Herencia o donacion

Contenidos

Derecho de sucesiones y herencias.

En cuanto al proceso de inventario, liquidación y adjudicación de los bienes que constituyen la herencia, respecto de los herederos de la misma, podemos encontrarnos ante dos situaciones:

  • Realización de las operaciones sucesorias ante Notario.
  • Realización de las operaciones sucesorias ante el Juzgado competente.

La diferencia entre una y otra situación vendrá marcada, entre otras, por las siguientes circunstancias:

  • Existencia o no de testamento otorgado por la persona fallecida, existencia o no de herederos legítimos (hijos descendientes o en su defecto padres del fallecido) o no legítimos.
  • Existencia o no de acuerdo entre los herederos en cuanto a los bienes que integran la herencia, su valoración y otras circunstancias de los mismos.

En todos los casos, el papel del abogado experto en herencias es primordial para el buen desarrollo de la misma; tanto a efectos de respetar plazos, conocer a qué atenerse según la normativa legal vigente sobre herencias, así como en lo relativo a temás fiscales (impuestos sobre los bienes y derechos de la herencia).

En los casos de herencias en las que exista testamento válidamente otorgado y conforme a la legalidad vigente, los bienes se repartiran según lo dispuesto en éste. En caso de no existir testamento, la herencia se considera intestada y el reparto conlleva otro procedimiento.

La herencia se puede ADQUIRIR por los herederos, bien por las disposiciones del testamento del testador; bien por la sucesión intestada, que procederá en los siguientes supuestos:

  • Cuando no existe testamento.
  • Cuando el testamento existente es declarado nulo.
  • Cuando el testamento existente pierde su validez.
  • Cuando el testamento existente no contiene a todos los herederos.
  • Cuando el heredero es incapaz de suceder

En los tiempos que corren hay cada vez más personas que se decantan por la donación en vida en lugar de por el tradicional testamento y la correspondiente herencia, en parte debido a las condiciones económicas más frágiles y precarias que afrontan las generaciones más jóvenes. Para saber qué es mejor, la herencia o la donación en vida, es preciso atender principalmente a los impuestos que se deben pagar en cada una de las modalidades.

10.000 euros para cada millennial: la solución de UK para redistribuir la riqueza

Cabe destacar que en la herencia es preciso que la persona que realiza el testamento fallezca para que los destinatarios perciban la transmisión patrimonial, mientras que en el caso de la donación en vida -de una propiedad, dinero o acciones-, como su propio nombre indica, puede realizarse en cualquier momento deseado siempre y cuando se cumplan las pertinentes condiciones. Repasamos los factores a los que hay que atender, qué opción es más gravosa y las circunstancias en las que debes decantarte por una u otra opción.

Impuestos a pagar para la herencia y la donación en vida

Desde el Consejo General de Economistas Asesores Fiscales (REAF-REGAF) señalan los tres siguientes impuestos:

  • Impuesto de Sucesiones y Donaciones: Tanto si se produce una herencia (transmisión ‘mortis causa’) como una donación (‘inter vivos’), el sujeto pasivo, o lo que es lo mismo, la persona que pagar el impuesto es aquella que adquiere, hereda o recibe mediante donación una vivienda. La regulación del tributo está cedida a las Comunidades Autónomas y la legislación al respecto es muy dispar según la zona, dependiendo del valor del inmueble, el grado de parentesco y el destino del bien. De todos modos, existen dos impuestos fijos aunque su fiscalidad es variable. Para las herencias, hay una ley estatal que fija una reducción del 95% para cónyuges y descendientes en el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, siempre y cuando sea la transmisión de la vivienda habitual y hasta un importe de 122.606 euros. Y en el caso de las donaciones, la fiscalidad depende también de las Comunidades Autónomas, pudiendo variar el gravamen ¡hasta en 1.000 veces! Por ejemplo, si recibes 800.000 euros deberás pagar 200.000 en Andalucía y tan solo 200 en Canarias.
  • Impuesto de Plusvalías: Se trata del Impuesto sobre el Incremento de Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana, un tributo directo que grava el incremento de valor que experimenten los terrenos urbanos y que suele constituir la principal carga tributaria cuando son inmuebles de antigüedad alta. Deben asumir su pago o los herederos o los receptores de la donación
  • IRPF: En lo tocante al Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, las herencias están exentas de tributación, pero en el caso de las donaciones en vida, las personas que la realizan deben declararlo en su Declaración de la Renta, a excepción de que se trata de la vivienda habitual y la persona tenga más de 65 años. El impuesto por la transmisión patrimonial hay que calcularlo según la diferencia que existe entre el valor de adquisición del bien inmueble y su valor en el momento que se transmite. Si ésta es positiva -algo frecuente-, se aplica un impuesto por tramos que en total puede rondar el 21%, provocando que en muchos casos se opte por la herencia.

Diferencias entre la herencia y la donación en vida

No existe una respuesta universal ni consenso claro al respecto de si es mejor la herencia o la donación en vida, aunque la mayor parte de los expertos recomiendan la primera opción, puesto que el testamento es por norma general menos gravoso tanto para hijos como para padres. Eso sí, depende totalmente del lugar donde se reside y de las bonificaciones de dicha comunidad.

Las ventajas de la donación es que constituye una transmisión tanto escalable como reversible. Puede hacerse de forma parcial, por ejemplo, cediendo la titularidad de la vivienda pero reservando el usufructo en vida, algo recomendable para mayores de 65 años que donan la vivienda habitual asegurando la herencia de sus hijos, pero sin tener que abonar el aumento patrimonial en el IRPF. Los hijos, eso sí, deberán abonar los pagos impositivos correspondientes.

¿En qué países pagarás más impuestos al heredar una empresa?

Cabe destacar que las herencias deben abonarse donde reside el transmisor de la misma, mientras que las donaciones en vidas tributan donde se encuentre el bien inmueble. De este modo, la donación es más apropiada si los bienes se encuentran allí donde haya una fiscalidad más favorable.

Por otro lado, la donación es reversible si se plasma en el documento, lo que permite que esté sujeta a condiciones determinadas para que los receptores tengan la titularidad en vida del donante. También es posible modificar la donación en favor de otra persona.

Por otra parte, cabe destacar que según recoge el Código Civil existe el supuesto de revocabilidad de la donación en caso de ingratitud, si el donatario comete delito alguno contra la persona, el honor o los bienes del donante, si el donatario imputa al donante algún delito que diera lugar a procedimientos iniciados de oficio o si se le deniega de forma indebida alimentos al donante.

¿Dónde está la vivienda y la residencia del donante?

La ubicación es fundamental:

  • En las herencias, el impuesto de sucesiones se liquida en la Comunidad Autónoma en la que residía la persona fallecida, es decir, donde residiese el mayor tiempo de los últimos cinco años anteriores al momento del fallecimiento, independientemente del lugar dónde vivan los herederos o de la ubicación del inmueble.
  • En las donaciones en vida, lo que vale es la ubicación del inmueble, ya que tributará en dicha Comunidad Autónoma. Según las bonificaciones y beneficios fiscales en cada lugar, se podrá concebir una opción u otra.

Reducción según la edad y parentesco de los herederos o receptores de la donación

La edad de los herederos y el grado de parentesco es relevante para tomar esta decisión, ya que las transmisiones son muy caras si el parentesco es distante. A nivel estatal la legislación vidente recoge cuatro grupos de parentesco diferentes con sus pertinentes reducciones:

  • Grupo I: Descendientes y adoptados menores de veintiún años. Estos pueden deducirse de la cuota resultante la cantidad de 15.956,87 euros, más otros 3.990,75 euros por cada año que al descendiente o adoptado le resten hasta cumplir los 21 años, con el límite máximo de 40.946,96 euros.
  • Grupo II: Descendientes y adoptados de veintiuno o más años, cónyuges, ascendientes y adoptantes. La reducción está fijada en 15.956,87 euros.
  • Grupo III: Colaterales de segundo y tercer grado, ascendientes y descendientes por afinidad. La reducción será de 7.993,46 euros.
  • Grupo IV: Colaterales de cuarto grado, grados más distantes y extraños. En estos casos no se puede aplicar ningún tipo de deducción.

De forma aficional, las personas con minusvalía física, psíquica o sensorial tienen derecho a una reducción de 47.858,59 euros, independiente de la que pudiera corresponder en función del grado de parentesco con el causante. Por otro lado, es preciso consultar las bonificaciones establecidas por cada una de las Comunidades Autónomas.

Por el momento, la herencia sigue ganando por goleada en nuestro país. Según el Instituto Nacional de Estadística en marzo de este año se transmitieron por herencia 13.448 pisos y únicamente se traspasaron mediante la fórmula de la donación en vida 1.424 inmuebles.

Si bien el Impuesto a la Herencia y Donaciones no es un impuesto cuyo aporte al fisco sea relevante en relación a otros instrumentos, su recaudación se concentra en las familias de alto patrimonio, lo que lo convierte en una herramienta esencial para corregir la desigualdad en los países.

El proyecto de reforma tributaria contiene varias modificaciones que han estado fuera del debate público, pero no por ello son menos importantes. Particular atención se debe tener a los cambios propuestos a la ley de Herencias y Donaciones (ley 16.271), en especial lo referido al artículo primero de este cuerpo legal. El impuesto a la herencia y las donaciones tiene una tasa progresiva (a mayor masa hereditaria mayor es la tasa del impuesto), que va desde un 1% a un 25%, y considera una exención a los herederos directos (cónyuge e hijos) de 600 UTM. Es decir, los herederos directos pagan este impuesto solo en la medida que el monto que reciban por herencia supere los $ 29.011.800.

Si bien el Impuesto a la Herencia y Donaciones no es un impuesto cuyo aporte al fisco sea relevante en relación a otros instrumentos, su recaudación se concentra en las familias de alto patrimonio, lo que lo convierte en una herramienta esencial para corregir la desigualdad en los países. Esto resulta más importante cuando se evidencia que la desigualdad de riquezas es más alta que la desigualdad de ingresos, brecha que ha ido en aumento en las últimas décadas. Es justamente este hecho el que motiva el reciente reporte de la OCDE (2018), “The Role and Design of Net Wealth Taxes in the OCDE”, que alerta sobre la capacidad de las personas de alta riqueza para producir más riqueza sin la necesidad de trabajar, por ejemplo, recibiendo donaciones o herencias de alto patrimonio. El reporte concluye diciendo que los impuestos a los ingresos del capital no son suficientes para reducir la desigualdad de riqueza, y que la respuesta a este problema se encuentra en el fortalecimiento (mayores tasas y mayor aplicabilidad) de los impuestos sobre las herencias.

El proyecto de reforma impulsado por el gobierno contiene una modificación a la ley en cuestión que consiste en liberar del impuesto a las donaciones cuando estas se efectúen a entidades domiciliadas en el exterior, siempre que no exista relación entre el donante y la entidad receptora de la donación. Esta modificación pareciera inofensiva a primera vista, con poca utilización o que incluso fomenta las donaciones a corporaciones sin fines de lucro. Sin embargo, el análisis más detallado del proyecto de ley da cuenta de una nueva definición de “partes relacionadas” que excluye como “personas relacionadas” a las “relaciones familiares”. Es decir, si los hijos de una persona constituyen una sociedad en cualquier país distinto a Chile (por ejemplo, Panamá), con el objetivo que sus padres les donen patrimonio, esta donación no pagará impuesto de aprobarse las modificaciones propuestas: donaciones al exterior no pagarán impuestos y padres e hijos no se considerarán como relacionados.

Esta modificación tiene también relación con los incentivos al uso de Trust. Los Trust son estructuras no reguladas en la legislación nacional y constituidas en el exterior, normalmente en un país de baja o nula tributación, cuyo objetivo es la administración de un patrimonio por parte de un tercero, por un tiempo determinado. Luego de haberse cumplido el plazo, parte o la totalidad del patrimonio es entregado a uno o más beneficiarios, que normalmente son identificados al momento de formar el Trust. El sentido original de los Trust es mantener a resguardo un patrimonio y buscar que este llegue a los beneficiarios cuando estos lo puedan administrar (por ejemplo, cuando hay menores de edad). Sin embargo, también pueden ser utilizados por algunos contribuyentes como un mecanismo para evitar el impuesto a la herencia, en especial en países como Chile donde existe este tipo de impuestos, que considera además herederos forzosos por ley (cónyuges, hijos y ascendientes).

Los Trust recibieron cierta regulación en Chile a partir de la reforma tributaria de 2014 con el propósito de evitar que estas estructuras fueran utilizadas para evitar el impuesto a la renta y/o el impuesto a la herencia. No obstante, la modificación hoy impulsada por el gobierno va justamente en dirección contraria a los objetivos anti elusión eliminado incluso la obligación de informar la utilización de estas estructuras dificultando la labor de fiscalización.

Así, volvemos a la pregunta que ha dado origen a este artículo: ¿a quién beneficia la reforma tributaria, y en particular, la modificación sobre las herencias y donaciones? Se hace evidente que los beneficiados son solo familias de alto patrimonio quienes verán atractivo asumir los costos de constituir un Trust, enviando su patrimonio al extranjero y pagando los gastos de administración que esto conlleva, en tanto esto les permite el no pago del impuesto a la herencia al cual el patrimonio hubiera quedado sujeto de permanecer en Chile.

Veamos un ejemplo más real, digamos, un patrimonio de 12.900 millones de pesos. Sí, es un ejemplo real, ya que corresponde al patrimonio en acciones declarado por el Ministro de Economía José Ramón Valente presentada en 2018. De aprobarse la reforma tributaria, el Ministro Valente podría hacer uso de un Trust y así sus herederos obtendrían un ahorro en impuestos de más de $ 2.500 millones de pesos, monto que el fisco chileno dejaría de percibir. Otros ejemplos de la vida real lo protagonizan el Ministro de Desarrollo Social, Alfredo Moreno, con un patrimonio declarado de más de $ 57.000 millones de pesos, el Ministro de Hacienda, Felipe Larraín, con un patrimonio declarado cercano a los $ 6.700 millones de pesos, y el mismo Presidente de la República, Sebastián Piñera, quién declaró un patrimonio de unos $ 750.000 millones de pesos. Si los tres Ministros y el Presidente hicieran uso de los instrumentos permitidos por las modificaciones propuestas en la reforma tributaria, se ahorrarían cerca de 200.000 millones de pesos.

La semana pasada se aprobó en general la idea de legislar esta reforma. Ahora viene la discusión en particular, instancia dónde se le debe exigir al gobierno de explicaciones sobre los objetivos que busca tras las modificaciones aquí comentada. Deben responder por qué razón es bueno para el país que las familias de alto patrimonio paguen menos impuestos, y por qué es favorable para Chile, uno de los países más desiguales del mundo, debilitar uno de los principales instrumentos tributarios que ayuda a corregir la desigualdad. Así mismo, el Ministro Larraín y el Presidente Piñera deben explicar, de cara a todas y todos, por qué el país tendrá tiempos mejores si le damos la opción a ellos y a sus familias de ahorrase millones de dólares en impuestos.

Según la UTM de abril.

Javiera Petersen y Diego Riquelme

Madrid.org – Contribuyente

En la Comunidad de Madrid solo pagas el 1% de la cuota correspondiente al Impuesto que grava las herencias y las donaciones entre padres e hijos; también entre cónyuges y parejas de hecho.

Requisitos:

– Cuando se trate de una donación, deberá realizarse en documento público

– Cuando se trate de una donación en metálico o de un depósito en cuenta corriente o de ahorro, a la vista o a plazo, es necesario justificar el origen de los fondos, manifestándolo en el documento público en que se formalice la transmisión.

Novedades a partir de 2019:

  • Reducción por adquisiciones inter vivos:

Se establece una reducción del 100 por ciento de la donación recibida, con un máximo de 250.000 euros, para donaciones entre parientes pertenecientes a los grupos I y II de parentesco, así como entre colaterales consanguíneos de segundo grado (hermanos) cuando el destino de la donación sea:

La adquisición de la vivienda habitual del donatario.
La adquisición de acciones y participaciones sociales en sociedades o cooperativas.
La adquisición de bienes, servicios y derechos para el desarrollo de una empresa individual o de un negocio profesional.

  • Bonificación en adquisiciones inter vivos y mortis causa entre parientes del grupo III:

A partir del 1 de enero de 2019, las herencias y donaciones adquiridas por el hermano, tío o sobrino del causante o donante estarán bonificadas en un 15 por ciento de la cuota en el caso de que el sujeto pasivo sea un pariente consanguíneo de segundo grado y del 10 por ciento en caso de que sea de tercer grado.

16 preguntas frecuentes sobre la Herencia

1. ¿Todos los testamentos se hacen ante notario?

No, lo puede hacer uno mismo a ese testamento se le denomina testamento ológrafo.

Un testamento ológrafo, para su validez, ha de ser adverado (validado judicialmente) y luego protocolizado notarialmente.

Para su adveración, debe presentarse el testamento ológrafo al Juez de 1ª Instancia del último domicilio de la testadora en el plazo de cinco años a contar desde su fallecimiento.

El Juez lo comprobará llamando para ello a tres testigos que conozcan la letra y firma de la testadora y que estos declaren que no hay duda de que el testamento está escrito y firmado de su mano, pudiendo el Juez acudir al cotejo pericial de letras si dudan los testigos o si lo estima oportuno. Para la práctica de estas diligencias pueden estar presentes las personas de la familia que cita el Código civil o, en su defecto, el Ministerio Fiscal.

Si el testamento ológrafo es adverado, el Juez ordenará que sea protocolizado junto con las diligencias practicadas en el notario competente. Este, luego, entregará a los interesados las copias que procedan.

Dicho testamento, para ser válido, no puede contener tachaduras o enmiendas.

Notario hizo su tía abuela su último testamento y en qué fecha.

2. ¿Qué diferencia hay entre un legado y una herencia?

Un legado es un bien específico dejado por el testador a un legatario. Es posible que un testador quiera atribuir a una o varias personas un bien concreto, sea un inmueble, una joya, el dinero que exista en una cuenta corriente, o cualquier otra cosa. El testador lega ese bien específico. El legado puede efectuarse a favor de los herederos forzosos -sean descendientes o ascendientes- o de otras personas o instituciones. En todo caso, deberá respetar los límites que imponen las legítimas.

El resto se adjudica a los herederos, que son los que adquieren todo lo que tenía el fallecido y que no haya legado especialmente, incluidas las deudas, que estarán obligados a satisfacer en el caso de que acepten formalmente (pueden aceptar tácitamente) la herencia.

3. ¿Qué es una legitima?

El testador no siempre es libre para dejar sus bienes como quiera. Existe la obligación legal de dejar algo -la legítima- a los descendientes, ascendientes y cónyuge, según los casos, denominados por ello herederos forzosos.

Las normas no son iguales para toda España. Existen territorios que tienen ‘Derechos Forales’, regulan de modo diferente todo lo relativo al testamento y a las herencias. Son básicamente: Cataluña, Aragón, Navarra, parte del País Vasco, Galicia y Baleares.

4. ¿Se puede impugnar un testamento?

Un testamento está diseñado para distribuir la propiedad y los activos en la manera en que una persona fallecida desea que sean distribuidos.

De acuerdo con ello, es legalmente obligatorio un testamento que está correctamente ejecutado y que fue creado cuando la persona tenía facultades mentales para hacerlo y libre de una influencia indebida.

Un testamento no puede ser impugnado simplemente porque alguien no está contento con sus disposiciones y piense que la propiedad debería de haber sido distribuida en forma diferente.

Solamente puede ser impugnado, si el impugnador que está dispuesto a llevar el asunto ante los Juzgado, tiene bases válidas para la impugnación y sigue los procedimientos adecuados para ello.

5. ¿Quiénes son los herederos a falta de testamento?

Lo que pasa es que en este caso, como el fallecido no ha establecido quiénes son sus herederos, será la ley la que los nombre, siguiendo un orden de parentesco. Dentro del Derecho Común (hay que tener en cuenta que en algunas Comunidades Autónomas se aplican Derechos diferentes), los herederos son los siguientes:

  • Si el fallecido tiene hijos, su herencia se divide entre todos ellos a partes iguales.
  • Si alguno de los hijos ha muerto antes que el padre, hay que diferenciar: si este hijo tenía a su vez descendencia, les corresponde a estos por partes iguales lo que le tocara a su padre o madre. Si el hijo fallecido no tenía descendencia, la herencia se divide solo entre los hijos que estén vivos a la muerte del padre o madre.
  • Si el fallecido estaba casado, a su cónyuge le corresponde solo el usufructo de un tercio de la herencia. Además, le corresponde la mitad de los bienes que sean gananciales, porque esos bienes son ya en vida de los dos, a partes iguales.
  • Si el fallecido no tiene hijos, el orden es el siguiente: a sus padres, por partes iguales si viven los dos, o si solo vive uno, todo a él. Si no hay padres pero sí abuelos o ascendientes más lejanos, a estos. En este caso al viudo le corresponde el usufructo de la mitad de la herencia. Si no viven sus padres ni tiene ascendientes de ningún tipo, el viudo o viuda será el único heredero.
  • Si ni viven sus padres ni tiene cónyuge en el momento de su muerte: a sus hermanos e hijos de sus hermanos, y a falta de estos a sus tíos, y si no tiene hermanos ni tíos, a sus primos carnales, sobrinos-nietos y tíos-abuelos, si le han sobrevivido.
  • Si no tiene ninguno de los parientes antes citados, en definitiva, si muere sin testamento y sin parientes, hereda el Estado.

6. ¿Qué es una declaración de herederos?

Se trata de un procedimiento judicial o Notarial (Acta de Declaración de Herederos), según los casos, que se tramita con la finalidad de obtener una declaración sobre quiénes son los herederos legales de una persona, según los preceptos sobre sucesión legítima establecidos en el Código Civil. Así, con la declaración de herederos se acredita quien es la persona/s que tienen derecho a la herencia del fallecido.

La tramitación de esta declaración se realizará ante el Notario o ante el Juez, dependiendo de la relación de parentesco que exista entre el fallecido y los herederos.

7. ¿Qué es un heredero abintestato?

Es heredero abintestato aquella persona (o personas) que, al no haber heredero nombrado en testamento, lo es por establecerlo la ley. Para ser nombrado heredero abintestato es necesario formalizar un expediente de declaración, que será notarial o judicial según el parentesco que se tenga con el fallecido.

8. ¿Dónde se hace la declaración de herederos?

Desde la entrada en vigor de la nueva Ley de Jurisdicción Voluntaria todas las declaraciones de herederos se hacen ante Notario, sin importar el grado de parentesco.

9. ¿Cuáles son los documentos y trámites necesarios?

Los documentos necesarios son los siguientes:

  1. Certificado de defunción.
  2. Certificado del Registro General de Actos de Ultima Voluntad, que acredite que no hay testamento.
  3. Certificado de nacimiento de los hijos del fallecido.
  4. Certificado de defunción de los hijos que hubiesen muerto.
  5. Certificado de matrimonio del fallecido.
  6. DNI del fallecido o, en su defecto, certificado de empadronamiento del fallecido, a fin de acreditar el domicilio habitual del mismo.

También deberán comparecer ante el Notario dos testigos que deberán testificar sobre las circunstancias personales y familiares del fallecido.

Desde la fecha en que se firma el requerimiento inicial del acta notarial, deberán transcurrir obligatoriamente 20 días hábiles, pasados los cuales se podrá expedir la copia del acta de declaración de herederos intestados y realizar la partición de la herencia.

10. ¿Cómo y cuándo se puede renunciar a una herencia?

Se puede renunciar a la herencia una vez fallecido el causante, formalizándose dicha renuncia en escritura y con muy distintas consecuencias fiscales según se haga a favor de persona determinada o no, y antes o después de prescrito el Impuesto de Sucesiones, cuestiones que han de ser objeto de asesoramiento individualizado.

En Cataluña, además, cabe la posibilidad de pactar entre padres e hijos una renuncia a la legítima futura en determinadas condiciones y siempre que se haga en escritura pública.

11. ¿Quién paga los impuestos?

El impuesto lo paga cada uno de los que reciban algo en la herencia, sea por ser heredero, sea porque el fallecido le ha hecho un legado. La cuantía del impuesto depende de varios factores:

  1. El valor de los bienes que recibas: la escala es progresiva, es decir, el tanto por ciento que se paga es mayor cuanto mayor es el valor de lo heredado.

La mayoría de Comunidades Autónomas disponen de calculadoras para valorar lo bienes. Haz clic aquí, luego busca tu Comunidad, podrás calcular el valor que da la administración a tu herencia.

  1. El parentesco con el fallecido: cuanto más lejano es el parentesco, más elevado es el porcentaje que se paga.

    Además, en función del parentesco hay determinadas cantidades iniciales (que se revisan cada año) que no pagan nada. Es decir, que hay un mínimo exento que depende de la cercanía del parentesco.

  2. El patrimonio previo del que hereda: si el que hereda tiene un importante patrimonio previo -fijado en la ley del impuesto- también le sale más caro heredar.

    Hay herencias que pagan menos impuestos, con ciertos condicionantes, como la del negocio familiar o la de la vivienda familiar si los herederos son el cónyuge y los hijos.

12. ¿Puedo pagar el impuesto de Sucesiones con dinero de la herencia?

Sí, ud. no está obligado a pagar el impuesto de sucesiones con dinero suyo, puede hacerlo también a través de la cuenta del fallecido.

13. ¿Qué plazo hay para pagar el Impuesto de Sucesiones?

En principio, 6 meses desde el fallecimiento del causante, si bien cabe una prórroga de otros seis meses. No obstante puede haber alguna especialidad tratándose de territorios con autonomía fiscal (p. ej. País Vasco o Navarra).

14. ¿Que la partición de herencia?

En el documento de partición de herencia recogen todos los datos de los interesados, los bienes, derechos y deudas así como las adjudicaciones que se hagan a los herederos y legatarios.

Los herederos pueden otorgar la escritura de partición de herencia cuando lo consideren conveniente, pero tienen la obligación de presentar a Hacienda, en el plazo de seis meses desde el fallecimiento, un inventario de los bienes del difunto, solicitando la liquidación del Impuesto de Sucesiones.

En la práctica, es bastante habitual otorgar la escritura de partición de herencia dentro de ese plazo de seis meses, de forma que la propia escritura sirva al mismo tiempo de título legal de propiedad y documento de liquidación de impuestos, ahorrando de este modo gastos y demoras.

Para ello hay que tener en cuenta si hay o no testamento y las disposiciones que hubiere otorgado el fallecido.

La redacción del mismo es muy compleja, por lo que será necesario que acuda a un abogado especializado en la materia para que le asesore y elabore el mismo.

Se puede hacer ante Notario o en documento privado. Si hay bienes inmuebles en la herencia y se quieren inscribir en el Registro de la Propiedad será necesario acudir al Notario, a no ser que se trate de heredero único, en ese caso no es necesario.

15. ¿Qué pasa si los herederos no se ponen de acuerdo?

Si los herederos no se ponen de acuerdo sobre cómo repartir los bienes del fallecido, deberán acudir al Juez de Primera Instancia para que se realice una partición judicial, para lo que habrá solicitar la división judicial de herencia.

Este procedimiento resulta muy caro, hay que nombrar que peritos que tasen los bienes y un contador-partidor que efectuará las operaciones divisorias. El contador-partidor cobra en función de la cuantía del caudal hereditario, calculando la cuantía mediante la suma de activo y pasivo. Por lo que es más que aconsejable que intenten llegar a un acuerdo.

16. ¿Es necesario escritura pública para liquidar los impuestos?

No, no existe ninguna obligación de hacer escritura de herencia ante notario. Basta con un documento privado para liquidar los impuestos que correspondan:

  • En el caso en que no interese en este momento hacer la partición de bienes inmuebles porque no hay intención de venderlos ni adjudicarlos en concreto a nadie (p.ej. viuda con hijos si éstos quieren que la misma continúe en la vivienda).
  • Cuando se trate de heredero único, porque no es necesario ir a la notaría, bastando legitimar la firma del documento.
  • Cuando sólo haya en la herencia metálico, acciones o bienes muebles.
  • En cualquier caso hay que tener en cuenta que la escritura pública será necesaria sólo si queremos que las adjudicaciones se inscriban en el Registro de la Propiedad.

    La inscripción en el Registro tampoco es obligatoria.

De manera introductoria explicaremos que la rama del derecho llamada SUCESIÓNES perteneciente al compendio de libros en el código civil, es aquella la cual se encarga de ajustar o poner en orden las consecuencias que acarrea la muerte de las personas y como se llevará a cabo la vida jurídica que dejó esta, es decir, quien administrará, quien dominará sus bienes y quien se hará cargo de sus obligaciones, todo por medio de las leyes contenidas en el código mencionado anteriormente, las leyes de SUCESIÓN cumplen la función regular el patrimonio de los seres humanos después de la muerte, y como deben accionar los sucesores ajustados a las normas del lugar donde nos corresponde habitar.

Las leyes protegen, modifican, o prohíben los aspectos de la sociedad, precisamente para fortalecer dicha sociedad, en este caso hablaremos de la sucesión por causa de muerte en Colombia,

Contenido

¿Qué es una Sucesión de Bienes en Colombia?

La sucesión en Colombia es la acción por medio de la cual se reparten, distribuyen y asignan los bienes y obligaciones de una persona fallecida, (En los términos de legislación es denominada CAUSANTE), con el fin de que dicha repartición sea ajustada a derecho en caso de que entre herederos (los cuales la legislación denomina CAUSAHABIENTES), no haya acuerdo.

Por otro lado, la sucesión es necesaria cuando se requiere de la inspección técnica de un notario o de un juez si dicha sucesión es de acuerdo con la última voluntad del Causante, es decir por vía de testamento.

Las sucesiones en Colombia pueden llevarse a cabo por vía notarial cuando tenemos la repartición en común acuerdo de los herederos o la existencia de un testamento, en caso contrario, debemos acudir a la legislación en la que dicha sucesión la hará un Juez.

¿Qué es un juicio de sucesión?

Un juicio de sucesión es aquel proceso contencioso en el que una autoridad judicial en este caso un Juez de la república, se encarga de determinar quiénes tienen derecho a ser declarados herederos, fijar la autenticidad de los bienes, su avalúo, realizar un inventario, rematar dichos bienes y repartir dicho capital en quienes ostentan la calidad de herederos

¿Cuánto dura un juicio de sucesión por juzgado?

No se puede determinar a ciencia cierta y con exactitud el tiempo que se pueda demorar dicho juicio de sucesión, pero más o menos y dependiendo del juzgado tiene un tiempo aproximado de un año, cuando es sucesión judicial. Y cuando es notarial puede ser entre 3 y 4 meses.

¿Cuáles son los tipos de sucesión por causa de muerte más comunes en Colombia?

Encontramos tres tipos importantes, a saber:

  • Sucesión intestada o llamada también Abintestato: Es aquella que se sucede cuando el causante no deja testamento o este es declarado nulo por incumplimiento de las formalidades de este. Para mas información sobre este tipo de sucesión ve al siguiente articulo: Sucesión Intestada (Sin Testamento) en Colombia – Resolviendo Dudas Frecuentes.
  • Sucesión testada o testamentaria: En este caso el causante deja testamento y cumple con todos los requisitos formales.
  • Sucesión mixta: Esta se realiza cuando existe testamento por una parte de la herencia y el restante se realiza por sucesión intestada.

Nota: También te puede interesar el artículo sobre: Herencia y Testamento: diferencia y aspectos más importantes

¿Ante quién se tramita las sucesiones en Colombia?

Ante Notario: Se realiza cuando la sucesión es basada en un testamento. En este caso las partes involucradas pasaran a llamarse legatarios y su sucesión se lleva a cabo a título singular definido en el código como:

“Aquello que se sucede en una o más especies o cuerpos ciertos, como tal caballo, tal casa; o en una o más especies indeterminadas de cierto género, etc.”.

Es necesario presentar los siguientes documentos, con el objeto de justificar y demostrar la calidad de legatario.

  • Copia auténtica del registro de defunción.
  • Registro Civil de nacimiento de los herederos.
  • Copia auténtica del registro de matrimonio si fuere casado o de lo contrario declaración de unión marital.
  • Copias de escrituras públicas de los inmuebles, propiedad del causante.
  • Certificados de libertad y tradición de dichos inmuebles.

Allí el notario hará Acta de traspaso de los bienes mediante escritura.

Nota: También te puede interesar el artículo sobre: Sucesión Notarial: Siete Consejos que debes Saber

Ante un Juez de la Republica: Cuando los herederos no se ponen de acuerdo o haya menores de edad de por medio, habrá que dar poder a un abogado para que los represente. Se exigen los siguientes documentos:

  • Certificado de defunción.
  • Registros civiles de nacimiento de los causahabientes.

Una vez admitida la demanda, el Juez emplaza o determina un plazo para que se presenten los interesados en este proceso. Las personas que se alleguen deben acreditar por medio de registro civil de nacimientos su calidad de herederos. Este procedimiento finaliza con el inventario de bienes y su partición.

Nota: También te puede interesar el artículo sobre: Sucesión Intestada (Sin Testamento) en Colombia – Resolviendo Dudas Frecuentes

Sucesión testada o con testamento

Es llamada sucesión testada aquella sucesión hereditaria en la que el fallecido ha dejado sus bienes en forma voluntaria a nombre de unos beneficiarios y mediante testamento.

De esta forma y por medio de testamento, el fallecido puede expresar su parecer sobre el destino que tendrán sus bienes tras su fallecimiento.

En el testamento podrá nombrar herederos a su antojo y sucesores generales de un porcentaje de la herencia. Puede también nombrar legatarios que reciban unos bienes concretos.

Sucesión intestada o sin testamento:

Según el código civil en artículo 1037:

“La sucesión intestada es aquella en la que el difunto no ha dispuesto de sus bienes más allá de su muerte o, si dispuso no lo hizo conforme a derecho, o no han tenido efecto sus disposiciones”.

En otros términos, la sucesión sin testamento se da en dos circunstancias, la primera, es cuando una persona fallece sin tener consciencia de qué será de sus bienes, y que será de sus parientes una vez muera, y la segunda es cuando la persona aún queriendo colocar sus bienes en manos de quien él quiera disponer, por error o que, por falta de competencia, dicho testamento no es válido por no estar ajustados a los procedimientos dictados por la ley para estos casos.

En Colombia, por cuestión cultural o desinformación los casos de sucesión por medio de testamento, son más bien extraños, quizá debido a sus formalidades y costo.

¿Cómo se dividen los bienes en una sucesión?

En caso de una sucesión por medio de testamento el Código Civil nos estipula según:

“Artículo 1375. Partición de bienes por el testador. Si el difunto ha hecho la partición por acto entre vivos o por testamento, se pasará por ella, en cuanto no fuere contraria a derecho ajeno”.

En otras palabras, los bienes involucrados en caso de una sucesión con testamento serán divididos entre los legatarios, tal cual, como lo haya dispuesto el causante o difunto, sin que la autoridad judicial tenga que mediar. Dichos bienes se podrán recibir en su totalidad a título singular. El notario solo velará porque dicha repartición se haga ajustada a la voluntad del testador.

En caso de que la sucesión se lleve por vía judicial. el Juez hará un inventario de bienes, los cuales en ese momento pertenecen a todos los herederos pero a ninguno a la vez, luego de determinar quienes tienen la calidad de herederos, luego de tener también un inventario de bienes, el juez pasará a rematar dichos bienes, debido a que, cuando se lleva a cabo una sucesión por vía judicial, la ley dicta que dicha repartición de bienes se lleve a cabo a título universal, es decir, los herederos tienen derecho a una cuota de la totalidad de los bienes y no a un bien específico, es entonces la razón por la cual, luego de rematar dichos bienes se reparten las cuotas a que cada heredero tiene derecho.

¿Cuánto cuesta una sucesión en Colombia?

Si los activos pertenecientes a la herencia no superan los 15 SMLV, se puede realizar una sucesión ante la notaría y sin la presentación de un abogado, y tiene una duración cercana a los 15 días. Y si por el contrario, supera los 15 SMLV, deberá contratar los servicios de un abogado y otorgar un poder para realizar el trámite y su duración se podrá demorar hasta un año. El costo varía de acuerdo al valor de los elementos de que consta la herencia (bienes, vehículos, animales, etc.).

¿Cuáles son las leyes del código civil que rigen las sucesiones?

Están reguladas por el Código Civil en su libro Tercero, Titulo 1 al título 12, en los artículos del 1008 al 1442 donde se reglamenta a lo concerniente en “sucesiones por causas de muerte”. Del artículo 1443 al 1493 del mismo libro y regulando lo concerniente a “donaciones entre vivos”. Y la parte procesal o procedimental consagrada en los artículos 571 al 624 de código de procedimiento civil, es decir 54 artículos más.

Conclusión

De esta pequeña visión del tema de las sucesiones en Colombia y como se maneja, concluimos que nuestros bienes y obligaciones se pueden perpetuar aún después de nuestra existencia, y es por esto que la legislación entra a jugar un papel importante al tratar de repartir los bienes y las obligaciones del causante.

Primeramente, señalar que las respuestas siguientes se han de entender desde la perspectiva del derecho común, es decir, el más extendido en toda España, y el que incluye las sucesiones acaecidas en Castilla y León. Sin embargo, existen especialidades forales que, dependiendo de territorios, requerirán de aclaraciones, por ejemplo, en País Vasco, Cataluña, etc.

1. ¿Cuánto cuesta hacer testamento? ¿Se tarda mucho tiempo en hacerlo?

En cuanto al precio, señalar que, por regla general, no supera los 40 € más IVA, en cualquier caso, es preciso apuntar que el coste dependerá según la notaría en la que se redacte el documento y de la extensión de este.

El tiempo que se tarda en otorgar testamento, esencialmente, dependerá de la complejidad del caso concreto y las circunstancias que se produzcan –relaciones familiares deterioradas, existencia de familiares incapacitados…- , pero en la mayoría de los supuestos suele ser redactado en unos minutos.

2. ¿Es posible modificar el testamento?

Debemos saber que el testamento es una declaración de última voluntad, por tanto, y teniendo presente que la voluntad de las personas puede variar en el tiempo, sí, puede modificarse el contenido de las disposiciones testamentarias, tantas veces como se quiera durante la vida del testador.

3. ¿Cómo sé si el fallecido ha otorgado testamento?

El lugar al que debemos acudir para averiguar si el difunto ha otorgado testamento, así como cuándo y dónde está actualmente dicho documento, es el Registro General de Actos de Última Voluntad –Gerencia Territorial del Ministerio de Justicia-. Será necesario acudir con el certificado de defunción del fallecido -emitido por el Registro Civil- transcurridos 15 días desde el fallecimiento del testador.

4. ¿Y si no hay testamento, quién hereda?

Para estos casos, nuestro Código Civil determina quienes son los herederos del fallecido, este es el orden sucesorio:

1º. En primer lugar sucederán al difunto los descendientes. Cuando hay hijos, estos serán los herederos a partes iguales, así como los nietos o bisnietos.

2º. Para el caso de que no haya descendientes, recibirán la herencia los ascendientes, es decir, los padres. Cuando uno de ellos no vive, el otro obtendrá todos los bienes. Si ambos han fallecido, pasarán a los abuelos y en ausencia de estos, a los bisabuelos.

3º. En caso de no existir descendientes ni ascendientes, heredará el cónyuge viudo.

4º. Después, sucederían los colaterales, es decir, los hermanos, que se repartirán los bienes a partes iguales. Si alguno de ellos hubiese fallecido, sus hijos -sobrinos del difunto- recibirán la parte que les corresponda, y en caso de no concurrir ninguno de estos, la herencia pasará a los primos.

5º. Por último, y a falta de los parientes que se han señalado en los cuatro puntos anteriores, será el Estado quien se quede con los bienes.

5. ¿Puedo beneficiar a alguno de mis hijos sobre otro?

Sí, pero con matices. La herencia se divide en 3 partes: el tercio de legítima -es el conjunto de bienes de los que el testador no puede disponer porque la Ley los reserva a los herederos forzosos- , el tercio de mejora y el de libre disposición. El tercio de mejora se puede utilizar para dejar a un hijo, a un nieto o un bisnieto -únicamente a los descendientes- una tercera parte de la herencia. Como el de libre disposición se puede usar sin restricciones, también se puede beneficiar al mismo hijo con esta parte.

6. ¿Puedo desheredar a algún hijo?

La desheredación se produce por causas tan graves que en raras ocasiones tiene lugar. No es bastante con que el hijo se haya portado mal con sus padres, que se haya casado con una persona que no les gusta o que los progenitores quieran ”dejar todo” a uno de sus descendientes.

7. ¿Qué hereda el cónyuge viudo?

Si el fallecido no otorgó testamento y existen hijos del matrimonio, al viudo/a le corresponde el usufructo de la tercera parte de la herencia. Si no hay hijos del matrimonio, pero viven el padre o madre del cónyuge fallecido, le corresponde el usufructo de la mitad de la herencia. En el caso que no existan ni descendientes ni ascendientes del causante, al cónyuge supérstite le corresponderán dos tercios de los bienes del difunto.

Si hay testamento, dependerá de lo que allí dispuso el fallecido. De manera habitual, se suele mejorar la situación del cónyuge.

8. ¿Qué debo hacer cuando alguien fallece?

Tenemos la obligación fiscal de liquidar el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, en los 6 meses posteriores al fallecimiento. Señalar también que el hecho de tener que pagar o no por dicho impuesto no exime de la obligación de liquidar el mismo; es preciso tener en cuenta que los Registros Civiles están obligados a informar de las defunciones a los órganos liquidadores de dicho impuesto.

9. ¿Puedo heredar los bienes y no las deudas?

Existen dos formas de aceptar una herencia: pura y simplemente y a beneficio de inventario. En la primera opción, el heredero responde de las deudas del causante tanto con los bienes de la herencia como con los suyos propios. La forma más adecuada de aceptar una herencia es ”a beneficio de inventario”, puesto que tras pagar las deudas del difunto con los propios bienes del causante, el heredero recibirá lo demás, no respondiendo, en ningún caso, con su patrimonio propio de las posibles deudas que existieran.

10. ¿Puedo rechazar una herencia?

Sí, pero debemos hacerlo ante Notario o Juez. No puede renunciarse una herencia previamente aceptada, ni a través de un documento privado. Debemos tener en cuenta que la aceptación puede ser expresa o tácita, esta segunda opción se produce, básicamente, cuando el llamado a la herencia realiza un acto que no podría realizar si no hubiera aceptado previamente. Si quien rechaza la herencia tiene acreedores, estos pueden pedir al juez que les autorice para aceptarla en nombre del heredero.

Si te ha sido útil la información, ¡puedes compartirla y/o seguirnos en nuestras redes sociales! Estamos en Facebook, Instagram o Página web.

Te explicamos cualquier cuestión que no te haya quedado clara y/o resolvemos las dudas que te surjan relativas a esta rama del derecho.

¡Gracias por leernos otra semana más!

Cuidados a cambio de herencia.

Soy una persona mayor, viuda y sin hijos que vive sola y sin familiares cercanos que se hagan cargo de cuidarme cuando lo necesite. Por todo ello, le he ofrecido a una persona de mi confianza para que se haga cargo de mi cuidado, y a cambio yo haré testamento de todos mis bienes a su favor; pero, la verdad es que tiene muchas dudas y por este motivo me dirijo a ustedes para que con su consejo me ayuden a convencerla. A continuación paso a enumerarle las dudas:

1) Me dice que necesita percibir un salario mensual por su trabajo ya que no puede comprometerse a trabajar por tiempo indefinido sin percibir retribuciones periódicamente.
2) La opción del testamento a su favor no la convence mucho ya que me comenta que al no existir ningún grado de parentesco entre nosotros la cuota del impuesto de sucesiones que tendrá que pagar será muy elevada.
3) Actualmente yo vivo en mi casa y esta persona vendría diariamente a realizar labores de asistenta pero me ha planteado la posibilidad de que si llegado el momento yo me encuentro incapacitado la autorice a llevarme para su casa y cuidarme allí.
¿Qué me aconseja? ¿Existen otras alternativas al testamento? ¿El abandonar mi casa puede acarrearme problemas?

Dejar la herencia al hijo que se encarga de cuidar a los padres

10:38 – 4/07/2009

En una reciente sentencia de la Sala Civil, de 25 de mayo de 2009, el Alto Tribunal reconoce la validez de un contrato en el que ambos padres disponen en favor de sus hijos una propiedad ganancial de ambos.

En este caso, los descendientes asumen dos tipos de obligaciones, de una parte, patrimoniales, consistentes en el pago de una renta fija que podrá ser aumentada si se incrementan las necesidades, con la correspondiente garantía en la limitación de la facultad de disponer, y personales, consistentes en la convivencia en la casa familiar y una asistencia especial en el caso de enfermedad, estableciéndose de forma muy concreta los turnos y sustituciones, con la correspondiente sanción para el caso del incumplimiento de dichas obligaciones.

Finalmente, se establece también la representación en relación con la administración de las rentas de los padres. Como la posibilidad de incumplimiento en este tipo de contratos es muy alta, por la gran cantidad de años que pueden transcurrir desde la firma hasta el fallecimiento del último de los padres, es necesario que a la hora de firmar el contrato ante el notario, sea preciso prever acontecimientos, tales como que el cuidador fallezca antes que el testador, o que le sobrevengan circunstancias personales o familiares que le imposibiliten atenderlo después de haber prestado debidamente los cuidados durante mucho tiempo.

La ponente, la magistrada Roca Trías, se apoya en la regla del artículo 1.284 del Código Civil (CC) a favor de la interpretación más favorable a la eficacia de los contratos. Por ello, es necesario dejar muy claro que entiende el testador por cuidados y atenciones y cuándo han de comenzar a prestarse, si estando sano, enfermo o sólo cuando no se valga por sí mismo. Además, es preciso que conste con detalle como han de prestarse.

Este tipo de contratos son muy importantes, porque aseguran la calidad de vida de los padres y permiten disponer de la herencia sin cortapisas para lograr su atención y cuidados, aunque para su validez es necesario el acuerdo y aceptación de todos los herederos. Así, una vez fallecidos los padres, ninguno de sus hijos podrá reclamar la herencia , argumentando que el CC no le permite renunciar a la herencia .

La diferencia entre un contrato de vitalicio y una renuncia a la herencia está en que el primero es un contrato oneroso, complejo y atípico en el que se mezclan obligaciones propias de los alimentos y elementos de la renta vitalicia, con obligaciones de cumplimiento por ambas partes.

El empleo de este tipo de contrato no está muy generalizado, lo habitual es que en los despachos de abogados y en las notarías se reciban consultas de parejas que quieren otorgar testamento para legar sus bienes a quien les cuida, sea familiar o no, pues a sus hijos ya independizados, les ve muy de vez en cuando, sin que asuman ni una parte de su cuidado y atención afectiva.

Como se observa, el testador no es legalmente libre de dejar sus bienes a quien quiera, pues existe obligación legal de dejar la legítima a los descendientes, ascendientes y cónyuge, denominados herederos forzosos.

Dos tercios regulados

La legítima, instituida en el Código Civil se constituye por los dos tercios de la herencia del fallecido. El primero de éstos se divide en partes iguales entre los hijos, mientras que el otro (el llamado de mejora) se distribuye libremente entre ellos o deja como beneficiario a uno solo de los descendientes.

La de los padres supone la mitad del haber hereditario de los descendientes. Si concurren con el cónyuge viudo, heredarán sólo un tercio de la herencia . La legítima que se les reconoce se divide entre ambos por igual y si uno falleció, heredará el vivo.

Si no hay padres, la legítima se divide entre los cuatro abuelos a partes iguales. Pero si los ascendientes son, por ejemplo, un abuelo y un bisabuelo, hereda sólo el abuelo.

Como los hijos tienen la nuda propiedad de su parte de la herencia , el padre superviviente puede ser usufructuario y vivir en la vivienda familiar sin que nadie pueda echarle, aunque para venderla o gravarla necesite el consentimiento de todos.

Más limitaciones

Las limitaciones, sin embargo, no terminan ahí, ya que es necesario tener en cuenta la figura jurídica de la colación (arts. 1.035 – 1.050 del Código Civil), usada para el cálculo de las donaciones que el fallecido realizó en vida a uno o varios herederos forzosos. Por lo tanto, las donaciones se suman al llamado caudal relicto (es decir, a los bienes y derechos que se integran en la herencia y que luego habrán de ser repartidos entre los herederos), para luego proceder a calcular el importe de las legítimas.

Y la otra restricción es la inoficiosidad, que limita las donaciones hechas en vida. Si éstas perjudican la legítima de los herederos forzosos, éstos, como perjudicados, tienen derecho a que dichas donaciones se reduzcan, por lo que quien hubiera recibido una de éstas donaciones quedará obligado a restituir a los herederos forzosos la parte que hubiera sido excesiva, de acuerdo con las reglas del Código Civil (arts. 819 y 820).

Otras situaciones planteadas

En los bufetes y despachos de notarios son muy comunes los matrimonios que exponen su deseo de dejar la propiedad íntegra de sus bienes al superviviente, puesto que consideran que su patrimonio, fundamentalmente su vivienda, es suya y que probablemente necesitarán venderla para sufragarse una residencia cuando no puedan valerse por sí mismos.

También están quienes quieren pactar el régimen de separación de bienes para tener cada uno su propio piso en propiedad, lo que evitaría tener que vender la casa familiar si hay que distribuir la legítima.

Luego, se dan los casos con un sesgo empresarial, como por ejemplo, los dueños de negocios que quieren dejárselo íntegro a su cónyuge o a un sólo hijo que se interesa por él, pues la legítima de los ascendientes y descendientes se lo impide. También encontrará dificultades para evitar que caiga en manos de un hijo con la capacidad reducida por su afición al alcohol, las drogas o al juego.

Vaciado del patrimonio

No es raro que el testador, en vida, vacíe de contenido la herencia y así privar de la legítima a sus hijos y descendientes. Se suele hacer con negocios simulados (compraventas que encubren donaciones) o a través de sociedades mercantiles o fundaciones.

Existe contrato simulado cuando varias personas se ponen de acuerdo para aparentar la realidad de un determinado contrato y no quieren celebrar ninguno (simulación absoluta) o desean encubrir otro distinto (simulación relativa), bien en su naturaleza (se quiere donar un negocio y se exterioriza una compraventa), bien en su objeto (precio diferente) o en los sujetos (contratos con interposición de persona), bien en cualquiera de los demás elementos, incluso accidentales (simulación de condición o plazo).

En el caso del contrato de vitalicio será preciso que para demostrar que esconde un negocio simulado, que los reclamantes aporten pruebas firmes de que que se trata de una donación encubierta y que la voluntad contractual era diferente de la materializada, como establece la sentencia de 22 de enero de la Audiencia Provincial de Cáceres.

Además, si un hijo aceptó junto con sus hermanos el documento realizado por los esposos y en presencia de todos ellos, entre los que se encontraba el demandante, y fueron todos quienes firmaron el documento en el que aparecen los bienes objeto de colación, pretender su ineficacia es contrario a la buena fe, según se una sentencia de la Audiencia de Valencia, de 26 noviembre 2008.

Incluso existe reconocimiento jurisprudencial de acuerdos en los que se ha establecido una ficción de compraventa de los bienes hereditarios, puesto que se cumplieron todas las condiciones de atención propias de un contrato de vitalicio, tal y como explica una sentencia de 18 de febrero de 2008, de la Audiencia Provincial de Córdoba.

Cambios en las necesidades

El sentimiento de rechazo está bastante extendido, porque tal limitación ya no cuenta hoy con el soporte tradicional de una familia que se mantenía toda la vida de los padres como núcleo de protección recíproca.

La situación que inspiró esta normativa es que los padres eran respetados y atendidos por sus hijos hasta la muerte, que acaecía en el entorno familiar y en la casa paterna, en la que se velaba al difunto. Ahora, sin embargo, pensemos en una persona que se divorcie y vuelva a casarse a los 45 años y fallezca con 85, siempre estará más cercano a la segunda familia que a la primera, sobre todo, si el último cónyuge y los hijos de esta relación le cuidan en los últimos años.

Posibilidad de desheredar

En el régimen común, los padres puede desheredar a sus hijos únicamente por negarles, sin motivo legítimo, los alimentos o por haberles maltratado de obra o injuriado gravemente de palabra.

Los hijos, por su parte, pueden desheredar a sus ascendientes por acciones de indignidad, como agredirlos a ellos o su cónyuge o por obligarles a prostituirse; si les han negado los alimentos, sin justificación legítima, o hayan atentado contra su vida.

Finalmente, un cónyuge puede desheredar al otro, sólo si incumple grave o reiteradamente los deberes conyugales (que, desde un punto de vista estrictamente civil pueden resumirse como la obligación de respetarse y ayudarse mutuamente, actuar en interés de la familia, vivir juntos, guardarse fidelidad y socorrerse mutuamente); que hayan concurrido las causas para que dicho cónyuge fuera privado de la patria potestad; negar alimentos a los hijos o al otro cónyuge; o atentar contra la vida del cónyuge testador, si no hay reconciliación posterior.

Entre ellas, destaca el art. 1.056 del CC que da una flexibilidad al sistema en beneficio de la conservación de la empresa, y las de los artículos 841 a 847 del CC relativas al pago de la legítima en metálico extrahereditario.

El sistema de protección conlleva, además, la prohibición de pactos de renuncia de la legítima (art. 816 del CC). Sin embargo, poco a poco, se han ido abriendo vías de libertad, que suponen que la legítima es en ocasiones un impedimento serio para la distribución equilibrada del patrimonio y se ha iniciado un movimiento favorable a reducirla.

La base de estas reclamaciones está en el art. 33 de la Constitución Española que establece que «se reconoce el derecho a la propiedad privada y a la herencia » y que sólo la función social de estos derechos delimitará su contenido, de acuerdo con las leyes.

Para multitud de abogados, jueces y notarios está función social ha cambiado y, por tanto, es necesario adaptar la normativa. Así, por ejemplo, el magistrado del Tribunal Supremo Javier O’Callaghan, en numerosas intervenciones públicas ha señalado que «cuando se produce el tema de la legítima, los hijos pueden ser señores de 60 años, o de 50, que se supone que están colocados. Con lo cual, ya no tiene razón de ser el derecho, que se consideraba derecho inviolable, intocable, irrenunciable, de la legítima de los hijos. No cumple función social».

HERENCIA O DONACIÓN ¿QUÉ ME SALE MÁS A CUENTA CON MI VIVIENDA?

POR LO GENERAL, SALE MÁS BARATO HEREDAR QUE DONAR EN VIDA, PERO NO SIEMPRE ES ASÍ

La situación económica ha obligado a algunas familias a plantearse la forma de poder ayudar a sus miembros más perjudicados. Y muchas veces la única posibilidad real es la de repartir la herencia en vida, también conocida como donación.

Normalmente, esta situación se la plantean familias con hijos en problemas económicos, con discapacidades en alguno de ellos o en previsión de problemas a la hora de repartirse la herencia, y consiste en otorgar los bienes sin esperar al fallecimiento del propietario.

Sin embargo, hay dos grandes aspectos a plantearse antes de tomar una decisión: por un lado, los gastos fiscales, que cambian mucho de una comunidad autónoma a otra y, por otro, los aspectos jurídicos.

En líneas generales, una donación suele ser más cara que una herencia, porque el Impuesto de Donaciones y Sucesiones no está bonificado en todas las comunidades.

Aspectos relevantes

Quizás uno de los puntos más relevantes es que la donación tiene limitaciones. No se puede donar a una persona en vida más de lo que le correspondería al fallecimiento. Esto es así porque los demás herederos se verían perjudicados al reducirse la herencia legítima que les correspondería.

Otro aspecto muy importante, es que mientras que los bienes muebles pueden donarse de manera verbal o por escrito, los inmuebles exigen que se haga mediante escritura pública (unos costes más importantes).

También es clave conocer que con la donación se pierde la propiedad de inmediato, mientras que con el testamento se puede cambiar de opinión y rehacerlo, mientras el propietario esté en condiciones de realizar cambios.

Un último aspecto a considerar es que en una donación se pueden imponer condiciones. Se puede donar a cambio de cuidados en la propiedad o a la persona donante. Una persona que se ve camino de una demencia senil o alzhéimer puede donar a cambio de que ese pariente cuide de ella hasta el final. Algo parecido es la hipoteca inversa, un producto financiero diseñado para convertir una vivienda en propiedad en unas rentas sin perder la propiedad de la misma ni el derecho de utilizarla hasta el fallecimiento del titular.

Fiscalidad, la madre del cordero

Sin embargo, el punto más importante a valorar si conviene la donación o la herencia es el aspecto fiscal. Y este cambia, como hemos dicho, según la comunidad autónoma en la que se realice la herencia o donación.

Como regla general, se puede decir que en caso de herencia, los impuestos los paga el heredero, mientras que en el caso de una donación, los impuestos los paga el donante. Sobre todo en caso de viviendas.

En una donación, la persona que recibe ha de abonar el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) correspondiente, y la que dona debe declarar la diferencia entre el valor del bien transmitido y el valor de adquisición.

No obstante, y como ya decimos que cada comunidad autónoma tiene la potestad normativa de decidir si favorece las donaciones o las herencias, conviene ponerse en manos de expertos fiscales que estudien cada caso de forma individual y aconsejen de la forma más favorable para cada caso.

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *