BMW gran tourer

BMW Serie 2 Active Tourer

Los BMW Serie 2 Active Tourer y BMW Gran Tourer de BMW son, posiblemente, dos de las alternativas más exóticas de cuantas podemos encontrar an la actual gama del fabricante bávaro.

Los dos únicos monovolúmenes de BMW nacieron con el propósito de ofrecer un modelo práctico y modular, manteniendo intactas las cualidades de calidad y dinamismo de cualquier otro BMW y enfrentándose cara a cara con el Mercedes-Benz Clase B.

Diseño exterior e interior del BMW Serie 2 Active Tourer

Acompañando a la característica parrilla nos encontramos con dos grandes ópticas, no faltando en este frontal una buena dosis de nervios y curvas por su capó paragolpes, tal y como queda también bien presente en su lateral definido por dos marcadas hendiduras. En su zaga, se repite la fórmula de las grandes ópticas.

En el interior, el habitáculo de los Active y Gran Tourer nos recuerda inmediatamente que estamos sentados en un BMW, con una estampa que nos recuerda a numerosos modelos de la marca alemana. Habida cuenta su condición de monovolumen, encontramos muchos huecos porta objetos y soluciones modulares con el fin de acoger en su interior a los ocupantes con total comodidad.

Gran Tourer: 2 plazas adicionales y 21 cm más largo

Si el Active Tourer no cubre tus necesidades, BMW ofrece una variante de longitud extendida denominada Gran Tourer. Si el Active Tourer firma 4.342 mm de largo para un maletero de 462 litros, la versión Gran Tourer se desmarca con una carrocería 21 centímetros más larga.

Gracias a este aumento en la longitud, el monovolumen alemán es capaz de acoger -de forma opcional- dos plazas adicionales, aumentando además el espacio en el maletero, que pasa de 462 a un máximo de 645 litros en caso de no adquirir la tercera fila, en cuyo caso la capacidad se ve reducida a 560 litros.

Motores del BMW Serie 2 Active Tourer

Otro de los puntos clave de estos modelos es la introducción de nuevas mecánicas sobrealimentadas de tres y cuatro cilindros. En gasolina encontramos los 218i, de tres cilindros y 136 cv, y los 220i y 225i, que utilizan el mismo propulsor de dos litros y cuatro cilindros con 190 y 231 CV.

En diésel son tres las opciones, un 216d de 115 CV -también tricilíndrico- y los 218d y 220d, ambos con un motor de dos litros con 150 y 190 CV respectivamente.

Máxima tecnología: 225xe híbrido enchufable

Para aquellos clientes más exigentes y concienciados con el medio ambiente, BMW ofrece una versión híbrida enchufable denominada 225xe, que combina la acción de un motor eléctrico de 88 CV con la potencia de un motor de gasolina de 136 CV para ofrecer un total de 224 CV.

Con un consumo medio de 2.1 litros/100 km, el 225xe ofrece 40 km de autonomía eléctrica, con un tiempo de recarga que no supera las 3 horas y 15 minutos. En esta versión el maletero disminuye su capacidad hasta los 400 litros.

Prueba BMW 220d Gran Tourer: la familia es lo primero

Pionero entre las marcas de lujo, el BMW Serie 2 Gran Tourer, con siete plazas opcionales, está muy lejos de ser un modelo aburrido. Que no te engañe su formato monovolumen, porque sorprenderá a cualquier padre o madre de familia que se ponga a los mandos.

No obstante, antes de meternos aún más en materia, déjame anunciarte que la unidad de la prueba es la turbodiésel más potente de la gama, asociada a la línea Luxury. ¿Su nombre específico? BMW 220d Gran Tourer Luxury.

A priori, este coche puede parecer el ‘patito feo’ de BMW. El hecho de ser un vehículo pensado para la familia, y el primer modelo de la firma con tracción delantera (junto al Active Tourer), le sitúan en un espectro diferente al resto de la gama, pero merece tantos o más elogios como el resto de vehículos del fabricante germano.

BMW Serie 2 Gran Tourer, más útil que los SUV

Mide 4,56 metros de longitud y, tres años después de su lanzamiento, continúa siendo el único monovolumen con tres filas de asientos, comercializado por una marca de lujo. Sin rival directo, va destinado a aquellos a los que no les convencen los SUV, ya sea por diseño o porque no son lo suficientemente prácticos.

Frente a los omnipresentes todocaminos, ofrece un espacio interior destacado para cinco personas, así como un amplio maletero. En este punto, hay que resaltar los asientos de la segunda fila, regulables longitudinalmente (13 centímetros) y con el respaldo variable en inclinación. Es verdad que el del centro es más estrecho que los de los laterales, pero, en él, se viaja más cómodo que en el de un turismo convencional.

Además, se abaten en la mejor proporción posible, 40/20/40, y pueden venir acompañados por soluciones útiles y prácticas, como las mesitas de tipo avión. Por su parte, los dos asientos extra cuestan 899 euros y, por espacio y altura de las banquetas, dan servicio a dos niños. A pesar de que no son un dechado de confort, hay que valorar positivamente esta opción. Eso sí, ten en cuenta que el maletero queda reducido de 645 a 560 litros.

Hablando del espacio para la carga, vence a la mayoría de los SUV compactos. Por si fuera poco, en el caso de equipar el asiento del acompañante abatible, el BMW 220d Gran Tourer Luxury puede transportar objetos de hasta 2,60 metros de longitud. ¿Un BMW para solucionar una pequeña mudanza? Sí. Increíble, pero cierto…

Buen rodador y, también, virtuoso en curvas

Una vez que hemos demostrado que los hijos van a ir a sus anchas en este coche, toca explicar si el ‘chófer’ de la familia va a disfrutar durante la conducción. Como ya te adelanté al comienzo, la respuesta no puede ser más afirmativa. El vehículo germano muestra su mejor cara en todo tipo de carreteras, gracias a una acertada puesta a punto del chasis.

Por supuesto, la sensación de aplomo que brinda le convierte en un ‘rutero’ ideal. En línea recta, el conductor apenas tiene que intervenir en la dirección y el coche no se descompone ante las irregularidades de la carretera. A estas cualidades, hay que sumar la gran insonorización del habitáculo, de tal forma que sumar kilómetros se convierte en un acto placentero.

A la hora de abordar curvas, el coche se desenvuelve con una soltura pasmosa. Con el ritmo adecuado, el monovolumen sale airoso de cualquier trayecto, independientemente de su dificultad. Ten en cuenta que BMW cuida al máximo el área dinámica, como queda demostrado con las dos suspensiones opcionales existentes: la adaptativa (569 euros) y la deportiva M (387 euros). En ningún caso, los reglajes son extremos, ya que no conviene oír quejas de la familia en el trayecto…

Consumos cabales

En la gama de gasóleo, el fabricante ofrece tres niveles de potencia, 116, 150 y 190 CV. El bloque más potente, tetracilíndrico y de 2,0 litros, va asociado exclusivamente al cambio automático con convertidor de par Steptronic, de ocho velocidades. Con esta magnífica dupla, se consiguen velocidades de crucero con total presteza y prestaciones destacadas, como queda demostrado en la aceleración de 0 a 100 km/h, cifrada en apenas 7,8 segundos.

Analizando el consumo, las cifras rondan los 6,5 litros cada 100 kilómetros. Son registros muy cabales, aunque algo lejos de los 4,4 litros que homologa en ciclo mixto. Nada que no suceda en la mayoría de modelos del mercado…

En cuanto al precio, esta versión asciende a 38.150 euros, a los que hay que añadir 5.200 más, para sumar la línea Luxury al conjunto. Claro, disfrutar de un vehículo Premium conlleva un fuerte desembolso, pero la familia es lo primero y, si se puede, ¿por qué no pagarlo? Además, recuerda que el restyling del vehículo está a punto de caer, así que puede ser una buena oportunidad para obtener una tarifa algo más reducida.

Equipamiento de serie: Climatizador automático bizona, llantas de aleación de 17 pulgadas, control dinámico de la conducción Driving Experience Control, sensores de lluvia e iluminación, volante deportivo acabado en cuero, asientos de la segunda fila abatibles en proporción 40/20/40, barras longitudinales de techo, red de sujeción en el maletero, guantera refrigerada, tomas de 12 V en el habitáculo y el maletero, retrovisores abatibles eléctricamente y reposabrazos delantero y trasero.

BMW Serie 2 Gran Tourer a prueba: 10 claves para conocer a fondo al monovolumen de 7 plazas de BMW

Tracción delantera. Monovolumen. Dos términos que hace unos años nos costaría asociar a BMW y que a día de hoy son una gran realidad de la mano del BMW Serie 2 Active Tourer y del BMW Serie 2 Gran Tourer, la versión de mayores dimensiones y con la posibilidad de contar con una tercera fila de asientos y por tanto con 7 plazas, listo para entrar de lleno en el segmento de los monovolumenes de tamaño medio desde la perspectiva de una marca premium. Lo hemos probado, nos hemos puesto al volante del BMW 218d Gran Tourer, pero ¿nos habrá convencido?

1.- La polémica decisión de crear un BMW monovolumen:

La decisión de BMW de llevar a producción un coche de tracción delantera ya era más que polémica, todo un sacrilegio para todos los quemados del motor. Cuando se confirmó que el encargado de estrenar la tracción delantera en la marca iba a ser un monovolumen ya fue el acabose. Críticas y más críticas en foros, en los comentarios de las webs especializadas, en las redes sociales…

¿Desacertada la idea de un tracción delantera? Desde luego que no e incluso no veo con malos ojos que este esquema de tracción llegue al BMW Serie 1, al BMW X1, ¿de vedad necesitas en estos coches la propulsión? Evidentemente no.
¿Desacertada la llegada de un monovolumen? Ni mucho menos. En el segmento premium no hay apenas alternativas, menos aún después del fin de la comercialización del Mercedes Clase R, por lo tanto gana el cliente, una nueva posibilidad en el mercado. Su llegada tampoco ha impedido que lleguen alternativas como el el BMW M2, BMW M3, el BMW M4, opciones más radicales como el BMW M4 GTS… BMW sigue igual de implicada con la deportividad, con cuidar la dinámica, con crear chasis con reglajes excepcionales (como el del BMW M235i), con ofrecernos un amplio catálogo de personalización deportiva como es M Performance o con la participación en el motorsport.

Simplemente ha lanzado un monovolumen para aquellos que tienen una necesidad de espacio. No creo que esto desvirtúe la imagen de la marca.

2.- Creada la versión de 5 plazas… ¿por qué no apostar también por una alternativa de mayor tamaño y 7 plazas?

El BMW Serie 2 Gran Tourer tiene un precio de partida de 30.150 euros.

Tras la llegada del BMW Serie 2 Active Tourer el siguiente paso era lógico, dando forma a una versión de mayor capacidad y con la posibilidad de escoger una configuración de 7 plazas. Nacía el BMW Serie 2 Gran Tourer, heredando las líneas, conjunto mecánico… del Active Tourer para crear un vehículo premium para familias numerosas.

3.- ¿El diseño es fiel a BMW?

El BMW Serie 2 Gran Tourer cuenta con una longitud de 4.556 mm, una anchura de 1.800 mm y una altura de 1.641 mm. Su peso ronda los 1.500 kg aunque en el caso del 220d xDrive asciende hasta los 1.640 kg.

Todos podemos imaginarnos como podría ser el próximo BMW Serie 1, como podría ser el próximo BMW Serie 3 o la próxima generación del BMW Serie 6 y no nos equivocaríamos demasiado, pero ¿cómo interpretar los trazos de la marca en un segmento en el que nunca han estado presentes?
Grandes ópticas, la característica parrilla, un gran nervio recorriendo el lateral a la altura de la cintura, una hendidura inferior… “et voila!” ya tenemos el monovolumen de BMW, siguiendo el mismo esquema visto por el BMW Serie 2 Active Tourer, apostando por unas puertas convencionales para acceder a las plazas posteriores.

La parrilla y sus ópticas se convierten en sus grandes armas para acercar su diseño al resto de la gama y sí, ahora, una vez ya lo hemos conocido, no se me ocurre otra forma de crear un monovolumen BMW con otro diseño si tenemos en cuenta los rasgos actuales.

4.- ¿Y sus calidades siguen los estándares de la marca?

El BMW Serie 2 Gran Tourer se presentó hace un año, con motivo del Salón de Ginebra 2015.

Al entrar en el habitáculo del BMW Serie 2 Gran Tourer nos topamos con un salpicadero que adopta un diseño algo diferente al que estamos acostumbrados a ver en la marca al quedar la consola central dividida por un práctico hueco portaobjetos. Arriba los mandos del sistema de sonido, en la parte inferior, en la base de la consola, los mandos de la climatización y en la cima, ya sobre el salpicadero, la pantalla del sistema multimedia.

El diseño es ligeramente diferente por la presencia de este hueco portaobjetos sí, pero los mandos cuentan con la línea ya conocida y la calidad es la misma que nos encontramos en los BMW Serie 1, Serie 2, Serie 3… o lo que es lo mismo, un buen tacto generalizado, materiales gomosos, apliques en aluminio… una buena atmósfera en general que llega matizada en este modelo por una buena serie de prácticos y generosos huecos, como los de las puertas.

Saltamos a las plazas traseras, una grata habitabilidad nos recibe y enseguida fijamos nuestra mirada en las bandejas tras los asientos, con una robustez mejorable, pero un buen detalle. La banqueta sobre la que estamos sentados se puede desplazar longitudinalmente, permitiéndonos de este modo mejorar la capacidad de carga del maletero o incidir en una mejor habitabilidad. Esta fila se puede desplazar hasta 130 mm y además cuenta con la ventaja de poderse abatir en una proporción de 40:20:40 pulsando un botón.

La habitabilidad es realmente buena, tanto por espacio longitudinal como por altura y seguimos encontrándonos con buenos gestos en lo que a calidades se refiere, también con espacios portaobjetos destacados, como el disponible nuevamente en las puertas o los cajones bajo los asientos.

5.- ¿Son útiles las plazas traseras?

Dato importante si sueles cargar objetos largos en el coche: entran bártulos con una longitud de 2.6 metros.

Momento crítico. Un adulto tiene que afrontar la tercera fila de asientos. Pliego el asiento, me adentro con las dificultades lógicas, no demasiadas sea dicho de paso, y me encuentro con una tercera fila de asientos situada en un escalón ligeramente superior, que me ofrece una anchura más que correcta, con un espacio central con portavasos y un espacio para las piernas suficiente, aunque lógicamente quedan algo más altas.

Por tanto sí, son útiles las plazas traseras (teniendo en cuenta que estamos en un monovolumen de tamaño medio) y de hecho durante la prueba hubo recurrentes trayectos interurbanos en los que compañeros viajaron en esta fila posteriores sin demasiada queja. Para trayectos largos la principal limitación llega dada por el justo espacio de maletero que queda, pero con algo de paciencia y realizando alguna parada para estirar las piernas se podría afrontar también un trayecto de media distancia.

6.- ¿Su maletero es grande?

La tercera fila de asientos es opcional y tiene un precio de 900 euros.

A la hora de adentrarnos en su maletero nos encontramos con un portón de apertura automática y generosas dimensiones, con un suelo de carga plano y no muy alto, de bordes redondeados pero con espacios aprovechados tras los marcos, un segundo suelo de carga y una moqueta de buen acabado.

En capacidad de carga nos encontramos con que el maletero cubica un total de 560 litros en la versión de 7 asientos (con la segunda fila de asientos en su posición más retrasada), nuestro caso, ampliable hasta los 1.802 litros si plegamos las dos filas posteriores de asientos. En el caso de la versión de 5 asientos el maletero es de 645 litros en su configuración original (con la fila de asientos en su posición más retrasada), ascendiendo hasta los 1.905 litros si plegamos todos los asientos.

Buena capacidad de carga y sobre todo una buena serie de soluciones prácticas como la mencionada apertura, las redes de carga, ganchos… Obviamente si alzamos la tercera fila de asientos el espacio se reduce considerablemente, quedándonos una anchura similar a la de una maleta de cabina tumbada lateralmente, apoyada sobre el lateral de la maleta, por lo que portar el equipaje para 6 o 7 miembros se torna una tarea difícil, en este sentido el SsangYong Rodius ofrece la perfecta solución para quienes además de un buen número de plazas precisen de un buen maletero.
En condiciones normales, con los 5 asientos, tendremos espacio más que suficiente para las maletas de todos los ocupantes.

7.- Ahora bien, ¿qué pasa con su dinámica?

Para la ocasión nos hemos puesto al volante de un BMW 218D Gran Tourer equipado con la caja de cambios manual y la configuración de 7 plazas por lo que entre manos tenemos un monovolumen diésel de 150 caballos y la promesa por parte de la marca de una buena dinámica, como procede tratándose de BMW claro.

Arrancamos. La mecánica diésel, de 4 cilindros y 2 litros de cubicaje, comienza a sonar. Insertamos primera y nos ponemos en marcha descubriendo rápidamente que esta mecánica es capaz de ofrecernos gratas aceleraciones desde un régimen bien temprano, sobre las 1.500 rpm, con una buena capacidad de aceleración, de cara a incorporaciones y adelantamientos, con 4 ocupantes y las respectivas maletas.

La dirección ofrece un buen tacto, confortable pero sin pecar de blanda y con una buena respuesta, los mandos del cambio ofrecen también un buen tarado, pero, ¿qué hay del paso por curva?

He de reconocer que a la hora de enfrentarme a un viraje sí percibí en ambos ejes una respuesta ligeramente más firme que el de otras alternativas, aunque obviamente, como es lógico, dista de cualquier pretensión deportiva. Estamos ante un monovolumen con cierta mejora dinámica sí, pero un monovolumen a fin de cuentas.

En lo que a insonorización se refiere nos encontramos en circulación y a un régimen normal con una buena sensación a pesar de que en aceleraciones y sobre todo al circular con las ventanillas bajadas el sonido de la mecánica diésel hace acto de presencia acústicamente, no transmitiendo vibraciones al habitáculo.

Por tanto estamos ante una mecánica con una buena respuesta, con una buena entrega de par por debajo de las 2.000 rpm (330 Nm a 1.750 rpm) y con un tacto de mandos y un paso por curva que busca ser parejo al de un turismo, ofreciéndonos una buena calidad de rodadura y estabilidad y quedando bien patente el empeño de BMW en conseguir un buen compromiso dinámico.

Por último señalar que, una conducción normal, con ocupantes y sin realizar específicamente una conducción eficiente, los consumos se mantuvieron por debajo de los 7 l/100 km, manteniéndose unas pocas décimas por encima de los 6 l/100 km en un ciclo mixto, con recorridos por ciudad y autovía.

8.- ¿Qué precio tiene el BMW Serie 2 Gran Tourer?¿Con que potencias se encuentra disponible?¿Qué ocurre con su equipamiento?

La gama del BMW Serie 2 Gran Tourer queda conformada, sin descuentos, de la siguiente manera:

Gasolina:

BMW 218i Gran Tourer – 136 cv – 30.750 euros
BMW 218i Gran Tourer (automático) – 136 cv – 34.038 euros
BMW 220i Gran Tourer (automático) – 192 cv – 35.450 euros
BMW 220i Gran Tourer (automático deportivo) – 192 cv – 35.627 euros
Diésel:

BMW 216d Gran Tourer – 116 cv – 30.150 euros
BMW 216d Gran Tourer (Automático) – 116 cv – 32.153 euros
BMW 218d Gran Tourer – 150 cv – 32.550 euros
BMW 218d Gran Tourer (Automático) – 150 cv – 34.723 euros
BMW 218d Gran Tourer (Automático deportivo) – 150 cv – 35.112 euros
BMW 220d Gran Tourer (Automático) – 190 cv – 38.150 euros
BMW 220d Gran Tourer (automático deportivo) – 190 cv – 38.320 euros
BMW 220d xDrive Gran Tourer (automático, tracción total) – 190 cv – 40.550 euros
BMW 220d xDrive Gran Tourer (automático deportivo, tracción total) – 190 cv – 40.727 euros

A diferencia del BMW Serie 2 Active Tourer parece que la versión Gran Tourer no tendrá una alternativa híbrida enchufable (o al menos aún no se ha anunciado).

Como equipamiento de serie nos encontramos con una dotación en la que no falta el climatizador bizona, llantas de aleación, el sistema multimedia BMW Professional, conexión bluetooth, sensores de luz y lluvia y retrovisores con plegado eléctrico.

Siguiendo el esquema ya extendido a la práctica totalidad de la gama de BMW nos encontramos con líneas de acabado adicionales que inciden en ciertos matices estéticos, extras adicionales como los sensores de aparcamiento o ópticas más avanzadas, diferentes llantas, inserciones y tapizados interiores e incluso no falta un paquete M con un kit aerodinámico, una tapicería más deportiva y una suspensión revisada entre otros elementos.

Para conocer en profundidad estas líneas de acabado no te pierdas el configurador de BMW. Su precio oscila entre los 1.800 euros del acabado Advantage hasta los 5.400 euros del acabado M Sport.

Importante en este modelo conocer el precio de contar con la tercera fila de asientos claro. El precio de equipar la pareja de asientos traseros es de 900 euros en el mercado español.

9.- ¿Quién es el principal rival del BMW Serie 2 Gran Tourer?

El segmento de los monovolúmenes no se encuentra actualmente en un estado precisamente boyante, gran culpa de ello lo podemos achacar a unos SUV que también han hecho bastante daño a las berlinas generalistas.

Si pensamos en un monovolumen de cierto enfoque premium, con posibilidad de contar con hasta 7 plazas podemos pensar en la versión Initiale de la nueva Renault Espace, un monovolumen, de cierto aspecto corssover que con el mencionado acabado tiene un precio de partida de 42.950 euros y una muy sustancial dotación de equipamiento, con elementos como la iluminación ambiental, asientos eléctricos con masaje, sistema multimedia con pantalla táctil de 8.7 pulgadas, cámara de visión trasera, amortiguación pilotada, luces full LED, 4 ruedas directrices… quedando mecánicamente en manos de un motor diésel de 160 caballos con una transmisión de doble embrague. Sí, es un precio abultado, pero pagamos una buena dotación de equipamiento y además nos llevamos un producto con una imagen bastante innovadora.

Si buscamos un modelo más económico que el Renault Espace podemos pensar en la Volkswagen Touran, que en su versión más equipada, con el acabado Sport, hace gala de una dotación de equipamiento en la que no falta el control de crucero adaptativo, el climatizador de tres zonas, sistema multimedia con pantalla táctil, selector de modos de conducción, llantas de aleación, luz ambiental… la gama de motores pasa por dos opciones gasolina, de 150 y 180 caballos y tres opciones diésel, con motores de 110, 150 y 190 caballos. La horquilla de precios en este acabado va desde los 32.520 euros hasta los 40.760 euros pero por supuesto podemos acudir a opciones menos equipadas para reducir considerablemente el precio de acceso.

En “¿Qué coche me compro?” hemos elaborado una guía de compra muy completa sobre todos los coches de 7 plazas que hay en el mercado, desde los más económicos hasta SUV que cuentan también con espacio para 7 ocupantes. Puedes leerla en el siguiente enlace: “Coches de 7 plazas 2016: todos los modelos”.

10.- ¿Por qué escoger un BMW Serie 2 Gran Tourer?

La mecánica probada durante esta prueba, el motor diésel de 150 caballos, me parece una opción altamente recomendable para este modelo. Consumos ajustados, buenas prestaciones…

Llega la hora de despedirse del BMW Serie 2 Gran Tourer, de recapitular y sacar conclusiones finales. Sí, soy un petrolhead, un auténtico aficionado al motor, que no ve con malos ojos eso de que BMW haya lanzado un monovolumen. Los BMW Serie 2 Active Tourer y BMW Serie 2 Gran Tourer son dos grandes productos, de calidad, prácticos a un precio lógico y que además gozan de una dinámica “atractiva” teniendo en cuenta el segmento en el que nos encontramos.

Por tanto si estas buscando un monovolumen amplio de tamaño medio con un presupuesto de entre 35.000-40.000 euros y valoras positivamente los acabados de calidad y una más que correcta dinámica este es tu monovolumen. Si prefieres un concepto más arriesgado tienes el mencionado Renault Espace y claro, si prefieres una opción más económica puedes ver las alternativas de entrada, sin acudir al acabado Sport, del Volkswagen Touran.

Dinámica, buenos acabados, habitabilidad y soluciones prácticas en la media del segmento. No concibo un monovolumen BMW con otra filosofía, diseño o conjunto mecánico con el que se nos ha presentado el BMW Serie 2 Gran Tourer y veo perfectamente lógico que la firma se quiera adentrar en un nuevo segmento y dar provecho a la plataforma de tracción delantera. La filosofía de la marca no se va a ver mancillada por ello, ahí tenemos al BMW M4 GTS, al BMW M2, al excepcional BMW Serie 7, los Competition Package, el catálogo M Performance… simplemente era lógico, es lógico, que una marca busque a nuevos clientes, más aún cuando no se les ofrece casi alternativas así.

Hace unas semanas hablamos del monovolumen BMW Serie 2 Gran Tourer con motivo de su presentación, y desde entonces las ganas de probarlo han ido en aumento. Hasta hoy, aquí tienes mi prueba del BMW Serie 2 Gran Tourer.
Pensar que BMW tenía monovolumen, ya era de por sí toda una noticia, pero cuando supimos que habría una versión de 7 plazas, nos quedó claro el cambio que se avecinaba en la marca bávara. De hecho, en monovolúmenes compactos premium las dos únicas opciones son el Active Tourer y el Clase B de Mercedes, pero en 7 plazas, el BMW toma ventaja posicionándose en solitario en este segmento de los 7 plazas Premium.
Los tiempos cambian y las necesidades de los clientes también, por eso BMW enfoca este modelo dentro de un público activo, que tiene hijos pero que sigue disfrutando de su ocio.
Para ello, en BMW quisieron dar una vuelta de tuerca con el Serie 2 Active Tourer y sumar una versión de 7 plazas que ofreciera la solución al posible problema de espacio que pudiera planteársele a un cliente atraído por el Serie 2 Active Tourer.
El Serie 2 Gran Tourer mide 4, 55 metros, que suponen 21 centímetros más que el Active Tourer. La altura también aumenta, concretamente 5 centímetros, algo lógico si pensamos que hay que ganar espacio también a lo alto para dos más. Y digo también a lo alto porque a lo largo se gana espacio gracias a una batalla alargada hasta los 2,79 metros, 11 extras con respecto al Active Tourer. La anchura no varía, manteniéndose los 180 centímetros.

Exteriormente la gran diferencia la vemos en su vista lateral donde se hace evidente su mayor longitud con respecto al Active Tourer. La altura también destaca en este juego de encontrar las diferencias, ya que el techo, además de estar más alto, es más recto en su parte final. Una caída menor hacia la zaga con la que se consigue que los pasajeros de las plazas traseras puedan estar más cómodos.
En el interior la zona delantera es igual que la que pudimos ver en el Active Tourer, en este caso con el acabado Luxury tenemos terminaciones en madera noble, superficies cromadas o la tapicería en cuero Dakota para los asientos.


Todo el interior refleja la calidad esperada en los modelos de la marca del aspa, buenos materiales, buen tacto, ausencia de plásticos duros, así como buenos ajustes en todas las zonas.
La posición de conducción es muy cómoda, con los reglajes eléctricos de esta unidad encontrar tu postura ideal no es complicado, aunque personalmente, no me ha resultado fácil llegar a visualizar la información situada en la parte inferior del tablero de instrumentos. El volante es cómodo al tacto, quizás no tan grueso como en otros modelos si no recuerdo mal… La consola central está presidida por la pantalla multimedia de 8,8 pulgadas (opcional) que nos muestra todo tipo de información y nos permite controlar multitud de parámetros, tanto de ajustes del vehículo, como las distintas opciones multimedia.
El diseño es bastante elegante, en esta unidad el cuero y las terminaciones en madera son parte destacada del habitáculo. La separación entre pasajero y conductor está a cargo de un apoyabrazos, que aunque no es deslizable, si está situado en una posición correcta que nos permite llegar a la posición más alejada de la palanca del cambio. Un cambio que en nuestro caso es automático de 8 velocidades (de 6 para los motores de 3 cilindros). Este apoyabrazos cuenta con un pequeño hueco, justo para un móvil o unas llaves. Y aunque no cuenta con un gran hueco, bajo el apoyabrazos tenemos ese espacio disponible junto a dos posavasos y la conexión USB. También tenemos ahí una toma de 12 voltios tipo mechero y una toma AUX. Esta zona bajo el apoyabrazos, es antideslizante al igual que otros huecos del Gran Tourer.
En la consola central junto al cambio tenemos el controlador iDrive Touch que incluye control táctil en su parte superior, con lo que nos permite por ejemplo introducir la dirección del navegador desde ahí y sin retirar la vista. Además, te tengo que decir que funciona bastante bien.
Bajo el climatizador dual, el selector para elegir los distintos modos de conducción que podemos elegir. Más adelante los veremos.

El asiento del conductor en este acabado Luxury, viene con reglajes eléctricos para confort de ambos pasajeros. Algo que no me acabó de convencer fue la guantera, no tanto por su tamaño que es cierto que no es de los más grandes del segmento, como por su disposición algo baja y hacia el fondo. Desde el asiento del conductor abrir la guantera no estodo lo cómodo que me hubiese gustado.
En cambio, lo que sí me convence es la multitud de espacios destinados a guardar de todo que tenemos en el Gran Tourer. Desde las puertas delanteras en las que tenemos varios espacios y podemos colocar botellas de litro y medio, hasta los “cajones” que hay bajo los asientos traseros o las bolsas de los respaldos de los asientos delanteros en los que los pasajeros que vayan en la zona trasera podrán guardar sus lecturas.
Y es que en la zona trasera del Gran Tourer se va muy bien, si vamos dos. Aunque entran tres personas no irán todo lo cómodos que les gustaría, más si esa persona debe sentarse entre dos sillitas.
La banqueta trasera del Gran Tourer es cómoda, se desplaza longitudinalmente (13 centímetros) y también se reclina, como en el Active Tourer. BMW afirma que se pueden colocar tres sillitas, no lo dudamos. Dependiendo del tipo de sillitas se puede, otra cosa es lo cómodo que pueda quedarnos el acceso cada vez que tengamos que “atar” a los niños en ellas. Para colocar las sillitas contamos con dos anclajes Isofix en las plazas de los extremos que además cuentan con tercer punto de anclaje en el respaldo de esta banqueta.
Una cosa que no vimos en el Active Tourer son las bandejas en los respaldos, pero que en esta ocasión hemos podido ver las que montaba nuestra unidad de pruebas. Son muy prácticas y está muy bien pensado el colocarles un sistema de regulación de altura. Muchas veces, nos encontramos con el problema de que la bandeja no queda a la altura idónea dependiendo del niño que tenga que usarla, pues bien, en BMW han montado las bandejas sobre un carril vertical que permite ajustarla a la altura que necesitemos. Un 9 para BMW, no doy el diez por la sensación de delicadas de estas bandejas, sobre todo al ir enganchadas al carril por un solo punto. Creo que si el punto de sujeción hubiese sido doble, habría dado más robustez a este accesorio. Aun así, como todo, también depende del cuidado que tengan los niños (de ahí tanto miedo por parte de los míos…).
Aquí detrás también tenemos huecos donde guardar nuestras/sus cosas. El respaldo de la plaza central se convierte en práctico apoyabrazos desplegándolo. Aunque su principal función con niños será colocar su bebida en los dos prácticos (prácticos de verdad, sujetan de maravilla) posavasos, o guardar unos lápices en el hueco que hay.
Ya que vamos a dejar a los niños pintando, recuerda que sus libros de colorear pueden ir perfectamente guardados en la bolsa que los respaldos delanteros llevan incorporada. Como te comentaba antes, a diferencia del Active Tourer, en el Gran Tourer sí tenemos una especie de cajones bajo la banqueta, y aunque no llegan a ser unos cajones literalmente, hacen su función.
¿Que son más de películas?, también tenemos unos soportes específicos para colocar una Tablet en la parte trasera de los asientos delanteros. Sí, lo que pensabas, en opción.
Pero la gran diferencia con el Active Tourer son las dos plazas extras que podemos montar en nuestro Gran Tourer. Empecemos diciendo que son una opción que te costará 900 euros extras en la factura final, pero que sin duda merece la pena. Estas dos plazas extras surgen desde el suelo del maletero, como en otros monovolúmenes compactos de 7 plazas. Y como en otros coches de este tipo, estas plazas extras son recomendables principalmente para niños. ¿Su pega?, nos quedamos con un maletero muy justo, y la otra, que un adulto irá con las rodillas a la altura del pecho, y por lo general, la altura no es excesiva. En el caso del BMW Serie 2 Gran Tourer, lo de las rodillas sucede, pero lo de la altura no es del todo mala. Yo mido 1,78 y no toco el techo con la cabeza sentado en esas plazas, por muy poco eso sí. Para los niños es una zona en la que pueden ir bien, quizás algo encajados y bajos, pero bastante bien. En este caso, las dos plazas cuentan con dos posavasos entre ellas. El acceso a la zona más retrasada del Gran Tourer se realiza de una forma correcta mediante el sistema Easy-Entry que desliza y pliega las plazas que dan acceso a la parte trasera.
A tener en cuenta, no tienen Isofix.
Si no vamos a usar estas dos plazas extras, podemos plegarlas y quedan totalmente ocultas dejando una superficie plana en el suelo del maletero. La banqueta trasera también se pliega en proporción 40/20/40 dejando una superficie prácticamente plana en toda la zona trasera. La acción de plegado de la banqueta podemos realizarla bien por medio de los tiradores que tenemos en la propia banqueta, o mediante unos botones en el maletero que eléctricamente sueltan la banqueta para que caiga y quede plegada.
Cuando llevamos estas plazas extras plegadas el maletero es muy generoso. El menor espacio, con las dos plazas de la tercera fila desplegadas es de 145 litros. Si tenemos estas plegadas, el volumen alcanza los 645 litros con la banqueta en su posición más retrasada y los 805 litros con esta en su posición más adelantada. Si lo que necesitamos es espacio a lo grande, sólo tendremos que plegar la banqueta y tendremos hasta 1905 litros. El asiento del acompañante puede ser plegable (en opción) con lo que tendríamos una longitud máxima de 2.6 metros.
El maletero tiene unas formas bastante aprovechables, con una boca de carga de 113 centímetros de ancho y que está a 70 centímetros sobre el suelo.
El maletero viene muy bien terminado y bien “equipado”. Argollas, huecos en los laterales, un doble fondo de 100 litros que incluye hueco específico para guardar la bandeja enrollable, toma de mechero, ganchos… no le falta de nada. Bueno sí, una rueda de repuesto, aunque estamos más que acostumbrados a los kit reparapinchazos.

La verdad es que cuando probé el Active Tourer me sorprendió lo bien que iba dinámicamente, aunque al principio no quise decirlo por eso de que pareces un bicho raro si no te parece mal que BMW saque un tracción delantera, ah! y monovolumen… ah! y ahora con 7 plazas. Bromas aparte, con el tiempo se ha demostrado que puede ser igual de BMW que los demás, aunque las sensaciones sean distintas.
En el caso de este Gran Tourer tenemos entre manos la versión 218d con 150 cv. Este bloque de cuatro cilindros funciona realmente bien a la hora de mover los 1.555 Kg de esta unidad con 7 plazas y cambio automático de 8 velocidades, una opción que conlleva un sobre coste de 2.396 €. Silencioso y suave, lo cierto es que su uso es agradable en todo tipo de vías. Responde bien a partir de unas 1700 rpm porque más abajo lo noto más “pobre” a la hora de reaccionar. De ahí hacia arriba, la entrega de potencia es notable y suficiente para un uso normal del coche. Aún con el Gran Tourer bien cargado de familia, su respuesta me ha parecido muy satisfactoria. Sin duda creo que es una opción bastante equilibrada entre potencia y consumos. En este caso como te decía, tenemos el cambio automático de 8 velocidades que en mi opinión funciona a las mil maravillas. Conducción a vela (el coche va en punto muerto cuando detecta que no aceleramos por la inercia), un acelerador con una respuesta más retardada, el cambio automático cambia con más antelación, climatizador ajustado a un funcionamiento con consumo mínimo…estas son algunas de las modificaciones que sufre el Gran Tourer cuando activamos en el Driving Experience Control el modo Eco. Eficiencia ante todo.
Otras dos opciones son el modo Confort, que busca sobre todo una conducción cómoda, dotando, por ejemplo, a la dirección de una suavidad extra. El tercer modo, es el Sport, donde el Gran Tourer muestra su lado más dinámico con un acelerador más inmediato, así como una dirección más firme. También el cambio apura más las marchas.
Todo esto ayuda a que el 218d optimice su funcionamiento en todos los aspectos. Sus cifras oficiales son destacadas para el tipo de vehículo del que hablamos. El 0-100 lo realiza en 9,3 segundos y su consumo homologado es de 4,5 litros a los 100 y que a nosotros nos ha quedado después de unos días con él y haciendo una conducción mixta entre autovía y carreteras secundarias casi al 50%, de 6,2 litros. Repito, haciendo una conducción lo más normal posible, quiero decir, sin estar pendiente de cifras. Indicarte que durante una de las jornadas buscmos el máximo y mínimo consumo medio que podríamos obtener y las cifras quedaron en 5,5 litros la mínima y 7,4 litros la máxima.
En carretera se notan sus inercias. Yo he notado diferencia con el Active Tourer sobre todo en balanceos, algo lógico teniendo en cuenta sus mayores dimensiones. Aun así, no va nada mal, apoya bien, la dirección es de buen tacto (sobre todo en modo Sport) y las suspensiones son bastante firmes, incluso me han sorprendido, no por excesiva firmeza ni mucho menos, pero sí por que esperaba sobre todo un eje trasero más “esponjoso”.
A la buena experiencia de conducción ayudan los sistemas con los que cuenta este BMW.
Desde el sistema automático de luces, que además cambia automáticamente entre largas y cortas, hasta el control de crucero adaptativo que llega incluso a detener el vehículo, pasando por el Head Up Display (sobre pantalla de metacrilato debido a la inclinación de la luna delantera) que nos muestra infinidad de información evitándonos tener que desviar la vista de la carretera. Algo que me ha parecido realmente interesante ha sido el Asistente para Retenciones. Como su propio nombre india, nos echa una mano cuando estamos inmersos en uno de esos maravillosos atascos a los que nos enfrentamos sobre todo por las mañanas. Si nos encontramos en uno, podemos activar el asistente y este además de parar y arrancar el vehículo según vaya el tráfico (con el control de crucero activado a su vez), conducirá el coche sólo, y lo mantendrá dentro del carril, por lo que imagina lo que puede cambiar la forma de sobrellevar un atasco.
Hay que aclarar un par de cosas…

Ya que vamos a dejar a los niños pintando, recuerda que sus libros de colorear pueden ir perfectamente guardados en la bolsa que los respaldos delanteros llevan incorporada.

Este asistente sólo funciona en vías rápidas (que detecta por su cartografía integrada) y hasta 60 Km/h. Además, no pienses que podrás olvidarte del volante e ir leyendo el periódico tranquilamente, el coche estará pendiente de que tengas las manos en el volante. Primero la seguridad.
El Gran Tourer parte de un precio base de 29.950 € para el BMW 216d Gran Tourer y llega hasta los 45.750 € del BMW 220d xDrive Gran Tourer.
Como en todo BMW que se precie, las opciones pueden aumentar el desembolso final de una forma destacada. En el caso de nuestra unidad con el mencionado 218d acabado Luxury, los extras como el Navegación Plus, Driving Assistant Plus, o la tercera fila de asientos entre otros deja el precio de este Gran Tourer en 49.966 €.
Si tu bolsillo te lo permite, aunque no hablemos de esta unidad en concreto, y tus necesidades quedan cubiertas con un “5+2”, este Grran Tourer no decepciona. Es una gran inversión, pero lo que recibimos a cambio es espacio de calidad, con un funcionamiento de calidad. Gran coche el Gran Tourer.






























BMW 2 Series Gran Tourer review

Upgrade to the a Sport trimmed Gran Tourer and you’ll find bigger alloys, front sports seats and interior LED lighting, while the Luxury models get a leather upholstery, and the range-topping M Sport versions get a sporty bodykit, suspension, detailing and 18in alloy wheels.

To ensure there’s room for everyone, BMW has made the Gran Tourer 21cm longer and 5cm taller than the Active Tourer. The wheelbase is also 11cm longer, the result being that there’s decent front space for tall adults and enough room for two more occupying the outer seats in the middle row, provided both parts of its 60/40 base configuration are slid as far back along their 13cm range as possible.

Access to the middle row is good thanks to rear doors that open wide, but seating three adults across it will be as much of a squeeze as it is in the Active Tourer. The Gran Tourer is no wider inside and still lacks three individual middle row seats.

The sixth and seventh seats can be pulled up from the boot floor using one hand. Folding down and sliding forward an outside middle row seat creates good access to these rear chairs. However, as an adult, you won’t want to be in them for long. Shoulder room is good, and the seat bases are individual but even for teenagers, head, leg and foot room is very tight indeed.

That said, you can slide forward the middle row to free up kneeroom in the third row but as an adult, by the time you’re happy, there’s very little legroom left for the middle row passengers.

With the third row folded away flat there’s a 560-litre boot benefiting from a wide opening, a low lip and a usefully square shape. The middle row seats can be folded 40/20/40 electronically using buttons on the boot walls. This is a standard feature and one that works well, increasing boot space to 1820 litres. The front passenger seat can also be folded flat to leave a 2.6m-long load bay.

For the driver there are the same large, split front pillars as in the Active Tourer, so forward visibility isn’t great, but aside from some cheap-feeling switchgear – present in all BMWs – cabin quality is impressive.

BMW’s 2.0-litre diesel engine has a job to do in this heaviest of Gran Tourers. It certainly doesn’t feel as punchy as when screwed into a standard 2 Series. Even so, there’s enough low-down torque to shift seven people, and over a wide enough band, to make it useful.

Engine noise, accompanied by a slight buzz through the controls, gets steadily worse as the revs rise. Road noise isn’t too bad but wind noise at speed is noticeable around the Gran Tourer’s mirrors. The eight-speed automatic is slick between changes, though, and pulls from standstill more readily than a VAG-group DSG ‘box.

Being taller and heavier than an Active Tourer was never going to do wonders for the Gran Tourer’s handling. The front-end urgency and steering precision is still there, but the larger body trailing behind isn’t as happy to play ball when pushing hard. There’s more body lean and more lateral effect on the front wheels as the rear ones swing into line.

Keep things sensible and the Gran Tourer will still be more entertaining along a winding road than the average seven-seat MPV, but there’s less enjoyment to be had from exploring its limits than an Active Tourer.

Our test car was fitted with optional adaptive dampers and selecting Sport to stiffen them does remove some of the body lean. Doing so also better ties down the body vertically, which has a tendency to bob about over undulating roads with changes of camber. Sharp imperfections and expansion joints are best dealt with in Comfort, however.

BMW 2 Series Gran Tourer Review

The seven-seat BMW 2 Series Gran Tourer represented a step change for the brand when it was launched in 2015, something that’s blatantly obvious when you first clap eyes on its rather van-like form. It was updated in 2018, getting a new front-end design with LED fog lights, new interior design and upholstery options and more exterior colours.

It’s what’s underneath the skin that represented the biggest about turn for the company, because the BMW 2 Series Gran Tourer is actually front-wheel drive. BMW’s ‘ultimate driving machine’ tagline? comes, in some part, thanks to its preference for producing rear-wheel-drive models. But, in a car like the Gran Tourer, powering the front wheels allows for a more spacious interior, which will be of greater relevance to most potential buyers. All-wheel drive models are available, too, if you need more grip in tricky conditions.

Proof of the packaging advantages come in the form of a spare pair of smaller seats that fold into the boot. They mark the BMW 2 Series Gran Tourer out from the smaller Active Tourer – which is spacious itself, but only has room for five onboard. However, the space around the rearmost seats in the Gran Tourer isn’t what you’d call generous – they’re best off for children on a long journey as both access and knee room is tight.

Just like in the smaller Active Tourer, though there’s space for two adults in the outer seats of the rear three-person bench, another in the middle pew and loads of room up front for two tall adults, too.

Handily, the middle bench splits 40:20:40 as standard, and will slide back and forth in a 60:40 configuration allowing brilliant flexibility. Unfortunately, though, all-wheel drive models can’t have it.

The driver sits quite high even in the seats lowest position, but this at least affords a brilliant view of the road ahead, while visibility in every other direction is good too.

As you would expect, the 2 Series Gran Tourer leads the way when it comes to interior quality in a car of this type and size. Everything inside has BMW’s trademark solid build and most of the plastics look and feel expensive. However, remember you’ll pay a premium to drive the Gran Tourer (over rivals such as the Citroen C4 SpaceTourer and the VW Touran) with price starting at around £27,000 and rising beyond £36,000. And, despite a long list of standard equipment, you can expect some expensive options too.

Of course, paying extra for the BMW also gets you one of the best infotainment systems on sale today: its iDrive system. OK, so you only get a relatively small 6.5-inch screen on all cars, but it is at least easy to move through its on screen menus via the rotary controller and menu shortcut buttons between the front seats. BMW’s Tech Pack is quite pricey, but brings a bigger screen, as well as a head-up display and Apple CarPlay and Android Auto.

If space is a priority, there are better MPVs, but nobody can deny that the 2 Series Gran Tourer makes carting a large family about more glamorous

Thankfully, BMW hasn’t thrown everything it stands for to the wolves, the Gran Tourer is still good to drive for an MPV, thanks mostly to being based on the playful Mini hatchback. It shares that car’s grippy front end and direct steering, although there’s significantly more body roll to contend with when pushing it hard around tight bends.

It rides comfortably, too, as long as you steer clear of the range’s large wheels and stiffer suspension settings. M Sport models, for instance, look great, but with their 18-inch alloy wheels and stiffer suspension set-up they tend to thud into potholes a little firmly for an MPV. You’re better off sticking the smallest wheels and standard more comfortable suspension set-up for the plushest ride quality.

As you would expect from any BMW, the 2 Series Gran Tourer gets an excellent range of engines – the majority of which offer spritely performance along with affordable running costs. There are both three and four-cylinder options in both petrol and diesel forms, with power outputs ranging from 140-190hp.

The 220d 2.0-litre diesel is bound to be a popular choice thanks to being able to shove itself from 0-62mph in 8.2 seconds and real-world fuel economy of more than 50mpg. Its substantial mid-range performance will also prove useful when the BMW’s packed to the rafters with people and stuff, and it remains quiet and smooth even when rushed.

Don’t be put off the smaller 116d diesel or three-cylinder 118i petrol if you spend the majority of time in town, though. They’re cheaper to buy and run and will feel easily up to the job of town work when full to the brim with a family’s gubbins.

So, MPV buyers who put quality and technology before outright space should certainly have the BMW 2 Series Gran Tourer on their shortlist. However, we suspect the majority of buyers put space first, and quite simply, there are better alternatives for carrying seven people in comfort, even if that means doing so in slightly less luxurious surroundings.

BMW 2 Series Gran Tourer MPV

The BMW 2 Series Gran Tourer is the larger of the two MPVs available from BMW. After its first venture into people-carrier territory with the 2 Series Active Tourer, BMW has now added bigger offering, offering a more practical and affordable family car than the likes of the 5 Series saloon or expensive SUVs such as the X3 and X5.

Both petrol and diesel engines are available and all are at least fairly fuel efficient. The Gran Tourer’s engines are borrowed from the MINI range, as are its front-wheel-drive layout and many mechanical parts. This package means the Gran Tourer competes directly with cars like the Ford S-MAX and Citroen Grand C4 SpaceTourer – albeit at a rather higher price.

To some extent, you get what you pay for, though. Fit and finish is excellent and the interior is beautifully trimmed and constructed. The Gran Tourer looks the part, too. It’s too tall and bulky to be elegant, but its prominent BMW hallmarks give it plenty of visual appeal, with a 2018 update lending it a sharper, cleaner look, as well as a smart new touchscreen for the infotainment system. The update also introduced a seven-speed dual-clutch automatic gearbox across the Gran Tourer range.

Our favourite diesel is the 218d, a 2.0-litre turbocharged diesel engine that’s well suited to the Gran Tourer. While the 1.5-litre 218i petrol provides more power and speed, the diesels are still smooth and quiet – and more fuel-efficient to boot. Plus, the Gran Tourer’s appetite for luggage, groceries and passengers means a gutsy diesel feels right at home. There are more powerful 220i petrol and 220d diesel options, too, but we don’t reckon their extra power is worth their higher purchase and running costs.

Four trim levels are available – SE, Sport, Luxury and M Sport – and while the full-fat M Sport looks attractive, the entry-level SE should have enough kit to satisfy most buyers’ needs, as well as helping to justify the Gran Tourer’s higher price compared to rivals . BMW’s handling expertise has been seamlessly blended into the car too, so despite its lofty dimensions, it feels precise and entertaining on the road.

All in all, the 2 Series Gran Tourer is a solid and capable car for anyone who thinks the likes of the Volkswagen Touran, Ford C-MAX and Citroen Grand Picasso are a little too mainstream. Its price may be on the high side, many will feel that its badge appeal and premium finish is ample compensation.

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