Alquilar o comprar

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¿Para quien es mejor comprar casa?

Aunque muchas personas lo hace, personalmente no considero la casa donde vivo como una inversión. La compra para fines de inversión es cuando compramos apartamentos para alquilarlos o con el propósito de renovarlos y venderlos rápido por un precio más alto.

Entonces, comprar la casa es un inversión si lo hacemos para generar ingresos. De otra manera, es simplemente el lugar donde vivimos, pasamos el tiempo y disfrutamos con nuestra familia.

Seamos sinceros, mantener la casa en buen estado, junto con pagos de la hipoteca, puede generar bastante gastos. Por esta razón, si subestimamos nuestras capacidades, la compra de una casa puede ser un gran error, con graves consecuencias financieras.

Sin embargo, esto no significa que todos debemos alquilar las casas.

Si has encontrado una casa que soñaste, en una buena localización, donde tu familia se sentirá bien, y piensas vivir ahí por al menos 10 años, entonces creo que debe considerar la compra. Hay sólo una condición, la casa la compras cuando tu situación financiera te lo permite hacerlo.

Tienes que prepararte bien. A pesar de que la hipoteca es generalmente el préstamo más barato del mercado, la deuda excesiva es siempre una mala decisión. Recuerda que la casa donde vives no es una inversión y en lugar de ingresos te generará los gastos.

Por lo tanto, olvida de la hipoteca por el 100% del valor de la propiedad, con grandes pagos al mes. Esto simplemente no funciona bien.

Por supuesto, la forma ideal para comprar una casa es pagar 100% en efectivo por todo y disfrutar la vida sin pagos y hipoteca. Sin embargo, puedes comprar la casa con una hipoteca, si lo haces de forma inteligente y tienes en cuenta ciertas condiciones.

¿Cuando puedes permitirte comprar una casa?

  1. Tienes creado un colchón financiero – en una cantidad de 6 veces de tus gastos mensuales y no vas a utilizar este dinero para la compra de la casa. Más sobre el fondo de seguridad puedes leer en este artículo:
  2. Tienes al menos el 20% del enganche – lo pagas y tomás la hipoteca por el resto.
  3. Pago de hipoteca es hasta un 30% de tus ingresos netos – por ejemplo si llevas a casa $ 1,000 al mes entonces el pago no debe ser mayor que $ 300. Tomar un préstamo con un valor más alto es demasiado grande amenaza para nuestro presupuesto y la seguridad financiera de nuestra familia.
  4. Obtienes hipoteca hasta 20 años – un plazo de más de 20 años no tiene sentido, ya que el pago mensual no es mucho menor, mientras que los costos totales de interés son mucho más altos. Además, este plazo nos motiva a pagar la hipoteca más rápido lo que es en nuestro interés porque no queremos pagar las cuotas al banco por toda la vida.

Si no puedes cumplir estas condiciones, significa que todavía no estás listo para comprar una casa y por el momento es mejor alquilar una casa. De lo contrario es posible que en lugar de cumplir un sueño de la casa propia comenzarás una pesadilla y dificultades financieras.

Toma tu tiempo, centrarte en aumentar tus ingresos, acumular ahorros y construyendo el enganche.

Otras observaciones

Si eres una persona que ha vivido con los padres y ahora mismo quieres independizarte, mi recomendación para ti seria alquilar. ¿Por qué? Estás saliendo del cascarón, por lo tanto sufrirá grandes cambios.

Antes de sacar una hipoteca, debes experimentar si eres capaz de pagar todos tus gastos por ti mismo. No vaya ser que después de unos meses quieras regresar a casa de tus padres.

Con el constante cambio en el que vivimos es difícil asegurar que vamos a tener un trabajo por los siguientes 20 años. A menudo uno siente miedo de adquirir una deuda y no poder pagarla. Esto es válido y totalmente normal. Si este es tu caso, entonces te aconsejo empezar ahorrar.

Lo único que necesitas para ahorrar es un ingreso y tus deseos, perseverancia y sobretodo ser constante. En el blog puedes encontrar varios artículos que te ayudaran aprender maneras sencillas para ahorrar.

Personalmente no estoy en contra de ninguna de las dos opciones, creo que las dos son buenas. Todo depende de las circunstancias, y el ingreso, etc.

Alquilar o comprar en números

Como he mencionado al principio de este artículo, la mayoría de nosotros se pregunta si alquilar no es tirar el dinero. Vamos a hacer un ejercicio para comparar la rentabilidad de comprar contra alquilar.

Para ilustrarlo mejor necesitamos los números específicos, así que tengo que hacer algunas suposiciones.

Supongamos que tenemos para elegir alquilar o comprar apartamentos de tamaño y nivel similares. No tenemos ahorros, por lo tanto necesitamos una hipoteca por 100% de la propiedad.

Empezamos con la opción de compra, un apartamento se vale $ 50 000 y $ 5000 es el costo de reparaciones. También necesitamos calcular costos adicionales relacionados con la compra, lo que a menudo olvidamos. Los gastos total pueden ser así:

  • Precio de la vivienda: $ 50 000
  • Impuesto sobre Transmisiones (3%): $ 1500
  • Gastos de Tasación: $ 200
  • Costas judiciales y notario: $ 230
  • Gastos de Registro (Inscribir las escrituras en el Registro de la Propiedad): $ 150
  • Estimado costo de reparaciones: $ 5000
  • EN TOTAL: $ 57 080

También podemos tener costos adicionales, por ejemplo comisión para el corredor de bienes raíces. Sin embargo, supongamos que necesitamos $ 57,080 y por esa cantidad queremos sacar una hipoteca.

¿Cuanto seria la cuota mensual de la hipoteca, asumiendo una tasa de interés anual del 5% y un plazo de acreditación de 30 años?:

  • Cuota mensual: $ 315.61
  • Cantidad total de crédito en 30 años (capital + intereses): $ 113 619.63

¿Si tenemos el costo de crédito ya tenemos todo? En realidad no, porque cuando compramos un apartamento necesitamos cargar también con los costos de medios y otros pagos mensuales pero también los tenemos cuando alquilamos una casa y por lo tanto vamos a omitirlos. Entonces nuestro costo mensual por comprar la casa es de $ 315.61

Ahora, ¿cuánto necesitamos pagar por alquilar un apartamento similar? Aproximadamente $ 250 mensuales. En general los pagos de rentas están en un 15-20% abajo de las cuotas de una hipoteca. Aunque existen excepciones y puedes encontrar cuotas iguales al pago de tu renta. Depende del lugar y la agencia bancaria.

¿Qué significa? Si tomamos en cuenta cantidad total de crédito $ 113,619.63 podemos alquilar un apartamento por casi 38 años, sin preocupaciones que tenemos una deuda para pagar.

Por supuesto hay un inconveniente significativo: en el caso de comprar un apartamento después de pagar durante 30 años, tenemos nuestro propio apartamento, y en el caso de alquilar después de 38 años nos quedamos con nada.

Este ejemplo está destinado solamente para ilustrar una diferencia entre costos de comprar y alquilar una casa. Recuerda que es solo un ejemplo y todos los gastos y impuestos varían en función del país y la región. Cada vez necesitas calcular un costo de hipoteca a tu mismo teniendo en cuenta todos los datos válidos en tu situación.

¿Qué opciones se puede considerar?

En mi opinión una de los mejores opciones es alquilar primero, con opción a comprar luego.

¿Que significa alquiler con opción a compra? Es una modalidad similar al del alquiler, también existe un contrato de arrendamiento, pero incluida la opción a compra y con un plazo establecido en el que decides si comprarlo o continuar rentando. No es algo muy común, pero en el mercado se pueden encontrar este tipo de ofertas.

Durante el tiempo de alquilar vamos a saber los pros y los contras de vivir ahí: llegamos a conocer a los vecinos y el lugar. Si un apartamento va de acuerdo a nuestras expectativas y estamos listos, entonces lo compramos. De esta manera puedes comprobarlo, sin entrar en la deuda. Además, no limitas tu movilidad, lo que es muy importante para personas entre los 18 y 30 años de edad, cuando a menudo cambiamos el trabajo y buscamos nuestro “lugar”.

La situación cambia cuando nos hacemos mayores, tenemos nuestra familia, los hijos, sabemos donde queremos vivir y deseamos estabilidad. Cuando tenemos en cuenta el largo período de tiempo y miramos lejos en el futuro la compra de la casa parece ser una mejor opción.

Bueno, espero que este artículo te ayudará tomar una buena decisión. Para finalizar te dejo con algunas interrogantes que debes hacerte antes de pensar en comprar o alquilar:

  • ¿Cuales son tus planes para el futuro?
  • ¿Piensas moverte de ciudad?
  • ¿Tienes una buena estabilidad económica?
  • ¿Cuánto tienes ahorrado? (para pagar los gastos y enganche de la hipoteca)
  • ¿Cual es la cuota mensual que puedes pagar?

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Quizás tienes ciertas experiencias con la compra o alquiler de una casa y puedes compartirlos, o simplemente tienes alguna pregunta, o sugerencia. Por favor déjalos aquí abajo. Estaré muy feliz de contestarte.

Comprar o alquilar una vivienda, ¿cuál es la mejor decisión?

¿Comprar o alquilar? Es la duda a la que se enfrentan muchas personas que buscan una vivienda. La inversión inicial, el precio, el financiamiento, los trámites necesarios en un caso u otro son algunos factores a tener en cuenta.

A favor de comprar

  1. Se adquiere una casa propia: tener un inmueble que represente el espacio y lugar propio, donde se comparte con la familia, genera una sensación de bienestar.
  2. La libertad de refaccionar o reformar de acuerdo a los gustos de los propietarios: si se desea pintar una pared de un color llamativo, construir un quincho, una terraza o una piscina es posible, no así en caso de vivir en un inmueble alquilado.
  3. Los precios de la vivienda se revalorizan a largo plazo, por lo que la compra del inmueble constituye una inversión.
  4. Si se compra con una hipoteca, una vez que se haya pagado, no se tendrá la preocupación de tener que pagar por un lugar donde vivir.
  5. Satisfacción emocional: tener una casa hace sentir seguridad con sensación de independencia y de logro personal para las personas y familias.
  6. Estabilidad financiera: a diferencia de la renta que tiende a subir cada año, el pago de una hipoteca se mantiene invariable de acuerdo al contrato firmado con la entidad financiera.

A favor de alquilar

  1. No es necesaria la cuota inicial o enganche para alquilar una casa o departamento, lo que implica menores costos para comenzar a vivir en una casa.
  2. La flexibilidad y movilidad: si es una persona con corazón aventurero que va de un lugar a otro, sólo bastaría con cambiar de casa o departamento. También aplica para las personas que por su trabajo necesitan moverse de ciudad o país. En caso de comprar una casa, la decisión de moverse es más complicado.
  3. No hay preocupaciones en la reparación: con el alquiler se evitan estos gastos.
  4. Alquilar puede ser una opción rápida y práctica: no se requieren tantos trámites para adquirir un lugar donde vivir.
  5. No se arriesga a perder todo en el caso de que suceda una crisis inmobiliaria o que no se posea el importe para pagar la hipoteca.
  6. Se puede tener acceso a zonas en las que no se podría comprar.

Una vivienda generalmente es la inversión más importante en la vida de las personas y familias, con un horizonte de 20 años o más. Para determinar si la opción de alquilar o comprar casa es la mejor es necesario valorar las propias circunstancias, el estilo de vida particular, el presupuesto y un análisis de lo que el mercado inmobiliario ofrece en ese momento, conociendo las ventajas o inconvenientes de cada opción.

El sueño de la casa propia es una realidad con BBVA

BBVA Paraguay ofrece préstamos hipotecarios con fondos propios y a largo plazo, con una tasa del 10,9% en guaraníes. Para las alternativas de compra de vivienda es factible la financiación de hasta el 90% de la tasación, y en los casos de construcción o refacción hasta el 100% del valor del proyecto.

El objetivo de BBVA es crear oportunidades para clientes que están buscando su primera casa o refaccionar la que ya tienen, ofreciendo condiciones más convenientes.

Para solicitar un préstamo hipotecario que permita hacer frente a la compra deseada, haga clic en este enlace. De igual forma, el banco pone a disposición este simulador de crédito hipotecario en el sitio web y en la aplicación móvil.

Cuando uno vive en un piso de alquiler se limita a pagar una mensualidad y los gastos de los servicios que consume como agua, gas y electricidad. Cuando uno es propietario, sin embargo, debe asumir más responsabilidades que llevan aparejadas costes añadidos que se han de sumar a la hipoteca. La pregunta es ¿compensa? ¿Qué es lo que hay que tener en cuenta para tomar esa decisión?

Requisitos para afrontar la compra de una vivienda

Lo primero que hay que hacer es estudiar nuestra capacidad económica para saber cuánto podemos llegar a pagar por una vivienda (descúbrelo aquí). Si tus ahorros llegan para afrontar el 30% del precio y si la hipoteca que puedes conseguir no supera el 35% de tus ingresos, estás preparado para convertirte en propietario. Pero antes vamos a aclarar qué gastos hay que afrontar en la compra.

¿Cuánto cuesta comprar una vivienda?

El precio medio del metro cuadrado en España se sitúa en 1.638 euros, según la Estadística del valor tasado de la vivienda que difunde el Ministerio de Fomento. En Madrid y Barcelona esta cantidad alcanza los 2.611 euros y los 2.407 euros, respectivamente. La vivienda estándar tiene una superficie de entre 90 metros cuadrados y 100 metros cuadrados.

Por tanto, para adquirir una vivienda de esa tipología, el precio medio en España transita entre 150.000 euros y 164.000 euros. Esta cifra también es mayor en Madrid y Barcelona donde ronda los 216.000 y los 260.000 euros.

Si pidiéramos una hipoteca para adquirir una de esas viviendas tipo, ¿cuánto pagaríamos? Para la de 100 metros cuadrados que cuesta 164.000 euros, el banco nos prestaría 131.200 euros (el 80% del valor), lo que se traduce en una cuota mensual de unos 570 euros a pagar en 24 años (plazo medio de las hipotecas en España), a lo que habría que añadir los gastos habituales de vivienda como el Impuesto sobre Bienes Inmuebles, IBI y la cuota de la comunidad). Si preferimos seguir de alquiler, la renta media es de 982 euros para una vivienda de 126 metros cuadrados, es decir, más grande. Es único dato disponible que ofrece el informe trimestral de precios de la página web Pisos.com.

Si queremos la casa en Madrid, la cuota de la hipoteca a igual plazo serían de 900 euros, mientras que el alquiler medio está en 1.782 euros al mes para un piso de 146 metros cuadrados.

¿Hay gastos añadidos al precio de la vivienda?

  • Si compras una vivienda de segunda mano hay que pagar el Impuesto de Trasmisiones Patrimoniales, que oscila entre el 4% y el 10% del precio escriturado de la vivienda, varía según la Comunidad Autónoma.
  • Si compras una vivienda nueva asumirás un 10% de IVA (en Canarias hay una tasa equivalente del 6,5%) y el impuesto de Actos Jurídicos Documentados, que puede llegar al 1,5% del precio total del inmueble.
  • La minuta del notario, entre 600 y 900 euros.
  • La gestoría, unos 300 euros.
  • El registro de la vivienda, entre 400 y 650 euros.
  • Otros

Si en la operación de compra venta interviene una agencia inmobiliaria hay que tener en cuenta que esta cobrará una comisión. No existe ningún organismo oficial que fije los honorarios, ni máximos ni mínimos, pero dependiendo de la Comunidad Autónoma o del precio y características de la casa, la comisión oscila entre el 3% y el 6% del precio, y se cobrará al vendedor, al comprador o a ambos. Para evitar sorpresas, asegúrate de que en el precio anunciado ya está incluida. Si no, exige conocer todos estos detalles en la agencia.

Los expertos cifran esos gastos entre aproximadamente el 10% y el 12% del precio de la vivienda. Es decir, para un piso que se vende por 300.000 euros tendremos que añadir unos 30.000 o 36.000 euros más.

También hay que indicar que los bancos actualmente no financian el total del valor de tasación (es decir, del precio que vas a pagar por el inmueble), de hecho están ofreciendo hipotecas de entre el 80% y el 85%, por lo que el comprador deberá disponer de entre el 15% y el 20% restante en el momento de la adquisición.

Para hacer el primer pago, tendremos que tener alrededor del 30% del precio del piso ahorrado con anterioridad.

¿Qué requisitos debemos cumplir para que me den una hipoteca?

Lo primero es tener ahorrado al menos ese 30% para afrontar los gastos de la compra y la entrada para el piso.

Antes de aprobar la hipoteca, el banco examinará las nóminas e ingresos de los solicitantes para comprobar, por ejemplo, su antigüedad en la empresa y si es fijo. A los autónomos les pedirán documentación que acredite que reciben ingresos de forma recurrente. En ambos casos el objetivo es dejar claro que ganamos lo suficiente para no dedicar más del 35% al pago de la hipoteca.

Los bancos también tendrán en cuenta el historial crediticio del postulante, es decir, si ha sido buen pagador cuando ha contraído otras deudas.

¿Qué gastos tendremos que asumir una vez seamos propietarios?

Debemos tener claro que asumiremos más gastos como dueños de una vivienda que como inquilinos: habrá que hacer frente a los gastos de comunidad (mantenimiento y limpieza de zonas comunes, servicios comunitarios, de conserjería o vigilancia, piscina, entre otras cosas).

También debemos estar al día con el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) que se paga al Ayuntamiento una vez al año (de una vez o fraccionado). Asimismo, recuerda Juan José Aguilera, director de Relaciones Institucionales del Colegio Oficial de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de Barcelona, “el propietario deberá hacer frente a eventuales averías en las instalaciones de su propio domicilio, así como derramas que serán aprobadas por la comunidad de propietarios”.

¿Dónde puedo buscar piso?

Una vez conocidos los gastos que vamos a tener y ajustado el presupuesto, la búsqueda de la vivienda dependerá de la ubicación, las características y el precio.

El método más utilizado para encontrar inmuebles en las grandes ciudades es Internet. Tanto para vivienda de segunda mano como de nueva construcción. Existe una gran variedad de páginas y aplicaciones móviles en las que ofertan pisos en venta con mucha información y fotografías para elegir.

Sin embargo, no hay que dejar de lado los métodos tradicionales: buscar carteles por las calles —no todos los propietarios dominan las nuevas tecnologías y muchos siguen colgando el reclamo en ventanas, balcones o en los portales—, preguntar a tus conocidos si saben de algún piso en venta o acudir a una agencia inmobiliaria. “Además, analizar el contexto económico y las tendencias inmobiliarias será muy importante para que, más allá de encontrar nuestra vivienda ideal, podamos realizar una buena operación inmobiliaria”, recomienda Ferran Font, director de Estudios de pisos.com.

¿Vivienda nueva o de segunda mano?

“La mayoría de las viviendas en venta forman parte del mercado de segunda mano, especialmente en las grandes ciudades españolas. Si bien cada vez hay más compradores que apuestan por la obra nueva debido a las garantías que ofrece y el propio diseño de los inmuebles, más moderno y enfocado a un mayor aprovechamiento del espacio”, explica Juan José Aguilera.

Como es lógico, la vivienda nueva o reformada tiene un precio más elevado, no obstante, “en la primera y segunda coronas de las áreas metropolitanas de las grandes ciudades sí que podemos encontrar mucho producto disponible de obra nueva y, a menudo, a precios más competitivos que en el centro de las capitales», advierte Font de pisos.com.

Vivir de alquiler vs. comprar un piso

Situación personal

Antes de precipitarse a tratar de discernir los factores externos que pueden llevar a recomendar acerca de si es más conveniente comprar o alquilar, se debe tener en cuenta el factor de la situación que atraviesa cada persona. La sola eliminación de las circunstancias de cada uno pone en riesgo cualquier sesuda consideración posterior que se pueda realizar.

Hay tres circunstancias que deberían llevar a descartar directamente la posibilidad de la compra de una vivienda:

  • Es bastante frecuente que durante los primeros años de la vida profesional, antes de que se dé un cierto asentamiento, exista la posibilidad de una considerable movilidad geográfica si se quiere ir progresando profesionalmente. El hecho de que un trabajador no sea dueño de su destino geográfico invita a que en lugar de atarse a la inversión en un bien inmueble se decida por un alquiler, que es una opción que aporta una mayor flexibilidad.
  • Si se atraviesa por un momento laboral en el que los ingresos son escasos y además no se goza de una cierta estabilidad, el alquiler es también la opción menos arriesgada y más adecuada.
  • Si no existe un hábito de ahorro por parte del decisor, tanto si los ingresos son suficientes como si son cuantiosos para pensar en comprar un piso, lo ideal sería decantarse por el alquiler hasta que se cambie y se consolide dicho hábito.

Un entorno cambiante

A diferencia de otros países de características socioeconómicas similares, en España siempre ha existido una considerable preferencia por la compra sobre el alquiler. Hasta la pasada década en España solamente vivía de alquiler alrededor de un 15% de la población. En contraposición a esta cifra tan baja, en Alemania se opta por el arrendamiento en más de un 50% de los casos.

Sin embargo, hoy en día aproximadamente uno de cada cuatro españoles viven ya de alquiler en España, un dato aun así muy alejado del alemán. Las dos razones principales para ese incremento en los arrendamientos tienen que ver con la crisis económica que han sufrido las familias en la última década y con un cierto cambio en la mentalidad de los más jóvenes que se incorporan al mercado laboral, los cuales privilegian destinar sus ingresos a gozar de otras experiencias antes que verse atados de por vida a una vivienda concreta.

Pros de la compra de una vivienda

  • A día de hoy las hipotecas que se pueden contratar en el mercado son muy competitivas debido a lo bajos que están los tipos de interés.
  • En el caso de que cambien las circunstancias personales del dueño de la vivienda, hoy en día es más sencillo que antes alquilarla porque existe una mayor demanda de alquiler.
  • La vivienda en propiedad se convierte en un enorme activo a modo de plan de jubilación llegado el momento del retiro.
  • Después de sufrir una pérdida media de valor del 35% durante la crisis económica, los precios llevan meses subiendo poco a poco y eso permite pensar que las viviendas se irán revalorizando con el paso del tiempo.

  • La propiedad de un inmueble permite realizar cambios y mejoras en el mismo a gusto del propietario.
  • Proporciona una sensación de seguridad muy valiosa.

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Contras de la compra de una vivienda

  • Se requiere disponer de inicio del 20% de valor de la casa puesto que ya nadie ofrece hipotecas por valor de más del 80%. Se necesita tener ahorrado también alrededor de un 12% extra para los gastos iniciales (notario, registro, impuestos…)
  • El coste de la vivienda se incrementará vía hipoteca en muchos casos si suben los tipos de interés.
  • Vivir en una casa en propiedad puede tener implicaciones negativas en cuanto a la flexibilidad si se necesita cambiar de ciudad o apretarse el cinturón severamente.
  • Supone una serie de importantes desembolsos recurrentes como los gastos de comunidad, el pago del IBI, las derramas comunitarias, el seguro del hogar, las reparaciones y el mantenimiento por el paso del tiempo, entre otros.
  • Se puede llegar a tener importantes problemas en el caso de no poder hacer frente a la hipoteca, pudiéndose llegar en último término a la pérdida de la vivienda.

Pros del alquiler de una vivienda

  • Ofrece una gran flexibilidad para cambiar de piso si se modifican las circunstancias personales del arrendatario.
  • Se puede acceder a beneficios fiscales mediante la deducción de alquiler contemplada en la Declaración de la Renta.
  • No se incurre en gastos como el pago de la comunidad de vecinos, derramas, los seguros de hogar, el mantenimiento del inmueble o el pago del IBI.
  • Posibilidad económica de vivir en la zona deseada, hecho al que generalmente no se podría acceder si se quisiera comprar una vivienda.
  • El precio del alquiler se mantiene estable durante el periodo que dura el contrato independientemente de lo que suceda con el precio del dinero.

Contras del alquiler de una vivienda

  • Los alquileres tienen fecha de caducidad por contrato y no tienen por qué ser renovados por el arrendador, lo que puede conllevar la necesidad de buscar frecuentemente un nuevo arrendamiento. Este aspecto implica pérdida de tiempo, incremento de gastos — entre los que destaca la mudanza— y sensación de provisionalidad.
  • No se pueden hacer cambios o reformas en la vivienda sin el consentimiento del dueño del inmueble.
  • La vivienda no será nunca del arrendatario por muchos años que se pague el alquiler.
  • En el caso de que el arrendador permita realizar cambios o reformas, los gastos asumidos por el arrendatario no son recuperados al dejar de alquilar la casa.

Como queda reflejado, tanto la compra como el alquiler tienen sus ventajas e inconvenientes, y ninguno es por definición mejor que el otro. Por ello es muy importante no sólo tener claros los conceptos expuestos sino tener en cuenta tanto la situación personal de cada persona a la hora de tomar la decisión y el estilo de vida que prefiere llevar a futuro.

Hay un momento para estudiar, trabajar, independizarse, formaruna familia, jubilarse: le ofrecemos guía y herramientas para que manejesu economía en las distintas etapas de la vida.

¿Puede permitírselo ahora?

Aunque parezca obvio, antes de nada debe saber si cuenta con los ahorros suficientes para adquirir una vivienda. Muchos se limitan a calcular la cuota de la hipoteca y se olvidan de que es necesaria una buena cantidad de dinero líquido.

La entrada: Cuente con que la entrada representa en torno al 20% del precio total de la vivienda. Las entidades financieras suelen prestar el 80% del valor de tasación de la casa (máximo legal). Fíjese que hemos dicho del valor de tasación y no del precio de la vivienda. Es decir, si compra a buen precio puede ser que el 80% del valor de tasación sea más que el 80% del precio. Si compra a un precio mayor que el valor de tasación posiblemente tendrá usted que aportar más del 20% del precio de venta.

Ejemplo ilustrativo: Una vivienda tiene un precio de venta de 300.000 €, sin embargo está tasada en 270.000 €. Un banco, en caso de conceder un préstamo hipotecario, por regla general sólo dará, como máximo, 216.000 € (el 80% de 270.000). El comprador tendrá que pagar como entrada el resto (84.000 €), además de los gastos de formalización del préstamo (como media el 10% de 216.000 € = 21.600 €). Es decir, para comprar esta casa, habrá que contar con aproximadamente 105.600 € antes de contratar una hipoteca.

Para mucha gente, el pago de la entrada, y no la cuota mensual, es el mayor obstáculo para adquirir una vivienda.

¿Comprar o alquilar? – La mejor opción según tu perfil

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Comprar o alquilar: ¿qué opción me conviene según mi perfil?

Si nos encontramos en plena búsqueda de una nueva vivienda, habitualmente nos planteamos una cuestión lógica: ¿es más inteligente optar por el alquiler o la compra?

Por un lado, alquilar nos puede parecer «tirar el dinero», porque nunca nos vamos a hacer con la propiedad, pero firmar una hipoteca también supone desperdiciar una gran parte del dinero en intereses, impuestos o comisiones. Además, implica un gran desembolso inicial y un compromiso que marcará nuestra economía durante décadas.

La elección, a simple vista, no es fácil. De hecho, lo primero que hay que saber es que no existe una mejor opción en general sino que dependerá de cada caso. Por eso, antes de tomar una decisión tan importante, es necesario haberse planteado varias cuestiones que desgranaremos en los siguientes puntos.

Claves antes de decantarse por la compra en vez del alquiler

España es un país donde, tradicionalmente, se ha apostado por la adquisición de viviendas frente al arrendamiento. Sin embargo, a la hora de elegir entre alquilar o comprar, debemos tener en cuenta diferentes aspectos que empiezan por nuestro propio perfil pero que también pasan por tener claras las prioridades vitales que tenemos y los gastos que hay que asumir al comprar una vivienda.

Para comprar necesitas ahorros del 32% del valor de la casa

Muchos no saben que para poder solicitar una hipoteca hay que tener ahorrado aproximadamente el 32% del valor de la vivienda. De esa parte, un 12% se debe destinar a abonar los gastos de hipoteca y de compraventa y un 20% a pagar la parte que los bancos actualmente no financian (ya que generalmente solo conceden el 80% del valor de tasación o compraventa).

Otra opción es firmar una hipoteca 100%, pero hay que tener en cuenta que estos productos solo se conceden a personas con un alto poder adquisitivo o que compren pisos de bancos. Además, aunque firmemos una hipoteca 100, debemos seguir contando con ahorros para cubrir el 12% aproximado de los gastos.

Así que antes de tomar la decisión de alquilar o comprar, deberemos analizar si disponemos de los suficientes ahorros para comprar una vivienda e hipotecarnos.

Un buen perfil, la llave para conseguir la mejor financiación

A parte de los ahorros, los bancos valoran otros factores antes de decidirse por concedernos una hipoteca o no, como la edad, los ingresos mensuales, la estabilidad laboral o nuestros ahorros. Y es que nuestro perfil y la política de la entidad decidirán la concesión, pero también las condiciones que tendrá la hipoteca.

Como hemos visto, es mucho más difícil conseguir una financiación 100% que una al 80% y el desembolso al que debemos hacer frente con uno u otro también varía. Además, no es lo mismo conseguir una hipoteca para comprar un piso con un interés bajo que otra más cara y llena de comisiones, algo que también puede depender de nuestro perfil.

Nuestros ingresos también influirán en la casa y la hipoteca que nos podemos permitir. Por eso es útil usar calculadoras que nos permitan conocer el valor de la vivienda a la que podemos aspirar. Asimismo, debemos tener en cuenta que nunca debemos dedicar más del 35% de nuestros ingresos a pagar las deudas financieras, incluida la cuota del préstamo hipotecario.

Compromiso a largo plazo: ¿quiero comprar o alquilar es mejor para mi?

Otro aspecto que debemos tener en cuenta a la hora de decidir si comprar o alquilar es que, si tenemos que pedir una hipoteca, tendremos un compromiso a largo plazo con el banco y, probablemente, nos limite la movilidad geográfica.

Eso puede no ser un problema para muchos, pero si tenemos pensado cambiar de ciudad a corto o medio plazo o nuestro trabajo nos hace vivir en diferentes localidades, deberemos plantearnos seriamente si es mejor optar por el alquiler o la compra.

En cualquier caso, si tenemos claro que preferimos comprar, pero en unos años nuestra situación cambia y tenemos que mudarnos, siempre podremos optar por vender la vivienda o por alquilarla y, con lo que saquemos, hacer frente al pago de la hipoteca.

Otro aspecto que debemos tener en cuenta al decidir entre la compra o el alquiler es la responsabilidad para asumir una serie de gastos (comunidad, IBI, entre otros) si finalmente optamos por adquirir una casa.

Hay que estar atento a la evolución del precio de la vivienda

A la hora de decidirnos entre comprar o alquilar es básico que nos informemos bien del precio de la vivienda y también de su evolución. De esta manera podremos ver si es un buen momento para hacer una inversión en vivienda o si, por el contrario, el precio de los inmuebles es muy alto y es un mal momento para comprar.

Para hacerlo, podemos consultar webs especializadas como la de la tasadora Tinsa, que nos mostrará gráficos como el siguiente:

En resumen, antes de optar entre alquilar o comprar una casa, tenemos que hacer números y asegurarnos de que es la opción que más nos interesa y el impacto que tendrá en nuestra economía a corto, medio y largo plazo.

¿En qué casos conviene más alquilar que comprar?

Hay situaciones en las que nuestra posición o las preferencias que tengamos hacen que la balanza de alquiler o compra se decante hacia la adquisición de la vivienda. Sin embargo, también podemos encontrar veces en las que es mejor optar por el arrendamiento. A continuación, vamos a ver qué hay que tener presente si optamos por esta vía.

Los gastos de entrada son mucho más bajos

El ahorro es un aspecto clave en la decisión entre compra o alquiler, ya que, como hemos visto, para adquirir una vivienda hay que tener mucho dinero ahorrado. Sin embargo, esta cantidad inicial baja notablemente para entrar a vivir en una casa en alquiler.

Y es que, por lo general, para alquilar una vivienda nos pedirán el pago del mes en curso, otro (u otros dos) de fianza y la parte que se lleve el intermediario (una inmobiliaria, generalmente) si hemos usado servicios externos para contactar con el propietario.

Además, hay que hacer frente al coste de formalizar el contrato, aunque si utilizamos los servicios de una agencia es probable que nos incluya dicho gasto en sus honorarios.

El dinero no se invierte en conseguir un bien, sino en su uso

Otra de las principales diferencias entre alquilar o comprar es que al pagar una hipoteca estamos destinando el dinero a la adquisición de un bien. En cambio, al abonar un arrendamiento solo lo destinamos a su uso.

Para muchos esto supone ‘tirar el dinero’. Sin embargo, el alquiler puede ser la solución para quienes no disponen de los ahorros suficientes para afrontar la entrada de una hipoteca. Asimismo, para personas que necesitan o quieren tener una mayor movilidad geográfica, para aquellos que no quieren adquirir una casa o, simplemente, para quienes no tienen una estabilidad financiera que les permita ligarse a una hipoteca.

De hecho, otro gran punto que diferencia el alquiler de la compra es que si nuestros ingresos descienden y no podemos hacer frente a la hipoteca podemos perder la vivienda y poner en riesgo nuestros bienes personales. Sin embargo, si no podemos pagar el alquiler de la vivienda e incumplimos el contrato, lo único que perderemos es la fianza.

La evolución del precio del alquiler, clave para la decisión

En los últimos años la demanda del alquiler estaba creciendo. No obstante, uno de los efectos de esta tendencia (entre otros motivos) es que se ha incrementado el precio del arrendamiento, especialmente en las grandes ciudades, donde también ha impactado el boom del alquiler turístico.

Conocer la evolución del precio del alquiler en nuestra localidad también puede ser importante para decidir si es mejor comprar o alquilar. Este dato podemos consultarlo en páginas especializadas en la venta y arrendamiento de inmuebles, ya que suelen recoger datos de sus propias transacciones para hacer estudios al respecto.

También es importante que conozcamos la regulación del alquiler vigente en cada momento, porque nos evitará firmar contratos abusivos y nos permitirá acceder a las ayudas a las que tengamos derecho.

Alquiler con opción a compra, el punto intermedio

¿Tienes claro que a la larga vas a querer comprar una vivienda pero aún no es el momento adecuado? A veces no hay que quedarse con la duda de comprar o alquilar. No todo es blanco o negro y podemos optar por vías intermedias como el arrendamiento con opción a compra.

Si quieres saber más sobre está opción, visita la página dedicada al alquiler con opción a compra.

Sobre esta página

Para qué sirve esta página: esta página sobre comprar o alquilar se ha creado con el objetivo de orientar al usuario sobre cuál es la opción más recomendada según su perfil.

Fuente: para elaborar esta página hemos obtenido la información de las páginas web de los bancos, así como de varias fuentes de información con autoridad en la materia como el Banco de España.

Metodología: todos los datos que aquí aparecen han sido obtenidos mediante una exhaustiva investigación online, telefónica y presencial.

Sobre HelpMyCash.com: somos un comparador de productos financieros en el que, además de mostrar las condiciones de decenas de hipotecas, cuentas y préstamos (entre otros), también ofrecemos diversas herramientas que ayudan al consumidor a no pagar de más al contratar cualquier tipo de producto.

Aviso: nuestros usuarios no tienen que pagar nada por utilizar nuestros servicios, ya que nuestros ingresos provienen de la publicidad y de los productos que aparecen destacados.

Te escuchamos: si tienes cualquier otra duda sobre alquilar o comprar o sobre otro tema, puedes hacérnosla llegar a través de los siguientes canales de atención:

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Comprar o alquilar piso, ¿qué sale más rentable en 2018?

Y un año más la gran pregunta: ¿compro o alquilo? Teniendo en cuenta que la compra de una vivienda es seguramente la decisión económica más importante que toma una familia, responder con acierto a la pregunta resulta imprescindible. Antes de la crisis, con las hipotecas casi regaladas, la respuesta parecía clara: mejor comprar (claro, que luego pasó lo que pasó). Durante la crisis, con los bancos dando muy poco crédito, sólo pudieron comprar quienes venían «forrados» por sus ahorros. Y tras la crisis (en caso de que la crisis a pie de calle haya acabado), ¿tras la crisis qué?

Sin duda, España sigue siendo país de propietarios. Si pudiéramos elegir, si no dependiera de nuestra situación económica, todos (casi) preferimos comprar casa. Sólo hay que preguntar a quienes viven de alquiler. La mitad de ellos preferirían comprar piso, según el último de los estudios de Fotocasa. Seis de cada diez siguen pensando que alquilar una vivienda no es rentable a largo plazo. O en otras palabras, los españoles seguimos pensando que alquilar es tirar el dinero.

La locura de alquilar… si puedes

Si ese aserto tiene algo de verdad, nunca como ahora. Alquilar una vivienda en las grandes ciudades españolas se ha puesto por las nubes, especialmente si lo que queremos es vivir en el centro. Lo de Barcelona y Madrid, por este orden, es una auténtica locura. Según este portal inmobiliario, en los últimos cuatro años, el precio de los alquileres ha subido un 49% en Cataluña y un 27% en Madrid.

En 2013, un piso de 80 metros cuadrados se alquilaba en Cataluña por unos 666 euros al mes de media y en 2017 se pagaron ya 991 euros. En la Comunidad de Madrid, se pagaban 724 euros al mes y en año pasado hubo ya que aportar 916 euros. Claro, que todas esas variables se disparon si hablamos sólo de Barcelona o sólo de Madrid. «En cuatro años, este mercado ha dado un vuelco total. En Barcelona y Madrid ya se han superado los precios máximos de los años del boom», explica Beatriz Torribo, directora de estudios de Fotocasa.

El dato oficial, el del Instituto Nacional de Estadística (INE), dice que el precio medio de la vivienda de alquiler en España subió un 1% en febrero, respecto a un año antes. Son ya 16 meses consecutivos al alza. Según Idealista, los alquileres se han encarecido un 8,8% durante el primer trimestre de 2018. La buena noticia es que los alquileres parecen tocar techo en Barcelona y Madrid. Este mercado refleja dos velocidades, de manera que los alquileres en las ciudades medianas o pequeñas no han vivido este boom, porque la demanda no es tanta y porque tampoco ha habido razones paa especular (los efectos del turismo lowcost).

«Durante este trimestre las mayores subidas han pasado de los grandes mercados, donde el alquiler parece haber alcanzado techo, a otras capitales donde hasta ahora el impacto de las subidas había sido menor como Cuenca, Girona, Zaragoza o Guadalajara. En ciudades como Málaga o Alicante los propietarios ya han empezado a bajar las rentas y Barcelona también registra caídas en su evolución interanual», explica Fernando Encinar, jefe de estudios de Idealista. En su opinión, «los datos demuestran que el techo natural de los alquileres está en las posibilidades reales de los potenciales inquilinos». Parece que el mercado ya ha visto que los inquilinos de Barcelona y Madrid… ya no pueden más.

La condena de comprar

Entonces, ¿compramos o no? Si el precio de los alquileres se ha puesto por las nubes, el de la vivienda en propiedad no se ha quedado atrás. Una diferencia sí se observa: mientras los alquileres parecen haber encontrado su límite, el precio de los pisos en venta sigue en ascenso sostenido… y ya son 3 años de subidas.

Según la tasadora Tinsa, el precio medio de la vivienda terminada en España creció un 3,8 % interanual en el primer trimestre, hasta los 1.283 euros por metro cuadrado. Desde que este precio alcanzó su punto de inflexión en 2015 el mercado residencial español ha recuperado un 7,2% de su valor, situándose en niveles del segundo trimestre de 2013. Aún así, dice Tinsa, está un 37,2 % por debajo de los máximos alcanzados en 2007.

Fotocasa calcula que el precio de la vivienda de segunda mano creció en marzo un 5,3%, hasta los 1.752 euros el metro cuadrado. «En términos interanuales, los incrementos de precios de la vivienda de segunda mano ya son de dos dígitos en las principales plazas del país», asegura Toribio. De hecho, el precio interanual lleva 18 meses consecutivos incrementándose. Estos últimos cuatros meses los incrementos están siendo los más acusados del último año y medio. Fotocasa reconoce que no se veían incrementos tan abultados desde 2007.

Los bancos han vuelto a abrir el grifo

Según el estudio ‘La evolución poscrisis del mercado inmobiliario’ publicado por EAE Business School, en 2017 se concedieron 429.082 hipotecas, de las que el 72% correspondió a viviendas. La cuota media mensual de cada hipoteca, durante el primer año, es de 530 euros. Los bancos vuelven a dar crédito, mucho crédito.

Ilustra este hecho la última promoción de BBVA. Su web ya anuncia hipotecas al 100%. Dice el banco azul que son hipotecas «para aquellas personas que que no disponen de dinero ahorrado para adelantar parte del importe de la compra de dicha vivienda». Todo ello siempre que la tasación que haga la entidad bancaria supere el precio de venta de mercado. Nos suena, ¿verdad? Parece que estamos dispuestos a tropezar dos veces en la misma piedra.

Ya lo dijo en octubre del año pasado el Consejo General de Colegios de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria. Su presidente mostró su preocupación por el hecho de que haya bancos que están volviendo a ofrecer hipotecas por el 100% del valor de la vivienda. Porque en realidad, sin hipoteca no hay familia media española que compre una casa.

Cada hogar hace un gran esfuerzo para adquirir un piso. ¿Cuál es el límite? Si ese esfuerzo se mide por el número de años de sueldo íntegro que un ciudadano debe destinar a la compra de una vivienda de tipo medio, el esfuerzo no ha dejado de aumentar desde 2015. Según Sociedad de Tasación, ahora mismo necesitamos unos siete años y medio de salario completo para comprar una vivienda. Son dos décimas por encima de 2017, pero sigue estando lejos de la locura del boom, cuando hacían falta 9 años y medio de salario completo. Pero vamos en esa dirección.

En el tercer trimestre de 2017, según datos del Banco de España, el precio medio de la vivienda absorbía hasta 7,1 años de la renta bruta media de una familia. Es el dato más alto desde finales de 2011, cuando era de 7,4 años. A mitad de 2013, en plena crisis, era de 6,3 años.

Pero, ¿qué pasa si empieza a subir el euríbor?

El 95% de las hipotecas a tipo variable están referenciadas al euríbor. El índice sigue bajo, muy bajo, y los hipotecados felices. Pero eso no va a durar siempre. Algún día el euríbor, o el índice que le sustituya, despertará y muchos temblarán… otra vez. De hecho, el servicio de estudios del BBVA ya pronosticaba el año pasado un aumento gradual del euríbor a partir de 2018.

Y así ha sido. En febrero, 18 meses después, el euríbor registró su primera subida. En todo caso, sigue en negativo y volvió a bajar en marzo. El euríbor se adentró en febrero de 2016 en terreno negativo por primera vez en la historia ante la política ultraexpansiva del Banco Central Europeo (BCE) para apuntalar la recuperación en la zona euro.

Casi el 30% de los nuevos hipotecados no sabe cómo le afectaría una subida de los tipos de interés. En concreto, según el análisis realizado por el Observatorio de la Financiación Familiar de Agencia Negociadora, el 28,9% de los españoles que han formalizado una hipoteca en los últimos dos años tendría que hacer un gran esfuerzo para afrontar una subida de los tipos de interés en sus préstamos, básicamente del euríbor. Tal vez por ello cada vez se firman más hipotecas a tipo fijo.

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La vivienda es un valor refugio para los españoles.

Durante muchísimos años, este mantra dominó la economía y nadie sospechaba que podrían bajar los precios. Pero lo hicieron. Y raro es quien no conoce historias de compradores que han perdido mucho dinero por una mala inversión en ladrillo.

Las cifras corroboran esos casos particulares: la vivienda se dejó casi un 35% de su valor en los años de recesión respecto a los máximos de la burbuja inmobiliaria, cuando muchos pagaron precios desorbitados. En aquel esplendor de 2007, se vendían 775.000 viviendas al año. En 2013, se reducían a 312.000.

¿Es cierto que la cuota de la hipoteca, como dicen muchos, es hoy con frecuencia inferior a la mensualidad del inquilino?

En vista de estas experiencias pasadas, es común el miedo a lanzarse a una compra. Muchos se arruinaron, pero también dicen que vivir alquilado es tirar el dinero. Entonces, ¿qué hacer? ¿Comprar o alquilar? ¿Es cierto eso de que la cuota de la hipoteca, como dicen muchos, es hoy con frecuencia inferior a la mensualidad que paga el inquilino? En definitiva, ¿cómo acertar?

Al detalle

No hay respuestas ni verdades absolutas a estas preguntas, pero sí algunas pistas que le pueden guiar hacia la decisión más rentable.

Como normal general, para los expertos se trata de una cuestión de tiempo. Aseguran que el alquiler es una buena opción a corto y medio plazo, pues no requiere una inversión al entrar a vivir en un piso. Pero, más a largo plazo, la mayoría se decanta por la compra, pues una estancia prolongada permite amortizar el alto gasto inicial que afronta quien adquiere una casa.

Si se superan los 5 años viviendo de alquiler, sale más rentable la compra, según los expertos

Pero como el «corto» y «largo plazo» son términos muy inciertos, interesa traducir estos conceptos a horizontes temporales concretos. Así, se podría decir que si uno va a superar los cinco años viviendo de alquiler, sale más rentable la compra. No obstante, eso es sólo una media, pues hay analistas que hablan de tres años. Otros, de ocho.

Con ese telón de fondo, es imprescindible tener en cuenta los factores personales que intervienen en la disyuntiva sobre si comprar y alquilar. Y, sobre todo, es crucial mirar el bolsillo de cada uno para analizar los pros y contras de cada opción.

  • A favor de la compra. Los tipos de interés están en mínimos históricos, lo que ha ampliado la oferta de hipotecas competitivas. Todo ello en un momento en el que el mercado inmobiliario comienza a recuperarse: los pronósticos descartan nuevas caídas y apuntan incluso a un incremento progresivo de los precios en un rango anual de hasta el 5%, impulsado por los bajos costes de financiación y el ciclo económico.
    También juega a favor de la adquisición que, ante un cambio en las circunstancias del comprador, se puede alquilar esa vivienda para sacarle una rentabilidad. No parece que falten candidatos, pues el número de personas que viven en arrendamiento se ha multiplicado por tres desde que estalló la crisis, superando hoy el 20%. Esto puede suponer una buena opción ante el incierto momento de la Bolsa y la baja rentabilidad de los depósitos. Por contra, esa rentabilidad está en máximos desde 2007 en el caso del alquiler (ver apoyo). Como colofón, los expertos esperan que el precio del alquiler de viviendas crezca más de un 10% este año.
  • En contra de la compra. La vivienda, como se concluye del punto anterior, tiende a revalorizarse. Pero la historia muestra ahora que los precios también pueden caer. Y aunque nada apunta hoy a otra burbuja, nadie puede descartarlo, dejando al comprador atado a su vivienda y con el temor constante a que suban los tipos durante el tiempo en que está pagando su hipoteca. Ese préstamo y los elevadísimos gastos de la operación figuran, así, entre los mayores inconvenientes.
    Basta un cálculo: si usted compra una vivienda por 320.000 euros, lo primero que debe tener en cuenta es que, incluso antes de poner un pie en su casa, debe disponer de un ahorro de 105.600 euros. Con eso pagará los 64.000 euros de entrada (los bancos suelen financiar un 80% de la tasación del inmueble) y los 41.600 euros de impuestos, registros, notarios, tasación y los gastos del préstamo, que suponen el 13% del precio que ha pactado por su piso. A eso hay que sumar luego los intereses de la hipoteca, tributos como el IBI, el seguro del hogar o la comunidad de propietarios (ver apoyo).
  • A favor del alquiler. Suele decirse que es la mejor opción como solución temporal o como medida ligada a la movilidad del inquilino. Sin las ataduras de la hipoteca y sin tener que pagar los gastos iniciales, el arrendamiento permite flexibilidad para cambiar de piso si las circunstancias cambian.
    Además, ahora uno puede optar a más beneficios fiscales que en la compra y suele ahorrarse gastos como la comunidad de vecinos, el seguro o el mantenimiento del piso. Ese ahorro permite, a su vez, dedicar el dinero a otros menesteres o a invertir en Bolsa o depósitos, cuya remuneración podría subir al tiempo que se elevan los tipos de interés para los compradores de pisos.
  • En contra del alquiler. Los defensores de la adquisición suelen argumentar que lo peor de vivir arrendado es que uno paga una renta todos los meses pero, con el paso de los años, no tendrá ninguna propiedad a cambio. Es lo que algunos llaman «tirar el dinero».
    El alquiler también depende mucho de quién sea el dueño del piso: unos se preocupan por que la vivienda esté en las mejores condiciones, pero otros no corren con esos gastos. Además, si bien es cierto que no hay que pagar entrada, al entrar a vivir de alquiler hay que tener en cuenta que la mensualidad no se mantiene invariable, un punto que a veces se olvida a la hora de hacer los cálculos.
    Así, por ejemplo, en los últimos 30 años, el IPC ha subido un 155%, lo que teóricamente habría elevado un alquiler desde los 1.000 euros de 1986 hasta los 2.548 de 2016. Esto es sólo una estadística general a nivel nacional, pero sirve para hacerse a la idea de que una renta no se mantiene invariable.
    Es cierto que, salvo en las hipotecas a tipo fijo, también varía el pago de los compradores, pero esas oscilaciones pueden ser menores. La diferencia es que quien adquiere un piso tiene la obligación de seguir pagando al banco, mientras que el inquilino siempre puede mudarse a una vivienda más barata.

Además de estas pistas, EXPANSIÓN ofrece una calculadora de ayuda para orientarle en su decisión.

Busco piso en Alicante ¿qué es mejor comprar o alquilar?

Busco piso en Alicante ¿qué es mejor comprar o alquilar? Es una pregunta que se hacen habitualmente las personas que van a necesitar residir en esta ciudad del sureste de la Comunidad Valenciana.

De todas formas, hemos de señalar que no hay una respuesta inequívoca a esta cuestión. La decisión al respecto dependerá no solo de las preferencias de quienes se formulan la pregunta, sino también de sus necesidades y condiciones de partida.

A todos nos gustaría tener más de una vivienda en propiedad, pero este deseo no suele cumplirse. Así que, si vamos a vivir en Alicante, tenemos que plantearnos si hacerlo como propietarios o como inquilinos.

A continuación te proporcionamos algunas claves para tener más claro qué hacer en cada una de estas situaciones. Presta atención.

Los factores a tener en cuenta

Antes de entrar a analizar los motivos que inducen a comprar o alquilar una vivienda, es preciso remarcar en qué indicadores hemos de fijarnos a la hora de tomar una determinación.

En primer lugar, seguro que tienes preferencia por ser poseedor de una casa o inquilino de un piso. El nuestro ha sido generalmente un país con tendencia a la propiedad de los inmuebles. Sin embargo, se ha detectado un incremento de los alquileres vinculado a factores generacionales y de contagio de las costumbres europeas.

Por otra parte, el presupuesto con el que cuentes para gastar en el capítulo de vivienda será una de las claves que explica tu comportamiento en estas tesituras. En relación con la solvencia económica individual, tenemos que poner en valor las fluctuaciones del mercado inmobiliario. Tanto en lo que respecta a las compraventas como en los alquileres.

Por último, también tendrán una gran relevancia los condicionantes relativos a la movilidad económica y geográfica, decisivos cuando se trata de decantarnos por un lugar de residencia.

  • Cómo conseguir una valoración precisa de tu casa

¿Te conviene comprar o alquilar un piso en Alicante?

Una vez introducidos los términos de este debate, es el momento de profundizar en los pros y contras de cada una de estas dos opciones. Toma nota de ellos.

¿Por qué me puede interesar comprar una vivienda en Alicante?

Adquirir una vivienda otorga la tranquilidad de contar con una residencia para toda la vida. No obstante, no todo el mundo se encuentra en una posición económica que le permita comprarla. Si quieres afrontar la compra de un piso, has de haber demostrado una cierta capacidad de ahorro previa.

De este modo, podrás invertir ese dinero ahorrado en pagar la entrada del piso y los gastos relativos a las gestiones a llevar a cabo en la notaría y el Registro de la Propiedad. Ten en cuenta que la entrada de la vivienda no va a estar comprendida en las cantidades que podrás ir entregando como devoluciones del préstamo hipotecario. Si optas por pedir una hipoteca, recuerda que tendrás que asumir el pago de los intereses y las comisiones correspondientes a estas operaciones.

Asimismo, recuerda que la compra de una vivienda nueva comporta el pago del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) e Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (IAJD). Si la que has adquirido es usada, tendrás que abonar el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP). Por lo que te recomendamos que, si vas a comprar una casa, tengas ahorrada una parte importante de su valor.

En cuanto a los precios para comprar una vivienda en la ciudad de Alicante, valora que el metro cuadrado cuesta unos 1268 euros (tercer trimestre de 2019). Se ha producido una bajada inter anual del 3,6 % y, respecto al mismo trimestre del anterior año, del 4,5 %. Desde los importes más altos a los que se llegó en 2008, los valores de estas compraventas han descendido un 35,3 %.

Finalmente, si eres una persona arraigada laboral y familiarmente en Alicante, vale la pena que te plantees un esfuerzo para la adquisición de la vivienda.

¿Por qué puedes preferir el alquiler de una casa en Alicante?

Sin embargo, sobre todo entre los más jóvenes, puede existir preferencia por el alquiler. Entre otras cosas, por el hecho de que exige menos dinero para poder instalarse en una vivienda. Se paga por el uso y no por la propiedad. Asimismo, los trámites de estas operaciones son mucho más ligeros que los de las compras. El precio del alquiler en la ciudad de Alicante llegó a los 1187 euros por metro cuadrado.

De todas formas, te vendrá bien analizar las oscilaciones de los precios según barrios. Los céntricos han subido hasta precios que podemos considerar prohibitivos, mientras que en las afueras encontrarás los más asumibles.

Aquí te mostramos algunos ejemplos de pisos en alquiler en Alicante:

  • Piso reformado en alquiler en Carolinas altas
  • Piso reformado en venta en Carolinas Altas

Por último, si no tienes ataduras familiares o laborales en la ciudad, escoger el alquiler es una alternativa idónea.

¿Qué es mejor, comprar o alquilar?

  • Gasto de suministros: agua, luz, gas, teléfono, conexión a internet…

  • Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP), dependiendo de la Comunidad Autónoma.

  • Tasa de basuras (dependiendo de los municipios).

  • Gastos derivados del mantenimiento habitual de la vivienda, pequeñas reparaciones (gastos menores a 150 euros por el uso cotidiano del piso: cambiar una bombilla, arreglar la cadena del baño, la correa de la persiana, etcétera).

  • En caso de tener seguro, seguro de contenido y de responsabilidad civil a terceros.

  • Daños a la vivienda alquilada (como un cristal roto).

3. ¿Tengo pensado quedarme mucho tiempo viviendo en ese lugar?

Es importante saber si nuestra intención es quedarnos en la vivienda unos años y si amortizaremos los gastos iniciales tanto al comprar como al alquilar. Lógicamente el alquiler da más flexibilidad, pero también hay que tener en cuenta la letra pequeña de cuándo y cómo podremos rescindir el contrato para no cargar con gastos inesperados.

4. ¿Dónde está ubicada la casa?

Tenemos que considerar si está cerca o lejos del trabajo o de nuestras amistades y familiares, lo que supondrá un mayor o menos gasto en los desplazamientos laborales o de ocio.

También es importante estudiar el barrio de la vivienda: los servicios, transportes, infraestructuras, etcétera, y si se revalorizará la zona o, todo lo contrario. Eso nos puede dar pistas en el caso de compra: si el día de mañana sería fácilmente vendible; o en el caso de alquiler: si los arrendatarios se plantearán subir los precios de la zona.

5. ¿Es importantes para mi «crear mi propio hogar»?

Lo que para algunos no es importante, como decidir los espacios o la decoración, para otros es vital para sentir su hogar como propio. Hay que conocer en ese caso qué cambios permitirá el propietario cuando vayamos a alquilar y cuáles no, así como la posibilidad o no de que puedan vivir con nosotros perros u otras mascotas.

El gasto, tanto en hipoteca como en alquiler, no debería superar el 30% de tu sueldo.

Si has hecho números y contestado estas 5 preguntas, la balanza se habrá decantado para uno u otro lado y tomarás la decisión acertada si alquilar o comprar vivienda. No te dejes llevar por tendencias ni opiniones que no sean de expertos. Tu mejor fórmula es la que se adapta a tus necesidades, realidades y expectativas. Y ahora, si tienes ya la respuesta, viene lo mejor: buscar tu próximo hogar.

¿Comprar o alquilar una casa? Ventajas e inconvenientes

Los expertos señalan que la compra de una casa es la mejor elección a largo plazo y el alquiler, en cambio, lo es a corto y medio. Analizamos los pros y contras de uno y otro para que puedas tomar la decisión más acertada.

La adquisición de una vivienda es una de las decisiones más importantes que tomamos, al tratarse de una inversión generalmente alta, por lo que debemos meditarlo muy bien. En España siempre ha habido cultura de “propietario” pero las circunstancias económicas y laborales, han movido, en gran medida, la balanza hacia el alquiler.

Para afirmar si la opción de alquilar o comprar una casa es mejor o viceversa, es necesario valorar nuestras propias circunstancias, las del mercado en ese momento y, conociendo de forma clara, las ventajas e inconvenientes de una y otra operación.

Alquiler: ventajas y desventajas

Ventajas

  • Apenas se necesitan ahorros para ponerlo en marcha.
  • El papeleo y las gestiones a realizar son mínimos.
  • En caso de equivocación, es más fácil de enmendar.
  • Se puede tener acceso a zonas en las que no se podría comprar.
  • Aporta beneficios fiscales tanto al inquilino como al propietario, según condiciones.
  • Con el alquiler se tienen menos gastos, puesto que los impuestos asociados a la misma, los asume el propietario, salvo que se acuerden otras condiciones en contrato.

Desventajas

  • Suele estipularse en contrato un tiempo mínimo de permanencia.
  • No puedes hacer obra o cambios en la misma sin permiso.
  • Siempre tendrás que destinar un dinero mensual al alquiler.
  • No te beneficias de los ciclos alcistas/bajistas del precio de la vivienda.

Compra: ventajas y desventajas

  • Se dispone del inmueble para la finalidad que se quiera.
  • Permite decorarla y reformarla como se desee.
  • A largo plazo suele revalorizarse.
  • Sirve como medida de ahorro a futuro.
  • Una vez pagado, se deja de tener un gasto fijo mensual.
  • Según el tipo de interés bancario puede resultar más barato vivir en propiedad que de alquiler.
  • Requiere disponer de una suma de dinero importante de partida.
  • Proceso más complejo, papeleo, impuestos, etc.
  • Los bancos conceden hipotecas en circunstancias muy concretas y alcanzan como máximo el 80% del valor total, en el mercado actual.
  • En caso de impago de hipoteca conlleva grave problemas con el banco, pudiendo llegar a perder la vivienda.

Con independencia de la opción por la que te decantes, es importante que protejas tu casa con el seguro de hogar que mejor se adapte a tus necesidades.

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