Congelar pescado anisakis

Anisakis: ¿cuánto tiempo se debe congelar el pescado para evitar riesgos?

El anisakis es un parásito del pescado que suele vivir en el mar y que puede acabar siendo consumido por muchos si no se toman las precauciones pertinentes. Uno de cada tres pescados que se consumen en España están infectados de anisakis, especialmente boquerones en vinagre y sardinas a la brasa, según datos de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).

Entre otros síntomas, el anisakis puede provocar gastroenteritis —dolor de estómago, vómitos, náuseas, diarrea…— o alergia.

Este parásito muere si el pescado se hornea o se fríe, pero puede seguir vivo si se marina, se prepara en salazón o se ahúma. De ahí que la mejor manera de evitar que llegue a nuestro estómago es congelarlo antes de cocinarlo.

No obstante, no es necesario congelar el salmón ahumado que haya sido sometido a un procesado industrial. Tampoco presentan riesgos los pescados de agua dulce como truchas, percas o carpas. En el caso del marisco —ostras, almejas, berberechos, mejillones…—, el riesgo de que lleve anisakis es mínimo aunque se consuma crudo.

Los pescados que presentan un mayor riesgo son la merluza, el besugo, la bacaladilla, los boquerones, el bacalao, el rape y el jurel, entre otros.

Tiempo de congelado del pescado para matar el anisakis

  • Si se congela a una temperatura igual o superior a -35ºC, el periodo mínimo recomendable es de 15 horas.
  • Entre -35ºC y -20ºC, es necesario mantener el pescado congelado durante al menos 24 horas.
  • Si la temperatura de la nevera es superior a -20 ºC, como suele ocurrir en la mayor parte de los frigoríficos de casa, lo ideal sería congelar el pescado durante 5 días.

Anisakis, ¿cuándo es necesario congelar el pescado?

El anisakis es un riesgo conocido que se puede controlar y prevenir con una sencillas recomendaciones. La clave está en aprender a inactivarlo y que deje ser una excusa para no comer pescado, un alimento sano que por sus características aporta a tu dieta muchos beneficios.

No siempre hay que congelar el pescado

Solo es necesario congelar el pescado que se vaya a comer crudo o semicocinado. Boquerones en vinagre y otros pescados en escabeche; sushi, sashimi, ceviches y carpacios; pescados marinados (ceviche); huevas de pescado crudas o prácticamente crudas; arenques y otros pescados crudos preparados en salmuera o ligeramente salados o pescados marinos sometidos a ahumados en frío son el tipo de preparaciones donde hace falta congelar.

Si lo vas a cocinar frito, asado o guisado no necesitas congelarlo porque las altas temperaturas (a partir de 60 ºC) medidas en el centro del pescado durante al menos un minuto inactivan el anisakis. Para más seguridad, se recomienda llegar hasta los 70 ºC. Si quieres comprobar que el pescado está bien hecho, comprueba que se despega fácilmente de la espina y tiene el color mate, no transparente, de la proteína coagulada. Los salazones sí que son seguros, tanto bacalao como anchoas alcanzan la salinidad suficiente para inactivar el parásito. El pescado de agua dulce (truchas, carpas…) tampoco tienen problemas de anisakis.

Congelar durante al menos 5 días a -20 ºC

Si te gusta comer el pescado crudo o sometido a preparaciones que no matan el parásito, no te quedará más remedio que congelarlo. Para pescados pequeños, o los ya cortados en filetes o rodajas, es suficiente con mantenerlos congelados 5 días. Si no quieres trocear el pescado, lo mejor es alargar ese tiempo, porque es más difícil que el frío llegue al centro del pescado entero o a las piezas gruesas. Siempre hay que proteger bien el pescado con un film plástico o meterlo en una bolsa para evita quemaduras por frío que estropean la textura del producto y, además, así evitamos que coja sabores y olores extraños.

Para poder congelar en casa, tu frigorífico debe alcanzar una temperatura de -20ºC o inferior. Esta temperatura solo se alcanza en frigoríficos de tres estrellas (***). Si el tuyo no las tiene, la recomendación es comprar el pescado ya congelado.

Con el pescado congelado al estar ultracongelado a temperaturas más bajas que las usadas en un congelador doméstico y pasar varios días (seguro que más de 5) desde que se elabora hasta que se compra y consume, no tendrás ningún problema. Sin embargo, a veces se puede ver alguna larva, aunque muerta.

¿Y en restaurantes y bares?

Los establecimientos que sirven comida a los consumidores o que elaboran estos productos para su venta al consumidor final deben garantizar que los productos han sido previamente congelados en las condiciones establecidas por la Legislación nacional. Por lo tanto, en restaurantes o si compramos comida preparada esta precaución se habrá tenido en cuenta.

¿Soy alérgico si tengo anticuerpos del anisakis?

Entre un 20 y un 30% de la población tiene anticuerpos del anisakis por haber estado en contacto con el parásito varias veces en la vida, lo que no significa ser alérgico. Para ser alérgico, además de los anticuerpos, hay que presentar sintomatología gastroalérgica, que suele aparecer entre 24 y 48 horas después de comer pescado y produce urticaria, a veces hinchazón de labios o párpados.

La mayoría de los alérgicos lo son a la larva viva: congelar o cocinar el pescado con calor les basta para evitar la reacción alérgica. Muy pocos son alérgicos al parásito muerto y solo en este caso, deberá evitar comer pescado, siempre con el consejo de su médico.

Los beneficios del consumo de pescado compensan con mucho los riesgos de consumirlo, por lo que no debes dejar de comer pescado por este motivo. Hay que conocer los riesgos, saber evitarlos y disfrutar del pescado que es un alimento imprescindible en la dieta.

Si quieres saber más sobre el anisakis consulta:

Anisakis: conocerlo es combatirlo

Anisakis

¿Qué es el anisakis?

El Anisakis es un parásito que puede encontrarse en el pescado y en los cefalópodos (calamar, pulpo, sepia,…) y provocar alteraciones digestivas (Anisakiasis) y reacciones alérgicas que, en ocasiones, pueden ser graves.

La Anisakiasis sólo se puede contraer si se come pescado o cefalópodos parasitados crudos o sometidos a preparaciones que no matan al parásito.

¿Cómo evitarlo?

  • Compre el pescado limpio y sin vísceras (sin tripas). Si no lo está, quítele las vísceras lo antes posible.
  • La cocción, fritura, horneado o plancha son preparaciones que destruyen el parásito, cuando se alcanzan los 60° C de temperatura por lo menos durante un minuto en toda la pieza.
  • Con los crustáceos (langosta, langostino, bogavante, gamba, camarón, nécora, centollo,…) siga la misma regla: prepárelos cocidos o a la plancha.
  • Si come el pescado crudo o sometido a preparaciones que no matan al parásito, deberá congelarlo.

Para poder congelar en casa, su frigorífico debe alcanzar una temperatura de –20 ºC o inferior y mantener el producto congelado durante cinco días.

Esta temperatura solo se alcanza en frigoríficos de tres estrellas (***) o más.

Si su frigorífico tiene menos de tres estrellas compre el pescado ya congelado.

Deben congelarse

Deben congelarse las siguientes preparaciones cuando se hacen en casa:

  • Boquerones en vinagre y otros pescados en escabeche.
  • Sashimi, sushi, carpaccios y otras especialidades a base de pescado crudo.
  • Pescado marinado, como por ejemplo ceviche.
  • Huevas de pescado crudas o prácticamente crudas.
  • Arenques y otros pescados crudos preparados en salmuera o ligeramente salados.
  • Pescados marinos sometidos a ahumado en frío.

Cuando estos productos se compran elaborados, la congelación ya la ha realizado el productor o fabricante.

No es necesario congelar

  • Las ostras, mejillones, almejas, coquinas y demás moluscos bivalvos.
  • Los pescados de aguas continentales (ríos, lagos, pantanos…) y piscifactorías de agua dulce. Por ejemplo: truchas, carpas…
  • Las semiconservas como las de anchoas (en envase metálico, de vidrio u otras presentaciones).
  • Los pescados desecados salados de manera tradicional, como el bacalao o las mojamas.

Venta de los productos

La legislación europea y española OBLIGA a que los productos de la pesca no se pongan a la venta con parásitos visibles.

Además, los establecimientos que sirven co­mida a los consumidores finales o a colecti­vidades o que elaboran estos productos para su venta al consumidor final, deben garanti­zar que los productos de la pesca para consu­mir crudos o tras una preparación que sea in­suficiente para destruir los parásitos han sido previamente congelados en las condiciones establecidas por la legislación.

La Legislación nacional OBLIGA, además, a dichos establecimientos a poner en conoci­miento de los consumidores que los produc­tos de la pesca para consumir crudos o tras una preparación que sea insuficiente para matar a los parásitos, han sido sometidos a congelación. Si no dispone de esta informa­ción, el consumidor la puede solicitar.

MATERIALES

Cartel Anisakis

Tríptico Anisakis

Video Anisakis

Como prevenir el Anisakis

6 septiembre, 2017 Nutrición y dietetica

La anisakiasis humana es un problema de salud pública cuya incidencia está aumentando en los últimos años, siendo las medidas preventivas esenciales para controlar la enfermedad. Así, las pautas para la reducción del riesgo deben abarcar toda la cadena alimentaria, desde las prácticas durante la captura y posterior manipulación, los tratamientos tecnológicos de los productos procesados, hasta las recomendaciones dirigidas al consumidor y a la restauración colectiva, como eslabones últimos de la cadena, en los que también se debe apoyar la prevención.

¿Qué es el Anisakis?

El Anisakis es un parásito que puede encontrarse en el pescado. Sus larvas pasan activas al aparato digestivo humano al ingerir pescado crudo o insuficientemente cocinado y puede provocar alteraciones digestivas y reacciones alérgicas, a veces graves. El consumidor debe saber que con medidas muy sencillas se pueden evitar estos problemas.

La enfermedad por Anisakis sólo se puede contraer si se come pescado parasitado crudo o insuficientemente cocinado.

Comer pescado convenientemente cocinado no tiene ningún riesgo. Se puede por tanto comer pescado fresco bien cocinado sin ninguna preocupación.

  • Compre el pescado limpio y sin vísceras (sin tripas). Si no lo está, quítele las vísceras lo antes posible.
  • Las preparaciones tradicionales del pescado (cocción, fritura, horneado, plancha) eliminan el parásito.
  • Estas preparaciones tradicionales permiten llegar a los 60° C de temperatura en toda la pieza lo que da total seguridad.
  • Si come el pescado crudo o insuficientemente cocinado, la congelación previa es el procedimiento más eficaz para inactivar al parásito.
  • Debe congelarse a una temperatura de – 20º C o inferior durante al menos 24 horas o a -35º C durante un periodo mínimo de 15 horas.
  • Los frigoríficos de menos de 3 estrellas (***), no alcanzan la temperatura suficiente para realizar este procedimiento.
  • Los equipos frigoríficos domésticos de 3 estrellas (***) o más, necesitan más tiempo para alcanzarla que un equipo industrial, por lo que se recomienda congelar a una temperatura de – 20º C o inferior durante 5 días.

Algunas preparaciones de pescado crudo o prácticamente crudo que deberán congelarse previamente para evitar el Anisakis

  • Boquerones en vinagre y otros pescados en escabeche.
  • Sashimi, sushi, carpaccios y otras especialidades a base de pescado crudo.
  • Pescado marinado, por ejemplo ceviches.
  • Huevas de pescado sólo si están crudas o prácticamente crudas.
  • Arenques y otros pescados crudos preparados en salmuera.
  • Pescados ahumados de las especies: arenque, caballa, espadín y salmón (salvaje) del Atlántico o del Pacífico.

Nuevas recomendaciones para prevenir el anisakis

El anisakis es un parásito que vive en los peces. Este gusano de color blancuzco puede medir hasta cinco centímetros de longitud, por lo que se puede apreciar a simple vista. Y es fácil, pues cada vez está más presente en los pescados de consumo habitual, y eso que es nocivo para los seres humanos. España es, después de Japón, el país donde se registran más casos de infestación por anisakis en humanos: alrededor de 8.000, de los 20.000 que se detectan cada año en el mundo. ¿Cómo evitarlo? En este artículo repasamos qué puede ocurrirnos si ingerimos anisakis y qué nuevas medidas de prevención hay que tomar para evitar intoxicaciones, según los expertos.

Qué pasa cuando ingerimos anisakis

Cuando una persona come un pescado infectado por anisakis sin haber tomado precauciones, puede convertirse en huésped accidental de estas larvas. Y esto ocasiona serios problemas de salud. La anisakiasis y la alergia al anisakis son las dos consecuencias principales, y ambas patologías pueden llegar a ser graves.

  • La anisakiasis es una enfermedad que se desencadena cuando ingerimos larvas vivas, que afecta a nuestro sistema digestivo y que provoca dolor abdominal. Como explica Miguel Ángel Lurueña, doctor en Ciencia y Tecnología de los Alimentos, las larvas se adhieren a la pared del estómago o del intestino con ayuda de un diente que poseen bajo su abertura oral. Esto produce inflamación y dolor, pero también náuseas, vómitos y diarreas. En los casos más graves, las larvas pueden llegar a perforar el estómago o el intestino y migrar a otros tejidos y órganos.
  • La alergia al anisakis es la otra consecuencia posible, y no hace falta ingerir el parásito vivo para sufrirla. El anisakis, mientras vive, produce una serie de compuestos proteicos que permanecen en el pescado incluso después de haberlo eliminado. Estos compuestos pueden generar distintas reacciones alérgicas en las personas sensibles a ellos: desde picor e hinchazón hasta un choque anafiláctico.

Anisakis: congelar dos días ya no es suficiente

El anisakis se puede eliminar con facilidad. Hasta ahora, había dos recomendaciones para ello: cocinar el pescado a más de 60 ºC durante un mínimo de 10 minutos o congelarlo durante un par de días a -20 ºC. Este último método estaba indicado para los pescados que iban a consumirse crudos (en recetas como el sushi, por ejemplo) o en pescados semielaborados (como los boquerones en vinagre).

  • Cómo hacer arroz para sushi

La novedad es que congelar el pescado un par de días ya no basta para eliminar el anisakis. La señal de alarma la ha dado la aparición de varios casos de intoxicación por anisakis tras consumir pescado que había sido congelado; es decir, casos de personas que sí habían tomado las precauciones recomendadas.

Las nuevas medidas de prevención

A raíz de esta situación, los expertos en alimentación y salud plantean nuevas medidas para prevenir el anisakis, sobre todo en lo que respecta a la congelación. Son las siguientes:

  • Revisar el congelador. Para eliminar el anisakis, es necesario alcanzar una temperatura de -20 ºC, pero no todos los congeladores enfrían tanto. Muchos solo llegan a los -18 ºC. ¿A qué temperatura llega nuestro electrodoméstico?
  • Congelar durante cinco días. Si nuestro congelador alcanza los -20 ºC, se recomienda ampliar el periodo de congelación a cinco días, como mínimo.
  • Congelar durante siete días. Si nuestro congelador llega a los -18 ºC, será necesario aumentar el tiempo de congelación a una semana, como mínimo.
  • Revisar el pescado. Por supuesto, en todos los casos es aconsejable revisar el pescado y limpiarlo bien antes de congelarlo.

Además de estos consejos, se mantiene el de cocinar de modo correcto el pescado (a 60 ºC durante un mínimo de 10 minutos). Aunque las larvas del anisakis estén más presentes y sean más resistentes que antes, una correcta manipulación de los alimentos nos permitirá disfrutar de ellos -y de sus bondades nutricionales- sin contratiempos.

Etiquetas:

anisakis intoxicación Pescado

RSS. Sigue informado

RSS sobre anisakis

Al publicar un comentario aceptas la política de protección de datos

Normas de publicación de los comentarios

Los comentarios de EROSKI CONSUMER están moderados para asegurar un diálogo constructivo entre los usuarios, por lo que no aparecerán inmediatamente.

Aquí explicamos qué criterio seguimos para publicar comentarios. Aquellos usuarios que no sigan estas normas de cordialidad no verán sus opiniones en nuestra web:

  • Envía, por favor, comentarios destinados a compartir opiniones en relación a los temas publicados en nuestro portal.
  • Evita los insultos o las descalificaciones para fomentar un ambiente en el que todos se sientan cómodos y libres, en definitiva, un tono que propicie la participación.
  • Al comentar, procura no ser repetitivo. En este sentido, no se publicarán comentarios de usuarios que utilicen otros perfiles para incidir en un mismo tema.
  • No uses este canal para anunciar contenidos comerciales.

Eroski Consumer no se hace responsable de las opiniones vertidas por los usuarios.

¿Cómo evitar el anisakis ?

Como se puede comprobar, no se trata de un asunto que se pueda tomar a la ligera, pues en los casos más graves este parásito puede causar incluso la muerte del paciente.

Por este motivo, es fundamental conocer cómo evitar el anisakis. Básicamente hay dos formas de evitar que este parásito penetre en nuestro sistema digestivo: congelar los alimentos o cocinarlos.

Congelando el pescado crudo

En primer lugar, en el caso de consumir pescado crudo, la normativa europea establece que se tiene que congelar de manera previa a menos 20 grados durante cinco días , ya que este parásito no es capaz de sobrevivir a las bajas temperaturas de la congelación.

Su frigorífico debe alcanzar una temperatura de – 20º C o inferior y mantener el producto congelado durante cinco días. Esta temperatura solo se alcanza en frigoríficos de tres estrellas (***) o más, por lo que si su frigorífico tiene menos de tres estrellas mejor compre el pescado ya congelado.

Este es un procedimiento bastante efectivo que también se puede complementar limpiando a conciencia las vísceras del pescado antes de su congelado. Hay que destacar que estamos ante un parásito natural del pescado y que una vez eliminado el problema, la carne del pescado es completamente apta para el consumo humano.

Cocinar a temperatura superior a 60º

Por otra parte, si se desea consumir pescado fresco sin necesidad de que pase por el congelador para evitar este parásito, será necesario cocinar el producto. Y es que este parásito no sobrevive a temperaturas superiores a 60ºC, por lo que hervir, freír y hornear el pescado es una forma muy efectiva para evitar el parásito.

Si tienes un establecimiento, local o restaurante donde se almacena o se sirve pescado crudo deberás tener o solicitar un registro sanitario de alimentos o autorización sanitaria para restaurantes para detectar malas prácticas en su manipulación y evitar que tus clientes puedan padecer esta infección.

Si quieres estar seguro de que algún alimento que consumes o sirves a tus clientes en un bar o restaurante no está infectado del anisakis puedes solicitarnos en nuestra web un análisis de alimentos y evitar así el riesgo sanitario.

Los boquerones en vinagre son uno de de los aperitivos más populares de nuestra gastronomía. Un verdadero manjar si se preparan y aliñan correctamente. Las autoridades sanitarias obligan a congelar un pescado al menos 24 horas a -20ºC si éste no va a someterse a una cocción por calor de al menos 60ºC durante 10 minutos para matar el «anisakis», un parásito que vive en las vísceras de los peces y pasa a sus músculos cuando éstos mueren. Así que debemos congelar el pescado si vamos a comerlo crudo. Esto incluye también los pescados en salazón y los ahumados. Al preparar los boquerones en vinagre los estamos cocinando por acción de un ácido pero sin usar el calor, con lo cual no estamos matando al parásito.
Así pues, compraremos el pescado lo más fresco posible, lo limpiaremos quitando las vísceras, cabeza y espinas y lo congelaremos un par de días. Todavía hay mucha gente que no congela los boquerones antes de prepararlos, y puede que no les pase nada, pero yo, como profesional, tengo el deber de informaros y cada cual que haga lo que crea conveniente.
Los boquerones son muy fáciles de limpiar: se arranca la cabeza apretando con el pulgar y el índice, doblándola hacia la parte del vientre y se desplaza hacia la cola quitando las tripas al pasar el índice por el hueco que las guarda. Después, con cuidado introducimos el pulgar en el punto en el que termina la ventresca y comienza la cola del pescado para separar la espina de la carne y desplazamos el dedo por la espina a lo largo de todo el pescado para separar completamente el filete. Finalmente separamos la espina del otro filete al que había quedado adherida pellizcándola con el pulgar y el índice y tirando de ella con cuidado. Hay que hacerlo delicadamente para no llevarnos la carne del boquerón con la espina. Si queremos que los dos filetes queden unidos por la cola, al tirar de la espina para arrancarla totalmente del pescado sujetaremos la cola con el pulgar y el índice y partiremos la espina antes de llegar a ésta. No es necesario lavar después los boquerones, los podemos limpiar con un papel de cocina si vemos que han quedado sucios de las tripas.
Para terminar de preparar los boquerones nos harán falta los siguientes ingredientes:
-Sal.
-Vinagre de vino blanco.
-Aceite de oliva o de girasol.
-Ajos secos.
-Perejil fresco.
No pongo las cantidades por que no lo creo necesario. Para empezar podéis prepara un cuarto de kilo y después ya iréis aumentando la cantidad. Es preferible que los boquerones sean de un tamaño grande.
Elaboración:
-En un taper de plástico o bandeja de cristal con paredes altas vamos colocando los boquerones en capas, sazonándolos con bastante sal y regándolos con el vinagre. Es importante que los boquerones naden en el vinagre, no deben quedar pegados entre ellos. Nos servirá de ayuda mover el taper sacudiéndolo un poco cada vez que ponemos una capa de boquerones y los cubrimos con vinagre. Aunque necesitan una cantidad moderada de sal para que después no se reblandezcan rapidamente, podemos empezar con cautela y después ir aumentando la cantidad si fuese necesario.
-Así tendremos los boquerones al menos media hora. El tiempo dependerá del tamaño de éstos, de la proporción de vinagre-pescado, de la cantidad de boquerones, del punto de encurtido que nos guste, y de alguna que otra cosa que todavía no he podido descifrar. Veremos que van cambiando de color y que se van endureciendo. Lo mejor es probarlos cuando creamos que ya están listos y decidir si los dejamos un ratito más o los sacamos ya del vinagre.
-Cuando los tengamos listos los sacamos del vinagre y los escurrimos. No hace falta secarlos.
-Preparamos en otro recipiente el suficiente aceite como para cubrir los boquerones con unos dientes de ajo laminados y unas hojas de perejil picado.
-Sumergimos en el los boquerones y los dejamos macerar un par de horas, aunque hay gente que se los come enseguida por pura impaciencia.
-Lo habitual es servirlos con unas aceitunas rellenas de anchoas.

La receta comienza con la limpieza de los boquerones. Necesitamos los lomos bien limpios por lo que si no nos los da preparados el pescadero, lo que hacemos es tirar de la cabeza y la espina, separando los lomos del pescado sin tripas ni raspas. Con paciencia lo haremos en un ratito. Una vez separados, lavamos cada lomo con agua y lo secamos en un paño, colocándolos uno al lado de otro en un plato hondo. A continuación los cubrimos con agua fría y unos cubos de hielo y los dejamos 2 horas en la nevera para que se desangren y blanqueen.

El cocinado de este pescado lo vamos a realizar con los ácidos del vinagre. Podemos utilizar vinagre puro para cubrir los boquerones, o si lo preferimos, utilizar una mezcla de un tercio de agua y dos tercios de vinagre. Dejamos los boquerones en esa maceración o marinado durante 45 minutos, que pueden llegar a 3 horas si el marinado lo hacemos con vinagre diluido con agua, hasta que los lomos se vean de color blanco.

Para evitar riesgos de anisakis, una vez marinados, colocamos los lomos escurridos de los boquerones muy juntos en un tupper, los cubrimos con una capa de aceite y los congelamos durante 48 horas. Después de descongelarlos, los tendremos listos para aliñar. Para ello, retiramos el aceite que parecerá un gel, picamos muy finos dos dientes de ajo y un manojito de perejil y los mezclamos con 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra y dos cucharadas de vinagre, haciendo una vinagreta.

Colocamos los boquerones en vinagre, disponiéndolos en un plato de forma ordenada y los cubrimos con unas cucharadas del aliño, espolvoreando con más perejil si queremos darle más toque verde al aperitivo. Una vez hechos, los boquerones en vinagre caseros aguantan en buen estado durante una semana aproximadamente si se guardan en la nevera y cubiertos de aceite y preferiblemente en un tupper o frasco cerrado.

Con qué acompañar los boquerones en vinagre

Los boquerones en vinagre son la receta perfecta para un aperitivo sencillo e infalible. Con una cerveza fría y unos «picos» o unas «regañas» no necesitaremos más para emocionarnos con el mismo resultado que si hubiéramos salido de bares.

En Directo al Paladar | Ensalada de pasta con codornices en escabeche, nueces y pesto. Receta
En Directo al Paladar | Boquerones en adobo de mirin y vinagre de arroz. Receta

Cómo preparar unos boquerones en vinagre.

Esta receta de pescado es una de las creaciones más brillantes de la cocina española, pero no es fácil comerlos de calidad.

Nos podemos encontrar con boquerones super ácidos, demasiado pasados o duros como una piedra. Para ello os aconsejo hacerlos en casa, así podéis comparar lo que coméis en las tabernas y bares de España.

Una de las mejores combinaciones posibles con una cerveza son los boquerones en vinagre, una especie de escabeche frío en un medio ácido, parecido al ceviche peruano pero con vinagre en vez de zumo de lima.

Es un plato que cualquiera puede hacer en casa, no tiene mucho truco, en el que lo más importante es la calidad de la materia prima.

Es lento por la congelación y maceración, pero en realidad esta tapa sólo te llevará realmente 15 minutos de trabajo. Tendrás una tapa casera con la que fliparán todos tus amigos cuando vengan de cañas a casa por el partido de fútbol de turno.

Cómo quería que fuesen los mejores, le pregunté a la experta abuela Pilar como los prepara ella, de tanto hacerlos tiene medidos los tiempos de maceración y las proporciones que hay que añadir de vinagre y agua.

Unos boquerones tiernos, jugosos y con el punto justo de acidez. Aquí los tenéis paso a paso, con todos los trucos y consejos para que os queden de 10 puntos.

Y es que con estos boquerones y con una cerveza bien fresquita y unas patatas fritas, soy hombre más feliz del mundo.

Preparación de los boquerones en vinagre

  1. Lo más importante en esta receta es la calidad de la materia prima que utilicéis. Los boquerones deben estar frescos. Boquerones tiesos, que ofrezca un poco de resistencia al doblarlo.
  2. La piel tiene que estar muy brillante y los ojos bien transparentes. Yo me suelo fiar al 100% de mi pescadera Isa, además es muy maja y me suele preguntar cómo los quiero y que receta voy a preparar con ellos.
  3. La parte de la limpieza es el trabajo más laborioso. Si no tenéis un pescadero/a majo debéis limpiarlos en casa, lo mejor es hacerlo en el fregadero debajo de un chorro de agua muy fría.
  4. De uno en uno, rompiendo la cabeza y arrastrando con la uña del pulgar las tripas y la espina, todo a la vez.
  5. Al hacer esto el boquerón queda abierto por la mitad, los dos lomos juntos en la cola, quitad separadlos y quitar la cola para que queden dos lomos separados y limpios.
  6. Lavamos los boquerones (tanto si ya vienen del pescadero limpios como si has hecho el trabajo en casa). Tienen que quedan bien limpios, sin restos de sangre.
  7. Ponemos encima de papel absorbente y secamos bien presionando por encima con más papel. Así lo tendremos listos para el marinado. Reservamos.
  8. El proceso de limpieza es fundamental para un buen resultado final.
  9. Una vez que tengamos los boquerones limpios los debemos congelar, hay que ser cauteloso con el tema del anisakis.
  10. Para comer estos boquerones sin riesgo es necesario que este haya pasado un mínimo de 4 días en el congelador.
  11. Las bajas temperaturas matan el anisakis y así evitamos problemas futuros.
  12. Descongelamos y seguimos con la preparación de la receta.

Marinamos los boquerones

  1. Preparamos el vinagre y el agua, tiene que estar un poquito fría (dejar correr un poco el grifo). Las medidas son un poco a ojo, 300 ml. de vinagre y 100 ml. de agua aproximadamente.
  2. Añadimos agua para rebajar el medio ácido y así evitar que se queden “cocidos” por exceso por el ácido. Con lo que quedarían algo secos y duros al final.
  3. Colocamos los boquerones con la piel hacia abajo en una superficie grande. Cubrimos entre capa y capa de boquerón con un poco de sal y bañamos con la mezcla de vinagre rebajado.
  4. Es importante la marinada cubra perfectamente todo el pescado. Si faltara añade algo más de vinagre y agua.
  5. Yo suelo hacer el proceso en un tupper para poder cerrarlo bien y que no huela la cocina a vinagre todo el día. Aunque lo mejor es meterlos en la nevera y dejarlos reposar durante unas 3-4 horas.
  6. Si los boquerones son muy grandes, un par de horas más. No os paséis de tiempo, a más horas, más duros quedarán los boquerones.
  7. Decidle al pescadero/a que los boquerones sean más o menos del mismo tamaño, sino tendréis problemas con el marinado.
  8. Al cabo de este tiempo veremos que la carne del boquerón debe estar blanca, perfectos para el siguiente paso.

Preparación final de los boquerones en vinagre

  1. Escurrimos muy bien y colocamos los boquerones en otro tupper limpio.
  2. Picamos los dientes de ajo en trocitos pequeños y el perejil al gusto. El perejil es más para decorar que para dar sabor.
  3. Bañamos los boquerones con un buen aceite de oliva virgen extra y aderezamos con el ajo y el perejil picado.
  4. Dejamos que reposen durante un mínimo de 24 horas.
  5. Listos, ya tenemos nuestros boquerones en vinagre perfectos para servir.

Os recomiendo con unas tostas de pan crujiente o como en casa de la abuela Pilar, sobre patatas fritas de calidad y una cerveza casi congelada. ¡Uff! Ya estoy salivando.

Los boquerones os durarán una semana sin problema alguno, eso sí, siempre cubiertos de líquido, guardados en la nevera y siempre que sea posible en un tupper o frasco de plástico bien cerrado.

Siempre que no os pase como a mi, que en 2 días no queda ni el primero. Pero es verdad que hay gente que ya que se pone al lío, hace mucha cantidad.

Os animo a que visitéis más recetas de tapas, aperitivos y pinchos perfectos para una velada inolvidable con los vuestros. Las recetas de pescado y marisco son perfectas para una cena ligera o porque sí.

Aquí tenéis un paso a paso en fotos donde muestro como preparar esta receta de boquerones en vinagre. No os perdáis detalle para que os salgan perfectos.

Combustible diésel se congela, arranque difícil del motor diésel a bajas temperaturas ambientales

Recomendaciones

  1. En caso si el combustible diésel que no corresponde a la estación del año o la zona climática o no cumple con las normas, se usa por necesidad, es recomendable agregar al combustible uno de los productos siguientes antes de la disminución de la temperatura ambiental
    • XADO Antigel+
    • Superconcentrado Verylube Antigel

    La aplicación de estos productos según la instrucción permitirá reducir la temperatura de congelación del combustible diésel en 10…12 С y el punto de obstrucción del filtro en frío en 8…10 С.
    Nota: A menudo ocurre que combustible diésel veraniego está mezclado con combustible para aviones, kerosena o gasolina para reducir su punto de congelación. Esto provoca la disminución del número de cetanos del combustible y el fallo consecutivo del motor y de la bomba de combustible. Además, tal combustible tiene muy baja temperatura de chispa, lo que incrementa el riesgo de inflamabilidad de combustible diésel.

  2. Para eliminar agua del combustible diésel se recomienda aplicar regularmente uno de limpiadores especiales para sistemas de combustible de motores diésel:
    • Verylube Limpiador del sistema de combustible (diésel);
    • Verylube Diesel-Lux Limpiador del sistema de combustible del motor diésel
    • Atomex MultiCleaner Diesel
    • Atomex F8 Diesel – complejo de aditivos para proteger el motor contra consecuencias del uso de combustible de baja calidad.

Congelamiento de Fluidos

CONGELAMIENTO DE FLUIDOS:
• El aceite de motor se congela entre – 10 y – 30 grados centígrados
• El líquido refrigerante se comporta según el porcentaje de glicol así:
% de glicol T° de Formación de hielo T° de ebullición
10 – 5° 101°
20 – 10° 102°
30 – 18° 104°
40 – 27° 108°
50 – 40° 112°
Monoetileneglicol
Monopropileniglicol: Menos toxico al ambiente que el anterior aunque no tan efectivo.
• Líquido de frenos: Por una de sus propiedades que es la higroscopia (capacidad de absorber humedad) si su contenido es mayor del 3% su punto de ebullición desciende de 205 a 150 °C lo que implica sustitución.
El líquido de frenos se puede congelar a -90 depende de las propiedades y derivados de cada marca.
El diesel puede congelarse a partir de -15,5 y hasta -45 depende de las propiedades y características de cada crudo y derivado.
La gasolina se congela entre -107 grados y -60 grados, todo depende del octanaje, ya que el de mayor octanaje (100 octanos) se congela a -107 grados y la de 0 octanos a -60 grados. Todo depende de la calidad.
Punto de congelación del aceite: El punto de congelación es la temperatura más baja a la cual solidifica un líquido, variable en función de su viscosidad. En los aceites comerciales para automoción, el punto de congelación debe ser el más bajo posible. En el ámbito nacional, el punto de congelación medio de los aceites comerciales suele ser de – 20º C.

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *