Donantes de medula

Preguntas más frecuentes sobre la donación de médula ósea

  • ¿Por qué se necesitan donantes no emparentados?

Dentro del grupo familiar, los hermanos son los mejores donantes para un paciente que necesita un trasplante de células progenitoras de la sangre (popularmente conocido como “trasplante de médula ósea”), debido a las características hereditarias del sistema mayor de histocompatibilidad humano (HLA).

Sin embargo, sólo entre un 25% y un 30% de los pacientes tiene la posibilidad de encontrar un donante familiar compatible, con lo que el resto queda sin acceso a esta práctica terapéutica.

La alternativa a esta carencia de donante familiar es recurrir a los donantes voluntarios inscritos en los registros internacionales de donantes. Estos registros internacionales constituyen la Red BMDW, que agrupa a 83 registros de 60 países.

  • ¿La médula ósea es lo mismo que la médula espinal?

No, no es lo mismo. La médula espinal se encuentra dentro de la columna vertebral y transmite los impulsos nerviosos a todo el cuerpo. En cambio, la médula ósea es el tejido esponjoso que se encuentra en el interior de los huesos y es el lugar donde se produce la sangre porque contiene las células madre. Estas células también se encuentran en la sangre del cordón umbilical y de la placenta del bebé recién nacido. Donar médula ósea no interfiere en ningún sentido con la columna vertebral ni con el sistema nervioso del cuerpo humano.

  • ¿Recibiré algún tipo de remuneración por donar médula ósea?

No, según establece la ley española y la normativa internacional, la donación es siempre altruista. Sin embargo, sí se cubrirán los gastos derivados de la donación si los hubiera, como desplazamientos, alojamiento del donante y un acompañante si la extracción se realiza en una ciudad que no es la residencia habitual o el valor de las jornadas laborables que se pudieran perder.

  • ¿Cuál es la importancia de tener un registro con un gran número de donantes?

Las poblaciones poseen importantes variaciones genéticas, dentro de las cuales se encuentra el sistema mayor de histocompatibilidad (HLA) de gran importancia para el trasplante de células progenitoras hematopoyéticas. Esta característica hace difícil encontrar un donante no familiar donante compatible para un paciente determinado, por lo cual se requiere de registros que agrupen a miles de donantes para que la búsqueda tenga éxito.

  • ¿Cómo se trasplanta la médula ósea?

Antes de trasplantar médula ósea, hay que comprobar que el donante y el receptor son compatibles. Esto significa que las células de estas dos personas son tan compatibles que pueden convivir indefinidamente en el receptor. En el proceso de trasplante, normalmente (70% de los casos) se dona mediante una citoaféresis o donación de sangre periférica. Una vez hecha la donación, el producto obtenido se administra al paciente como si fuera una transfusión. Las células madre anidarán en la médula ósea de los huesos del receptor para producir células de la sangre sanas. A veces (30% de los casos) también puede extraerse la médula del hueso de un donante mediante punción de las crestas ilíacas (hueso de la cadera). La forma de extracción de las células se valorará según las necesidades del paciente y la opinión del donante. (ver vídeo explicativo).

  • ¿Qué es la citoaféresis?

Es una de las dos maneras por las cuales se puede extraer células madre hematopoyéticas (coloquialmente llamadas “médula ósea”) del donante para, a posteriori, infundirlas al paciente. La aféresis es un tipo de donación en la cual sólo se extrae de forma selectiva las células madre circulantes en la sangre, devolviendo el resto de la sangre al donante. La separación de las células madre se realiza mediante la centrifugación de la sangre en una máquina a la que el donante está conectado con un equipo completamente estéril y de un solo uso.

Las células madre se encuentran en el interior de los huesos, pero si se administra al donante un medicamento llamado «factor de crecimiento hematopoyético», pueden movilizarse las células hacia la sangre circulante y extraerse. Este «factor de crecimiento hematopoyético» se administra durante 4-5 días y, a continuación, se pueden extraer las células de la sangre mediante una citoaféresis. De manera ambulatoria, se hace circular la sangre obtenida de una vena de un brazo a través de unas máquinas denominadas «separadores celulares», que recogen las células madre. El resto de la sangre es devuelta al donante por una vena del otro brazo. (ver vídeo explicativo)

  • ¿Qué efectos secundarios puede tener para mí donar médula ósea?

El único efecto secundario de la donación de médula ósea mediante punción es el posible dolorimiento de la zona de punción; dolorimiento que normalmente desaparece en menos de 48h y se controla con analgésicos comunes. Como la punción se efectúa en quirófano y bajo anestesia general, tiene el mismo riesgo que cualquier operación que implique una anestesia general de corta duración.

Cuando la donación se hace mediante aféresis, el tiempo durante el que se administran los «factores de crecimiento hematopoyético», se pueden experimentar síntomas similares a una gripe, como el dolorimiento de huesos y músculos.

  • ¿Quién decide si mi donación se hará mediante punción de las crestas ilíacas (médula ósea) o mediante citoaféresis?

Lo decide el donante y lo propone el médico del paciente. El equipo de hematología que está tratando al paciente que necesita un trasplante de médula ósea siempre informará al registro de donantes que realiza la búsqueda de donante voluntario cual es la forma de obtención que prefiere. ¿Por qué? Pues porque en algunas enfermedades concretas es preferible, para la futura respuesta médica del paciente, que la donación se haga efectiva de una forma o de otra. De todas maneras, con esta información, el donante es siempre quien tendrá la última palabra.

  • ¿Puedo saber a quién doy mi médula? ¿Por qué?

No, según la ley española, la donación es anónima. El conocimiento público de la identidad del donante y su vinculación con el receptor generan repercusiones de orden negativo que pueden causar problemas de diversa índole a las personas involucradas.

  • Apuntarme en Registro de Donantes de Médula Ósea (REDMO), ¿implica que seré donante seguro?

No, ni mucho menos. Cuando te apuntas como donante en REDMO, se te extrae una muestra de sangre que servirá para comprobar la compatibilidad HLA de tu sangre con la de los pacientes que están en búsqueda de donante. Una vez incluido en REDMO, y con ello en el registro internacional, las probabilidades de compatibilidad y donación efectiva son muy bajas (aproximadamente 1 entre 4.000). Si se detecta que eres el mejor donante para un receptor, tu centro de referencia se pondrá en contacto contigo.

  • ¿Por qué es tan difícil que dos personas sean compatibles?

El sistema inmune de nuestro organismo es un sistema de reconocimiento y ataque que cumple con la función de diferenciar lo propio de lo ajeno y asegurar la defensa del cuerpo frente a agentes extraños, microorganismos infecciosos, células neoplásicas, o células normales trasplantadas desde otra persona. Parte fundamental de este sistema inmune es la información genética que contienen todas las células de nuestro cuerpo que denominamos sistema HLA (antígenos leucocitarios humanos). El sistema HLA es el principal responsable del rechazo de los injertos cuando no existe suficiente compatibilidad entre un paciente y un donante. Si el HLA es igual entre ambos individuos, el paciente no considerará las células del donante como ajenas y no las rechazará. Pero si el trasplante es de células madre, las células trasplantadas forman parte del sistema inmune del donante, por lo que son capaces de rechazar al organismo receptor. Por tanto, se necesita un elevado grado de compatibilidad HLA donante-receptor para que las células del donante sano repueblen el organismo del paciente sin ser rechazadas y sin producir rechazo para que puedan hacer desaparecer las células enfermas del paciente. Los genes del sistema HLA se transmiten casi siempre en bloque. Cada bloque se denomina haplotipo. El padre aporta un haplotipo y la madre otro, dando origen al genotipo HLA, perfil genético propio del nuevo ser. Es por ello que la mayor probabilidad de encontrar un donante compatible es a través de los hermanos, ya que es muy posible que hayan heredado el mismo material genético de sus padres. Esta situación se produce en uno de cada cuatro pacientes, el resto requerirán encontrar un donante no emparentado.

Y, ¿cómo reconocemos el HLA de cada individuo? Mediante el estudio de las cadenas de aminoácidos de los genes del sistema HLA presentes en todas las células a las que llamamos alelos. En el trasplante de médula ósea nos centramos en los alelos denominados A, B, C y DR existiendo en cada individuo dos expresiones para cada uno de ellos (uno del padre y otro de la madre). Así, entre paciente y donante comparamos ocho alelos. La dificultad en encontrar donantes que compartan el mismo HLA reside en el polimorfismo de los alelos. Existen 5.907 alelos A diferentes, 7.126 alelos B, 5.709 alelos C, 29 alelos DRA y 3.331 DRB. Vamos, ¡buscar una aguja en un pajar! Cuantos más donantes voluntarios existan en el registro mundial de donantes, más incrementamos las posibilidades de que los pacientes encuentren un HLA igual al suyo.

  • Si soy compatible con un paciente de fuera de mi país, ¿viajaré yo hasta el lugar de residencia del paciente?

No, se te extraerán las células necesarias en el centro de obtención más cercano a tu domicilio (habilitado para este tipo de proceso) y de ahí se envían al centro donde está el paciente.

  • ¿Puedo escoger el hospital donde realizo la donación?

No, debes ir a un hospital especializado, ya que no todos realizan este procedimiento (o tienen la suficiente experiencia en él). Dentro de la lista de este tipo de hospitales, se te asignará el más cercano a tu domicilio.

  • ¿Puedo ser donante para un familiar o amigo o una persona concreta?

No, no puedes inscribirte como donante de médula ósea para donar a una persona concreta. ¿Por qué motivo? Si no eres familiar de primer grado con el paciente, las posibilidades de compatibilidad con él son casi nulas (excepto en los casos de consanguineidad). Es mucho más simple encontrarle un donante no familiar compatible a través de REDMO entre los más de 33 millones de donantes de todo el mundo. Además, la donación para una persona conocida haría perder el concepto básico de anonimato.

La donación siempre es un acto anónimo y quién se registra como donante está dispuesto a donar a cualquier persona del mundo que lo pueda necesitar sin nunca saber quién será.

  • En caso de hacer efectiva la donación, ¿cuánto tiempo tiene que pasar para poder hacer vida normal?

Si la donación es de médula ósea se recomienda unos días (2-3) de reposo relativo, pero desarrollando todo tipo de actividades. En lo referente a actividades físicas se recomienda que al principio estas sean moderadas evitando actividades de alto rendimiento. Esta precaución se adopta para dar tiempo a la médula ósea a que se regenere y corrija el mínimo grado de anemia que pueda quedar tras la donación, Si la donación es de sangre periférica puede reincorporarse a su vida normal de forma prácticamente inmediata.

  • Me hice las pruebas de HLA para ver si era compatible con un familiar y quiero inscribirme como donante de médula ósea. ¿Puedo enviar mi tipaje HLA?

Si te hiciste estas pruebas de forma reciente, puedes solicitar el resultado al centro médico que te las hizo y acudir con él al centro de referencia de donantes que te indique tu Comunidad Autónoma (ver AQUÍ) para registrarte como donante. Si lo hiciste hace años y no guardaste el resultado, deberías iniciar de nuevo el proceso para inscribirte como donante de médula ósea. Ver más AQUÍ.

  • Si uno decide inscribirse como donante de médula ósea, ¿después puede cambiar la decisión?

Sí, todo donante voluntario de células progenitoras hematopoyéticas puede cambiar su decisión cuando lo desee, sólo debe comunicarse con el Registro para hacer efectiva su baja. A pesar de ello, para evitar esto, insistimos mucho en que una persona se inscriba como donante de médula ósea estando extensamente informado/a.

  • ¿Existe lista de espera para trasplante de médula ósea?

No existe una lista de espera para someterse a un trasplante de células progenitoras de la sangre. Cuando un paciente tiene indicación de trasplante alogénico (de donante) y necesita un donante no emparentado, se realiza una búsqueda internacional. Si la búsqueda de donante o de unidades de sangre de cordón es infructuosa y no hay posibilidad de trasplante, deberá recurrirse a otro tipo de tratamiento médico.

En todo paciente existe un momento y estado clínico ideal para la realización del trasplante, transcurrido este período las posibilidades de éxito del tratamiento se reducen. Cuántos más donantes existan, mayores son las posibilidades de los pacientes de disponer del donante “ideal”.

  • ¿Debo estar en ayunas para inscribirme como donante de médula ósea?

No, no hace falta.

Qué es la donación de médula ósea y quién puede ser donante

El trasplante de médula ósea es un tratamiento indicado para ciertas enfermedades oncológicas –especialmente la leucemia aguda, el linfoma y el mieloma– y, en algunos casos, la única posibilidad que tiene el paciente de curarse. Pero la médula ósea, que es una sustancia esponjosa que se encuentra en el interior de algunos huesos o parte de ellos, y que cuenta con una gran cantidad de células madre (progenitores hematopoyéticos) encargadas de producir los glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas que necesitamos para vivir, no se puede fabricar, y hay que obtenerla de un individuo compatible con el enfermo.

La donación de médula ósea es un acto de solidaridad que puede salvar la vida de una persona, ya que para realizar el trasplante es necesario que donante y receptor sean compatibles HLA (Antígenos Leucocitarios humanos) –unas moléculas cuya función es reconocer lo propio y lo ajeno para asegurar la respuesta del sistema inmune y proteger al organismo contra los agentes infecciosos–, para prevenir una complicación conocida como enfermedad del injerto contra huésped, y solo en aproximadamente un 30% de los pacientes se encuentra un donante compatible entre sus familiares cercanos.

A pesar de que existen millones de personas inscritas como donantes solo se encuentra compatibilidad con el enfermo en uno de cada cien mil como media

De hecho, a pesar de que existen 32 millones de personas inscritas como donantes en bases de datos internacionales –a los que hay que añadir más de 750.000 unidades de sangre de cordón umbilical (SCU) almacenadas en todo el mundo–, no siempre aparece un individuo compatible con el enfermo porque, como explica el Dr. José Luis Vicario, responsable de Histocompatibilidad del Centro de Transfusión de la Comunidad de Madrid, “el sistema de compatibilidad HLA es un sistema muy polimórfico que se ha ido adaptando para defendernos de los distintos gérmenes, que también varían”, y añade que “se encuentra compatibilidad en uno de cada cien mil como media”.

Según estimaciones de la la ONT-REDMO, en 2017 el tiempo promedio que se tardó en encontrar un donante de médula compatible fue de 32 días.

Requisitos para ser donante de médula ósea

Antes de inscribirte como donante de médula ósea en el Centro de Transfusión, o en alguno de los hospitales donde se puede realizar este trámite, es muy importante que te informes adecuadamente para comprobar que cumples los requisitos necesarios y, sobre todo, tomar una decisión responsable.

Tener entre 18 y 40 años, disfrutar de buena salud y no haber padecido hepatitis, son algunos de los requisitos para ser donante de médula ósea.

En España, las condiciones que tiene que reunir una persona para poder registrarse como donante de progenitores hematopoyéticos de médula ósea son:

  • Tener entre 18 y 40 años de edad (el límite de 40 años se establece para registrarse, y las personas que ya estén inscritas pueden donar hasta los 60 años).
  • Disfrutar de una buena salud.
  • No haber padecido infecciones originadas por los virus de las hepatitis B o C, el VIH (Sida), o cualquier otro patógeno que pudiera ser contagioso, ni tener factores de riesgo que faciliten la transmisión de este tipo de infecciones como ser pareja de alguien que las tenga, o mantener relaciones sexuales múltiples sin protección.
  • No sufrir enfermedades circulatorias, renales, hepáticas, pulmonares ni hematológicas, que podrían potenciar el riesgo de que se presentasen complicaciones durante la donación.
  • No padecer diabetes mellitus insulinodependiente, ni hipertensión no controlada.
  • No tener recuentos de plaquetas inferiores a 120.000 ml.
  • La obesidad mórbida, las malformaciones en el cuello o la columna vertebral, o la alergia a los anestésicos también constituyen contraindicaciones para donar médula ósea, pero no sangre periférica, por lo que las personas con alguno de estos problemas deben consultar con el médico antes de registrarse como donantes.

El Dr. Vicario aclara que se ha establecido la limitación a 40 años en la edad a la que una persona se puede inscribir como donante (antes era hasta los 55) porque “se ha demostrado que los trasplantes de médula provenientes de donantes más jóvenes tienen un mejor pronóstico, y también porque al ser más jóvenes pueden permanecer durante más tiempo activos en el Registro Español de Donantes de Médula Ósea”.

Este experto recuerda que “el tiempo medio desde que te registras para ser donante hasta que te llaman para donar de manera efectiva al resultar compatible con una persona necesitada de trasplante es de 8 a diez años”.

Pasos para hacerse donante de médula

  • Si estás decidido a donar médula, debes saber que puedes acudir a diferentes centros de referencia de información en cada Comunidad Autónoma. Allí se encargarán de informarte telefónicamente y te enviarán la documentación que requieres para comprender todo lo que implica la donación.
  • A continuación y en caso de que aún te queden dudas, podrás concertar una entrevista personal (bien en el propio centro o por teléfono).
  • Antes de donar es importante que leas con detenimiento en consentimiento informado y firmes el documento de inscripción en el Registro Español de Donantes de Médula Ósea, así como que este sea firmado por un testigo (familiar o amigo).
  • Finalmente, debes someterte a un análisis de sangre (no es preciso ir en ayunas) para comprobar tu compatibilidad. En algunas comunidades pueden hacerte esta prueba mediante la toma de saliva, evitando así incluso la extracción sanguínea.
  • Puedes encontrar más información en el portal web de la ONT y en la de la Fundación Internacional Josep Carreras.
  • Existe un teléfono de información sobre el Plan Nacional de Donación de Médula Ósea: 900 102 688. O bien es posible contactar con la ONT por vía telefónica para aclarar dudas: 91 727 86 99.

La donación de medula ósea se realiza extrayendo, con una jeringuilla, una pequeña cantidad de sangre medular de la parte posterior del hueso de la cadera. Asta extracción se realiza bajo anestesia general o epidural, en el hospital especializado más cercano al domicilio del donante.

La obtención de células madre de sangre periférica requiere administrar 4 ó 5 inyecciones subcutáneas de unas sustancias denominadas factores de crecimiento hematopoyético, que hacen que las células madre de la médula ósea pasen a la sangre. Esta donación no requiere anestesia y se realiza en el hospital especializado más cercano al domicilio del donante.

¿Tiene riesgo la donación?

La donación de médula ósea no conlleva otro riesgo que el de la anestesia. En Tras la extracción puede existir un ligero dolor residual en la zona de punción que desaparece a los pocos días de la donación.

En la donación de progenitores de sangre periférica el único efecto secundario relevante es el dolorimiento generalizado de huesos y músculos (como el de la gripe) que pueden producir los factores de crecimiento hematopoyético, y que desaparece en pocos días. El riesgo derivado de la obtención de estos progenitores es prácticamente nulo.

¿Puedo retirarme del registro?

REDMO, y la FBSTIB es consciente de que las circunstancias personales o físicas de una persona pueden variar con el tiempo y, en consecuencia, el donante es libre de darse de baja del Registro si así lo desea en cualquier momento. Aún así, hay que recordar que ser donante de progenitores hematopoyéticos implica un compromiso moral que debe ser meditado antes de inscribirse en el Registro, y que se espera que el donante no cambie de idea si está en juego la vida de otra persona.

¿La donación está retribuida?

El donante no recibe ninguna compensación económica para la donación. La Fundación José Carreras asumirá todas los posibles gastos derivados del proceso de donación. La principal compensación es la satisfacción personal de haber salvado una vida o, al menos, haberlo intentado.

Bone marrow donation

THIS INFORMATION IS AVAILABLE IN SPANISH.

Si has llegado hasta aquí es que estás interesado en informarte sobre la donación de médula ósea. En primer lugar, GRACIAS POR TU SOLIDARIDAD. Vamos a intentar facilitarte la información al máximo pero recuerda que es muy importante estar extensamente informado, así que te recomendamos ver la vídeoguía y algunos documentos de gran interés que deberías leer al final de esta página.

¿Empezamos?

En términos generales, puede ser donante de médula ósea toda persona sana desde los 18 años y hasta los 60 años, siempre que no padezca ninguna enfermedad susceptible de ser trasmitida al receptor y que tampoco padezca ninguna enfermedad que pueda poner en peligro su vida por el hecho de la donación.

A partir de 2018, solo se incluirán en el registro NUEVOS DONANTES con edades entre 18 y 40 años. Esto se debe al objetivo de rejuvenecer y optimizar la composición de nuestro registro de donantes, ya que los donantes más jóvenes son los más solicitados y con los que se obtienen mejores resultados clínicos en los pacientes que se trasplantan. Una vez [email protected], los donantes se mantendran disponibles en la base de datos de REDMO hasta los 60 años.

La donación de médula ósea en nuestro país es voluntaria y altruista. Se rige por el principio de solidaridad internacional. Cualquier persona inscrita como donante de médula ósea está a disposición para dar progenitores hematopoyéticos (células madre de la sangre) para cualquier persona del mundo que lo necesite.

¿Qué significa ser donante de médula ósea?

Cada año 6.400 personas son diagnosticadas de leucemia en España. Muchas necesitarán un trasplante de médula ósea para superar la enfermedad. 3 de cada 4 pacientes no tendrá un familiar compatible.

El trasplante de médula ósea es la única esperanza para muchos afectados de leucemia y otras enfermedades de la sangre. Consiste en sustituir las células enfermas del paciente por células sanas de un donante.

¿Cómo es la experiencia de donar células madre?

Generalmente, las personas se ofrecen como donantes voluntarios de células madre para alotrasplantes ya sea porque tienen un ser querido o un amigo que necesita un donante compatible o porque desean ayudar a la gente. Algunas personas solicitan que sus células madre sean recolectadas para que las puedan usar más adelante en un autotrasplante.

Si usted desea donar células madre para alguien más

Las personas que desean ser donantes de células madre o que quieren inscribirse en algún registro de voluntarios pueden hablar con su médico o ponerse en contacto con el Programa Nacional de Donantes de Médula (National Marrow Donor Program) para encontrar el centro de donación más cercano. Se solicita a los donantes potenciales que respondan a preguntas para asegurar que sean lo suficientemente saludables para donar y que no se incurra en un riesgo de contagiar con alguna infección al paciente. Para obtener más información sobre los criterios de elegibilidad de donantes, usted puede ponerse en contacto con el Programa Be the Match o el centro de donación de su región.

Para saber el tipo HLA del donante se realiza una simple prueba de sangre. Por lo general hay un pago único deducible de impuestos de alrededor de $75 USD a $100 USD para esta prueba. Es muy probable que el tipo de tejido de las personas que se incluyen en la lista de donantes voluntarios permanezca registrado hasta que dichas personas cumplan 60 años de edad.

Las mujeres embarazadas que quieran donar la sangre de cordón umbilical de sus bebés deben coordinarlo a principios del embarazo, al menos antes del tercer trimestre. La donación es segura, gratuita y no afecta el proceso de nacimiento.

Consentimiento válido y más pruebas: antes de la donación

Si se encuentra a algún donante potencial de células madre que presente una buena compatibilidad para un receptor, se tomarán las medidas para informar a la persona sobre el proceso de trasplante y para asegurarse de que la persona donante está tomando una decisión fundamentada. Si la persona decide hacer la donación, se deberá firmar un formulario de consentimiento válido, después de explicar todos los riesgos que conlleva hacer la donación. No se presiona al donante para que participe. Esto siempre es voluntario.

Si una persona decide donar, se le realizarán exámenes médicos y análisis de sangre para asegurar que goza de buena salud.

Cómo se recolectan las células madre

Las células madre pueden ser recolectadas de estas tres fuentes diferentes:

  • Médula ósea
  • Células madre periféricas
  • Sangre del cordón umbilical

Cada método de recolección se explica a continuación.

Recolección de células madre de la médula ósea

Este procedimiento a menudo se llama recolección de médula ósea. Dicho procedimiento se lleva a cabo en una sala de operaciones (quirófano) mientras el donante está bajo anestesia general (se suministra medicamentos para adormecer al paciente por completo con el fin de que no sienta dolor). Las células de la médula se extraen de la parte trasera del hueso pélvico (cadera). El donante se encuentra acostado boca abajo, y se inserta una aguja grande a través de la piel y hacia la parte posterior del hueso de la cadera. La aguja se dirige a través del hueso hacia el centro y se extrae la médula líquida y espesa mediante la aguja. Este procedimiento se repite varias veces hasta que se haya obtenido suficiente médula (recolección). La cantidad que se obtiene depende del peso del donante. A menudo, se extrae alrededor de un 10% de la médula ósea del paciente, o unas dos pintas aproximadamente. Esto se realiza en un periodo de una a dos horas. El cuerpo reemplazará estas células entre 4 y 6 semanas. Si se extrajo sangre del donante antes de la donación de médula, esta a menudo se devuelve al donante en ese momento.

Después de finalizada la recolección de médula ósea, se lleva al donante a la sala de recuperación, mientras se espera que el efecto de la anestesia desaparezca. El donante puede ser trasladado a una habitación del hospital y permanecer en observación hasta que se encuentre completamente alerta, y pueda comer y beber. En la mayoría de los casos, se da de alta al donante pocas horas después del trasplante o a la mañana siguiente.

Puede que el donante sienta dolor, tenga moretones e irritación en la parte trasera de sus caderas y parte baja de la espalda por algunos días. El acetaminofeno (Tylenol®) o los antiinflamatorios no esteroideos disponibles sin receta médica (como aspirina, ibuprofeno o naproxeno) son de ayuda. Puede que algunas personas se sientan cansadas, débiles o con dificultad para caminar por algunos días. Se le podría indicar al donante que tome suplementos de hierro hasta que la cantidad de glóbulos rojos se restablezca. La mayoría de los donantes vuelven a su actividad habitual en 2 o 3 días. Pero sentirse completamente normal puede que tome de dos a tres semanas.

Existen pocos riesgos para el donante y las complicaciones graves ocurren en muy raras ocasiones. Sin embargo, la donación de médula ósea es un procedimiento quirúrgico. Entre las complicaciones poco frecuentes pueden incluirse reacciones a la anestesia, infección, daño en los nervios o en los músculos, reacciones a la transfusión (en caso de que se requiera de una transfusión sanguínea de otra persona, lo que no ocurre si usted recibe su propia sangre) o lesión en el sitio en donde se aplica la inyección. Problemas como dolor de garganta o náuseas pueden surgir por la anestesia.

Los donantes de alotrasplante de células madre no incurren en ningún gasto por brindar sus servicios, pues el seguro del receptor generalmente cubre estos costos.

Una vez se recolectan las células, se filtran a través de unas mallas finas. Esto evita que se le administren partículas de hueso o grasa al receptor. Para un alotrasplante e isotrasplante, puede que las células se suministren al receptor de forma intravenosa al poco tiempo de haber sido recolectadas. A veces estas son congeladas, por ejemplo, si el donante vive lejos del receptor.

Recolección de las células madre de la sangre periférica

Se administra una inyección diaria de filgrastim (Neupogen®) al donante durante varios días antes de iniciar el proceso de donación. Este medicamento es un factor de crecimiento que hace que la médula ósea produzca y libere muchas células madre al torrente sanguíneo. El filgrastim puede causar algunos efectos secundarios, siendo el dolor de huesos y de cabeza los más comunes. Esto puede tratarse con acetaminofeno (Tylenol®) o medicamentos antiinflamatorios no esteroides (como la aspirina y el ibuprofeno y el naproxeno). Otros posibles efectos son náuseas, problemas para dormir, fiebres leves y cansancio. Estos efectos desaparecen una vez que se terminan las inyecciones y se finaliza la recolección.

Después de las inyecciones, se extrae la sangre a través un catéter (un tubo flexible y delgado de plástico) que se coloca en una de las venas mayores del brazo. La sangre entonces se cicla a través de una máquina que separa las células madre del resto de las células sanguíneas. Las células madre son retenidas mientras que el resto de la sangre es regresada al donante, generalmente a través del mismo catéter. (En algunos casos, puede que se coloque un catéter en cada brazo; uno extrae la sangre y el otro la regresa). Este proceso se conoce como aféresis. Toma aproximadamente de 2 a 4 horas y se lleva a cabo como un procedimiento ambulatorio. A menudo se requiere repetir este proceso durante varios días hasta que se hayan recolectado suficientes células madre.

Los posibles efectos secundarios del catéter pueden incluir problemas para la colocación en la vena, obstrucción del catéter, infección de este o del punto por donde ingresa hacia la vena. Los coágulos sanguíneos forman parte de los efectos secundarios. Durante el proceso de la aféresis, puede que los donantes experimenten problemas causados por los bajos niveles de calcio a raíz del medicamento anticoagulante utilizado para evitar que la sangre se coagule en la máquina. Estos malestares incluyen mareos, hormigueo, escalofríos y calambres musculares que desaparecen una vez terminado el proceso de donación, pero puede que estos síntomas sean tratados mediante suplementos de calcio que se administran al donante.

El proceso para donar células para uno mismo (donación autóloga de células madre) es prácticamente el mismo que cuando alguien dona las células para otra persona (donación alogénica). La única diferencia es que en una donación autóloga de células madre el donante es también el receptor, quien da sus células madre para usarlas posteriormente. En algunos casos, existen algunas diferencias. Por ejemplo, algunas veces la quimioterapia se recibió antes de que se pudiera administrar filgrastim que estimula la producción de células madre en el cuerpo. Además, a veces puede ser difícil obtener suficientes células madre de una persona con cáncer. Aún varios días después de la aféresis, puede que no haya suficientes células para el trasplante. Es más probable que esto suceda cuando el paciente ha recibido ciertos tipos de quimioterapia en el pasado o si presenta una enfermedad que afecta su médula ósea.

A veces se usa un segundo medicamento llamado plerixafor (Mozobil®) junto con filgrastim en personas con linfoma no-Hodgkin o mieloma múltiple. Esto aumenta el número de células madre en la sangre y ayuda a reducir el número de las sesiones de aféresis que se necesitan para obtener suficientes células madre. Este tratamiento puede causar náuseas, diarrea y a veces vómitos. Si estos síntomas se convierten en un problema, existen medicamentos que pueden ser útiles. En muy pocas ocasiones el bazo puede agrandarse, incluso hasta el punto de ruptura. Esto puede causar un sangrado interno de gravedad que requiere asistencia médica de emergencia. El paciente debe notificar al médico de inmediato si siente algún dolor en el hombro izquierdo o debajo de la parte izquierda de la caja torácica, los cuales pueden ser síntoma de este problema que requiere atención de emergencia.

Recolección de la sangre de cordón umbilical

La sangre del cordón umbilical es la sangre que queda en la placenta y el cordón umbilical después del nacimiento de un bebé. Este proceso no presenta ningún riesgo a la salud del bebé. El trasplante con sangre del cordón hace uso de sangre que de otra forma sería desechada. Después que el cordón umbilical es sujetado y cortado, se limpian la placenta y el cordón umbilical. La sangre del cordón se coloca en un recipiente estéril, se mezcla con un conservante y se congela hasta que se necesite.

Algunos padres deciden donar la sangre del cordón umbilical de su bebé a un banco de sangre público para que pueda ser usada por cualquier persona que lo necesite. Muchos hospitales recolectan sangre del cordón umbilical para donación, lo cual facilita el proceso de donación a los padres. Los padres de familia pueden donar la sangre del cordón umbilical de su recién nacido a bancos de sangre de cordón umbilical voluntarios o públicos de forma gratuita. Para obtener más información sobre la donación de la sangre del cordón de su recién nacido, llame al teléfono 1-800-MARROW2 (1-800-627-7692) o visite Be the Match.

Otros padres deciden almacenar la sangre del cordón de su recién nacido en bancos privados de sangre del cordón en caso de que el niño o algún familiar cercano lo necesite algún día. Si usted quiere donar o guardar (conservar) la sangre del cordón umbilical de su hijo(a) en un banco, será preciso que lo arregle antes de que nazca el bebé. Algunos bancos requieren que usted lo coordine antes de la semana 28 de embarazo, aunque otros bancos aceptan donar la sangre después de esa semana. Entre otras cosas, le pedirán que responda preguntas sobre su salud y firme un consentimiento.

Los padres pueden querer almacenar en un banco la sangre del cordón umbilical de su hijo especialmente si la familia tiene un historial clínico de enfermedades que podrían beneficiarse del trasplante de células madre. Existen varias compañías privadas que brindan este servicio. A continuación se presentan algunos asuntos que requieren consideración:

  • Puede que una sola unidad de sangre del cordón umbilical no tenga suficiente células madre para la mayoría de los adultos, por lo que el uso personal de esta sangre podría estar limitado
  • Algunas enfermedades que actualmente son tratables por medio de trasplante requieren que las células madre pertenezcan a otro donante (trasplante alogénico). La infusión de células madre propias de la sangre del cordón que comparten un mismo defecto no curan la enfermedad.
  • Se desconoce el tiempo de vida de la sangre del cordón umbilical almacenado. Debido a que el almacenamiento de la sangre del cordón es algo reciente, los científicos no saben si la sangre recolectada al momento del nacimiento será útil si un familiar presenta una enfermedad tratable con trasplante de células madre 50 años más adelante.
  • La cuota para la recolección particular de sangre del cordón umbilical puede ser de unos miles de dólares, con otro par de cientos de dólares por año para su almacenamiento. Es recomendable verificar los costos debido a que son propensos a aumentar con el transcurso del tiempo, y puede que varíen de una región a otra del país.

Usted puede obtener información adicional sobre almacenamiento privado de sangre del cordón umbilical en el Parent’s Guide to Cord Blood Foundation. Puede visitar su sitio web en www.parentsguidecordblood.org.

¿En qué consiste la donación de médula ósea?

Si en algún momento un donante de médula ósea es identificado como compatible con un paciente que necesita un trasplante, el proceso de donación se inicia unas dos o tres semanas antes de su obtención. El donante es citado generalmente en el hospital más próximo a su domicilio y se le realizan una serie de pruebas para comprobar que mantiene un buen estado general de salud y realizar el equivalente a un preoperatorio, ya que la extracción de médula ósea se realiza en quirófano y bajo anestesia.

Asimismo, en el periodo previo a la donación se le practicará una dos extracciones de sangre que servirán para una autotransfusión que se le efectuará con posterioridad a la extracción propiamente dicha de la médula ósea. Hay que tener en cuenta que en ese proceso se obtienen células madre contenidas en una cantidad aproximada de 1-1,4 litros de sangre, dependiendo del peso del donante.

Es un volumen de sangre suficiente para ocasionar ciertos efectos secundarios en el donante, tales como caída de la tensión arterial, mareos, cansancio, etc. La transfusión de la sangre previamente obtenida del propio donante evita este tipo de problemas y favorece su rápida recuperación después de la intervención en la que se le extrae la médula ósea.

La extracción de médula ósea

Para la extracción de la médula ósea del donante éste será ingresado en el hospital, donde permanecerá durante 24-36 horas. La extracción se realiza en quirófano y bajo anestesia, general o epidural. Ya en el quirófano, se coloca al donante boja abajo (decúbito prono) en la mesa de operaciones, ya que las punciones para la obtención de la médula ósea se realizan en las crestas ilíacas posteriores, es decir en las prominencias óseas de la parte posterior y superior de las caderas.

En cada punción se obtienen unos 5 mililitros de sangre de la médula ósea en la que se encuentran las células madre o progenitores hematopoyéticos. La sangre así obtenida se almacena en una bolsa en la que también hay heparina, con el fin de evitar su coagulación. Se realizan sucesivas extracciones hasta obtener la cantidad necesaria de sangre. Ya sea durante este proceso o a la finalización del mismo se realiza la autotransfusión de sangre.

Todo el proceso dura entre una o dos horas y el donante, después de pasar dos o tres horas en reanimación, pasa posteriormente a su habitación, donde permanecerá hasta recibir el alta médica, generalmente en la mañana siguiente a la extracción. Durante los dos meses siguientes se suministrará al donante hierro por vía oral.

Sangre periférica

Otra posibilidad de obtener las células madre necesarias para la realización de un trasplante es hacerlo a partir de la sangre periférica. Sin embargo, en el torrente sanguíneo la cantidad de células madre es muy pequeña, por lo que es necesario hacer que las éstas migren en grandes cantidades desde la médula ósea a la sangre.

Para ello durante cuatro o cinco días se inyecta al donante un medicamento conocido como factores de crecimiento hemopoyético (G-CSF). El tratamiento apenas tiene efectos adversos, aunque en ocasiones genera dolor de cabeza, cansancio, síntomas similares a los de una gripe o dolor óseo o muscular.

La sangre del donante pasa a través de una máquina en la que se separan las células madre del resto de los componentes, proceso conocido como aféresis, de modo que estos últimos son devueltos al torrente sanguíneo del paciente a través de un segundo catéter. El procedimiento dura entre dos y tres horas, sin necesidad de anestesia. Suelen ser necesarias una o dos sesiones para obtener la cantidad necesaria de células madre para realizar el trasplante.

¿Para qué sirve la médula ósea?

La médula ósea puede trasplantarse, ya que puede extraerse de un hueso de donante vivo, generalmente de la cadera, mediante una punción y aspiración y transfundirse al sistema circulatorio del receptor si existe compatibilidad del sistema HLA (compatibilidad entre donante y receptor). Las células madre transfundidas anidarán en la médula ósea de los huesos del receptor. Es lo que se llama trasplante de médula ósea.

Con el fin de minimizar los posibles efectos secundarios, los médicos intentan trasplantar las células madre más compatibles con las del paciente. Cada persona tiene un conjunto distinto de proteínas, llamadas antígenos del grupo leucocitario humano A (HLA) en la superficie de las células. Este conjunto de proteínas, llamado tipo HLA, se identifica por medio de un análisis especial de sangre.

Cuanto mayor sea el número de antígenos HLA compatibles, mayor será la posibilidad de que el cuerpo del paciente acepte las células madre del donante.

Es más probable que sean compatibles los HLA del paciente con los de sus parientes cercanos, especialmente con los HLA de sus hermanos, que con los HLA de personas no emparentadas. Sin embargo, sólo 1 de cada 4 pacientes tiene un familiar compatible. Los demás han de recurrir a registros de donantes de médula ósea como el REDMO, en España, que gestiona la Fundación Josep Carreras.

La médula ósea contiene células inmaduras llamadas células madre hematopoyéticas que son las células madre que forman la sangre. Éstas se dividen para crear más células que daran lugar a todas las células de la sangre, y se transforman en una de las tres clases de células sanguíneas: los glóbulos blancos que nos defienden de las infecciones; los glóbulos rojos que transportan el oxígeno en el cuerpo; o las plaquetas que ayudan a que coagule la sangre.

1. ¿Qué necesitas saber sobre la médula ósea, la sangre y las células sanguíneas?

Las descripciones generales que leerás a continuación se incluyen para ayudarte a comprender mejor la información que aparece en el resto de esta guía.

La médula ósea es el centro esponjoso del interior de los huesos en el que se producen las células sanguíneas.

Las células sanguíneas se producen en la médula ósea. Comienzan como células madre. Las células madre se convierten en glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas en la médula ósea. Luego los glóbulos rojos, los glóbulos blancos y las plaquetas entran en la sangre.

  • Las plaquetas forman tapones que ayudan a detener el sangrado en el lugar de una lesión.
  • Los glóbulos rojos llevan oxígeno a los tejidos del cuerpo. Cuando la cantidad de glóbulos rojos es menor de lo normal, esto constituye una afección llamada anemia. La anemia puede causar cansancio o falta de aliento. Puede hacer que la piel se vea pálida.
  • Los glóbulos blancos combaten las infecciones en el cuerpo. Encontramos diferentes tipos de glóbulos blancos como los Neutrofilos y macrófagos que son células que ingieren gérmenes, los linfocitos que pueden ser células B, células T o células citolíticas naturales a estas últimas se les llama NK, abreviatura de “natural killer” en inglés.
  • El plasma es la parte líquida de la sangre. Es principalmente agua. También contiene algunas vitaminas, minerales, proteínas, hormonas y otras sustancias químicas naturales.

Tipos de células madre sanguíneas

La médula ósea elabora células madre sanguíneas (células inmaduras) que, con el tiempo, se vuelven células sanguíneas maduras. Una célula madre sanguínea se puede convertir en una célula madre mieloide o una célula madre linfoide.

Una célula madre mieloide se convierte en uno de tres tipos de glóbulos sanguíneos maduros:

  • Glóbulos rojos, que transportan oxígeno a todos los tejidos del cuerpo.
  • Plaquetas, que forman coágulos de sangre para interrumpir el sangrado.
  • Glóbulos blancos o granulocitos, que combaten las infecciones y las enfermedades.

Una célula madre linfoide se convierte en linfoblasto y, luego, en uno de tres tipos de linfocitos (glóbulos blancos):

  • Linfocitos B, que producen anticuerpos para ayudar a combatir las infecciones.
  • Linfocitos T, que ayudan a los linfocitos B a producir los anticuerpos para combatir las infecciones.
  • Linfocitos citolíticos naturales que atacan las células cancerosas y los virus.

¿Qué es la médula ósea?

La médula ósea es un tejido que se encuentra en el interior de los huesos y que desempeña un papel fundamental en la producción de los componentes de la sangre y de células esenciales para el buen funcionamiento del sistema inmunitario. Concretamente, en la médula ósea es dónde se encuentran las células madre, denominadas progenitores hematopoyéticos, a partir de las cuales se diferencian todas las células de la sangre.

En la médula ósea se originan las siguientes células:

  • Glóbulos blancos: también se les conoce como leucocitos, aunque existen diferentes tipos de células, cuya función en términos generales es identificar y combatir a los diferentes microorganismos que producen las infecciones.
  • Células mieloides, entre las que se encuentran los neutrófilos, basófilos, monolitos y eosinófilos.
  • Células linfoides, entre las que se encuentran los linfocitos T y B.
  • Glóbulos rojos: son los que proporcionan el color rojo a la sangre, de ahí su otra denominación: hematíes. Se encargan de transportar el oxígeno a todos los tejidos del organismo y recoger el dióxido de carbono y llevarlo hasta los pulmones para ser exhalado.
  • Plaquetas: también se conocen con el nombre de trombocitos y participan en el proceso de coagulación de la sangre.

Cualquier alteración en la producción de estas células en la médula ósea, puede causar numerosas enfermedades, entre las que cabe destacar las siguientes:

  • Leucemias.
  • Linfomas.
  • Mieloma múltiple.
  • Distintos tipos de anemia.
  • Neutropenia.
  • Síndromes caracterizados por la existencia de una inmunodeficiencia grave.
  • Talasemia.

Se mencionan estas enfermedades por ser algunas en las que está indicada la realización de un trasplante de médula ósea como parte del tratamiento o como única opción terapéutica. Este tipo de trasplante consiste en reemplazar la médula ósea dañada por células madre sanas que procedentes de un donante.

Las células madre o progenitores hematopoyéticos del donante se pueden obtener a partir de la médula ósea, de la sangre periférica o de la sangre del cordón umbilical. En este último caso, la sangre se obtiene en el momento del nacimiento y se almacena y conserva congelada en un biobanco.

Seguramente te hayan dicho alguna vez, «inscríbete para donar tu médula, hay mucha gente que la necesita»como son las personas que padecen de leucemia. Hay personas que piensan en que se extraen con una aguja inmensa y sin anestesia, pero no es así, es una intervención indolora, por lo tanto, no debes tener ningún miedo. También es importante que recuerdes, que estamos hablando de médula ósea y no de espinal, no es lo mismo y hay que diferenciar ya que en muchas ocasiones podemos echarnos atrás por pensar exactamente en esto.

La médula ósea, es un lugar de nuestro cuerpo donde se generan las células madre de la sangre, o si las llamamos de forma científica, progenitores hematopoyéticos. Para especificar y que podáis ubicarlo con facilidad, os diré que coloquialmente, a esta zona se le denomina «tuétano».

Información para convertirte en donante de médula

Hay mucha información en internet, pero algunas veces resulta contradictoria ya que podemos encontrar documentos desactualizados. Lo mejor cuando nos hemos decidido es acudir directamente a las fuentes oficiales.

Si quieres informarte de manera online, consulta la web de la Organización Nacional de Trasplantes. En ella obtendrás un dossier que podrás descargar y leer con detenimiento sobre todos los requisitos y procesos que conlleva ser donante. Además, tienes a tu disposición un directorio de los centros de referencia a los que puedes acudir si prefieres que te informen personalmente. También podemos informarnos sobre el plan nacional de donación de médula ósea en el número de teléfono 900 102 688.

Este primer paso es muy importante ya que, aunque la intervención no tenga ningún riesgo para el donante, si que supone un compromiso no solo con los pacientes que tienen alguna enfermedad de la sangre o leucemia, si no también con uno mismo.

La donación es voluntaria y altruista, pero la persona inscrita debe estar disponible para dar sus células madres, a cualquier persona del mundo. Una vez estés totalmente informado puedes inscribirte en la web de la ONT o en los mismos centros de información y te citarán para una muestra de sangre, será aquí cuando tengas que entregar un consentimiento firmado.

Requisitos para ser donante de médula

Desde el año 2018, solo se incluyen en el registro nuevos donantes con edades entre 18 y 40 años. La edad se redujo el año pasado ya que se ha percibido que con los donantes más jóvenes se obtienen mejores resultados clínicos en los pacientes trasplantados.

El requisito más importante es tu salud, no debes padecer ninguna enfermedad que pueda ser transmitida al receptor o que ponga en peligro su vida. Para asegurarse de que goces de buena salud te realizan esa primera analítica y descartan cualquiera de estas contraindicaciones:

– Hipertensión arterial. Ya os indicamos cómo bajar la tensión alta con los diferentes remedios caseros y tratamientos médicos para que esta enfermedad no altere nuestra salud.
– Diabetes.
– Enfermedades cardiovasculares, pulmonares o hematológica.
– Enfermedad tumoral maligna o autoinmune.
– Infección por virus de hepatitis B o C.
– Algún factor de riesgo de SIDA.

Pero también tendrán en cuenta si tienes antecedentes de una enfermedad inflamatoria ocular o fibromialgia, trombosis venosa o embolismo pulmonar o si has estado recibiendo tratamientos con litio. Existen también algunas contraindicaciones temporales que imposibilitan la donación, como el embarazo o tratamientos anticoagulantes. En el caso de tener un bebé no podrás donar de nuevo hasta pasada la lactancia.

Prepárate para salvar vidas

Año tras año, a más de 5000 personas le diagnostican leucemia en nuestro País. Muchas de ellas necesitarán un trasplante para que puedan superar esta enfermedad. Al donar, estamos cediendo nuestras células madre. Estas son capaces de crear células nuevas en la sangre y en el sistema inmunitario, por lo tanto, al cederlas al enfermo, estas sustituyen sus células defectuosas por otras nuevas y sanas.

Suena fácil, pero la realidad es que 3 de cada 4 pacientes no tendrá un familiar compatible. Por este motivo se anima a la sociedad a que participe de manera solidaria en este proceso de donación. ¡Debemos cambiar las estadísticas! Es la única donación que puede hacerse en vida y en la que las células se regeneran totalmente a las semanas, lo que hace posible que un mismo donante pueda salvar a varias personas.

Cómo se obtienen las células madre

Si ya has seguido los pasos anteriores, te habrán confirmado que te has registrado como donante y pueden llamarte en cualquier momento que una persona necesite de tu ayuda.

Existen dos maneras de llevar a cabo la intervención:

  • Con extracción de sangre: se obtienen las células de la sangre periférica. Para acceder fácilmente a ellas, deben inyectar primero unos «factores de crecimiento» que trasladan estas células madre de la médula a la sangre.
  • Directamente de la médula ósea: este método se realiza con anestesia, ya sea general o epidural. Tendremos que permanecer ingresados durante al menos 24h ya que es algo más agresivo que el anterior. La médula se obtiene mediante unas punciones. Este procedimiento únicamente se requiere el 20% de los casos y en pacientes concretos que necesitan este tipo de donación.

Una vez haya finalizado la donación, pasarán varias semanas hasta que tu médula se haya regenerado por completo. Te reservarán un tiempo por si el paciente que lleva tus células necesitará de otra donación, pero después volverás a la lista hasta que otra persona vuelva a necesitarte.

Con tu generosidad estás ayudando a una persona a superar la enfermedad.

A partir del 1 de enero de 2018 la edad para ser donante de médula ósea se ha reducido 15 años y se sitúa en el tope de los 40 años. Ahora se aceptaban donantes hasta los 55 años pero a partir de este año, el Registro Español de Donantes de Médula Ósea (REDMO) ha cambiado el criterio a todo el Estado.

En los últimos años se ha incrementado mucho el número de donantes y hoy ya hay más de 320.000 donantes en toda España y más de 40.000 en Catalunya. Es por eso, que la próxima fase para el REDMO es afrontar el reto de rejuvenecer el registro y tener una base de datos con personas más jóvenes.

Los resultados clínicos para los trasplantes de médula ósea con menores de 40 años son mejores

Esta reducción de la edad máxima responde al hecho que en un 90% de los casos, los trasplantes de médula ósea no emparentados se hacen con personas menores de 40 años, porqué los resultados clínicos son mejores.

Los donantes de médula ósea son fundamentales para muchas personas que padecen leucemia o otras enfermedades de la sangre, solo 1 de cada 4 enfermos en espera de un trasplante de médula ósea dispone de un donante familiar compatible. Cada año 5.000 personas son diagnosticadas de leucemia en España.

En los otros casos se tiene que recorrer a la búsqueda de un donante no familiar o una unidad de sangre de cordón umbilical.

Actualmente, más de 8.500 personas de todo el mundo han podido someterse a un traspante gracias a el REDMO.

Como hacerse donante de médula ósea?
Los hombres entre 18 y 35 años son los donantes ideales de médula ósea. A pesar de eso, cualquier persona entre 18 y 40 años que tenga buena salud puede inscribirse en el registro de donantes.

La Fundación Josep Carreras gestiona el Registro Español de Donantes de Médula Ósea (REDMO). El Banco de Sangre y Tejidos colabora en la promoción de la donación.

Hay dos opciones para inscribirse como donante de médula ósea:

  • Ir a un hospital con banco de sangre o a una campaña de donación de sangre. Puedes ver todos los puntos de donación en este apartado web donarsang.gencat.cat. Tendrás que decir al médico que quieres inscribirte al registro de donantes de médula ósea. En el mismo momento de la donación, te extraeremos una muestra de sangre que servirá para saber tu compatibilidad. También puedes inscribirte al registro sin hacer una donación de sangre, ya que solo extrayendo una pequeña muestra es suficiente para saber la compatibilidad.
  • Acceder a la web http://catalunya.medulaosea.org y rellenar el cuestionario. El Banco de Sangre y Tejidos contactara con el posible donante para coordinar una visita en un hospital donde haya banco de sangre. Ahí se le extraerá una muestra de sangre que se analizará.

El número de donantes crece un 16’5% el 2017
El número de donantes de médula ósea ha crecido un 16,5% en Catalunya el 2017, según datos de la Organización Catalana de Trasplantes (OCATT). Se ha pasado de 34.440 donantes el 2016 a 34.249 donantes este 2017

A pesar del crecimiento continuo en número de donantes, hace falta seguir trabajando en la sensibilización de la donación, ya que un 20% de los pacientes en búsqueda todavía no disponen de un donante idóneo.

Durante el periodo de 2017, 25 personas a Catalunya han hacho efectiva la donación de médula ósea para pacientes que necesitaban un trasplante. En Catalunya, durante este último año, se han hecho 119 trasplantes de donantes no emparentados, es decir, han sido localizados en el REDMO como donantes compatibles sin ser familia del paciente.

Para más información:

  • Historia de un niño trasplantado de cordón

Ser donante voluntario significa aceptar firmemente el compromiso moral de donar progenitores hematopoyéticos de médula ósea o de sangre periférica a un enfermo de cualquier parte del mundo que, sin disponer de familiares compatibles, requiera un trasplante. El único requisito inicial es cumplimentar un formulario y someterse a una pequeña extracción de sangre con el fin de determinar su grupo de histocompatibilidad.

¿Quién puede ser donante?

Puede incluirse en la Red Mundial de Donantes de Médula Ósea, a través de REDMO, toda aquella persona de edad comprendida entre los 18 y 40 años que disfrute de buena salud. El criterio de buena salud consiste en no sufrir enfermedad cardiovascular, renal, pulmonar, hepática o hematológica, u otras afecciones crónicas que requieran tratamiento continuado, y no tener antecedentes, o riesgo de haber padecido infecciones por los virus de la hepatitis B, C, o del sida.

¿Cómo inscribirme en REDMO?

Basta con seguir las siguientes instrucciones:

  1. Acuda al Centro de Transfusión o a cualquiera de las colectas móviles programadas mensualmente donde podrá ser informado sobre la donación, aclarar todas las dudas que pueda tener y donde le realizarán las pruebas de compatibilidad.
  2. Es muy importante leer con detenimiento el documento de Consentimiento Informado así como el reverso del documento de inscripción en el Registro.
  3. Una vez aceptadas las premisas deberá:
    • Rellenar con letra clara y mayúscula todos los apartados del documento de inscripción en el Registro.
    • Firmar el documento de inscripción en el Registro.
    • Hacer firmar el mismo documento a un testigo (familiar, amigo u otra persona presente en el momento de su firma).
    • Permitir que le extraigan una pequeña muestra de sangre (no requiere estar en ayunas) para realizar las pruebas de compatibilidad.

A partir de este momento la información proporcionada y los resultados de las pruebas de compatibildad quedarán registrados en la base de datos REDMO. Una vez codificados y protegidos de acuerdo con la Ley de Protección de Datos 15/1999, sus datos de compatibilidad quedarán integrados en la Red Mundial de Donantes de Médula Ósea.

Si apareciera algún paciente compatible con usted, sería citado para realizar una analítica de confirmación. Por este motivo es necesario que sus datos estén siempre actualizados, comunicando al CRTS, o bien a la Fundación Josep Carreras, cualquier cambio de dirección postal, teléfono o correo electrónico.

Periódicamente recibirá en su domicilio (por correo postal o electrónico) información sobre las actividades de la Fundación Internacional Josep Carreras y REDMO.

Si pudieses salvar una vida, ¿lo harías?: requisitos y pasos para donar médula ósea

España es líder mundial desde hace años en donación y trasplantes de órganos, y parece no tener límites. Prueba de ello es el avance logrado por la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) con la donación de médula ósea.

En términos generales, puede ser donante de médula ósea toda persona sana desde los 18 años y hasta los 60, siempre que no padezca ninguna enfermedad susceptible de ser transmitida al receptor y que tampoco padezca ninguna enfermedad que pueda poner en peligro su vida por el hecho de la donación.

Desde el año pasado, solo se incluyen en el registro de ‘Nuevos Donantes’ las personas de entre 18 y 40 años. Esto se debe al objetivo de rejuvenecer y optimizar la composición del registro de donantes, ya que los más jóvenes (menores de 40 años) son los más solicitados y con los que obtienen mejores resultados clínicos en los pacientes que se trasplantan.

A grandes rasgos, el donante de médula no puede poseer antecedentes de enfermedades cardíacas, hepáticas, autoinmunes, infecto-contagiosas o neoplásicas.

¿Para quién sirve la donación de médula ósea?

Leucemia aguda, linfoma y mieloma múltiple son las principales enfermedades que pueden beneficiarse de un trasplante de médula. En España cada año cerca de 5.000 personas son diagnosticadas de leucemia aguda, alrededor de 7.000 de linfoma y cerca de 2.000 de mieloma múltiple. De hecho, la leucemia es el cáncer infantil más frecuente y supone un 30% de las enfermedades hematooncológicas pediátricas.

En muchos de estos casos, el trasplante de médula ósea es la única esperanza y consiste en sutituir las células enfermas del paciente por células sanas de un donantes.

¿Cómo se sabe si hay compatibilidad?

El sistema inmune de nuestro organismo es un sistema de reconocimiento y ataque que cumple con la función de diferenciar lo propio de lo ajeno y asegurar la defensa del cuerpo frente a agentes extraños, microorganismos infecciosos, células neoplásicas, o células normales trasplantadas desde otra persona.

Parte fundamental de este sistema inmune es la información genética que contienen todas las células de nuestro cuerpo que denominamos sistema HLA, que es el principal responsable del rechazo de los injertos cuando no existe suficiente compatibilidad entre un paciente y un donante.

Si el HLA es igual entre ambos individuos, el paciente no considerará las células del donante como ajenas y no las rechazará. Pero si el trasplante es de células madre, las células trasplantadas forman parte del sistema inmune del donante, por lo que son capaces de rechazar al organismo receptor.

¿Quién puede ser donante de médula ósea?

Para ser donante, la ONT establece una serie de requisitos para garantizar el mayor éxito posible en caso de necesitar muestras para un trasplante. Para ello es clave tener entre 18 y 40 años (aunque las personas inscritas en el registro pueden ser donantes hasta los 60 años) y estar sano, es decir, no padecer ninguna enfermedad susceptible de ser trasmitida al receptor.

Los interesados tampoco pueden padecer ninguna enfermedad que pueda poner en peligro su vida por el hecho de la donación y también es importante tener en cuenta que no se puede donar médula para un paciente concreto, sino para cualquier persona compatible que o necesite, con independencia de donde resida.

El único efecto secundario de la donación de médula ósea mediante punción es el posible dolor de la zona de punción, que normalmente desaparece en menos de 48 horas y se controla con analgésicos comunes. Como la punción se efectúa en quirófano y bajo anestesia general, tiene el mismo riesgo que cualquier operación que implique una anestesia general.

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