Ganglio cuello inflamado

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Inflamación de ganglios, ¿será grave?

A veces los ganglios del cuerpo se inflaman, sobre todo los del cuello. La mayor parte de las veces se debe a infecciones pero es recomendable tenerlos controlados para evitar problemas mayores.

Los ganglios inflamados en la mayoría de las ocasiones responden a una respuesta de nuestro organismo para combatir una infección. Vamos a resolver algunas de las dudas más frecuentes y a conocer cuándo preocuparse o no.

¿Qué son los ganglios?

Los ganglios son estructuras anatómicas normales de menos de un centímetro de diámetro que forman parte del sistema linfático. Este sistema es una gran red de pequeños tubos que recorre nuestro cuerpo y que transporta un líquido llamado linfa. Integrada en esta red se localizan agrupados en diferentes áreas corporales los ganglios linfáticos.

Son como “áreas de servicio o parada” en las que la linfa se acumula y se filtra o limpia de microorganismos (virus o bacterias) y es allí donde podemos localizar los grupos de ganglios. La zona lateral cervical, las ingles, las axilas, los codos o la zona de detrás de las rodillas son áreas donde se pueden palpar.

Estas pequeñas estructuras esféricas están formadas, básicamente, de células del sistema inmune, el encargado de la defensa de nuestro cuerpo.

Los pediatras, en las revisiones rutinarias o en las infecciones, solemos palpar los ganglios. Habitualmente, o no los apreciamos o notamos unas bolitas pequeñas, de menos de un centímetro (popularmente decimos que son del tamaño de una lenteja), blanditos, no dolorosos y que se mueven con facilidad.
Sus funciones principales son limpiar y filtrar la linfa, y fabricar glóbulos blancos, las células que nos ayudan a luchar contra las infecciones.

¿Un ganglio es una adenopatía?

El ganglio es el nombre que damos a la estructura normal o fisiológica. Si este crece, es decir, aumenta de tamaño, cambia de consistencia (está duro o caliente) o duele, lo llamamos adenopatía. Las causas de adenopatías son muchas pero las más frecuentes en niños son las infecciones, tanto víricas como bacterianas.

Esta reacción del ganglio es debida a que, en estas estaciones de linfa, se detecta una “amenaza”, un agente extraño que debe ser combatido. Para ello, los ganglios empiezan a fabricar linfocitos como locos para luchar contra el virus o la bacteria que nos está atacando. Al palparlo, notamos uno o un grupo de ganglios del tamaño de un garbanzo.

Una vez resuelta la infección, la adenopatía desaparece, es decir, el ganglio vuelve a su tamaño normal.
En el caso de los niños, como continuamente durante los primeros años de vida suelen tener numerosos episodios de infecciones en la vía aérea superior (catarros, amigdalitis, otitis…) es muy frecuente que presenten, de manera continua (durante meses o años), adenopatías en la parte lateral del cuello.

Causas de adenopatías cervicales en niños

  • Infecciones: es la causa más frecuente en niños.
  • Enfermedades del sistema inmune.
  • Endocrinas: hipotiroidismo, por ejemplo.
  • Reumatológicas: lupus o la artritis reumatoide.
  • Enfermedad de Kawasaki.
  • Tumores: linfomas, leucemias o metástasis de tumores sólidos.
  • Efectos secundarios de algunos fármacos.

Adenopatías únicas o bilaterales

Generalmente, cuando palpamos adenopatías en ambos lados del cuello, es muy probable que estemos frente a una infección vírica como un catarro, una faringitis o una mononucleosis infecciosa.

Si se palpa un ganglio aislado, como el tamaño de una canica o más, doloroso, y la piel enrojecida, sospecharemos una infección bacteriana, sobre todo por bacterias de la piel, como el Stafilococo o el Streptococo. Estas bacterias han entrado en la garganta y se cuelan en el sistema linfático infectando a un ganglio en particular. En estos casos, se forma un adenoflemón, que debe ser tratado con antibióticos y controlado por el pediatra.

Cuándo debemos preocuparnos

Lo más prudente, si los padres palpan alguna adenopatía, es acudir al pediatra para que lo siga y valore. Como hemos dicho, es muy probable que no sea nada grave, pero se debe controlar.

Los signos de alarma que nos hacen sospechar gravedad o justifican un estudio cuidadoso son:

  • Ganglio de consistencia muy dura (“como una piedra”).
  • Adenopatía no móvil (al tocarla se percibe como si estuviera “enganchada a los tejidos”).
  • Adenopatía de tamaño muy grande (mayor de tres centímetros de diámetro).
  • Si aumenta de tamaño en dos semanas, no disminuye en cuatro a seis semanas o no desaparece en 8-12 semanas.
  • Si están ubicados en la zona supraclavicular, encima de la clavícula.
  • Generalizadas por todo el cuerpo: cervicales, inguinales, axilares…
  • Cuando aumenta de tamaño en 2 semanas, no disminuye en 4-6 semanas o no desaparece en 8-12 semanas.
  • Ubicados en la zona supraclavicular. Justo encima de la clavícula: estos ganglios hay que estudiarlos siempre.
  • Si la aparición de la adenopatía se asocia a otros síntomas como: crecimiento del tamaño del hígado (heptomegalia) o del bazo (esplenomegalia), pérdida de peso, sudoración nocturna, fiebre de larga evolución, dolores generalizados, cansancio, hematomas o palidez.

Lo que debes saber…

  • Lo más prudente, si los padres palpan alguna adenopatía, es acudir al pediatra para que lo siga y valore. Es muy probable que no sea nada grave, pero se debe controlar.
  • Generalmente, cuando palpamos adenopatías en ambos lados del cuello, es muy probable que estemos frente a una infección vírica como un catarro, una faringitis o una mononucleosis infecciosa.
  • Si se palpa un ganglio aislado (del tamaño de una canica o más, doloroso, y la piel enrojecida) sospecharemos una infección bacteriana, sobre todo por bacterias de la piel, como el Stafilococo o el Streptococo.

Ganglios del cuello inflamados: ¿cuándo hay que preocuparse?

Los ganglios linfáticos del cuello están conectados a una complicada red de tubos llamados vasos linfáticos que se distribuyen por todo el cuerpo. Estos vasos linfáticos y las glándulas están llenas de un fluido llamado linfa, que a su vez contiene millones de linfocitos. Estas células forman la primera línea de combate de nuestro sistema inmune.

Los ganglios linfáticos suelen encontrarse en grupos o cadenas en el organismo. Algunos de ellos se encuentran tan por debajo que incluso no se pueden detectar aunque estén inflamados y otros se encuentran justo bajo la piel. Los principales grupos de ganglios linfáticos se encuentran alrededor de la cabeza y cuello (detrás y delante de las orejas, en la base del cuero cabelludo, bajo la barbilla y sobre las clavículas), en las axilas y en las ingles.

Según explica a Infosalus el doctor Julio Hernández, médico de familia del Centro de Salud de Argés (Toledo) y miembro de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (SEMG), la inflamación de los ganglios linfáticos supone adenopatías que pueden ser de distintos tamaños, únicas o en cadenas ganglionares.

Cuando el organismo detecta un intruso, una infección u otro objeto extraño que no reconoce, moviliza este ejército de glóbulos blancos (linfocitos) hacia donde es necesario, acumulándose en las glándulas linfáticas más cercanas a este lugar. «La inflamación de los ganglios del cuello es frecuente en las enfermedades benignas como las amígdalas y entre un 60 % y un 80 % de los casos que se dan en personas jóvenes tienen una causa benigna», aclara el médico de familia.

La causa más común para la inflamación es una infección vírica o bacteriana en la zona cercana si es local como una infección de amígdalas. Algunas infecciones pueden ocasionar que se inflamen todas las glándulas, como en el caso de la mononucleosis, y de forma menos común pueden deberse al cáncer.

«Las adenopatías son móviles y dolorosas en el caso de causas infecciosas y más duras cuando la causa es maligna», señala Hernández. El cáncer que afecta al sistema sanguíneo (leucemia) o el sistema linfático en sí mismo (linfoma) puede dar lugar a glándulas inflamadas en más de un área.

Si el cáncer en una parte del cuerpo se extiende a través del sistema linfático se puede producir la inflamación de las glándulas cercanas. Así, el cáncer de mama puede ocasionar la inflamación de glándulas en una axila y los de garganta o pulmón pueden aumentar las glándulas del cuello.

Los ganglios pueden crecer o aumentar porque aumenten las células de las que se componen ya sea por una infección local o general pero también pueden aumentar como reacción ante medicamentos o debido a depósitos de lípidos.

Ante la duda, acudir al médico y no dejarlo pasar

A menudo la inflamación de las glándulas es un signo de que el organismo está combatiendo una infección, sin embargo si no existe ninguna infección en curso o hace dos semanas que ésta pasó y existen otros síntomas de reciente aparición es mejor buscar las causas.

«Si se detecta la inflamación de los ganglios hay que acudir al médico en casi todas las ocasiones», adelanta Hernández. Hay que tener en cuenta si esta aparición se ha producido de forma brusca y aguda. Si sucede en el curso de una enfermedad infecciosa esta inflamación suele ser benigna pero si existen pocos síntomas y no hay enfermedad febril hay que buscar su origen.

«Los ganglios aumentados benignos se inician en pocos días en las enfermedades infecciosas locales o generales como la mononucleosis. Sin embargo, un ganglio solitario que crece en semanas y de consistencia dura requiere de un estudio, no hay que esperar para acudir al médico», señala el doctor Hernández.

Para el diagnóstico se realizan pruebas sanguíneas básicas del hemograma, el recuento de leucocitos y células sanguíneas, serología para enfermedades por virus o posibles anemias, si la analítica no da un diagnóstico rápido se realiza entonces una ecografía y una biopsia de ganglio linfático.

A pesar de que las enfermedades infecciosas son habituales en los niños, por lo que podría ser más común en ellos la presencia de ganglios aumentados de tamaño, el doctor señala que «no hay que descuidarse, aunque se da en pocos casos las leucemias son enfermedades graves que pueden dar la cara en síntomas como la inflamación de los ganglios».

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Ganglios inflamados en el cuello, ¿debo preocuparme?

Los ganglios linfáticos son unas glándulas que forman parte del sistema linfático, una red de vasos distribuidos por todo el cuerpo que transporta la linfa, un líquido que contiene glóbulos blancos, proteínas, grasas y sales.

Los ganglios, que contienen millones de linfocitos, se encuentran en grupos distribuidos por algunas partes del organismo (como axilas, tórax, cuello o abdomen), y su función es la de filtrar la linfa y destruir las sustancias extrañas, es decir, de defendernos frente a las infecciones atrapando virus, bacterias u otras causas de enfermedades antes de que puedan infectarnos.

Cuando hay una infección en el organismo, los ganglios linfáticos aumentan su tamaño debido a que aumenta la producción de glóbulos blancos para hacerle frente.

Por qué se inflaman

Los ganglios, que normalmente miden alrededor de un centímetro y no suelen ser visibles, se inflaman y duelen porque hay una infección localizada en una zona próxima a la que se encuentran.

Es decir, que en caso de tener inflamados, un poco duros y doloridos los ganglios del cuello -a veces incluso con incluso fiebre- suele ser debido a los siguientes procesos:

  • Infecciones en la garganta, como amigdalitis o faringitis.
  • Infecciones en la boca: aftas, infección en alguna pieza dental, gingivitis…
  • Procesos víricos, como los resfriados comunes.
  • Infecciones en el oído, como las otitis, víricas o bacterianas.
  • Una herida cutánea infectada por una zona próxima, como la cara, el cuello, etc.

Lo normal es que cuando las infecciones remiten, la adenopatía -como se conoce a la inflamación de los ganglios- desaparezca y estos vuelvan a su tamaño normal antes de dos semanas.

Mientras remite la infección, para que resulten menos molestos, se pueden aplicar compresas tibias o dar masajes leves para aliviar el dolor y la inflamación.

En raras ocasiones, las adenopatías provocadas por infecciones pueden complicarse y provocar abscesos, que habría que drenar y tratar con antibióticos, o sepsis (infecciones graves generalizadas).

¿Cuándo acudir al médico?

La causa más frecuente de la inflamación de los ganglios del cuello, así como de otras partes del cuerpo, son la infecciones comunes, agudas y no graves, pero en algunas ocasiones pueden ser el síntoma de una enfermedad más grave.

Por tanto, hay que acudir al médico si:

  • El ganglio no vuelve a su estado habitual después de dos semanas o tras remitir la infección.
  • No hay ninguna infección asociada y/o no duelen.
  • Siguen creciendo, aunque sea muy poco a poco.
  • Están duros, fijos y son irregulares.
  • Tiene fiebre persistente, aunque sea muy leve.
  • Están rojos y sensibles.

Después de las infecciones comunes, que son la inmensa mayoría, las enfermedades que pueden provocar las adenopatías suelen ser las infecciones más graves (VIH, tuberculosis, sarampión, mononucleosis…) enfermedades autoinmunes -como artritis reumatoide, lupus- o algunos tipos de cáncer, como el linfoma, la leucemia o algún tumor próximo al cuello.

Además, hay medicamentos que pueden provocar adenopatías, como la fenitoína -un anticonvulsivo- o la vacuna anti tifoidea.

Ganglios linfáticos inflamados

Perspectiva general

Los ganglios linfáticos inflamados generalmente se producen como consecuencia de la exposición a bacterias o virus. Cuando la causa de los ganglios linfáticos inflamados es una infección, esta se denomina linfadenitis. En pocas ocasiones, la causa de los ganglios linfáticos inflamados es el cáncer.

Tus ganglios linfáticos, también denominados glándulas linfáticas, desempeñan un rol fundamental en la capacidad del cuerpo para combatir infecciones. Funcionan como filtros, y atrapan virus, bacterias y otras causas de enfermedades antes de que puedan infectar otras partes del cuerpo. Las zonas frecuentes donde puedes notar los ganglios linfáticos inflamados son en el cuello, debajo del mentón, en las axilas y en la ingle.

En algunos casos, el paso del tiempo y las compresas tibias pueden ser los únicos elementos que necesites para tratar los ganglios linfáticos inflamados. El tratamiento de la linfadenitis depende de la causa.

Los ganglios linfáticos, como estos ganglios linfáticos en el cuello (recuadro), se encuentran en todo el cuerpo. El recuadro muestra tres ganglios linfáticos inflamados debajo de la mandíbula.

Síntomas

El sistema linfático es una red de órganos, vasos y ganglios linfáticos ubicados en todo el cuerpo. Muchos ganglios linfáticos están ubicados en la región de la cabeza y el cuello. Los ganglios linfáticos que se inflaman con frecuencia se encuentran en esta zona, así como en la zona de las axilas y la ingle.

Los ganglios linfáticos inflamados son un signo de que algo no está bien en el cuerpo. Ante la inflamación de los ganglios linfáticos, podrías observar lo siguiente:

  • Sensibilidad y dolor en los ganglios linfáticos
  • Inflamación en los ganglios linfáticos que puede ser del tamaño de un guisante o un frijol rojo, o incluso mayor

Según la causa de la inflamación de los ganglios linfáticos, otros signos y síntomas que podrías tener incluyen los siguientes:

  • Moqueo, garganta dolorida, fiebre y otros indicios de una infección de las vías respiratorias altas
  • Inflamación general de los ganglios linfáticos en todo tu cuerpo, lo que puede indicar una infección, como VIH o mononucleosis, o un trastorno inmunitario, como lupus o artritis reumatoide
  • Ganglios duros, fijos en su lugar y de rápido crecimiento, lo que indica un posible tumor
  • Fiebre
  • Sudoraciones nocturnas

Cuándo consultar con el médico

Algunos ganglios linfáticos inflamados vuelven a la normalidad cuando la afección oculta, como una infección menor, mejora. Consulta con tu médico si estás preocupado o si algo de lo siguiente es verdadero en el caso los ganglios linfáticos inflamados:

  • Se presentaron sin motivo aparente
  • Siguen agrandándose o han estado presentes durante un período de dos a cuatro semanas
  • Son duros o gomosos al tacto o no se mueven cuando los presionas
  • Están acompañados por fiebre persistente, sudoración nocturna o una pérdida de peso sin causa aparente

Busca atención médica de inmediato si tienes problemas para tragar o respirar.

Causas

Un ganglio linfático es un racimo de células pequeño y redondo, o en forma de frijol que está cubierto por una cápsula de tejido conjuntivo. Las células son una combinación de linfocitos (que producen partículas de proteínas que capturan a los invasores, como los virus) y macrófagos (que destruyen el material capturado). Los linfocitos y los macrófagos filtran el líquido linfático a medida que este se traslada a través del cuerpo y te protegen destruyendo a los invasores.

Los ganglios linfáticos se encuentran ubicados en grupos, y cada grupo drena una zona específica del cuerpo. Quizás sea más probable que notes inflamación en ciertas zonas, como en los ganglios linfáticos del cuello, las axilas, la ingle, y los que se ubican debajo del mentón. El sitio donde se encuentran los ganglios linfáticos inflamados puede ser útil para identificar la causa oculta.

La causa más frecuente de los ganglios linfáticos inflamados es una infección, especialmente una infección viral, como el resfriado común. Otras causas posibles de la inflamación en los ganglios linfáticos incluyen las siguientes:

Infecciones frecuentes

  • Faringitis estreptocócica
  • Sarampión
  • Infecciones del oído
  • Infección (absceso) dental
  • Mononucleosis
  • Infecciones en la piel o una herida, como celulitis
  • Virus de la inmunodeficiencia humana (VIH): virus que causa el SIDA

Infecciones poco frecuentes

  • Tuberculosis
  • Ciertas infecciones de transmisión sexual, como sífilis
  • Toxoplasmosis: infección parasitaria que se debe al contacto con heces de un gato infectado o a ingerir carne poco cocida
  • Fiebre por arañazo de gato: infección bacteriana consecuencia de un arañazo o una mordedura de un gato

Trastornos del sistema inmunitario

  • Lupus: enfermedad inflamatoria crónica que puede atacar las articulaciones, la piel, los riñones, los glóbulos sanguíneos, el corazón y los pulmones
  • Artritis reumatoide: enfermedad inflamatoria crónica que ataca el tejido que recubre las articulaciones (membrana sinovial)

Cáncer

  • Linfoma: cáncer que ocurre en el sistema linfático
  • Leucemia: cáncer del tejido encargado de la formación de la sangre del cuerpo, incluida la médula ósea y el sistema linfático
  • Otros tipos de cáncer que se han propagado a (hecho metástasis en) los ganglios linfáticos

Otras causas posibles pero poco frecuentes incluyen ciertos medicamentos, como la fenitoína (Dilantin, medicamento anticonvulsivo) y los medicamentos preventivos para la malaria.

El sistema linfático del cuerpo forma parte del sistema inmunitario, que lo protege de infecciones y enfermedades. El sistema linfático comprende el bazo, el timo, los canales y los ganglios linfáticos, así como también las amígdalas y las adenoides.

Complicaciones

Si la inflamación de los ganglios linfáticos se debe a una infección, y esta última no se trata, es probable que se presenten las siguientes complicaciones:

  • Formación de un absceso. Un absceso es una acumulación localizada de pus a causa de una infección. El pus contiene fluidos, glóbulos blancos, tejido muerto y bacterias u otros invasores. Es posible que se deba drenar y tratar con antibióticos el absceso.
  • Infección del torrente sanguíneo (bacteriemia). Cualquier infección bacteriana de tu cuerpo puede progresar a sepsis, que es una infección abrumadora del torrente sanguíneo. La sepsis puede progresar a una falla orgánica y provocar la muerte. El tratamiento implica la hospitalización y la administración de antibióticos por vía intravenosa.

Diagnóstico

A fin de diagnosticar cuál podría ser la causa de la inflamación de los ganglios linfáticos, es posible que el médico necesite lo siguiente:

  • Tu historia clínica. Además, el médico querrá saber cuándo y cómo se inflamaron los ganglios linfáticos y si presentas otros signos o síntomas.
  • Un examen físico. El médico también querrá controlar los ganglios linfáticos cercanos a la superficie de la piel para determinar el tamaño, el dolor con la palpación, la temperatura y la textura. El lugar donde se encuentran los ganglios linfáticos inflamados y los otros signos y síntomas ofrecen pistas para determinar la causa oculta.
  • Análisis de sangre. Según las sospechas del médico acerca de la causa de la inflamación de los ganglios linfáticos, se pueden realizar ciertos análisis de sangre para confirmar o excluir la sospecha respecto a la afección oculta. Los análisis específicos dependerán de la causa que se sospecha, pero muy probablemente incluirán un hemograma completo. Este ayuda a evaluar el estado de salud general y a detectar una variedad de trastornos, incluidas las infecciones y la leucemia.
  • Estudios de diagnóstico por imágenes. Una radiografía de tórax o una tomografía computarizada (TC) de la zona afectada pueden ayudar a determinar las fuentes potenciales de infección o encontrar tumores.
  • Biopsia de ganglios linfáticos. Es posible que el médico te realice una biopsia. Él extraerá una muestra del ganglio linfático o, incluso, todo un ganglio linfático para que se examine con un microscopio.

Tratamiento

Es posible que los ganglios linfáticos inflamados provocados por un virus vuelvan a la normalidad después de que se cure la infección viral. Los antibióticos no son útiles para tratar las infecciones virales. El tratamiento para los ganglios linfáticos inflamados por otras causas depende de la causa en sí:

  • Infección. El tratamiento más frecuente para los ganglios linfáticos inflamados provocados por una infección bacteriana es administrar antibióticos. Si tienes los ganglios linfáticos inflamados por una infección por VIH, recibirás tratamiento específico para esa afección.
  • Trastornos inmunitarios. Si los ganglios linfáticos inflamados se deben a determinadas afecciones, como lupus y artritis reumatoide, el tratamiento se apunta a la afección preexistente.
  • Cáncer. Los ganglios inflamados por el cáncer requieren tratamiento para el cáncer. Según el tipo de cáncer, el tratamiento puede incluir cirugía, radiaciones o quimioterapia.

Estilo de vida y remedios caseros

Si tus ganglios linfáticos inflamados están sensibles o dolorosos, podrías aliviarte un poco haciendo lo siguiente:

  • Aplicar una compresa tibia. Aplica una compresa tibia y húmeda en el área afectada, como por ejemplo una toallita humedecida en agua caliente y escurrida.
  • Tomar un analgésico de venta libre. Puede ser aspirina, ibuprofeno (Advil, Motrin y otros), naproxeno (Aleve) o paracetamol (Tylenol y otros). Ten cuidado cuando administres aspirina a niños o adolescentes. Si bien la aspirina está aprobada para su uso en niños mayores de 2 años, los niños y adolescentes que se recuperan de una varicela o de alguna enfermedad de síntomas similares a la gripe, nunca deben tomar aspirina. Consulta con tu médico si tienes alguna inquietud.
  • Descansar mucho. El descanso siempre ayuda con la recuperación de una enfermedad no diagnosticada.

Preparación antes de la cita

Si tienes los ganglios linfáticos inflamados, es probable que comiences primero por consultar al médico de familia. Cuando llamas para programar una consulta, probablemente sientas la necesidad de buscar atención médica inmediata si tienes síntomas intensos como dificultad para respirar o tragar.

La siguiente es información que te ayudará a prepararte para tu primera consulta.

Qué puedes hacer

  • Ten en cuenta cualquier restricción previa a la consulta. Cuando programes la consulta, pregunta si debes hacer algo con anticipación.
  • Haz una lista de los síntomas que has experimentado e indica cuánto hace que los tienes. Entre otros síntomas, el médico querrá saber si tuviste síntomas parecidos a los de la gripe, como fiebre o dolor de garganta, y es posible que te pregunte si notaste cambios en tu peso. Incluye en la lista todos los síntomas, desde los leves hasta los intensos, que has observado desde que los ganglios linfáticos comenzaron a inflamarse.
  • Haz una lista de todas las exposiciones recientes a posibles fuentes de infección. Estas pueden constar de viajes al exterior, realizar senderismo en zonas donde se sabe que hay garrapatas, ingerir comida poco cocida, recibir un arañazo de un gato, involucrarse en conductas sexuales de alto riesgo o mantener relaciones sexuales con una nueva pareja.
  • Haz una lista de tu información médica más importante, por ejemplo, otras afecciones para las que recibes tratamiento y los nombres de los medicamentos que tomas. Incluye todos los medicamentos que usas, tanto los de venta libre como los recetados, así como todas las vitaminas y los suplementos.
  • Haz una lista de preguntas para el médico.

En el caso de los ganglios linfáticos inflamados, algunas preguntas básicas para hacerle al médico pueden ser las siguientes:

  • ¿Cuál es la causa de mis síntomas?
  • ¿Existen otras causas posibles de mis síntomas?
  • ¿Qué tipos de pruebas necesito hacerme?
  • ¿Qué tratamiento me recomienda?
  • ¿En cuánto tiempo comenzaré a sentirme mejor?
  • ¿Puedo contagiar a alguien? ¿Cómo puedo reducir el riesgo de infectar a otras personas?
  • ¿Cómo puedo evitar que esto vuelva a ocurrir?
  • Tengo estas otras afecciones. ¿Debo cambiar los tratamientos que he estado usando?
  • ¿Existe alguna alternativa genérica al medicamento que me recetó?
  • ¿Tiene algún folleto u otro material impreso que me pueda llevar a casa? ¿Qué sitios web me recomienda?

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga una serie de preguntas, tales como:

  • ¿Qué síntomas tienes?
  • ¿Cuándo comenzaste a experimentar los síntomas?
  • ¿Los ganglios linfáticos afectados se han agrandado con el tiempo?
  • ¿Los ganglios linfáticos afectados duelen con la palpación?
  • ¿Has tenido fiebre o sudoraciones nocturnas?
  • ¿Has perdido peso de forma involuntaria?
  • ¿Tienes dolor de garganta o dificultad para tragar?
  • ¿Tienes dificultades para respirar?
  • ¿Han cambiados tus hábitos intestinales?
  • ¿Qué medicamentos tomas actualmente?
  • ¿Has viajado recientemente a otro país o a regiones habitadas por garrapatas? ¿Alguien que viajó contigo se enfermó?
  • ¿Te has expuesto recientemente a animales nuevos? ¿Sufriste mordeduras o arañazos?
  • ¿Has tenido relaciones sexuales recientemente con una pareja nueva?
  • ¿Tienes sexo seguro? ¿Siempre lo tuviste desde que comenzaste a ser sexualmente activo?
  • ¿Fumas? ¿Cuánto tiempo hace que fumas?

Qué puedes hacer mientras tanto

Mientras esperas para concurrir a la consulta, utiliza unas compresas tibias y toma un analgésico de venta libre, como ibuprofeno (Advil, Motrin IB u otros) o paracetamol (Tylenol u otros).

Generalidades del tema

¿Qué son los ganglios linfáticos?

Los ganglios linfáticos son glándulas pequeñas en forma de frijol (habichuela) que se encuentran en todo el cuerpo. Son parte del sistema linfático , que transporta líquido (líquido linfático), nutrientes y material de desecho entre los tejidos del cuerpo y el torrente sanguíneo.

El sistema linfático es una parte importante del sistema inmunitario , el sistema de defensa del cuerpo contra las enfermedades. Los ganglios linfáticos filtran el líquido linfático cuando circula por ellos, atrapando bacterias, virus y otras sustancias extrañas, que después son destruidas por glóbulos blancos especiales llamados linfocitos.

Los ganglios linfáticos pueden encontrarse solos o en grupos. Además, pueden ser tan pequeños como la cabeza de un alfiler o tan grandes como una aceituna. Pueden sentirse grupos de ganglios linfáticos en el cuello, la ingle y las axilas. Los ganglios linfáticos no suelen ser sensibles ni dolorosos. La mayoría de los ganglios linfáticos del cuerpo no pueden sentirse.

¿Cuál es la causa de la inflamación de los ganglios linfáticos?

Los ganglios linfáticos a menudo se inflaman en una ubicación cuando cerca de ellos aparece un problema como una lesión, una infección o un tumor. Saber cuáles ganglios linfáticos están inflamados puede ayudar a identificar el problema.

  • Los ganglios que se encuentran a ambos lados del cuello, bajo la mandíbula o detrás de las orejas suelen inflamarse a causa de un resfriado o un dolor de garganta. Los ganglios también pueden inflamarse después de una lesión, como un corte o una picadura cerca de ellos, o cuando sucede un tumor o una infección en la boca, la cabeza o el cuello.
  • Los ganglios de la axila (ganglios linfáticos axilares) pueden inflamarse por una lesión o infección en el brazo o la mano. Una causa poco frecuente de inflamación axilar podría ser el cáncer de seno o linfoma .
  • Los ganglios linfáticos de la ingle (ganglios linfáticos femorales o inguinales) pueden inflamarse por una lesión o infección en el pie, la pierna, la ingle o los genitales. En raras ocasiones, es posible que el cáncer de testículo, el linfoma o el melanoma causen un bulto en esta zona.
  • Es posible que los ganglios que se encuentran por encima de la clavícula (ganglios linfáticos supraclaviculares) se inflamen por una infección o tumor en la zona de los pulmones, los senos, el cuello o el abdomen.

Los lugares donde es común encontrar ganglios linfáticos inflamados incluyen el cuello, la ingle y las axilas.

¿Qué significa que se inflamen los ganglios linfáticos en dos o más zonas del cuerpo?

Cuando se inflaman los ganglios linfáticos en dos o más zonas del cuerpo, esto se llama linfadenopatía generalizada. Esto puede ser causado por:

  • Una enfermedad viral, como sarampión, rubéola, varicela o paperas.
  • Mononucleosis (virus Epstein-Barr), que provoca fiebre, dolor de garganta y fatiga, o citomegalovirus (CMV) , una infección viral que causa síntomas similares a los de la mononucleosis.
  • Una enfermedad bacteriana, como inflamación de la garganta por estreptococos (causada por la bacteria del estreptococo) o enfermedad de Lyme (una infección bacteriana transmitida por ciertos tipos de garrapatas).
  • Efectos secundarios de la fenitoína (Dilantin), un medicamento usado para prevenir convulsiones.
  • Efectos secundarios de la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola (MMR, por sus siglas en inglés).
  • Cáncer, como leucemia , linfoma de Hodgkin y linfoma no hodgkiniano .
  • Síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) , que se produce después de que una persona contrae el VIH (virus de la inmunodeficiencia humana) . Este virus ataca el sistema inmunitario, lo que dificulta que el cuerpo combata las infecciones y algunas enfermedades.
  • Sífilis , una infección de transmisión sexual.

¿Cómo se trata la inflamación de los ganglios linfáticos?

El tratamiento de los ganglios inflamados se centra en tratar la causa. Por ejemplo, una infección bacteriana podría tratarse con antibióticos, mientras que una infección viral suele desaparecer por sí sola. Si se sospecha que hay cáncer, es posible que se haga una biopsia para confirmar el diagnóstico.

Si un ganglio linfático inflamado no desaparece ni regresa a su tamaño normal dentro de un mes aproximadamente, deberá revisarlo su médico.

¿Cuánto tiempo permanecen inflamados los ganglios linfáticos?

Es posible que los ganglios linfáticos sigan inflamados o firmes mucho tiempo después de que haya desaparecido la infección inicial. Esto es especialmente cierto en los niños, cuyos ganglios podrían reducirse de tamaño pero seguir siendo visibles y firmes durante muchas semanas.

El síntoma de ovulación del que no has oído hablar

Si has estado monitorizando síntomas de ovulación como la temperatura o la mucosa cervical, te sorprenderá saber que hay otro síntoma de ovulación de que nadie habla: el ganglio linfático inguinal.

¿El qué inguinal?

Los ganglios son glándulas pequeñas con forma de judía que se encuentran por todo el cuerpo. Son parte del sistema linfático, que lleva fluido, nutrientes y desechos entre los tejidos corporales y el torrente sanguíneo. La mayoría del tiempo los ganglios no se notan, pero pueden inflamarse cuando estás enfermo o tienes heridas. Por ejemplo, habrás notado que los ganglios de la mandíbula se inflaman cuando te duele la garganta. El cáncer, la enfermedad de Lyme y las enfermedades autoinmunitarias también pueden hacer que se inflamen los ganglios.

Sin embargo, no todo lo que hace que un ganglio se inflame es tan siniestro. Hay dos ganglios inguinales ―uno a cada lado de la pelvis. El 70 por ciento de las mujeres padecen una inflamación inguinal en el mismo lado del cuerpo en el que se ha liberado el óvulo ese mes.

Cómo monitorizar el síntoma inguinal de la ovulación

Si prestas bastante atención, poco antes de ovular notarás que el ganglio linfático inguinal de un lado de tu pelvis está inflamado y parece un guisante. El cambio es sutil, así que para asegurarte de notarlo, mejor que examines la zona unos días antes del día en que esperas ovular para familiarizarte con cómo suele estar la zona.

He aquí cómo monitorizar el síntoma inguinal de la ovulación:

1. Acuéstate y pon las manos sobre la parte baja del abdomen con los dedos hacia la pierna

2. Pon las manos de forma que puedas sentir cómo late la arteria de la pierna con el dedo corazón

3. En la posición correcta, el dedo índice cae directamente sobre la glándula inguinal

4. En los días previos a la ovulación, la glándula inguinal puede inflamarse hasta llegar a ser del tamaño de un guisante

Si se te inflama la glándula inguinal, es que ovularás pronto ― ¡momento perfecto para hacer el amor!

De Lindsay Meisel | Oct 19, 2017 Tags: ciclo irregular, concepción, consejos embarazo, embarazo, esperma, fase folicular, fertilidad, hormonas, infertilidad, moco cervical, mujer, ovulación, pulsera Ava, regla, sexo, SOP

Lindsay Meisel

Signos y síntomas del cáncer de origen primario desconocido

Los signos y los síntomas del cáncer de origen primario desconocido varían dependiendo de los órganos a los que se haya extendido. Resulta importante indicar que ninguno de los síntomas presentados a continuación es causado sólo por el cáncer de origen primario desconocido. De hecho, es más probable que sean causados por otra afección distinta al cáncer. Aun así, si usted tiene síntomas que sugieran que algo anormal está ocurriendo, consulte con su médico para que la causa se pueda evaluar y tratar, de ser necesario.

Algunos posibles síntomas del cáncer de origen primario desconocido son:

Ganglios linfáticos hinchados, firmes no dolorosos

Los ganglios linfáticos normales son grupos de células del sistema inmunitario del tamaño de un fríjol que se encuentran por todo el cuerpo y que son importantes para combatir las infecciones. Frecuentemente el cáncer avanza hacia los ganglios linfáticos los cuales se agrandan de tamaño y se endurecen. Una persona puede notar una masa (ganglio linfático agrandado) debajo de la piel de los lados del cuello, arriba de la clavícula, debajo de los brazos o en la región de la ingle. A veces el médico los encuentra cuando hace un examen de rutina.

Una masa en el abdomen que se puede palpar o sensación de llenura

Una masa es un área anormal, tal como una inflamación o área firme que puede ser causada por un tumor. Esto puede ser causado por el crecimiento del cáncer en el hígado o, con menos frecuencia, en el bazo.

Algunas veces las células cancerosas crecen en la superficie de muchos órganos en el abdomen. Esto puede causar ascitis, la acumulación de líquido en el interior del abdomen. La acumulación de líquido puede causar que el abdomen se inflame. Algunas veces puede derivar en una sensación de llenura o distensión abdominal.

Dificultad para respirar

Este síntoma puede ser el resultado de un cáncer que se ha propagado a los pulmones o de la acumulación de líquido y células cancerosas en el área alrededor de los pulmones (un derrame pleural).

Dolor en el pecho o el abdomen

Esto se puede deber al crecimiento del cáncer alrededor de los nervios o a tumores que presionan los órganos internos.

Dolor en los huesos

El cáncer que se ha propagado a los huesos algunas veces causa dolor intenso. Las áreas comunes de dolor incluyen la espalda, las piernas y las caderas, aunque cualquier hueso puede afectarse. La presencia del cáncer podría debilitar los huesos y causar fracturas (huesos rotos) por simplemente haber sufrido una lesión leve o por la simple presión del peso del cuerpo. Esto puede ocasionar un repentino e intenso dolor o empeoramiento del dolor que ya existía.

Tumores en la piel

Algunos tipos de cáncer que se generan en los órganos internos se pueden propagar por medio del torrente sanguíneo y llegar a la piel. Dado que es muy fácil ver las protuberancias en la piel, las metástasis en la piel algunas veces son el primer signo de que un cáncer de origen primario desconocido se ha propagado.

Recuentos bajos de glóbulos rojos (anemia)

Los cánceres que se originan en el sistema gastrointestinal (tal como el esófago, el estómago, el intestino delgado, o el colon) pueden sangrar. A menudo, esto ocurre a un ritmo lento, de manera que no se observa sangre en las heces fecales. A la larga, esto puede derivar en bajos recuentos de glóbulos rojos.

Los recuentos de glóbulos rojos también pueden bajar si el cáncer se propaga a la médula ósea y desplaza las células normales que producen células sanguíneas.

Debilidad, cansancio, falta de apetito y pérdida de peso

Estos síntomas se ven frecuentemente en cánceres más avanzados. Pueden deberse a la propagación del cáncer a órganos o sistemas específicos como la médula ósea o el sistema digestivo. Asimismo, algunos cánceres liberan sustancias en el torrente sanguíneo que pueden afectar el metabolismo y causan estos problemas.

Ésta no es una lista completa de síntomas que pudieran causar cánceres de origen primario desconocido. De nuevo, es probable que la mayoría de los síntomas presentados anteriormente sean por causa distinta a cáncer. No obstante, si tiene cualquiera de estos problemas, es importante que consulte con su médico de inmediato para que se pueda determinar la causa y recibir tratamiento de ser necesario.

Principales causas de Ganglios Inflamados

Los ganglios linfáticos inflamados, conocidos popularmente como ganglios inflamados, y científicamente como adenopatía, la mayoría de las veces indican que está ocurriendo un proceso infeccioso o inflamatorio en la región o cerca de la región donde surgen. Pueden aparecer por varios motivos, desde una simple irritación de la piel o una infección hasta por enfermedades autoinmunes, uso de medicamentos o cáncer.

La adenopatía puede ser de dos tipos: localizada, cuando los ganglios inflamados se encuentran cerca de lugar de la infección, o generalizada, cuando de trata de una enfermedad o infección sistémica que además dura mucho tiempo.

Los ganglios, también llamados ganglios linfáticos, están esparcidos por todo el cuerpo, pues forman parte del sistema linfático, una importante parte del sistema inmune, que se encarga de filtrar la sangre y ayudar a eliminar microorganismos dañinos. Sin embargo, cuando se inflaman es común que sean visibles o palpables en algunas regiones específicas, como la ingle, las axilas y el cuello. Conozca más sobre la función de los ganglios linfáticos y dónde se localizan.

Generalmente los ganglios inflamados suelen medir pocos milímetros de diámetro, surgiendo por causas benignas y pasajeras, desapareciendo en un período alrededor de 3 a 30 días. Sin embargo, si crecen más de 2,25 cm, duran más de 30 días o si surgen otros síntomas como pérdida de peso sin razón aparente y fiebre constante, es importante consultar un médico general o un infectólogo para investigar las posibles causas y recomendar el tratamiento más adecuado.

La inflamación de los ganglios puede presentarse debido a una infección aguda o crónica, tumor, enfermedad autoinmune, o que comprometa al sistema inmunológico, como en el caso del SIDA.

Causas más comunes

Las causas son diversas, y hay que recordar que no existe una regla. Sin embargo, las causas más comunes incluyen:

1. En el cuello

Los ganglios linfáticos de la región cervical y que también se localizan sobre la mandíbula, detrás de las orejas y la nuca, generalmente se inflaman debido a alteraciones en las vías respiratorias y de la región de la cabeza como:

  • Infecciones de las vías respiratorias como faringitis, resfriados, gripes, mononucleosis, otitis y gripes;
  • Conjuntivitis;
  • Infecciones de la piel como la foliculitis del cuero cabelludo y acné inflamado;
  • Infecciones de la boca y de los dientes como herpes, caries, gingivitis y periodontitis;
  • Infecciones menos comunes como la tuberculosis ganglionar, la toxoplasmosis, la enfermedad del arañazo del gato o las micobacteriosis atípicas, a pensar de que son más raras, también pueden originar este tipo de alteración;
  • Otras como por ejemplo algunos tipos de cáncer como el de cabeza y cuello y linfoma, enfermedades autoinmunes o enfermedades sistémicas.

Además de esto, algunas enfermedades infecciosas sistémicas como la rubéola, el dengue o el zika, también pueden hacer con las ganglios se agranden en el cuello. Vea más sobre las enfermedades que pueden hacer que los ganglios del cuello se inflamen.

2. En la ingle

La ingle es la región más común donde se inflaman los ganglios linfáticos, ya que los linfonodos de esta región pueden indicar que cualquier parte de la pelvis y de los miembros inferiores está comprometida, ocurriendo en situaciones como:

  • Enfermedades de transmisión sexual como sífilis, chancroide, granuloma inguinal, herpes genital;
  • Infecciones genitales como candidiasis u otras vulvovaginitis e infecciones peneanas causadas por bacterias o parásitos;
  • Inflamación en la pelvis y región abdominal inferior como infecciones urinarias, cervicitis o prostatitis;
  • Infección o inflamación en las piernas, glúteos o pies, causadas por foliculitis, forúnculos e inclusive por una simple uña enterrada;
  • Otras como por ejemplo algunos tipos de cáncer como el del cuello uterino, el de ovario, en la región genital, en el ano o en la piel, además de las enfermedades autoinmunes o enfermedades sistémicas.

Además de esto, como este conjunto de linfonodos está cerca de una región donde frecuentemente ocurren inflamaciones, pequeños cortes o infecciones, es común que se note el aumento de los ganglios, aunque no se presenten síntomas.

3. En la axila

Los linfonodos axilares son los responsables por el drenaje de toda la circulación linfática del brazo, pared torácica y mamas, por lo que cuando están inflamados pueden indicar:

  • Infecciones de la piel, como foliculitis o piodermitis;
  • Infecciones de las prótesis mamarias;
  • Otras: cáncer de mama o enfermedades autoinmunes.

La región de las axilas también es muy susceptible a sufrir de irritaciones por productos como desodorantes o cera para depilar, o por cortes realizados al momento de remover los vellos, lo que también puede ser causa de un aumento de los ganglios.

4. En otras regiones

Otras regiones también pueden presentar ganglios linfáticos inflamados, sin embargo, son menos comunes. Un ejemplo es la región por encima de la clavícula o supraclavicular, ya que no es un sitio común para que surjan ganglios inflamados, por tanto, la presencia de esta alteración puede indicar una enfermedad más grave como cáncer de pulmón, esófago, mediastino o intra abdominal.

En la región anterior del brazo, puede indicar infecciones en el antebrazo y en la mano, o enfermedades como linfoma, sarcoidosis, tularemia y sífilis secundaria.

5. En varios lugares del cuerpo

Algunas situaciones pueden causar el aumento de los ganglios en diversas regiones del cuerpo, tanto en las regiones más expuestas como en las más profundas como en el abdomen o en el tórax. Esto suele ocurrir en enfermedades que comprometen el sistema inmune a nivel sistémico o generalizado como por ejemplo el VIH, SIDA, tuberculosis, mononucleosis, citomegalovirus, leptospirosis, sífilis, lupus o un linfoma, además del uso de ciertos medicamentos como la Fenitoína.

Por lo anterior es necesaria la realización de exámenes de imagen y de laboratorio, así como una consulta con el médico para que se diagnostique el origen de la alteración y se establezca un tratamiento enfocado a disminuir el tamaño de los ganglios inflamados.

Cuándo pueden indicar cáncer

En algunos casos los ganglios inflamados pueden indicar la presencia de un cáncer, pudiendo surgir en cualquier parte del cuerpo, lo cual dependerá del tipo de cáncer que esté presente. Además de esto, suelen tener algunas características específicas, siendo de consistencia dura, que no se mueve y no desaparecen al cabo de 30 días.

En estos casos es importante acudir al médico para que indique la realización de exámenes de diagnóstico para descartar todas las posibilidades, pudiendo solicitar exámenes específicos como por ejemplo una ecografía, el examen CA 125 o una biopsia con aspiración, si existe un quiste que posean líquido, si se sospecha de cáncer.

Características de los ganglios según la causa

En la tabla a continuación se indican las características de los ganglios y algunos síntomas comunes que pueden estar asociados a la enfermedad que los origina y los exámenes que el médico puede solicitar para descartar la enfermedad:

Causas Características Exámenes que el médico puede solicitar
Enfermedad respiratoria Ganglios inflamados no dolorosos en el cuello, además de esto puede haber síntomas asociados como dolor de garganta, coriza o tos. No siempre es necesario.
Infección dental Ganglio inflamado y dolorido que surge en un sólo lado del cuello, además de esto está presente dolor de muela. Puede ser necesaria una radiografía de la boca o del rostro.
Tuberculosis Ganglios inflamados y doloridos en el cuello o clavícula, pudiendo contener pus. Prueba de la tuberculina, biopsia de los linfonodos.
VIH (infección reciente) Varios ganglios inflamados esparcidos por el cuerpo, además de presentar fiebre, malestar general, dolor en las articulaciones. Estos síntomas pueden surgir al cabo de 2 semanas después del comportamiento de riesgo. Prueba de VIH.
Enfermedades de transmisión sexual (ETS) Ganglios inflamados en la ingle, acompañado de dolor al orinar, flujo vaginal o en la uretra, herida en la región íntima, inflamación del glande o de la vulva. Exámenes específicos para las ETS.
Infección de la piel Corte visible en una región cercada al ganglio linfático inflamado. Examen de sangre para identificar la presencia de anticuerpos en contra del microorganismo que está causando la infección.
Lupus Ganglios linfáticos inflamados por el cuerpo, además de estar acompañado de dolor en las articulaciones, heridas en la piel, color rojizo en las mejillas (rash en forma de alas de mariposa). Exámenes de sangre.
Leucemia Ganglios inflamados en el cuello, en las axilas y detrás del hueso del codo. Además de esto, puede surgir cansancio, manchas moradas en la piel, sangrado fácil por la nariz, encías o menstruación abundante, dolor en los huesos y articulaciones, palidez y somnolencia. Hematología y examen de médula ósea.

Uso de medicamentos como alopurinol, cefalosporinas, penicilina, sulfonamidas, atenolol, captopril, carbamazepina, fenitoína, pirimetamina y quinidina

Ganglios inflamados luego de una infección reciente que meritó el uso de antibióticos. A criterio médico.
Toxoplasmosis Ganglios inflamados en el cuello y axilas, además de presentar coriza, fiebre, malestar y aumento del hígado y del bazo. Se sospecha de esta enfermedad cuando el individuo estuvo en contacto con heces de gato. Exámenes de sangre.
Cáncer Ganglios inflamados con o sin dolor, duro, que no se mueve al hacerle presión. Pueden estar asociados otros síntomas como pérdida de peso sin causa aparente, cansancio intenso, alteraciones en las heces u orina o sangrados. Exámenes específicos y una biopsia.

Para curar los ganglios inflamados es necesario primero descubrir cuál es la causa, a partir de allí el médico indicará el tratamiento más adecuado según sea el caso.

Cómo curar los ganglios inflamados

En la mayoría de los casos los ganglios inflamados son inofensivos y no representan un problema para la salud grave, siendo la principal causa la presencia de un virus, que se curan espontáneamente en 3 o 4 semanas.

La linfadenopatía no tiene un tratamiento específico, ya que este será direccionado dependiendo de la causa que está originando la inflamación de los ganglios. Los medicamentos antibióticos y corticoides no deben ser utilizados sin orientación médica, debido a que pueden retardar el diagnóstico de enfermedades graves.

Cuándo es necesario acudir al médico

Los ganglios inflamados generalmente se caracterizan por tener consistencia fibrosa y elástica, no se encuentran fijos, miden pocos milímetros y pueden ser dolorosos o no. Sin embargo, pueden presentar algunas alteraciones que indican enfermedades preocupantes como cáncer, linfoma o tuberculosis, estas son:

  • Que mida más de 2,5 cm;
  • Que tenga consistencia dura, adherida a los tejidos profundos y que no se mueva;
  • Que persista por más de 30 días;
  • Que esté acompañado de fiebre que no mejora en 1 semana, sudores nocturnos, pérdida de peso inexplicable o malestar y;
  • Que tenga localización epitroclear, supraclavicular o esparcida por varios lugares del cuerpo.

En esta situación, se debe buscar atención con un médico general o infectólogo, para que se realice la evaluación clínica, además de una ecografía o tomografía y exámenes de sangre que evalúen la presencia de una infección o inflamación en el organismo. Cuando la duda persiste, es posible que el médico solicite la biopsia del ganglio, que demostrará si tiene características benignas o malignas, además de que se puede consultar al oncólogo para que se evalúen los signos y síntomas del ganglios inflamado.

¿Qué causa los ganglios inflamados en la ingle?

Ganglios linfáticos inguinales (hombre) Publicidad

Los ganglios linfáticos son estructuras nodulares que forman parte del sistema linfático y cuya función más destacada está relacionada con la respuesta inmunitaria. Por este motivo, la causa más común de inflamación de los ganglios son procesos infecciosos. Esto es así en cualquier parte del cuerpo, incluyendo las ingles.

Cuándo una infección es lo que produce la inflamación de los ganglios, es habitual que la infección esté localizada cerca de la zona dónde aparecen los ganglios inflamados. Esto se debe al papel que tiene la linfa y los propios ganglios en el sistema inmunológico.

En el caso de ganglios inflamados en la ingle o zona inguinal, la infección puede estar relacionada con los genitales o las extremidades inferiores (pies y piernas). Las enfermedades de transmisión sexual de tipo infeccioso también pueden provocar la inflamación de los ganglios de la ingle por este mismo motivo.

Igualmente, heridas y lesiones en la zona genital, piernas o pies pueden hacer que los ganglios inguinales se inflamen. En cuánto las lesiones comienzan a curar la inflamación de los ganglios suele revertir por sí sola. La visita al médico en estos casos es recomendable para que corrobore la causa de la inflamación ganglionar y para que evalúe si es necesario un tratamiento para la lesión.

Algunas formas de cáncer pueden cursar con inflamación ganglionar pero es la causa menos habitual. En los hombres el cáncer testicular puede cursar con inflamación de los ganglios inguinales y en mujeres puede deberse a cualquier tipo de cáncer del aparato reproductor. Si se descartan otros motivos es normal que se recurra a pruebas para detectar cáncer.

Dada la importancia de algunos de estos problemas, hay que acudir al médico cuánto antes para que pueda determinar la causa exacta y, si es necesario, comenzar el tratamiento lo antes posible. Pero no entres en pánico si notas los ganglios de tu ingle inflamados, no pienses de primeras que es cáncer, es mucho más probable que se deba a una causa menor. Una visita al médico aclarará tus dudas.

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Signos y síntomas del linfoma no Hodgkin

El linfoma no Hodgkin puede causar muchos síntomas y signos diferentes dependiendo del tipo del linfoma y su localización en el cuerpo. En ocasiones, puede que no cause ningún síntoma sino hasta que crece bastante.

Tener uno o más síntomas no significa que usted tenga definitivamente linfoma. De hecho, es más probable que muchos de los síntomas sean causados por otras afecciones, como una infección. No obstante, si presenta cualquiera de estos síntomas, consulte con un médico para que se pueda determinar la causa y recibir tratamiento de ser necesario.

Algunos síntomas y signos comunes son:

  • Inflamación de los ganglios linfáticos
  • Escalofríos
  • Pérdida de peso
  • Cansancio (sensación de estar muy agotado)
  • Hinchazón del abdomen
  • Sensación de llenura después de comer sólo una pequeña cantidad de comida
  • Dolor o presión en el pecho
  • Tos o dificultad para respirar
  • Infecciones graves o frecuentes
  • Tendencia a presentar fácilmente moretones o sangrados

Algunas personas con linfoma no Hodgkin presentan lo que se conoce como síntomas B:

  • Fiebre (puede ser intermitente durante varios días o semanas) sin una infección
  • Sudoración profusa durante la noche
  • Pérdida de peso involuntaria (al menos 10% del peso del cuerpo durante seis meses)

Ganglios linfáticos hinchados

El linfoma no Hodgkin puede causar que los ganglios linfáticos se hinchen (agranden). Puede que los ganglios linfáticos cercanos a la superficie del cuerpo (como los ganglios linfáticos a los lados del cuello, en la ingle o en las axilas, o encima de la clavícula), puedan percibirse como protuberancias debajo de la piel. Estos generalmente no son dolorosos.

Aunque los ganglios linfáticos hinchados son un síntoma común de linfoma, con más frecuencia son causados por infecciones. Los ganglios linfáticos que crecen como reacción a una infección son denominados nódulos reactivos o nódulos hiperplásicos y son, con frecuencia, dolorosos al tacto.

Síntomas de linfoma en el abdomen

Los linfomas que comienzan o crecen en el abdomen (vientre) pueden causar hinchazón o dolor en el abdomen. Esto podría deberse a ganglios linfáticos u órganos (como el bazo o el hígado) agrandados, aunque también puede ser debido a la acumulación de grandes cantidades de líquido.

Un bazo agrandado puede causar presión en el estómago, lo que puede ocasionar pérdida del apetito y sensación de llenura después de sólo comer pocos alimentos.

Los linfomas en el estómago o los intestinos pueden causar dolor abdominal, náuseas o vómitos.

Síntomas de linfoma en el tórax

Cuando el linfoma comienza en el timo o en los ganglios linfáticos en el tórax, esto pudiera causar presión en la tráquea, que se encuentra en esta misma zona, lo que puede causar tos, dificultad respiratoria, o una sensación de dolor o presión en el pecho.

La vena cava superior (VCS) es la vena grande que lleva sangre desde la cabeza y los brazos de regreso al corazón. Esta vena pasa cerca del timo y de los ganglios linfáticos dentro del tórax. Los linfomas en esta área pueden hacer presión en la vena cava superior, lo que puede causar que la sangre se retenga en las venas. Esto puede causar hinchazón (algunas veces con una coloración roja azulada) en la cabeza, los brazos y la parte superior del tórax. También puede causar dificultad para respirar y, si afecta el cerebro, un cambio en el estado de conciencia. A este se le llama síndrome de la vena cava superior. Este síndrome puede ser potencialmente mortal y requiere tratamiento inmediato.

Síntomas de linfoma que afectan al cerebro

Los linfomas del cerebro, llamados linfomas primarios del cerebro pueden causar dolor de cabeza, dificultad para pensar y debilidad en partes del cuerpo, cambios en la personalidad y, a veces, convulsiones.

Otros tipos de linfoma pueden propagarse al área que rodea el cerebro y la médula espinal. Esto puede causar problemas como visión doble, adormecimiento facial y dificultad para hablar.

Síntomas de linfoma en la piel

Es posible que los linfomas de la piel se puedan ver o palpar. Éstos a menudo aparecen como bultos o protuberancias debajo de la piel de color rojizo a púrpura que causan picazón.

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