Alternativas al colacao

¡Hola!

En este post os traigo una serie de opciones saludables a productos comunes de supermercado que solemos consumir en las diferentes comidas del día.

La mayoría de productos de supermercado procesados (es decir, no naturales, que han sido de una forma u otra modificados hasta llegar al paquete de la estantería) son productos no saludables, llenos de sal, azúcar, grasas vegetales de mala calidad, miles de conservantes, edulcorantes y sustancias con nombres impronunciables.

Tengo que recalcar que no es lo mismo un producto con pocas calorías o acalórico a un producto saludable. Por ejemplo, la cocacola zero es acalórica, es decir, tiene 0 kcal; pero si nos fijamos en sus ingredientes, hay una lista de 4 o 5 líneas, la mayoría con nombres que no hemos escuchado nunca en la vida. Otro ejemplo, las salsas con 0 kcal; ¿¡cómo puede ser sano un producto con 0 kcal que está lleno de edulcorantes, polialcoholes y como en el ejemplo anterior productos impronunciables!?

No digo que no se consuman estos productos, pero hay que saber que NO SON SALUDABLES y que su consumo no debería ser diario, obviamente que cada uno haga lo que quiera, pero las cosas claras jajaja.

Volviendo al post… Lo dividiré según las principales comidas del día y los snacks. Comenzamos con la primera… el ¡DESAYUNO!

CEREALES

Opciones poco saludables:

  • CEREALES de supermercado, muchos de ellos llenos de azúcar pero en cambio en el paquete nos recalcan con letras bonitas “Integrales” “Saludables” “Fitness”. Hechos con harinas refinadas pero en el paquete nos encontramos con “Harina integral” y al mirar los ingredientes… “10% de harina integral de trigo” ¿!A QUIÉN QUERÉIS ENGAÑAR!?

Un ejemplo…

Mis opciones saludables:

  • COPOS DE MAIZ, que contengan la mayor cantidad de maíz posible, y cuantos menos ingredientes mejor; ¿para qué añadir azúcar o edulcorantes raros?, nosotros mismos los podemos endulzar si queremos con endulzantes naturales, con fruta, con miel, o solos, que también están muy ricos.

Los que más uso yo son los de EcoCesta. En Carrefour los podéis encontrar, y Carrefoures hay más que perros descalzos así que…

  • COPOS DE AVENA: los podéis encontrar en cualquier supermercado a día de hoy, aunque yo prefiero los integrales y bio (aunque son un poquito más caros), pero prefiero consumir cereales de alta calidad aunque me duela un poco el bolsillo. Si no sabéis cómo utilizarla, tengo un post con una receta de gachas de avena muy rico (spam, jajaja)

Opociones bio: vistos en herbolarios; algunos los podéis encontrar en supermercados convencionales.

PAN

  • PAN DE MOLDE blanco, PAN TOSTADO, BARRAS DE PAN blanco, FALSOS PANES INTEGRALES, PANES CON SEMILLAS que encontramos en la mayoría de estanterías de supermercados convencionales. ¡¿Por qué si el pan tiene que estar hecho de harina y agua, nos encontramos con esto?!

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Ala!! Ya nos están metiendo el azúcar!! ¡¿Por qué?! En fin… seguimos

En este caso, ¿por qué si son de grano completo (integral) tenemos harina de trigo (no integral)? Obviamente el azúcar como es normal no puede desaparecer, no .

Esto me hace mucha gracia. Te ponen CENTENO con letras super precionas y gigantes para que tu, mientras vas por el pasillo de los panes leas: CENTENO, y pienses: ala!! pan de centeno, no es de trigo, es sano, me voy a hinchar!! Biennnn!!! En realidad pone pan CON centeno, eso sí, el “con” está en letra 12 y el “CENTENO” en 72.

Pues eso, le das la vuelta al paquete y te encuentras con HARINA DE TRIGO como primer ingrediente y, por tanto, el de mayor proporción. Ala! Nos la han vuelto a clavar. Y de centeno obviamente contiene una miseria, además de los 150 ingredientes más que lleva (este no lleva azúcar, increíble xD)

Lo mismo pasa con los típicos panes de semillas, que te ponen la palabra SEMILLAS en letra 72 y tú ya caes en la trampa de cabeza.

Por eso, para que no nos engañen, HAY QUE LEER LOS INGREDIENTES DE LO QUE COMPRAMOS.

  • Si quieres consumir pan en tus desayunos… compra PANES INTEGRALES DE LA PANADERÍA ARTESANA DE TU PUEBLO, que seguro que hay alguna!!! O bien, hay panes en supermercados con buenos ingredientes, de grano integral, sin azúcares ni grasas añadidas, sin las típicas E-, sin conservantes… es cuestión de buscar y no coger el primero que pilles. En algunos supermercados en las secciones ecológicas o bio puedes encontrarlos, además de en herbolarios, por ejemplo.

Este pan lo podéis encontrar en herbolarios y en supermercados, por ejemplo en E-Leclerc yo lo he visto. Como véis tiene harinas y copos integrales con semillas, como pone en la etiqueta principal, y ya está, sin cosas chungas añadidas. Tiene azúcar, sí, obviamente, de los cereales, pero no es añadido.

Este pan lo he comprado en ocasiones en Carrefour, ¿quién no tiene cerca un Carrefour? Como veis, todos los ingredientes son de agricultura ecológica, sin harinas ni aceites refinados.

GALLETAS

Aquí es donde me pongo mala… el 99% de las galletas que podamos encontrar en cualquier supermercado están plagadas de mierda, así de claro. Se salva alguna de agricultura ecológica de ciertas marcas.

Si tengo que poner unos cuantos ejemplos de galletas poco saludables me podría tirar 20 años escribiendo este post. Os voy a poner dos ejemplos, unas galletas tipiquísimas para niños y otras supuestamente integrales con la palabra integral más grande que el propio paquete. Juzgad vosotros mismos:

Pffff sin palabras. Un producto en el que sus principales ingredientes sean azúcar y aceites refinados y encima, recomendado para niños es una bomba. Una galleta tiene 2,2 gr de azúcar, contando con que nadie se come una galleta y en el pack vienen 4, si te comes un pack de 4 galletas ya te estás metiendo para el cuerpo casi 9 gramacos de azúcar… sin palabras de verdad.

Me hace gracia que además de los macronutrientes te indican la cantidad de vitaminas que contienen jajajaja, ¿qué son 21 gramos de azúcar comparado con todas las vitaminas que le han añadido? jajajaja. Cómete una fruta déjate de enriquecimientos vitamínicos.

Y lo grave es que hay personas que se llevan las manos a la cabeza porque a los niños se les den alimentos como semillas de chía, copos de avena, harinas de cereales que no sean de trigo, productos integrales… pero eso sí, mételes azúcar en vena en grandes cantidades todos los días para desayunar, ah! y no te olvides del tazón de colacao…

Galletitas integrales con un 66% de cereales, super sano, enriquecidas con azúcar, jarabe de glucosa (más azúcar) y grasita de palma, pero son integrales, ojo! 33%…

25 gramos de azúcar por cada 100 gramos… ¿estamos locos?

  • Si quieres comer galletas, hazlas tú, GALLETAS CASERAS con harinas integrales, huevos, endulzantes naturales…

Pienso que es una excusa eso de: “tengo que trabajar y no me da tiempo a cocinar”, o “es que no me gusta la cocina”, o “los niños, la casa, el trabajo…” Y digo que es una excusa en estos casos, en cuanto a salud se refiere. Yo prefiero perder 15 minutos de mi vida a la semana para prepararme unas galletas caseras que me van a durar unos cuantos días. Hay recetas superfacilísimas por internet que contienen como ingredientes harinas integrales, huevo, leche o bebidas vegetales y endulzantes naturales (plátano, dátiles, stevia…) y con los que puedes hacer unas galletas más ricas que las impregnadas de azúcar de los supermercados, y en 15 minutos. Mezclas todos los ingredientes, haces bolitas, las metes en el horno y fin.

MARGARINA/MANTEQUILLA

Cuando pensamos en tostadas para desayunar, lo más frecuente es en el tomate y aceite y en la mantequilla/margarina y mermelada.

  • Todas las MARGARINAS: teniendo en cuenta que la margarina es un producto inventado que consiste en mezclar aceites vegetales y otros ingredientes que no hemos visto en la vida… con eso digo todo. Un ejemplo:

Empecemos: agua, aceites vegetales (unos cuantos) y grasa del fruto de la palma. Ya la hemos liado, yo leo eso y la tiro a la basura. Después te meten más grasa para el cuerpo, conservadores, etc… pero espera! que está enriquecida con vitaminas y omega 3 y 6 y reduce el colesterol! El colesterol proviene de las grasas animales, no es que lo reduzca, es que no te lo aporta…

Si quieres omega 3 y 6 ahí tienes el aceite de oliva virgen, producto nacional, junto con los frutos secos naturales, déjate de plásticos como este para untárselos al pan.

  • Es preferible que tomes como alternativa MANTEQUILLA, mantequilla normal y corriente, que como único ingrediente contenga manteca y ya está. No digo que sea saludable, está claro, te vas a estar comiendo una bomba de grasas animales y colesterol, pero bueno, si necesitas para vivir untar algo cremoso, blanco y con sabor a mantequilla al pan, que sea mantequilla y solo mantequilla y no margarina.

MERMELADA

  • MERMELADAS DE BOTE de supermercado. El primer ingrediente es azúcar y ya, si eso, fruta. Incluyo las mermeladas light dentro de opciones poco saludables porque para sustituir al azúcar les meten edulcorantes y polialcoholes no naturales, tipo el maltitol o el sorbitol, con efecto laxante y que destruyen la flora intestinal. Pero si tuviera que elegir entre una u otra cogería las “light”, “diet” o “ligeras”.

Como veis, albaricoque en un 45% y azúcar en un 55%, una pedazo de bomba.

Esta es una versión “diet”. No contiene azúcar añadido, no, pero contiene sorbitol, un edulcorante más bien poco saludable y que produce los efectos que he comentado antes.

Esta también es de las llamadas “diet”, ya que no contiene azúcar (o por lo menos no lo llaman azúcar, ejem ejem) ni edulcorantes, pero tiene fructosa añadida, que es el azúcar de las frutas. La fructosa de las frutas es un azúcar saludable, pero si ya te añaden fructosa por otro lado…

  • La MERMELADA CASERA. Puedes hacer un montón de botes que puedes conservar durante mucho tiempo e ir sacándolos poco a poco.

Lo mismo de antes, es que no hay tiempo, etc, etc. Como he dicho, se pueden hacer cantidades industriales de mermelada y conservar en tu despensa durante mucho tiempo, no tienes que estar haciendo mermelada cada día si no quieres/puedes.

En cuanto a los ingredientes: la fruta que prefieras, endulzantes naturales, como puede ser el sirope de ágave ecológico y a funcionar. Se cuece la fruta a fuego lento con el endulzte y cuando esté blandita se puede triturar bien del todo o dejando trocitos.

Y de esta forma, si quieres añadir sí o sí azúcar, por lo menos puedes añadirle la cantidad que tú quieras.

  • También hay MERMELADAS en supermercados de AGRICULTURA ECOLÓGICA, con ingredientes naturales y sin azúcares, como por ejemplo:

Esta, como endulzante, lleva sirope de ágave de agricultura ecológica. Esta marca la he visto en herbolarios y en Carrefour.

CACAO EN POLVO

¿Qué es un tazón de leche por la mañana sin tu Nesquik o tu Colacao?…

  • CACAO EN POLVO de MARCAS CONVENCIONALES. Aquí no me voy a entretener mucho. Colacao/Nesquik = Azúcar

Ala! Primer ingrediente: azúcar. Eso sí, desgrásame el cacao, por favor…

Lo mismo con el Nesquik o los cacaos de marca blanca.

  • Opta por un CACAO EN POLVO DESGRASADO SIN AZÚCAR.

Ya sé que es lo más amargo del mundo, pero eso en realidad es el cacao, así es su sabor, y no el del Nesquik o el ColaCao, que el sabor tan rico que tienen es por la inmensidad de azúcar.

Hay varias marcas que comercializan cacao puro en polvo sin azúcar, el más conocido es el cacao Valor, pero por ejemplo, en Mercadona podéis encontrar uno igual de la marca Hacendado.

Como véis, nada que ver. Se puede endulzar con cualquier endulzante natural (los he mencionado anteriormente) y estás aportando a tu cuerpo grasa e hidratos saludables.

Me podéis decir que la mayoría de opciones que he planteado son demasiado caras. Sí, lo son, son caras, pero yo prefiero gastarme algo más de mi dinero en productos de calidad y en salud que en otras cosas, la verdad. Aunque cada cuál que haga lo que quiera.

Siento si he sido muy radical en este post, si he herido los sentimientos de alguien y si he mencionado mucho al azúcar xD, pero ¿cómo no lo voy a mencionar si todo lo contiene? jajaja.

Podéis preguntaros que si casi todo lo que venden es “malo”, entonces, ¿qué hay que comer? Pues productos cuanto menos procesados e industrializados mejor, productos que nos da la naturaleza, que no vienen en bolsas; cuantos menos ingredientes tengan más sanos serán y para ello, y sé que me repito muchísimo pero me da igual, HAY QUE LEER LOS INGREDIENTES, darle la vuelta a los envases para ver qué es lo que nos estamos metiendo en el cuerpo y lo que en algunos casos damos a nuestros hijos.

¡Espero que os sirva de algo y os ayude este post!

¡¡Un saludo!!♥

Hoy queremos presentaros alternativas más saludables y nutritivas a ciertos alimentos que no deberían formar parte de nuestra alimentación diaria y sin embargo lo hacen en muchos casos.

En ocasiones, estos alimentos no aconsejables los tomamos “por costumbre”, y son precisamente los hábitos diarios los que debemos cuidar para mantener nuestra salud. Por eso hoy, os proponemos algunos cambios que os resultarán además exquisitos.

  1. REFRESCOS AZUCARADOS: cantidades desmesuradas de azúcar (las versiones light tampoco son muy recomendables, aunque es un tema que trataremos con detalle en otro post)

ALTERNATIVAS: Agua (sí, el agua es la única bebida que necesitamos). zumo de tomate, batidos naturales de frutas enteras sin azúcar añadido, infusiones (calientes o frías)..son mejores opciones para hidratarte.

2. COLA CAO O SIMILARES: Son en su mayoría azúcar, y una pequeña parte de cacao

ALTERNATIVAS: Para dar a la leche un toque excelente de sabor a cacao, tenemos el cacao puro en polvo sin azúcar añadido, además la canela puede dar un toque distinto de dulzor a la leche.

3. BOLLERÍA: la bollería (incluidas las galletas) contiene grandes cantidades de azúcares. grasas poco saludables, y sal.

ALTERNATIVAS: Las alternativas son múltiples, pero sin ir más lejos el pan integral es una opción excelente (puede ser de varios cereales -avena, centeno, espelta, trigo-, prueba y averigua cuáles te gustan más). Puedes hacer tostadas con mermelada, con aceite y tomate, con queso fresco, aguacate…

4. CEREALES DE DESAYUNO AZUCARADOS : La industria nos ofrece un amplio abanico de cereales de desayuno llenos de azúcares. No deberían en absoluto formar parte de nuestro desayuno habitual (y mucho menos del de los niños). Incluso la mayoría de los cereales que alegan ser integrales o “de dieta” contienen mucho azúcar.

ALTERNATIVAS: la avena y müeslis con frutos secos son exquisitas opciones.

5. SNACKS TIPO PATATAS FRITAS: contienen mucha sal y grasas no recomendables.

ALTERNATIVAS: también existen multitud de opciones más saludables, pero os propondremos los frutos secos, entre los que destacan las nueces por su contenido en omega 3 y antioxidantes.

6. SAL: consumimos mucha más sal (sodio) de lo recomendado. La mayor parte de la sal que tomamos puede provenir de alimentos preparados o industriales, pero es importante moderar también la sal en nuestra cocina.

ALTERNATIVAS: abre tu mente en la cocina y experimenta con las especias: orégano, pimienta, tomillo, cúrcuma, pimentón, albahaca, clavo, nuez moscada… prueba a la hora de cocinar verduras, carnes, pescados, legumbres y verás como la sal puede pasar a un segundo plano.

Esperamos que os gusten nuestras alternativas de hoy y que las pongáis en práctica en casa.

¡Que aproveche!

Colacao

Hola Izaskun,
La grasa del cacao está formada de ácidos de cadena corta-media. Ésto significa que no son nocivos para la salud. Se absorben fácilmente en nuestro tracto gastrointestinal y además nos ayudan a regular los mecanismos de saciedad, impidiendo que la sensación de hambre vuelva a aparecer demasiado pronto.
Sin embargo, el problema real de los productos que mencionas radica en su contenido en azúcar. Si te fijas en el etiquetado nutricional, la gran mayoría de su composición se trata de azúcar. Por ésto, podríamos llamarles «azúcar pintada», y no estaríamos diciendo ninguna mentira.
Hay otra gente como tú que podría estar preocupada por el contenido de grasa de éstos cacaos solubles. Por eso, la industria ha creado las variedades 0% grasa. En base a lo que te digo anteriormente, no te recomiendo tampoco éstos productos, ya que la cantidad de azúcar podría ser incluso mayor.
En definitiva, te recomiendo que no tengas miedo a la grasa. Hay variedades de cacao soluble sin azúcar (ideal para la gente que le gusta apreciar el auténtico amargor del cacao), las cuales son mucho más recomendables.

Hoy en día, todo el mundo sabe que los alimentos ultraprocesados no son saludables, como tampoco lo son las bebidas azucaradas. Sin embargo, hay multitud de productos alimenticios cuya publicidad nos los presenta como «sanos», pero la realidad es muy diferente. Y lo mismo sucede con los cosméticos.

El objetivo de la aplicación ‘Yuka’ es, precisamente, mostrarnos la composición de alimentos y cosméticos, evaluar su impacto en la salud y ofrecernos alternativas más saludables. ¿Cómo? Escaneando su código de barras con la cámara del móvil. Ahora mismo, se encuentra en los puestos más altos del ranking de descargas tanto de Google Play como de App Store. De hecho, es probable que ya hayas visto a alguien usándola en el supermercado.

Excelente, bueno, malo o mediocre

Una vez descargada la app (que es gratuita), lo primero que nos pide es que nos registremos, ya sea con nuestra cuenta de Facebook o con un correo electrónico. El siguiente y último paso es concederle permiso para que acceda a la cámara de nuestro móvil. Y así de sencillo, ya podemos empezar a usar la aplicación.

A partir de ahí, basta con encuadrar con la cámara el código de barras de un alimento, una bebida, un cosmético o un producto de higiene, y ‘Yuka’ nos mostrará su composición, nos dirá si es saludable o no, y nos ofrecerá otras alternativas en caso de que no lo sea.

Para ello, se sirve de una base de datos con más de 600.000 alimentos y más de 200.000 cosméticos, y utiliza un código de colores muy sencillo que indica los efectos que cada producto tiene sobre la salud: excelente, bueno, mediocre o malo. Además, acompaña ese código de color con una puntuación de 0 a 100 y muestra una ficha detallada con los componentes positivos y negativos del producto para comprender la evaluación de cada artículo.

La evaluación de los alimentos se realiza en función de tres criterios: su calidad nutricional según Nutri-Score (60% de la puntuación), la presencia de aditivos (30%) y el carácter ecológico del producto (10%). Los cosméticos se evalúan teniendo en cuenta los riesgos potenciales asociados a cada ingrediente: disruptor endocrino, cancerígeno, alérgeno o irritante.

Además de la función de escanear (con posibilidad de usar la linterna para iluminar el producto), desde la pantalla de inicio de la app podemos consultar el historial de los últimos productos escaneados y las alternativas de aquellos cuya evaluación era negativa, así como un resumen del número de alimentos y cosméticos escaneados en los 30 últimos días.

En cuanto al funcionamiento de la app móvil, podemos asegurarte que es fluido y muy sencillo; la interfaz es amigable e intuitiva, la cámara lee rápidamente los códigos de barras y los resultados aparecen al instante. Además, hemos de reconocer que la base de datos es bastante amplia y más de la mitad de productos que hemos escaneado, estaban incluidos en ella.

Eso sí, como decíamos al principio, solo reconoce alimentos, bebidas, cosméticos y productos de higiene; hemos puesto a prueba la app con códigos de barras de medicamentos, libros, revistas y otro tipo de artículos, y, como era de esperar, el resultado ha sido ‘Producto desconocido’. Aunque, eso sí, nos da la posibilidad de ‘Rellenar la información’.

Aseguran sus desarrolladores que ‘Yuka’ es una aplicación 100% independiente, es decir, ninguna marca o fabricante influye en las evaluaciones y recomendaciones de productos. Entonces, si tenemos en cuenta que la aplicación es gratuita y no tiene anuncios, ¿de dónde obtienen ingresos?

Muy sencillo: hay disponible una suscripción premium (10 euros al año en Android y 14,99 euros al año en iOS) con funciones añadidas, como el modo offline, una barra de búsqueda o, en el caso de la versión de Android, la posibilidad de activar alertas cuando los productos contienen gluten, aceite de palma o lactosa.

La app aún tiene que mejorar, sobre todo, en la valoración que hace de los aditivos y los productos ecológicos

En cualquier caso, los expertos de Vitónica indican que esta aplicación aún tiene bastante margen de mejora, especialmente, en lo referente a los aditivos: «Son seguros, no son perjudiciales. Y el hecho de que los califique como algo malo crea una sensación de quimiofobia que no es nada buena».

Además, hay que aclarar «que un producto eco no es necesariamente un producto saludable», pero la app ‘Yuka’ les da más puntuación a los productos ecológicos y eso puede conducir a error. Por tanto, nuestro consejo es usarla a modo orientativo, sin tomarse a rajatabla lo que dice ni obsesionarse con ello.

Yuka – Análisis de productos

  • Desarrollador: Yuka Apps
  • Descárgalo en: App Store
  • Descárgalo en: Google Play
  • Precio: Gratis
  • Categoría: Salud y bienestar / Salud y forma física

JotaEle_ , 22/09/2019

Buena idea, poco científica

La idea es genial, sin embargo en una sociedad en la que existe una gran desinformación con respecto al tema de aditivos y tecnología de los alimentos en general, esta App contribuye a aumentar más esto.
La App se basa en el Nutriscore francés, pero luego mete algunos factores que no tienen nada de científico detrás. Coloca a ciertas sustancias químicas etiquetas como “Riesgo alto” sin fundamento alguno, cuando muchas de ellas están aprobadas por las autoridades sanitarias de cientos de países y han superado decenas de ensayos clínicos.
Sin embargo, a productos como unos cacahuetes de chocolate les pone mejor nota porque el chocolate sea ecológico, cuando esto es irrelevante para la salud o la nutrición y da una falsa sensación en el consumidor de que puede tomar eso antes que un vaso de leche porque “no lleva aditivos”, cuando es mucho menos sano y sin duda una peor alternativa nutricional.

Respuesta del desarrollador ,

Hola,
Para dar un nivel de impacto a todos los aditivos, nos basamos en muchas fuentes que han estudiado la peligrosidad de los aditivos alimentarios.
Nuestro estándar para el análisis de los aditivos se basa en el estado actual de la ciencia. Tenemos en cuenta:
– Los dictámenes emitidos por organismos oficiales como la EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria), la ANSES (Agencia Nacional francesa de Seguridad Alimentaria, Medioambiental y del Trabajo) o el CIRC (Centro Internacional de Investigación sobre el Cáncer).
– Todos los estudios científicos independientes.
Y para los chocolates, están clasificados como «pobres» o «malos» porque nuestro método de clasificación se basa en Nutriscore y tiene en cuenta los macronutrientes (calorías, grasas, azúcar, etc.) pero no los micronutrientes (vitaminas, antioxidantes, etc.). Sin embargo, el chocolate negro es particularmente rico en antioxidantes, que no se tienen en cuenta en la calificación.

Yuka es una app que se lanzó en Francia con el propósito de ayudar a los consumidores a elegir productos saludables en el supermercado. La aplicación ha logrado tener éxito en el país y actualmente ya la han descargado unos 10 millones de consumidores, a esto hay que añadir que se ha clasificado como la sexta mejor aplicación francesa del año pasado.

El cometido de Yuka es convertirse en una herramienta que permita a los usuarios tomar decisiones más saludables en base a la información del etiquetado de los productos alimenticios. Para la evaluación se basa en tres criterios, el primero es la calidad nutricional que representa el 60% de la nota final, esta información se obtiene a partir del etiquetado NutriScore, sistema que, como ya hemos comentado anteriormente, se basa en la codificación por colores y cantidades recomendadas a través de la codificación por cinco colores y letras.
El segundo criterio es la presencia de aditivos en el producto alimenticio, que representa el 30% de la nota final. En la evaluación se tiene en cuenta la opinión de la EFSA (Agencia de Seguridad Alimentaria de la Unión Europea), la ANSES (Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria de la Alimentación, del Medio Ambiente y del Trabajo) y el CIRC (Clasificación Integrada de Revistas Científicas), así como de numerosos estudios científicos.

En este caso, es posible que se encuentren algunas contradicciones por cuestiones como que, de momento, la EFSA considera que el dióxido de titanio (E171) no representa un problema para la salud de los consumidores, algo que no coincide con los resultados de diferentes estudios científicos de los que hemos hablado en Gastronomía & Cía, aquí podéis leer el último. El tercer criterio en el que se basa la evaluación es la dimensión orgánica, que representa el 10% de la nota final. Este criterio alude al carácter ecológico y sólo es aceptado si integra la etiqueta ecológica europea oficial.

La app Yuka cuenta con una base de datos propia a fin de poder aplicar los sistemas de control y la verificación de las contribuciones que realizan los usuarios, aportaciones de productos que no están en la base de datos y que se pueden realizar directamente a través de la aplicación. Los responsables de la app comentan que algunas marcas les facilitan el acceso directo a los datos de sus productos, y estos corresponden exactamente a los que aparecen en las etiquetas, por lo que no supone un conflicto de intereses. Sobre los productos del mercado español, los desarrolladores comentan que ya están integrados en la base de datos el 70% de ellos.

Evaluar un producto con la app es sencillo, una vez que se instala la versión gratuita de la aplicación y se realiza el registro como usuario, podemos empezar a escanear los productos, si no están en la base de datos indicará que se trata de un producto desconocido, por lo que tendremos la opción de enviarlo con la correspondiente descripción y contribuir a aumentar el número de productos presentes en la base de datos. Si el producto es identificado, proporcionará una puntuación sobre 100 y el veredicto que puede ser Excelente, Bueno, Mediocre y Malo.

Lo cierto es que hemos realizado una prueba y no nos ha terminado de convencer, hemos escaneado el código de barras de un coktail de galletas de aperitivo de la marca Hacendado y proporciona una puntuación de 60 sobre 100, indicando como nota “Bueno”, lo podéis ver en la segunda fotografía. No nos convence porque la lista de ingredientes empieza mal y acaba peor, el ingrediente principal de estas galletitas es harina refinada, el segundo ingrediente son grasas vegetales, de palma y de coco, el tercer ingrediente es la sal, nada menos que un 3’2% de sal en 100 gramos de producto, y le sigue el azúcar (y este no es el único azúcar que lleva el producto, también se oculta con otros nombres, como jarabe de glucosa). La lista de ingredientes continúa con elementos que la mayoría de la población desconoce, son gasificantes, emulgentes, correctores…

Claro, que basamos nuestra opinión en los 100 gramos de producto, en lo que se basa NutriScore, si nos basamos en la ración recomendada, que son 25 gramos, el resultado se acercaría a la nota de la aplicación, aún así, no hay ingrediente bueno en el mencionado producto como para hacer esa valoración. Es posible que sea un error u cualquier otro problema, pues otros productos arrojan una respuesta acertada, por lo que será cuestión de ir probando y comprobando para determinar la calidad y grado de acierto de la app. Por cierto, cuando un producto recibe una nota que no es positiva tras escanearlo con Yuka, se recomienda, si existe, una alternativa equivalente y en teoría más saludable.

Si os interesa probar la aplicación, debéis saber que hay una versión gratuita y otra de pago, con la que los usuarios tienen acceso a varias funciones adicionales, una barra de búsqueda, un modo offline y un historial ilimitado. En un futuro se planea la introducción de alertas personalizadas sobre alérgenos y elementos no deseables. Seguiremos analizando los productos utilizando la app y realizando comparativas para verificar su calidad, de momento, si queréis probarla, podéis realizar la descarga para iOS y Android, así como obtener más información de su funcionamiento, a través de la página oficial de Yuka.

La alimentación, por suerte, preocupa cada vez en mayor medida a la mayoría de la población. Saber si un alimento es saludable o no, si tiene azúcares añadidos, o si las grasas que lo componen son buenas o malas, se ha convertido casi en una obsesión para muchas personas. Por ello, se han lanzado al mercado algunas aplicaciones que tienen como objetivo ayudar a los consumidores a distinguir si un producto en apariencia saludable realmente lo es. En un tiempo en los que la tecnología nos resuelve la papeleta en muchos aspectos, paradójicamente, la cosa no resulta tan fácil.

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha analizado las tres apps de nutrición que más éxito están teniendo hasta el momento, ElCoco, Yuka y MyRealFood, para evaluar si de verdad cumplen con el objetivo para el que han sido diseñadas o si, por el contrario, pueden llevar a equívocos a los consumidores. Las conclusiones de la organización son que se trata de herramientas que aportan una «información incompleta» y esto «puede desencadenar que las valoraciones sean erróneas».

En opinión de la OCU, ElCoco es la app más sencilla de utilizar. Esta aplicación evalúa los alimentos que podemos encontrar en el supermercado en base a dos criterios: el sistema Nutriscore (el semáforo nutricional que otorga puntos a los alimentos en función de la composición nutricional por cada 100 gramos de producto) y la clasificación NOVA, que califica el producto en función de su nivel de procesamiento.

«El problema de que ElCoco puntúe los alimentos atendiendo a estos criterios es que el mensaje que recibe el usuario puede ser algo confuso», dice la organización. «Un ejemplo de esto lo encontramos en el Cola Cao 0%: mientras que la clasificación NOVA le da un 4 y recomienda evitar su consumo, Nutriscore lo evalúa como ‘nutricionalmente saludable'».

Yuka es la aplicación más exitosa hasta el momento. De hecho, en el top de aplicaciones de Google Play se encuentra por delante de algunas como Whatsapp, Instagram, Wallapop o Telegram. «Con el objetivo de mejorar la forma en que consumimos, Yuka aporta simplicidad y transparencia para comprender, en un clic, las etiquetas de los productos», dice la descripción. Esta app utiliza tres criterios para valorar los más de 600.000 productos a los que tiene acceso: composición nutricional basada en Nutriscore (60%), aditivos presentes en el producto (30%) y el carácter ecológico (que representa un 10% de la valoración final).

Alternativas bajo sospecha

Una vez escaneado el producto, Yuka nos dice si estamos ante un pan, por ejemplo, excelente, bueno, mediocre o, directamente, malo. «Para todos los productos que arrojan una evaluación negativa, Yuka recomienda alternativas de productos similares más saludables con completa independencia», dicen sus creadores. La OCU considera controvertido que esta aplicación tenga en cuenta los distintos aditivos de un producto para realizar la valoración nutricional «ya que algunos no tienen una función nutricional (excepto los edulcorantes) y otros resultan imprescindibles para elaborar y alargar la vida útil de los productos».

De igual forma, también critican que la herramienta valore de forma positiva que un producto sea ecológico «sin tener en cuenta su origen». «Si la intención es incentivar la sostenibilidad, lo ideal es favorecer la cercanía y no aquellos productos que cruzan medio planeta para comercializarse en España», señala la organización mientras apunta que no existen estudios científicos que evidencien que los productos ecológicos son mejores que el resto desde el punto de vista nutricional.

La última aplicación analizada es la que el dietista-nutricionista Carlos Ríos, creador del movimiento Realfooding, y su equipo han lanzado al mercado, MyRealFood. Su funcionamiento es similar a las anteriores. Gracias a la cámara del móvil puedes escanear el código de barras de un producto y conocer su calidad nutricional. Basándose en la clasificación NOVA, la aplicación clasifica los productos de tres formas distintas: comida real, buenos procesados y ultraprocesados. Además, también evalúa los aditivos que contiene un producto en base a las opiniones de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria y, al igual que Yuka, ofrece alternativas más saludables, confirma la OCU.

«Las dos apps de nutrición que valoran los aditivos, Yuka y MyRealFood, incluyen los aromas en este grupo y no es correcto tratar estos ingredientes como tal. Otra cosa que llamó nuestra atención fue cuando escaneamos los cereales Choco Krispies de Kellogg’s con Yuka y vimos que los catalogaban de un producto ‘bueno’ ¡con 27 gramos de azúcares!», destaca la OCU. Así, la organización también duda de que las recomendaciones alternativas que ofrecen estas aplicaciones cuando un producto es poco saludable «estén fuera de cualquier interés comercial por parte de los desarrolladores, aunque ellos afirman que sí».

Por último, la organización apunta que «la mejor solución» para evitar que los consumidores puedan acabar comprando productos que perjudican la salud pensando que son buenos es que el sistema Nutriscore sea obligatorio en toda la Unión Europea. «Esto no quita para que surjan herramientas como, por ejemplo, las apps de nutrición que quieran aportar información extra sobre la presencia de ciertos ingredientes o el tipo de producción. Pero la valoración nutricional que haría más fácil que el consumidor se decantase por la opción más saludable ya estaría disponible en forma de Nutriscore».

Llegan las ‘apps’ que te dicen si un alimento es saludable: por qué no te debes fiar

En el caso de la etiqueta ecológica, su presencia en un alimento “sólo indica que el producto cumple con un determinado sistema de producción, no significa en absoluto que sea más o menos sano”, señala Beatriz Robles. De hecho, a menudo “ni siquiera son más sostenibles si vienen del otro lado del mundo, y desde luego nutricionalmente no son mejores”, advierte.

Garbanzos en Yuka

Por eso, su conclusión es que “gran parte de la nota no se basa en una evidencia científica”. Aunque quizá a sus usuarios no les importe tanto este criterio y sí quieran tener en cuenta el hecho de que sea un producto ecológico: lo importante es que sean conscientes de cómo se elabora esta calificación y no se lleven a engaño.

Al probar El CoCo, vemos que el sistema es diferente. Cogemos unas latas de atún claro en aceite de girasol de una conocida marca blanca de supermercado. Al escanear el código de barras nos informa directamente de la evaluación nutricional de Nutriscore: la calificación es C.

Atún en El CoCo

Pero antes encontramos otro sistema menos conocido: NOVA. Se trata de una herramienta creada en Brasil para separar los alimentos según su grado de procesamiento. La escala va desde NOVA 1 –los ‘naturales’ o no procesados, como la fruta– hasta NOVA 4, los ultraprocesados. Es una distinción importante, porque los nutricionistas y la OMS recomiendan huir de las preparaciones industriales, ya que estimulan el apetito de manera artificial y están relacionados con diversas enfermedades.

Sin embargo, no se trata de una escala progresiva. También los NOVA 2 y los NOVA 3 pueden ser totalmente saludables. “Los garbanzos entrarían dentro de los procesados, pero deberían formar parte de la dieta, así que hace falta educar un poco al consumidor para que entienda estas cuestiones”, señala Beatriz Robles.

La propia aplicación ofrece una breve información al respecto y recomienda fijarse primero en el NOVA (“si es NOVA 4 ya es indicativo suficiente para sacarlo de la cesta de la compra”, advierte) y después en la valoración de Nutriscore.

¿Una Coca Cola es mejor que el aceite de oliva?

Algunos productos pueden estar bien clasificados en Nutriscore por tener un nivel bajo de grasas, azúcares y sal, pero ser ultraprocesados: es el caso de la Coca Cola Zero. También ocurre al revés: un aceite de oliva obtiene una mala nota en Nutriscore por su nivel alto de grasas a pesar de que es un alimento muy recomendable (y que no se consume solo, a cucharadas, sino como ingrediente de una ensalada o cualquier otro plato).

En todas estas ‘apps’ la información que obtenemos de los productos es mucho más completa. Por ejemplo, en el caso de la lata de atún, El CoCo nos dice “Lo que realmente lleva (por 100g)”: nivel alto de grasas, nivel bajo de azúcares y nivel moderado de sal. Podemos compartir esa información y, si no sabemos interpretar los sistemas NOVA y/o Nutriscore, tenemos un pequeño resumen.

En myHealth Watcher tratan de personalizar esta información. Por eso, proponen crear perfiles de cada miembro de la familia con información sobre su edad, sus características físicas, sus enfermedades e intolerancias alimentarias o si sigue alguna dieta específica.

En busca de una nota única

En cualquier caso, todo esto puede generar confusión, por eso casi todas estas iniciativas tienden a buscar una sola nota final para cada producto. En El CoCo han fichado al conocido nutricionista Juan Revenga para encontrar una fórmula propia que lanzarán en breve. “Estamos trabajando en una notación absolutamente original, basada en criterios científicos en lugar de aplicar un algoritmo arbitrario”, explica.

El sistema seguirá incluyendo el NOVA, pero además se apoyará en otros dos modelos. Uno de ellos, propuesto por la OMS, establece 17 categorías diferentes de alimentos en función de sus características nutricionales para determinar cuáles pueden anunciarse, con el propósito de reducir el marketing dirigido a los niños.

Muchos me habéis preguntado cómo es que he decidido colaborar con la gestión de la app #ElCoCo y si esta app es fiable. Bien aquí tenéis muchas respuestas y en breve os daré más en mi propio bloghttps://t.co/mQDD4ZDNvq pic.twitter.com/84J5K8vlNy

— Juan Revenga (@juan_revenga) September 12, 2019

El otro se ha implementado en Chile, también con la idea de restringir la publicidad de ciertos productos. Cuando un alimento lleva determinadas cantidades de azúcar, grasas saturadas, sal o calorías, le ponen una señal de STOP en negro advirtiéndolo y queda prohibida su promoción para público infantil. Tampoco pueden incluir en el envase reclamos atractivos como personajes de dibujos animados.

“Será un sistema especialmente exigente”, afirma Revenga. “El mundo de la elaboración de los productos es sumamente complejo y se presta a muchas excepciones, hay que saberlas interpretar y, en la medida de lo posible, desarrollar un modelo que tenga pocos errores”, añade.

Señales que pone el Ministerio de Salud de Chile

En general, considera que estas nuevas ‘apps’ pueden hacer una labor importante. Incluir esta información en el etiquetado de los productos a través de herramientas como Nutriscore “sería suficiente si la población general, en su mayoría, supiera interpretar de forma adecuada qué es lo que tiene delante, pero eso no es fácil. Por eso vamos a tratar de humanizar la información y ser abiertos para comunicar cuáles son nuestros criterios”, destaca.

«Causar impacto en la sociedad»

Detrás de El CoCo –acrónimo de “consumidor consciente” – encontramos a dos emprendedores que, después de trabajar muchos años por cuenta ajena en el mundo de la tecnología, y siendo padres de familia interesados por la nutrición, pensaron en este proyecto a pesar de que ya había app similares. “Nuestro objetivo es causar el mayor impacto posible en la sociedad”, asegura Jean-Baptiste Boubault, cofundador. “No buscamos un pelotazo económico, sino un equilibrio para poder pagar los sueldos”.

Para conseguirlo, asegura que tienen claras sus directrices. La primera es la simplicidad “tanto de uso de la aplicación como a la hora de entenderla”. La segunda, basarse en evidencias científicas. “A veces el rigor científico es contradictorio con la simplicidad”, reconoce, así que el reto es “tratar temas complejos de manera simple”. Para ello han incorporado tanto a Juan Revenga como a Maira Bes Rastrollo, investigadora de la Universidad de Navarra experta en el estudio de la relación entre el consumo de productos ultraprocesados y la salud humana.

Casi todas estas iniciativas se alimentan en parte de la información sobre productos alimentarios disponible en Open Food Facts, una especie de Wikipedia nutricional en la que consumidores registrados van subiendo información. En el caso de El CoCo, la comunicación es recíproca: los usuarios pueden crear productos nuevos desde la app y esos datos se suman a los de Open Food Facts.

No obstante, eso “no es suficiente porque tenemos que comprobar los datos”, afirma Boubault. Así que entre la decena de trabajadores y colaboradores de la empresa algunos se dedican a corregir o mejorar manualmente la información que se recibe.

El foco: ¿el consumidor o la industria?

El propósito de estas app y de los sistemas como NutriScore es ser el referente del mercado y hacer que la mayoría de la gente confíe en ellos. Sin embargo, no es así en todos los casos. La startup francesa Siga ha creado un índice que clasifica los alimentos según su grado de procesamiento, pero ofrece sus servicios y herramientas analíticas “a los actores de la industria alimentaria”, según explican en su web, “para ayudarlos a construir un suministro de alimentos más saludable y simple”.

“Nosotros pensamos que es el consumidor el que tiene que ser informado. Si esto le lleva a modificar su compra en una dirección, ya se moverá la industria para mejorar su balance de cuentas, pero no vamos a darle herramientas a un sector que nunca ha dado muestras de tener al consumidor en el centro de sus objetivos”, señala Revenga.

“Lo que nos hace movernos es imaginar que mañana un millón de personas usarán nuestra aplicación y que de esta comunidad surgirá un contrapoder”, destaca Boubault. En su opinión, “la industria alimentaria ha permitido que en las últimas décadas se produzca mucha más comida que nunca, más variada y más segura. El problema está en el sector de los ultraprocesados, que muchas veces nos toma el pelo”.

Por eso, nunca aceptarían publicidad de esta parte de la industria que su ‘app’ contribuye a poner en cuestión. De hecho, una de sus posibles vías de financiación a largo plazo sería hacer evolucionar su comunidad de usuarios hacia un ‘marketplace’ de productos locales y tiendas de barrio: “Si un usuario quiere comer bien, tiene que alejarse del supermercado”.

En ese sentido, “no queremos ser una ‘app’ de élite, sólo para gente que quiere comer bien y está muy concienciada, queremos implicar al consumidor de la calle que actualmente acude sobre todo al súper, pero si lo conseguimos, en una segunda fase podremos proponer alternativas cómodas basadas en alimentos locales, con productos de temporada y que realicen trayectos cortos”, apunta. Productos que, paradójicamente… No llevan código de barras.

¿Sabías que algunos de los productos que compras son más perjudiciales para tu salud de lo que piensas? Incluso habiéndolos comprado en una tienda naturista o un supermercado ecológico, hay alimentos y cosméticos con ciertos componentes no recomendados o de origen un tanto sospechoso. La app Yuka se presenta como una aplicación nutricional para analizar alimentos y cosméticos y resolver todas tus dudas sobre si un producto es recomendable o no.

En la actualidad nos encontramos con un auge de las aplicaciones móviles de salud, muchas de ellas enfocadas en lo que ingerimos (com la popular app Too Good To Go) y muchas otras en lo que hacemos, como son las aplicaciones para ciclismo y mountain bike. Y no nos olvidemos de las aplicaciones para ejercitar la memoria o las apps de meditación para encontrarnos mejor.

Mens sana in corpore sano, decían. ¡Pues sí! Pero vamos al asunto de hoy, la aplicación Yuka.

Esta app analizará los alimentos antes de que los compres para proteger tu salud y la de tu familia. Échate un vistazo a la información que te hemos preparado para que sepas en qué consiste.

También te puede interesar…

  • Las mejores apps para dormir rápido
  • Aplicaciones para embarazadas en español
  • Mejores aplicaciones con recetas de cocina

Cómo funciona la aplicación

Yuka es una aplicación disponible para Android y iOS que se especializa en el escaneo y análisis de alimentos y cosméticos, con la finalidad de ofrecerte una información detallada sobre sus efectos, ventajas o desventajas, así como de otras opciones más saludables en el mercado.

Esta herramienta puede ayudarte a determinar si una publicidad de comida sana es real o tiene otras complicaciones ocultas. Es genial para las personas que están cuidando su dieta o que tienen intolerancia a ciertos elementos en los productos.

Es muy fácil de utilizar. Solo tendrás que escanear el código de barras con la cámara de tu móvil y leer la información al respecto. Otras características importantes que debes saber sobre esta aplicación nutricional son las siguientes.

  • Utiliza un código de colores para indicar si un producto es excelente, bueno, malo o mediocre.
  • Tiene una base de datos de más de 700.000 alimentos y 300.000 cosméticos.
  • Incluye una lista de ingredientes y sus posibles efectos en la salud.
  • Ofrece recomendaciones y opciones más saludables, similares al producto escaneado.
  • El usuario puede guardar información sobre algún comestible que no arroje resultados de escaneo.
  • Es independiente, objetiva y fiable, las empresas no compiten en este escenario y da opiniones reales de consumidores o expertos.

Descargar, instalar e iniciar sesión

Indistintamente del sistema operativo de tu smartphone, podrás descargar esta app para analizar alimentos de forma gratuita.

Una vez descargada debes hacer clic en instalar. Seguramente te solicitará algunos permisos, como acceder a tus archivos multimedia y a la cámara. Debes hacer clic en aceptar para que el análisis de víveres funcione correctamente.

Una vez instalada, tienes que loguearte o iniciar sesión con una cuenta personal. Puedes crearla con un usuario y una contraseña, o bien utilizar tu cuenta de Facebook o Google.

¿Cómo escanear los códigos de barras?

  1. Busca el código de barras del producto que quieres escanear.
  2. Saca tu móvil y abre tu YUKA APP.
  3. La pantalla principal será la imagen de la cámara. También puedes abrirla en el botón en forma de zanahoria.
  4. Posiciona el código según lo indica la cámara.
  5. Escaneará en un instante y te mostrará el color de la categoría saludable, su precio y búsqueda de otras opciones.

Opiniones sobre la app Yuka: ¿es fiable?

Podrás encontrar opiniones muy positivas sobre la aplicación en Internet, sin embargo, algunos usuarios aseguran que tomar la decisión de no comprar un producto por lo que dice la app puede volverse un poco adictivo.

Debes tener en cuenta que esos productos ya han sido aprobados por el Estado y por instituciones de salud o alimentación en España, por lo que los consumidores están protegidos en cada compra.

Aun así, no debes preocuparte por la fiabilidad de esta herramienta, ya que quien ha hecho la app Yuka asegura que toda su información es objetiva y analizada por consumidores o expertos en nutrición.

Por otro lado, la información de la app de Yuka empiezan a variar cuando se trata de productos de origen ecológico o aditivos que no son tan perjudiciales para la salud.

  • Alimentos eco que no son siempre tan sanos: el 10% de la clasificación se basa en si son productos ecológicos, pero tienes que tener cuidado, ya que solo indican si han sido producidos con prácticas sostenibles. No evalúa el producto directamente, así que estos comestibles pueden tener buena puntuación, pero no ser tan saludables.
  • Algunos aditivos que no son tan perjudiciales: por otro lado, hay opiniones que aseguran que la comida con aditivos es peligrosa, pero cada producto pasa por un proceso de aprobación muy estricto en España, así que todos son seguros. Lo que debes tener en cuenta aquí es si el comestible es natural o no.

¿En qué se basa para puntuar los productos alimentarios y cosméticos?

Uno de los objetivos de la app es garantizar que tengas una herramienta que te ayude a hacer mejores decisiones compra, puedas mejorar tus hábitos de consumo y obtener alimentos que realmente aporten beneficios a tu salud, sin ser víctima de las exageraciones de la publicidad.

Para lograr todo esto, se basan en diferentes parámetros para medir la fiabilidad y la calidad de los productos.

Cómo clasifican los alimentos

Seguramente te estarás preguntando si son fiables las opiniones de demás consumidores. Es por eso que la aplicación no solo tiene en cuenta las opiniones de los clientes, sino que también utiliza una lista de criterios técnicos para que tu compra sea la mejor.

  • Calidad nutricional: Es el 60% de la clasificación. Se basa en Nutriscore, un sistema que evalúa la cantidad de calorías, grasas, proteínas, fibra, sal o azúcar y determina cuál es la combinación más saludable.
  • Aditivos: Incluye el 30% de la puntuación. Tiene en cuenta la evaluación de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y la Agencia Española de Consumo, entre otros.
  • Etiqueta ecológica: Representa el 10% de la clasificación, consideran la Etiqueta Ecológica Europea o lo que se conoce como la Eurohoja. Evalúa si en el proceso de producción han utilizado pesticidas o si el paquete es reciclable.

Más información para entender el Nutriscore:

Qué se tiene en cuenta para clasificar cosméticos

Por otro lado, la app se preocupa por que los usuarios puedan entender todo lo que especifica la etiqueta de los productos para evitar tener que comprar solo «para probar».

Gracias a su definición sencilla de ingredientes, ahora podrás comprar los cosméticos que sí sean seguros para tu tipo de piel y que contengan una composición saludable.

Para posicionar los mejores productos de este tipo, utilizan una escala simple (sin riesgo, riesgo limitado, moderado o elevado). Los productos se clasificarán de diferentes formas si existen contraindicaciones como irritación o alergia, así como si presentan riesgos potenciales como disrupciones endocrinas o agentes cancerígenos.

Aun así, también se basan en los mismos criterios que los alimentos en cuanto a eficiencia ecológica y calidad.

Desventajas de la aplicación: Por qué no deberías usarla

Algunas personas opinan que esta aplicación puede ser muy buena calculando criterios y analizando la calidad de cada producto, pero a la hora de hablar de comidas, puedes surgir algunas dudas.

Especialmente cuando se combinan frutas y vegetales con ingredientes poco saludables, es cuando esta aplicación puede llegar a confundir un poco la dinámica de compra.

Estas son algunas de las desventajas que tiene esta aplicación

  • Nutriscore no es tan exacto: Alguna vez, el Ministerio de Sanidad ha asegurado que esta herramienta alimenticia no es tan exacta, ya que se tienen que verificar la fiabilidad de los componentes de productos en el país, así que los datos pueden ser erróneos en cuanto a este parámetro.
  • Promueve la quimiofobia: Los expertos aseguran que al utilizarla, los consumidores pueden desarrollar este miedo, debido a que clasifican los comestibles como «peligrosos» cuando en realidad no lo son y ya han sido aprobados por autoridades. Esto podría provocar que los usuarios descompensen su nutrición con comidas incompletas según su dieta.
  • No diferencia productos ecológicos y orgánicos: Parte de los criterios clasifica los productos según sus procesos ecológicos, no según su origen o sus componentes orgánicos, lo que puede causar confusión en si un producto es saludable o no.
  • En España, el Nutri-Score se «adaptó» a la dieta mediterránea y ha habido recelos por las concesiones que se les ha dado al aceite de oliva o a la miel.

Puede desarrollar adicción, hasta el punto en que no quieras consumir nada que no hayas podido analizar antes.

¿Para qué puede ir bien? Beneficios

La alimentación no es una ciencia. Tu cuerpo necesita comidas y nutrientes diferentes según la ocasión, así que antes de utilizar la app asegúrate de tener la opinión de un nutriólogo profesional, así podrás disfrutar de todos sus beneficios, como los siguientes.

  • Te educa nutricionalmente. Podrás entender qué significan los valores en la tabla de ingredientes.
  • Permite seguir una dieta estricta y funciona como una app para bajar de peso, ya que ayuda a controlar lo que compramos y comemos.
  • Puedes conseguir alternativas sanas, diferentes a los dulces con exceso de azúcar o grasa.
  • Es genial para controlar las dietas de los pequeños de la casa que necesitan una alimentación adecuada durante su desarrollo.
  • Podrás saber cuáles son los efectos secundarios y los agentes perjudiciales para alérgicos.

Otras apps para analizar alimentos

En Internet hay muchas alternativas y opciones de aplicaciones que escanean alimentos. Hay que resaltar que estas herramientas útiles para ayudarte a tener una alimentación más saludable.

  • El coco: perfecta para evitar los ultraprocesados y empezar a comer más sano. También funciona mediante el escaneo de los códigos de barras.
  • Low FodMad: otra aplicación que analiza alimentos, en este caso enfocada a aquellas personas que padecen Síndrome del Intestino Irritable.
  • My Real Food: la famosa app realfooder de la cada vez más popular comunidad online de Realfooding.
  • Desrotulando: tal como su nombre indica, con esta app escanearemos los rótulos de los alimentos (que son los códigos de barras en portugués).
  • My Health Watcher: se trata de otra aplicación que te ayuda a elegir los productos de alimentación más sanos de forma completamente personalizada.

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *