Chequeo medico completo precio

Reconocimientos médicos

Chequeo juvenil especial chico

El chequeo juvenil especial chico ha sido desarrollado para adolescentes de entre 14 y 18 años. Este reconocimiento está adaptado para detectar y prevenir posibles problemas característicos de esta etapa como los cambios que se producirán en su cuerpo, la integración social, los trastornos más habituales –dermatológicos o psicológicos-, la adquisición de unas rutinas de higiene y sexuales saludables… para que puedan disfrutarla con total tranquilidad.

Chequeo Senior

El reconocimiento Senior es una revisión médica adaptada a los trastornos más habituales que puede sufrir el cuerpo a partir de los 55 años. El chequeo se centra en el funcionamiento de los principales órganos del cuerpo, como el cerebro, el corazón, el oído, los ojos y otros órganos y tejidos, siendo algunas pruebas específicas en función del género -revisión ginecológica o urológica-.

Reconocimiento urológico

Una revisión del estado de salud del hombre es necesario tanto para prevenir enfermedades como para diagnosticar posibles anomalías en el aparato genito-urinario. Este tipo de revisiones está recomendado para hombres a partir de los 50 años o antes si tienen antecedentes de cáncer de próstata en la familia.

Reconocimiento ginecológico

El reconocimiento ginecológico es necesario para todas aquellas mujeres que tienen una vida sexual activa o ya han cumplido los 25 años. El objetivo de estos reconocimientos es la prevención de enfermedades y adquisición de unos hábitos sexuales saludables, así como la de diagnosticar trastornos asociados al aparato sexual y reproductor femenino.

Chequeo de prevención de Ictus

El chequeo médico de prevención del ictus es una revisión desarrollada para identificar o descartar lesiones que puedan derivar en un accidente cerebro vascular. El estudio de todos los indicadores que pueden detectar una actividad anormal ayuda a prevenir la aparición de un ictus. Un equipo multidisciplinar centrará sus análisis en el control de la actividad neuronal, vascular, cardiaca, así como analíticas completas que permitirá al paciente conocer su estado de salud.

Chequeo cardiológico

El chequeo médico cardiológico está diseñado para evaluar el estado coronario de hombres y mujeres a partir de los 14 años de edad. Una historia clínica detallada junto con las principales pruebas diagnósticas –pruebas de esfuerzo, electrocardiograma- establecen el estado general del corazón permitiendo a deportistas o persona que conviven en entornos de estrés conocer la salud de su corazón.

Chequeo cardiológico completo

El chequeo cardiológico completo es una revisión en profundidad del estado del corazón y del sistema circulatorio. Una exploración física detallada, analíticas completas, así como el uso de las pruebas diagnósticas más avanzadas, permiten al paciente no solo identificar anomalías coronarias existentes sino también establecer hábitos de vida para prevenir la aparición de trastornos cardiacos.

Chequeo preventivo de la demencia

El chequeo de diagnóstico precoz de la demencia senil es una revisión enfocada a analizar aquellos indicadores que pueden detectar una demencia senil incipiente. Exploración general, neurológica, un correcto riesgo sanguíneo o la aparición de lesiones o atrofias en el lóbulo temporal pueden determinar la probabilidad de sufrir demencia senil. Unas pruebas diagnósticas precisas y aparatos médicos avanzados permitirán al paciente conocer con precisión su estado de salud.

Unidad de Chequeos de Salud

PRUEBAS INCLUIDAS

Mediante las pruebas médicas pertinentes, un completo historial médico y un examen físico, podemos detectar precozmente muchas enfermedades incluso antes de que aparezcan los primeros síntomas.

Las pruebas se realizan a baja dosis, lo que disminuyen los riesgos de irradiación.

Nuestros programas de chequeos de salud especialmente diseñados para mujeres, completan las exploraciones habituales de su ginecólogo. En esta revisión se abordan en profundidad aspectos como la planificación familiar, la menopausia y la incontinencia.

El programa de Chequeo de Salud consta de:

  • Exploración física y anamnesis.
  • Análisis de sangre: Hemograma completo, VSG, Glucemia, Creatinina, Ácido úrico, Colesterol total, HDL, LDL, Triglicéridos, Proteína C reactiva ultrasensible, Proteinograma, GOT (AST), GPT (ALT), Gamma-gt, Bilirrubina total, Sodio, Potasio, Anticuerpos Hepatitis C, Anticuerpos HIV, TSH.
  • Análisis de orina: Sedimento, Microalbúmina, Cultivo y antibiograma si proceden.
  • Ecografía abdominal.
  • Ecografía urológica / ginecológica.
  • Prueba de esfuerzo.
  • Ecocardiograma doppler color.
  • Doppler de Troncos Supraórticos con índice intima/media.
  • Radiografía de Tórax frente y perfil.
  • Valoración médica final e informe médico post-chequeo.
  • Exploración física y anamnesis.
  • Análisis de sangre: Hemograma completo, VSG, Glucemia, Creatinina, Ácido úrico, Colesterol total, HDL, LDL, Triglicéridos, Proteína C reactiva ultrasensible, Proteinograma, GOT (AST), GPT (ALT), Gamma-gt, Bilirrubina total, Sodio, Potasio, Anticuerpos Hepatitis C, Anticuerpos HIV, TSH..
  • Análisis de orina: Sedimento, Microalbúmina, Cultivo y antibiograma si proceden..
  • Ecografía abdominal.
  • Ecografía urológica / ginecológica.
  • Prueba de esfuerzo.
  • Ecocardiograma doppler color.
  • Doppler de Troncos Supraórticos con índice intima/media.
  • Radiografía de Tórax frente y perfil.
  • Colonoscopia con sedación.
  • Fibrogastroscopia con sedación.
  • Valoración médica final e informe médico post-chequeo.

Ambos chequeos incluyen parking y desayuno y la posibilidad de añadir otras pruebas y/o visitas añadiendo el coste de las mismas al del chequeo contratado.

Si desea recibir más información o solicitar cita para uno de estos chequeos contacte con nuestro Departamento de Atención al Cliente en el correo [email protected] o llamando al 93 552 27 00 de 8:00 a 20:00 de lunes a viernes.

UNIDADES VINCULADAS

  • Unidad de Medicina Preventiva

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Las 12 máximas para un chequeo médico

Muchos laboratorios médicos están haciendo ofertas para que te realices un chequeo médico; la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) aconseja analizar qué incluyen estas ofertas y conocer, de acuerdo con tu edad, qué estudios requieres.

1. La misión de un chequeo médico es identificar aspectos vulnerables del cuerpo para establecer el tratamiento a seguir y así evitar posibles enfermedades o complicaciones. 2. No todo lo que se ofrece como chequeo, lo es, es decir, se debe poner especial cuidado con las ofertas en volantes y anuncios que ofrecen un costo bajo, pero que no garantizan una revisión médica integral

3. El número de estudios que se realizan en un chequeo oscilan entre 15 y 25, dependiendo del tipo de la valoración que se adquiera.

4. Los estudios básicos, según el género y edad del paciente deben incluir por lo menos historia clínica, estudio de laboratorio, gabinete (radiografía de tórax), detección de riesgo cardiovascular, estudios específicos (por género y edad) y entrevista final (entrega de resultados clínicos).

6. En niños, además se deben realizar pruebas de resistencia y de capacidad física y revisar el estado del sistema locomotor con especial atención en las articulaciones.

7. En el caso de adultos se debe realizar electrocardiograma, igualmente en adultos mayores de treinta años, en quienes además se debe hacer una prueba de esfuerzo para determinar condición física o descartar isquemia en el corazón, también una valoración gastroenterológica que incluya rectosigmoidoscopia.

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8. Para los hombres mayores de 40 años, también se deberán realizar estudio antígeno protático especifico y tacto rectal.

9. De igual manera, para chequeos en mujeres mayores de 30 años, deben incluir papanicolau y exploración de mamas.

10. Los costos de los chequeos médicos varían dependiendo el proveedor del servicio, el género, la edad, la zona geográfica y los estudios que incluyen cada uno de estos.

11. Por ejemplo, el costo de un chequeo básico para el género femenino menor de 40 años en el Distrito Federal oscila entre 2,990 y 9,775 pesos. En la ciudad de Monterrey los mismos paquetes van de los 3,623 a los 7,437 pesos. En el caso de los caballeros, los servicios del paquete básico en el Distrito Federal van de los 2,817 a los 9,545 pesos.

Los costos de los chequeos pediátricos en la Ciudad de México oscilan entre 2,115 y los 3,500 pesos.

12. Es importante considerar que a mayor número de pruebas, exámenes y consultas, mayor es el costo. Al ser el chequeo un gasto en salud, puede incluirse como deducible en la declaración anual de impuestos.

Cuánto Cuesta un Examen Médico en Atención Urgente

Los Beneficios de Hacerte un Examen Médico en una Localidad de Atención Urgente

Cuando te haces un examen médico anual, puedes identificar cualquier problema antes de que éste se convierta en algo serio. FastMed Urgent Care recomienda que tanto adultos como niños reciban un examen médico por lo menos una vez al año para mantener una buena salud. La conveniencia de un centro para urgencias lo hacen el lugar ideal para un chequeo médico. Cualquier prueba se realiza allí mismo en la clínica, puesto que contamos con laboratorios y usualmente los resultados están disponibles casi de manera inmediata.

¿Cuánto cuesta un examen médico en un centro de atención de urgencias? Eso va a depender de la cobertura que tenga tu plan de seguro médico. La mayoría de los planes cubre el costo de un examen físico médico. FastMed Urgent Care está convenientemente abierto los 365 días del año con un horario de atención extendido. Visita www.fastmed.com para encontrar la clínica más cercana a tí.

En Esta Sección

  • Control Ginecológico
  • ¿Qué debo saber sobre mi control ginecológico?
  • ¿Qué es un examen pélvico?

Acudir a tu médico para realizarte controles ginecológicos habituales forma parte de tu buen cuidado personal. Este es un control que se centra en ti, en tu cuerpo y en tu salud reproductiva.

¿Necesitas visitar a tu médico para chequear tu salud y hacer los exámenes de rutina? Encuentra un centro de salud

¿Qué sucede durante un control ginecológico?

Lo que ocurre durante un control ginecológico depende de algunas cosas, como tu edad, tu historia sexual y tu historia clínica.

Se recomienda realizar el primer control ginecológico entre los 13 y los 15 años. Este control consiste en una charla con tu médico y una exploración física de rutina. Tu médico o enfermero te medirán, te pesarán y te tomarán la presión.

Puede que hables sobre tu periodo menstrual, en especial si estás preocupada porque el sangrado es abundante, doloroso e irregular. Si tienes menos de 18 años, te darán algunas inyecciones, como la vacuna contra el virus del papiloma humano.

Si llevas una vida sexual activa (es decir, si tuviste sexo vaginal, sexo anal o sexo oral), hablarán de los anticonceptivos o de la realización de pruebas de enfermedades de transmisión sexual (ETS).

Alrededor de los 21 años, será necesario que comiences a hacerte exámenes pélvicos, pruebas de Papanicolaou y exámenes de los senos de forma regular. Y a medida que envejezcas, o a medida que tu salud cambie, tu control ginecológico incluirá otras pruebas, y se te indicará que te hagas mamografías.

Lo que sí se mantiene igual es el hecho de establecer una relación buena y honesta con tu médico o enfermero, independientemente de tu edad. Durante el control ginecológico, puedes hablar sobre relaciones sexuales saludables y otros aspectos de tu salud emocional. Cuanto más honesta sea la conversación con el médico, mejor será el cuidado que recibas.

¿Tienes senos y vagina, pero no te identificas como una mujer? Aun así se recomienda que te realices estos chequeos con tu enfermero o médico, junto con el cuidado para personas trans que estés recibiendo

¿Qué clase de preguntas me van a hacer?

Primero, tu médico o enfermero preguntarán acerca de tu historia clínica y tus antecedentes familiares.

Estas preguntas les permitirán brindarte el cuidado que necesitas; por lo tanto, intenta hablar con la mayor sinceridad posible y de dar la mayor cantidad de información que puedas. Te van a formular preguntas como las siguientes:

  • ¿Cuándo tuviste el último periodo menstrual?
  • ¿Con qué frecuencia tienes los periodos menstruales?
  • ¿Cuánto duran?
  • ¿Alguna vez sangras o manchas entre periodos menstruales?
  • ¿Tienes algún dolor inusual, picazón, o flujo vaginal de la vagina o la vulva?
  • ¿Tienes alguna otra afección?
  • ¿Qué problemas de salud tienen otros integrantes de tu familia?
  • ¿Llevas una vida sexual activa?
  • (En otras palabras: ¿alguna vez tuviste sexo vaginal, anal u oral?
  • ¿Tienes sexo con hombres, con mujeres o con ambos?
  • ¿Alguna vez el sexo fue doloroso?
  • ¿Sangras durante el sexo o después?
  • ¿Tomas anticonceptivos?
  • ¿Crees que puedes estar cursando un embarazo?
  • ¿Deseas buscar un embarazo?
  • ¿Qué haces para evitar las enfermedades de transmisión sexual?

Tu médico o enfermero también pueden preguntarte sobre el consumo alcohol u otras drogas, si tuviste o tienes alergias o enfermedades, si fumas, y si te sometiste a alguna cirugía. Todos estos factores pueden repercutir en tu salud reproductiva; por lo tanto, habla con sinceridad.

Es importante tener un médico o enfermero de confianza con quien ser abiertos. Si no sientes una comodidad absoluta para hablar con sinceridad con tu médico o enfermero actual, piensa en consultar a otro.

El momento del control ginecológico también te da la oportunidad de formular preguntas. El médico puede responderte cualquier pregunta acerca de los siguientes temas:

  • Anticonceptivos
  • Sangrado o dolor después del sexo
  • Periodos menstruales irregulares
  • Dolor pélvico
  • Pruebas de embarazo
  • Pruebas para detectar clamidia, herpes, VIH, VPH, u otras infecciones que te preocupen
  • Flujo vaginal y el olor de este

Asegúrate de hacer todas las preguntas que quieras. Si necesitas hacer alguna prueba, por lo general, puedes hacértela durante la cita médica.

¿Me tendré que hacer alguna prueba?

Depende. Si tienes sangrado anormal, picazón en la vagina, mal olor, o cualquier tipo de dolor o hinchazón, puede que el médico necesite hacerte algunas pruebas. Si tuviste relaciones sexuales, es importante que te hagas pruebas de ETS. O tal vez no necesites realizarte ninguna prueba.

A los 21 años, debes comenzar a hacerte pruebas de Papanicolaou para comprobar que no haya ningún síntoma incipiente de cáncer cervical. También comenzarás a hacerte exámenes clínicos de los senos para detectar si tienes cáncer de seno. Otras evaluaciones médicas para el control del cáncer de seno, como las mamografías, comienzan a hacerse más adelante, cerca de los 40 años, dependiendo de los antecedentes familiares y otros posibles riesgos de salud.

Chequeos médicos: cuáles hacerse y a qué edad

Nadie duda de los beneficios de la medicina preventiva en la que los chequeos generales juegan un papel importante. Pero, ¿con qué periodicidad hay que someterse a esos chequeos? ¿Y hasta qué punto son determinantes para librarse de padecer ciertos problemas de salud? Ante todo, hay que tener claro que no es lo mismo un chequeo básico y preventivo que otro más complejo y que incluya pruebas específicas. Tampoco son iguales las pautas para pacientes que no tienen síntomas de enfermedad que para aquéllos que presentan antecedentes o tienen determinados factores de riesgo. Y, por supuesto, también varían según la edad y el momento vital.

Cada vez más los expertos abogan por centrar mucho las recomendaciones en este sentido, ya que como explica Francisco Camarelles, presidente del Organismo de Coordinación del Programa de Actividades Preventivas y de Promoción de la Salud (Papps) y miembro de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (Semfyc), “los chequeos generales indiscriminados sobre población sana son actualmente motivo de debate y controversia. De hecho, en España, en Atención Primaria no hacemos chequeos sino que aplicamos recomendaciones preventivas a los pacientes que acuden a nuestras consultas, según su edad y sexo. Es un enfoque muy distinto, ya que el objetivo es motivarles para mejorar los comportamientos saludables”.

Ejemplo orientativo de los chequeos médicos recomendados en los diferentes segmentos de edad.

De la misma opinión es Francisco José Sáez, responsable del Grupo de Cronicidad de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), quien explica que se está abandonando el concepto de “chequeo periódico” en la población sana y que las estrategias se están focalizando en la detección precoz o cribado de algunas enfermedades, como diferentes tipos de cáncer, la presencia de factores de riesgo cardiovascular o algunas patologías autoinmunes.

El chequeo tipo

Esther Redondo, coordinadora del Grupo de Trabajo de Actividades Preventivas de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen), describe cómo es un chequeo general tipo: “Incluye, además de la exploración clínica básica y de la historia clínica, un análisis básico y un electrocardiograma. Los análisis deben revisar, al menos, las cifras de glucosa, colesterol, creatinina (para evaluar la función renal), las defensas (leucocitos o glóbulos blancos) y descartar una posible anemia (cifras de hemoglobina). Dependiendo del resultado de la anamnesis y la exploración inicial, pueden estar indicadas otra serie de pruebas complementarias en cada caso concreto. Eso sí: el beneficio para la salud no está en los chequeos médicos o pruebas realizadas en sí sino en la mejora de los hábitos de vida”.

A este chequeo tipo se van añadiendo pruebas o especificaciones según la década de la vida. Además, y en todos los segmentos, los expertos recomiendan tener en cuenta otros chequeos o revisiones, como la de la vista y la odontológica, una vez al año. Según los expertos así deberían ser los chequeos por décadas:

Adolescencia y veintena

“Tanto en hombres como mujeres, se recomienda incluir la determinación de los niveles de colesterol en sangre en cualquier analítica solicitada por el paciente, con una periodicidad mínima de cuatro años a partir de los 18”, señala Camarelles. También es importante, en el caso de que se trate de personas sexualmente activas, realizar la prueba del VIH (siempre que haya dudas o el paciente lo pida) y actualizar las vacunas. “Se recomienda preguntar sobre el consumo de tabaco y aconsejarles sobre el abandono del hábito. La periodicidad mínima de esta detección del tabaquismo es de cada dos años. Asimismo, es importante tomar la tensión arterial”, dice Camarelles.
En las mujeres, a partir de los 25 años, se recomienda la citología cervical cada tres años.

Década de los 30-40

Para Esther Redondo, hasta los 40 años, la población adulta general debería acudir a la consulta del médico si tienen algún síntoma o problema de salud, “pero, a partir de esa edad, toda persona debe incluirse en una dinámica de prevención basada en unas pruebas básicas, cada 1-2 años o más, dependiendo de la prueba o exploración. Otra cuestión es que tengan antecedentes de algunas enfermedades concretas, en cuyo caso, dependiendo de cuáles sean, puede estar indicado comenzar antes los controles o pruebas para su diagnóstico y tratamiento precoz”.

En las mujeres, a partir de los 25 años, se recomienda la citología cervical cada tres años

Camarelles señala que en las mujeres de esta franja de edad, además de la citología para descartar el cáncer de cérvix, se recomienda hacer la prueba del VPH (virus del papiloma humano) cada cinco años, hasta los 65.

Por otro lado, se aconseja a partir de los 30 años vigilar más de cerca las alteraciones cutáneas, consultando al médico si se producen cambios en los lunares.

A partir de los 50

Francisco J. Sáez señala que a partir de los 50 hay algunas enfermedades a las que hay que prestar especial atención, tanto en hombres como en mujeres: “Es el caso del cáncer de colon, por lo que se recomienda la determinación de sangre oculta en heces cada dos años, entre los 50 y los 70. También es importante la detección de factores de riesgo cardiovascular con toma de tensión arterial (de hecho, la hipertensión es uno de los problemas que con más frecuencia se detectan en estos chequeos); peso y talla, cada dos años; detección de colesterol y glucemia en sangre, cada cinco años, y evaluación de hábitos tóxicos (alcohol, tabaco y otras drogas), cada dos años”.

En las mujeres, y a no ser que haya antecedentes familiares, se recomienda iniciar a los 50 el cribado del cáncer de mama, con la realización de mamografías bienales hasta los 70 años. “También en estas edades debe mantenerse el cribado de cáncer de cuello de útero con citologías cada 3-5 años”, recuerda Sáez.

De los 60 en adelante

Camarelles comenta que, además de lo recomendado en el segmento de edad anterior, se van añadiendo medidas como, por ejemplo, el consejo sobre ejercicio físico en mayores de 65 años con riesgo de caídas. “El cribado de cáncer de cérvix sigue practicándose hasta los 65 años y la detección de hipertensión y la valoración del riesgo cardiovascular son también acciones que continúan haciéndose”.

A partir de los 60 hay que hablar de la vacunación, con dos hitos: contra la gripe y el neumococo

Para Sáez, a partir de los 60 se abre el importante campo de la vacunación en adultos, con dos hitos fundamentales: la vacunación antigripal, de forma anual, y la antineumocócica, que puede ser con una sola dosis en caso de la vacuna conjugada, o cada cinco años, en el de la polisacárida (esta última financiada en toda España, mientras que la primera solo lo está en algunas regiones).

Por su parte, Esther Redondo afirma que también se deben explorar en mayor medida aspectos mentales, como la memoria o la orientación, así como la situación socio-familiar y las limitaciones físicas o sensoriales, “que tanta influencia pueden tener en la prevención de caídas o discapacidad importante”.

Análisis de sangre: no se recomienda de forma rutinaria

La analítica de sangre es lo primero que se viene a la cabeza cuando alguien se plantean someterse a un chequeo. Pero, tal como explica Francisco Camarelles, presidente del Organismo de Coordinación del Programa de Actividades Preventivas y de Promoción de la Salud (Papps), “no tiene sentido hacerse análisis de sangre de forma periódica ni rutinaria, a no ser que la situación clínica del paciente lo indique”. Por ejemplo, el Papps no recomienda el cribado de diabetes tipo 2 salvo en pacientes con factores de riesgo asociados y con antecedentes familiares, así como realizar la prueba de cribado aprovechando otra analítica.

Además, una analítica con resultados normales tiene el riesgo de proporcionar una seguridad o el convencimiento de que no pasa nada por seguir llevando un estilo de vida no saludable (fumando, haciendo un consumo de riesgo de alcohol, inactividad física o alimentándose mal), subraya el experto.

Adiós a los chequeos totales. A las baterías de pruebas médicas para ver cómo estamos. También a los análisis indiscriminados para la detección precoz de enfermedades. La nueva ley de salud pública, en fase de anteproyecto, pone coto a los cribados innecesarios o rutinarios. Y va más allá, limitará -o incluso prohibirá, según qué pruebas- a casos muy concretos (pacientes de riesgo, por ejemplo) y específicamente determinados tests que no hayan demostrado mediante evidencia científica que tienen más beneficios que riesgos. Es el caso, por ejemplo, de los cribados para detectar el cáncer de pulmón o de próstata. La Comisión de Salud Pública difundirá un listado de las pruebas recomendables para cada franja de población y aquellas que no lo sean.

Las pruebas tienen peligros como falsos positivos o radiación acumulada

El ministerio vetará aquellos análisis cuyo riesgo supere a su beneficio

La medida busca mejorar la práctica preventiva, pero también contribuir a la sostenibilidad del sistema de salud. A nadie se le escapa el altísimo coste económico de las miles de pruebas médicas que se hacen al día en España, y que Sanidad trata de reducir. Así lo recoge la ley, que habla de eficiencia: «La máxima es no realizar intervenciones innecesarias».

Pero, ¿cuándo se consideran superfluos estos análisis? El anteproyecto de ley define como «mala práctica clínica» la realización de pruebas diagnósticas de cribado a aquellas personas que no son susceptibles de padecer la enfermedad que se trata de detectar (no tengan síntomas o antecedentes familiares); o para aquellos para los que los riesgos del análisis supera a los beneficios. «No se puede hacer todo a todo el mundo», justifica Ildefonso Hernández, director general de Salud Pública. «Las acciones preventivas deben estar muy bien elegidas. Por ejemplo, el cribado de cáncer de próstata no está recomendado a toda la población masculina, solo a determinados casos; y, sin embargo, se hace mucho más de la cuenta». Algo similar, sostiene, ocurre con la detección precoz de cáncer de pulmón, «una prueba cuya eficacia no está demostrada».

Porque estos tests, además, no son inocuos. Plantean riesgos como los falsos positivos, reexámenes o, en muchos casos, radiaciones innecesarias que se acumulan en el organismo. Fernando G. Benavides, presidente de la Sociedad Española de Epidemiología, considera «fundamental» que la nueva ley regule estas prácticas. «Si no se hacen según la existencia de evidencias científicas, pueden ser muy perjudiciales para la salud de los ciudadanos; que van al médico sanos para someterse a pruebas de cribados y pueden salir supuestamente enfermos -debido a los falsos positivos- o supuestamente sanos -por los falsos negativos-«, dice.

Sanidad publicará, según marca la ley, la lista de acciones preventivas poblacionales e individuales que son recomendables; y aquellas que no tienen suficiente base científica para implantarse. Es decir, qué cribados y cuándo es conveniente hacerse. A esto se suma que se revisarán todas las pruebas de detección precoz para determinar su utilidad y las edades a las que se deben hacer. Es el caso, por ejemplo, de las mamografías, una prueba ahora en debate sobre cuándo debe iniciarse.

El anteproyecto de ley -que está actualmente en periodo de alegaciones, tras el que pasará al Consejo de Estado, al Consejo de Ministros y, por último, al Parlamento- señala que las autoridades sanitarias podrán, además, «requerir la suspensión» de aquellas prácticas sanitarias preventivas que no estén fundamentadas científicamente. Un punto destinado a regular los cribados también en la privada y a vetar aquellos nuevos tests que no estén suficientemente comprobados. Léanse, por ejemplo, la amplia carta de pruebas genéticas (de cuestionada fiabilidad) para detectar un amplísimo número de patologías que en EE UU tienen tanto tirón.

El adiós a los chequeos completos puede tener una gran repercusión en el ámbito de laboral. Benavides, también catedrático de Medicina del Trabajo en la Universidad Pompeu Fabra, explica que en este terreno se realizan cada año miles de reconocimientos «aun sabiendo de su probada inefectividad (sin resultados preventivos demostrados) e ineficiencia». «Esta ley», afirma, «puede ayudar a ordenar esta práctica sanitaria».

«Los ciudadanos no tenemos por qué pagar las pruebas innecesarias que se hagan algunos pacientes», asevera José Manuel Freire, profesor de la Escuela Nacional de Sanidad. «La mayoría va al médico para pedirle pruebas pensando que cuantas más mejor. No saben que éstas tienen su riesgo y pueden ser perjudiciales», explica. La ley determina que los médicos informarán a sus pacientes de todos los beneficios y riesgos de cada análisis médico.

Antoni Trilla, director de Calidad del Hospital Clínic de Barcelona, pone el punto en otra cuestión. «Para que el cribado de una enfermedad sea bueno debe existir un tratamiento efectivo para la patología». Un punto que Benavides comparte: «Es un principio básico del cribado. Imaginemos que tenemos un test genético que detecta muy precozmente una enfermedad neurodegenerativa, pero para la que no existe aún un tratamiento de probada eficacia. ¿Debemos someter al ciudadano a la prueba?». Hernández contesta: «Hay que saber qué se está buscando y también qué hacer si se encuentra. Si no, la prueba no es útil». Y aquí entra el debate ético. Las pruebas de las que habla Benavides pueden convertir a una persona sana en alguien prematuramente enfermo y sin poder hacer nada. No siempre vale más prevenir.

La Encuesta Estatal de Salud Pública tendrá a partir de ahora también indicadores biológicos. La nueva ley de salud pública marca que esta investigación -periódica y de ámbito nacional- recogerá por primera vez muestras biológicas de los ciudadanos. Su análisis servirá para conocer el estado de salud general de la población y determinar variables como «la presencia de contaminantes».

«Se analizará la existencia de elementos tóxicos o contaminación en las personas. Pero se mirarán otras cosas, como el estado nutricional: lo que servirá para determinar, con datos, cómo está la población», explica el director general de Salud Pública, Ildefonso Hernández, quien afirma que tener esa información es la mejor forma de conocer la salud de los españoles y poner en marcha mecanismos para mejorarla. Hernández señala que la «biomonitorización» es una novedad en España, pero que otros países como EE UU o Alemania ya incluyen indicadores biológicos en sus encuestas de salud.

La medida, que Sanidad describe como «muy útil», plantea, sin embargo, una dificultad. En España, la ley regula de una forma muy estricta la confidencialidad de los datos sanitarios. Y, más aún, la recogida y almacenamiento de muestras e información biológica. «¿Quién va a guardar esos datos?, ¿qué se hará con ellos, se destruirán después de analizarlos?», se plantea Antoni Trilla, director de Calidad del Hospital Clínic de Barcelona. Cuestiones a las que la ley no da respuesta.

Una opción es, según los expertos, que los datos personales de los voluntarios sean anónimos. Solución que, sin embargo, impediría avisar al ciudadano que se prestó a los análisis si se le detecta algún problema.

– Reducción de cribados. La ley de Salud reducirá las pruebas de diagnóstico precoz solo a los casos sospechosos. Nunca se harán cuando los riesgos de la prueba superen a los beneficios.

– Vacunación. Los médicos deberán informar a sus pacientes si no se han inmunizado. Los ciudadanos podrán, tras esto solicitar que les atienda un profesional vacunado.

– Información. Los ciudadanos tendrán derecho a conocer cualquier riesgo biológico, químico o físico que afecte a su salud de forma inminente o acumulativa.

– Prevención. Médicos de primaria, enfermeros y farmacéuticos informarán de las medidas de prevención para evitar enfermedades.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 4 de agosto de 2010

Un chequeo médico al año, ¿por qué?

Los chequeos médicos están a la orden del día. Es muy habitual que tu empresa, club deportivo o tu seguro médico te ofrezca la posibilidad de realizar un chequeo completo. Incluso en ocasiones hasta acudimos a nuestro médico para pedir, o a veces exigirle, que necesitamos una revisión completa (por lo que pudiera pasar).

Para todas esas personas sanas hacerse un chequeo médico todos los años no es necesario. Otra cuestión son los cribados o pruebas específicas que buscan detectar precozmente enfermedades concretas en determinados grupos de población sanos, ya que permiten aplicar un tratamiento cuando la enfermedad está aún en fase latente, lo que aumenta las posibilidades de curación. Este sería el caso de los cribados para cáncer de colón, cáncer de cérvix y cáncer de mama.

Más riesgos que beneficios

Comer de forma adecuada, evitar el sedentarismo, vigilar el peso, no fumar, tener buenos hábitos de sueño … todas estas, y algunas más, son medidas preventivas más que suficientes para cuidarse uno mismo. Por eso decimos que las revisiones médicas para las personas sanas, para las que no tengan síntomas ni enfermedades, suponen más riesgos que beneficios, sobre todo porque nunca serán un sustituto de un estilo de vida saludable.

Pero… ¿qué puede haber de malo en estos chequeos?

  • Cualquier actuación en el ámbito de la salud puede causar daños, ya sea una prueba diagnóstica, un medicamento o un consejo médico. Ninguna de ellas es segura al 100%.
  • Realizar este tipo de pruebas en personas sanas puede llevar a caer en el sobrediagnóstico y el sobretratamiento. Es decir, detectar y tratar situaciones y patologías en las que lo más indicado es no hacer nada, ya que no reducen la cantidad ni la calidad de vida del paciente.
  • Puede ocasionar efectos psicológicos como angustia, miedo y preocupación , en casos en los que la prueba muestra como enfermedad aspectos que no lo son (falsos positivos). O, por el contrario, provocar una despreocupación absoluta, en aquellos casos en que el usuario considera que pasar un examen médico anual es suficiente para asegurar una buena salud.

  • Suponen pérdida de tiempo, pérdida de productividad laboral y costo económico no solo para el usuario, sino para el conjunto de la sociedad, ya que realizar pruebas médicas innecesarias implica despilfarrar recursos sanitarios.
  • Está comprobado que los adultos sanos que se someten a un chequeo general enferman y mueren en la misma medida que los que no se hacen esta revisión. Por tanto, hacerse muchas pruebas médicas o tratamientos no significa tener mejor salud ni mejores cuidados.

Negocio a costa de nuestra salud

En OCU creemos que los centros, clínicas y compañías de seguros médicos hacen negocio con este tipo de chequeos, es decir que hay un cierto interés económico en promover la idea de que es recomendable pasar al menos una revisión general al año, haciendo creer al usuario que necesita de sus servicios y productos.

En cualquier caso, recomendamos pedir información sobre la necesidad y utilidad de los chequeos médicos en cada caso concreto, así como preguntar los riesgos que pudiera implicar y, por supuesto, plantear cualquier duda que surja: así podrás sopesar las ventajas e inconvenientes de la prueba y comparar las alternativas existentes.

Chequeos médicos

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SOLUCIONES PERSONALIZADAS

Desde Quirónsalud hemos diseñado diferentes tipos de chequeos, que se podrán amoldar y perfilar de acuerdo con las necesidades de cada paciente y según las pruebas disponibles en el centro hospitalario elegido para hacerse el reconocimiento.

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Estamos preparados para ofrecerle un diagnóstico integral, completo y totalmente personalizado, además de un equipo de profesionales en todas las especialidades médico-quirúrgicas para atenderle en el caso de que su chequeo mostrara alguna alteración en su organismo.

Excelencia en un entorno exclusivo
Quirónsalud cuenta, actualmente, con los hospitales líderes en el sector sanitario privado en España y con algunos de los mejores profesionales médicos de Europa, lo que nos convierte en una red de excelencia en todas las especialidades médico-quirúrgicas.

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