Aceite de coco aldi

Aceite de coco: para lo que vale (y para lo que no)

Gwyneth Paltrow abrió la veda y desató (una vez más) el debate. “Uso mucho el aceite de coco. Lo pongo en mi rostro, en mi piel y lo uso para cocinar”. Hasta ahí, todo bien. Pero la actriz complicó la cosa cuando empezó a explicar uno de sus usos más cuestionados. “Acabo de empezar a usarlo para hacer oil pulling, que es retenerlo en la boca durante unos 20 minutos. Se supone que es bueno para la salud oral y para blanquear los dientes”, afirmó.

Tras ella, otras tantas celebrities veneraron el uso de este aceite. Miranda Kerr gritó a los cuatro vientos que lo añadía a sus ensaladas y a sus smothies, que hasta lo usaba para hidratar su piel y que “no pasaba ni un solo día sin él”. Suki Waterhouse confesó que lo aplicaba en su cabello y que cuando sentía su piel como “una piedra” lo usaba sobre su rostro. Y Emma Stone lo utiliza como desmaquillante para evitar reacciones alérgicas. Son solo algunos ejemplos, porque son tantas las declaraciones de famosas alabando las bondades de este aceite que muchos ya lo llaman el elixir de Hollywood y lo incluyen, incluso, dentro de la venerada lista de superalimentos. Sin embargo, no todo es cierto y no todo lo que las celebs han dicho que hacen con el aceite de coco es recomendable. Explicamos, con la ayuda de varios expertos, lo que puedes y lo que no puedes hacer con uno de los ingredientes de moda.

© Cordon Press

Lo que SÍ puedes hacer con el aceite de coco

-Aplicarlo en las puntas del cabello para protegerlas e hidratarlas. “Es algo que hace mi madre”, confesó Blake Lively a The Cut. La actriz, poseedora de una de las melenas más envidiadas, lo aplica antes de lavar su cabello. Así consigue no engrasar la raíz pero sí proteger las puntas.

-Utilizarlo a modo de mascarilla capilar mientras duermes. Es uno de los trucos infalibles de la modelo Pooja Mor, que confiesa que en la India, su país de origen, es muy normal ponerlo en el cabello. “Lo hago los fines de semana. Me envuelvo el cabello en una toalla y duermo con el aceite puesto. Después lavo el cabello con champú y acondicionador de Moroccanoil”, confesó a Vogue.com.

© Corbis

-Para hidratar la piel del rostro. “El aceite de coco destaca por su increíble capacidad para hidratar la piel, tanto del rostro como del cuerpo. Este aceite está repleto de Omegas y es ideal para que la piel se fortalezca”, nos confirma Carmen Navarro. De ahí que hasta Poppy Delevingne lo use a modo de mascarilla por la noche cuando nota la piel deshidratada.

-Para reparar unos labios deshidratados. “Para los labios es muy bueno ya que restaura los niveles de hidratación mucho mejor que otros productos que solemos utilizar como la vaselina”, nos explica Navarro.

-Para combatir las estrías a modo de loción corporal. “Los aceites hidratantes, entre los que se incluye el aceite de coco, son muy buenos para combatir las estrías. Al nutrir, hidratar e incrementar la fuerza y elasticidad de la piel, la mantiene protegida frente a las estrías”, explica Carmen Navarro.

-Como desmaquillante. Su textura oleosa facilita el desmaquillado. Lo hacen Emma Stone, Lykke Li y Kelly Osbourne. Carmen Navarro lo confirma: “No conozco ninguna contraindicación para este aceite y creo que todo tipo de pieles pueden beneficiarse de sus propiedades ”.

© Corbis

-Como aliño en ciertos platos y de forma ocasional. Pero sin abusar de él, por su alto contenido en grasas saturadas. ¿Los motivos? “Es rico en ácido láurico, una grasa predominante en la leche materna que es la que le confiere su poder inmune por sus propiedades antivíricas y antibacterianas ”, nos explica el odontólogo Iván Malagón, que insiste en que fortalece el sistema inmune protegiéndonos de infecciones por bacterias (incluidas las que provocan las caries) y hongos. Eso sí, Ata Pouramini, de Quiropractic Valencia, advierte. “Puede irritar la mucosa gastrointestinal”.

Lo que NO puedes hacer con el aceite de coco

-Usarlo como blanqueante dental. Por mucho que Gwyneth Paltrow lo diga. “No es cierto que el aceite de coco tenga propiedades blanqueantes”, sentencia tajante Iván Malagón, que se refiere también a otro mito que recomienda mezclar este aceite con bicarbonato. “No es en absoluto recomendable porque, si bien el bicarbonato logra ese efecto en principio, lo hace erosionando el esmalte dental y eso es altamente perjudicial para nuestros dientes”.

© Cordon Press

-Usarlo como enjuague dental para prevenir las caries. Aunque es cierto que este aceite ayuda a prevenirlas (por su presencia en ácido láurico ) no es recomendable usarlo como enjuague. “Porque no aseguras su absorción por parte del organismo y, por lo tanto, no aseguramos que pueda cumplir esa función. Además, el enjuague acaba en las tuberías y es tremendamente agresivo contra el medio ambiente desechar cualquier tipo de aceite en un desagüe”, explica Malagón.

-Usarlo para perder peso y “quemar grasa ”. Aunque algunos expertos han afirmado que puede servir para combatir la grasa abdominal (por contener unos triglicéridos de cadena media que podrían favorecer el consumo eficiente de energía), la realidad es que, aunque cualquier aceite engorda, este aceite “ tiene más calorías. Si se lleva una vida sedentaria, con una dieta en la que no faltan azúcares e hidratos, no lo recomiendo, a pesar de sus propiedades quemagrasas”, afirma Ata Pouramini.

  • ‘Poke bowl’: el plato hawaiano (y muy ‘healthy’) que arrasa en Instagram
  • ¿Bocadillos que no engordan? Se llaman baos y pueden ser muy sanos
  • Cómo usar aceite de coco en VERANO

Nuestros periodistas recomiendan de manera independiente productos y servicios que puedes comprar o adquirir en Internet. Cada vez que compras a través de algunos enlaces añadidos en nuestros textos, Condenet Iberica S.L. puede recibir una comisión. Lea nuestra política de afiliación.

Alimentación ecológica: los nuevos productos ‘GutBio’ de Aldi

Desde este pasado lunes, la cadena de supermercados Aldi ha decidido revolucionar su conocido como ‘rincón ECO’. El grupo de distribución de origen teutón ha puesto en marcha esta semana en sus establecimientos en España nuevas ofertas de su reconocida marca ‘GutBio’, que ofrece productos ecológicos a módico precio. ¿Qué nos encontramos en estos días? Se lo presentamos.

En este caso en cuestión, Aldi nos ofrece productos ecológicos en oferta con descuentos online y también los encontraremos en los estantes de sus respectivos establecimientos. Un surtido sumamente amplio que incluye prácticamente de todo, desde dulces hasta alimentos diarios.

Es el caso de los minicroissants de espelta ecológicos de GutBio cuyo pack se vende por 1.69 euros, mismo pecio que se mantiene para los ‘chips’ de garbanzos ecológicos. Por 1.99 euros podemos encontrar zumos de manzana y fruta de la pasión o de manzana y mango. Por 1.99 euros se pueden comprar galletas de mantequilla ecológicas o queso camembert ecológico.

Por 1.79 euros encontramos superalimentos linaza triturada ecológica, superalimento flohsamen ecológico y superalimento mix omega 3. Por 2.49 euros, Aldi nos ofrece otros productos ecológicos como el higo deshidratado ecológico, dátil en esta misma especialidad o albaricoque.

Finalmente destacamos que por 2.99 euros podemos adquirir en Aldi aceite de coco con sabor a guindilla ecológico o bien con sabor a limoncillo; por 3.99 euros avellana cruda ecológica y por 4.99 euros nuez de Brasil ecológica.

¿Con cuál te quedas?

También te puede interesar:

Estos son todos los productos ecológicos que ya puedes comprar en Aldi

Todos los productos ecológicos que ofrece Alcampo

Este sábado, el tecnólogo en alimentación, Mario Sánchez (@SefiFood en Twitter), compartía en su perfil de Twitter varias imágenes del catálogo de Aldi en la que se puede ver como la marca vende numerosos productos ecológicos, entre ellos gominolas ecológicas o galletas eco. Mario compartía estas imágenes para volver a recalcar que ecológico no es lo mismo que saludable -aunque en la página web de Aldi indiquen que los productos ecológicos evitan utilizar elementos que puedan ser nocivos para la salud de las personas-. ¿A qué se refiere con esto? Empecemos por el principio.

Se nos están yendo la pinza con lo #ecológico. Catálogo de ALDI, lleno de ultraprocesados ecológicos.
Ositos de gominola, nachos y salchichas ECO. Que quede claro, ecológico no es igual a saludable. pic.twitter.com/CSWTQBjtL3

— Mario Sánchez 🧀 (@SefiFood) 5 de mayo de 2018

Sello eco: ¿qué nos indica?

Para que un producto pueda llevar el sello «eco» debe ser producido promoviendo la preservación de recursos naturales y cuidado del medio ambiente, además de contemplando normas específicas y exigentes sobre cuidado y bienestar de los animales.

Estos alimentos ecológicos, «bio» u «orgánicos» son productos producidos sin fertilizantes, pesticidas, antibióticos y hormonas. Además, en el caso de ser productos procesados, al menos el 95% de sus ingredientes agrarios deberán ser de origen ecológico para poder llevar dicho sello.

En definitiva, estos productos son respetuosos con el medio ambiente y con los animales, pero no tienen por qué ser más saludables. Es más, las evidencias empíricas no encuentran beneficios para la salud en la comida orgánica, ni diferencias nutricionales entre un mismo producto ecológico y uno no ecológico.

Por qué ecológico no significa saludable

Pongamos de ejemplo las gominolas o galletas ecológicas del catálogo de ALDI. Estos productos llevan la etiqueta de alimento ecológico, por lo que, presuntamente, el 95% de sus ingredientes agrarios deberían proceder de agricultura ecológica. Hasta ahí todos de acuerdo. Sin embargo, esto no quita que tanto las gominolas como las galletas sean productos ultraprocesados. Lo que quiere decir que son poco saludables para nosotros.

Según la clasificación NOVA los alimentos se clasifican en alimentos naturales o mínimamente procesados y en ultraprocesados.

  • Alimentos naturales o mínimamente procesados: aquí encontramos productos naturales como carnes, semillas, frutas, verduras, huevos, leche, etc, Son alimentos que no han sufrido ningún tipo de modificación y que han salido directamente del animal, de la tierra o de el árbol. También están en este grupo los que han sufrido un mínimo procesado que no altera sus cualidades ni añade ningún otro ingrediente, como por ejemplo productos que han salido lavados, pasteurizados, congelados o esterilizados. Aquí encontramos los lácteos (yogur, leche o queso a los que no se les añada ingredientes adicionales además de la pasteurización), verduras congeladas, etc.

Los alimentos naturales o con un procesado saludable son productos que no tienen más de tres ingredientes

Puede parecer díficil reconocer este tipo de productos, pero el nutricionista Carlos Ríos (@carlosriosq en Instagram) tiene un truco: son productos que no tienen más de tres ingredientes y que no incluyan azúcar añadida, harina o almidones de trigo y/ o aceites refinados. Este tipo de alimentos son los que se consideran comida real o real food.

  • Productos ultraprocesados: estos productos están elaborados de forma industrial y suelen tener cinco o más ingredientes, entre los que podemos encontrar sal, azúcar añadido – u otros tipos de edulcorantes -, aceites refinados, grasas, antioxidantes, etc. Estos productos, de incluirlos, incluyen muy poca cantidad de alimentos naturales.

Son productos normalmente listos para comer, beber o calentar. Suelen tener packagings muy llamativos y atractivos, un marketing muy agresivo, especialmente para los niños y, además, en muchas ocasiones, prometen ser saludables.

En este grupo encontramos las bebidas carbonatadas, las gominolas, las galletas, los dulces – helados, chocolate, tartas, etc.-, los panes de molde, la margarina, las barras energéticas, cereales, las carnes procesadas – como las salchichas, la carne picada que solemos encontrar en supermecados, los embutidos, etc.-, los yogures o la leche de sabores, los quesos con añadidos, batidos, pizzas, hamburguesas, bebidas alcohólicas y un largo etc.

Este tipo de productos son los menos saludables, su calidad nutricional es muy baja, con ingredientes que aportan muy pocos beneficios, y con ingredientes como las grasas trans, el azúcar, etc., que perjudican a nuestra saludad. Cuanto más procesado está un producto, menos saludable resulta para nuestro organismo.

Esto implica que, por mucho que las galletas y las gominolas lleven el sello de «ecológico», siguen siendo un producto ultraprocesado y, por tanto, un producto poco saludable para nuestro cuerpo. Ecológico, orgánico o bio no significa, necesariamente, saludable. Lo relevante, es qué llevan esos productos y cómo de procesados están.

Por qué insisten en vendernos estos productos

Los productos ecológicos son más caros que los no ecológicos. Pero, además, nos dan la impresión de ser más saludables. Un supermercado que vende un número importante de productos ecológicos no solo dará la impresión pública de preocuparse por la salud de sus compradores, sino que, además, generará más ingresos gracias a esos productos.

Y es que, tendemos a valorar como más saludables productos que tienen la etiqueta de «ecológico» u «orgánico», más bajos en grasas, con más fibra y mejores nutricionalmente, aunque no lo sean. Además, estamos dispuestos a pagar más por ellos.

Por supuesto, los supermercados saben esto, y lo utilizan en su favor. De ahí que nos estén bombardeando con cada vez más productos ecológicos.

Si nuestro interés es comer de manera que protejamos el medio ambiente, consumir productos eco puede ayudarnos en eso, pero si nuestro interés es comer de forma saludable la clave está en alejarnos de los productos ultraprocesados, por muy ecológicos que sean y no dejarnos engañar por las etiquetas.

Imágenes | @SefiFood, ALDI

En Vitónica | ¿Sabemos realmente lo que compramos o nos sugestionan las «etiquetas trampa» de ciertos alimentos?

En Vitónica |Alcampo se equivoca: que un alimento contenga transgénicos no significa que sea poco saludable

Un 15% de las cestas de Aldi contienen al menos un producto ecológico

Aldi comercializa más de 200 productos registrados bajo la marca GutBio, según datos de la compañía. Esta fuerte apuesta por lo ecológico puede explicar la razón por la que el 15% de las cestas de Aldi contienen al menos un producto de esta clase.

La búsqueda de naturalidad y autenticidad se ha convertido en el principal motor de compra de productos ecológicos en España. Según datos de Kantar Worldpanel, el valor de los alimentos ecológicos en el mercado ha aumentado, en los últimos tres años y a ritmo constante, casi un 20%. Asimismo, la penetración de esta categoría de alimentos alcanzó el año pasado un 65% en los hogares españoles, con una cuota de mercado del 1,2%. Así, en un contexto marcado por el crecimiento del mercado de productos ecológicos, Aldi, a través de su marca propia GutBio, sigue afianzando su posicionamiento en esta categoría de productos.

En cuanto al surtido, todos los productos GutBio están identificados con el sello de la agricultura ecológica de la Unión Europea. Este sello garantiza que los productos que lo incorporan en su envase cumplen los estándares de producción, elaboración y distribución de la normativa europea para artículos provenientes de la agricultura ecológica.

Además, este verano, la compañía ha aumentado su surtido ecológico con la ampliación de la gama de helados GutBio. Actualmente, ya cuenta con siete helados ecológicos entre los que se encuentran varias novedades como el polo de fruta y verdura o las tarrinas de 500ml de vainilla y de chocolate.


Llevaba mucho tiempo oyendo hablar de las virtudes del aceite de coco, no solo las gastronómicas, también en referencia a sus aplicaciones en el cuerpo.
La verdad es que tenía ganas de probarlo pero nunca me había puesto a buscarlo.
Sin embargo, hace poco lo vi en el supermercado donde voy habitualmente y lo compré.
Llevo varios días probándolo para distintas cosas y no puedo estar más contenta.

Esta es la marca que uso yo porque es la única que he encontrado en el super, pero hay muchas marcas que lo comercializan. No se cual será mejor o peor, entiendo que su calidad dependerá del proceso de extracción.
En este caso estamos hablando de un aceite 100% orgánico y prensado en frío.
El único ingrediente es aceite de coco.
A mí las cosas me entran por los ojos, ya lo he dicho alguna vez. Si veo un libro o un CD con una portada que me guste… lo compro. Por eso muchas veces me llevo un chasco, que le vamos a hacer.
Y el package de este aceite de coco me encantó. Me llamó la atención en cuanto lo vi.
Y cuando abrí el bote y me llegó ese olor a coco y a verano… me encantó.
Al comprarlo era sólido pero en cuanto lo dejas a temperatura ambiente, pasa a ser líquido.
Es cuestión de gustos mantenerlo de una forma u otra, depende de cómo quieras aplicarlo. Yo lo dejo en la nevera para que se solidifique. Y es genial porque vuelve a su estado líquido en cuanto entra en contacto con la piel.

PARA QUÉ LO USO

BELLEZA Y CUIDADO CORPORAL
– Hidratante corporal.
Es aceite y, por lo tanto, te da una sensación de hidratación casi inmediata.
Suaviza la piel de manera notable y se absorbe con facilidad, por lo que estoy encantanda con el resultado.
Solo tienes que ver el vídeo que he grabado. Con poquísima cantidad y recién sacado de la nevera, consigues una hidratación estupenda que se absorbe rápidamente.

– Para la dermatitis de mi hijo.
Ya os conté hace tiempo aquí que mi hijo la sufre. Tiene brotes tremendos aunque hubo una época en la que parecía que había desaparecido. En verano es horrible.
Cuando tiene irritación o heridas a causa del rascado le aplico este aceite de coco antes de dormir.
A la mañana siguiente ha desaparecido practicamente por completo.
¿Inconvenientes? Al rato de aplicarlo parece que le pica un poco. Imagino que porque está haciendo efecto (ya lo dicen las abuelas, si escuece es que está curando). Pero en seguida se le pasa y el resultado merece la pena.
OJO!! No lo apliques de día, aunque tiene SPF4 (factor de protección solar) evidentemente no es suficiente y no es recomendable salir a la calle con el aceite en el cuerpo si no te quieres achicharrar.
Yo SIEMPRE lo aplico por la noche.
– Hidratante labial.
Una pequeña aplicación en los labios y rápidamente se hidratan. Yo recomiendo exfoliarlos antes (con el cepillo de dientes o con un producto específico para los labios)
– Bolsas y ojeras bajo los ojos.
Dicen que el aceite de coco atenúa las manchas. Yo no soy de tener muchas ojeras pero si es cierto que en épocas de mucho trajín, me aparecen las odiadas marcas oscuras de oso panda bajo los ojos.
En mi caso sí ha funcionado, lo he notado y se difuminan bastante.
En cuanto a las bolsas, vamos a ver. Yo las tengo por herencia, genética pura y dura y no hay quien las haga desaparecer (un buen cirujano tal vez… quien sabe si más adelante) pero yo sigo en mi empeño de atenuarlas sin bisturí.
¿Desaparecen con el aceite de coco? NO
Pero es cierto que me va de maravilla como contorno de ojos y sí noto que la zona se descongestiona, pero obviamente, no hace milagros.
Mis bolsas y yo seguiremos siendo uno por mucho tiempo.
OJO!!
Ten cuidado e intenta que no te entre en los ojos. Es bastante incomodo porque estarás con visión borrosa bastante tiempo. No pica, no escuece, pero es desagradable (es aceite, recuerda).
– Puntas abiertas
Soy de la opinión de que si tienes las puntas abiertas, hay que cortarlas. Pero es verdad que a veces por falta de tiempo alargamos las visitas a la peluquería.
En este caso el aceite de coco viene de maravilla. Si tienes el pelo seco o que se encrespa con facilidad, también te ayudará.
¿Cómo lo hago? Con el pelo seco y de la mitad del pelo hasta las puntas (nunca el cuero cabelludo) voy aplicando el aceite con los dedos, masajeando. Puedes ponerte una toalla durante una hora para que actúe o incluso, si lo aguantas, toda la noche.
Después lavas el pelo normalmente y te aseguro que la hidratación se nota muchísimo.
Si no tienes tiempo también puedes aplicarte un poquito en los dedos, pasarlo por las puntas y ¡a la calle!

ALIMENTACIÓN
Describen el aceite de coco cómo un SUPER ALIMENTO… no se altera al cambiar de estado líquido a sólido ni se oxida al cocinar con él. Ningún otro aceite apto para el consumo humano tiene este tipo de versatilidad.
Hay que tener CUIDADO y que el aceite de coco que consumas NO SEA HIDROGENADO ya que automaticamente sus grasas beneficiosas pasarán a ser TRANS (cardiopatías, dificultad para que tu cuerpo use el «colesterol bueno» y todo lo que ya sabemos sobre este tipo de grasas malas)
El aceite de coco virgen sin procesar ni refinar no es hidrogenado, por lo que es la opción más segura de consumo.

Siendo consciente de todo esto yo lo consumo en:
– Desayuno y meriendas
En pan tostado, igual que harías con la mantequilla o el aceite de oliva.Si te gusta el sabor y olor del coco, estas tostadas te parecerán irresistibles.
-Batidos
A los batidos de frutas les echo un poco de aceite de coco y el sabor es buenísimo.

-Café
A veces echo un poco en el café (una vez que lo tengo en la taza, no en el filtro de la cafetera) y también le da muy buen sabor.
-Cocinar a la plancha
Lo he usado poco pero es verdad que le da un toque rico, rico. Las carnes a la plancha salen con un sabor especial (estoy dejando de comer carne, así que apenas lo he probado)
Dicen que a los pescados les da muy buen sabor, pero no lo he probado aún.
Para hacer un sofrito de cebolla… mmmmmm, sale riquisimo.

Por supuesto que por internet circulan muchos más usos para este aceite, pero yo aún no los he probado.
Si hago alguna prueba más, lo contaré aquí junto con el resultado.
En definitiva, creo que el aceite de coco es un producto con muchas posibilidades y buenos resultados.
Además de no estar testado en animales, ser natural 100% y… tener un olor maravilloso.
Para ser un producto con aplicaciones cosméticas, es una opción muy buena.
¿Conocías este aceite?
¿Cómo lo usas o consumes?

Aunque tiene un alto contenido en grasas saturadas, se habla de él como sustituto de, por ejemplo, el polémico aceite de palma. El aceite de coco es cada vez más demandado por los consumidores, tanto en las secciones de alimentación como de cosmética de los supermercados.

Esa, de hecho, es una de las claves: sus usos variados. Lo sabe La Masía (Grupo Ybarra), que lanzó el producto a finales de agosto del año pasado para responder a la demanda «de un consumidor interesado en disfrutar de nuevas experiencias gastronómicas y que busca productos naturales certificados 100% ecológicos», apuntan desde la compañía.

En este sentido, aseguran que es una «opción saludable» para cocinar o para tratamientos de belleza, tanto para piel como para cabello, «gracias a sus propiedades hidratantes y tonificantes», indican.

El aceite de coco de La Masía.

El producto ha triunfado en los lineales: se distribuye en Carrefour tanto en las tiendas físicas como a través de la compra online por 9,80 euros (430 ml).

No obstante, no es el único. En esta misma cadena también se vende el de la marca Cocomi, que cuenta con el certificado de agricultura ecológica de la Unión Europea, por 6,50 euros (225 ml); el mismo que comercializa Alcampo por 6,17 euros.

Más variedad en El Corte Inglés

La que también ha conseguido consolidarse en los lineales es la murciana Laboratorios Almond, que en 2015 facturó más de 11 millones de euros. Ahora, con la popularización del aceite de coco, recibe otro impulso.

Este producto lo comercializa a través de sus marcas Nat Sanno y Naturgreen. La primera se distribuye en Mercadona; es un bote de 450 cc que cuesta 4,50 euros. La segunda marca, Naturgreen, se vende en puntos especializados y en El Corte Inglés, donde se comercializa un envase de 400 gramos a 9,90 euros.

El aceite de coco de Naturgreen.

De hecho, es en la compañía presidida por Dimas Gimeno donde más variedad de este producto encuentra el consumidor. Además del de la marca señalada, comercializa para cocinar el de La Tourangelle (9,95 euros por 31 cl) y el de Terre Exotique (9,90 euros por 150 ml). Además, en la sección de cosmética se puede comprar para el aceite Marnys, en un bote de 100 ml por 6,40 euros.

El producto, según explica La Masía a este periódico, «está funcionando bastante bien y esta teniendo mucha aceptación por parte de los distribuidores y del consumidor final». Está por ver si se mantiene tanto la demanda como para que comience a implantarse en el resto de los supermercados.

La entrada ‘Mis 5 favoritos de Aldi‘ es una petición de las lectoras tras hacer los 5 favoritos de Mercadona y los 5 favoritos de Lidl. De hecho, debiera ir Aldi antes que esta última, pues Aldi es el supermercado original cuyo modelo copió deliberadamente Lidl.

¿Por qué me gusta comprar en Aldi?

Aunque no hago toda mi compra allí ni soy una persona fiel a los supermercados, es de entre ellos el que me resuelve más compras ecológicas y veganas junto a Carrefour. Es una lástima que sean mercados extranjeros, pero esta es la realidad. Si bien prefiero comprar en el barrio, a granel, en mercado o en herbolario, existen ciertos productos o la comodidad de aglomerar productos que brindan supermercados como este. Además, Fresa es fan de los carritos en miniatura. En lo personal no me gusta que sean tan destartalados con los productos temporales (soy mujer de costumbres, esquemas y rutinas) pero agradezco que se pueda comprar fruta y verdura ecológica a granel con tus propias bolsas puesto que otros supermercados tienen la manía de embalar lo ecológico en plástico. Allá que voy yo con mis bolsitas de tela.

Me gusta especialmente su sección de hojas verdes y la determinación de tener un lineal ecológico. Como en todo supermercado, tienen productos dignos de denuncia pero creo que avanzan en muy buena dirección. Además tienen carnes y pescados de calidad y ecológicos. La marca GutBio es la culpable de que frecuente Aldi y también su oferta vegana. Además trabajan con productos de Comercio justo y de producción sostenible como el café o el cacao que tanto me preocupa. En cuanto al aceite de palma, no comparto que sea ecológico: prefiero que no se use.

Mis 5 productos favoritos de Aldi

  • Las manzanas eco de Aldi. Me parte el corazón que no sean de kilómetro cero pero encontrar manzanas del país ecológicas, sin empaquetar y a buen precio, es un auténtico reto. Otra pega, la pegatina (plástico). El caso es que mis hijos son muy de manzana. Los bebés de dos años las comen con piel directamente del frutero así que que sean ecológicas me resulta en este punto más prioritario que el hecho de que sean de la zona. Y es que la manzana encabeza la lista de los ‘Dirty dozen’ o la docena de alimentos más sucios a nivel de pesticidas. Las tienes rojas y verdes.
  • Cereales ecológicos GutBio. Comer cereales es para mí muy importante. Además lo es que sean integrales. Y como extra, que sean ecológicos. Prefiero comprarlos a granel en herbolario (mi preferida es esta si eres de Sevilla) pero cuando tienes que hacer una compra omnívora para tu casa, agradezco poder complementarla con cereales eco. De sus cinco variedades, me quedo con el arroz integral redondo.

  • Legumbres ecológicas El Cultivador. Sí, evidentemente mejor hacerlas tú. Pero tenerlas en casa listas es ideal para resolver una ensalada o un hummus. Los botes son grandes, de cristal y a un buen precio teniendo en cuenta su carácter eco. Son legumbres de La Rioja, una empresa de la familia Cuevas que colabora con Cáritas y con el Banco de Alimentos de su zona.

  • Algas deshidratadas Porto Muiños. De nuevo, prefiero comprarlas a granel en mi zona (soy afortunada) pero la empresa Porto-Muiños da una excelente opción con sus cajitas de algas (nori, dulse, kombu…). Aunque no conviene usarlas en exceso, es interesante añadirlas cada semana a tus cereales integrales o a tus legumbres (el tamaño de un sello postal y previamente remojadas). La empresa es de La Coruña, está financiada por la Xunta de Galicia y cuenta con varios premios de innovación, mejor producto y emprendimiento.
  • Tortilla de maíz eco. Vale, esto no es lo más saludable. Pero una también tiene sus momentos de ¡patatillas! Esta opción de tortillas eco de maíz es un recurso para acompañar a las verduras crudas con el hummus o para convencer a cualquier invitado en un menú vegano. Las pegas: que están fritos en aceite de girasol y que tienen bastante sal. Soy humana, tenlo en cuenta.

¿Cuáles son tus 5 favoritos?

La cadena alemana de supermercados lidera el sector de la alimentación ecológica en España con la cesta completa bio más barata del mercado.

Casi cinco millones de hogares compraron en Lidl productos de la línea Bio en 2018, tendencia que continúa al alza. Según datos de la consultora Kantar WorldPanel, seis de cada diez hogares españoles ya consumen bio y compran hasta 8 veces productos ecológicos al año.

La apuesta bio de Lidl con su marca propia BIO Organic es, además, la propuesta bio más sostenible del mercado. Lidl sigue avanzando en sostenibilidad: tras lanzar la bolsa de malla reutilizable más barata del mercado para la sección de fruta y verdura y certificar toda su carne BIO con el sello 100% Bienestar Animal de AENOR, la compañía está eliminando todo el plástico del empaquetado de su fruta y verdura bio.

Lidl es también el principal comprador de fruta y verdura ecológica de la huerta española, con 46.800 toneladas al año, lo que representa un 9% de la producción total. De esta cantidad, cerca del 90% lo exporta al resto de países de Europa en los que opera la cadena.

Lidl, la cadena más barata para comprar productos ecológicos

Lidl sigue avanzando en su objetivo de ser la cadena de supermercados referente en consumo sostenible en nuestro país, como reflejan los datos que ha presentado hoy y que demuestran que Lidl es líder en ventas de productos bio en España.

La cadena de supermercados posee la cuota más alta del mercado bio, en concreto, 16,5 puntos según datos de 2018 de la consultora Kantar WorldPanel (KWP). Le siguen Carrefour -con una cuota de 14,7 puntos- y Aldi, – con 12,4 puntos-. Según este estudio, más de 4,8 millones de hogares españoles compraron algún producto bio en Lidl el pasado año. Del análisis llama la atención que, del ranking de las 5 principales cadenas de la distribución en España, esté ausente en este mercado el primer distribuidor en nuestro país, mientras que el tercero y el quinto participan, aunque en menor volumen.

Lidl no es solo líder de mercado, también ofrece la cesta completa “bio” más económica. En concreto, la compra en un supermercado Lidl de los productos necesarios para elaborar un menú diario de cinco comidas 100% bio cuesta solo ocho euros, un 7% más barato que si compramos en un establecimiento de su inmediato competidor, y hasta un 30% más económico si los adquirimos en cadenas especializadas en productos ecológicos.

La compañía ha dado a conocer estos datos durante la presentación de su gama de productos ecológicos de marca propia BIO Organic. Lidl quiere así dar respuesta a las necesidades de todas aquellas personas que no solo se preocupan por seguir una alimentación saludable y variada, sino que también quieren contribuir a la conservación del entorno, la calidad de vida de los animales de granja y la economía local.

Según Miguel Paradela, director general de Compras de Lidl en España, “estos datos demuestran que, avanzar para ser un supermercado cada vez más sostenible es compatible con ser los más baratos del mercado. Somos sostenibles para el cliente, por su salud y bienestar, y también con su bolsillo. Queremos hacer esta tendencia de consumo accesible a todo el mundo. Y esa relación calidad-precio es la que hoy en día nos hace ser líderes”.

Análisis del sector bio en España

La alimentación bio se está consolidando como una tendencia en auge en nuestro país y crece a un ritmo imparable. Según datos de 2018 de KWP, 6 de cada 10 hogares españoles ya consumen bio y, de media, compran 8 veces productos ecológicos al año, lo que representa 11,2 millones de cestas de la compra anuales.

El estudio de KWP refleja que el consumidor de productos bio en España es mayoritariamente de clase media y media-alta, en concreto un 78% del total. Respecto al tipo de hogares que consumen productos ecológicos, destaca el peso creciente de los formados por familias con hijos pequeños -que han pasado del 14,5% en 2017 al 18,1% en 2018-. Un factor que se explica, en gran parte, por el desarrollo del surtido de alimentación bio para bebés en los últimos años en nuestro país.

No obstante, este tipo de hogares ocupa la segunda posición del ranking, por detrás de los formados por personas jubiladas, que representan el 23,9% del total. En tercer lugar, se encuentran los hogares formados por adultos sin hijos, que representan el 11,7% del total.

Lidl, principal comprador de fruta y verdura ecológicas de la huerta española

Con un volumen de 46.800 toneladas, Lidl es la cadena que más fruta y verdura ecológica compra al campo español, lo que representa un 9% de la producción total. De esta cantidad, el 89% lo exporta al resto de países de Europa en los que opera.

España ocupa el primer lugar en superficie de agricultura ecológica de la Unión Europea y está entre los cinco primeros países del mundo, según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. España cuenta con una superficie de más de 2 millones de hectáreas dedicadas al cultivo bio, un 20% más que en 2013 (1,6 Mio ha).

Más avances en sostenibilidad

Lidl sigue avanzando en su plan contra el plástico y recientemente ha anunciado el lanzamiento de la bolsa de malla reutilizable más barata del mercado. La compañía está testando con éxito en Baleares esta nueva bolsa sostenible para la sección de fruta y verdura. La medida tiene como objetivo fomentar la reutilización de las bolsas. La malla se comercializa a un precio de 0,50€ (pack de 2 unidades) para ser una alternativa asequible y real y fomentar así su uso.
Tras ser pionera en la eliminación de bolsas de plástico para la compra y para la fruta y la verdura, este año la compañía también está eliminando el plástico de los envases de fruta y verdura BIO y aumentando el surtido a granel. Todas estas y otras medidas permitirán a la compañía ahorrarle al medio ambiente unas 1.600 toneladas de plástico en 2019, el equivalente en superficie a cerca de 4.000 campos de fútbol.

El surtido BIO Organic® de Lidl

Lidl cuenta con la gama BIO Organic® formada por más de 150 referencias de productos ecológicos frescos, secos y envasados. Productos que, si son de origen vegetal, no han sido tratados con ningún tipo de producto químico, se han cultivado respetando los ciclos propios de la naturaleza y no se han modificado genéticamente. En el caso de carnes, pescados y lácteos, se trata de productos elaborados respetando el bienestar animal, como lo certifica toda la carne ecológica que se vende en las tiendas Lidl y que cuenta con el sello 100% Bienestar Animal de AENOR.

Además de productos frescos ecológicos, el surtido abarca productos de despensa como arroz, pasta, conservas vegetales, zumos, cereales de desayuno, frutos secos, leche y bebidas vegetales, chocolates y bollería/panadería.

Lidl también ofrece la gama infantil Lupilu 100% bio, siendo la primera cadena de distribución en apostar por la alimentación complementaria infantil exclusivamente de origen bio.

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *