Carne para kebab

¿Cómo se hacen los kebab? Mitos y datos preocupantes sobre esta carne

Dice ser Casandra

INFORME

Los kebabs suspenden en higiene y mezclan carnes de diferentes animales

octubre 2014

Analizamos una muestra de 25 kebabs de ternera: tienen poco de folclore turco y mucho de preparado industrial con almidón, conservantes y carnes “sorpresa” de animales distintos al prometido. Una bomba calórica envuelta en pan de pita y lista para tu estómago.

¿Qué estás comiendo?
El kebab como opción de comida rápida se ha consolidado y abundan los establecimientos que lo sirven a precios atractivos.

Pagas poco, sí, pero ¿qué te estás tragando exactamente?

En busca de una respuesta hemos analizado una muestra: OCU compró 25 kebabs en 25 establecimientos diferentes de Madrid.

Pedimos un kebab de ternera completo (con queso y salsas), lo metimos inmediatamente en un envase refrigerado y lo llevamos al laboratorio.

Los resultados son malos: carne de pobre calidad, una bomba nutricional y “sorpresas” en la práctica totalidad de las muestras:

Solo en un kebab detectamos únicamente carne de ternera.
Más pollo que ternera

Pese a ser un plato muy popular entre los musulmanes, en 2009 se encontró carne de cerdo en numerosos kebabs de Reino Unido. El mismo escándalo se repitió en Suiza en 2013.

Nosotros no hemos encontrado cerdo pero sí mucho pollo y algo de caballo y de pavo.

Pollo: 20 de los supuestos kebabs de ternera tenía pollo. En 6 muestras la mayoría de la carne (más del 60%) era pollo. En otras 11 oscilaba entre el 40% y el 60%. Tres de las muestras llevaban una pequeña cantidad (menos del 1%, quizás por contaminación cruzada: los kebabs de una u otra carne se preparan sobre la misma superficie y a menudo con los mismos cuchillos).
Caballo y pavo: el caballo estaba presente en 7 muestras y el pavo en 13, aunque en pequeñas cantidades (menos del 1%, el límite legal fijado por la Unión Europea).
¿Ternera 100%?: solo 1 de las 25 muestras cumplía lo que prometía y era un verdadero kebab de ternera.

Carne de calidad pasable

La calidad general de la carne se queda en un aprobado raspado.

Aunque no siempre sea del animal prometido, resulta aceptable y “solo” 9 muestras llevan más tendones y fibras de las deseables (medimos el porcentaje de colágeno -presente en tendones y carne fibrosa- en relación a la proteína total: el valor de referencia es que la carne picada de ternera no supere el 15%).

Eso sí, hemos encontrado mucho calcio. Esto indica que, una vez aprovechados todos los cortes “buenos” de carne, se ha rebañado a fondo el hueso (y parte de él termina en el kebab).

Rastros de contaminación fecal

Las muestras analizadas sufren de carencias importantes en su higiene.

Nada de salmonela ni listeria, pero 11 de las 25 muestras tenían enterobacterias coliformes en cantidades elevadas, síntoma de contaminación fecal (probablemente por lavar mal los vegetales o lavarse poco las manos).

En 13 kebabs encontramos demasiados mohos y levaduras.

En ninguno de los lugares visitados los cocineros vestían con gorro o guantes.

Más calóricos que el Mc Donald’s

No será una sorpresa si decimos que este plato lleva mucha grasa y mucha sal.

Si pides el kebab más contundente y lo acompañas con patatas fritas y refresco, te habrás tragado las tres cuartas partes de la energía que necesita un adulto para pasar todo un día.

Hidratos: sobre todo por el pan, pero también por el almidón que lleva la carne. 24 gramos el kebab que menos tenía y 68 gramos el que más.
Grasas: de media la carne asada de ternera tiene un 11% de grasa rica en ácidos saturados, pero en nuestros kebabs el porcentaje oscilaba entre el 17% y el 30%. Además está la grasa de las salsas y la del pan. 23 gramos el que menos, 75 gramos el que más.
Proteínas: sobre todo de la carne. 21 gramos el que menos, 47 gramos el que más.
Sal: según la OMS no deberías tomar más de 5 gramos de sal al día (y con 3 gramos ya estás bien). El kebab más salado llevaba 5,89 gramos y el que menos 1,15 gramos.
Si los comparamos con otras opciones de comida rápida:

Resultados del análisis

Eston son los resultados de las 25 muestras de kebabs analizadas.

Todas ellas fueron recogidas en Madrid y analizadas en un laboratorio independiente.

ESTABLECIMIENTO PRECIO KCALORÍAS CALIDAD DE LA CARNE HIGIENE POLLO 40% PAVO
CITY KEBAB
(C/De La Cruz 10) 3,5 € 640 Aceptable Muy mala >40% PAVO
DONER KEBAB
(Lavapiés 39) 3 € 579 Muy mala Muy mala >40% PAVO+CABALLO
DONER KEBAB
(Maiquez 60) 3,5 € 706 Aceptable Aceptable >40% NO
EMIN KEBAP & PIZZA
(Embajadores 169) 3 € 501 Muy mala Muy buena >60% NO
FRESH DONER KEBAB
(Suecia 15) 3,5 € 566 Aceptable Muy buena >40% NO
ISTAMBUL KEBAB
(Luchana 10) 3,6 € 859 Aceptable Muy mala NO PAVO+CABALLO
ISTAMBUL KEBAB
(Jacometrezo 15) 2,99 € 636 Aceptable Muy buena NO PAVO+CABALLO
ISTAMBUL KEBAB
(Arenal 18) 3,6 € 722 Mala Muy buena NO PAVO+CABALLO
ISTAMBUL KEBAB
(C.C. Plenilunio) 2,99 € 530 Buena Muy mala >40% PAVO+CABALLO
KEBAB DEL MUNDO
(Paseo Acacias 4) 3,5 € 771 Muy mala Muy mala NO PAVO+CABALLO
KEBAB HOUSE
(Meléndez Valdés 67) 2,8 € 455 Buena Muy mala NO NO
KEBABISH
(Emilio Ferrari 18) 3,5 € 880 Aceptable Muy mala >40% PAVO
KEBABISH
(Suecia 41) 3,5 € 810 Aceptable Muy buena >60% NO
KEBAPCHI JALO
(Ave María 39) 3,9 € 779 Muy mala Aceptable >40% PAVO+CABALLO
MUNDO KEBAB
(Eloy Gonzalo 11) 3,2 € 776 Mala Muy mala >60% NO
MUNDO KEBAB
(Hortaleza 42) 3,5 € 962 Muy mala Muy mala >60% NO
MUNDO KEBAB
(Montera 24) 4 € 766 Muy mala Muy mala >40% NO
MUNDO KEBAB
(Vázquez Mella 3) 2,5 € 658 Muy mala Muy mala NO NO
MUNDO KEBAB
(Ancora 15) 3,5 € 638 Muy mala Muy mala NO NO
MUNDO KEBAB
(Gaztambide 20) 3,5 € 920 Aceptable Aceptable >60% NO
REAL ESTAMBUL
(Bravo Murillo 193) 3,3 € 785 Buena Muy mala >40% PAVO
TURKEBAB ALCALÁ
(C.C. Alcalá Norte) 3 € 1049 Muy mala Muy buena >60% NO
UNIVERSO KEBAB
(Alfonso Paso 11) 3 € 780 Muy mala Muy mala >40% PAVO
UNIVERSO KEBAB
(Embajadores 130) 3 € 917 Muy mala Aceptable NO PAVO

04 diciembre 2017 | 16:06

Cómo hacer tu propia carne de kebab sin salir de casa

Los kebabs son un plato típico del medio oriente. Hay muchas variedades y formas de prepararlo, pero la mas popular tal vez sea el Döner kebab.

Compuesto de carne, pan de pita, salsa de yogur y diferentes vegetales, los establecimientos que sirven esta comida se han hecho muy populares en pocos años.

Hoy os traemos una receta para hacer vuestros propios kebabs caseros. Lo mejor de todo es que, al hacerlo nosotros mismos, eliminamos todos esos conservantes y grasa extra que puede llevar la carne de los restaurantes turcos, lo cual lo convierte en un plato mucho más sano.

Los ingredientes que vas a necesitar para la carne son:

– 700 gr de carne picada (pollo, ternera o cordero, lo que más te guste)
– 70 gr de cebolla
– 2 ajos
– 40 gr de pan rallado
– 3 gr de cilantro molido
– 3 gr de comino molido
– Una lata vacía
– Una bolsa de asar

Los ingredientes para acompañar:

– Pan lavash o pan de pita
– Tomate en rodajas
– Lechuga
– Cebolla en rodajas
– Salsa de yogurt

Preparación

La carne picada puedes comprarla hecha ya a trozos o elegir las piezas que quieras y que te la piquen en la carnicería. La segunda opción es más cara, pero te aseguras de que la carne sea exactamente la que quieres.

Pica la cebolla y los ajos en trozos muy pequeñitos. A continuación, mezcla en un recipiente la carne picada, pan rallado, cebolla y ajo picado, cilantro, comino y la sal. Amasa hasta que quede uniforme.

En la lata vacía coloca la bolsa o el plástico para hornear de la misma forma que vemos en la imagen. Deberemos rellenar la lata entera con la carne, pero es más fácil si vamos poniéndola poco a poco.

Como si se tratara de hamburguesas, vamos colocando dentro del recipiente los trozos de carne y prensamos con los dedos hasta que llenemos por completo el bote.

Ahora cerramos la bolsa y ponemos la lata en una cazuela más grande. Vamos a cocinarlo al baño María. Encendemos el horno a 150º e introducimos la cazuela con agua y la lata en el centro. Debe estar cocinando durante una hora.

Cuando pase este tiempo apaga el horno y déjalo 15 minutos más dentro. Esto hará que los jugos se repartan mejor dentro de la lata.


Pinchamos con un tenedor y ya tenemos nuestro rollo de carne kebab. Para que el aspecto sea aún más parecido al de los locales típicos, podemos tostar un poco el exterior acercando el rollo de carne a una tostadora. El punto justo lo debes elegir tú.

Corta la carne en finas lonchas y rellena el pan de pita o de lavash con la lechuga, el tomate, la cebolla en rodajas y la salsa yogurt. Ya está preparado tu kebab casero, bon apetito.

Prepara en casa doner kebab o durum kebab de pollo con salsa tzatziki

Creo que le pasa a mucha gente, y desde luego a mi, que nos gusta cocinar pero hay ciertos platos que no se nos ocurre prepararlos en casa porque es fácil encontrarlos fuera. Tal es el caso de muchas preparaciones de la llamada «comida rápida» la cual tiene un aliciente extra y es que preparada en casa puede pasar de ser una bomba calórica y de ingredientes poco recomendables al plato más completo y saludable.

Esta receta de doner kebab o durum kebab de pollo con salsa tzatziki pretende ser la versión que nos quite el antojo de kebab en casa, sin renunciar al sabor de las especias y la salsa que suele acompañarlos. Puede ser doner kebab (el que se sirve en el pan pita que es redondo) o el durum kebab, el famoso pan enrollado.

La clave está en marinar la carne de pollo con yogur y una mezcla de especias que le aportan un sabor de lo más exótico. También es clave elaborar una buena salsa, ya sea la que he utilizado en esta ocasión que es la clásica salsa tzatziki griega o bien se puede preparar una buenísima salsa de yogur que le quedará fantástica a esta combinación de ingredientes. El acompañamiento es a base de verduras frescas, pudiendo utilizar las que prefieras y en la cantidad que gustes.

Si te interesa este tipo de cocina te recomiendo muchísimo preparar también en casa falafel al horno, te aseguro que queda riquísimo y sin necesidad de fritura. Siguiendo con el menú oriental, complétalo con la famosa receta de baba ganoush (crema de berenjenas) que también se suele servir con triángulos de pan pita, y si te encantan los garbanzos, el hummus o crema de puré de garbanzos es otro de los aperitivos árabes más conocidos y preparados internacionalmente. Para completar, no olvides servir de plato principal un delicioso cous cous con verduras y pollo o bien la famosa ensalada libanesa llamada tabulé o tabbouleh, y por supuesto un postre a la altura, lleno de frutos secos y miel, como este baklava.

Ingredientes para preparar doner kebab o durum kebab de pollo con salsa tzatziki (4 unidades):

  • Para marinar el pollo:
    • 4 muslos de pollo con su contramuslo deshuesados. Podéis pedir en la carnicería que os los deshuesen y les quiten la piel.
    • 1 yogur griego.
    • 1 diente de ajo.
    • 1/2 cucharadita de postre de pimentón dulce.
    • 1/2 cucharadita de postre de comino en polvo.
    • 1/2 cucharadita de postre de pimienta negra recién molida.
    • 1/2 cucharadita de postre de canela molida.
    • Una pizca de sal.
    • 1 cucharada de postre de zumo de limón.
    • 2 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra.
  • Para la salsa tzatziki:
    • 1 pepino.
    • 1 yogur griego.
    • 1 diente de ajo.
    • 1 cucharadita de postre de zumo de limón.
    • Un poco de eneldo picado.
    • Unas hojitas de perejil o menta frescos.
    • Una pizca de sal.
    • Pimienta negra recién molida al gusto.
    • 1 cucharada sopera de aceite de oliva.
  • Si vas a preparar doner kebab necesitarás 4 panes pita. Cada vez es más fácil encontrarlos en cualquier supermercado, ya sea en la sección de productos internacionales o cerca del pan de molde y las tostadas.
  • Si prefieres durum kebab, utiliza unas tortillas de trigo o maíz aunque lo ideal es encontrar pan para durum. A veces puedes encontrar de varios tamaños, te recomiendo utilizar el más grande que encuentres para que después sea fácil de enrollar y cerrar y no se caigan los ingredientes.
  • 1 cebolla roja (o cebolla blanca si prefieres).
  • Un poco de vinagre.
  • Unos tomates.
  • Lechuga, la que prefieras.

Preparación, cómo hacer la receta del doner kebab o durum kebab de pollo con salsa tzatziki:

  1. Vamos a empezar marinando el pollo. Pela el diente de ajo, pícalo finito y ponlo en un plato hondo o bol junto con el resto de ingredientes de la marinada: el yogur, el pimentón, el comino, la pimienta, la canela, la sal, el zumo de limón y el aceite de oliva.

    Mezclamos los ingredientes de la marinada para el pollo

  2. Mézclalo todo muy bien con una cuchara e incorpora los muslos de pollo deshuesados.
  3. La idea es que queden muy bien impregnados así que puedes ir moviéndolos con unas pinzas de cocina pero en esta ocasión te recomiendo hacerlo con tus propias manos ya que así lo harás en un momento y quedarán perfectamente untados con la marinada.

    Impregnamos bien el pollo con la marinada y lo dejamos reposar

  4. Cubre el plato o bol con papel film y déjalo en la nevera al menos una hora en la nevera (si es más tiempo no pasa nada) para que el pollo coja bien los sabores.
  5. Pela la cebolla roja, córtala por la mitad y después en tiras finas y, si quieres que pique menos y tampoco repita, sigue mi truco. Ponla en un bol, cubre con agua y echa un chorrito de vinagre. Déjala así hasta el momento de servir.

    Dejamos la cebolla roja en agua y vinagre para quitarle un poco de picor

  6. Ahora vamos a preparar la salsa tzatziki. Lava bien el pepino y rállalo, realmente no importa demasiado si lo rallas más fino o grueso, como más te guste.
  7. Pon después el pepino ya rallado en un colador sobre un bol para que suelte todo el agua. Déjalo así unos 10 minutos y además presiónalo con una cuchara sopera.

    Rallamos el pepino y lo dejamos escurrir

  8. Echa en un bol el pepino rallado junto con el yogur, el diente de ajo ya pelado y picado, pimienta y sal al gusto, la menta o el perejil (yo siempre prefiero menta por el frescor que aporta), el eneldo, el zumo de limón y el aceite. Mézclalo todo bien con una cucharilla, tápalo con papel film y déjalo en la nevera reposar hasta el momento de servir, aunque mínimo 30 minutos.

    Mezclamos los ingredientes de la salsa tzatziki

  9. Cuando vayas a servir los kebab saca la carne de pollo de la nevera y cocínala en una sartén antiadherente con un poco de aceite a fuego medio. Deja que se cocine y dore por un lado y cuando eso ocurra dale la vuelta. En función de lo gruesa que esté la carne tardará alrededor de 10 minutos. Cuando la tengas lista córtala en tiras o tacos, como más te guste.

    Cocinamos el pollo

  10. Lava los tomates con agua y córtalos en rodajas.
  11. Lava la lechuga con agua y déjala que escurra.
  12. Escurre también la cebolla roja.
  13. Ya solo queda montarlo todo según el tipo de kebab que sea:
    1. Doner kebab: hay que calentar el pan pita así que puedes hacerlo durante 3-4 minutos en el horno a 180ºC o bien como suelo hacer yo, simplemente en la tostadora el mismo tiempo que suelo poner para las tostadas. Ábrelo con cuidado hasta la mitad porque saldrá vapor de su interior, y ve colocando los ingredientes: lechuga, tomate, cebolla, pollo marinado y por último salsa tzatziki, todo en cantidades al gusto.
    2. Durum kebab: también se puede calentar la tortilla en el horno durante 2-3 minutos a 180ºC aunque lo que suelo hacer es calentarla sobre un plato en el microondas, alrededor de 20-30 segundos, hasta que veo que está caliente. Coloca en el centro pollo, salsa tzatziki, lechuga, tomate y cebolla y ciérralo apretando bien los lados sobre el relleno. Puedes enrollarlo en papel de aluminio para que después resulte más fácil comerlo sin que se caigan los ingredientes.

      Así montamos un doner kebab o un durum kebab

Tiempo: 45 minutos más el tiempo de reposo del pollo

Sirve y degusta:

Lo ideal es tomarlo con el pollo caliente aunque lo cierto es que templado o frío también está riquísimo. Puedes tener la salsa tzatziki 3-4 días en la nevera sin problemas, y el pollo ya cocinado también aguanta unos 3 días en nevera e incluso puedes congelarlo, con lo que es fácil prepararte un kebab en casa en muy poco tiempo si tienes pollo guardado.

La mezcla de sabores y texturas es fantástica ya que las especias del pollo junto con la cremosidad de la salsa tzatziki y el frescor de las verduras hacen que sea un bocado de auténtico… ¡escándalo!

Doner kebab o durum kebab de pollo con salsa tzatziki

Variantes de la receta del doner kebab o durum kebab de pollo con salsa tzatziki:

Siempre un bocado así es de lo más versátil ya que se puede adaptar a nuestro gusto. Puedes preparar esta misma receta con cordero, ternera o cerdo, quedará también buenísimo. Y en cuanto a las especias se pueden ir modificando a vuestro gusto, ya que el cardamomo, el hinojo, la cúrcuma o el cilantro seco se pueden añadir a la mezcla de la marinada.

En cuanto a las salsas, le queda igualmente ideal esta salsa de yogur casera que está especialmente indicada para acompañar kebab o falafel. Y de verduras a veces también se puede añadir maíz dulce o zanahoria rallada.

Consejos:

Si quieres prepararte un kebab exprés siempre puedes tener congelado el pollo ya marinado y cocinado y sin cortar. Cuando vayas a utilizarlo, descongela el pollo, prepara tu pan y verduras, la salsa tzatziki o la sencilla salsa de yogur y por último calienta de nuevo el pollo en el microondas un minuto o bien en una sartén. Después córtalo en trozos y ya lo tienes todo listo.

Durum de ternera

El durum es una receta tradicionalmente turca, pero cada vez es mas habitual encontrarlo en países europeos. Se puede elaborar con diferentes carnes, pollo, cordero o ternera. Mezcla varios ingredientes y es una receta cada vez más consumida. Hoy vamos a preparar un delicioso durum de ternera.

Elaboración

En primer lugar, debemos tener en cuenta que, para preparar esta receta, aunque se elabora rápido, hay que tener la carne durante 4 horas en el frigo. Empezaremos adobando la carne. Para ello, salpimienta la ternera, y en un bol, pon la carne en el fondo. Cubre la carne con aceite de oliva y añade la cucharada de especias, la cebolla cortada en juliana, los ajos cortados, el cilantro también cortado y remueve.

Procura que la carne quede jugosa

Una vez tengas todos los ingredientes en el bol bien mezclado, tapa el bol con papel film y deja reposar en la nevera durante 4 horas. Estos ingredientes darán a la ternera un sabor peculiar y muy sabroso.

Vamos a preparar ahora la salsa de yogur, es muy sencilla. Vierte en el vaso de la batidora los dos yogures, el medio pepino, las dos cucharadas de mayonesa, el medio limón y las hojas de menta que quieras. Bátelo todo y reserva en la nevera tapando el vaso con papel film. Si la salsa la quieres espesa, será mejor que la batas a mano, ya que no quedará tan líquida.

Disfruta este plato con acompañamiento

Una vez pasadas las 4 horas mínimas de la carne en la nevera, podremos empezar a prepararla. Para asar la carne lo haremos al horno, pon la ternera en una bandeja a 180 grados durante 45 minutos, a la mitad del tiempo dales la vuelta.

En una sartén con un chorreón de aceite de oliva de la maceración de la ternera, pocha la cebolla cortada en trozos pequeños. No la poches demasiado.

Una vez tenemos la carne asada y la cebolla pochada vamos a montar nuestro durum de ternera. Extiende la yufka, echa un poco de salsa de yogur, al gusto, Pon también algunas rodajas de tomate, lechuga al gusto, la carne de ternera, puedes añadir también kétchup si lo prefieres. Para doblar la oblea, hazlo primero de los extremos y luego de los lados. Quedará como una flauta, marca en la sartén cada una de las yufkas y listo. Como has podido ve la receta y los ingredientes son sencillos, tan solo es necesario un poquito de tiempo para conseguir un durum de ternera deliciosa y saludable.

COCINANDOME

Dürüm de ternera y pollo “a mi manera”

Estos son los ingredientes que necesitas para esta receta:

  • Pechuga de pollo picada “Halal”
  • Ternera picada “Halal”
  • Rúcula
  • Canónigos
  • Rulo de cabra
  • Especias Ras El Hanout
  • Tortilla de trigo 100% integral

Proceso:

  1. Primero haremos nuestra Tortilla de trigo 100% integral (tienes el paso a paso en este enlace) deberás hacerla más finita y grande para que te sirva para el Dürüm.
  2. Ahora cocinaremos la carne a la plancha, en una sartén antiadherente honda (yo utilizo una de wok) para no utilizar nada de aceite y que no se nos pegue.
  3. Le añadiremos las especias al gusto.
  4. Con la carne cocinada, montaremos nuestro Durum “fit”
  5. Pondremos carne, canónigos, rúcula y rulo de cabra.
  6. Yo no he utilizado ninguna salsa pero puedes ponerle un poquito de salsa de yogur “fit”
  7. Lo cerramos bien y lo llevamos a una plancha hasta que esté marcada la tortilla.
  8. ¡Listo! Ya tenemos nuestro Dürüm de ternera y pollo “a mi manera”

Extras:

  • Las especias Ras El Hanout son una mezcla de pimienta negra, comino, cardamomo, nuez moscada, canela, pimentón, jengibre, etc…
  • Puedes utilizar como relleno otros ingredientes.
  • La carne puede no tiene porque ser “Halal” puedes comprarla en tu supermercado.
  • Si quieres carne “Halal” puedes comprarla en supermercados especializados.
  • La tortilla de trigo puedes comprarla pero recuerda que no será 100% integral como lo son estas.
  • Puedes hacer una salsa picante si no te gusta la salsa de yogur.

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Originally posted 2016-08-01 10:25:57.

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Comer un kebab, ¿pelotazo de calorías o alimento saludable?

Una experta en nutrición da su opinión al respecto

MERCEDES BARRUTIA Miércoles, 2 abril 2014, 16:04

Según el único estudio científico considerado oficial, que fue elaborado en 76 municipios de Reino Unido, los kebabs contienen una media de 1.000 calorías, por lo menos los ingleses. Es más, casi 500 kebabs analizados en la investigación contenían en torno a las 1.900 calorías sin contar ensalada y salsas, sólo el canuto de carne. No obstante, su composición parece sana y natural. ¿Se trata de un alimento saludable?

Para empezar, los kebabs son una buena forma de acallar el rugir del estómago de los más fiesteros, nada como un shawarma a altas horas de la madrugada para que nuestro cuerpo se centre un poco. Es una comida barata, rápida y puede decirse que está de moda. A pesar de su popularidad, están sometidos por completo a la crítica y al escepticismo más fuerte: ¿son perjudiciales? No hay que ser tan extremista. ¿Son sano? Aquí está la duda. Los kebabs se pueden incluir en una alimentación saludable sin problema, dice Blanca Lozano, experta en ciencia y tecnología de los alimentos y dietista-nutricionista del departamento de Nutrición y Salud de Unilever.

Los kebabs presentan en su elaboración muchos alimentos fundamentales que deben ser incluidos en nuestra dieta, como farináceo o pan; hortalizas, sin ir más lejos tiene lechuga, zanahoria y tomate y compuestos ricos en proteínas como la carne de ternera o de pollo. Además también aportan grasas, animales y de otro tipo gracias a la salsa que lo aliña. A pesar de este análisis, que no parece arrojar un resultado negativo, los expertos aportan una visión realista sobre el kebab. No obstante, a pesar de que incluye todos los elementos recomendados, debemos tener en cuenta que suele ser un plato calórico, que debemos tomar ocasionalmente y a poder ser acompañarlo de una ensalada en lugar de patatas fritas, cuenta Lozano.

Bien, de acuerdo, dieta sana por sus componentes, pero la realidad de los kebabs en España es una incógnita. No existe un censo de los negocios que preparan este tipo de comida y tampoco se ha hecho ningún estudio sobre la calidad de la carne ni del resto de sus componentes. Si se tienen en cuentan investigaciones de otros países de la Unión Europea, lo cierto es que los kebabs de ternera son un auténtico pelotazo de calorías. Según el informe realiza en Reino Unido, un solo kebab contiene el total de las calorías diarias recomendadas para una mujer, el doble que una hamburguesa de McDonalds y más del 300% de las grasas saturadas permitidas. Dicen que Spain is diferent, ¿en esto también?

Sirva este texto para animar a los científicos a realizar un estudio amplio y profundo que revele la calidad de estos productos. Somos lo que comemos, pero ¿qué es lo que comemos?

Aunque siempre lo mejor es comer y cocinar en casa, ir a un restaurante o disfrutar de una comida no elaborada por nosotros de forma eventual siempre es admisible. Sin embargo, siempre deberemos escoger considerando ingredientes y métodos de cocción aquellos platos más sanos, por eso, hoy te contamos qué pedir en un kebab para comer de manera saludable.

Los platos más saludables de un kebab

Así como lo hicimos con el restaurante chino, mexicano, italiano y japonés, hoy te contamos qué es lo más saludable que puedes pedir en un kebab si quieres disfrutar de una comida fuera de casa sin descuidar la dieta:

Döner kebab

Debemos saber que el kebab es la carne asada «dando vueltas» o en un horno giratorio que la mantiene caliente, pudiendo esta ser de cordero, pavo o pollo y ternera.

Sin embargo, según un análisis de la OCU la mayor parte de los kebabs en España mezclan carne de diferentes tipos además de sumar especias a los mismos y escoger piezas grasas para que el plato final poseea mucho sabor y no resulte extremadamente seco al paladar.

Luego se sirven en un pan plano o pita y se enrollan o sirven rellenos junto a verduras varias y salsas, todo lo cual da como resultado un plato más calórico que una hamburguesa de cualquier cadena de fast food con alto contenido de grasas saturadas, azúcares y harinas refinadas así como sodio.

Por eso, si queremos escoger una opción adecuada lo mejor es acudir a un döner kebab de ternera o cordero son salsa de yogur que es la más básica y ligera de todas, agregando siempre variedad de verduras, aunque lamentablemente, los döner kebab no son la opción más saludable de todas.

Dürums

Los dürum no son más que la misma carne de kebab en un «rollo», pudiendo llevar carne de diferentes tipos como nos muestran en Directo al Paladar e incluyendo también salsas y vegetales o ensalada.

Al igual que los döner kebab, incluyen calorías en elevadas proporciones y contienen entre otras cosas, harinas refinadas, azúcares y sodio en cantidades apreciables, por lo que la recomendación sigue siendo evitar estos platos exceptuando casos en los que sepamos que la carne es 100% de ternera o cordero y acompañando con salsa de yogur que es la más saciante y ligera de todas.

Pizzas turcas

Es en otro formato más de lo mismo, una base de pizza tradicional con harina refinada en su interior y por encima, la carne asada propia del kebab con especias varias.

La única diferencia respecto a una pizza tradicional es que en esta no se incluye queso sino salsas y a veces, vegetales o ensalada por encima.

En este caso, excepto que encontremos pizza turca integral en un kebab, recomendamos no escoger el plato si buscamos una opción saludable, pues llevan aun menos vegetales que los döner y los dürum y son por eso de índice glucémico superior y menos saciantes aun.

Kebab en plato

En los diferentes kebab ofrecen la alternativa de consumir la carne asada en un plato, sin pan y acompañada de vegetales varios así como de salsas a nuestra elección.

Esta es una alternativa más recomendable debido a que restamos las harinas refinadas del pan y tendremos proteínas y grasas (muchas de ellas saturadas) pero con vegetales varios.

Si escogemos con cuidado la salsa pudiendo optar por una vinagreta o un salsa de yogur únicamente y colmando el plato de vegetales, el kebab sin pan es la alternativa más sana para saciarnos fácilmente.

Falafel, patatas asadas y otros

En muchos kebab además de los platos más tradicionales que son los antes mencionados encontramos alternativas como el falafel que constituyen unas pequeñas albóndigas o bolitas de garbanzos rebozados en pan rallado y fritos. Pueden servirse solos o en pan de pita.

Esta podría ser una opción sana pero la fritura agrega grasas y calorías innecesarias al plato, por lo que tampoco es una de las alternativas más recomendables.

Las patatas asadas y rellenas de kebab, atún u otros ingredientes también suelen ser una alternativa de los kebab que muchas veces se cargan de grasas debido a las salsas, quesos y demás que se adicionan. Sin embargo, encontramos patatas asadas de atún por ejemplo, con zanahoria, aceitunas, queso y yogur que podría ser una alternativa aconsejable, ya que incluye grasas de calidad, proteínas, calcio y fibra así como almidón resistente derivado de la patata.

El arroz basmati servido con pollo o kebab de 100% carne de ternera podría ser otra alternativa sana así como las ensaladas de vegetales varios que pueden incluir o no kebab o falafel entre sus ingredientes, pero que igualmente no poseen una cantidad apreciable de harinas refinadas e incluyen mucha fibra y agua derivada de las verduras y por ello, son menos calóricos y más saciantes que platos más típicos como el döner o dürum.

Las bebidas más sanas de un kebab

En un kebab como pudimos ver, existe una gran cantidad de opciones de rápida elaboración y ello se acompaña de una gran oferta de refrescos azucarados (carbonatados o no) que deberíamos evitar si no queremos cargarnos de azúcar libre.

Igualmente tenemos cervezas, sangría y bebidas energéticas a nuestra disposición en estos comercios, siendo estas alternativas con alcohol o con sustancias con poder estimulante del sistema nervioso poco aconsejables si queremos comer sano y proteger al organismo.

Así, lo más recomendable siempre será el agua (carbonatada o no) para acompañar el plato elegido en un kebab y así, no sumar un extra de calorías con el líquido que sabemos, no brinda saciedad como sí lo hacen los sólidos.

Las ventajas e inconvenientes del kebab

El kebab como se puede apreciar, es un comercio de comida rápida donde lamentablemente, muchos de sus platos poseen escasa calidad nutricional.

Debido a que el kebab o carne asada en horno giratorio es de por sí una preparación con grasas saturadas y sodio en cantidades apreciables, y la mayor parte de las preparaciones incluyen la misma, sus platos son concentrados en calorías y poco saciantes pese a las proteínas que incluyen.

La ventaja es que los vegetales también forman parte de los platos tradicionales y en cada uno de ellos podemos escoger ensaladas varias para acompañar la carne de kebab.

No obstante, en líneas generales el kebab no es el restaurante más sano en cuanto a sus platos, sino que se trata de una de las opciones menos recomendables al momento de ordenar comida a domicilio o escoger restaurante para comer fuera de casa.

Imagen | Miwok, , Magnus Norden, Julio Martinez, Mark H Anbinder, y Choo Yut Shing y Justin Pickard.

Averiguamos si es más sano el kebab de pollo o el de ternera

Las ideas separan a las personas. Barça o Madrid. Catalunya o España. Rock o trap. Epi o Blas. Ya sabéis, todo eso de tomar decisiones y posicionarse. Ahora, por si fuera poco, a todos estos dilemas hay que añadirle otro totalmente fundamental: kebab de pollo o kebab de ternera.

El dilema siempre ha estado ahí y cualquier persona que vuelva a casa un poco borracha y quiera petarse un buen kebab antes de tumbarse en la cama tendrá que pasar por esta ardua decisión. Estos son los indecisos, los que flirtean con ambas tendencias pero ahí fuera también hay gente tremendamente dogmática que apuestan por un solo producto. Los del pollo argumentan su discurso aludiendo a una supuesta calidad superior de su materia prima, apostando por una clara línea anticalórica y tildando de “basura cárnica” a sus enemigos.

Por lo contrario, los de la ternera esgrimen teorías socioeconómicas, alabando la asequibilidad del precio final de venta e incitando un populista discurso de odio hacia la “casta” de los kebabs de pollo. Ambas facciones hacen gala de poco probados análisis sobre el origen del kebab, presentándose como las recetas originales de este tradicional plato turco.

Pero, ¿cuál es realmente el mejor kebab, el de ternera o el de pollo? ¿Cuál es el más agradable al paladar, el más auténtico, el más bello, el que te quita la resaca de forma más efectiva, el que te sacia más y te mata menos? En definitiva cuál es el kebab perfecto.

Aviso: Sabemos que existen kebabs de cordero y de faláfel pero los más consumidos son los de ternera y pollo, así que nos centraremos en los dos grandes titanes del negocio. Por favor. Gracias.

Para dilucidar este embrollo primero es necesario saber de qué está hecho cada tipo de shawarma. ¿Es pollo lo que hay en los kebabs de pollo? ¿Es ternera la ternera? En un artículo de la Organización de Consumidores y Usuarios (a partir de ahora OCU) en el que analizaban varios kebabs comprados en locales de Madrid advierten que las cosas no son tan sencillas como parecen.

El tema es que la carne de la mayoría de estos kebardos de ternera no está hecha de piezas de carne de vacuno, lo que en realidad usan son unas masas preparadas de carne picada que se mezclan con almidones, cereales, aditivos y una gran cantidad de grasa

A ver, todo el mundo asume que la carne de kebab no es la de mejor calidad y tampoco nadie va a comer a estos sitios exigiendo pollo ibérico de kobe, un shawarma forma parte del gran regocijo de comer mierda exquisita.

Angel Ballesteros, autor del artículo de la OCU, me comenta que basó el estudio en los resultados de 25 muestras de kebabs de ternera en diferentes puntos de la ciudad de Madrid. A partir de estos kebabs encontró que solo uno de ellos contenía un 100% de ternera. “En el resto encontramos restos de carne de otros animales, entre ellos pollo, caballo y otras aves, especialmente 17 muestras que superaban el 40% de pollo” me comenta.

El tema es que la carne de la mayoría de estos kebardos de ternera no está hecha de piezas de carne de vacuno, “lo que en realidad usan son unas masas preparadas de carne picada que se mezclan con almidones, cereales, aditivos y una gran cantidad de grasa, como hemos podido comprobar, ya que la grasa duplica en estas carnes a la que debiera tener una pieza de carne de ternera. Se han encontrado muestras con un 30% de grasa en la carne, cuando lo habitual es un 14%”.

Consultando la información oficial de un par de productores de carne de kebab instalados en España (Elche Kebab y Birtan Food), vemos que, para el kebab de pollo, se utilizan muslos y contramuslos de pollo que son deshuesados y mezclados con especias y luego son insertados en los pinchos que más adelante se convierten en las míticas columnas de carne de los restaurantes de kebabs.

Para los de ternera, dicen, se utilizan piezas de falda de ternera a la que se añade grasa de ternera, pavo, cebolla, yogur y especias; todo esto es triturado para conseguir unas tortitas de carne que se insertan en el pincho, alternadas con filetes de piel de pavo o ternera. Es por todo esto que el menhir de carne resultante tiene una textura mucho más regular y, digamos, espumosa. Por lo que parece, ninguna de las dos empresas utiliza pollo en la fabricación del kebab de vacuno (aunque sí pavo), cosa que se contradice con lo que dice la OCU.

Ballesteros me comenta que las piezas de carne de ternera que se utilizan no son precisamente las partes más nobles. “Uno de los análisis realizados fue la detección de colágeno, una sustancia muy abundante en los tendones, en nueve de las muestras la cantidad encontrada era más elevada de lo que indica la normativa para la carne picada de ternera. Además encontramos un contenido de calcio elevado. Este denota la presencia de carne separada mecánicamente. Una práctica permitida en carne de pollo, pero no en carne de ternera. Este tipo de carne, se obtiene por extracción con presión de la carne que queda en las carcasas del pollo tras su despiezado”.

Teniendo esto claro, analicemos ahora todos los pros y contras de cada producto:

KEBAB DE TERNERA

Estética del rulo: Tosco, sintético, espumoso. No es muy agradable a la vista y puede causar terror a un tripofóbico. Da la sensación de ser una enorme salchicha de frankfurt de mala calidad. Pese a todo, existe gente que encuentra cierta belleza en estos bloques de carne lisos, blanditos y aparentemente suaves.

Estética del producto emplatado: La mezcla de las virutas más tostaditas con las más tiernas es estéticamente placentero, uno se estremece ante este mar de carne, como se estremecieron los navegantes de la Niña, la Pinta y la Santa María ante ese mar infinito y peligroso pero tremendamente precioso y sublime.

Sabor: No se parece en nada al sabor de la ternera, fruto de la grotesca mezcla a la que es sometida la poca carne de vacuno que contiene (como hemos visto en párrafos anteriores), aun así, tiene un sabor sorprendentemente adictivo, incluso mágico, como degustar un ser nuevo y sabroso, como comer un extraterrestre hecho de sueños.

Puede que tenga un ligero exceso de sal, pero eso es algo que muchos aventureros de la comida basura disfrutan, ya que la sal genera una falsa sensación de atiborramiento. La OCU considera que, según la OMS, no deberíamos tomar más de 5 gramos de sal al día pero el kebab más salado que encontraron en su análisis llevaba 5,89 gramos —el que menos 1,15 gramos—.

Consejo: Marida muy bien con la Coca-Cola o una cerveza de doble malta.

Las tortitas de varias cosas trituradas con las que se hacen los shawarmas de ternera no son precisamente sanas, sobre todo por la cantidad de grasa que contienen

Salud: Sabemos que este, per se, no es un plato sano. Si alguien quiere comer sano, que se lea otro reportaje, incluso que se mude a otro planeta de otra galaxia. Según la OCU, un kebab con patatas fritas y refresco supone tres cuartas partes de la energía que necesita un adulto para pasar todo un día. Aun así, si lo comparamos con su hermano llamado “kebab de pollo”, está claro que las tortitas de varias cosas trituradas con las que se hacen los shawarmas de ternera no son precisamente sanas, sobre todo por la cantidad de grasa que contienen.

Percepción social: Estos son los kebabs que consumen los inadaptados de esta sociedad, los colgados que a las tres de la mañana bajan a la calle por primera vez en todo el día vistiendo un albornoz con restos de semen seco para pillarse la única comida de la jornada. Es el kebab de batalla, la infantería alimenticia, la carne de cañón del fast food. Malik, trabajador del kebab Taco Pita House de al lado de mi casa, me comenta que el de ternera es el shawarma que menos se consume, aunque la diferencia sea poca. En fin, es, digamos, el menos popular.

Precio: Ahora los precios se han igualado bastante pero antaño el kebab de ternera siempre ha sido históricamente más barato que el de pollo, cosa que hacía augurar que su contenido no era precisamente lo mejor del mundo.

KEBAB DE POLLO

Estética del rulo: La verdad es que es bonito, sobre todo si es de esos tótems en los que los trozos de pollo se identifican claramente y en los que, puntualmente, se perciben destellos cromáticos de la mezcla de especias, dotando al cacharro de un vivo color rojizo. Cuando la calidad mengua, la verdad, son tremendamente desagradables, como las carnes pochas de un animal moribundo rogando por un pedazo de pan.

Estética del producto emplatado: Muy correcto, da la sensación de estar comiendo, realmente, pollo, cosa que aporta seguridad al engullir. Incluso genera una falsa sensación de estar comiendo algo un poco sano.

Sabor: Nada sorprendente, ya conocemos el sabor del pollo por lo que estamos trabajando en terreno conocido. Eso sí, las especias que le echan lo dotan de un sabor muy agradable al paladar, como un primer chute de caballo o esa revista que utilizaste para la primera pajuela.

Consejo: Degustar el kebab de pollo en formato dürüm es un placer que, evidentemente, supera el sexo con personas. Tremendamente exquisito.

Es kebab de pollo es de gente que va a lo seguro, a lo que funciona, gente que nunca cruza el umbral de la aventura y de la posibilidad del dolor, la pérdida y el fracaso

Salud: Todo indica que es un plato más sano que el kebab de ternera pero no debemos olvidar que estamos trabajando con material tremendamente calórico, por lo que da realmente igual.

Percepción social: El kebab de los ricos y de los cobardes que no se atreven a engullir comida de baja estofa. Es kebab de pollo es de gente que va a lo seguro, a lo que funciona, gente que nunca cruza el umbral de la aventura y de la posibilidad del dolor, la pérdida y el fracaso. Gente que se contenta con la tosca representación de la realidad que nos aportan nuestros limitados sentidos y que no busca la belleza en otros estados físicos o mentales.

Precio: Antes costaba 50 céntimos más que el de ternera. En algunos sitios sigue existiendo esta diferencia pero, por lo general, como el kebab mixto tiene tanto éxito, al final muchos sitios han decidido mantener el precio caro (el del kebab de pollo) como el precio base para todos los tipos de kebab (pollo, ternera y mixto), por lo que podemos afirmar que ha sido el kebab de pollo el que ha encarecido el producto. La escena de los kebabs se estremece.

Todos los trabajadores del Taco Pita House o del Victoria Kebab que he consultado me han dicho que prefieren el kebab de pollo, aludiendo a que el de ternera tiene demasiado sabor y que es demasiado fuerte. Estas opiniones hay que tenerlas en cuenta a la hora de trazar el veredicto final, aunque tampoco deben influir ni redirigir la verdad.

Y la verdad es…

EL VEREDICTO FINAL

El Kebab de ternera es una invitación a loe extraño, una puerta hacia lo oculto, un acto de fe, una aventura majestuosa, pero no podemos olvidar que estas maravillas se sustentan sobre una gran mentira. No podemos olvidar que este producto se vende como “kebab de ternera” cuando realmente es un kebab de “ternera, pavo y —quizás— pollo y caballo”, por lo que toda su gloria se derrumba al estar sujeta sobre una gran farsa.

Si tanto los productores como los vendedores fueran sinceros, tendríamos, sin ningún tipo de duda, UN GANADOR. Pero, teniendo esto en cuenta, la corona hay que posarla sobre el kebab de pollo, la verdadera estrella, nuestro campeón.

El kebab de pollo es un producto sincero, lo que ves se asemeja mucho al material alimenticio del que está hecho. Es sabroso y más saludable pero, sí, también menos sorprendente y más popular. Consumirlo no aporta ningún valor añadido a las personas, pues escogiendo el pollo estas se limitan a repetir la conducta del resto de la sociedad. No hay personalidad ni carisma en el kebab de pollo.

Si el precio de este kebab fuera superior al de ternera, indudablemente quedaría relegado a un segundo plano, pues el valor principal de la comida basura es su asequibilidad y el placer infinito que aporta comer lo más barato del mercado.

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  • OGGI IN TURCHIA ALL’AGNELLO SI PREFERISCE IL POLLO. MA UN TEMPO NEL PAESE LA CARNE DI PECORA ERA COSÌ POPOLARE DA COSTITUIRE L’INGREDIENTE BASE DEL KEBAB, IL PIATTO TURCO PIÙ FAMOSO AL MONDO

    Il kebab moderno è una specialità di carne nata in Turchia nel XIX secolo e poi diffusasi un po’ in tutto il mondo. La sua variante più nota è il döner kebab. In pratica è quel cilindro rastremato verso il basso che si vede negli esercizi di ristorazione degli immigrati arabi. La sua composizione dipende dalle usanze del luogo e non da meno dalle osservanze religiose. In genere è fatto con carne di agnello, manzo, pollo e solo raramente di maiale.

    Per sagomare il cilindro a volte queste carni vengono mischiate assieme. E quando si esagera si dà vita a delle vere e proprie truffe alimentari che la stampa non ha mancato di denunciare. Per via dell’eccessiva presenza di grasso che rende il prodotto finale estremamente insalubre. Ma a onor del vero va detto che il kebab in origine si faceva solo con carne ovina. Non solo il döner ma anche le altre varianti che hanno conservato invece una dimensione più casalinga. Parlo dell’Iskender e dello Shish, dell’Adana e dell’Urfa kebab.

    Kebab di pecora – Il Donner Kebab

    IL KEBAB DI PECORA : L’ISKENDER, L’ANTENATO DEL DÖNER

    L’odierno kebab incomincia a prendere forma verso la fine del 1800 quando nasce l’Iskender kebab. Un piatto che deve il nome al suo inventore Iskender Efendi. Un ristoratore di Bursa, popolosa citta turca situata nel nord-ovest dell’Anatolia.

    Efendi ebbe l’idea di arrostire l’agnello con uno spiedo verticale e per questo è considerato il padre del döner kebab. La sua invenzione è una portata fatta con carne di agnello finemente tagliata grigliata e condita con sugo di pomodoro. Adagiata su pezzi di pita (pane arabo), la carne viene poi spalmata con burro sciolto di pecora e yogurt. E infine servita con il sira, una bevanda ricavata dal succo d’uva che facilita la digestione.

    Questa portata fatta in casa col tempo si è evoluta fino a diventare un piatto Street food. Ovvero ha dato vita all’odierno döner kebab. La cui preparazione consiste nel marinare la carne, tagliarla e sagomarla come un cuneo rovesciato, che cuoce ruotando vicino a una fonte di calore. Dal cuneo si staccano poi delle fette sottili che vanno a finire in una piadina arrotolata, assieme a verdure miste e salse tradizionali turche. È così che viene servito il dünner kebab. La variante più diffusa in Italia del dönner kebab.

    Kebab di pecora – L’Iskender Kebab

    IL KEBAB DI PECORA : LO SHISH KEBAB

    Ma se il moderno kebab è venuto alla luce nel tardo XIX secolo, la sua origine più antica risale invece al Medioevo. Secondo la tradizione i soldati persiani al tempo erano soliti allestire fuochi in campo aperto al calar della notte. Servivano a scaldarsi ma anche a cuocere pezzi di carne infilzati all’estremità delle spade che fungevano così da grossi spiedi. E pare che proprio da questa forma arcaica di barbecue sia nato lo shish kebab.

    Lo shish kebab è uno spiedino di tocchetti di agnello. Meglio se presi dalla coscia più ricca di polpa e gustosa. La carne va prima massaggiata con olio di oliva e cosparsa con un rub a base di cumino, coriandolo, cannella, pepe e sale. Poi segue la cottura alla brace che non dura più di una decina di minuti. Un tempo utile a preparare un contorno fatto con riso pilaf, cipolla peperoni e pomodori grigliati. Più qualche foglia di rucola. Infine il tutto viene unito e accompagnato con della pita turca calda.

    Kebab di pecora – lo Shish Kebab

    IL KEBAB DI PECORA : L’ADANA E L’URFA KEBAB

    Una variante dello shish kebab è l’Adana kebab. Un piatto che viene dall’omonima città turca situata nel Sud del Paese. La ricetta originale è a base di carne di montone e grasso d’agnello. Solo che questa volta la carne non è tagliata a dadini ma è tritata. E va a formare con cipolle, aglio, peperoncini e paprika, un impasto dal colore rosso intenso e dal sapore decisamente piccante. Un impasto simile a un polpettone ma lungo e affusolato per meglio infilzarlo sullo spiedo e cuocerlo al barbecue.

    Simile all’Adana è l’Urfa kebab. Anche in questo caso il piatto prende il nome da una città turca. Sempre meridionale ma più vicina al confine con la Siria. L’Urfa contiene meno peperoncino e quindi ha un sapore meno forte. Oltre alla carne di pecora, il trito è composto con sale, pepe, cumino e paprika dolce. E come il suo piatto gemello è servito con verdure (peperoncini piccanti verdi, cipolle e pomodori) e una montagnetta di riso.

    Kebab di pecora – l’Adana Kebab

    Di Gianluca Bianchini 17/06/2017

    Tags: agnello, kebab, montone, pecora, turchia

    Os eurodeputados da comissão de saúde do Parlamento Europeu recusaram esta semana dar luz verde ao uso de fosfatos na carne dos kebabs, seja de cordeiro, vaca ou frango, devido aos potenciais riscos para a saúde que estão ligados a estes aditivos. A resolução, indica o El País, passou com 32 votos a favor e 22 contra.

    Caso seja aprovada em plenário pelo Parlamento Europeu, esta resolução significa o fim dos restaurantes de kebabs na Europa, já que o os eurodeputados vetariam assim a proposta da Comissão Europeia de permitir o uso de ácido fosfórico, fosfatos e polifosfatos (E 338-452).

    No fim de contas, os kebabs seriam votados à ilegalidade, já que estes aditivos são necessários para manter a carne tenra e com sabor, tanto durante o transporte do kebab como no assador, assinala o jornal espanhol.

    Atualmente, já há kebabs – uma palavra turca – de todos os tipos de carne exceto de porco: a carne é assada em torres giratórias e, depois de pronta, metida em pão pita com uma variedade de molhos, alface e até batatas fritas.

    O El País recorda que os restaurantes de kebab de hoje nasceram em Berlim em 1971, por iniciativa de Mehemet Aygün, um adolescente de 16 anos que trabalhava no restaurante da família e que se terá lembrado de servir a carne em pão. Mas há um outro alemão de origem tuca, Kadir Nurman, que disputa a paternidade da iguaria. Em toda a Europa, cerca de 200 mil pessoas trabalham em restaurantes que vendem kebabs e só no Reino Unido, escreve o The Guardian, são vendidos cerca de 1,3 milhões de kebabs diariamente.

    Os fosfatos são usados cada vez mais na carne para manter o sabor e reter a água, impedindo que seque, mas apresentam «problemas graves» ao nível da saúde, consideram os eurodeputados da comissão especializada, que recordam estudos de 2012 e 2013 que ligam os fosfatos em alimentos a riscos de doença cardiovascular.

    As regras europeias atuais não permitem o uso de aditivos na preparação de carne, mas de acordo com um comunicado do Parlamento Europeu, citado pelo El País, são cada vez mais utilizados devido a uma série de exceções que têm como objetivo preservar o sabor dos alimentos. A Agência Europeia de Segurança Alimentar, por sua vez, recusa que o risco aumentado de doença cardiovascular esteja ligado à ingestão de fosfatos, mas já garantiu que irá voltar a avaliar os possíveis efeitos da presença destes aditivos nos alimentos antes do final do próximo ano.

    Nos kebabs, os fosfatos são especialmente importantes uma vez que permitem conservar a água na carne que é tratada na vertical.

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