Agua del grifo

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¿Cuál es la mejor agua del grifo de España? Los datos responden

La guerra acaba de empezar. Bueno, en realidad esta lleva abierta muchos años, pues todos barremos para casa a la hora de defender el preciado líquido que sale por el grifo. Desde pequeños nos han enseñado que debía ser incolora, inodora e insípida, por lo que, según esto, no deberían producirse diferencias entre comunidades en cuanto al agua nos referimos. Pero parece ser que esto no es del todo exacto, pues en algunos lugares el sabor es realmente neutro mientras que, en otros, mejor ni nos la acercamos.

Sin duda este tema es algo que preocupa a la población, pues las cifras de ventas de agua embotellada no han parado de aumentar en los últimos años. Por ejemplo, en 2016 la venta se incrementó un 7%, llegando a alcanzar los 1.245 millones de euros.

¿Se puede beber sin miedo agua del grifo?

Sin embargo, el 95% del agua del grifo en nuestro país está testada y se considera adecuada para beber, según los preceptos establecidos por la Organización Mundial de la Salud. El sabor desagradable del agua en algunas localidades no es un indicador de baja calidad, sino que se debe a la concentración de minerales en cierta cantidad de agua, como el magnesio y el calcio. Esto está supeditado a la formación geológica por la que discurren las aguas o bien del recurso del que proceden. Así, un suelo calcáreo generará más contenido en cal que un suelo de granito.

«Mapa de la dureza del agua en España»

Las regiones donde el agua tiene mayor contenido en cal son las mediterráneas, mientras que, por el contrario, en la zona centro-noroeste, la presencia de minerales es menor. La Organización de Consumidores publicó un estudio en el que afirmaba que Burgos, San Sebastián, Las Palmas, Vigo, Pontevedra, Badajoz o Madrid -entre otras-, tenían unas aguas del grifo «muy buenas», mientras que las peores se encontraban en Palma de Mallorca, Ciudad Real y Palencia.

Dos jóvenes de Galicia y Benidorm se han puesto a embotellar el agua que sale por los grifos de la capital.

Los memes a veces se hacen realidad y es que el tópico de que Madrid posee el agua de más calidad, incluso más que Murcia se ha hecho marca. Hemos querido hablar con los autores de la marca para que nos expliquen algo mas sobre la iniciativa.

Sois una especie de megacorporación controlada por Carmena para promocionar su agua o solo unos millenials confusos? ¿Quien se esconde detrás de agua de grifo de Madrid? ¿De donde sois?
Ojalá nos echara un cable Carmena, pero la realidad es que detrás de la marca sólo hay dos personas. Lo gracioso es que ninguno de los dos somos de Madrid, Adela es de Galicia y Dani de L’Alfas del Pi, al lado de Benidorm.

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Una publicación compartida de Agua de Grifo de Madrid (@aguadegrifodemadrid) el 17 Dic, 2018 a las 5:59 PST

Respecto a vuestro imaginario gráfico, vemos que os movéis mucho en la imagen empresarial haciendo ciertos guiños a fotos de stock de banco de imágenes, ¿en que os habéis basado para desarrollar la imagen de Agua de Grifo de Madrid?
Al final nuestra comunicación está basada en los clichés de otras empresas. Jugamos con el meme y sin duda hay una gran cantidad de memes creados a partir de imágenes de stock. En cuanto a la imagen de la marca, queríamos mantener el diseño lo más madrileño y castizo posible. Tenía que quedar bien al lado de un bocata de calamares o de un café con leche en vaso de caña.

Según un estudio realizado por el Comidista, La Biblia actual de la comida hipster para muchos jóvenes el agua del grifo de la capital de España no es tan buena como dicen, ¿tenéis algo que alegar del agua que contienen vuestras botellas?

No vamos a entrar a valorar a un hombre que le da la misma puntuación al agua de Murcia que a la de Madrid.

¿Como surgió todo esto, cuál es vuestro proceso creativo?
El año pasado nos surgieron varias ideas de spot para marcas de agua y se lo comentamos a un par por instagram, pero claro, al final nada. Dijimos entonces que montaríamos nuestra propia marca y haríamos lo que nos diese la gana, así de manera resumida.

Tenéis un spot en video ¿Como se os ocurrió y lo grabasteis?
Pues un poco como todo lo demás. Analizando los spots de varias aguas, vimos que la línea a seguir era la misma y a base de favores en una par de días lo tuvimos listo.

Dada la repercusión que está teniendo vuestra gorra, apariciones de líderes espirituales con ella inclusive (1) tenéis miedo que alguien las photoshopee sobre Macaulay Culkin como ocurrió con la camiseta del Palentino (2).

(1)

(2)

Nos encantaría. Hemos visto algun edit por ahí, pero seguimos esperando la versión de Trump con la gorra.

Vemos que uno de vuestros últimos lanzamientos ha sido una botella de agua vacía ¿Qué ha pasado?
No, no. No está vacía. Lleva dentro Agua de Grifo de Madrid. Es una nueva versión de vidrio reutilizable. El plástico (legalmente) tiene fecha de caducidad y no sólo eso, nos estamos cargando el planeta y como Marca nosotros no queríamos contribuir a la generación de más residuos plásticos. Es un paso que tarde o temprano acabarán dando todas las marcas.

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Una publicación compartida de Agua de Grifo de Madrid (@aguadegrifodemadrid) el 8 Abr, 2019 a las 5:07 PDT

¿Qué papel creéis que juega Instagram en la difusión de proyectos creativos como el vuestro?
Nosotros no nos anunciamos ni en la televisión, ni en la radio, ni en revistas. Toda nuestra comunicación se gestiona a través de redes por lo que Instagram es fundamental para nosotros. Al final el ´boca a boca´ difunde mejor la marca que cualquier spot que podamos hacer.

¿Cual creéis que será el futuro de vuestra marca?
Con suerte en algún momento no muy lejano consigamos un acuerdo con el ayuntamiento para hacer que esto sea algo grande.

Lo más peligroso son los filtros que se incorporan a recipientes tipo jarras: están pensados para una temperatura ambiente y duran un mes, con humedad constante”

José Miguel Mulet doctor en Bioquímica y Biología Molecular por la Universidad de ValenciaJarra de agua filtrada (igorartmd / Getty)

“Lo más peligroso son los filtros que se incorporan a recipientes tipo jarras: están pensados para una temperatura ambiente y duran un mes, con humedad constante. En verano, las posibilidades de que se cree un biofilm -bacterias que forman una película- son altas”, alerta Mulet. Por eso siempre es aconsejable seguir las recomendaciones de los fabricantes. “Lo mismo pasa con los filtros de ósmosis instalados en los grifos. Si nos pasamos de tiempo de uso, habrá más posibilidades de contaminación en el agua que cuando no se usan estos filtros, porque se acumulan bacterias”.

Otro consejo de conservación del agua en la nevera es taparla, para evitar la evaporación del cloro y la entrada de olores -ya que como líquido neutro, el agua los absorbe-. Aunque si la vas a consumir rápidamente, dejarla destapada hará que tenga menos sabor a cloro. Eso sí, aunque a veces te asalte la pereza de ir a por un vaso, no bebas de la botella, en ningún caso.

Agua en un vaso (manop1984 / Getty)

Como curiosidad, ese vaso de la mesilla de noche o del escritorio, mejor bebértelo en un plazo máximo de 12 horas, ya que en el vaso el cloro se evapora y los microorganismos de la habitación o despacho tienen vía libre para entrar en el agua. “Además, como el agua absorbe el CO2 del ambiente, puedes notar un sabor metálico desagradable”, apunta el director de SAIA.

¿Qué te puede pasar si bebes agua contaminada con alguna bacteria? “Podríamos sufrir una gastroenteritis o algún problema intestinal. Aunque es cierto que el agua no es lo más peligroso porque los microbios no crecen fácilmente en ella, ya que no tiene nutrientes. Los alimentos son susceptibles de tener mucha más contaminación”, según Mulet.

¿Puedo beber agua del grifo en México?

¿Se puede beber agua del grifo en México?

Busca “agua del grifo en México” y encontrarás una lista larguísima de foros de viajes y artículos en los que se explica lo peligroso que es en ese país beber agua del grifo, tomar bebidas con hielo en los restaurantes y cepillarse los dientes con agua del grifo, entre muchas otras advertencias. Pero, ¿cuál es la realidad? ¿De verdad el agua de México es tan mala?

En este artículo aclararemos de dónde viene el agua del grifo en las principales ciudades del país mexicano, si de verdad es potable y qué hay que hacer para que puedas consumirla con seguridad si vives en México o viajas allí. Además, hemos elaborado una lista de recomendaciones de los mejores filtros de agua para México.

Historia del agua del grifo en México

Entre las décadas de los sesenta y los ochenta, México realizó fuertes inversiones en infraestructuras para que todos los habitantes de las ciudades tuvieran acceso a agua potable limpia. Cada vez más hogares podían conectarse a redes nuevas de tuberías, por lo que la sensación general era que el agua procedente de los grifos era limpia y saludable.

Sin embargo, este idilio con el agua terminó con el terrible terremoto que asoló Ciudad de México allá por 1985 y que dañó las tuberías que cubrían la ciudad. Como consecuencia, las redes de agua potable sufrieron importantes fugas y el agua del grifo quedó contaminada. Fueron cientos de miles las personas que enfermaron a raíz de este desastre, de modo que el gobierno decidió emitir un aviso de que se debía hervir el agua para su consumo. Desde ese momento, la mayoría de los hogares hierven el agua potable y, con el tiempo, el agua embotellada fue ganando terreno, a medida que empezó a ser más asequible para las familias. El resultado es que México se ha convertido en el mayor consumidor de agua embotellada per cápita de todo el mundo.

  • Captación de aguas subterráneas (73%)
  • Sistema Cutzamala (18%)
  • Sistema Lerma (6%)
  • Ríos y manantiales (3%)

El sistema Cutzamala es una de las redes de abastecimiento de agua más grandes del mundo, tanto por la cantidad total de agua suministrada (aproximadamente 485 millones de metros cúbicos al año), como por el desnivel de 1.100 metros que tiene que salvar.

El bombeo necesario para elevar el agua 1.100 metros desde el punto de almacenamiento más bajo hasta la parte más alta del sistema (desde donde la gravedad se encarga de hacer el resto) consume una cantidad importante de energía, que oscila entre 1,3 y 1,8 teravatios/hora al año, lo que equivale a aproximadamente un 0,6% del consumo total de energía de México, y representa un coste de alrededor de 65 millones de dólares al año. Hay quien sostiene que esta cantidad de electricidad equivale prácticamente al consumo anual de energía del área metropolitana de Puebla (2,7 millones de habitantes).

¿Qué opinan los mexicanos sobre el agua del grifo?

La mayoría de los mexicanos desconfía de la calidad del agua del grifo, especialmente en Ciudad de México y otras zonas del sur del país. Por ese motivo, beben agua embotellada si se lo pueden permitir, mientras que otros hierven el agua antes de beberla o cocinarla.

No hay suministro de agua todo el día en la parte sur, sobre todo en Ciudad de México, ya que cuenta con sistemas más antiguos y una población numerosa. Por este motivo, la población usa cisternas o tanques que instalan en sus tejados para contar con una reserva mientras el suministro de agua está interrumpido. El problema de esta solución es que suele dejarse el tanque abierto, por lo que entra suciedad y hay que limpiarlo con regularidad. Y, sin embargo, casi nadie lo hace. “¿Te subirías a tu tejado todas las semanas para limpiar el tanque de agua? ¿Verdad que no? Por eso, el agua del grifo solo es apta para su consumo si se hierve”, admitió una persona a la que entrevistamos.

De todas formas, hay personas que llevan toda la vida tomando agua del grifo y nunca han caído enfermas. Sobre todo, en el norte del país.

“Me gustaría poder decir que el agua de México es segura para su consumo, pero tiene un sabor horrible por las cantidades ingentes de cloro que le ponen, así que uso un filtro de carbón que le da un sabor buenísimo y resulta además más barato que cualquier agua embotellada”.

¿Cómo se depura el agua en México?

La mayoría de las ciudades tienen plantas de depuración del agua que respetan las normas internacionales (OMS, UE y la Agencia de Protección del Medioambiente estadounidense EPA). Por tanto, el agua que procede de estas plantas y acaba en la red de abastecimiento de agua es, por lo general, potable en casi todo el país. Sin embargo, el agua corre el riesgo de contaminarse en su recorrido hasta el grifo, sobre todo a su paso por tuberías y tanques de agua de edificios antiguos.

Para responder a esta pregunta, hay que atender ante todo a qué parte de México nos referimos. También depende del riesgo que cada uno esté dispuesto a asumir.

Si el agua procede de un sistema cerrado y huele a cloro, al igual que la mayoría de las aguas de grifo en EE. UU., lo más probable es que no sea perjudicial a corto plazo.

Ciudad de México

Según la Secretaría de Salud de la Ciudad de México, el 95% del agua del grifo de la capital es potable gracias a las revisiones diarias de cloración que se realizan en varias plantas de depuración.

No obstante, algunos expertos matizan que, aunque el agua de Ciudad de México es potable cuando sale de las plantas, realiza un recorrido que discurre por tuberías subterráneas viejas y tanques de agua sucios en tejados antes de llegar a los consumidores.

Las tuberías subterráneas de la ciudad, la mitad de las cuales tienen al menos 60 años de antigüedad, sufren averías con una frecuencia preocupante. Harían falta al menos cincuenta años y cientos de millones de dólares para sustituir las tuberías viejas y rotas, según una estimación oficial. Lee más información sobre la infraestructura del agua en México.

Es mucho más efectivo en muchos sentidos enviar camiones por esta ciudad en constante expansión que el sistema de tuberías, que tiende a sufrir tantas roturas y fugas que se desperdicia casi el 40% del agua que pasa por las tuberías, según un estudio público realizado en 2010.

En 2014, una nueva ley introdujo cambios en Ciudad de México y obligó a los restaurantes a instalar filtros para poder ofrecer a los clientes agua apta para su consumo.

Como consecuencia, unos 65.000 restaurantes tuvieron que instalar filtros en el 2015. Por desgracia, ni aun así parece que los mexicanos o los turistas confíen en que el agua sea potable.

Durante la investigación que hemos llevado a cabo para este artículo, descubrimos que había personas en todas las ciudades importantes del país que aseguraban llevar décadas bebiendo agua sin ponerse jamás enfermas. Lo que desconocemos es si esto se debe a que el agua del grifo efectivamente está limpia o si han desarrollado una resistencia ante posibles contaminantes, como algunas bacterias.

No obstante, responderemos a la pregunta en el caso de otras ciudades importantes, para que puedas valorar cuál es el riesgo.

La mejor agua del grifo de otras zonas de México

De acuerdo con un estudio reciente, el agua del grifo de mejor calidad se encuentra en:

  • La ciudad de León encabeza la lista, seguida por Saltillo, Monterrey, Mexicali, Aguascalientes, Cancún y Tijuana.
  • De las seis mejores, en tres (Saltillo, Aguascalientes y Cancún) la gestión está en manos de empresas privadas, mientras que León, Mexicali y Tijuana cuentan con una red de agua pública.
  • En estas ciudades, el agua del grifo es, en general, apta para su consumo en toda la ciudad.

La peor agua del grifo de México

Cierran esta clasificación varias ciudades del estado de México, así como otras en el sur y el sureste del país. No se debe consumir agua del grifo sin filtrar en estos casos.

¿Cuál es el mejor filtro de agua para México?

Para mayor seguridad, siempre es recomendable utilizar un filtro de agua de gran calidad en México. El tipo de filtro que se necesite dependerá de la fuente de abastecimiento del agua. En el caso del agua del grifo pública, un filtro de bloque de carbón de gran calidad para el grifo es la opción más práctica y económica. Y es que no solo elimina las sustancias contaminantes más frecuentes (como plomo, nitratos, microplásticos, etc.), sino que además mejora el sabor. Y todo de la forma más sencilla.

En el caso de hogares con pozos y tanques de agua en el tejado, se aconseja utilizar un filtro que combine carbón activado con un filtro que elimine agentes patógenos (bacterias y virus). Así pues, las opciones para estos casos son los filtros ultravioleta, la ultrafiltración, la ósmosis inversa o la destilación. El inconveniente de la ósmosis inversa y de la destilación, en concreto, es que eliminan también los minerales beneficiosos para la salud.

¿Es segura el agua embotellada en México?

Según un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo, México presenta el consumo per cápita más alto de agua embotellada del mundo, con un consumo medio de 480 litros de agua embotellada por persona en 2011. En los hogares, este agua embotellada se consume sobre en todo en un formato de garrafas de 20 litros que suministran camiones, aunque hay todo tipo de envases.

La costumbre que hay en México de comprar agua embotellada conlleva un doble problema: es caro y daña el medioambiente.

Pero, la pregunta es: ¿se puede confiar en una empresa de agua embotellada mexicana más que en un organismo municipal para el agua? ¿Se lavan las manos los operadores que manejan las máquinas de embotellado? Por otro lado, el agua obtenida por ósmosis inversa es agresiva, tiene un sabor pésimo y contiene todo tipo de sustancias químicas que liberan las botellas, lo que puede llegar a causar problemas de salud más graves que un puñado de bacterias.

Si después de comer o beber, enfermas, casi nunca el agua es el origen del problema. Es mucho más probable que sea comida cruda que ha sido manipulada por cocineros y camareros poco higiénicos, o por verduras regadas con agua residuales o provenientes del uso doméstico (lo que va contra la ley, pero que nadie comprueba), comida en mal estado o recalentada, o carne poco hecha.

¿Se pueden consumir bebidas con hielo en México?

Sí, hoy en día todos los restaurantes de prestigio y la mayoría de los restaurantes no tan reconocidos usan agua filtrada para hacer cubitos de hielo. Por lo tanto, en general, no tendrás que preocuparte por el hielo de tus bebidas, ya que se elabora cuidando que no provoque ninguna enfermedad. Además, aquí hace calor y a nadie le gusta un cóctel si no está frío.

Resumen

  • Si vives en México en un edificio sin tanque de agua y con agua del grifo pública que sepa o huela a cloro, entonces lo más probable es que el agua del grifo sea apta para su consumo.
  • Para mayor seguridad, utiliza un filtro de agua económico y de la mejor calidad en el caso de México, como TAPP 2
  • Visita el sitio web del proveedor de agua de tu municipio para obtener más información sobre la calidad del agua. O bien, envía tu agua a un laboratorio local para conocer más datos sobre esta.
  • Evita el agua embotellada si puedes, incluidas las garrafas. Las botellas de plástico dañan el medioambiente y no siempre son una opción más saludable o segura que el agua del grifo.

Otras fuentes y comentarios:

TAPP Water dedica grandes esfuerzos para que todo el contenido que ofrecemos sea objetivamente correcto y fiable para nuestros visitantes. No dudes en ponerte en contacto con nosotros si tienes alguna inquietud, comentario o si algún dato no es correcto.

Qué hay detrás de la moda de beber agua cruda (y qué riesgos conlleva para la salud)

Derechos de autor de la imagen Getty Images Image caption La moda de tomar «agua cruda» comenzó en Silicon Valley, de la mano de empresas start-up.

«¿Hay alguien aquí que beba agua, pero le gustaría pagar más por ella?» En enero de 2018, el movimiento del «agua cruda» ya aparecía en los programas humorísticos de la televisión estadounidense, como The Late Show, con el presentador Stephen Colbert.

«Bueno, buenas noticias», continuó Colbert, «porque la próxima gran locura de Silicon Valley es el «agua cruda»: agua sin filtrar, sin tratar y sin esterilizar. ¡Wow, beber eso suena una locura!»

  • La «peligrosa» moda de tomar «agua cruda» que triunfa en Silicon Valley
  • El revolucionario filtro de grafeno que puede convertir agua de mar en agua potable

Esto sucedió después de un artículo publicado en The New York Times que se burlaba de una nueva moda en el centro tecnológico de San Francisco que consiste en consumir botellas de agua de manantial no tratada, como la que venden compañías como Live Water, por un valor de US$36,99.

Empresas start-up como esta han exaltado los beneficios de beber «agua real … dentro de un ciclo lunar de distribución».

Sin embargo, cuando salió el artículo no todos se rieron. Algunos tomaron nota.

Fenómeno mundial

El agua potable suele estar muy regulada, y el mercado para comprar y vender agua no tratada sigue siendo pequeño y anecdótico.

El sitio web findaspring.com muestra que el «agua cruda» se ha convertido desde entonces en un fenómeno mundial de personas que buscan sus propias fuentes de agua naturales.

Derechos de autor de la imagen Getty Images Image caption Los promotores de esta tendencia aseguran que el ser humano está preparado «biológicamente» para beber agua no tratada.

Usuarios ansiosos mapean y localizan miles de pozos naturales y manantiales alrededor del mundo para que la gente pueda beber de ellos.

Y mientras una advertencia en el sitio insta a las personas a probar el agua de manantial antes de beberla, el video explicativo Por qué beber agua de manantial (hecho por el fundador del sitio, Daniel Vitalis) hace afirmaciones audaces como «al igual que los animales, estamos biológicamente adaptados al agua cruda» y «no estamos más adaptados al agua refinada de lo que estamos a los carbohidratos refinados».

Sin embargo, no hay que investigar mucho para encontrar los inconvenientes de todo esto.

Un comentario que un usuario dejó debajo del video de Vitalis dice: «Recordemos que algunos manantiales pueden estar contaminados con E-Coli, por ejemplo. Bebí de un manantial de Millersburg (Ohio, EE.UU.) durante años y luego pusieron un corral con animales en lo alto de la colina … Tres de mis familiares nos enfermamos seriamente».

Volver a la Edad de Piedra

Val Curtis, profesora de higiene y directora del Grupo de Salud Ambiental de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, se muestra muy preocupada por el movimiento del «agua cruda».

«Esto me parece un paso hacia atrás», dice. «Hemos hecho todo lo posible en la sociedad para resolver el problema de la contaminación del agua potable mediante su purificación y su suministro en buenas condiciones. La hemos mejorado al ponerle cloro y flúor para matar a todos los insectos y cuidar los dientes … estos argumentos fueron ganados hace años y años».

«¿Realmente queremos volver a la Edad de Piedra?», se pregunta Curtis, presumiblemente de manera retórica.

Derechos de autor de la imagen Alamy Image caption Los entornos rurales prístinos con viviendas dispersas son los más propensos a tener fuentes de agua silvestres seguras

Pero la página de inicio de Live Water (prominentemente relacionada con Findaspring.com) sugiere que ese es precisamente el objetivo, afirmando que los humanos «hemos bebido agua de manantial no procesada el 99% de nuestra existencia».

BBC Capital se acercó a Live Water y Daniel Vitalis para una entrevista, pero no quisieron para hacer comentarios.

Vitalis, sin embargo, claramente practica lo que predica. Su cuenta de Instagram (con más de 29,000 seguidores) está llena de imágenes de caza y búsqueda de alimento, y su programa en línea WildFed promueve la «cultura de subsistencia moderna emergente» y «la búsqueda de alimentos aquí en nuestra fuente de comida local».

En su opinión, lo natural siempre es lo mejor y regresar a nuestras raíces ancestrales es el objetivo que debemos perseguir.

Agua del grifo

Si bien hay algunos científicos que apoyan la «dieta paleo o paleolítica», dice Curtis, se deben establecer los límites respecto al agua limpia. Nuestros ancestros «también murieron producto de vastas tasas de fiebre tifoidea, cólera, giardia, diarrea», agrega.

La esperanza de vida de nuestros antepasados paleolíticos era bastante baja.

En cuanto a las afirmaciones «probióticas» de que el «agua cruda» contiene muchas de las bacterias buenas que necesitamos para la salud intestinal, Curtis sostiene que, aunque puede ser así, también puede incluir todas las malas.

Derechos de autor de la imagen Getty Images Image caption El 90% de las marcas de agua embotellada y el 83% de las muestras de agua del grifo en 12 países contienen pequeñas partículas de plástico conocidas como microplásticos, según estudios recientes.

La afirmación del video de Vitalis de que «el agua del grifo está contaminada con sustancias antibióticas y que sabemos que el cloro y el fluoruro son neurotóxicos» también fue rechazada por Curtis.

«No hay pruebas de que el flúor y el cloro nos hagan daño en las cantidades de agua que tomamos», dice.

«No hay absolutamente ninguna evidencia de que los residuos de medicamentos como los antibióticos dañen la salud humana, incluso si son detectables en pequeñas partes por millón. Es lo mismo de siempre: la gente no parece entender que si algo está presente en cantidades muy, muy pequeñas, no es peligroso»

Fuentes «seguras» de agua

En 2018, Galen Zink abandonó un trabajo de tecnología en Silicon Valley para perseguir la autosuficiencia y la «auto-optimización nutricional» en una isla remota en el sur de Alaska.

A pesar de ser consciente de las preocupaciones planteadas por Curtis, él bebe casi exclusivamente de su corriente local.

«Es muy común aquí», dice Zink, quien cree que hacer esto tiene beneficios para la salud. «Tiene bacterias probióticas… Beber agua cruda mejora la salud del microbioma».

Derechos de autor de la imagen Getty Images Image caption Galen Zink se mudó a una isla remota en el sur de Alaska, donde bebe casi enteramente agua de las corrientes locales.

Zink también observó que «beber agua cruda como hidratación primaria durante unos días te deja la piel notablemente más suave».

Sin embargo, una cosa en la que él y Curtis están de acuerdo es que los entornos rurales prístinos, con viviendas separadas unas de otras, son los que tienen más probabilidades de tener fuentes seguras de agua natural.

«Tuve que venir a esta isla increíblemente remota para encontrar lo que realmente se siente como aire y agua limpios», dice Zink acerca de la Isla Príncipe de Gales, en Alaska.

La población allí es de solo 3,000 personas distribuidas en 5,776 km cuadrados, con poco desarrollo de la agricultura, por no hablar de la industria.

«Si estás en algún lugar cerca de la civilización, es probable que el agua de la superficie se contamine», admite Zink.

Preocupaciones genuinas

Cuando hago clic en «localizar un manantial» en findaspring.com, encuentro 56 ubicados en Inglaterra, donde me encuentro. Muchos de estos se ubican en áreas urbanas, incluyendo cinco en Londres.

La única forma de probar la calidad del agua, dice Curtis, es enviar «muestras de agua para análisis microbiológicos, a algún costo … y tomar muestras en diferentes estaciones para estar seguro».

Gail Teitzel, editor de la revista Trends in Microbiology, dice: «Tendrías que analizar el agua todo el tiempo para detectar contaminantes microbianos y químicos. El agua municipal y embotellada ya ha sido probada y se ha comprobado que es segura … Es como un huevo crudo: al cocinar el huevo o al tratar el agua, se mata cualquier patógeno que pueda haber en él «.

Derechos de autor de la imagen Getty Images Image caption ¿Es el agua del grifo suficientemente segura?

Cuando sugiero que muchas marcas de agua mineral embotellada la toman directamente de los manantiales naturales, dice que «el agua embotellada se regula para que no contenga microbios o productos químicos peligrosos».

Estudios recientes han encontrado que el 90% de las marcas de agua embotellada y el 83% de las muestras de agua del grifo en 12 países contienen pequeñas partículas de plástico conocidas como microplásticos (en EE.UU. se encontró la mayor tasa de contaminación en el agua del grifo, con un 94%).

Si bien la búsqueda de «agua cruda» parece un extremismo, ¿no es esto una respuesta a preocupaciones genuinas sobre la calidad del agua en la modernidad?

«Me preocupa que, debido a eso, los entusiastas del agua cruda estén subestimando el peligro del agua no tratada», dice Teitzel.

«La contaminación microplástica del agua potable definitivamente necesita más estudio, pero sabemos que las áreas que carecen de agua potable tratada tienen tasas más altas de mortalidad infantil, en gran parte debido a enfermedades diarreicas transmitidas por el agua».

Riesgo común

En última instancia, si la gente quiere beber agua sin tratar, ¿no es esa su elección en una sociedad libre?

Aquí Curtis dibuja paralelos con el movimiento anti-vacunación. «Una de las razones por las que no me enfermo muy a menudo es porque no ando bebiendo agua sucia. Pero si lo hiciera y me enfermara, sería un riesgo no solo para mí, sino para mis colegas».

Un ejemplo: si la persona se infecta con E. coli, y al usar un baño común o preparar la comida en la cafetería, puede transmitirlo.

«Si uno bebe agua cruda, tiene que asumir la responsabilidad de que esta también podría ser una fuente de riesgo para los demás, no solo para uno».

Derechos de autor de la imagen Getty Images Image caption El mercado de compra y venta de agua no tratada sigue siendo pequeño, pero cada vez más personas buscan sus propias fuentes de agua natural y las promueven en línea.

Curtis dice que muchas marcas de agua mineral embotellada se toman directamente de manantiales naturales y que «el agua embotellada está regulada para que no contenga microbios o productos químicos peligrosos».

El sketch de Colbert en The Late Show concluyó irónicamente que «beber de los charcos podría tener sus desventajas».

Esta burla podría ser hiriente para personas como Zink, que se han mudado a regiones remotas y han basado sus elecciones en el conocimiento local. O para las personas en Islandia, donde el 98% del agua del grifo sigue siendo agua glacial no tratada químicamente.

Pero Alaska e Islandia son, literalmente, lugares atípicos. Para los residentes urbanos, el agua del grifo sigue siendo la opción más segura y saludable.

Lea la historia en inglés aquí

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Las botellas de agua embotellada son como una plaga, están en todas partes. En las máquinas expendedoras de la oficina, en los restaurantes, sobre la mesa de los tertulianos de programas de televisión e incluso en los nuevos taxis, ya que algunas empresas de VTC se las facilitan a sus clientes. Tampoco es raro encontrar marcas que apoyan causas sociales como reclamo, por ejemplo, la lucha contra el cáncer. Por no hablar del amplio despliegue de marcas y variedades que se venden en los supermercados. Hay algunas que hasta cambian el clásico color azul por el rosa para ser más atractivas para la venta. Tanto es así que, a pesar de que el agua es de muy buena calidad en España, es el cuarto país de la UE que más produce este líquido envasado, según datos de la Federación Europea de Botellas de Agua, con más de 6.000 millones de litros en 2018, por detrás de Italia, Francia, Alemania. Un desastre medioambiental por la cantidad de residuos plásticos que genera esta moda.

Aunque se trata de un bien bastante barato si se bebe del grifo, cada español consume una media de 134 litros de agua embotellada al año. Es la bebida no alcohólica que más se compra en el país y la demanda va en aumento. Muchas veces sin una necesidad acuciante. Pongamos un ejemplo. Llega la hora de elegir el menú del día y el camarero pregunta por las bebidas. Si la opción elegida es agua, muchos se decantan por una botella en lugar de pedir una jarra, como si la segunda opción denotara racanería. Otras veces es el hostelero el que se niega a servirla.

Gestos como este alimentan un lucrativo negocio que en España factura cerca de mil millones de euros al año, según la Asociación Nacional de Empresas de Aguas de Bebida Envasadas (Aneabe). Es el cuarto país de la UE que más produce el llamado «oro líquido». Desde esta organización, que agrupa a cerca de 60 empresas dedicadas al envase de agua mineral o de manantial, incluidas las más conocidas y con mayores cuotas de mercado, explican que el consumidor busca cada vez más «bienestar» y «cuidar su salud» con «productos naturales y saludables». Pero, ¿es que el agua del grifo no lo es?

Julio Barea, geólogo especializado en hidrogeología y portavoz de Greenpeace, apunta que el 99% del agua de abastecimiento en España es potable y está sometida a controles sanitarios. Aunque en algunas zonas tiene sabor, este experto explica que en ningún caso supone un hándicap y que se puede beber con tranquilidad. Un truco para que sea más insípida -y se note así menos el sabor fuerte del agua del grifo de algunas zonas- es meterla a enfriar en la nevera.

Coincide con este es el punto de vista José Miguel Mulet, profesor de Biotecnología en la Universidad Politécnica de Valencia. «El agua embotellada no es mejor que la del grifo. Para nada. Para la salud el agua del grifo es perfectamente aceptable y buena. Beber agua embotellada no tiene ningún efecto para la salud. Si te vas a un país exótico, es mejor beberla embotellada porque el agua del grifo no tiene las condiciones sanitarias adecuadas. Pero en un país occidental beber agua de botella no tiene demasiado sentido», según explicó este experto a EL ESPAÑOL.

No es mejor que la del grifo

Este nuevo hábito de la sociedad moderna además sale bastante caro. Tanto para el bolsillo como al planeta. «No hay producto que venga de la tierra que se venda con tanta variabilidad de precio. Ni los diamantes, ni el oro. Pero el agua, que es algo que todo el mundo necesita y de lo que se aprovechan las marcas, se puede comprar por precios desorbitados», explica Barea. Se refiere a una empresa que envasa agua procedente de unas populares islas, localizadas en el océano Pacífico, que ha encontrado su hueco entre ricos y celebrities como sinónimo de lujo.

En España, este agua extraída a más de 17.000 kilómetros de distancia (con la huella de carbono que esto implica), se puede comprar a 4,95 euros el litro frente a los cerca de 0,50 euros que cuesta un litro y medio de una marca convencional. Pero, según coinciden los expertos, como el resto de marcas que se lucran del «oro azul», lo único que tiene de especial es el marketing. Y eso lo acaba pagando el cliente. Según datos oficiales, mil litros de agua del grifo de casa cuestan 1,95 euros. Una diferencia considerable con la que se vende embotellada. El litro de agua que cogemos de la cocina nos sale a 0,00195 euros. Mientras que una botella estándar, nos cuesta de media 0,59 euros. Unas 300 veces más caro.

«Es un producto totalmente absurdo», valora Charles Fishman, periodista y autor de La gran sed: la vida secreta y el turbulento futuro del agua. Su popularización, según este experto, se debe a que el consumidor, más que comprar agua, está adquiriendo practicidad. Pero aunque se esté concienciado y dispuesto a decir no a los botellines de agua para generar menos residuos, los recursos públicos disponibles a veces no lo ponen fácil. Por ejemplo, en la ciudad de Madrid, que suma más de tres millones de habitantes, solo hay 1.735 fuentes de agua para beber en la calle. O lo que es lo mismo, un surtidor por cada 1.882 ciudadanos. Pero, de estos, la gran mayoría se encuentran en zonas verdes, no en la vía pública. O sea, que es difícil encontrarse con uno de estos dispositivos para rellenar el botellín si no se está de paseo en un parque.

Falsas soluciones

Así, en medio de un entorno que no promueve el acceso público gratuito al agua, coge fuerza este lucrativo negocio. Sus tentáculos, además de tocar las carteras, también sacuden el medio ambiente. El plástico de los miles de millones de botellas que se fabrican al año tarda 500 años en descomponerse y supone una grave amenaza para los mares y océanos. Se estima que en España cada día se venden 51 millones de bebidas envasadas, pero solo se reciclan 20 millones.

Aunque las empresas se escudan en sus etiquetas en el hecho de que sus materiales con «100% reciclables», los ecologistas denuncian que esto no es suficiente porque en España se recicla muy poco. Según el informe Maldito Plástico: reciclar no es suficiente de Greenpeace, solo se recuperan el 25,4% de los envases de plástico —entre ellos las botellas —. Mientras, que Ecoembes, gestor de bolsa amarilla, sitúa esta cifra en el 77%.

El rechazo creciente de la ciudadanía a los plásticos de un solo uso ha llevado a las empresas a buscar alternativas. Algunas marcas han cambiado la botella de material plástico tradicional por un envase de cartón. Pero los ambientalistas señalan que todo esto son «falsas soluciones». Desde Greenpeace denuncian que estas alternativas «solo trasladan el problema» a otros ecosistemas como los bosques. También subrayan que los envases que presumen de ser biodegradables, raramente se descomponen.

La verdadera alternativa a los envases de plástico no es reciclar, ya que esta práctica registra niveles bajos, sino «reutilizar y recargar». Así, la mejor opción para los defensores del medio ambiente es elegir siempre el agua del grifo y usar una botella rellenable, preferiblemente de acero inoxidable.

Agua embotellada VS Agua de grifo: ¿Cuál es mejor?

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Existe la creencia de que el agua embotellada es mejor que la del grifo. Esto se debe sobre todo al mal sabor de algunas aguas de ciudad, y también al hecho de las contaminaciones que sufren al estar en entornos urbanos. Sin embargo, hoy nos planteamos desmontar ese mito y contarte la verdad sobre este tema. ¿Es mejor el agua del grifo o la embotellada?

Calidad y sabor del agua

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El agua del grifo puede ser perfectamente potable y tener más restos de residuos o de ciertos minerales que el agua embotellada. Esto se produce porque el agua del grifo no está exclusivamente pensada para beber, y por lo tanto, los controles que debe pasar no son tan específicos. Sin embargo, salvo indicación contraria por parte de las autoridades, no hay nada de malo en consumir agua del grifo.

El sabor es quizás uno de los factores que hacen que prefiramos el agua embotellada. Esa sensación de sequedad de garganta o el hecho de que nos sepa a cloro no es nada agradable, y por eso en muchos casos hay quién desiste de intentarlo y se compra el agua en botella.

Controles de calidad y contaminación

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Sin embargo, cuando hablamos de objetividad, los estudios demuestran que las muestras de agua embotellada y de agua de grifo tomadas y sometidas a los mismos controles a lo largo del tiempo no enseñan significativas diferencias entre una y otra. De hecho, se ha encontrado casi el mismo porcentaje de agua embotellada contaminada que agua del grifo contaminada. Y cuando decimos contaminada no nos referimos a que no sea potable, sino que en la mezcla hayan podido introducirse excesos de determinados minerales.

Por todo ello, no hay razones objetivas para decir que siempre es mejor el agua embotellada. Aunque sí existen para afirmar que el agua embotellada sabe mejor y tiene menos concentraciones de minerales como el cloro. ¿Tú con cuál te quedas?

Por lo que has podido comprobar, y al menos en términos generales, los riesgos de contaminación del agua embotellada son casi los mismos que el agua del grifo, por lo tanto, en ese sentido no es más saludable una que la otra. Las preferencias se basan más en sabores y costumbres que en otra cosa. Si te interesa el tema del agua en la salud, creo que deberías echar también un vistazo a este otro artículo sobre la importancia de tomar agua

No dejes de leer: Trucos para beber más agua

¿Puedo beber el agua del grifo en Madrid?

El agua del grifo en Madrid, y en general en España, es segura para beber. En realidad, se encuentra entre los primeros puestos de ciudades de España con mejor agua del grifo. Los únicos potenciales contaminantes de los que se podría hablar son los microplásticos, tuberías antiguas en algunos edificios céntricos en los que no se haya invertido en mantenimiento y su posible mal sabor en algunas áreas, aunque por lo general, no es el caso. En cualquier caso, esto no significa que beberla sea peligroso.

¿Por qué algunas personas tienen miedo de beber agua del grifo?

Es comprensible que a algunas personas les preocupe beber agua del grifo en España. Hace más de cuarenta años, esto tenía su razón de ser, pero la realidad es que la calidad del agua ha ido evolucionando considerablemente desde la Ley de Aguas de 1985 hasta la Directiva Marco del Agua del año 2000. En la actualidad, de acuerdo con el Ministerio de Sanidad, el 99,3% del agua del grifo está testada y es apta para el consumo humano.

Aún así, algunos madrileños y muchos viajeros optan por la opción de comprar agua embotellada. Pero, ¿es esto una mejor opción? Para responder a la pregunta «¿Puedo beber el agua del grifo en Madrid?», descubramos algunos detalles más sobre el agua del grifo en la ciudad y sus alrededores.

¿De dónde viene el agua del grifo de Madrid?

El agua de Madrid proviene fundamentalmente de la Sierra de Guadarrama, y tiene fama de tener buen sabor tanto en España como fuera de nuestras fronteras. Además, antes de llegar a cada casa, pasa por distintos tratamientos de agua potable. También se hacen tests para cumplir todos los requisitos y estándares de calidad necesarios.

Canal de Isabel Segunda es la empresa pública que gestiona el ciclo integral del agua en casi toda la Comunidad de Madrid. La secuencia habitual de tratamiento de aguas es: Preoxidación, Coagulación y floculación, Decantación, Filtración, Neutralización y Desinfección final. Entre los procesos de filtración, el agua pasa por un tratamiento de filtración con carbón activo.

¿Es potable el agua de Madrid?

Sí, el agua del grifo en Madrid es limpia y definitivamente potable. Puedes beber sin problema en lugares públicos, como restaurantes (donde es frecuente que te sirvan agua de grifo en jarra si lo pides), bares, hoteles o fuentes públicas.

Teniendo en cuenta que el agua se analiza cada 5 segundos, no tienes que preocuparte por la seguridad y la limpieza del agua. Por supuesto, puede contener algunos químicos que son necesarios para proteger el agua, como el cloro. Sin embargo, esos productos químicos no son peligrosos, y la mayoría de las veces son inodoros e insípidos. Y son necesarios para cumplir la normativa y evitar enfermedades. Dependiendo de cuán sensibles sean tus papilas gustativas, es posible que notes una ligera diferencia entre el agua del grifo de Madrid y el agua embotellada.

Las únicas sustancias conocidas que podrían afectar al agua del grifo en Madrid son: microplásticos, metales pesados de tuberías antiguas (dentro de los edificios) o derivados del cloro. Estos, en los casos en los que están presentes, lo están en una proporción muy limitada. Pero si quieres reducir la posible exposición al beber agua del grifo, puedes usar un filtro de agua asequible como TAPP 2.

¿Qué opinan los madrileños sobre el agua de grifo?

La mayor parte de los madrileños dicen que el agua del grifo en Madrid está muy buena, incluso deliciosa. Por ello, no es habitual comprar agua embotellada en el hogar. El 76% de los madrileños consumen directamente agua del grifo.

De hecho, Madrid es la Comunidad Autónoma en la que menos agua envasada se consume: 59 litros por habitante y año frente a los 148 de media nacional.

¿Cómo puedo saber si el agua es realmente segura?

El agua del grifo en Madrid, como hemos comentado, es segura para beber. Sin embargo, si aún tienes sus inquietudes o si prefieres estar completamente seguro, puedes llevar a analizar el agua de tu grifo.

¿Cómo hacerlo? Es relativamente simple. Toma una muestra del agua y llévala a un laboratorio certificado. Hay varias opciones en Madrid, una de ellas se encuentra en el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social (MSCBS).

¿Es más saludable beber agua embotellada en Madrid?

Como hemos comentado antes, los madrileños rara vez beben agua embotellada, ya que confían en su origen y calidad. Su mentalidad es: «¿por qué pagar por eso cuando realmente puedes obtenerlo gratis?» En Madrid, un litro de agua cuesta de media algo más de 0,0015 euros, mientras que el litro de agua embotellada cuesta de media unos 21 céntimos, es decir, es 140 veces más cara.

Según un estudio publicado por la OCU en 2014 en el que analizaban distintas características como el origen, la calidad higiénica y el nivel de posibles contaminantes, Madrid se encontraba, junto con Burgos, Vigo, San Sebastián y Las Palmas, entre las 5 ciudades de España con mejor agua. ¿Las peores? Palencia, Ciudad Real, Palma de Mallorca y Zaragoza.

Además, anualmente se realizan más de 6 millones de análisis al agua de Madrid. Estos se llevan a cabo tanto en los depósitos y estaciones de tratamiento, sino también desde el origen, y a lo largo de toda la red de distribución. Teniendo un agua de calidad y la posibilidad de ahorrar y reducir residuos plásticos, ¿para qué beber agua embotellada?

¿Deberían los turistas y visitantes beber agua embotellada en Madrid?

Preferiblemente no. Técnicamente hablando, no hay razón por la cual los turistas deban optar por consumir agua embotellada en Madrid. El agua del grifo de Madrid ya es lo suficientemente buena tal cual sale del punto de consumo. Y cada botella que se consume tiene un impacto ambiental negativo debido a la producción de plástico, el transporte, el consumo innecesario de agua para su producción y la gestión de residuos posterior a su vida útil.

En el caso de que no te guste el sabor, siempre puedes decidir usar un filtro de agua en Madrid. De esta manera, reduces la potencial exposición a elementos como el cloro y obtienes un mejor sabor.

El único caso especial es el de las personas que consumen agua de pozo o de lluvia. En estos casos, es recomendable el agua embotellada o un sistema de depuración o potabilización más potente.

  • En general, el agua del grifo en Madrid es segura para beber.
  • Los madrileños rara vez beben agua embotellada, aunque se puede adquirir en cualquier tienda o supermercado.
  • Evita el agua embotellada si puedes, ya que es una opción menos económica y respetuosa con el medio ambiente. Si te molesta el sabor del agua del grifo, puedes estudiar la opción de comprar un filtro de agua en Madrid, como TAPP 2.
  • Si no estás seguro de la calidad del agua en tu grifo, puedes llevarla a analizar a un laboratorio profesional.

El agua de Madrid es la mejor por su sabor y sus propiedades

Está demostrado que el agua del grifo de Madrid es de las mejores de España y no solo por su sabor sino por sus propiedades, según rubrican varios estudios. Agua del Canal de Isabel II que es posible beber en fuentes públicas como la de la Plaza de Santa Ana. Hay casi 2.000 fuentes en la ciudad de Madrid.

Madrid está entre las 5 mejores aguas de las capitales de España, según un estudio que la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) realizó en 2014, y los madrileños la disfrutan bebiéndola del grifo y en las fuentes de la ciudad.

El buen sabor está en su origen

El Canal de Isabel II que gestiona el agua madrileña cuenta con 14 embalses y 75 captadores de agua subterránea. En estos puntos ya se establencen controles de calidad. Tras su almacenamiento, el agua se somete a tratamiento de potabilización en las diversas estaciones.

Pero la clave del buen sabor está en su origen, ya que las mejores aguas, en cuanto a aspecto y sabor –no necesariamente en cuanto a potabilidad– son las que nacen de las sierras. En el caso de Madrid, prácticamente toda. No es lo mismo una sierra granítica, como la madrileña, que una caliza. Las corrientes que pasan por las primeras apenas arrastran materiales. El granito no se descompone fácilmente con el agua, a diferencia de otro tipo de rocas. El agua de Madrid llega a los ríos con menos cal.

Ahorrar bebiendo del grifo

Beber de la fuente tiene además muchas ventajas ya que se evita el uso y deshecho de plástico de botellas, no hay que cargarla, almacenarla ni transportarla. Además, desde el Canal de Isabel II indican que un agua como la de Madrid conlleva «un menor consumo de detergentes y productos de higiene personal, unos menores tiempos de cocción de los alimentos, con ahorro de electricidad y gas y una mayor vida media de lavadoras y lavavajillas”.

El agua de Madrid

No hay vuelta de hoja. El agua de Madrid es excelente. Y no es porque lo digan las autoridades locales, que también, sino porque son muchos los embajadores desinteresados del líquido elemento de la ciudad. Hasta el célebre pianista londinense James Rhodes lo alabó en un tuit reciente: “Cuando era más joven, todos en el Reino Unido me decían “¡no beban agua del grifo en España! ¡Te enfermarás!”. Bueno, he estado bebiendo agua del grifo en Madrid por meses y es jodidamente deliciosa. Y gratis (…)”.

Mejor campaña de promoción, imposible. Y el Canal de Isabel II, la empresa pública responsable de la gestión del agua en la Comunidad de Madrid, retuiteó, como es natural, la valoración del músico inglés.

Embalses: De Navacerrada a Pedrezuela

Hay que recordar que el Canal de Isabel II gestiona 14 embalses (El Villar, El Atazar, Navacerrada, Valmayor, Santillana, Pedrezuela, etc.) y 75 captadores de agua subterránea, cada uno, evidentemente, con sus controles de calidad y tratamientos de potabilización.

Pero el secreto del buen sabor del agua de Madrid se halla en el origen, ya que no es lo mismo, según los expertos, que la sierra sea granítica, como la madrileña, o caliza. La clave está en que el granito no se descompone fácilmente y el agua llega a los ríos con menos cal y minerales. Además, los embalses de Madrid están muy protegidos porque, al estar destinados al abastecimiento de agua, tienen restringido el baño y las actividades deportivas.

Puedes consultar aquí la relación total de fuentes de agua potable para beber de la ciudad de Madrid, tantos las situadas en vía pública como aquellas que están en zonas verdes, parques y jardines.

Los viajes del agua

El subsuelo de Madrid tiene cientos de kilómetros de galerías por los que transcurrieron durante siglos (desde la fundación de Madrid en la segunda mitad del siglo IX, hasta 1858 en que se inaugura la traída de aguas del río Lozoya por medio del Canal de Isabel II) los míticos “viajes de agua”, el sistema de canalización que recogía los acuíferos (mayrat) que los árabes trasladaron desde Persia a Madrid en el siglo IX. De hecho, el nombre de Madrid procede del vocablo árabe “mayrat”, que fue castellanizado en Magerit.

Era tanta la abundancia de agua en la zona que esta fue una de las razones por las que Felipe II trasladó la capital de España a Madrid. Se calcula que existen 124 kilómetros de viajes de agua bajo el asfalto y algún tramo estuvo en funcionamiento hasta finales del siglo XIX o principios del siglo XX. O sea, una historia de más de 10 siglos.

Pese a situarse Madrid en las proximidades del río Manzanares, no fue ésta su principal fuente de agua, debido a que el núcleo de población se encontraba a gran altura respecto al río, y a que sus aguas no eran aptas para el consumo debido a la contaminación. Para resolver el problema de abastecimiento de agua potable, y tras el traslado de la Corte a Madrid por Felipe II, se recuperó el sistema utilizado de época árabe y se empezaron a construir nuevos y extensos ramales.

Las zonas de captación de agua se localizaron en el sector norte y nordeste de Madrid, entre los caminos de Fuencarral y el de Alcalá, en las cercanías de los pueblos de Fuencarral, Chamartín, Canillas y Canillejas. Estas zonas se encuentran a una mayor altitud que la Villa, permitiendo que el agua discurriera hasta el centro de la ciudad gracias a los desniveles propios de la topografía madrileña.

El suministro de agua a Madrid estaba dividido por distritos. Cada uno tenía asignado un número de fuentes, caños, aguadores y una dotación económica específica para su mantenimiento.

El acueducto de Amaniel

El Ayuntamiento de Madrid ha rehabilitado recientemente unos 50 metros del antiguo viaje de agua de Amaniel o “viaje de Palacio”, que daba servicio al Palacio Real y servía para que la Corona pudiese dar concesiones a conventos y nobles. Atravesaba la Dehesa de la Villa y el acceso a las galerías estaba en el paseo de Juan XXIII, a la altura del número 23 de la vía. Su nombre procede de la antigua Dehesa de Amaniel, situada en la actual Dehesa de la Villa, que es donde se capta el agua del nivel freático.

El de Amaniel es uno de los cinco viajes de agua más importantes de Madrid, junto a los de la Castellana, Abroñigal Alto, Abroñigal Bajo y la Alcubilla. A éstos habría que sumar otros menores, como los de Segovia, Caños del Peral, Caños de Leganitos o Fuente del Berro.

Visitas guiadas

El programa de actividades ambientales Hábitat Madrid del Ayuntamiento organiza periódicamente visitas guiadas gratuitas para conocer la singular historia de los viajes de agua. Hay dos itinerarios. Uno va desde Dehesa de la Villa hasta Caño Gordo y el otro transcurre desde Caño Gordo hasta el Caño del Peral (plaza de la Ópera), donde se pueden contemplar los vestigios de la fuente en la que finalizaba este viaje de agua. De hecho, aquí se encuentra el Museo de los Caños del Peral, que exhibe restos de la Alcantarilla del Arenal, de la fuente de los Caños del Peral y del Acueducto de Amaniel, encontrados en 2009 cuando se hacían obras de rehabilitación de la estación de Metro de Ópera.

Tal es la importancia de los viajes de agua que en 2002 la Unesco recomendó declararlos Patrimonio de la Humanidad.

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