Devolucion dinero seguro decesos

Una vez finalizada la prestación de servicio a veces es común que por alguna circunstancia no se haya consumido íntegro el capital de servicio garantizado en el seguro de decesos.

De hecho es muy habitual que muchos de nuestros asegurados nos pregunten en la Correduría de Seguros qué es lo que ocurre con ese dinero.

A través de este artículo os voy a resolver esta duda y daros algunas pautas a nivel fiscal de cómo tributa ese capital que sobra.

Aquí puedes calcular online tú mismo los precios de las pólizas de decesos de diferentes compañías.

Contenidos

¿Por qué puede sobrar dinero del capital de servicio?

Las pólizas de decesos tienen capital suficiente para cubrir todos los gastos que conlleva un entierro en la actualidad. La razón principal para que sobre capital es porque o bien hemos renunciado alguna partida, como pudiera ser que el fallecido no fuera velado en un tanatorio.

También porque una de las partidas garantizadas,nosotros ya disponíamos de ella, como por ejemplo tener nicho o sepultura en propiedad. En estos casos suele sobrar un poco de capital, Pero ¡¡OJO¡¡ No por no usar ese servicio siempre sobra dinero.

Quizá no hemos usado el tanatorio pero hemos pedido una caja de una calidad mucho mejor, o más coronas, es decir aumentar o mejorar otras partidas. Esas mejoran van a cuenta del capital de servicio y en esos casos estaríamos consumiendo lo que nos hemos ahorrado en el tanatorio.

¿Qué ocurre con el capital no consumido en la póliza de decesos?

La Ley 50/1980, de 8 de octubre, reguladora del Contrato del Seguro es la que se encarga de establecer el marco jurídico en este caso.

La norma en su artículo 106 bis de la citada ley señala que: “el exceso de la suma asegurada sobre el coste del servicio prestado por el asegurador corresponderá al tomador o en su defecto, a los herederos”.

¿Quién lo cobra? ¿Se devuelve a la familia?

Como hemos visto anteriormente en la norma, el exceso de la suma asegurada corresponde al tomador o en su defecto a los herederos. Pudiendo incluso declarar en póliza un beneficiario, siendo esta persona la que cobrará el capital sobrante de la póliza en caso de haberlo.

El contratante tiene total libertad a la hora de establecer al beneficiario, así que podría ser un familiar o incluso alguien ajeno a la familia.

En la práctica muchas pólizas de seguros de decesos establecen una fórmula general señalando como los beneficiarios a los herederos legales.

Si el seguro no contiene previsiones con respecto a este tema, habrá que atender al testamento del finado y ver si en él se nombra a algún beneficiario de ese capital sobrante.

Para el caso de que el testamento no diga nada, o incluso si no hay testamento, habrá que seguir los pasos de la sucesión intestada.

Después de obtener el certificado de últimas voluntades se hará la declaración de herederos abintestato.

En este supuesto el capital sobrante del seguro de decesos será entregado a los herederos legales. El orden será el siguiente, heredando unos en defecto de los anteriores:

  • Descendientes (hijos).
  • Ascendientes (padres o abuelos en su defecto).
  • Cónyuge.
  • Hermanos.
  • Sobrinos.
  • Familiares hasta el cuarto grado de consanguinidad.
  • Estado, que lo debe repartir por tercios entre instituciones sin ánimo de lucro municipal, provincial y aportación a los Presupuestos Generales del Estado.

¿Cómo se cobra?

Una vez efectuados todos los trámites cubiertos por el seguro de decesos la entidad aseguradora recibe todas las facturas que acreditan el coste de los servicios prestados y determina si hay capital sobrante.

Estas facturas están a disposición del tomador o beneficiario si lo requieren como norma general.

El pago de dicha cuantía se suele hacer a través de transferencia bancaria a la cuenta del beneficiario. Hay que tener en cuenta que las cantidades cobradas como sobrante del seguro de decesos deben tributar por el Impuesto de Sucesiones.

El porcentaje a pagar dependerá de la legislación de la Comunidad Autónoma que resulte de aplicación y sus correspondientes bonificaciones por el grado de parentesco.

¿Cuánto se tarda en cobrar?

La Ley no establece un plazo para el cobro de estas cantidades. El tiempo puede ir desde uno a varios meses. Esto depende de lo que se tarde en acreditar la identidad de los beneficiarios y entrega de toda la documentación requerida por la compañía.

¿Hay que solicitar el cobro del capital no consumido en la póliza de seguros?

No, no es necesario. Las entidades aseguradoras saben que tienen que cumplir con esta obligación y lo hacen diligentemente.

Sin embargo, sí es recomendable contactar con la aseguradora para acreditarse como beneficiario y aportar la documentación e información que sea necesaria. Esto puede ayudar a acortar los plazos de la gestión de una manera considerable.

Espero con este artículo haberos aclarado esta duda que tanto preocupa a nuestros clientes a la hora de contratar un seguro de decesos.

Devolución de un seguro de decesos

El Seguro de Decesos debe devolver el sobrante de la cantidad asegurada

Si en el Seguro de Decesos se asegura un capital destinado a sufragar unos determinados gastos de entierro u otros que se establezcan en la póliza, y el servicio contratado finalmente cuesta menos de la cantidad asegurada, la Ley establece ahora que ese exceso de dinero debe ser entregado al tomador del seguro o a los herederos.

Sin entierro, el dinero del Seguro de Decesos va a los herederos

Ahora, la ley relativa al Seguro de Decesos garantiza a los herederos la suma asegurada en caso de que el servicio funerario no se haya podido prestar por parte de la aseguradora. La ley señala que estas causas sean ajenas a la voluntad de la compañía de seguros, de fuerza mayor o por haberse realizado el servicio a través de otros medios distintos a los ofrecidos por la aseguradora. En este último caso, la norma libera a la aseguradora de la responsabilidad de la calidad de estos servicios.

Dos Seguros de Decesos para un mismo asegurado

La Ley del Contrato del Seguro prevé situaciones en las que, sea por las razones que sean, concurren dos Seguros de Decesos para un mismo asegurado. En este caso, podemos encontrarnos con dos situaciones diferentes, dependiendo de si las pólizas son de la misma aseguradora o de compañías de seguros diferentes, y la norma tiene una respuesta distinta para cada una de ellas:

Seguros de Decesos de la misma aseguradora

Si un asegurado cuenta con dos Seguros de Decesos de la misma aseguradora, la compañía de seguros tendrá que devolver, a petición del tomador, las primas pagadas de la póliza que haya decidido anular desde que se produjo la concurrencia.

Seguros de Decesos de diferentes aseguradoras

Puede darse el caso de que un mismo asegurado mantenga en el momento de su falecimiento dos Seguros de Decesos en vigor. En estos casos, la Ley del Contrato del Seguro establece que la aseguradora que no haya prestado el servicio debe pagar el capital asegurado a los herederos del asegurado fallecido.

2 2 recomendaciones

CONTENIDOS

El Seguro de Decesos es un tipo de póliza peculiar por muchos motivos. Es un seguro muy extendido entre las familias españolas y cubre aproximadamente al 45% de la población, con unos 20,9 millones de españoles asegurados. Además, gracias al Seguro de Decesos, las aseguradoras costean unos 245.000 entierros en España en España cada año, el 62% del total. Sin embargo, hasta hace apenas unas semanas este tipo de pólizas no tenía un espacio específico en la Ley del Contrato del Seguro, donde se ha incorporado un artículo que fija importantes novedades para estas pólizas.

El Seguro de Decesos tiene su espacio normativo en la parte de la ley dedicada a Seguros Personales, en una sección dedicada a las pólizas de decesos y a los Seguros de Dependencia, que tampoco estaban regulados en esta ley. Su incorporación se debe a la entrada en vigor el 1 de enero de otra norma, la Ley de Ordenación, Supervisión y Solvencia de Aseguradoras y Reaseguradoras, la LOSSEAR, que recoge estos cambios en sus disposiciones finales.

En los Seguros de Decesos, los cambios pretenden garantizar que los asegurados reciben las coberturas que figuran en la póliza y regula situaciones en las que concurren dos pólizas de decesos para un mismo cliente. Asimismo, la Ley del Contrato del Seguro protege ahora a los clientes que aseguraron una cantidad superior a los costes del servicio.

Además, la LOSSEAR refuerza la libre elección para contratar un seguro e incide en la transparencia de las pólizas, incluidas las del Seguro de Decesos. En este sentido, la Ley del Contrato del Seguro ahora insta a que la póliza describa «de forma clara y comprensible» las garantías y coberturas otorgadas en el contrato, así como las exclusiones y limitaciones que les afecten, destacadas tipográficamente. Veamos los principales cambios en el Seguro de Decesos.

El Seguro de Decesos debe devolver el sobrante de la cantidad asegurada

Si en el Seguro de Decesos se asegura un capital destinado a sufragar unos determinados gastos de entierro u otros que se establezcan en la póliza, y el servicio contratado finalmente cuesta menos de la cantidad asegurada, la Ley establece ahora que ese exceso de dinero debe ser entregado al tomador del seguro o a los herederos.

Sin entierro, el dinero del Seguro de Decesos va a los herederos

Ahora, la ley relativa al Seguro de Decesos garantiza a los herederos la suma asegurada en caso de que el servicio funerario no se haya podido prestar por parte de la aseguradora. La ley señala que estas causas sean ajenas a la voluntad de la compañía de seguros, de fuerza mayor o por haberse realizado el servicio a través de otros medios distintos a los ofrecidos por la aseguradora. En este último caso, la norma libera a la aseguradora de la responsabilidad de la calidad de estos servicios.

Dos Seguros de Decesos para un mismo asegurado

La Ley del Contrato del Seguro prevé situaciones en las que, sea por las razones que sean, concurren dos Seguros de Decesos para un mismo asegurado. En este caso, podemos encontrarnos con dos situaciones diferentes, dependiendo de si las pólizas son de la misma aseguradora o de compañías de seguros diferentes, y la norma tiene una respuesta distinta para cada una de ellas:

Seguros de Decesos de la misma aseguradora

Si un asegurado cuenta con dos Seguros de Decesos de la misma aseguradora, la compañía de seguros tendrá que devolver, a petición del tomador, las primas pagadas de la póliza que haya decidido anular desde que se produjo la concurrencia.

Seguros de Decesos de diferentes aseguradoras

Puede darse el caso de que un mismo asegurado mantenga en el momento de su falecimiento dos Seguros de Decesos en vigor. En estos casos, la Ley del Contrato del Seguro establece que la aseguradora que no haya prestado el servicio debe pagar el capital asegurado a los herederos del asegurado fallecido.

En el Seguro de Decesos, sólo el tomador puede oponerse a la prórroga

Una de las peculiaridades del Seguro de Decesos es que las prórrogas las decide el tomador del seguro. Si antes de la reforma había margen para que las condiciones de la póliza permitieran a la aseguradora no prorrogar la vigencia del Seguro, con la reforma queda establecido que la “oposición a la prórroga del contrato sólo podrá ser ejercida por el tomador”.

Si te encuentras en esa situación y has decidido cambiar tu Seguro de Decesos, desde Turboseguros.com te aconsejamos que antes de firmar compares entre diferentes ofertas para conseguir la mejor póliza. En este sentido, nuestro comparador de Seguros te ayuda a contratar un Seguro de Decesos barato y con las coberturas que necesitas.

Los seguros de decesos, se encargan de cubrir todos los gastos relacionados al sepelio de la persona asegurada, teniendo claro, un monto máximo a cubrir, por ende, se puede decir que es una especie de póliza. Entre las cosas que puede cubrir un seguro de decesos, se pueden mencionar: tanatorio, coche fúnebre, entierro (o incineración, dependiendo del caso), y en general, cualquier cosa relacionada al sepelio, siempre y cuando, dichos gastos no superen el máximo establecido por la aseguradora (en dicho pago, los familiares o tomador, deberán pagar el excedente).

Esta clase de seguros es muy popular en toda España, ya que aproximadamente el 60% de todos los sepelios realizados al año en este país, son cubiertos por estos seguros, los cuales, hasta mediados del 2016, no se encontraban regulados, cosa que ha cambiado en la actualidad.

¿Es posible recuperar el dinero de un seguro decesos?

Debido a la enorme cantidad de personas que utilizan los seguros de decesos en España, se vio la necesidad de incorporar un apartado en la Ley del Contrato del Seguro, para garantizar el bienestar de todas las personas que anualmente adquieren estos seguros.

Esto ocurrió gracias a la incorporación de LOSSEAR (Ley de Ordenación Supervisión y Solvencia de las Entidades Aseguradoras y Reaseguradoras), la cual, entro en vigor el 1 de enero del año 2016 (en pocas palabras, cualquier suceso que haya ocurrido después de esa fecha entorno a una aseguradora de decesos, se encuentra cubierto por la LOSSEAR).

En dicho apartado en la Ley del Contrato del Seguro, se establece que, dependiendo del caso, la aseguradora de decesos, tendrá la obligación de devolver el dinero o parte del mismo; además, establece con claridad, los casos en donde la aseguradora deberá devolver el dinero.

Por otro lado, también hace mención a la transparencia que deben tener las aseguradoras en sus contratos, es decir; estos deben ser claros y legibles, para que la persona que contrate el seguro, tenga en cuenta todos los aspectos del mismo. Sin mencionar, que dichos contratos deben encontrarse apegados a las leyes que se establecen, es decir; que en el contrato no se puede establecer que no se devolverá el dinero en determinados casos, si la ley dice todo lo contrario.

¿En qué casos se puede recuperar el dinero de un seguro de decesos?

La ley establece que la aseguradora se verá en la obligación de devolver el dinero o parte del mismo, en los siguientes casos:

1. El seguro de decesos siempre debe devolver el dinero sobrante

Al momento de contratar un seguro de decesos, se establece el monto el cual cubrirá la aseguradora; y si por alguna razón, los gastos son inferiores al momento establecido desde el principio, entonces, todo el dinero que no se haya utilizado, deberá ser entregado al tomador del seguro o sus herederos.

En pocas palabras, la aseguradora siempre deberá devolver el dinero que no se haya gastado y que este establecido dentro del contrato.

2. Si existen dos seguros de decesos para una misma persona

Puede darse el caso, en el que una persona posea dos seguros de decesos (por ejemplo, que tenga un seguro de decesos adquirido por su propia cuenta, y otro, proporcionado por el lugar en donde trabaja). En estos casos, la aseguradora que no haya cubierto los gastos, tendrá que devolver el valor total del seguro, es decir; el monto que se establece en el contrato desde un principio.

Sin embargo, en caso de que ambos seguros pertenezcan a la misma aseguradora, esta, deberá devolver todas las primas realizadas de alguno de los dos seguros, es decir; el tomador (o sus herederos), deberán anular uno de los seguros, para que posteriormente, la aseguradora devuelva todas las primas realizadas con anterioridad.

3. Si no hay gastos, todo el dinero establecido en el contrato debe ser devuelto

Si por alguna razón, el sepelio no puede ser realizado, entonces, el monto total del seguro deberá ser devuelto a los herederos. Sin embargo, es importante mencionar, que esto es algo que puede variar, dependiendo del motivo por el cual no se haya realizado el sepelio, ya que, si por alguna razón, no se le notificó a la aseguradora y se utilizan otros medios para realizar el sepelio, entonces, la ley libera totalmente a la aseguradora.

Pero, en caso de que sea, porque la aseguradora no quiso cubrir los gastos o por algún otro motivo, entonces, la aseguradora si tendrá toda la obligación de devolver el dinero establecido en el contrato, a los herederos o tomador del seguro.

Recuperar el dinero en un seguro de decesos

Si el asegurado desea recuperar los pagos realizados desde que se contrató el seguro de decesos, lamentablemente, no lo puede hacer, ya que, la única forma en la que se puede recuperar el dinero de un seguro de decesos, es en los casos anteriores.

Es decir, que si se desea cancelar un seguro de decesos por alguna razón o se plantea dejar de pagarlo, sencillamente, no es posible recuperar ningún capital, ya que no es una inversión, es un seguro, en donde los pagos realizados, son utilizados para cubrir los gastos de otros asegurados.

En caso de querer recuperar el dinero o parte del mismo, debido a que ha sucedido el fallecimiento y se han presentado algunos de los casos mencionados con anterioridad, entonces, se deben seguir los siguientes pasos:

  • Verificar el contrato establecido desde un principio, para saber el monto total que debería cubrir la aseguradora, para así saber, si la aseguradora ha cubierto el total del dinero establecido o no.
  • En caso de que no haya cubierto parte o la totalidad del dinero establecido, entonces, se deberá contactar a la aseguradora.
  • Cuando se haya contactado a la aseguradora, se deberá explicar toda la situación, con el objetivo de saber los pasos a seguir, los cuales pueden variar, dependiendo de la aseguradora que se tenga contratada.

Es importante contar con facturas o evidencia, al momento de recuperar el dinero de un seguro de decesos, ya que de lo contrario, se puede llegar a dificultar mucho el proceso. Por lo que si tienes contratado tu seguro de decesos helvetia o bien con decesos ocaso siéntete libre de hacerlo.

La importancia de contar con un seguro de entierro

En España enterramos muy bien. El finado pasa a ser una persona querida y apreciada en el momento que ya no respira. Se destacan sus virtudes, o se inventan, y se intenta dar sensación de verdadero dolor durante los diversos actos posteriores a la muerte, como el velatorio, la cremación o el entierro, entre otros. Es una verdadera lástima que casi todo el mundo tenga ya acceso a un Smartphone con cámara y grabadora de sonido y, después de algunos actos que mencionaba antes, aparezca en las redes sociales el vídeo que recoge los comentarios, las sonrisas y hasta momentos realmente embarazosos.

Pero si somos mínimamente responsables, lo que no podemos hacer es dejar el tema de nuestro entierro en manos de los demás, generalmente nuestros familiares más próximos. En vida nos habremos llevado mejor o peor con ellos pero hacerles cargar con los gastos de nuestro entierro ya es, casi, infame.

Uno se muere cuanto toca y en cuándo toca nunca estamos de acuerdo. Por eso es mejor dejarlo contratado lo antes posible, que después nunca se sabe. Pero también es importante saber con quién se contrata y en qué condiciones. Por ejemplo, aquí podrá encontrar mucha información útil sobre cómo contratar un seguro de decesos que se adapte a sus necesidades.

Un seguro de entierro es la mejor forma de evitar que los familiares más cercanos, además del lógico dolor, tengan que sufrir alguna dificultad económica o, incluso, llegar a tener que pedir un crédito rápido. Un seguro de decesos es aquél que se encarga de cubrir todos los gastos relacionados al fallecimiento de una persona. Es decir, se encarga de pagar los gastos asociados al tanatorio, féretro, traslado, coche fúnebre, entierro (o incineración, dependiendo del caso), entre otras cosas. Y, en general, cualquier cosa relacionada al sepelio, siempre y cuando, dichos gastos no superen el máximo establecido por la aseguradora (en dicho pago, los familiares o tomador, deberán pagar el excedente).

Estos seguros son adquiridos en vida y pagados constantemente hasta que llegue el momento de la muerte. Es importante mencionar que mientras más joven sea el asegurado al momento de adquirir un seguro de decesos, más baratas serán las primas a pagar.

Esta clase de seguros es muy popular en toda España, ya que aproximadamente el 60% de todos los sepelios realizados al año en este país, son cubiertos por estos seguros, los cuales, hasta mediados del 2016, no se encontraban regulados, cosa que ha cambiado en la actualidad.

Recuperar el dinero de un seguro de decesos

La Ley del Contrato del Seguro establece con claridad que, dependiendo del caso, la aseguradora de decesos, tendrá la obligación de devolver el dinero o parte del mismo. Por otro lado, también hace mención a la transparencia que deben tener las aseguradoras en sus contratos. Estos deben ser claros y legibles, para que la persona que contrate el seguro tenga en cuenta todos los aspectos del mismo. Asimismo, en el contrato no se puede establecer que no se devolverá el dinero en determinados casos, si la Ley dice todo lo contrario.

La Ley establece que la aseguradora se verá en la obligación de devolver el dinero o parte del mismo, entre otros, en los siguientes casos:

  • El seguro de decesos siempre debe devolver el dinero sobrante. La aseguradora siempre deberá devolver el dinero que no se haya gastado y que esté establecido dentro del contrato.
  • Si existen dos seguros de decesos para una misma persona. En estos casos, la aseguradora que no haya cubierto los gastos, tendrá que devolver el valor total del seguro, es decir, el monto que se establece en el contrato desde un principio.

¿Cómo actuar en caso de fallecimiento del asegurado?
Para solicitar los Servicios funerarios, Traslado Nacional o Internacional, Asistencia Psicológica o Asistencia Jurídica1, por el fallecimiento de un Asegurado llame a los siguientes teléfonos:
Desde España: 902 102 664 ó 913 435 880
Para Traslado Internacional, desde el extranjero (24 h): 00 34 913 435 880

¿Qué sucede si el coste del servicio funerario es inferior a mi capital asegurado?
Al finalizar toda la prestación de servicio de decesos por parte de la compañía, si hubiera capital sobrante, el tomador o los herederos del asegurado fallecido podrán solicitar el cobro del excedente.

¿Qué sucede si quiero rescatar el dinero ya aportado?
El seguro cubre hasta el momento de fallecimiento de cada asegurado, por lo que no se contempla el rescate de la prima única abonada. Únicamente se contempla el derecho legal de desistimiento dentro de los 30 primeros días después de la contratación y debidamente comunicado a la compañía siempre que no haya existido solicitud alguna de prestación.

¿Qué sucede si el lugar del servicio funerario es diferente al municipio de residencia?
En el momento del fallecimiento de un asegurado se puede decidir un lugar de entierro distinto al del municipio de residencia indicado en póliza, teniendo siempre en cuenta que el límite máximo para la cobertura del servicio de decesos será el capital establecido en póliza. Por tanto, de sobrar capital asegurado se devolverá al tomador o, en su defecto, a los herederos del asegurado fallecido. En el caso de que el capital asegurado no fuera suficiente, la diferencia correrá a cargo del los mismos.

¿Puedo contratar la póliza si soy extranjero?
Siempre que sea residente en España, es decir, tenga un NIE, podrá contratar la póliza teniendo en cuenta que el ámbito de prestación de las coberturas es el territorio nacional, salvo para la cobertura de traslado internacional, que será prestada en todo el mundo.

Consulta más detalles del producto. (PDF 87.9 KB)

1 Horario de Asistencia Jurídica: lunes a viernes de 9 a 21 h y sábados de 9 a 14 h, excepto festivos nacionales.
Seguro de Decesos mediado por Santander Mediación Operador de Banca-Seguros Vinculado S.A., NIF A28360311, a través de su red de distribución Banco Santander S.A. Operador inscrito en el Registro de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones con nº OV-0042. Responsabilidad civil y capacidad financiera cubiertas según legislación vigente. Compañía Aseguradora: Santander Generales , Seguros y Reaseguros, S.A. Consulte las Compañías Aseguradoras con las que el Operador mantiene un Contrato de Agencia para la distribución de productos de seguro en www.santandermediacionobsv.com.

Los seguros de vida constituyen, en la actualidad, una de las protecciones más completas, tanto para la persona que contrata la póliza como para su familia, en los casos de fallecimiento, invalidez o dependencia. Aunque al hablar de este tipo de seguros, la cobertura de fallecimiento sea la más conocida, lo cierto es que los beneficios de estas pólizas también contemplan otras situaciones personales y económicas relacionadas con el riesgo de que el asegurado pierda sus capacidades para trabajar. Existen diferentes seguros de vida que se amoldan a las previsiones y necesidades de cada núcleo familiar y todos tienen en común las mismas gestiones que hay que hacer si fallece el asegurado. La muerte de un ser querido es un trance muy duro, pero en estos casos hay que seguir un procedimiento y hacer frente a algunos aspectos para cobrar la cuantía que esa persona había reservado para sus familiares.

¿Cómo cobrar el seguro de vida de un asegurado?

  1. El primer paso consiste en comprobar si la persona fallecida contaba con un seguro de vida o no. Para ello, es necesario acudir al Registro de Seguros de Vida, donde nos informarán de tal aspecto y además nos ofrecerán otra información relativa a la póliza, como la entidad aseguradora o el nombre del beneficiario.
  2. Es necesario expedir el certificado de defunción del asegurado en el Registro Civil y notificar la noticia a la aseguradora por escrito en un plazo que no puede exceder de 7 días por norma general.
  3. El beneficiario del seguro de vida tiene que abonar el Impuesto de Sucesiones y Donaciones (ISD). Este requisito es indispensable para que la compañía aseguradora pague la cuantía de la póliza. Es importante aclarar que dicho impuesto, únicamente por el importe del seguro, deberá pagarse en el caso de que se desee recibir antes de que se produzca la tramitación de la herencia. Dado que la indemnización del seguro forma parte del conjunto de la herencia, una vez abonada la parte del impuesto correspondiente a la póliza, será necesario liquidar el resto del legado antes de que transcurran 6 meses.
  4. Además del certificado de defunción y de la liquidación del Impuesto de Sucesiones y Donaciones, la compañía puede solicitar otra serie de documentos al beneficiario para gestionar el pago, como el historial médico en el caso de que la muerte se haya producido por enfermedad, copia del testamento, justificante de la condición de beneficiario si no se hubiera especificado ninguno en la póliza, informes policiales o judiciales si el fallecimiento ha sido por accidente, etc. En definitiva, la aseguradora puede pedir cualquier tipo de información que le ayude a valorar si el beneficiario tiene derecho al pago de la indemnización o no.
  5. Antes de que la compañía ofrezca la resolución final del caso, ofrecerá un importe mínimo del capital asegurado que normalmente se utiliza para pagar los gastos del servicio funerario, como en el caso de los seguros de decesos. Si la aseguradora determina que el siniestro no es veraz, el beneficiario deberá devolver este adelanto.

Una vez realizados estos pasos para cobrar el seguro de vida de un asegurado, la compañía cuenta con 3 meses para abonar el capital de la póliza, contados desde que se haya comunicado la muerte y entregado toda la documentación necesaria.

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La pérdida de un ser querido es una de las situaciones más difíciles de afrontar a nivel emocional. Sin embargo, justo los más afectados por la muerte, son los que habitualmente necesitan estar más lúcidos para realizar todos los trámites tras el fallecimiento que se requieren.

Efectivamente, cuando fallece un familiar, existen diversas gestiones imprescindibles en un momento muy delicado. Por tanto, la mejor forma de llevarlas a cabo es conocer bien los trámites tras una defunción y saber dónde conseguir el apoyo que realmente puede ayudarte. En este artículo te lo explicamos.

Tabla de contenidos

¿Qué hacer cuando fallece una persona?

En primer lugar, hay que tener en cuenta que tras las 24 primeras horas, es necesario certificar la defunción al Registro Civil del municipio donde se ha producido el fallecimiento para darle reconocimiento legal a lo sucedido. Esta comunicación oficial requiere el certificado médico de defunción, por lo que es esencial conseguirlo el mismo día en que tiene lugar el fallecimiento.

¿Dónde pedir el certificado de defunción?

El certificado de defunción es un documento oficial que acredita la muerte de una persona, debe estar firmado y recoger los datos del médico (identidad y número de colegiado) que la exploró y confirmó su fallecimiento, así como la identidad del difunto.

Además, en este documento debe figurar que existen señales inequívocas de muerte, cuál ha sido la causa, así como la fecha, la hora y el lugar donde ha sucedido. El hospital es el lugar más frecuente donde pedir el certificado de defunción de una persona y es gestionado por la funeraria. No obstante, cuando una persona fallece en casa o en cualquier otro lugar, hay que avisar a un médico que certifique la muerte.

Casos en los que no es obligatorio comunicar la defunción oficial

  • Si se desconoce el lugar exacto de fallecimiento: la inscripción se hace en el Registro del municipio en el que se ha encontrado el cadáver.
  • Si fallece fuera del país: será competente hacer el registro de la defunción en el lugar donde se vaya a producir el entierro.
  • En caso de naufragio o catástrofe aérea: el registro se realizará en el lugar donde se instruyan las primeras acciones, en caso contrario, se establecen por parte de autoridades españolas.

Es importante destacar que únicamente es posible recibir la licencia que nos autorice la incineración o sepultura del fallecido si se notifica el óbito en el Registro Civil. El entierro, además, debe tener lugar transcurridas como mínimo 24 horas desde el momento de la defunción.

Papeles a arreglar después de un fallecimiento

Una vez que la defunción ha tenido lugar, inmediatamente los familiares están envueltos en una serie de trámites burocráticos que habitualmente se suceden por orden cronológico:

El entierro

Si la persona fallecida tenía contratado un seguro de decesos, será la compañía aseguradora, la que se encargue de todos los preparativos necesarios para el funeral.

Plus Ultra se hace cargo de todo el proceso gracias a las coberturas que incluye en su seguro decesos: entierro, desde el traslado al tanatorio, la publicación de las esquelas, la preparación del ataúd y las flores. Solo tendrás que llamar a tu compañía y ellos se empezarán a mover por ti, teniendo en cuenta que el seguro se hará cargo de tramitar los documentos más importantes para el entierro:

  • Licencia de enterramiento: Una vez que se ha registrado la defunción oficialmente, hay que solicitar autorización para que el cadáver pueda sepultarse. La expedición de esta licencia se realiza a través de una oficina del Registro Civil.
  • Autorización del traslado: En algunos casos especiales, es necesaria una autorización para trasladar el cadáver. Las condiciones para requerir este documento vienen establecidas por cada Comunidad Autónoma, aunque generalmente es necesario cuando el traslado se produce de una a otra.

Solicitud del certificado de últimas voluntades

Los pasos tras el fallecimiento continúan con la comprobación de la existencia de un testamento, durante los primeros 15 días hábiles tras el mismo. Además, es imprescindible conocer quién es el notario responsable, si la persona fallecida era tomadora de un seguro de vida o de accidentes y con qué aseguradora.

Estas comprobaciones se realizan a través del certificado de últimas voluntades, donde figura toda la información descrita. Su solicitud se realiza de manera presencial o por correo ordinario a través del Ministerio de Justicia.

En el caso de no haber testamento, los herederos deberán firmar un acta de declaración ante notario antes de dar paso a la repartición de la herencia, según lo que marque la ley en materia de sucesión.

Certificado de seguros del fallecido

Acredita aquellos contratos vigentes en el que figura la persona fallecida y en qué entidad. Aquellos contratos de los que se puede obtener un certificado son relativos a los seguros de vida con cobertura de fallecimiento y a los seguros de accidentes en los que se cubra la contingencia de la muerte.

De esta forma, los familiares pueden reclamar a la empresa sus derechos como beneficiarios del seguro.

Solicitud de pensiones

La prestación económica en una pensión se concede a aquellos familiares que hayan convivido y dependido económicamente de la persona fallecida. Entre este tipo de pensiones, están la de orfandad y viudedad. Para realizar el trámite se recomienda acudir a la seguridad social antes de los tres meses del fallecimiento.

Obtención del testamento

En el caso de que hubiera testamento, son los propios interesados los que deben iniciar las gestiones para revisar su contenido. Para ello se debe presentar ante notario el certificado de defunción y últimas voluntades.

En el caso de que no hubiera testamento, se procederá a realizar un acta de declaración de herederos ante un notario o juzgado.

Liquidación del impuesto de sucesiones

Existe un plazo de 6 meses para liquidar el impuesto de sucesiones y acreditar la nueva titularidad de los bienes en el Registro de la Propiedad correspondiente. En caso de no presentarse en el plazo establecido, se aplica una sanción por no liquidar el impuesto y Hacienda incrementa la cuota a pagar.

Además, si el fallecido contaba con una póliza de seguro, la compañía iniciará los trámites para que reciban la indemnización. Para este paso, también es necesario presentar el certificado de defunción del Registro Civil.

Las emociones después del adiós definitivo

El impacto de un momento así puede afectar a la forma en que cualquier persona procesa y realiza los trámites tanto con la funeraria, como con la compañía aseguradora o un abogado (en el caso de que los trámites impliquen también la apertura de un testamento).

Llevar a cabo estas gestiones en un momento tan delicado no es una tarea fácil, por lo que el apoyo administrativo, psicológico y emocional resulta de gran ayuda para afrontarlas. En este sentido, disponer de un seguro de decesos que se encargue de gestionar algunos de estos trámites burocráticos supone un soporte importante en esta situación tan complicada.

Además de ayudarte a gestionar estos momentos y correr con los gastos del sepelio, esta tipología de seguro pondrá a disposición de los familiares un servicio de atención jurídica especializada en caso de que fuera necesaria.

Una vez que todos los cabos están atados, la vida sigue y es cuando comienza el duelo real, especialmente para los familiares más cercanos del difunto. Es muy importante tomar conciencia de la situación y darse tiempo el tiempo necesario para recuperar el estado de ánimo habitual, aunque a veces implique aprender a vivir con cierto vacío en el corazón.

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¿Es rentable tener un seguro de decesos?

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Para nuestros mayores es impensable no tener un seguro de decesos o defunción; la inmensa mayoría cuentan con él. Muchos incluso llevan toda su vida pagándolo. Pero las personas más jóvenes no son tan dadas a contratar este tipo de seguros que se hacen cargo de los costosos gastos generados por un sepelio. ¿De verdad es rentable tener un seguro de decesos?

Morirse es caro. Todo el mundo que haya sufrido algún fallecimiento de cerca lo sabe. Hay que hacer frente a un montón de pagos obligatorios. Además, al dolor que causa la muerte de un ser próximo, se une el gasto inesperado. Y no solo eso, también hay que resolver engorrosas gestiones prácticas o administrativas que no siempre se sabe cómo y dónde llevar a cabo… ¡Y justo en esos momentos en los que uno no está para nada!

¿Qué es el seguro de decesos?

El seguro de decesos, de entierro o de defunción es una póliza que corre con los gastos asociados a la muerte y que facilita los trámites añadidos. En general, este seguro cubre el ataúd, el coche para el traslado, el acondicionamiento del cadáver, el pago del tanatorio, los costes de enterrar o incinerar al fallecido, las esquelas, las flores, los recordatorios y hasta las misas si así se desea. Todo esto cuesta bastante. Y en esas circunstancias no solo no es posible comparar precios, sino que puede que los allegados ignoren siquiera a quién deben llamar.

Además, hay otras coberturas de las que suelen encargarse los seguros de decesos y que resultan muy útiles: la comunicación al registro civil, las partidas de defunción, la baja en la Seguridad Social… Tal vez no se ocupen de todos los trámites, pero al menos nos asesorarán en cuanto a lo necesario.

Un detalle con los herederos

Todos sabemos que vamos a morir. La muerte forma parte de nuestra existencia, así que, igual que corremos con nuestros pagos personales, deberíamos hacernos cargo de este gasto y no dejar el cargo a los herederos.

Estos seguros de decesos tienen un coste más elevado en función de la edad, hay que estar sano para contratarlos y se pagan anualmente. Cubren un capital determinado, entre los dos mil y los cuatro mil euros, según compañía y servicios reflejados en la póliza, como repatriación, lápida, nicho, etc.

Ojo con la esperanza de vida

Hay personas que llevan tantos años pagando el seguro de decesos que podrían haberse costeado ya cuatro o cinco entierros por todo lo alto. La esperanza de vida al nacimiento se encuentra por encima de los 83 años en España: 80,3 para los hombres y 85,8 para las mujeres, según datos del Instituto Nacional de Estadística, y para 2040 se prevé que nuestro país sea el primero del mundo en longevidad.

Quizá por eso no es una buena idea contratar un seguro de decesos o, mejor dicho, no es buena idea contratar solo un seguro de decesos.

Que los herederos puedan hacer frente a esos gastos inesperados del sepelio está muy bien, pero no sirve de mucho. Se calcula que cuando muere un proveedor de ingresos en la familia, el resto de los miembros de la unidad familiar tarda unos cinco años en recuperar su situación económica anterior, en el mejor de los casos.

No es raro que haya que abandonar la vivienda por no poder hacer frente al pago de la hipoteca, que sea preciso renunciar a un negocio por falta de atención y nuevas inversiones, que los hijos no puedan ir a la universidad…

La muerte de un familiar supone no solo pagar su entierro, sino hacer frente a sus deudas si las hubiere, liquidar los impuestos vinculados a la herencia, como puede ser la vivienda que se compartía y que ahora, al pasar a ser propiedad de uno solo, este debe pagar bastante dinero a Hacienda por incrementar su patrimonio.

Seguro de decesos vs. seguro de vida

A diferencia del seguro de decesos, el seguro de vida permite respaldar económicamente a la familia pase lo que pase. Dependiendo del capital contratado, una seguro de vida temporal sirve para entregar a los herederos del fallecido por cualquier causa una gran cantidad de dinero que es inembargable, esto es, que se cobrará aunque el fallecido tuviera deudas. En algunas compañías de seguros, este capital puede ser del doble que teníamos contratado si la muerte se produce por accidente o incluso del triple si ese accidente es de circulación.

Estas son algunas de las diferencias entre un seguro de vida y un seguro de decesos:

  • El seguro de vida cubre también los gastos de fallecimiento.
  • El seguro de vida no es mucho más caro que un seguro de decesos y puede ofrecer muchísimo más.
  • El seguro de vida no solo sirve a los herederos: si se contrata la invalidez, también pagará al asegurado en caso de un accidente o una incapacidad por enfermedad grave.
  • El seguro de vida garantiza al tomador que las personas que más quiere podrán seguir adelante aunque él falte.
  • El seguro de vida tiene otros servicios opcionales, como anticipo del capital para pagar impuestos, asistencia médica telefónica, segunda opinión médica, revisiones de salud, etc.

Nuestra conclusión es que los seguros de decesos no tienen comparación en cuanto a prestaciones con los seguros de vida, aunque resulten algo más baratos. Se trata de otro producto, con muchas limitaciones frente a un seguro de vida.

Por otra parte, el precio de un seguro de vida varía en función del capital que queramos contratar y puede ajustarse para que la anualidad que se pague no resulte costosa (también se puede fraccionar el pago). A cambio, sus prestaciones para la familia o para uno mismo en caso de invalidez son muy elevadas.

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