Costra en un lunar

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Mi guía médica

¿Qué es un melanoma?

El melanoma es un tumor maligno de la piel que puede asemejarse a un lunar. Puede aparecer a cualquier edad y, si se detecta a tiempo, puede curarse por completo. Sin embargo, el control de la piel durante toda la vida será necesario para observar si hay recurrencia.

¿Cuáles son los signos del melanoma?

El melanoma puede aparecer como una pequeña mancha en la piel sana, o puede desarrollarse a partir de un lunar preexistente. La mancha aumenta de tamaño, cambia de forma y color, y se puede engrosar.

No es posible detectar el melanoma mediante un análisis de sangre, el diagnóstico se realiza con exploración física y biopsia de la piel.

¿Cómo puedo identificar un lunar sospechoso?

Éste cambia de aspecto.

Aparecen nuevas manchas alrededor de la mancha original (lesiones satélites).

Se forma una costra, desaparece y vuelve a formarse en la superficie de la mancha.

Sangra con facilidad con una lesión menor y se cura mal.

¿Son algunas partes del cuerpo más propensas al melanoma?

Los lunares con riesgo cancerígeno pueden localizarse en cualquier parte del cuerpo, incluso en los órganos genitales o debajo de las uñas de las manos o de los pies.

Sin embargo, hay algunas zonas comunes que se deben vigilar: las pantorrillas en las mujeres, la espalda en los hombres, y las mejillas en las personas mayores.

¿Cuándo debo visitar al médico?: la prueba A, B, C, D, E

A = Asimetría. El lunar tiene una forma extraña, irregular y asimétrica.
B = Borde. El borde del lunar tiene el aspecto de un mapa geográfico.
C = Color. El lunar presenta varios matices: marrón rosado, marrón rojizo, negruzco amarillento.
D = Dimensión. El lunar tiene más de 8 mm de diámetro.
E = Evolución. El tamaño del lunar ha aumentado o usted siente nuevas sensaciones (como el prurito).

Si su respuesta es “sí” a alguno de estos criterios, un médico debe examinarle el lunar.

¿Cómo sé si mi lunar es canceroso?


¿Es el sol una causa determinante del melanoma?

La exposición repetida al sol, especialmente la que causa quemaduras solares durante la infancia y la adolescencia, es la más peligrosa y duplica el riesgo de aparición de un melanoma.

Dos de cada tres melanomas se asocian a la exposición excesiva al sol.

La exposición habitual a la luz artificial de rayos UV (por ejemplo, mediante lámparas de bronceado o el solárium en centros de bronceado) duplica el riesgo de melanoma.

¿Hay personas expuestas a un mayor riesgo?

Algunas personas tienen un mayor riesgo de desarrollar melanoma:

  • Las personas con piel y cabello claros que sufren quemaduras solares con facilidad
  • Las que trabajan al aire libre, expuestas al sol de forma prolongada
  • Las que utilizan lámparas de rayos UV sin protección para la piel
  • Las que tienen muchos lunares de diámetro superior a 5 mm (se recomienda tener en cuenta que no todos los lunares degeneran en cáncer, de hecho, menos del 10 % de los melanomas se desarrollan a partir de un lunar preexistente).
  • Las personas con antecedentes familiares de melanoma. En aproximadamente el 10% de los casos la causa es genética.

Supervise sus lunares regularmente. Si detecta cambios en la forma, color, tamaño, borde o sensación, debe consultar con su médico.

Aclarando dudas acerca de los lunares

¿Existe algún método de control de los lunares que sea más objetivo y permita realmente comparar año a año su real cambio?

Sí, recientemente se ha desarrollado la técnica de dermoscopía en la dermatología oncológica. Mediante una cámara conectada a un sistema computacional se ‘mapea’ toda la piel del cuerpo. En cada zona puede fotografiar todos los lunares y ampliar estas imágenes hasta 70 veces más. Existen signos claves para detectar cuando un lunar es malo o no. Además, la imagen digitalizada puede ser estudiada en más de 48 variables, y la máquina entrega un puntaje de posibilidad de malignización del lunar.

Esta técnica permite seguir cada lunar en el tiempo, ya que la máquina los puede superponer para comparar sus cambios morfológicos. Asimismo, el dermatoscopio da un puntaje de probabilidad de que sea maligno. Es importante comparar las variaciones de puntaje de un mismo lunar durante el tiempo, para tener una conducta adecuada sobre si extirparlo o no.

La dermatoscopía permite seguir en forma más objetiva a los pacientes, enviar imágenes a distancia para realizar interconsultas, seleccionar sólo los lunares que sea necesario sacar y disminuir el número de biopsias al hacer más precisa su real indicación.

¿Se puede morir alguien de cáncer de piel?

Si, lamentablemente el melanoma es la forma más agresiva de cáncer de piel y sigue siendo causa de muerte para muchas personas. Sin embargo, esto no debería ser así, ya que este mismo tumor, detectado a tiempo, tiene 100% de sobrevida.

En el caso de otros tumores de la piel como el carcinoma basocelular, su crecimiento es muy lento y su capacidad de dar metástasis casi nula. Esto ha llevado a minimizar el riesgo del cáncer de piel por algunas personas. Debemos ser realistas y mejorar la consulta precoz. Como en todos los ámbitos de la medicina, la prevención es la mejor medicina.

Lunar Benigno Lunar Maligno
A:Asimetría Crece como en círculos hacia afuera. Crece más en algunas zonas que en otras, lo que produce una superficie asimétrica.
B:Borde Tiene un borde neto. Tiene bordes con salientes y entrantes.
C:Color Sigue de un color, como café mas oscuro al centro y más claro a la periferia. Tiene más de un color, como café y negro, y en ocaciones, tiene zonas blancas, blancas azuladas o rojizas.
D:Diámetro Generalmente es pequeño y mide de 2 a 3 milímetros. Crece rápido, y si es de más de 6 milímetros y ha crecido rápidamente, debe motivarnos a consultar.
E:Evolución Tiende a crecer lentamente y en la adultez se detiene. Tiende a crecer en forma rápida.

Cómo hacer un autoexamen de la piel

Para encontrar temprano el cáncer de piel, no es necesario hacer radiografías ni análisis de sangre, simplemente se requiere de sus ojos y de un espejo. Si usted tiene cáncer de piel, la mejor manera de asegurar que se puede tratar con buenos resultados consiste en encontrarlo temprano.

Aunque la Sociedad Americana Contra El Cáncer no provee guías para la detección temprana del cáncer de piel, muchos doctores recomiendan que se examine su piel de forma habitual, normalmente una vez al mes.

Los autoexámenes regulares de la piel son especialmente importantes para las personas que presentan un mayor riesgo de cáncer de piel, como personas con inmunidad reducida, personas que han tenido cáncer de piel anteriormente, y personas con un fuerte antecedente familiar de cáncer de piel. Pregunte a su médico qué tan seguido deberá hacerse su examen de la piel.

Lo mejor es hacerse el autoexamen de la piel en una habitación donde haya mucha luz y frente a un espejo de cuerpo entero. Usted puede usar un espejo de mano para ver las áreas difíciles, como la parte trasera de los muslos. Su pareja o un amigo o familiar de confianza pueden ayudarle con estos exámenes, especialmente cuando se trate de áreas difíciles de ver, tales como la espalda o el cuero cabelludo.

La primera vez que usted examina su piel, dedique el tiempo en examinar cuidadosamente toda la superficie. Usted deberá conocer el patrón de los lunares, las imperfecciones, las pecas y otras marcas que tenga en la piel para poder detectar cualquier cambio durante el próximo autoexamen. Asegúrese de mostrar a su médico cualquier área que le preocupe.

Siga estas instrucciones paso a paso para examinar su piel:

Signos y síntomas del cáncer de piel tipo melanoma

Cualquier lunar, llaga, protuberancia, imperfección, marca o cambio inusual en el aspecto o la sensación de un área de la piel podría ser una señal de melanoma u otro tipo de cáncer de piel o una advertencia de que puede producirse.

Lunares normales

Por lo general, un lunar normal es una mancha de color uniforme café, canela o negro en la piel. Puede ser plano o prominente, redondo u ovalado. Generalmente, los lunares miden menos de 6 milímetros (aproximadamente 1/4 de pulgada) de ancho (aproximadamente el ancho de una goma de lápiz). Algunos lunares pueden estar presentes al momento de nacer, pero la mayoría aparece durante la infancia o la juventud. Un médico debe examinar los lunares nuevos que aparecen más tarde en la vida de una persona.

Una vez que se ha originado un lunar, por lo general conservará el mismo tamaño, forma y color por muchos años. Eventualmente, algunos lunares pueden desaparecer.

La mayoría de las personas tienen lunares, y casi todos son inofensivos. Sin embargo, es importante reconocer los cambios en un lunar (como su tamaño, forma, color, o textura), que pueden sugerir que un melanoma se está desarrollando.

Posibles señales y síntomas del melanoma

La señal más importante para el melanoma es algún lunar nuevo en la piel o uno existente que haya cambiado en tamaño, forma o color.

Otra señal importante es algún lunar que luzca distinto a los otros en su piel (conocido como el signo del patito feo).

Si presenta una de estas señales, acuda a su médico para una revisión de la piel.

La regla ABCDE es otro método para identificar las señales habituales del melanoma. Permanezca alerta y notifique a su médico si observa lunares que tengan cualquiera de las siguientes características:

  • A de Asimetría: la mitad del lunar o marca de nacimiento no corresponde a la otra mitad
  • B de Borde: los bordes son irregulares, desiguales, dentados o poco definidos
  • C de Color: el color no es uniforme y pudiera incluir sombras diferentes de color marrón o negras, o algunas veces con manchas rosadas, rojas, azules o blancas
  • D de Diámetro: el lunar mide más de 6 milímetros de ancho (alrededor de ¼ de pulgada o aproximadamente del tamaño del borrador de un lápiz), aunque los melanomas algunas veces pueden ser más pequeños que esto
  • E de Evolución: el tamaño, la forma o el color del lunar están cambiando

Algunos melanomas no presentan estas características. Resulta importante que informe a su médico sobre cualquier cambio en su piel o nuevo lunar, o crecimientos que observe como algo distinto al resto de sus lunares.

Otras señales de advertencia son:

  • Una llaga o ulceración que no sane
  • Propagación del pigmento del borde de una mancha hasta la piel circundante.
  • Enrojecimiento o una nueva hinchazón más allá del borde del lunar
  • Cambio en la sensación (comezón, dolor a la palpación o dolor)
  • Cambio en la superficie de un lunar (descamación, exudación, sangrado, o la apariencia de una protuberancia o nódulo)

Asegúrese de mostrar a su médico cualquier área que le preocupe y solicite que observe las áreas que usted tenga dificultad para ver. Algunas veces resulta difícil distinguir la diferencia entre un melanoma y un lunar ordinario, incluso para los médicos. Por lo tanto, resulta importante mostrar a su médico cualquier lunar que le resulte dudoso.

Para ver ejemplos de los lunares normales y los melanomas, visite Galería sobre el cáncer de piel en nuestro sitio web.

Recuerde también, que una pequeña porción de melanomas comienza en lugares distintos a la piel, como debajo de las uñas o de un dedo del pie, dentro de la boca, o incluso en la parte coloreada del ojo (iris), por lo que es importante mostrar a un médico cualquier punto nuevo o cambiante en estas áreas también.

Vigila tus lunares y detecta a tiempo el melanoma

La piel es un órgano que reviste todo nuestro cuerpo y en el que hay muchas lesiones. La mayoría son benignas, pero no siempre es así. Averigua si quieres tu riesgo de melanoma, según tu tipo de piel o tus hábitos de exposición al sol, con la aplicación de OCU:

Test: Cuidado con el melanoma

Examina tu piel despacio

Si tienes lunares, examina la piel de todo tu cuerpo periódicamente. Además, con la autoexploración te familiarizarás con el aspecto de tu piel y con el patrón de tus lunares y otros tipos de marcas. Si alguien te puede ayudar, será más fácil.

  • Necesitarás un lugar con buena iluminación y uno o dos espejos. Lo mejor, combinar un espejo grande de pared y uno de mano. Tienes que estar desnudo para poder observar toda tu piel.
  • Es esencial que seas meticuloso y sigas un orden:
    • Por ejemplo, empieza por el tronco. Avanza de la parte frontal a la posterior de su cuerpo; después del lado derecho al izquierdo. No te olvides de la espalda y los glúteos.
    • Luego, mírate los hombros, los brazos, los codos, los antebrazos, las manos, sin olvidar las palmas y el espacio entre los dedos. Eleva los brazos para mirar por la cara interna.
    • Procede de forma similar con las extremidades inferiores: el lado anterior, posterior, la cara interna y externa de la pierna; el empeine, talón y tobillos, los espacios entre los dedos de los pies y la planta.
    • Examina despacio la cara y orejas. Utiliza el espejo de mano para observar la parte posterior del cuello y el cuero cabelludo.
    • Explora también las zonas de tu piel cubiertas por vello y mucosas.

Cuándo debes acudir al médico

Hay cinco útiles signos para identificar un posible melanoma: es la llamada regla del ABCDE. Acude al médico ante la aparición de cualquiera de ellos.

  • A – Asimetría en los bordes de la lesión. Al dividir la lesión en dos por una línea imaginaria, cada mitad es diferente en forma y tamaño a la otra. Los melanomas pueden, además, ser planos o elevados.
  • B – Borde irregular. Los bordes de un melanoma son mellados, festoneados, borrosos o poco definidos.
  • C – Cambios de color en su superficie. Se vuelve desigual, muestra más de un color, o hay diferentes tonalidades y colores: marrón, negro, rojizo…
  • D – Diámetro. Un diámetro mayor de 6 mm debe despertar sospecha.
  • E – Elevación de la superficie de un lunar que antes era plano.

Además de los mencionados, son señales de alarma y motivo de consulta obligatoria:

  • Un lunar que cambia de tamaño, color, forma o textura.
  • Si un lunar sangra, se ulcera, inflama, pica o duele.
  • Si aparece un halo rojizo en torno al lunar, o muestra descamación, costra o endurecimiento.
  • La aparición de otras manchas o nódulos contiguos a ese lunar.
  • La aparición de un nuevo lunar de aspecto diferente a los demás.
  • Si hay ganglios de tamaño aumentado en la zona del lunar.

Ten en cuenta que una de cada 10 personas tiene lunares atípicos, de grandes dimensiones o con bordes irregulares, cuyo riesgo de que puedan malignizarse es mayor. Sin embargo, más de la mitad de los melanomas surgen en pieles saludables, sin lesiones preexistentes. De ahí la recomendación de consultar al médico si aparece una nueva lesión sospechosa.

¡Y protege tu piel del sol!

Para prevenir, además de no perder de vista los lunares, es muy importante no abusar del sol. Por eso, si quieres proteger tu piel:

  • Evita las exposiciones en las horas centrales del día (de 12 a 16 horas).
  • Ponte sombrero, ropa y gafas de sol.
  • Utiliza cremas de protección solar siempre. Como mínimo, ponte una crema de protección media o con un factor de protección 15, y mejor si es superior.
  • Cuidado con los niños pequeños, cuya piel es aún más sensible.

23 de Mayo de 2018 – 10:26 CEST by Nuria Safont

En solo un minuto puedes saber si tu lunar es malo y si debes preocuparte. Ten a mano una regla, revísalo con luz y, a poder ser, con una lupa. Tras tu autochequeo permite que sea el médico quién revise anualmente tu piel ya que él es el único que puede llegar a un diagnóstico. Además, la visita anual al dermatólogo es la mejor manera de prevenir esta enfermedad y controlar las lesiones pre-malignas y malignas.

Lee: No te equivoques, el ‘moreno’ no es sano y puede provocar cáncer de piel

¿Qué es un lunar?

Un lunar es un pequeño tumor benigno. Pero que no cunda el pánico. Tumor no significa cáncer, sino un crecimiento y agrupación de células, en este caso, células pigmentadas de la piel, los melanocitos. Tener lunares es normal. Hay personas que nacen con ellos. En general, los lunares aparecen en zonas expuestas al sol. Aunque también pueden estar en otros lugares como las plantas de los pies, las uñas o, incluso, los ojos.

Tiene el aspecto de una lesión pequeña, de color marrón y su diámetro no suele ser mayor de 5 mm. Su forma es redondeada y los bordes bien definidos. Al tocarlo, notarás como una ligera protuberancia, como formando una cúpula.

¿Qué es un melanoma?

El melanoma es un tipo de cáncer de piel muy agresivo, pero que puede curarse si se detecta a tiempo. Según explica el Grupo Español de Pacientes con Cáncer (GEPAC), dentro de su proyecto L.U.N.A.R si el melanoma se detecta a tiempo, tiene una probabilidad de cura de casi un 100%. Respecto al tratamiento, existen diferentes opciones de tratamiento enfunción del tipo de melanoma, del estadio en el que se encuentre y del paciente. Un melanoma se puede tratar mediante cirugía, quimioterapia,radioterapia, inmunoterapia y terapias dirigidas.

La exposición solar es el factor de riesgo fundamental. No siempre es fácil detectar un melanoma. Hay que sospechar de aquellas lesiones en forma de lunar pero con mal aspecto, que crecen, son asimétricas, cambian, duelen o sangran. Todo el mundo puede sufrir esta enfermedad. Sin embargo, “las personas con pieles de fototipo 2 (pelirrojos, de piel blanca, con pecas) o aquellas tengan una patología inmunosupresora y/o se les haya administrado un tratamiento oncológico tienen más riesgo”, indica la doctora Pilar López Criado, oncóloga de MD Anderson Cancer Center Madrid.

Por ello, hay que estar pendientes y realizar una visita anual al dermatólogo, incluso aunque no se tenga sospecha de ninguna alteración. También si se cuenta con más de 11 lunares en un área pequeña, como el brazo, según un estudio llevado a cabo por un grupo de investigadores del King’s College de Londres. En ese caso, el riesgo de sufrir melanoma también aumenta.

Lee: Fotoprotección oral, el secreto para evitar el daño solar en las capas más profundas de la piel

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Chequeo en 1 minuto

Como decíamos, no todos los lunares son peligrosos y no todos van a convertirse en un melanoma. Pero sí hay que vigilarlos para evitar disgustos. Ponte en una zona con luz, a poder ser con una lupa para verlo mejor, y chequea los siguientes aspectos. Si se encuentra en una zona poco visible para ti, por ejemplo, la espalda, pide a tu pareja o a un familiar que lo observe. Aunque lo más aconsejable es que acudas al médico. Por el momento, lo que debes hacer es analizar el abecedario que han creado los expertos para detectar fácilmente una posible lesión cancersosa: el ABCDE del melanoma.

A) ¿Cómo es su forma?

Simétrico o asimétrico. Tienes que identificar si se trata de un lunar simétrico, por ejemplo, redondo, o si, en cambio, es asimétrico (no consigues definir correctamente cuál es su forma). Si su forma es simétrica, es más probable que se trate de un lunar. Si, por el contrario, es asimétrica, podría ser un melanoma. Aunque tiene que cumplir otros criterios.

B) Chequea los bordes

Bordes regulares o irregulares. Un melanoma puede tener los bordes desiguales o irregulares (mellados o con muescas). En cambio, los lunares tienen los bordes mejor definidos.

C) ¿Cómo es su color?

Color. Una lesión maligna tiene diferentes tonalidades que van del marrón oscuro al negro. En cambio, los lunares o pecas suelen ser de una sola tonalidad, generalmente, marrón.

D) Mide su tamaño

Diámetro. Es importante que lo midas hoy y dentro de un mes. Las lesiones más peligrosas suelen tener un tamaño de 6 mm o más (midiéndolo en su parte más ancha). Otro signo que podría indicarnos que se trata de una lesión maligna es su crecimiento. Si lo hace rápidamente, ve al médico.

E) ¿Está cambiando?

Evolución. Puede ser otra señal de alarma. Si observas cambios en su forma, si pica, sangra o se forman costras, acude al dermatólogo para que confirme el diagnóstico.

Lee: ¿Cómo tomar el sol para tener buenos niveles de vitamina D sin sufrir daños en la piel?

Y recuerda:

La prevención es tu mejor arma para combatir el cáncer. Y en el caso del cáncer de piel, evitar tomar el sol en exceso y hacerlo de forma responsable es tu salvoconducto. Por ello:

  • Evita la exposición solar entre las 11 y las 16 horas
  • Utiliza un protector solar adecuado a tu tipo de piel y fototipo. Y utiliza gorra, sombrero y camisetas para una mayor protección.
  • Los factores de protección altos también broncean. Un índice de protección elevado no sólo protege de las quemaduras sino que, además, permite broncearse con mayor seguridad y de forma más duradera
  • Toma el sol progresivamente y huye de la terrible práctica ‘vuelta y vuelta’
  • En los días nublados también hay que protegerse: el 90 por ciento de los rayos ultravioletas son capaces de traspasar las nubes. Por la misma razón, el hecho de estar bajo una sombrilla no garantiza una protección total
  • Renueva la aplicación del protector solar con frecuencia y, sobre todo, después de cada baño
  • Se deben utilizar protectores solares resistentes al agua, de esta forma aumenta el efecto protector
  • No utilices el fotoprotector para aumentar el tiempo de exposición al sol
  • Tampoco utilices productos del verano anterior que hayan sido abiertos y que además han estado en contacto con la arena y sometidos a temperaturas muy altas, puesto que pueden contaminarse y su efectividad disminuirá
  • No expongas a tu bebé al sol
  • Protege a los niños con camiseta, gorra y gafas de sol para niños.
  • Ten en cuenta la reflexión de los rayos solares por el agua del mar, la arena y la nieve.

Lee también:

– Natalia Verbeke: “Me negué a pasar por una cabina de rayos UVA para interpretar un papel”

En contra de los que se puede llegar a pensar, los puntos rojos que aparecen en la piel no son lunares. “Se trata de pequeñas dilataciones capilares llamadas angiomas y son conocidos popularmente como puntos rubí. Son pequeñas manchitas vasculares sobreelevadas en la piel que nada tienen que ver con los lunares, los cuales son acúmulos del pigmento principal de la piel, la melanina”, describe a CuídatePlus Concetta D’Alessandro, dermatóloga del Instituto de Dermatología Integral (IDEI).

La aparición de estos puntos rubí está directamente relacionada con el envejecimiento de la piel y la herencia genética; de hecho, no se puede hacer nada para prevenirlos. La sobreexposición solar o la exposición al sol sin utilizar fotoprotección también pueden suponer un factor de riesgo, ya que el sol es, tras el paso del tiempo, el principal causante del envejecimiento cutáneo. Hablamos del llamado fotoenvejecimiento.

“Los puntos rojos en la piel tienen una naturaleza totalmente benigna, ya que no dejan de ser una pequeña lesión vascular, por lo que no traen consigo un riesgo para la salud”, aclara D’Alessandro. Sin embargo, puntualiza la experta, sí que pueden suponer un problema estético si se tienen muchos, son grandes o aparecen en zonas muy visibles, como el rostro.

¿A partir de qué edad pueden aparecer?

Al estar relacionados con el envejecimiento de la piel, los puntos rubí suelen empezar a aparecer a partir de los 40 años. No obstante, hay personas con un alto componente hereditario en las que pueden salir antes, entre los 20 y los 30 años, para ir apareciendo cada vez más con el paso del tiempo.

¿En qué zonas del cuerpo suelen salir más? ¿También en la cara?

Los puntos rojos principalmente aparecen en la zona del tronco y en las extremidades superiores, aunque pueden surgir en cualquier parte del cuerpo. También pueden desarrollarse en la cara, siendo estos los que suponen el mayor problema estético para los pacientes.

¿Hay que vigilarlos?

“Aunque son lesiones benignas, siempre es recomendable que sean revisados por un dermatólogo. Y en especial si notamos que pican, sangran o crecen mucho, para detectar y descartar cualquier signo de malignidad. Pero, en principio, solo implican un problema estético”, destaca D’Alessandro.

¿Se pueden eliminar?

La dermatóloga explica que los puntos rubí se pueden eliminar, además, con la garantía de que los que se quitan no vuelven a aparecer. “El mejor tratamiento para eliminarlos son los láseres vasculares, como el PDL o el KTP, que permiten quitar muchos en una misma sesión, garantizando que no quedan marcas ni cicatrices asociadas al tratamiento. Además, el paciente puede incorporarse a su rutina el mismo día en que se realiza la terapia”.

Examen de cáncer de piel

¿Qué es un examen de cáncer de piel?

Un examen de cáncer de piel es una inspección visual de la piel que puede ser hecha por usted o por un profesional de la salud. El objetivo es detectar lunares, manchas de nacimiento u otras marcas inusuales por su color, tamaño, forma o textura. Algunas pueden ser signos de cáncer de piel.

El cáncer de piel es el tipo de cáncer más común en Estados Unidos. Los tipos más frecuentes de cáncer de piel son el de células basales y el de células escamosas. Es raro que estos cánceres se diseminen a otras partes del cuerpo y, en general, se pueden tratar y curar. Un tercer tipo de cáncer de piel es el melanoma. El melanoma es menos común, pero es más peligroso porque es más probable que se disemine. Es la causa más común de muerte por cáncer de piel.

Un examen de cáncer de piel puede detectar el cáncer en sus etapas iniciales, cuando es más fácil de tratar.

Nombres alternativos: inspección de la piel

¿Para qué se usa?

El examen de cáncer de piel se usa para detectar signos de cáncer de piel. No se usa para diagnosticar cáncer. Si después del examen se sospecha la posibilidad de un cáncer de piel, una prueba llamada biopsia puede confirmarlo.

¿Por qué necesito un examen de cáncer de piel?

El examen de cáncer de piel puede ser necesario si usted si tiene ciertos factores de riesgo, por ejemplo:

  • Piel blanca
  • Cabello rubio o pelirrojo
  • Ojos de color claro (azules o verdes)
  • Piel que se quema o en la que se forman pecas con facilidad
  • Antecedentes de quemaduras de sol
  • Antecedentes familiares o personales de cáncer de piel
  • Exposición al sol frecuente en el trabajo o actividades recreativas
  • Muchos lunares

Pregúntele a su profesional de la salud si necesita exámenes de piel con regularidad y si los debe hacer usted mismo, su médico o ambos.

Si se revisa a sí mismo y encuentra signos de cáncer de piel durante un autoexamen, su profesional de la salud debe volver a examinarlo. Los signos varían dependiendo del tipo de cáncer de piel, pero algunos de ellos son:

  • Cambios en un lunar o una mancha
  • Un lunar u otra mancha en la piel que supura, sangra o forma una costra
  • Un lunar que duele al tocarlo
  • Una lesión que no sana después de dos semanas
  • Una protuberancia brillante, rosada, roja, blanca nacarada o transparente
  • Un lunar o una lesión con bordes irregulares que sangra con facilidad

Si usted se examina la piel, fíjese si hay signos de melanoma, el tipo más grave de cáncer de piel. Una manera fácil de recordar los signos del melanoma es pensar en las letras «ABCDE»:

  • Asimetría: El lunar tiene una forma extraña, y una mitad es diferente de la otra.
  • Borde: El borde del lunar es irregular.
  • Color: El color del lunar no es uniforme.
  • Diámetro: El lunar es más grande que una arveja (chícharo) o una goma de borrar de un lápiz.
  • Evolución: El lunar ha cambiado de tamaño, forma o color.

Si encuentra signos de melanoma, hable con su médico o profesional de la salud lo más pronto posible.

¿Qué ocurre en un examen de cáncer de piel?

El examen de cáncer de piel puede ser hecho por usted, por su médico de cabecera o por un dermatólogo. Un dermatólogo es un médico que se especializa en las enfermedades de la piel.

Si usted examina su piel, debe revisarse de los pies a la cabeza en un cuarto bien iluminado y frente a un espejo que le permita ver todo el cuerpo. También necesitará un espejo de mano para revisarse las partes difíciles de ver. El examen debe incluir los siguientes pasos:

  • Párese frente al espejo y mírese la cara, el cuello y el abdomen
  • Las mujeres deben revisarse la piel debajo de los senos
  • Levante los brazos y mire a ambos lados
  • Revise la parte de adelante y atrás de cada antebrazo
  • Revísese las manos, mire entre los dedos y debajo de las uñas
  • Revise la parte de adelante, de atrás y los lados de cada pierna
  • Siéntese y examínese los pies, las plantas de los pies y entre los dedos. Revise también los lechos de las uñas
  • Examínese la espalda, los glúteos y la región genital con el espejo de mano
  • Sepárese el cabello y examínese el cuero cabelludo. Para ver bien, use un peine o un secador de pelo junto con el espejo de mano

Si un dermatólogo u otro profesional de la salud hace el examen, éste puede incluir los siguientes pasos:

  • Usted se quitará toda la ropa, pero se podrá poner una bata. Si le resulta incómodo estar sin ropa con el profesional de la salud, puede pedir que una enfermera esté presente en el cuarto durante el examen
  • El profesional de la salud le hará un examen de pies a cabeza: Cuero cabelludo, detrás de las orejas, dedos de los pies y las manos, glúteos y región genital. El examen tal vez sea incómodo, pero es importante hacérselo porque el cáncer de piel puede ocurrir en cualquier parte del cuerpo
  • El profesional de la salud puede usar una lupa especial con una luz para examinar algunas manchas en la piel

El examen puede durar entre 10 y 15 minutos.

¿Debo hacer algo para prepararme para la prueba?

Usted no debe usar maquillaje ni esmalte de uñas. Asegúrese de tener el pelo suelto para que el profesional de la salud pueda examinarle el cuero cabelludo. No es necesaria ninguna otra preparación especial.

¿Tiene algún riesgo esta prueba?

El examen de cáncer de piel no tiene ningún riesgo.

¿Qué significan los resultados?

Si un lunar u otra mancha en la piel parece ser un signo de cáncer, el profesional de la salud probablemente pida otra prueba llamada biopsia de la piel para hacer un diagnóstico. Una biopsia de la piel es un procedimiento en el que se extrae una pequeña muestra de piel para hacer pruebas. La muestra se examina con un microscopio para ver si hay células cancerosas. Si le diagnostican cáncer de piel, podrá comenzar un tratamiento. Si el cáncer se detecta y trata temprano, tal vez se pueda evitar que se disemine.

¿Debo saber algo más sobre el examen de cáncer de piel?

La exposición a los rayos ultravioleta (UV) del sol es una causa importante del cáncer de piel. Estamos expuestos a estos rayos siempre que estamos bajo el sol, no sólo cuando vamos a la playa o a una piscina. Pero la exposición al sol se puede limitar y el riesgo de cáncer de piel se puede reducir tomando algunas precauciones simples al estar a la intemperie, por ejemplo:

  • Use un protector o filtro solar con un factor de protección (SPF, por sus siglas en inglés) de 30 como mínimo
  • Trate de estar a la sombra siempre que sea posible
  • Use un sombrero y gafas de sol

Tomar sol también aumenta el riesgo de cáncer de piel. Evite tomar sol al aire libre y nunca use una cama para broncearse (salón de bronceado). Ningún nivel de exposición es seguro en camas de bronceado, lámparas solares u otros dispositivos artificiales.

Si tiene preguntas sobre cómo reducir su riesgo de cáncer de piel, consulte con su médico o profesional de la salud.

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