Diferencia consumo lavadora a++ y a+++

Hace unos años, cuando íbamos a comprar una lavadora el vendedor de la tienda (porque no existía Internet) nos hablaba de la gran cantidad de programas de lavado que tenía, de los kilos de ropa que podía lavar, o del tiempo que tardaba. Poco o nada se decía del consumo, más allá de «consume muy poco» (no era cierto). Y aún menos de la eficiencia energética. Pero es una de las cosas que hoy en día tienen más valor en este electrodoméstico, y lo primero que debes mirar a la hora de elegir la que vas a comprar.

¿Pero qué es la eficiencia energética, y por qué es tan importante? ¿Qué cosas hay que tener en cuenta si queremos maximizarla en una lavadora? En este reportaje vamos a intentar responder a todas estas preguntas.

Por suerte, hoy en día resulta sencillo conocer la eficiencia energética de un electrodoméstico, gracias a las etiquetas vigentes en la Unión Europea desde 2010. Entre un electrodoméstico con una calificación A+++, la mayor, y otro con una calificación D, la menos eficiente, hay una diferencia de consumo de un 40%. No solo te ahorras un 40% en luz y agua, sino que también contribuyes a cuidar el medio ambiente y a reducir el cambio climático.

Una lavadora A+++ ofrece un ahorro en la factura de la luz de unos 40€ al año, con respecto a una de hace 10 o 15 años. No parece mucho, pero teniendo en cuenta que un ciclo de lavado cuesta 12 céntimos, calcula los ciclos que te salen gratis….

Curiosamente, por una vez los fabricantes no van por detrás de la normativa europea, ni cumplen las normas a regañadientes. Al contrario, muchas marcas disponen de modelos que van más allá de la máxima calificación de eficacia energética, consumiendo un 40% menos. Vamos a intentar poner en orden todos estos datos.

Índice de contenidos

  • ¿Qué es la eficiencia energética?
  • El etiquetado energético
  • En qué hay que fijarse para mejorar la eficacia
  • Consejos para mejorarla

¿Qué es la eficiencia energética?

Llamamos eficiencia energética al uso eficiente de la energía. Es decir, a la capacidad de cumplir con el propósito de un electrodoméstico, o una tarea, con el mínimo consumo de energía posible.

Es un término que ha comenzado a cobrar importancia hace apenas 10 o 15 años, ya que antes no molestaba demasiado que un dispositivo consumiese mucho. Pero ahora con el cambio climático, la escasez de recursos, la contaminación, y el alto precio de la luz, es el factor determinante a la hora de comprar casi cualquier producto.

Existen muchas formas de aumentan la eficiencia energética, y no siempre tiene que ver con reducir el consumo eléctrico o de agua. Por ejemplo se puede mejorar en una casa aislando las paredes, para que no se escape el calor de la calefacción, o no se caliente tanto en verano y no haya que poner tantas horas el aire acondicionado.

18 trucos para ahorrar en tu factura de la luz en 2019

En el caso de las lavadoras se consigue reduciendo el consumo eléctrico, pero también lavando con menos agua y más fría, y mejorando los detergentes.

Incluso aunque el electrodoméstico tenga una determinada eficiencia, nosotros podemos mejorarla aplicando algunos trucos.

La nevera es el tercer electrodoméstico que más consume de la casa, una media del 12% de todo el gasto energético.

El etiquetado energético

Desde 2011, todos los electrodomésticos que se venden en la Unión Europea llevan una etiqueta en donde se prioriza la eficacia energética. En el caso de las lavadoras esta etiqueta también incluye otros datos importantes, como el consumo anual de agua y luz, o el ruido que hace.

A la hora de comprar una es lo que primero que debemos mirar, incluso antes que sus características o funciones.

La etiqueta energética está dividida en varias partes. Vamos a explicarlas una a una:

Marca y modelo (1)

En primer lugar tenemos la marca y modelo, en la parte superior.

Eficencia energética (2)

Justo debajo se muestra la eficiencia, dentro de una etiqueta de color negro. A su izquierda están los diferentes valores que existen, en forma de barras de colores.

Lavadora LG Serie 7 9 kg F4J7VY2WD

Lavadora inteligente de LG que integra conexión WiFi, que junto a la app SmartThinQ te permite controlar el electrodoméstico en cualquier lugar. Equipa tecnologías TurboWash y 6 Motion Direct Drive.

La eficiencia energética se calcula comparando el consumo en cuestión usando el programa normal de algodón a 60 grados con carga completa y parcial, y el programa normal de algodón a 40 grados con carga parcial, comparándolo con una de referencia, a lo largo de 220 ciclos de lavado (el equivalente a un año de uso).

Consumo eléctrico anual (3)

El siguiente dato de la etiqueta es lo que consume la lavadora en un año (220 lavados, unas 4 veces por semana), medido en Kilovatios/hora al año. (KWh/año). En la factura de la luz te aparece lo que te cuesta cada KWh. Solo tienes que multiplicar para obtener el gasto de luz al año.

Consumo anual de agua (4)

Este dato nos muestra el número de litros de agua que consume al año (en 220 ciclos de lavado). Lógicamente, como más pequeño sea este dato, mejor.

Las mejores lavadoras inteligentes de 2019

Capacidad de carga (5)

Nos dice los kilos ropa que caben en cada lavado del programa normal de algodón a 60 grados con carga completa (o a 40 grados según el modelo). Este dato no influye en el tema que estamos tratando.

Eficiencia del centrifugado (6)

Indica lo buena que es eliminado el agua de la ropa. Se calcula midiendo la humedad relativa tras acabar el ciclo de lavado, realizando diferentes pruebas.

También se usan letras. De menor a mayor eficacia: G,F, E, D, C, B, A. A mayor eficacia, más seca sale la ropa, así que hay que usar menos la secadora, o esperar menos tiempo a que se seque en el tendedero.

Lavadora Bosch HomeProfessional WAYH890ES

Lavadora inteligente de Bosch con conexión WiFi y tecnología Home Connect, que te permite controlar el electrodoméstico a través de una app para dispositivos móviles. Dispone de la última tecnología para el cuidado de la ropa.

Ruido (7)

El último dato de la etiqueta es el ruido que hace con el lavado normal, y el centifrugado. Se mide en decibelios (dB). A partir de 40 o 45 dB ya es un ruido fuerte que resulta molesto para trabajar o estudiar (no hay que ponerla en el cuarto de estudio).

En qué hay que fijarse para maximizar la eficiencia energética

Ya sabemos lo que es la eficiencia, y cómo se mide. Ahora es el momento de intentar maximizarla al máximo, a la hora de comprarla, porque podemos ir mucho más allá de lo que pone en la etiqueta.

Eficacia extra

Lo primero que tenemos que hacer es mirar la etiqueta de los modelos de lavadora que nos interesen. Es recomendable que, como mínimo, sea A+. Pero lógicamente si es A++ o A+++, mucho mejor.

Estudia las tecnologías de las marcas

Además de mirar la etiqueta, echa un vistazo a la tecnología propia de cada marca, porque algunas de ellas pueden ayudarte a reducir el número de lavados.

Por ejemplo las lavadoras Twin Wash de LG utilizan un doble tambor que permite lavar al mismo tiempo la ropa delicada y la ropa normal, ahorrándote el poner dos lavadoras.

En otro caso puede ser un sistema de mojado de la ropa en spray (en lugar de llenar el tambor) que permite mojarla más rápido con menos agua.

Estudia bien cada marca, y valora sus innovaciones según el uso que le vas a la dar. De nada te sirve un tambor de ropa delicada si estás soltero y solo vistes ropa deportiva, por ejemplo…

Consejos para elegir y comprar una lavadora perfecta y barata

Dosificador automático de detergente

Si quieres ahorrar dinero en jabón y suavizante, y de paso cuidar el medio ambiente, busca una que tenga un dosificador automático de detergente. Ella misma cogerá solo lo que necesite, y así no desperdiciarás jabón (ni dañarás la ropa).

Lavadora inteligente Siemens WM14U940EU

Lavadora inteligente de Siemens con conexión WiFi y tecnología Home Connect para controlarla con una app para dispositivos móviles. Ofrece una capacidad de carga de 10 kg y centrifugado de hasta 1.400 rpm.

Comprueba los programas ECO

El 80 u 85% del consumo de una lavadora se debe al calentamiento del agua. Por tanto si tu lavadora tienes programas ECO que lavan a baja temperatura, y en tu casa no mancháis mucho la ropa, lavando en frío ahorraréis mucho dinero en la factura de la luz.

Es uno de los factores más importantes de la eficiencia energética, que poca gente tiene en cuenta.

Busca una lavadora programable

Hoy en día casi todos los modelos que hay en el mercado se pueden programar. Pero algunas ofrecen más versatilidad que otras, e incluso puedes programarlas con el móvil, a través de WiFi.

Es importante para ponerla a lavar en las horas de menor consumo, o para que te de tiempo a que seque sin que tengas que usar la secadora.

Mejor, la carga frontal

Aunque son un poco más caras, las de carga frontal tienen mayor capacidad, más programas de lavado, necesitan menos agua, y centrifugan mejor.

Elige bien la capacidad de carga

Si compras una con más capacidad de carga de la que necesitas, además de que es más cara, gastará más agua y luz. Esta es la recomendación de los fabricantes:

  • 1 ó 2 personas / Menos de 4 usos por semana – 6 kilos de carga o menos
  • 3-4 personas / 4-5 lavados por semana – 7-8 kilos de carga
  • +4 personas / 6 o más lavados semanales – 9 o más kilos de carga

Listen to «Episodio #21: Obsolescencia programada – ¿Qué es… ? Con Rubén Andrés Barbero» on Spreaker.

Algunos consejos para mejora la eficiencia energética

Independientemente del modelo que compres puedes reducir el consumo eléctrico y de agua, y ayudar al medio ambiente, con estos trucos para lavar la ropa:

  • Dosifica el detergente y el suavizante al máximo. Pon siempre un poco menos de lo que recomienda la marca de detergente. Y aún menos si la ropa no está muy sucia.
  • No uses la función de secado, o la secadora. Planifica los lavados para que la ropa se seque sola, en un tendedero. Lava uno o dos días antes de ponértela.
  • Si tienes una tarifa de luz por horas no pongas la ropa a lavar (ni el lavavajillas) después de comer o de cenar, ya que a esas horas la luz es más cara. Mejor a primera hora de la mañana. Pero no te obsesiones con el tema. Un ciclo de lavado cuesta unos 12 céntimos en luz, así que no vas a ahorrar tanto.
  • Lava siempre a la menor temperatura posible, o en frío. Como hemos dicho el calentamiento del agua supone el 80% del consumo eléctrico.

Los datos del INE muestran que los españoles consumimos 149 litros de agua por persona al día, resulta un dato excesivo considerando que el agua es uno de los bienes más preciados pero al a vez más escasos.

En este artículo queremos darte unos sencillos consejos para aplicar en tu día a día y poder ahorrar en el consumo de la lavadora.

En primer lugar hay que tener en cuenta que la lavadora es el tercer electrodoméstico que más energía consume puesto que cada familia pone una media de 3 a 5 lavadoras a la semana.

Es importante tener en cuenta el tipo de lavadora que necesitamos para cubrir las necesidades de nuestro hogar.

Hay que tener en cuenta que una lavadora de mayor eficiencia son más caras pero a la larga ahorran más energía. Por tanto, este gasto queda amortizado en aproximadamente un año porque consumen menos electricidad.

Tenemos que fijarnos en la etiqueta energética y comprarnos la más eficiente posible.

El consumo de una lavadora de clase A ha pasado a la historia, es decir ya no se fabrican pero pueden encontrarla todavía en algunas tiendas hasta fin de existencias.

El consumo de una lavadora A+++ es mínimo siendo el ahorro una de las características principales puesto que gozan de la excelencia energética.

La lavadora BOSCH WAT28661ES tiene la última tecnología en ahorro de agua y detergente puesto que dosifica automáticamente la medida necesaria en cada ciclo.

La diferencia entre el consumo de una lavadora A++ con una A+++ es el consumo eléctrico basado en una clasificación que se rige por el Índice de Eficiencia Energética. Este índice marca la relación entre la capacidad de enfriamiento total y la potencia efectiva de entrada.

La diferencia entre un consumo de lavadora A+ con una A++ puede traducirse en casi un 20% de ahorro energético durante la vida útil del electrodoméstico.

La lavadora Whirlpool AWE2240 con clase energética A++ te ofrece sencillez, comodidad y espacio permitiéndote un programa para prendas calidad que cuidará tus tejidos más especiales.

El detergente también es muy importante, tenemos que elegir un producto que sea capaz de lavar a bajas temperaturas y utilizar la menor cantidad posible para evitar que queden residuos que puedan estropear el funcionamiento de la lavadora.

Elegir el programa adecuado es otro consejo para ahorrar consumo. Según el grado de suciedad de la ropa, lo adaptaremos al tipo de lavado y seremos más eficientes.

Si tienes una urgencia y necesitas poner la lavadora con poca ropa, recuerda utilizar un programa de media carga o incluso te recomendamos lavarla a mano.

Resulta curioso que el 90% del consumo de la lavadora se utiliza para calentar el agua, por lo que si utilizamos ciclos de lavado fríos (programas de 60 grados en vez de 90 grados) estaremos reduciendo el consumo de manera considerable sin ningún esfuerzo.

La limpieza de la lavadora es fundamental para un correcto funcionamiento, mantener limpio el tambor, el cajetín del detergente o la goma nos ayudará a alargar la vida de nuestro electrodoméstico.

Y no te olvides de revisar y limpiar el filtro que puede quedar obstruido por el exceso de cal.

Tras este análisis sobre algunos puntos clave para ahorrar ¡vamos a la práctica, visita nuestra web www.Tien21.es!

Con el consumo de una lavadora A+++ no solo estás ahorrando dinero sino que también estás mejorando el futuro del ecosistema y tu calidad de vida.

¡Tien 21 respeta el medio ambiente! ¿Y tú?

Otros enlaces de interés:

¿Cómo lavar jersey de lana en la lavadora? Consejos para no estropear la ropa de lana

Lavar ropa de color en la lavadora: 5 consejos para que los colores no se mezcle

¿Cómo poner una lavadora? Aprende paso a paso cómo usar una lavadora

Conoce las claves sobre el consumo de las lavadoras

Visitas: 1.464

La lavadora es uno de los electrodomésticos de nuestro hogar que más energía gasta. A la semana se pueden hacer entre dos y cinco lavados y eso en la factura se nota. Por detrás del frigorífico y del televisor, el consumo de las lavadoras puede suponer hasta un 12% de la energía de la casa y un gasto económico anual de más de 115 euros.

Por eso, es importante saber cómo funciona el consumo de las lavadoras. Ya vayas a comprar una nueva lavadora o quieras optimizar el gasto de la que ya tienes, conocer las claves de su consumo será imprescindible para ahorrar una suma importante de agua y de dinero en el recibo de la electricidad.

El consumo de las lavadoras durante el ciclo de lavado

A grandes rasgos, el ciclo de lavado se divide en tres fases (aunque su duración depende de cada programa elegido):

  1. El lavado propiamente dicho

La lavadora recibe agua limpia de las tuberías en el tambor. Si no tiene un grifo específico para el agua caliente que es lo más común, a continuación, procede a calentar esa agua para remojar las prendas. Después, el detergente se inyecta por las válvulas para mezclase con el agua y enjabonar la ropa.

En esta fase, es donde mayor gasto energético se produce en la lavadora. En concreto, entre el 80 y el 85% de la energía es utilizada por las resistencias para calentar el agua, ya que utilizan la máxima potencia durante todo el ciclo de lavado.

  1. El aclarado

Una vez que se ha enjabonado toda la ropa, se elimina el agua acumulada en el tambor, para proceder a ingresar agua limpia de nuevo. De este modo, se aclaran las prendas hasta que se elimine todo el detergente.

Durante estas dos primeras fases, el lavado y el aclarado, es donde más cantidad agua se consume. Por eso, para ahorrar en agua, se recomiendan realizar ciclos de lavado cortos.

  1. El centrifugado

Por último, el tambor girará y, a través de las fuerzas centrípetas, el agua comenzará a desprenderse de la ropa. Así, las prendas saldrán húmedas, pero no mojadas.

Si la lavadora incluye función de secado, la humedad será menor pero el gasto energético de la misma será mayor, puesto que utilizará más revoluciones por minuto. Aun así, el máximo consumo seguirá siendo en el proceso de lavado.

El etiquetado energético: indicador del consumo de las lavadoras

Las lavadoras, al igual que todos los electrodomésticos, deben llevar una etiqueta que advierta sobre su consumo energético. Así, a la hora de adquirir una lavadora nueva, puedes acceder a esta información para valorar su eficiencia y ahorrar dinero, además de mejorar del impacto medioambiental.

Cómo interpretar la etiqueta

  1. Tipo de eficiencia energética. A través de un indicador de colores y letras se muestra el consumo energético de la lavadora. Así, las etiquetas señaladas con la clase A, representan el menor consumo que va aumentando al descender:

De esta manera, con una lavadora de clase A puedes ahorrar hasta 800 euros durante su vida útil.

  1. Muestra, de media, el consumo anual de energía en Kilovatios por hora. Se hace una estimación del gasto de la lavadora, en un programa normal de algodón a 60ºC y con una estimación de 220 lavados al año.
  2. Representa el consumo anual de agua en litros de forma ponderada. Como en el caso anterior, se hace una media del gasto de agua al año con una estimación de 220 lavados al año.
  3. Indica la capacidad de carga completa de una lavadora, en kilogramos.
  4. Corresponde a la clase de eficiencia del centrifugado. Esto significa la cantidad de humedad que queda en la ropa tras el centrifugado. Al igual que en la eficiencia energética, se mide con letras de la A a la G:
  1. Muestra el ruido emitido por la lavadora, tanto durante el lavado como durante el centrifugado. Está expresado en decibelios para un programa normal de algodón a 60º.

Consejos para reducir el consumo de las lavadoras

Disminuir ese gasto tan elevado que hemos visto que supone la lavadora en nuestro hogar, puede ser posible si sigues estos sencillos consejos. Tus bolsillos lo agradecerán.

  • Llena la lavadora a su máximo capacidad

Intenta evitar los lavados de ropa a media carga si tu lavadora no tiene ese tipo de programa, porque supone un gasto innecesario. Lo mejor que puedes hacer es esperar a poner la colada cuando tengas la lavadora llena.

  • Utiliza los lavados fríos

Como explicábamos anteriormente, durante la fase de lavado mientras se calentaba el agua, es cuanto mayor gasto energético realizaba la lavadora. Por eso, utilizando los programas a 60º o a 40ºC reducirás el consumo de manera exponencial. No te preocupes porque con estas temperaturas es suficiente para conseguir una ropa de lo más pulcra si no tiene grandes manchas.

  • Emplea ciclos de lavado cortos

Si no tienes las prendas realmente sucias, lo mejor es que utilices un ciclo de lavado corto. Así ahorrarás tanto energía como agua.

  • Dosifica la cantidad de detergente

No emplees más detergente del recomendado, pues producirá que la lavadora trabaje más para eliminar la espuma creada. Aunque creas que es poco, el detergente no es bueno para la ropa si superas la cantidad recomendada y, además, la contaminación para el medio ambiente será mayor.

  • Realiza un mantenimiento periódico

Un buen mantenimiento de tu lavadora es esencial para prolongar la vida útil de tu lavadora. Además, unido con una limpieza constante del filtro, mejorará su funcionamiento y ahorrarás energía.

  • Prescinde de la secadora

Intenta evitar la secadora siempre que sea posible. Supone un electrodoméstico más para tu hogar con un importante gasto energético. Por eso, recomendamos secar la ropa con el centrifugado o en el tendedero, como toda la vida.

El consumo real de una lavadora

Frigorífico, lavadora, secadora, lavavajillas y el horno forman el quinteto inicial de cualquier cocina que se precie. También forman parte del elenco de aparatos electrodomésticos que más gastan en una casa, aunque hoy en día sus prestaciones han cambiado mucho y su versatilidad nos permite ahorrar interesantes cantidades de dinero y energía si los usamos bien.

En este apartado vamos a centrar nuestras miradas sobre las lavadoras. De la misma manera que ocurre con los frigoríficos o los lavavajillas, ahorrar en la factura de la luz y el agua es posible si sabemos cómo utilizar correctamente este electrodoméstico y hacemos la elección correcta a la hora de adquirir uno.

Empecemos por el principio: qué hace una lavadora cuando la ponemos en funcionamiento. Todo dependen del programa elegido pero, en esencia, un ciclo de lavado se compone de:

  • Lavado: donde entra en juego tanto el aporte de agua como de temperatura para alcanzar la deseada.
  • Aclarado: con aporte únicamente de agua.
  • Centrifugado: un punto del ciclo al que no se le presta la atención adecuada. Usando los centrifugados adecuados podemos no solo ahorrar en el lavado, sino también en planchado y secado.

¿Sabes todo lo que puedes ahorrar con una lavadora ecológica?

Calcular cuánto vale poner una lavadora es muy complicado, porque todo depende de la tarifa eléctrica que tengamos contratada y de las horas en la que pongamos nuestro electrodoméstico a funcionar. Dependiendo de muchos factores, el coste real de un lavado puede oscilar entre los 0,01€ y los 0,12€. Si nos dejamos orientar por los valores medios con los que calcula Endesa el coste y consumo de energía en un hogar estándar, el consumo de nuestra lavadora se cuantifica en 216 euros anuales, lo que nos lleva a una media de 18 euros al mes (3-4 lavadoras semanales).

Los expertos coinciden a la hora de señalar los consejos básicos a tener en cuenta para ahorrar usando nuestra lavadora: hay que evitar consumos fuertes de energía entre las 20 y las 23 horas y debemos optar por tarifas de discriminación horaria –con las que sabemos el precio que pagamos por hora- para ahorrar hasta un 45% en nuestras facturas, según datos de la Confederación de Consumidores y Usuarios (CECU).

Además de optar por rutinas eficientes, nunca debemos perder de vista la información que nos aporta la etiqueta energética de las lavadoras. Las más ecológicas son aquellas que gastan un máximo de 15 litros de agua y 0,23 KW/hora porkilo de ropa/ en un ciclo de lavado con agua caliente. En este sentido los comparadores de precio no dejan lugar a dudas: las lavadoras más eficientes nos pueden hacer ahorrar hasta 57€ en la factura de la luz. ¿Cómo?, pues cambiando nuestro electrodoméstico A++ por uno con calificación A+++.

Cuando nos enfrentemos al reto de poner una lavadora hay que hacerlo, siempre que podamos, a carga completa. Llenando la lavadora ahorramos agua y energía y aumentamos la vida útil del electrodoméstico, algo que nos interesa bastante para amortizar la compra de uno del tipo A+++. Optemos dentro de lo posible por programas de lavado cortos con una temperatura entre 30-40 grados, suficiente para un grado de suciedad normal. Puede que las manchas rebeldes nos obliguen a saltarnos este esquema alguna vez. El mayor gasto de la lavadora es calentando el agua y centrifugando, así que es muy importante regular bien la velocidad de este último paso del ciclo, dando prioridad a los cortos si podemos aprovechar la energía solar para secar la ropa.

A continuación se muestra el significado de cada clasificación y número con más detalle.

Clase energética (A+++ a D)

Desde diciembre de 2011, las lavadoras tienen una clasificación de A+++ (la más eficiente) a D (la menos eficiente). Una lavadora A+++ ofrece el funcionamiento más barato y respetuoso con el medioambiente que el resto de lavadoras.

Consumo energético anual (kWh)

El consumo energético anual estimado también se incluye en las etiquetas de eficiencia energética de las lavadoras. Este se basa en 220 ciclos de una combinación de cargas de algodón completas y parciales a 40 °C y 60 °C. Esto supone que la lavadora se utiliza al menos 4 veces a la semana.

Tus hábitos de lavado individuales afectarán bastante a la cantidad real de energía que utiliza la lavadora. Aun así, si multiplicas el consumo energético anual de una lavadora por el coste de la electricidad por kWh en tu región, tendrás un buen cálculo estimado de lo que costará utilizar el aparato todo un año.

Consumo de agua anual (l)

Al igual que con el consumo de energía, el consumo de agua anual estimado que se incluye en las etiquetas de clasificación energética de las lavadoras se basa en 220 ciclos de una combinación de cargas de algodón completas y parciales a 40 °C y 60 °C. Este varía entre aproximadamente 8000 y 12 000 litros al año.

Al igual que con el consumo energético anual, el consumo de agua anual depende en gran medida de tus hábitos al hacer la colada. De nuevo, multiplica este número por el coste de un litro de agua en tu zona y tendrás un buen cálculo estimado del coste anual de funcionamiento de la lavadora.

Eficacia de secado al centrifugar (A a G)

Este número indica lo bien que elimina una lavadora la humedad de la ropa durante el centrifugado. Cuanto más se acerque a la letra A, más seca saldrá la ropa de la lavadora. Esto también significa que tendrá que pasar menos tiempo en la secadora, por lo que se ahorra en lavado y secado. Un centrifugado más rápido es una forma mucho más eficaz de eliminar la humedad de la ropa que ponerla en la secadora.

Niveles de ruido durante el lavado y el centrifugado (dB)

La etiqueta de clasificación energética de una lavadora también incluye dos niveles de ruido en funcionamiento: uno para el ciclo de lavado y el otro para el de centrifugado.

Estos niveles pueden varias entre 40 dB (una biblioteca silenciosa) y 80 dB (un teléfono fijo sonando). Las lavadoras de gama más alta suelen ser más silenciosas, ya que incorporan motores sin cepillos y sistemas antivibración, aunque por supuesto son un poco más caras que otros modelos.

¿Por qué debería importarte la eficiencia energética?

Por dos razones básicas:

1. El presupuesto de tu hogar.

2. El medioambiente.

Es cierto que las lavadoras con clasificaciones energéticas superiores suelen ser un poco más caras, pero permiten reducir los costes energéticos. Eso significa que el cambio a una lavadora eficiente energéticamente permite reducir las facturas de electricidad hasta un 50 % y compensar la inversión iniciar en pocos años. De hecho, la Comisión Europea afirma que es posible ahorrar hasta 250 euros durante la vida útil del aparato.

Puede que te preguntes qué diferencia puede marcar una sola lavadora. Pues bien, se trata de un efecto acumulado. La eficiencia energética nunca ha sido tan importante como ahora que se están agotando los recursos y los efectos de la vida humana en la naturaleza son cada vez mayores.

Etiqueta de eficiencia energética

¿Sabes qué es, dónde está y para qué sirve la etiqueta de eficiencia energética? Te contamos cómo interpretarla y cuáles son las ventajas de la etiqueta energética

03/02/2017 | COMPARTE Y VENCERÁS:

¿Tienes en cuenta la etiqueta de eficiencia energética cuando compras un nuevo electrodoméstico? Es importante tener en cuenta el nivel de eficiencia del aparato a adquirir porque puede que te ayude a ahorrar en tu factura de la luz a medio plazo. Te explicamos qué es la etiqueta de eficiencia energética y cómo interpretarla para que hagas una compra lo más inteligente posible.

Qué es la etiqueta de eficiencia energética

La etiqueta de eficiencia es un adhesivo que señala la calificación energética de un electrodoméstico o edificio según una escala que evalúa su consumo.

Esta escala de calificación energética se compone de siete letras correlativas; de la A a la G, siendo A la mejor calificación y G la peor. Además de eso, también constará de, si se trata de la etiqueta de un piso, información relacionada con el consumo anual de energía y el consumo de CO2 anual, y de datos relacionados con sus funciones, si se trata de la etiqueta de un electrodoméstico; podemos encontrar la capacidad útil de un congelador, la potencia de secado o el nivel de decibelios que produce, entre otras prestaciones de cada aparato.

Caducidad de la etiqueta de eficiencia energética

La etiqueta de eficiencia energética y los certificados energéticos caducan a los 10 años de su emisión. Eso quiere decir que, a poder ser, es recomendable renovar los electrodomésticos una vez pasado ese periodo o, por lo menos, comprobar su estado y funcionamiento. En cuanto al certificado energético de un piso, si va a venderse o alquilarse, se recomienda hacer las remodelaciones que correspondan para sumar valor añadido y calidad al inmueble con un certificado actualizado y positivo. Entérate de más en nuestro artículo “alquilar o vender un piso sin certificado energético”.

Cámbiate a factorenergia y ahorra un 12,5% en tu factura de la Luz … ¡Para Siempre!

Llama Gratis o Contrata Online en 2 min

Dónde encontrar la etiqueta de eficiencia energética

En cuanto a los electrodomésticos, podemos ver la etiqueta de eficiencia siempre en un lugar visible y fácil de reconocer. Cuando compramos un aparato eléctrico como un frigorífico, una lavadora o una secadora, veremos que la etiqueta energética constará siempre al lado o encima de cada aparato.

Para los pisos de venta o alquiler, la encontramos en la ficha de cada inmueble o incluso en el escaparate de la inmobiliaria. A día de hoy, son varios los portales de alquiler web que facilitan esta información incluso en sus filtros de selección.

Así es, por ejemplo, la etiqueta energética de un lavavajillas:

Eficiencia energética y ahorro

Un electrodoméstico muy eficiente normalmente será más caro que uno con un consumo energético más elevado. Sin embargo, optar por una opción más eficiente supone un ahorro a medio-largo plazo; y es que un electrodoméstico menos eficiente consumirá más y, por tanto, supondrá un mayor gasto en tu factura de la luz. Es decir, aunque en apariencia gastes más adquiriendo un aparato eficiente, en realidad estás contribuyendo a tu ahorro. Igual que ocurre con las luces LED, un electrodoméstico eficiente se amortiza siempre.

Pero si lo que quieres es ahorrar de verdad en tu factura de la luz, además de actualizar tus electrodomésticos, te recomendamos que revises las tarifas eléctricas de FactorEnergía y compruebes cuánto puedes ahorrar al contratar la luz online con nosotros. O, si lo prefieres, también puedes llamar al teléfono gratuito de Atención al cliente: 900 850 000.

COMPARTE Y VENCERÁS:

La etiqueta energética de los electrodomésticos es un pequeño documento que nos va a aportar información sobre diversas características del electrodoméstico en cuestión, especialmente las propiedades relativas al consumo y a la eficiencia energética. Se trata de una etiqueta homologada para los electrodomésticos europeos y es obligatoria que esté presente en frigoríficos, congeladores, lavadoras, secadoras, lavavajillas, hornos eléctricos o fuentes de luz domésticas.

La etiqueta energética de los electrodomésticos nos va a dar información del nivel de consumo energético del electrodoméstico en cuestión. Debemos tener en cuenta que cuanto mejor sea la catalogación, menor coste supondrá en la factura de la luz a final de mes y acabaremos compensando el precio inicial de la compra. De hecho, los aparatos más eficientes amortizan con creces su coste inicial gracias al ahorro energético que conlleva su uso. Por esta razón son los más recomendables a la hora de realizar una compra.

Las etiquetas energéticas nos van a informar de diversos aspectos como la capacidad o el ruido que emite el electrodoméstico en cuestión pero, sin duda, su principal interés reside en el consumo energético. Respecto a este punto vamos a encontrar hasta 7 categorías que van desde la A+++ (color verde y mayor eficiencia energética), hasta la D (color rojo y menor eficiencia energética).

Las diversas categorías que vamos a encontrar, las vamos a poder dividir en tres grupos que se corresponderán con los consumos más eficientes, los consumos moderados y los consumos más ineficientes:

  • Mejor eficiencia energética: A+++, A++, A+
  • Eficiencia energética moderada: A, B
  • Mala eficiencia energética: C, D

Inicio

Reciente

  • ¿Quieres saber cómo viviremos en 2030? Ikea nos lo desvelará con una expo en Madrid Design Festival
  • El hospital de Wuhan ya está inaugurado: así ha levantado China un hospital de 25.000 m2 en 10 días en Xataka
  • Art Madrid’20 ultima los detalles de la programación para celebrar su 15 aniversario
  • La semana decorativa: la blogosfera se pone romántica con la llegada del mes de febrero
  • 25 trucos para organizar la ropa en el dormitorio que hemos visto en Instagram
  • Imprescindible: los diseños de Patricia Urquiola, en una expo del Madrid Design Festival
  • Esta sorprendente mesa de manera y acero cambia completamente de estilo con una decoración acuática hiperrealista
  • 27 imágenes inspiradoras para aprovechar una casa con techos altos
  • Agatha Ruiz de la Prada diseñará las habitaciones del nuevo hotel Casual Dreams en Valencia
  • Zara Home sigue aumentando su nueva colección para esta primavera con piezas tan bonitas como estas lámparas de ratán (entre otras muchas)
  • Alfaro-Manrique Atelier diseña el nuevo hotel DoubleTree by Hilton Barcelona Golf
  • Una buena idea: luz ambiental y focal en una misma lámpara (dos en uno)
  • Este restaurante en China tiene la «zona infantil» más impresionante que hayas visto nunca (perfecta para hacer largas sobremesas)
  • Una decena de piezas de Salvador Dalí valoradas en más de 300.000 euros han sido robadas en una galería de Estocolmo en Trendencias
  • Durante el Madrid Design Festival se podrá visitar en la explanada de Madrid Río un pabellón modular construido solo con madera, un ejemplo de construcción alternativa y sostenible
  • Mucho mimbre, ratán y mobiliario estilo años 70 en la nueva colección de La Redoute Interiors para esta primavera
  • Tendencia decorativa Hanói, la apuesta de Maisons du Monde para que decores toda la casa con un ambiente vintage y natural
  • Airstream renueva la decoración de su línea de remolques, acercándose al estilo escandinavo minimal
  • Subastada en Ebay con fines solidarios la última pajita de plástico de McDonald´s que alcanza ya un importe de 31.500 euros
  • Casa Los Tecorrales, una de las últimas obras del arquitecto mexicano Rocardo Legorreta, es sencillamente espectacular

Ver más artículos

Lavadoras: nuevo etiquetado energético

¿Estás pensando en renovar tu lavadora? Si la compras ahora, te encontrarás con que este electrodoméstico (igual que los lavavajillas o frigoríficos) viene con la nueva etiqueta energética.

Desde el 2012, esta etiqueta es obligatoria en frigoríficos, lavadoras y lavavajillas. El resto de aparatos (calderas, aparatos de aire acondicionado, secadoras, aspiradores, etc.) también han ido adaptándose.

Durante algún tiempo, los productos con la nueva etiqueta están coexistiendo con productos que llevan la etiqueta antigua (que pueden seguir comercializándose, sin limitación de tiempo).

Estas son las lavadoras con mejor relación calidad/precio

Una etiqueta europea

La nueva etiqueta energética afecta a los 27 países de la Unión Europea e incluye tres clases adicionales, las más eficientes: los aparatos «ahorradores» ya no son A, sino que pueden ser A+, A++ y A+++.

No obstante, dependiendo del tipo de aparato, el número de clases energéticas y/o pictogramas de seguridad puede cambiar.

Como se puede ver en las imágenes, es mucho más gráfica que la anterior y recurre a pictogramas y símbolos reconocidos para in dicar las características del aparato.

El nuevo etiquetado de las lavadoras: las siete diferencias

Centrándonos en el etiquetado de las lavadoras, uno de los electrodomésticos más vendidos y de los primeros en adoptar la nueva norma, comprobamos que hay siete diferencias significativas.

  • La lavadora más eficiente merece la calificación «A+++»
  • La última clase energética que ahora aparece es la «D».
  • En el cálculo de la energía consumida anualmente se incluye por vez el gasto del aparato en stand-by, tanto en modo apagado como sin apagar.
  • Se miden varios programas a diferentes cargas de ropa: algodón a 40° C y a 60° C.
  • Se incluye la eficiencia de centrifugado, pero no la indicación de las eficiencias de lavado y de aclarado. El motivo de tal omisión es que todas la que tengan carga superior a 3 kg deben de tener eficiencia de lavado clase A.
  • Ya no aparece la capacidad máxima de centrifugado.
  • El consumo de agua aparece calculado anualmente en base a 220 ciclos, y no por programa de uso

Si vas a comprar una lavadora

Antes de decidirte, visita nuestro comparador de lavadoras. Encontrarás información sobre las características y precios medios de casi 1.000 modelos de lavadoras diferentes, así como los resultados del análisis en el laboratorio. Elige la que más se ajuste a tus necesidades.

La nueva etiqueta energética afecta a los 27 países de la Unión Europea e incluye tres clases adicionales, las más eficientes: los aparatos «ahorradores» ya no son A, sino que pueden ser A+, A++ y A+++.

No obstante, dependiendo del tipo de aparato, el número de clases energéticas y/o pictogramas puede cambiar.

Como se puede ver en las imágenes, es mucho más gráfica que la anterior y recurre a pictogramas y símbolos reconocidos para in dicar las características del aparato.

Centrándonos en el etiquetado de las lavadoras, uno de los electrodomésticos más vendidos y de los primeros en adoptar la nueva norma, comprobamos que hay siete diferencias significativas.

  • La lavadora más eficiente merece la calificación «A+++»
  • La última clase energética que ahora aparece es la «D».
  • En el cálculo de la energía consumida anualmente se incluye por vez el gasto del aparato en stand-by, tanto en modo apagado como sin apagar.
  • Se miden varios programas a diferentes cargas de ropa: algodón a 40° C y a 60° C.
  • Se incluye la eficiencia de centrifugado, pero no la indicación de las eficiencias de lavado y de aclarado. El motivo de tal omisión es que todas la que tengan carga superior a 3 kg deben de tener eficiencia de lavado clase A.
  • Ya no aparece la capacidad máxima de centrifugado.
  • El consumo de agua aparece calculado anualmente en base a 220 ciclos, y no por programa de uso

Antes de decidirte, visita nuestro comparador de lavadoras. Encontrarás información sobre las características y precios medios de casi 1.000 modelos de lavadoras diferentes, así como los resultados del análisis en el laboratorio. Elige la que más se ajuste a tus necesidades.

¿Qué nos dice la Etiqueta Energética de las Lavadoras?

  • Las nuevas Etiquetas son obligatorias en todos los países de la Unión y facilitan tolda la información necesaria para elegir el aparato más adecuado a las necesidades y posibilidades de cada usuario.
  • Las nuevas Etiquetas fueron obligatorias en todos los aparatos vendidos a partir del 30 de Noviembre de 2.011.
  • Las nuevas Etiquetas son uniformes en los 28 estados miembros de la Unión Europea.
  • Las nuevas Etiquetas son independientes del idioma ya que los textos se han sustituido por pictogramas que informan a los consumidores sobre las características de un determinado producto. (pictograma: es “un signo claro y esquemático que sintetiza un mensaje sobrepasando la barrera del lenguaje con el objetivo de informar y/o señalizar”).
  • Cada producto individual se suministrará siempre con la nueva Etiqueta completa, que además debe ser visible en los aparatos de exposición y en toda la publicidad sobre el producto. La práctica anterior en muchos países de proporcionar la base y la tira de datos por separado se ha abandonado.
  • Veamos, en este artículo, la Etiqueta Energética para LAVADORAS
  • Etiqueta uniforme en los 28 Estados Miembros de la Unión Europea
  • Máximo de 7 clases desde la A+++ hasta la D
  • Se utilizan flechas de color para diferenciar productos eficientes en energía de productos con baja eficiencia: el verde oscuro indica un producto altamente eficiente y el rojo un producto de baja eficiencia.
  • Los pictogramas destacan características seleccionadas:
  • La flecha negra señala la clasificación energética del aparato
  • El primer recuadro XYZ indica el consumo de energía anual en kWh

Nuevo reglamento para el etiquetado energético

Desde el pasado 1 de agosto de 2017 está en vigor el nuevo reglamento europeo que afectará a la clasificación del etiquetado energético de los aparatos consumidores de energía. Este reglamento mantiene la escala de la A (los más eficientes) a la G (los menos eficientes), pero prescinde de la distinción del +, ++, o +++ que identificaba el menor o mayor grado de eficiencia de la categoría superior; es decir, de la A. En definitiva, el etiquetado reflejará siete clases de eficiencia energética, de la A, la mejor; a la G, la peor, sin más distintivos.

El consumidor, no obstante, debe tener en cuenta que este nuevo etiquetado no va a aparecer ni inmediatamente ni simultáneamente para todos los equipos, sino de forma progresiva. Eso sí, el reglamento establece, que como muy tarde todos los productos que se etiqueten deben estar” reescalados” antes del 2 de agosto de 2030.

Antecedentes

El pasado 28 de julio se publicó en el DOUE la aprobación del Reglamento (UE) 2017/1369 del Parlamento Europeo y del Consejo por el que se establece un marco para el Etiquetado Energético y se deroga la Directiva 2010/30/UE. Su fecha de entrada en vigor es el 1 de agosto de 2017.

El sistema de etiquetado energético nació en 1992 propiciado por una Directiva Europea (Dva 92/75/CEE) y desde entonces han ido apareciendo documentos legales que obligan al etiquetado de diferentes productos que utilizan energía para funcionar (PUEs) de uso más común y generalizado en el mercado europeo. Este etiquetado tiene la intención de informar al consumidor en el momento de adquisición de un PUE para que, si así lo decide, considere el gasto real que supondrá utilizar ese producto, ya que implica necesariamente consumir energía. El gasto en el que incurre un consumidor europeo al adquirir un PUE, no es solamente el precio de compra, será también el precio de la energía que se necesita para hacerlo funcionar.

Hasta el mes de julio de 2017 el documento en vigor era la Directiva 2010/30/UE.

En una primera etapa y hasta la entrada en vigor de la directiva revisada de 2010, se iba redactando una directiva por cada producto que se etiquetaba; a partir de este momento, salen reglamentos específicos para cada producto. Este método de trabajo se va a mantener con este nuevo reglamento.

La Unión Europea, responsable de estos trabajos normativos, inició hace más de tres años los trabajos de revisión de textos de la anterior directiva de etiquetado (2010/30/UE), y el 4 de julio de 2017 ve la luz el nuevo reglamento de Etiquetado Energético para los productos relacionados con la energía. En él se establece el marco general con las pautas y consideraciones que deberá incluir cada uno de los reglamentos específicos que aplicarán para cada producto etiquetable.

Necesidad del cambio

Desde el último decenio la situación normativa para el etiquetado energético está en un cambio constante: para productos nuevos se van aprobando nuevos reglamentos de etiquetado, según se dictan previamente los requisitos de ecodiseño, mientras que se revisan y actualizan los reglamentos aplicables para productos que ya se etiquetaban energéticamente con anterioridad.

Hay que tener en cuenta que estos productos (PUEs) están en continuo progreso tecnológico que casi siempre conlleva una disminución en su consumo de energía.

Hasta la fecha de entrada en vigor del Reglamento UE/2017/1369, muchas de las revisiones legales para los productos más “antiguos”, generaban escalas de etiquetado que “crecían hacia arriba”, es decir, los aparatos son cada vez más eficientes, tanto que algunos se amontonan en la clase “A” y para distinguirlos, se van creando clases superiores: A+, A++, A+++. Pues bien, a partir de agosto de 2017, cada vez que se revise la normativa para cada tipo de aparato, se generará en cada caso un “reescalado” de su etiquetado, de manera que la escala de A a G vuelva a reflejar 7 clases de consumo de energía. Los clase “A” volverán a ser los más eficientes.

Sin embargo, esta nueva escala de la A a la G no va a aparecer ni inmediata ni simultáneamente, habrá que esperar a que surjan las revisiones para cada tipo de aparato etiquetable; este nuevo reglamento establece que, como muy tarde, todos los productos que se etiqueten deben estar reescalados antes del 2 de agosto de 2030.

Principales diferencias del nuevo etiquetado

  1. Se trata de un Reglamento y no de una Directiva. Un reglamento es el instrumento legislativo adecuado, pues establece normas claras y detalladas que impiden divergencias en la transposición por los Estados Miembros. Sin embargo, obliga a cada Estado Miembro a comprobar que no entre en conflicto con su legislación vigente.
  2. Se excluyen los equipos de transporte del ámbito de aplicación. No aplica este sistema para vehículos de transporte de personas o mercancías, ni sistemas de transporte con motor no desplazado como ascensores, escaleras mecánicas o cintas transportadoras, pues esto equipos pertenecen a otro ámbito de derecho de la Unión. Desaparece la etiqueta energética para vehículos.
  3. Se excluyen productos de segunda mano, excepto si son importados de un tercer país.
  4. Se vuelve a la escala de siete valores, nombrados con las letras de la A a la G. De modo que desaparecerán las clases A+, A++, A+++… etc, pero se irá haciendo de una forma progresiva y para cada familia de productos.
  5. La clase A deberá permanecer “vacía” en previsión de 10 años cuando se reescale un producto. La Comisión establece el criterio de “pocos o ninguno” en la clase “A” para evitar que suceda de nuevo el que se quede corta la escala. Así se contará con un margen previsto de 10 años para no tener que revisar con urgencia todos estos reglamentos.
  6. Hay diferentes calendarios de aplicación de este reglamento, según tipos de productos. Cuando se reescale un producto, generando por tanto, una nueva etiqueta energética, se establecerá un periodo de coexistencia de ambas etiquetas, la antigua y la nueva, que el proveedor deberá aportar.
  7. Se da mayor relevancia a la vigilancia del mercado y a las autoridades responsables de la misma.
  8. Se insta a los EEMM a la incentivación económica para la adquisición de los PUEs de mejor clase energética.
  9. Se creará una base de datos que implica más obligaciones para los proveedores de los PUEs como la de facilitar una serie de datos de todos sus productos con etiqueta energética.

Lo que permanece igual

  1. Responsabilidad descansa en proveedores y distribuidores de los PUEs. Como siempre y hasta ahora, los proveedores de los PUEs están obligados a aportar la etiqueta energética y la ficha técnica descriptiva, y los distribuidores a exhibirla junto con el producto en el punto de venta, para facilitársela al comprador
  2. Facultad de la Comisión para adoptar actos delegados que desemboquen en el etiquetado de grupos de productos específicos relacionados con la energía.

LEGISLACIÓN del Etiquetado Energético

Dva 92/75/CEE

Dva 2010/30/UE

Reglamento UE/2017/1369

Documento legal en España mediante

RD 124/1994

RD 1390/2011

Reglamento UE/2017/1369

Cada producto que se etiqueta atiende legalmente a

Directivas específicas para c/u que deben ser transpuestas en cada Estado Miembro de la UE

Actos Delegados:
Reglamentos específicos para c/u que son legales en sí mismos para todos los EEMM

Actos Delegados:

Reglamentos específicos para c/u que son legales en sí mismos para todos los EEMM

Escala

A a G

La escala crece hasta A+++, y las clases inferiores desaparecen, por cada producto

A a G

Necesidad de reescalado para cada producto

No

Clase A inalcanzable

No

No

Sí, en previsión de su evolución en los primeros 10 años

Proveedor provee de ficha, además de la etiqueta

No, sólo la etiqueta

Sí, ambas

Sí, ambas

Incluidas las ventas por internet

No

Listado de productos etiquetados hasta la fecha (Acceda al reglamento específico para cada producto, a través del enlace de cada uno de ellos)

Frigoríficos

Congeladores

Frigo-congeladores

Frigoríficos-bodega

Lavadoras

Lava-secadoras

Lavavajillas

Secadoras domésticas

Hornos domésticos (eléctricos y a gas)

Campanas extractoras

Lámparas de iluminación domésticas y pantallas de estas lámparas (luminarias), incluso balastos electrónicos

Aparatos de aire acondicionado doméstico (< 12 kW) y sus combinados, bombas de calor,…

Televisores

Aparatos de calefacción

Aspiradoras

Calentadores de agua (ACS)

Armarios refrigeradores profesionales (excluidos los de supermercados, venta al público,…)

Etiquetado en internet

Estufas y aparatos de calefacción local

Calderas de Biomasa y otros combinados

Neumáticos

Unidades domésticas de Ventilación

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *