que el fallecido constaba como asegurado. Los seguros de los cuales se puede obtener certificado, ya sean pólizas individuales o colectivas, son los seguros de vida con cobertura de fallecimiento y los seguros de accidentes que cubran contingencia de la muerte del asegurado.

¿Quiénes son los herederos?

Una vez obtenidos los documentos pertinentes, llega la hora de determinar quiénes son los herederos. El Certificado de Actos de Última Voluntad es el que permite saber si el fallecido había realizado testamento o no y de esto depende la determinación de los herederos legítimos.

Si hay testamento, se debe acudir al notario que se especifica en el Certificado de Actos de Última Voluntad para pedir una copia autorizada del testamento. Para obtenerla, será necesario aportar el Certificado de Defunción y el ya mencionado Certificado de Actos de última Voluntad.

En el caso de que no haya testamento, lo que se debe hacer es realizar una declaración de herederos abintestato. ¿Qué es esto? Se trata del documento que permite especificar quiénes son las personas con derecho a heredar y sus derechos sobre la herencia en el caso de que no haya testamento o de que este sea declarado nulo. La declaración se realiza en la Notaría y de ella se obtiene el acta notarial, que certifica quiénes son los herederos legítimos.

Para realizar la declaración de herederos abintestato hay que presentar el DNI o Certificado de empadronamiento del fallecido, el Certificado de Defunción, el Certificado de Actos de última Voluntad, el libro de familia o partida del Registro Civil para acreditar el parentesco de los herederos y dos testigos que puedan declarar que no existen familiares más cercanos que los solicitantes.

Inventario de bienes y deudas

El objetivo de este paso es determinar los bienes y deudas que dejó el fallecido. Para ello, debe realizarse un inventario en el que se concreten los bienes que constituyen el patrimonio hereditario y donde estos aparezcan agrupados por clases. Así, las categorías principales son:

  • Bienes inmuebles. Pueden localizarse acudiendo al registro de la propiedad y solicitando un Certificado Catastral justificando ser herederos. Con estos dos métodos será posible conocer las propiedades registradas a nombre del fallecido.
  • Saldos bancarios, valores sujetos a cotización y fondos de inversión. Para conocer estos bienes hay que acudir a las entidades bancarias donde el fallecido tenía una cuenta. En el caso de no conocer de qué entidades se trata, basta con consultar la última Declaración de la Renta.
  • Seguros de vida. En el caso de que alguno de los herederos sea beneficiario del seguro de vida del fallecido, la indemnización recibida no es parte de la herencia.
  • Ajuar doméstico. Normalmente se adjudica al cónyuge del fallecido, sin contar objetos de valor extraordinario como joyas u obras de arte. Fiscalmente, estos objetos se valoran como el 3% del valor total de la herencia, a no ser que los interesados acrediten un valor inferior o inexistente.
  • Vehículos. En la Jefatura Provincial de Tráfico puede solicitarse el certificado que especifica los vehículos inscritos a nombre del fallecido.

Documentación de partición de herencia

El Documento de partición de herencia o cuaderno particional recoge la identidad de los herederos, el inventario de bienes, las deudas del fallecido (si es que las hay) y la adjudicación que corresponde a cada legatario.

Liquidación de impuestos

En la recepción de la herencia hay dos impuestos que se deben pagar: el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones y, en el caso de que hubiera transmisión de inmuebles, el Impuesto sobre el Incremento de Valor de Terrenos de Naturaleza Urbana o Plusvalía.

El primero es el impuesto principal en todas las herencias y su aplicación depende de cada comunidad autónoma, por lo que la cantidad a variar depende de la comunidad de residencia del fallecido. El impuesto debe liquidarse en la delegación autonómica de Hacienda que corresponda en un plazo de seis meses (prorrogables otros seis) desde la defunción y se hace a través del formulario Modelo 650.

Pasos a seguir para tramitar una herencia

Cómo tramitar una herencia paso a paso

Denominamos herencia, al conjunto de bienes, derechos y obligaciones que forman el patrimonio o caudal hereditario de una persona a su fallecimiento. Este conjunto de bienes y derechos en ocasiones recibe el nombre de caudal hereditario.

Este caudal se relaciona en el inventario de bienes con su correspondiente pasivo. Los trámites relacionados con la herencia, los bienes que el fallecido pudiera tener a su nombre tienen hasta 6 meses para su tramitación, se puede prorrogar incluso a un año en ciertos casos.

Al tramitar una herencia, tras el fallecimiento de un ser querido, afrontamos, además del dolor de la perdida, la necesidad de tramitar la herencia con las dudas que surgen acerca de los trámites que se deben realizar para gestionar los bienes del fallecido.

A continuación vamos a intentar explicar de manera sencilla los pasos a seguir para tramitar una herencia con el menor coste posible.:

1.- La primera gestión sería solicitar el Certificado de Defunción en el Registro Civil, pasadas las 24 horas del fallecimiento. Habitualmente, las empresas funerarias se encargan de enviarnos el Certificado de Defunción, pero en caso de que no nos lo envíen, se deberá solicitar en el Registro Civil donde la persona haya fallecido.

2.- Una vez se tenga el Certificado emitido por el Registro Civil, se deberá solicitar el Certificado de Últimas Voluntades y de los contratos de seguros, emitido por el Ministerio de Justicia, para saber si el fallecido otorgó testamento, y si existe algún seguro de vida que los herederos desconozcan. Transcurrido 15 días hábiles desde el siguiente a la defunción, se puede solicitar el certificado de últimas voluntades y el certificado de contratos de seguros en la Gerencia del Ministerio correspondiente a su domicilio. En el Certificado de Últimas Voluntades, veremos si la persona fallecida había otorgado testamento..

3.- En caso de haberse otorgado testamento, se deberá solicitar una copia autorizada del mismo. El único testamento valido será el de fecha más reciente. La copia se pedirá en la notaría donde se otorgo el testamento para lo cual debemos acompañar la solicitud con los certificados del Registro General de Actos de última Voluntad y el de defunción. En el testamento aparecerán las personas a las que el fallecido ha nombrado herederos y en que proporción

4.- En caso de no hacer otorgado testamento para tramitar una herencia, lo herederos deberán realizar una declaración de herederos ante el Notario, debiendo, en este caso, acreditar el parentesco con el causante.

5.- Cuando ya se tiene el testamento o la declaración de herederos, seguiremos con la tramitación herencia elaborando el inventario de los bienes del causante, los cuales se repartirán según las disposiciones testamentarías o según lo establecido en el Código Civil. Este inventario se confeccionará o bien en un cuaderno particional privado, o bien en una escritura Notarial de herencia. Es obligatorio firmar ante el Notario la herencia cuando hay bienes inmuebles, ya que los documentos privados no pueden acceder al Registro de la propiedad a excepción de las herencias de heredero único. Es decir, que es obligatoria hacer la herencia ante Notario cuando queramos registrar la herencia en el Registro de la Propiedad, pudiendo evitar esta paso, y así ahorrar costes en caso de no querer practicar dicha inscripción. En caso de no existir bienes inmuebles no es necesaria acudir al Notario, con un cuaderno particional privado sería suficiente para repartir la herencia y pagar los correspondientes impuestos.

6.- Una vez hechas las adjudicaciones de bienes, se deberá proceder al pago del Impuesto de Sucesiones. Este impuesto se debe pagar en el plazo de 6 meses, pudiéndose pedir una prorroga dentro de los 5 primeros meses de otros 6 meses más, pero en ese caso se devengaran intereses de demora hasta el día de liquidación del impuesto. El impuesto se paga en la Comunidad Autónoma donde el causante tenia su domicilio habitual durante los últimos 5 años. Igualmente en caso de existir bienes inmuebles se deberá abonar el impuesto de plusvalía municipal, este impuesto se devenga en el ayuntamiento donde se encuentre ubicado el bien inmuebles que se esta heredando. Este impuesto se debe pagar dentro de los 6 primeros meses desde el fallecimiento.Impuestos de la herencia

7.- Una vez realizados estos pasos para tramitar la herencia ya solo quedará la adjudicación de los bienes, en caso de cuentas corrientes se deberá presentar todo la documentación de haber liquidado los impuestos para que se liberen las mismas, y en caso de existir vehículos se deber hacer una transferencia de vehículos ante la dirección general de tráfico

Si quiere evitar colas, viajes pérdidas de tiempo y dinero, todos estos trámites (Herencias, certificados de defunción y de últimas voluntades, confección, liquidación y pago de la plusvalía, inscripción en el Registro de la Propiedad, transferencias de vehículos) los podemos encargar nosotros de manera online desde Consultec-Asesoría Villafranca con el consiguiente ahorro de tiempo y preocupaciones.

Documentación necesaria para tramitar una herencia

  • Fotocopia del DNI del fallecido.
  • Fotocopia de los herederos.
  • Certificado Bancario original.
  • Documentos vehículo.
  • Certificado de defunción.
  • Certificado de últimas voluntades.
  • Testamento de la persona fallecida.
  • Fotocopia de las escrituras de la viviendas a heredar (Escritura de compra o herencia)
  • Copia del Testamento (Si lo hubiera)
  • Certificado de seguros de vida.
  • Impuesto de sucesiones pagado (Modelo 660-650)
  • Impuesto de plusvalía pagado.
  • Inscripción catastral.
  • Inscripción en el registro de la propiedad.

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Antes de entrar a conocer cómo se reparte una herencia, debe quedar claro que reparto y aceptación no son lo mismo.

En muchos casos, los herederos que han aceptado una herencia creen que ya pueden disponer de los bienes hereditarios (vender, hipotecar…). Pero aceptación y reparto de herencia son actos distintos.

Mediante la aceptación de la herencia, el heredero entra a formar parte del caudal hereditario (bienes y deudas) pero no podrá disponer de él.

Mediante el reparto de la herencia, se liquidan las deudas de la herencia y se reparte la titularidad exclusiva de los bienes entre los herederos.

Por tanto, para repartir la herencia es imprescindible que los herederos la hayan aceptado o, en su caso, renunciado.

Lo habitual es que la aceptación y reparto de la herencia se realice en un mismo acto, pero no es imprescindible.

Actos previos al reparto de una herencia

Cuando proceda, antes de efectuar el reparto de los bienes hereditarios, será preciso realizar:

La liquidación de gananciales

Si la persona fallecida estaba casada en régimen de gananciales, habrá que realizar la liquidación de los bienes gananciales.

Es decir, determinar qué bienes corresponden al cónyuge viudo y cuáles forman la herencia del fallecido.

Esta liquidación suele efectuarse en la misma escritura de herencia, aunque puede realizarse aparte.

La colación de los bienes donados

Si un padre ha donado a un hijo un bien, la ley considera que esa donación es parte de su herencia.

Habrá que tener en cuenta el valor de lo recibido en vida del padre, para que el hijo lo tome de menos en la herencia.

Realizados estos actos, se sabrá cuál es el caudal hereditario y se procederá a repartirlo entre los interesados.

¿Cómo realizar el reparto de una herencia?

A la hora de repartir una herencia podemos encontrar distintos escenarios:

  1. El reparto de la herencia con testamento.
  2. El reparto de la herencia sin testamento.
  3. El reparto realizado por un contador-partidor.

1) Reparto de herencia con testamento

El testador puede repartir sus bienes entre los herederos o simplemente nombrar a sus herederos sin hacer reparto.

  • Si el testador ha repartido sus bienes entre los herederos, habrá que respetar la voluntad del testador.
  • Si el testador se limita a designar a sus herederos, el reparto de la herencia deberá realizarse por éstos. El reparto lo efectúan los herederos mediante un cuaderno particional. En el cuaderno particional se recogerán los datos de los interesados en la herencia.
  • También puede que el testador quiera dejar un bien concreto a una persona determinada. Esto es lo que se denomina legado. El legatario recibe solo lo que el testador haya señalado. El resto de los bienes y las deudas, corresponden a los herederos en la forma prevista por el testador o por acuerdo entre ellos.
  • En cualquier caso, el testador deberá respetar la legítima. Es la parte de la herencia de la que el testador no puede disponer por estar reservada a los herederos legitimarios.

2) Reparto de herencia sin testamento

Cuando el fallecido no ha otorgado testamento, serán los herederos legítimos los que realicen el reparto de la herencia.

En el cuaderno-particional se deberá respetar la igualdad entre los diversos herederos.

3) Supuesto especial: el contador-partidor

El contador-partidor es un tercero encargado de realizar el reparto del caudal hereditario, mediante cuaderno particional.

Si el fallecido estaba casado en régimen de gananciales, realizará la liquidación de gananciales con la autorización del cónyuge viudo.

  • Contador-partidor testamentario. Será la persona designada por el testador para efectuar el reparto de la herencia.
  • Contador-partidor dativo. En la herencia sin testamento, los herederos de común acuerdo podrán nombrar un contador-partidor. A falta de acuerdo, los herederos que representen el 50% del haber hereditario podrán solicitar el nombramiento. También, se podrá solicitar el nombramiento de contador-partidor si no ha sido designado por el testador. En estos casos, el contador-partidor será nombrado por el Notario o Letrado de la Administración de Justicia.

¿Qué ocurre cuando no hay acuerdo en el reparto de la herencia?

A falta de acuerdo de los herederos para el reparto de la herencia, habrá que acudir a la división judicial de la herencia.

Esta solución es subsidiaria a las anteriores: contador partidor testamentario o dativo.

Cualquier coheredero o legatario de parte alícuota podrá reclamar judicialmente la división de la herencia, siempre que ésta no deba efectuarla un comisario o contador-partidor designado por el testador, por acuerdo entre los coherederos o por el Secretario judicial o el Notario.

Artículo 782.1 de la Ley de Enjuiciamiento Civil

¿Cómo se hace el reparto de una herencia?

19 comentarios

26 de abril de 2019 a las 23:14Jose Y si la persona fallecida es soltera sin descendientes pero tiene hermanos vivos y otros fallecidos. 09 de mayo de 2019 a las 17:53Servicios jurídicos Bankia

Hola Jose,

en el caso que comentas deberías ver si se ha otorgado un testamento, en caso de que no, hacer una declaración de herederos a los efectos de verificar quienes tendrían derechos hereditarios. Esperamos haberte ayudado.

14 de diciembre de 2018 a las 20:58Alicia Hola. Mi padre murió sin dejar testamento. Estamos mi madre y yo. El no tenía padres. Entiendo que yo heredo todo lo que era suyo. Estoy divorciada, vivo de alquiler y mi madre se ha venido conmigo. Quiero arreglar la casa de mi padre, que no se si era sólo de él o de los dos, para poder ir a vivir allí con mis niños y mi madre. Mi madre no quiere. Mi idea es empezar una pequeña obra en breve, pero ella me amenaza con que el abogado me va a pedir las llaves. Puedo arreglar la casa e irme a vivir a ella? Puede mi madre, paralizarme la obra? Les aradecería me dieran algún consejo. Estoy desesperada, agobiada con el gasto de alquiler, y tirando por tres niños pequeños. Un saludo 19 de diciembre de 2018 a las 11:52Bankia

Hola Alicia,

te facilitamos el teléfono de atención al heredero 916024659/916024656 que le asesorarán respecto a las gestiones a realizar sobre los productos bancarios del fallecido.

Respecto a las otras consultas desconocemos la información, deberá solicitar asesoramiento legal.

26 de noviembre de 2018 a las 21:45Carmen 4 herederos, una vez que se ha entregado toda la documentacion, testamento, escritura de aceptacion de la herencia, pago del impuesto de sucesiones….TODO, hemos ido los 4 a que se reconozca la firma y todo los tramites que nos han solicitado, porque dilatan tanto el desbloqueo de la cuenta para poder recoger el dinero. No me diga que acuda a la sucursal pq no nos dicen nada, claro que supongo q al ser un capital considerable cuanto mas tarden mas intereses ganan. ¿Cuanto suelen tardar en resolverlo pues llevamos esperando mas de un mes? 11 de diciembre de 2018 a las 17:26Bankia

Hola Carmen,

no hay un plazo determinado para resolver este tipo de trámites. Se puede poner en contacto con nuestro teléfono de atención al heredero en los teléfonos 916024659/6 y le confirmarán en qué estado está y si falta algún tipo de documentación.

Esperamos haberte ayudado.

27 de julio de 2018 a las 20:21Maria Dar las gracias por la rápida contestación y por atender a mis dudas. 27 de julio de 2018 a las 10:51Maria Falleció mi madre y mi padre no quiere hacer lectura del testamento. Somos cuatro hermanos y dice que no hace falta leer testamento, que él es el usufructo y que todo es de él. ¿Es esto legal? ¿Dónde debemos acudir? 27 de julio de 2018 a las 13:28Bankia

Hola, María.

Si existe testamento será necesario atender a lo que se indique en el mismo. Para averiguar si se otorgó testamento y cuál es el último vigente, se debe solicitar el Certificado de Actos de Última Voluntad. Este certificado se podrá solicitar, por ejemplo, por vía electrónica al Ministerio de Justicia, completando el formulario al que se accede desde la página del Ministerio. De existir, en el certificado se reseñará cuál es el último testamento otorgado así como los datos de la notaria para poder solicitar una copia.

21 de mayo de 2018 a las 17:39Francisco Buenas tardes. Falleció mi tío, con testamento. El notarionos hizo la declaración de herederos. Aceptamos la herencia, se pagaron todos los impuestos, cada uno los suyos. Hacienda, el catastro… ya nos ha comunicado que ya está de baja mi tío, por lo que supongo que está todo bien. En cambio, Bankia todavía no nos da respuesta de lo que pasa con un dinero que dispuso el difunto para sus sobrinos. ¿Qué tiempo tardará su asesoría jurídica? Toda la documentación se entregó a mediados del mes de abril. Nos hemos que hacer clientes de Bankia. Hemos abierto una cuenta de herederos. ¿Me pueden asesorar? Gracias. 22 de mayo de 2018 a las 11:02Bankia

Hola, Francisco.

Para solucionar este tipo de cuestiones es aconsejable acudir a la oficina tramitadora de la testamentaría para conocer en qué punto concreto se encuentra su situación.

15 de marzo de 2018 a las 11:17Fernando Tengo hijos. ¿Que opináis de dejar todos mis bienes en usufructo a mi esposa, madre de mis hijos, y que mis hijos los hereden a su fallecimiento? 15 de marzo de 2018 a las 18:53Bankia

Hola, Fernando.

Lo que plantea es una alternativa muy habitual en los casos de herencias y es perfectamente posible. Lo único que tiene que tener en cuenta es que el valor de la nuda propiedad de la herencia cubra dos tercios del valor de la herencia (el tercio de legítima y el tercio de mejora) que deben recibir los herederos forzosos.

El Código Civil exige que, de los tres tercios de la herencia, dos sean para los herederos forzosos y el tercero es de libre disposición, por lo que la parte que recibirían sus hijos (nuda propiedad) deberá cubrir los dos tercios indicados anteriormente.

En el caso del usufructo vitalicio, que sería el que plantea, la normativa establece que se determina como el 70% del valor total de los bienes cuando el usufructo tenga menos de 20 años de edad, disminuyendo un 1% a medida que aumenta la edad, con el límite mínimo del 10%.

Es decir, que el valor del usufructo será igual a 89 menos la edad del usufructo. Por ejemplo, si la edad del usufructuario es 70 años, el valor del usufructo será 89-70=19%.

En conclusión, la alternativa que plantea sería posible, siempre y cuando su esposa tenga una edad superior a 56 años (89-56=33%).

08 de marzo de 2018 a las 11:33Antonio 3 hermanos (A B C). Padres fallecidos. Vivienda 100% del padre. Testamento: Se deja la vivienda como legado a A con la obligación de éste a abonar a cada uno de los otros 2 (B y C) la tercera parte del valor de la vivienda. ¿Alguien me podría decir si a A le corresponden 2 tercios y a B y C 1 tercio a repartir o si por el contrario tocan a 1 tercio cada uno (es decir, a partes iguales)? Gracias y un saludo. 24 de abril de 2018 a las 12:30Bankia

Hola, Antonio.

Para responder a tu pregunta sería necesario ver el literal del testamento para saber cómo está redactado. Desde el punto de vista legal, es obligatorio que los hijos reciban (entre todos ellos) un tercio de la herencia, por lo que entregando a A la vivienda y abonando éste a sus dos hermanos un tercio (a compartir) se estaría cumpliendo la legítima obligatoria, aunque el pago de un tercio a cada hermano también sería correcto. No obstante, sin leer el documento desconocemos la intención del padre respecto al reparto.

22 de febrero de 2018 a las 16:25ximo Coincido con los compañeros, explicación escueta y concisa, pero echo de menos la referencia al Registro de Últimas Voluntades. 14 de marzo de 2018 a las 11:02Bankia

Muchas gracias por el comentario, Ximo.

Tendremos en cuenta la sugerencia para próximas entradas en el Blog.

22 de febrero de 2018 a las 09:48Alejandro Yo tengo entendido que existe un Registro Central de últimas voluntades, donde acudir para solicitar el último testamento. Hay miles de Notarías en España y una persona puede testar en varias, por lo que resultaría complicado localizar la última. 22 de febrero de 2018 a las 08:45cristina algara martinez Está muy bien explicado para personas legas en la materia. Si cabe, habría explicado el certificado de últimas voluntades, que sirve tanto para saber si el fallecido ha muerto sin testamento o cual de los testamentos es el último y por tanto el válido.

Lo normal, ante el fallecimiento de los padres, es que los hijos hereden el patrimonio; ahora bien, ante esta situación debemos diferenciar si existe testamento o si no existe. Si tienes dudas sobre cómo gestionar una herencia puedes leer nuestros post al respecto o contactar con un abogado que te ayude en todo el proceso de la herencia.

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Herencia con testamento

Si nos encontrarnos con testamento no debería de haber problemas de herencia entre hermanos, puesto que en el reparto estaremos a lo que diga el testamento, y siempre sabiendo que al menos el hermano más perjudicado recibirá como mínimo la “legítima”.

Pero, ¿qué significa la legítima para los hijos del fallecido?, pues, representa las dos terceras partes de la herencia, teniendo en cuenta que al menos la mitad de esa parte de la herencia, es decir, de esas dos terceras partes, deberá repartirse a partes iguales entre cada uno de los hijos.

Además, esa legítima es inamovible, no hay posibilidad de cambiarla.

¿Qué significa desheredar a alguien?

Ahora bien, supongamos que unos padres no desean dejar ningún bien a un hijo, ni tan siquiera la legítima, por lo que deberán desheredarle.

Y nos encontraremos, con dos tipos de causas para desheredar a un hijo:

  • Porque no tenga capacidad suficiente para poder llegar a suceder, al ser considerado indigno. En este caso estaríamos ante situaciones en las que se ha actuado por parte del hijo de forma desleal contra sus padres, como por ejemplo cometer un delito contra ellos.
  • Porque incurra en una causa de desheredamiento. Un ejemplo, de esta situación la encontramos cuando los padres necesitan ayuda de los hijos para recibir alimentos, y estos se las niegan, o en los casos de maltrato.

Problemas con la herencia

Por ello, con testamento los problemas de herencia entre hermanos se reducen, otra cuestión diferente es que estén de acuerdo con ese reparto o no. El reparto de la herencia sin acuerdo tiene otro procedimiento. Pero, lo lógico, es respetar la voluntad de la persona fallecida en cuanto al reparto cuando nos encontramos ante una herencia entre hermanos cuando hay testamento.

Herencia sin testamento

Por el contrario, cuando no hay testamento los hijos del fallecido tendrán derecho a repartirse la herencia al 50%, siempre y cuando sean hermanos de padre y madre.

Pero, ahora vamos a suponer que el padre o la madre fallecidos tenían un hijo de ambos, y este tiene tres hermanos sólo por parte de padre, por lo que, el hijo de padre y madre tendrá derecho al doble de herencia que los otros tres hermanos; y esto se debe a que se sigue el vínculo carnal, por lo que ese hijo común tiene derecho al 50% de la herencia, y el otro 50% debe repartirse entre los tres hijos restantes.

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Heredar una vivienda

Una vez aclaradas qué situaciones se plantean si existe o no testamento, los herederos se encontrarán ante una nueva decisión, qué hacer ante la herencia de una casa entre hermanos.

Lo común es que unos quieran venderla y otros conservarla, y mientras tanto se deciden los gastos de la casa serán de cargo y cuenta de estos herederos. Tengamos en cuenta que los gastos mínimos que hay que asumir en una vivienda cerrada, son los gastos de comunidad, seguro, agua, luz, impuesto de bienes inmuebles, y esperemos que no haya derramas por obras en la comunidad.

Pero, ¿qué ocurre si no hay manera de resolver esta situación de la herencia de una casa entre hermanos; pues que, con seguridad, acabarán en un procedimiento judicial que ya explicamos en el post “trámites de una herencia sin testamento”.

Impuestos en una herencia

Otra cuestión, no grata para los herederos es el pago de impuestos en la herencia entre hermanos, y aquí debemos distinguir nuevamente entre dos situaciones:

  • Si hay testamento. No olvidemos aceptar la herencia a beneficio de inventario, puesto que en el caso de que existan deudas y no se acepte a beneficio de inventario, los herederos abonarán las deudas de sus progenitores tanto con esos bienes como con los suyos propios si son necesarios para el pago de la deuda. En cambio, si se acepta a beneficio de inventario únicamente responderán con lo heredado, dejando libre su patrimonio.

  • Si no hay testamento, los herederos deberán acudir previamente a un notario, con el fin de llevar a cabo la “Declaración de Herederos”, de lo que también hablamos en el post “trámites de una herencia sin testamento”.

Una vez, aceptado el testamento o realizada la declaración de herederos, deben abonar el impuesto de sucesiones en el plazo de seis meses desde el fallecimiento, teniendo en cuenta que se puede solicitar una prórroga que lleva aparejada el pago de intereses de demora, que para este año 2016 está fijado en el 3,75% anual.

Calcular el impuesto de sucesiones

Para calcular el impuesto de sucesiones debemos tener en cuenta varias consideraciones:

  • Tendremos en cuenta el valor de los inmuebles y de los saldos existentes en las cuentas bancarias.
  • El porcentaje de pago dependerá de la comunidad autónoma.
  • Habrá que ver las bonificaciones y/o exenciones existentes en cada comunidad autónoma.

Una vez que se ha abonado el impuesto de sucesiones, ya se puede abonar lo que denominamos “plusvalía”, que es realmente el Impuesto sobre el Incremento del Valor de Terrenos de Naturaleza Urbana, que debe tramitarse en el ayuntamiento de la ciudad en la que se encuentre radicado el bien inmueble. Además si se venden los inmuebles tendrán que pagarse los impuestos de venta de la casa.

Con ello, se podrá llevar la documentación al registro de la propiedad correspondiente, en el que también habrá que pagar para que quede registrado el bien a nombre de los nuevos propietarios. Si bien es cierto que no es un impuesto, pero si es un gasto a tener en cuenta. Es necesario para cambiar la titularidad catastral.

Ahora bien, cabe recordar que ha sido frecuente en esta época de crisis que los herederos renuncien a la herencia, puesto que una vez que conocen su contenido y alcance consideran que no les compensa recibirla si la ponen en comparación con el coste que les supone recibirla.

Esto es lo que se denomina repudiar la herencia, y llegado el caso es total no puede ser parcial, es decir, los herederos no pueden aceptar unos bienes y otros rechazarlos.

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El fallecimiento de una persona, supone un evidente impacto emocional para sus familiares y allegados. Pero, además, tiene innegables consecuencias jurídicas, pues determina el momento desde el que se transmiten sus derechos de sucesión.

De este modo, tal y como dispone nuestro Código civil, la herencia de una persona comprende todos sus bienes, derechos y obligaciones, que no se extingan por su muerte.

Si bien la temática sucesoria es amplísima, en el presente artículo nos centraremos en cómo se distribuyen esos bienes, derechos y obligaciones del causante. Es decir, analizaremos el reparto de la herencia. Lo hacemos centrándonos en el caso más frecuente. Aquel en el que, fallecido uno de los esposos, le sobreviven el otro cónyuge (normalmente la mujer) y los hijos.

Índice de contenidos

1. El reparto de la herencia: la aceptación

Como acabamos de indicar, la herencia está constituida por todos los bienes y relaciones patrimoniales de la persona fallecida.

Para poder hablar de reparto de una herencia, es necesario que ésta haya sido aceptada

Ahora bien, la herencia puede encontrarse en diferentes situaciones:

  • Presunta o futura, cuando aun no ha fallecido el causante.
  • Abierta, en el momento del fallecimiento.
  • Deferida, lo que ocurre cuando se ha ofrecido en abstracto a los posibles herederos.
  • Yacente, cuando, habiéndose hecho el llamamiento a los presuntos herederos, aún no ha sido aceptada.
  • Aceptada, que tiene lugar cuando el heredero o herederos han manifestado su voluntad de hacerla suya, acto que es enteramente voluntario y libre.

Para poder hablar de reparto de una herencia, es necesario que ésta haya sido aceptada. La aceptación puede hacerse de dos maneras: 1) pura y simplemente y 2) a beneficio de inventario.

  • La aceptación pura y simple es la más habitual, aunque conlleva para los herederos responder ilimitadamente de las obligaciones del difunto, incluso con su propio patrimonio.
  • A diferencia de lo que ocurre con la que se acepta a beneficio de inventario. En este caso, el heredero no queda obligado a pagar las deudas de la herencia, sino hasta donde alcancen los bienes de la misma.

Una vez centrada la cuestión, vamos a explicarte cómo se reparte una herencia que ha sido aceptada, de manera pura y simple, por el cónyuge supérstite y los hijos del matrimonio.

2. Qué parte le corresponde a la viuda y a los hijos

La cuestión del reparto de la herencia es, sin duda, la más problemática en esta materia. Ello es debido a las discrepancias que ocasionalmente surgen en relación con la valoración de los bienes o con las adjudicaciones efectuadas a cada heredero.

No obstante, las dificultades tienden a ser menores cuando el causante ha otorgado testamento. De este modo, nos podemos encontrar ante dos posibles escenarios:

  • El reparto de la herencia con testamento.
  • El reparto de la herencia sin testamento.

Reparto de herencia con testamento

Se llama testamento al acto por el que una persona dispone, para después de su fallecimiento, de sus bienes.

Ahora bien, el testador no puede disponer de todos sus bienes cuando tuviera herederos forzosos. Pero, ¿quiénes son los herederos forzosos? Según el Código civil, lo son:

  • Los hijos y descendientes respecto de sus padres y ascendientes.
  • A falta de los anteriores, los padres y ascendientes respecto de sus hijos y descendientes.
  • El viudo o viuda.

Existiendo herederos forzosos, el testador no puede disponer de la llamada «legítima», que no es más que una porción de sus bienes. En el caso analizado, nos encontramos con que concurren hijos y cónyuge, por lo que el testamento ha respetar la legítima de estos herederos forzosos:

  • Por lo que respecta a los hijos, constituye su legítima las dos terceras partes del haber hereditario, pudiendo el testador disponer, libremente, de la otra tercera parte (el tercio de libre disposición).

Ahora bien, el testador puede disponer de una parte de las dos que forman la legítima para aplicarla a mejorar a los hijos (a uno o a varios de ellos). De este modo, aunque la legítima de los hijos la constituyan las dos terceras partes de la herencia, hay que distinguir entre:

  • El tercio de legítima estricta: corresponde a todos los hijos por partes iguales.
  • El tercio de mejora: se atribuye por el testador entre sus hijos en la forma que tenga por conveniente. Cuando no utiliza dicha facultad, se distribuye por partes iguales.

Existiendo herederos forzosos, el testador no puede disponer de la llamada «legítima»,

  • Por lo que respecta a la viuda, al concurrir con sus hijos en la herencia, tendrá derecho al usufructo del tercio destinado a mejora. Asimismo, y sin computársele en su haber, recibe el ajuar doméstico de la vivienda habitual común y, si hubieran estado casados en gananciales, el derecho de uso o habitación de la vivienda de los esposos.

Además, en la sucesión testada, el testador podrá nombrar uno o más albaceas, que son los encargadados de hacer cumplir la voluntad del causante expresada en el testamento. Ahora bien, si no existe albacea – o éste no ha aceptado el cargo – corresponde a los herederos la ejecución de la voluntad del testador.

El reparto de la herencia sin testamento

Ahora bien, si el cónyuge fallecido no ha hecho testamento, ¿cómo se reparte la herencia entre la viuda y los hijos comunes?

Para dar respuesta a esta cuestión, debemos acudir, nuevamente, al Código Civil. De este modo, la sucesión intestada corresponde primeramente a la línea recta descendente, esto es, a los hijos (cuando los haya). Concurriendo varios, la herencia se dividirá en tantas partes iguales como hijos haya tenido el causante.

Por su parte, la viuda sigue manteniendo el derecho al usufructo del tercio destinado a mejora, por concurrir en la herencia con los hijos.

Ahora bien, si concurriera con otros parientes del finado, tendría derecho al usufructo de la mitad de la herencia; y si no existen ascendientes ni descendientes, sucede en pleno dominio en todos los bienes del cónyuge fallecido. Igualmente, recibe el ajuar doméstico de la vivienda habitual de los esposos y, si hubieran estado casados en gananciales, el derecho de uso o habitación de dicho inmueble.

3. La partición de la herencia: clases

Con la partición de la herencia finaliza el procedimiento iniciado con la muerte del esposo, y se incorporan al patrimonio de los herederos los bienes, derechos y obligaciones del causante.

Existen varias formas de llevarse a cabo la partición:

  • A) Practicada por el testador: Cuando el causante hubiera hecho la partición de la herencia en el testamento, habrá que estar a lo acordado por él, siempre que se respeten las legítimas de los herederos forzosos (en este caso, la de los hijos y la viuda).
  • B) Practicada por el contador – partidor. El contador partidor es la persona a la que el testador encarga la realización de la partición de su herencia, previa interpretación del testamento.
  • C) Practicada por los herederos. Cuando el testador no hubiera realizado la partición, ni encomendado al contador – partidor esta facultad, podrán los herederos distribuir la herencia de la manera que tengan por conveniente. En todo caso, cuando concurre la practicada por el contador – partidor y por los herederos, tiene preferencia ésta última.
  • D) La partición judicial. Cuando los herederos no se entendieran sobre el modo de hacer la partición, cualquiera de ellos podrá acudir al llamado procedimiento de división judicial de la herencia. En todo caso, esta partición tiene carácter subsidiario, pues solo tiene lugar en defecto de partición practicada por los herederos o por contador – partidor.

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Las personas heredan en el siguiente orden:

  1. Descendientes: hijos, hijas, nietos, nietas, bisnietos, bisnietas, etc.
  2. Ascendientes: padres, madres, abuelos, abuelas, bisabuelos, bisabuelas, etc.
  3. Cónyuge sobreviviente: viudo o viuda.
  4. Colaterales: hermanos, hermanas, sobrinos o sobrinas.
  5. Colaterales ordinarios: demás parentela, como por ejemplo primos o primas, hasta el sexto grado.
  6. Estado Libre Asociado de Puerto Rico

Cuando surge una sucesión intestada el orden es excluyente, es decir, si existen descendientes éstos serán los herederos de la totalidad de los bienes, excluyendo a los ascendientes si hay. Sólo si no hubiese descendientes es que se recurre a los ascendientes, y así sucesivamente. De no existir ningún heredero en el orden anterior, la herencia pasa como última opción al Estado Libre Asociado de Puerto Rico.

Sólo si no hay descendientes heredan las personas ascendientes, y así sucesivamente. Si no existe ninguna persona en el orden anterior, la herencia pasa como última opción al Estado Libre Asociado de Puerto Rico.

¿Qué es «la legítima»?

Es la parte de la herencia que le toca a las personas que son herederas forzosas. Si no se incluye a estas personas en el testamento, la institución de herederos es nula, no es válida.

Cuando no hay descendientes (hijos, hijas, nietos o nietas) pero sí existen ascendientes (padres, abuelos, etc.) la legítima será de la mitad de la herencia (1/2) para cada uno de las personas ascendientes. Es decir, la persona que otorga testamento tendrá que dejar la mitad de la herencia a sus ascendientes (padre, madre, abuelo, abuela, bisabuelo o bisabuela) y puede hacer lo que quiera con la otra mitad.

Cuando la persona que fallece dejó descendientes (hijos o hijas), la parte de la herencia que les toca forzosamente será de una tercera parte (1/3). A este tercio se le llama la estricta, porque de manera estricta le toca a las personas descendientes.

El tercio de mejora

Se le llama así a una de las tres partes de la herencia que el testador puede dejarle a quien desee siempre que sea un descendiente. Con esta tercera parte puede mejorar a alguno o varios de sus herederos forzosos, o dejárselo a algún otro descendiente que no sea heredero forzoso. Por ejemplo, si el testador o testadora tiene hijos que serían sus herederos forzosos, puede dejarle la mejora a:

  1. Esos herederos forzosos.
  2. O sólo a alguno de ellos.
  3. O a algún nieto o bisnieto que no es heredero forzoso, pero siempre debe ser descendiente.

El tercio de libre disposición

La persona testadora puede disponer de una tercera parte de la herencia como quiera. No está obligado a dejárselo a nadie y puede ahí incluir a cualquier otra persona que quiera, forme parte de las personas que son herederas forzosas o no como amistades, familiares adicionales, esposo o esposa, a cualquier organización o entidad, etc.

¿Cómo se divide una herencia?

La herencia comprende todos los bienes, derechos y obligaciones de una persona, que no se extingan por su muerte. Es decir, cuando fallece una persona, sus bienes, y si las tiene, sus deudas, pasan a los herederos o legatarios que señale su último testamento o, en defecto de éste, la ley. En este sentido, el Derecho Común, artículo 667 del Código Civil señala que se llama testamento al “acto por el cual una persona dispone para después de su muerte de todos sus bienes o de parte de ellos”, sin perjuicio de las particularidades de cada uno de los derechos forales.

Sin embargo, al fallecimiento de una persona pueden ocurrir dos cosas:

1. Que haya testamento: sucesión o herencia testamentaria

En este caso, los bienes, derechos y obligaciones se trasmitirán del modo en que el fallecido hubiese dispuesto en el testamento, siempre respetando la legítima, que es la porción de bienes de que el testador no puede disponer por haberla reservado la ley a los herederos forzosos que, según el artículo 807 del Código Civil, son:

  1. Los hijos y descendientes respecto de sus padres y ascendientes.
  2. A falta de los anteriores, los padres y ascendientes respecto de sus hijos y descendientes.
  3. El viudo o la viuda en la forma y medida que establece este Código.

2. Que no haya testamento: sucesión o herencia legítima.

En este caso, es la ley la que establece, con carácter general y en base a los familiares existentes, a quién van a parar los bienes, derechos y obligaciones del fallecido. No obstante, la herencia no es de obligado recibo y, por lo tanto, puede no aceptarse o aceptarse en beneficio de inventario. El tiempo para aceptarla o no es de 30 días.

Si se desconoce la existencia de testamento se debe solicitar un certificado del Registro General de Actos de Última Voluntad, donde constan todos los testamentos hechos por una persona a lo largo de su vida. Existen también iniciativas útiles en estos casos, como el Registro General de Seguros de Vida por fallecimiento donde el heredero puede consultar si el causante tenía algún contrato en vigor.

Cuando hay herederos forzosos, la herencia tiene necesariamente que dividirse en tres partes iguales:

  • El primer tercio, la legítima propiamente dicha, se reparte entre hijos y descendientes a partes iguales, teniendo en cuenta que los de grado más cercano inhabilitan para heredar a los de grado más lejano, es decir, si hay hijos, estos son los que heredan y no los nietos. Si alguno de los hijos ha fallecido, heredan sus descendientes.
  • El segundo tercio, denominado mejora, se debe repartir también entre hijos y descendientes, pero no necesariamente a partes iguales. Como su nombre indica, sirve para mejorar a uno o varios de los herederos forzosos.
  • El tercio restante será de libre disposición, con lo que el testador puede dejárselo a quien quiera, sea familiar o no.

En el caso de un matrimonio con hijos, el testamento más frecuente que se suele hacer se denomina comúnmente “del uno para el otro y a falta de los dos para los hijos”. La idea es que el viudo quede con los mayores derechos posibles y pueda seguir disfrutando de la casa o de los bienes mientras viva. Cada uno de los cónyuges ha de otorgar este testamento por separado: dos documentos individuales. Lo que hereda el cónyuge viudo no es el derecho de propiedad, sino el usufructo y disfrute de los bienes.

Cómo tramitar una herencia paso a paso y de forma sencilla

En una situación tan difícil como es el fallecimiento de un familiar, lo que menos podría apetecerte es tener que enfrentarte a un complejo procedimiento burocrático. Por eso en este artículo te explicamos de forma sencilla cuáles son los principales trámites de una herencia y cómo puedes resolverlos de la forma más fácil posible.

1. Obtención de certificados para trámites de herencia

Este primer paso es esencial si quieres saber cómo tramitar una herencia correctamente. Se trata de solicitar una serie de documentos oficiales que vas a necesitar a lo largo de todo el procedimiento. Por tanto, es muy importante que los pidas lo antes posible para poder aportarlos cuando te los requieran:

  1. Certificado de defunción. Debes solicitarlo en la sede del Registro Civil que corresponda al domicilio del fallecido, aunque también puedes hacerlo online. Este trámite es totalmente gratuito. Si quieres más información o tramitarlo telemáticamente, puedes dirigirte a la web del Ministerio.
  2. Certificado de actos de última voluntad. También puede gestionarse online o bien en las distintas oficinas de atención al público del Ministerio de Justicia. Este certificado sirve para acreditar si el fallecido había otorgado testamento y ante qué notario. Ten en cuenta que para poder realizar este trámite deben haber pasado al menos 15 días desde el fallecimiento.
  3. Certificado de contratos de seguros de cobertura de fallecimiento. El objetivo de este documento es conocer si el causante había suscrito algún seguro para caso de fallecimiento. Puede solicitarse presencialmente, por correo o a través de internet y también deben haber transcurrido 15 días desde el fallecimiento.

2. Obtención del testamento o declaración de herederos

A partir del certificado de últimas voluntades, ya sabrás si se había otorgado testamento. Si existe, deberás acudir a la notaría donde se realizó y pedir una copia autorizada. Para ello has de aportar también los otros dos certificados que mencionamos en el punto anterior.

En caso de que no hubiese testamento, debe procederse a la llamada declaración de herederos. Si eres familiar directo del fallecido, tendrás que realizar este trámite en una notaría de su lugar de residencia o fallecimiento, aportando los documentos que te indique el notario (certificado de defunción, últimas voluntades, etc.). Es necesario también acudir con dos testigos que puedan acreditar tu parentesco y que no existen otros familiares más próximos.

Si no eres familiar directo, deberás realizar este trámite en el Juzgado de Primera Instancia correspondiente.

3. Inventario

Este trámite de herencia consiste en determinar los bienes, derechos y deudas que deja el fallecido, de cara a su reparto entre los herederos. En este punto suele ser necesario pedir certificados de catastro, certificados de saldos bancarios y demás documentos acreditativos de derechos y obligaciones.

Es esencial que el inventario se lleve a cabo de la forma más rigurosa y detallada posible, para evitar olvidos o errores que puedan arrastrarse a las siguientes fases y puedan ser fuente de conflictos futuros.

4. Partición de la herencia

Se trata del reparto de los bienes, derechos y deudas, definidos en la fase de inventario, entre los distintos herederos. El reparto se plasma en el llamado “cuaderno particional”. En caso de duda o desacuerdo sobre el reparto, es recomendable que consultes a un abogado para asegurarte de que se respeten tus derechos como heredero.

5. Liquidación y pago de impuestos

El Impuesto de Sucesiones y Donaciones (ISD) debe pagarse en un plazo máximo de seis meses desde el fallecimiento, aunque puede solicitarse una prórroga (eso sí, pagando los correspondientes intereses).

Ten en cuenta que la cuantía de este impuesto puede ser muy distinta en función de la comunidad autónoma de residencia del fallecido.

Por otra parte, en el caso de herencia de bienes inmuebles, deberás liquidar también el Impuesto sobre el Incremento de Valor de Terrenos de Naturaleza Urbana (IIVTNU o “Plusvalía”) ante el ayuntamiento que corresponda según la ubicación del inmueble en cuestión.

Como ves, los trámites de herencia tienen una cierta complejidad y pueden ser bastante laboriosos. De todos modos, si sigues estos pasos de forma ordenada, conseguirás simplificar el procedimiento considerablemente. Ten especial cuidado con los plazos para el pago de impuestos para evitar recargos y, ante cualquier duda, busca asesoramiento legal y podrás evitar sorpresas desagradables.

Ha fallecido mi madre Qué trámites tengo que hacer?

por Amaya Sanz Oricain

Cuando fallece un familiar, al dolor por la pérdida de un ser querido se unen un montón de trámites y decisiones que hay que ir tomando desde el mismo momento en que se produce el final. Si bien para las personas que trabajan estos temas el asunto puede parecer algo sencillo e incluso mecánico, para las personas que han perdido a un ser querido resultan momentos muy duros por lo que requiere que sean tratados con especial sensibilidad.

Uno de esos trámites es la aceptación de la herencia de esa persona que ha fallecido. Generalmente, por la experiencia que tenemos en el despacho, abordar este tema requiere de un tiempo y un espacio en el que poder llorar a la persona que se ha ido, y recomponernos para tomar las riendas de un asunto que en ocasiones se puede convertir en un camino pedregoso lleno de dificultades. Como siempre, tener la información sobre lo que hay que hacer, nos va a facilitar el proceso.

Lo primero que tenemos que saber es si la persona fallecida otorgo o no testamento. Para esto hay que solicitar el certificado de últimas voluntades que es el documento que acredita si una persona, ha otorgado testamento y ante qué Notario. A la vez debemos solicitar el certificado del seguro de cobertura del fallecimiento, que nos da la información de si la persona fallecida tenía algún seguro de vida o de accidentes contratado.

La solicitud se presenta en la Gerencia territorial del Ministerio de Justicia, junto con el certificado literal de defunción o el DNI para los fallecimientos posteriores al 2 de abril de 2009 cuya defunción no esté inscrita en un juzgado de paz.

Probablemente si la persona fallecida otorgo testamento, lo tendrá en casa y sea fácilmente localizable. Si no es así, con la información que nos proporciona el certificado de últimas voluntades podremos acudir a la notaría donde se realizó a solicitar una copia del mismo.

Puede ser también, que nos encontremos con que la persona fallecida no otorgase testamento. En estos casos de ausencia de testamento, se abre la sucesión legal, por lo que aquellos familiares que según la ley de aplicación al fallecido, sean los herederos legales deben iniciar un procedimiento denominado declaración de herederos abintestato para poder solicitar la herencia. Este procedimiento, se puede realizar ante notario o ante el juzgado, en función de quienes sean los herederos.

Una vez que ya sabemos quiénes son los herederos bien porque exista testamento o bien por que se haya realizado una declaración de herederos abintestato debemos hacer un inventario de los bienes del fallecido y valorarlos:

  • Bienes Inmuebles:

Para conocer que bienes inmuebles tiene una persona hay que recopilar las escrituras de propiedad. Es aconsejable solicitar una nota simple informativa de cada finca al Registro de Propiedad correspondiente, para conocer los titulares del bien y el porcentaje de participación en el mismo y si la finca posee alguna carga.

Puede ser que las fincas no se encuentre registradas, en cuyo caso conviene acudir al catastro a obtener la información.

Recopilada la información sobre los bienes inmuebles hay que proceder a su valoración.

  • Dinero

Es necesario localizar toda la información relativa al dinero que tenía la persona fallecida, bien en metálico, cuentas y/o productos bancarios y valores. Para esto hay que solicitar en cada entidad bancaria donde el fallecido tuviese alguna cuenta y el certificado de posiciones.

  • Vehículos

Si la persona fallecida tuviese vehículos se incluirá dentro del inventario de bienes, y habrá que proceder a su valoración.

  • Pasivo

Habrá que recopilar toda la información relativa a deudas que el fallecido pudiese tener ya que los herederos no solo reciben derechos sino también las obligaciones adquiridas en vida del fallecido, así como la factura relativa a los gastos de entierro y funeral.

Con toda esta información y documentación se debe acudir a un notario para proceder a la firma de la escritura de Aceptación o Renuncia de la Herencia.

Posteriormente con la escritura de aceptación de Herencia hay que proceder a la liquidación del impuesto de Sucesiones. Este impuesto se debe liquidar en la Comunidad Autónoma donde la persona fallecida tuviese su residencia habitual en el momento del fallecimiento.

El pago de plusvalías es otro trámite que se debe de realizar. Si los herederos eran ascendientes, descendientes o cónyuge en Navarra no se paga plusvalía.

Realizados estos trámites hay que acudir a los diferentes Registros de la Propiedad a proceder a la inscripción de la aceptación de herencia.

Igualmente habrá que acudir a las entidades bancarias, presentando toda la documentación necesaria para que los herederos puedan retirar el dinero de las diferentes cuentas y productos bancarios.

Si se heredó algún vehículo habrá que proceder al cambio de titularidad del mismo en la Dirección General de Tráfico.

En todo este camino, pueden surgir muchas espinas. Que existan más deudas que bienes, que algún hermano este desheredado, legados, cláusulas condicionales, usufructos, diferencias de interpretación del testamento entre los herederos, etc. que mal gestionadas pueden ser el origen de futuros conflictos.

La declaración de herederos: ¿qué es y cómo debe hacerse?

Para cursar una declaración de herederos, los interesados deben presentarse ante un notario competente para ello. Para ostentar dicha competencia, ha de ser el notario de alguno de los siguientes lugares:

  • Del último domicilio o de la residencia habitual del difunto.
  • De donde estuviere la mayor parte de la herencia.
  • Del lugar de fallecimiento.
  • De un distrito colindante a los anteriores.

Se inicia con un requerimiento al notario competente por parte de alguna persona con interés legítimo. Dicho notario dará cuenta de ese interés legítimo al comprobar que la persona es heredera en alguno de los niveles arriba mencionados.

El acta notarial, que incluirá nombres y direcciones de las personas consideradas con derecho a heredar, será firmada ante notario por la persona interesada. A petición de este último, un defensor judicial velará por los intereses de los herederos con discapacidad judicial o por los intereses de los menores de edad.

El siguiente paso será aportar la prueba documental que demuestre los hechos en los que se funda su instancia:

  • DNI del fallecido o en su defecto certificado de empadronamiento.
  • Certificado original de defunción.
  • Certificación del Registro General de Actos de Última Voluntad. Se trata del registro administrativo donde se listan todos los testamentos hechos por una persona durante su vida.
  • Certificados de nacimiento de todos los herederos.
  • Certificados de defunción de los llamados a la herencia que han fallecido con anterioridad al difunto y los de grado más próximo.
  • Libros de familia o certificados expedidos por el Registro Civil que acrediten la relación de parentesco con el fallecido de las personas que reclaman tener algún derecho sobre la herencia.

La prueba testifical vendrá dada por dos testigos, los cuales deberán ser propuestos por el solicitante al no tener éstos ningún interés directo en la herencia.

El notario ha de procurar audiencia a los interesados, comprobando sus identidades. En caso de encontrar dificultades podrá solicitar la ayuda de cualquier autoridad u organismo. Otro aspecto importante, y que no puede faltar, consiste en dar, por parte del notario, la publicidad adecuada al expediente publicando, para ello, que está en trámite en el BOE y en los tablones de anuncios de los Ayuntamientos donde estuviese el último domicilio el causante, el lugar en el que falleció y donde se encuentre la mayor parte de sus inmuebles.

Durante un mes desde dicha publicación, los interesados podrán ejercer su derecho de oposición. Pasado ese plazo, el notario procederá a la finalización del expediente, determinando las personas que ostentan derecho a heredar, señalando su identidad y el resto de derechos que por ley les corresponden.

El notario hará constar en acta todos todas aquellas personas que no han podido ser localizadas o que no han podido acreditar su derecho y que, en consecuencia, podrán ejercitar su pretensión ante los tribunales de justicia por el procedimiento correspondiente.

Si transcurridos dos meses desde la convocatoria a los interesados ninguno hubiese aparecido, la herencia se declarará vacante y se iniciará el proceso para, mediante vía administrativa, declarar heredero al Estado o la Comunidad Autónoma.

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